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miércoles, enero 05, 2011

Proyecto de nación, no programa de televisión

Enrique Peña Nieto, gobernador del estado de México.

José Gil Olmos

MÉXICO, DF, 5 de enero (apro).- Este año es clave para las aspiraciones presidenciales de Enrique Peña Nieto. Las elecciones para gobernador del Estado de México son fundamentales para su proyecto político electoral, pero lo es más mantener el apoyo de Televisa, la cual es su verdadero soporte en sus planes de recuperar el poder para el Partido Revolucionario Institucional (PRI).

Al gobernador mexiquense, se le conoce más por aparecer en la pantalla de televisión, por su matrimonio con la actriz de telenovelas Angélica Rivero, que por sus ideas y proyectos de gobierno.

Si no tuviera el apoyo de Televisa, que ya lo tiene como “una estrella más del Canal de las Estrellas”, Peña Nieto pasaría completamente desapercibido pues no se caracteriza ni por sus ideas ni por sus cualidades políticas.

Desde que empezó su gobierno, Peña Nieto basó sus acciones en los programas de promoción que Televisa le diseñó para crearle una imagen de político joven y atractivo pero sin propuestas.

Se transformó en un personaje importante dentro de la llamada “telecracia”, que no es otra cosa que la concepción de que vale más aparecer en la televisión con una imagen creada que hacer propuestas de gobierno. Esto es, “salgo en la tele, luego existo”.

La “telecracia” es la conquista del poder por parte de los medios de comunicación, principalmente de las televisoras. En la “telecracia” no importan las ideas, sino las imágenes; mientras que la democracia está concebida a través de las encuestas y del raiting para el cual viven los actores, locutores, conductores de noticias y los políticos hechos a la imagen y semejanza de un actor de telenovela o de una serie de suspenso.

Peña Nieto está inserto de manera completa en la “telecracia” y no se le concibe fuera de ella. Y este es su principal problema, porque el país no necesita de un programa de televisión, sino de un proyecto de nación.

El poder político de Televisa se ha ido acrecentando con el paso del tiempo. Tanto que hay un enorme contraste entre las palabras de Emilio El Tigre Azcárraga y su cachorro Emilio Jean. De ser los “soldados del PRI”, este último lo actualizó al señalar que “la democracia es un buen negocio”.

No se descarta que de llegar Peña Nieto a la Presidencia en las elecciones del 2012, el poder de la empresa televisiva se acrecentará de manera inconmensurable y las soluciones de los problemas del país, como la inseguridad, el crimen organizado y el desempleo, entre muchos otros, pasarían por el tamiz de la red de intereses de Televisa.

Como empresa, Televisa estaría interesada en hacer negocios aprovechando la posición privilegiada que tendría con su estrella en la Presidencia y se cobraría con creces el trabajo que hizo y por el que recibió millones de pesos durante cinco años seguidos que duró la estrategia de posicionamiento de la figura de Peña Nieto.

El gobierno sería más mediático y virtual que real, y el país lo que menos requiere es eso.

Falta tiempo aún para que se decida quién será el candidato del PRI a la Presidencia, y en el camino, Peña Nieto, como le ocurrió a su tío Arturo Montiel, podría perder la inversión hecha en Televisa, porque para esta empresa sólo representa un buen negocio y, por lo tanto, es desechable.

La reconstitución institucional del país no pasa por la tecnocracia, no puede realizarse como si fuera un programa de televisión, tampoco requiere de políticos hechos de imágenes sino de acciones y programas.

Peña Nieto tiene la hechura de la tecnocracia y ello, en estos momentos, es lo más dañino que podría pasarle al país, tener a un presidente más preocupado por mantener su imagen que por resolver los problemas estructurales.

Gobernadores de telenovela: el gran negocio de Televisa

Angélica Rivera y Enrique Peña Nieto.

Jenaro Villamil

MÉXICO, D.F., 5 de enero (apro).- Con recursos públicos que no son auditados, mezclando el espectáculo y el melodrama con el proselitismo político, algunos gobernadores ya encontraron otra fórmula para su promoción personal en la pantalla televisiva, dándole la vuelta a las prohibiciones de la ley electoral: financiar telenovelas y aparecer como parte de la “publicidad integrada” de este género que, junto con el futbol, es el que mayor rating genera.

