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domingo, diciembre 19, 2010

¿Una crisis a punto de entrar en crisis?

Desfiladero

Jaime Avilés

“El caso Fernández de Cevallos huele a tragedia, no a farsa. Su desenlace, el que sea, no traerá nada bueno”, pronosticó el Desfiladero del 21 de mayo pasado. Ese desenlace no se ha producido todavía, pero lo que podría estar a punto de ponerse en marcha cuando el poderoso miembro de la mafia salinista reaparezca –si en efecto reaparece– es una oleada represiva contra los movimientos populares que luchan por el cambio de régimen, en el contexto de la total destrucción del estado de derecho que el gobierno espurio ha impuesto a sangre y fuego para perpetuarse en el poder.

Mientras el jueves en la capital de Chihuahua era asesinada de un tiro en la cabeza una mujer que delante del palacio de gobierno exigía desde hace dos años cárcel para el asesino de su hija, en Monterrey caían tres civiles más durante el enésimo tiroteo de 2010 en la vía pública. Ayer, mientras 140 reos se fugaban de una cárcel de Nuevo Laredo, un coche bomba estalló frente a una oficina policiaca en Nuevo León.

En forma simultánea, la Policía Federal (PF), la Marina y el Ejército mantienen un clima de terror en Michoacán, en la personalísima guerra de Felipe Calderón contra el cártel de La Familia; una extraña combinación de prepotencia e impotencia, que no persigue sino derrocar al gobierno de Leonel Godoy para entronizar a la hermana del hombrecito de Los Pinos.

Testigos relataron a esta columna que el viernes de la semana pasada, en las calles de Apatzingán, agentes de la Policía Federal disparaban contra blancos móviles, mientras padres y madres de familia sacaban a sus niños de las escuelas sin que nadie los protegiera. Por fortuna, el “gobierno” federal (o lo que sea) tuvo la elegancia de decir que se trató de una “operación quirúrgica”.

La verdad es otra. El asalto a Apatzingán fue pésimamente planeado y peor ejecutado por Genaro García Luna, quien mandó a sus tropas al matadero. Estas rodearon a uno de los capos de La Familia y cuando empezaron a atacarlo descubrieron que, detrás del débil cerco trazado por el secretario de Seguridad Pública federal, había una fuerza muy superior en número de hombres y poder de fuego, por lo que la PF debió pedir auxilio a la Marina y al Ejército.

Durante la refriega murieron un bebé de ocho meses, una jovencita de 17 años y decenas –o probablemente hasta un centenar– de personas más. Como ocurre a diario en todas las ciudades de Tamaulipas, en Michoacán por primera vez fue imposible contar el número exacto de víctimas. De allí que muevan a risa los “30 mil 196 decesos” –me encanta ese “196”, diría Robert Fisk– declarados el jueves por la PGR como saldo de la guerra de Felipe Calderón contra el pueblo, so pretexto del narcotráfico.

Si consideramos que García Luna es ingeniero mecánico de profesión, no estratega militar ni mucho menos, podremos garantizar que desastres como el de Apatzingán, que afectó también a Morelia y a una docena de municipios colindantes, irán en aumento y cobrarán cada vez más vidas. En un gobierno con un mínimo de profesionalismo y seriedad, todos los miembros civiles del llamado “gabinete de seguridad”, en particular el secretario de Gobernación, José Francisco Blake; el procurador, Arturo Chávez Chávez, y, por supuesto, García Luna, jamás habrían ocupado esos delicados cargos públicos.

Pero el de Calderón no es profesional y dista mucho de ser un gobierno: es un instrumento al servicio de los intereses más perversos y persigue un objetivo supremo: llevar el caos al límite, sacarle todo el provecho que pueda y justificar, incluso solicitando una intervención militar extranjera.

Saldos del 2010

Termina el año con la Suprema Corte de Justicia de la Nación incompleta (le falta un ministro), con el Instituto del Fraude Electoral cercenado (el Congreso no logró nombrar a tres de sus nueve consejeros), con el Modelo Hidalgo de Salud Mental –que creó Virgina González Torres para impulsar la reforma siquiátrica en todos los manicomios del país– condenado a extinguirse por falta de presupuesto (en 2011 ejercerá la mitad del que tuvo en 2010), pero también con el escenario del Palacio de Bellas Artes en peligro de hundirse debido al sobrepeso de la concha acústica, con el techo del Museo Nacional de Arte perforado de goteras que filtran la lluvia a las piezas del acervo y con una intervención militar estadunidense en puerta.

El pasado lunes, las autoridades del condado Imperial, en California, aplazaron una vez más la votación para decidir si autorizan o rechazan la construcción de una base de adiestramiento de paramilitares a 120 kilómetros de las ciudades de San Diego y Tijuana. A las protestas de los vecinos de la comunidad de Ocotillo –donde un mercenario y ex agente de la CIA pretende instalar su universidad para asesinos– se han sumado las de los quechan, oriundos de esa región semidesértica.

Encabezados por Preston J. Arrow-Weed, aseguran que en caso de aprobar la base de Ocotillo, las autoridades violarían la ley porque en el sitio donde pretenden erigirla hay numerosas tumbas y rocas sagradas que “no pueden ser destruidas por desarrolladores que no conocen la historia de este país y no les importa”. Pese al rechazo creciente y a los artículos publicados por Los Angeles Times y otros diarios contra el proyecto, los vecinos sospechan que pasado mañana éste obtendrá el visto bueno.

Desafío a Ebrard

Pero la desaparición del estado de derecho no se limita a las entidades del norte, del centro y del sur donde la gobernabilidad ya no existe. En el Distrito Federal la corrupción de algunas jefaturas delegacionales auspicia igualmente el caos. En Tlalpan, como los lectores asiduos de esta columna ya saben, los vecinos se organizaron para detener la construcción de una gasolinera incrustada en un conjunto habitacional. Demandaron al propietario del negocio, el magnate Jorge Talavera, y lograron que el Tribunal de lo Contencioso Administrativo (TCA) ordenara la demolición de la obra.

Ésta se habría llevado a cabo 30 días después si nadie hubiera presentado una apelación. Para asombro de tirios y troyanos, quien la interpuso fue el delegado perredista Higinio Chávez, cuyo antecesor otorgó ilegalmente los permisos de construcción, no me atrevo a imaginar por qué. Pues bien, pese a la maniobra de Chávez, el TCA ratificó su sentencia. Y entonces, pasándosela por el arco del triufo, Talavera reanudó el equipamiento de su negocio. He aquí un claro desafío a Ebrard. Si no procede contra el empresario y el delegado, a pesar del cambio climático, Tlalpan vivirá una Navidad caliente.

En las próximas horas, o en los próximos días, veremos tal vez el desenlace del caso Fernández de Cevallos. Si los ahora “ex misteriosos desaparecedores” son consecuentes con sus palabras, la crisis que vivimos hace más de 30 años, una vez más, entrará en crisis. Por lo pronto, feliz realidad y próximo Año Nuevo.

jamastu@gmail.com

domingo, septiembre 06, 2009

Expectativas imposibles de cumplir

Guillermo Fabela Quiñones

Apuntes...

Cuando se gobierna de espaldas a la historia, en contra de los intereses mayoritarios, sobrevienen problemas cuyo origen está en ambas formas de ejercer el poder. Eso es lo que ha ocurrido en México desde hace muchas décadas, situación que se evidenció con plena objetividad a partir de que el PRI perdió su hegemonía, sin que la alternancia diera paso a la democracia, sino a una simulación que favoreció aún más la conformación de grupos de interés que influyen de manera decisiva en la toma de decisiones por parte de un Ejecutivo que, en los hechos, sólo ejerce funciones de ejecutor de los mandatos de esa minoría que controla la vida económica, política y social del país. Tal es la causa fundamental de la problemática que vive.

México en la actualidad, no la crisis económica que supuestamente viene del exterior o la fuerza del crimen organizado como un fenómeno ajeno al país. Todo tiene su origen en un organismo enfermo, caso en el que se encuentra el sistema político mexicano desde hace muchos años, como quedó demostrado en 1968, cuando la crisis surgió a causa de los excesos de un presidencialismo autoritario que desató el descontento popular. Hoy, las causas están en los abusos de una oligarquía que controla a su antojo a un Ejecutivo sin poder real, entrampado en una red de intereses que se oponen a la implantación de medidas mínimas de beneficio social.
De ahí que se antoje mera demagogia el anuncio que hizo Felipe Calderón de la puesta en vigor de medidas económicas que contrarresten la crisis que estamos viviendo. No bastará con desaparecer algunas secretarías de Estado que por los resultados que ofrecen son prácticamente inexistentes, aunque por sus costos son una carga muy pesada para el erario. Serán insuficientes, desde luego, los cataplasmas que se le quieran colocar a la profunda herida que significa la pobreza estructural del país, derivada de la expoliación que se ha hecho de los recursos nacionales de la manera más irracional y corrupta que se conozca en muchas partes del mundo.
Las declaraciones de Calderón evidencian que no habrá nada específico que pueda contrarrestar las causas de la crisis mexicana. Dijo: “Tenemos que explorar todas las alternativas, incluyendo las que sean políticamente más complejas”. Desde su punto de vista, lo “más complejo” no es otra cosa que gravar con más impuestos a los causantes cautivos, entre los que no se puede descartar el IVA a medicinas y alimentos. Así lo deja ver al decir que “debemos analizar todas las alternativas, incluyendo las de consumo, las de ingreso, porque la situación es verdaderamente preocupante”.
Si tanto le preocupa la realidad que vive México, lo más recomendable para remediar la situación sería que los que más tienen pagaran impuestos conforme a sus beneficios. Con ello se pondría fin a un problema estructural que se viene arrastrando desde que la República entró a la modernidad, luego del triunfo de la Revolución mexicana. Si está dispuesto a dar este paso fundamental, pasaría a la Historia como un verdadero estadista, pero como no lo va a dar porque carece de todo para serlo, seguramente las medidas que ponga en vigor no cambiarán en nada la estructura económica y social del país.
La verdad de las cosas es que se le tiene pánico a la respuesta de la oligarquía, empezando por algo que no tiene sentido temer, pues la fuga de capitales se ha estado dando a pesar de que cuentan con un leal, obediente y fiel servidor en la presidencia de la República. Es un dato documentado que fuera de la nación hay más de 300 mil millones de dólares de “mexicanos”, bien sea depositados en bancos extranjeros o invertidos en diferentes negocios. ¿Acaso Calderón hará el trascendental anuncio de que parte de ese dinero regresará al país? O bien, ¿anunciará el envío al Congreso de una propuesta de reforma fiscal que gravará proporcionalmente a los más ricos, como sería justo y razonable?
Como bien sabemos que no lo hará, en ninguno de los dos casos, es fácil advertir que la crisis económica, social y política de México seguirá cada día peor, con graves consecuencias para más de las dos terceras partes de la población, y de manera particular para las clases medias, que habrán de descender al rango de los pobres. Así habrá de ocurrir, desgraciadamente, porque el año próximo se presentarán con más plenitud las consecuencias de los problemas deficitarios que se vienen arrastrando desde hace tres décadas. Así que más vale decir, como reza el refrán popular, “que Dios nos agarre confesados”. Qué bueno sería equivocarme, sería el primero en reconocer mi incapacidad para analizar la realidad nacional.

