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viernes, diciembre 24, 2010

Transparencia traicionada

Jacqueline Peschard, comisionada del IFAI.

John M. Ackerman

MÉXICO, D.F., 23 de diciembre.- La semana pasada todos fuimos testigos de un ejercicio paradigmático de apología de la opacidad por parte de la principal institución federal de defensa de la transparencia: el Instituto Federal de Acceso a la Información Pública y Protección de Datos (IFAI). En una sesión histórica realizada el martes 14 de diciembre, las comisionadas Sigrid Arzt y Jacqueline Peschard cerraron el paso a una solicitud de acceso a los nombres de los cargos de los más de mil funcionarios que reciben el famoso “bono de riesgo” por participar en labores relacionadas con la seguridad nacional y la seguridad pública. Sus argumentos mostraron una total falta de compromiso con el interés ciudadano, pero sobre todo un profundo desconocimiento del marco jurídico en materia del derecho a la información.

El artículo 12 de la Ley Federal de Transparencia y Acceso a la Información Pública es contundente: “Los sujetos obligados deberán hacer pública toda aquella información relativa a los montos y las personas a quienes entreguen, por cualquier motivo, recursos públicos”. Los bonos en cuestión se financian con recursos públicos y se entregan a servidores públicos en función de sus labores dentro del gobierno. Por la prensa nacional nos hemos enterado de que estos pagos suman hasta 1 millón de pesos por cada funcionario durante un periodo de tres años. Asimismo, es importante notar que jamás se solicitó acceso a los nombres de los funcionarios, sino exclusivamente a los cargos que ocupan. Resulta evidente la necesidad de transparentar estos sobresueldos con el fin de evitar desviaciones o abusos.

Hace apenas seis meses, la misma comisionada presidenta del IFAI ya se había pronunciado positivamente al respecto. El 9 de junio, Peschard remitió un oficio a la Secretaría de la Función Pública solicitando explícitamente que el gobierno federal divulgara toda la información sobre los bonos de riesgo. Y el pasado 1 de diciembre, cuando por vez primera se abordó el tema en el pleno del IFAI, no expresó ninguna objeción sobre la posibilidad de divulgar la información solicitada.

Pero súbitamente Peschard modificó su posición y, utilizando su voto de “calidad” como comisionada presidenta del IFAI, empujó la balanza a favor de la opacidad. Existen elementos suficientes para sospechar que este repentino cambio pudiera haber sido resultado de una presión directa por parte del gobierno de Felipe Calderón, sobre todo a la luz del importante aumento presupuestal recientemente autorizado para el instituto y por el que la comisionada Peschard pugnara tan fuerte.

Por principios éticos, Arzt se hubiera excusado de la discusión y la resolución de este polémico caso. Antes de iniciar sus labores en el IFAI, ella fungía como secretaria técnica del Consejo de Seguridad Nacional de Calderón, labor para la cual recibió más de 400 mil pesos de sobresueldo entre 2007 y 2009 precisamente por concepto de “bono de riesgo”. El evidente conflicto de intereses, al fungir como juez y parte, necesariamente afectaba su capacidad para evaluar objetivamente el caso.

Así que no debe sorprender que en su participación en la sesión pública del martes Arzt hiciera gala de su total desapego de los principios básicos en materia de transparencia. Pidió a sus homólogos confiar ciegamente en el gobierno federal: “Me preocupa que partamos del sospechosismo con relación a que se entreguen a discrecionalidad recursos públicos”. La exempleada de Calderón afirmó que los criterios generales para la asignación de los bonos son tan “sistemáticos y metodológicos” que simplemente no podrían existir “ámbitos de discrecionalidad”. Así que en lugar de abrir la información para que los ciudadanos puedan confirmar que efectivamente se apliquen criterios prudentes, la comisionada propone que simplemente otorguemos el beneficio de la duda a un presidente de la República que no ha destacado precisamente en materia de rendición de cuentas.

Arzt también comete la pifia de invertir el sentido del “principio de máxima publicidad” plasmado en el artículo sexto de la Constitución. Este principio indica que toda la información poseída por el gobierno es pública, a menos que, de manera estricta y limitativa, se encuentre cubierta por alguna de las causales de reserva en la ley. Asimismo, el daño potencial de la apertura de la información tiene que ser “probable” y “presente”, además de ser claramente mayor al efecto negativo que ocasionaría el hecho de que la información no fuera divulgada, ya que la opacidad también genera costos al obstaculizar la rendición de cuentas. En pocas palabras, la carga de la prueba siempre se encuentra del lado de quien busque defender la opacidad.

