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domingo, marzo 06, 2011

Poder judicial, presunto culpable

Futuro incierto

Jorge Carrasco Araizaga

MÉXICO, D.F., 5 de marzo (Apro).- La juez del Décimo Segundo Tribunal Administrativo en el Distrito Federal, Blanca Lobo Domínguez, ya supo lo que son los juicios sumarios de los medios y el oportunismo político.

Su orden de suspender temporalmente la proyección de la película Presunto Culpable como una medida cautelar le ganó la acusación pública de censora hasta el extremo de compararla como un acto propio de los regímenes militares o fundamentalistas.

A cinco días de la controvertida pero apenas primera decisión judicial, la secretaría de Gobernación no había acatado el mandamiento judicial porque supuestamente ignora “los alcances” de la decisión de la juez.

Lo que en realidad ha hecho es ganar tiempo no sólo para que el documental siga proyectándose, sino ante la decisión que a más tardar el próximo miércoles debe tomar un Tribunal Colegiado respecto a la suspensión provisional ordenada por la juez.

Si ese Colegiado revierte la medida, la película seguirá proyectándose sin ninguna sombra de censura, pero si avala a la juzgadora, entonces el Poder Judicial quedará como el gran censor.

Para evitarlo, podría levantar la orden de suspensión provisional y seguir sin presiones mediáticas el curso del juicio de amparo solicitado por los que se dicen afectados por la proyección, los familiares de la víctima del asesinato a partir del cual se hizo el documental.

Lo que Gobernación defiende no es un interés general, sino lo que la película representa para uno de los principales proyectos del gobierno de Felipe Calderón: la implantación en México de los juicios orales.

Resulta difícil pensar que un gobierno como el de Calderón esté velando por el interés general, que sería el derecho de la sociedad mexicana a saber y conocer. Con los antecedentes que tiene de arremeter contra los medios y periodistas que no le son afines no se puede creer que su acción sea para defender tales garantías.

Uno de los argumentos para decir que la juez Blanca Lobo pretende censurar la película es que antes de ordenar la suspensión provisional de su proyección debió pensar, precisamente, en el interés general. En este caso, el derecho de los mexicanos a conocer las miserias del sistema de procuración e impartición de justicia, lo que le da un gran valor al documental.

Pero el sistema de justicia no se reduce a las decisiones de los jueces, sino a lo que el Poder Ejecutivo –federal y estatal– hace y deja de hacer a través de sus “policías investigadoras” y de sus agentes del ministerio público.

Aunque el caso que presenta la película ocurrió en el Distrito Federal, es sabido y padecidas por todos la manipulación, negligencia e ilegalidades que existen en los procesos judiciales en todo el país. De ahí su justificado éxito.

No está duda. Pero Presunto culpable es más que un mero testimonio elaborado por dos abogados preocupados por el sistema de justicia penal mexicano. Roberto Hernández y Layda Negrete Sansores –hija de la exdiputada Layda Sansores y nieta del exgobernador de Campeche Carlos Sansores– forman parte del proyecto promovido desde 2004 por Estados Unidos para que en México se instauren los juicios orales.

Ambos forman parte del Centro de Investigación y Docencia Económica (CIDE), que junto con organizaciones empresariales mexicanas y fondos del gobierno estadounidense ha sido punta de lanza de la reforma penal aprobada en 2008. De ahí la gran promoción del documental.

La reforma, que además de hacer constitucional la figura del arraigo –esa sí, una medida propia de regímenes totalitarios– estableció que a más tardar en el 2016 en todo el país deben funcionar los juicios orales, para lo cual se han destinado parte recursos de la Iniciativa Mérida.

Calderón hizo suyo el proyecto estadounidense y tuvo el aval en el Congreso a partir del hecho, innegable, de la inoperancia del actual sistema de justicia.

Pero nada garantiza que los juicios orales vayan a ser la solución, sobre todo si las procuradurías siguen operando en función de los intereses políticos de sus jefes –el presidente o los gobernadores– o las policías están tan desacreditadas no sólo por la corrupción, sino por los cuestionamientos de que son objeto sus jefes, como el caso del secretario de Seguridad Pública federal, Genaro García Luna.