¿Cuál puede ser nuestro interés en defender su crisis?

Ricardo Andrade Jardí

La amenaza deja de ser un discurso distante y ya vuelve la burra al trigo, el aumento del IVA está a la vuelta de la esquina y la austeridad no pasa, ¡ni Dios lo permita!, por los salarios de los altos funcionarios del desgobierno, por los legisladores, jueces y demás cretinos, que son los que nos han llevado a la quiebra, o cuando menos la han permitido, los legisladores “machos” que se siente, abren el debate de los aumentos, y sus olvidos dogmatistas seguirán llenado la nota roja de los medios ¿informativos? Mientras los “representantes” antipopulares, se ocupan de ver cómo salvar, en medio del hambre de millones, su nivel de vida, las ejecuciones se multiplican y los muertos inundan las calles de nuestras ciudades, la violencia familiar engrosa la lista de la IMPUNIDAD y la corrupción política recorre todos los rincones del país.
Los funcionarios del desgobierno, esos que no tienen llenadera, los mismos que aseguraban que la crisis financiera global, en México, sólo era “un catarrito”, ahora vociferan históricamente que hay que tomar medidas más estrictas, que los ciudadanos pobres deben seguir pagando la crisis y las deudas de los ricos ciudadanos, “para darle un aliento al sistema”, “para evitar que se colapse”, pues de “lo contrario el mundo como lo conocemos hoy, ya no será más”... Y ahí surge la pregunta urgente ¿y para qué queremos que siga siendo cómo es hoy? Tal vez llegó el momento de dejar que el sistema se colapse y empecemos de nuevo. Pero esta vez, además, pudiera ser que lo podemos hacer bien. Cuando menos distinto. Lo cierto es que la amenaza de que todo será diferente si no salvamos lo que hay no debería ser tan alarmante para los millones de ciudadanos que ya no tenemos nada que perder; para los millones que cada día nos vemos obligados a dejar de consumir este cereal o aquella carne, o enfrentarnos al salarial dilema shakesperiano de: “frutas o verduras... esa es la cuestión”, pues en una quincena es imposible comprar los dos grupos alimenticios juntos, o los que han tenido que dejar de usar (no por conciencia ecológica) sus automóviles, pues ya no alcanza para gasolina, o los que ahora caminan veinte cuadras más, en climas inhóspitos, porque el 20ás en el pretendido “ajuste”, del pasaje público, desequilibra el presupuesto familiar, el salario ya no da, y frente a las amenazas de aumento al IVA, y a las tarifas de los servicios básicos como agua, luz y gas... No sería ya más prudente dejar que todo se derrumbe y de ahí empecemos a construir otra cosa, una alternativa de convivencia social, ambientalmente más responsable, socialmente justa y digna para todos. ¿Cuál puede ser nuestro interés de defender un sistema criminal que cada día nos amenaza con más y más violencia y del que los que más tienen que perder son justamente los que más nos agreden?

Parece que no hubiera razón ¿verdad? Pero como en todo la hay. La razón ha sido inoculada por décadas, mediante un bombardeo mediático alienante que ha matado la capacidad de lucha de los mexicanos. Sólo los alienados podrían defender su crisis, Televisa se ha encargado de que la mayoría lo sean.

miércoles, agosto 19, 2009

Crisis social, ¿sin solución?

Apuntes…
Guillermo Fabela Quiñones

Si la crisis financiera no es ya crisis social, como lo advirtió el rector de la UNAM, José Narro Robles, falta muy poco. Son ya muchos los síntomas que patentizan tal aserto, comenzando por la tremenda inseguridad pública y las altas tasas de desempleo y subempleo que hay en el país, sumados estos problemas a la inocultable descomposición que se vive en las zonas rurales, situación que se agravará aún más el próximo año, cuando sean más evidentes los efectos de la recesión económica por los recortes presupuestales este año.
La realidad nos muestra que estamos ya ante situaciones concretas que patentizan una profunda división entre los mexicanos, y que hay diferencias de valores de conformidad con la incapacidad gubernamental para impulsar políticas públicas que promuevan la unidad nacional. Nos enfrentamos a hechos inéditos que hablan de la urgencia de revertir las causas de la crisis social que se avecina o que ya está entre nosotros.
Sin embargo, Calderón y su gabinete no parecen darse cuenta de esta situación, pues en vez de actuar de acuerdo con lo que dicta el sentido común para modificar un estado de cosas muy negativo, no se hace nada o se actúa de manera que los problemas se habrán de complicar, como así habrá de suceder si los recortes presupuestales llegan a sectores que influyen en el desarrollo social, como el educativo, el de la salud pública y el desarrollo rural. Pareciera que los gobiernos neoliberales están en competencia para ver cuál actúa con más fiereza contra los intereses nacionales.
Bien lo advirtió el rector: ya no es con recortes presupuestales como se podrán enfrentar las calamidades económicas ocasionadas por la tecnocracia desnacionalizada. Esto lo saben muy bien desde Calderón hasta Carstens y los demás miembros del gabinete económico, sólo que su papel no es actuar a favor de México sino de una elite que no está comprometida con el país. Por eso puede afirmarse que no cambiarán el modelo seguido desde hace casi tres décadas, a pesar de que se agudice la crisis social, como es previsible que suceda en el mediano plazo.
Lo que quiere Calderón es negociar con el Congreso apoyos a su estrategia antidemocrática, como se evidenció al invitar a los líderes de los partidos PRI, Verde, Alianza Social y el suyo, su empleado César Nava. En la actual coyuntura se antoja muy difícil que logre lo que busca, pues nada ganaría Beatriz Paredes al apoyar al jefe del PAN. En cuanto a los otros dos, sabido es que siempre estarán al lado del ganador, que lo es ya el PRI, situación que facilitó la traición de “Los Chuchos” al dejarse llevar por sus ambiciones personales y perder de vista las oportunidades que les brindaba el mediano plazo, de haber llegado el PRD unido el pasado 5 de julio.
De ahí que las cosas para Calderón –y desgraciadamente para el país- vayan de mal en peor, porque la crisis social arrancó hace ya buen tiempo, aun cuando sus consecuencias de fondo apenas comiencen a manifestarse. Por eso no le importaría seguir con sus tácticas equivocadas, como lo son sin duda los recortes presupuestales y cobrar nuevos impuestos a los causantes cautivos, al fin que su compromiso real es con la oligarquía, a la cual no le importa que la sociedad se hunda en una crisis social irreparable, como lo demuestra su terquedad en que no haya modificaciones al modelo económico, sino incluso profundizarlo aún más, como sería el caso con las reformas laboral, energética y fiscal que tanto ha exigido.
De por sí, los recortes al presupuesto del 2009 tendrán un efecto devastador al incumplirse las medidas anticrisis anunciadas al comenzar el año, y no satisfechos con esto van por más. De ahí la justificada preocupación de Narro Robles, pues la irresponsabilidad de Calderón no tiene límites, como lo prueban sus hechos. ¿Acaso no es muy preocupante que a Eduardo Medina Mora, el procurador general de la República, le parezca que hace quince años era más grave la violencia en México? Esto demuestra lo alejado que están de la realidad los miembros del gobierno que encabeza Calderón. Si de veras el objetivo de éste es devolver la tranquilidad a los mexicanos, como señaló el titular de la PGR, lo que tendría que hacer, por principio de cuentas, sería frenar las causas de la creciente pobreza de los mexicanos, fenómeno que repercute en todos los demás factores que conducen a una crisis social irreversible.

Fecal no puede frenar las causas de la creciente pobreza de los mexicanos, porque aún concediendo que quisiera, no sabe cómo. Fuentes cercanas a Los Pinos me comentan que fácilmente se emberrenchina y que por lo general anda de un humor de la chingada comportándose con prepotencia. Ésta es, por lo general, la actitud de los que se saben impotentes por incapacidad. Lo malo es que se vuelven sujetos muy peligrosos porque en una crisis de encabronamiento pueden tomar decisiones fatales.

Astillero

Julio Hernández

A cuatro meses y medio del conmemorativo 2010, el escenario político ha tenido que aceptar la irrupción de un vocablo tratado todavía semanas atrás con desdén: estallido. De golpe, como corresponde a la naturaleza de lo enunciado, la elite de la sociedad mexicana ha comenzado a darse cuenta (o, más bien, a asumir) que hay un riesgo cierto, en curso, creciente, de que llegue a niveles de estallido el odio social acumulado, puesto de relieve y agravado por las recientes torpezas extremas en el manejo de la crisis económica. Lo mismo el rector de la máxima universidad pública del país (el doctor Narro, que ha tenido hasta ahora un comportamiento crítico mesurado, que lo hace específicamente valioso en estos tiempos nublados), que dirigentes empresariales y partidistas alertan sobre el peligro de que revienten los mecanismos pacíficos de atención y presunta solución de las controversias sociales. De pronto, pareciera que el entramado institucional, todavía unos días atrás tan sordo y soberbio, tan falso y manipulador, se hubiera topado con la estampa de la miseria amenazante, de la desesperanza dispuesta a la detonación, de los marginados en vías de insurrección. No es exactamente que no se supiera de la existencia de esos fantasmas (de hecho, diariamente se asoman algunos de ellos desde los parabrisas por limpiar), pero nunca hasta ahora se había considerado seriamente la posibilidad de que esas masas largamente maltratadas pudieran buscar opciones de trueno.

Las condiciones para ese estallido social han sido creadas por las mismas elites que hoy se santiguan. Calderón ha resultado no solamente un fracaso sino una forma exitosa de provocador social: sus decisiones y propuestas irritan a una franja que más allá de consideraciones partidistas o valoraciones electorales históricas va tomando conciencia retumbante de su desgracia conforme día con día se van produciendo más muertes y ejecuciones, más cinismo de los líderes y gobernantes, más pruebas de despilfarro y ratería, más insensatez en las cúpulas que bien o mal tienen el encargo de gobernar. En el PRI, la presunta alternativa surgida de los comicios recientes no es más que peor de lo mismo: Carlos Salinas ya ni siquiera tiene recato en esconder la mano tras el teatro de títeres, promoviendo la candidatura de un atildado alumno de las escuelas de corrupción del propio salinismo y del montielismo, el gobernador Peña Nieto, e impulsando a personajes de fierro carlista explícito, como el diputado electo Francisco Rojas, para coordinar la bancada federal priísta y, por ende, los trabajos estratégicos de San Lázaro. Las instituciones mandadas al diablo por sí mismas no pueden contener la irritación social. La inmensa mayoría de los gobernadores (¿por qué se da pie a alguna excepción, en esta columna timorata?), las cámaras federal y locales y, desde luego, la excesivamente húmeda barcaza sin timón llamada gobierno de la República, dan diariamente razones para la disidencia activa, que hasta ahora no se ha manifestado en sus dimensiones reales, luego de tan largo periodo de manipulación y adormilamiento colectivo (en el que han tenido mucho que ver los intereses de la delincuencia de cuello blanco que ejerce presiones políticas para conseguir negocios a través de sus frecuencias televisivas y radiofónicas, y la vergonzosa complicidad de una gran franja de periodistas y comentaristas que aceptaron y justificaron el fraude electoral de 2006, desarrollaron y ahondaron en una campaña de difamación contra los opositores a la desgracia nacional prefigurada, y ahora no encuentran la manera más o menos aceptable de hacerse pasar como críticos objetivos, imparciales, independientes, de lo mismo que convalidaron y les benefició).

