martes, enero 29, 2008
Salvemos la Revolución Bolivariana
Luego de varias décadas de neoliberalismo salvaje, de triunfo absoluto del capital sobre las fuerzas del campo popular, caída la experiencia soviética, restaurada la propiedad capitalista en China y con el retroceso de las fuerzas progresistas en estos últimos años a nivel mundial, la aparición de nuevos aires políticos no podía ser sino una buena noticia. Esos nuevos aires, esa nueva fuente de esperanza estuvo dada por la llegada a la presidencia de la república de Venezuela de Hugo Chávez. Empezó ahí un proceso que, sin ningún lugar a dudas, revitalizó los anhelos por un mundo mejor, de más justicia y equilibrio.
En sentido estricto, el fenómeno iniciado en Venezuela a partir de 1998 no fue una revolución socialista al modo "clásico" de las anteriores experiencias ocurridas en el siglo XX. Fue un proceso surgido en la estrechez de la democracia representativa. Pero circunstancias diversas lo fueron radicalizando y hoy, nueve años después de iniciado, es un espejo donde se miran muchos pueblos del mundo y organizaciones populares y revolucionarias. Si está en el ojo del huracán de los ataques de la derecha –venezolana e internacional– desde ya que por algo será: constituye una afrenta al dominio absoluto del discurso único de las grandes corporaciones multinacionales, es una renovada fuente de esperanza para los pobres, para los excluidos de siempre. Es por todo ello que esa revolución debe ser defendida. Es, hoy por hoy, la mejor garantía para comenzar a sumar fuerzas en Latinoamérica –quizá en el mundo incluso– y levantar nuevas propuestas de desarrollo alternativo al capitalismo depredador y asesino.
Pero hoy más que nunca, la revolución corre peligro. Por eso hay de defenderla con uñas y dientes.
Corre peligro por dos motivos, porque se enfrenta a dos enemigos, tan peligrosos el uno como el otro: por un lado, libra una batalla a muerte contra su enemigo de clase, contra la derecha tanto nacional como externa, liderada en este caso por el imperio dominante en la zona, los Estados Unidos. Pero por otro lado, se enfrenta a sus propios límites: al reaccionario conservador que inexorablemente todos llevamos dentro, a los prejuicios, al peso de la historia que no tolera cambios. Y la derrota sufrida en la consulta popular en diciembre pasado puso todo esto al descubierto.
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El imperio acechando a la gran Colombia
Cualquiera diría que los ‘neocons’, con una recesión encima sobre su nación a todas luces catastrófica, producto de sus aventuras bélicas en medio mundo y de las prácticas corruptas del sector financiero, se negarían a otra aventura que los precipitara al abismo, como sería invadir a Venezuela a través de Colombia y Panamá. Pero todo indicaría que son sus planes inmediatos. Y no es de extrañarnos, hasta hace poco tenían lista la invasión a Irán, a despecho de una segura hecatombe nuclear. Era tan delirante este lance que la todopoderosa élite económica que manda en E.U., la que nombra y quita presidentes, desautorizó a Cheney, el artífice de la guerra permanente.
Nos recordaba Gary Leupp (Rebelión, 29-05-07) que “inmediatamente después del 11-S, Cheney habló de una guerra que durara generaciones, comparable a la guerra fría, una guerra que no se limitaría a una reacción contra Al Qaeda sino que tendría objetivos múltiples y cambiantes”.
Cuando se estaba preparando la invasión a Irak decía John Pilger, escritor y periodista inglés: “Uno de los ‘expertos’ de George W. Bush es Richard Perle. Yo entrevisté a Perle cuando éste asesoraba a Reagan. Cuando habló sobre una ‘guerra total’, lo taché erróneamente de loco. Recientemente ha utilizado el mismo término para referirse a la ‘guerra contra el terrorismo’ de EU... ‘Sin etapas’, fue lo que dijo. ‘Esto es una guerra total -continuó-. Estamos luchando contra una variedad de enemigos. Hay muchos ahí afuera. Toda esta habladuría de ir primero por Afganistán, después por Irak... es totalmente el camino equivocado de proceder. Si dejamos que nuestra visión del mundo siga adelante, la adoptamos en su totalidad y no intentamos concebir una diplomacia inteligente, sino simplemente llevar a cabo una guerra total... nuestros niños cantarán magnas canciones sobre nosotros en años venideros”.
Estos psicópatas y/o idiotas que, por las paradojas de la historia, se tomaron el poder del imperio ( y que es como una recurrencia histórica: recordar a Calígula y a Nerón o a ese Bush magistralmente retratado por Michael Moore en Estúpidos hombres blancos: “En resumen: has sido un borracho, un ladrón, posiblemente un delincuente, un desertor impune y un llorica”) resolvieron dominar al mundo, como los malos de las tiras cómicas (Luthor), empezando por los’ejes del mal’ que para la época eran Irak, Irán y corea del Norte y ya perfilado el eje Cuba, Venezuela, ahora ampliado con Bolivia.
Es decir, no estamos hablando de coyunturas aleatorias. Los ‘neocons’, desde Reagan y papa Bush, venían planificando “El Proyecto para el Nuevo Siglo Americano” (PNAC, por sus siglas en inglés) que consistía en asegurar, por cualquier medio, el liderazgo global americano. El PNAC, publicado en 1997, luego produjo en el 2000 el documento “Pax Americana” en el cual se refiere despectivamente a Naciones Unidas, recomienda “ataques preventivos” contra el ‘eje del mal’, sugiere que contra estos países se utilicen ojivas nucleares pequeñas, capaces de dar en el blanco en “bunquers subterráneos a gran profundidad”. Habla de ganar contundentemente en múltiples escenarios, por ejemplo, Corea del Norte, Irak, Siria, Irán, a través de las “guerras relámpagos” (que había ideado Hitler, con sus potentes como veloces tanques, en contra de la eterna como infructuosa guerra de barricadas que desgastó a media Europa en la primera guerra mundial y que le valió la derrota a Alemania así como la humillación del tratado de Versalles) plagiadas por Rumsfeld, el “gran estratega” de los ‘neocons’, con una tecnología bélica infinitamente superior a la de Hiltler -la que habría que utilizarse en la ‘Guerra de las Galaxias’ del cow boy Reagan- y sin derramamiento de sangre, el prodigio de una guerra incruenta, excepto algunos molestos como inevitables “efectos colaterales” que hoy significan cerca de un millón de muertos en Irak y un virtual derrumbe del imperio(¡!)
Se recuerda todo esto por la fragilidad de la memoria. Estamos con los mismos ‘neocons’, con la ultraderecha demente gringa en el poder, excepto algunos: el sionista Richard Perle, ideológo de la ‘guerra total’, echado del gobierno por su corrupción rampante; Rumsfeld, sacado por la puerta de atrás dado su estrepitoso fracaso en sus ‘guerras relámpagos’ que según él no durarían más de dos semanas; el sionista Wolfovittz, uno de los más perversos como ineptos, echado pero compensado con el Banco Mundial en donde protagonizó escándalo tras escándalo, desde asistir a las reuniones de alto nivel con las medias rotas hasta ponerle un sueldo de fantasía a la amante. Todos estos salieron pero quedaron los peores: el Vicepresidente Cheney, que sueña con incendiar y dominar el mundo para en el futuro morir tranquilo en su cama con la satisfacción del deber cumplido y rodeado del amor familiar y naturalmente, la ‘Condy’, vergüenza de la comunidad afroamericana.
No aprenden las lecciones. La ‘godarria’, conservadores o republicanos, en síntesis, la derecha no aprenden de la vida, por decir lo menos. Son reluctantes al análisis, a la crítica, a la autocrítica. Siguen en línea recta el libreto, como las mulas con tapaojos, rumbo al abismo. Se hunden y con ellos se llevan al resto. El caso de Hitler es elocuente. No le ha valido a la ‘godarria’ gringa la derrota en Viet Nam. No ha valido el estrepitoso fracaso en Irak, el genocidio, el sufrimiento extremo al que sometieron a una nación y a sus propios compatriotas, la ruina de su propio país. No, siguen el guión de la ‘Pax americana’ como se les ordenó al principio, con la recóndita esperanza de que podrán reponerse para las próximas elecciones (con Bush por debajo del 30% en las encuestas), de que tienen otra opción de triunfo si invaden con una ‘guerra relámpago’ a Venezuela aprovechando que tienen ocupado militar y políticamente un corredor en la vecindad -de vieja data de propiedad del imperio- llamado Colombia y ahora administrado por el crimen organizado, cuyas atrocidades y antecedentes son de sobra conocidos por ellos y que les sirven de herramientas de subyugación por si acaso los cipayos se revelan.
Creen los ‘neocons’ que si triunfan lo harán con una carambola de tres bandas como acostumbra la derecha: la derrota del ‘comunismo’ en Venezuela, la recuperación de la región, hoy con “malas influencias”, y sobre todo, el petróleo, la sangre del imperio. Así podrían aspirar a una segunda reelección, como cierta yerbas por estos lares
Como en Irak o Irán han venido ambientando la invasión, haciendo creíble las presuntas justificaciones: que Saddam poseía armas de destrucción masiva, que Irán puede llegar a convertirse en una amenaza nuclear (da risa si pensamos que el imperio tiene más de siete mil cabezas nucleares y más de 140 bases militares regadas por todo el planeta, unas cuantas en la frontera de Colombia con Venezuela haciéndole inteligencia permanente al hermano país); que Chávez es facilitador del narcotráfico (dicho en Bogotá por John Walter, zar antidrogas), que Chávez es el Comandante en Jefe de las Farc, “un temible grupo terrorista” (sin mencionar jamás a los paramilitares que se han dedicado a descuartizar personas vivas y a practicar la antropofagia y el vampirismo en sus víctimas para darse coraje), sólo porque pidió reconocimiento político para ellas a fin de facilitar un intercambio humanitario -que el mismo Uribe Vélez le solicitó mediar- y sentar así las bases para una salida política al conflicto en Colombia; que Chávez es expansionista porque piensa restaurar la Gran Colombia de Bolívar (no se dice nada de la política expansionista del imperio y del capitalismo salvaje); que Chávez, como si fuera poco, es drogadicto, sólo porque dijo que él todos lo días consumía las hojas de coca que le había regalado Evo, como milenariamente lo han hecho las comunidades amerindias, porque una cosa es la coca y otra la cocaína con la cual desde principios del siglo XX envenenaron el código genético de los gringos a fuerza de hacerlos consumir Coca-Cola, ese refresco letal hecho con una buena porción de cocaína, esa agua negra del imperio. Dice Evo que la misma Universidad de Harvard ha determinado que las hojas de coca son el mejor alimento y que en su estado natural no le hacen daño a nadie. (aporrea.org, 25-01-07)
Todos los medios de la derecha, en coro, han amplificado estas absurdas y falaces afirmaciones. El gobierno títere colombiano aprendió bien la lección del imperio que ha sostenido en vilo y a su antojo a la población con enemigos reales o imaginarios: los comunistas de la antigua URSS, los marcianos, los narcotraficantes, Ben Laden, Saddam Hussein, etc. Los enemigos de Colombia ahora son el presidente Chávez y esa negra de corazón inmenso que es Piedad Córdoba. Un bárbaro de esa masa zombizada, fascistizada, que sigue delirante a Uribe, le dijo en un avíon que se dirigía a Caracas las siguiente perlas a Piedad: “apátrida, hijueputa, malnacida, gonorrea, negra, guerrillera…te voy a romper la cara, puta” (Alfredo Molano, El Espectador, 26-01-08). Claro que lo último si fue copiado de Uribe que le dijo a un compinche suyo apodado ‘La mechuda’: “Si te encuentro, te rompo la cara, marica”, expresiones propias del ambiente prostibulario, como para que lo recreara Borges o Julio Jaramillo. Si se tuviera el talento para contar estas cosas…Claro que no lo creerían. En qué abismo hemos caído.
