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domingo, febrero 24, 2013

Internet, arma de grupos poderosos: Assange

Google proporciona información al gobierno de EU, que éste utiliza para otros propósitos

Especial de Carta Maior para La Jornada
Periódico La Jornada
 
El fundador de Wikileaks, Julian Assange, nos recibe en una oficina especial que la embajada de Ecuador en el Reino Unido ha habilitado para que dialogue con la prensa de cara a la publicación de su nuevo libro, Cypherpunks. La libertad y el futuro de Internet.
El pelo blanco y la piel casi traslúcida le dan un aire de albino insomne, pero los más de seis meses encerrado en la embajada y el más que incierto futuro ante la decisión del gobierno británico de no concederle el salvoconducto que le permitiría viajar a Ecuador, no parecen pesarle mucho.
Es cierto que tiene una aparentemente bien ganada fama de recluso y que en su pequeño cuarto en la embajada debe hacer lo mismo que hacía la mayor parte del tiempo en su vida libre: estar pegado a computadora e Internet. Es prácticamente imposible imaginar su vida sin la pantalla y el ciberespacio. Por eso mismo, su libro sorprende por partida doble. Según Assange, Internet puede hacer palidecer las peores pesadillas de control poblacional imaginadas en 1984, por George Orwell.
–Usted habla en su libro de Internet como posible amenaza para la civilización. Muchos piensan que es un arma para el progreso humano que ha producido, entre otras cosas, Wikileaks. ¿No es su interpretación un poco pesimista?
–No cabe duda que Internet ha dado poder a gente que no lo tenía al posibilitar el acceso de todo tipo de información a escala global. Pero al mismo tiempo hay un contrapeso de esto, un poder que lo utiliza para acumular información sobre todos nosotros y usarla en beneficio de los gobiernos y las grandes corporaciones. Hoy no se sabe cuál de estas dos fuerzas va a imponerse.
“Nuestras sociedades están tan íntimamente fusionadas por Internet, que se ha convertido en un sistema nervioso de nuestra civilización, que atraviesa desde las corporaciones hasta los gobiernos, desde las parejas hasta los periodistas y los activistas. De modo que una enfermedad que ataca este sistema nervioso afecta a la civilización en tanto tal. En este sistema nervioso hay vastos aparatos del Estado, principalmente, pero no únicamente de Estados Unidos, que operan para acaparar todo este conocimiento que Internet suministra sobre la población. Este es un problema que simultáneamente nos sucede a todos. Y se parece en este sentido a los problemas de la guerra fría”.
–Usted es muy crítico de Google y Facebook, que mucha gente considera como maravillosas herramientas para el conocimiento o las relaciones sociales. A esta gente en su experiencia cotidiana no le importa la manipulación que se pueda hacer con Internet.
–No les importa porque esta manipulación de información está oculta. Creo que en los pasados seis meses esto está cambiando. En parte por Wikileaks y por la represión que hemos sufrido, pero también por el periodismo y la investigación que se está haciendo. Google es excelente para obtener conocimiento, pero también está suministrando conocimiento sobre los usuarios. Google sabe todo lo que buscaste hace dos años. Cada página de Internet está registrada, cada visita al Gmail también. Hay gente que dice que no importa, porque lo único que quieren es vender avisos. Ese no es el problema. El problema es que Google es una compañía que está basada en Estados Unidos, sujeta a la influencia de poderosos grupos. Google le pasa información al gobierno de manera rutinaria. Información que se usa para otros propósitos más allá del conocimiento. Es algo que en Wikileaks sufrimos de primera mano. Es algo que le ha sucedido a muchísima gente.
–Pero a nivel de control de Estado hay usos legítimos de Internet para la lucha contra la pornografía infantil, el terrorismo, la evasión fiscal.
–Indudablemente hay usos legítimos y la mayoría del tiempo la policía los usa adecuadamente. Pero las veces en que no lo hacen, pueden ser terribles, aterrorizadoras, como está sucediendo en estos momentos en Estados Unidos. Hay una cuestión de soberanía que los gobiernos de América Latina deberían tomar en cuenta. Las comunicaciones que van de América Latina a Europa o Asia pasan por Estados Unidos. De manera que los gobiernos deberían insistir en que estas comunicaciones estén fuertemente encriptadas. Si un servidor de Internet de Brasil hace un acuerdo con uno europeo es importante que la información esté encriptada. Los individuos también deberían hacerlo. Y esto no es fácil.
–¿De qué manera un gobierno democrático o un congreso puede contribuir a preservar el secreto de las comunicaciones por Internet?
–Para empezar, garantizando la neutralidad del servicio. Igual que con la electricidad, no se puede negar el suministro basado en razones políticas; con Internet no debería existir esta posibilidad de controlar el servicio. El conocimiento es esencial en una sociedad. No hay sociedad, no hay constitución, no hay regulación sin conocimiento. En segundo lugar, hay que negarle a las grandes potencias y superpoderes el acceso a la información de otros países. En Argentina o Brasil la penetración de Google y Fracebook es total. Si los parlamentos en América Latina consiguen introducir una ley que consagre el encriptamiento de la información, eso será fundamental.
–Hemos hablado de la revolución de Twitter, pero en términos de medios más tradicionales, como la prensa escrita o la televisión, vemos que hay un creciente debate mundial sobre su lugar en nuestra sociedad. El cuestionamiento al poder de grandes corporaciones mediáticas, como el grupo Murdoch, o Berlusconi, en Italia, y las leyes y proyectos en Argentina o Ecuador para conseguir una mayor diversidad mediática, muestran un debate muy intenso al respecto. ¿Qué piensa de estas iniciativas?
–Nosotros hemos visto en nuestra propia lucha cómo el Grupo Murdoch o el Grupo Bonnier, en Suecia, han distorsionado deliberadamente la información que dan sobre nuestras actividades, porque sus organizaciones tienen un interés en el caso. Entonces tenemos por un lado censura a nivel del Estado y, por el otro, el abuso de poder de grupos mediáticos. Es un hecho que los medios usan su presencia para apuntalar sus intereses económicos y políticos. Por ejemplo, The Australian, que es el principal periódico de Murdoch en Australia, ha tenido pérdidas durante más de 25 años. ¿Cómo es esto posible? ¿Por qué lo sigue manteniendo? Porque es utilizado como un palo con el que golpear al gobierno para que ceda en determinadas políticas importantes para el Grupo Murdoch. El presidente Correa hace una diferencia entre la libertad de extorsión y la libertad de expresión. Yo no lo pondría exactamente así, pero hemos visto que el abuso que hacen grandes corporaciones mediáticas de su poder de mercado es un problema. En los medios, la transparencia, la responsabilidad informativa y la diversidad son cruciales. Una de las maneras de lidiar con esto es abrir el juego para que haya un incremento masivo de medios en el mercado.
Enlaces:
Los cables sobre México en WikiLeaks
Sitio especial de La Jornada sobre WikiLeaks

domingo, enero 06, 2013

sábado, noviembre 26, 2011

Letras ¿libres?: Krauze, la censura y el terrorismo


En el año 2001 mi amigo Julio Trujillo me invitó a colaborar esporádicamente en la sección de artes plásticas de la revista Letras Libres, donde publiqué al menos cinco artículos. En junio del año 2005 se inauguró en el Museo Dolores Olmedo la exposición Henry Moore y México y la propuse como tema, acordando con Trujillo que se publicaría en el número de agosto. Visité la exposición el 6 de julio y al día siguiente tuvieron lugar los terribles atentados al metro de Londres, acontecidos mientras el llamado Grupo de los Ocho se reunía en Gran Bretaña. Escribí mi nota el día 8, profundamente afectado por los ataques contra civiles inocentes y se me venían en forma recurrente las imágenes dibujadas por Moore en los subterráneos del metro de Londres durante 1941, cuando eran utilizados como refugio de los bombardeos durante la Segunda Guerra Mundial, dibujos de los cuales la muestra presentó seis. Henry Moore era reconocido por el medio cultural y el gobierno de su país cuando realizó estas obras, fueron su primer trabajo comisionado por el gobierno británico como Artista Oficial de la Guerra, pero serían estas piezas las que lo volverían famoso entre su pueblo, pues los expuso en 1943, en plena conflagración bélica. Los dibujos del metro no hacen propaganda patriotera fácil; si de algún lado estuvo Moore fue del lado de la población civil inerme ante una guerra atroz, su propio estudio había sido destruido en un bombardeo. Cito mi artículo: “Mezclando técnicas como el pastel, la acuarela y el lápiz, las imágenes de Henry Moore reflejaban a una sociedad civil indefensa y aislada de los juegos políticos de la superficie; el dibujo titulado Perspectiva del refugio en el metro (1941) pareciera convertir el túnel del tren subterráneo en una oscura y profunda garganta que lanza un alarido de cuerpos recostados pero en tensión. Es inevitable pensar que las obras de Henry Moore como cualquier obra maestra del arte universal trascienden con su mensaje el tiempo y el espacio físico en que se hicieron, ayudándonos a pensar nuestro presente y persistiendo en decirnos cosas sobre lo que hoy acontece. Cualquier ciudad y población del mundo bombardeada se refleja en los dibujos de Moore, ya sean los ciudadanos de Nueva York, de Bagdad, de Yugoslavia, de Madrid o Afganistán. Todos caben y se amontonan y viven el mismo desamparo, sin importar que el bombardeo venga de un ejército invasor o de un terrorista suicida (…).”