Sin embargo, esos riesgos de estallido social son expresiones amorfas de una crisis que no se solucionará con la violencia. Sin organización ni proyecto compartido, los restallidos de inconformidad quedarán en la decepción y el fracaso o, aún peor, en la represión. En la realidad, más allá de filias y fobias, hoy solamente hay un camino posible, el de la resistencia civil pacífica, para encauzar la inconformidad masiva (nunca tendrán suficientemente clara los jefes de este sistema la gravedad del error histórico que cometieron al frenar el arribo de López Obrador a la Presidencia: con él, los excesos de ese mismo sistema habrían sido atemperados y los privilegiados tendrían mejores condiciones que hoy para la continuidad: por el bien de todos, primero los pobres, era la oferta de sostenimiento equilibrado de un régimen que habría mantenido un buen porcentaje de privilegios afeitados a cambio de ciertas compensaciones populistas y la molestia de un discurso sexenal incómodo: en el DF no hubo revolución sino mejorías de fachada, en el país tampoco hubiera pasado nada tan grave para quienes, desde las cúpulas, supieran nadar con inteligencia en aguas cambiadas de color).

Ayer, hasta el futuro presidente de la Cámara de Senadores (por obra y gracia de Manlio Fabio Beltrones), Carlos Navarrete, hizo ver la necesidad de que los líderes de su partido (de Carlos, no de Manlio) se colocaran a la cabeza de las movilizaciones en defensa de la economía popular. Es la hora de López Obrador (aunque él prefiera ver las Sabritas, los Gansitos y la Coca Cola de Carstens, como si los problemas reales debieran ser enfocados caricaturalmente en una persona de la que pide su destitución), en la encrucijada histórica a la que ha llevado Calderón al país. Estallar (palabra que viene de astellar, voz antigua que significa hacerse astillas) o reformar. Desbordamientos sin control o lucha política. Cambio democrático o retroceso autoritario. Opción de amanecer o hundimiento en las tinieblas. Esa es la cuestión.

Mientras tanto, Calderón pide que haya un sacrificio de todos para salir adelante y la jerarquía católica, chambona, pide que no le traten de cobrar impuestos sino que le den dinero público para hacer obra pía. ¡Hasta mañana, con el Departamento de Estado hablando de la opacidad de la justicia militar mexicana!

martes, agosto 18, 2009

Entre videntes te veas

Apuntes…
Guillermo Fabela Quiñones

Aun cuando el Gran Vidente, o sea Vicente Fox, ya nos ilustró sobre las causas cósmicas de nuestras terribles desgracias, que no son otras que la alineación de los planetas de nuestra Galaxia, lo que provoca que haya “malas vibras” aquí en la Tierra, no podemos creerle y cruzarnos de brazos a que pase dicho fenómeno interestelar. (Dichoso él que vive literalmente mirando el firmamento, pues los problemas que nos agobian están muy lejos de su rancho en San Cristóbal, municipio de Pénjamo.) La terca realidad nos muestra que la crisis generalizada que padecemos desde hace tres décadas, tiene causas muy terrenales, ciento por ciento mexicanas.
Así lo pudieron constatar Felipe Calderón y su séquito que lo acompaña en su gira por América del Sur. Mientras en Uruguay y Brasil la crisis económica mundial se ha estado sobrellevando sin consecuencias lamentables, aquí nosotros estamos al borde de un colapso apocalíptico. En aquellas naciones están viendo ya la salida del túnel que significa la crisis actual, en tanto aquí nosotros estamos todavía a la mitad del mismo, sin posibilidad de salir ni siquiera en el mediano plazo. Menos aún si se le ocurriera a Calderón decretar un alza en los impuestos a los causantes cautivos, medida que equivaldría a quitarle a un anémico el poco alimento que puede comer.
Fue muy ilustrativa la visita de Calderón y sus acompañantes a las instalaciones de la empresa Petrobras, el gigante petrolero brasileño, donde recibieron una lección de cómo administrar correctamente un negocio del Estado. Lo curioso del caso es que las medidas tomadas por los brasileños para hacer crecer su industria petrolera son las mismas que seguía PEMEX hasta antes de la llegada de los tecnócratas al gobierno de la República: reinversión de utilidades, gasto en mantenimiento, en investigación e innovaciones tecnológicas. Esto a pesar de que el fisco se quedaba con el 70 por ciento de los beneficios por las ventas. De ahí lo impensable de una asociación entre ambas empresas, tal como lo quiere Calderón, pues no existen condiciones estructurales para impulsarla.
En estos momentos, la justicia carioca está investigando al ex presidente y senador José Sarney, por presuntos desvíos de dinero de la empresa petrolera, por tráfico de influencias y nepotismo. Se tiene a raya la corrupción, mientras aquí en PEMEX sucede todo lo contrario, situación que se agravó a partir de que el PAN se convirtió en el partido gobernante. Es inconcebible que los brasileños permitieran que mexicanos con iniciativa fueran a “ordeñar” ductos en su territorio; o que los hijos de Martha Sahagún de Fox, los hermanos Bribiesca, quisieran hacer de las suyas aprovechando las facultades de una asociación con la paraestatal mexicana.
Si bien es verdad que el 60 por ciento del capital de Petrobras proviene del sector privado, también lo es que el 40 por ciento restante es la parte medular de la empresa. No dijo Calderón que allá hay candados muy firmes que evitan la descapitalización de la petrolera, los que aquí no existen en absoluto, comenzando por el hecho de que la Secretaría de Hacienda se queda, actualmente, hasta con el 80 por ciento de sus utilidades, lo que hace imposible una sana política de reinversión elemental. De ahí el penoso estado en que se encuentra PEMEX, que sin embargo sigue produciendo dividendos muy apetecibles para los voraces barones del dinero que se dicen mexicanos.
Como gestor de éstos es que acudió Calderón a Brasil, no se piense que como impulsor de la industria petrolera mexicana, pues como tal dejó de existir hace ya varios lustros, a partir de que se privatizó PEMEX de manera silenciosa, cuando Carlos Salinas de Gortari promovió la reforma al artículo 27 constitucional y se abrieron las puertas, subrepticiamente, a los saqueadores privados, principalmente extranjeros, mal llamados inversionistas. ¿Qué le ha dejado a la paraestatal la inyección, a través de los contratos de riesgo, de millones de dólares que así como entran al país salen luego pero multiplicados de manera exponencial? Esto lo saben muy bien los brasileños, así que se antoja una estupidez de su parte una posible asociación con alguien inconveniente. ¿Usted, en su sano juicio, se asociaría con un “muchacho” irresponsable al que sólo le gusta gastar a manos llenas, especialmente dinero que no es suyo? Sólo esperemos que Calderón no siga los pasos de Fox y pierda la razón, sería el colmo para México.

gmofavela@hotmail.com

Colapso económico

Lilia Arellano

Las fotografías tomadas recientemente a Felipe Calderón en varias actividades muestran un rostro más que sonriente, feliz; todo esto aderezado con una interpretación musical en el extranjero: “Con dinero y sin dinero, sigo siendo el rey”. No puede uno dejar de sentirse lastimado por tanta desfachatez y más aún, cuando se sabe que en el lugar donde el michoacano habita se gasta el dinero a manos llenas, mientras que es él mismo quien hace segunda voz a su secretario de Hacienda y ambos nos advierten que estamos en la vía del mayor shock económico en la historia de México.
Don Felipe ha tenido a bien gastarse él solito un porcentaje considerable del déficit de operación presupuestal de todo el país en tan sólo medio año, el primero de este fatal 2009, en el que el tren económico está descarrilado. Han sido 361 millones de pesos lo que el inquilino, por ventura provisional de Los Pinos, rebasó lo que los muy pagadores diputados federales le autorizaron como presupuesto, sin que ello le signifique ningún dolor de cabeza, ni siquiera una llamada de atención por parte de los levantadedos. Probado está que “con dinero y sin dinero, hago siempre lo que quiero y mi palabra es la ley”, ya que no es esta la primera vez que se reporta una gran diferencia –del 37.5 por ciento- entre lo aprobado y lo gastado.
Lo anterior mereció una pronta respuesta brindada desde el extranjero, desde Brasilia en Brasil. Dice que su administración echará mano de un plan “muy severo” de austeridad para ahorrar recursos, lo cual, en cuanto siga usted leyendo, se dará cuenta de que es otra de sus muchas “pinochadas”. Y es que para quien tenga dentro del equipo calderonista –tradicionalmente es la familia directa— el gran negocio de los seguros, cerrará este año recibiendo una comisión que será mayor a los mil millones de pesos.
Ya no es la Lotería Nacional la única “caja chica” de la familia presidencial, ahora lo son también las ganancias que se obtienen logrando la firma que aprueba, como en el presente, seguros de gastos médicos mayores y de retiro individualizado. En el mismo semestre del derroche de Calderón, entre sobresueldos de altos funcionarios y pólizas se alcanzan los 10 mil millones de pesos, a los cuales hay que sumarles lo que se refiere a las cuotas de gobierno para ISSSTE, IMSS y el SAR que le son obligatorias también para los “gatos de angora” y que alcanzan los 4 mil 500 millones.
Ni qué decir de lo favorecido que están los delegados federales en las entidades. Para la operación de las oficinas y de los gastos personales de estos funcionarios, que no hacen absolutamente nada que no sea espiar y andar de comunicativos en el centro, labores éstas con las que mantienen a sus jefes “bien informados” bajo la consigna de que saber es poder, se dedican 67 mil millones de pesos; a la llegada del michoacano a Los Pinos, esta cifra sólo alcanzaba 30 mil millones. Tres son las dependencias gastadoras e inservibles: Comunicaciones, Sedesol y Agricultura. No hay obras federales importantes, la pobreza crece y los alimentos se importan.