Lo increíble es que este sujeto que hubiera podido matar a Piedad, seguramente es un ciudadano ejemplar, un buen burgués, de esos que engorda el comercio bilateral. Es lo preocupante, el fascismo de masas en ascenso. Habría que volver a ver “El fascismo ordinario” de Bertolucci. Esta masa amorfa, domesticada por la televisión, envenenada y violenta, con un líder que no tenían desde Laureno Gómez, se sumaría sin que se lo pidieran a las tropas invasoras.
Colombia es cosa seria, aquí liquidaron físicamente a un partido político con el que pretendía reinsertarse a la vida civil las Farc hace más de 20 años. Asesinaron acerca de cinco mil dirigentes políticos de la Unión Patriótica, sin que pasara nada. Las experiencias sangrientas de otros países aquí no pasan de ser juego de niños. Y sin embargo, ese país nacional, como decía Gaitán, nunca ha recibido la solidaridad internacional. Nunca se oye la protesta por las tres mil fosas con gente desmembrada por la macabra razón pragmática de ganar espacio; nunca se dice nada por los cuatro millones de desplazados, hoy en la indigencia; no se sabe nada de los miles de desaparecidos, ante los cuales los de la Argentina de Videla o los del Chile de Pinochet son una minoría. Es al revés: en la reciente gira de Uribe por Europa, el buen Javier Solana, ministro de Exteriores de la Unión Europea, dijo: “Todas las ideas que ponga Uribe sobre la mesa serán apoyadas”. El rey Juan Carlos de Borbón, casi lo besa en la boca; en una foto se aprecia cierto gesto de pudor en Uribe ante un seductor acercamiento del monarca. Y lo inverosímil: Zapatero y Felipe González se comprometieron a defender la soberanía de las fronteras colombianas. En la eventualidad de una invasión ya sabemos que la madre patria será la primera en sumarse a los “ejércitos aliados”.
Sólo faltaría la ambientación internacional, pero ya está en marcha. Facebook, de propiedad de los ‘neocons’, según The Guardian de Londres, es la encargada de organizar a más de 140 países en una marcha mundial contra las Farc el 4 de febrero. Facebook y todos los medios orquestados en una febril actividad están convocando a cuanto incauto encuentren a la “altruista” misión de repudiar el terrorismo manejado por Chávez, ese nueva especie de Ben Laden. El mismo libreto, las mismas mentiras, las mismas criminales intenciones.
Hoy, Colombia es un país ocupado militar y políticamente por el imperio. No en vano dijo el presidente Chávez: Uribe “ha convertido a esa hermana república en un portaaviones contra la Revolución Bolivariana”. Alertó Chávez: “No se le vaya a ocurrir al gobierno de Colombia una provocación contra Venezuela. Hay que decirle a Uribe que amarre a sus locos porque siendo como es un peón de E.U., él es el responsable de lo que pase”. (TeleSur, 26-01-08)
Es de esperar que todo lo aquí dicho no pase del terreno de la conjetura, de la especulación. De no ser así, los ‘neocons’, los cultores de la guerra y de la muerte y sus áulicos metamorfosearán la región, -lo que fue el sueño de Bolívar: La Gran Colombia- en una especie de collage hecho de trozos del Viet Nam y del Irak ocupados.
"El periodismo colombiano atiza odios y remueve pasiones"
Juan Diego Restrepo E.
Los colombianos asistimos por estos días al resurgimiento de un fenómeno mediático que se repite cíclicamente, cuando aparece en el horizonte nacional la figura de un `enemigo' al que se le atribuyen todos los males posibles. Hoy tenemos a la guerrilla de las Farc, al presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Hugo Chávez Frías, y a la senadora del Partido Liberal Piedad Córdoba, como los culpables del desequilibrio político y económico del país. En el pasado cercano tuvimos al Polo Democrático Alternativo, más atrás a la Unión Patriótica, antes a la clase obrera y estudiantil, en un pasado remoto a los liberales `comunistas' y en el inicio de esta espiral de violencia al sacrificado líder popular Jorge Eliécer Gaitán.
Los efectos propagandísticos de los medios de información colombianos contra todo aquello que se deslinda del pensamiento hegemónico del cual son sus representantes, tiene hoy un grave capítulo: las agresiones verbales contra la senadora Córdoba proferidas el pasado miércoles cuando viajaba vía aérea a Caracas. Las consecuencias de la polarización ideológica que se viene dando en el país son predecibles, de ello se tiene un ejemplo concreto: los medios de comunicación crearon las condiciones sociales que acabaron en la aceptación justificatoria del genocidio de aquellos que integraron la Unión Patriótica, al reiterar, tal como lo propone la propaganda política, sus vínculos con la guerrilla de las Farc.
Los poderosos dueños de la prensa colombiana le temen tanto a los fantasmas que cuestionan sus proyectos ideológicos, generadores de grandes ganancias económicas, que no han dudado en convertir la noticia en una herramienta unificadora de la ideología dominante para su beneficio y lucro, para contrarrestar cualquier asomo de disidencia. De la mano del capital privado y público el periodismo viene perdiendo equilibrio, sin vergüenza alguna, lo que sin duda riñe con los postulados universales de este oficio, reseñados en el campo teórico, pero ausentes en las salas de redacción. Los propietarios de los medios y sus subalternos, directores y periodistas, ya no reflexionan sobre los contenidos noticiosos; no extreman los cuidados que debe tener el tratamiento de una noticia, y cada emisión se convierte en un peligroso producto propagandístico que atiza los odios y remueve las pasiones entre los colombianos.
En esta estrategia a favor de los grupos económicos y políticos en el poder, existen responsabilidades compartidas de los propietarios de los medios de información, sus directores y periodistas. Por ejemplo, en el caso de la senadora Córdoba, si lo que se dice de ella en segmentos políticos televisivos, o la agresividad con la que se le aborda en las entrevistas radiales, o la línea que revelan los artículos en portales informativos de Internet, o las constantes ironías, sarcasmos y burlas que tanto calan entre la opinión pública, son iniciativa de los periodistas o vienen ya con el sello del jefe de redacción, que las recibe del director del medio, quien a su vez recibe órdenes del dueño del medio, quien está ligado al poder político. Alguien debe tener claro de dónde viene el sesgo informativo y cuál es su oscuro propósito.
Esa labor soterrada de los medios de información en contra de quienes actúan y piensan diferente al gobierno y a los grupos de poder, cuyos efectos se observan en las agresiones verbales contra la senadora Córdoba, es peligrosa para las actuales circunstancias del país, sobre todo para aquella oposición civilista, no armada y crítica. Silenciar esa oposición será un premio que recogerán los medios de comunicación colombianos, empeñados en imponer sus códigos hegemónicos, tal como lo ha explicado el estudioso de los medios de comunicación Manuel Castells: "El poder consiste hoy en crear, difundir, imponer códigos de información. La realidad no cuenta; cuenta el impacto mediático. La lucha por el poder es por generar, difundir e imponer códigos".
Los mecanismos de propaganda que viene empleando el periodismo colombiano son sutiles, pero efectivos: supresión de las múltiples representaciones sociales con el fin de homogeneizarlas, simplificación de los hechos noticiosos, uso de adjetivos denigrantes, generalizaciones indebidas, abolición de distinciones en el uso del lenguaje y la estereotipación del `enemigo'. Desde la perspectiva de los medios de información, la realidad hoy en el país es blanca y negra, izquierda y derecha, afuera o adentro, sin dejar lugar para los grises ni para los centros, espacios donde se vive la democracia real.
Bien lo señala el catedrático español Juan José García-Noblejas: "hay temas, asuntos y personajes públicos que en unos medios entran por la puerta grande en primera página y en otros entran o bien por la puerta falsa de un `suelto testimonial' , o sólo encuentran arrimo de la mano de la ironía o del sarcasmo del caricaturista de la página editorial, o el peculiar sesgo censor (que tanto consiste en quitar como poner) del encargado de una sección determinada" .
En Colombia, los medios de información parece que se declararon en rebeldía contra la realidad y decidieron construir mediáticamente un país homogéneo, donde todos somos hermanos de la misma causa, tenemos las mismas preguntas y buscamos las mismas soluciones. No hay razones para salirse del lindero. Aquel medio que lo haga, perdería lo que es hoy su don más preciado: la pauta publicitaria, tanto pública como privada, un mecanismo de financiación que somete las ideas de los periodistas. No sobra advertir que un periódico, una emisora radial o canal de televisión, son una empresa que antes que a las audiencias, se debe a sus dueños.
Asistimos pues en Colombia a la tiranía de la información: todos nos ofrecen diariamente el mismo `menú', como si el proceso de producción de la noticia se hiciera bajo la dirección de un sólo jefe de redacción al mando de un mismo equipo de editores. Es difícil ver en la actualidad productos informativos que intenten mínimamente ofrecer visiones alternativas sobre la realidad nacional, que ofrezcan una visión de los hechos desde puntos de vista novedosos y enriquecedores que aporten elementos para el debate que reclama una democracia verdadera.
Hoy, todos los medios informativos nacionales cercanos al poder, observan los hechos desde el mismo lado y con los mismos ojos, parados sobre los hombros de las grandes empresas que los financian y del poder político que respaldan. Por ello, la crítica al poder que tradicionalmente el ciudadano ha dejado en manos del periodismo no depende de aquellos principios editoriales inamovibles respaldados en una ética incuestionable, sino de la relación que se ha establecido con los poderes políticos y financieros.
