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martes, julio 21, 2009

La guerra sucia de Genaro

• Los dados de César
• El corte de caja…

A Puerta Cerrada
Marcela Gómez Zalce

Tres pueden guardarse un secreto, mi estimado, ...si dos están muertos. Siguen las buenas noticias del partido en el poder (de no poder) al declinar registrar su candidatura Ricardo García Cervantes, Javier Corral, Humberto Aguilar Coronado y Gerardo Priego para ser el interino azul en el descomunal tiradero que dejó la fantástica estrategia de Felipe, los hermanos Zavala, Germán y el ilustre gymboree (con minúsculas) de asesores electorales que llevaron al PAN a su debacle histórica de cara a su 70 aniversario.
Ayer se hizo oficial que César Nava va con dados cargados para ser entronizado como títere de Los Pinos, ante sonrisas tricolores que ya constatan el tamaño del adversario y que ya se ven en ruta al 2012.
Porque indudablemente es una muy buena señal la terquedad en el calderón que sigue tripulando la hormona política del barco de gran calado, sobre todo ahora que las lacritas tricolores llevarán la sartén por el mango en el Congreso. Sobre todo ahora que el paquetón fiscal, entre otras estupendas cosillas, para el año próximo promete jaloneos en el interior del PRI, que cuenta con su divertida dosis de intereses y tribus donde la simulación tendrá estrecho margen de maniobra para entrarle al oootro tiradero que ha dejado en este casi trienio Felipe & his dumb squad.
Pero no hay que agobiarse (for now) ya que Beatriz Paredes —con su estimulante sello de que cuando es segunda quiere ser la primera y cuando es la primera quiere ser la única— parece garantizarle a los espectadores internacionales que su buena relación con Felipe llevará al país a buen puerto sin cargarle al PRI los inevitables costos políticos que tendrán varias decisiones legislativas, lo que se antoja... una labor de emocionante adversidad.
Porque México ya va en caída libre en el área económica, social y por supuesto, en la de seguridad…
Esta última con el agravante de que el organizado crimen ha capitalizado la estrategia fallida no sólo en Michoacán con La Familia, como lo señaló Eduardo Buscaglia, sino a nivel nacional en territorios altamente disputados. Si le suma que en la mal llamada guerra contra los traviesos, my friend, hay gravísimos indicios de una guerra… pero sucia perpetrada por la SSPF de Genaro García Luna, es predecible la vorágine de descomposición aún por llegar. Basta y sobra documentar los usos y abusos de la figura del arraigo, de los mentados testigos protegidos (que junto a las innumerables narcolistas de pagos encontradas en computadoras carecen ya de toda credibilidad), de las llamadas “anónimas” para empinar o argumentar cateos y capturas, y de las amenazas contra… los familiares y amigos de la bola de revoltosos que hace lunas exhibieron con un sinfín de sugestivas narcomantas en diversas entidades y últimamente en voz de Servando Gómez, La Tuta, las travesuras y los excesos de Genaro & asssociates para sustentar averiguaciones hechas cual trajes a la medida, yes?
Eso, además de que al mordaz respetable le surge la ingenua duda sobre el rol de Facundo Rosas quien perdiendo, siempre gana. O si no, ¿cómo explicar los motivos de su relevo en diciembre del 2008 como jefe de operativos de la controvertida dependencia para meses después regresar como comisionado de la Policía Federal…? Todo un caso para documentar el cinismo de García Luna que, con la pena, mal informa y/o desinforma a Felipe.
La desconfianza, recelo y la duda razonable hacia el trabajo de la SSPF llega no sólo al despacho verde olivo —que ya pinta su raya en operativos conjuntos—, sino cruza la frontera donde las evidencias se acumulan… pero en contra de la mentada estrategia que ha dado como resultado una incontrolable espiral de más violencia.
Ahora que apenas comienza el ciclo de estos civiles en el poder (por no poder) de colocar en el epicentro a nuestras fuerzas armadas por violaciones a los derechos humanos, no estaría mal revisar también el sinfín de abusos por parte de la SSPF…
Porque tres años se van a ir rapidito, rapidito y los agravios sembrados desde el sexenio foxista por la banda de Genaro —que ya registró significativas bajas de su inner circle en claros ajustes de cuentas— no tienen fecha de caducidad. Lo que será evidente es el monumental tiradero (¡¿oooootro más?!) que dejarán cuando emerja la incapacidad, la ineficacia, la ignorancia y la perversidad en su cruzada contra el peor flagelo en el país.
Que tarde o temprano, my friend, hará (nuevamente) su corte de caja.
gomezalce@aol.com