CINISMO Y TENSION
Calderón dijo en declaración, en esta otra inútil gira, que lo mejor para minimizar el impacto que causa entre la población el déficit de 300 mil millones es hacer una combinación de la reducción de gastos con la ampliación de la recaudación fiscal y entregarle una autorización para un déficit fiscal. Así, mientras mayores son las manifestaciones de cinismo, las tensiones entre la población crecen. Agustín Carstens ya se percató de que la caída de ingresos tributarios ha sido brutal, tal y como se le dijo con toda anticipación. Tuvo que reconocer que es el peor shock financiero de las últimas décadas, aunque a decir verdad, en la historia del país las peores etapas se viven posteriormente a movimientos armados y en México todavía no hay otro que el de la pretendida guerra contra el narco.
Al mismo tiempo que sabemos se gasta en todo lo superfluo, en giras y Cumbres que no arrojan absolutamente ningún beneficio, resulta que a las entidades les viene otro recorte, ahora del 20 por ciento, con lo cual dejan a los gobiernos locales como administradores de nóminas y gastos fijos, lo que redunda en desempleo, falta de respuesta a problemas sociales, afectaciones a los renglones prioritarios, etcétera.
Al respecto el Banco de México no tiene ninguna buena noticia, ya que también acepta –aunque lo manejó como “prevención”- que el Producto Interno Bruto caerá en más de un 10 por ciento. En medio de este maremagno, los grupos financieros señalan que “aún no se toca fondo” y las familias siguen restringiendo sus gastos, lo que lleva a escenarios peligroso en un futuro próximo. La contracción alcanzará el 6.4 por ciento y, de manera formal, se reducirá en 700 mil el número de trabajadores asegurados en el IMSS. Todo lo anterior encuentra sustento en el cierre de 128 mil 617 empresas que no soportaron los efectos dañinos de la profunda caída económica sufrida durante el primer semestre del 2009.

NADA LOS DETIENE
Con este panorama, Calderón se da el lujo de aumentar las tarifas de luz tanto para las casas como para las industrias, y subir el precio del diesel. Ya de por sí, las tarifas de energía eléctrica habían aumentado hasta el mes de julio un 13.3 por ciento, causando paros técnicos, recortes de personal y otros que han agravado notablemente la supervivencia de cientos de miles de empresas. Los usuarios domésticos suman 28 millones 200 mil y el incremento ha sido brutal cuando apenas sí estaban por concluir los pagos de los convenios que tuvieron que firmar cuando les hicieron “ajustes” en los recibos que les obligaron a pagar hasta en un mil por ciento lo que liquidaban el bimestre próximo anterior.
El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) señala que las remeses continuarán bajando y que alcanzarán durante el segundo semestre el 11 por ciento, que en dólares se traduce a la cantidad de 62 mil millones. El impacto de las medidas económicas adoptadas es gigantesco, ha estremecido a toda la población y a los sectores productivos, llegando al extremo de que hasta las empresas de siempre favorecidas –exceptuando a los bancos y a otras prestadoras de servicios— se manifiestan totalmente inconformes con la política económica del actual sexenio y ya realizan cónclaves para presionar un cambio radical.
Y es que saben, no ignoran y les da mucho miedo, que de un momento a otro la inconformidad derribe todas las barreras. Han subido las tarifas de transporte tanto terrestre como marítimo y aéreo, mientras que los salarios se ven cada día más y más reducidos. La población aún no se repone de un incremento cuando le llega otro peor y la caída de la economía familiar está ya en el fondo.

Los ingresos petroleros han descendido en un 47.1 por ciento en comparación con el primer semestre del 2008, lo cual representa otro escenario temible para un país cuya economía sigue petrolizada. A todo ello, el titular de Hacienda sólo responde con “pilares tributarios más sólidos”, como necesidad inmediata para resarcir el gran daño que las malas políticas aplicadas han generado. Tan es así, que lo que llama “brecha financiera” de este año producirá un déficit de 480 mil millones de pesos y para la siguiente prevé otros 200 mil millones. Pero no parece reparar en el subejercicio de 8 mil millones que sabe existen, ya que fue reportado por su propia oficina y, después de tal revelación, tuvieron que señalar que “tienen que gastarlo en los próximos tres meses”.
Por su parte, el rector de la UNAM, José Narro Robles, hace un llamado para que se haga “un alto en el camino” y se busquen los consensos y las fórmulas necesarios para corregir el rumbo económico, ya que no puede seguirse bajo un esquema que no brinda ningún bienestar a la inmensa mayoría de mexicanos. Este mismo lunes, Narro puntualizó en que la crisis y los problemas “no se van a resolver con las viejas recetas de hace 10, 20 ó 30 años” y alertó en que si bien la crisis que afecta al país es delicada y su magnitud importante, sigue siendo de orden financiero y no se debe permitir que se transforme en un problema social.
El líder real en el Senado, Manlio Fabio Beltrones, sostiene que las consecuencias sociales de la crisis representan ya un grave peligro para la estabilidad; “el gasto público ha estado plagado de ineficiencia, retrasos, discrecionalidad y hasta opacidad”. Sin embargo, sigue Carstens apostando al incremento en los impuestos y al petróleo para sostener la economía. Para la recaudación no quitan el dedo del renglón para gravar alimentos y medicinas y, en el caso del combustible, sus cálculos mañaneros y optimistas lo fijan en un precio que alcanza los 53 dólares por barril.
Sobre esa intentona de elevar y crear nuevos impuestos, los legisladores federales advirtieron al gobierno que de ninguna manera aprobarán estas aplicaciones y menos aún, si se trata de compensar la caída de los ingresos públicos ya que el dispendio está probado. Incluso sobre el mismo tema y también en Brasilia, Beatriz Paredes sostuvo que es “impensable que se pueda aplicar el IVA a alimentos y medicinas” y reiteró que esperarán a conocer la propuesta económica del Ejecutivo para el próximo año para realizar los análisis correspondientes.
Sólo que éstas bien pueden ser palabras que se lleve el viento, ya que don Felipe anda muy acaramelado con los del PRI y con los del Verde, con los del Partido ANAL y obviamente con sus blanquiazules, con todo y el chaparro de César Nava, buscando que aprueben el paquete fiscal que enviará el 8 de septiembre a la Cámara. Los gastos de todos durante la gira emprendida suman millones, se les trata a cuerpo de rey, no hay ningún límite, ni para los líderes ni para sus féminas acompañantes.

REGUERO DE CULPAS
Don Agustín mando a su jefe de la Unidad de Coordinación con Entidades Federativas para que les diera una respuesta a los alcaldes y gobernadores que están inconformes con tanto y tanto recorte en las partidas presupuestales que les habían sido asignadas y que fueron aprobadas por los propios diputados, quienes no tienen el valor de defender ni lo que se rebasa en el gasto ni lo que les dejan de enviar. José Antonio González Anaya culpó a los mandatarios estatales de la mala situación que enfrentan y les reclamó que el año pasado les dieron ingresos extraordinarios que malgastaron. Dice que este año van a recibir 40 mil millones de pesos más que en el 2007, así que de qué se quejan, “para qué tanto problema”. Lo que no dice es dónde fueron a parar los ingresos extraordinarios petroleros, menos aún se refiere a que son 40 mil supuestamente más pero descontando los recortes que año con año ha hecho Calderón, sobre todo durante los años electorales ya sea locales o federales.
Ante este hecho, Fidel Herrera salió al paso al emisario de don Agustín, rechazó que se hubieran malgastado los recursos y le dijo muy serio que todo lo que ha sobrado se los han depositado en el Fondo de Estabilización que, por cierto, maneja la administración federal. Aunque a decir verdad, todavía no conocemos a ningún ex gobernador en problemas económicos con o sin graves crisis. Todos, sin excepción, hasta aquellos que han gobernado las entidades más llenas de miseria, salen con los bolsillos llenos, a lo cual todavía no se les encuentra una explicación convincente porque toda o la mayor parte de su trayectoria ha estado dedicada a la política.
Aunque también es cierto que los gobernadores le hablaron duro a los de Hacienda. Fidel Herrera, el de Veracruz, se quejó de que envía a la federación el 95 por ciento de los impuestos que cobra y no le regresan de manera proporcional a lo que aportan en partidas federales; Ivonne Ortega, de Yucatán, propone que les autoricen bursatilizar los fondos; Félix González, de Quintana Roo, urgió a que se compensen de manera inmediata las reducciones; el mexiquense Enrique Peña Nieto advirtió sobre las repercusiones en los municipios y en los programas de índole social; a Coahuila, según Humberto Moreira, el descontón suma mil 900 millones de pesos.
Por su parte, los alcaldes advierten a la federación que ya no tienen ni para pagar las nóminas, por lo que deben entregarles los 6 mil millones de pesos que conforman el Fondo de Estabilización, antes de que se presente un colapso económico que ponga en jaque la estructura básica del sistema. Son 2 mil 435 alcaldías las que están en jaque. El zacatecano Cuauhtémoc Calderón, quien funge como presidente de la Asociación de Alcaldes Panistas, dice que es necesario que se ejerza el mentado Fondo de Estabilización y les pide a los gobernadores que apoyen los rescates financieros.
Al conocer toda la información anterior, más las desgracias y números rojos que se sumen en las próximas horas, no puede uno menos que preguntarse al observar las fotos de don Felipe ¿de qué se ríe? ¿En dónde está el chiste? ¿Qué provoca semejante carcajada en el ánimo de doña Margarita? ¿Se está burlando o sólo quiere seguir pasándola muy bien y asegurar el futuro de sus próximas 10 generaciones? Aunque al vernos en el espejo también tendríamos que cuestionarnos ¿soy o sólo tengo la cara?

DE LOS PASILLOS
No conformes con el saqueo del que nos hicieron víctimas, los ex presidentes vivos y la parentela de los muertos se recargan en el presupuesto, en ese que no tiene para educación, para salud, para vivienda, para enfrentar a la pobreza. Mantenerlos le sale a los ciudadanos en 259 millones de pesos al año y eso solamente en los sueldos que perciben los 515 empleados inscritos en la nómina gubernamental. Luis Echeverría tiene a su disposición 103 “nanos”, sin contar a los que dictaminaron que ya no podía ser juzgado por todos los crímenes cometidos durante su mandato y que le son total y completamente atribuidos.
Pese a que dijo que ya de plano “estoy chocheando”, Miguel de la Madrid también cuenta con otra centena que lo lleva al baño, le acerca las cobijas y le mastica la comida; Carlos Salinas de Gortari emplea las decenas de servidores públicos en dos renglones: vigilancia y servicio doméstico distribuido en todas sus casas alrededor del mundo: Ernesto Zedillo ha puesto a la mayoría a disposición de la familia, ya que se la pasa muy campante, la mayor parte del tiempo, sin su adorada media naranja y en EU; Vicente Fox no se conforma con la “generala” que tiene en casa y salvo el nivel secretarial y de asistencia para maquillaje, peinados y muy personal de doña Marta, prefiere a los soldados. Para asesores y otros servicios personales cada uno cuenta con 25 personas.
Como balde de agua fría cayó el anuncio hecho por Calderón sobre una alianza que más bien es sociedad con Petrobras, sobre todo porque no se dijo si con la parte gubernamental o la que todavía permanece en manos de la iniciativa privada. Como los del PRI tienen sus muy buenos negocios como “coyotes” en la adjudicación de contratos de todo tipo, inmediatamente se pusieron a las órdenes del michoacano para “todo lo que signifique desarrollo”… Cada vez va tomando más forma ese comentario jocoso sobre “en México, si resucita Kafka, se infarta”. No es para menos, cuando resulta que el PAN erogará una cifra millonaria que irá a parar a los bolsillos de “chente” y “martita”, por la vía del recibo de donativo del Centro Fox ¡para capacitar a los próximos legisladores blanquiazules! Les van a dar cursos de crisis, solución de conflictos, marketin político, imagen pública y enfoque estratégico..
En medio del shock y de la gran crisis económica, el IFE gastará 9 mil 200 millones de pesos en elecciones durante el 2010… Y, para que usted vea que no hay mentira en eso de andarse frotando las manos con los negocios que se hacen en PEMEX, resulta que el área de refinación va a pagar 20 mil millones de pesos a proveedores, cuya mayoría recibirá sus contratos en fecha próxima y que se refieren a los inicios de la nueva refinería y la reconfiguración de la de Salamanca. Nada más 800 millones de dólares le corresponderán a una empresa llamada “Saipem”, perteneciente a un consorcio italiano de nombre ENI, y que en nuestro país está representada por un tal Piero Cicalese.
El manto protector que brinda el PAN a sus gobernadores es envidiable hasta para los priístas y ni qué decir para los perredistas. Francisco Garrido, el de Querétaro, tiene los días contados en el gobierno, será reemplazado por un priísta y bien podría tener un poco de temor a la hora que le revisen las cuentas, sin embargo, nada de eso le impide dormir tranquilamente, aun cuando públicamente le reclamen hasta por los gastos que genera el avión que utiliza como taxi y que volaba varias veces a la semana a Estados Unidos y desde que pasaron las elecciones va y viene a las playas mexicanas… Sesenta alcaldes yucatecos están en serios problemas porque arrastran deudas que ya alcanzan los 90 millones de pesos… Dice Carlos Slim que en México se ha alcanzado un alto nivel de libertad de expresión, pero que debemos usarla de manera responsable y comprometida. ¿Lo dirá por las críticas que le lanzaron cuando habló de la gravedad de la crisis? Porque luego lo callaron, al igual que lo hizo Carlos Salinas cuando manifestaba su abierto apoyo a López Obrador.