Pero en estas cuestiones la comisionada Arzt vive en el mundo al revés. Ella parte de su muy personal presunción de que la divulgación de la información pone en riesgo la vida de los funcionarios implicados y exige a sus homólogos demostrar lo contrario. “No encuentro elementos para que tengamos suficiente evidencia de que al resolver entregar determinados puestos (...) no pongamos en riesgo la vida de las personas que están haciendo estas tareas”.

El problema es que Arzt no ofrece evidencia alguna de que vidas humanas realmente estuvieran en peligro. Como bien lo señaló la comisionada María Elena Pérez-Jaén en la sesión, una gran cantidad de información sobre estos bonos ya ha sido pública desde hace años y no ha pasado absolutamente nada a los funcionarios. En todo caso, remató Pérez-Jaén, conocer esta información no les implica mayor riesgo que las propias atribuciones que de por sí ejercen ya estos servidores públicos.

Aún peor, el colmo de este asunto es que en realidad muchas de las personas que reciben el bono de riesgo ocupan cargos que simplemente “no tienen nada que ver con alguna función que pudiera poner en riesgo su vida”, como lo confesó la propia Peschard. De acuerdo con la comisionada, estas personas recibirían el pago extraordinario no por su actividad actual, sino por la información sensible que manejan en función de los cargos que ocuparon en el pasado. Aunque en muchos casos ni siquiera existe esta justificación, ya que la lista de los “premiados” incluye cargos como el de coordinador de Opinión Pública y el de coordinador de Comunicación Social, ambos de la Presidencia de la República.

Resulta entonces que en muchos casos los “bonos de riesgo” no son justificables, y funcionan más como becas para los amigos o como jubilaciones para aquellos servidores públicos que si bien antes arriesgaban la vida hoy ya se encuentran en una suerte de retiro. Se abre de par en par el margen para el uso discrecional de estos pagos y se desmiente la idea de Arzt de que los criterios de distribución son tan “sistemáticos y metodológicos” que no existe la posibilidad de abuso.

El comisionado Ángel Trinidad Zaldívar, quien de manera congruente cuestionó duramente la decisión de la mayoría, puso el dedo en la llaga: “Los ciudadanos tienen el derecho de desconfiar (...) ya que, por desgracia (...) no hay pocos ejemplos en los cuales esta desconfianza se ha traducido en ciertas realidades”.

La transparencia existe precisamente como un contrapeso al peligro siempre presente de abuso de la autoridad gubernamental. Y el IFAI existe para defender a los ciudadanos, no para proteger al gobierno en turno. Con decisiones como la del martes pasado, el instituto de la transparencia traiciona su espíritu ciudadano original y abona precisamente al sospechosismo que supuestamente busca conjurar. l

www.johnackerman.blogspot.com /

Twitter: @JohnMAckerman

Julian Assange interview

The WikiLeaks founder speaks to David Frost about secrets, leaks and why he will not go back to Sweden.

Julian Assange, the co-founder of the whistleblowing website WikiLeaks - which is currently releasing over 250,000 confidential American diplomatic cables - is in the UK fighting extradition to Sweden where he is wanted on charges for sexual assault.

He joins Sir David to talk about a host of issues, from his personal situation to the role of WikiLeaks as a bastion of transparency, championing the right to reveal government secrets, when it is in the publics' interest.

When he co-founded WikiLeaks he saw that he could encourage, through successful examples, people to step forward to reveal abuses by governments - to produce more justice. Subscribing to the motto that "courage is contagious", Assange claims not to be an anarchist; rather his modus operandi is to promote responsible governance.

Now his lawyers are concerned that he will end up in an American jail, either directly through extradition from the UK, or through extradition from Sweden.

Assange heavily implies that receiving a fair trial in Sweden is doubtful. Why was the most senior prosecutor in Sweden removed (and replaced) after he said there was "no evidence or even suspicion" of rape? Why do Swedish authorities refuse to provide British officials with any evidence of crimes Assange allegedly commited - including witholding the statements of the victims?

