TeleSUR
El gobierno de facto de Honduras rechazó este domingo la visita de una misión de la OEA que incluya a su secretario general de la organización José Miguel Insulza y agregó que es "imposible" que la visita se realice debido a la "intransigencia de Insulza de incluirse en la misión".
La locura de estos gorilas es contundente: les parece provocador (según Hillary "imprudente") que el presidente de Honduras, obviamente hondureño, entre a su país, y ahora juzgan "intransigente" que el secretario general de la OEA vaya en una misión precisamente de la OEA.
Según el gobierno golpista, Insulza "excluyó" de la misión a países, que según ellos, estarían "abiertos" a que se reconsidere la suspensión de Honduras de la OEA "ha hecho imposible que se convenga la cita en la fecha prevista".
La delegación de la Organización de Estados Americanos (OEA), formada por seis cancilleres y funcionarios del organismo, tenía previsto llegar a Tegucigalpa el martes, pero el Gobierno de facto de Roberto Micheletti indicó que recibirá una delegación en otra fecha siempre y cuando no incluya a Insulza.
Es decir, al secretario general, lo dicho, igual que no quieren que entre el presidente de Honduras a Honduras. No se puede creer esto deveras, y todavía hay algunos que los apoyan.
El comunicado afirma que el Gobierno de facto mantiene la "flexibilidad" para convenir una nueva fecha de la visita de la misión de cancilleres (...) excluyendo de la misión al señor José Miguel Insulza, quien podrá ser sustituido por el secretario general adjunto u otros funcionarios de la OEA", agregan.
Las razones que manifiestan para su rechazo a la presencia de Insulza en territorio hondureño es "su falta de objetividad, imparcialidad y profesionalismo en el ejercicio de sus funciones".
Esa actitud de Insulza, según afirma el comunicado, "ha redundado en perjuicios serios para la democracia, la República de Honduras".
No tiene madre que los golpistas hablen de democracia.
A petición del mediador y presidente costarricense Óscar Arias, la OEA decidió el miércoles enviar el grupo para buscar que el régimen de facto accediera a una salida negociada de la crisis, que se generó con el golpe de Estado militar al presidente Manuel Zelaya el 28 de junio y la imposición de Roberto Micheletti como presidente.
Previo a la conformación de la misión de la OEA, la vicecanciller del gobierno de facto, Martha Lorena Alvarado, indicó que Honduras no vería con agrado que Insulza enviara al país a cancilleres de la Alternativa Bolivariana para las Américas (ALBA) "porque ellos son parte del problema y no la solución al mismo".
Para Alvarado, el grupo "ideal" estaría integrado por Inglaterra, Brasil y Alemania , de los cuales irónicamente sólo Brasil pertenece a la OEA. O por Costa Rica, Colombia y Panamá, y de otras naciones "con similar trayectoria" y cuyos gobiernos no tienen acercamiento con el grupo ALBA.
La OEA suspendió a Honduras el 4 de julio pasado, tras el golpe de Estado contra presidente democráticamente electo, Manuel Zelaya, quien fue sacado de su país por los militares el 28 de junio, mismo día en que Micheletti fue impuesto por el Parlamento golpista para sustituirlo.
El presidente de Costa Rica, Óscar Arias, ha fungido de mediador en un diálogo que hasta los momentos no ha dado ningún resultado y del muchos afirman es una manera de buscar tiempo y de evitar el regreso de Manuel Zelaya al poder.
domingo, agosto 09, 2009
Andrés Manuel López Obrador en el NewsWeek en español.
Por Alejandro Lelo de Larrea y Hugo R. Hernández
Las elecciones de medio sexenio no son tan relevantes para el aspirante presidencial López Obrador, quien pone la mira en 2012. Una escena ha sido repetitiva para el ex candidato presidencial Andrés Manuel López Obrador en los últimos tres años en que ha visitado los más de 2,000 municipios de México: algunas personas se le han acercado para manifestarle su desconfianza total en la vía electoral y plantearle: “Mejor ya vamos por las armas”. La respuesta que él ha dado a toda esa gente en las diversas regiones del país en que “la situación está muy grave y muy tensa”, dice, siempre ha sido la misma: “Les he dicho que no estoy de acuerdo, que respeto su punto de vista, pero no lo comparto, que ese camino llevaría a más sufrimiento”.
Entonces, ¿Cómo pretende lograr la transformación del país por la vía de las urnas si no confía en las instituciones ni en las autoridades electorales? ¿Cuáles son los límites de la lucha social de este líder de izquierda? López Obrador acepta que 2010 es un año simbólico para México. Se cumplen 100 años del inicio de la Revolución y 200 de la Guerra de Independencia, por lo que podría surgir algún grupo guerrillero. “Insisto, no creo que ese sea el camino. Y no sólo lo digo a ustedes, lo digo en Oaxaca, en Guerrero [dos estados del sur del país], en donde hay gente que opina distinto”.Este hombre, de 56 años, sigue en su lucha social en la que uno de sus objetivos es ganar la presidencia de México en 2012, y desde esa posición —“sea yo o alguien de nuestro movimiento”, aclara— “impulsar los cambios” que requiere el país. Ya una vez fue candidato presidencial, en 2006, y obtuvo poco más de 15 millones de votos, apenas 230,000 sufragios menos — el 0.5 por ciento— que el declarado ganador, Felipe Calderón —hoy presidente de México. Hoy, sigue afirmando que “le robaron la elección”, por lo que no reconoce la legitimidad de Calderón, y por eso él mismo promovió que su movimiento social lo nombrara “presidente legítimo”, cargo con el que se ostenta.
SEGUNDO LUGARAve de tempestades, líder social que despierta pasiones, lo mismo de odio que de gran simpatía, no ha dejado de hacer campaña desde 2006, aunque ciertamente con una testimonial cobertura mediática, de dos o tres reporteros, y por momentos ha logrado atraer nuevamente la atención de los grandes medios informativos mexicanos, e incluso internacionales. Como el pasado 16 de junio, cuando lanzó una estrategia por demás heterodoxa, para que su candidata a Delegada en Iztapalapa —la demarcación más poblada de la ciudad de México, con más de 3 millones de habitantes—, llegue al cargo sin pasar por las urnas, debido a una polémica decisión del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), la máxima autoridad del país en la materia.Acaso por ello, este personaje antiestablishment sigue entre los punteros de las preferencias electorales 2012. Hace dos semanas, el diario Reforma publicó una encuesta que refleja cierta recuperación de López Obrador, y lo ubica en segundo lugar, con 16 por ciento de intención de voto. Claro, está lejos del primer lugar: Enrique Peña Nieto, del Partido Revolucionario Institucional (que gobernó durante 70 años), gobernador del Estado de México, el más poblado del país, quien suma 39 por ciento.
Miedo a la participación ciudadana
Ricardo Andrade Jardí
La insistencia de algunos legisladores priístas en cuanto al error de Fecal de apoyar el regreso de Manuel Zelaya a la presidencia de Honduras, para la cual fue electo en las urnas; al tiempo que dicen condenar el golpe militar que lo depuso, es, en realidad, una muestra del miedo que el “Nuevo” PRI tiene por las formas superiores de la democracia, es decir, el miedo que tiene a la participación ciudadana. El PRI se apresta a tomar nuevamente el poder en México, pero anunciando que no permitirán ninguna forma de democracia, donde sea la ciudadanía la que tome decisiones de forma directa en los asuntos que considere trascendentales para el desarrollo de su vida social.
La insistencia de que Manuel Zelaya es responsable del golpe, porque su “afán reeleccionista” —que es el mismo discurso de Televisa y las cadenas de televisión comercial del continente convertidas ya en las voceros de los poderes de facto— lo llevó a “romper la legalidad”, cuando en realidad lo que se buscaba Zelaya, con la cuarta urna, era que los hondureños se otorgaran si así lo decidían, pues siempre existió la posibilidad de que su pretendido “afán” no ganara, una nueva Constitución, en la que, entre otras cosas, se considerara la participación ciudadana como un derecho. Tal vez los “demócratas”, que se oponen a la participación ciudadana, no quisieron arriesgarse a perder en una consulta no vinculatoria, y dar paso, sobre todo, a que los hondureños se otorgaran una nueva Constitución escrita por ellos y no como la actual dictada por la Casa Blanca y celebrada por la criolla oligarquía rapaz de ese país centroamericano, que, una vez más, prefirió dar un golpe militar e imponer una dictadura, como en los años ochenta, que dejar a los hondureños decidir su futuro próximo.
En días recientes, alguna senadora del PRI, en voz de su partido, en diversos programas de radio, insistía en que México no debe apoyar el regreso de Manuel Zelaya a terminar el mandato para el que fue electo. “Debe ser claro, para todos, que las ‘modas de cambio de rumbo o constituyentes’ no es algo que se pueda permitir más en el continente y, menos aún, en México”, pretenden decirnos los “nuevos”, aunque viejos, priístas.
En el fondo, estas declaraciones son el miedo inmenso de que por fin la ciudadanía decida los rumbos del país, a partir de instrumentos democráticos que están muy por encima de la idea de la representación; instrumentos de decisión ciudadana en que la participación sea directa, sin representantes o intermediarios; el referendo, el plebiscito, la revocación de mandato, la consulta popular, entre otros, que, sin duda, son formas superiores de la democracia; instrumentos que pueden impedir que pandillas de legisladores o gobernantes, a “nombre de todos”, justifiquen atrocidades o aprueben o decreten reformas y leyes, en detrimento del bienestar social, de la diversidad, de la equidad, del bien común de las mayorías a las que se supone “representan” esos sujetos.
Son tiempos de desorden sangriento, de confusión organizada, en que la ingenuidad ciudadana es un crimen. Que nadie se equivoque, no hay en el PRIAN, ni en el “Nuevo” PRI que se apresta a tomar el poder, gracias; hay que reconocer a Televisa, empresa tan golpista como cualquier otra cadena de televisión comercial del continente, que ya no son sólo instrumentos de control de Estado sino que son ya “Estados” de facto, que imponen presidentes y dictaduras a modo, una intención de abrir nuevos cauces democráticos, que no sean los que estén bajo su absoluto y corrompible control...
La insistencia de algunos legisladores priístas en cuanto al error de Fecal de apoyar el regreso de Manuel Zelaya a la presidencia de Honduras, para la cual fue electo en las urnas; al tiempo que dicen condenar el golpe militar que lo depuso, es, en realidad, una muestra del miedo que el “Nuevo” PRI tiene por las formas superiores de la democracia, es decir, el miedo que tiene a la participación ciudadana. El PRI se apresta a tomar nuevamente el poder en México, pero anunciando que no permitirán ninguna forma de democracia, donde sea la ciudadanía la que tome decisiones de forma directa en los asuntos que considere trascendentales para el desarrollo de su vida social.
La insistencia de que Manuel Zelaya es responsable del golpe, porque su “afán reeleccionista” —que es el mismo discurso de Televisa y las cadenas de televisión comercial del continente convertidas ya en las voceros de los poderes de facto— lo llevó a “romper la legalidad”, cuando en realidad lo que se buscaba Zelaya, con la cuarta urna, era que los hondureños se otorgaran si así lo decidían, pues siempre existió la posibilidad de que su pretendido “afán” no ganara, una nueva Constitución, en la que, entre otras cosas, se considerara la participación ciudadana como un derecho. Tal vez los “demócratas”, que se oponen a la participación ciudadana, no quisieron arriesgarse a perder en una consulta no vinculatoria, y dar paso, sobre todo, a que los hondureños se otorgaran una nueva Constitución escrita por ellos y no como la actual dictada por la Casa Blanca y celebrada por la criolla oligarquía rapaz de ese país centroamericano, que, una vez más, prefirió dar un golpe militar e imponer una dictadura, como en los años ochenta, que dejar a los hondureños decidir su futuro próximo.
En días recientes, alguna senadora del PRI, en voz de su partido, en diversos programas de radio, insistía en que México no debe apoyar el regreso de Manuel Zelaya a terminar el mandato para el que fue electo. “Debe ser claro, para todos, que las ‘modas de cambio de rumbo o constituyentes’ no es algo que se pueda permitir más en el continente y, menos aún, en México”, pretenden decirnos los “nuevos”, aunque viejos, priístas.
En el fondo, estas declaraciones son el miedo inmenso de que por fin la ciudadanía decida los rumbos del país, a partir de instrumentos democráticos que están muy por encima de la idea de la representación; instrumentos de decisión ciudadana en que la participación sea directa, sin representantes o intermediarios; el referendo, el plebiscito, la revocación de mandato, la consulta popular, entre otros, que, sin duda, son formas superiores de la democracia; instrumentos que pueden impedir que pandillas de legisladores o gobernantes, a “nombre de todos”, justifiquen atrocidades o aprueben o decreten reformas y leyes, en detrimento del bienestar social, de la diversidad, de la equidad, del bien común de las mayorías a las que se supone “representan” esos sujetos.
Son tiempos de desorden sangriento, de confusión organizada, en que la ingenuidad ciudadana es un crimen. Que nadie se equivoque, no hay en el PRIAN, ni en el “Nuevo” PRI que se apresta a tomar el poder, gracias; hay que reconocer a Televisa, empresa tan golpista como cualquier otra cadena de televisión comercial del continente, que ya no son sólo instrumentos de control de Estado sino que son ya “Estados” de facto, que imponen presidentes y dictaduras a modo, una intención de abrir nuevos cauces democráticos, que no sean los que estén bajo su absoluto y corrompible control...
Lo que significa la cédula de identidad
María Teresa Jardí
Lo de menos es si acaba o no con la credencial de elector, cuyo contenido con datos confidenciales incluidos, además, ya fue vendido. Ni tampoco lo que cuesta es la cuestión que tiene importancia. Los legisladores se van por las ramas, como siempre, como en todo, en aras de seguir recibiendo la limosna que les toca en el reparto que las familias mafiosas les tiran, a cambio de los servicios prestados a los poderes fácticos que, en manos de las mismas familias, aquí deciden y mandan.
Que no se hagan ilusiones de que es algo más que una limosna —aunque sea muy grande— la que les tiran los que por razones obvias, como el pueblo, también los desprecian. Los legisladores han pasado a ser, como los ministros y como los magistrados electorales, los criados a modo —aunque sea mayúsculo el pago que reciben como pago a la dignidad vendida— de un sistema que, al abismo, en medido de su debacle a los mexicanos adentra de la más canalla de la maneras posibles.
Otros son los peligros de la fascista cédula de identificación que la derecha fascista quiere imponernos a los mexicanos y sobre estos peligros, estarían alertando los legisladores si las dirigencias de todos los partidos políticos no estuvieran del todo gangrenadas. Los costos pasan a segundo término cuando la corrupción que impera, merced a la impunidad como regla del sistema, impone el vasallaje entreguista que exhibe cada día el panista usurpador a modo.
No son los costos, también desmesurados, del operativo también desmesurado, que hoy les toca sufrir a los tapatíos, lo más cuestionable, siendo cuestionable, frente a lo que la venida de Obama exhibe como lo más peligroso para los mexicanos. El peligro real está detrás de la bofetada al Ejército Nacional, relegado por el ejército paralelo, es decir, por el Estado Mayor Presidencial, desplegado para tomar por asalto el centro histórico de la ciudad de Guadalajara. Aunque tampoco sea ese peligrosísimo ejército paralelo el que esté al mando. Hoy viven los tapatíos, el estado de sitio a la capital del estado de Jalisco, por los marines comandado. Como no hace tanto, aunque contabilizando a los ejecutados pudiera parecer un siglo, se viviera en Mérida por los yucatecos, mientras en los dominios del impresentable Roberto Hernández, perros y gatos también previamente ejecutados, se gestaba, entre otras cosas, el control total de la vida privada de los mexicanos. De eso trata el PLAN MEXICO, conocido aquí, queriendo restarle importancia al peligro que entraña, como INICIATIVA MERIDA.
Y aunque finjan interesarse, por estos días, sus ejecutores, por los derechos humanos de los mexicanos, el pueblo mexicano no tendría que engañarse. Se ha decidido, por ese Plan maldito, también, es obvio, la destrucción del Ejército Nacional. Y no tendrían que equivocarse las ONGs defensoras de los Derechos Humanos. En el caso de las estatales, convertidas en comisiones gubernamentales, en particular en el caso de la CNDH, tan abiertamente, con Soberanes al frente, al servicio del poder, su objetivo es el mismo. Al imperio le conviene un Ejército Nacional desprestigiado y, por ende, arrinconado. El que le conviene al imperio, con el mando absoluto y como represor absoluto de los mexicanos, es el Estado Mayor Presidencial. Un ejército paralelo al nacional creado vía presidencial y al que desde la época de Salinas, de manera más clara al menos, se le empezó a poner por encima del Ejército Nacional, a base de otorgarle poderes inauditos por encima del único Nacional, el único legalmente constituido y el único con acotaciones claras de funcionamiento a nivel de la Constitución mexicana.
La cédula de identidad está directamente unida al nombramiento de Carlos Pascual, hoy presente en Guadalajara con su impresentable pasado a cuestas, como embajador gringo en México. La inaceptable cédula de identidad está directamente ligada a la actitud permisivamente golpista de ese imperio en Honduras. Y, por supuesto, también con las bases intervencionistas —- grave peligro para toda América Latina —- que Uribe, otro canalla a modo, permite que se pongan en Colombia.
En el fichaje fascista, decidido por Calderón, convirtiéndonos a todos los mexicanos en terroristas potenciales, está el riesgo inaceptable de esa cédula de identidad. Sobre esto es lo que tendrían que estar discutiendo los legisladores y oponiéndose a esa nueva barbaridad fascista estarían los legisladores, si fueran verdaderos representantes del pueblo, y no discutiendo sobre el costo o el arrumbamiento de la credencial ya vendida.
Lo de menos es si acaba o no con la credencial de elector, cuyo contenido con datos confidenciales incluidos, además, ya fue vendido. Ni tampoco lo que cuesta es la cuestión que tiene importancia. Los legisladores se van por las ramas, como siempre, como en todo, en aras de seguir recibiendo la limosna que les toca en el reparto que las familias mafiosas les tiran, a cambio de los servicios prestados a los poderes fácticos que, en manos de las mismas familias, aquí deciden y mandan.
Que no se hagan ilusiones de que es algo más que una limosna —aunque sea muy grande— la que les tiran los que por razones obvias, como el pueblo, también los desprecian. Los legisladores han pasado a ser, como los ministros y como los magistrados electorales, los criados a modo —aunque sea mayúsculo el pago que reciben como pago a la dignidad vendida— de un sistema que, al abismo, en medido de su debacle a los mexicanos adentra de la más canalla de la maneras posibles.
Otros son los peligros de la fascista cédula de identificación que la derecha fascista quiere imponernos a los mexicanos y sobre estos peligros, estarían alertando los legisladores si las dirigencias de todos los partidos políticos no estuvieran del todo gangrenadas. Los costos pasan a segundo término cuando la corrupción que impera, merced a la impunidad como regla del sistema, impone el vasallaje entreguista que exhibe cada día el panista usurpador a modo.
