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sábado, febrero 27, 2010

The Great American Bank Robbery

How did the big banks nearly take down the entire economy and still continue to profit? Nobel Prize-winning economist Joseph Stiglitz explains.

The following is Part I of a two-part excerpt from Freefall: America, Free Markets, and the Sinking of the World Economy by Joseph Stiglitz ( W.W. Norton & Co., 2010). Read AlterNet's recent interview with Stiglitz by Zach Carter.

Bankruptcy is a key feature of capitalism. Firms sometimes are unable to repay what they owe creditors. Financial reorganization has become a fact of life in many industries. The United States is lucky in having a particularly effective way of giving firms a fresh start—Chapter 11 of the bankruptcy code, which has been used repeatedly, for example, by the airlines. Airplanes keep flying; jobs and assets are preserved. Shareholders typically lose everything, and bondholders become the new shareholders. Under new management, and without the burden of debt, the airline can go on. The government plays a limited role in these restructurings: bankruptcy courts make sure that all creditors are treated fairly and that management doesn't steal the assets of the firm for its own benefits.

Banks differ in one respect: the government has a stake because it insures deposits....The reason the government insures deposits is to preserve the stability of the financial system, which is important to preserving the stability of the economy. But if a bank gets into trouble, the basic procedure should be the same: shareholders lose everything; bondholders become the new shareholders. Often, the value of the bonds is sufficiently great that that is all that needs to be done. For instance, at the time of the bailout, Citibank, the largest American bank, with assets of $2 trillion, had some $350 billion of long-term bonds. Because there are no obligatory payments with equity, if there had been a debt-to-equity conversion, the bank wouldn’t have had to pay the billions and billions of dollars of interest on these bonds. Not having to pay out the billions of dollars of interest puts the bank in much better stead. In such an instance, the role of the government is little different from the oversight role the government plays in the bankruptcy of an ordinary firm.

Sometimes, though, the bank has been so badly managed that what is owed to depositors is greater than the assets of the bank. (This was the case for many of the banks in the savings and loan debacle in the late 1980s and in the current crisis.) Then the government has to come in to honor its commitments to depositors. The government becomes, in effect, the (possibly partial) owner, though typically it tries to sell the bank as soon as it can or find someone to take it over. Because the bankrupt bank has liabilities greater than its assets, the government typically has to pay the acquiring bank to do this, in effect filling the hole in the balance sheet. This process is called conservatorship. Usually the switch in ownership is so seamless that depositors and other customers wouldn't even know that something had happened unless they read about it in the press. Occasionally, when an appropriate suitor can’t be found quickly, the government runs the bank for a while. (The opponents of conservatorship tried to tarnish this traditional approach by calling it nationalization. Obama suggested that this wasn’t the American way. But he was wrong: conservatorship, including the possibility of temporary government ownership when all else failed, was the traditional approach; the massive government gifts to banks were what was unprecedented. Since even the banks that were taken over by the government were always eventually sold, some suggested that the process be called preprivatization.)

Long experience has taught that when banks are at risk of failure, their managers engage in behaviors that risk taxpayers losing even more money. The banks may, for instance, undertake big bets: if they win, they keep the proceeds; if they lose, so what? They would have died anyway. That's why there are laws saying that when a bank’s capital is low, it should be shut down or put under conservatorship. Bank regulators don't wait until all of the money is gone. They want to be sure that when a depositor puts his debit card into the ATM and it says, "insufficient funds," it's because there are insufficient funds in the account, not insufficient funds in the bank. When the regulators see that a bank has too little money, they put the bank on notice to get more capital, and if it can't, they take further action of the kind just described.

In order to read the complete article HERE.

martes, enero 26, 2010

La ultraderecha y sus patadas de ahogado...

Si se consuma la fusión de Telmex y Telmex Internacional con América Movil, la nueva acción significaría en volumen el 27.7 por ciento de las operaciones de la Bolsa Mexicana de Valores… Sería la 158 empresa más grande del mundo, pero la 29 con más utilidades… ¿Autorizará la Comisión Federal de Competencia la fusión? ¿Impondrá el gobierno calderonista un alto a lo que podría convertirse en un poderoso gigante de las telecomunicaciones?
Conoce…EL DESAFÍO DE SLIM
Son como el agua y el aceite. Uno no reconoce al otro, y a veces hasta uno le llama “espurio” al otro. Aun así, PAN y PRD parecen estar dispuestos a unirse. Si esta alianza se consuma, ¿rendirá frutos? Hay quienes dicen que los partidos están enfrentando a su propia naturaleza.