sábado, abril 11, 2009

En la SEP, el hombre de la opacidad

Los servicios prestados a Calderón y la lealtad que mantuvo al jefe del Ejecutivo no le permitían a Josefina Vázquez Mota comprender. Pero los signos abundaban. La mayor aliada electoral del presidente, Elba Esther Gordillo, la descalificó como secretaria de la SEP; le impusieron al yerno de la lideresa del SNTE como subsecretario de Educación Básica, y el propio primer mandatario aprovechaba cualquier ocasión para reprenderla y avergonzarla públicamente. Pero Josefina no se iba… Calderón la despidió en un acto en el que ella, empalidecida, temblaba y estuvo a punto de desmayar. Seguramente tampoco entendía que con Alonso Lujambio tenían que llegar a la SEP los nuevos tiempos de opacidad…
El sábado 4 de abril, cuando se oficializó su salida del gobierno como secretaria de Educación Pública, Josefina Vázquez Mota, pálida y con los labios resecos, atravesó las puertas del Salón Manuel Ávila Camacho. Mientras caminaba junto al presidente Felipe Calderón, pretendió esbozar ante las cámaras algo parecido a una sonrisa. Ella no quería irse, pero 24 horas antes el propio mandatario la había citado en Los Pinos para notificarle que sería postulada por el PAN como candidata a diputada federal.Aunque una encuesta de la Presidencia de la República y otra publicada en Excélsior dos semanas antes ubicaban a Vázquez Mota con los más altos índices de popularidad, sólo por debajo del propio Felipe Calderón, aquella mañana el presidente haría acopio de recursos retóricos para despedirse de una muy cercana colaboradora que, al oírlo, tembló y estuvo a punto de desmayar. Pese a que por lo menos en dos ocasiones el primer mandatario había reprendido y avergonzado públicamente a su secretaria de Educación, en esta ocasión no tenía más que elogios y palabras de agradecimiento para ella.“Estoy seguro –decía– que su inteligencia, su sensibilidad, su conocimiento, su madurez elevarán el debate en la campaña electoral por venir, pero también dignificará enormemente el trabajo legislativo y la política misma, en las próximas semanas, en los próximos meses, en los próximos años, que serán cruciales para México.” A su izquierda, Vázquez Mota parecía tener dificultades para mantenerse en pie, mientras el segundo presidente panista de México insistía:“…Tengo la certeza de que ella sabrá imprimir su liderazgo, su capacidad, su talento para seguir avanzando, desde la trinchera más importante del país, la Cámara de Diputados, en la transformación de México.”María José y Celia, las hijas de Josefina, hacían a la distancia señas con las manos para tratar de calmarla. Su esposo, Sergio Ocampo, observaba cómo ella entrelazaba las manos al frente tratando inútilmente de serenarse. “Sé que Josefina –proseguía Calderón– es una mexicana excepcional, y quiero agradecer su generosidad y su compromiso con el país. Además, ha sido y es un elemento clave para el proyecto de nación que como presidente de la República encabezo.”En ese momento, cuando la excolaboradora de Calderón estaba a punto de desvanecerse, el subsecretario de Educación Superior, Rodolfo Tuirán Gutiérrez, se levantó y le ofreció su silla con apremio. “Muy bien, porque así no es posible; muy bien”, se apresuró a comentar el presidente de la República interrumpiendo la lectura de su discurso. “Bueno, también sentada se puede escuchar al presidente”, musitó a su vez Josefina tratando de resignarse ante aquel