No son los costos, también desmesurados, del operativo también desmesurado, que hoy les toca sufrir a los tapatíos, lo más cuestionable, siendo cuestionable, frente a lo que la venida de Obama exhibe como lo más peligroso para los mexicanos. El peligro real está detrás de la bofetada al Ejército Nacional, relegado por el ejército paralelo, es decir, por el Estado Mayor Presidencial, desplegado para tomar por asalto el centro histórico de la ciudad de Guadalajara. Aunque tampoco sea ese peligrosísimo ejército paralelo el que esté al mando. Hoy viven los tapatíos, el estado de sitio a la capital del estado de Jalisco, por los marines comandado. Como no hace tanto, aunque contabilizando a los ejecutados pudiera parecer un siglo, se viviera en Mérida por los yucatecos, mientras en los dominios del impresentable Roberto Hernández, perros y gatos también previamente ejecutados, se gestaba, entre otras cosas, el control total de la vida privada de los mexicanos. De eso trata el PLAN MEXICO, conocido aquí, queriendo restarle importancia al peligro que entraña, como INICIATIVA MERIDA.
Y aunque finjan interesarse, por estos días, sus ejecutores, por los derechos humanos de los mexicanos, el pueblo mexicano no tendría que engañarse. Se ha decidido, por ese Plan maldito, también, es obvio, la destrucción del Ejército Nacional. Y no tendrían que equivocarse las ONGs defensoras de los Derechos Humanos. En el caso de las estatales, convertidas en comisiones gubernamentales, en particular en el caso de la CNDH, tan abiertamente, con Soberanes al frente, al servicio del poder, su objetivo es el mismo. Al imperio le conviene un Ejército Nacional desprestigiado y, por ende, arrinconado. El que le conviene al imperio, con el mando absoluto y como represor absoluto de los mexicanos, es el Estado Mayor Presidencial. Un ejército paralelo al nacional creado vía presidencial y al que desde la época de Salinas, de manera más clara al menos, se le empezó a poner por encima del Ejército Nacional, a base de otorgarle poderes inauditos por encima del único Nacional, el único legalmente constituido y el único con acotaciones claras de funcionamiento a nivel de la Constitución mexicana.
La cédula de identidad está directamente unida al nombramiento de Carlos Pascual, hoy presente en Guadalajara con su impresentable pasado a cuestas, como embajador gringo en México. La inaceptable cédula de identidad está directamente ligada a la actitud permisivamente golpista de ese imperio en Honduras. Y, por supuesto, también con las bases intervencionistas —- grave peligro para toda América Latina —- que Uribe, otro canalla a modo, permite que se pongan en Colombia.
En el fichaje fascista, decidido por Calderón, convirtiéndonos a todos los mexicanos en terroristas potenciales, está el riesgo inaceptable de esa cédula de identidad. Sobre esto es lo que tendrían que estar discutiendo los legisladores y oponiéndose a esa nueva barbaridad fascista estarían los legisladores, si fueran verdaderos representantes del pueblo, y no discutiendo sobre el costo o el arrumbamiento de la credencial ya vendida.
La rebelión de los oprimidos
Honduras, en el corazón de los pueblos de América
Jesús Peraza Menéndez
(I)
Honduras ocupa las notas periodísticas de este reciente capítulo de la historia, la que, una vez más, escribe el pueblo contra sus opresores. Los poderes fácticos son 10 familias que acaparan la riqueza, la tierra, los medios y los servicios de energía en este país centroamericano. Operaron un golpe de Estado, al que han querido “matizar” e incluso “conjurar” con diseños de la “realidad correcta”, en la explicación de las cadenas mediáticas que se adjudican la democracia y la representación de Dios tan absoluto, neoconservador-neoliberal como las élites del poder, claro siempre lejos de los que sufren.
Son “democracia” y “Dios” que se convierten en palabras vacías, confusas con las que ellos construyen artificialmente, subjetivamente, “su realidad”,
la que deben imponer con violencia a todos. Con perseguidos, presos políticos, torturados, asesinados; con decretos de contención a las movilizaciones de masas trabajadoras que han comprendido la indispensable necesidad de dar otro sentido a sus vidas más allá de la opresión, la explotación y la fe implacablemente cruel, que han heredado de generación en generación, de la que renuncian para romper con la continuidad de este monstruoso proceso del desprecio por la vida. Con conciencia, el pueblo se opone a esta realidad inhumana: de la concentración de la tierra, de monopolio absoluto de las ganancias obtenidas con la producción agropecuaria (plátano, café y madera), a la imposición de una visión esclavista-servil-moderna de fincas agromaquiladoras basadas en fuerza de trabajo no sólo barata sino desechable y sustituible. A la negación de los derechos humanos de género, a la desnutrición, la pobreza que reina para la mayoría de los hondureñas (os), siervos de trasnacionales y súbditos de la pequeña oligarquía religiosa-finquera-empresarial-militar.
El de Honduras, es un pueblo de más de siete millones de seres humanos, que conforman la otra dimensión de la construcción de la historia que tiende a permanecer oculta, igual en la producción intelectual, académica que mediática. Es la historia de la resistencia humana que debe ser develada y descifrada. Honduras no es, no ha sido y no podrá ser un paraíso de justicia y democracia con un Dios inhumano y una democracia con la dictadura de una élite asociada al imperio norteamericano. Si cada vez que los trabajadores, los productores, los maestros, las mujeres, los jóvenes, los estudiantes, los indios proponen reformas humanistas, la ultraderecha-pro norteamericana impone su fuerza militar. Los golpes de Estado se han repetido en la historia moderna de Honduras, desde la independencia política a finales del siglo XIX. Por eso, no sólo se trata de restituir al empresario liberal José Manuel Zelaya Rosales, sino de abrir los candados históricamente impuestos por la fuerza y la intervención norteamericana a las reformas sociales, las que ahora surcan y brotan en la vida de todos los pueblos de nuestra América, para sacudirse los criminales efectos del modelo imperial-neoliberal, que sólo produce miseria y muerte, que niegan toda esperanza de futuro a las nuevas generaciones; la única posibilidad es transformarse o morir, ante una nueva era que ya muestra la incapacidad del neoliberalismo para reproducirse por el convencimiento, con todo su poder mediático; ya no convence a nadie, no se necesita la fuerza cuando se ha logrado el control ideológico absoluto. Pero las élites están socialmente aisladas, por voluntad propia y sólo les queda la fuerza bruta de sus milicos para mantenerse; dicen los militares hondureños que esperan que este recurso de golpe de Estado de extienda por toda Latinoamérica (La Jornada 05/08/09).
Un pueblo ignorado, abandonado a la venia de su vieja oligarquía, amantada desde siempre por los gobiernos norteamericanos que conservaban el control sobre esa nación, sometiendo la energía humana al despilfarro y manteniendo el territorio tal como argumentan los militares golpistas, como punto geográfico de la operación contrarrevolucionario, contra los pueblos rebeldes de Nicaragua, El Salvador y Guatemala en los años setenta y ochenta.
Dicen los gorilas golpistas: “Hace tres años y medios acudimos al Centro de Estudios Hemisféricos, en Washington, donde hicimos ver el peligro que representaba el hecho de que Estados Unidos había casi olvidado a Latinoamérica… (Luego) nuestro país ya estaba formando parte de la Alternativa Bolivariana Latinoamericana (sic)…. Eso era inadmisible para un país que siempre ha sido el baluarte en Centroamérica de cómo se defiende la democracia, contrario a la situación crítica de subversión vivida en Guatemala, Nicaragua y El Salvador”. (La Jornada 05/08/09). Esto pasa por el tráfico de drogas y lavado de dinero, como en el caso Irán-Contras, del general Oliver North, teniente coronel al servicio del gobierno de Ronald Reagan, que se operó en su base militar hondureña; es una “carambola de seis bandas” contras-narcos-poder fáctico-imperio-monopolios-guerra.
Es una oligarquía sanguinaria que se ha impuesto con el acoso permanente, no sólo de la oposición política sino de toda forma de organización de los explotados y oprimidos que busquen elevar su condición y existencia humana; es una democracia con una peculiar divinidad que carga sobre las espaldas de los trabajadores el bienestar de los finqueros, la jerarquía católica y los altos mandos militares y de las clases medias urbana y rural, compuesta de burócratas de la “clase política” y burócratas de la administración de las empresas privadas. Adheridos a una ley estática inamovible que responde la maquinaria económica más que a la condición humana, que han decretado las dictaduras abiertas y encubiertas, con ese juego de la “legalidad” injusta para el pueblo y la impunidad absoluta para los criminales opresores.
Los militares están al servicio de la oligarquía, y sus mandos son parte de la misma. El general Romeo Vázquez, secretario de Defensa, un prominente finquero, considerado el héroe del golpe de Estado, fue entrenado en la Escuela de las Américas de los Estados Unidos, y obedece al mando norteamericano en el proyecto contarreformista neoliberal contra los pueblos de América. Los militares han masacrado en varios periodos históricos a los trabajadores del campo y la ciudad, a los intelectuales independientes, con el auspicio del gobierno y las empresas norteamericanas de producción de plátano que, desde finales del siglo XIX, operan en Honduras. Son compañías exportadoras, que definen los rasgos del modelo hondureño neocolonial y su modo de gobierno dictatorial que se inaugura luego de la guerra civil de 1925 entre facciones de militares sublevados, en pugna por el control político, para asegurar “estabilidad social” a las compañías norteamericanas bananeras, que abarcan la comercialización. Son norteamericanos los dueños del capital financiero con el control de la banca y las aseguradoras. Tenían y tienen sometida la economía hondureña y les faltaba el control político. Cuando dicen respetar la ley se refieren a las que protegen las ganancias extraordinarias y la impunidad de los dictadores y sus burocracias, y se aseguran de no permitir reformas sociales que mermen las ganancias extraordinarias e inhumanas.
A finales de los años treinta del siglo XX, las que eran acérrimas competidoras, Cuyamel Fruit Company y la United Fruit Company, se fusionaron creando un vasto imperio bananero, que heredan a la United Brans. Supremacía que se mantiene hasta la fecha con empresas como Inalma Corporación Brant y Alimentos Rico Sula, las que juntas acaparan la producción hondureña y el 80 e la que importan de Nicaragua, Costa Rica y Panamá que se procesa en Honduras. Estados Unidos consume unos 1,000 millones de toneladas de plátano cada año. El 90 el plátano que se consume en los Estados Unidos los produce Latinoamérica; el principal proveedor es Brasil, el sexto más importante es Honduras, que aporta unos 264 millones de toneladas anualmente, los otros son Costa Rica, Panamá, Colombia y Nicaragua. Esto, aún con los severos daños que causó el huracán Mitch en 1998, que le hicieron perder posición frente a Costa Rica, Colombia y Guatemala. Los dos principales productos de exportación de Honduras son el plátano y el café, siguen en importancia la madera, mariscos y algunos minerales. La de Honduras sigue siendo una economía agrominera exportadora basada en un orden de empresas monopólicas norteamericanas, socias de la oligarquía hondureña (son ciudadanos e interese norteamericanos), bajo esa concepción de mano de obra, sin derechos humanos y desechable. La fuerza está latente, es una potencial amenaza siempre contra todo movimiento social. (Continuará)
Jesús Peraza Menéndez
(I)
Honduras ocupa las notas periodísticas de este reciente capítulo de la historia, la que, una vez más, escribe el pueblo contra sus opresores. Los poderes fácticos son 10 familias que acaparan la riqueza, la tierra, los medios y los servicios de energía en este país centroamericano. Operaron un golpe de Estado, al que han querido “matizar” e incluso “conjurar” con diseños de la “realidad correcta”, en la explicación de las cadenas mediáticas que se adjudican la democracia y la representación de Dios tan absoluto, neoconservador-neoliberal como las élites del poder, claro siempre lejos de los que sufren.
Son “democracia” y “Dios” que se convierten en palabras vacías, confusas con las que ellos construyen artificialmente, subjetivamente, “su realidad”,
la que deben imponer con violencia a todos. Con perseguidos, presos políticos, torturados, asesinados; con decretos de contención a las movilizaciones de masas trabajadoras que han comprendido la indispensable necesidad de dar otro sentido a sus vidas más allá de la opresión, la explotación y la fe implacablemente cruel, que han heredado de generación en generación, de la que renuncian para romper con la continuidad de este monstruoso proceso del desprecio por la vida. Con conciencia, el pueblo se opone a esta realidad inhumana: de la concentración de la tierra, de monopolio absoluto de las ganancias obtenidas con la producción agropecuaria (plátano, café y madera), a la imposición de una visión esclavista-servil-moderna de fincas agromaquiladoras basadas en fuerza de trabajo no sólo barata sino desechable y sustituible. A la negación de los derechos humanos de género, a la desnutrición, la pobreza que reina para la mayoría de los hondureñas (os), siervos de trasnacionales y súbditos de la pequeña oligarquía religiosa-finquera-empresarial-militar.
El de Honduras, es un pueblo de más de siete millones de seres humanos, que conforman la otra dimensión de la construcción de la historia que tiende a permanecer oculta, igual en la producción intelectual, académica que mediática. Es la historia de la resistencia humana que debe ser develada y descifrada. Honduras no es, no ha sido y no podrá ser un paraíso de justicia y democracia con un Dios inhumano y una democracia con la dictadura de una élite asociada al imperio norteamericano. Si cada vez que los trabajadores, los productores, los maestros, las mujeres, los jóvenes, los estudiantes, los indios proponen reformas humanistas, la ultraderecha-pro norteamericana impone su fuerza militar. Los golpes de Estado se han repetido en la historia moderna de Honduras, desde la independencia política a finales del siglo XIX. Por eso, no sólo se trata de restituir al empresario liberal José Manuel Zelaya Rosales, sino de abrir los candados históricamente impuestos por la fuerza y la intervención norteamericana a las reformas sociales, las que ahora surcan y brotan en la vida de todos los pueblos de nuestra América, para sacudirse los criminales efectos del modelo imperial-neoliberal, que sólo produce miseria y muerte, que niegan toda esperanza de futuro a las nuevas generaciones; la única posibilidad es transformarse o morir, ante una nueva era que ya muestra la incapacidad del neoliberalismo para reproducirse por el convencimiento, con todo su poder mediático; ya no convence a nadie, no se necesita la fuerza cuando se ha logrado el control ideológico absoluto. Pero las élites están socialmente aisladas, por voluntad propia y sólo les queda la fuerza bruta de sus milicos para mantenerse; dicen los militares hondureños que esperan que este recurso de golpe de Estado de extienda por toda Latinoamérica (La Jornada 05/08/09).
Un pueblo ignorado, abandonado a la venia de su vieja oligarquía, amantada desde siempre por los gobiernos norteamericanos que conservaban el control sobre esa nación, sometiendo la energía humana al despilfarro y manteniendo el territorio tal como argumentan los militares golpistas, como punto geográfico de la operación contrarrevolucionario, contra los pueblos rebeldes de Nicaragua, El Salvador y Guatemala en los años setenta y ochenta.
Dicen los gorilas golpistas: “Hace tres años y medios acudimos al Centro de Estudios Hemisféricos, en Washington, donde hicimos ver el peligro que representaba el hecho de que Estados Unidos había casi olvidado a Latinoamérica… (Luego) nuestro país ya estaba formando parte de la Alternativa Bolivariana Latinoamericana (sic)…. Eso era inadmisible para un país que siempre ha sido el baluarte en Centroamérica de cómo se defiende la democracia, contrario a la situación crítica de subversión vivida en Guatemala, Nicaragua y El Salvador”. (La Jornada 05/08/09). Esto pasa por el tráfico de drogas y lavado de dinero, como en el caso Irán-Contras, del general Oliver North, teniente coronel al servicio del gobierno de Ronald Reagan, que se operó en su base militar hondureña; es una “carambola de seis bandas” contras-narcos-poder fáctico-imperio-monopolios-guerra.
Es una oligarquía sanguinaria que se ha impuesto con el acoso permanente, no sólo de la oposición política sino de toda forma de organización de los explotados y oprimidos que busquen elevar su condición y existencia humana; es una democracia con una peculiar divinidad que carga sobre las espaldas de los trabajadores el bienestar de los finqueros, la jerarquía católica y los altos mandos militares y de las clases medias urbana y rural, compuesta de burócratas de la “clase política” y burócratas de la administración de las empresas privadas. Adheridos a una ley estática inamovible que responde la maquinaria económica más que a la condición humana, que han decretado las dictaduras abiertas y encubiertas, con ese juego de la “legalidad” injusta para el pueblo y la impunidad absoluta para los criminales opresores.
Los militares están al servicio de la oligarquía, y sus mandos son parte de la misma. El general Romeo Vázquez, secretario de Defensa, un prominente finquero, considerado el héroe del golpe de Estado, fue entrenado en la Escuela de las Américas de los Estados Unidos, y obedece al mando norteamericano en el proyecto contarreformista neoliberal contra los pueblos de América. Los militares han masacrado en varios periodos históricos a los trabajadores del campo y la ciudad, a los intelectuales independientes, con el auspicio del gobierno y las empresas norteamericanas de producción de plátano que, desde finales del siglo XIX, operan en Honduras. Son compañías exportadoras, que definen los rasgos del modelo hondureño neocolonial y su modo de gobierno dictatorial que se inaugura luego de la guerra civil de 1925 entre facciones de militares sublevados, en pugna por el control político, para asegurar “estabilidad social” a las compañías norteamericanas bananeras, que abarcan la comercialización. Son norteamericanos los dueños del capital financiero con el control de la banca y las aseguradoras. Tenían y tienen sometida la economía hondureña y les faltaba el control político. Cuando dicen respetar la ley se refieren a las que protegen las ganancias extraordinarias y la impunidad de los dictadores y sus burocracias, y se aseguran de no permitir reformas sociales que mermen las ganancias extraordinarias e inhumanas.
A finales de los años treinta del siglo XX, las que eran acérrimas competidoras, Cuyamel Fruit Company y la United Fruit Company, se fusionaron creando un vasto imperio bananero, que heredan a la United Brans. Supremacía que se mantiene hasta la fecha con empresas como Inalma Corporación Brant y Alimentos Rico Sula, las que juntas acaparan la producción hondureña y el 80 e la que importan de Nicaragua, Costa Rica y Panamá que se procesa en Honduras. Estados Unidos consume unos 1,000 millones de toneladas de plátano cada año. El 90 el plátano que se consume en los Estados Unidos los produce Latinoamérica; el principal proveedor es Brasil, el sexto más importante es Honduras, que aporta unos 264 millones de toneladas anualmente, los otros son Costa Rica, Panamá, Colombia y Nicaragua. Esto, aún con los severos daños que causó el huracán Mitch en 1998, que le hicieron perder posición frente a Costa Rica, Colombia y Guatemala. Los dos principales productos de exportación de Honduras son el plátano y el café, siguen en importancia la madera, mariscos y algunos minerales. La de Honduras sigue siendo una economía agrominera exportadora basada en un orden de empresas monopólicas norteamericanas, socias de la oligarquía hondureña (son ciudadanos e interese norteamericanos), bajo esa concepción de mano de obra, sin derechos humanos y desechable. La fuerza está latente, es una potencial amenaza siempre contra todo movimiento social. (Continuará)
Cumbre de Guadalajara: fracaso anticipado
Julio Pimentel Ramírez
Este fin de semana se llevará a cabo la llamada Cumbre de Líderes de América Latina, es decir el encuentro del Presidente de Estados Unidos y el Primer Ministro de Canadá con el mandatario ilegítimo de México, en la que, como es tradicional en este tipo eventos, no se esperan grandes acuerdos, al menos que beneficien a nuestro sufrido pueblo.