En la edición del 2 de enero de 2010 en la revista Proceso publicamos que este modelo de “publicidad integrada” tiene como principal impulsor al vicepresidente de Comercialización de Televisa, Alejandro Quintero Iñiguez, el mismo accionista de TV Promo, empresa que opera como bróker (intermediario) del consorcio y que controla la agenda comunicación y mercadotecnia del gobernador del Estado de México, Enrique Peña Nieto.

Citamos los casos de Sortilegio, grabada en cascos de hacienda y locaciones de Yucatán con el apoyo de la gobernadora Ivonne Ortega Pacheco; de Corazón Salvaje, estelarizada no sólo por el elenco de Televisa, sino por el gobernador veracruzano Fidel Herrera, que dio “todo el apoyo logístico”; Mar de Amor, ambientada en las palyas campechanas de San Lorenzo y Ceibaplaya, financiada por el gobernador Fernando Ortega Bernés; Mi Pecado, pagada e impulsada por el mandatario chiapaneco Jaime Sabines, que también apoyó la producción de Pasión Morena, telenovela de TV Azteca.

A estos casos de 2009 y 2010 se suman los ejemplos de telenovelas como La fea más bella, con su espectacular final en Monterrey, contando con el entonces gobernador Natividad González Parás y su esposa como extras del melodrama de 2007; o el polémico caso de Las Tontas no van al Cielo, grabada en Jalisco y financiada por Emilio González, el góber piadoso que no tuvo “asquito” para destinar 12 millones de pesos del presupuesto a una telenovela que generó protestas por el contenido misógino de la trama.

Osorio Chong y Soy tu Dueña

Un año después, este 5 de enero de 2011, el periódico Reforma confirma esta tendencia y publica partes del convenio firmado entre el gobernador de Hidalgo, Miguel Osorio Chong, y Televisa para grabar en haciendas hidalguenses la telenovela Soy tu Dueña, con todos los gastos pagados, a cuenta del erario estatal, a cambio de que las autoridades locales aparecieran en el “pizarrazo” de inicio de la telenovela.

El documento, firmado el 23 de febrero de 2010, entre la directora general de la Secretaría de Turismo de Hidalgo, Mirna Cristina López Manilla, y los representantes de Televisa, Alejandro Quintero Iñiguez y Jorge Lutteroth Echegoyen, incluye las siguientes cláusulas:

“El Gobierno del estado cubrirá los siguientes gastos que se generen por la grabación de la telenovela Soy tu Dueña: 1. Gastos para hospedaje, alimentación, transporte y otros gastos, los cuales serán distribuidos de la siguiente manera: a) total de hospedaje; b) total de administración; c) renta de transporte; d) total de otros gastos; e) transportación en vehículos terrestres a completa disposición, incluyendo conductor y combustible.”

A cambio, Televisa se comprometió, según el convenio a hacer “una invitación a las autoridades del estado a la presentación de la telenovela, misma que será cubierta por medios nacionales” y el “pizarrazo de inicio de las grabaciones de la telenovela en el estado por parte del gobierno del estado, con presencia de medios nacionales”.

También se comprometió a insertar créditos de agradecimiento al gobierno estatal al final de cada capítulo, aparición que quedó sujeta a los tiempos “máster” de la transmisión. Lo mismo sucedió con los casos de Sortilegio, en Yucatán, y Corazón Salvaje, en Veracruz.

La nota de Reforma advierte que el propietario de las hacienda Santiago Tetlapayac, utilizada como “set” del melodrama, demandó tanto a Televisa como al gobierno de Hidalgo, alegando que la firma del convenio para grabar Soy tu Dueña, se hizo a espaldas de Ricardo Negrete Granados, dueño del 50 por ciento de este sitio.

En la demanda civil , Televisa reconoció haber suscrito el convenio civil con el gobierno de Osorio Chong, pero las autoridades estatales negaron la existencia de este documento, firmado por Delia Lozada Romero, propietaria del otro 50% de la hacienda, por la Secretaría de Turismo de Hidalgo y por Alejandro Quintero, a nombre de Televisa.

Según la demanda, Lozada Romero admitió ante el juez civil que cobró 47 millones de pesos por autorizar la grabación de Soy tu Dueña. De acuerdo con las cláusulas del convenio, estos recursos se le pagaron a Televisa con recursos del gobierno priista.

