Quién sabe de dónde salió ese dicho; pero cuando a alguien se lo está cargando la guayaba, así se dice: ese ya anda chupando faros. La frase puede ser oportuna porque Felipe Calderón (Lipe Botella) nos trae la excelente noticia que todos estábamos esperando: “Les vamos ganando la guerra a los narcos”.
La anterior declaración la expresó Calderón en Bogotá, Colombia, durante su reciente viaje a esos lares. Sus palabras no pudieron decirse en mejor lugar. En Colombia, todos lo saben, ya se derrotó a los narcos. Ya no hay Cártel de Cali, ni de Medellín, tampoco existe ya el cártel del Norte del Valle. No, los narcos colombianos ya fueron derrotados. Los capos que hicieron fama y fortuna en el negocio de la felicidad instantánea y fugaz ya están muertos, o en la cárcel.
Sólo falta explicar por qué más del 80% de la cocaína que se consume en el mundo, según reportes de la ONU y de la propia DEA, se sigue produciendo en Colombia. Cabe aquí la frase atribuida (al parecer falsamente) a Zorrilla: “los muertos que vos matáis, gozan de cabal salud”. Es decir, para estar muertos y derrotados, los narcos colombianos se miran bastante saludables, a juzgar por su participación en ese mercado, tan competitivo. Pero aquí ya los vamos a derrotar, igual que allá.
Secundando las declaraciones de su comandante, Genaro García Luna, secretario de Seguridad Pública, dijo que la mejor prueba de que la guerra ya se está ganando es la pacificación de Ciudad Juárez. “Están disminuyendo los índices de violencia en Juárez”, dijo el secretario. Eso sí, mientras don Genaro decía tal cosa, aparecieron otros diez cadáveres en las calles de esa ciudad. Quietos y en paz, ya para siempre, los cadáveres de Juárez son prueba de que Genaro y Felipe no se equivocan…la pacificación avanza.
El día de hoy, lunes 16 de Agosto, Felipe Calderón publica en Le Monde un artículo en el que le advierte al mundo, cada vez más horrorizado por la violencia en México, que “si ven polvo, es porque estamos limpiando”. Nada más que el mundo que voltea hacia México no ve polvo. Ve cuerpos humanos inertes, o partes de cuerpos, o pilas de cuerpos; ve metralla, bloqueos, secuestros, retenes donde se masacran niños; ve soldados matando estudiantes o violando ancianas. No, señor Calderón, definitivamente, no es polvo lo que se ve.
A propósito de la guerra de Felipe contra algunos narcos, circula en Ciudad Juárez una historia, basada en hechos reales, a la que podemos titular “El Misterio del Pantalón Café”. La historia tiene el antecedente de que en las visitas, pocas, de Calderón a la martirizada ciudad que lleva el nombre del gran liberal, se necesitaron hasta diez mil elementos militares y policiacos para resguardar su seguridad personal. Diez mil para cuidar a uno… y para lo que sirve el uno.
Bueno, pues en Juárez dicen que Napoleón Bonaparte, invariablemente, se presentaba al campo de batalla portando una chaqueta color rojo. Hacía esto el gran chaparro, dicen, para cuidar la moral de la tropa. Si se diera el caso de que Napoleón resultara herido, el color de su sangre se confundiría con el color de la chaqueta, preservando el ímpetu de sus soldados. Por eso los juarenses se hacen la siguiente pregunta: ¿Por qué cuando viene Calderón a Ciudad Juárez, siempre porta pantalón café?...¿estará relacionado el color de la prenda de Calderón con la moral de sus tropas?....mmm…¡qué misterio!
El país que anda dictando cátedra sobre derechos humanos y se "preocupa" por la libertad de expresión en Venezuela, no permite que un periodista pase siquiera por su espacio aéreo:
13 de agosto de 2010.- Los EEUU prohibieron que un avión de Air France sobrevolara su territorio porque viajaba en él un periodista denunciando los crímenes del gobierno colombiano del ex presidente Uribe.
Era el sábado 18 de abril de 2009, un avión de la compañía francesa de aviación Air France haciendo el vuelo n° 438 entre París y México fue advertido (es decir el comandante del avión recibió la orden) del Departamento de la Seguridad y de la Patria (de EEUU, en inglés Department of Homeland Security) que el avión no estaba autorizado a sobrevolar el territorio (espacio aéreo) de los Estados Unidos.
Los pilotos del avión se vieron obligados de contornar los Estados Unidos y a consecuencia de este desvío debieron realizar una escala en Fort-de-France (Caribe) para abastecerse en combustible.
Las autoridades estadounidenses tuvieron este comportamiento para castigar la presencia a bordo del avión francés de un « individuo representando una amenaza para la seguridad de los EEUU», se trataba de nuestro camarada, el periodista colombiano Hernando Calvo Ospina.
El periodista Ospina es el autor de varios libros investigativos publicados en francés, por ejemplo: Dissidents ou mercenaires ? Des Etats-Unis á l’Europe pour déstabiliser Cuba (Disidentes o mercenarios? Desde los EEUU a Europa para desestabilizar Cuba, editorial EPO, 2000) ; Rhum Bacardi : CIA, Cuba et Mondialisation (Ron Bacardi: CIA, Cuba y Mundialización, editorial EPO, 2000) ; Sur un air de Cuba (Con un aire de Cuba, editorial Le Temps des cerises, 2005) ; Colombie Derriére le Rideau de Fumee (Colombia detrás de la cortina de humo, editorial Le Temps des cerises, 2008) ; Cuba 50 Ans de Revolution ( Cuba 50 años de Revolución, editorial Le Temps des cerises, 2009).
Hernando Calvo Ospina es conocido sobre todo por sus invetigaciones acerca de las fuerzas paramilitares operando en Colombia y por haber revelado el papel clave jugado por el ex presidente Álvaro Uribe en todo esto. Él viajaba a Nicaragua para realizar un reportaje a cuenta de una conocida revista francesa.
Los EEUU prohíben el acceso a su territorio a todos los periodistas de la Red Voltaire (a excepción de aquellos que gozan de una ciudadanía US) quiénes se ven obligados a chequeos humillantes o largos interrogatorios. Sin embargo, fue la primera vez, en su obsesión, que obligaron a desviar de su ruta a un avión comercial de transporte de pasajeros civiles.
Desde que la DEA salió de Venezuela y el gobierno venezolano se hizo cargo de la lucha contra el tráfico de drogas se quintuplicaron las aprehensiones por este delito. A pesar de ello, los Estados Unidos que ya no saben como atacar al gobierno de Chávez a nivel internacional por la sencilla razón de que ya no sigue sus lineamientos sino los de su pueblo, ha estado acusándolo de no contribuir a la lucha contra las drogas. A ver ahora que dicen los gringos:
Una avioneta con matrícula de Estados Unidos (EE.UU.), tripulada por un piloto de ese mismo país, fue capturada por autoridades venezolanas con competencia en la lucha antidrogas, tras verificar que la aeronave se dedicaba a traficar cocaína desde Colombia hacia el Caribe.
El presidente de la Oficina Nacional Antidrogas de Venezuela (ONA), general Néstor Reverol, informó a la estatal Agencia Venezolana de Noticias (AVN) que la intercepción de la avioneta y la captura de sus dos tripulantes tuvo lugar el pasado viernes en una pista clandestina localizada en el municipio Páez del estado Apure (suroccidente), específicamente en la región del Meta, a escasos metros de la frontera con Colombia.
Tanto escándalo que hicieron los medios internacionales por la huelga de hambre de Orlando Zapata considerado "preso político" por haber asaltado a un individuo y haberle cortado una oreja, es decir, una especie de "mochaorejas" cubano, pero ahora que hay 32 verdaderos presos políticos mapuches en Chile, silencio:
Es irritante e insultante como se ignora en las páginas de la prensa de circulación nacional, la situación de los 32 presos políticos mapuche que completan hoy 15 de agosto, 35 días en huelga de hambre. Varias cárceles de la zona centro sur, son testigos de un nuevo capítulo en la larga historia de lucha y resistencia de este pueblo.
Las consecuencias de esta larga huelga ya se han hecho sentir. Pérdida de peso de hasta 15 kilos, mareos y debilitamiento físico generalizado, están poniendo en serio riesgo la salud de los mapuche.
Entre las demandas de los huelguistas se encuentran: la no aplicación de la Ley Antiterrorista; el derecho a un debido proceso o juicio justo sin los montajes político- judiciales actuales; el fin del doble procesamiento (militar y civil) y la desmilitarización de las comunidades y zonas en conflicto.
Cabe señalar que pese a la incesante actividad desplegada por los familiares y la extensa red solidaria que se ha organizado dentro y fuera de Chile, tanto el gobierno como la prensa silencian e ignoran olímpicamente el problema. ¿Están esperando que esto tenga consecuencias fatales para reaccionar y abrirse al diálogo?
La situación descrita devela varias aristas:
Primero, muestra la doble cara de un gobierno que por un lado pretende mostrarse cercano frente a complejos escenarios sociales (damnificados por el terremoto, familias de los mineros atrapados en el norte) y por el otro demuestra una nula sensibilidad social por abrirse a dialogar y tender puentes hacia el movimiento mapuche y sus reivindicaciones.
En segundo lugar, es una manera de criminalizar la protesta social, llevándola a rangos de lucha terrorista. Esto que hoy ocurre con los mapuche, podría extenderse a cualquier movimiento que vaya generando procesos de ascenso y radicalización de sus demandas. Es un síntoma peligroso, que pone en entredicho la calidad de la democracia.
Por último evidencia un prisma racista, por cuanto poco interés y preocupación se muestra por la salud de los huelguistas, tratándolos como ciudadanos de segunda clase. A la par que se realizan gestiones en pro de la disidencia cubana o se pretende intervenir en los procesos eleccionarios venezolanos, argumentando preocupación por los DDHH en dichos países, poco importan al parecer la dignidad y los derechos humanos de este pueblo originario.
Tengo la oportunidad de conocer a varios de los huelguistas y sus familias. En ellos veo la esperanza por construir una sociedad mejor, sin explotación ni discriminaciones de ninguna índole. Sé del orgullo que sienten, por ser parte de un pueblo ancestral y de una historia de luchas que han forjado su identidad colectiva. Conozco los esfuerzos por rescatar su memoria y ponerla al servicio del futuro.