(lilia_arellano@yahoo.com)

Llamado oportuno - Rocha

miércoles, agosto 12, 2009

Un resumen de malas noticias

Sique

Las noticias de hoy, que no lo son, en tanto nada es nuevo, son tan desoladoras que sólo haré un resumen porque no tiene caso que pierdan su tiempo entrando en detalles:


Agustín Carstens, señaló ayer que la caída observada en los ingresos petroleros y tributarios en 2009 es “el peor shock financiero que ha recibido México cuando menos en los últimos 30 años”, y anunció que, a efecto de compensar esa pérdida, el gobierno planea un aumento en los gravámenes para el año entrante, cuando se prevé reforzar –eufemismo por incrementar– el impuesto empresarial a tasa única (IETU).

...el presidente del empleo a duras penas mantiene el suyo; las sólidas finanzas públicas presumidas por Calderón y Carstens registran su momento más crítico en 30 años; el agujereado navío de gran calado zozobra; la blindada economía mexicana se desmorona en proporciones no vistas en casi ocho decenios, mientras el retórico gran futuro económico y social prometido por los dos gobiernos panistas se configura como la primera década perdida para los mexicanos en el nuevo milenio.

Agustín Carstens, anunció ayer en un foro organizado por el Senado que no hay dinero para cubrir el presupuesto del año próximo; se calcula un faltante de 300 mil millones de pesos, aproximadamente 15 por ciento del presupuesto de 2009. Tendrán que adoptarse medidas radicales para resolver el problema: pedir más dinero prestado, aumentar o crear nuevos impuestos, cancelar programas de gobierno. Esto último significa desemplear a burócratas. El millón de personas que se han quedado sin chamba trabajaban para el sector privado, ahora seguirá la tijera en la nómina gubernamental.

Ética pública y decadencia. La certeza de padecer una prolongada época de decadencia se ha afianzado entre una extensa capa de mexicanos, generalmente los más decididos y conscientes de sus padecimientos y frustraciones.

El Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro Juárez (Prodh) aseguró ayer que el presidente Felipe Calderón no quiere ver lo que es evidente, y agregó que su postura de retar a que le prueben que soldados o policías violan garantías fundamentales en México pone en evidencia el modo de proceder de un Estado que no tiene interés por los derechos humanos.

Cerca de 400 quejas contra soldados en Michoacán este año, indica la CEDH

El recorte para 2010 en la Ssa será de $5 mil millones

México, ante el shock financiero más grave en 30 años: Carstens

Inegi: la actividad industrial cae 10.6% en junio; desplome no visto en 75 años

Perdieron Afore $30 mil millones pero sus accionistas ganaron: García Sainz

El gobierno calderonista elevará la inflación para salvarse: Moody’s

Acusan a Mario Marín Torres de despojar tierras

Juegos Panamericanos y la presa Arcediano, en riesgo por recortes

Frenan proyectos de investigación clínica por la disminución de recursos públicos

Con tristeza irónica recuerdo a quienes se enojaban porque obstaculizábamos el tráfico en el plantón de Reforma exigiendo democracia, algunos tenían que levantarse más temprano para llegar a su trabajo; ahora muchos de ellos lo han perdido. Aún con nuestra exigencia de que no nos impusieran un presidente espurio que a todas luces era inepto para el cargo y, sobre todo, no había ganado la elección, la cúpula empresarial y los intereses oligárquicos nacionales y extranjeros, lo hicieron.

Ahora este pelele, al estilo salinista, ni nos ve si nos oye, pero no sólo eso, por una parte alejado de la realidad y por otra mintiendo como siempre lo ha hecho es capaz de declarar que los militares no cometen abusos, que ha salvado a la humanidad y que su administración ha librado a la economía mexicana de la debacle después de la trágica situación en la que se encuentra.

Como si esto fuese poco, se va a despilfarrar lo poco que tenemos a una gira dizque con el objeto de resolver la polarización que se está dando en América Latina como si él se distinguiera por su dotes diplomáticas. Va a visitar a nadie menos que a su par Álvaro Uribe, el narcotraficante colombiano, según los archivos del propio Departamento de Estado, uno de los más abyectos traidores de Sudamérica, un lacayo que como él entrega a su país a los yanquis.

Lo peor de todo es que la población mexicanan enajenada por la plaga de grillos de los medios y por la sempiterna ignorancia siguen en Babia.

martes, julio 07, 2009

Caos o renacimiento


Barómetro Internacional

Darío Botero

No hay peor infortunio que dejarse arrastrar por los deseos. No hay mal mayor que ser insaciable. Ni peor calamidad que abandonarse a la codicia. Únicamente quien se sabe contentar
tendrá lo suficiente.” Lao-Tse

La inminencia de las catástrofes social y ambiental, será inevitable si continúan el consumismo y la acumulación propios de las sociedades capitalistas y “socialistas” que han causado la emergencia actual [1].

Rafael Correa lo entiende claramente cuando afirma que “... fue uno de los grandes errores del socialismo tradicional, que no disputó una noción de desarrollo con el capitalismo, sino que, dada la misma noción de desarrollo, como consumo en masa, industrialización, etcétera, proponía una vía supuestamente más justa y más rápida para llegar a lo mismo”. (Abril, Wagner, “La vía al socialismo del presidente Rafael Correa”, Revista Señales, febrero 2009, p. 16)

El presidente ecuatoriano, uno de esos mandatarios de nuevo cuño y origen popular que tan asustadas tienen a las ineptas clases dominantes tradicionales, hace la precisión -que es una acusación y una advertencia urgente- interesado en promover un modelo de desarrollo económico-social diferente.

Es consciente de que la humanidad dispone de más alternativas para garantizar la supervivencia, no sólo como un saqueo “sostenible” (lo cual es una burla mortal) sino como un compromiso a largo plazo con la conservación de la vida y el medio ambiente, en condiciones de equidad, seguridad y bienestar para todos, garantizadas por la Sociedad.

Por ejemplo, entre muchas diferentes a las promovidas por nuestra cultura, las prácticas sociales, políticas, de convivencia, respeto y progreso “sostenido”, constante, garantizado y armonioso con la naturaleza, de los “Hermanos Mayores” (los nativos de la Sierra Nevada de Santa Marta, milenarios guardianes del “Corazón del Mundo”), demuestran que la locura occidental es superable.

Por eso, ante la crisis actual, nadie serio se atreve a defender la conveniencia de revivir el moribundo capitalismo, sobre todo después de alcanzar su expresión más enfermiza y nociva, realmente mortal: el neoliberalismo económico respaldado por el neoconservatismo político

Entre muchas proezas, éste último fue capaz de revivir la tortura como forma de tratar al “enemigo”, a pesar de que las llamadas sociedades democráticas la han desterrado como una aberración del pasado jerárquico y arbitrario.

De hecho, la grave crisis que atravesamos constituye la última oportunidad para reflexionar sin prejuicios, con amplitud y buena voluntad, en busca del bien común.

No tanto porque nos hayamos vuelto muy buenas personas sino, más bien, como un sano ejercicio de egoísmo, porque la supervivencia individual depende, como nunca, del esfuerzo y el compromiso colectivos.

Todos somos víctimas de los efectos del cambio climático, por ejemplo, como ocurre con el aumento en los cánceres de la piel, Y sufrimos la presencia de toda clase de venenos gaseosos y particulados en el aire que respiramos.

Éste es la causa principal de los significativos aumentos de la morbilidad por enfermedades de las vías respiratorias, tanto como del creciente número de víctimas mortales por este motivo.

Pero las autoridades pretenden echarles toda la culpa a los fumadores. Y ante la evidencia de que muchas de las víctimas de las EPOC y demás enfermedades de las vías respiratorias, no fuman, pues los convencen de que no es el aire que respiramos sino la condición de “fumadores pasivos” la que los enferma y mata.

Así enfrentan a los ciudadanos entre sí, mientras eluden el verdadero problema, lo cual termina ocultándolo e impide que se le pueda hallar solución.

Estos detalles ilustran la gravedad de la situación que atraviesa nuestra especie, pues una parte aún considera que quienes han causado los daños conservan alguna autoridad para aspirar a una segunda oportunidad para dirigir el mundo. No entienden que, en ese caso, el horizonte es el abismo.

Realmente, la única oportunidad depende de la participación de toda la humanidad en el planteamiento claro del problema. Esto es, que contemple todas sus dimensiones sociales, políticas, económicas, culturales, históricas, filosóficas y ambientales, como mínimo, de modo que las soluciones sean auténticas y bien fundadas, no el capricho o la inspiración de un caudillo iluminado.

Es estúpido pretender que algún líder nos salvará

Nadie tiene esa virtud, y quien se lo crea no pasa de ser un tonto desenfocado en medio de la sociedad del conocimiento. No la entiende y se quiere arropar en algún padre protector. Le da miedo ejercer su soberanía, participar activamente en las determinaciones sobre los asuntos públicos que afectan su vida.

Por fortuna, cada vez más ciudadanos dignos acceden al ágora virtual de Internet, beneficiándose de la globalización que les permite ejercer directamente su soberanía individual, su derecho a opinar y expresar libremente sus ideas y pensamientos, participando en las decisiones, apoyando las propuestas que deseen, sin presiones diferentes a una sólida argumentación.

