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domingo, septiembre 22, 2013

Advierte López Obrador que el 15 de octubre pretenden aprobar la reforma energética

Entrevista con Carmen Aristegui – Septiembre 20, 2013 / http://lopezobrador.org.mx/ *Indica que le hicieron llegar un documento que explica que ya “tienen todo planchado” con la reforma energética y que después de dos semanas de foros y 3 días de dictamen pretenden aprobarla. La defensa por el petróleo debe unir a todos los ciudadanos y pensadores y no sólo a la izquierda: AMLO.

miércoles, julio 10, 2013

Calderón quiso implicar a AMLO con el narco

En el ocaso del sexenio pasado al menos uno de los mandos militares falsamente señalados de tener vínculos con el crimen organizado –y que ya está libre– fue presionado para inculpar a Andrés Manuel López Obrador y al gobernador de Veracruz, el priista Javier Duarte. Un Ministerio Público federal lo “invitó” a que dijera que ambos estaban implicados con los cárteles de la droga. Querían manchar a la oposición a como diera lugar. El militar se negó, pese a que lo amenazaron con que perdería a su familia.

Durante las campañas electorales del año pasado el entonces presidente Felipe Calderón –en la debacle de su gobierno– quiso que la Procuraduría General de la República (PGR) inventara cargos de narcotráfico y crimen organizado contra el candidato de las izquierdas, Andrés Manuel López Obrador, su contendiente en la elecciones de 2006 y quien competía también en 2012.
Para lograrlo intentó que uno de los mandos del Ejército –falsamente acusados de tener vínculos con el narcotráfico– lo acusara.
Hasta ahora se ha conocido sólo una parte del caso de estos militares –el general de división y exsubsecretario de la Defensa Nacional Tomás Ángeles Dauahare; el general de división Ricardo Escorcia Vargas; los generales de brigada Roberto Dawe González y Rubén Pérez Ramírez; el teniente coronel Silvio Hernández Soto y el mayor Iván Reyna Muñoz– a quienes la PGR fabricó cargos de complicidad con la delincuencia organizada en el sexenio pasado.
Y sólo ahora –con la exoneración de los seis acusados en lo que atañe a este delito– el caso muestra su lado más negro.
De acuerdo con información obtenida y corroborada con fuentes cercanas al proceso, el teniente coronel Silvio Isidro Hernández Soto (detenido desde mayo de 2012) fue amenazado por un funcionario de la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada (SIEDO, hoy SEIDO) para que acusara de vínculos con el narcotráfico a políticos de la oposición. Los señalamientos debían dirigirse contra el entonces candidato López Obrador –quien en las encuestas de preferencia electoral aparecía en la segunda posición, por arriba del PAN– y contra el PRD.
También le exigieron declarar contra el actual gobernador de Veracruz, el priista Javier Duarte, y el secretario de Seguridad Pública del estado. Debía acusarlos de nexos con la delincuencia organizada.
Para la PGR, Hernández Soto era útil para una cosa y otra. En 2006 fue escolta en la campaña presidencial de López Obrador; en 2011 era director de la Agencia Veracruzana de Investigaciones. Si aceptaba declarar, aunque fueran hechos falsos, su dicho sería creíble para la opinión pública por la supuesta cercanía que había tenido con López Obrador y con el gobernador Duarte.
Primero se le ofreció acogerse al programa de testigos protegidos, lo que también implicaba que lo “apoyarían” en la causa penal que se le abrió por presuntos vínculos con el crimen organizado. Luego se le amenazó con “la pérdida” de su familia.
Hernández Soto se negó, y como a los otros militares coacusados, se le dictó el auto de formal prisión. A todos se les envío al penal de máxima seguridad de El Altiplano, donde tuvieron un recibimiento brutal.