episodio, tan imborrable como las escenas en que el primer mandatario de la nación la reprendió en público haciéndola enrojecer.La primera de ellas ocurrió el 9 de noviembre de 2007, en los alrededores del monumento a Francisco I. Madero de Los Pinos, durante la ceremonia de reconocimiento a los alumnos destacados en el Examen Enlace 2006. Allí Calderón pidió a la titular de la SEP “ponerse las pilas” luego de reconocer que, entre 8 millones de alumnos de secundaria, sólo un adolescente contestó correctamente la prueba.Subrayó el jefe del Ejecutivo que, como su compromiso fue mejorar y fortalecer los procesos de evaluación, instruía a Vázquez Mota para lograr la mayor confiabilidad posible en la siguiente prueba.No habían pasado ni seis meses de aquello cuando, el 29 de abril del 2008, durante una gira por la población de Pánfilo Natera, Zacatecas, el presidente no sólo pidió nuevamente a la secretaria de Educación “ponerse las pilas”, sino que, ante decenas personas reunidas durante un acto del programa Escuela Digna, la emplazó para que en un mes diseñara un plan destinado a mejorar la calidad educativa.Luego de que Calderón había escuchado allí a la gobernadora de Zacatecas, Amalia García, protestar por el mal estado de las telesecundarias, el presidente, molesto, se dirigió a la titular de la SEP en los siguientes términos: “Necesito que me presente, a la brevedad posible… bueno, cuando uno dice a la brevedad posible es casi nunca… entonces en un mes, o a más tardar antes de que termine el ciclo escolar actual, un programa para que podamos empezar, aunque sea poquito a poquito, pero que podamos comprometernos a mejorar la calidad de las escuelas.”Y, enfocando la mirada en Josefina Vázquez Mota, enfatizó: “Le voy a pedir a la secretaria que, en este mes, veas cómo consigues recursos, cómo acuerdas con gobernadores ‘para ver cuánto puede poner cada quien’”.De acuerdo con versiones periodísticas, funcionarios de la Presidencia de la República estaban molestos porque la titular de la SEP anticipaba a la prensa programas que tenía previsto anunciar Felipe Calderón, en tanto que al secretario de Gobernación, Francisco Ramírez Acuña, no le había gustado que Josefina Vázquez Mota increpara a la secretaria de Desarrollo Social, Beatriz Zavala, en reuniones privadas. Pero también Vázquez Mota tenía motivos para hallarse molesta, pues no sólo debía lidiar con una aliada y amiga de Felipe Calderón que se había convertido en la mayor detractora de las políticas de la secretaria de Educación, Elba Esther Gordillo, sino que le impusieron al yerno de la lideresa del SNTE, Fernando González Sánchez, como subsecretario de Educación Básica. Las diferencias de la secretaria de Educación con la dirigente sindical eran frecuentes y tan notables que, en una entrevista con El Universal, Elba Esther Gordillo dijo de plano que Josefina Vázquez Mota no sabía nada del tema educativo.“Entonces, cuando alguien ignora el tema, hay ciertas dificultades en la comprensión de lo que se está tratando. Si hacemos de la Secretaría de Educación Pública un espacio meramente político o partidista, le vamos a hacer mucho daño a la educación. Ante la búsqueda de la calidad educativa, se debe priorizar que en Educación debe estar un pedagogo, alguien que sepa”, declaró. Algo que es y muy probablemente seguirá siendo un misterio le murmuró Felipe Calderón a Josefina cuando, al término de su discurso, la abrazó efusivamente.