Es cierto que la cuestión mapuche es un asunto de larga data. Debatirlo implica poner en cuestión aspectos ligados a la institucionalidad del Estado, a los patrones del modelo de desarrollo en curso y al régimen de propiedad. Sin embargo, el carácter estructural del debate, no puede inhibirnos a deliberar en tanto ciudadanos, sobre la forma en la cual el sistema político y sus diferentes órganos afrontan esta sensible problemática.
Porque los derechos humanos de los mapuche también importan, y sus legítimas reivindicaciones merecen ser escuchadas, la responsabilidad social de la intelectualidad crítica, es sometida nuevamente a prueba. No se puede ser cómplice de esta nueva historia de silencios y olvidos. El cerco informativo es una estrategia política de quienes apuestan por el desgaste de los huelguistas y la invisibilización de sus demandas.
Poner el problema en el debate público es por tanto una tarea ineludible para quienes aspiramos a la profundización radical de la democracia y la justicia social, sin exclusiones de ninguna índole.
“Una revolución social se inicia con una revolución de las conciencias”.
José Saramago.
I
En sus “Reflexiones” –que se publican en cientos de periódicos en todo el orbe-- Fidel Castro aludió el 11 de agosto a Andrés Manuel López Obrador y al actual modelo económico y político mexicano y ello ha encendido a La Mafia en el Poder en México.
En realidad, el texto del héroe mayor de la Revolución Cubana es una reseña del libro de don AMLO, “La mafia que se ha adueñado de México… y el 2012”, publicado en junio, pero que ha tenido un enorme éxito pese a que La Mafia bloquea su circulación.
La visceral reacción de La Mafia se emblematizó en las acciones del gobierno de México, de franca catadura plutocrática, que protestó en lo mediático y en lo diplomático, como si el ex Presidente de Cuba fuese aun funcionario gubernamental.
Señálese que el Comandante es un ciudadano alejado formal y oficialmente del quehacer gubernamental, de modo que sus opiniones son las de un ciudadano privado independientemente de que su sentir y parecer refleje o no los del gobierno cubano.
II
No en vano Porfirio Muñoz Ledo, diputado por el Partido del Trabajo, calificó de “aldeana” la reacción de La Mafia en el Poder trasmitida mediante su sicario formal, el propio gobierno de México. A la reacción se le dio cauce diplomático.
Y, en ese empeño, la secretaría del despacho de Relaciones Exteriores del Poder Ejecutivo –que trasmitió el sentir de La Mafia y su personero putativo mayor, el señor Calderón— exhibió ese aldeanismo al que se refirió el legislador Muñoz Ledo.
Más no fue éste solón el único que reaccionó ante la rusticidad virulenta de La Mafia, pues también varios senadores de la República criticaron la respuesta tan palurda difundida por la SRE, con la cual se conculcó un acuerdo bilateral con Cuba.
El asunto no merecería registro fuere no por la desmesurada reacción de La Mafia (al través, reitérese, de la SRE) cuya susceptibilidad se acentúa según don AMLO concita cada día más apoyo popular a su precandidatura a la Presidencia de México.
III
¿Qué irrita y alarma realmente a La Mafia con respecto a la declaración del viviente icono cubano? Que siendo precisamente un icono en Cuba, en Nuestra América y en el mundo, su reseña acerca del libro de don AMLO conlleva plusvalía política.
Y si la reseña ha provocado interés en México y otras latitudes, la reacción airada del gobierno calderonista –es decir, de La Mafia— ha agudizado dicho interés, en un contexto de por sì muy difundido: el de la “narcoguerra” y los 28 mil asesinados.
La guerra contra los cárteles del tráfico ilícito de estupefacientes y psicotrópicos, la inviabilidad del modelo económico y político prevaleciente en México –expoliación y simulación— son, en realidad, indicadores de la descomposición del poder político.
Esa descomposición es imparable y, por ello, tiene un destino inexorable: su desintegración, arrastrando consigo al Estado mexicano mismo, creándose de esa guisa condiciones para la fundación de una nueva República, que sería la cuarta.
Pero la noción jurídica de la IV República Mexicana sería la del Estado. Crear un nuevo Estado, uno social y orientado, así, a servir a los pueblos de México, sobre todo a sus estratos marginados y excluidos, y recuperar nuestro país en poder hoy de La Mafia.
La Resolución 1929 del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas el 9 de junio de 2010, selló el destino del imperialismo.
No sé cuántos se habrán percatado de que entre otras cosas absurdas, el Secretario General de esa institución, Ban Ki-moon, cumpliendo órdenes superiores, incurrió en el disparate de nombrar a Álvaro Uribe -cuando este estaba a punto de concluir su mandato- vicepresidente de la comisión encargada de investigar el ataque israelita a la flotilla humanitaria, que transportaba alimentos esenciales para la población sitiada en la franja de Gaza. El ataque se produjo en aguas internacionales a considerable distancia de la costa.
Dicha decisión le otorgaba a Uribe, acusado por crímenes de guerra, total impunidad como si un país lleno de fosas comunes con cadáveres de personas asesinadas, algunas hasta con dos mil víctimas, y siete bases militares yankis, más el resto de las bases militares colombianas a su servicio, no tuviera nada que ver con el terrorismo y el genocidio.
Por otro lado, el 10 de junio de 2010, el periodista cubano Randy Alonso, que dirige el programa "Mesa Redonda" de la televisión nacional, escribió en el sitio Web CubaDebate un artículo titulado: “El llamado Gobierno Mundial se reunió en Barcelona“, donde señala:
"Llegaron hasta el placentero hotel Dolce en carros de lujo con cristales oscuros o en helicópteros."
"Eran los más de 100 jerarcas de la economía, las finanzas, la política y los medios de Norteamérica y Europa, quienes vinieron hasta este lugar para la reunión anual del Club de Bilderberg, una especie de gobierno mundial a la sombra."
Otros articulistas honestos estaban siguiendo igual que él las noticias que lograron filtrarse del extraño encuentro. Alguien mucho más informado que ellos estaba siguiendo la pista de esos eventos desde hacía muchos años.
“El exclusivo Club que se reunió en Sitges nació en 1954. Surgió de la idea del consejero y analista político Joseph Retinger. Sus impulsores iniciales fueron el magnate norteamericano David Rockefeller, el Príncipe Bernardo de Holanda y el Primer Ministro belga, Paul Van Zeeland . Sus propósitos fundacionales eran combatir el creciente ‘antinorteamericanismo’ que había en la Europa de la época y enfrentar a la Unión Soviética y al comunismo que cobraba fuerza en el Viejo Continente.”
"Su primera reunión se celebró en el Hotel Bilderberg, en Osterbeck, Holanda, el 29 y 30 de mayo de 1954. De ahí salió el nombre del grupo, que desde entonces se ha reunido anualmente, con la excepción de 1976."
"Hay un núcleo de afiliados permanentes que son los 39 miembros del Steering Comittee, el resto son invitados."
“…la organización exige que nadie ‘conceda entrevistas’ ni revele nada de lo que ‘un participante individual haya dicho’. Es requisito imprescindible un dominio excelente de la lengua inglesa [...] no hay traductores presentes.”
"No se sabe a ciencia cierta los alcances reales del grupo. Los estudiosos del ente dicen que no es casualidad que se reúnan siempre poco antes que el G-8 (G-7 anteriormente) y que buscan un nuevo orden mundial de gobierno, ejército, economía e ideología única."
“David Rockefeller dijo en un reportaje a la revista ‘Newsweek’: ‘Algo debe reemplazar a los gobiernos y el poder privado me parece la entidad adecuada para hacerlo’.”
“…el banquero James P. Warburg afirmó: ‘Guste o no guste tendremos un gobierno mundial. La única cuestión es si será por concesión o por imposición’.“
“‘Ellos conocían 10 meses antes la fecha exacta de la invasión de Irak; también lo que iba a pasar con la burbuja inmobiliaria. Con información como esa se puede hacer mucho dinero en toda clase de mercados. Y es que hablamos de clubes de poder y de saber’.
“Para los estudiosos, uno de los temas que más preocupa al Club es la ‘amenaza económica’ que significa China y su repercusión en las sociedades norteamericanas y europeas.
"Su influencia en la élite la demuestran algunos con el hecho de que Margaret Thatcher, Bill Clinton, Anthony Blair y Barack Obama estuvieron entre los invitados al Club antes de que fueran electos al más alto cargo gubernamental en Gran Bretaña y Estados Unidos. Obama acudió a la reunión de junio de 2008 en Virginia, EEUU, cinco meses antes de su triunfo electoral y su victoria se pronosticaba ya desde la reunión del 2007."
“Entre tanto sigilo, la prensa fue sacando nombres por aquí y por allá. Entre los que llegaron a Sitges estaban importantes empresarios como los presidentes de la FIAT, Coca Cola, France Telecom, Telefónica de España, Suez, Siemens, Shell, Novartis y Airbus.
"También se reunieron gurúes de las finanzas y la economía como el famoso especulador George Soros, los asesores económicos de Obama Paul Volcker y Larry Summers, el flamante Secretario del Tesoro Británico George Osborne, el exPresidente de Goldman Sachs y British Petroleum Peter Shilton [...] el Presidente del Banco Mundial Robert Zoellic, el Director General del FMI Dominique Strauss-Kahn, el Director de la Organización Mundial del Comercio, Pascal Lamy, el Presidente del Banco Central Europeo Jean Claude Trichet, el Presidente del Banco Europeo de Inversiones, Philippe Maystad."
¿Lo sabían nuestros lectores? ¿Algún órgano importante de la prensa hablada o escrita dijeron una palabra? ¿Es esa la libertad de prensa que tanto pregonan en occidente? ¿Puede alguno de ellos negar que estas reuniones sistemáticas de los más poderosos financistas del mundo se llevan a cabo todos los años, con excepción del año señalado?
"El poder militar envió algunos de sus halcones -continúa Randy- : el ex secretario de Defensa de Bush, Donald Rumsfeld, su subalterno, Paul Wolfowitz, el Secretario General de la OTAN Anders Fogh Rasmussen y su antecesor en el cargo Jaap de Hoop Scheffer."