¿Cuántos recursos similares y discrecionales no habrán dispuesto los gobernadores de otras entidades para apoyar los melodramas de Televisa, a cambio de hacerse promoción en la pantalla de Canal 2?

El “Triángulo de las Bermudas” de Televisa

Experto en contenidos televisivos y, en especial, en las telenovelas mexicanas, Alvaro Cueva advirtió a Proceso que esta tendencia no es nueva. Ya desde los años sesenta, los gobiernos estatales del PRI financiaron melodramas históricos como Los Caudillos, El Carruaje, La Constitución, producidas por Ernesto Alonso.

“La diferencia es que antes el área de telenovelas estaba separada del área de noticias y de mercadotecnia política de Televisa. Ahora todo forma parte de paquetes generales que se venden a los gobernadores: programas de espectáculos, publicaciones, programas especiales, centros del Teletón y telenovelas”, precisó Cueva.

Para el especialista, existe una especie de “triángulo de las Bermudas” que determina ahora la grabación de las telenovelas: el apoyo de un gobierno estatal, el respaldo de una marca o “causa social” y la opacidad en el manejo de los recursos.

Cueva calificó como “la cúspide de la comercialización” la grabación de la telenovela Sortilegio, grabada con el apoyo financiero de los gobiernos de Yucatán y del Estado de México, más el patrocinio de las tiendas Chedraui y una “causa social” que fue el programa Un Kilo de Ayuda.

Lo mismo sucedió con Mi Pecado, telenovela grabada con recursos del gobierno de Chiapas, la promoción de Knor Suiza y una “causa social” como el cuidado del agua.

De esta manera, no sólo se lavan la imagen sino millones de pesos del presupuesto público que no son fiscalizados. Y Televisa se embolsa estos recursos, sin importarle mucho si sus telenovelas tienen los mismos niveles de rating que antes. A fin de cuentas, ya todos los gastos están cubiertos por los virreyes o virreinas estatales.

sábado, julio 11, 2009

Telecracias golpistas

Ricardo Andrade Jardí

Y mientras los políticos del mundo se aferran al neoliberalismo a pesar de que es evidente ya hasta para las piedras que terminará por destruirnos a todos, más pronto que tarde, el golpe militar en Honduras revela en el continente un peligroso regreso al pasado de represiones y opresiones. Dando al traste con lo que ha sido un lento tránsito hacia formas de organización social menos espantosas. La realidad mundial parece favorecer un regreso del fascismo en todo el globo. La imposición del libre mercado y del “capitalismo democrático” (definición que no es más que una barbaridad gramatical), insostenibles que parecen, tiran las máscaras y se muestran tal cual son. Las oligarquías continentales arman un frente represivo impulsado por las televisiones comerciales, las que sirven para inyectar un alto contenido represivo en los imaginarios colectivos de sociedades ya de por sí, desde la colonia, profundamente sometidas a subjetividades opresivas. El discurso de la falsa “paz” se valora siempre por encima del ideal de justicia que debería ser alcanzado por toda sociedad plenamente democrática. Las telecracias continentales bombardean todo el día, en el caso Honduras, con la profunda división que provocó Manuel Zelaya, único presidente legal y legítimo de aquel centroamericano país. El objetivo de las telecracias responde, por su puesto, a un plan bien organizado por los privilegios burgueses de una minoría rapaz explotadora, que ve y comprende que las sociedades del continente, con sus propias reglas de control, empiezan a dar un giro tanto en el rumbo económico, como en el debate de nuevas formas de participación democrática, que por supuesto restan poder de control y abren imaginarios sociales e individuales, incontrolables, de libertad política y social.
El golpe militar en Honduras, el cual intentan justificar una y otra vez los diversos actores de nuestras telecracias continentales, es un laboratorio represivo de lo que las oligarquías intuyen tendrá que ser el futuro continental, pues la propagación de gobiernos radicalmente opuestos al neoliberalismo supone también la cancelación de los privilegios, que durante poco más de doscientos años, las criollas oligarquías minoritarias han gozado, gracias al despojo, la explotación, la humillación, la ignorancia impuesta, la tortura sistemática y la implementación del miedo ante el cambio.
Nada bueno supone para el desarrollo democrático del continente la prolongación de los arcaicos golpistas hondureños en un gobierno de facto, es, una vez más, el horror que se impone ante los intentos de alcanzar formas plenas de la democracia. Las intolerancias disfrazadas de “cordura” intentan imponer sus viejas y terribles formas contra cualquier cambio de fondo que implique un camino a la construcción de colectividad, justicia e igualdad social.
En Honduras los fascistas del mundo, la mafia cubana de Miami, la derecha popular de España, y la derecha republicana y demócrata, por igual, de Estados Unidos, sumadas a intereses empresariales y religiosos (principalmente católicos), abren una nueva trinchera que, como la peste, se reproducirá por todo el continente. La crisis financiera del capitalismo mundial requerirá, ante lo que se viene, de grandes dosis de represión.
Honduras es además un punto medular en la cartografía del continente, es geopolíticamente un punto estratégico para la que será de nuevo la vieja política imperialista de agresión al continente.
Y lo que debe estar claro, para todos, es que el fascismo continental, financiado por la vieja Europa y los Estados Unidos, utilizarán como frente de batalla, primordial, los medios electrónicos de comunicación masiva, los dueños de las grandes cadenas, principalmente, de radio y televisión comercial, convertidos en poderes de facto, son los que controlan a los gorilettis del continente, son los empresarios de las telecracias, que aún en los años ochenta, eran y servían como un instrumento de control del Estado, hoy controlan al Estado, el cual los sirve a ellos, moldeado a su gusto, a su único gusto.
“Los derechos no se negocian”, escriben las manos anónimas en los muros del continente y Manuel Zelaya debe regresar ya a cumplir con el mandato que el pueblo hondureño le otorgó y a juzgar y, en su caso, condenar a los golpistas, de lo contrario junto con Honduras habremos perdido todos los ciudadanos del continente y el camino de las urnas y las transformaciones pacíficas, tan apreciado por las mayorías continentales, se tornará inútil ante la barbarie y la mentira que serán la norma de las oligarquías telecráticas cada vez que supongan que pueden perder el más mínimo de sus inmorales privilegios...