Hacia la opacidad educativa
En los días previos a la destitución de Vázquez Mota se barajaban, en Los Pinos, los nombres de los posibles sucesores de la secretaria de Educación: Carlos Elizondo Mayer-Serra, investigador en la División de Estudios Políticos del CIDE; Juan Carlos Romero Hicks, titular del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología; Rodolfo Tuirán, subsecretario de Educación Superior de la SEP, y Alonso Lujambio, presidente del Instituto Federal de Acceso a la Información Pública (IFAI).Entre la tarde del sábado 4 y el mediodía del domingo 5, Felipe Calderón decidió que el nuevo responsable de la SEP sería su amigo Alonso Lujambio. Sergio Lujambio –el padre de Alonso– y Luis Calderón –progenitor del mandatario– fueron fundadores del PAN, pero abandonaron el partido en 1989 y 1990, respectivamente.No obstante sus orígenes, Alonso Lujambio sólo había tenido contacto con Calderón entre 1992 y 1993, cuando regresó de cursar una maestría. Para concluir su tesis necesitaba entrevistar a 30 panistas, 30 priistas y 30 perredistas. Uno de ellos fue Felipe Calderón, y ahí floreció la amistad. Tres años más tarde, el PAN lanzó a Lujambio como candidato a consejero del IFE, propuesta que fue apoyada por el resto de los partidos. Durante su gestión como representante de la Comisión de Fiscalización del IFE, la oposición al gobierno foxista lo acusó de proteger a “Los Amigos de Fox” en la investigación del financiamiento ilícito durante la campaña electoral, en tanto que personajes cercanos al mandatario, como Lino Korrodi, lo cuestionaron por presuntamente proteger al partido.Lujambio se ha visto con frecuencia envuelto en la polémica. Al ser nombrado comisionado del IFAI (2006) y, sobre todo, cuando más tarde fue elegido presidente del organismo, desde diversos foros y medios de comunicación fue duramente cuestionada su amistad con Calderón.“Eso no me confunde, no nubla mi inteligencia. No nubla mis convicciones”, dijo Lujambio a Proceso en una entrevista publicada el 20 de agosto de 2006 (edición 1555).“Nuestra amistad no es especialmente estrecha; viene de la confianza de que tenemos valores comunes y simpatía”, enfatizó sin titubear durante una charla en su casa de Polanco.
–¿No le preocupa que esto genere una percepción pública que dañe al IFAI?
–Entiendo que puede haber esas percepciones, pero se corrigen o se fortalecen en los hechos. Lo mismo me decían en el IFE cuando Felipe era presidente del PAN. Yo quiero que alguien me diga si la conducta que mostré cuando era consejero estuvo sesgada”, respondió entonces.A la sazón, el entonces comisionado Horacio Aguilar reveló que, primero desde el gobierno de Vicente Fox y luego desde el equipo de transición presidencial calderonista, le “sugirieron” que la mejor opción para encabezar el organismo era justamente Lujambio.Durante un par de entrevistas concedidas al reportero de Proceso Álvaro Delgado, entre agosto y septiembre de 2006, Horacio Aguilar, militante del PAN, precisó que las llamadas telefónicas que al respecto recibió provinieron de Ramón Muñoz, jefe de la Oficina de Innovación Gubernamental de la Presidencia, y de César Nava, secretario particular del entonces mandatario electo, Felipe Calderón.