A partir del principio de presunción de inocencia, –el cual, desde luego, no operó en el caso de Florence Cassez, a pesar de las ilegalidades en la investigación de García Luna–, el CIDE patrocinó también la reapertura del proceso por la masacre de Acteal y logró la liberación de los acusados.

Si los liberados no fueron culpables, fue una gran reparación. Ese es el objetivo de los juicios orales. Pero lo que no supimos fue quiénes son los responsables. Ni lo sabremos, como tampoco en Presunto culpable. La impunidad tampoco será abatida por la justicia transparente que ahora todos dicen defender.

jcarrasco@proceso.com.mx

domingo, febrero 07, 2010

En México, funcionarios "Gallina"

En lo oscurito, las comparecencias en torno al narco......donde esta la supuesta "RENDICION DE CUENTAS"?

*Comparecerán ante el Senado titulares de la Defensa, Marina, SSP y de la PGR
Discutirán en secreto estrategia fallida de la lucha antinarco
*El tema “no es asunto de pláticas públicas ni materia de conferencias de prensa”: Navarrete
*Se comprometen los legisladores a no divulgar lo tratado en la reunión ni abrir el debate

Fernando Gómez Mont, secretario de Gobernación, a su arribo al foro Espacios Ciudadanos sobre la Reforma Política.


El presidente del Senado, Carlos Navarrete, confirmó que los secretarios de la Defensa Nacional, Marina, Seguridad Pública federal y Gobernación, así como el titular de la Procuraduría General de la República (PGR), comparecerán ante ese órgano legislativo la próxima semana, con el compromiso de los legisladores de que lo tratado en el encuentro no se divulgará ni será motivo de debate.
La comparecencia será privada y se realizará a puerta cerrada, porque el tema de la seguridad nacional “no es asunto de pláticas públicas ni materia de conferencias de prensa”, advirtió el senador perredista.
La decisión de realizar a puerta cerrada la comparecencia de los cinco funcionarios del gabinete de seguridad nacional fue impulsada un día antes por los coordinadores parlamentarios de PAN y PRI, Gustavo Madero y Manlio Fabio Beltrones, respectivamente.
Ayer Navarrete Ruiz justificó el acuerdo. Sostuvo que el mejor formato es la comparecencia de los funcionarios a puerta cerrada y sólo con los miembros del órgano de gobierno del Senado –además de los tres senadores de la Comisión Bicamaral de Seguridad Nacional–, porque sólo así podrán “entrar en la materia y tener acceso a información privilegiada”.
Insistió: “la información de seguridad nacional no debe ser motivo de debate público ni legislativo, sino de conocimiento de los órganos del Senado. Habrá discreción de los grupos parlamentarios para comentar sólo lo que sea posible”.
También se acordó que el Canal del Congreso no grabe la comparecencia.
Información a detalle
El también coordinador de los senadores del PRD detalló que los integrantes de la Junta de Coordinación Política del Senado pretenden entrar a fondo sobre la situación que priva en Ciudad Juárez, Chihuahua; conocer los nuevos esquemas que el gobierno pretende poner en marcha; recibir un informe detallado acerca de qué fuerzas del Ejército y de las corporaciones policiacas están desplegadas en el país, cuáles son los resultados y dónde está fracasando la estrategia.
Reveló que ayer se comunicó con el secretario de Gobernación, Fernando Gómez Mont, con el propósito de precisar los detalles de la comparecencia, que se llevará a cabo en la casona de Xicoténcatl la próxima semana.
Explicó que será una reunión intensa, sin límite de tiempo, con la finalidad de que los senadores conozcan a detalle las acciones que el gabinete de seguridad lleva a cabo para frenar el avance de la violencia y la criminalidad.
Por separado, el senador del PRI por Chihuahua, Fernando Baeza, explicó que a su bancada le interesa que los integrantes del gabinete de seguridad nacional expliquen con claridad qué pasa con la estrategia de combate a la delincuencia, porque es realidad innegable que ha fracasado, además de qué van a hacer para enfrentar la escalada de violencia, que alcanzó su punto más dramático con la matanza de jóvenes en Ciudad Juárez.
Por principio, expuso, se debe despolitizar la lucha contra el crimen organizado y acabar con “la soberbia del gobierno federal” que pretende pasar por encima de las autoridades estatales. Ya se demostró que fue un error meter al Ejército en el combate al narcotráfico.
En tanto, el senador perredista Silvano Aureoles comentó que espera que la información que proporcionen los secretarios de la Defensa, la Marina y Seguridad Pública, así como el procurador general de la República, sea precisa y veraz, porque no tendría sentido “que lleguen con discursos que no corresponden a la realidad”.
Urge más gasto en seguridad
El senador Francisco Labastida Ochoa, del PRI, señaló que se requiere un mayor gasto e inversión en materia de seguridad pública e impartición de justicia.
Planteó que se requiere ampliar los reclusorios, que tienen un déficit de 50 mil lugares; dividir a los reos de alta y baja peligrosidad, y readecuar muchos centros de readaptación.
Además debe llevarse a cabo “un gran programa de capacitación y depuración de las policías estatales”, mejorar sueldos y prestaciones de los agentes, incluyendo seguros de vida y programas de vivienda.
En materia judicial, agregó Labastida Ochoa, se requiere abatir el rezago en los juzgados y destinar recursos para poner en marcha el sistema basado en los juicios orales. Todo esto, detalló, cuesta entre 0.5 y uno por ciento del producto interno bruto.

