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domingo, abril 17, 2011

Televisa-Calderón: complicidades para la censura previa

Finalmente, la petición de Calderón a los medios de comunicación ?para seguir manipulando la información en algunos de ellos y de una vez por todas implantar la previa censura? prendió como una peste de complicidades de Televisa-Azcárraga y TV-Azteca-Salinas Pliego con cientos que decidieron sumarse al acuerdo para la cobertura informativa de la violencia. Entrados en gastos neofascistas, los que suscribieron la inquisición empresarial contra las libertades constitucionales ?es decir, jurídica y políticamente establecidas en la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos? dieron un paso atrás en la defensa de esa conquista democrática y republicana para, servilmente, seguir aprovechándose de los intereses creados entre el duopolio televisivo, sus radiodifusoras, el Grupo Radio Centro (cuyos propietarios contribuyen con padresnuestros convocados por medio de sus frecuencias) y algunos medios impresos.

Sus 10 mandamientos (con instinto religioso del neofundamentalismo panista, sus vínculos con la agrupación tribal de El Yunque y la cada vez más desdibujada separación de las iglesias y el Estado) son una cruzada contra el ejercicio de las máximas libertades para informar, difundir, publicar y criticar sin ninguna censura previa. Calderón una y otra vez, machacona y públicamente lo exigió, para el desbocado cumplimiento de su razón de Estado militar, en cuyo nombre se enmascaran los postulados autocráticos favorables al príncipe (el Estado soy yo: Calderón) y sus secuaces.

Los que han suscrito ese acuerdo se pusieron la soga al cuello, proclamando la autocensura previa, tratando ingenuamente de tapar el sol con un dedo. Y si sólo ellos y sus ideólogos (los Aguilar Camín, los Carreño Carlón, etcétera) estuvieran involucrados, jamás alzaríamos la voz quienes rechazamos el amordazamiento de la libertad de expresión y libertad de prensa. Pero ese poder mediático y su maridaje con el poder presidencial son una amenaza antidemocrática, anticonstitucional y antirrepublicana, cuando la nación, más que nunca –desde Victoriano Huerta y Díaz Ordaz–, necesita plena información sobre las crisis de inseguridad, económica (desempleo, abandono del campo, encarecimiento de alimentos y medicinas, etcétera) y social por el creciente empobrecimiento y abandono de millones de jóvenes a los que un desgobernador deschavetado y maligno quiere imponer la leva militar.

El acuerdo de marras, publicado con el retrato de familia de sus suscriptores, busca que la previa censura se implante, no directamente por medio de ley o decreto de una autoridad (aunque Calderón estaría dispuesto a firmarlo… “rápido y furioso”), sino a través de un supuestamente inofensivo acuerdo que uniforma la cobertura informativa, contra el pluralismo que debe imperar, como si la desbordada y sangrienta violencia de los delincuentes no existiera.

Pero el “terror entre la población” no se provoca porque los medios de comunicación la den a conocer. Hay innumerables medios por los cuales, aparte de la comunicación de boca a boca, los mexicanos se informan. Y cientos de miles de hechos directamente les comunican: cuando se enteran del homicidio de un amigo, un periodista, un familiar o de cientos de mujeres que luchan por sus hijos acribillados, sus hijas violadas por los delincuentes o por los propios militares y policías. Es un acuerdo nazifascista al amenazar con “un órgano ciudadano” para dizque “observar”, que significa vigilar, al estilo staliniano, a los medios de comunicación (no especifican si sólo a los que firmaron el documento salido de un grupo de notables) para medir “el apego… a los criterios editoriales plasmados en el acuerdo”.

Estamos en vísperas de una noche polar de una dureza y una oscuridad heladas, cualesquiera que sean los grupos que ahora triunfen, para decirlo con Max Weber. Ese acuerdo representa la interrupción de la observancia constitucional por la retadora barbarie de la criminalidad, y también por un grupo empresarial alentado por Calderón y Televisa, en una complicidad que está poniendo las condiciones para el golpismo, y establecer un gobierno contrario a los principios de la Constitución. La alternativa es con la Constitución o contra ella. El acuerdo está contra la Constitución.