Lo ocurrido con la senadora Piedad Córdoba, y lo que pueda sucederle en el futuro a ella y a quienes se deslindan de las ideas políticas hegemónicas, es fruto de ese mecanismo de orquestación propio de la propaganda política, cuya acción se centra en la repetición de una idea, de insistir, con obstinación, en un tema, presentándolo bajo diversos aspectos, de forma variada, por todos los órganos de propaganda y en formas adaptadas a los diversos públicos que deben ser tan múltiples como posibles, para lograr un efecto. Hoy, el efecto, es la agresión verbal, mañana podrá ser la agresión física, luego sobrevendrá el atentado, y finalmente, la eliminación física.
En las actuales circunstancias, el periodismo colombiano está exponiendo uno de sus valores fundamentales: la verdad. Y se advierte en los espacios informativos lo que ha escrito el intelectual italiano Giovanni Sartori: "vivimos ahora en un mundo repleto de persuasores ideológicos para quienes la `causa' tiene prioridad sobre la verdad".
Pero esa espiral de defensa de la `causa' desde el periodismo es necesario detenerla. Dueños de medios, directores, jefes de redacción y periodistas, están obligados a hacer una pausa en su labor diaria para reflexionar sobre aquello que vienen haciendo en temas tan sensibles para el país. Su ceguera hoy no nos puede llevar, de nuevo, al abismo del genocidio. Si ocurre nuevamente, no podrán atribuirle los hechos a `fuerzas oscuras'.
De risa loca
David Brooks (Corresponsal)
George W. Bush durante su último informe de gobierno ayer en el Congreso estadunidense. Entre otros puntos, el presidente llamó a un acuerdo internacional para detener el calentamiento global. Al fondo, el vicepresidente Dick Cheney y la líder de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi Foto: ApNueva York, 28 de enero. George W. Bush afirmó que Estados Unidos está ganando la guerra contra el “terrorismo” en Irak y otros lugares, y que la economía está bajo control, en lo que fue su último informe presidencial, con lo que inaugura una serie de actos que significarán su despedida como líder de este país.
Ya le pueden ir agregando otras a la lista de mentiras de este genocida.
En cuanto a América Latina, Bush instó al Congreso a aprobar el Acuerdo de Libre Comercio con Colombia, advirtiendo que si esto fracasa “envalentonará a los provedores del falso populismo en nuestro hemisferio”. Sobre el asunto migratorio, recordó que “la inmigración ilegal es complicada, pero puede ser resuelta”, y aunque reiteró la necesidad de una reforma migratoria, nadie espera que buscará promoverla a estas alturas de su gestión.
Bush ofreció algunas propuestas modestas aparentemente diseñadas para incrementar su legado, entre ellas, destinar más fondos a la lucha contra el sida a nivel internacional y, notable en quien ha sido considerado uno de los presidentes más antiambientalistas, ofreció iniciativas para promover tecnologías “limpias”, al tiempo que llamó a un acuerdo internacional para detener el calentamiento global.
Pero a pesar de las noticias de que el Capitán América y Rambo han regresado al escenario, ni ellos pueden restaurar la credibilidad del presidente ni rescatar a un comandante en jefe cuya aprobación pública se ha desplomado desde más de 80 por ciento a 30 por ciento en siete años (el índice más bajo de su mandato), y cuyos ciudadanos reprueban su manejo tanto económico como militar. O sea, ofreció su último informe ante un país que le da su calificación más baja desde que llegó a la Casa Blanca.
Sobre la guerra, Bush afirmó que “algunos podrán negar que la oleada está funcionando, pero entre los terroristas no hay duda. Al Qaeda está huyendo en Irak y será derrotado”. Insistió en que “mientras el enemigo aún es peligroso y hay mucho por hacer, las fuerzas estadunidenses e iraquíes han logrado resultados que pocos de nosotros podríamos haber imaginado hace solo un año”.
Y una vez más presentó su misión bélica como una lucha por la “libertad”, pero advirtió que “el avance de la libertad es opuesto por terroristas y extremistas; hombres del mal que odian la libertad, odian a América y buscan sujetar a millones a su gobernar violento”.
¡Qué tal! ¿Cuando dice "América" se refiere a México y Canadá, a América Central y a Sudamérica, o quiere decir que su país se siente dueño de toda América?
Pero el hecho de que esa guerra –que se aproxima a su quinto año– no tiene fin pronosticado y que está costando unos 11 mil millones de dólares al mes, y que las encuestas han registrado durante meses una creciente oposición que opina que el costo en vidas y recursos no valió la pena, parece asegurar que el legado de este comandante en jefe no será un triunfo.
Tampoco se mencionó, por supuesto, las más de 900 declaraciones falsas documentadas del presidente y su equipo para justificar esta guerra, y que pocas horas antes de su discurso otros cinco soldados estadunidenses murieron –aumentando los 4 mil 400 ya fallecidos– en uno de los ataques más severos contra estas fuerzas en Irak en meses.
Y reiteró su advertencia contra Irán, al exigirle que sea transparente en cuanto a sus “intenciones nucleares”, y que “cese su opresión en casa y el apoyo al terrorismo hacia el exterior”. Advirtió: Estados Unidos “enfrentará a aquellos que amenazan a nuestras tropas… y defenderemos nuestros intereses vitales en el golfo Pérsico”.
A la vez, recordó, como ha sido el caso desde el 11-S, la amenaza de otro atentado contra este país. Reveló que en estos últimos años, “hemos detenido numerosos ataques, incluido un complot para estrellar un avión contra el edificio más alto de Los Ángeles, y otro para hacer estallar jets sobre el Atlántico cuyo destino es Estados Unidos”.
Periodo de “incertidumbre”
Respecto del tema de mayor preocupación para los habitantes de este país, reconoció que “la economía está pasando por un periodo de incertidumbre”, evitando a toda costa la palabra “recesión”. Señaló que por todo el país “hay preocupación sobre nuestro futuro económico”, pero aseguró que “en el largo plazo, los estadunidenses pueden estar confiados sobre nuestro crecimiento económico”.
Instó a la aprobación de un paquete de estímulo económico, pero sin elevar impuestos.
Realzó el libre comercio como esencial para la economía, al declarar que “nuestro crecimiento depende cada vez más de nuestra capacidad para vender bienes, cultivos y servicios estadunidenses en todo el mundo”, generando buenos empleos aquí, confiando en que “nuestros trabajadores pueden competir con cualquiera en el mundo”.
En este contexto, se enfocó particularmente en la aprobación del acuerdo de libre comercio con Colombia, identificando esta iniciativa, implícitamente, como respuesta a los “populismos falsos” que rechazan estas políticas en el hemisferio. Aparentemente confundiendo libre comercio con democracia, afirmó que aplicar este acuerdo “demostrará a nuestros vecinos en la región que la democracia lleva a una vida mejor”.
Al borde de la recesión
Pero ahora, al igual que con la guerra, la mayoría desaprueba el manejo de la economía por este presidente. Todos los días hay más indicadores de que se está al borde de una recesión (la mayoría en las encuestas opina que eso ya ocurrió), con alza en las tasas de desempleo y de pobreza, cientos de miles perdiendo sus hogares al no poder pagar intereses sobre sus hipotecas, y los principales bancos reportando pérdidas sin precedente. De hecho, el mismo día de este informe se registró que la venta de nuevas casas se desplomó 26 por ciento en 2007, la caída más dramática desde que se empezaron a mantener estas cifras en 1963.
De hecho, para algunos hay un cierto deja vu: recuerdan que en 1992 el otro Bush, padre, fue derrotado precisamente por la percepción de que estaba tan enfocado en asuntos de política exterior que ignoró lo más importante para sus ciudadanos: la economía.
Frente a todo ello, esta semana reaparecieron algunas figuras ficticias pero nostálgicas, luchadores por los mitos del país: el Capitán América y Rambo. Pero al parecer, ni ellos podrán ayudar a este presidente para convencer a su país de que todo saldrá bien. Según recientes encuestas, casi 75 por ciento cree que el país, bajo este liderazgo, avanza por la vía equivocada.
Dos de las personas que buscan sustituir a Bush estaban presentes: Hillary Clinton y Barack Obama, en sus funciones como senadores. El senador John McCain, por ahora el favorito entre los precandidatos republicanos, no tenía planes para estar en la misma sala que el presidente de su partido. Pocos políticos republicanos que buscan su elección o relección mencionan a Bush. Es el principio del fin, pero aún faltan 51 semanas para el acto final.
Marcharán más de 150 mil contra el TLCAN
Las organizaciones campesinas y sindicales que participarán en la marcha de este jueves contra la negativa del gobierno federal a renegociar el capítulo agropecuario del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) acordaron movilizar al menos 150 mil personas del Ángel de la Independencia al Zócalo capitalino, donde cada agrupación emitirá un mensaje de 30 minutos, en el cual fijarán sus posturas.
La caravana con tractores, que encabeza desde el norte del país el Movimiento de Resistencia Campesina Francisco Villa, será la que dirigirá la movilización, que comenzará en la tarde.
La mañana de ayer, las agrupaciones campesinas sostuvieron un encuentro “de logística e información”, en el cual se reportó que al contingente que salió hace una semana de El Chamizal, Ciudad Juárez, ya se adhirieron productores de Zacatecas y Guanajuato, y que a su paso por el estado de México se sumarán varios de esa entidad. Los manifestantes ingresarán al Distrito Federal por la autopista México-Querétaro.
En Michoacán, 18 organizaciones locales partieron de la comunidad nahua Aquila rumbo a Morelia, en la caravana General Lázaro Cárdenas del Río, de donde se trasladarán hacia la ciudad de México. Ese frente lo integran la Coalición de Organizaciones Democráticas, Urbanas y Campesinas, la Central Campesina Cardenista, la Unión Indígena Zapatista y la Confederación Nacional Campesina.
En la cabecera municipal de la entidad se encontraron con el gobernador Lázaro Cárdenas Batel, quien les manifestó su solidaridad en la defensa de los productores de maíz blanco, quienes se han visto afectados por la apertura comercial.
El mandatario realizaba una gira de trabajo cuando se le acercó Carlos Ramos, dirigente local de El campo no aguanta más. Ahí, el líder, tras señalar que la lucha por la defensa del campo será prolongada, destacó que no queda otra opción ante ese nuevo golpe contra los productores.
Al mediodía, la caravana avanzó hacia Buena Vista y posteriormente hacia Apatzingán. En la tarde arribó a Apatzingán, con unos 30 vehículos que se fueron sumando durante su paso por la sierra Occidental.