Acabar con López Obrador

Todo ocurrió en junio de 2012, a unos días de la jornada electoral del 1 de julio. Hernández Soto tenía casi un mes de haber sido detenido por personal de la Procuraduría de Justicia Militar, que desempeñó un papel importante en la consignación de los seis militares. A él se le acusaba de trabajar –a partir de septiembre de 2006– con la delincuencia organizada.
“Decidió integrarse al cártel de los Beltrán Leyva”, afirmaba la PGR en la causa penal 44/2012, que llegó a su fin el viernes 5 a la 1:40 de la madrugada, con el reconocimiento de la PGR de no haber acreditado ninguna de las acusaciones en su contra.
Fue trasladado del Centro Federal de Arraigo a la SIEDO en la Ciudad de México, donde fue entregado a un agente del Ministerio Público (MP) federal. El propósito era ofrecerle un trato, de acuerdo con información corroborada por diversas fuentes. Le propusieron que ayudara a la PGR a fabricar algunos expedientes contra la oposición a cambio de integrarlo al programa de testigos protegidos, al mismo nivel que Roberto López Nájera, conocido como Jennifer: el testigo que con declaraciones falsas había provocado su detención.
El agente del MP quería que acusara al secretario de Seguridad Pública de Veracruz y al gobernador Javier Duarte de tener vínculos con el narcotráfico. Le dijeron que le hacían ese ofrecimiento sólo porque era policía federal, ya que cuando fue detenido –el 18 de mayo de 2012– estaba adscrito a la División de Fuerzas Federales. El teniente coronel se negó.
Entonces comenzaron las amenazas. Se le advirtió que si no cooperaba iba a “perder” familia, trabajo y libertad.
Le volvieron a ofrecer “ayuda”: Si aceptaba ser testigo protegido tendría muchos beneficios. A cambio, Hernández Soto sólo debía ayudar a la PGR a incriminar a políticos de oposición. Ahora le ampliaron la exigencia: debía lanzarse contra integrantes del PRD, comenzando con López Obrador. Volvió a negarse.
Después de fracasar en el intento lo regresaron al Centro de Arraigo. El 1 de agosto los seis militares fueron trasladados al penal federal de El Altiplano, donde les dieron “la bienvenida”.

Tortuoso proceso

Una implacable lluvia y un enjambre de paraguas afuera del penal de máxima seguridad fueron el escenario del fin de una pesadilla que duró 13 meses y medio. A la 1:40 de la madrugada del viernes 5 salieron libres cuatro militares implicados en el caso. Sus nombres protagonizaron el mayor escándalo de supuesta penetración del narcotráfico en la Secretaría de la Defensa Nacional.
Tomás Ángeles Dauahare ya había sido liberado en abril pasado y el mayor Reyna aún espera terminar un proceso por un delito menor en Querétaro, a donde será trasladado en los próximos días.
Vestidos con pants azul marino deslavado y visiblemente afectados, Escorcia, Dawe, Pérez y Hernández Soto pasaron la aduana de tres rejas con filosas serpentinas, y dieron los pasos que dividen la vida de un preso y un hombre libre.
El lunes 1 se dictó el cierre de instrucción de la causa penal. La defensa y la parte acusadora –la PGR– debían presentar sus conclusiones. El miércoles 3 la Procuraduría envió el oficio de correspondencia interna 8897, en el que presentaba conclusiones “no acusatorias” contra los cinco militares que permanecían en prisión. Es decir, la PGR admitía que nunca pudo comprobar ni una sola de las imputaciones hechas en el sexenio pasado contra los militares. El juez ordenó sobreseer la causa penal y se decretó la absoluta e inmediata libertad de los acusados.
Desde el inicio del caso Proceso pudo documentar las diferentes presiones que la PGR ejerció para crear un caso falso. Primero fueron las amenazas al mayor Reyna, quien se encontraba recluido en un penal de Querétaro, para que declarara contra Dauahare, Escorcia y cinco militares más, entre ellos Moisés García Ochoa, quien era un fuerte aspirante a encabezar la Sedena (Proceso 1860).
Luego se ofrecieron canonjías y se amenazó al narcotraficante Édgar Valdés Villarreal La Barbie para que hiciera imputaciones contra los seis militares detenidos. Valdez Villarreal se negó porque dijo que ni siquiera los conocía (Proceso 1881).
“Querían que yo declarara en contra de ellos para ayudar a la SIEDO. Yo les pregunté en qué querían que les ayudara si yo no los conocía. Ellos me indicaron que lo único que yo tenía que decir era que yo los conocía, traían como unas 20 hojas como de oficio y ahí observé el nombre de Roberto López Nájera, con clave Jennifer”, afirmó Valdez Villarreal, el 26 de septiembre de 2012, al juez Raúl Valerio Ramírez, que llevaba la causa penal.
Luego de presentar un pliego de consignación con 195 “elementos de prueba” basados en las declaraciones de los testigos protegidos Jennifer y Mateo, la PGR obtuvo del juez Valerio Ramírez los autos de formal prisión y los militares fueron encarcelados.
Al final ni uno de esos elementos probó la supuesta complicidad de los militares con el cártel de los Beltrán Leyva. Durante los ocho meses que duró el proceso, la PGR –encabezada por Marisela Morales, hoy cónsul de México en Milán– no desahogó ni siquiera 20% de los 195 elementos de prueba y siempre puso obstáculos para que jamás se realizara el careo que los militares acusados exigían mantener con Jennifer y Mateo (Sergio Villarreal Barragán), los dos principales testigos de cargo.