*Periodista

Fuente: Contralínea 229 / 17 de abril de 2011


martes, agosto 10, 2010

Documental contra Gobierno venezolano difundido por CNN es ''terrorismo mediático''

Los analistas, Camilo Pérez, de la Universidad Autónoma de México, y Gonzalo Gómez, miembro del equipo fundador de Aporrea, en un debate difundido por teleSUR, coincidieron en que en el documental ''Los Guardianes de Chávez'' se evidenció una clara intención de perjudicar el Gobierno del mandatario venezolano.






El profesor de la Universidad Autónoma de México, Camilo Pérez, denunció este martes que el documental "Los Guardianes de Chávez", producido por dos periodistas españoles, además de tergiversar la realidad, cae en lo que denominó un "terrorismo mediático".

Durante un debate transmitido por teleSUR, Pérez consideró que el trabajo audiovisual de los españoles, transmitido por CNN, "es un ejemplo de lo que yo definiría terrorismo mediático e ideológico, una guerra mediática ideológica internacional contra (...) Hugo Chávez y contra el proceso revolucionario bolivariano".

"Estamos viendo otro ejemplo más de los medios masivos de comunicación utilizados como armas de desinformación y de manipulación", agregó Pérez.

Resaltó que "la desproporción en torno al enfoque no es casual, tratándose de CNN lo que estamos viendo es una orquestación de la información, sirviendo un fin político tendencioso",

"Todo fue muy bien planeado pero muy mal ejecutado en términos de los valores de producción y promoción de una información verídica, veraz, objetiva y que realmente refleje la realidad".

El profesor Camilo Pérez también denunció que con la difusión del documental, la cadena CNN buscó empañar la reunión entre los presidentes de Colombia y Venezuela.

En el debate también participó Gonzalo Gómez, miembro del equipo fundador de Aporrea, quien indicó respecto al tema que: "No soy periodista de carrera sino que soy lo que llaman periodista popular y trabajo en el sitio de internet aporrea.org, donde están colgados los videos originales reproducidos por televisoras españolas así como el análisis de esos videos que fueron usados como un mecanismo de manipulación".

"Ahí hay una serie de asociaciones de imágenes, de propaganda subliminal, de laboratorios mediáticos interconectados entre sí que tiene que ver con el capital financiero y con intereses de algunas potencias", sostuvo.

"En Venezuela hay un proceso de cambio que está confrontando los intereses del capitalismo", dijo, por lo que surgen este tipo de materiales mediáticos.

El documental "Los Guardianes de Chávez", difundido por la cadena CNN, es un trabajo que intenta vincular las milicias venezolanas con la organización insurgente española ETA y con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).

El video se basa en la denuncia emitida en marzo de este año por el juez español, Eloy Velasco, quien intentó vincular al Gobierno de Hugo Chávez con una supuesta cooperación con la guerrilla colombiana y el grupo ETA.

Tras la denuncia, el canciller venezolano, Nicolás Maduro, reclamó que las declaraciones del magistrado estuvieron argumentadas en información que surgió de la cuestionada computadora del fallecido guerrillero Raúl Reyes.

La computadora a la que se hace referencia, supuestamente se recuperó, luego de un bombardeo ilegal que ejecutó el Ejército colombiano en territorio ecuatoriano, bajo la excusa de desmantelar un campamento de las FARC, el 1 de marzo de 2008.