Este martes reanudará su camino hacia Uruapan y Pátzcuaro. Para el día 30 pretende llegar a Morelia, donde llevará a cabo una movilización, junto con sindicatos y organizaciones sociales del estado. La mañana del 31 saldrán rumbo a la ciudad de México para sumarse a la movilización en la capital del país.
Se informó además que el contingente Caudillo del Sur saldrá del estado de Morelos este miércoles hacia el Distrito Federal. Ese día, productores de Hidalgo también partirán. Este último grupo se adherirá a uno que viene del norte de Veracruz. También se espera el arribo del Frente Poblano el día 30.
De acuerdo con la reunión que sostuvieron ayer las 34 organizaciones que coordinan la marcha, el frente campesino movilizará 80 mil personas por los carriles centrales de Paseo de la Reforma e ingresarán a la Plaza de la Constitución por las avenidas Juárez y Madero.
Las agrupaciones sindicales movilizarán 80 mil afiliados por los carriles laterales de Reforma e ingresarán al Zócalo por Hidalgo y Tacuba. Detrás de los principales contingentes arribarán miembros de organizaciones sociales y la sociedad en general.
Cada representante tendrá el micrófono 30 minutos. Por los campesinos habrá tres oradores, por la Unión Nacional de Trabajadores tres y por las organizaciones del Frente Sindical dos.
AMLO no quita el dedo del renglón sobre el debate en materia energética
Plantea al gobierno calderonista 10 puntos para atenuar el impacto por la recesión en EU
Ciro Pérez Silva
Andrés Manuel López Obrador insistió ayer en su llamado a debatir sobre el intento oficial “y el acuerdo PRI-PAN en el Congreso” para privatizar el petróleo, luego de señalar que “el único que balbució algo sobre aceptar este debate en una primera instancia fue el panista (Santiago) Creel, pero ya se echó para atrás”.
El tabasqueño también se refirió ayer en conferencia de prensa a la entrevista que sostuvieron el secretario de Gobernación, Juan Camilo Mouriño, y la presidenta del Congreso, la perredista Ruth Zavaleta. “Sería muy bueno que Mouriño, ahora que anda visitando, de afanosito, agarrándole la pierna a todo el que se deja, políticamente hablando, que de una vez aceptara debatir”.
López Obrador se dijo dispuesto a plantear el rechazo a esta medida “entreguista” en el mismo Congreso, aunque, precisó, “todo depende de la presentación de la iniciativa, porque el acuerdo que han tomado los legisladores del Frente Amplio Progresista es que al momento que se presente en el pleno se iniciará una huelga legislativa y nosotros vamos a convocar a los ciudadanos a actos de resistencia civil”.
De eso depende, dijo, su presencia en el Congreso, “pues ahora sí que no va a estar ahí ni Creel ni (Manlio Fabio) Beltrones ni (Emilio) Gamboa y menos Mouriño; ellos van a estar en sus búnkers, ahí donde se refugian. Lo mismo que el pelele de Calderón. Pero nosotros vamos a estar en la calle si es necesario, y los legisladores nuestros en huelga legislativa, para impedir que se lleve a cabo cualquier reforma que signifique entregar el petróleo a extranjeros”.
Esto lo dijo el tabasqueño luego de que, por segunda ocasión en cinco meses, llamó “al gobierno usurpador y sus instituciones responsables” a tomar medidas urgentes para evitar que el malestar económico provocado por la recesión de Estados Unidos se agrave y provoque mayores pérdidas en la producción y en el empleo.
López Obrador lamentó que al título de “espurio” Felipe Calderón sume los de “frívolo e ineficiente”, pues cuando el pasado 23 de agosto “le advertimos sobre las graves implicaciones que tendría para México el debilitamiento económico de Estados Unidos, no sólo no tomó ninguna acción para apoyar el aparato productivo y el consumo familiar, sino que se empeñó en gravar las prestaciones sociales, aumentó impuestos a empresas medianas, así como los precios de las gasolinas y el diesel”.
El tabasqueño propuso así a Felipe Calderón 10 medidas urgentes, pues, de no tomarse, “el estancamiento o, peor aún, la recesión en Estados Unidos, mantendrá el letargo de actividad económica de nuestro país por lo menos dos años más, mientras que el mayor desempleo y las repatriaciones de trabajadores migratorios crearán un clima social sumamente crítico”, aseveró.
Los puntos que debería implementar “el gobierno usurpador”, dijo López Obrador, son: reducir los precios de los energéticos con apoyo de un programa de reducción de costos y aumento de eficiencia; el excedente de ingreso petrolero debe canalizarse sin demora a la inversión en el sector energético. Se debería iniciar de inmediato la construcción de las tres refinerías que hacen falta para dejar de comprar la gasolina en el extranjero.
Reducir el gasto corriente y la operación del gobierno “espurio” en 200 mil millones de pesos, eliminando partidas destinadas a garantizar privilegios de los altos funcionarios públicos; exigir la revisión del Tratado del Libre Comercio. “Esta revisión que hasta hace poco parecía una herejía contra el libre comercio, hoy es una demanda de la mayoría de candidatos presidenciales de Estados Unidos.
Destacó que es indispensable poner en marcha un programa inmediato de empleo, para atemperar los efectos que tendrá la recesión estadunidense sobre el flujo migratorio; derogar el impuesto empresarial de tasa única, para evitar golpear injustamente a empresas y contribuyentes pequeños y medianos que por falta de recursos no pueden realizar las compras de activos para reducir su carga fiscal.
No retrasar más las acciones contra abusos de los monopolios y oligopolios tanto de precios como de prácticas anti-competitivas; examinar cuidadosamente las implicaciones de la falta de competitividad para la balanza de pagos, pues la razón por la que la pérdida de competitividad de la industria no ha frustrado la estabilidad macroeconómica es el alto precio del petróleo, mismo que oculta el deterioro de la cuenta no petrolera.
“Si este déficit no se corrige, México quedará expuesto a fuertes ataques especulativos contra el peso, sobre todo al bajar el precio del petróleo; hay que adecuar los programas sociales oficiales para reducir el costo de la burocracia administrativa y proveer la ayuda a las familias beneficiarias de manera directa. Estos apoyos deben llegar a la población más golpeada por la crisis económica y bienestar social. El Congreso mexicano y el gobierno usurpador deben defender, ahora más que nunca, con dignidad y energía. los derechos humanos de los trabajadores mexicanos en Estados Unidos.”
HOY MARTES 4:00 P.M.
Comité en defensa del petróleo en la UACM, hoy 16 hrs., contaremos con la distinguida presencia del Lic. Mario Di Costanzo.
Comité en defensa del petróleo
Conformaremos un Comité Universitario en Defensa del Petróleo en la UACM y contaremos con la presencia de Mario Di Costanzo, secretario de Hacienda Pública del gobierno legítimo, así como de profesores y estudiantes del plantel. La cita es hoy, a las 16 horas, en el Aula Magna del plantel Cuautepec. Corona 320, colonia Loma de la Palma, Gustavo A. Madero.
El Petróleo ya tiene dueño: es de todos nosotros.
Jacobo Venegas, Consejero Universitario estudiantil UACM; Miriam García, UACM San Lorenzo Tezonco, René González, Frente Social por la Igualdad.
Favor de reenviar, gracias
Las chachalacas a favor de la privatización de PEMEX
Remarca Calderón la insuficiencia del actual presupuesto de Pemex
Claudia Herrera Beltrán
Con la advertencia de que Petróleos Mexicanos (Pemex) requiere “mucha, mucha más inversión” para incrementar la exploración, explotación y desarrollo de la paraestatal, y así garantizar el avance del país, el presidente Felipe Calderón abonó ayer al debate de la reforma energética.
Sin dar su postura sobre quién deberá aportar esos recursos adicionales, hizo notar la insuficiencia del actual presupuesto de Pemex, que asciende a 220 mil millones de pesos, incluyendo los 30 mil millones adicionales derivados de la reforma fiscal.
En un breve pronunciamiento, que dio muestras de que el Ejecutivo aún no quiere entrar a fondo en el tema, indicó que este año la empresa gastará 20 mil millones de pesos en exploración y los restantes 140 mil millones en explotación y desarrollo.
Ante integrantes del Colegio de Ingenieros Civiles de México (CICM), también reconoció que se ha disminuido “notablemente” el flujo de turistas por la frontera norte a causa de que existe “preocupación por el crimen organizado”.
Sin embargo, también culpó de esta caída al gobierno de Estados Unidos –“el lado americano”, según lo definió–, que obstruye el cruce de regreso de los turistas hacia ese país, al hacer que pierdan varias horas durante el proceso de tránsito.
A pesar de ello, señaló que el sector turístico mexicano tuvo un aumento “récord” en sus ingresos de 13 mil 300 millones de pesos, mientras que la inversión privada fue superior a los 3 mil 300 millones.
“Ya ni modo”
En la edición 24 del congreso del Colegio de Ingenieros Civiles, Calderón aprovechó para insistir en que éste será el sexenio de la infraestructura; incluso recordó que siendo candidato presidencial hizo esta promesa y algún colaborador señaló: “Bueno, ¿no se nos habrá pasado la mano con eso?”, y el michoacano contestó: “Pues ya ni modo”.
Tras contar esta anécdota, reiteró que la infraestructura representa una de las acciones para enfrentar la “coyuntura económica internacional compleja, como es la desaceleración económica en Estados Unidos”.
Previamente, Luis Salazar Zúñiga, presidente del colegio, pidió que la Secretaría de Comunicaciones y Transportes contrate ingenieros mexicanos, a fin de que vuelvan a tener el papel preponderante que desempeñaron en otros tiempos.
Es importante, insistió, que la infraestructura sea construida por ingenieros mexicanos y empresas nacionales, como vía para impulsar la economía nacional, robustecer el mercado interno y generar empleos. “Sólo así la ingeniería civil mexicana recuperará su dinamismo y volverá a atraer como imán a los jóvenes para estudiar esta apasionante profesión”, expresó.
Ante este reclamo, Calderón Hinojosa señaló que los ingenieros mexicanos son un orgullo para México y mencionó el papel que jugaron en la construcción de la “magna obra” que permitió liberar el cauce del río Grijalva, o el que tendrán en la edificación de la presa La Yesca, la obra hidráulica más importante de su sexenio.
Salazar también consideró indispensable que haya un marco legal moderno que incentive la construcción, porque la Ley de Obras Públicas actual favorece en las licitaciones la oferta más barata, desestimando la calidad, la solvencia técnica y económica y la experiencia de las empresas.
Detalló que las condiciones establecidas en las licitaciones, sobre todo en el aspecto financiero, “han dejado pocas oportunidades a la deteriorada industria nacional, que poco puede hacer ante las empresas extranjeras”.
