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sábado, noviembre 26, 2011

lunes, mayo 30, 2011

Desde el Campo Militar No. 1, Hablan los soldados presos...

Proceso en la prisión militar Represores y reprimidos

Su nombre hacía temblar a los luchadores de la izquierda en los años setenta y ochenta… En torno a la prisión del Campo Militar Número 1, emblema de la represión ilegal de Estado, se tejieron historias siniestras: que desde ahí el Ejército se deshacía de los “problemas” del gobierno en turno, que era un auténtico hoyo negro del que pocos salían vivos... Durante varios meses, la reportera Gloria Leticia Díaz, como parte de una investigación periodística, logró franquear los muros de esa cárcel, que se creía inexpugnable, y entrevistar a soldados y oficiales presos, de cuyo testimonio se desprende que la sórdida instalación castrense mantiene su vocación torturadora y represiva. En este reporte especial ofrecemos las historias de quienes han comprobado que la maquinaria negra del régimen continúa vigente...

Lugar de torturas y encierro de estudiantes, sindicalistas y luchadores sociales; de campesinos “sospechosos” de simpatizar con la guerrilla; de militantes de organizaciones armadas clandestinas y hasta de ciudadanos inocentes –muchos de ellos incluidos en las listas de desaparecidos políticos del país–, la del Campo Militar Número 1 se consideraba en los años setenta y ochenta la prisión clandestina más grande y siniestra de México.

Una investigación periodística realizada durante varios meses por Proceso en las entrañas de esa cárcel, considerada inexpugnable, permite sostener que los motivos de su negra fama permanecen tan vigentes como entonces.

Inaugurada en el sexenio de Adolfo López Mateos y destinada supuestamente al confinamiento de militares que incurrieran en delitos, durante la guerra sucia y el movimiento estudiantil de 1968 se convirtió en el punto de origen de las desapariciones de opositores al régimen.

En abril de 1988, la publicación en este semanario de una serie de revelaciones hechas por un desertor del Ejército permitió confirmar las atrocidades que solían cometerse en el Campo Militar Número 1, siempre desmentidas por autoridades civiles y militares que señalaban que eran meras leyendas inventadas por los enemigos de la nación.

En la publicación referida, el paracaidista Zacarías Osorio Cruz, quien solicitó y logró obtener refugio político en Canadá, reveló que entre 1978 (cuando se dio de alta en las Fuerzas Armadas) y 1983 (cuando desertó) participó en acciones en las que decenas de civiles recluidos en la prisión del Campo Militar Número 1 fueron ejecutados.

El exmilitar dijo que había tomado parte en unos 15 ó 20 operativos ordenados por el general José Hernández Toledo, consistentes en sacar de esa prisión a grupos de entre cinco y siete presos civiles y trasladarlos a un polígono de tiro del Ejército en el Estado de México, en San Juan Teotihuacán, en el que, sin más, eran ejecutados.

Estas declaraciones las expuso Osorio Cruz en una audiencia efectuada en Montreal el 14 de marzo de 1988 para revisar su solicitud de refugio político (Proceso 598).

Las mismas historias

Según pudo constatar este semanario a lo largo de una investigación periodística que duró varios meses, los testimonios que refieren torturas y encarcelamientos bajo sospecha de ilegalidad en la prisión militar se repiten hoy como hace 30 o 40 años, ahora en perjuicio de soldados que participaron en la guerra de Felipe Calderón contra el narcotráfico.

En pláticas y confidencias de los familiares de algunos presos con la reportera de Proceso, surgió la idea de invitarla para que visitara a los reos y conociera de primera mano sus casos. Uno de los internos –cuyo nombre se reserva a petición suya para evitar represalias– accedió a recibirla como “visita” y la puso en contacto con numerosos militares dispuestos a rendir sus testimonios.

La reportera ingresaba a la cárcel los días de visita –jueves y sábados–, momentos que dedicó a realizar las entrevistas con quienes decidieron dar su versión acerca de la guerra contra el crimen organizado.

Son oficiales que estuvieron al frente de operativos de combate al narcotráfico y están convencidos de que, por encima de la lealtad que le deben al Ejército, está su derecho a la libre expresión y el de los ciudadanos a estar informados.

Las charlas con esos soldados tuvieron lugar en los jardines de la cárcel y su contenido se registró en notas a lápiz, pues está prohibido meter equipos de grabación o de telefonía.

En las conversaciones se tomó nota de la inconformidad de las tropas por estar obligadas a salir a las calles a combatir a narcotraficantes, sabedores de que la Constitución no los faculta para esa tarea y porque, aseguran, no tienen el equipo ni el armamento adecuados.

Hubo la oportunidad de entrevistar a oficiales. Algunos de ellos expresaron su frustración y su convicción de que fueron traicionados por la institución castrense.

Los procesados por supuestos vínculos con el narcotráfico afirman ser chivos expiatorios; quienes enfrentan cargos por asesinar a civiles consideran que su encarcelamiento es una estrategia mediática para contener las críticas de las organizaciones que exigen castigo a los soldados homicidas.

Los militares que aceptaron hablar con este semanario sobre su experiencia en la guerra contra el narcotráfico pusieron una sola condición: que no se publicaran sus nombres. La petición no es gratuita. Su vida está en manos del titular de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), Guillermo Galván Galván. Además, aseguran, grupos de soldados han sacado de las celdas a prisioneros para torturarlos o desaparecerlos.

Más de uno expresó su temor por ellos y por sus familiares o amigos, de quienes la Sedena tiene todos los datos: acta de nacimiento, identificación oficial, dirección, teléfono, y en algunos casos hasta croquis con indicaciones claras para llegar a sus domicilios.