A Krauze no le pareció que mi artículo debiera publicarse, no hubo explicación por escrito ni aviso, simplemente el artículo no apareció publicado según lo convenido. Me enteré el 6 de agosto al comprar la revista que mi nota había sido censurada completamente. Hablé telefónicamente con Julio Trujillo ese día y le hice saber mi extrañamiento y mi molestia. Sólo atinó a decirme que el artículo no había sido aprobado aunque él lo había defendido. ¡¿Quién podía decidir sobre el jefe de redacción sino Krauze?! Colgué y llamé a la sección cultural de El Universal, donde colaboraba regularmente y ofrecí el artículo a María Elena Matadamas, quien lo publicó en forma íntegra. Me parecía deleznable el nivel de censura y lo reaccionario que se había vuelto el señor Krauze y se lo hice saber a Trujillo, con quien discutí fuertemente en varias ocasiones; yo, como él sabía, había sido formado en una familia descendiente de Francisco Zarco y no podía tolerar semejante afrenta; no volví a colaborar en la revista. Desde mi infancia, mi abuela paterna nos había hecho respetar a su bisabuelo conocido como el padre simbólico de la libertad de imprenta, cuyos textos me guiaron al formarme como escritor y periodista. Mis escritos no suelen agitar ese vínculo familiar sino en momentos cuando he sentido que la libertad de expresión y sus conceptos se ven vulnerados o deformados por el poder político o económico gravemente. Este es el segundo artículo en mi vida que así lo hago, el otro fue defendiendo al diario Noticias de los embates del tirano de Oaxaca, Ulises Ruiz. En relación a las calumnias vertidas desde Letras Libres contra La Jornada y en torno a la censura de mis propias ideas por la citada revista, sigo refrendando los conceptos de Francisco Zarco, consignados en su editorial de El Demócrata del 9 de abril de 1850, donde defiende la absoluta libertad de expresión pero dice: “Una sola excepción haremos, sin embargo, y es la difamación y la calumnia. Esos delitos deben castigarse del mismo modo, ya se cometan por la prensa o de cualquier manera. (…) En todo lo demás, creemos que debe haber la más absoluta libertad, sea cual fuere la cuestión que trate, sin exceptuar de formas de gobierno.”

Cuando me censuraron en Letras Libres no quise afectar a mi amigo Julio Trujillo con una polémica, él me invitó generosamente a colaborar en la publicación y defendió mi artículo, pero ahora estamos hablando de un problema que afecta a uno de los periódicos más importantes del mundo, puesto que La Jornada ha sido un bastión de la libre expresión en un planeta dominado por los intereses económicos más poderosos, que controlan a casi todos los gobiernos y medios de comunicación del orbe. El espacio ha publicado a importantes personalidades con las que incluso pudiera no estar de acuerdo, como cuando publicó el ominoso escrito de Octavio Paz defendiendo las elecciones de 1988, un texto con el que mi generación se decepcionó de la forma en que el poeta podía con un solo escrito acabar con sus ensayos de muchos años en favor de la democracia en México, pues su argumento de que el programa de Salinas era mejor que el de Cárdenas era una desafortunada defensa del fraude y desbarataba sus propias ideas promovidas en libros y artículos. En las mismas páginas, otros escritores refutaron aquel texto que echa por tierra la idea que Krauze quiere dejarnos de él y de Paz como adalides de la democracia. La Jornada en cambio sí ha sido plural.

Regresando a mi escrito sobre Henry Moore, cito otros párrafos cuya censura desnuda las ideas de Krauze sobre el terrorismo y la guerra: “La Figura reclinada, de Henry Moore, para la Unesco buscaba reflejar los valores que tenía como misión difundir este brazo de la ONU, es decir: [contribuir a la paz y a la seguridad estrechando, mediante la educación, la ciencia y la cultura, la colaboración entre las naciones, a fin de asegurar el respeto universal a la justicia, a la ley, a los derechos humanos y a las libertades fundamentales que, sin distinción de raza, sexo, idioma o religión, la Carta de las Naciones Unidas reconoce a los pueblos del mundo]. Para compactar y desarrollar estos conceptos, Moore regresó a su ya entonces clásica composición inspirada en el dios maya del agua Chac Mool, pero su figura se transformó en una imagen femenina, misma que quizás aludía a la madre tierra en su conjunto, y cuya composición, en que las formas subían y bajaban, entraban y salían con una fluidez impecable, recordaban su interés por identificar la anatomía humana con el paisaje (…). Este eco entre el cuerpo y la geografía, además de la estructura de la pieza como una cinta de Moebius humanizada, parece lanzar el mensaje de que el sólido dinamismo de la escultura representa al pueblo humano en su casa La Tierra y que somos un todo indisoluble y que eso debía anteponerse a cualquier diferencia ideológica, religiosa, cultural o racial. Para reforzar el carácter simbólico e internacionalista de esta escultura, Moore hizo la pieza con un inmenso bloque de mármol de Carrara de 16 pies, extraído de una cantera que durante el Renacimiento surtió de piedras a Miguel Ángel. Ahora que las bombas estallaron tan cerca de la reunión del G-8, es preciso que el mensaje de esta escultura, que es la misión de la Unesco y la ONU, sea retomado de inmediato. Cualquier violación o excepción que con respecto al derecho internacional o a los derechos humanos y la libre expresión se realice desde las grandes potencias, derivará en el incremento del terrorismo, la inestabilidad social y económica del mundo, pues si los miembros del Consejo de Seguridad violan la Carta de la ONU, hemos dado por hecho la ineficacia de los organismos internacionales para mediar en el planeta y garantizar la paz y el bienestar global. Es hora de actuar a favor de estos principios, no de fomentar el círculo vicioso de la guerra.” Estas son las ideas sobre el terrorismo y la guerra que me censuraron en Letras Libres.

martes, noviembre 22, 2011

Enrique Krauze y la reconquista española

Enrique Krauze y el ESPURIO que caga en Los Pinos


Como parte de un proyecto de expansión imperial que hoy se encuentra en crisis, la inversión española se expandió enormemente en América Latina a fines del siglo pasado y comienzos de éste. En pocos años, compañías peninsulares del sector financiero, energía y comunicaciones, se transformaron, gracias a la venta de garaje de las empresas estatales instrumentadas por los gobiernos neoliberales de la región, en consorcios trasnacionales. Las empresas ibéricas se ubicaron en posiciones de liderazgo.

Trinidad Jiménez, secretaria de Estado para América Latina del reino español, lo reconoció en 2007. “El futuro de España como país –dijo al periódico El País– está en América Latina.” Y agregó: En general, las empresas españolas están muy bien en América Latina. A todas les va bastante bien, todas ellas tienen interés en seguir invirtiendo.

La nueva reconquista española caminó de la mano de una poderosa ofensiva ideológica. Importantes intelectuales hispanoamericanos fueron reclutados a la causa. Enrique Krauze fue uno de ellos. El director de Letras Libres se convirtió en un propagandista de lujo de la nueva cruzada peninsular, por la que abogó en multitud de escritos y conferencias.

Si Iberoamérica es para la nueva-vieja derecha española Nuestra América, es decir, la de sus grandes trasnacionales, para Krauze la región no tiene más futuro que alinearse con el otro lado del Atlántico. América Latina –escribió en 2003– es un polo excéntrico de Occidente, pero es Occidente. Para seguir siéndolo necesita mirar hacia la España moderna, no hacia el pasado indígena o virreinal. Y necesita mandar al basurero de la historia los cuatro paradigmas de su retraso ancestral.

La clase política y la nomenclatura cultural ibérica reconocieron el compromiso del escritor con sus propósitos y lo honraron con premios, halagos y la distribución de su revista en aquellas tierras.

Letras Libres recibe una subvención pública anual del Ministerio de Cultura español desde el año 2002, a pesar de que tiene apenas 300 suscripciones y de que distribuye en kioscos de prensa solamente entre 200 y 400 ejemplares más.

En la presentación a una entrevista que le hizo en 2003, el periodista español Hermann Tertsh puso sobre la mesa las cartas del juego peninsular. “Cuando por estos lares aparecen intelectuales o políticos forjados en el odio de clases, etnias o naciones –escribió–, algunos parecen olvidar que existen hombres que, como Enrique Krauze, hoy probablemente uno de los más relevantes en Iberoamérica –término que prefiere el galardonado–, defienden en aquel mundo hispanohablante una vida, unos modos y una sociedad liberal como la que se ha impuesto en la vieja Europa y ante todo en España, para él siempre referencia”.

El escritor correspondió defendiendo los intereses de Madrid. Según él, los cuatro jinetes del Apocalipsis iberoamericano que lastran su entrada a la modernidad por la puerta de los Pirineos son el militarismo, el caudillismo populista, el marxismo revolucionario y la economía estatalizada y cerrada. En otros escritos añade a ellos el fantasma del indigenismo radical. Excepto el jinete del militarismo, todos los otros demonios son los que animan la resistencia continental contra el neoliberalismo y frenan las presiones de las compañías españolas por expandir sus inversiones y apropiarse del sector público latinoamericano.

De la mano de sus patrocinadores españoles, Enrique Krauze ha hecho de la difusión del evangelio neoliberal y la crítica de los gobiernos progresistas y los movimientos populares de la región una de sus principales misiones intelectuales. Los nuevos aires que soplan en el continente le resultan intolerables. El socialismo cubano, el mandatario venezolano Hugo Chávez, el líder indígena boliviano Evo Morales y el mexicano Andrés Manuel López Obrador (al que llamó el mesías tropical) son parte del repertorio de sus villanos favoritos.