“El magnate de la era digital Bill Gates, fue el único asistente que habló algo a la prensa antes del encuentro. ‘Soy uno de los que estará presente’, dijo y anunció que ‘Sobre la mesa habrá muchos debates financieros’.”
“Los especuladores de la noticia hablan de que el poder en la sombra analizó el futuro del euro y las estrategias para salvarlo, la situación de la economía europea y el rumbo de la crisis. Bajo la religión del mercado y el auxilio de los drásticos recortes sociales se quiere seguir prolongando la vida del enfermo.
“El Coordinador de Izquierda Unida, Cayo Lara, definió con claridad el mundo que nos imponen los Bilderberg: ‘Estamos en el mundo al revés; las democracias controladas, tuteladas y presionadas por las dictaduras de los poderes financieros’.”
"Lo más peligroso, que ha salido a la luz en el diario español Público, es el consenso mayoritario de los miembros del Club a favor de un ataque norteamericano a Irán [...] Recordar que los miembros del Club sabían la fecha exacta de la invasión a Irak del 2003 diez meses antes de que ocurriera".
¿Es acaso una invención caprichosa la idea, cuando esto se suma a todas las evidencias expuestas en las últimas Reflexiones? La guerra contra Irán está ya decidida en los altos círculos del imperio, y sólo un esfuerzo extraordinario de la opinión mundial podría impedir que estalle en muy breve plazo. ¿Quién oculta la verdad? ¿Quién engaña? ¿Quién miente? ¿Algo de lo que aquí se afirma puede ser desmentido?
Todos los días miles de madres y padres sospechan o descubren que sus adolescentes ya tienen relaciones sexuales; no importa cuán liberal o conservadora sea la familia, nadie queda indiferente al saber que su hija de 15 años sostiene relaciones sexuales o que su hijo de 16 ha tenido varias parejas íntimas.
Casi el 50% de jóvenes de entre 14 y 18 años tiene una vida sexual activa o está a punto de comenzarla mientras usted lee estas líneas. ¿Qué hacemos ante este descubrimiento? Algunos lo celebran, otros castigan y humillan, otras familias quieren creer que si sus hijas se comportan como adultas deberán hacerse responsables de su vida sexual, otras de plano les mandan a un internado (donde seguirán teniendo sexo pero con más riesgo y tabúes). Podemos moralizar y escandalizarnos o buscar la manera de acompañarles en esta nueva etapa de una manera segura.
Lo cierto es que hay mucho que hacer frente a esta comunidad adolescente hipersexualizada, heredera de una gran carga de basura cultural que confunde el coito con la pasión, el sexo con el erotismo, la pornografía por internet con educación sexual, y la apropiación con el amor. Está circulando en México un libro denominado Mi hijo adolescente ya tiene sexo, ¿ahora qué hago? (Ed. Aguilar). Es una guía para enseñarnos a acompañar a las personas adolescentes a tomar decisiones más seguras, sensibles y confiables respecto a su vida sexual. Las autoras Maureen E. Lyon, una notable y experimentada sicóloga, y Christina Breda, experta en temas de salud, nos llevan de la mano para entender nuestros propios prejuicios y expectativas y la inutilidad del chantaje y las mentiras que las personas adultas usualmente dicen a sus hijos para intentar sabotear el ejercicio de la sexualidad. Nos dan técnicas precisas para lograr que la o el adolescente vea a sus padres como una fuente de apoyo y consejo y no como enemigo.
Las autoras, utilizando casos reales y soluciones efectivas, muestran la sexualidad como un tema integral relacionado con la cultura popular, el desarrollo sicosocial y de la autoestima, la violencia, la necesidad de afecto y aceptación, el sentido natural de búsqueda y exploración, pero también con el uso de drogas y alcohol y de conductas riesgosas. Nos ayudan a hablar sobre el embarazo adolescente y a tomar decisiones en familia que beneficien a nuestras hijas e hijos más que a nuestros miedos. Aportan datos confiables sobre la inefectividad de los programas de abstinencia sexual, así como sobre la importancia de comprender el descubrimiento del lesbianismo u homosexualidad de nuestra hija o hijo, cuando es el caso.
Ya contamos con suficientes diagnósticos sobre la pobre salud erótico sexual de las personas adultas en México, sobre los abusos, las violaciones, el aumento en el contagio de VIH-sida y papiloma. Conocemos la incapacidad que hemos tenido como sociedad para desarrollar nuevas formas de amor más sano, respetuoso y equitativo en que la juventud tenga una voz reconocida. Este libro sin duda nos ayudará a encontrar soluciones, pero sobre todo nos recuerda que no podemos exigir a la juventud que actúe responsablemente cuando las personas adultas renunciamos a la tarea de darles una educación.
Si las declaraciones del señor Alfonso Lujambio con relación a los restos de los próceres de la Patria, resultaron como una de broma de mal gusto, pues nadie sabe ni se explicó cómo es que llegaron a saber de quién eran los otros dos restos.
Por lo que toda la parafernalia utilizada por el gobierno de don Felipe con relación al traslado y a las pompas fúnebres, se vio todavía peor, e irreverente hacia nuestros héroes, que merecían algo más que una pulida de osamentas.
Héroes de la Patria que, para colmo de males, fueron catalogados como de primera y como de segunda, pues fueron urnas ostensiblemente diferentes en las que depositaron sus restos.
Lo que si es ya incalificable por parte del ínclito secretario de Educación Pública, y ya no tiene nombre (aunque si lo tiene, pero por respeto a los lectores no se plasma por escrito y se deja al criterio del Respetable el calificativo) es que el propio Lujambio, seguramente por instrucciones, haya desechado las críticas sobre la comida chatarra.
Anteponer el dinero a la salud del Pueblo; y sobre todo a la salud y el futuro de las juventudes, no puede decirse que costará caro; pues ya está costando. Toda vez que del presupuesto de salud, el 60 % se destina a atender a los diabéticos, sus complicaciones, incapacidades y pensiones.
Es decir, que lo que se recibe de impuestos por parte de las empresas que producen este tipo de comida chatarra, es menor, mucho menor, a lo que se gasta por atender a las personas que ellos enferman.
Y esos son los que administran los dineros. ¡Bonito negocio!
Me envían una carta para que me adhiera a la candidatura de Evo Morales para premio Nobel de la Paz. Transcribo un fragmento de mi libro:
"En primera instancia tiene un origen siniestro. Fue instituido por la voluntad expresa en su testamento de Alfred Nobel, inventor de la dinamita y empresario multimillonario que hizo su fortuna a partir de la industria minera y también de guerra. Es decir, se origina en la explotación y en la muerte."... El Nobel es un premio ciertamente oligárquico, lo entrega nada menos que el Rey de Suecia, y lo decide un grupo elitista. Se otorga a investigadores sobresalientes en Física, Química, Economía, Literatura y la Paz con una intención ideológica capitalista. Hasta donde sé han sido tres quienes no se dejaron cooptar por esa hipócrita manipulación: Jean Paul Sartre y Boris Leodinovich Pasternak, premios de Literatura, y el otro, un premio Nobel de la Paz de quien hablaremos más adelante. El Premio Nobel de la Paz que según el testamento de Nobel se otorgaría "a la persona que haya trabajado más o mejor en favor de la fraternidad entre las naciones, la abolición o reducción de los ejércitos existentes y la celebración y promoción de procesos de paz" se le ha otorgado a ciudadanos de los siguientes países: Estados Unidos (24), Reino Unido (15), Suiza, Cruz Roja (12), Francia (9), Suecia (5), ONU (5), Bélgica (4), Alemania (4), Sudáfrica (4), Israel (3), Austria (3), Noruega (2), Canadá (2), Unión Soviética (2), Egipto (2), Timor Oriental (2), Bangladesh (2), Argentina (2); Finlandia, Dinamarca, Países Bajos, Italia, Irlanda, Polonia, Birmania, Japón, Corea del Sur, Tibet, India, Palestina, Irán, Ghana, Kenia, México, Costa Rica, Guatemala y Vietnam (que fue rechazado) han recibido sólo uno. Es decir, Estados Unidos (24) y el Reino Unido (15), la cabeza imperial que más guerras ha desencadenado tiene 39 en total, el 32% de los premios Nobel. Los países europeos, capitalistas de primer mundo, han recibido 60, es decir, el 50% de los premios, mientras que Estados Unidos, Canadá y la ONU tienen el 25.6% entre los tres; Asia el 8.3%, África el 6.6%, Oriente medio el 4.7%, y América Latina el 4.7%. Si esto no fuese suficiente prueba de que el Nobel es un premio imperialista, veamos algunos de los que lo han recibido: - Theodore Roosevelt (1906).- Presidente de Estados Unidos del Partido Republicano. En 1898 acusó a España del hundimiento del Maine en Cuba, donde murieron 266 marinos. Existe una teoría no poco sustentada que además tiene el sello de su estilo, de que fue el mismo Estados Unidos quien lo hundió para tener el pretexto de desatar una guerra. En su discurso sobre política exterior del 2 de septiembre de 1902 Theodore Roosevelt dijo la famosa frase «Hay que hablar tranquilamente a la vez que se sostiene un gran garrote». Fue principal defensor del expansionismo estadounidense. Controló las posesiones españolas del Caribe y el Oceáno Pacífico. Logró que Colombia se dividiera porque al no aceptar la construcción del canal instigó a una revuelta en la que Panamá consiguió su independencia y así consiguió edificar el Canal de Panamá que quedó bajo el control de Estados Unidos. Roosevelt apoyó la intervención imperialista europea contra el gobierno de Cipriano Castro en Venezuela en 1902. Durante su presidencia, el ejército de Estados Unidos instaló en 1903 la base de Guantánamo en Cuba, según un Tratado cubano-estadounidense que a la fecha sigue vigente y donde tienen una de las prisiones más crueles del mundo. En 1904 ocupa la República Dominicana y en 1906, Cuba. Theodore Roosevelt amplió la doctrina Monroe que se sintetiza en “América para los americanos” afirmando que los Estados Unidos debían intervenir para defender sus intereses en todo el mundo. Es decir, la política bélica actual de Estados Unidos, en términos generales, fue la que este hombre, premio Nobel de la Paz, estableció a principios del siglo pasado. Un individuo que consolidó el imperio estadounidense. - Woodrow Wilson (1919).