Lo menos que a los internos se les puede imponer como castigo, afirman, es recluirlos en “las negras” –celdas donde permanecen aislados largo tiempo–, prohibirles la visita conyugal o maltratar a sus mujeres e hijos en la revisión para ingresar a la prisión.

Quienes accedieron a que sus nombres se publicaran –los oficiales Freddy Colorado Montejo, Julián Hernández Hernández y Eladio Arriaga Pérez– lo hicieron para dar a conocer sus procesos jurídicos y para denunciar abusos y anomalías.

Dos de ellos, Colorado y Hernández –acusados de tener vínculos con el narcotráfico–, fueron trasladados al Centro Federal de Readaptación Social (Cefereso) Villa Aldama, en Perote, Veracruz, la madrugada del pasado 28 de abril, junto con otros 50 reos procesados por los mismos cargos, ante cuyas familias no se ha justificado la reubicación. Varios de los trasladados habían dado su testimonio anónimo a Proceso.

Todos los entrevistados solicitaron que se publicara la siguiente advertencia: responsabilizan al titular de la Sedena y a los encargados de la prisión militar y del Cefereso de Perote de cualquier atentado que pueda haber contra su vida o la de sus familias.

Por ese irregular traslado, familiares de algunos de los procesados interpusieron una denuncia ante la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH).

No es la primera queja que se presenta ante ese organismo por presuntas violaciones a derechos humanos de los militares. La CNDH informa que de 2008 a abril de 2011, 99 soldados y sus familias han interpuesto quejas por tortura o detenciones ilegales, entre otros agravios, contra miembros de la Sedena.

Filtros, filtros y más filtros…

Para encontrarse con los presos, desde el registro en la puerta 7 del Campo Militar Número 1 hay que pasar cinco puestos de revisión. Seis, si se llevan alimentos.

No todos los soldados reciben visitas. Muchos son de otras entidades y sus familiares no tienen los recursos suficientes para viajar al Distrito Federal.

Al trasponer las puertas de esta prisión, resguardada por altos muros de piedra vigilados desde torretas por guardias con armas de alto poder, hay que abordar un camión.

En ese transporte las esposas de los presos platican y se cuentan sus apuros. En la mayoría de los casos los soldados encarcelados eran el único sostén de sus casas, y ahora, por lo que establece el reglamento castrense, sus haberes se reducen: un teniente que ganaba 15 mil pesos al mes ahora sólo recibe mil; un cabo que percibía 6 mil mensuales ahora sólo gana 600.

A fuerza de verse durante ese trayecto, las familias acaban estableciendo lazos amistosos. Comparten angustias por las lesiones que, aseguran, tienen sus maridos tras las sesiones de tortura a que los sometieron para que aceptaran su responsabilidad en los delitos de los que se les acusa.

Al llegar al estacionamiento de la prisión se anotan los nombres de las visitas y se recogen las identificaciones. Después se pasa por un detector de metales. Por último, los visitantes son sometidos a una revisión corporal en busca de sustancias o artículos prohibidos que podrían ocultarse entre la ropa interior. A los guardias les preocupa especialmente que entren chips de celular, memorias usb, teléfonos, grabadoras o cámaras.

Para meter libros o revistas el interno debe hacer una solicitud a la dirección de la cárcel, instancia que analiza si el contenido es apto para los internos.

Si se lleva comida hay que pasar otro filtro. Con una misma cuchara que se usa una y otra vez y sólo se limpia con servilletas, los soldados revuelven los alimentos en busca de objetos prohibidos.

Una vez pasadas esas revisiones se cruza un camino flanqueado con malla ciclónica hasta llegar a los jardines donde los reos –vestidos con uniformes tipo militar pero de color azul añil– reciben a las visitas. La ocasión es ambientada con música instrumental, interrumpida de vez en cuando por el voceo a los presos para que se presenten a la puerta de ingreso a recibir a sus visitantes.

Aunque todos tienen los mismos uniformes azules, las insignias se conservan en hombreras y gorras. Aquí, el respeto a los rangos superiores debe mantenerse.

Aparentemente las instalaciones están bien cuidadas. El mantenimiento corre a cargo de internos que purgan penas por deserción; ellos deben llevar distintivos blancos en la ropa y no pueden hablar con los procesados o sentenciados por otros delitos.

Los desertores se levantan a las tres de la mañana todos los días y no dejan de trabajar sino hasta las ocho de la noche, cuando se cierra la treintena de dormitorios o cuadras, cada una de las cuales aloja un promedio de 50 hombres.

En los jardines hay juegos para los hijos de los soldados. También una pequeña tienda o “casino” donde se vende todo lo que los visitantes no pueden llevar: pan, gelatina, arroz, tamales, pasteles, frituras, dulces... productos que se llegan a vender hasta tres veces más caros que en cualquier tienda de la ciudad.

Los presos calculan que cada mes ingresan al casino alrededor de 80 mil pesos, dinero que por reglamento debe invertirse en el mantenimiento del penal. Pero aseguran que buena parte de esas ganancias va al bolsillo del director de la cárcel.

Como en todas las prisiones, la principal queja de los internos tiene que ver con la comida. Dicen que es tan mala que un día, después de comer, 90 de ellos tuvieron que ir a la enfermería con severas molestias estomacales.

Cifras carcelarias

En respuesta a una solicitud de información de Proceso, el pasado 30 de marzo la Sedena informó sobre los ingresos a la prisión del Campo Militar Número 1, clasificados por grados y delitos o faltas, de 2007 a los primeros meses de 2011.

El oficio de respuesta, con el número 1425 y firmado por el encargado de la Unidad de Enlace de la Sedena, general Julio Álvarez Arellano, hace evidente el crecimiento de ingresos por delitos relacionados con la guerra contra el narco.