“Me discipliné a los dos”, comentó el comisionado en la entrevista publicada el 17 de septiembre de 2007 (Proceso 1559). Actualmente, cuando César Nava es candidato del PAN a la Cámara de Diputados, el PRD exhibe pruebas de que Lujambio participó en la campaña presidencial de Calderón.El 10 de julio del 2006, durante una reunión privada entre los integrantes del IFAI para elegir a su presidente, el comisionado Juan Pablo Guerrero cuestionó el nombramiento de Lujambio con el argumento de que su amistad con Calderón podría afectar la autonomía del IFAI.Guerrero no tuvo eco. El resto de los comisionados apoyaron a Lujambio y le dieron un voto de confianza. Durante su primer período como titular del IFAI, Lujambio siempre se resistió a excusarse de votar en expedientes relacionados con temas de Los Pinos y, aún más directamente, con la figura de Calderón, por lo que en principio se negó la lista de invitados a un cumpleaños del mandatario celebrado en la residencia oficial y al cual fue convidado el propio Lujambio.Brotaron igualmente controversias por el hecho de que Lujambio convalidó el cierre de expedientes, por presuntos motivos de seguridad nacional, sobre los enfrentamientos entre sicarios y militares, las narcoejecuciones y las investigaciones relativas a la infiltración del narcotráfico en las estructuras oficiales, a pesar de que a partir de 2002 debían ser públicos por ley.De acuerdo con resoluciones, solicitudes de acceso a documentos oficiales y debates de los comisionados del IFAI revisados por este semanario, el punto de quiebre fue el 8 de mayo de 2008, cuando fue asesinado Édgar Eusebio Millán Gómez, coordinador de Seguridad Regional de la Policía Federal Preventiva (PFP). A partir de ese momento, el gobierno restringe cada vez más el acceso ciudadano a la información pública, llegando al extremo de la opacidad: empujar una reforma legal para impedir conocer el contenido de las averiguaciones previas aunque ya estén cerradas.El comisionado del IFAI Juan Pablo Guerrero ha asegurado que ese comportamiento del gobierno de Calderón afecta la vida cotidiana de la gente, nulifica el control sobre los órganos de seguridad e impone una política que recuerda la cerrazón experimentada durante la gestión del presidente de Estados Unidos George W. Bush (Proceso 1686).Durante la reelección de Lujambio al frente del IFAI, el comisionado Guerrero votó en contra con el argumento de que no se había resuelto el tema del conflicto de intereses en asuntos de transparencia que atañen a la familia Calderón Zavala.“Aunque han sido pocos los casos, éstos son estratégicos, y la duda sobre el comisionado presidente ha minado la confianza del IFAI en su conjunto. Esto es lamentable, porque la confianza pública es un pilar fundamental del quehacer de esta institución”, apuntó Guerrero, según consta en el acta de la sesión extraordinaria (18/06/2008).El resto de los comisionados no consideraron que este argumento tuviera validez y apoyaron la gestión de Lujambio, sobre todo al conseguir que los estados se sumaran a un sistema único de rendición de cuentas llamado Infomex.Casi 10 meses después, Lujambio dejó el IFAI para convertirse en el sucesor de Josefina Vázquez Mota en la SEP. Los comisionados se enteraron de lo anterior entre la noche del 5 de abril y la mañana del día 6, minutos antes de que se hiciera oficial su nombramiento. Una de las primeras acciones de Alonso Lujambio como nuevo titular de la Secretaría de Educación Pública fue ratificar en sus puestos a los subsecretarios, empezando, claro está, por el yerno de la lideresa del SNTE, Elba Esther Gordillo, a quien, además, calificó como “una dama”.