En respuesta, el panista anunció que se revisa la normatividad para hacer “mucho más ágil y expedita” la construcción de infraestructura.
Aunque después argumentó en su defensa que “por instrucción del Presidente” las licitaciones se publicaron antes de que venciera 2007, para que las dependencias pudieran estar ejecutando sus programas desde enero sin necesidad de que pasaran tres o cuatro meses en los que las obras públicas se detenían cíclicamente.
Primero diagnóstico y después iniciativa
Roberto Garduño Enviado
San Miguel Regla, Hgo., 28 de enero. Antes de entrar en la discusión legislativa de alguna propuesta específica en materia energética es conveniente elaborar “un diagnóstico objetivo e integral de la situación que guarda ese sector en el país”, dijo el presidente Felipe Calderón. Al encontrarse con la fracción parlamentaria de su partido en la Cámara de Diputados, a la que dictó la agenda legislativa que habrá de seguir en el inminente periodo ordinario de sesiones, afirmó que el petróleo es y sólo puede ser de los mexicanos.
El diagnóstico al que hizo referencia en torno al sector energético “requiere de la participación responsable y serena de los legisladores, de los partidos políticos, de la academia, de los especialistas, de los trabajadores, de los sindicatos, de los empresarios, del sector productivo, de los medios de comunicación, en fin, de todos los mexicanos”, y sólo por medio de él se habrán de asumir las acciones que requiera su desarrollo.
Al retomar la prestancia que manifestó el coordinador de los panistas en San Lázaro, Héctor Larios, al conceder al Ejecutivo la mano en la elaboración de la agenda legislativa del Partido Acción Nacional, Calderón Hinojosa abordó el polémico tema de la reforma judicial desde la óptica de depurar los cuerpos policiacos, combatir a la delincuencia organizada para devolver el orden al país, y dar mayor acceso a la justicia.
“Debemos trabajar para que México cuente pronto con un sistema de procuración e impartición de justicia penal, que entre otros beneficios ponga las bases de una policía más profesional que permita crear un sistema de control policiaco a nivel nacional, y que ello facilite la depuración, capacitación y profesionalización de los cuerpos policiacos, no sólo en el ámbito federal, que ya hemos emprendido con toda energía, sino también, y yo diría fundamentalmente, en los niveles estatales y municipales.
“Un sistema de justicia que permita un acceso efectivo a la justicia para todos los ciudadanos; esto es indispensable para avanzar en la lucha contra las organizaciones criminales y para garantizar que en el país imperen la legalidad y el orden.”
La tercera vertiente en el discurso de Calderón fue una ligera postura respecto de la reforma laboral: “México requiere que avancemos en materia laboral para que, sin perjuicio de los derechos de los trabajadores, se promueva una mayor competitividad en el aparato productivo, privilegiando la generación de mayores fuentes de empleo, para que más mexicanos puedan contribuir con su esfuerzo y talento al crecimiento de nuestra economía”.
La presencia de Calderón, de su esposa, Margarita Zavala; el secretario de Gobernación, Juan Camilo Mouriño, y el presidente nacional del PAN, Germán Martínez, en San Miguel Regla, fue precedida de una enorme movilización de efectivos del Estado Mayor Presidencial y de la policía del estado de Hidalgo.
El Ejecutivo dio un giro al tema de la reforma energética con su propuesta de un diagnóstico pues, dijo, la soberanía que los mexicanos ejercen sobre los recursos debe traducirse en la posibilidad de aprovecharlos a plenitud y en favor de todos. Se requiere “un diagnóstico sobre las necesidades de las empresas públicas, sobre el comportamiento de la producción y de las reservas estratégicas del país, de los errores que han tenido otras empresas en el mundo, que nos permita conocer el enorme potencial que tiene el país”.
Todo lo anterior nos muestra que Fecal es una chachalaca mentirosa e hipócrita con un miedo de la chingada.
Y ahora sale la otra chachalaca:
La reforma energética es para este periodo de sesiones: Martínez Cázares
Andrea Becerril (Enviada)
Cozumel, QR. 28 de enero. El dirigente del Partido Acción Nacional (PAN), Germán Martínez Cázares, dijo ayer que la reforma energética “es para este periodo de sesiones”, pero están dispuestos a dialogar, no sólo con el Partido Revolucionario Institucional (PRI), sino con las demás fuerzas políticas, a fin de lograr la mayoría necesaria en el Congreso para llevar a cabo los cambios legales que permitan la apertura de Petróleos Mexicanos (Pemex) al capital privado.
¿Qué a eso no se le llama privatización?
Martínez Cázares discutió ayer con los senadores de su partido la estrategia en torno a la llamada reforma energética, y una de las conclusiones del encuentro –realizado a puerta cerrada– fue que es necesario convencer a parte –por lo menos– de los legisladores del Partido de la Revolución Democrática (PRD) para que avalen la iniciativa.
Por ello, dado que se pretende aprobar la reforma en este periodo de sesiones, que va del primero de febrero al último día de abril, se valoró esperar a marzo, cuando haya concluido el proceso electoral en el PRD, con miras a encontrar una dirigencia con la que el PAN pueda negociar.
Claro, hay que esperar a que los Chuchos no se quemen y ganen tramposamente la elección para entonces "negociar".
En conferencia de prensa, Martínez Cázares insistió en que la intención de la reforma energética no es privatizar Pemex, e incluso garantizarán, dijo, que el Estado mexicano continúe con la rectoría en materia de petróleo. Lo que se pretende es permitir la inversión privada en algunos de los procesos, pero aún no definen en cuáles.
No, no es privatización, ¿deveras nos creen tan pendejos?
“Estamos haciendo un diagnóstico de esa situación y no hemos terminado de definir una propuesta; tenemos que definir senadores, diputados e incluso, cómo no, con el gobierno del presidente Calderón”, el proyecto.
El dirigente nacional panista insistió en que aún no se decide si el gobierno federal enviará la iniciativa o la presentarán los senadores. “No tenemos prisa en ese tema, estamos analizando toda la situación, viendo las experiencias de países como Cuba, Venezuela, Brasil, de nuestro entorno, e incluso de Europa, donde han aprovechado la energía para el crecimiento económico y para generar riqueza social.”
Jajajajaja...
Reconoció que el PAN no cuenta con la mayoría necesaria para aprobar por sí solo la reforma energética, y por ello, dado que necesitan el voto de otras fuerzas, “la disposición a discutir, a dialogar, está abierta para todos, no sólo para el PRI, para todos los grupos parlamentarios en las dos cámaras”. La reforma, insistió, “es para este periodo, pero lo queremos hacer bien”.
Después del encuentro con Martínez Cázares, los senadores panistas continuaron con los trabajos de su sesión plenaria para definir la agenda del periodo ordinario, que se inicia el próximo viernes. El encuentro con el secretario de Gobernación, Juan Camilo Mouriño –en el que la reforma de Pemex será también tema toral–, se pospuso para hoy.
La encerrona de los senadores blanquiazules se lleva a cabo en uno de los centros turísticos más exclusivos de esta isla del Caribe –Wyndham Cozumel Resort–, que ayer fue el marco también para arropar a la ex secretaria de Desarrollo Social (Sedeso), Beatriz Zavala, y al titular de Agricultura, Alberto Cárdenas.
Eso sí a la buena vida no se puede renunciar.
La primera se reintegró a su fracción parlamentaria y se manifestó en contra de la desaparición de Sedeso, que impulsan el PRI y el PRD. No es un proyecto viable convertir la dependencia en organismo autónomo, sostuvo, ya que ningún gobierno puede renunciar a su tarea de redistribuir el ingreso con mayor igualdad y proteger a las familias más pobres. Zavala recibió el respaldo de su bancada y del coordinador Santiago Creel, ya que no ven con buenos ojos la iniciativa impulsada por el priísta Manlio Fabio Beltrones.
Otro que recibió también el espaldarazo de los panistas fue el titular de Sagarpa, Alberto Cárdenas Jiménez, con quien se reunieron por la noche a valorar la situación del agro mexicano. Por la mañana, Germán Martínez aclaró que no consideran necesario renegociar el capítulo agropecuario del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN).
Ojos ciegos y oídos sordos a la demanda popular, es que ellos "no consideran necesario renegociar" el TLC.
Por su parte, el senador Alejandro González Alcocer desestimó las críticas de la oposición al funcionario, y sostuvo que ha hecho un buen papel al frente de la Secretaría de Agricultura; consideró que la molestia de organizaciones campesinas con el funcionario es más bien por motivos económicos.
Nada más y nada menos.
Otro invitado al encuentro panista fue el ex rector de la Universidad Nacional Autónoma de México José Sarukhán, quien expuso los riesgos del calentamiento global y despejó dudas sobre la iniciativa en torno a los manglares, que quedó pendiente del pasado periodo de sesiones, cuando grupos de ambientalistas denunciaron los riesgos que implica.
Ordena Germán Martínez a diputados de AN respaldar las políticas de Calderón
Roberto Garduño y Andrea Becerril (Enviados)
San Miguel Regla, Hgo., 28 de enero. El dirigente del Partido Acción Nacional (PAN), Germán Martínez Cázares, ordenó a los 207 diputados de su partido respaldar las políticas públicas de Felipe Calderón a cambio de los recursos e instrumentos que los delegados de las dependencias federales otorguen a sus legisladores.
¿Así ya abiertamente? No entiendo, ¿está diciendo que los diputados recibirán su feria por respaldar las políticas públicas de Fecal? ¿Cómo? ¿Que no se supone que deben representar la voluntad de los ciudadanos?
Con miras a la elección federal del año 2009, los blanquiazules, encabezados por Calderón Hinojosa, asumieron el discurso de éste como línea política para dar “un rostro panista a la política social”.
Es decir, el rostro social de la pobreza.
En el séptimo encuentro entre el Presidente y la bancada de su partido en San Lázaro, Germán Martínez impuso la estrategia que habrán de seguir los diputados: “Necesitamos estar juntos, necesitamos estar unidos, necesitamos que desde el gobierno los delegados apoyen el trabajo de este grupo parlamentario. Y como exigimos el respaldo de los delegados federales (de las dependencias del gobierno) a este grupo parlamentario, yo ofrezco el apoyo de este grupo a las políticas públicas del presidente Felipe Calderón”.
Con parsimonia, Germán Martínez auguró que para 2009 su partido tendrá la mayoría en el Congreso; otra mayoría panista a este país que respalde con responsabilidad social, con profesionalismo, el trabajo que está haciendo el presidente Felipe Calderón, dijo.
¿Amenazan con que seguirá la pesadilla?