En el ataque murieron 25 personas, entre ellas, el número dos de las FARC, Raúl Reyes, mientras que otras resultaron heridas. Aunque todo el lugar bombardeado quedó destruido, el Gobierno de Álvaro Uribe afirmó que recuperó intacta una computadora que supuestamente pertenecía al guerrillero.

viernes, marzo 26, 2010

Presentación en el Senado del libro La Ley Televisa



En la presentación de libro La Ley Televisa y la lucha por el poder en México, el senador Carlos Sotelo, presidente la Comisión de RTC, expresó que es impostergable la revisión y actualización del régimen jurídico de la radiodifusión, a fin de garantizar su función como servicio público esencial para la sociedad.
Javier Esteinou Madrid, coordinador de la obra, demandó a los legisladores que demuestren su ética, soberanía y moralidad, mediante la aprobación de una nueva ley integral de radio, televisión y telecomunicaciones.

Audio de la intervención de Javier Esteinou Madrid



El periodista Miguel Ángel Granados Chapa, afirmó que en este tema “el Senado está en deuda con la sociedad; nos la debe”.

El Senado podría aprovechar la acción legislativa a que lo obliga la Corte para abordar en su amplitud la legislación en materia de comunicaciones, radio y televisión pero ha sido omiso, por lo tanto, urgió al Congreso a reestructurar las leyes de Radio y Televisión, y de Telecomunicaciones, para ensamblarlas con las reformas a que obliga la sentencia judicial de la Suprema Corte de Justicia de la Nación.

Audio de la intervención de Granados Chapa


Lorenzo Meyer, comentó que “el conocimiento es poder”, y una parte importante del conocimiento viene de la información, por lo que su ausencia o distorsión es el equivalente a la impotencia. Al mismo tiempo expresó que las definiciones de democracia política en la actualidad proponen el acceso del ciudadano a la información política, necesaria e indispensable para ejercer sus derechos, hacer efectivo el poder que, se supone, “en una democracia tiene el ciudadano como individuo y como conjunto”.

Audio de Lorenzo Meyer


José Woldenberg, ex consejero presidente del IFE, señaló que a través de los medios corren y se modulan las noticias, se asientan conocimientos y prejuicios, se inducen comportamientos y se exaltan determinados valores; en buena medida la calidad de la convivencia social depende de la calidad de los productos que hacen circular.

Palabras de José Woldenberg


El coautor del libro Ernesto Velázquez Briseño, destacó la importancia de contar con medios de comunicación que fomenten una verdadera difusión de la realidad y una visión de desarrollo cultural y educativo que no dan los medios comerciales.

Audio de la intervención de Ernesto Velázquez



miércoles, noviembre 25, 2009

Climagate: los hackers descubren el fraude del “calentamiento global”

Bajo la Lupa
*Climagate: los hackers descubren el fraude del “calentamiento global”
Chimeneas de la termoeléctrica Pocerady, cerca de Louny, en la República Checa, país que depende en gran medida de plantas generadoras alimentadas por carbón.