He is hesitant to blame his two accusers for their allegations against him, suggesting they could be innocently caught up in a greater political scheme.

http://www.youtube.com/watch?v=MBJOBl1G3Kc

martes, noviembre 17, 2009

Con Calderón México es más corrupto, revelan datos de Trasparencia Internacional

México empeora corrupción y pierde 17 lugares: TI

Con una calificación de 3.3, se ubicó en el sitio 89, de un total de 180 países en el ranking realizado por Transparencia Internacional. El mejor calificado es Nueva Zelandia y el peor, Somalia.

Río de Janeiro. La corrupción se encuentra "gravemente extendida" en la mayoría de países de América Latina como reflejo de instituciones débiles, prácticas de gobernabilidad deficientes e ingerencia excesiva de intereses privados, anunció Transparencia Internacional.
En su Indice de Percepción de la Corrupción 2009, difundido en su sitio de Internet, el organismo dijo que de los 31 países de América incluidos, 10 obtuvieron una puntuación superior a 5, mientras que en 21 de los casos fue inferior, "lo que demuestra un serio problema de corrupción".
En esta calificación México se ubicó en el sitio 89, es decir, 17 lugares más abajo que el año anterior cuando se ubicó en el posición 72.
El índice, realizado mediante una serie de encuestas, tiene una escala de cero a 10, indicando las puntuaciones menores niveles elevados de corrupción y las mayores niveles bajos.
Canadá continuó ocupando la primera posición en América, con 8.7 puntos; seguido por Estados Unidos, que se mantuvo en 7.5 puntos, "pese a la preocupación generalizada sobre la falta de control del sector financiero por parte del Gobierno".
Entre las naciones latinoamericanas, Chile (6.7), Uruguay (6.7) y Costa Rica (5.3) fueron las únicas incluidas en el grupo con puntuación mayor a 5, aunque "inferior a la de otros países del Caribe, como Barbados y Santa Lucía", señala el informe.
Entre los países que no lograron superar la puntuación media figuraron Brasil (3.7), Colombia (3.7), Perú (3.7) y México (3.3), que tienen algunas de las mayores economías de la región y "se han visto sacudidos por escándalos sobre impunidad, pagos irregulares, corrupción política y captura del Estado".
Otros países con la más baja puntuación fueron Bolivia (2.7), Nicaragua (2.5), Honduras (2.5) y Paraguay (2.1), que presentan "altos grados de pobreza y requieren urgentemente instituciones sólidas y transparentes que puedan facilitar su más que necesario desarrollo económico", indicó el estudio.
Argentina, con 2.9 puntos, y Venezuela, 1.9, "también se ubican entre los países con desempeño más deficiente en el índice, lo que indica que los altos niveles de percepción de corrupción no están asociados exclusivamente con la pobreza", agregó.
Por su parte, Cuba tuvo una puntuación de 4.4; El Salvador 3.4 y Guatemala, que registró el único incremento en el IPC de la región, a 3.4 puntos.
Las puntuaciones bajas de la mayoría de países latinoamericanos "refleja el hecho de que las instituciones débiles, las prácticas de gobernabilidad deficientes y la excesiva ingerencia de los intereses privados continúan frustrando las iniciativas tendientes a promover un desarrollo equitativo y sostenible", dijo el estudio.
El informe indicó que los periodistas de la región enfrentan un entorno cada vez más restrictivo y varios países sancionaron o propusieron proyectos de ley destinados a silenciar al periodismo crítico, lo que atenta contra la libertad de prensa.
Aunque el contexto de cada país es diferente, los efectos de la crisis financiera y la desaceleración económica han demostrado, en general, "la importancia fundamental de la gobernabilidad en el sector público y privado", así como los vínculos entre ambos, agregó.
El estudio subrayó, en particular, ese vínculo en relación con los paquetes de medidas de estímulo adoptados y que incluyen la inyección de grandes cantidades de dinero en las economías más afectadas.
"Los estados de la región -ricos y pobres por igual- deberán responder mediante la adopción de medidas que garanticen que estos fondos públicos se administren con integridad", concluyó.
El índice completo de Transparencia Internacional establece un ranking total con 180 países. De éste, Nueva Zelandia es el país al que se le atribuye el menor índice de corrupción a nivel mundial, seguido de Dinamarca y Singapur, mientras que las naciones que reportaron el mayor índice fueron Somalia, Afganistán y Myanmar.