Trato degradante

Cuando el exsubsecretario de la Defensa Nacional Ángeles Dauahare cruzó la puerta de ingreso a El Altiplano –que entonces estaba controlado por la Secretaría de Seguridad Pública, encabezada por Genaro García Luna– tenía 69 años cumplidos. El general de división Escorcia Vargas, 65; el general de brigada Dawe, 60; el general de brigada Pérez, cerca de 60; el teniente coronel Hernández, 54; y Reyna, 41 años.
En el ingreso al penal los militares fueron rapados, se les desnudó, los esposaron y pusieron de rodillas. Les azuzaron a los perros de guardia y los golpearon con puños y patadas a todos por igual, incluyendo a los de mayor edad. Había de dos a tres atacantes por militar, de acuerdo con los testimonios recibidos.
Los hechos fueron admitidos y corroborados por fuentes vinculadas a tres de los seis militares encarcelados, aunque se afirma que el trato fue el mismo para todos.
Durante varios días los encerraron en celdas de castigo herméticas, sin que mediara ninguna sanción. Incomunicados. Les arrojaban la comida en platos sin cubiertos para que comieran con las manos. En la celda de castigo no había sanitario. Entre la misma inmundicia dormían, comían y trascurrían las horas de su encierro.
“Nos desnudaron, nos golpearon y nos hicieron cosas tan terribles que es mejor ni siquiera mencionarlas”, contó uno de los militares a sus familiares. La versión fue corroborada por otros dos.
Además del maltrato físico estaba el maltrato verbal. Los humillaban e insultaban. “Aquí no son generales ni nada, aquí son aguilitas caídas”, se burlaban. “Aquí no valen nada”, les decían.
Familiares que iban a las audiencias de los militares fueron notando el cambio. Rostros desgajados, con repentina pérdida de peso. Los querían acabar, derrumbar. Gracias a que se mantuvieron unidos lograron conservar su humanidad y su decoro.
La consigna duró hasta octubre de 2012, cuando cambió la dirección del penal y fue nombrada Marissa Quintanilla. A partir de la entrada del nuevo gobierno, en diciembre pasado, el cambio de trato fue más notorio.
El jueves 4, horas antes de la liberación de los cuatro militares, una funcionaria de la SEIDO fue a El Altiplano. Les dijo que ya se iban a ir. Que les iban a liberar sus bienes. Les pidió que públicamente agradecieran a la Sedena por su liberación. Ninguno de los cuatro lo ha hecho, pero sí agradecieron al gobierno de Enrique Peña Nieto.
El abogado Gabriel Baeza, quien defendió al mayor Iván Reyna y al teniente coronel Silvio Hernández Soto, señaló que las conclusiones no acusatorias “son un reconocimiento por parte de la PGR de que no se acreditó ningún tipo de culpabilidad. (…) La PGR sabía que iba a tener sentencias contrarias, y era menos costoso reconocer que no había delito que una sentencia absolutoria. Para evitar mayor desprestigio optaron por reconocer el mal trabajo que se hizo en la administración anterior”.
En el proceso de defensa, aseguró, la institución que puso más trabas para admitir la inocencia fue la Sedena, cuando estaba al frente Guillermo Galván Galván.
El defensor asegura que ciertas pruebas y testimonios hubieran mostrado rápidamente la inocencia. Sin embargo, explica: “Percibí en unos militares la idea de no meterse. Pensaban que las cosas se iban a resolver y que mis clientes estaban entrenados para soportar la situación. Creo que no querían intervenir y dar la documentación que ayudaría a probar su inocencia, por su propio miedo de ser involucrados con ellos. Fueron muy pocos los que se acercaron para apoyar a las familias”.
Pese a la situación adversa, pudo acreditar las presiones contra el mayor Reyna y demostrar que el caso del teniente coronel era el más endeble. No había motivo siquiera para que un juez determinara el auto de formal prisión. Jennifer lo acusaba de trabajar para la organización de los Beltrán Leyva y de ayudarles a “arreglar” el aeropuerto de Cancún, pero se negó a dar el nombre de la persona que supuestamente los presentó.
“Estamos contentos de haber obtenido profesionalmente este éxito. Todos ellos son inocentes, se hizo justicia. Yo sé que en una sentencia íbamos a tener una resolución favorable. Finalmente prevalece la justicia sobre el derecho”, señaló.
A su salida, el general Rubén Pérez dijo: “Yo estoy muy molesto, me siento agraviado, fue una villanía la que se hizo… Y bueno… qué bueno que se está haciendo justicia”.
Magaly, esposa del mayor Reyna –quien seguirá en prisión pero no por ese delito– afirmó que su marido volverá pronto a casa. Afirmó que dos de los coacusados de la extorsión por la que se le acusa ya salieron, y en unas semanas su esposo también será liberado.
“Que mi marido quede libre de esta acusación de delincuencia organizada para mí es un triunfo. Estoy igual de agradecida que como si lo hubiera visto salir de ahí”, señaló.
Entrevistado, el general Ricardo Escorcia dijo irse sin resentimientos: “La venganza no es mía, la venganza es de Dios”.
–¿Quién fue responsable de este encarcelamiento y de las invenciones de los testigos protegidos? –le preguntó Proceso.
–Realmente comenzamos por el expresidente de la República y la exprocuradora.
–¿Debe haber sanción para ellos?
–La sanción yo no la puedo decir, tiene que haber justicia. ¿Y quién imparte la justicia? Yo no, pero tiene que haber justicia.
Sobre el papel de la Defensa Nacional señaló: “La Sedena es gente que recibe órdenes, y las órdenes las dio el expresidente de la República”.