miércoles, abril 08, 2009

Guerra sucia en 2009


MEXICO, D.F., 7 de abril (apro).- Los mismos personajes y asesores que sembraron el odio en 2006 vuelven por sus fueros para articular una peculiar campaña de guerra sucia en la contienda federal de 2009.
El asesor español Antonio Solá –recién derrotado en El Salvador y con un pésimo expediente en Yucatán donde hizo perder al PAN--, junto con las recetas del estadunidense Dick Morris, han dejado su huella en las recientes embestidas del dirigente nacional del PAN, Germán Martínez, contra el PRI, partido al que las recientes encuestas ubican como el de mayor índice en las preferencias electorales.
La suspicacia que pretende curar el espanto sugiere que las recientes andanadas verbales de Beatriz Paredes, Manlio Fabio Beltrones, Jesús Murillo Karam y Francisco Labastida contra Germán Martínez, constituyen un simple "pleito arreglado" o un talk show como el que protagonizaron Paredes y Martínez en Espacio 2009, el programa "juvenil y estudiantil" de Televisa. De paso, le permitieron a la empresa de la dinastía Azcárraga demostrar quién llevará el pandero en materia de comunicación política este año.
Sin embargo, el talk show rebasa el set televisivo. Los desplegados con "sopas de letras" del PAN; las entrevistas de prensa tronantes de Beltrones, y la incursión de Germán Martínez como bloguero que un día sí y otro también nos recuerda la vertiente fascista de algunos dirigentes del PAN.
Hasta ahora, la andanada del PAN le ha salido barata. El Consejo General del IFE decidió multar con 465 mil pesos a este partido, un costo menor a lo que le cuesta al PAN pagar en cualquier diario de circulación nacional sus "sopas de letras". La Lotería Nacional pretendió desviar 6 millones de pesos de recursos públicos para promover al candidato campechano del PAN en medios locales.
Lo más sintomático fue que el propio presidente del IFE, Leonardo Valdés, afirmara que este tipo de tácticas no se trata de un acto anticipado de campaña. Como si hiciera llamados a misa, Valdés giró instrucciones al secretario Ejecutivo para que investigue si se cumplieron las medidas cautelares que ordenó el retiro de los desplegados.
Valdés acreditó así lo que Germán Martínez afirmó el pasado 3 de abril: "Esto no es un asunto electoral ni cuestión personal. La campaña, señores priistas, todavía no empieza. Vendrá después y ahí habrá ocasión para contrastar posturas, comparar resultados de gobierno y confrontar propuestas".
Esta es una de las características clásicas de la guerra sucia: la simulación. Quien tira la piedra, esconde la mano; quien califica a los demás de "peligro para México" afirma que se trata del ejercicio legítimo de la libertad de expresión y pone a circular el dinero de otros para financiar los mecanismos de propaganda, para borrar las huellas de la fiscalización electoral.
La otra característica esencial es el arrinconamiento. La guerra sucia no busca el debate ni contrastar propuestas. Plantea el clásico esquema maniqueo, propio de los fascismos: "estás conmigo o estás contra mí", y quien está en contra mía es criminalizado y es señalado no como adversario, sino como enemigo que merece la eliminación. No es un instrumento de democracia electoral, sino de totalitarismo ideológico.
En los hechos, lo que Germán Martínez, un sector del PAN y el gobierno de Felipe Calderón están demostrando, es su enorme desprecio a la reforma electoral de 2007 que ellos mismos promovieron para acabar con la guerra sucia, que llevó al país a la polarización extrema en 2006. En este sentido, se ponen en sintonía con las televisoras que están desafiando la misma reforma por haber suprimido legalmente el mercado de compra-venta de spots.
Y el IFE, cuyos consejeros añoran ganar más de 300 mil pesos mensuales, simplemente se sigue hundiendo en el descrédito. Ni siquiera de oficio han sancionado a la Lotería Nacional, cuyo director abiertamente pretendió sobornar al Diario de Yucatán para violar la ley electoral.
El problema ahora es más grave que en 2006 por una razón elemental: el calderonismo pretende sacarle ventaja electoral a lo que constituye el asunto más delicado de su gestión: la guerra sin futuro contra los cárteles de la droga. Ya eligió un enemigo –el PRI y sus presuntas complicidades con el narcotráfico--, pero está en la ruta de morderse no sólo la lengua, sino de generar una auténtica contraofensiva, no de los dirigentes priistas, sino de los mismos aliados del crimen organizado que se sentían "fuera de foco" en la campaña de 2009.
Guerra sucia con guerra contra el narcotráfico y crisis económica es el coctel más explosivo que pueden ensayar los aprendices de brujo del PAN. La respuesta del PRI –ya se vio con las recientes declaraciones del senador Manlio Fabio Beltrones-- se centrarán en algo que puede conducir a un camino sin retorno: recordarle al calderonismo su falta de legitimidad y que existen facturas que cuestan más de lo que valen.
No sólo es un talk show lo que hemos vivido en los últimos días. Se han abierto las compuertas para que los carteles operen en función del rédito electoral del gobierno y para que los ánimos belicosos que circundan Los Pinos se transformen en una guerra real y no en una simple sopa de letras.
Si eso no lo han entendido Solá, Martínez, Zavala y los otros asesores del partido gobernante, entonces quiere decir que no buscan gobernar, sino incendiar el país.