Sería un grave error de juicio poner en tela de juicio un trascendental hallazgo científico como el calentamiento global”, que obliga a transformar la vida en el planeta.
El problema ahora es que tal “hallazgo”, aplastantemente divulgado por la propaganda de los multimedia anglosajones, ha sido descubierto como un fraude científico: el climagate.
Antes del estallido del climagate, llamaba la atención que laureados académicos discordantes fueran boicoteados por los multimedia anglosajones volcados en sacralizar la bursatilización neoliberal del bióxido de carbono.
Era más que perturbador observar al polémico ex vicepresidente Al Gore, con antecedentes nada virtuosos (tanto en el ámbito bélico como en sus escabrosos negocios trasnacionales), adueñarse tanto de la agenda climática del planeta como de la teoría antropogenética del “calentamiento global” por exceso de consumo de hidrocarburos.
También era más que extraño que The Financial Times, portavoz del neoliberalismo global –un rotativo financierista a final de cuentas, con nula seriedad científica–, se haya consagrado en plenitud a defender el dogma del “calentamiento global”, con tintes apocalípticos. El apocalipsis adelantado ha generado jugosos dividendos a sus proponentes.
Siempre nos inquietó la postura antiambientalista de Baby Bush en contra del Protocolo de Kyoto, que le hubiera implicado a Estados Unidos un costo de alrededor de 30 por ciento (¡así, con dos dígitos!) de su PIB, para subsanar su desregulada emisión de “gases de invernadero”, en su calidad de primer contaminador del planeta.
En el ocaso del baby-bushismo, fue más sorprendente contemplar el giro de 360 grados cuando prácticamente todo el establishment de Estados Unidos adoptó el axioma teológico del “calentamiento global”, a grado tal que se convirtió en el icono estratégico del Pentágono y de Brent Scowcroft, el sereno ex asesor de Seguridad Nacional del daddy-bushismo.
Ahora resulta que los eminentes “científicos” en la supuestamente prestigiada Unidad de Investigación del Clima (Climate Research Unit, CRU) de la Universidad de East Anglia (UEA), de Gran Bretaña (but of course and curse!), manipularon y destruyeron los datos climáticos para ocultar el “enfriamiento (¡extra-súper-sic!) global”, según los mil correos (con 3 mil documentos) expuestos por los hackers.
Desde luego que no fueron unos vulgares hackers quienes penetraron los inexpugnables archivos de CRU y los colocaron en un portal ruso, que luego fueron ampliamente difundidos por Air Vent, portal de ambientalistas escépticos (y asépticos).
CRU, quien controlaba el engaño climático a escala planetaria, ha quedado desahuciada en su credibilidad.
Será histórico el jueves 19 de noviembre, cuando se expuso todo el engaño teológico detrás del “calentamiento global” en las comunicaciones por correo electrónico entre los “investigadores” y sus propagandistas, quienes discutían la forma de destruir las evidencias y los datos contrarios a su dogma.
Pese a que los iconos de los multimedia anglosajones han diluido, cuando no ocultado, el climagate, los blogs han demostrado su eficiente dominio ascendente, como genuina mensajería alternativa, al divulgar el contenido de uno de los mayores fraudes “científicos” de la historia, y que ha sacudido las entrañas del poder a los dos lados del Atlántico, específicamente a Londres, la matriz operativa del fraude, y Washington.
El blog de corte conservador Drudge Report (24/11/09) clama “por una investigación del Congreso de Estados Unidos” y denuncia “el mayor escándalo de la ciencia moderna”.
Quizá para intentar reparar los daños a la reputación británica, nada menos que lord Lawson –anterior secretario de Energía (sic), así como canciller durante el periodo de Maggie Thatcher– exigió una investigación pública “independiente (sic)”, según The Daily Telegraph (23/11/09).
Tampoco es nada reconfortante que sea lord Lawson, furibundo privatizador vinculado a las depredadoras trasnacionales petroleras británicas y muy cercano a los Rothschild (acusados de banqueros esclavistas atávicos; ver Bajo la Lupa, 8/7/09), se autoerija en el estandarte del combate al engaño climático.
The Washington Times (24/11/09), muy cercano a la dinastía bushiana y al belicismo global, reseña ferozmente el “ocultamiento de la evidencia” sobre el “enfriamiento global” y coloca la frase indeleble, que ha causado furor galáctico, que procura Phil Jones, director de CRU, a su colega Michael Mann, de la Universidad Estatal de Pensilvania: “el truco (¡extra-súper-sic!)… para ocultar (sic) el descenso (sic) de la temperatura” mediante el pase de magia de manipular las ecuaciones de las “series de tiempo” desde 1961 (casi medio siglo). ¡Qué fácil!
The Washington Times, con justa razón, se va a la yugular de The New York Times, que “compró aparentemente” la explicación inexpiable del controvertido Michael Mann de que un “truco”, en la jerigonza “científica”, se refiere a la “solución de problemas” y “no a un secreto”.
Por cierto, hace mucho que The New York Times vende y compra muchas historietas inverosímiles en todos los rubros de la actividad humana (v.gr. las inexistentes “armas de destrucción masiva” de Irak).
El rotativo filobushiano concluye que las revelaciones tendrán “un efecto de enfriamiento sobre la histeria del calentamiento global y su alentada política de pánico”.
El historiador de las ciencias Spencer Weart comenta que el climagate es inédito y que ni siquiera las trasnacionales tabacaleras se atrevieron a alterar los efectos del cáncer pulmonar (The Washington Post, 23/11/09).
Ha sido puesta en la picota la Cuarta Evaluación del Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático (IPCC, por sus siglas en inglés), mientras del lado estadunidense han quedado severamente mancilladas las reputaciones de varios “académicos” de renombre en la Universidad de Massachusetts (Amherst) y las otrora impolutas universidades de Arizona y Estatal de Pensilvania –for the time being.
Cabe recordar que en el “México neoliberal”, Calderón (al unísono del disfuncional Congreso) se ha exhibido en forma imprudente, para no variar, como un fanático del “cambio climático”. ¡En qué manos se encuentran los ciudadanos del mundo!
No se puede soslayar que detrás de la teología del “cambio climático” se resguardan omnipotentes intereses trasnacionales, de alcances geoestratégicos, que son susceptibles de transformar la vida en el planeta.
A nuestro humilde juicio, después de sus aparatosos descalabros en el “Gran Medio Oriente”, donde no pudieron apoderarse de los hidrocarburos como deseaban, Londres y Washington suspiran recontrolar, mediante la “reconversión teológica”, la agenda energética global por la puerta trasera del bondadoso “cambio climático” bajo el travestismo del incuestionable rigor científico.
¿Qué será peor: el fraude científico y/o la desinformación multimediática que de él emana? ¿Queda irreparablemente lisiada la cumbre de Copenhague sobre el cambio (sic) climático?