Un ejemplo, entre otros muchos, de esta santa alianza entre el escritor y la derecha española fue su participación, en plena campaña presidencial de 2006 en México, en el foro La fuerza de las ideas y el futuro de América Latina, organizado por la Fundación del PAN Rafael Preciado Hernández y por la Fundación para el Análisis y los Estudios Sociales (FAES). Allí expresó su preocupación por que un triunfo de López Obrador condujera a la reconstitución del viejo sistema político, sin controles, y con tendencias marcadamente autoritarias y mesiánicas. En el mismo evento, el ex presidente español José María Aznar se manifestó en favor de que el PAN y su candidato Felipe Calderón ganaran la elección presidencial del 2 de julio.

La relación de Enrique Krauze con la FAES es estrecha y antigua. El escritor mexicano es conferencista frecuente en sus foros y algunos de sus escritos pueden consultarse en los archivos de la fundación. Según Marcos Roitman, Enrique Krauze participó en la elaboración de América Latina: una agenda de libertad, trabajo colectivo cuyos creadores son los dirigentes del Partido Popular y los empresarios españoles con intereses en la región como el BBVA, el Santander o ENDESA. Ideólogo de la derecha española, muchas de las tesis que sostiene el director de Letras Libres fueron incorporadas al documento.

La FAES es una institución sin ánimo de lucro, ligada al Partido Popular, que promueve los principios ideológicos de la derecha política ibérica. Su presidente es José María Aznar. Se propone enfrentar las diferentes amenazas que padece la democracia en el mundo, como el avance del populismo revolucionario en Iberoamérica, los movimientos antiglobalización...

El activismo intelectual del director de Letras Libres contra la izquierda latinoamericana es notable. Lo mismo maquila libros contra Hugo Chávez, en el mejor estilo de lo que Claudio Lomnitz explicó en Krauze y su fábrica de historia, que asiste a eventos como el organizado en marzo de 2009 en Caracas, Venezuela, por el Centro para la Divulgación del Conocimiento Económico (Cedice), bautizado como Encuentro Internacional Libertad y Democracia. El centro es uno de los principales think tanks de la derecha venezolana. Promueve campañas en defensa de la propiedad y condena el estatismo, el corporativismo y el populismo del gobierno bolivariano.

Con esa trayectoria intelectual y esos intereses, ¿a quién le puede extrañar que Enrique Krauze haya publicado en Letras Libres un libelo en el que acusa a La Jornada de ser cómplice del terrorismo por no subordinarse a la cruzada antivasca de la clase política española?

miércoles, noviembre 16, 2011

Advierte Virgilio Caballero de boicot contra AMLO en medios de comunicación

Se corre el riesgo de que se repita el panorama del 2006 con el nombramiento de Andrés Manuel López Obrador como candidato a la presidencia de los partidos de izquierda; es decir, "una enemistad abierta y declarada en contra de López Obrador quien en estos 10 años vivió todo tipo de condenas de parte de los medios de comunicación", dijo el periodista Virgilio Caballero, en el marco del Seminario sobre Elecciones y los Medios de Comunicación organizado por la UAM Xochimilco.

No sólo se advierte un boicot, sino también una determinada y bien definida campaña de caracterización de López Obrador como "un enemigo del país y un enemigo para México", dijo Caballero.

Además, agregó el periodista, Enrique Peña Nieto como "candidato", ha sido definido en sus "condiciones políticas" por la televisión; está orientado a que el PRI repita en el poder, pero con más experiencia, "los medios y los recursos que utilizó en 70 años para imponer su voluntad", insistió Caballero.

Las televisoras no están contentas con la reforma política y "están dispuestas a echarla para atrás", dijo Virgilio Caballero, por lo que pidió a los ciudadanos que "vigilen el comportamiento de los medios de comunicación; tanto o más que a los partidos políticos".

Los procesos electorales, dijo el periodista a decenas de estudiantes y académicos universitarios, "deben ser equitativos, legales, transparentes e imparciales"; estas mismas características debieran exigirles a los medios de comunicación, sentenció Caballero, pues principalmente el llamado "duopolio televisivo", determina el curso de una elección e influye sobre la voluntad ciudadana, violenta las normas legales e impone su vision del mundo y sus necesidades políticas a los ciudadanos y al proceso electoral.
Leer Nota AQUI

domingo, noviembre 06, 2011

Los medios y AMLO

AMLO trabaja sin descanso, mientras en los medios están los panistas, Peña, Beltrones, Cárdenas, Ebrard.

1. Dedico mi tiempo a observar la política mexicana y de América Latina, y en los últimos 15 días no he sabido nada de López Obrador; estoy seguro que anda en su gira cinco mil en las poblaciones y rancherías más perdidas y lejanas de México. Entre tanto los empresarios, en medio de gran alharaca de medios, recibieron al brasileño Lula da Silva, a Calderón, a Peña Nieto, quien aprovechó a Lula para la foto; Cuauhtémoc Cárdenas recibió un premio en el senado otorgado por la clase política que se regodeaba en saludos; el empresario cultural Enrique Krauze es entrevistado en varias estaciones de radio y TV hablando de su libro contra los “redentores”, es decir, contra AMLO. Confieso que prefiero mil veces la política de AMLO porque siempre he despreciado la política de salón, de saludos y de vino; pero en una campaña política burguesa y empresarial dudo que se logren buenos resultados electorales.

2. Los funestos medios de información, incluso La Jornada, han publicado en primera plana grandes fotografías del trío de panistas –de los que licuados no haces uno-, así como de Peña Nieto, Lula, Cárdenas, Ebrard, Beltrones, pero de López Obrador nada. Si los medios de información tienen razón al repetir que “quien no aparece en los medios no existe”, no se entonces que hará López Obrador para que su campaña política sea realmente victoriosa. Si los votos respondieran al trabajo permanente y a la honestidad, en los comicios en todo el país AMLO tendría el 80 por ciento de los votos, Peña Nieto 10 y el candidato del PAN 5 por ciento; pero en México se ha demostrado que quienes obtienen la Presidencia son los que mejor se mueven al interior de la clase empresarial, mantienen mejores relaciones con el clero y llegan a acuerdos con la embajada yanqui. Los votos se compran por grupos de interés con regalos y
dinero.

3. Las campañas contra López Obrador han arreciado en las últimas semanas en los medios de información. Palabras del brasileño Lula, declaraciones de Cárdenas en la Embajada y su discurso por la Medalla Belisario, entrevistas a Krauze, manifiestos por gobiernos de coalición, discurso privatizador de Peña Nieto; todo ello ha sido usado contra López Obrador por los funestos locutores (López Dóriga, Gómez Leyva, José Cárdenas y demás empleados de Televisa y Radio Fórmula; ante ello las respuestas o reflexiones de AMLO han sido nulas o silenciadas. El intelectual del sistema neoliberal, Enrique Krauze –como en 2006- parece haber escrito un libro especial contra el “redentor” López Obrador y todos los “redentores” y “caudillos”; reclama Krauze, como pide de manera permanente la Dresser y toda la clase política y empresarial, candidatos civilizados que no protesten en las calles, que no confronten, que sean decentes y civilizados.

4. La clase política (PRI, PAN, PRD) y empresarial que asiste a todos los homenajes, festejos, reuniones de alto nivel o actos políticos en grandes salones, quiere una izquierda decente, civilizada, con buenos modales, capaz de llegar a acuerdos, encabezada por Ebrard, los Cárdenas y los “chuchos”. Señala Cárdenas: ¿Cómo no reconocer al presidente de la República si de él depende todo el gobierno? Y con él coinciden Ebrard, los “chuchos”, todos los gobernadores y exgobernadores del PRD. La realidad es que crece la cargada contra López Obrador y, si éste no logra controlar al PRD poniendo a gente que lo siga, es probable que pierda ante Ebrard la candidatura de ese partido y si la gana lo más seguro es que el PRD de Zambrano, Ortega, Navarrete, Acosta y Ramírez, le haga un gran boicot –como pasó en 2006- con un trabajo sucio contra la candidatura de AMLO.

5. Espero que los tres mil y tantos comités que ha logrado organizar AMLO en todas las poblaciones del país a lo largo de seis años de visitas y mítines, sean suficientemente fuertes para que no sean comprados y quebrados por la avalancha del derechismo PRI-PAN cargado en camiones de regalos, confetis, además de autobuses de artistas, payasos, sonidos, radio y TV. Luego resulta que ante la profunda miseria que tiene nuestro pueblo, ante las enormes carencias de siglos que sufre, cuando le ofrecen un saco de cemento, un docena de láminas de cartón, una bicicleta, un motor de agua, un instrumento de trabajo o 200 pesos, no puede resistirse a entregar la credencial del voto. Mucho más cuando el gobierno le ofrece a la población con miras en la campaña, pisos de cemento para sus casas, la construcción de un parque o un mercado público. Así ha sido la historia de la compra de votos en México desde hace
un siglo.

6. Recuerdo que López Obrador en 2006 se negó a ser un instrumento de los medios de información y comenzó a andar sólo. Meses después se puso a comprar tiempos en los medios y le vendían en horarios de la madrugada –de 1 a 5 de la mañana- y los tuvo que aceptar. Así que aquí debe desarrollar una gran estrategia que le permita superar con crecimiento esa manipulación de los medios que hoy por hoy sólo han servido para silenciarlo o de plano para aprovechar cualquier cosa para desarrollar campañas de desprestigio. ¿Cómo se puede explicar que Peña Nieto, totalmente desconocido, sin hacer campaña política, lo estén presentando desde hace un año como el encabezador de las encuestas nacionales? ¿Cómo Ebrard, que es una figura política muy menor, que le debe el cargo de gobierno del DF al mismo López Obrador, ahora –después que empresarios, Calderón y los Chuchos le calentaron la cabeza- quiere
disputarle?