Una variante del uso democrático de la red, que permitió la elección de Obama como su gran conquista hasta la fecha, lo constituye el reciente caso de Irán, cuyos ciudadanos han difundido al mundo lo que el régimen teocrático, como todas las dictaduras totalitarias, se empeña en ocultar.

En este caso, el fraude electoral, que confirma que “el que escruta elige”, siempre, acá y en Kafarnaún. Por eso, las “democracias representativas” siempre han sido farsas e imposturas que estamos en mora de desterrar de las prácticas políticas de la humanidad.

Y eso que ellas son la forma menos mala de gobernar, si se comparan con los absolutismos de reyes, emperadores, dictadores, tiranos autocráticos de cualquier pelambre. En una palabra, déspotas.

Pero jamás podrán suplantar la verdadera democracia, la directa, la que surge del ejercicio de su soberanía por cada uno, en un reconocimiento cierto de la igualdad esencial, conquistada como una reivindicación positiva aún no realizada para las mayorías.
Es en este espacio de encuentro, discusión, debate, reflexión, en el que se han de construir los mundos deseables y posibles que los ciudadanos más lúcidos estén en condiciones de concebir, a título de propuestas para el “prójimo” o “ciudadano universal”.
Cuando llegue la hora de tomar decisiones, el mandato será obligatorio para todo el mundo, y de una legitimidad insuperable. Por esta vía se superan las mezquindades de los políticos de profesión, y de los potentados que defienden, como gobernantes y autoridades, mientras aplastan a las mayorías arrebatándoles sus derechos.

Sin dudas, la revolución social debida al portentoso desarrollo de las “fuerzas productivas”, se impone casi por sí sola, sin intervención de grupos de presión defendiendo intereses particulares, claramente definidos y abanderados de la causa inhumana.

Sólo lo intentan los potentados condenados a la extinción; aterrados por el castigo que les espera. Están poco dispuestos a hacerle compañía a Bernie Maddof, cuya condena a 150 años de prisión, fue confirmada el 29 de junio.

Pero su incapacidad para dirigir el mundo y sortear las crisis, es patética y patente. Son conscientes de su impotencia frente a las generaciones jóvenes que se han criado con Internet, y frente a los ciudadanos de todas las edades y condiciones que se lo han ido apropiando.

Saben que, a diferencia de lo que ocurría antes de la popularización de Internet, los potenciales “electores” actuales poseen la formación y la experiencia necesarias para intervenir con autoridad y propiedad, hasta con más capacidad y tino que los gobernantes y políticos tradicionales y decrépitos, en el Foro Universal o Global, abierto y permanente, que defina las políticas de convivencia equitativa y solidaria de la Confraternidad Humana destinada a apropiarse de la dirección del mundo globalizado; establezca los Valores Auténticos en que basará su existencia, tanto como sus acciones con ese planeta amable que todas las especies reclamamos en un solo grito moribundo.

Dado que la Biblia es un libro de sabiduría, entre otras cosas, conviene recuperar unos textos que nos fortalecen en el momento actual. Son una buena guía atribuida al “sabio” Salomón, que gozó de tan buena fama y fortuna. Consta en los Salmos, 37.8-11. En ellos se promete que “...los mansos heredarán la tierra y se recrearán con abundancia de paz”.

Confiemos en que “dentro de poco no existirá el malo”, pues si les damos otra oportunidad a los potentados, todos nos perderemos. Para los buenos (o menos malos) queda alguna esperanza, si se atreven a ser dignos hijos de Dios, hechos a su imagen y semejanza, según el Génesis.

En las nuevas circunstancias, los caudillos con delirio de grandeza y sin escrúpulos, sobran. Pero todo el mundo -desde el más humilde, tímido o acomplejado, hasta el más ambicioso arrogante, el que se considera el mejor-, puede y debe participar en el ejercicio de “democracia directa” capaz de sacarnos del oscuro y mortecino socavón en que nos metió el neoliberalismo. Conducirnos al mundo armonioso que la Madre Gea, la Pacha Mama, requiere con urgencia para detener el desastre de la acelerada extinción.

De cada uno depende someterse como un humanoide programable. O ser gente que se respete y no necesite intermediarios para exigir una vida digna.

Puede unirse con las inmensas mayorías a las que se les niega. La causa es común, y requiere soluciones concertadas entre las mayorías, en vez de fórmulas mágicas de demagogos, presuntamente “predestinados” y capaces de hallar las soluciones por sí mismos.

dario-botero@hotmail.com

[1] El último concepto “socio político” obedece a las tergiversaciones del marxismo impuestas por el totalitarismo de los partidos “comunistas” y los ejércitos “proletarios”. Son simples dictaduras de una nueva “nomenclatura” de déspotas y potentados (o plutócratas) ajenos al pueblo, muchas veces, y dispuestos a instaurar dinastías en pleno siglo XXI. El caso de Korea del Norte es patético. Comenzó con Kim Il Sung, siguió con su hijo y, ahora, su nieto continuará la dictadura hereditaria. Y eso que uno de los postulados fundamentales del marxismo es que “No son los héroes sino los pueblos los que hacen la historia”.

sábado, julio 04, 2009

Debacle

Por Lilia Arellano

Felipe Calderón y su partido, Acción Nacional, enfrentarán el próximo proceso electoral federal ante el peor panorama económico y de gobernabilidad que se tenga memoria en el último cuarto de siglo. Los mexicanos, sin lugar a dudas, le pasarán la factura por el incesante deterioro de su nivel de vida, en todos los ordenes: económico, laboral, educativo, social, político, de gobernabilidad y de seguridad, que han sido consecuencia directa de su pésima administración federal, la cual ha antepuesto el interés de su grupo político y económico, con acciones de gobierno verdaderamente vergonzosas y reprobables, al superior de la Nación.
Las noticias en el terreno económico no pueden ser peores para la sociedad mexicana en cuanto a la magnitud de la contracción, el desbocado desempleo que deja en la indefensión a millones de familias, la inflación que carcome los raquíticos salarios, la incesante pérdida del poder adquisitivo de los trabajadores, el deterioro de sus condiciones de vida en general, entre otros muchos factores que tienen a la clase trabajadora sumamente molesta con los irresponsables de la presente administración federal, quienes piensan que gobernar un país es elaborar anuncios radiofónicos y televisivos y que carecen de la más elemental sensibilidad política y social indispensables para sacar adelante a México.

Al cerrar el segundo semestre del año todos los indicadores señalan que la economía mexicana registra su peor caída histórica con una contracción del 9.45 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) anual, que es hasta superior a la que se reportó en junio de 1995 y que fue de 9.2 por ciento anual. Analistas del sector privado advierten un mayor deterioro en la economía interna y pronostican que en 2009 la contracción del Producto Interno Bruto (PIB) del país alcance 6.31 por ciento, nivel superior registrado en la crisis de hace catorce años, cuando este indicador se contrajo 6.2 por ciento.

Las estimaciones de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), son mucho más pesimistas pues indican que México, único país latinoamericano de esa organización, sufrirá este año una grave recesión de 8 por ciento del PIB -debido a la fuerte caída en la primera mitad del año agravada por la emergencia sanitaria decretada por el calderonismo ante el brote de gripa A H1N1- aunque espera que hasta dentro de 18 meses se pueda tener un crecimiento del 2.8 por ciento, pronóstico que desde este momento se ve difícil de cumplir por la situación económica en los Estados Unidos del cual nuestra economía es totalmente dependiente y que está hundido en la recesión, con índices de desempleo históricos.

Desempleo atroz

El efecto directo y brutal de dicha situación combinada de crisis y mala administración se resiente en el empleo, pues los cálculos de los analistas privados del país estiman una pérdida adicional de 656 mil plazas laborales en lo que resta del año, por lo que la cifra al cierre de 2009 puede fácilmente llegar a superar un millón de trabajadores despedidos. Ya en el primer trimestre de este año el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) registró la caída de 238 mil cotizantes permanentes, respecto a diciembre de 2008, y en el segundo trimestre aún cuando no se han dado a conocer las cifras oficiales éstas se esperan mucho peores.

En el “Informe al Ejecutivo Federal y al Congreso de la Unión sobre la situación financiera y los riesgos del IMSS 2008-2009”, entregado esta semana, se reporta que para el mes de diciembre de 2008 el IMSS contaba con 14 millones 115 mil 670 cotizantes, es decir, 66 mil personas menos que las registradas en el mismo mes del año anterior. De ese total de cotizantes 2.7 por ciento percibieron un salario base de cotización (SBC) de hasta una vez el salario mínimo y 66.5% se encontraban en el rango de dos a cuatro veces el salario mínimo.

Las empresas en general han tenido grandes dificultades para sostener sus niveles de producción y empleo, lo que arroja cada día más trabajadores a las calles, los cuales tienen que recurrir a la economía informal para sobrevivir junto con sus familias, lo que les resta aún más competitividad a nuestra economía. Para después de las elecciones de este domingo, es decir el segundo semestre de este año, se recrudecerá el cierre de empresas pues ya no pueden soportar los costos de los primeros seis meses y van a tener que recortar actividades y empleos.

Las condiciones críticas de empleo van en ascenso. La OCDE espera que la tasa de desempleo para este año se ubique en 5.7 por ciento y que siga aumentando el año que entra a 6.9 por ciento, debido a que la caída de la economía de Estados Unidos y la demanda internacional resultarán más largas y profundas de lo que todos esperaban, lo cual limitará los envíos de remesas de los trabajadores a nuestro país y empeorará los problemas de la industria automovilística.

Remesas en caída libre

El pasado mes de mayo las remesas que enviaron los mexicanos que viven fuera del país a sus familiares registraron su peor caída desde 1996. El Banco de México reportó que cayeron 18.8 por ciento a tasa anual toda vez que se registró una entrada de mil 900 millones de dólares, consecuencia de que el sector de la construcción en Estados Unidos resiente los efectos de la crisis financiera internacional.

El panorama es todavía más terrible para 3.3 millones de personas, es decir el 7.7 por ciento de la población ocupada total, que no reciben ingresos por la actividad que realizan en 14 entidades del país, concentrados particularmente en Oaxaca, Puebla, Guerrero, Chiapas y Estado de México.

Contra el IMSS

El nefasto Daniel Karam, titular del IMSS -quien sigue ocultando los nombres de los dueños de guarderías subrogadas por esa institución y que cuenta con la protección de las fracciones del PAN en el Congreso de la Unión, con lo que ha logrado evitar hasta el momento rendir cuentas claras sobre las investigaciones del incendio en la guardería ABC de Hermosillo, Sonora, que tiene un fatídico saldo a la fecha de 48 infantes muertos- advirtió en el informe mencionado líneas arriba que hay un “deterioro notable” en la situación financiera del Seguro Social respecto de 2008, puesto que los ingresos de operación serán de 226 mil 595 millones de pesos, mientras que el total de gastos será de 880 mil 349 millones, lo que arroja un déficit de operación de 653 mil 754 millones de pesos.