El desempleo que provocó la Gran Recesión que inició en 2008 ha causado estragos en los países emergentes y en desarrollo. Por desgracia, varios millones de personas continuarán sin trabajo a pesar de la mejora relativa de la economía global.

Las negociaciones de un acuerdo multilateral que pretende combatir la piratería podría cambiar la manera en que se utiliza la Red. Mientras unos quieren impedir la violación de los derechos de propiedad intelectual, otros ven amenazadas las libertades civiles elementales asociadas a Internet. Y la más importante es la privacidad.
Hasta ahora, las pláticas en torno a este acuerdo se han realizado a puerta cerrada, en secrecía, sin transparencia. Sobre la mesa solo están los argumentos e intereses de una de las partes involucradas. La voz de los usuarios/consumidores ha sido relegada.
¿Qué es ACTA?
En 2007, presionados por la industria de los derechos de autor, Estados Unidos, la Unión Europea (UE), Suiza y Japón dieron a conocer en forma conjunta el inicio de las negociaciones del Acuerdo Comercial Antifalsificación, conocido como ACTA por sus siglas en inglés.
Según un documento que dio a conocer la UE, el objetivo del ACTA (Anti-Counterfeiting Trade Agreement) es “establecer normas internacionales para la aplicación de los derechos de propiedad intelectual a fin de combatir más eficazmente el creciente problema de la falsificación y la piratería”.
El convenio comprende la “cooperación internacional”, nuevas “prácticas de control” y un “marco legal” para combatir la proliferación de infracciones a la propiedad intelectual.
A esta serie de negociaciones se han sumado Australia, Canadá, Corea, Marruecos, Nueva Zelanda, Singapur y México, país sede de la Séptima Ronda de Negociaciones que se llevará a cabo del 26 al 29 de enero en Guadalajara.
El ACTA se compone de seis capítulos, pero el que ha causado más controversia y debate es el referente a la "Ejecución de los derechos de la propiedad intelectual en los medios digitales". Y esto tiene que ver con la creación de un "Marco legal sobre la observancia de los derechos de propiedad intelectual" en Internet.
El problema
La comercialización de productos piratas o falsificados es una amenaza permanente para la propiedad intelectual.
Esfuerzos bilaterales y multilaterales para erradicar la piratería se han negociado como parte de acuerdos comerciales y de seguridad entre países.
El esfuerzo multilateral más reciente es el ACTA, y los gobiernos involucrados están siendo presionados por los grandes corporativos de la industria del copyright para combatir la falsificación y venta de sus productos, que incluyen desde cosméticos hasta música y películas.
Según estimaciones de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), el comercio internacional de productos pirata genera 215 mil millones de dólares anuales. Tan solo en la UE, en 2007 fueron incautados 79 millones de artículos pirata en las fronteras de los países miembros.


La tierra comenzó a sacudirse a las 4 con 53 minutos de la tarde, hora de Haití. Era el martes 12 de enero. El epicentro del terremoto de 7 grados en la Escala Richter se ubicó a tan solo 25 kilómetros de Puerto Príncipe, la capital.
La ciudad de Léogâne prácticamente quedó bajo los escombros con 80 ó 90 por ciento de destrucción. En Jacmel, la devastación fue de 50 ó 60 por ciento, y en Gressier y Carrefour de 50 por ciento.
El último gran desastre natural que sacudió a la isla se registró en 1946, cuando un sismo de 8.1 grados en República Dominicana provocó un tsunami que mató a casi 2 mil personas. Pero lo que ocurrió la semana pasada no tiene comparación.
La explicación geológica es que el sismo ocurrió a lo largo de la falla Enriquillo, que va desde la Bahía de Montego, en Jamaica, hasta la parte sur de la isla, que es compartida por Haití y República Dominicana.
La falla había permanecido más de 250 años en una extraña estabilidad, pero se esperaba que ocurriera un temblor en cualquier momento. Lo que no podían prever los geólogos era si la energía se liberaría en intervalos, poco a poco, o en un terremoto intenso, como el que dejó a Haití en estado de desolación.
Y conforme pasan los días, la magnitud del desastre crece por el número de muertos. Ahora se estima que 200 mil personas perdieron la vida, cifra que ubica a este terremoto muy cerca del tsunami asiático que mató a 226 mil personas en 2004.
Por ahora, y si la cantidad oficial de decesos no aumenta, el sismo de Haití es el tercero más devastador de la historia en todo el mundo.
En 1976, murieron en China 242 mil personas debido a un sismo. En 2004, el tsunami asiático mató a 226 mil. En 2010, se estiman 200 mil víctimas mortales en Haití.
En 2008, China sufrió otro terremoto. Ese año, la cifra fue de 88 mil muertos. Y en 2005, Pakistán, India y Afganistán sumaron 75 mil muertes provocadas por un sismo.