Por otra parte, en Cozumel, el coordinador de los senadores del PAN, Santiago Creel Miranda, aclaró ayer que no habrá debate cara a cara con Andrés Manuel López Obrador porque no está dispuesto a abrirle un espacio mediático y menos en momentos en que un encuentro público con el tabasqueño podría influir en la contienda interna del Partido de la Revolución Democrática (PRD) para elegir a su dirigente.
Son tan cínicos que confiesan abiertamente que los medios para AMLO están totalmente cerrados.
Durante una conferencia de prensa conjunta con el presidente del PAN, Germán Martínez Càzares, con quien los senadores blanquiazules se reunieron por más de dos horas, Creel puso punto final al tema al precisar que “el debate sobre la reforma energética se dará en el Senado de la República, en los tiempos del Congreso de la Unión y de acuerdo con los tiempos que en su momento acuerden las comisiones”.
–¿No le preocupa que se diga que se echó para atrás y tuvo miedo de debatir con López Obrador?
–Lo que a mí me preocupa es que se abra un espacio mediático para servir a otros propósitos distintos a los de la reforma energética, eso sí me preocupa, y que puedan ser aprovechados en un proceso interno de un partido político que yo debo de respetar y que de hecho lo respeto –respondió el senador.
Lo que le preocupa es que quedará como lo que es, un retrasado mental, y que no vayan a ganar los Chuchos que ya están maiceados para apoyarlos en sus traiciones.
Ante la insistencia de los reporteros, Creel Miranda precisó que se refería a la elección de la nueva dirigencia perredista, en disputa entre Jesús Ortega y Alejandro Encinas. Decidió no debatir con Andrés Manuel López Obrador, sostuvo, porque “no deseo de ninguna manera trastocar un proceso interno”.Junto a él, Martínez Cázares no abundó en un tema al que había aludido un día antes, cuando expresó su rechazo al probable encuentro entre López Obrador y Santiago Creel, con el mismo argumento de que el debate sobre la reforma a Petróleos Mexicanos (Pemex) debe darse en el Congreso.
Creel retomó el punto de vista del dirigente nacional de su partido y de buena parte de sus compañeros de bancada, quienes le hicieron notar los riesgos de un debate que daría de nuevo espacios en los medios electrónicos a López Obrador y podría reposicionarlo a él, y sobre todo a Alejandro Encinas, en la lucha por la dirección del PRD.
Queda claro que Alejandro Encinas es el único que podrá detener las traiciones de su partido.
En la conferencia de prensa, el también presidente del Senado dijo que en caso de que López Obrador decidiera asistir a alguna reunión de comisiones, él estará presente, pero “solamente como cualquier otro senador”.
Y ya para terminar, se confirma la complicidad de Zavaleta con el gobierno federal espurio, con sus "confusiones".
La legisladora sostiene que no se habló de energía; la dependencia la contradice
Confusión sobre lo tratado entre Zavaleta y Mouriño
Enrique Méndez
La presidenta de la Cámara de Diputados, Ruth Zavaleta Salgado, aseguró que en su reunión de ayer con el secretario de Gobernación, Juan Camilo Mouriño, éste aseguró que todavía el gobierno de Felipe Calderón no decide si presentará una iniciativa de reforma en materia energética.
“No tienen todavía el documento, no lo trajo como un tema que se discuta en este periodo”, de sesiones, que se iniciará el próximo primero de febrero, expuso. Sin embargo, por la tarde, la dependencia en un comunicado sostuvo que entre los temas tocados por ambos Mouriño conversó con la legisladora del Partido de la Revolución Democrática (PRD) sobre las posibles reformas al sector energético.
Esa posición contrastó con la versión que ofreció Zavaleta en una amplia conferencia de prensa posterior a la reunión, que empezó a las 8:30. Declaró la diputada: “Me dijo sobre este tema, que todavía no decidían si presentarlo o no. Estaban revisando en el Ejecutivo federal y que ellos en su momento, si hubiera la posibilidad de presentarlo, nos informarían inmediatamente”.
Por fin, ¿la van a presentar o no lo han decidido?
Más adelante, sin embargo, la propia legisladora del PRD aseguró que el funcionario sí le comentó que “están analizando cuándo van a presentar” la iniciativa para permitir la inversión privada en Petróleos Mexicanos (Pemex) y las empresas generadoras de energía eléctrica.
–¿Sí la van a presentar?
–No me lo dijo. O sea, no me dijo si ya la van a presentar. Me dijo: “estamos revisando la entrega del documento”. Yo me imagino que sí, ¿verdad? Sí lo están revisando.
"O sea, ves, digo, o sea, yo me imagino, ¿verdad?, o sea, pues no sé veees", vaya con la presidenta de la Cámara.
También, interrogada respecto del papel que asumiría en caso de que llegara la iniciativa, sobre todo a partir de los acuerdos asumidos en la reunión plenaria del PRD –a la que ella no se presentó–, en el sentido de impedir cualquier sesión, inclusive en comisiones, que tenga como fin modificar las leyes secundarias para abrir a Pemex, afirmó que sabrá “diferenciar” su posición como diputada de ese partido y presidenta de la Cámara.
¿Por qué no aprende mejor a "diferenciar" lo que es ser una persona honesta que sirve a la nación y ser una sátrapa de siete suelas amancebada con el poder?
Aseguró que asumirá los acuerdos tomados por el sol azteca, pero que no podría sumarse a la denominada “huelga legislativa” como presidenta de la mesa directiva. Inclusive, dijo que si su grupo parlamentario considera que por ello debe ser removida del cargo, únicamente debe solicitarlo ante el pleno.
¡Por favor! Que se largue pero ya.
No obstante, cuando se le preguntó si aceptaría como militante que su partido solicitara su cambio, exclamó: “¡No, yo espero que el pleno me defienda!”
Sí, que no defienda el patrimonio, que defienda sus trapacerías, para eso está el pleno.
Mientras, en un comunicado, Gobernación aseguró que en la reunión con Zavaleta Mouriño conversó sobre las posibles reformas al sector energético, modificaciones en el ámbito de la seguridad y justicia, así como de los eventuales avances que en el próximo periodo de sesiones pudieran darse en cuanto a la reforma del Estado.
Lo dicho.
El boletín refirió que para la administración del presidente Felipe Calderón la interlocución con los otros poderes del Estado es de gran importancia.
¿La interlocución o la unión de las mafias?
La delincuencia es mala
Algunas de las dificultades de este gobierno para lograr consenso y apoyo a sus despliegues antidelictivos son de naturaleza argumental: “Hay que acabar con los delincuentes porque son malos”. Ajá. Sólo que la sociedad mexicana no es un puñado de viejitas provincianas del siglo antepasado y exige razonamientos un poco más precisos y explicaciones más puntuales. Vamos a unirnos contra los malos, qué bien, pero antes explíquennos quiénes son, qué hacen y cuál es la diferencia exacta entre los cruzados del estado de derecho y los enemigos a combatir.
¿Los malos son los que trafican cosas prohibidas? Espléndido. ¿No habría que ir entonces sobre los que metieron al país, y de contrabando, divisas ilegales para financiar la campaña electoral de uno que fue presidente hasta hace no mucho? Empezar por ahí no estaría mal, porque se conocen sus nombres, sus direcciones y hasta los cargos actuales de algunos de ellos. ¿Vamos contra los ladrones de bancos? Órale: el gobierno tiene la lista de los más importantes. Son los empresarios que se beneficiaron de préstamos incobrables gracias al rescate bancario que legalizaron Acción Nacional y el Partido Revolucionario Institucional, y que produjo un botín muy superior al de cualquier atraco a mano armada en la historia del mundo.
Tal vez a los membretes ciudadanos que deploran la maldad intrínseca de la delincuencia les gustaría empezar por el problema del secuestro. A todo esto, ¿ya se pusieron en contacto con los atenquenses que en mayo de 2006 fueron capturados, salvajemente golpeados, incomunicados y mantenidos en cautiverio durante casi dos años? Las autoridades no pidieron rescate a cambio de la libertad de los capturados (o sí: algunas fianzas fueron desmesuradas), pero habría que delimitar con más cuidado la frontera entre privación ilegal y privación injustificada de la libertad, y decir cuál es la diferencia específica entre ambas, ¿no?
Ahora que, si se comienza por combatir el delito de violación, ¿cuándo se investiga a los agresores de la Federal Preventiva, la policía mexiquense y la municipal de Texcoco por los agravios cometidos contra los capturados en aquel episodio? ¿Cuándo se llamará a declarar a sus jefes, entre los que estaban, entre otros, Fox, Peña Nieto y Medina Mora?
–La delincuencia es mala.
–Qué brillante observación. ¿Te la enseñaron en Harvard?
La delincuencia es mala, y en ella están incluidos, por supuesto, los abusos sexuales de menores. ¿Y cuándo se empieza a investigar de oficio a los encumbrados empresarios, funcionarios y representantes populares mencionados en Los dragones del Edén como asistentes a las pachangas que organizaba el pederasta Jean Succar Kuri en las Villas Solymar de Cancún, y en las cuales se obligaba a niñas y a niños a sostener relaciones sexuales entre ellos y con sus agresores? ¿Y cuándo le echa un ojo la PGR a las violaciones de infantes cometidas por religiosos católicos de distintos niveles y a las maniobras para encubrirlas? También es malo el designio de no tocar (¿ni con la mano de una niña pre púber?) al gobernador de Puebla, Mario Marín, tan empeñosito en montar una agresión ilegal contra Lydia Cacho, la autora de ese libro. Vamos, señoras y señores magistrados de la Suprema Corte Salvador Aguirre Anguiano, Mariano Azuela, Margarita Luna Ramos, Guillermo Ortiz Mayagoitia, Olga Sánchez Cordero y Sergio Valls: ¿Cuándo se unirán al combate a la delincuencia? ¿Qué tal si, para convencerlos, la sociedad duplica el precio y les obsequia, digamos, cuatro botellas de coñac bellísimo a cada uno de ustedes?
Por falta de espacio quedan fuera del recuento el homicidio, el fraude, la difamación y otras muchas figuras delictivas, pero no el robo, que merece también una calificación moral adversa y universal: es malo. Un problema es que el máximo encargado de ejecutar las leyes no quiso, a la salida del supermercado electoral, enseñar los bolsillos para demostrar que no se le había quedado pegado uno que otro voto ajeno, y desde entonces muchos mexicanos no se tragan sus alegatos de probidad. Pero pasado mañana, cuando el grupo gobernante explique bien a bien en qué se diferencia de la delincuencia organizada, que es sin duda indeseable y malvadísima, el conjunto de la sociedad mexicana no tendrá objeción para respaldar, de manera activa y entusiasta, las campañas oficiales contra el crimen.