Karam alertó a los legisladores federales que la viabilidad financiera del IMSS está en peligro, otra vez y a pesar de la reforma estructural a la que fue ya sometida, porque tiene “una infraestructura rebasada por la creciente demanda de servicios, así como un régimen de jubilaciones y pensiones que representa un importante pasivo laboral”. De acuerdo con el mencionado informe si se registra en su totalidad el pasivo laboral ya devengado en 2008 el patrimonio del IMSS sería de menos de 1´040,129 millones de pesos, cantidad que no sería suficiente para cubrir los pasivos derivados de las obligaciones asociadas al régimen de jubilaciones y pensiones, pues el total del pasivo es de 1´31,591 millones de pesos.

Incompetencia oficial

La administración federal calderonista cada vez nos da más muestras de su incapacidad para hacer frente a esta magna crisis. A principio de año anunció su intención de impulsar el gasto público y en menos de cinco meses dio a conocer un recorte del gasto por los temores de que los mercados se pusieran nerviosos por los grandes hoyos fiscales que ha dejado el pésimo trabajo de Agustín Carstens y que pusieron muy nerviosos a los mercados. Ahora pretende agravar la crisis con la intención de sacar adelante una reforma fiscal que incluya gravar el consumo de alimentos y medicinas, hoy exentas gracias a la lucha de la oposición de izquierda y de importantes sectores del PRI. El fondomonetarista quiere elevar la recaudación, una de las más bajas de todo el continente, lo que dejaría menos dinero disponible para las empresas y las familias.

Especialistas del Instituto de Investigaciones económicas de la UNAM advierten desde estos momentos que la eventual imposición de una tasa de IVA de 15 por ciento en alimentos y medicinas sería un cambio regresivo y su mayor efecto recaería en las familias de menores ingresos, mientras que la recaudación adicional sería de tan sólo el 1.2 por ciento del Producto Interno Bruto promedio. Las familias más pobres que están en el decil I de acuerdo con la última Encuesta Nacional de Ingreso Gasto de los Hogares de 2006, destinarían el 8.3 por ciento de sus ingresos anuales a pagar ese IVA, mientras que las familias más ricas, del decil X, pagarían el 1.2 por ciento de sus ingresos anuales.

Una vez definida la nueva conformación del Congreso con un PRI fortalecido, un PAN debilitado y un PRD menguado, resultado de las elecciones federales de este domingo, la primera tarea prioritaria de los nuevos legisladores será aprobar reformas legales que impulsen la economía. Felipe Calderón y sus muchachos albiazules en la Cámara de Diputados tendrán que reforzar su tradicional actividad negociadora con los priístas, entre los que se encontrarán muchos militantes representantes del ala dura del tricolor, para llegar al primero de septiembre, cuando inicie el periodo de sesiones, con posibilidades de sacar adelante cualquier iniciativa.

Los nuevos legisladores no deben dejar de tomar en cuenta que para elevar el empleo y su calidad se requiere de un crecimiento sostenido, con educación, inversión, capacitación, y con el uso de nuevas tecnologías, lo cual debe ser prioritario antes que los particulares intereses partidistas que sin duda defenderán cada fracción parlamentaria siempre con la vista puesta en la elección presidencial del 2010.

19 ejecutados por día

El otro gran fracaso de Felipe Calderón está en su fallida promesa de brindar a la ciudadanía mexicana seguridad pública. A pesar del enorme despliegue de fuerzas militares y policías federales en una guerra focalizada a favor de un solo cártel de la droga en el país, el que comanda Joaquín “El Chapo” Guzmán, la escalada de violencia sigue incrementándose, no obstante el inútil derroche de recursos públicos para bombardear de anuncios televisivos y radiofónicos a la población intentando infructuosamente convencerla que algún resultado favorable ha tenido la “guerra” declarada contra el narcotráfico en el país.

El mes de junio se convirtió en el más violento de lo que va de la gestión calderonista. Un conteo del periódico “Milenio”, registra que durante el mes pasado se contabilizaron 769 ejecuciones, lo que superó el récord de 701 asesinatos vinculados al crimen organizado ocurridos en noviembre de 2008. Por entidades federativas, la más violenta fue Chihuahua, gobernada por el priísta José Reyes Baeza, con 325 ejecuciones, que representaron el 40 por ciento del total. Guerrero en manos del perredista Zeferino Torreblanca, registró 106 asesinatos, y Sinaloa, a cargo del priísta, Jesús Aguilar Padilla, 78 crímenes ligados a la delincuencia organizada.

De las víctimas, 38 se desempeñaban como policías, seis como militares y cuatro como funcionarios públicos. También se encontraban entre ellas 25 mujeres y 12 niños. Al concluir el primer semestre de este año las bajas policiales y militares suman 196, que se acumulan a los 229 agentes y soldados muertos en 2008 y a los 179 ultimados en 2007.

Conforme avanza la gestión calderonista, el promedio de ejecuciones también va incrementándose: en el 2006 el promedio de ejecutados por día fue de 6.1, al año siguiente ya con el michoacano aposentado en Los Pinos subió a 7.5 asesinatos por día en promedio, y lo que va de este 2009 el promedio de ejecuciones por día se disparó hasta 18.8 asesinatos relacionados con la delincuencia organizada.

En todo lo que va del actual sexenio se ha acumulado una enorme pila de cadáveres, los cuales tan sólo en lo que va de este año y al escribir estas líneas superaba los 3,500, por lo que la cuenta total supera las 12 mil víctimas ligadas a la delincuencia organizada y a su presunto combate por parte de las autoridades federales calderonistas.

Entre los últimos caídos se encuentran dos comandantes del Grupo Especial de Reacción e Intervención (GERI), Julio Rincón Juárez y José Antonio Moreno, quienes terminaron sus días en un operativo de la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal (PGJDF) en una “casa de seguridad” en la Delegación Xochimilco, en donde también murieron el líder del grupo delictivo y una mujer, víctima del secuestro.

De los pasillos

Aunque el encargado de negocios de la Embajada de Estados Unidos en México, John Freeley, aceptó otra vez que su país tiene parte de la culpa en el tráfico de drogas y armas que afecta a nuestro país, sigue insistiendo en que la respuesta al problema es la iniciativa Mérida diseñada en la administración de George W. Bush, por lo que ya sabemos a qué atenernos en los próximos cuatro años pues no hay que olvidar que Freeley fue uno de los operadores del Plan Colombia. Para quienes pensaron que con Barak Obama en la Casa Blanca los asuntos bilaterales mejorarían para los mexicanos ya se pueden ir despidiendo de sus esperanzas.

A tan sólo unas horas de que dé inicio la jornada electoral federal de este año los partidos políticos se confrontaron en la sesión del pleno del Consejo General del IFE, en donde proliferaron las acusaciones y descalificaciones en torno al uso de recursos públicos, de medios de comunicación, de figuras públicas y el desempeño de sus militantes a lo largo del periodo proselitista. En el IFE hay por resolver 92 procedimientos especiales sancionadores en contra de los partidos políticos, funcionarios o candidatos, de los cuales casi la mitad fueron interpuestos esta semana...”El miedo no anda en burro” en el Distrito Federal pues el IEDF (instituto electoral de la capital del país) elevó sustancialmente su gasto en sistemas de seguridad para no tener reportes de “situaciones extraordinarias” o de riesgo en su edificio central.
( lilia_arellano@yahoo.com)

martes, junio 23, 2009

Divorcio entre Sociedad y Estado

Por Víctor Flores Olea

Se habla hoy de la crisis política que se agudiza ante las próximas elecciones. Pero digamos que se trata de algo más que de una “crisis”, se trata de un verdadero “naufragio” o “hundimiento” de varias de las instituciones del Estado, aunque los términos no estén canonizados por la teoría política.

No hay otra definición más concentrada: tal crisis o naufragio se debe al repudio (“casi”) universal de la ciudadanía de los órganos del Estado, aunque los más visibles ahora, por el proceso electoral, sean los partidos políticos y esos organismos de actuación casi grotesca, como son el IFE y el TRIFE.
En el terreno de los hechos, sin disimulos, se trata del repudio de la sociedad al conjunto del Estado, al profundo divorcio entre sociedad y Estado, que abarca a los distintos órganos o poderes, comenzando por el Ejecutivo (siguiendo con el Poder Judicial y con el Legislativo, que se renovará parcialmente el próximo 5 de julio).
Este alejamiento o divorcio casi total de la ciudadanía respecto a los órganos del Estado (tal vez sería mejor decir entre la ciudadanía y el gobierno, en sus diferentes poderes), no apareció como por arte de magia. Se necesitó tiempo para “madurar” y llegar a los extremos en que hoy se encuentra: evidencia escandalosa de la corrupción, negación o abolición del derecho para favorecer intereses privados, desdén o desprecio prácticamente absolutos de los reclamos y necesidades ciudadanas, funcionamiento del gobierno como si fuera una entidad per se sin origen en la voluntad ciudadana. Por supuesto, uno de los reclamos fundamentales es el de la abismal diferencia entre los ricos y los pobres de México, de lo que no es ajeno el gobierno en su totalidad.
Al menos hay dos ficciones que han sido toleradas, y que han sido impulsadas por los medios publicitarios del gobierno o no: que para “entrar” a la democracia era suficiente con atender ciertas reglas del procedimiento electoral (lo que otorgaría legalidad a los poderes); segundo, que la cuestión de la igualdad social, de la solución a los problemas de la pobreza y de la concentración de la riqueza, que la cuestión de un desarrollo equilibrado en beneficio de todos no tenía en rigor que ver con la democracia: es la democracia sin adjetivos, de la que quedan fuera modos de vida y estructura social. Lo único que contaría en la democracia es la legalidad, quedando fuera la legitimidad en el ejercicio del poder (o de los poderes), ya que se trataría de “otro orden de cosas”.
Hoy vemos que no es así, que toda democracia real ha de considerar al mismo tiempo la legalidad y la legitimidad del poder, como dos aspectos irrenunciables de su vigencia histórica. (En México, como es obvio, por añadidura los dos términos de la ecuación están en severo entredicho, para decir lo menos). Para gobernar no es bastante la legalidad del origen, sino que esa legalidad ha de confirmarse a diario por el ejercicio legítimo del poder. Si no es así el desastre está a la vuelta de la esquina, que ya nos alcanzó. Parafraseando a Renán, podemos decir que “la real democracia es un plebiscito de todos los días”.
Lo anterior explica los “fenómenos” preelectorales que han surgido en México, siendo tal vez el más importante el del “voto nulo”, es decir, el de asistir a las urnas el 5 de julio para manifestar expresamente el repudio a nuestro sistema (no para elegir autoridades sino precisamente para señalar la desconfianza, la lejanía y el repudio de que es merecedor el sistema y sus autoridades). En vista de la situación a nadie debe sorprender esta posibilidad (y menos diciendo que es una “jalada”, en la ya clásica vulgaridad del léxico de Vicente Fox).
Tal vez la mala fortuna de esta iniciativa es que surgió demasiado tarde, que fue demasiado espontánea (pero de ahí también su valor), sin una expresión política más específica: por ejemplo, exigiendo la reforma de la ley electoral para que se incluya el plebiscito y el referéndum, que se modifiquen tiempos y presupuestos electorales, que se cambien los organismos “vigilantes” de las elecciones, y otros objetivos que pudieran definirse. ¿A menos de dos semanas de la elección hay tiempo para darle un mínimo de sustancia política al “voto nulo”, con más contenido que el simple rechazo? ¿Es suficiente con la negación?
Porque de lo contrario, se corre el grave riesgo de que los órganos del poder a los que se rechaza se hagan los desentendidos del significado profundo de la negativa, conservando su voto duro garantizado. ¿Un sistema en que se elijen los mismos poderes con una abstención mayor y sin que el rechazo trascienda en la práctica? ¿Simplemente se entrega el poder y sus prácticas a quienes ya lo tienen, sin revisión de ningún género? En mi opinión, tal posibilidad es fatal.
Pero la cuestión es clara: existe un alejamiento rotundo entre la sociedad y el Estado, y tal es el fondo de la crisis política que se vive. Con una advertencia: sólo la sociedad, hoy o mañana, es capaz de otorgarle plena legitimidad al sistema, por arriba de los poderes legales y fácticos hoy existentes. La sociedad en su conjunto, la voluntad ciudadana, es la única y real sustancia de la democracia.

martes, mayo 19, 2009

Fin de época

Luis Hernández Navarro

Empecinados en ver en cada escándalo político y en cada crisis que aflora una maniobra electoral, perdemos de vista el hecho central de la coyuntura: el agotamiento acelerado de un régimen que vive sus últimos estertores.