sábado, mayo 02, 2009

Las PANdemias mexicanas

¿Y el deporte? La otra víctima
La influenza no sólo golpeó la salud de los mexicanos. También afectó su principal opción para distraerse y olvidarse de los problemas: los deportes. Éstas son las otras víctimas de la epidemia.
La Influenza tiene rostro

Andrea López Tolentino no puede salir de su cuarto. Ésa fue la orden que le dio su doctor para que pueda recuperarse de la influenza A (H1N1). Pero a través de su cámara web, esta joven de 22 años brinda el testimonio que muchos mexicanos buscan. Ella le pone rostro y voz a las cifras que todos conocemos.


Desde 2002 “sabíamos” que una pandemia de influenza era inminente. El tan temido y esperado virus apareció, pero las acciones preventivas fueron puro cuento.

El senador del PRD señala que la influenza trajo consigo temas que urge discutir. La eficacia del sistema nacional de salud es sólo uno de ellos.

La pandemia anunciada

“Asesinos Microscópicos: Pandemia de Gripe” es el programa que produjo National Geographic en 2006 para abordar a fondo las amenazas a la salud humana. Y en el aire quedó una pregunta: “¿Estará preparada la humanidad para sobrevivir?”.
Mientras diversos países hacen frente común para evitar una pandemia de fiebre porcina, los ultraconservadores de Estados Unidos afirman que la única solución efectiva es cerrar la frontera con México.

Teorías de todo tipo circulan por Internet para explicar la “verdadera historia” que está detrás de la influenza porcina. Los argumentos van desde un plan para asesinar a Barack Obama hasta una supuesta estrategia plan solucionar el problema de la sobrepoblación mundial.


PARA VER REPORTE INDIGO AQUI.