7. López Obrador y sus asesores de confianza tienen que encontrar el camino diferente por donde debe caminar la campaña. AMLO debe construir una ruta distinta a la de 2006 cuando aún tenía muchos apoyadores entre la clase política. Durante seis años AMLO creció de manera abrumadora entre los campesinos y los sectores más pobres, pero perdió apoyos entre las clases altas y medias altas que son quienes mueven todos los hilos del poder. Es el motivo por el que no he dejado de pensar en un Plan B como salida en caso de que las elecciones se vean claramente imposibles de ganar y que se hubiese propagado una desbandada que tuviera que ver con el narcotráfico, la intervención yanqui o el incremento de la represión brutal contra la población. Muchas cosas pueden suceder en este México de 52 mil asesinados. Por eso los asesores de López Obrador deben tener una profunda visión de lo que podría suceder.

http://pedroecheverriav.wordpress.com

sábado, septiembre 24, 2011

Mahmoud Ahmadinejad en la ONU

Un video que puede ser objeto de censura. Y ya no es tanto el video en sí, o lo que dice Adamdinejah, sino lo repulsivo que resulta que los que se vanaglorian de ser líderes en difundir la democracia y la libertad de expresión, no cesen en buscar cómo censurar lo que no les interesa o tergiversar realidades que no les gustan que se sepan.

http://youtu.be/fOs-vxnnsxs

'9/11 was an inside job': Full speech by Mahmoud Ahmadinejad at UN
Iran's president sparked a mass walk-out by US delegates yesterday after telling a UN summit that most people believe the American government was behind the 9/11 attacks.

http://youtu.be/k4phNuwx8Hs

domingo, agosto 15, 2010

Desde Venezuela: Tres mentiras y tres verdades sobre Cuba

Con el tema eléctrico, la oposición venezolana ha vuelto a demostrar cuán lejos puede llegar en su síndrome de “negacionitis”. Bastaron 24 horas de visita en Venezuela del Ministro de Informática y Comunicaciones cubano Ramiro Valdés, para que se inflamara el coro periodístico de los medios privados contra la Isla y su Revolución. Han dicho de todo: desde que Valdés vino a dirigir el sistema eléctrico (un absurdo que debió provocar carcajadas en el mismísimo Alí Rodríguez Araque), hasta que fue convocado por Venezuela para censurar Internet (argumento todavía más risible, en un país repleto de infocentros, con 77 de cada 100 personas conectadas a la red).

Publicado por Patria Grande, Venezuela

Una vez más, quienes practican como deporte el oficio de negarlo todo asumen a Cuba como blanco, pero en el fondo apuntan más allá. A la oposición le revuelve el estómago que Venezuela haya cambiado la orientación de su brújula. En lugar de implorarle soluciones al Norte (algunos tiburones trasnacionales habrían hecho las delicias con la actual situación del Guri), la Revolución bolivariana ha encontrado en sus propios técnicos, junto a brasileños, argentinos y cubanos, una vía para enfrentar de conjunto uno de sus principales desafíos.

En el caso específico de los cubanos, se trata de especialistas que visitaron, sin alarde ni rimbombancia mediática, algunos estados del país, a fin de identificar acciones de colaboración allí donde Cuba acumula una mayor experiencia: la instalación de grupos electrógenos para descentralizar la generación y distribución de electricidad, y las políticas para el ahorro y uso eficiente de la energía.

Pero para los enfermos de “negacionitis” no vale ninguna explicación. Se les hace la boca agua con cualquier pretexto útil para saborear una de sus tesis más apetecidas: la supuesta cubanización de Venezuela. Así lo confirma la prensa privada de los últimos días, con argumentos que, aunque sea brevemente, valdría la pena detenerse a desmontar:

1. El sistema eléctrico de la Isla, siendo supuestamente uno de los más atrasados de la región, es la causa de apagones interminables y, por ende, no sirve como referente de soluciones a Venezuela.

Desde mayo de 2006, Cuba está exenta de apagones, como resultado de la aplicación de una Revolución energética que logró compensar los desequilibrios entre demanda y oferta de electricidad.

Ciertamente, los años más duros del llamado Periodo Especial trajeron consigo drásticos cortes eléctricos en la Isla, pero la crisis de generación logró solventarse progresivamente con la sustitución de equipos electrodomésticos ineficientes, el cambio de bombillos incandescentes por ahorradores, la instalación de grupos electrógenos capaces de generar más de 2000 MegaWatts y la exploración cada vez más sistemática de fuentes alternativas de energía, entre otras medidas.

Otro logro de la Revolución energética tiene que ver con la reducción de pérdidas en la trasmisión y distribución de electricidad. A través del cambio de medidores, la solución a problemas de bajo voltaje y la rehabilitación de las redes eléctricas, la Isla rebajó las pérdidas de distribución hasta menos de un 15%, muy por debajo de lo conseguido por muchos países de América Latina, incluido Venezuela.

2. Cualquier ayuda procedente de Cuba se inscribe dentro de un presunto modelo “neocolonizador”, que encubriría sus propósitos de tutelaje tras una fachada de solidaridad.

Uno de los argumentos más ridículos al respecto fue esgrimido nada menos que por Antonio Pasquali, quien llegó a denunciar en un programa de televisión un “chip controlador”, supuestamente colocado por cubanos en tarjetas electrónicas.

La lógica de Pasquali, tal vez influida por una fase aguda de “negacionitis”, es la misma que ve detrás de cada médico cubano a un espía, en los instructores de arte de la Isla a torturadores disfrazados, en las medicinas suministradas por Barrio Adentro instrumentos para practicar auténticos lavados de cerebro.

Nada de lo anterior extraña. Que un país como Cuba haya llegado tan lejos en las propias narices de los Estados Unidos, aún en medio de los daños multimillonarios provocados por el bloqueo, solo puede explicarse validando las potencialidades de su proyecto socialista.

Y sería mucho pedirle a quienes padecen “negacionitis”. Para ellos, no tienen ningún significado los miles de médicos cubanos que prestan sus servicios en acto de solidaridad por el mundo. Ni la calidad del sistema educativo de la Isla, que garantiza, por ejemplo, un puesto laboral seguro a la totalidad de los egresados universitarios. Ni quienes, desde el ámbito deportivo, ubican a la nación caribeña en la vanguardia de certámenes olímpicos y mundiales. Como si pudieran formarse deportistas, artistas, educadores, intelectuales y médicos por arte de magia, y no como resultado de políticas proporcionalmente mucho más ambiciosas que los recursos disponibles para la pequeña Isla.

En realidad, las relaciones entre Venezuela y Cuba han saltado al siglo XXI como referente de eso que llaman “otro mundo posible”. Nada tienen que ver con tratados caducos de libre comercio, ni con el rígido pragmatismo impuesto por el Dios mercado. Es solidaridad equitativa entre hermanos, que se unen incluso para ayudar a terceros. Si no que lo diga, por citar un ejemplo reciente, el pueblo de Haití.

¿Que Venezuela vende a Cuba petróleo a precios preferenciales? Es cierto. Pero la Isla le reciproca con servicios antaño inasequibles para los más necesitados. Solo un dato: hasta el 5 de febrero de 2010, habían recibido atención médica en Cuba -incluidas costosas operaciones quirúrgicas– 22 mil 962 pacientes venezolanos, quienes, en su mayoría, viajaron a la Isla junto a un familiar acompañante. En todos los casos, la transportación, el hospedaje, la alimentación y, por supuesto, el tratamiento de salud, fueron gratis.

3. El modelo cubano es hijo de una filosofía de pensamiento único, cuyas recetas se pretenderían traspasar a Venezuela.

Este es uno de los argumentos más trillados, y por eso mismo, uno de los más sintomáticos de estupidez. Tanto adjetivo demonizador se ha pronunciado contra Cuba, que algunos, lastimosamente, terminan privándose de la posibilidad de entenderla como un país normal.

Cierto que el bloqueo ha dejado su impronta negativa en la Isla, pero los cubanos son expertos en buscar soluciones ingeniosas y se las arreglan para exhibir indicadores de salud, educación y cultura todavía soñados en América Latina.

Al desandar sus calles, uno siente cómo va deshaciéndose la maleta de prejuicios que carga encima. Las principales avenidas, como regla desiertas de policías, contradicen frontalmente el supuesto del Estado represor. Hay orden, pero no a costa de balas de caucho, gases lacrimógenos o chorros de agua. Los tiroteos y muertos de antaño sobreviven en el recuerdo de los más viejos, pero contrastan con el sosiego de jóvenes que, aún después de medianoche, se aferran al aire de mar permanentemente provisto por el Malecón de La Habana.

La invocada vigilancia del Estado totalitario, presuntamente omnipresente, se estrella contra el hecho de que los cubanos comentan y se cuestionan todo con absoluta libertad. Cada habitante de la Isla se cree con las claves para arreglar el mundo y perfeccionar su socialismo, porque la política en Cuba se concibe como espacio para la argumentación y no para la sumisión ideológica.

Ese es el espíritu que prevalece también en las universidades, convertidas con la Revolución en verdaderos hervideros de ideas. El ingenuo visitante esperará encontrar alumnos disciplinados en las doctrinas de Marx, Engels y Lenin, pero tropezará asombrado con una especie de sancocho filosófico dentro de los planes de estudio: desde las creativas interpretaciones del marxismo de Antonio Gramsci, pasando por las teorías sobre el poder de Michel Foucault, hasta los escritos sociológicos más recientes de Pierre Bourdieu. Es hasta posible que en las facultades cubanas de Ciencias Políticas se dedique menos tiempo a estudiar el pensamiento socialista, que a hurgar en los clásicos del liberalismo burgués.