Pueblos indígenas: repensar y no olvidar
En el contexto del Foro Social Mundial, realizado en el Zócalo de la ciudad de México, y del relativo a “Tierras, indígenas y autonomía”, pude observar en dos de sus mesas los rasgos de algunos de los saldos que dejó la movilización y debate en torno al reconocimiento constitucional de los pueblos indígenas.
En primer lugar, en lo relativo al movimiento indígena se insistió en anotar el plural como característica, lo cual es cierto; en efecto, existen muchos y muy variados movimientos. La pregunta es ¿por qué en los días de auge del Congreso Nacional Indígena y del Ejército Zapatista de Liberación Nacional las diversas tendencias del movimiento no tenían esta preocupación del plural?, ¿por qué representantes del variopinto movimiento no mencionan la experiencia autonómica de las juntas de buen gobierno con lo emblemática que es en Latinoamérica por lo menos? Por fortuna se realizó una mesa sobre este tema a través de la presentación del libro Los colores de la tierra, y ello dio pie para dar constancia de la preocupación sobre el incremento del acoso y tensión que están sufriendo.
Por otra parte, también se presentaron evidencias de la incomprensión y las deformaciones acerca de la naturaleza del reclamo de los pueblos indígenas en torno a sus derechos colectivos. El enfoque de algunos de los participantes, al parecer sin pertenencia directa a alguno de los movimientos, tiene que ver con la vieja y liberal inquietud sobre las personas, su pureza o no de “sangre”, los rasgos que determinan su identidad, cómo se construye ésta o quién otorga “certificado” de la misma. Podríamos dejar pasar estas dudas y ubicarlas simplemente como las voces de personas que no han estado cerca del debate aun cuando tengan simpatías hacia la causa indígena, pero de hacerlo nos estaríamos engañando. Todo indica que, además del golpe recibido respecto a los derechos de los pueblos indígenas, habría que anotar la persistencia de la hegemonía monocultural aun dentro de sectores democráticos por no decir de “izquierda”. Si el zapatismo ha señalado que dejó de ser “moda de café”, en el terreno indígena me temo que las cuentas no salen diferentes.
Habría que reflexionar si los movimientos indígenas quedaron de nueva cuenta expuestos a sus propias fuerzas como estaban antes de 1994; de ser así, antes que un avance, estaríamos ante una involución. Me explico: si algo quedó claro con el golpe de la contrarreforma indígena de 2001 es que la clase política no está dispuesta a reconocer derechos a los pueblos “en el contexto de una reforma del Estado”, como se reiteró tantas veces con los acuerdos de San Andrés. Ello sólo podrá darse cuando la correlación de fuerzas de los movimientos sociales de todo tipo logre un real golpe de timón que rebase, por supuesto, la vacilada en que se convirtió la llamada “alternancia”. El asunto crucial es que ese proceso de acumulación de fuerzas se dé con la presencia y participación de los pueblos indígenas al lado del conjunto de sectores organizados.
Sin embargo, de la parte indígena no se tienen las mejores condiciones para tal interacción, pese a que en el caso del Foro Social Mundial, por ejemplo, su comité organizador haya colocado el tema a la par de los otros. Lo que vimos no refleja todas las experiencias de organización indígena que resisten a lo largo y ancho del país y lo hacen con sus métodos y sus modos y, sobre todo, sus circunstancias. Por ejemplo, podemos preguntarnos cuáles son las lecciones que deja a todo el movimiento social la experiencia zapatista y del movimiento indígena en torno al incumplimiento de los acuerdos de San Andrés: ¿es su derrota o la nuestra, la de todos y todas?
La clase política que cerró filas en contra de los pueblos indígenas es la misma que hoy amenaza a los campesinos, electricistas, y que se plantea la privatización del petróleo. Sus motivaciones obvias tienen que ver con el modelo neoliberal que defienden a toda costa.
Por otra parte, desde el terreno de las políticas públicas y de algunas academias han dado carta de legitimidad a la llamada “interculturalidad”, suponiendo que con mencionarla es un hecho y obviando el análisis del proceso que implicaría su real existencia más allá del discurso. Precisamente en el referido Foro, un indígena p’urhepecha colocó cual banderilla una pregunta: “¿la interculturalidad es para todos, ricos y pobres, o la diseñaron los ricos para nosotros los pobres?” Así de claro y así de golpe nos trajo a colación el problema de la desigualdad e incluso el de clase, frente a lo cual hay un mar de reflexiones que están haciendo falta en los diversos espacios. Alguno de los ponentes agradeció la llamada de atención y aprovechó para señalar que en toda esta problemática estamos hablando de relaciones de poder, no de relaciones “buena onda”.
El foro “Tierras, indígenas y autonomía” nos llamó a pensar críticamente, y ello implica ante todo recordar la proclama indígena del “Nunca más un México sin nosotros”.
Colombia: la guerra por la paz
El largo y sinuoso conflicto armado entre el gobierno de Colombia y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) tiene hoy en el intercambio de rehenes por prisioneros uno de sus candentes terrenos de batalla políticos.
La reciente entrega al presidente Hugo Chávez de la ex congresista Consuelo González y de la ex candidata a la vicepresidencia Clara Rojas, por parte de las FARC, es un episodio más de una cruenta guerra que dura ya casi 45 años. Las iniciativas de “intercambios humanitarios” en Colombia no son nuevas. Tienen tras de sí una larga historia. En 1997 y 2002, durante los gobiernos de Ernesto Samper y Andrés Pastrana, se efectuaron exitosos canjes de presos entre la guerrilla y el gobierno.
El anterior intento de intercambiar rehenes y presos, efectuado en octubre de 2006, fue descarrilado por el gobierno de Álvaro Uribe, quien suspendió todo contacto con las FARC, a raíz del ataque de un carro bomba a la Escuela Superior de Guerra en Bogotá, del que culpó a la guerrilla. No obstante, el general Mario Montoya, jefe del Ejército, tuvo que reconocer que el atentado fue obra de soldados que se hicieron pasar por guerrilleros.
¿Abrirá la puerta esta entrega unilateral de dos rehenes por parte de las FARC a un intercambio más amplio de prisioneros? ¿Se estarán sentando las bases para solucionar la guerra en Colombia a través de medios políticos?
A pesar de la creciente presión que existe dentro y fuera de Colombia para canjear rehenes, y del estancamiento del conflicto militar, la iniciativa difícilmente caminará a corto plazo. La administración de Uribe se niega a aceptar las condiciones fijadas por la guerrilla para hacerlo, pero no tiene fuerza suficiente para obligar a los guerrilleros a entregar sus prisioneros ni forma de rescatarlos.
La entrega de las dos rehenes a Hugo Chávez fue un duro golpe para Álvaro Uribe. Severamente cuestionada dentro del Congreso de Estados Unidos (véase: “La agonía de Álvaro Uribe”, Cynthia J. Arnson, Foreign Affaires), la administración colombiana tuvo que encajar, además, la iniciativa del mandatario venezolano de considerar fuerzas beligerantes a las guerrillas colombianas y de retirarles la etiqueta de terroristas. Las FARC ganaron presencia política.
El descalabro de Uribe ha querido ser subsanado con una peligrosa jugada política. El presidente ordenó a las fuerzas armadas “avanzar y cercar” las zonas donde la guerrilla mantiene rehenes, para presionar su liberación. La medida pone en riesgo la vida de los detenidos políticos de las FARC.
Colombia tiene una larga tradición de conflictos armados. Las guerrillas en activo más antiguas de América Latina son de ese país. Las FARC fueron fundadas en 1964, en mucho como herencia de una guerra civil no declarada, protagonizada entre 1946 y 1953 por el partido liberal y el conservador, conocida como La Violencia, así como de las luchas agrarias y de autodefensa promovidas por el Partido Comunista.
En Colombia se efectuaron también las negociaciones de paz más añejas del continente. La primera se realizó en 1953. Los rebeldes entregaron las armas y se reinsertaron en la vida política legal, a cambio de ofrecimientos que nunca se hicieron realidad. Casi 30 años después, en 1982, se otorgaron las primeras amnistías a guerrilleros provenientes de movimientos armados modernos.
El gobierno de Uribe ha sido incapaz de arrinconar militarmente a las FARC. Más allá de lo que la propaganda oficial difunde, los mandos de la guerrilla no han sido tocados, sus estructuras básicas están en pie y conserva su retaguardia profunda. Ciertamente han recibido golpes fuertes en Cundinamarca y una comuna de Medellín, pero no han modificado la correlación de fuerzas global.
Las FARC pasaron de tener unos 3 mil hombres en 1987 a 5 mil 380 en 1990, 6 mil 900 en 1994, unos 12 mil a fines de 1998, bien armados, distribuidos en 70 frentes de guerra en cerca de la mitad del territorio. En la actualidad podrían contar con unos 16 mil elementos, por lo menos.
Las negociaciones entre guerrilla y gobierno en Colombia distan mucho de ser una página en blanco. Al menos ocho organizaciones armadas acordaron previamente su reinserción en la vida pública. Las mismas FARC han vivido una larga ruta de acercamientos y desencuentros en la búsqueda de la reconciliación. Curiosamente, las experiencias previas, incluso algunas que en un primer momento parecían haber concluido exitosamente, han provocado muchas frustraciones y desconfianzas.
El 28 de marzo de 1984 las FARC y el gobierno de Belisario Betancur firmaron los acuerdos de la Uribe, en el que las partes se comprometieron a un cese bilateral del fuego y a procurar de manera conjunta una salida política al conflicto. El gusto no duró mucho tiempo. La reconciliación abortó con un altísimo costo para el país.
Entre la herencia que ese pionero proceso de paz arrojó se encuentra la formación de un polo político partidario, legal y electoral, alrededor de la Unión Patriótica (UP), impulsada por las FARC y el Partido Comunista. El movimiento cosechó tanto triunfos como represión. Murieron violentamente cerca de 3 mil militantes de la UP. En esas circunstancias, las FARC concluyeron que no había garantías para desmovilizarse.
La negociación política como vía para resolver el conflicto armado interno está lejos de ser un punto en la orden del día, por más que sea una exigencia de la sociedad civil colombiana.
A pesar de que la difusión de los testimonios que vinculan a los más altos mandos de la coalición gobernante con los paramilitares y el narcotráfico siguen sonando fuerte, la administración de Uribe ha obtenido de la guerra buenos dividendos políticos. Su oferta a las FARC sigue limitándose, en lo esencial, a negociar la desmovilización y la reinserción. Aunque necesiten oxígeno político, los guerrilleros reivindican una zona desmilitarizada y reformas sustantivas que el gobierno rechaza.
La reconciliación en Colombia sigue esperando su hora. La guerra por la paz continúa.
Pemex: ¿destino manifiesto?