sábado, junio 29, 2013

Presenta Morena 15 propuestas para fortalecer Pemex

Foto archivo Lajornadajalisco
Rosalía Vergara / PROCESO / 25 de junio De 2013, Nacional
MÉXICO, D.F. (apro).- El presidente del Movimiento Regeneración Nacional (Morena), Martí Batres, planteó 15 propuestas para fortalecer a la paraestatal Petróleos Mexicanos (Pemex), así como al sector, sin necesidad de reformar la Constitución como pretende el gobierno federal.
En conferencia de prensa, consideró que “entrar en el juego de presentar propuestas de reformas es abrir paso a la privatización”. Anunció que en los próximos días Morena presentará su plan de acción en defensa del petróleo.
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miércoles, febrero 27, 2013

Busca Peña legitimidad con “quinazo” contra su exsocia: AMLO

MÉXICO, D.F. (apro).- Para Andrés Manuel López Obrador, dirigente del Movimiento Regeneración Nacional (Morena) la detención de Elba Esther Gordillo Morales por desviar 2 mil 600 millones de pesos de las arcas sindicales no tiene el mismo impacto que el famoso Quinazo, en enero de 1989.
El Quinazo fue como se conoció a la decisión de Carlos Salinas de Gortari de detener al entonces dirigente del Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana (STPRM), Joaquín Hernández Galicia La Quina, acusado de homicidio y tráfico de armas, por lo que estuvo preso aproximadamente nueve años.
En su cuenta de Twitter, el excandidato presidencial redactó: “En busca de legitimidad el corrupto de EPN recurre al quinazo contra su exsocia. Es afianzar el salinismo como política. Son otros tiempos”.
Durante su campaña por la presidencia en 2006 y 2012 López Obrador se comprometió a terminar con los cacicazgos, entre ellos el de Gordillo Morales. El 15 de mayo del año pasado afirmó en la Ciudad de México, en el marco del Día del Maestro, que le pediría “amorosmente que se haga a un lado”.
El tabasqueño consideró necesario impedir que la educación sea manejada por dirigentes sindicales protegidos desde la Presidencia.
“Yo voy a proteger a ningún dirigente sindical que obstruya el desarrollo de la educación. Elba Esther ha podido imponerse y tiene influencia porque se le protege desde Los Pinos, para ser claro. Y ahora tiene un acuerdo con el PRI, con Peña Nieto, para que se mantenga dominando al sindicato y dominando en la SEP teniendo influencia en todo lo que son las políticas educativas y esto es parte del problema que tenemos”, dijo entonces.
Ahí contó que en una gira por la huasteca hidalguense y en Poza Rica, Veracruz, el SNTE convocó a muchos maestros ofreciéndoles ascender en el escalafón magisterial para que asistieran a un acto con Peña Nieto.
En diciembre de 2011, cuando presentó a algunos miembros de un eventual gabinete que estarían con él si ganaba la elección presidencial y se formalizó la participación del exrector de la UNAM, Juan Ramón de la Fuente, en la Secretaría de Educación Pública (SEP) López Obrador prometió separar a los familiares y colaboradores de Elba Esther de esa dependencia.
En la Subsecretaría de Educación Media Básica estaba su yerno Fernando González Yáñez.
El 17 de febrero pasado, de gira por Veracruz, López Obrador calificó como una farsa la “supuesta” separación de Gordillo Morales de Enrique Peña Nieto a propósito de la aprobación de la reforma educativa, la cuál motivó a la líder sindical a no ir a la promulgación celebrada el lunes 25 en Palacio Nacional. Al contrario, en diversos estados hubo movilizaciones en contra y hasta paro de labores del magisterio.
“Ella va a seguir ahí porque es una aliada de Peña. Fingen que están separados pero no es así. Peña Nieto es el representante de la mafia en el poder, tampoco manda ni gobierna Peña Nieto. Peña Nieto es titino, el titiritero es Carlos Salinas”, indicó entonces.