Mientras que en 2007 fueron recluidos tres militares y en 2008 sólo dos acusados por delitos contra la salud, en 2009 la cifra se disparó a 28. En 2010 fueron 10 y uno más por “delincuencia organizada agravada”, mientras que en los primeros meses de 2011 la prisión militar registró 20 ingresos por esos delitos. En suma, 64 militares procesados presuntamente por colaborar con narcotraficantes.

El reporte señala que por esos delitos se procesa a un coronel, dos tenientes coroneles, un mayor, cuatro capitanes, 16 tenientes, 8 subtenientes, 17 sargentos, 11 cabos y cuatro soldados rasos.

Esa cifra cambió el 28 de abril cuando, en los primeros minutos del día, 52 de los procesados por delitos contra la salud fueron trasladados al penal de máxima seguridad de Perote.

Hasta el cierre de esta edición, los familiares de los presos no tenían información acerca de los motivos del traslado y pidieron la intervención de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH).

Ni siquiera los jueces militares que llevan las causas de esos internos conocieron los motivos de la transferencia. Un oficio firmado por el director del penal, el general Carlos Murguía Alonso, informa que por órdenes de “DN-12”, a las 5:30 horas del 28 de abril se trasladó a los presos.

DN-12, se enterarían los familiares después, es la clave interna para identificar a la Procuraduría de Justicia Militar. l

martes, enero 11, 2011

miércoles, septiembre 15, 2010

Sueño una mejor universidad en todo; no podemos bajar la guardia

*Entrevista con el rector José Narro en el contexto del festejo por el centenario de la UNAM
*Sueño una mejor universidad en todo; no podemos bajar la guardia
*Destaca la vocación social transmitida a sus estudiantes a partir de valores laicos y cívicos

Foto

Aún no hay fecha para inscribir el nombre de la máxima casa de estudios en el muro de honor de la Secretaría de Educación PúblicaFoto Marco Peláez

Emir Olivares y Rosa Elvira Vargas
Periódico La Jornada

A punto de cumplir tres años de gestión y aún sin decidir si se postulará para un segundo periodo, José Narro Robles, rector de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), puntualiza: me preocupa la calidad de la institución frente a la competencia nacional e internacional. No podemos bajar la guardia y por ello pretendo dejar una universidad preparada para contender con los retos del siglo XXI.

En la UNAM se ultiman detalles para los festejos por los 100 años de su refundación, el próximo 22. Los gobiernos locales y los poderes Legislativo y Judicial han manifestado beneplácito ante tal efeméride, pero no ha sido así de evidente el gobierno federal, aunque hay la intención de inscribir el nombre de la universidad en el muro de honor de la Secretaría de Educación Pública.

Platiqué con el Presidente y me hizo el planteamiento. Por supuesto que acepté y lo agradecí. En la reunión estaba el secretario Alonso Lujambio. Entiendo que él lo debe haber interpretado como una instrucción de su jefe, pero aún no hay fecha, comenta.

Narro rechaza que ante tan señalado acontecimiento haya un olvido de la administración federal, pero admite que no se han visto alusiones explícitas ni siquiera en términos discursivos. La verdad, a quienes les corresponde celebrar el centenario es a nosotros, los universitarios.

En entrevista con La Jornada, destaca la vocación social transmitida a los estudiantes de la UNAM a partir de valores laicos y cívicos, muchas veces en franca contraposición a los inculcados de manera preponderante en las instituciones privadas.

En estas últimas se presta más interés y apoyo al tema de la ganancia. Se establece casi una igualdad entre lo que se acumula como capital, como bienes materiales, y el valor de cada cual como persona: tener para parecer. Eso es un gravísimo error. Las universidades, sobre todo las públicas, tenemos la responsabilidad de enseñar a los jóvenes que, más allá de la ciencia o de la técnica que dominen, deben sentir afecto, cercanía, contacto y preparación en las áreas humanistas, y viceversa.

–A 100 años de distancia, ¿cuáles considera las mayores aportaciones de la UNAM al país?

–La institución ha estudiado al país desde múltiples perspectivas: sus problemas, recursos y posibilidades. El siglo XX mexicano está repleto de esas aportaciones y hemos formado a cientos de miles de profesionales. La universidad ha sido pródiga en la elaboración de propuestas para solucionar los dilemas de la nación. Además, hemos influido en la formación de muchas de las instituciones y los servicios orientados siempre a favorecer a la sociedad, como institutos nacionales de salud, el Mexicano del Seguro Social, el Mexicano del Petróleo, entre otros.

–¿Los estudiantes de la UNAM están en desventaja frente a los de algunas instituciones privadas donde se privilegia la capacitación para el lucro? ¿Esto los margina en el mercado laboral?

–No, porque formamos muy bien a nuestros estudiantes. No tengo duda de que en el sector privado hay buenas instituciones de educación superior, pero tampoco tengo empacho en decir que las mejores corresponden, en altísimo porcentaje, a las públicas.

“Afortunadamente la mayor parte de los estudiantes todavía se forman en el sistema público. Nos preocupa que parte del incremento de instituciones privadas no necesariamente esté ligado a la calidad; la mayoría se llaman universidades y en realidad de tal condición sólo tienen el nombre.

A la par de su preparación, nuestros estudiantes tienen un compromiso social y se incorporan al mercado laboral. Una encuesta reciente revela que 69 por ciento de los egresados en 2001 tiene un trabajo permanente, 13 por ciento ocupa puestos eventuales, 9 por ciento no trabaja porque estudia o se dedica a la familia, y sólo 8 por ciento no encuentra trabajo.

–¿En qué momento la UNAM quedó fuera de la aportación de los cuadros directivos para el país? ¿Sus egresados ya no responden a los intereses del sistema actual?

–Honestamente no lo creo así. En 2000 México votó por la alternancia. Con el aumento de instituciones de educación superior se ha ampliado también el espectro de formación de cuadros dirigentes. Pero puedo dar datos de que la UNAM es semillero de líderes en los sectores público, social, privado, económico, político, cultural y comercial.