- Presidente de Estados Unidos que llevó a cabo una política intervencionista y convenció a los estadounidenses de entrar en la Primera Guerra Mundial. El “idealismo wilsoniano” se basa en su idea de asegurar que los gobiernos extranjeros “importantes” para los intereses de Estados Unidos estén a cargo de quienes sean afines a los Estados Unidos, aunque éstos no sean más que la representación de una minoría de la población. Tenía la idea de que había necesidad de una élite poderosa, "moral" y con capacidad para ocupar el poder en detrimento y con el desconocimiento de la mayoría de la población. Lo cual garantizaría lo que le llamó “democracia liberal”. O sea lo que tenemos hoy. En 1914 invadió México para obligar la dimisión del golpista Victoriano Huerta y puso en su lugar a Venustiano Carranza; en 1915, después del asesinato del presidente Sam en Haití, aprovechó la confusion del pueblo para desembarcar tropas y empresas estadounidenses instalándose por 18 años en los que miles de haitianos murieron por la represión; en 1916, invadió la República Dominicana para establecer el orden y ahí estuvo hasta 1924 en el que dejó un gobierno títere que abriera las puertas a las inversiones estadounidenses. - Henry Kissinger (1973).- Se afirma que colaboró en los planes de organización y expansión del Club Bilderberg del cual es miembro. (...) Para constituirla, el padre de la actual reina de Holanda contó con el apoyo de la Banca Rothschild, de Rockefeller y de Henry Kissinger, quienes desde el principio forman parte del núcleo fuerte del grupo, al que algunos han bautizado como “los sumos sacerdotes del capitalismo”(...) Magda Bandera Es uno de los hombres más asesinos del pasado siglo XX. Dentro de los crímenes que se le acusa están: - Argentina: Alentó y apoyó a la Junta militar que dio el golpe de Estado. Fue cómplice de ésta en la desaparición sistemática de miles de opositores. - Chile: Participó en el golpe de Estado contra Salvador Allende. Organizó la Operación Cóndor, un plan de eliminación de opositores para “combatir el comunismo” en Latinoamérica. Fue sometido a proceso por el asesinato del Comandante en Jefe del Ejército Chileno, René Schneider, en Estados Unidos donde en 2006 la Corte Suprema estadounidense sentenció que su responsabilidad había sido “política” no criminal. - Indonesia: apoyó al régimen genocida de Suharto en el Timor Oriental. - Laos y Cambodia: tuvo implicación directa en los bombardeos de Laos y Cambodia sin autorización del Congreso en los cuales los jemeres rojos tomaron el poder desplazando a multitudes y asesinando a dos millones de personas. - Sahara Occidental: en 1975 asesoró a los marroquíes y auspició las negociaciones secretas entre éstos y el gobierno franquista, para que el Ejército español se retirara del Sáhara y entrara la ocupación de Marruecos y Mauritania. Proporcionó logística, armamento y dinero a éstos y a Arabia Saudí para esta operación que favorece a los intereses estratégicos y comerciales de los Estados Unidos y redunda en un gran sufrimiento para los saharauis que desde entonces siguen resistiendo. - Uruguay: se pronunció en contra de la democracia en 1973. - Vietnam: cuando en 1973, los Estados Unidos se percataron de que habían perdido la guerra de Vietnam, Henry Kissinger tuvo conversaciones, los Acuerdos de París, con el vietnamita revolucionario, militar y político comunista Le Duc Tho, para el alto al fuego y negociar el fin de la Guerra. Fue en 1973 que se concedió a Le Duc Tho y a Henry Kissinger el Premio Nobel de la Paz “por los esfuerzos en los acuerdos de paz que pusieron fin a la Guerra de Vietnam”. Le Duc Tho lo rechazó porque aún no se lograba la paz. Henry Kissinger lo aceptó. He ahí la diferencia moral entre un capitalista y ese “comunista”. (...) en su momento le concedieron el Premio Nobel de la Paz a Henry Kissinger, correctamente definido por Gore Vidal como el mayor criminal de Guerra que anda suelto por el mundo (…) Atilio A. Boron. - Jimmy Carter (2002).- Ex presidente de Estados Unidos, aunque menos agresivo que sus antecesores, apoyó la represión en Centroamérica, minimizó los actos criminales de Somoza y el Sha de Irán. Intentó una intervención militar mediante la OEA cuando la dictadura somocista se resquebrajaba e hizo todo lo posible por dejar a los sandinistas fuera del gobierno. Durante su período, la venta de armas se elevó, así como el arsenal nuclear de Estados Unidos y la OTAN. Dentro de quienes obtuvieron el premio y no procedían del imperio están: - Andrei Sájarov (1975): un físico nuclear ruso del régimen soviético que participó en la construcción de la bomba atómica, en el desarrollo de la Bomba H, en el diseño de la Bomba Zar, el artefacto nuclear más poderoso que se haya detonado. Pero resulta que luego se puso en contra de la proliferación de armas y de la invasión soviética a Afganistán y se hizo disidente del regimen soviético. Estuvo aislado en la ciudad de Gorky por seis años hasta que llegó Mijaíl Gorbachov al poder, regresó a Moscú y fue elegido parlamentario opositor al comunismo en 1989. - Mohamed Anwar el Sadat (1978).- su plegó a la política estadounidense, reconoció al Estado de Israel, aceptando su política económica liberal y la represión contra musulmanes en resistencia. - Lech Walessa (1983).- polaco pro capitalista y corrupto. - Oscar Arias (1987).- el neoliberal costarricense cómplice de Estados Unidos en el golpe de Estado a Honduras de 2009. - Dalai Lama (1989).- de la élite tibetana, enemigo de la República Popular China (China Comunista). - Mijaíl Gorbachov (1990).- terminó con el régimen comunista soviético y realizó los procesos de paz de la guerra fría. Lo cual no es criticable pero nótese la connotación. - Shimon Peres (1994).- Sionista del Estado de Israel que obstaculiza la paz con Palestina traicionando los acuerdos de Oslo con Isaac Rabin y Yasser Arafat. - Barack Obama (2009).- Incrementó las bases militares en el mundo, no da fin al bloqueo contra Cuba ni a la prisión de Guantánamo, apoya al gobierno genocida de Israel, continúa las guerras de Iraq y Afganistán, apoya el golpe de Estado en Honduras y amenaza con otra Guerra en contra de Irán, en contra de Corea del Norte y en contra de Venezuela. Un premio otorgado en razón de “promesas de paz” a un guerrerista encubierto y siervo del complejo militar industrial. En realidad son pocos los que merecieron realmente un premio por la paz: Albert Lutuli, contra el apartheid (1960), Martin Luther King, contra la discriminación (1964), Rigoberta Menchú, por su trabajo contra la injusticia social (1992), Nelson Mandela, lucha contra el apartheid (1992), Yasser Arafat, por su defensa de Palestina (1993), Isaac Rabin, por su lucha real para la paz con Palestina a quien después asesinaron (1994), Wangari Muta Maathai, desarrollo sostenible en África, democracia y paz (2004), Mohamed ElBaradei, contra el uso nuclear para armas (2005), Muhamed Yunus, contra el agio bancario (2006), y quizás uno que otro que se me escape por ignorancia. Entonces, tenemos entre los Premios Nobel: a burócratas capitalistas de la burguesía europea y estadounidense, cuatro presidentes de Estados Unidos, varios criminales de Guerra, varios aliados al capitalismo y activistas opositores al socialismo, y no más de una docena de verdaderos pacifistas. Por otra parte, cabe señalar que, por ejemplo, no se le haya otorgado este premio a Mahatma Ghandi, seguramente porque el imperialista Reino Unido que cuenta con 15 de estos premios, se opuso. Ni a Mark Twain, ni a William James, entre tantos otros antiimperialistas. Es decir, nunca se le ha otorgado este premio a un antiimperialista abierto. Resulta que esa élite que elige al Premio Nobel de la Paz no ha encontrado más allá de 5 pacifistas en América Latina en más de un siglo. El Premio Nobel de la Paz se otorga a unos pocos pacifistas legítimos para tener un mínimo de credibilidad y los demás son argucias del sistema capitalista salvaje. Creo que se han aportado pruebas suficientes para afirmar que el Premio Nobel de la Paz es una farsa que atiende a la línea capitalista y belicista de su origen. Pero si aún se piensa que esta tendencia imperialista sólo ocurre en los Premios Nobel de la Paz, veamos lo que pasa en los demás..."
¿Como me voy a adherir a la candidatura de Evo Morales, para un premio tan desacreditado como el Nobel de la Paz, respetando a quienes sí lo han recibido por merecimientos en este sentido? ¿Cómo voy a querer que le den a Evo un premio que le dieron a Kissinger? Los premios Nobel son parte de la hegemonía imperial. Basta ver quienes los han recibido en cualquiera de sus rubros para darse cuenta de que el 80% son otorgados a estadounidenses y europeos. ¿Voy a seguir avalando semejante tomada de pelo? ¿Voy a seguir pidiendo que por favor, por favorcito, nos consideren porque también los latinoamericanos somos "buenos"? Aún pensando en que se lo dieran sería para cubrir un mínima cuota que conserve su "prestigio" y darnos un poco de atole con el dedo, lo cual es humillante. A ver si aprendemos a tener dignidad. Por mi se pueden meter el premio por donde les quepa o bien dárselo a Obama.
Voto porque se cree un premio legítimo, creado por una entidad con autoridad moral, no con la de un millonario que hizo su fortuna en función de sus negocios en la minería y en la guerra. No me adhiero a la candidatura porque no crea que merece un reconocimiento por su lucha en favor de la paz sino porque no estoy dispuesta a seguir dándole crédito a un premio manipulado y hegemónico. Evo Morales merece un premio verdadero.
Para eso tiene al gobierno y a sus títeres comunicacionales. Utilizan la fórmula criminal del autor intelectual y autores materiales. La cúpula empresarial como autor intelectual manda al gobierno, autor material, a cometer los delitos mientras la vocería comunicacional, autor material, emite mensajes que van moldeando la opinión pública de tal forma que golpes moderados recaigan en sus títeres y a ellos apenas les roce. De todas formas los autores materiales siempre tendrán al ejército para defenderse si la protesta llega a ser peligrosa.