Tele sistema político mexicano

Jesús Peraza Menéndez
La lección de Iztapalapa

II

En el caso de la Delegación Iztapalapa del Distrito Federal, en la que los poderes-fácticos-mediáticos decidieron hacer ejemplar la derrota, invalidando el movimiento de resistencia electoral y nulificar a AMLO de una vez por todas. La resistencia social, ya abandonada por las clases medias ilustradas e intelectuales anuladores del voto, haría “fácil darle el puntillazo, para acabar mediáticamente con la única oposición electoral de carne y hueso, realmente existente, que claro está presente en distintos puntos del país, con millones de votos reales (en el Distrito Federal, Tabasco, Guerrero y en cientos de municipios), que se captaron a través del PRD, PT y Convergencia, votos realmente existentes y en movimiento que se niegan a presentar en la medios que por su voluntad y conciencia fueron a las urnas, ahí los poderes-fácticos con las televisoras derrotarían a simbólicamente a la resistencia.

Los del Tele-sistema-político-mexicano, son partidos en descomposición sin duda alguna, pero que debieron abrir sus listas para registrar a candidatos del movimiento de resistencia electoral, que tienen estructura propia, lo han probado en esta coyuntura que anunciaba su fin desde los poderes fácticos a través de las televisoras, calcularon mal, se les fue del control este movimiento que se mantiene y se propone la lucha pacífica política, hasta ahora.
Mediáticamente ignorada la resistencia sin embargo se mueve, negada en la pantalla chica, hostigada por los críticos de alcoba, acostumbrados a dar órdenes autoritarias, desde sus cómodos arreglos personales con el sistema que los provee de sustento encubierta o abiertamente. Contra la resistencia electoral se valieron de todo, era un golpe maestro, convertir la impotencia-clase-mediera en silencio inquisidor, el que mediáticamente se articula a la campaña de no votar o anular el voto, para dejar que el voto duro de burocracias empleadas de los gobiernos panistas-priístas decidieran el proceso electoral, son millones de empleados obligados o a votar por sus patrones. Usaron todos los recursos para derrotar el espíritu de lucha de los más pobres de la ciudad que, sin embargo, mantuvieron su unidad política y en Iztapalapa ganaron por partida triple: vencieron la aberrante injusticia del Tribunal Electoral, a Nueva Izquierda y a la telecracia.
Los Chuchos-Nueva Izquierda impuestos por un Tribunal Electoral, como pago a su subordinación a FECAL el espurio usurpador producto del fraude electoral al Tele sistema político mexicano. Siguieron esta estrategia legal autoritaria ilegal. Vía el Tribunal Electoral, sirvieron para imponer “legalmente” al PRD una candidata de su corriente, Silvia Oliva, esposa de René Arce, reconocido chucho-neoliberal subordinado de los poderes-fácticos, y destituir a la legítima representante de la voluntad popular Clara Brugada con un enredo-complot, pues ya no había tiempo para quitar el nombre de Brugada, y poner el de Oliva, todo estaba dispuesto para quebrar la resistencia con un golpe de mano que las cámaras del telesistema-político enfocarían como escándalo para una campaña de terror y linchamiento mediático, pues el 60% no vota y la resistencia electoral ha sido derrotada, sería la conclusión decepcionante para los rendidos e impotentes televidentes. Mientras imponía a Demetrio Sodi de la Tijera en la delegación Benito Juárez, con recursos millonarios.
El movimiento de resistencia electoral en Iztapalapa decidió derrotar a los podres-fácticos y la televisión, para lo que se valió de su integridad, se remontaron la maniobra legal-autoritaria y la desilusión de los analistas teóricos de la “democracia frustrada”. Decidieron ir a las urnas, para mostrar su número con convicción política, lo que habla de otra dimensión de la lucha con hechos-organizados, para enfrentar al sistema, desarticularon, esa estrategia para convertir en pasivos-anónimos-mediáticos manteniendo activos-inconformes-rebeldes en la Delegación más numerosa y más pobre de la Ciudad de México, ganaron no sólo con su voto sino sobre todo con su organización, que no depende de uno u otro partido ni de los procesos electorales. Con la pasividad de la anulación, se convertían en botín de la derecha y los medios que hablarán en su nombre, con Sergio Aguayo y Denis Dressner, estos opositores de reparto mediático que ya se habían apuntado la titularidad del movimiento anulador del voto, con un programa mínimo de reelección de diputados, y otra suerte de ilusiones que no proponen la lucha política en todos los campos posibles, que no cambia las instituciones ni hacen una nueva cultura, la resistencia electoral se mantiene en movimiento, la derrota es para el tele-sistema-político mexicano, los poderes-fácticos, los Chuchos de Nueva Izquierda.