sábado, junio 27, 2009

Calderón: El azote de Dios

¿De cuál… ?
*Hablando de apostasías y abstenciones…
*“Mujeres divinas”, verso parafraseado
* Panistas no resisten la Prueba de Drácula

LA FALSIFICACIÓN DE LA fe religiosa, no es un crimen menor, pero la deliberada transgresión de la doctrina “verdadera”, sin previa declaración de renuncia, es un crimen de obesa magnitud. Simón Mago, el que pretendió comprarle a san Pedro el don del Espíritu Santo; Atila, para mejor credencial El Azote de Dios; Lutero, el renegado contra Roma, excomulgado por León X; Nietzsche (escritor en vida de “obras póstumas” que, según su dicho, sólo se entenderían en la posteridad, época incierta para cual filosofaba); don Jesús Dávila, el ultimo Papa de la Iglesia Católica, Apostólica Mexicana, también asesinado en la Ciudad de México poco después que lo fuera en la Santa Sede su homólogo romano Juan Pablo I, son, para el catolicismo, figuras, anti paradigmáticas equiparables al antiCristo, cuyo mero nombramiento hace que el colérico, a veces espantado sacerdote urja la presencia del exorcista. Si la herejía, con medida indulgencia, puede codificarse como simple “error de fe”, la simonía y su comadre la apostasía, son desviaciones mayores, con todas las agravantes, por las que el antiguo Santo Oficio, hoy Sagrada Congregación de la Fe -de la que fue presidente Benedicto XVI- consultaba-consulta el canon completo, para refundir en el más profundo y quemante de los infiernos a los réprobos, previo rostizamento en la hoguera zocalera.
El partido de los católicos mexicanos, el PAN, se mantuvo a salvo de la inquisición pública en tanto, fuera del alcance de los reflectores, sus socios exponían y expiaban sus pecados en el secreto de las sacristías o en la intimidad de “este hogar es católico, apostólico y romano”, según rezaban hace tiempo los engomados en las fachadas de sus casas, algunas de ellas en colonias residenciales, rematadas en sus frontispicios con una artesanal escultura de la Virgen de Guadalupe o la de un doliente Cristo Rey.

¿De qué se ríen cinco jinetes del Apocalipsis?