Bueno, ya es de dominio público la movida de la extinción de Luz y Fuerza para beneficiar a empresas privadas con la fibra óptica y para la privatización del servicio:
A pesar del descaro, una buena parte de la sociedad sigue repitiendo que se extinguió porque los 44,000 electricistas sindicalizados despedidos eran una carga, eran corruptos, etc... Sigue alineándose con los rapaces, los delincuentes de cuello blanco que son además sus verdugos ¿Es que la gente es "oligofrénica" como sugiere una lectora? No, la gente ha sido sometida por décadas a técnicas de comunicación que promueven el odio, la envidia, la desinformación, la flagrante mentira, la frivolidad, la carencia de análisis y ya no tiene posibilidades de ver la realidad sino a través de las percepciones que a diario y sin pausa les inoculan. La gente está sometida a un bombardeo mediático sin precedentes que les ha inhabilitado el cerebro. Amén de otras consideraciones, el porqué hay una parte que tiene conciencia de lo que pasa (y eso parcialmente) no es necesariamente porque sea más inteligente sino porque en su historia personal han habido factores y relaciones que han influido defendiéndoles de la ceguera total.
Por eso es importante que estemos constantemente librando la guerra mediática.
* La dependencia no puede andar con bravatas; debe probar que en Cuba no hay elecciones libres * La normalización de relaciones se hizo sobre el supuesto de que respetarían sus sistemas políticos
Georgina Saldierna / La Jornada
Porfirio Muñoz Ledo consideró ayer como “un gesto aldeano, inamistoso y antidemocrático” que la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) haya respondido a los señalamientos de Fidel Castro en torno a que el perredista Andrés Manuel López Obrador ganó los comicios presidenciales de 2006, pero “el imperio” no le permitió asumir el poder y que hubo un complot para detener su avance electoral.
Actual diputado del Partido del Trabajo, resaltó que por instrucción del jefe del Ejecutivo la cancillería está actuando fuera de toda tradición diplomática, y que Calderón hizo mal en ordenar a esta dependencia que interviniera en el tema, porque no se trata de un acto oficial.
Puntualizó que la respuesta a Castro debió provenir de algún dirigente de la derecha, pero no de la SRE, que no está para contradecir a quien desde su propia convicción se expresa con libertad y fuera de las ataduras de la función pública.
Subrayó que con su declaración, la cancillería evidencia que no acaba de entender que una cosa es Fidel Castro y otra el gobierno de Cuba, por lo menos en la formalidad; destacó que en diplomacia la forma es fondo, y puso como ejemplo que Relaciones Exteriores puede responder a señalamientos del gobierno de Sudáfrica, pero no criticar declaraciones de Nelson Mandela.
El viernes por la noche, la SRE emitió un comunicado en el que acusó al líder revolucionario de pretender descalificar las instituciones mexicanas al hacerse eco de afirmaciones sin sustento sobre el país. De igual manera, hizo votos para que el pueblo de Cuba pueda acudir a elecciones libres para designar a sus representantes y manifestó su interés en fortalecer las relaciones con el pueblo y las autoridades del país caribeño.
Con una larga trayectoria política y diplomática, Muñoz Ledo calificó la respuesta de la SRE como contradictoria, pues por una parte le habla a Castro y por otra al gobierno. Además –dijo–, es contrastante, porque quienes dicen hacer votos para que los cubanos puedan votar en libertad, al mismo tiempo buscan coartar la libertad de expresión de un gran personaje.
En entrevista con este diario, emplazó a la cancillería a presentar los elementos con que cuenta para decir que en Cuba no hay elecciones libres, pues “no puede andar con bravatas”.
Agregó que con sus señalamientos sobre el sistema político cubano, la SRE rompió un acuerdo que había entre los dos países de respetar sus regímenes mutuamente.
De hecho, refirió que la normalización de las relaciones diplomáticas se hizo sobre el supuesto de que México ya no seguiría votando contra Cuba en Naciones Unidas y que habría respeto al sistema político. Ahora la cancillería dice que quiere mejores relaciones con la isla, pero toca el punto medular en el cual los cubanos nos han pedido abstención.
Por lo demás, calificó como ridícula la afirmación de la dependencia mexicana en torno a que Castro se hace eco de afirmaciones sin sustento, pues hay una biblioteca entera que prueba los señalamientos del líder revolucionario. Por intereses diplomáticos, ambas naciones reconocieron a Felipe Calderón como presidente de México, pero en el mundo hay muchos dirigentes y autoridades políticas que han dicho que los comicios de 2006 fueron fraudulentos.
Más de 60 mil ejemplares vendidos en menos de 2 meses, tiene el libro "La mafia que se adueñó de México... y el 2012" de Andrés Manuel López Obrador. Un diagnostico sobre los orígenes de la problemática actual de México. Del saqueo que ha sufrido la nación y una valiente denuncia del grupo inmoral de quienes se han beneficiado de esta situación. Un libro inteligente y propositivo que brinda fe al pueblo de México, ilustrándonos con sus puntos de vista; mostrándonos el camino para sacar adelante al país y superar esta crisis económica y política.
Los graves problemas del país no dejan de crecer, pero el gobierno de Felipe Calderón insiste en seguirlos agravando, al tiempo que prosigue su campaña mediática de amedrentamiento de la gente con vistas al 2012.
1. Los llamados Diálogos por la Seguridad, organizados por el gobierno a puerta cerrada en Los Pinos como parte de su estrategia política y mediática, han proseguido pese al fracaso estrepitoso de sus dos primeras sesiones, y como era de suponerse, las dos más recientes no han contribuido más que a continuar exhibiendo el fracaso de la llamada “guerra contra el narco”. Lo menos que se ha dicho es que la violencia y el baño de sangre en el que el gobierno ha hundido a México fracasó por completo si su objetivo era en realidad luchar contra “el crimen organizado”, y que dichos “diálogos” no buscan más que objetivos políticos.
2. Los objetivos de los tales “diálogos” fueron evidentes desde un principio, pues lo que buscaban los panistas era a) desviar la atención de los grandes problemas nacionales, b) tratar de diluir la responsabilidad oficial por los crímenes cometidos en esta “guerra” y, al mismo tiempo, tornar corresponsables (o cómplices) de estas políticas oficiales a otros actores y fuerzas políticos con el argumento perverso de que quien no respalda las acciones de Calderón y de sus amigos está coludido con el crimen organizado y, en consecuencia, c) legitimar el escenario de violencia e ilegalidad en el que Calderón ha hundido al país por meros intereses de facción.
3. La intentona de la extrema derecha en el poder de comprometer a otros actores en sus políticas delirantes de supuesta lucha contra el narco, aceptadas no como acciones del gobierno panista sino como políticas de Estado –y por lo mismo legales e institucionales–, fue acaso el aspecto más perverso de la intentona fallida de Calderón, que muy pronto quedó desenmascarada.
4. Las sesiones de Felipe Calderón en el Campo Marte con los dirigentes de los partidos el martes10, con los ministros de la Suprema Corte el miércoles 11 y de ayer con los gobernadores, se saldaron no tan sólo por la insistencia de buena parte de los invitados en que fracasó la estrategia oficial, en que ésta se halla fundada en acciones completamente anticonstitucionales e ilegales y en que deben legalizarse las drogas.
5. La respuesta más contundente a la exigencia delirante de Calderón de instaurar una “unidad nacional” en torno a él y a “su guerra” se la dio Beatriz Paredes (presidenta nacional del PRI) en la mesa del 10 de agosto, quien le recordó que su “estrategia” tiene objetivos de política partidista, por lo que ninguna fuerza social ni política puede contribuir a un escenario construido “con fines mediáticos y electorales”. Es muy difícil llamar a la construcción de acuerdos y consensos –les recordó a Calderón y a sus colaboradores– cuando su gobierno ha estado generando un ambiente “de descalificación y de polarización”, con palabras que, como era de suponerse, suscitaron la ira de Los Pinos, desde donde se empezó a orquestar una campaña más, tras el trancazo recibido, precisamente para descalificar en los medios a los partidos vituperándolos y señalando que carecen de propuestas.
6. La llamada “guerra contra el narcotráfico” ha sido un gran crimen contra la nación, que se ha manifestado como una serie de acciones descabelladas que han hundido al país en la más absoluta ilegalidad. La “guerra” librada por Calderón instaura un escenario de violación impune, continua y permanente de las garantías individuales por parte de las fuerzas militares, navales y policiales. No sólo hace actuar a las fuerzas armadas en abierta violación a la Constitución, en funciones que no tienen, sino que violenta las autonomías de los estados y las libertades municipales, fundamento de la organización constitucional de la República. Y por si fuera poco, pervierte por completo los procesos judiciales y torna inexistentes las garantías de seguridad jurídica. Instaura, en suma, un Estado de ilegalidad, como reconocieron el día 11, durante un simposio, Diego Valadés y otros juristas del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM.
7. La tal “guerra” es hoy el principal problema de los mexicanos, pues no ha resuelto la cuestión que pretendía atacar sino que la ha hecho mucho mayor: el narcotráfico florece y las fuerzas armadas y policiales, sin excepción, se hallan inmersas en la mayor corrupción de su historia, al igual que las instancias administrativas y financieras del Estado. Y lo más grave es que estas políticas han comprometido seriamente la soberanía del país, pues las agencias estadunidenses controlan ya las acciones de marinos y soldados y dirigen la supuesta guerra en función de los intereses de Washington.
8. Mientras en América Latina gobiernos de diverso signo buscan impulsar reformas para enfrentar los problemas centrales de educación, salud, trabajo y vivienda que aquejan a las mayorías, en México, dilapidando los recursos del pueblo en una macrocampaña de carácter político, Felipe Calderón lleva al país cada vez más hacia el fascismo. La pretensión de los panistas de instaurar un clima de terror generalizado se ha intensificado con la complicidad de muchos, como acontece en una de sus vertientes más viles: la de amedrentar a los medios para mejor someterlos. Carlos Navarrete (senador del PRD) contribuía ayer a esa campaña tratando de convencer a los periodistas de que su actividad está cada vez más amenazada por el narcotráfico.