Por supuesto, la inminencia de los comicios federales provoca que los distintos partidos traten de utilizar en su beneficio cada uno de los alborotos y pleitos de la elite, y cada uno de los desastres nacionales en curso. Pero suponer que alguna de esas fuerzas políticas ha articulado en un plan maestro todas las crisis, es una fantasía. Pensar que el gobierno federal ha provocado los altercados entre los que mandan y propiciado la emergencia sanitaria para ganar los próximos comicios, es un absurdo.

Lo que hoy se vive en el país es mucho más grave y de fondo que una mera batahola electoral. La nación atraviesa por una crisis en la que convergen varias crisis: económica, de seguridad pública, ambiental, sanitaria, diplomática, de gobernabilidad. Aunque cada una de ellas tiene su propia dinámica, han crecido por la incapacidad del gobierno federal para enfrentarlas adecuadamente, y por la división y enfrentamiento entre las elites.

Las elites están fracturadas y peleadas; sus reglas de convivencia se han roto. No es un hecho secundario el que una filtración en la radio de una conversación telefónica en la que Luis Téllez reconocía que Carlos Salinas se robó la partida presidencial secreta, se haya producido en el contexto de un fuerte enfrentamiento entre Carlos Slim y Televisa por el futuro del mercado nacional de las telecomunicaciones. Como secretario de Comunicaciones y Transportes, el doctor Téllez –no hay que olvidarlo– había tomado partido por el Canal de las Estrellas. Su renuncia al cargo no dirimió el diferendo.

Este pleito coincide en el tiempo con la emergencia de un nuevo ciclo de descontento popular, con la reanimación de las organizaciones guerrilleras, y –como resultado de la negligencia de la actual administración– de la disolución de la Comisión de Intermediación entre el gobierno federal y el Ejército Popular Revolucionario (EPR), que era garantía de que esta fuerza político-militar no emprendería acciones armadas.

La incompetencia del equipo de Felipe Calderón para enfrentar la tormenta ha resultado proverbial. El único terreno en el que su gestión parece eficaz es el control de los medios de comunicación.

El gobierno federal no es responsable de la crisis financiera internacional, pero sí lo es del pésimo manejo que se ha dado a ésta dentro del país. La situación es desastrosa. La economía mexicana tendrá una contracción de 4.7 por ciento este año, sin contar las pérdidas causadas por las medidas para enfrentar el brote de influenza. El Banco de México confirmó que la economía del país sigue en una fase de fuerte contracción, en contraste con el resto el mundo, donde la recesión se está atenuando.

Moody’s, una de las tres firmas de calificación financiera en el mundo, señaló que el gobierno mexicano falló en poner en práctica una política de estímulo fiscal y monetaria sólida para hacer frente a la crisis. Por ello se retrasará la recuperación de la actividad productiva. Además, asegura, el gobierno no generó la flexibilidad fiscal suficiente (gasto) para mitigar el impacto de un choque externo. La política monetaria no sincronizó al estímulo fiscal a tiempo. El relajamiento fiscal fue dudoso y lento.

La administración de Felipe Calderón no provocó la emergencia sanitaria alrededor del virus A/H1N1, pero sí la manejó muy mal. Conforme se esclarece lo sucedido se ha evidenciado su pretensión original de ocultarla, su posterior desmesura y el manejo mentiroso de las cifras de infectados y muertos. Se los recordó Fidel Castro y el jefe del Ejecutivo montó en cólera.

Durante días, la imagen que el país proyectó al mundo fue la de un territorio en cuarentena con ciudades desiertas y ciudadanos circulando con tapabocas. Cuando otras naciones reaccionaron a ese mensaje, el gobierno actuó envolviéndose en la bandera y haciéndose el ofendido. La impericia diplomática mexicana propició un choque de proporciones nada despreciables. México se compró pleitos con China, Haití, Argentina y Cuba. Y, en el colmo de la soberbia, Felipe Calderón se proclamó salvador de la humanidad.

Antes de ser conocida como la patria del A/H1N1, México había alcanzado notoriedad internacional por el baño de sangre que tiene lugar dentro de su territorio. Los 5 mil 207 asesinados durante 2008 y los 2 mil 4 ejecutados en los primeros cuatro meses de este año alertaron sobre la debilidad del Estado mexicano.

Por supuesto, el narcotráfico existía antes de que Felipe Calderón llegara a Los Pinos, pero su manejo, exitoso en términos de popularidad personal, ha sido un desastre para la seguridad pública. Según Jorge Carrillo Olea (La Jornada, (12/05/09), que algo sabe de estos asuntos, el jefe del Ejecutivo abrió una guerra sin información, sin plan y sin cálculo de consecuencias. No sabe adónde ir ni cómo ejercer el mando; no ha tenido la capacidad para controlar sus huestes. Las bases, mandos básicos y medios de las fuerzas armadas están en un estado de ánimo bajísimo y una situación moral deplorable. Tienen miedo a cumplir misiones inexplicadas y sin objetivos claros. El solitario de Palacio vive su propio Vietnam, sordo y solitario.

Mientras en México apenas y se tocan las redes y las plazas de Joaquín El Chapo Guzmán, desde Washington se advierte sobre su peligro: lo mismo se le incluye en la lista de Forbes, en la que participan los hombres más ricos del planeta, que la revista Time lo ubica en el sexto lugar de los personajes más influyentes durante 2008. A buen entendedor, pocas palabras, más allá de los halagos y los apapachos públicos, la política mexicana de combate a las drogas está siendo cuestionada en Estados Unidos.

Escándalo tras escándalo, el país se les deshace entre las manos. Vivimos un fin de época. La verdadera senilidad no está en Miguel de la Madrid y sus declaraciones, sino en el conjunto de una clase política que quiere conducir al país mirando únicamente por el espejo retrovisor.

lunes, mayo 18, 2009

Emergencia en todos los frentes

Editorial

Mientras la formalidad institucional del país se apresta a la realización de las elecciones de julio próximo entre signos de una descomposición inocultable y sin precedente de la clase política, y en medio de una desoladora pérdida de credibilidad del conjunto de los partidos y de los órganos encargados de organizar, calificar y juzgar el proceso comicial, el acontecer nacional registra otras catástrofes en los ámbitos del estado de derecho y la seguridad, de la economía, de la salud y de la educación.

La fuga de más de medio centenar de reos ocurrida anteayer en el penal de Cieneguillas, Zacatecas, operada por un grupo de 80 hombres fuertemente armados y uniformados, que viajaban en 17 camionetas con logotipos de la Agencia Federal de Investigaciones (AFI) y que contaron incluso con el apoyo de un helicóptero, es indicio inequívoco de la impotencia ante la delincuencia organizada en que se encuentran las corporaciones de seguridad pública, así como las instancias encargadas de la procuración de justicia en los tres niveles de gobierno. Queda claro, a raíz de ese hecho escandaloso y aterrador, que los cárteles no sólo superan al Estado en términos de poder de fuego –que en Cieneguillas únicamente exhibieron–, sino también poseen la capacidad económica para corromper prácticamente a la totalidad del personal de un establecimiento carcelario; disponen, además, de las condiciones necesarias para movilizar sin obstáculos todo un contingente paramilitar con medios terrestres y aéreos.

El rescate de decenas de presos del reclusorio zacatecano es la exhibición más aparatosa del poder de la criminalidad en semanas recientes, pero ciertamente no es la única. Ese mismo 16 de mayo, la violencia delictiva cobró 21 víctimas en diversos puntos del territorio nacional, ocho de ellas en Ciudad Juárez, la cual poco antes –justo el día en que viajó allá el titular del Ejecutivo federal, Felipe Calderón– amaneció tapizada de narcomantas, pese a que supuestamente se encuentra bajo control de las fuerzas policiales y militares del gobierno.

En el terreno político e institucional, las campañas electorales sucias y los recientes escándalos y revelaciones que involucran a ex presidentes y a políticos y líderes en activo multiplican las fisuras por las que asoman la corrupción y la impunidad inveteradas del régimen y el cinismo del poder, hechos que propician el desaliento de la sociedad y profundizan la crisis de credibilidad y de legitimidad en que se encuentran inmersos los órganos del Estado.

En el ámbito económico, los efectos de la crisis mundial y nacional se extienden sobre sectores cada vez más amplios de la población. En los números oficiales, mucho más benévolos que las realidades, el desempleo abierto en el primer trimestre de este año afectó a 5.1 por ciento de la población económicamente activa, lo que significa que la falta de trabajo experimentó un incremento mayor de 30 por ciento respecto del mismo periodo de 2008 (3.8 por ciento). En una comparación trimestral análoga, la contracción de la economía nacional es de entre 7 y 7.7 por ciento, según las cifras de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) y de instituciones bancarias privadas. Adicionalmente, la carestía se dispara y todas las fuentes de divisas de la economía formal sufren severas contracciones: las remesas, la inversión extranjera, el precio del petróleo y el turismo.

A lo anterior debe sumarse la ruinosa circunstancia en la que se encuentra el sistema de salud pública del país, que se puso de manifiesto, en toda su crudeza, con la emergencia sanitaria causada por la aparición en México del virus de influenza A/H1N1, el cual ha resultado mucho menos causante de las muertes ocurridas que las carencias materiales, la torpeza burocrática y la insuficiencia de mecanismos eficaces de diagnóstico y detección epidemiológica. Por añadidura, la epidemia obligó a recordar las inadmisibles deficiencias de infraestructura, empezando por servicios sanitarios y agua potable, en decenas de miles de planteles educativos del país.

Sin embargo, el gobierno federal parece empeñado en no percibir éstos y otros factores de catástrofe y persiste, en todos los ámbitos, en actitudes, estrategias y cálculos manifiestamente improcedentes y rebasados por la realidad. El margen para el viraje necesario y hasta urgente sigue estrechándose.