–Su gestión está por completar los tres años. ¿Qué tanto avance lleva su proyecto? ¿Cuál es el legado que desea dejar? ¿Ya piensa en el siguiente periodo?

–Empiezo por la última. No he tomado ninguna decisión; esos temas deben analizarse cuando se acerquen los tiempos y faltan todavía muchos meses. No me siento satisfecho, pero sí contento por lo que hemos hecho; trabajamos a todo vapor y en un ambiente adecuado. Se ha mejorado el bachillerato, la infraestructura, el equipamiento docente y se ha privilegiado la formación de recursos humanos desde ese nivel de enseñanza hasta el posgrado.

Tenemos proyectos que a veces quisiéramos fueran más de prisa, pero no siempre es posible porque la realidad es muy canija. Tengo la satisfacción de tener gran cercanía con la comunidad universitaria. Sueño una mejor universidad en todo; cada día hay mayor competencia y no podemos bajar la guardia.

Respecto de la polémica que enfrentó con el titular de la SEP sobre el número de jóvenes en México que no estudian ni trabajan, y en la que finalmente se le otorgó a él la razón, Narro Robles porfía en su planteamiento: “la respuesta está en fomentar los sísis”.

Fuente: La jornada

miércoles, abril 07, 2010

Foro. La criminalización de la protesta social: nuevos retos para los defensores de derechos humanos - UNAM

Foro. La criminalización de la protesta social: nuevos retos para los defensores de derechos humanos - UNAM


El Comité Cerezo México se honra en invitarle a asistir al Foro La criminalización de la protesta social: nuevos retos para los defensores de derechos humanos que se celebrará los días 13 y 14 de abril de 2010, de las 10:00 am a las 14:00 pm en las salas Ay B de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM (Campus CU).

Dicho Foro tiene la finalidad de discutir y analizar, a la luz de diversas disciplinas y experiencias, los retos y nuevos objetivos que los defensores de derechos humanos deben de asumir para seguir cumpliendo con su papel en medio de un contexto adverso que se agrava aún más con la criminalización de la protesta social y la militarización del país.

Es por eso que le extendemos esta invitación, pues esperamos contar con su presencia en el evento para que con ésta se amplíe y se enriquezca la discusión que se generará en dicho espacio.

Sin más por el momento, agradecemos la atención prestada.

Foro: La criminalización de la protesta social: nuevos retos para los defensores de derechos humanos

Fechas: 13 y 14 de abril de 2010 (de 10 a 14 horas)
Lugar: Salas Ay B de la Facultad de Filosofía y Letras Campus CU

Martes 13 de abril
10:00-12:00
“El derecho a defender los derechos humanos: riesgos y retos”
Alberto Brunoni, Representante en México del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos
Cristina Auerbach, defensora de los derechos humanos
Alejandro Cerezo, Acción Urgente para Defensores de Derechos Humanos, Acuddeh
Modera: Melanie Salgado

12:00-14:00
Mesa 2 “Defensores en riesgo: Casos”
Alberto Herrera, Director Ejecutivo de Amnistía Internacional México
Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro Juárez
Francisco Cerezo, Comité Cerezo México
Modera: Elga Aguilar

Miércoles 14 de abril
10:00-12:00
Mesa 3 “La militarización y sus repercusiones. migrantes y economía”
María José Rodríguez Rejas (Facultad de Ciencias Políticas y Sociales – UNAM)
Camilo Pérez Bustillos (Postgrado de Derechos Humanos - UACM)
Alfredo Velarde Saracho (Facultad de Economía - UNAM)
Modera: Antonio Cerezo

12:00-14:00
Mesa 4 “Filosofía, medios de comunicación y defensa del territorio: un análisis de la realidad”
Gabriel Vargas Lozano (Facultad de Filosofía y Letras - UNAM)
Miguel Ángel Granados Chapa, Periodista
Andrés Barreda Marín (Facultad de Economía – UNAM)
Modera: Wendy Rodríguez