PARA VER REPORTE ÍNDIGO AQUI.

viernes, septiembre 25, 2009

Abre en Pittsburgh la cumbre del G-20

Activistas parodiaron a líderes de las principales economías del mundo, al tiempo que demandaron medidas contra la pobreza. En la inauguración del encuentro, el presidente estadunidense Barack Obama enfatizó que la lucha contra la crisis “está lejos de haber terminado”. En la agenda de la cumbre está una reforma al sistema financiero global, que incluye restricciones a los ingresos de banqueros y cambios en las instituciones internacionales para dar mayor peso a las economías emergentes ".Foto Reuters

Policía dispersa manifestación contra G-20

Con gas pimiento y balas de goma

PITTSBURGH, EU, 24 de septiembre (AFP) - La policía antimotines de Pittsburgh lanzó gas pimienta y disparó balas de goma este jueves contra una manifestación no autorizada que intentaba llegar frente a la sede de la cumbre del G20.
En su mayoría jóvenes, con banderas rojas y negras y pancartas en las que denunciaban “la codicia del capitalismo”, un millar de manifestantes se proclamaba en favor de un “comercio justo”.Los jóvenes se habían congregado en calma en el parque del Arsenal, a unos dos kilómetros del centro de conferencias donde tendrá lugar la cumbre del G20.Fuerzas de la policía, en bicicleta y en microbuses, vigilaron la reunión sin actuar hasta que los manifestantes decidieron marchar hasta la sede de la cumbre.La protesta, que fue organizada sin autorización municipal, fue impulsada por la agrupación de inspiración anarquista “Pittsburgh G20 Resistance Project” (PGRP).“Nos desviaron hacia una calle lateral y nos dispararon gas lacrimógeno. Unas tres latas”, dijo el manifestante Roy McCoy. La policía informó luego que se trataba de gas pimienta.Otro grupo de jóvenes dejó el lugar poco antes, cuando la policía advirtió en inglés y en español que la protesta no estaba autorizada y que podría arrestarlos, lo que dejó un grupo más reducido que desafió a las autoridades.La policía confirmó el arresto de una persona bajo el cargo de desobediencia civil.“Nuestro objetivo no es ser violentos, pero el G20 es una institución violenta, antidemocrática, que toma decisiones a puertas cerradas”, había declarado más temprano Noah Williams joven portavoz del PGRP.Con vidrieras tapiadas, escuelas y comercios cerrados: el centro de la ciudad de Pittsburgh recibió en alerta máxima a los manifestantes.Varias organizaciones ecologistas (Greenpeace, Three Rivers Climate Convergence, Avaaz.org), pacifistas (Liga Internacional de las Mujeres por la Paz y la Libertad, Code Pink) y antiglobalización, reclamaron a la municipalidad y a la justicia un permiso para poder manifestar. Pero el PGRP se abstuvo de hacerlo.“No necesitamos pedir una autorización de la gente en el poder para manifestar. No vamos a mendigar a quienes tienen el poder. Nos fabricamos nuestro propio poder”, afirmó Williams quien, en un barrio popular de la ciudad, mantenía a la prensa alejada de un taller en el que unos 30 opositores al G20 se preparaban para manifestar.La víspera de la cumbre, la Policía detuvo a 14 militantes de Greenpeace que habían desplegado inmensas banderas sobre los puentes pidiendo medidas contra el calentamiento global.Fueron acusados por causar desórdenes públicos, conspiración, obstrucción y posesión de objetos con miras a cometer un delito, en referencia a los arneses que usaron quienes colgaron las banderas.El joven alcalde de la ciudad, Luke Ravenstahl, de 29 años, que buscará su reelección en noviembre, pidió un refuerzo policial de 4.000 efectivos.“Tememos que las actividades de los manifestantes opaquen la bella historia de Pittsburgh”, declaró, “pero hacemos lo posible por asegurarnos que esta gente pueda ejercer” su libertad de expresión.“Todos estamos tensos debido a las ganas de manifestar que hay. Todo el mundo habla de esto desde hace un mes y cuando pase el viernes, todos estaremos más aliviados”, afirmó Jane Moravec, de 86 años, mientras policías a caballo recorrían las calles.Los servicios secretos realizaron una inspección nocturna de la zona que circunda el Centro de conferencias en la noche del miércoles, y fueron desplegadas unidades de detección de material peligroso.