¿Cómo analizarían tales hechos los enfermos de negacionitis? Seguramente como hasta ahora: pasándoles por encima con sus aplanadoras mediáticas. Para ellos, demonizar a Cuba es un negocio rentable en tanto permite demonizar también a Venezuela y, por extensión, al Presidente Chávez.

Pero no alcanzan a calcular que, más tarde o más temprano, la realidad se impone. Aún con 50 años de bloqueo, Cuba saca fuerzas para sobreponerse a sus problemas y andar por el mundo crecientemente acompañada.

Venezuela, por su parte, apuesta a un socialismo del siglo XXI cuyo solo nombramiento sugiere diferencias respecto a la praxis que le antecedió. La Revolución bolivariana -cada vez más revolucionaria y menos vulnerable a tentaciones reformistas- va fundando a su paso lo que debe ser fundado: por aquí las misiones, por allá las comunas, por todas partes un nuevo sentido de la vida, aunque los enfermos de negacionitis sigan negándolo todo, sin darse cuenta de que, por ese camino, terminarán negándose a sí mismos.

Canal Once: truculencia

Manuel Bartlett

Escucha al autor AQUI.

El Canal 11, XEIPN, del Politécnico, fue secuestrado por el Presidente mediante Gobernación para fines ajenos a los asignados por su Ley Orgánica. Avance en la utilización de las televisoras para manipulación.

El Art. 32 de la Ley Orgánica estipula que el Canal tiene como “función sustancial (...) difundir y defender la cultura nacional, la historia, la tradición, las costumbres y nuestra idiosincrasia respecto del extranjero”. El Reglamento asigna actividades precisas: educación, elevación del nivel cultural de la población, difusión de valores culturales, científicos, humanísticos y sociales. Canal Once es por sus fines estratégico para México.

Su conversión en instrumento político del Ejecutivo ha sido truculenta. Inicia con la desnaturalización de su programación. El secretario de Educación nombra al director del Canal, fiel a los intereses del Ejecutivo, y ha deformado sus objetivos, convirtiéndolo en caricatura de Televisa. Su página de internet exhibe la programación de series extranjeras, frivolidades, carencia de cultura, valores científicos y de “nuestra idiosincrasia”.

El director obligado a apoyarse en un Consejo Asesor que no integran, debe presentar al director de IPN la programación apegada a “los modelos educativos y de integración social”, por tanto los directores del Instituto son responsables de la degradación programática. Eliminan el logo del IPN, cambian el nombre, y la mitad de su promoción son apoyos al presidente Calderón. Desnaturalizada la programación, puede ya ser utilizada para fines políticos, comerciales, privados.

El segundo paso del despojo es la firma de un convenio del IPN y un singular organismo de Gobernación, denominado Promotor de Medios Audiovisuales. El Politécnico compromete: poner a disposición del OPMA toda su programación para retransmitirla en frecuencias de cobertura propiedad de OPMA; a entregar la programación “en tiempo y forma”, enviar mensualmente la programación. OPMA se apodera gratuitamente de la programación del Canal, talento, capacidad técnica, intelectual, para retransmitirla conforme a fines ajenos al IPN. Casualmente, el presupuesto raquítico del Canal se duplica, recibe una asignación de 466 millones de pesos que usufructuara OPMA de Gobernación.

OPMA, creado para generar y distribuir contenidos audiovisuales, informar sobre acciones gubernamentales, cuenta con permisos recientes para operar estaciones de televisión de interés público. El convenio le da instrumentos de control y omite los objetivos sustanciales educativos del Canal.

El despojo culmina en una ceremonia de “Ampliación de la cobertura de Once TV México”, evento de claudicaciones y mentiras. Calderón anuncia: el Canal amplía su cobertura, pasa de 28% de telespectadores a 45%; se fortalece “no sólo al Canal Once, sino a la televisión pública”. México necesita televisión del conocimiento, producciones de Estado, televisión científica y tecnológica, para eso, “se fortalece al Politécnico y su Canal al pasar de una televisión que no es sólo del Politécnico sino de México”, “televisión de Estado”.

Mentira, no fortalece al Canal, la ampliación de cobertura se da en estaciones de Gobernación, no se las concesionan al Politécnico. Calderón le cambia de nombre: Once TV México, no del IPN, le llama televisión de Estado siendo de un organismo educativo y cultural, cuyos fines se pierden; pierde México.

La directora del IPN agradece el honor de tener al imaginativo Presidente: la televisión es para formar individuos reflexivos, la programación del Once “es para todos”. Enciendan y comprueben. Comprobamos la ausencia cultural. Presume: “portamos en el pecho el escudo del Poli y en la espalda el del Canal Once” aunque el escudo del Canal ya no tenga el escudo del Poli.

Hasta dónde llegará el Presidente atropellando leyes e instituciones. Repudia la televisión pública, venera a la privada que ya está a la expectativa, algo les habrá prometido para tranquilizarlos so pena de recibir nuevos regaños de Televisa.

mbartlett_diaz@hotmail.com

Ex secretario de Estado

martes, agosto 10, 2010

Documental contra Gobierno venezolano difundido por CNN es ''terrorismo mediático''

Los analistas, Camilo Pérez, de la Universidad Autónoma de México, y Gonzalo Gómez, miembro del equipo fundador de Aporrea, en un debate difundido por teleSUR, coincidieron en que en el documental ''Los Guardianes de Chávez'' se evidenció una clara intención de perjudicar el Gobierno del mandatario venezolano.






El profesor de la Universidad Autónoma de México, Camilo Pérez, denunció este martes que el documental "Los Guardianes de Chávez", producido por dos periodistas españoles, además de tergiversar la realidad, cae en lo que denominó un "terrorismo mediático".

Durante un debate transmitido por teleSUR, Pérez consideró que el trabajo audiovisual de los españoles, transmitido por CNN, "es un ejemplo de lo que yo definiría terrorismo mediático e ideológico, una guerra mediática ideológica internacional contra (...) Hugo Chávez y contra el proceso revolucionario bolivariano".

"Estamos viendo otro ejemplo más de los medios masivos de comunicación utilizados como armas de desinformación y de manipulación", agregó Pérez.

Resaltó que "la desproporción en torno al enfoque no es casual, tratándose de CNN lo que estamos viendo es una orquestación de la información, sirviendo un fin político tendencioso",

"Todo fue muy bien planeado pero muy mal ejecutado en términos de los valores de producción y promoción de una información verídica, veraz, objetiva y que realmente refleje la realidad".

El profesor Camilo Pérez también denunció que con la difusión del documental, la cadena CNN buscó empañar la reunión entre los presidentes de Colombia y Venezuela.

En el debate también participó Gonzalo Gómez, miembro del equipo fundador de Aporrea, quien indicó respecto al tema que: "No soy periodista de carrera sino que soy lo que llaman periodista popular y trabajo en el sitio de internet aporrea.org, donde están colgados los videos originales reproducidos por televisoras españolas así como el análisis de esos videos que fueron usados como un mecanismo de manipulación".

"Ahí hay una serie de asociaciones de imágenes, de propaganda subliminal, de laboratorios mediáticos interconectados entre sí que tiene que ver con el capital financiero y con intereses de algunas potencias", sostuvo.

"En Venezuela hay un proceso de cambio que está confrontando los intereses del capitalismo", dijo, por lo que surgen este tipo de materiales mediáticos.

El documental "Los Guardianes de Chávez", difundido por la cadena CNN, es un trabajo que intenta vincular las milicias venezolanas con la organización insurgente española ETA y con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).

El video se basa en la denuncia emitida en marzo de este año por el juez español, Eloy Velasco, quien intentó vincular al Gobierno de Hugo Chávez con una supuesta cooperación con la guerrilla colombiana y el grupo ETA.

Tras la denuncia, el canciller venezolano, Nicolás Maduro, reclamó que las declaraciones del magistrado estuvieron argumentadas en información que surgió de la cuestionada computadora del fallecido guerrillero Raúl Reyes.

La computadora a la que se hace referencia, supuestamente se recuperó, luego de un bombardeo ilegal que ejecutó el Ejército colombiano en territorio ecuatoriano, bajo la excusa de desmantelar un campamento de las FARC, el 1 de marzo de 2008.

En el ataque murieron 25 personas, entre ellas, el número dos de las FARC, Raúl Reyes, mientras que otras resultaron heridas. Aunque todo el lugar bombardeado quedó destruido, el Gobierno de Álvaro Uribe afirmó que recuperó intacta una computadora que supuestamente pertenecía al guerrillero.

jueves, abril 22, 2010

El tema nuclear en la agenda internacional

Barack Obama durante la Cumbre Nuclear en Washington.

Olga Pellicer

MÉXICO, D.F., 21 de abril.- Las armas nucleares son un peligro para la humanidad. Esta aseveración es inobjetable; sin embargo, no conmueve, no produce alarma, no acelera los pasos para evitar la proliferación de las mismas. No ha sido sino hasta últimas fechas que el tema ha recuperado importancia ante la opinión pública y los medios de comunicación internacionales.

Los motivos para la atención hacia el peligro nuclear en la agenda internacional son varios: la firma del acuerdo entre Rusia y Estados Unidos para reducir sus cabezas nucleares y establecer un sistema de verificación que aliente la confianza mutua y propicie, eventualmente, mayores reducciones; la Cumbre celebrada en Washington para advertir sobre el peligro del terrorismo nuclear y tomar medidas para combatirlo; la ofensiva diplomática para intensificar las sanciones a Irán y detener, quizá, su avance hacia la fabricación de la bomba nuclear; finalmente, aunque no de menor importancia, la cercanía de la Conferencia de revisión del Tratado de No Proliferación, el documento más importante para evitar la proliferación nuclear.