Hace algunos meses comentamos que uno de los efectos más sobresalientes de los atentados del Ejército Popular Revolucionario (EPR) a los oleoductos en Quintana Roo, Guanajuato, y otros estados de la República, fue la inesperada reconversión de Petróleos Mexicanos (Pemex) en un “patrimonio de todos los mexicanos”. En las pasadas cuatro administraciones presidenciales Pemex se ha visto sometido a un proceso de desgaste, privatización y endeudamiento para preparar y forzar su desaparición total como empresa pública. Su carácter de fondo revolvente del gobierno federal, su constante cesión a consorcios privados y la corrupción lo apartan cada vez más del desarrollo industrial y económico del país. En este contexto, no carecían de sentido los primeros comunicados del EPR: Pemex ha dejado de ser un “patrimonio de todos los mexicanos” y se ha convertido en uno de los intereses de grupos trasnacionales; se trata de bienes que formalmente desean considerarse negocios privados y no “patrimonio de todos”.
El afán de políticos nuevos y viejos por abrir el sector energético a trasnacionales estadunidenses y europeas tiene como eje recurrente afirmar que faltan recursos para dar mantenimiento y modernizar el equipo complejo del sector. En los años anteriores a 1938, las grandes compañías holandesas, británicas y estadunidenses suspendieron el mantenimiento a sus instalaciones petroleras a fin de disuadir a las autoridades mexicanas de una posible expropiación. Con la política económica iniciada hace cuatro sexenios, en cambio, se decidió que los recursos destinados al mantenimiento y desarrollo de Pemex se fueran reduciendo con el objeto de que la estructura petrolera mexicana llegara a deteriorarse tanto que fuera necesario privatizarla. Antes de 1938 se buscó deteriorar la industria petrolera para que no se nacionalizara. Ahora se buscó su deterioro para privatizarla. Estos procesos históricos de México son asombrosos.
Que la misma estrategia se aplique dos veces en menos de 70 años es sorprendente. Sobre todo porque tanto en el caso de evitar la expropiación como en el de privatizar se piensa que los hidrocarburos son un asunto privado, no público. Están dispuestos hoy los políticos a abrir las puertas de Pemex para que retornen las viejas grandes compañías, o las empresas que descienden de los grandes consorcios petroleros que en la década de los 30 extorsionaron a México. Como decíamos hace algunos años, el pasado no terminó de irse y el futuro no acaba de ser nuevo.
Los funcionarios actuales de Pemex plantean proyectos integrales para exploración, desarrollo, explotación y distribución, de tal manera que la privatización no equivalga al remate de las instalaciones de la industria petrolera mexicana actual, sino que resulte de una nueva industria que cada día, de manera acelerada, torne más inútil a la industria anterior. Es decir, mientras Pemex se extingue, se fomenta una industria paralela.
Esto se ilustra claramente con la apertura de Pemex Exploración y Producción, la principal subsidiaria de “nuestra” paraestatal: concedió a Halliburton en los últimos tres años 65 contratos para trabajos de perforación y mantenimiento de pozos, que fueron modificados mediante otros 127 contratos. El pasado 21 de enero Halliburton anunció en Texas que firmó con el gobierno mexicano actual un contrato a tres años para perforar y finalizar 58 pozos en la región sur de México. Otras trasnacionales están a la espera de más cambios “modernizadores” en Pemex y en el sector energía para que las ganancias se privaticen y las deudas se tornen deuda pública.
Al inicio de la anterior administración federal, en el Programa Nacional de Energía 2001-2006, se nos informó que era necesaria una inversión de 120 mil millones de dólares en cinco años para que fuera posible “reactivar y modernizar” los sectores eléctrico, del petróleo y del gas natural. Ahora sabemos que en los últimos siete años el ingreso petrolero acumulado a precios de 2007 fue casi de 410 mil millones de dólares, monto que podría rebasar los 500 mil millones de dólares al cierre de 2008, y que representa casi cuatro veces la cifra que se nos dijo que era esencial invertir.
En este contexto, afirmar que es necesaria la privatización del sector energético porque no hay recursos o para aumentar el gasto social es una tremenda mentira. Es un cinismo disponerse a privatizar los cuantiosos ingresos del sector energético y al mismo tiempo subsidiar a los consorcios que lo están privatizando; es absurdo defender una creciente deuda contra el desarrollo social del país. Los políticos viejos y nuevos que se proponen esta privatización como objetivo central del actual gobierno quieren que caigamos en el error de creer que la empresa privada es sinónimo de honestidad y eficiencia. No es así en el caso de Halliburton y Repsol, por ejemplo. Por otro lado, los rescates bancarios, carreteros, aéreos y azucareros han representado una sangría peligrosa para el país y son una demostración incontrastable de la corrupción e ineficiencia de numerosos empresarios y consorcios, a quienes no les interesa asegurar un servicio público, sino aumentar utilidades privadas.
Cinco jinetes: 25 años de discursos
Con Pemex, Calderón pretende concluir la venta de garaje
¿Dónde quedó el nuevo desarrollo?
Al resumir sus seis años de estancia en Los Pinos, Miguel de la Madrid Hurtado presumía la privatización de poco más de 700 empresas del Estado y su cadena de “reformas estructurales”, que garantizaban, decía, “una etapa superior de nuestra historia” y permitían “encauzar el desarrollo integral” del país, el “crecimiento autosostenido” y la “reducción de la vulnerabilidad externa”.
Cuando Carlos Salinas de Gortari hizo lo propio, tras entregar alrededor de 400 empresas paraestatales de gran calado al gran capital nacional (Teléfonos de México y la banca, entre las joyas), amén de concesionar carreteras y abrir a la iniciativa privada la generación eléctrica y varias sectores de la petroquímica, celebraba el advenimiento del “nuevo desarrollo mexicano”, alababa la segunda cadena de “reformas estructurales” que permitieron “democratizar el capital”, atender los “objetivos nacionales de la soberanía y de la justicia” y recorrer la “vía moderna de México”, y se felicitaba por el “cambio, que es nacionalista porque fortalece a la nación, y popular, porque extiende sus beneficios a las mayorías”.
Tras privatizar Ferrocarriles Nacionales de México, abrir aún más la puerta para que el capital privado se metiera a la generación de energía eléctrica, “rescatar” a los empresarios carreteros y banqueros y extranjerizar la banca, entre otras gracias, Ernesto Zedillo sencillamente aseguraba que privatizaciones y “reformas estructurales” garantizaban “crecimiento sostenido que genere los empleos bien remunerados que con toda razón demandan los mexicanos” y, en pocas palabras, un futuro venturoso para los que han tenido el honor de nacer en esta gloriosa nación.
Si a lo anterior sumamos las “reformas”, “aperturas”, concesiones y reconcesiones, y hasta una expropiación “por causa de interés público”, de Vicente Fox, en cuatro sexenios privatizadores el país estaría en la mismísima gloria: existiría México y, después, el primer mundo, siempre de acuerdo con el discurso de la cuarteta citada.
A la vuelta de cuatro gobiernos y el inicio del quinto, nada más alejado de ese discurso que la realidad mexicana, producto de interminables “reformas estructurales”, “modernizaciones” y privatizaciones a ultranza. ¿Dónde quedó el “nuevo desarrollo mexicano”, con su crecimiento “autosostenible” en plena “modernidad” y gozo de los “beneficios” privatizadores que “democratizaban el capital”? Quedó en un sonado cuan costosísimo fracaso, con una deuda cercana al estallido.
Los cuatro jinetes juraron y perjuraron que los dineros producto de las privatizaciones se destinarían al crecimiento económico, la generación de empleo formal, permanente y bien remunerado, los beneficios sociales, proteger a los que menos tienen y, en fin, al desarrollo nacional, y resulta que lo obtenido por esas “desincorporaciones” terminaron por “rescatar” los capitales privados que habían dado cuerpo al “nuevo desarrollo mexicano”. Y los “rescates” aún concluyen.
Sirva lo anterior para dar sustento y credibilidad al discurso del quinto gobierno consecutivo que no ve mayor posibilidad que la privatización para “sacar adelante al país” y destinar “los recursos excedentes” al “pago de la deuda social”. Si existe similitud con la retórica de los cuatro anteriores, no es para preocuparse porque en esencia son exactamente iguales.
Como en su momento las 700 de De la Madrid, las 400 de Salinas, las decenas de Zedillo y las ídem de Fox, ahora Calderón promete que con inversión privada en Petróleos Mexicanos, la industria petrolera del país “garantizará el desarrollo nacional para las próximas décadas”.
Vendida toda la tienda, sin productos en las alacenas, con la joya de la corona, Petróleos Mexicanos, Felipe Calderón pretende concluir la venta de garaje inaugurada veinticinco años atrás. Cinco lustros de expendio, que en resumidas cuentas se traduce en poco más de 2 por ciento de “crecimiento” económico anual, creciente desempleo y migración y 50 millones de pobres, que en las altas esferas gubernamentales insisten en llamar “nuevo desarrollo mexicano”.
Que en 2008 a Pemex se destinarán “220 mil millones de pesos en inversiones”, dice el actual inquilino de Los Pinos (sin mencionar que cuando menos la mitad de ese monto se destina al pago de servicios personales y otras gracias sindicales), pero de cualquier suerte “necesitamos que haya mucha, mucha más inversión en exploración, explotación y desarrollo” de la aún paraestatal. Y esa inversión no puede ser otra que la de las trasnacionales energéticas y uno que otro mexicano Forbes de gruesa chequera y derecho de picaporte en Los Pinos.
Y en el mismo tenor –no podía ser de otra forma– el flamante subsecretario de Egresos, Dionisio Pérez-Jácome Friscione, ex cabeza visible de la Comisión Reguladora de Energía (la que oficialmente otorga los permisos para que el capital privado se meta al sector energético) le da vueltas al cilindro: “en periodo de turbulencia financiera, la reforma energética será el pilar para que México atraiga inversiones, detone el crecimiento económico y logre tasas que sean más cercanas a las que registran países con los cuales compite”.
Entonces, veinticinco años de discursos confrontados con los resultados no ofrecen el mínimo grado de credibilidad a la palabra del inquilino de Los Pinos en turno, ni a la banda que lo acompaña (las misma que se ha repartido e intercambiado los puestos públicos de primer nivel durante ese periodo) y le da tono en la nueva intentona por privatizar el petróleo mexicano.
Las rebanadas del pastel
Y el “presidente del empleo” sigue dando de qué hablar: en la primera quincena de enero se cancelaron 64 mil empleos permanentes en el sector formal, pero, ¡felicidades!, se dieron de alta casi 5 mil eventuales, de acuerdo con información del IMSS y la Secretaría del Trabajo.