jueves, febrero 19, 2009

IFE-Senado, la telecracia manda


MÉXICO, D.F., 17 de febrero (apro).- Les salió gratis a Televisa y TV Azteca demostrar quién manda en tiempos electorales.Después de 15 días de proceso especial sancionador y de análisis de las famosas "cortinillas" que transmitieron las televisoras para advertirles a su infantilizada audiencia que los spots electorales interrumpen su "programación favorita", 5 de los 9 consejeros generales del IFE decidieron que no era necesario multar a TV Azteca con 7 millones de pesos ni a Televisa con 4 millones de pesos. Como si se tratara de una confesión religiosa y no de una regulación de bienes públicos concesionados, otorgaron "el perdón".Basta recordar que un spotde 30 segundos, en horario de mayor audiencia –sobre todo, los relacionados con el futbol--, en Canal 2 de Televisa, cuesta entre 600 mil y 615 mil pesos. Con tan sólo tres minutos de anuncios pagados en ese segmento, la compañía de Azcárraga Jean hubiera pagado –y hasta le sobraba-- la multa que pretendía el IFE aplicarle. Ni hablar de TV Azteca que tiene precios más baratos para sus anunciantes, pero invierte mucho dinero en litigar sus intereses en pantalla.Ni así quisieron tocarlos con una mínima sanción los consejeros del IFE. Lo resuelto el viernes 13 de febrero demostró cuál es la verdadera correlación de fuerzas en este nuevo Consejo General. Las televisoras garantizaron el apoyo de Francisco Guerrero (exasesor de Emilio Gamboa Patrón, el cabildero eterno de los concesionarios), Benito Nacif (propuesto por Televisa para consejero), de Arturo Sánchez (sobreviviente del IFE de Ugalde), de Marco Gómez (el "consejero verde", no por su falta de experiencia sino por responder a los intereses del Partido Verde, siempre tan proclive a las televisoras) y Macarita Elizondo (apoyada por el PAN), quien se pronunció por una investigación más exhaustiva y acabó por avalar el "perdón" del IFE.Del otro lado, la minoría es encabezada por Leonardo Valdés, el consejero presidente, Virgilio Andrade, responsable del Comité de Radiodifusión y abogado con experiencia reguladora; Alfredo Figueroa, quizá el único consejero que queda con cierto margen de independencia frente a la partidocracia y ahora a la telecracia.La vergüenza nacional del IFE es sólo similar a la que vivió el Congreso mexicano cuando el 1 de diciembre de 2005 aprobó en 5 minutos, sin discusión en la Cámara de Diputados, la famosa Ley Televisa, preludio de la demostración de fuerza en tiempos electorales del poder del rating.En el Senado un grupo de legisladores que quedaron "sellados" como enemigos de las televisoras encabezaron una batalla legislativa y jurídica para echar abajo la Ley Televisa. Quizá por esa razón ni Javier Corral ni Manuel Bartlett, ni Dulce María Sauri, muchos otros que se atrevieron a revelarse al mandato de sus bancadas, están ahora en el Congreso mexicano.Como si fuera una pequeña revancha de ese pasaje ignominioso, este martes el Senado aprobó, en sólo 5 minutos, sin discusión en el pleno, un dictamen que estaba pendiente desde junio