9. Las regresiones planeadas por este gobierno no han terminado aún, como se ve. La insistencia de Calderón en que el Congreso le autorice –en violación a la Constitución– crear un mando policial único en el país sería un paso importante en la fascistización de México, pues le permitiría al PAN instaurar el Estado centralista por el que pugnaron los conservadores en la primera mitad del siglo XIX. El gobierno espurio pretende no darse cuenta de que si bien los cuerpos policiales se hallan penetrados por el narco, también lo está la Policía Federal, mucho más que aquéllos, y que además ésta se halla ya en buena medida bajo el control de agencias estadunidenses.
10. La campaña del gobierno en radio y televisión sobre el narcotráfico no puede ocultar su sesgo electoral. No obstante, cuenta con la abierta complicidad del IFE, que se muestra incapaz de frenar a un gobierno obsesionado por engañar al pueblo, de ahí que el futuro inmediato suponga para los mexicanos resistir a la política oficial de mentiras y engaño.
Frente al monumental fracaso del gobierno de Felipe Calderón para resolver los problemas más elementales del país, es de celebrarse el inicio anticipado de las campañas presidenciales para 2012. La competencia por la Presidencia de la República podría servir como el marco perfecto para el surgimiento de un verdadero debate nacional sobre el futuro de la nación. Lo último que México necesita es otro llamado estéril a la unidad encabezado por un gobierno sin legitimidad. Al contrario, hace falta un gran despertar social en el que la ciudadanía se haga cargo de construir y proponer soluciones innovadoras para su propio futuro.
Ante la gravedad de la situación nacional, México no puede permitirse el lujo de elegir otro burócrata gris o populista dicharachero. El país entero reclama que su próximo presidente sea un auténtico líder con una gran sensibilidad social. Tendría que ser alguien con la capacidad para articular una nueva visión nacional y con la disposición para trabajar junto con los sectores más agraviados de la sociedad para lograr los cambios urgentes en materia económica, política y social.
La caballada está flaca. En el Partido Acción Nacional (PAN) los pocos candidatos con algunos principios auténticamente panistas, como Santiago Creel o Manuel Espino, son precisamente los que menos posibilidades tienen de lograr la candidatura presidencial. Por su parte, la eventual candidatura de alguno de los personeros del minigabinete de Calderón, como Lujambio, Molinar o Lozano tendría pocas o nulas posibilidades de ganar.
En el Partido Revolucionario Institucional (PRI) la situación no pinta mejor. Aun con todo el apoyo de Televisa, Carlos Salinas y una amplia diversidad de medios impresos, Enrique Peña Nieto simplemente no ha sido capaz de articular una visión nueva para el país o de acercarse verdaderamente a la ciudadanía. Un solo debate público sin guión con sus adversarios sería suficiente para romper la burbuja mediática de popularidad que se ha generado a su alrededor. Su carencia de capacidades analíticas y de liderazgo auténtico se hará patente muy pronto. Por su parte, a menos de que la población mexicana de repente sufriera de un ataque de amnesia colectiva, resulta difícil creer que Manlio Fabio Beltrones, Beatriz Paredes o Emilio Gamboa puedan ganar la confianza de la ciudadanía como candidatos presidenciales.
En contraste, la izquierda está inmejorablemente posicionada para conquistar la silla presidencial en 2012. Su relativa debilidad en cuanto a posiciones políticas tanto en el Congreso federal como en las entidades federativas esconde un hecho innegable: sigue siendo la única fuerza política que tiene arraigo social y de manera creíble podría encabezar una renovación en la vida pública nacional. Si el Partido de la Revolución Democrática (PRD), el Partido del Trabajo y Convergencia aprovechan la oportunidad, podrían encaminarse desde ahora a una victoria en 2012.
Tomando en cuenta esta ventaja comparativa de la izquierda en relación con las otras fuerzas políticas, sería un verdadero desperdicio que estos partidos escojan como su candidato en 2012 simplemente a un guapo o un tecnócrata. Bajo este escenario, en lugar de explotar su fortaleza, las fuerzas progresistas se colocarían en una posición de plena desventaja al acceder jugar en la cancha determinada por los adversarios.
Hasta la fecha, Andrés Manuel López Obrador es el único que ha sido capaz de articular un discurso consistente de renovación de la política nacional. Él, además, es el único que se ha preocupado por acercarse de manera sincera a las inquietudes ciudadanas al visitar todos y cada uno de los municipios del país.
Como cualquier ser humano, López Obrador no es perfecto. Puede disgustar a muchos su terquedad o falta de autocrítica. Pero comparado con los enanos que pueblan el escenario público de hoy, AMLO destaca como un verdadero dirigente.
Sólo si de forma milagrosa apareciera en los próximos meses algún nuevo líder social, los ciudadanos preocupados por el futuro del país tendrían que apoyar las aspiraciones presidenciales de López Obrador. No se trata de entregarse de manera acrítica al mesías tropical ni de estar de acuerdo con todas las posiciones y pronunciamientos del ex jefe de Gobierno del Distrito Federal. Al contrario, habría que someter a López Obrador a la misma crítica exigente que él ejerce sobre los integrantes de la clase política, muchos de los cuales, por cierto, también participan en el mismo movimiento de AMLO.
México tiene la urgente necesidad de romper con décadas de presidentes mediocres y populistas. Tal como ocurrió hace 100 o 200 años, ha llegado la hora de que se articulen los liderazgos políticos y las inquietudes sociales. El programa que López Obrador presentó ayer en el Zócalo capitalino sin duda ofrece esperanzas para que podamos vivir otra transformación radical en el siglo XXI. http://www.johnackerman.blogspot.com
La geopolítica (ciencia maldita desde la II GM), renace a partir de los años 70 cuando la política internacional cambia de un modelo que se basaba en el enfrentamiento ideológico (capitalismo versus comunismo), Ya que en esos año USA acuerda con la China comunista de Mao, con lo cual se reinicia una nueva etapa de la Geopolítica moderna, pero fundamentalmente es desde el triunfo del bloque liderado por EE.UU. sobre la ex URSS, que la geopolítica se despliega en toda su potencialidad, transformando a EE.UU. en la primera republica imperial moderna y también en Híper potencia militar que impone la globalización para alcanzar el control planetario, por ello uno de sus mas brillantes geopolíticos Henry Kissinger dijo que, “en realidad, la globalización es otro nombre para el papel dominante de Estados Unidos”
Esta idea de control planetario como bien lo venimos afirmando cuenta con el sustento mítico del destino manifiesto los dirigentes de USA y de las grandes corporaciones que integran el modelo, y que intenta doblegar la resistencia que se plantearon regiones y estados nacionales para poner un control a esa expansión del modelo económico capitalista neoliberal. El modelo que se quiso implementar es un sistema de expansión económico vulnerable que debe ser protegido militarmente en sus infraestructuras. Este modelo implemento un sistema, unipolar militarmente (EE.UU. como gran potencia) y multipolar cultural y económicamente (EE.UU., UE, Japón) que ha logrado dividir en dos corrientes a Latinoamérica, sobretodo a raíz de la aplicación de la globalización asimétrica. Y fundamentalmente encuentra cada vez mayor resistencia en el corazón del continente asiático y que a pesar del gigantesco esfuerzo realizado por la Híper potencia de imponerse totalmente no lo ha logrado después de una década y ello le esta planteando nuevos desafíos y condiciones que ponen en crisis esa política del destino manifiesto.
Con el tema eléctrico, la oposición venezolana ha vuelto a demostrar cuán lejos puede llegar en su síndrome de “negacionitis”. Bastaron 24 horas de visita en Venezuela del Ministro de Informática y Comunicaciones cubano Ramiro Valdés, para que se inflamara el coro periodístico de los medios privados contra la Isla y su Revolución. Han dicho de todo: desde que Valdés vino a dirigir el sistema eléctrico (un absurdo que debió provocar carcajadas en el mismísimo Alí Rodríguez Araque), hasta que fue convocado por Venezuela para censurar Internet (argumento todavía más risible, en un país repleto de infocentros, con 77 de cada 100 personas conectadas a la red).
Una vez más, quienes practican como deporte el oficio de negarlo todo asumen a Cuba como blanco, pero en el fondo apuntan más allá. A la oposición le revuelve el estómago que Venezuela haya cambiado la orientación de su brújula. En lugar de implorarle soluciones al Norte (algunos tiburones trasnacionales habrían hecho las delicias con la actual situación del Guri), la Revolución bolivariana ha encontrado en sus propios técnicos, junto a brasileños, argentinos y cubanos, una vía para enfrentar de conjunto uno de sus principales desafíos.
En el caso específico de los cubanos, se trata de especialistas que visitaron, sin alarde ni rimbombancia mediática, algunos estados del país, a fin de identificar acciones de colaboración allí donde Cuba acumula una mayor experiencia: la instalación de grupos electrógenos para descentralizar la generación y distribución de electricidad, y las políticas para el ahorro y uso eficiente de la energía.
Pero para los enfermos de “negacionitis” no vale ninguna explicación. Se les hace la boca agua con cualquier pretexto útil para saborear una de sus tesis más apetecidas: la supuesta cubanización de Venezuela. Así lo confirma la prensa privada de los últimos días, con argumentos que, aunque sea brevemente, valdría la pena detenerse a desmontar:
1. El sistema eléctrico de la Isla, siendo supuestamente uno de los más atrasados de la región, es la causa de apagones interminables y, por ende, no sirve como referente de soluciones a Venezuela.
Desde mayo de 2006, Cuba está exenta de apagones, como resultado de la aplicación de una Revolución energética que logró compensar los desequilibrios entre demanda y oferta de electricidad.
Ciertamente, los años más duros del llamado Periodo Especial trajeron consigo drásticos cortes eléctricos en la Isla, pero la crisis de generación logró solventarse progresivamente con la sustitución de equipos electrodomésticos ineficientes, el cambio de bombillos incandescentes por ahorradores, la instalación de grupos electrógenos capaces de generar más de 2000 MegaWatts y la exploración cada vez más sistemática de fuentes alternativas de energía, entre otras medidas.