En los principales temas de la agenda que abordarían Barack Obama, Stephen Harper y Felipe Calderón las grandes decisiones ya están marcadas: en los graves problemas de seguridad, entre los que destacan los del narcotráfico y la delincuencia organizada, predominan los intereses geoestratégicos estadounidense, en los que se coloca en el centro de la estrategia la visión policíaca y militar, que les asegure su predominio y abra, cada vez más, las probabilidades de aumentar su intervencionismo.
Al carecer Felipe Calderón de legitimidad, optó por tratar de obtenerla, vanamente, por la vía de su llamada “guerra contra el narcotráfico”, cuyo fracaso está a la vista a la luz de las “frías” estadísticas de ejecuciones, secuestros y “levantones”, que han ensangrentado a la mayoría de las entidades del país y han sumido a la población en la inseguridad y la desesperanza.
En lo que va de la actual administración, son ya más de 12 mil personas ejecutadas, muchas de ellas muertas en las confrontaciones de carteles por el control del mercado y rutas del narcotráfico, otras tantas son policías y soldados caídos en cumplimiento de un deber que difícilmente entenderán. Se olvida advertir que la cifra de los llamados “daños colaterales”, es decir los civiles asesinados en el fuego cruzado de las balaceras y atentados, sigue creciendo, incluyendo niños y mujeres.
Todo esto está bien desde la óptica calderonista que eleva el tono de su discurso balbuceantemente belicoso, al decir que es el costo del enfrentamiento con el crimen organizado del que, no está por demás acotar, forman parte con alarmante frecuencia políticos, elementos de las fuerzas policíacas y del propio Ejército, así como empresarios encargados de la trama financiera del llamado “lavado” de dinero.
De esta manera, en Guadalajara veremos cómo Obama, aunque con posiciones menos agresivas y con un discurso diferente al de George W. Bush, insistirá y alentará la política de Felipe Calderón en materia de seguridad. La estrategia de Estados Unidos en ese punto, con el Pentágono y la CIA al frente, va en ese sentido.
Así lo indica, por ejemplo, la propuesta de instalar siete bases militares en Colombia, con el objetivo oficial de acentuar el combate al narcotráfico en ese país. Los mandatarios de Venezuela, Ecuador, Bolivia, Brasil y Uruguay –estos dos últimos en menor medida- han alertado de los riegos para los países vecinos. Hugo Chávez subraya que detrás de estas medidas militares se encuentra el apetito del imperio yanqui por el potencialmente enorme yacimiento petrolero de la franja del Orinoco.
No olvidemos que al tiempo que Washington bloquea su frontera sur con moderna tecnología y equipo militar, a más del aumento de elementos policíacos —que al mismo tiempo de formalmente dificultar el trasiego de drogas y armas impide el paso de los indocumentados (mientras perdure la crisis y no sean necesarios)—, alienta al gobierno mexicano a que siga sus dictados en su llamada lucha contra el terrorismo y el narco, acudiendo al llamado Proyecto Mérida, que es un eufemismo para denominar a un vergonzoso Plan México que no termina de concretarse del todo.
En todo caso, cabe reiterar que aunque Barack Obama reconoce la responsabilidad de su nación en el problema del narcotráfico, continúa poniendo énfasis en la solución militar, dejando de lado una estrategia integral que parece ir contra la estrategia de seguridad nacional del Pentágono y de los intereses de sectores económica y políticamente poderosos de allende el Bravo.
Por su parte, Calderón no da muestras de vivir en la realidad e insiste que “vamos ganado la guerra”, a pesar de las noticias que cada día no dejan de asombrarnos por su terrible brutalidad. Su necedad, digna del psicoanálisis, presagia que en materia de seguridad seguirá por el mismo sendero del fracaso.
Por otra parte, cabe anotar el papel poco central que presumiblemente tendrá en esta cumbre el asunto de la migración, no obstante la procedencia de avanzar en un acuerdo que legalice a los cerca de 12 millones de mexicanos que viven y laboran en la nación vecina, lo cual resultaría conveniente para ambos países.
En el aspecto económico, reviste especial relevancia el tema del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLC), un convenio que ha atado a nuestro país a una situación por demás injusta, que se ha traducido en el desmantelamiento de la actividad agropecuaria y en la agudización de la dependencia alimentaria.
También hay sectores de EU que se quejan de efectos negativos del TLC, sin embargo Obama, que durante su campaña abrió la posibilidad de su revisión, declaró recientemente que actualmente no hay condiciones para abrir canales de negociación al respecto, por lo que las cosas seguirán igual, tal y como lo desean los neoliberales mexicanos en el poder.
Este fin de semana se llevará a cabo la llamada Cumbre de Líderes de América Latina, es decir el encuentro del Presidente de Estados Unidos y el Primer Ministro de Canadá con el mandatario ilegítimo de México, en la que, como es tradicional en este tipo eventos, no se esperan grandes acuerdos, al menos que beneficien a nuestro sufrido pueblo.
En los principales temas de la agenda que abordarían Barack Obama, Stephen Harper y Felipe Calderón las grandes decisiones ya están marcadas: en los graves problemas de seguridad, entre los que destacan los del narcotráfico y la delincuencia organizada, predominan los intereses geoestratégicos estadounidense, en los que se coloca en el centro de la estrategia la visión policíaca y militar, que les asegure su predominio y abra, cada vez más, las probabilidades de aumentar su intervencionismo.
Al carecer Felipe Calderón de legitimidad, optó por tratar de obtenerla, vanamente, por la vía de su llamada “guerra contra el narcotráfico”, cuyo fracaso está a la vista a la luz de las “frías” estadísticas de ejecuciones, secuestros y “levantones”, que han ensangrentado a la mayoría de las entidades del país y han sumido a la población en la inseguridad y la desesperanza.
En lo que va de la actual administración, son ya más de 12 mil personas ejecutadas, muchas de ellas muertas en las confrontaciones de carteles por el control del mercado y rutas del narcotráfico, otras tantas son policías y soldados caídos en cumplimiento de un deber que difícilmente entenderán. Se olvida advertir que la cifra de los llamados “daños colaterales”, es decir los civiles asesinados en el fuego cruzado de las balaceras y atentados, sigue creciendo, incluyendo niños y mujeres.
Todo esto está bien desde la óptica calderonista que eleva el tono de su discurso balbuceantemente belicoso, al decir que es el costo del enfrentamiento con el crimen organizado del que, no está por demás acotar, forman parte con alarmante frecuencia políticos, elementos de las fuerzas policíacas y del propio Ejército, así como empresarios encargados de la trama financiera del llamado “lavado” de dinero.
De esta manera, en Guadalajara veremos cómo Obama, aunque con posiciones menos agresivas y con un discurso diferente al de George W. Bush, insistirá y alentará la política de Felipe Calderón en materia de seguridad. La estrategia de Estados Unidos en ese punto, con el Pentágono y la CIA al frente, va en ese sentido.
Así lo indica, por ejemplo, la propuesta de instalar siete bases militares en Colombia, con el objetivo oficial de acentuar el combate al narcotráfico en ese país. Los mandatarios de Venezuela, Ecuador, Bolivia, Brasil y Uruguay –estos dos últimos en menor medida- han alertado de los riegos para los países vecinos. Hugo Chávez subraya que detrás de estas medidas militares se encuentra el apetito del imperio yanqui por el potencialmente enorme yacimiento petrolero de la franja del Orinoco.
No olvidemos que al tiempo que Washington bloquea su frontera sur con moderna tecnología y equipo militar, a más del aumento de elementos policíacos —que al mismo tiempo de formalmente dificultar el trasiego de drogas y armas impide el paso de los indocumentados (mientras perdure la crisis y no sean necesarios)—, alienta al gobierno mexicano a que siga sus dictados en su llamada lucha contra el terrorismo y el narco, acudiendo al llamado Proyecto Mérida, que es un eufemismo para denominar a un vergonzoso Plan México que no termina de concretarse del todo.
En todo caso, cabe reiterar que aunque Barack Obama reconoce la responsabilidad de su nación en el problema del narcotráfico, continúa poniendo énfasis en la solución militar, dejando de lado una estrategia integral que parece ir contra la estrategia de seguridad nacional del Pentágono y de los intereses de sectores económica y políticamente poderosos de allende el Bravo.
Por su parte, Calderón no da muestras de vivir en la realidad e insiste que “vamos ganado la guerra”, a pesar de las noticias que cada día no dejan de asombrarnos por su terrible brutalidad. Su necedad, digna del psicoanálisis, presagia que en materia de seguridad seguirá por el mismo sendero del fracaso.
Por otra parte, cabe anotar el papel poco central que presumiblemente tendrá en esta cumbre el asunto de la migración, no obstante la procedencia de avanzar en un acuerdo que legalice a los cerca de 12 millones de mexicanos que viven y laboran en la nación vecina, lo cual resultaría conveniente para ambos países.
En el aspecto económico, reviste especial relevancia el tema del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLC), un convenio que ha atado a nuestro país a una situación por demás injusta, que se ha traducido en el desmantelamiento de la actividad agropecuaria y en la agudización de la dependencia alimentaria.
También hay sectores de EU que se quejan de efectos negativos del TLC, sin embargo Obama, que durante su campaña abrió la posibilidad de su revisión, declaró recientemente que actualmente no hay condiciones para abrir canales de negociación al respecto, por lo que las cosas seguirán igual, tal y como lo desean los neoliberales mexicanos en el poder.
De nuevo, tras el control y el poder

No, no es una pesadilla, por increíble que parezca es real. ¿Será que l@s mexican@s merecen esto? A juzgar por las elecciones pasadas pareciera que sí, que van a votar por este canalla para que gobierne, sabemos que Peña Nieto es su títere. Esto sería una tragedia para México, una prueba de que seríamos el país de la indignidad ante todo. Por piedad, no lo permitamos.
MEXICO, DF, 8 de agosto (PROCESO).- Entre olor a tamales de elote e iguana y una amplia muestra de la gastronomía del istmo de Tehuantepec, el expresidente Carlos Salinas de Gortari cocinó algunos de los acuerdos políticos más importantes con su anfitrión, el gobernador de Oaxaca
Ulises Ruiz, durante su “visita turística” a esa entidad el 1 y 2 de agosto pasados.
En esa reunión también participaron el senador Adolfo Toledo Infanzón, aspirante a la gubernatura para 2010, así como los diputados electos Eviel Pérez Magaña y José Antonio Iglesias Arreola, operadores en la bancada priista de los legisladores federales de la entidad electos el pasado 5 de julio.
La presencia del exmandatario en esa entidad no fue casual. Junto con el Estado de México, Veracruz y Puebla, Oaxaca conforma el bloque de entidades que aportarán el mayor número de diputados federales priistas en la LXI Legislatura: el Estado de México con 38, Veracruz con 32, Puebla con 16 y Oaxaca con 11.
Además, en las tres últimas se realizarán elecciones para gobernador el próximo año y sus actuales mandatarios han expresado su interés por contender para la nominación presidencial priista de 2012; también muestran su interés por encabezar la dirigencia nacional de su partido si Beatriz Paredes asume la coordinación de los 237 diputados federales del PRI en la próxima legislatura.
Algunos de asistentes a ese convivio aseguran que la discusión se centró en dos temas: la coordinación de los diputados federales del PRI, que podría recaer en Francisco Rojas, quien actualmente preside la Fundación Colosio y cuenta con el apoyo de la mayoría de los legisladores de su partido, y evitar que se recorte el presupuesto Oaxaca en el 2010.
Salinas, dicen, aprovechó el encuentro para cabildear discretamente a favor del gobernador mexiquense Enrique Peña Nieto para la Presidencia en 2012. Así mismo, se ofreció como “gestor” para cumplir las demandas presupuestales de Oaxaca y se pidió a sus contertulios buscar acuerdos en este período de “construcción de consensos”.
“El gobernador Ulises Ruiz sólo sonreía, pero el apetito no se había ahuyentado”, escribió Samuel Gómez en su columna de El Imparcial el lunes 3.
El activismo del expresidente es imparable. Amarra acuerdos, “construye consensos”, como le gusta decir, y no pierde ningún evento social, boda, festejo para hacer sentir su presencia como el verdadero gestor de los diferentes grupos priístas.
En los últimos cuatro meses, por ejemplo, el 23 de mayo se reunió con Fidel Herrera en una fiesta celebrada en Córdoba, Veracruz; el 12 de julio asistió al parque Fundidora de Monterrey a la boda del exdiputado federal del PRI y jefe de la oficina ejecutiva de la gubernatura de Natividad González Parás, Héctor Gutiérrez de la Garza; también fue, junto con Peña Nieto, padrino de boda de Carolina Chuayfett, hija del exgobernador y futuro diputado federal, quien contrajo nupcias a mediados de ese mismo mes.
Cada aparición pública de Salinas ha generado reacciones políticas. La foto en la que el expresidente abrazó a Fidel Herrera en plena campaña electoral causó indignación en Veracruz y motivó la manifestación de 300 jóvenes con máscaras del exmandatario en el puerto y en Morelos. Se dijo entonces que los inconformes fueron apoyados por el PAN.
Tras la boda de su hija, Emilio Chuayffet declaró que no aspira la coordinación de los 237 legisladores del PRI. De hecho ya desempeñó esa función en la LIX Legislatura, tras un fuerte enfrentamiento con la entonces secretaria general del PRI y coordinadora en San Lázaro, Elba Esther Gordillo.
La visita de Salinas a Oaxaca coincidió con la gira de Andrés Manuel López Obrador por la región mixe. El excandidato presidencial del PRD acusó al expresidente de “andar operando a sus anchas” en el país y de apoyar la candidatura de Peña Nieto para 2012.
Salinas respondió de manera indirecta a las acusaciones de López Obrador. Al salir del restaurante Casa Oaxaca, el exmandatario respondió así a la pregunta de si le gustaría vivir en la capital oaxaqueña: “Sí, sí me gustaría vivir unos días en la ciudad porque es hermosa, a pesar de que el innombrable de Andrés Manuel esté aquí”.
Un activista singular
En paralelo con su activismo social y político, Salinas de Gortari redacta la última parte de su tercer libro de una serie dedicada al análisis de la realidad mexicana. El tema: lo que México debe hacer en materia económica para salir adelante.
Aún sin título, el nuevo volumen editado Random House Mondadori, la misma que publicó La década perdida, 1995-2006, neoliberalismo y populismo en México, saldrá a la venta en noviembre.
En él, su autor abunda sobre las recetas que debe adoptar el gobierno federal frente a la crisis económica.
Su interés en convertirse en el eje de las políticas anticrisis coincide con sus promesas ante cada gobernador Ulises Ruiz para evitar recortes presupuestales en 2010.
Salinas de Gortari cuenta con un personaje clave en la Secretaría de Hacienda: el coordinador de asesores del titular Agustín Carstens, José Antonio González Anaya, quien es el coordinador de Entidades Federativas, oficina responsable de la distribución de los recursos federales a los estados.
González Ayala es cuñado de Ana Paula Gerard, la actual esposa de Salinas de Gortari, y trabajó en bajo las órdenes de José Córdoba Montoya cuando fue el jefe de la Oficina de la Presidencia durante el sexenio salinista.
El tema de la disminución de los recortes presupuestales fue el eje del encuentro que sostuvieron 14 de los 19 mandatarios priístas el jueves 6 en un hotel de la Ciudad de México.
El pretexto fue “festejar” el cumpleaños de los gobernadores: Peña Nieto; Ivonne Ortega Pacheco, de Yucatán; Miguel Osorio Chong, de Hidalgo; Félix González Canto, de Quintana Roo; Humberto Moreira, de Coahuila, y el electo de Querétaro, Jesús Calzada. Los cuatro primeros forman parte de una alianza para apoyar la candidatura presidencial de Peña Nieto.
Al evento no asistió ni presidenta nacional del PRI, Beatriz Paredes, ni los actuales coordinadores parlamentarios Manlio Fabio Beltrones, del Senado, ni Emilio Gamboa Patrón, de la Cámara de Diputados.
“No hay bloque de gobernadores, es una reunión de gobernadores”, afirmó Peña Nieto. Y el hidalguense Osorio Chong negó que Salinas tenga una injerencia en la elección del próximo coordinador de los diputados del PRI. “No hay reunión con él para la definición; es con el partido, con la dirigente y en los próximos días habrá de resolverse”.
Ortega Pacheco adelantó que el nombre del próximo coordinador de los diputados federales se dará a conocer después del domingo 23, fecha límite para que el Instituto Federal Electoral concluya con la configuración de la LXI Legislatura.
La incertidumbre
El activismo de Salinas crece en la medida que Paredes guarda silencio sobre el papel que jugará en la próxima legislatura. Y esa situación revoca la exacerba los ánimos al interior de los grupos políticos del PRI.
En la reunión del 14 de julio con los gobernadores del su partido y con los integrantes del Comité Ejecutivo Nacional, Paredes se negó a hablar sobre el trabajo que realizará en la Cámara de Diputados a partir de septiembre.
Los mandatarios consultados por Proceso tras ese encuentro coincidieron en que están inmersos en un período de “construcción de consensos”. Unos fueron más explícitos: si Beatriz Paredes deja la dirigencia nacional del PRI, el secretario general, Jesús Murillo Karam, asumiría temporalmente la presidencia del CEN y tendrían que convocarse a elecciones internas.
Tres días después, el 17 de julio, después de sostener un encuentro con 230 de los 237 diputados federales electos, Paredes afirmó que todavía no decide si dejará la presidencia del partido o asumiría la coordinación. “Tienen unos ocho meses preguntándome lo mismo. Tomaré la decisión cuando sea oportuno”, atajó a la prensa.
Sin embargo, el 21 de julio corrió el rumor en las redacciones periodísticas y en medios electrónicos de que Paredes había sufrido un paro cardiaco y fue internada de emergencia en el Centro Médico ABC. Proceso pudo corroborar que la dirigente priísta ingresó al área de cardiología del nosocomio para un chequeo general, pues presentó síntomas de hipertensión arterial, de hiperglicemia, así como molestias retroesternales.
Las fuentes consultadas por este semanario aseguran que Paredes permanecerá al frente del PRI y jugará un papel determinante en las 10 elecciones para renovar gobernadores en Tamaulipas, Veracruz, Tlaxcala, Durango, Sinaloa, Zacatecas, Aguascalientes, Chihuahua, Puebla y Oaxaca.