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martes, noviembre 17, 2009

La Agenda Arrebatada

Juan Manuel Rapacioli

Corrían las horas y los compañeros de histórica militancia y los nuevos, velaban las esperanzas en una plaza que nuevamente revalidó su título de histórica.
Nada hacía pensar que el fracaso de un “no positivo” viniera a empañar las ilusiones albergadas por más de un cuarto de siglo.
Pero la espera se hacía larga. Las columnas seguían ingresando a la historia. Y los cantos eran uno, en una polifonía de voces, que gritaban en contra de la asfixia y a la posibilidad de una nueva comunicación en nuestra patria.
Las horas pasaban, pero una vez más se iban acumulando en nuestra alma conjunta para venir a atesorar la militancia revolucionaria y la resistencia.
La voz de nuestra eterna inmortal nos validaba la necesidad, porque teníamos el derecho.
Y era cierto nomás, la organización vence al tiempo.
No había un solo lugar para impuros. La pasión todo lo ocupaba. Desgreñados, disfónicos, hambrientos, sudorosos, una vez más era “el subsuelo de la patria sublevado”.
Ahí estábamos los jóvenes, estábamos lo viejos, estábamos los niños, estábamos las mujeres, estábamos los hombres, a la espera de algo inédito: la sanción de una ley, una herramienta, un punto en donde apoyar nuestra palanca para cambiar el sistema comunicacional de nuestra Patria y así llegar a la redistribución equitativa de la palabra, para poder incidir en el imaginario popular, para poder mostrar y multiplicar nuestros artistas, nuestros filósofos, nuestros obreros, nuestra eterna lucha intentada truncar tantas veces por la brutalidad de las armas. Ahí estábamos con “ardiente paciencia” .
Otro nuestro también nos dijo: “nada puede hacerse sin la alegría del pueblo”. Las batucadas, el fultbito improvisado y los bombos, también eternos, el tamborileo encantador que agita el corazón, la postura tribal en pleno asfalto rodeando una tibia pizza, a la espera, con la esperanza intacta.
Cuando sonaron las 2 y 27 de la madrugada, y se proclamó la muerte de ese jalón cargado de sangre, dolor y desesperanza, de ese instrumento de la mas brutal derecha económica que nos arrebató la palabra, se esparció la buena nueva en el fervor multiplicado, y en un reguero de espíritus conjuntos sepultábamos la vieja ley de la dictadura.
Hemos parido una nueva ley, una joven ley, nuestra, de los que estamos y de los que no están. Una ley de todos, una ley popular, una ley democrática.
Eran las 2 y 27 de la madrugada, y los oligopolios lentamente empezaron a armar sus valijas para partir al destierro.
Tantos formados y formales y funcionales tienen preocupación por lo que viene. Calma! Calma!. Nosotros nos ocuparemos que los medios de una cooperativa no sean un instrumento creado para explotar al laburante. Estaremos atentos para que las radios comunitarias no oculten una mera intensión pecuniaria. No permitiremos que los medios de los pueblos originarios pongan a una mapuche sobándose en un caño. Que las radios de frontera continúen defendiendo la patria y no transen con los intereses internacionales. Que las PYMES sean eso, y no testas de los grandes mezquinos de siempre que quieren todo para ellos. Y además, calma, porque el pueblo en su conjunto no permitirá que se envenene el alma de esta recién nacida ley.
Sabemos que en todo ámbito hay traidores, cipayos, vendepatrias, y “no positivos”. Obvio, venimos todos de un mismo plexo social.
Pero calma. Así como en un cuarto de siglo no nos han vencido, todo este tiempo también ha servido para crear los anticuerpos contra infiltraciones maliciosas.
No nos han vencido, y si algún compañero encuentra a alguno de los nuestros, del 55 al hoy, que sepa vivamente que no nos han vencido.
Es comprensible el enojo de ellos, hemos cometido el peor de los pecados: somos felices en la lucha, “porque la lucha es vida y el que renuncia a la lucha renuncia a la vida”
Hemos cometido el peor de los pecados: impusimos la agenda, le arrebatamos ese patrimonio y juntos, contra todo y todos, pudimos llegar a las máximas esferas institucionales de nuestra patria para gritarles desembozadamente qué es lo que el pueblo quiere. No hay perdón ante el pecado de la agenda arrebatada.
Nos tocará vivir lo que viene bajo la mirada impiadosa de ellos, a los que la multitud abruma, pero que sepan que ya tenemos el instrumento que nos permitirá multiplicar las voces y contarles así a nuestro pueblo que vamos por una nueva ley de entidades financieras, por el estatuto del peón, por una ley de partidos políticos, por la recuperación de papel prensa, que sepan que estamos dispuestos a comunicarle con nuestros medios a nuestro pueblo que vamos decididamente por el reparto equitativo de la riqueza.

sábado, junio 27, 2009

Desaparición forzada: herida abierta de la guerra sucia

Gilberto López y Rivas
La Jornada

El crimen de Estado y lesa humanidad de la desaparición forzada, que no prescribe y es de carácter continuado a los familiares de las víctimas, ha sido parte de la guerra sucia del gobierno mexicano contra la oposición de izquierdas durante décadas y hasta el día de hoy, como lo prueba –entre muchos otros– el actual sumario paradigmático de Edmundo Reyes Maya y Gabriel Alberto Cruz Sánchez, los dos militantes del Ejército Popular Revolucionario (EPR) detenidos y desaparecidos en Oaxaca por agentes estatales de los tres niveles de gobierno, incluyendo miembros de las fuerzas armadas, el 25 de mayo de 2007.

Precisamente sobre este tema, el día de ayer se presentó en la Universidad Autónoma de Guerrero, en Chilpancingo, el estremecedor documental Caso Rosendo Radilla, herida abierta de la guerra sucia en México, dirigido por Gabriel Hernández Tinajero y Berenisse Vásquez Sansores, y producido por la Comisión Mexicana de Defensa y Promoción de los Derechos Humanos y Witness, en 2008. El video relata la historia de Tita, la hija de Radilla, y la de muchas otras familias de desaparecidos en su búsqueda por conocer la verdad sobre lo ocurrido a sus padres, hijos, hermanos o esposos, en su exigencia de que el Estado mexicano reconozca su culpabilidad en la comisión de estas transgresiones graves y en la demanda de castigo a los responsables de las mismas.
Rosendo Radilla Pacheco, destacado dirigente comunitario que luchó por mejorar la salud y la educación en su estado natal, Guerrero, compositor y cantante de corridos que simpatizaba con los movimientos guerrilleros de Lucio Cabañas y Genaro Vásquez, que se desarrollaron en las décadas de los años sesenta y setenta del siglo pasado, fue detenido y desaparecido el 25 de agosto de 1974 en un retén militar de la carretera Acapulco-Zihuatanejo, municipio de Atoyac de Álvarez, cuando contaba con 60 años de edad. Por una entrevista realizada por Blanche Petrich en septiembre de 2000 se conoce que “cartas y relatos de sobrevivientes del Campo Militar No. 1 de la ciudad de México refieren haberlo visto vivo en el famoso sótano de los desaparecidos. En 1976 cesan las referencias” (La Jornada, 13 de septiembre de 2000). Éste es uno de 470 casos documentados de desaparición forzada tan sólo en Atoyac de Álvarez, de los mil 200 en todo el país durante esas décadas. El video refleja cabalmente las secuelas de sufrimientos sin fin de las familias de los desaparecidos guerrerenses, sus movilizaciones y rituales por la memoria y en contra del perdón y el olvido.