Las acciones protagonizadas principalmente por Estados Unidos y Rusia han sido vistas con optimismo moderado. El número de cabezas nucleares eliminadas en ambos países es pequeño, comparado con el de las que permanecen activas; no se han modificado las doctrinas de defensa que otorgan importancia al armamento nuclear para la seguridad nacional; no ha cambiado la posición de países como Francia, Reino Unido o China, que saben bien cuánto importan sus arsenales nucleares, por pequeños que sean, para mantenerlos en la “élite del poder”.

Es discutible si se avanza, o no, hacia el mundo sin armas nucleares que prometió Obama hace poco más de un año en Praga. Y sin embargo, no se puede negar que lo ocurrido en las últimas semanas, aunque sea muy limitado, va en la buena dirección. Es bueno pavimentar el camino para el entendimiento entre Estados Unidos y Rusia en materia nuclear; es bueno ampliar el consenso para tratar el caso de Irán en el Consejo de Seguridad; es bueno ayudar a que se tome conciencia de la posibilidad de que materiales nucleares caigan en manos de terroristas; es bueno, en fin, que el mundo recupere la preocupación por el peligro de las armas nucleares, aun si dicha preocupación no corresponde a la profundidad de las acciones que se realizan. Todo ello es necesario, entre otras cosas, por el interés renovado en el uso pacífico de la energía nuclear.

Durante los años de la Guerra Fría, México fue un actor importante en materia de desarme, no proliferación y uso pacífico de la energía nuclear. En aquella época se inició, negoció y llevó a feliz término la negociación para el Tratado de Tlatelolco. Se convocó a una reunión de seis jefes de Estado o de gobierno, provenientes de todos los continentes, para alentar la reanudación de pláticas sobre desarme que se habían suspendido entre Estados Unidos y la entonces Unión Soviética. México era un país muy reconocido en todas las actividades que se efectuaban en la Conferencia del Desarme o en la Asamblea General de la ONU para mantener viva la causa del desarme. En otro orden de cosas, puso en marcha la central nuclear de Laguna Verde, para la generación, por ahora, de 4% de la electricidad que se consume en el país.

Luego, todo lo nuclear fue cayendo en el olvido. Una serie de circunstancias internas y externas motivaron que se debilitaran los foros ocupados del desarme y fuese imposible detener la proliferación nuclear, como lo evidenciaron los casos de la India, Pakistán y, aun si no lo declara, Israel. Por otra parte, los terrores producidos por accidentes nucleares colocaron en segundo término la energía nuclear como fuente de electricidad.

Para México ni los peligros de las armas nucleares ni la utilización pacífica del átomo volvieron a cobrar importancia. No fue así en el resto del mundo. Desde comienzos del siglo XXI la energía nuclear fue recuperando importancia para cuestiones de seguridad o producción de energía. En el primer caso, porque el temor al terrorismo nuclear, después de los acontecimientos del 11 de septiembre, llevó a buscar mecanismos de control sobre toda instalación que tuviese materiales que pudieran ser utilizados para producir una bomba nuclear. En el segundo caso, porque la búsqueda de energías alternativas que no produzcan gases de efecto invernadero se colocó en el corazón de las políticas energéticas en la mayoría de los países.

México se ha quedado al margen de esos desarrollos. Se necesitó la reciente Cumbre convocada por Obama para que decidiese, al fin, realizar la sustitución del combustible nuclear utilizado en el Instituto de Investigaciones Nucleares, una demanda que no se había atendido desde hace casi 10 años. Otro tanto sucede con el Protocolo Adicional de Salvaguardias del OIEA, el cual da a esa organización mayores facultades para monitorear importaciones, exportaciones y utilización de materiales nucleares. Es cierto que, siendo secretario de Energía, Felipe Calderón lo firmó en 2004, pero no se ha ratificado, a pesar de múltiples presiones ejercidas por el OIEA. Todavía no se ratifica al momento de escribir estas líneas, pero seguramente oiremos muy pronto que ya entró en vigor. De algo sirve, por lo visto, el llamado que se hace desde los más altos niveles de Washington.

Los compromisos aceptados recientemente en Washington para la seguridad de las instalaciones nucleares fueron inevitables; México no se puede quedar fuera de esas corrientes internacionales. Pero se requiere algo más que decisiones forzadas; se requiere una política que coloque a México al nivel de los países que tienen el uso y la seguridad de la energía nuclear al centro de sus planes de desarrollo a largo plazo. ¿Será posible dentro del ánimo que domina la política nacional?

domingo, enero 31, 2010

Destaca la vigencia de AMLO


Pocos, por no decir nadie, por lo menos que yo recuerde, ha recibido una critica tan rotunda, continua, masiva y despiadada como Andrés Manuel López Obrador. No hay día que no aparezca algún artículo o comentario en los medios atacándolo (en muchos es una notable y delirante obsesión); no hay semana que yo no reciba algún correo electrónico: algunos anónimos y otros reproduciendo comentarios, artículos o cartas de analistas y conductores de programas de tv. El tono casi siempre es el mismo: cero argumentos, chismes banales sin sustento, abundancia de adjetivos, vocabulario vulgar e intolerancia extrema.
Nadie está bajo una lupa tan extrema (más bien del microscopio), en cada movimiento que hace, cómo se viste, qué zapatos se pone, dónde come, qué carro usa y qué gasolina le pone. Y sin embargo, de nada grave y cierto se le puede acusar. Su actuar es franco abierto y público.
Cualquier personaje de la vida publica, y especialmente de la política, por muchísimo menos que esto ya habría sido declarado como político desaparecido. Sin embargo, AMLO está vigente y su influencia es total, al grado de haber marcado frecuentemente la agenda. Ha hecho pronósticos acertados y propuestas importantes, y en muchos casos tan relevantes que ha revertido decisiones de gran importancia. Es realmente un cogobierno desde la oposición y la memoria viva de una injusticia que no debe volver a suceder en México.
No hay actualmente ningún político tan cerca del México real, que conozca y ame tanto sus entrañas profundas, sus rincones más apartados y las angustias más olvidadas. Esto y la congruencia de su pensamiento y acciones es lo que le da la fuerza y legitimidad a su vigencia.
No pertenezco a ningún partido político, ni estoy afiliado al movimiento de AMLO. En esta época de decadencia y de incierto parto con dolor para México, de pocas cosas puede uno estar orgulloso, pero entre esas pocas para mi, están la UNAM y AMLO.


Carlos Noriega Félix, arquitecto y catedrático jubilado de la UNAM

martes, enero 19, 2010

La invasión mediática en Haití

Haití, la desesperación por los alimentos.


MÉXICO, DF, 19 de enero (apro).- A una semana de la tragedia haitiana que ha provocado 70 mil personas enterradas en fosas comunes, cerca de 200 mil muertos, un millón y medio de damnificados (casi 20% de la población) y unos 400 mil huérfanos, la paradoja de esta nación caribeña es terrible: nunca como ahora Haití ha concentrado la atención mediática global, pero a pesar de este fenómeno, la ayuda no ha llegado a los afectados en la misma magnitud e intensidad que el rating generado por los noticiarios televisivos, las agencias informativas y hasta los eventos del show bussines, como la entrega de los Globos de Oro.
Antes de que arribaran los miles de efectivos militares de Estados Unidos en esta especie de “invasión humanitaria”, a Haití ya habían llegado los “ejércitos” de las grandes cadenas televisivas occidentales, en una especie de “invasión mediática” para que el mundo viera, con esa mezcla de escozor y morbo, las pilas de muertos en las calles, la ausencia de gobierno y el exceso de comentaristas y reporteros “de la tragedia” que se han solazado en la destrucción de Haití.
Quizá sólo la hambruna de Somalia o el tsunami de Indonesia provocaron una reacción tan contrastante como la que se observa ahora en Haití.
Por un lado, hay una conmoción genuina y real de las audiencias que observan a todas horas las imágenes y los “reportes especiales” desde las ruinas de Puerto Príncipe pero, por otro, la incapacidad de las Naciones Unidas (ONU), la ostentosa gendarmería humanitaria de Washington y la descoordinación evidente para la asistencia médica y alimentaria han agudizado lo que supuestamente este exceso de cobertura mediática pretende evitar.
Tal parece que el monstruo del rating está a la espera de nuevas escenas dantescas donde se observe cómo un ciudadano de Haití arroja el féretro de un menor calcinado o que las revueltas y los saqueos provocados por la desesperación se transformen en una especie de guerra civil transmitida en vivo. En Haití parece surgir el reality trágico, un nuevo género que informa poco y satura mucho con imágenes conmovedoras.
La invasión mediática a Haití no ha permitido que el mundo conozca mejor a este país tan castigado por las potencias circundantes (desde Francia hasta Estados Unidos), tan estigmatizado por enfermedades y epidemias (apenas en la década de los ochenta, la ultraderecha consideraba que el sida era una enfermedad de “triple h”: homosexuales, heroinómanos y haitianos), ni que las audiencias aprecien la riqueza social, la auténtica solidaridad de una nación empobrecida, pero que ha sabido sobrevivir a la etiqueta de “nación más pobre de América Latina” que desde un inicio ha pesado sobre ella.
Resulta grotesco escuchar a los comentaristas que, “desde el lugar de los hechos”, sólo tratan de convencernos de que esta es “la peor tragedia que he visto en mi vida”, pero desconocen datos elementales de la historia reciente de Haití, qué sucedió con la transición democrática inconclusa y cuál es la corresponsabilidad de Washington y de la propia ONU en las continuas carencias de este país.
El enfoque emocional, por encima del enfoque informativo, ha prevalecido en la cobertura de las grandes cadenas, con notables excepciones que es difícil hallar en la pantalla comercial, tanto abierta como restringida.
Los haitianos no merecen ser un gran set del melodrama, ni un Teletón a modo para que los filántropos de siempre laven su imagen y culpas. Es necesario que Haití se transforme en el epicentro de un cambio en las estrategias de rescate y de ayuda humanitaria.
La derrota no es sólo de un gobierno incapaz de sacar a flote a su nación sino también de la ONU, que se encuentra envuelta en este “desastre logístico” que acrecienta el hambre, las enfermedades y la muerte.
Comentarios: jenarovi@yahoo.com.mx


lunes, enero 18, 2010

¿Se puede gobernar con el puro garrote?