Los recursos públicos de los que dispondrá el PRI para el próximo año serán sustancialmente mayores. De los 2 mil 910 millones de pesos que el IFE repartirá en 2010, al PRI le corresponderán 930 millones.
La coordinación
en San Lázaro
El expresidente Carlos Salinas ha dejado sentir su influencia en la elección del próximo coordinador de la bancada del PRI en la Cámara de Diputados. Dos nombres se mencionan al interior de los legisladores electos: Francisco Rojas y César Augusto Santiago, diputado federal en cinco ocasiones, exsecretario de Acción Electoral del PRI e integrante del equipo de campaña del Roberto Madrazo durante su campaña por la presidencia en 2006.
Ambos están vinculados con Salinas, aunque el primero se deslinda: “Yo tengo una trayectoria propia y cuento con el apoyo mayoritario de mis compañeros”, asegura a Proceso.
Rojas jugó un papel fundamental en la discusión al interior del PRI sobre la reforma energética del año pasado y manifestó su oposición a la propuesta de privatización en la refinería, ductos y perforación enviada por el Ejecutivo federal al Senado.
Otras versiones señalan que si no es electo para coordinar la bancada del PRI. Rojas puede presidir la Comisión de Presupuesto y Cuenta Pública en San Lázaro, clave para la determinación de la entrega de recursos federales a los estados.
Quien coordine a la próxima bancada del PRI, la más grande desde que perdió la mayoría en San Lázaro en 1997, se colocará también dentro de la carrera por la candidatura presidencial del tricolor. Su nombre se sumará a los de Enrique Peña Nieto, Beatriz Paredes, Manlio Fabio Beltrones y Fidel Herrera, que son los más mencionados en las quinielas internas del PRI.
El único punto de coincidencia entre estas cuatro figuras es que todos, en sus distintas trayectorias, han tenido vínculos con Salinas. El exmandatario mantiene comunicación directa con ellos, dice uno de los priistas consultados pro este reportero, él los reúne con empresarios, cabildea los acuerdos. “Es el gran gestor”.
Después de presionar para que el expresidente Miguel de la Madrid se desdijera de sus expresiones en contra de su sucesor en la entrevista difundida por la periodista Carmen Aristegui el 14 de mayo pasado, Salinas ya no tiene enfrente a ningún exmandatario que le frene su activismo.
Según algunos priistas, él es el Jefe Máximo; otros lo consideran el gran padrino. Pero Salinas dice que prefiere ser un “constructor de consensos”.
(Jenaro Villamil)
Las 865 bases militares de EU en 40 países (¿más 7 de Colombia?)
Alfredo Jalife-Rahme
Bajo la lupa
En el contexto del neo-pinochetismo hipócritamente tolerado por Washington en Honduras, ahora resulta que la proyectada instalación de siete bases militares de EU en Colombia, que provocó un masivo repudio en Latinoamérica, constituye la “actualización” de “un nuevo acuerdo de seguridad” mediante el “arrendamiento” de las bases colombianas existentes con el fin filantrópico de combatir a la narco-guerrilla fronteriza, según una ingeniosa interpretación de Obama expuesta a un grupo de reporteros “hispanos”(Reuters;7.8.09), en vísperas de la desarticulada cumbre del ASPAN en Guadalajara, donde México no tiene nada que hacer ni debió participar desde su calamitosa génesis.
Nadie aprende en cabeza ajena y EU repite los mismos errores de la URSS, con “una tríada de consecuencias devastadoras: sobrextensión imperial, guerra perpetua e insolvencia, que llevan a un probable colapso similar al de la anterior Unión Soviética”, a juicio de Chalmers Jonson (“Diez Medidas para Liquidar las Bases Militares de EU”; Asia Times; 4.8.09).
Chalmers Johnson (CJ), profesor emérito de la Universidad de California (San Diego) y prolífico autor de libros notables, coloca en relieve “el imperio global potencialmente ruinoso de bases militares” que acompasa “la larga dependencia en el imperialismo y el militarismo” de EU en sus relaciones con otros países, además de “su hinchado establishment militar”.
En paralelo, Floyd Norris (FN) analista financiero y económico del The New York Times (1.8.09), devela que el embarque de bienes duraderos civiles de EU se derrumbó más del 20 urante la recesión, lo cual hubiera sido peor de no ser por “la creciente producción de armas” que se disparó 123 ¡súper-sic!) por encima del promedio del año 2000” (inicio del militarismo bushiano que ha incrementado Obama con su máscara de cordero secuestrado por los lobos del Pentágono).
FN comenta que “todavía EU es primariamente una economía civil”, cuando “el rubro militar representa alrededor del 8 e todos los bienes duraderos (en el año 2000 fue el 3 pero, a nuestro humilde entender, va que vuela a una “economía preponderantemente militar”, ya que muchos segmentos de su actividad ci(vil) se entrelazan con su consubstancial belicismo, como ha demostrado SIPRI, el excelso instituto pacifista sueco.
Según el inventario del Pentágono en 2008, citado por CJ , ”el imperio de EU consiste en 865 instalaciones en más de 40 países” con “un despliegue de más de 190,000 soldados en más de 46 países y territorios”.
CJ expone el caso singular de Japón y la base de Okinawa (por cierto, plagada de escándalos sexuales de los disolutos militares estadounidenses que llevan 64 años ininterrumpidos de ocupación).
Las siete bases militares adicionales de EU en Colombia elevarán su total planetario a 872, lo cual no tiene equivalente con ninguna potencia pasada y presente: ¡EU invadió literalmente al mundo!
Lo más relevante radica, a juicio de CJ, en que tal despliegue es innecesario para la genuina defensa de EU, amén de provocar fricciones con otros países y su dispendioso mantenimiento global (US $250,000 millones por año, según Anita Dancs Foreign Policy in Focus): “Su único propósito es brindar a EU hegemonía, es decir, control o dominio sobre el mayor número ‘posible de países en el planeta”.
A juicio de CJ, Obama “no se ha percatado de que EU no tiene más la capacidad de ejercer su hegemonía global” mientras exhibe su lastimoso “poder económico lisiado” cuando “EU se encuentra en una decadencia sin precedente”.
Expresa “tres razones básicas” para liquidar el imperio estadounidense: 1- “Carece los medios para un expansionismo de post-guerra”; 2-”Va a perder la guerra en Afganistán, lo cual abultará más su quiebra”; y 3- ”Acabar el vergonzoso secreto del imperio de nuestras bases militares”.
Propone diez medidas:
1- “Poner fin al severo daño ambiental causado por las bases” y el cese del Acuerdo sobre el Estatuto de los Ejércitos (SOFA, por sus siglas en inglés) que previene a los países anfitriones ejercer su jurisdicción sobre los crimines perpetrados por los soldados estadounidenses eximidos de toda culpabilidad (en particular, la epidemia de violaciones sexuales en los paraísos militares).
2- Liquidación del imperio y aprovechar el “costo de oportunidad” para invertir en campos más creativos.
3- Indirectamente frenaría el abuso a los derechos humanos, ya que “el imperialismo engendra el uso de la tortura” tan pletórico en Irak, Afganistán y la base de Guantánamo.
4- “Recortar el inacabable listado de empleados civiles y dependientes del Departamento de Defensa”, dotado de su lujoso hábitat (albercas, campos de golf, clubes, etc).
5- “Desmontar el mito, promovido por el complejo militar-industrial, de su valía en la creación de empleos y en la investigación científica”, lo cual “ha sido desacreditado por una investigación económica seria”.
6- “Como país democrático que se respeta a sí mismo, EU debe cesar de ser el mayor exportador de armas y municiones del mundo y dejar de educar a los militares del Tercer Mundo (v.gr. militares de Latinoamérica en la Escuela de las Américas de Fort Benning, Georgia) en las técnicas de tortura, golpes militares y servicio como instrumentos de nuestro imperialismo”.
7- “Debido a las limitaciones crecientes del presupuesto federal, se deben abolir programas que promueven el militarismo en las escuelas como el Entrenamiento del Cuerpo de Oficiales de Reserva”.
8- “Restablecer la disciplina y la rendición de cuentas en las fuerzas armadas de EU, disminuyendo radicalmente la dependencia en los contratistas civiles, empresas militares privadas y agentes que trabajan para el ejército fuera de la cadena de mando y el Código de Uniforme de las Justicia Militar”.Cita al respecto el libro de Jeremy Scahill sobre “Blackwater: El Ascenso del Ejército Mercenario Más Poderoso (sic) del Mundo”; Nation Books, 2007). A propósito, el holandés-estadounidense Eric Prince, fundador dimisionario de Blackwater y neo-cruzado de la extrema derecha “cristiana” del partido Republicano (muy cercano al bushismo), acaba de ser implicado en un asesinato (The Nation; 4.8.09).
9- “Reducir el tamaño del ejército de EU”.
y 10-“Cesar la dependencia inapropiada en la fuerza militar como medio principal para intentar conseguir objetivos de política exterior”.
Su conclusión es realista: ”Desafortunadamente, pocos imperios en el pasado abandonaron voluntariamente sus dominios para permanecer como entidades políticas independientes y auto-gobernables. Los dos importantes y recientes ejemplos son los imperios británico y soviético. Si no aprendemos de ellos, nuestra decadencia y caída estarán predeterminadas”.
¿Tendrá curación la adicción de EU al militarismo por más de un siglo?
Bajo la lupa
En el contexto del neo-pinochetismo hipócritamente tolerado por Washington en Honduras, ahora resulta que la proyectada instalación de siete bases militares de EU en Colombia, que provocó un masivo repudio en Latinoamérica, constituye la “actualización” de “un nuevo acuerdo de seguridad” mediante el “arrendamiento” de las bases colombianas existentes con el fin filantrópico de combatir a la narco-guerrilla fronteriza, según una ingeniosa interpretación de Obama expuesta a un grupo de reporteros “hispanos”(Reuters;7.8.09), en vísperas de la desarticulada cumbre del ASPAN en Guadalajara, donde México no tiene nada que hacer ni debió participar desde su calamitosa génesis.
Nadie aprende en cabeza ajena y EU repite los mismos errores de la URSS, con “una tríada de consecuencias devastadoras: sobrextensión imperial, guerra perpetua e insolvencia, que llevan a un probable colapso similar al de la anterior Unión Soviética”, a juicio de Chalmers Jonson (“Diez Medidas para Liquidar las Bases Militares de EU”; Asia Times; 4.8.09).
Chalmers Johnson (CJ), profesor emérito de la Universidad de California (San Diego) y prolífico autor de libros notables, coloca en relieve “el imperio global potencialmente ruinoso de bases militares” que acompasa “la larga dependencia en el imperialismo y el militarismo” de EU en sus relaciones con otros países, además de “su hinchado establishment militar”.
En paralelo, Floyd Norris (FN) analista financiero y económico del The New York Times (1.8.09), devela que el embarque de bienes duraderos civiles de EU se derrumbó más del 20 urante la recesión, lo cual hubiera sido peor de no ser por “la creciente producción de armas” que se disparó 123 ¡súper-sic!) por encima del promedio del año 2000” (inicio del militarismo bushiano que ha incrementado Obama con su máscara de cordero secuestrado por los lobos del Pentágono).
FN comenta que “todavía EU es primariamente una economía civil”, cuando “el rubro militar representa alrededor del 8 e todos los bienes duraderos (en el año 2000 fue el 3 pero, a nuestro humilde entender, va que vuela a una “economía preponderantemente militar”, ya que muchos segmentos de su actividad ci(vil) se entrelazan con su consubstancial belicismo, como ha demostrado SIPRI, el excelso instituto pacifista sueco.
Según el inventario del Pentágono en 2008, citado por CJ , ”el imperio de EU consiste en 865 instalaciones en más de 40 países” con “un despliegue de más de 190,000 soldados en más de 46 países y territorios”.
CJ expone el caso singular de Japón y la base de Okinawa (por cierto, plagada de escándalos sexuales de los disolutos militares estadounidenses que llevan 64 años ininterrumpidos de ocupación).
Las siete bases militares adicionales de EU en Colombia elevarán su total planetario a 872, lo cual no tiene equivalente con ninguna potencia pasada y presente: ¡EU invadió literalmente al mundo!
Lo más relevante radica, a juicio de CJ, en que tal despliegue es innecesario para la genuina defensa de EU, amén de provocar fricciones con otros países y su dispendioso mantenimiento global (US $250,000 millones por año, según Anita Dancs Foreign Policy in Focus): “Su único propósito es brindar a EU hegemonía, es decir, control o dominio sobre el mayor número ‘posible de países en el planeta”.
A juicio de CJ, Obama “no se ha percatado de que EU no tiene más la capacidad de ejercer su hegemonía global” mientras exhibe su lastimoso “poder económico lisiado” cuando “EU se encuentra en una decadencia sin precedente”.
Expresa “tres razones básicas” para liquidar el imperio estadounidense: 1- “Carece los medios para un expansionismo de post-guerra”; 2-”Va a perder la guerra en Afganistán, lo cual abultará más su quiebra”; y 3- ”Acabar el vergonzoso secreto del imperio de nuestras bases militares”.
Propone diez medidas:
1- “Poner fin al severo daño ambiental causado por las bases” y el cese del Acuerdo sobre el Estatuto de los Ejércitos (SOFA, por sus siglas en inglés) que previene a los países anfitriones ejercer su jurisdicción sobre los crimines perpetrados por los soldados estadounidenses eximidos de toda culpabilidad (en particular, la epidemia de violaciones sexuales en los paraísos militares).
2- Liquidación del imperio y aprovechar el “costo de oportunidad” para invertir en campos más creativos.
3- Indirectamente frenaría el abuso a los derechos humanos, ya que “el imperialismo engendra el uso de la tortura” tan pletórico en Irak, Afganistán y la base de Guantánamo.
4- “Recortar el inacabable listado de empleados civiles y dependientes del Departamento de Defensa”, dotado de su lujoso hábitat (albercas, campos de golf, clubes, etc).
5- “Desmontar el mito, promovido por el complejo militar-industrial, de su valía en la creación de empleos y en la investigación científica”, lo cual “ha sido desacreditado por una investigación económica seria”.
6- “Como país democrático que se respeta a sí mismo, EU debe cesar de ser el mayor exportador de armas y municiones del mundo y dejar de educar a los militares del Tercer Mundo (v.gr. militares de Latinoamérica en la Escuela de las Américas de Fort Benning, Georgia) en las técnicas de tortura, golpes militares y servicio como instrumentos de nuestro imperialismo”.
7- “Debido a las limitaciones crecientes del presupuesto federal, se deben abolir programas que promueven el militarismo en las escuelas como el Entrenamiento del Cuerpo de Oficiales de Reserva”.
8- “Restablecer la disciplina y la rendición de cuentas en las fuerzas armadas de EU, disminuyendo radicalmente la dependencia en los contratistas civiles, empresas militares privadas y agentes que trabajan para el ejército fuera de la cadena de mando y el Código de Uniforme de las Justicia Militar”.Cita al respecto el libro de Jeremy Scahill sobre “Blackwater: El Ascenso del Ejército Mercenario Más Poderoso (sic) del Mundo”; Nation Books, 2007). A propósito, el holandés-estadounidense Eric Prince, fundador dimisionario de Blackwater y neo-cruzado de la extrema derecha “cristiana” del partido Republicano (muy cercano al bushismo), acaba de ser implicado en un asesinato (The Nation; 4.8.09).
9- “Reducir el tamaño del ejército de EU”.
y 10-“Cesar la dependencia inapropiada en la fuerza militar como medio principal para intentar conseguir objetivos de política exterior”.
Su conclusión es realista: ”Desafortunadamente, pocos imperios en el pasado abandonaron voluntariamente sus dominios para permanecer como entidades políticas independientes y auto-gobernables. Los dos importantes y recientes ejemplos son los imperios británico y soviético. Si no aprendemos de ellos, nuestra decadencia y caída estarán predeterminadas”.
¿Tendrá curación la adicción de EU al militarismo por más de un siglo?
Revisión
* La seguridad y la paz son fruto de la justicia y no de medidas coercitivas, asegura López Obrador
Respetables mandatarios:
Aún es tiempo de corregir la falla de origen del Tratado de Libre Comercio para América del Norte (TLCAN): Este modelo fue concebido para beneficiar a las grandes empresas trasnacionales y no a los pueblos.
Desde luego, en 15 años de funcionamiento de este tratado, la peor parte la ha resentido nuestro país. En todo este periodo prácticamente no ha habido crecimiento económico; se dejó sin apoyo a las actividades productivas; se han perdido en el sector manufacturero el 15 por ciento de los empleos que había antes de 1994, se abandonó el campo, importamos la mitad de los alimentos que consumimos y nos convertimos en el país del mundo que más mano de obra exporta al extranjero.
En gran medida, por causa de esta absurda política, durante los 15 años del TLCAN , seis millones de mexicanos se han visto obligados a emigrar, arriesgándolo todo, padeciendo de discriminación y de violación de sus derechos humanos, para buscar algo que mitigue su hambre y su pobreza.
A pesar de todo ello, los gobiernos de los tres países no han hecho nada para construir acuerdos más eficaces, equitativos y justos en beneficio mutuo. Por el contrario, en 2005, se suscribió la Alianza para la Seguridad y Prosperidad de América del Norte (ASPAN), que sólo contempla acciones de carácter militar cuando lo que realmente se requiere es la cooperación para el desarrollo de nuestros pueblos.
Es increíble que se pretenda enfrentar la cuestión migratoria y los problemas de inseguridad y de violencia sólo con medidas coercitivas, sin entender que estos problemas tienen como causa fundamental la falta de crecimiento económico, el desempleo y la crisis de bienestar de nuestro país.
Por todo lo anterior, los exhortamos de manera respetuosa a revisar los términos de nuestras relaciones pensando en la cooperación para el desarrollo, en mejorar las condiciones de vida y de trabajo de nuestros pueblos, en la protección de los derechos humanos y del medio ambiente y reconociendo que la seguridad y la paz son fruto de la justicia
ANDRÉS MANUEL LÓPEZ OBRADOR.
PRESIDENTE LEGÍTIMO DE MÉXICO.
Así, desde la región mixteca, Andrés Manuel López Obrador solicitó al presidente de Estados Unidos de Norteamérica, Barack Obama, y al primer ministro de Canadá, Stephen Harper, que revisen los términos de la relación entre Canadá, Estados Unidos y México con base en la cooperación para el desarrollo y no sólo en las acciones de carácter militar.
En el quinto día de la segunda semana de recorrido por los 418 municipios de usos y costumbres de Oaxaca, dio lectura a una nota dirigida a Obama y Harper.
Acompañado por los senadores Gabino Cué y Salomón Jara, consideró que debido a una política económica absurda, derivada de la aplicación del Tratado de Libre Comercio, alrededor de seis millones de mexicanos se han visto obligados a emigrar, “arriesgándolo todo, padeciendo de discriminación y de violación de sus derechos humanos, para buscar algo que mitigue su hambre y su pobreza”, señaló en referencia a los mexicanos que cruzan la frontera norte del país.