de 2008. Se le conocía como la Ley García Cervantes. En esencia, el senador panista Ricardo García Cervantes, tan incómodo para las televisoras como lo es ahora Santiago Creel, propuso reformar 14 artículos de la Ley Federal de Radio y Televisión para evitar, justamente, lo que sucedió el 31 de enero y el 1 de febrero: que el IFE fuera sorprendido por Televisa y TV Azteca alterando la pauta de los spots.El dictamen aprobado no es igual al de García Cervantes. Es mucho más light. En lugar de 14 se reformaron sólo 7 artículos de la Ley Federal de Radio y Televisión: se eliminó la posibilidad de que una sanción severa a las televisoras fuera la revocación de su concesión, ante la violación sistemática y reiterada de la ley electoral. También se eliminó todo lo relacionado con el derecho de réplica que despertó la alarma entre los concesionarios.El senador Carlos Sotelo, perredista y presidente de la Comisión de Radio y Televisión, reconoció en rueda de prensa que lo aprobado este martes en el Senado matiza muchos de los aspectos polémicos de la iniciativa original de García Cervantes.Sotelo aclaró que García Cervantes "proponía que en la Ley de Radio y Televisión se dijera que esa sanción severa era la revocación de la concesión, le ponía nombre a la criatura, pero aquí el acuerdo de las dos bancadas distintas a la del PRD, PRI-PAN, fue quitar esa categoría, dado que no la contiene la reforma electoral, y se planteaba que fuera estrictamente el reflejo, el espejo".En entrelíneas, Sotelo admitió que funcionaron las presiones de las televisoras para impedir una reforma fundamental que evitara los vacíos jurídicos y sancionara eficazmente a Televisa y TV Azteca.Hay que recordar que en junio de 2008, antes de que se discutiera en el pleno esta reforma, de la oficina de Juan Camilo Mouriño, entonces secretario de Gobernación, llegó una minuta alterna –muy similar a la que este martes fue aprobada-- para evitar que la Ley García Cervantes incomodara a las televisoras. El entonces coordinador del PAN y presidente del Senado, Gustavo Madero, operó en consecuencia. También hay que recordar que pocas semanas antes, las televisoras lograron descabezar a Santiago Creel de la coordinación del PAN.Ahora, el coordinador del PRI, Manlio Fabio Beltrones, también avala lo sucedido en el IFE y en el Senado. En rueda de prensa, el presidente de la Junta de Coordinación Política especuló diciendo que si el IFE hubiera sancionado a las televisoras era como "tirar toneladas de dinamita en México". La desafortunada comparación sólo confirmó que el PRI decidió recular para no perder la gracia de la pantalla, ahora que busca ganar la mayoría de las diputaciones federales.El Senado sólo enmendó parcialmente la plana del Consejo General del IFE, pero falta saber si en la Cámara de Diputados, donde Emilio Gamboa Patrón manda, son capaces de respaldar esta mínima reforma legal para precisar la actuación de las televisoras. Puede suceder que, como en los tiempos de la Ley Televisa, en cinco minutos desechen el dictamen del Senado.
Email: jenarovi@yahoo.com.mx