Desde el principio del conflicto iniciado con la liquidación de Luz y Fuerza del Centro (LFC), el gobierno federal se basó exclusivamente en la fuerza... y en el engaño. Los que fueron por su liquidación, recibieron en general mucho menos de lo ofrecido. El público escuchó, a través de la televisión y en general de los medios de difusión controlados por grandes empresas, la denigración de LFC y de sus trabajadores, en especial del Sindicato Mexicano de Electricistas.
Los funcionarios del gobierno, desde el principio, optaron por la imposición, nunca por la negociación: primero liquídense, después hablamos. Y el secretario de Trabajo, pese a que se supone que su puesto es para mediar entre los factores de la producción, buscó distinguirse como el más agresivo. Se olvidó totalmente que el 16 de marzo de 2008 firmó como testigo, junto con otros funcionarios, el convenio de productividad. Menos aun se fijó en los avances que hubo a lo largo de la aplicación de este convenio y hasta la ocupación policiaco-militar de los centros de trabajo de LFC.
Ahora, se formó una comisión mediadora, en un principio aceptada por las dos partes. Fue formada por los coordinadores de los tres grupos parlamentarios más numerosos de senadores, incluido el del PAN, por el rector de la UNAM y el ex director general del IPN. Estos cinco mediadores llegaron a un conjunto de propuestas como base para la negociación. El SME, por votación unánime en su asamblea, aprobó las propuestas de los mediadores. La Secretaría de Gobernación, por conducto de un subsecretario, planteó al SME reunirse pero sin la comisión mediadora ni sus propuestas. La primera “propuesta” oficial de “liquídense y luego hablamos”, tiene su continuidad con esta actitud.
La comisión mediadora dio por terminada su participación en el asunto. Aclaró que si una de las partes no estaba de acuerdo con los puntos señalados, no se podía mediar, y el gobierno no los había aceptado. Recordamos que uno de los miembros de la comisión es el coordinador de los senadores del PAN. Veremos lo que sucede luego de la plática inicial.
No es de ahora el problema para el gobierno. Ya en las pasadas elecciones, en julio pasado, el PAN, partido gobernante, tuvo su mayor derrota. Ya no tenía mayoría en ninguna de las cámaras, pero ahora su minoría fue más marcada. Perdieron gobernadores y autoridades locales, incluídos municipios de la zona metropolitana.
Además del repudio electoral, el actual gobierno federal ha tenido muy diversas muestras de oposición. Ha habido declaraciones oficiales que son rechazadas incluso por agrupaciones patronales. No digamos las reacciones contra los aumentos en impuestos y precios de energéticos.
En este caso de los impuestos se ve muy clara la colaboración PRI–PAN, en su aprobación en las cámaras. Pero al mismo tiempo el PAN aparece como el culpable y se quiere cuidar la imagen del PRI. Luego que el PAN le cede posiciones, además de las que ganó en la elección, el PRI se siente ya en el trono. No cuida su imagen política, y cada vez más gente se da cuenta de la maniobra completa.
Mientras, van proliferando otros movimientos, que se coordinan con los mencionados. No sólo son las huelgas y otros movimientos del Sindicato Minero Metalúrgico. Son las protestas y luchas de campesinos y otros pobladores contra las compañías mineras que arrasan con los suelos para extraer, con tajo abierto, oro, plata y otros minerales. También son los cierres de carreteras y otras acciones de los que viven de los camiones de carga que recorren esas carreteras. El diesel –más caro incluso que la gasolina, cuando que era al revés–, es indispensable para mover los camiones, y cada vez cuesta más. También han subido de precio otros materiales, servicios y equipos necesarios para el transporte.
Los que viven del campo y de sus alimentos también se movilizan cada vez más. Son carísimos los fertilizantes, la electricidad para mover las bombas para el riego... y el diesel para los tractores y camiones.
Estudiantes y aspirantes a serlo, académicos y trabajadores universitarios, politécnicos y de la enseñanza en general, se ven afectados por las limitaciones al presupuesto de la educación. De ahí que hayamos visto a contingentes de éstos y otros orígenes en las recientes movilizaciones.
Muchos otros se empiezan a movilizar o lo han hecho. Varios ven la agresión al SME como un futuro ataque a ellos mismos. Telefonistas, los mismos mineros, trabajadores de diferentes empresas, también han participado.
Esta es la situación. Un gobierno incapaz del trato político y del enfoque adecuado a los problemas cada vez mayores, y al mismo tiempo un creciente movimiento de quienes reclaman solución o, por lo menos, subsistencia.
gershen@servidor.unam.mx

jueves, enero 07, 2010

Y se hizo la LUZ............


http://www.youtube.com/watch?v=gaqs9MIdPcQ


http://www.youtube.com/watch?v=O9W2PHJ62i0


http://www.youtube.com/watch?v=4OuyUH-RhG8


Sin información, no hay cambio

Si en México más personas se enteraran de la corrupción y la impunidad que abundan en el país, habría posibilidades de un cambio.

No de una revolución, sino de un cambio por la vía democrática, advierte el historiador Enrique Serna.
"El analfabetismo, en lugar de ser un detonador de revoluciones, puede ser, al contrario, un freno para ellas. Pensemos en la situación actual de México.
"En un país de 100 millones de habitantes, sólo hay un millón que lee periódicos", precisa.
El historiador, entrevistado por Francisco Martín Moreno para Reporte Índigo, afirma que los únicos beneficiados con este statu quo son precisamente quienes buscan evitar que las cosas se transformen.
"Como estamos en una situación de analfabetismo generalizado de la mayoría de los mexicanos, el poder se siente muy tranquilo, porque la gente que tiene acceso a la información realmente es muy poca en México", explica Serna.
A pesar de esto y de la tremenda situación de injusticia social, crisis económica y deterioro de la imagen de los partidos políticos, considera que el país no se encuentra en los albores de una revolución.
"Lo que sí veo es que hay un deterioro espeluznante de ingobernabilidad en varios estados en donde los narcotraficantes ya están en el poder", sentencia.
Serna observa este fenómeno en Chihuahua -particularmente en Ciudad Juárez-, Tamaulipas, Sinaloa, Michoacán y Veracruz.
"Esto puede generar una situación de guerra generalizada si nos descuidamos en algún momento", dice.
Narcotráfico, descontento social y analfabetismo se mezclan en el México contemporáneo. Aun así, ¿no vislumbra el historiador el peligro de un tercer movimiento revolucionario?
"No, yo no lo veo para nada en el horizonte. Porque, además, creo que cuando hay posibilidades de un cambio democrático, las revoluciones no tienen justificación.
"Creo que en México hay instituciones que permiten que el cambio se lleve por la vía democrática y legal, de modo que no hay pretexto para tener que tomar las armas", afirma.
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¿Quién es Enrique Serna?
Enrique Serna nació en 1959 en la Ciudad de México.
Es narrador, historiador y ensayista. Entre sus obras destacan las novelas "Uno Soñaba que Era Rey", "Señorita México" y "El Miedo a los Animales"; el libro de cuentos "Amores de Segunda Mano" y la colección de ensayos "Las Caricaturas me Hacen Llorar".
En el año 2000 obtuvo el Premio Mazatlán de Literatura por su novela histórica "El Seductor de la Patria".
Christopher Domínguez Michael incluyó uno de sus cuentos, "Hombre con Minotauro en el Pecho", en la "Antología de la Narrativa Mexicana del Siglo XX. Relatos Mexicanos de Finales del Siglo XX."

PARA ENTRAR A EXPERIENCIA INDIGO AQUI.

miércoles, enero 06, 2010

Movimientos: Orientar el descontento

Desde el poder se agudiza la política del miedo, que fomenta la derechización: experto
Será 2010 difícil para movimientos sociales si no orientan el descontento