Durante la jornada de este día, el Presidente Legítimo de los mexicanos visitó los municipios gobernados por simpatizantes y militantes del PRI, quienes firmaron un escrito en donde manifestaban su desacuerdo con la visita de López Obrador.
En Santa María Tepalcatepec, el oficial de la policía estatal, Andrés Melchor Hernández, intentó de manera infructuosa intimidar y amedrentar a la población del municipio con la presencia de una docena de uniformados que portaban armas de fuego de grueso calibre.
El senador Gabino Cué se acercó al jefe policiaco y le pidió que le ofreciera una explicación sobre su presencia y del grupo de subalternos. Parco en sus respuestas y en una actitud altanera, el uniformado dijo que estaba presente para evitar nuevos pleitos entre la comunidad y sus vecinos de Tilantongo, debido a un problema limítrofe.
Pero casualmente los hombres armados se encontraban precisamente frente a la explanada en donde se desarrollaría la asamblea informativa encabezada por López Obrador.
Al no obtener una respuesta de su interlocutor, el senador Cué le tendió la mano para despedirse, sin embargo Melchor Hernández le espetó: Así déjalo.
Para el domingo, Andrés Manuel López Obrador convivirá con los habitantes de Santiago Nuyoo, Santa María Yucuiti, Santo Tomás Ocotepec, y San Martín Itunyoso.
Increíble el terrorismo mediático en España y la impunidad con la que mienten
Este artículo devela una de las mentiras que pueden observarse en los medios y que se dan a diario. Es increíble que no haya una ley internacional que proteja a la población de semejante terrorismo mediático. Resulta que una rueda de prensa en la que Chávez se muestra contrario a la guerra, este medio lo convierte en su antítesis, es decir, como si Chávez estuviera amenazando con guerra, es un delito que tendría que castigarse. Sólo imaginemos la cantidad de gente que conserva esta información en su mente como verdad. Véanlo:
Terrorismo mediático en la cadena española La Sexta
Manuel Méndez
librexpresion.org
Al respecto de la rueda de prensa de Chávez que cité ayer, las noticias del canal de televisión español La Sexta van más allá en sus actos terroristas mediáticos sobre Venezuela. En estas noticias se refieren a algo que yo ayer me perdí en la rueda de prensa: Chávez mostrando unos lanza-granadas del ejército venezolano. Veamos la versión sesgada de La Sexta:
http://www.youtube.com/watch?v=P9OYAXeos8A
Y ahora veamos lo que Chávez dijo en realidad en la rueda de prensa:
http://www.youtube.com/watch?v=Zt7Tu1Xx3J4
Efectivamente, como puede verse en los videos, en La Sexta, aparte de iniciar la noticia diciendo que "Chávez anuncia una guerra en Sudamérica", vemos también que la presentadora del noticiero añade después, mientras se ve a Chávez con los ya citados lanza-granadas, la más que despreciable frase "El presidente venezolano reacciona así al anuncio de las siete bases militares norteamericanas que el Gobierno colombiano de Álvaro Uribe va a instalar en su país. Por eso Chávez mostró ayer este armatoste que ven: es un lanza-granadas; un AT4, se llama... lo usaría contra Colombia" -de tal modo que hasta uno puede imaginarse al mismo Chávez en la frontera disparando uno de esos y diciendo algo así como "¡Chigatela, Uribe cabrón!"-.. Ya solo el titular, hablando por parte de Chávez de anuncios de guerra, convierte a los responsables de las noticias de La Sexta en terroristas, más aún cuando momentos después se escucha a Chávez interpretando los hechos al decir "Esto puede ser el primer paso hacia una guerra en sudamérica comadre. Se trata de los yankis: la nación más agresora en la historia de la humanidad", sugiriendo que si hay guerra en Sudamérica, será porque Estados Unidos la inicie.
El resto es prácticamente todo mentira: para empezar Chávez ya reaccionó hace días al tema de las bases militares, con preocupación e incremento de la importación de armas. Para seguir, ahora incrementa las medidas de presión a las económicas porque Colombia se niega a dar explicaciones tanto a Venezuela como a Ecuador en su gira por Sudamérica buscando amigos -y encontrando solo uno: el presidente de Perú, otro que tiene tela (literalmente, quiero decir: mientras la mayoría de los presidentes sudamericanos son de origen humilde, antiguos militares o sindicalistas, este es de los que vienen de "buena familia")-. Por otra parte, es obvio que no es Colombia quien instalará las bases norteamericanas, como si estas fueran un recurso al alcance de cualquier gobierno del mundo, sino que será fruto de un acuerdo anticonstitucional en Colombia, y serán instaladas por tropas norteamericanas...
Para más inri, como puede verse en el segundo video, procedente de TeleSur, Chávez estaba explicando que Uribe ha mentido otra vez -para variar- al decir, para desviar la atención sobre las bases militares estadounidenses en Colombia, que el Gobierno de Chávez ha vendido lanza-granadas a las FARC. Mostrando documentos oficiales del ejercito venezolano, de cuatro años antes de que Chávez ganara las elecciones en 1999, demostrando que los lanza-granadas de los que habla Uribe fueron robados en 1995. Añade, además, que mientras el ejercito colombiano ha encontrado tres de esos lanza-granadas en poder de las FARC, la guerrilla robó cinco.
Obviamente, además, Chávez no usaría el armamento venezolano contra Colombia, sino contra una posible invasión por parte de Estados Unidos... Esto dan cinco mentiras deliberadas en las noticias de La Sexta en solo treinta y ocho segundos de noticia:
1. Los hechos del contexto de la noticia: Chávez no ha anunciado ninguna guerra.
2. Los motivos del contexto de la noticia: Chávez no ha reaccionado ahora a las bases, sino a la negativa de Colombia a dar explicaciones.
3. Los actores del contexto de la noticia: No será Colombia quien instale las bases, sino Estados Unidos.
4. Los hechos de los materiales mostrados en la noticia: en ellos, Chávez no hablaba de guerra ni de su potencial armamentistico, sino demotraba que el Gobierno de Colombia ha mentido sobre el de Venezuela.
5. La interpretación de los materiales mostrados en la noticia: Chávez no usaría armamento contra Colombia, sino, como ya se sabe, contra Estados Unidos, y en defensa propia.
Como dije ayer: Luego se quejarán de que alguien critique su libertad de expresión -cosa, por otra parte, perfectamente legítima tal cual-, cuando en realidad debería afirmarse que sugerir sin fundamento inicios de guerras es, sin más ni más, terrorismo mediático efectista, ya que aterroriza a la ciudadanía con fines políticos.
Esto es, señores, y no otra cosa: como todos sabemos, la dominación por el terror, esto es, aterrorizar con fines políticos o económicos, se llama terrorismo.
Yo, por mi parte, condeno este atentado terrorista y todos los que le acompañan en Cuatro, Antena 3, Telecinco, Televisión Española, etcétera... Animo a todos a que lo hagais también, en público, por el bien de Sudamérica y el mundo, y sobretodo por el bien de la opinión pública tan pretendida y satisfactoriamente controlada.
Y en otra linea de atentados terroristas contra los paises de sudamérica, aparte de en Colombia, Estados Unidos planea también establecer bases en Argentina.
Terrorismo mediático en la cadena española La Sexta
Manuel Méndez
librexpresion.org
Al respecto de la rueda de prensa de Chávez que cité ayer, las noticias del canal de televisión español La Sexta van más allá en sus actos terroristas mediáticos sobre Venezuela. En estas noticias se refieren a algo que yo ayer me perdí en la rueda de prensa: Chávez mostrando unos lanza-granadas del ejército venezolano. Veamos la versión sesgada de La Sexta:
http://www.youtube.com/watch?v=P9OYAXeos8A
Y ahora veamos lo que Chávez dijo en realidad en la rueda de prensa:
http://www.youtube.com/watch?v=Zt7Tu1Xx3J4
Efectivamente, como puede verse en los videos, en La Sexta, aparte de iniciar la noticia diciendo que "Chávez anuncia una guerra en Sudamérica", vemos también que la presentadora del noticiero añade después, mientras se ve a Chávez con los ya citados lanza-granadas, la más que despreciable frase "El presidente venezolano reacciona así al anuncio de las siete bases militares norteamericanas que el Gobierno colombiano de Álvaro Uribe va a instalar en su país. Por eso Chávez mostró ayer este armatoste que ven: es un lanza-granadas; un AT4, se llama... lo usaría contra Colombia" -de tal modo que hasta uno puede imaginarse al mismo Chávez en la frontera disparando uno de esos y diciendo algo así como "¡Chigatela, Uribe cabrón!"-.. Ya solo el titular, hablando por parte de Chávez de anuncios de guerra, convierte a los responsables de las noticias de La Sexta en terroristas, más aún cuando momentos después se escucha a Chávez interpretando los hechos al decir "Esto puede ser el primer paso hacia una guerra en sudamérica comadre. Se trata de los yankis: la nación más agresora en la historia de la humanidad", sugiriendo que si hay guerra en Sudamérica, será porque Estados Unidos la inicie.
El resto es prácticamente todo mentira: para empezar Chávez ya reaccionó hace días al tema de las bases militares, con preocupación e incremento de la importación de armas. Para seguir, ahora incrementa las medidas de presión a las económicas porque Colombia se niega a dar explicaciones tanto a Venezuela como a Ecuador en su gira por Sudamérica buscando amigos -y encontrando solo uno: el presidente de Perú, otro que tiene tela (literalmente, quiero decir: mientras la mayoría de los presidentes sudamericanos son de origen humilde, antiguos militares o sindicalistas, este es de los que vienen de "buena familia")-. Por otra parte, es obvio que no es Colombia quien instalará las bases norteamericanas, como si estas fueran un recurso al alcance de cualquier gobierno del mundo, sino que será fruto de un acuerdo anticonstitucional en Colombia, y serán instaladas por tropas norteamericanas...
Para más inri, como puede verse en el segundo video, procedente de TeleSur, Chávez estaba explicando que Uribe ha mentido otra vez -para variar- al decir, para desviar la atención sobre las bases militares estadounidenses en Colombia, que el Gobierno de Chávez ha vendido lanza-granadas a las FARC. Mostrando documentos oficiales del ejercito venezolano, de cuatro años antes de que Chávez ganara las elecciones en 1999, demostrando que los lanza-granadas de los que habla Uribe fueron robados en 1995. Añade, además, que mientras el ejercito colombiano ha encontrado tres de esos lanza-granadas en poder de las FARC, la guerrilla robó cinco.
Obviamente, además, Chávez no usaría el armamento venezolano contra Colombia, sino contra una posible invasión por parte de Estados Unidos... Esto dan cinco mentiras deliberadas en las noticias de La Sexta en solo treinta y ocho segundos de noticia:
1. Los hechos del contexto de la noticia: Chávez no ha anunciado ninguna guerra.
2. Los motivos del contexto de la noticia: Chávez no ha reaccionado ahora a las bases, sino a la negativa de Colombia a dar explicaciones.
3. Los actores del contexto de la noticia: No será Colombia quien instale las bases, sino Estados Unidos.
4. Los hechos de los materiales mostrados en la noticia: en ellos, Chávez no hablaba de guerra ni de su potencial armamentistico, sino demotraba que el Gobierno de Colombia ha mentido sobre el de Venezuela.
5. La interpretación de los materiales mostrados en la noticia: Chávez no usaría armamento contra Colombia, sino, como ya se sabe, contra Estados Unidos, y en defensa propia.
Como dije ayer: Luego se quejarán de que alguien critique su libertad de expresión -cosa, por otra parte, perfectamente legítima tal cual-, cuando en realidad debería afirmarse que sugerir sin fundamento inicios de guerras es, sin más ni más, terrorismo mediático efectista, ya que aterroriza a la ciudadanía con fines políticos.
Esto es, señores, y no otra cosa: como todos sabemos, la dominación por el terror, esto es, aterrorizar con fines políticos o económicos, se llama terrorismo.
Yo, por mi parte, condeno este atentado terrorista y todos los que le acompañan en Cuatro, Antena 3, Telecinco, Televisión Española, etcétera... Animo a todos a que lo hagais también, en público, por el bien de Sudamérica y el mundo, y sobretodo por el bien de la opinión pública tan pretendida y satisfactoriamente controlada.
Y en otra linea de atentados terroristas contra los paises de sudamérica, aparte de en Colombia, Estados Unidos planea también establecer bases en Argentina.
Estados Unidos devela su estrategia
Queda atrás la máscara democrática y el progresismo de Obama
Luis Bilbao
América Siglo XXI
Es un ensayo con escasa posibilidad de éxito. El imperialismo estadounidense está dividido; cada día más rechazado en todo el planeta; debilitado económica y políticamente. Apela entonces a su última razón, la de la fuerza.
Con el golpe en Honduras, la proliferación de bases militares en torno a Venezuela, la desestabilización en Ecuador, Paraguay y Bolivia, el gobierno de Barack Obama traza su estrategia, apuntada a contrarrestar la pérdida de la iniciativa y la hegemonía políticas en el hemisferio. Ese plan ya en marcha no puede eludir las grietas crecientes en la burguesía imperialista estadounidense y la consecuente inconsistencia en el accionar del Presidente y su secretaria de Estado, Hillary Clinton. Es visible el choque de un complejísimo juego de fuerzas en la cúpula del poder imperial. Pero la resultante es inequívoca: decisión de actuar militarmente contra gobiernos constitucionales, preparación de un poderoso dispositivo de guerra contra la región, específicamente contra los países componentes del Alba (Alianza Bolivariana para los pueblos de nuestra América), con centro en la revolución socialista bolivariana.
Apoyado en la totalidad de la llamada gran prensa (diarios, radios, televisión y agencias en todo el mundo), está llevándose a cabo una maniobra de camuflaje, destinada a demorar la identificación franca de Obama con la violencia y las dictaduras. Mientras tanto, la Casa Blanca avanza sobre los eslabones que considera más débiles, calumnia con métodos de concepción goebbeliana al presidente Hugo Chávez, busca debilitar su figura ante la opinión pública internacional y aislarlo antes de intentar una agresión militar contra Venezuela. Esa embestida ya está proyectada desde territorio colombiano, con comando operativo y armamento estadounidense y con ejércitos mercenarios sostenidos desde hace años por el presidente Álvaro Uribe. Una reiteración aggiornada de la guerra contra la revolución sandinista en los años 1980, que usó a Honduras como plataforma territorial.
Para tender una cortina de humo que desdibuje el hecho de la instalación de cinco bases militares estadounidenses en su territorio, Uribe acusó a Chávez de entregar armas a las guerrillas colombianas. Con aquella decisión y esta burda mentira, que llevan el sello sobresaliente del Departamento de Estado, el imperialismo provoca tensión entre Colombia y Venezuela, en una dinámica apuntada a desembocar en ruptura de relaciones, eventualmente seguida de ataques colombianos en territorio venezolano, con la excusa de perseguir fuerzas insurgentes de las Farc o el Eln. El objetivo es desatar la guerra entre ambas naciones hermanas.
Por lo pronto Uribe anunció el 1 de agosto, el mismo día que recibió en Bogotá al jefe del Comando Sur del ejército imperialista, general Douglas Fraser, que ni él ni su canciller asistirán a la reunión del Consejo de Defensa de Unasur (Unión de Naciones Suramericanas). Explicó que no corresponde, porque las bases donde se establecerán las tropas estadounidenses, estarán bajo mando de oficiales colombianos. En el mismo acto en que en su condición de Presidente acepta la orden estadounidense de romper de hecho con Unasur, Uribe asegura que los oficiales colombianos comandarán la maquinaria bélica imperialista más poderosa de la historia. Difícil definir si resalta más su cinismo o su condición de frágil animal acorralado.
Diversionismo
Hay otras cortinas de humo, de pareja gravedad. Desde atalayas de la intelectualidad reformista, se defiende la idea de que el accionar de Obama frente al golpe en Honduras prueba el cambio cualitativo operado en el Ejecutivo estadounidense con el recambio presidencial. Afirmaciones obvias como que Barack Obama no es George Bush, ocultan la marcha sistemática de la Casa Blanca en un cerco contra la revolución latinoamericana. Como se observa ahora en Venezuela, el pensamiento reformista se planta como el principal escollo para definir un plan de acción regional, que a la vez pueda detener la mano criminal de Estados Unidos y permita avanzar en las transformaciones anticapitalistas iniciadas con el Alba.
Al margen de la discusión sobre la subjetividad del primer presidente negro de Estados Unidos, los hechos demuestran que el golpe en Honduras fue ejecutado por hombres del Departamento de Estado y el Pentágono, desde la base militar estadounidense en aquel país. El propio presidente José Manuel Zelaya señaló los nombres de un cubano maiamero y un opositor venezolano que, dijo, actuando como agentes de lo que llamó “halcones del gobierno de George Bush”, fueron los articuladores del golpe. Zelaya hizo esta declaración inmediatamente después de reunirse en la embajada de Honduras en Nicaragua, el 30 de junio, con el embajador de Estados Unidos en Tegucigalpa, Hugo Llorens. Este diplomático es otro cubano maiamero –o gusano, como gustan llamarlos los revolucionarios cubanos- con experiencia desde que Honduras era la base de los ejércitos mercenarios lanzados contra Nicaragua.
El resultado de ese zarpazo fue adelantado por esta columna en la madrugada del 29 de junio, 24 horas después de su ejecución y publicado en la edición anterior de América XXI. Nada ha cambiado sustancialmente un mes después: el régimen golpista no ha podido consolidarse, la reacción de masas creció y comenzó a ganar organicidad, el rechazo diplomático se extendió a todo el mundo. La única razón por la cual esa derrota no se consumó con la caída del régimen títere, es que la Casa Blanca lo sostuvo, presionando a Zelaya y montando un operativo con eje en una pseudo mediación a cargo del presidente costarricense Óscar Árias. Pero el envío de Llorens a Managua, muestra que la maniobra de Clinton se ha vuelto en su contra: después de un traspié, Zelaya radicalizó su posición al ritmo del crecimiento de la resistencia. El riesgo señalado un mes atrás continúa latente: que antes de dejar caer a Roberto Micheletti (por caso, ex militar integrante de los comandos de la muerte y figura relevante del Opus Dei), la Casa Blanca aliente un baño de sangre, destinado a cortar el paso al movimiento de masas que irrumpe por primera vez en la historia hondureña, garantía de que nada será como hasta ahora en aquel país.