Otro logro de la Revolución energética tiene que ver con la reducción de pérdidas en la trasmisión y distribución de electricidad. A través del cambio de medidores, la solución a problemas de bajo voltaje y la rehabilitación de las redes eléctricas, la Isla rebajó las pérdidas de distribución hasta menos de un 15%, muy por debajo de lo conseguido por muchos países de América Latina, incluido Venezuela.
2. Cualquier ayuda procedente de Cuba se inscribe dentro de un presunto modelo “neocolonizador”, que encubriría sus propósitos de tutelaje tras una fachada de solidaridad.
Uno de los argumentos más ridículos al respecto fue esgrimido nada menos que por Antonio Pasquali, quien llegó a denunciar en un programa de televisión un “chip controlador”, supuestamente colocado por cubanos en tarjetas electrónicas.
La lógica de Pasquali, tal vez influida por una fase aguda de “negacionitis”, es la misma que ve detrás de cada médico cubano a un espía, en los instructores de arte de la Isla a torturadores disfrazados, en las medicinas suministradas por Barrio Adentro instrumentos para practicar auténticos lavados de cerebro.
Nada de lo anterior extraña. Que un país como Cuba haya llegado tan lejos en las propias narices de los Estados Unidos, aún en medio de los daños multimillonarios provocados por el bloqueo, solo puede explicarse validando las potencialidades de su proyecto socialista.
Y sería mucho pedirle a quienes padecen “negacionitis”. Para ellos, no tienen ningún significado los miles de médicos cubanos que prestan sus servicios en acto de solidaridad por el mundo. Ni la calidad del sistema educativo de la Isla, que garantiza, por ejemplo, un puesto laboral seguro a la totalidad de los egresados universitarios. Ni quienes, desde el ámbito deportivo, ubican a la nación caribeña en la vanguardia de certámenes olímpicos y mundiales. Como si pudieran formarse deportistas, artistas, educadores, intelectuales y médicos por arte de magia, y no como resultado de políticas proporcionalmente mucho más ambiciosas que los recursos disponibles para la pequeña Isla.
En realidad, las relaciones entre Venezuela y Cuba han saltado al siglo XXI como referente de eso que llaman “otro mundo posible”. Nada tienen que ver con tratados caducos de libre comercio, ni con el rígido pragmatismo impuesto por el Dios mercado. Es solidaridad equitativa entre hermanos, que se unen incluso para ayudar a terceros. Si no que lo diga, por citar un ejemplo reciente, el pueblo de Haití.
¿Que Venezuela vende a Cuba petróleo a precios preferenciales? Es cierto. Pero la Isla le reciproca con servicios antaño inasequibles para los más necesitados. Solo un dato: hasta el 5 de febrero de 2010, habían recibido atención médica en Cuba -incluidas costosas operaciones quirúrgicas– 22 mil 962 pacientes venezolanos, quienes, en su mayoría, viajaron a la Isla junto a un familiar acompañante. En todos los casos, la transportación, el hospedaje, la alimentación y, por supuesto, el tratamiento de salud, fueron gratis.
3. El modelo cubano es hijo de una filosofía de pensamiento único, cuyas recetas se pretenderían traspasar a Venezuela.
Este es uno de los argumentos más trillados, y por eso mismo, uno de los más sintomáticos de estupidez. Tanto adjetivo demonizador se ha pronunciado contra Cuba, que algunos, lastimosamente, terminan privándose de la posibilidad de entenderla como un país normal.
Cierto que el bloqueo ha dejado su impronta negativa en la Isla, pero los cubanos son expertos en buscar soluciones ingeniosas y se las arreglan para exhibir indicadores de salud, educación y cultura todavía soñados en América Latina.
Al desandar sus calles, uno siente cómo va deshaciéndose la maleta de prejuicios que carga encima. Las principales avenidas, como regla desiertas de policías, contradicen frontalmente el supuesto del Estado represor. Hay orden, pero no a costa de balas de caucho, gases lacrimógenos o chorros de agua. Los tiroteos y muertos de antaño sobreviven en el recuerdo de los más viejos, pero contrastan con el sosiego de jóvenes que, aún después de medianoche, se aferran al aire de mar permanentemente provisto por el Malecón de La Habana.
La invocada vigilancia del Estado totalitario, presuntamente omnipresente, se estrella contra el hecho de que los cubanos comentan y se cuestionan todo con absoluta libertad. Cada habitante de la Isla se cree con las claves para arreglar el mundo y perfeccionar su socialismo, porque la política en Cuba se concibe como espacio para la argumentación y no para la sumisión ideológica.
Ese es el espíritu que prevalece también en las universidades, convertidas con la Revolución en verdaderos hervideros de ideas. El ingenuo visitante esperará encontrar alumnos disciplinados en las doctrinas de Marx, Engels y Lenin, pero tropezará asombrado con una especie de sancocho filosófico dentro de los planes de estudio: desde las creativas interpretaciones del marxismo de Antonio Gramsci, pasando por las teorías sobre el poder de Michel Foucault, hasta los escritos sociológicos más recientes de Pierre Bourdieu. Es hasta posible que en las facultades cubanas de Ciencias Políticas se dedique menos tiempo a estudiar el pensamiento socialista, que a hurgar en los clásicos del liberalismo burgués.
¿Cómo analizarían tales hechos los enfermos de negacionitis? Seguramente como hasta ahora: pasándoles por encima con sus aplanadoras mediáticas. Para ellos, demonizar a Cuba es un negocio rentable en tanto permite demonizar también a Venezuela y, por extensión, al Presidente Chávez.
Pero no alcanzan a calcular que, más tarde o más temprano, la realidad se impone. Aún con 50 años de bloqueo, Cuba saca fuerzas para sobreponerse a sus problemas y andar por el mundo crecientemente acompañada.
Venezuela, por su parte, apuesta a un socialismo del siglo XXI cuyo solo nombramiento sugiere diferencias respecto a la praxis que le antecedió. La Revolución bolivariana -cada vez más revolucionaria y menos vulnerable a tentaciones reformistas- va fundando a su paso lo que debe ser fundado: por aquí las misiones, por allá las comunas, por todas partes un nuevo sentido de la vida, aunque los enfermos de negacionitis sigan negándolo todo, sin darse cuenta de que, por ese camino, terminarán negándose a sí mismos.
Bastó un texto con su firma para que Fidel Castro diera un giro en la política de Cuba hacia México: rompió con el expresidente Carlos Salinas de Gortari, figura prominente del PRI, partido que fue aliado histórico de la Revolución Cubana; halagó abiertamente a Andrés Manuel López Obrador y con ello tomó por primera vez partido por un aspirante de izquierda a la Presidencia del país; y, como de pasada, atacó a Calderón ahí donde le duele: en su legitimidad como mandatario, lo que presagia una nueva crisis diplomática entre México y La Habana.
Por primera vez, el líder de la Revolución Cubana, Fidel Castro, se la juega públicamente con un aspirante de izquierda a la Presidencia de México: Andrés Manuel López Obrador.
Simultáneamente, cuestionó la legitimidad del presidente Felipe Calderón, de quien dijo que no ganó las elecciones en 2006, y se deslindó de su otrora amigo, el expresidente Carlos Salinas de Gortari, a quien señaló como responsable de propiciar en febrero de 2004 la fuga del empresario Carlos Ahumada a Cuba sin consultar a las autoridades de la isla y de ser uno de los autores del complot de los videoescándalos contra López Obrador.
Incluso, puso en duda el triunfo electoral de Salinas en 1988. “No me constaba si había habido o no fraude. Era el candidato del PRI, partido por el que siempre votaron durante décadas los electores mexicanos. Sólo el corazón me hacía creer que le robaron a Cuauhtémoc (Cárdenas) la elección”, escribió Castro en un texto titulado El gigante de las siete leguas.
Dicho texto fue publicado en dos partes (jueves 12 y viernes 13) por el diario Granma y el portal Cubadebate. En la primera parte de su texto, Castro hizo una larga glosa de La mafia que se apoderó de México…y el 2012, libro escrito por López Obrador. A partir de ello, ensalza la figura de Andrés Manuel López Obrador, quien ya se autodestapó como candidato para las elecciones de 2012.
De entrada, sostuvo que López Obrador “ganó la mayoría de los votos” en las elecciones presidenciales de 2006, “mas el imperio no le permitió asumir el mando”. Luego lo calificó como “la persona de más autoridad para hablar de la tragedia” que vive México y lo será “cuando el sistema se derrumbe, y con él, el imperio”.
E incluso, consideró que la “contribución (de López Obrador) a la lucha por evitar que el presidente (Barack) Obama desate esa guerra (contra Irán), será de gran valor”.
En referencia al libro que López Obrador acaba de publicar en México, Castro dijo que es “una valiente e irrebatible denuncia de la mafia que se apoderó de México”. De hecho, hizo suya tal expresión que de manera frecuente utiliza el político tabasqueño.
López Obrador –quien agradeció los comentarios de Castro– no ha visitado Cuba, pero su primera esposa, Rocío Beltrán, recibió el apoyo del gobierno de Castro para atenderse en La Habana el lupus, enfermedad que le provocó la muerte el 12 marzo de 2003.
Acuerdo tácito
En su texto Castro no sólo ensalzó abiertamente a un precandidato presidencial de izquierda, sino que tomó distancia del partido que fue su aliado histórico: el Revolucionario Institucional (PRI), en el que Salinas es figura prominente e influyente.
Y es que durante décadas –de 1960 a 1994– los presidentes priistas en turno mantuvieron una relación cordial con el régimen cubano.
¿La razón? Un acuerdo básicamente tácito: para los gobernantes priistas era preferible tener en Cuba un régimen socialista y enfrentado a Estados Unidos que un gobierno dependiente y sujeto al poder de Washington. En términos geográficos, si Cuba fuera una especie de Puerto Rico, México tendría un brazo estadunidense en el Golfo de México. Es como si el “imperio” abrazara al país y lo copara.
Además, para los regímenes priistas Cuba era una carta de equilibrio frente a Estados Unidos que se ajustaba muy bien al discurso del nacionalismo revolucionario de los años 60, 70 y parte de los 80.
Más aún, el apoyo a la Revolución Cubana tenía su beneficio interno: se aplacaba así a la izquierda mexicana que profesaba un apoyo irrestricto al gobierno de Castro.