Hay que experimentar nuevas formas de creación de poder, señala el escritor

En México se percibe una situación difícil para los movimientos sociales, pero 2010 puede representar la condensación de experiencias previas, movilizaciones de décadas de resistencias, o también puede ser un año adverso para las organizaciones y sus dirigentes si no logran coordinar sus esfuerzos y orientar el descontento popular, consideró el periodista Ricardo Martínez Martínez, coordinador de la obra Los movimientos sociales del siglo XXI: diálogos sobre el poder.En entrevista con La Jornada, el compilador explicó que este descalabro se puede apreciar porque desde el poder se agudiza la política del miedo, situación que afecta culturalmente al país y se expresa en una derechización de la sociedad, que prefiere la comercialización y la discriminación racial.
Martínez afirmó que este escenario negativo para el futuro del país en medio de una crisis global es el gran desafío que tiene el movimiento del Sindicato Mexicano de Electricistas.
El volumen, editado por la Fundación El perro y la rana, que forma parte del Ministerio del Poder Popular para la cultura del gobierno bolivariano de Venezuela, obtuvo el Premio Municipal al Pensamiento Político Gustavo Machado en 2009 y se presentará el 13 de enero a las 18 horas en el Club de Periodistas (Filomeno Mata 8, Centro Histórico).Ricardo Martínez destacó que hablar de igualdad en la diversidad es el principio básico de los pueblos latinoamericanos: buscamos una mejoría compartida, donde no existan niveles de pobreza extrema ni marginación, que está empujada incluso a la inanición, a la muerte. Sin embargo, es posible articular un proyecto regional que permita lograr una mejor vida de acuerdo con nuestras especificidades y diferencias.Sostuvo que la sociedad capitalista venera el poder y de alguna manera desestructura el poder social que emana de la movilización. La sociedad y lo que han hecho esas estructuras piramidales construidas en décadas, incluso siglos, es dilapidar este ejercicio emanado desde la base social. Se ha fetichizado el poder al ejercerlo, la mayor de las veces, contra la propia sociedad.De acuerdo con Martínez, en el terreno de los movimientos sociales latinoamericanos y sus formas de lucha se van creando texturas organizativas e imaginarios de alternativas posibles ante el modelo de libre mercado, que van desde la construcción de autonomías e independencia, pasando por insurgencias sindicales y populares, hasta la participación activa dentro de los márgenes de lo electoral, sobre todo en Sudamérica, como medio de transformación.
Hay que experimentar nuevas formas de creación de poder, desde lo local o nacional hasta lo global. Algunos prefieren buscar esas transformaciones vía la institucionalidad; quizás esta transformación tiene mayores limitaciones que la radical, porque prevalece el ejercicio autoritario del poder.En Los movimientos sociales del siglo XXI: diálogos sobre el poder participan Enrique Dussel, Fernando Matamoros, Hugo Molina, Emile Joly, Guillermo Almeyra, Noam Chomsky, Héctor Mora, Fernando Limón, Antonio Martínez, Sergio Tischler y Ricardo Martínez, entre otros.El libro integra referencias y análisis sobre el devenir de los movimientos sociales latinoamericanos, sobre todo en los años recientes. Aborda expresiones que se han desarrollado en América Latina y que de alguna forma mantienen un grado de coerción y contradicción frente al poder del Estado.El texto –agregó Martínez– es un aporte al debate sobre el ejercicio del poder del Estado, cómo se ejerce y cómo el movimiento social lo contradice en su propio desarrollo, en sus propios planteamientos y en su propio ideario de sociedad y mundo nuevo para todo el continente. El libro sintetiza décadas de lucha social.El compilador sostuvo que América Latina es el epicentro de las grandes transformaciones a escala mundial con experiencias diferentes respecto a cada historicidad de los países y a sus condiciones locales y nacionales.

“Existe una tendencia interesante y alternativas posibles para la humanidad. Estamos hablando del movimiento cocalero en Bolivia, que edificó un gobierno a su favor, con Evo Morales. Se trata de un movimiento social que viene de un estallido en la década de los años 80 con el caracazo, que finalmente es el más activo y que apoya a un gobierno como el de Hugo Chávez.”

lunes, diciembre 28, 2009

La jauría mediática de Calderón

“Haiga sido como haiga sido”, el panista Felipe Calderón llegó a la Presidencia de la República mediante la guerra sucia contra el Partido de la Revolución Democrática y contra López Obrador, apelando a jueces de consigna y a las fuerzas armadas, pero, ante todo, a una jauría mediática encabezada por el duopolio televisivo y por muchas estaciones de radio, lo mismo que por periódicos y columnistas. ¿Qué haría el presidente espurio sin el apoyo de la televisión?
Esa jauría mediática difunde mensajes falaces que no resisten un examen racional, pero que, con base en la repetición, logran influir en los oyentes. Noche y día, en noticieros, programas de comentario político e incluso en espacios de diversión esos medios se han dedicado a apuntalar la figura del poco carismático Calderón, y adoctrinar a la gente en las prioridades de la derecha en el poder.
Mientras tanto, el gobierno derechista se dedica día con día a la agresión y al expolio de los sectores populares, sea reprimiendo movimientos de protesta, recortando prestaciones, desmantelando sindicatos e instituciones de beneficio social, o implantando nuevos impuestos y más agresivas políticas fiscales, para las que esgrimió el pretexto de “ayudar a los pobres”, lo cual nunca ha sido una premisa de las fuerzas derechistas, las mismas que apenas en 2006 proclamaban que ayudar a los pobres con dinero del erario era “populismo” y era muy malo.
Tópicos derechistas
Durante los primeros años del gobierno de Calderón, los “grandes” medios, que obedecen a grandes intereses económicos, se dedicaron a difundir el cuento oficialista de la “lucha contra el narcotráfico” y contra la “delincuencia organizada” (sin tocar, desde luego, a la que tiene su cuartel en Los Pinos). El discurso de la “lucha contra el narco” fue trasplantado a México a partir de la experiencia colombiana, donde Uribe lo usó en apoyo a su gobierno derechista.
Lo peor de todo es que mucha gente, incluso dentro de las corrientes genuinamente opositoras al gobierno, no se dio cuenta de que se trataba, ante todo, de un guión mediático, y que para la violencia asociada al narcotráfico, la única solución real y ética es la despenalización de las drogas. Por el contrario, muchos creyeron ingenuamente que Calderón “le había declarado la guerra al narco”, mismo que es sólo un negocio en el que toman parte algunos soldados y policías.
La propaganda de la llamada “lucha contra el narco” pretende crear una mentalidad agresiva, militarista, en la sociedad mexicana, que el gobierno federal ha ido extendiendo a otros objetivos. Uno de los casos más claros, a partir de octubre de 2009, fue la agresión mediática oficialista contra el Sindicato Mexicano de Electricistas y contra la compañía de Luz y Fuerza del Centro.
Además de recurrir a su jauría mediática, el propio gobierno federal tomó parte en esas agresiones por medio de spots, repetidos hasta el cansancio en radio y televisión, destinados a difamar a los trabajadores de ese gremio. El dinero de los impuestos, cada vez más agobiantes, se está usando para atacar a los sindicatos.
En el sector privado, para los “grandes” medios, los comentaristas famosos son empleados y pueden ser contratados, en cualquier momento, con buenos salarios, o despedir sin miramientos, sabiendo que su popularidad terminará una vez que no tengan un espacio en ellos.
Muchos de esos locutores y columnistas han sido aliados de la derecha más bien por conveniencia que por convicción, pero han hecho un daño incalculable a la sociedad mexicana al ponerse al servicio de un gobierno que oprime al pueblo, y al trabajar constantemente contra los modestos intereses de los que menos tienen. Algunos de ellos, los menos avezados, simplemente retoman las consignas y discursos de Calderón para apoyar al “señor presidente”, como suelen llamarlo, aunque su poder no haya nacido de la voluntad popular, sino del fraude y de la imposición. Otros, más experimentados, han estado con todos los presidentes, sean Salinas, Zedillo, Fox o Calderón.
En buena medida, esa influencia sobre la gente, esa efímera credibilidad, descansa en que la jauría mediática actúa al unísono, con base en intereses comunes, que la llevan a apoyar al régimen, o por lo menos a no cuestionarlo.
El gobierno derechista ha tratado de unir en su apoyo a la sociedad mexicana mediante trucos que en general le han resultado contraproducentes, como se dio en las elecciones de julio de 2009. Por ejemplo, tratando de presentarse como “víctima” del “crimen organizado” que, según uno de esos cuentos mediáticos, ha intentado asesinar al mandatario espurio, a pesar de que gusta rodearse de soldados y guardaespaldas. También trató de victimizar a Mouriño, cuyo mayor error pudo haber sido su excesivo acercamiento con el voluble Calderón.
A su público cautivo, a taxistas que todo el día oyen la radio y a muchas amas de casa que tienen arraigada la costumbre de ver la televisión, la jauría mediática les receta todos los días elogios hacia Calderón y demás funcionarios del gobierno ilegítimo, a la par que diatribas y calumnias contra la verdadera oposición y contra los políticos honestos, como sigue siendo Andrés Manuel López Obrador.
Ejemplos muy claros de ello son el ataque de la jauría contra el Sindicato Mexicano de Electricistas o contra Clara Brugada, o incluso contra Manuel Zelaya, el presidente legítimo de Honduras, sólo porque no hizo el papel de títere de Calderón. En contrapartida, el apoyo hacia los Chuchos, que por conveniencia se aliaron a Calderón, y hacia Juanito, cuando se alió con el Partido Acción Nacional y traicionó a la izquierda.
Quizás el ejemplo más burdo de manipulación del gobierno derechista fue el que a lo largo de 2009 trató de llevar a cabo con motivo de la supuesta epidemia de influenza; pretexto que Calderón usó para presentarse nada menos que como salvador de la humanidad, al enseñarle cómo debe cubrirse nariz y boca al estornudar. Comentaristas como López Dóriga jugaron un papel estratégico para desencadenar la paranoia colectiva, anunciado la supuesta presencia de un virus para el cual “no había vacuna”, aunque sí había tratamiento para la enfermedad.
Pero si no había vacuna para la influenza, la jauría mediática de Calderón vacunó a la sociedad mexicana contra los cuentos oficialistas. Uno de los últimos que se difundieron en 2009 fue tratar de presentar la implantación de nuevos impuestos, con todas las consecuencias que ello tiene para las personas de menos recursos, nada menos que una “contribución contra la pobreza”. La derecha busca saquear aún más los bolsillos de los más pobres con el pretexto de “ayudar a los que menos tienen”, y esos recursos no llegarán a ellos sino exclusivamente en la costosa publicidad de autoelogios de Calderón.
*Maestro en filosofía; especialista en estudios acerca de la derecha política en México