Firmeza y vacilaciones
Frente a esta escalada refulgió primero la rápida y contundente respuesta del Alba y las contundentes posiciones adoptadas por Hugo Chávez y Rafael Correa cuando, simultáneamente, desde Bogotá los agentes de Washington lanzaron una doble provocación contra Ecuador y Venezuela. A la vez quedaron a la vista las vacilaciones de Unasur y Mercosur. Si bien este último organismo, en su reunión en Asunción (ver pág. Xx), dio una señal importante al adelantar que no reconocería a ningún gobierno surgido en Honduras de elecciones llamadas por el régimen golpista, al no invitar a Zelaya a esa cumbre y no definir con claridad una política para quitar de las manos del testaferro de Obama la mediación tramposa, omitió su participación plena en este conflicto decisivo para la historia próxima de la región. Unasur hizo otro tanto. Llevado por sus miembros de mayor peso, presumiblemente aconsejados por las metrópolis europeas, que ven en el conflicto centroamericano una oportunidad de negocios en detrimento de sus socios de Washington, este organismo que ha dado un salto histórico con la creación de un Consejo de Defensa propio, cedió la iniciativa política al imperialismo.
En la cumbre de Unasur en Quito el próximo 10 de agosto, se verá cómo actúa cada protagonista. Habrá que observar en detalle esa actuación, porque de ella depende en gran medida el margen que le quede a la Casa Blanca para continuar sin pausa en sus planes de agresión militar o, por el contrario, verse obligada a postergarlos. En efecto, el golpe en Honduras es un ensayo con escasa posibilidad de éxito. Pero si Unasur no acompaña al Alba en este punto, llevada por la visión reformista sea de cuño burgués o socialdemócrata, Estados Unidos tendrá mayor espacio para provocar una matanza en Honduras y avanzar en sus planes guerreristas contra Venezuela y Ecuador desde sus bases colombianas.
Sería útil tener en cuenta que en la hipótesis negada de un accionar imperialista exitoso contra el Alba, además de iniciarse una era de lucha armada a gran escala en toda la región, la onda expansiva arrastraría también al conjunto de gobiernos reformistas de la región. Nada menos que eso está en juego en estas horas: la guerra o la paz. O dicho de otro modo: la inercia del statu quo, o la revolución.
Luis Bilbao
América Siglo XXI
Es un ensayo con escasa posibilidad de éxito. El imperialismo estadounidense está dividido; cada día más rechazado en todo el planeta; debilitado económica y políticamente. Apela entonces a su última razón, la de la fuerza.
Con el golpe en Honduras, la proliferación de bases militares en torno a Venezuela, la desestabilización en Ecuador, Paraguay y Bolivia, el gobierno de Barack Obama traza su estrategia, apuntada a contrarrestar la pérdida de la iniciativa y la hegemonía políticas en el hemisferio. Ese plan ya en marcha no puede eludir las grietas crecientes en la burguesía imperialista estadounidense y la consecuente inconsistencia en el accionar del Presidente y su secretaria de Estado, Hillary Clinton. Es visible el choque de un complejísimo juego de fuerzas en la cúpula del poder imperial. Pero la resultante es inequívoca: decisión de actuar militarmente contra gobiernos constitucionales, preparación de un poderoso dispositivo de guerra contra la región, específicamente contra los países componentes del Alba (Alianza Bolivariana para los pueblos de nuestra América), con centro en la revolución socialista bolivariana.
Apoyado en la totalidad de la llamada gran prensa (diarios, radios, televisión y agencias en todo el mundo), está llevándose a cabo una maniobra de camuflaje, destinada a demorar la identificación franca de Obama con la violencia y las dictaduras. Mientras tanto, la Casa Blanca avanza sobre los eslabones que considera más débiles, calumnia con métodos de concepción goebbeliana al presidente Hugo Chávez, busca debilitar su figura ante la opinión pública internacional y aislarlo antes de intentar una agresión militar contra Venezuela. Esa embestida ya está proyectada desde territorio colombiano, con comando operativo y armamento estadounidense y con ejércitos mercenarios sostenidos desde hace años por el presidente Álvaro Uribe. Una reiteración aggiornada de la guerra contra la revolución sandinista en los años 1980, que usó a Honduras como plataforma territorial.
Para tender una cortina de humo que desdibuje el hecho de la instalación de cinco bases militares estadounidenses en su territorio, Uribe acusó a Chávez de entregar armas a las guerrillas colombianas. Con aquella decisión y esta burda mentira, que llevan el sello sobresaliente del Departamento de Estado, el imperialismo provoca tensión entre Colombia y Venezuela, en una dinámica apuntada a desembocar en ruptura de relaciones, eventualmente seguida de ataques colombianos en territorio venezolano, con la excusa de perseguir fuerzas insurgentes de las Farc o el Eln. El objetivo es desatar la guerra entre ambas naciones hermanas.
Por lo pronto Uribe anunció el 1 de agosto, el mismo día que recibió en Bogotá al jefe del Comando Sur del ejército imperialista, general Douglas Fraser, que ni él ni su canciller asistirán a la reunión del Consejo de Defensa de Unasur (Unión de Naciones Suramericanas). Explicó que no corresponde, porque las bases donde se establecerán las tropas estadounidenses, estarán bajo mando de oficiales colombianos. En el mismo acto en que en su condición de Presidente acepta la orden estadounidense de romper de hecho con Unasur, Uribe asegura que los oficiales colombianos comandarán la maquinaria bélica imperialista más poderosa de la historia. Difícil definir si resalta más su cinismo o su condición de frágil animal acorralado.
Diversionismo
Hay otras cortinas de humo, de pareja gravedad. Desde atalayas de la intelectualidad reformista, se defiende la idea de que el accionar de Obama frente al golpe en Honduras prueba el cambio cualitativo operado en el Ejecutivo estadounidense con el recambio presidencial. Afirmaciones obvias como que Barack Obama no es George Bush, ocultan la marcha sistemática de la Casa Blanca en un cerco contra la revolución latinoamericana. Como se observa ahora en Venezuela, el pensamiento reformista se planta como el principal escollo para definir un plan de acción regional, que a la vez pueda detener la mano criminal de Estados Unidos y permita avanzar en las transformaciones anticapitalistas iniciadas con el Alba.
Al margen de la discusión sobre la subjetividad del primer presidente negro de Estados Unidos, los hechos demuestran que el golpe en Honduras fue ejecutado por hombres del Departamento de Estado y el Pentágono, desde la base militar estadounidense en aquel país. El propio presidente José Manuel Zelaya señaló los nombres de un cubano maiamero y un opositor venezolano que, dijo, actuando como agentes de lo que llamó “halcones del gobierno de George Bush”, fueron los articuladores del golpe. Zelaya hizo esta declaración inmediatamente después de reunirse en la embajada de Honduras en Nicaragua, el 30 de junio, con el embajador de Estados Unidos en Tegucigalpa, Hugo Llorens. Este diplomático es otro cubano maiamero –o gusano, como gustan llamarlos los revolucionarios cubanos- con experiencia desde que Honduras era la base de los ejércitos mercenarios lanzados contra Nicaragua.
El resultado de ese zarpazo fue adelantado por esta columna en la madrugada del 29 de junio, 24 horas después de su ejecución y publicado en la edición anterior de América XXI. Nada ha cambiado sustancialmente un mes después: el régimen golpista no ha podido consolidarse, la reacción de masas creció y comenzó a ganar organicidad, el rechazo diplomático se extendió a todo el mundo. La única razón por la cual esa derrota no se consumó con la caída del régimen títere, es que la Casa Blanca lo sostuvo, presionando a Zelaya y montando un operativo con eje en una pseudo mediación a cargo del presidente costarricense Óscar Árias. Pero el envío de Llorens a Managua, muestra que la maniobra de Clinton se ha vuelto en su contra: después de un traspié, Zelaya radicalizó su posición al ritmo del crecimiento de la resistencia. El riesgo señalado un mes atrás continúa latente: que antes de dejar caer a Roberto Micheletti (por caso, ex militar integrante de los comandos de la muerte y figura relevante del Opus Dei), la Casa Blanca aliente un baño de sangre, destinado a cortar el paso al movimiento de masas que irrumpe por primera vez en la historia hondureña, garantía de que nada será como hasta ahora en aquel país.
Firmeza y vacilaciones
Frente a esta escalada refulgió primero la rápida y contundente respuesta del Alba y las contundentes posiciones adoptadas por Hugo Chávez y Rafael Correa cuando, simultáneamente, desde Bogotá los agentes de Washington lanzaron una doble provocación contra Ecuador y Venezuela. A la vez quedaron a la vista las vacilaciones de Unasur y Mercosur. Si bien este último organismo, en su reunión en Asunción (ver pág. Xx), dio una señal importante al adelantar que no reconocería a ningún gobierno surgido en Honduras de elecciones llamadas por el régimen golpista, al no invitar a Zelaya a esa cumbre y no definir con claridad una política para quitar de las manos del testaferro de Obama la mediación tramposa, omitió su participación plena en este conflicto decisivo para la historia próxima de la región. Unasur hizo otro tanto. Llevado por sus miembros de mayor peso, presumiblemente aconsejados por las metrópolis europeas, que ven en el conflicto centroamericano una oportunidad de negocios en detrimento de sus socios de Washington, este organismo que ha dado un salto histórico con la creación de un Consejo de Defensa propio, cedió la iniciativa política al imperialismo.
En la cumbre de Unasur en Quito el próximo 10 de agosto, se verá cómo actúa cada protagonista. Habrá que observar en detalle esa actuación, porque de ella depende en gran medida el margen que le quede a la Casa Blanca para continuar sin pausa en sus planes de agresión militar o, por el contrario, verse obligada a postergarlos. En efecto, el golpe en Honduras es un ensayo con escasa posibilidad de éxito. Pero si Unasur no acompaña al Alba en este punto, llevada por la visión reformista sea de cuño burgués o socialdemócrata, Estados Unidos tendrá mayor espacio para provocar una matanza en Honduras y avanzar en sus planes guerreristas contra Venezuela y Ecuador desde sus bases colombianas.
Sería útil tener en cuenta que en la hipótesis negada de un accionar imperialista exitoso contra el Alba, además de iniciarse una era de lucha armada a gran escala en toda la región, la onda expansiva arrastraría también al conjunto de gobiernos reformistas de la región. Nada menos que eso está en juego en estas horas: la guerra o la paz. O dicho de otro modo: la inercia del statu quo, o la revolución.
Haciendo la guerra para traer ‘paz’
Noam Chomsky
La Jornada
Se libra un debate en la Organización de Naciones Unidas (ONU) sobre una política que podría parecer indiscutible: un marco internacional para evitar crímenes graves contra la humanidad.
El marco es llamado responsabilidad para proteger, o R2P, en lenguaje de la ONU. Una versión restringida del R2P, adoptada durante la Cumbre Mundial de la ONU en 2005, reafirmó derechos y responsabilidades aceptadas con anterioridad por países miembros y, en algunas ocasiones, ejercidos por ellos.
Sin embargo, las discusiones sobre el R2P o sobre su primo, intervención humanitaria, son perturbadas regularmente por el cascabeleo de un fantasma en el armario: la historia, hasta el presente.
A lo largo de la historia, pocos principios de asuntos internacionales se aplican generalmente. Uno es la máxima de Tucídides de que los fuertes hacen lo que quieren mientras que los débiles sufren como deben.
Otro principio es que virtualmente todo uso de fuerza en asuntos internacionales ha venido acompañado de retórica excelsa sobre la solemne responsabilidad de proteger las poblaciones sufridas, así como de justificaciones objetivas para ello.
Prefieren olvidar la historia
Comprensiblemente, los poderosos prefieren olvidar la historia y mirar hacia adelante. Para los débiles, ésta no es una opción inteligente.
El fantasma del armario apareció en la primera disputa considerada por la Corte Internacional de Justicia (CIJ) hace 60 años; el caso del Canal de Corfú sobre un incidente que involucró a Gran Bretaña y Albania.
La CIJ determinó que únicamente puede considerar el supuesto derecho de intervención como manifestación de una política de fuerza, que como tal ha originado, en el pasado, los abusos más serios y, como tal, no puede, cualesquiera sean los defectos en la organización mundial, encontrar un lugar en el derecho internacional ... ; desde el origen de las cosas (la intervención) estaría reservada para los estados más poderosos, y fácilmente podría llevar a pervertir la propia administración de justicia.
La misma perspectiva moldeó el primer encuentro de la Cumbre del Sur de 133 estados en 2000. Su declaración, seguramente teniendo en mente el bombardeo de Serbia, rechazó “el así llamado ‘derecho’ de intervención humanitaria, que carece de sustento legal en la Carta de Naciones Unidas o en los principios generales del derecho internacional”.
El texto reafirma la Declaración sobre Relaciones Amistosas de la ONU (1970). Ha sido repetido desde entonces, entre otros, por el Encuentro Ministerial del movimiento de los no alineados en Malasia en 2006, representando otra vez a las víctimas tradicionales en Asia, África, América Latina y el mundo árabe.
Se llegó a la misma conclusión en 2004 por el Panel sobre Amenazas, Retos y Cambio de la ONU. Determinó que dentro de la Carta de la ONU el artículo 51 no necesita ni extensiones ni restricciones a su alcance desde hace tiempo entendido.
Añadió que para los impacientes con tal respuesta, ésta debe ser que, en un mundo lleno de amenazas potenciales percibidas, el riesgo para el orden mundial y la norma de no intervención sobre la que continúa basándose simplemente es demasiado grande para la legalidad de la acción preventiva unilateral, distintamente a la acción respaldada colectivamente, como para ser aceptado. Permitir que alguien actúe así es permitirles a todos –lo que por supuesto resulta impensable.
La misma postura básica fue adoptada por la Cumbre Mundial de la ONU en 2005, que también declaró disposición para tomar acciones colectivas ... a través del Consejo de Seguridad, de acuerdo con la Carta ... en caso de que los medios pacíficos sean inadecuados y las autoridades nacionales estén fallando manifiestamente en proteger a sus poblaciones de crímenes serios.
Cuando más, la frase agudiza la terminología del artículo 42 sobre la autorización para que el Consejo de Seguridad recurra a la fuerza. Y la frase conserva el fantasma en el armario –si podemos considerar al Consejo de Seguridad como árbitro neutral, sin estar sujeto a la máxima de Tucídides.
No obstante, ese supuesto es insostenible.
El consejo está controlado por sus cinco miembros permanentes, y no son iguales en autoridad operativa. Un indicador es el historial de vetos –la forma más extrema de violación a una resolución del Consejo de Seguridad.
Durante el último cuarto de siglo, China y Francia vetaron en conjunto siete resoluciones; Rusia, seis; Reino Unido, 10, y Estados Unidos, 45, incluso incluyendo resoluciones para exhortar a los estados a observar el derecho internacional.
Una forma de mitigar este defecto en el consenso de la Cumbre Mundial sería eliminar el veto, en concordancia con la voluntad de la mayoría de la población estadunidense. Pero tal herejía es impensable, tanto como aplicar el R2P en este momento a los que necesitan protección desesperadamente pero que no forman parte de la lista favorecida de los poderosos.
Ha habido alejamientos de la restricción del Canal de Corfú y sus descendientes. El Acta Constitutiva de la Unión Africana (UA) asevera el derecho de la Unión para intervenir en un país miembro ... en virtud de graves circunstancias. Eso difiere de la Carta de la Organización de Estados Americanos (OEA), que prohíbe la intervención, sin importar la causa, en asuntos internos o externos de cualquier otro Estado.
La causa de la diferencia es clara. La Carta de la OEA busca refrenar la intervención de Estados Unidos, pero luego de la desaparición de los estados apartheid, la UA no se enfrenta a ningún problema similar.
Técnicamente tengo conocimiento de una sola propuesta de alto nivel para extender el R2P más allá del consenso de la cumbre y la extensión de la UA: el reporte de la Comisión Internacional de Intervención y Soberanía de Estado sobre la Responsabilidad para Proteger (2001).
La comisión considera la situación en que el Consejo de Seguridad rechaza una propuesta o no la encara en tiempo razonable. En ese caso, el reporte autoriza acción dentro del área de jurisdicción de organizaciones regionales o subregionales ... sujeta a que soliciten autorización subsecuente del Consejo de Seguridad.
En este punto, el fantasma del armario se sacude ruidosamente. Los poderosos determinan unilateralmente su propia área de jurisdicción. La OEA y la UA no pueden hacerlo, pero la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) sí puede, y así lo hace.
La OTAN ha determinado que su área de jurisdicción se extienda a los Balcanes, Afganistán y más allá.
Los derechos expansivos acordados por la Comisión Internacional en la práctica se ven restringidos únicamente a la OTAN, violando los principios del Canal de Corfú y abriendo la puerta al R2P como arma de intervención imperial a capricho.
La responsabilidad de proteger siempre ha sido selectiva. Por tanto, no se aplicó a las sanciones contra Irak impuestas por Estados Unidos y el Reino Unido y administradas por el Consejo de Seguridad, condenadas como genocidas por los distinguidos diplomáticos a cargo, ambos de los cuales renunciaron como protesta.
En la actualidad, tampoco se piensa en aplicar el R2P a la gente de Gaza, una población protegida de la que la ONU es responsable.
La peor catástrofe en África
Y nada serio está contemplado sobre la peor catástrofe en África, si no es que del mundo: el sanguinario conflicto en el este de Congo. Allí, recién informó la BBC, las multinacionales una vez más han sido acusadas de violar una resolución de la ONU contra el tráfico ilícito de minerales valiosos –con lo que se financia la violencia.
El R2P también es invocado para responder a la hambruna masiva en los países pobres.
Hace varios años, el Unicef informó que 16 mil niños mueren diariamente por falta de alimentos, muchos más a consecuencia de enfermedades fácilmente prevenibles. Las cifras ahora son más elevadas. Tan sólo en el sur de África se presentan las mismas muertes que en Ruanda, no en 100 días, sino diariamente. Sería fácil actuar bajo el R2P, si sólo hubiera voluntad.
En éstos y otros casos numerosos, la selectividad se ajusta a la máxima de Tucídides y a las expectativas de la CIJ de hace 60 años.
Pero las máximas que guían principalmente los asuntos internacionales no son inmutables y, de hecho, se han suavizado durante los años como resultado del efecto civilizador de los movimientos populares.
Para tal reforma progresiva, el R2P puede ser una herramienta valiosa, muy parecida a lo que ha sido la Declaración Universal de los Derechos Humanos.
Aun cuando los estados no se adhieren a ésta, y algunos la rechazan parcialmente de forma oficial (incluyendo, crucialmente, el país más poderoso del mundo), sirve empero como ideal al que pueden apelar los activistas para ingresar esfuerzos educacionales y organizacionales, a menudo efectivamente.
La discusión sobre el R2P pudiera ser similar. Con un grado de compromiso suficiente, desafortunadamente todavía no detectable entre los poderosos, podría resultar verdaderamente significativo.
La Jornada
Se libra un debate en la Organización de Naciones Unidas (ONU) sobre una política que podría parecer indiscutible: un marco internacional para evitar crímenes graves contra la humanidad.
El marco es llamado responsabilidad para proteger, o R2P, en lenguaje de la ONU. Una versión restringida del R2P, adoptada durante la Cumbre Mundial de la ONU en 2005, reafirmó derechos y responsabilidades aceptadas con anterioridad por países miembros y, en algunas ocasiones, ejercidos por ellos.