domingo, enero 06, 2013

MORENA, la esperanza de México

"El martes a las 11 hrs iré al Zócalo para afiliarme a MORENA, la esperanza de México. Seguiremos luchando hasta lograr el cambio verdadero" AMLO



lunes, mayo 14, 2012

AMLO EN TEXCOCO...

No cabe duda que las encuestas son más falsas que el candidato de la derecha Enrique Peña Nieto.


Es inocultable la estrategia de manipulación de masas que los medios masivos de comunicación de la oligarquía implantan en la psique de la sociedad teledirigida, a través de lo que se conoce como matrices de opinión, para construir en la mente de los ciudadanos el andamiaje neuronal que responda a los intereses de la mafia que se robó la presidencia en 2006 y que ahora posicionan a su candidato como el “puntero inalcanzable”. 

Para demostrarlo sólo es necesario acudir a un evento público del candidato de la izquierda, Lic. Andrés Manuel López Obrador (AMLO), y comprobarlo. Si consideramos que según dichas encuestas AMLO está en tercer lugar en las preferencias electorales, ¿cómo se explica que las asambleas que realiza públicamente sean multitudinarias? AMLO llena tanto espacios abiertos (plazas públicas) como espacios cerrados (Universidad Iberoamericana, ITESM). 

Tampoco podemos hablar de acarreos con gente que no sabe ni el nombre del candidato como ha ocurrido en eventos del PRI y el PAN, o de jóvenes pagados (TwitterGatePRI) que sean forzados a cobrar un mísero salario para prestarse a ser comparsas de quienes los contratan. 

Tampoco es inocultable que las principales televisoras del país (Duopolio televisivo conformado por Televisa y TvAzteca) no difunden las asambleas multitudinarias que lleva a cabo AMLO, y mucho menos los encuentros que ha sostenido en universidades privadas, en las cuales, ¿quién lo pensaría?, ha sido ovacionado por los hijos de los hombres más ricos del país al terminar de escuchar sus propuestas y de haber respondido sus cuestionamientos. Cabe aclarar que dichos cuestionamientos no han sido simulados y mucho menos que AMLO conociera las preguntas antes de que se las formularan.
http://youtu.be/hZlhcUfHfHQ Pues bien, sabemos que nos enfrentamos a todo un aparato de Estado que tiene secuestradas a las instituciones y están permitiendo que su candidato, el Peñejo Descerebrado, viole de manera sistemática las leyes, rebase los topes de campaña, compre votos, reparta despensas, etcétera. Aprovechando la ignorancia y miseria del pueblo mexicano trafican y manipulan en tiempos electorales repartiendo dádivas y comprando conciencias sin que las instituciones encargadas de impartir justicia, dar certeza electoral, combatir la corrupción y mantener la legalidad y el Estado de derecho, toquen ni con el pétalo de una amonestación a su candidato. Incluso, utilizan a su grupo de choque (Antorcha Campesina) para seguir haciendo negocios al amparo del poder como ocurre en el Estado de México. http://youtu.be/aBNq6LNbQzk Para contrarrestar todo lo anterior AMLO ha creado un poderoso movimiento ciudadano (MORENA) que en esta elección cuidará, promoverá y vigilará el voto, para que la voluntad popular sea la que mande en nuestro país. Y para contrarrestar la matriz de opinión de las encuestas, es necesario que todos los ciudadanos que apoyan el Proyecto de Nación se conviertan en promotores del voto pegando una calcomanía de AMLO y MORENA en su auto e inviten a votar por el cambio verdadero a sus familiares, amigos, compañeros de trabajo, etcétera. ¡¡¡POR SALUD MENTAL APAGA LA TELEVISIÓN, LEE UN LIBRO Y SÚMATE AL CAMBIO VERDADERO!!!