El caso Radilla cobra trascendencia singular debido a que 34 años más tarde de ocurrida la detención-desaparición forzada llega a la Corte Interamericana de Derechos Humanos, y el gobierno de México enfrenta cargos actualmente por crímenes de lesa humanidad. A pesar del fiasco que representó la Fiscalía Especial para Movimientos Sociales y Políticos del Pasado (Femossp), que desapareció sin pena ni gloria en 2007, su informe mutilado y ocultado es, no obstante, muy significativo en cuanto a esta acusación de la Corte Interamericana: “Las instituciones militares, las de procuración de justicia y las de representación popular fueron utilizadas como estructuras criminales con cuyos recursos y a cuyo cobijo se realizaron y se protegieron crímenes que, de manera sistemática, agraviaron a amplios sectores de la población y a combatientes prisioneros. Al Ejército se le permitió realizar operaciones de contrainsurgencia en un contexto que el derecho internacional humanitario reconoce como conflicto interno, protegido por los Convenios de Ginebra y que México ha suscrito, donde se cometieron terribles crímenes de guerra que transgreden el orden constitucional, que no se pueden amparar en el fuero militar, y que son considerados como de lesa humanidad e imprescriptibles. Los crímenes que se imputan a las fuerzas armadas y a las fuerzas de seguridad tienen que ver: a) con el derecho de guerra; b) con las garantías judiciales que todo Estado está obligado a salvaguardar aún en estado de emergencia; y c) con los derechos humanos fundamentales e imprescriptibles establecidos en la Constitución, en el derecho internacional y en la legislación vigente del país. Los crímenes que se documentan con testimonios y evidencias en este informe permiten concluir que el Estado mexicano es responsable de crímenes de lesa humanidad.”

El documental sobre Rosendo Radilla muestra la impunidad garantizada por las más altas autoridades del Estado para los responsables de estos crímenes, particularmente cuando son militares. Se presenta la liberación, e incluso el ascenso y la condecoración del general Arturo Acosta Chaparro, señalado por organizaciones sociales y por testigos que sufrieron en carne propia su sevicia sin límites, como uno de los militares responsables de la detención ilegal, tortura y desaparición extrajudicial de disidentes en los años setenta y ochenta en diversas partes del país, particularmente en Guerrero. Acosta Chaparro fue notificado a finales de 2002 de un proceso penal en su contra por el delito de homicidio calificado (en lugar de detención-desaparición forzada) en contra de 143 presuntos guerrilleros, quienes habrían sido ejecutados y arrojados al mar desde aviones Arava IAI-201, de fabricación israelí, en los años de la guerra sucia, acusación de la cual quedó en libertad por “desvanecimiento de datos”, el 29 de junio de 2007, y por decisión de un juez de justicia militar en lugar de civil, como establece la Constitución.

¿A qué militares protegen las actuales autoridades del Estado mexicano que se niegan a reconocer que el caso de los militantes del EPR constituye un crimen de desaparición forzada? ¿Por qué la CNDH no tocó ni con el pétalo de una recomendación a la Sedena? ¿Cuál es la razón del mutismo de la Procuraduría General de la República?

sábado, junio 20, 2009

Preso, por defender sus tierras

Gloria Muñoz Ramírez

José Antonio Dorantes Ugalde, mejor conocido como El Hierbas, es un luchador social que desde hace 15 años se comprometió con las iniciativas políticas pacíficas lanzadas desde el zapatismo, con un trabajo específico con los nahuas de la Huasteca potosina. A El Hierbas lo detuvieron el pasado 12 de junio, acusado de un delito que le adjudican desde el año 2001, aunque está comprobado que él no estuvo en el lugar de los hechos que se le imputan.

Lo aprehendieron, en realidad, por defender las tierras de la comunidad indígena de Chimalaco, la misma que en noviembre de 2008 fue sede de la 23 reunión del Congreso Nacional Indígena (CNI), en la que los pueblos, naciones, tribus y organizaciones participantes se pronunciaron contra la política de represión que el Estado y los caciques han implementado en contra de las comunidades originarias, en especial en contra del ejido de Chimalaco.

La comunidad inició un proceso por la recuperación de su territorio enfrentando la represión de los caciques y el Estado mexicano, que ha llegado a la agresión física directa y ha atentado contra la dignidad y la vida humana, denunció en el CNI en su 23 reunión. El ejido ha sido reconocido por las autoridades agrarias, pero los ganaderos y hacendados de la zona, entre los que destaca Alejandro Zarazúa, han invadido sus tierras.

La semana pasada, cuando Pasiano Antonia Agustina, presidente del comisariado, Ramón Navarro y Octaviano Martínez, todos de Chimalaco, se dirigían a otra reunión del CNI (celebrada en Santa María Ostula, Michoacán) fueron detenidos arbitrariamente por la policía en el municipio de Axtla. El Hierbas acudió de inmediato a investigar la situación de sus compañeros y en ese momento fue aprehendido. Todo esto como parte de una maniobra cómplice entre el ganadero Zarazúa y la policía de San Luis Potosí, que tiene como fondo la recuperación de las tierras.

A los tres nahuas los liberan bajo fianza, pero El Hierbas sigue detenido bajo la acusación de motín, derivada de un hecho del 4 de julio de 2000, cuando un autobús atropelló y mató a una niña en la comunidad de Jalpilla y los pobladores retuvieron al vehículo y al conductor. En 2001 se libró una orden de captura contra José Antonio, acusándolo de organizar y participar en la acción. Casi ocho años después se ejecuta la detención, pese a que hay testigos de que durante los hechos de Jalpilla, El Hierbas estaba en Querétaro.

A partir de su detención la comunidad de Chimalaco inició una serie de movilizaciones, al mismo tiempo que se organizan pronunciamientos nacionales e internacionales exigiendo la liberación de José Antonio.

sábado, mayo 02, 2009

Convocan a organizar lucha popular

Octavio Vélez A.