Sin embargo, las discusiones sobre el R2P o sobre su primo, intervención humanitaria, son perturbadas regularmente por el cascabeleo de un fantasma en el armario: la historia, hasta el presente.
A lo largo de la historia, pocos principios de asuntos internacionales se aplican generalmente. Uno es la máxima de Tucídides de que los fuertes hacen lo que quieren mientras que los débiles sufren como deben.
Otro principio es que virtualmente todo uso de fuerza en asuntos internacionales ha venido acompañado de retórica excelsa sobre la solemne responsabilidad de proteger las poblaciones sufridas, así como de justificaciones objetivas para ello.
Prefieren olvidar la historia
Comprensiblemente, los poderosos prefieren olvidar la historia y mirar hacia adelante. Para los débiles, ésta no es una opción inteligente.
El fantasma del armario apareció en la primera disputa considerada por la Corte Internacional de Justicia (CIJ) hace 60 años; el caso del Canal de Corfú sobre un incidente que involucró a Gran Bretaña y Albania.
La CIJ determinó que únicamente puede considerar el supuesto derecho de intervención como manifestación de una política de fuerza, que como tal ha originado, en el pasado, los abusos más serios y, como tal, no puede, cualesquiera sean los defectos en la organización mundial, encontrar un lugar en el derecho internacional ... ; desde el origen de las cosas (la intervención) estaría reservada para los estados más poderosos, y fácilmente podría llevar a pervertir la propia administración de justicia.
La misma perspectiva moldeó el primer encuentro de la Cumbre del Sur de 133 estados en 2000. Su declaración, seguramente teniendo en mente el bombardeo de Serbia, rechazó “el así llamado ‘derecho’ de intervención humanitaria, que carece de sustento legal en la Carta de Naciones Unidas o en los principios generales del derecho internacional”.
El texto reafirma la Declaración sobre Relaciones Amistosas de la ONU (1970). Ha sido repetido desde entonces, entre otros, por el Encuentro Ministerial del movimiento de los no alineados en Malasia en 2006, representando otra vez a las víctimas tradicionales en Asia, África, América Latina y el mundo árabe.
Se llegó a la misma conclusión en 2004 por el Panel sobre Amenazas, Retos y Cambio de la ONU. Determinó que dentro de la Carta de la ONU el artículo 51 no necesita ni extensiones ni restricciones a su alcance desde hace tiempo entendido.
Añadió que para los impacientes con tal respuesta, ésta debe ser que, en un mundo lleno de amenazas potenciales percibidas, el riesgo para el orden mundial y la norma de no intervención sobre la que continúa basándose simplemente es demasiado grande para la legalidad de la acción preventiva unilateral, distintamente a la acción respaldada colectivamente, como para ser aceptado. Permitir que alguien actúe así es permitirles a todos –lo que por supuesto resulta impensable.
La misma postura básica fue adoptada por la Cumbre Mundial de la ONU en 2005, que también declaró disposición para tomar acciones colectivas ... a través del Consejo de Seguridad, de acuerdo con la Carta ... en caso de que los medios pacíficos sean inadecuados y las autoridades nacionales estén fallando manifiestamente en proteger a sus poblaciones de crímenes serios.
Cuando más, la frase agudiza la terminología del artículo 42 sobre la autorización para que el Consejo de Seguridad recurra a la fuerza. Y la frase conserva el fantasma en el armario –si podemos considerar al Consejo de Seguridad como árbitro neutral, sin estar sujeto a la máxima de Tucídides.
No obstante, ese supuesto es insostenible.
El consejo está controlado por sus cinco miembros permanentes, y no son iguales en autoridad operativa. Un indicador es el historial de vetos –la forma más extrema de violación a una resolución del Consejo de Seguridad.
Durante el último cuarto de siglo, China y Francia vetaron en conjunto siete resoluciones; Rusia, seis; Reino Unido, 10, y Estados Unidos, 45, incluso incluyendo resoluciones para exhortar a los estados a observar el derecho internacional.
Una forma de mitigar este defecto en el consenso de la Cumbre Mundial sería eliminar el veto, en concordancia con la voluntad de la mayoría de la población estadunidense. Pero tal herejía es impensable, tanto como aplicar el R2P en este momento a los que necesitan protección desesperadamente pero que no forman parte de la lista favorecida de los poderosos.
Ha habido alejamientos de la restricción del Canal de Corfú y sus descendientes. El Acta Constitutiva de la Unión Africana (UA) asevera el derecho de la Unión para intervenir en un país miembro ... en virtud de graves circunstancias. Eso difiere de la Carta de la Organización de Estados Americanos (OEA), que prohíbe la intervención, sin importar la causa, en asuntos internos o externos de cualquier otro Estado.
La causa de la diferencia es clara. La Carta de la OEA busca refrenar la intervención de Estados Unidos, pero luego de la desaparición de los estados apartheid, la UA no se enfrenta a ningún problema similar.
Técnicamente tengo conocimiento de una sola propuesta de alto nivel para extender el R2P más allá del consenso de la cumbre y la extensión de la UA: el reporte de la Comisión Internacional de Intervención y Soberanía de Estado sobre la Responsabilidad para Proteger (2001).
La comisión considera la situación en que el Consejo de Seguridad rechaza una propuesta o no la encara en tiempo razonable. En ese caso, el reporte autoriza acción dentro del área de jurisdicción de organizaciones regionales o subregionales ... sujeta a que soliciten autorización subsecuente del Consejo de Seguridad.
En este punto, el fantasma del armario se sacude ruidosamente. Los poderosos determinan unilateralmente su propia área de jurisdicción. La OEA y la UA no pueden hacerlo, pero la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) sí puede, y así lo hace.
La OTAN ha determinado que su área de jurisdicción se extienda a los Balcanes, Afganistán y más allá.
Los derechos expansivos acordados por la Comisión Internacional en la práctica se ven restringidos únicamente a la OTAN, violando los principios del Canal de Corfú y abriendo la puerta al R2P como arma de intervención imperial a capricho.
La responsabilidad de proteger siempre ha sido selectiva. Por tanto, no se aplicó a las sanciones contra Irak impuestas por Estados Unidos y el Reino Unido y administradas por el Consejo de Seguridad, condenadas como genocidas por los distinguidos diplomáticos a cargo, ambos de los cuales renunciaron como protesta.
En la actualidad, tampoco se piensa en aplicar el R2P a la gente de Gaza, una población protegida de la que la ONU es responsable.
La peor catástrofe en África
Y nada serio está contemplado sobre la peor catástrofe en África, si no es que del mundo: el sanguinario conflicto en el este de Congo. Allí, recién informó la BBC, las multinacionales una vez más han sido acusadas de violar una resolución de la ONU contra el tráfico ilícito de minerales valiosos –con lo que se financia la violencia.
El R2P también es invocado para responder a la hambruna masiva en los países pobres.
Hace varios años, el Unicef informó que 16 mil niños mueren diariamente por falta de alimentos, muchos más a consecuencia de enfermedades fácilmente prevenibles. Las cifras ahora son más elevadas. Tan sólo en el sur de África se presentan las mismas muertes que en Ruanda, no en 100 días, sino diariamente. Sería fácil actuar bajo el R2P, si sólo hubiera voluntad.
En éstos y otros casos numerosos, la selectividad se ajusta a la máxima de Tucídides y a las expectativas de la CIJ de hace 60 años.
Pero las máximas que guían principalmente los asuntos internacionales no son inmutables y, de hecho, se han suavizado durante los años como resultado del efecto civilizador de los movimientos populares.
Para tal reforma progresiva, el R2P puede ser una herramienta valiosa, muy parecida a lo que ha sido la Declaración Universal de los Derechos Humanos.
Aun cuando los estados no se adhieren a ésta, y algunos la rechazan parcialmente de forma oficial (incluyendo, crucialmente, el país más poderoso del mundo), sirve empero como ideal al que pueden apelar los activistas para ingresar esfuerzos educacionales y organizacionales, a menudo efectivamente.
La discusión sobre el R2P pudiera ser similar. Con un grado de compromiso suficiente, desafortunadamente todavía no detectable entre los poderosos, podría resultar verdaderamente significativo.
Unyr ratifica apoyo a López Obrador y pide la renuncia de Jesús Ortega
Anuncia Armando Quintero que en la ALDF respaldarán las iniciativas de Ebrard
La salida del líder nacional, necesaria para reconstruir el partido, considera la corriente perredista
Gabriela Romero Sánchez
La corriente perredista Unidad y Renovación (Unyr) pidió la renuncia inmediata de Jesús Ortega a la presidencia nacional del Partido de la Revolución Democrática (PRD), ratificó su compromiso con el movimiento que encabeza Andrés Manuel López Obrador, y cerró filas con Marcelo Ebrard en la Asamblea Legislativa y el órgano político local.
Ayer, más de 600 militantes de Unyr, de las 16 delegaciones, se reunieron por alrededor de cuatro horas en la delegación Tláhuac, tiempo durante el cual analizaron la situación del país, así como del partido en el Distrito Federal y a escala nacional.
Al término del encuentro su dirigente, Armando Quintero Martínez, explicó que derivado del análisis de la situación en que se encuentra el PRD acordaron pronunciarse por la inmediata renuncia de Ortega Martínez para facilitar la reconstrucción del partido, y rechazar la solicitud de René Arce de expulsar a Andrés Manuel López Obrador o a cualquier otro militante.
El también integrante de la Comisión Política Nacional del PRD detalló que Unyr acordó mantener su respaldo al Movimiento Nacional en Defensa de la Economía Popular que preside López Obrador, y en la Cámara de Diputados apoyarán a Alejandro Encinas para que sea nombrado coordinador de la fracción perredista.
En el caso de la ciudad de México se acordó que los diputados locales de Unyr apoyarán las propuestas del jefe de Gobierno del DF, así como la propuesta de que Alejandra Barrales sea la coordinadora del grupo parlamentario en la Asamblea Legislativa.
Quintero Martínez, quien fuera presidente del PRD-DF, comentó que el 5 de septiembre habrá una reunión del consejo estatal de Unyr en la que se hará una nueva evaluación y se confirmarán estos resolutivos.
La salida del líder nacional, necesaria para reconstruir el partido, considera la corriente perredista
Gabriela Romero Sánchez
La corriente perredista Unidad y Renovación (Unyr) pidió la renuncia inmediata de Jesús Ortega a la presidencia nacional del Partido de la Revolución Democrática (PRD), ratificó su compromiso con el movimiento que encabeza Andrés Manuel López Obrador, y cerró filas con Marcelo Ebrard en la Asamblea Legislativa y el órgano político local.
Ayer, más de 600 militantes de Unyr, de las 16 delegaciones, se reunieron por alrededor de cuatro horas en la delegación Tláhuac, tiempo durante el cual analizaron la situación del país, así como del partido en el Distrito Federal y a escala nacional.
Al término del encuentro su dirigente, Armando Quintero Martínez, explicó que derivado del análisis de la situación en que se encuentra el PRD acordaron pronunciarse por la inmediata renuncia de Ortega Martínez para facilitar la reconstrucción del partido, y rechazar la solicitud de René Arce de expulsar a Andrés Manuel López Obrador o a cualquier otro militante.
El también integrante de la Comisión Política Nacional del PRD detalló que Unyr acordó mantener su respaldo al Movimiento Nacional en Defensa de la Economía Popular que preside López Obrador, y en la Cámara de Diputados apoyarán a Alejandro Encinas para que sea nombrado coordinador de la fracción perredista.
En el caso de la ciudad de México se acordó que los diputados locales de Unyr apoyarán las propuestas del jefe de Gobierno del DF, así como la propuesta de que Alejandra Barrales sea la coordinadora del grupo parlamentario en la Asamblea Legislativa.
Quintero Martínez, quien fuera presidente del PRD-DF, comentó que el 5 de septiembre habrá una reunión del consejo estatal de Unyr en la que se hará una nueva evaluación y se confirmarán estos resolutivos.
López Obrador insta a Obama y Harper a corregir el TLCAN
Demanda que beneficie a los pueblos, no sólo a las trasnacionales
Rechaza que medidas coercitivas resuelvan migración e inseguridad
Al proseguir su recorrido por municipios oaxaqueños, Andrés Manuel López Obrador exigió revisar las relaciones entre México, Estados Unidos y Canadá, con miras a elevar el nivel de vida de la población. Foto La Jornada
Fabiola Martínez
Santa María Tataltepec, Oax., 8 de agosto. Andrés Manuel López Obrador exhortó al presidente de Estados Unidos, Barack Obama, y al primer ministro de Canadá, Stephen Harper, a corregir la falla de origen del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), el cual fue concebido, aseveró, para beneficiar a las grandes empresas trasnacionales, no a los pueblos.
En una carta presentada en plena Mixteca oaxaqueña, dirigida a dichos mandatarios, afirmó que la inseguridad y la migración son producto de la crisis económica, y no disminuirán si sólo se piensa en medidas coercitivas.
En ese contexto, el presidente legítimo de México llamó a los gobernantes –que estarán desde este domingo en Guadalajara, Jalisco– a revisar los términos de las relaciones entre las tres naciones, con el eje de la cooperación para el desarrollo y con miras a elevar las condiciones de vida de los pueblos.
En 15 años de vigencia del tratado, agregó, México ha resentido la peor parte, ya que prácticamente no ha habido crecimiento económico y perdieron apoyo las actividades productivas.
En el sector manufacturero, 15 por ciento de los empleos que había antes de 1994 han desaparecido, mientras el campo ha sido abandonado; importamos la mitad de los alimentos que consumimos y nos convertimos en el país del que más mano de obra sale, señaló López Obrador.
Lo anterior, explicó, es consecuencia de esta absurda política. En 15 años del TLCAN, 6 millones de mexicanos se han visto obligados a emigrar, arriesgándolo todo, padeciendo discriminación y violación de sus derechos humanos, como única alternativa para buscar algo que mitigue su hambre y pobreza, abundó.
Durante la primera etapa de su recorrido por los 418 municipios de usos y costumbres (ubicados en Oaxaca), la mayoría marcados por la pobreza y la migración de sus habitantes en busca de una mejor forma de sobrevivencia, el político tabasqueño aseveró que nada han hecho los tres países firmantes del TLCAN para buscar más equidad y justicia.
Al contrario, en 2005 se firmó la Alianza para la Seguridad y la Prosperidad de América del Norte, que sólo incluye acciones de carácter militar, aun cuando lo que realmente se requiere es la cooperación para el desarrollo de nuestros pueblos, añadió.
Es increíble, expuso ante mixtecos, que se pretenda enfrentar la migración y los problemas de inseguridad y de violencia sólo con medidas coercitivas, sin entender que estos conflictos tienen como causa fundamental la falta de crecimiento económico, el desempleo y la crisis de bienestar.
Por todo lo anterior, los exhortamos de manera respetuosa a revisar los términos de nuestras relaciones, pensando en la cooperación para el desarrollo, en mejorar las condiciones de vida y de trabajo de nuestros pueblos, en la protección de los derechos humanos y del medio ambiente, y reconociendo que la seguridad y la paz son frutos de la justicia.
Estamos muy jodidos, como siempre
López Obrador inició su recorrido de este sábado en San Juan Teita, el municipio más alejado y pobre del distrito Tlaxiaco. Sólo por caminos de terracería es posible llegar allí, al igual que a 60 por ciento de los ayuntamientos regidos por usos y costumbres.
Muchos pobladores son bilingües (mixteco-español), pero todos son pobres.
En la semana que concluye, los alcaldes de los municipios de esta zona firmaron una carta para rechazar, supuestamente en nombre de sus representados, la visita del ex candidato presidencial, y le dijeron que no había condiciones para garantizar su seguridad.
Sin embargo, López Obrador advirtió que el movimiento que encabeza no se amedrentará y seguirá adelante, le guste o no a los caciques y a los corruptos.
La gente asistió a las asambleas públicas, pese a que en algunos sitios no sabían de la presencia del ex candidato presidencial.
Estábamos en la cocina; vinimos porque lo escuchamos hablar por el micrófono, afirmó la señora Aurelia López, aún limpiándose las manos en el mandil.
Primero en mixteco y luego en español, plantearon sus principales necesidades; todas se refieren a la falta de recursos, servicios, subsidios, empleos y buenos caminos para entrar y salir de sus comunidades. Ni carreteras tenemos. En una emergencia de salud, en la noche, ¿cómo llegamos a Tlaxiaco?, lamentó Pedro López. Estamos muy jodidos, como siempre, resumió Domingo López.
Otros se quejaron de tener una autoridad que ni la cabeza asoma, porque están amenazados por los delegados (enviados del gobernador de Oaxaca, Ulises Ruiz).
Por lo pronto, desde el siguiente punto, Santa María Tataltepec, fue evidente la presencia, alrededor de las asambleas de López Obrador, de elementos de la policía estatal armados y tomando fotografías a los asistentes, así como el subdelegado del gobernador, Salvador Osorio Saucillo, quien justificó su presencia ahí –zona en conflicto agrario con Santiago Tilantongo, del distrito de Nochixtlán– para vigilar la seguridad de López Obrador y de los senadores que lo acompañan, Gabino Cué y Salomón Jara.
Así transcurrió el resto de la jornada en San Bartolomé Yucuañe y San Miguel Achuitla, donde una señora dijo al ex candidato presidencial: “que (el año entrante, cuando habrá elección en Oaxaca para elegir gobernador) ya no pase lo mismo. Nomás apagan la luz y quesque ya ganó el PRI”, expresó.
Rechaza que medidas coercitivas resuelvan migración e inseguridad
Al proseguir su recorrido por municipios oaxaqueños, Andrés Manuel López Obrador exigió revisar las relaciones entre México, Estados Unidos y Canadá, con miras a elevar el nivel de vida de la población. Foto La JornadaFabiola Martínez
Santa María Tataltepec, Oax., 8 de agosto. Andrés Manuel López Obrador exhortó al presidente de Estados Unidos, Barack Obama, y al primer ministro de Canadá, Stephen Harper, a corregir la falla de origen del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), el cual fue concebido, aseveró, para beneficiar a las grandes empresas trasnacionales, no a los pueblos.
En una carta presentada en plena Mixteca oaxaqueña, dirigida a dichos mandatarios, afirmó que la inseguridad y la migración son producto de la crisis económica, y no disminuirán si sólo se piensa en medidas coercitivas.
En ese contexto, el presidente legítimo de México llamó a los gobernantes –que estarán desde este domingo en Guadalajara, Jalisco– a revisar los términos de las relaciones entre las tres naciones, con el eje de la cooperación para el desarrollo y con miras a elevar las condiciones de vida de los pueblos.
En 15 años de vigencia del tratado, agregó, México ha resentido la peor parte, ya que prácticamente no ha habido crecimiento económico y perdieron apoyo las actividades productivas.
En el sector manufacturero, 15 por ciento de los empleos que había antes de 1994 han desaparecido, mientras el campo ha sido abandonado; importamos la mitad de los alimentos que consumimos y nos convertimos en el país del que más mano de obra sale, señaló López Obrador.