jenarovi@yahoo.com.mx

martes, febrero 03, 2009

El calderón del infierno

• La foto de las mil palabras
• Los Zavala… bajo el agua

Marcela Gomez Zalce

Mismo infierno, mi estimado, diferente diablo. Nada como comenzar la semana con la novedad de que Vicente Fox sí estuvo durante seis años (mal de sus facultades mentales) en campaña, mientras dejaba la oficina y las acciones de gobierno encargados… evidentemente a su ambiciosa esposa Marta Sahagún, quien en tiempo récord se volvió un peligro para México. El ex presidente dictó admirable conferencia en Juriquilla, Querétaro, a los alcaldes panistas para que abiertamente hagan activismo político a favor del PAN en los próximos comicios de julio… donde con las prozaicas estupideces vertidas por Fox, aderezadas además con las que se aventó Felipe en Davos, Suiza… no hay duda de que van a perder hasta la risa.
Calderón regaló al sonriente respetable la joya de (tantas esgrimidas) que gobernar era un infierno sin detenerse a pensar (basically because for that u require a brain larger than that of a squirrel’s) que el infierno ha sido… pero para millones de mexicanos cuyas vidas se han deteriorado en todos los aspectos imaginables e inimaginables. Tan sólo en estos últimos meses la devaluación ya ronda 47 por ciento, derrumbando el grotesco sonsonete presidencial de la solidez del barco de gran calado y de su economía (aunque es evidente que la adversidad lo conmociona, perdón, emociona), reconociendo finalmente que a México “el catarrito” ya se le convirtió en una pinche pulmonía.
Y como si hacer el ridículo internacional no fuera suficiente, en la agenda de los genios (de la botella) presidenciales nada como aparecer junto a otra lacra como Ernesto Zedillo para pitorrearse del abominable rescate llamado Fobaproa y recomendarle al mundo (showing he’s ready for the looney bin) la magnífica receta para sortear la delicada debacle financiera que arrastra al mundo y que en Davos asentó… el fracaso del modelito.
La cínica foto con Zedillo agravia más de lo que el chaparrito con lentes (Espino dixit) presume, sobre todo cuando el PRI, ése que ofendió, humilló y deshonró a Ernesto y su caterva de pasados en Los Pinos, es el que lleva hoy la batuta y varios de los tanques de oxígeno para mantener a flote a su (des)gobierno. Eso sin ir más allá de lo que el descocado acercamiento (¿tú también, mi Liébano?) envía como atento mensaje a poderosos personajes, cuyas manos mueven la simpática cuna, yes?
La cuestión, my friend, es si Felipe & his dumb squad razonan las consecuencias políticas que tarde o temprano llegarán junto a las divertidas facturas tricolores que son el leverage en tiempos electorales (ahí está el atractivo caso de Elba Esther, como ejemplo), en cuya arena el lodazal será de pronóstico reservado.
Y el PAN lleva una gran desventaja, mi estimado, no sólo por la toma de decisiones desde el poder (del no poder) que han sido erráticas, estúpidas, tercas e irreflexivas, sino por su sordera hacia los acontecimientos de rechazo social que dieron oootra probadita con la megamarcha del viernes pasado que demuestra los colores del México real… que encuentra aceptación en el discurso priista.
Como maravilloso botoncito está la declaración de Beatriz Paredes, en el marco de la clausura de la 12 reunión plenaria de los diputados tricolores, señalando que los ciudadanos están desencantados con el (des)gobierno de Felipe y que el PRI, con todo y que ha asumido el rol de flotis de la patria, ayudando en la aprobación de los chisguetes de reformas, ha recibido discursos de un muchacho pend…enciero, en clara alusión al desdibujado Germán Martínez.
A quien ya bautizan en corrillos azules como El pavo, no vaya a creer, ni Dios lo mande, que por su figura sino porque no llega a diciembre, gracias a su prestigiosa habilidad por mantener la política de exclusión, la del amiguismo y la complicidad dictada… pero por los cada vez más activos y ambiciosos hermanos Zavala (cuñado y esposa) cuyos roles, sin hacer olas mediáticas ni de protagonismo, ya se asemejan a los enloquecidos tiempos foxistas.
El divertido problema, en donde el hilo se reventará por lo más delgado, está en el epicentro de las candidaturas por el bendito fuero azul bajo el paraguas del dedito (de la mano limpia) que, aunque no lo parezca, podría fracturarse.
Y esta fractura es irreversible, definitiva y categórica. Porque la lucha azul es por el control de San Lázaro… y de la sucesión.
Ni más, pero ni menos.
Y eso, my friend, tuvo su banderazo de salida con la caída, literal, de Juan Camilo Mouriño…gomezalce@aol.com