jueves, abril 30, 2009

Las dudas


MEXICO, D.F., 29 de abril (apro).- En Italia, a una buena amiga le han cancelado esta semana dos reuniones con unos amigos (uno de ellos francés) desde que se supo que en México había surgido el virus de la influenza porcina. Ella lleva meses en Roma y sospecha que la cancelación de las reuniones es por el simple hecho de ser mexicana.
La ignorancia o la falta de información, como quiera verse, es una de las peores cosas que pueden ocurrir en momentos de emergencia, como el que ahora vivimos en la ciudad de México, con el brote del virus.
Desde que el jueves pasado a las 11 de la noche Felipe Calderón salió a decir que el virus porcino había afectado a ciertos sectores de la población, comenzaron a surgir múltiples versiones del origen, evolución y los efectos de esta enfermedad viral.
El manejo fascista del problema epidemiológico prendió el pánico y la psicosis social que hoy vivimos. La falta de una información certera y confiable nos llevó a comprar miles de cubrebocas pensando que con eso ya estábamos protegidos sin tomar en cuenta que su efectividad era de apenas un par de horas.
Conforme pasaron las horas, el gobierno de Calderón implementó una estrategia de medios en la cual darían la cara, en la mañana y en la tarde, los titulares de Salud, Educación y Trabajo para informar a la población cuál era la evolución de la epidemia. Se tomó la decisión de cerrar las escuelas hasta el 6 de mayo a nivel nacional y luego el gobierno capitalino determinó cerrar restaurantes, bares, changarros de comida, cantinas y clubes deportivos, entre otros centros de recreación; mientras que la Iglesia Católica ordenó el cierre de todas sus iglesias.
Así, de un día a otro, la ciudad de México transformó su cara. El tráfico disminuyó, salieron aproximadamente medio millón de personas a ciudades aledañas como Cuernavaca y Querétaro y otros más aprovecharon para mandar a sus familias a las playas más cercanas de Guerrero y Veracruz.
En las farmacias se agotaron los antigripales y los cubrebocas, y en los supermercados han empezado a surgir compras de pánico de alimentos enlatados, agua, verduras y carnes, menos la de puerco, a pesar de que ya se dijo que el contagio es de humano a humano.
Abarrotados los hospitales, clínicas y centros médicos de toda la ciudad, los que sufren un catarro o gripe son vistos como un peligro. Un estornudo es signo de peligro y pobre de aquel que lo haga en público porque de inmediato es señalado con las miradas y marginado de cualquier grupo.
La determinación de la Organización Mundial de la Salud (OMS) de poner primero en fase cuatro y hoy en cinco el nivel de contagio de la influenza, es decir, declarar que se trasmite entre los humanos y en todo el mundo, ha creado mayor preocupación entre los mexicanos por la falta de información de cuál es el comportamiento del virus y hasta cuando se tendrá una vacuna.
Además, el gobierno de Calderón ha mantenido en secreto a las familias de los 7 muertos por influenza, número de decesos que por ser tan pocos causó extrañeza entre la población, pues por las medidas adoptadas se pensaba que serían decenas. Este sólo dato ha ocasionado que muchos piensen que se trate de un problema de salud que se esta manejando con tintes políticos para beneficiar al PAN en las elecciones del próximo 5 de julio. Se cree que Calderón quiere erigirse como héroe asumiendo como un triunfo de su gobierno el control de la pandemia. La ausencia de una imagen de los muertos, la ausencia de datos precisos de qué población o de que zonas son los infectados; las versiones de que se ha obligado a las familias a no hablar y a quemar los cuerpos de sus muertos, así como las contradicciones entre el número de victimas fallecidas por el virus y la población infectada, ha alimentado más la psicosis social.A seis días de que se declaró oficialmente la presencia del virus de influenza porcina, todavía siguen surgiendo dudas de qué estamos enfrentando, qué tipo de virus es el que ataca a los mexicanos, si los virales son efectivos y suficientes. Pero también cuál va a ser el impacto en la economía nacional y si estamos preparados para aguantar seis meses, tiempo que la OMS considera se necesita para tener una vacuna.Son muchas las dudas que están surgiendo conforme pasa el tiempo y se disemina más el virus en otros estados del país. Todo parece indicar que el esfuerzo gubernamental esté en este momento concentrado en romper la cadena de contagio, y por ello se ha pedido evitar los saludos de mano o de beso en la mejilla y el contacto en grupos. Pero se olvida que, sin información precisa y oportuna de lo que estamos enfrentando, el miedo social puede crecer y desbordarse, lo que nos llevaría a una situación de descontrol que nadie quiere.