Lo anterior, explicó, es consecuencia de esta absurda política. En 15 años del TLCAN, 6 millones de mexicanos se han visto obligados a emigrar, arriesgándolo todo, padeciendo discriminación y violación de sus derechos humanos, como única alternativa para buscar algo que mitigue su hambre y pobreza, abundó.
Durante la primera etapa de su recorrido por los 418 municipios de usos y costumbres (ubicados en Oaxaca), la mayoría marcados por la pobreza y la migración de sus habitantes en busca de una mejor forma de sobrevivencia, el político tabasqueño aseveró que nada han hecho los tres países firmantes del TLCAN para buscar más equidad y justicia.
Al contrario, en 2005 se firmó la Alianza para la Seguridad y la Prosperidad de América del Norte, que sólo incluye acciones de carácter militar, aun cuando lo que realmente se requiere es la cooperación para el desarrollo de nuestros pueblos, añadió.
Es increíble, expuso ante mixtecos, que se pretenda enfrentar la migración y los problemas de inseguridad y de violencia sólo con medidas coercitivas, sin entender que estos conflictos tienen como causa fundamental la falta de crecimiento económico, el desempleo y la crisis de bienestar.
Por todo lo anterior, los exhortamos de manera respetuosa a revisar los términos de nuestras relaciones, pensando en la cooperación para el desarrollo, en mejorar las condiciones de vida y de trabajo de nuestros pueblos, en la protección de los derechos humanos y del medio ambiente, y reconociendo que la seguridad y la paz son frutos de la justicia.
Estamos muy jodidos, como siempre
López Obrador inició su recorrido de este sábado en San Juan Teita, el municipio más alejado y pobre del distrito Tlaxiaco. Sólo por caminos de terracería es posible llegar allí, al igual que a 60 por ciento de los ayuntamientos regidos por usos y costumbres.
Muchos pobladores son bilingües (mixteco-español), pero todos son pobres.
En la semana que concluye, los alcaldes de los municipios de esta zona firmaron una carta para rechazar, supuestamente en nombre de sus representados, la visita del ex candidato presidencial, y le dijeron que no había condiciones para garantizar su seguridad.
Sin embargo, López Obrador advirtió que el movimiento que encabeza no se amedrentará y seguirá adelante, le guste o no a los caciques y a los corruptos.
La gente asistió a las asambleas públicas, pese a que en algunos sitios no sabían de la presencia del ex candidato presidencial.
Estábamos en la cocina; vinimos porque lo escuchamos hablar por el micrófono, afirmó la señora Aurelia López, aún limpiándose las manos en el mandil.
Primero en mixteco y luego en español, plantearon sus principales necesidades; todas se refieren a la falta de recursos, servicios, subsidios, empleos y buenos caminos para entrar y salir de sus comunidades. Ni carreteras tenemos. En una emergencia de salud, en la noche, ¿cómo llegamos a Tlaxiaco?, lamentó Pedro López. Estamos muy jodidos, como siempre, resumió Domingo López.
Otros se quejaron de tener una autoridad que ni la cabeza asoma, porque están amenazados por los delegados (enviados del gobernador de Oaxaca, Ulises Ruiz).
Por lo pronto, desde el siguiente punto, Santa María Tataltepec, fue evidente la presencia, alrededor de las asambleas de López Obrador, de elementos de la policía estatal armados y tomando fotografías a los asistentes, así como el subdelegado del gobernador, Salvador Osorio Saucillo, quien justificó su presencia ahí –zona en conflicto agrario con Santiago Tilantongo, del distrito de Nochixtlán– para vigilar la seguridad de López Obrador y de los senadores que lo acompañan, Gabino Cué y Salomón Jara.
Así transcurrió el resto de la jornada en San Bartolomé Yucuañe y San Miguel Achuitla, donde una señora dijo al ex candidato presidencial: “que (el año entrante, cuando habrá elección en Oaxaca para elegir gobernador) ya no pase lo mismo. Nomás apagan la luz y quesque ya ganó el PRI”, expresó.
¿Qué es a fin de cuentas el lopezobradorismo?
El Despertar
José Agustín Ortiz Pinchetti
Bastó una mención discreta sobre AMLO de Manuel Zelaya, legal y legítimo mandatario de Honduras (más vale sentirse presidente que serlo), para desatar condenas severas de la derecha. Andrés Manuel ha recorrido todos los municipios del país celebrando asambleas y ahora recorre de modo inédito, para un líder político, la sierra de Oaxaca, bajo amenazas del gobernador y los caciques. Su presencia es negada y/o maldecida. Él y su movimiento son una visión quimérica, una pesadilla que se exorciza cada semana y que la siguiente reaparece. La academia poco ha hecho para esclarecer el fenómeno. Los que integramos el movimiento hemos preferido crecer en forma silenciosa. Creo que es bueno para la República que digamos qué es el movimiento, no sólo para romper la negación y las calumnias, sino porque se trata de un fenómeno importante, quizás decisivo.
Empecemos con lo que no es. No se trata de una iniciativa para llevar a AMLO a la Presidencia de la República. Él lo ha repetido numerosas veces. El movimiento no pretende imponerlo como candidato de las fuerzas progresistas para contender en 2012. Lo hemos reiterado hasta el cansancio: quien esté mejor posicionado será el candidato.
Mucha gente confunde el movimiento con el PRD o con los partidos. El movimiento no participó como protagonista en el último proceso electoral. AMLO no encabeza ninguno de los partidos reformistas. Tampoco ejerce hegemonía sobre ninguno de ellos. Todos conservan sus estrategias y tácticas. Somos, en el mejor de los casos, un aliado temporal.
Se dice que esta organización naciente es un movimiento social. Es decir, que no pretende conquistar el poder, sino influir en la vida pública para que algo determinado suceda o no suceda. Esto es otro error frecuente. El movimiento está diseñado para conseguir el poder. Queremos alcanzar la Presidencia de la República en 2012 para iniciar el renacimiento de México.
¿Buscamos derrocar al gobierno como dicen los plumíferos? Nuestro movimiento es pacífico, quiere ganar el poder por las elecciones, dentro de los márgenes de la ley, ejerciendo derechos y garantías de libertad de asociación, manifestación y expresión política que consagra la Constitución. No hemos convocado a la violencia y hemos descalificado esa vía.
jaorpin@yahoo.com.mx
José Agustín Ortiz Pinchetti
Bastó una mención discreta sobre AMLO de Manuel Zelaya, legal y legítimo mandatario de Honduras (más vale sentirse presidente que serlo), para desatar condenas severas de la derecha. Andrés Manuel ha recorrido todos los municipios del país celebrando asambleas y ahora recorre de modo inédito, para un líder político, la sierra de Oaxaca, bajo amenazas del gobernador y los caciques. Su presencia es negada y/o maldecida. Él y su movimiento son una visión quimérica, una pesadilla que se exorciza cada semana y que la siguiente reaparece. La academia poco ha hecho para esclarecer el fenómeno. Los que integramos el movimiento hemos preferido crecer en forma silenciosa. Creo que es bueno para la República que digamos qué es el movimiento, no sólo para romper la negación y las calumnias, sino porque se trata de un fenómeno importante, quizás decisivo.
Empecemos con lo que no es. No se trata de una iniciativa para llevar a AMLO a la Presidencia de la República. Él lo ha repetido numerosas veces. El movimiento no pretende imponerlo como candidato de las fuerzas progresistas para contender en 2012. Lo hemos reiterado hasta el cansancio: quien esté mejor posicionado será el candidato.
Mucha gente confunde el movimiento con el PRD o con los partidos. El movimiento no participó como protagonista en el último proceso electoral. AMLO no encabeza ninguno de los partidos reformistas. Tampoco ejerce hegemonía sobre ninguno de ellos. Todos conservan sus estrategias y tácticas. Somos, en el mejor de los casos, un aliado temporal.
Se dice que esta organización naciente es un movimiento social. Es decir, que no pretende conquistar el poder, sino influir en la vida pública para que algo determinado suceda o no suceda. Esto es otro error frecuente. El movimiento está diseñado para conseguir el poder. Queremos alcanzar la Presidencia de la República en 2012 para iniciar el renacimiento de México.
¿Buscamos derrocar al gobierno como dicen los plumíferos? Nuestro movimiento es pacífico, quiere ganar el poder por las elecciones, dentro de los márgenes de la ley, ejerciendo derechos y garantías de libertad de asociación, manifestación y expresión política que consagra la Constitución. No hemos convocado a la violencia y hemos descalificado esa vía.
jaorpin@yahoo.com.mx
Ecos de Acteal: violencia, acoso e impunidad
Editorial
A pocos días de que la Suprema Corte de Justicia de la Nación emita un fallo que podría dejar en libertad a la mitad de los paramilitares presos por la masacre del 22 de diciembre de 1997 en Acteal, municipio de Chenalhó, Chiapas, Esdras Alonso González, dirigente de la iglesia evangélica Alas de Águila y del Ejército de Dios –organización protestante que opera con estructura militar–, informó que la Procuraduría General de la República (PGR) inició una investigación en contra del director del Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de las Casas (CDHFBC), Diego Cadenas Gordillo, y de ejidatarios de la comunidad de Mitzitón por los delitos de ataques a las vías de comunicación, contra la paz y la seguridad de las personas, la biodiversidad y allanamiento de morada.
Las acusaciones van dirigidas también en contra del reportero y articulista de La Jornada Hermann Bellinghausen, cuya calidad migratoria –según el líder evangélico– debe ser investigada por el Instituto Nacional de Migración, solicitud del todo improcedente y disparatada –pues el periodista es mexicano por nacimiento– que, en sí misma, da cuenta de la desinformación y la mala fe con que se conduce el dirigente mencionado.
Más allá de este despropósito, es necesario señalar que las denuncias referidas se inscriben en el contexto de un recrudecimiento reciente de la violencia en Mitzitón, a raíz del proyecto de construcción de una carretera entre San Cristóbal y Palenque, cuyo primer tramo está proyectado para pasar por esta localidad, y que cuenta con el ostensible respaldo del Ejército de Dios: el pasado 21 de julio, seguidores de este grupo asesinaron al campesino tzotzil Aurelio Díaz Hernández, quien encabezaba acciones de defensa de tierras comunales en las que se pretende construir el camino mencionado.
El notable incremento de la presencia del Ejército de Dios, su creciente activismo y su reciente reincorporación a la vida política formal –apenas el pasado jueves la organización ingresó a las filas del Partido Revolucionario Institucional, por la vía de la Confederación Nacional Campesina– no parecen deberse a la casualidad y antes bien son demostraciones de fuerza política y armada moralmente alentadas por el previsible fallo de la SCJN en torno a la liberación de los implicados en el caso Acteal. Cabe señalar que Alonso González, fundador del Ejército de Dios, fue uno de los primeros defensores de tales acusados y que en distintas ocasiones ha señalado el supuesto ensañamiento y la injusticia cometidos contra los paramilitares detenidos.
Como lo señaló el propio CDHFBC, el dictamen que deberá emitir el próximo miércoles la SCJN, presuntamente en favor de otorgar la libertad a los responsables de la masacre de 45 indígenas –15 de ellos niños– en Acteal, sólo se centra en juzgar las deficiencias con que se integraron las averiguaciones previas y el procedimiento jurídico, y omite, en cambio, el fondo del asunto: que los actuales detenidos cometieron un crimen de lesa humanidad y que están plenamente reconocidos por los propios habitantes de Chenalhó.
En suma, el máximo tribunal del país parece estar a punto de sentar un precedente nefasto –otro más– que amenaza con ser un nuevo acicate para la violencia en el sureste del país, y que configuraría una ecuación por demás perversa si se combinase con el avance de las acciones de hostigamiento en contra de los organismos humanitarios y periodistas, cuya única labor ha sido dar testimonio constante de los hechos ocurridos en la región.
La actitud de las instancias oficiales en el caso Acteal no sólo ha cancelado el acceso de las comunidades afectadas y las familias de las víctimas a la impartición de justicia, al no haber presentado hasta ahora a ninguno de los autores intelectuales de ese crimen de lesa humanidad; hoy, además, con la previsible liberación de parte de los autores materiales, la SCJN parece dirigirse hacia un nuevo escenario de escándalo, indignación y vergüenza nacional.
A pocos días de que la Suprema Corte de Justicia de la Nación emita un fallo que podría dejar en libertad a la mitad de los paramilitares presos por la masacre del 22 de diciembre de 1997 en Acteal, municipio de Chenalhó, Chiapas, Esdras Alonso González, dirigente de la iglesia evangélica Alas de Águila y del Ejército de Dios –organización protestante que opera con estructura militar–, informó que la Procuraduría General de la República (PGR) inició una investigación en contra del director del Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de las Casas (CDHFBC), Diego Cadenas Gordillo, y de ejidatarios de la comunidad de Mitzitón por los delitos de ataques a las vías de comunicación, contra la paz y la seguridad de las personas, la biodiversidad y allanamiento de morada.
Las acusaciones van dirigidas también en contra del reportero y articulista de La Jornada Hermann Bellinghausen, cuya calidad migratoria –según el líder evangélico– debe ser investigada por el Instituto Nacional de Migración, solicitud del todo improcedente y disparatada –pues el periodista es mexicano por nacimiento– que, en sí misma, da cuenta de la desinformación y la mala fe con que se conduce el dirigente mencionado.
Más allá de este despropósito, es necesario señalar que las denuncias referidas se inscriben en el contexto de un recrudecimiento reciente de la violencia en Mitzitón, a raíz del proyecto de construcción de una carretera entre San Cristóbal y Palenque, cuyo primer tramo está proyectado para pasar por esta localidad, y que cuenta con el ostensible respaldo del Ejército de Dios: el pasado 21 de julio, seguidores de este grupo asesinaron al campesino tzotzil Aurelio Díaz Hernández, quien encabezaba acciones de defensa de tierras comunales en las que se pretende construir el camino mencionado.
El notable incremento de la presencia del Ejército de Dios, su creciente activismo y su reciente reincorporación a la vida política formal –apenas el pasado jueves la organización ingresó a las filas del Partido Revolucionario Institucional, por la vía de la Confederación Nacional Campesina– no parecen deberse a la casualidad y antes bien son demostraciones de fuerza política y armada moralmente alentadas por el previsible fallo de la SCJN en torno a la liberación de los implicados en el caso Acteal. Cabe señalar que Alonso González, fundador del Ejército de Dios, fue uno de los primeros defensores de tales acusados y que en distintas ocasiones ha señalado el supuesto ensañamiento y la injusticia cometidos contra los paramilitares detenidos.
Como lo señaló el propio CDHFBC, el dictamen que deberá emitir el próximo miércoles la SCJN, presuntamente en favor de otorgar la libertad a los responsables de la masacre de 45 indígenas –15 de ellos niños– en Acteal, sólo se centra en juzgar las deficiencias con que se integraron las averiguaciones previas y el procedimiento jurídico, y omite, en cambio, el fondo del asunto: que los actuales detenidos cometieron un crimen de lesa humanidad y que están plenamente reconocidos por los propios habitantes de Chenalhó.
En suma, el máximo tribunal del país parece estar a punto de sentar un precedente nefasto –otro más– que amenaza con ser un nuevo acicate para la violencia en el sureste del país, y que configuraría una ecuación por demás perversa si se combinase con el avance de las acciones de hostigamiento en contra de los organismos humanitarios y periodistas, cuya única labor ha sido dar testimonio constante de los hechos ocurridos en la región.
La actitud de las instancias oficiales en el caso Acteal no sólo ha cancelado el acceso de las comunidades afectadas y las familias de las víctimas a la impartición de justicia, al no haber presentado hasta ahora a ninguno de los autores intelectuales de ese crimen de lesa humanidad; hoy, además, con la previsible liberación de parte de los autores materiales, la SCJN parece dirigirse hacia un nuevo escenario de escándalo, indignación y vergüenza nacional.
La represión de los petroleros es antigua
Por Ma. Fernanda Campa
www.elperiodicoenlinea.com.mx
Los 12 mil kilómetros de la Red Nacional de Ductos de PEMEX que atraviesan el territorio mexicano para la distribución de combustibles, crudos y gases comercializados hacia los puntos de venta a particulares, por ejemplo 8 mil gasolineras particulares y grandes empresas (incluidas texanas), donde se compran los combustibles baratos en un mercado ilegal floreciente. Cerca de 400 tomas clandestinas monitoreadas desde 1998 con el Scada (sistema de control, adquisiciones y datos), implantado hace 20 años, se han detectado.El operativo policíaco de la PGR con allanamiento de las oficinas de la Gerencia de Seguridad Física a cargo del General Miguel Estrada Martinez , dependientes de la DCA (Dirección Corporativa de Administración) es por lo menos tardío, pues parece ser que sus propósitos son atemorizar a los petroleros y reiniciar una campaña de medios que confunda a la opinión pública para profundizar la privatización de PEMEX.
No es la primera vez que suceden hechos tan graves… Nos recordó el operativo de Salinas de Gortari para legitimarse como presidente de facto luego del fraude electoral de 1988, al clausurar sin justificación técnica alguna, la Refinería 18 de marzo, pues siendo la primera refinería nacional después de la expropiación petrolera, funcionaba sin mayores problemas como las otras seis.
Una campaña mediática de terror se sumó para encubrir el hecho de que todas las instalaciones de oficinas de PEMEX fueron tomadas por la corporación policíaca federal llamada entonces Los Zorros, las instalaciones industriales y ductos quedaron bajo la custodia del ejército y los puertos, vigilados por la marina. Esto es, una operación militar inconstitucional de grandes consecuencias.
Había sido encarcelado el entonces director de PEMEX, Jorge Díaz Serrano durante el sexenio de Miguel de la Madrid, acusado de corrupción en los contratos de otorgados durante el boom petrolero. Ahora se trataba de encarcelar al lider del sindicato, la Quina, con un proceso simulado por otros seis años, luego de que declarara que el STPRM nunca había hecho huelgas, pero si el gobierno de Salinas trataba de privatizar PEMEX, el sindicato se opondría hasta la huelga si fuera necesario.
El miedo cundió y la corrupción se incrementó con la venta a empresas trasnacionales de las instalaciones petroquímicas de PEMEX, basada en una clasificación arbitraria de productos petroquímicos primarios y secundarios.
Carlos Salinas de Gortari no volvió a pisar instalaciones de PEMEX, aunque atemorizado pero con ayuda de los medios, simulaba celebrar el 18 de marzo en los patios de las oficinas centrales allanados por el ejército y la policia.
El autoritarismo y la corrupción desde el sexenio de Fox se incrementó con los panistas amigos de Calderón colocados en los altos mandos de PEMEX, quienes sin rubor se han estado despachando con altos salarios y prestaciones sindicales, del mismo modo priista y se hacen sospechosos de estar involucrados con el crimen organizado que comercializa a particulares cómplices, la ordeña de los ductos. En el acto de comercialización hay dos puntas: quienes permiten la ordeña y quienes hacen las compras clandestinas. A quienes encarcelarán?
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