Oaxaca, Oax., 1º de mayo. La Coordinación Revolucionaria llamó al pueblo de México a organizar de manera callada y discreta la autodefensa popular, asimilando la experiencia de los combates callejeros que se han producido a partir de la represión desplegada por las policías estatales y las fuerzas federales de ocupación en diversos lugares del país durante el mando ilegítimo de Felipe Calderón y de toda la clase gobernante.

En su manifiesto a la nación número 12, con motivo del Día del Trabajo, la alianza –constituida por el Movimiento Revolucionario Lucio Cabañas Barrientos, la Tendencia Democrática Revolucionaria-Ejército del Pueblo, la Organización Insurgente 1º de Mayo, la Brigada de Ajusticiamiento 2 de Diciembre y la Unidad Popular Revolucionaria Magonista– pidió construir el poder popular (para) que sea el pueblo el que proponga y tome las decisiones sobre el futuro del país.

Convocó a hacer tomas y ocupaciones de espacios públicos, así como mítines, manifestaciones, asambleas y todo lo que nuestra creatividad nos dicte, a fin de esclarecer la crisis económica y contrarrestar la manipulación del problema sanitario, que pondrá de manifiesto, entre otras canalladas, la mercantilización de nuestro derecho a la salud.

La alianza exhortó a defender la huelga como forma de lucha que afecta la economía-política de la clase en el poder, e instrumentemos todas las formas de lucha que nos permitan superar la apatía, el miedo, la desesperación y la dispersión que genera el capitalismo para someternos.

Fortalezcamos, insistió, la lucha de la clase trabajadora pasando del estado pasivo en que nos mantiene la opresión y la manipulación, a un estado activo de movilización por una transformación social que haga valer la vida, la dignidad y la libertad del pueblo trabajador.

viernes, abril 10, 2009

Vigencia de Emiliano Zapata



Hoy hace 90 años, en una hacienda de Chinameca, en Morelos, fue asesinado el general Emiliano Zapata en una emboscada fraguada desde las filas del carrancismo. Concluyó, de tal forma, una vida consagrada a la lucha en defensa de la justicia, la libertad y los reclamos de los desprotegidos, y pionera en la reivindicación de una causa que habría de estar, desde entonces hasta la fecha, en el centro de los reclamos políticos y sociales en nuestro país y que habría de servir de inspiración a futuros dirigentes: el derecho de los campesinos sobre la tierra.
Hoy, nueve décadas después de su muerte y a casi un siglo del inicio de la Revolución Mexicana (1910) y de la promulgación del Plan de Ayala (1911), los ideales del Caudillo del Sur cobran particular vigencia y relevancia ante la desastrosa situación que enfrentan el campo y los campesinos en México. En efecto, después de la reforma agraria impulsada por el gobierno de Lázaro Cárdenas del Río, el campo mexicano sufrió durante el siglo pasado un proceso sostenido de abandono al fragor de los planes de industrialización nacional. Más tarde, el inicio del ciclo neoliberal profundizó ese deterioro con episodios como la contrarreforma agraria de Carlos Salinas de Gortari, quien en 1992, con el propósito de incrustar al agro mexicano en la lógica de mercado y en la apertura comercial, modificó el artículo 27 constitucional –eliminando el concepto de “propiedad social”– y, de esa manera, puso fin a los programas de redistribución de la tierra, liquidó el sistema ejidal y acabó, en suma, con una de las principales herencias del zapatismo y la Revolución.
Por añadidura, durante los pasados cinco lustros las sucesivas administraciones han puesto en marcha directrices que han significado el abandono de los entornos rurales y el empeoramiento de las condiciones de vida de sus habitantes: han desmantelado los apoyos estatales a la pequeña producción y al consumo interno de alimentos, han concentrado el presupuesto destinado al campo en un reducido grupo de grandes exportadores y han iniciado procesos de apertura comercial indiscriminada –cuya expresión más acabada es el capítulo agropecuario del Tratado de Libre Comercio de América del Norte–, que hoy amenaza las perspectivas de vida de millones de campesinos. Ante ello, el grupo en el poder ha mantenido una actitud de cerrazón, insensibilidad y ceguera, y ha carecido de voluntad política para atender las expresiones de descontento que no sólo recorren al sector agrícola, sino que se extienden por amplias franjas de la población.
Por añadidura, desde los altos círculos del poder público se han emprendido, como en tiempos de Zapata, campañas de agresión y persecución en contra de luchadores sociales y activistas que han intentado continuar, de una u otra manera, el camino trazado por el Caudillo del Sur. Baste mencionar, como botón de muestra, las excesivas e injustas condenas que se han impuesto en contra de Ignacio del Valle y otros dirigentes del Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra, de San Salvador Atenco.
En una coyuntura como la presente, cuando queda de manifiesto la necesidad de reactivar al campo mexicano y apoyar a sus habitantes, con miras a que el país recupere algo de lo que ha perdido en materia de autosuficiencia alimentaria y de justicia social, los ideales zapatistas se presentan intactos y vigentes. Corresponde a la sociedad retomarlos para saldar la deuda histórica con los sectores más desfavorecidos y para construir una nación más justa, libre y equitativa.

domingo, marzo 29, 2009

LA ARGENTINA DE LOS KIRCHNER Y LAS LUCHAS EN LAS CALLES


1. En el seminario, Los Partidos y una Nueva Sociedad, celebrado la semana pasada en la ciudad de México, me pareció ver que la delegación argentina estaba representada por tres posiciones:
1. La que apoyaba con convicción la obra de gobierno de Cristina Fernández de Kirchner,
2. La que asumió una posición crítica, el Movimiento Libres del Sur, que nos presentó tres artículos de su revista Patria Grande, y
3. La del Movimiento Patriótico Revolucionario “Quebracho”. Los dos primeros parecen hacer política legal, en la prensa y en el parlamento; por el contrario, los compañeros del MPR Quebracho, de acuerdo con un video que me entregaron, están en la lucha abierta en las calles y manejando posiciones de izquierda radical anticapitalista frente al gobierno de la, o los, Kirchner.