En un contexto de la Guerra Fría, ello a los cubanos también les venía bien: Fidel sabía que mientras mirara hacia la Unión Soviética y hacia Europa del Este –de cuyo campo era dependiente en sus relaciones políticas y económicas– habría a sus espaldas una política de contención ante Estados Unidos aplicada por México, uno de los hermanos mayores de los países de América Latina.
Hubo otro factor clave: mientras el régimen de Fidel Castro propició, entrenó y financió a las guerrillas de los países del continente, con México no lo hizo. Y en el contexto de la efervescencia revolucionaria de los años 60 y 70, los gobiernos priistas lo agradecieron y aprovecharon: pudieron aplicar con relativa tranquilidad la llamada “guerra sucia” en contra de los “movimientos subversivos”.
Durante la primera mitad de los años 70 unos 50 integrantes de varios grupos de guerrilleros mexicanos estuvieron exiliados en Cuba –de la Asociación Cívica Nacional Revolucionaria (ACNR), de La Liga de los Comunistas Armados, de las Fuerzas Revolucionarias Armadas del Pueblo (FRAP), del Movimiento Armado del Pueblo (MAR), del FUZ, y del Ejército de Liberación Nacional (ELN)–, pero lo hicieron con acuerdo explícito entre los gobiernos de Castro y Luis Echeverría para tenerlos controlados. A diferencia de otros exiliados guerrilleros del continente –como del FSLN, del M-19 o del MIR–, los mexicanos nunca pudieron organizarse para regresar a México a luchar por sus ideales. No lo hicieron simplemente porque el gobierno cubano no los dejó.
Pero si la “izquierda revolucionaria” no tuvo apoyo por parte del régimen cubano, la “izquierda electoral” tampoco. Fidel siempre apostó por el PRI.
Un ejemplo ilustrativo: en 1988, Castro asistió a la toma de posesión de Salinas de Gortari como presidente de México, a pesar de su triunfo electoral sumamente cuestionado. La presencia de Fidel fue una especie de aval para Salinas que dejó un sabor amargo en la izquierda mexicana y en su candidato presidencial, Cuauhtémoc Cárdenas, cuyo padre, el general Lázaro Cárdenas, ayudó a Fidel durante su exilio en México.
“Todos los grandes, medios y pequeños Estados lo habían reconocido (a Salinas). Cuba fue el último. Sólo unos días antes de la toma de posesión, lo hicimos aceptando su invitación de asistir a la asunción del cargo”, justificó Fidel Castro en su citado texto El gigante de las siete leguas.
Y es cuando soltó que “sólo el corazón me hacía creer que le robaron a Cuauhtémoc la elección”.
Con excepción del gobierno de Ernesto Zedillo –con quien Castro mantuvo serios desencuentros–, la alianza entre los priistas y el gobierno cubano se mantuvo aún durante los gobiernos del PAN.
Un hecho reciente lo reflejó: el 14 de abril, la bancada del PRI en el Senado frenó un punto de acuerdo en el que se lamentaba la muerte del disidente cubano Orlando Zapata y se exhortaba al gobierno de Raúl Castro a abrir un diálogo con la disidencia y a liberar a los presos políticos. Varios senadores del PRI habían expresado que apoyarían la iniciativa, entre ellos la excanciller Rosario Green y el exembajador de México en Cuba, Pedro Joaquín Coldwell. Sin embargo, un día antes –el 13 de abril– el embajador de Cuba en México, Manuel Aguilera de la Paz, se reunió con el líder del PRI en el Senado, Manlio Fabio Beltrones, y los priistas se echaron para atrás.
El caso Ahumada
En la segunda parte de su texto, Castro se explayó sobre el caso Ahumada. Con base en las confesiones del empresario argentino –detenido en Cuba el 30 de marzo de 2004 y deportado a México un mes más tarde–, Castro confirmó que hubo un complot para detener la candidatura de López Obrador, el cual fue orquestado por Salinas, el exsenador panista Diego Fernández de Cevallos y los entonces titulares de la Secretaría de Gobernación, Santiago Creel, y de la Procuraduría General de la República, Rafael Macedo de la Concha. Dijo que fue Salinas quien le sugirió a Ahumada refugiarse en Cuba, pero que de ello no sabían nada las autoridades de la isla.
Afirmó que “comprende la desconfianza de López Obrador” hacia su gobierno debido a un hecho: Salinas se encontraba en Cuba cuando Ahumada le mostró los videos en los que aparecen los colaboradores del entonces jefe de Gobierno de la Ciudad de México: Gustavo Ponce jugando en Las Vegas y René Bejarano y Carlos Imaz recibiendo dinero. Y se afanó entonces por aclarar que su gobierno nunca tuvo intención de dañar la imagen política de López Obrador.
De hecho, anotó la indicación que le dio a José Arbezú, vicejefe de Relaciones Internacionales del Comité Central del Partido Comunista de Cuba: “A Obrador decirle, en primer lugar, que nosotros ni estamos en ningún complot contra él ni ninguna conspiración contra él ni estamos coaligados con nadie para hacerle daño (…)”.
Es entonces cuando Castro habló de su relación con Salinas y, de plano, se deslindó de él.
De entrada lo calificó de “hombre sumamente hábil, sabía mover todas las fichas como un experto en ajedrez, con talento por arriba de quienes lo rodeaban”.
Luego se refirió a la estancia de Salinas en Cuba: “Cuando (Ernesto) Zedillo, un hombre realmente mediocre que lo sustituyó en la Presidencia, celoso esta vez de su influencia política, le prohibió residir en México, Salinas tenía en ese momento una difícil situación personal y solicitó residir en Cuba. Sin vacilación lo autorizamos y aquí nació la primera hija de su segundo matrimonio”.
Salinas llegó a Cuba en 1995, cuando era acusado de ser el responsable de la crisis económica y de la descomposición política del país. Ocupó una residencia blanca, de muros altos y enrejados, ubicada en la calle 266 en el exclusivo barrio de Atabey, en La Habana, la cual se encontraba a escasos 500 metros de una de las casas de Fidel. “Adquirió legalmente la residencia de un particular”, informó Castro en su texto.
Luego reveló que Salinas “quiso invertir” en Cuba, pero, dijo, “no lo dejamos”.
Y añadió: “Salinas mantuvo la práctica de visitar Cuba con determinada frecuencia, intercambiaba conmigo y nunca trató de engañarme. Me enfermé gravemente el 26 de julio de 2006 y no volví a saber de él”.
Nuevo pleito
López Obrador “se presentó a las elecciones (de 2006) y ganó la mayoría de los votos frente al candidato del PAN. Mas el imperio no le permitió asumir el mando”.
Tal frase –la única del extenso texto de Castro que hace alusión a Calderón, pero sin mencionarlo por su nombre– provocó una airada reacción de Los Pinos. El Jueves 12 y el viernes 13 Calderón sostuvo reuniones con varios de sus colaboradores y realizó llamadas telefónicas con el embajador en Cuba, Gabriel Jiménez Remus, y con la canciller Patricia Espinosa, quien se encontraba de gira en Turquía.
Por la tarde de ese día, la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) emitió el comunicado 252 en el que “expresa el rechazo del gobierno de México a las afirmaciones formuladas por el expresidente de Cuba, Fidel Castro Ruz, en las cuales pretende descalificar a las instituciones mexicanas y se hace eco de afirmaciones sin sustento sobre el país y su desarrollo”.
Y se lanzó de lleno: “El gobierno de México hace votos para que pronto el pueblo de Cuba pueda acudir a elecciones libres para elegir a sus representantes y se respeten plenamente los derechos humanos en la isla”.
La respuesta de la cancillería presagia una nueva crisis en la relación entre México y Cuba. Sería la segunda en lo que va de este sexenio, pues en abril y mayo de 2009 las relaciones bilaterales se crisparon luego de que Castro acusó a Calderón de ocultar el brote epidémico A/H1N1 para no estropear la visita del presidente estadunidense Barack Obama (Proceso 1697)
De hecho, el texto de Fidel Castro sorprendió a diplomáticos y a funcionarios de la cancillería mexicana, pues los puntos sensibles de la agenda bilateral –comercio y deuda, migración, repatriación de presos mexicanos y diálogo político– iban a paso lento y con bajo perfil, pero avanzaban.
Incluso, durante el viaje de la canciller Espinosa a la isla, realizado en diciembre de 2009, el gobierno de Raúl Castro aceptó repatriar a una decena de mexicanos que se encontraban presos en diferentes cárceles cubanas para que pudieran purgar sus condenas en prisiones del país.
Luego, en febrero, Calderón recibió a Raúl Castro en Cancún, donde se celebró la llamada Cumbre de la Unidad de América Latina y el Caribe. De hecho, Raúl y Calderón se elogiaron mutuamente después de que ambos intervinieron para frenar el entrentamiento que protagonizaron en ese evento los mandatarios de Venezuela, Hugo Chávez; y de Colombia, Álvaro Uribe.
Después, el 15 de marzo el presidente Castro recibió al embajador mexicano Jiménez Remus, quien le informó, a nombre del gobierno de México, el contenido del comunicado que unas horas más tarde emitió la SRE.
Ese comunicado lamentaba, con tres semanas de atraso, la muerte del disidente Orlando Zapata; expresaba la preocupación del gobierno mexicano por el estado de salud de Guillermo Fariñas, quien entonces llevaba más de dos semanas en huelga de hambre; y exhortaba al gobierno cubano a “realizar las acciones necesarias para proteger la salud y la dignidad de todos sus prisioneros”.
En diciembre, durante su gira por La Habana, Espinosa refrendó el interés de Calderón por visitar Cuba y estimó que ésta se llevaría a cabo durante el primer semestre de 2010. Luego, en febrero, durante la cumbre de Cancún, se volvió a hablar del tema. Pero el 23 de ese mes murió Orlando Zapata y al régimen le llovieron las condenas internacionales. Dicha muerte sorprendió al presidente de Brasil, Luis Inacio Lula Da Silva, realizando una visita a la isla. Esa coincidencia le provocó un escándalo interno y una llamada de atención del Congreso brasileño. El gobierno de México consideró que no había buen clima para que Calderón fuera a la isla y dejó de mencionar el tema. l