martes, abril 28, 2009

La desinformación como plaga



Ante el incremento de los casos de influenza porcina en México y la expansión de ese padecimiento en distintos países –Estados Unidos, Canadá y España con casos confirmados; Brasil, Colombia, Francia, Reino Unido, Australia, Israel y Nueva Zelanda con casos por confirmar–, la Organización Mundial de la Salud (OMS) elevó ayer su alarma epidemiológica del nivel 3 al 4 –en una escala de seis–, fase que considera un incremento significativo en el riesgo de una pandemia. Al respecto, el responsable de seguridad sanitaria del organismo, Keiji Fukuda, señaló que el virus A/H1N1, causante de la influenza porcina, está tan extendido que ya no tiene sentido intentar contenerlo, aunque afirmó que aún se encuentra en una etapa suave y que las muertes registradas en México se deben a que las personas infectadas padecían otras patologías.
Por su parte, el titular de la Secretaría de Salud federal, José Ángel Córdova Villalobos, afirmó en conferencia de prensa que el país vive el momento más álgido de la epidemia causada por la gripe porcina; informó que el número de muertes posiblemente causadas por esta enfermedad asciende a 149 y que cerca de dos mil personas han ingresado en los hospitales a causa de neumonías severas. A raíz de lo anterior, dijo, el gobierno federal decidió suspender las actividades escolares en los 32 estados de la República hasta el próximo 6 de mayo. En tanto, el jefe de Gobierno del Distrito Federal, Marcelo Ebrard, decretó la alerta máxima en la capital del país, declaración que es de suponer generó justificadas y comprensibles inquietudes en la población capitalina, pese a que hasta el momento no se han suspendido los servicios de transporte público, no se ha ordenado el paro total de las actividades económicas ni se ha instaurado un estado de cuarentena para la población civil, aunque sí se decretó el cierre de los 35 mil restaurantes de la ciudad.
En el momento presente puede apreciarse en amplias franjas del territorio nacional, sobre todo en la capital del país y su área conurbada, un sentir generalizado de zozobra social que, paradójicamente, no ha derivado en sentido estricto de la existencia y difusión del virus mencionado, sino que ha sido inducido por la opacidad con que se han conducido hasta ahora las autoridades de salud de todos los niveles, desde los organismos internacionales hasta los gobiernos federal y estatales.
En menos de una semana, las autoridades sanitarias en México han transitado de la caracterización de los primeros brotes de influenza porcina como casos habituales fuera de temporada hasta la adopción de medidas como la ya comentada suspensión de clases en todo el país que hoy por hoy constituyen el principal indicador para la población en torno a la gravedad del asunto. Fuera de eso, los encargados de la salud pública han omitido proporcionar datos concisos y oportunos sobre las personas fallecidas, como edad, género y condiciones de salud previas, información que resulta de suma relevancia para explicar el desenlace fatal de muchos de los casos que se han registrado en el país, de acuerdo con lo señalado por el funcionario de la OMS. De igual forma, no se han proporcionado mapeos de los lugares de las muertes ni de los brotes de la enfermedad –que permitirían a la población evitar potenciales focos de infección–, ni se ha atinado a responder por qué un mismo padecimiento ha derivado en decenas de muertes en nuestro país y no ha ocurrido otro tanto en Estados Unidos ni en países desarrollados en los que se ha hecho presente el virus.
La falta de transparencia en la información oficial constituye, en la actual circunstancia, un factor de riesgo adicional para la salud pública. Es necesario, en suma, que las autoridades de todos los niveles de gobierno entiendan que, en situaciones como la actual, la calma de la población es un elemento indispensable para el pleno acatamiento de las medidas de prevención que se promueven, y que ésta depende, en buena medida, de la pulcritud, la veracidad y la oportunidad con la que las autoridades cumplan con su deber de informar.