Pero, el partido de los católicos mexicanos, llegó al poder presidencial y -está comprobado científicamente- muchos de sus socios no pasan la Prueba de Drácula: al exponer su piel a la luz del Sol, se despellejan aún antes de que Dante les asigne el círculo avernal que les correspondería, acaso un octavo, si a la Divina Comedia nos atenemos. No mencionaremos los sacramentos básicos infringidos, entre ellos el del matrimonio, ni falta que hace, pero hay actos de apostasía -en cuanto a fe religiosa o doctrina política- que dan para escribir un nuevo tomo bíblico con el Evangelio del III Milenio mexicano, en sintaxis rústica de San Vicente de San Cristóbal. El cardenal de esos católicos mexicanos, Norberto Rivera Carrera, representante aquí de una de las iglesias más absolutistas, acaba de declarar que “las elecciones ahorita ni las veo ni las alcanzo a ver”, pero se le alivia la miopía cuando, a renglón seguido, afirma que “todos los obispos de México nos pronunciamos por invitar a la gente a que vaya a votar…”, mientras que su periódico, Desde la fe, acusa a comunicadores y asociaciones -“que surgen sospechosamente de todos lados”- de invitar a anular el voto, y los conmina a suspender esas iniciativas, porque “nos llevarían al fracaso democrático, dándole la razón a quienes piensan que México sólo puede funcionar con el totalitarismo (…) Lo menos que tendríamos que pedirle a esos comunicadores -que tienen nombre y apellido, y difunden con ligereza sus convicciones abstencionistas- es que, después del 5 de julio, no hagan críticas ante un gobierno que no eligieron” (sic que se precia de “democrático”). Según sabemos de oídas, el cardenal de marras ya está pasadito de años, pero los que acaso seamos mayores que él y no nos ha afectado la “locura senil”, recordamos que, todavía en los años setenta del siglo XX, las rupturas internas del PAN enfrentaban a abstencionistas contra participacionistas, causa por la cual, para las elecciones presidenciales de 1976 -no hace, pues, mucho tiempo- los panistas se quedaron sin candidato presidencial, alentando “el fracaso democrático”. Entonces la jerarquía católica ni tarjeta amarilla sacó a los abstencionistas azules. En fin, si a pecados veniales vamos, seguramente el de galimatías debería quedar inscrito en el catálogo de penalizaciones, aunque éstas no sean las de condenación eterna. Y, a todo esto, con una Iglesia católica inmensamente secularizada y no pocas veces frivolizada, ¿de qué Dios hablamos? ¿De Marte, el de la Guerra, que da su nombre a un campo citadino a cargo del Estado Mayor Presidencial? A la mejor debemos hablar del beodo Baco. Y entonces los mexicanos sabremos que estamos pagando la cruda de una borrachera que no nos pusimos. Cruda sí, hasta caer en el delirium tremens, que en algunos alienados por el vértigo provocado en la chaparrez por la enrarecida atmósfera de la cumbre, se expresa como delirio de grandeza.
PAN: “Son falsas, inhumanas y contrarias a las leyes fundamentales de la vida política y social, las doctrinas que conciben al Estado como instrumento de lucha al servicio de una clase social, cualquiera que sea, para la destrucción o dominación de las demás…“. (Principios de Doctrina). La verdad es que, colocado en el poder, el PAN se ha definido como gobierno de los empresarios, por los empresarios y para los empresarios.

Vamos poniéndonos serios
La febril obsesión de las privatizaciones -a toda costa y a todo costo-, de entes y servicios públicos ordenadas por los poderes imperiales encarnados por el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial (BM), iniciadas por los ya deshumanizados gobiernos priistas y continuadas, compulsiva o voluntariamente, por los gobiernos panistas, ha llenado de cruces y lápidas los cementerios mexicanos, oficiales o clandestinos. Cuando, en el arranque de su campaña presidencial, a finales de 1987 visitó Morelia, Michoacán -tierra por cierto de los cuatro magníficos: Felipe Calderón Hinojosa, César Nava, Germán Martínez Cázares y Juan Elvira Quesada, actual secretario de Medio Ambiente y Recursos Naturales, pero antes alcalde de Uruapan, dominio electoral panista en donde se siembran cabezas decapitadas en las alfombras de los antros, y alcanza a su presidente municipal panista la reciente razzia federal-; cuando, repetimos, visitó Morelia Carlos Salinas de Gortari, en un foro sindical un modesto pero claridoso obrero increpó al candidato priista, cuestionando la política económica por él emprendida desde la Secretaría de Programación y Presupuesto (SPP) en los tiempos de Miguel de la Madrid. Si, como Presidente, le anunció el orador, usted no rectifica la dirección de esa política, pronto en México no alcanzarán las cárceles ni los hospitales para encerrar a tanto criminal, ni para prestar servicio médico a tanta población enferma de miseria.
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