2. La realidad es que es difícil comprender a la Argentina actual sin acudir a los últimos 25 años de su historia, es decir desde la muerte de Perón en 1974 hasta el fin del funesto gobierno de Saúl Ménem en 1999. ¿Puede acaso construirse una idea de la situación actual haciendo a un lado las brutalidades del gobierno de Estela Martínez de Perón que llevó a gran polarización y violencia y los siete años de dictadura militar de los generales Videla, Viola, Galtieri entre los años 1976/83)? ¿Puede olvidarse al fracasado gobierno de Alfonsín que retrocedió ante por cobardía ante los militares y que su fracaso económico dio entrada al nefasto decenio de Ménem? La realidad es que otra cosa sería Argentina si Héctor Cámpora no le hubiese dejado el gobierno a Estela de Perón.

3. Argentina, junto a Brasil y México, por el número de sus habitantes, su extensión territorial, por su fuerza cultural, contribuyeron a construir un bloque de poder en América Latina frente a la dominación yanqui en las décadas de los cuarenta a los ochenta. Sin embargo, al imponerse el neoliberalismo, México adoptó el camino de la sumisión definitiva hacia los gobiernos de Reagan y sucesores, mientras los argentinos y brasileños se sometían y resistían hasta llegar el siglo XXI con gobiernos que parecen luchar en serio por su independencia. Por Brasil y Argentina, a pesar de no haber tomado el camino de construir una nueva constitución y no haberse declarado por la construcción de una nueva sociedad, se tienen algunas esperanzas. No tan grandes como las que tenemos en los pueblos de Venezuela, Bolivia y Ecuador.

4. Después de las dictaduras militares y del civil Ménem, Argentina entró en una gran crisis provocada por luchas entre liderazgos partidaristas y una economía que se desplomaba. El nuevo gobierno de De la Rúa provocó en 2001 una gran fuga de capitales llevando a construir el llamado “corralito” para hacer imposible un mayor desfalco de la banca; sin embargo grandes movilizaciones de masas encabezadas por los “piqueteros” y los “caceroleros” lo echaron del gobierno. Después de breves interinatos, en enero de 2002 subió Duhalde quien frenó en parte el descontento. En aquellas semanas pude estar en varios campamentos de piqueteros en el Gran Buenos Aires, integrados por miles de desempleados y las enormes y combativas manifestaciones de caceroleros en la Plaza de Mayo.

5. Esas poderosas movilizaciones, sin duda, dieron a los argentinos un alto nivel de conciencia y participación. Reivindicaron sus grandes batallas obreras de antaño y los hicieron más críticos y exigentes. Los gobiernos de los Kirchner (2003/07 y 2008/) lograron frenar la profunda crisis política y económica de la Argentina de los últimos nueve años, que se inició con De la Rúa; pero no han podido recuperar a la Argentina que se descompuso desde que Cámpora, el gran presidente Cámpora que en los dos meses de 1973 que gobernó recibió al presidente chileno Allende, al presidente cubano Dorticós y liberó de la cárcel a los presos izquierdistas, entre ellos a los Montoneros. Los argentinos seguramente están arrepentidos por no brindarle a Cámpora el fuerte apoyo que necesitaba.

6. Según documentos de los compañeros de “Movimiento Libres del Sur” el gobierno de los Kirchner viran rápidamente hacia la derecha porque el gobierno de Cristina se ha debilitado. Dicen: “Llegan a tal punto las concesiones que en Catamarca el gobierno nacional acaba de concretar una alianza nada menos que con Barrionuevo y Saadi”. Escriben: “Tenemos a la vieja derecha por un lado (aunque con caras renovadas para disimular) con Macri, De Narváez (Duhalde por detrás) y, lamentablemente, la reciente incorporación de Felipe Solá” Se intenta justificar ese giro hacia la derecha diciendo “que la sociedad se ha corrido hacia la derecha y que a la izquierda del kirchnerismo no hay nada”. La realidad es que ese gobierno no puede virar hacia los trabajadores porque parece ser enemigo de ellos.

7. Por otro lado, basta con observar el material de video que me entregaron hace unos días los compañeros de “Quebracho” para saber que una de sus definiciones políticas más importantes es que jamás han participado en las elecciones por cuestiones estrictamente prácticas. Pero reconocen: “Si en determinada situación viéramos que nuestra participación en las elecciones es conveniente para la causa popular, participaríamos. Lo que vemos es que sin poder real, desde la debilidad, participar de la contienda electoral es facilitar el montaje de un juego tramposo contra el pueblo. Recuerdan que con el cuento de “castigar en las urnas”, al pueblo se le proponía que votara a tal o cual candidato “progresista”. Por eso, ante los llamados burgueses al voto, señala “Quebracho”, el pueblo rechaza la farsa.

8. A los luchadores de “Quebracho” se les acusa de violentos por defender los intereses del pueblo en las calles y las plazas y por no dejarse engañar por los procesos electorales. Por eso explican con mucha claridad: “Acá el único violento es el sistema. La causa de la violencia es la injusticia. Nosotros no estamos en contra de la violencia en manos del pueblo. Creemos que la violencia en manos del pueblo no es violencia, es justicia, y es en defensa propia, contra la violencia del régimen. Si estuviéramos en contra de toda violencia; tendríamos que condenar a San Martín, a Belgrano, a Güemes, a Mariano Moreno, a Yrigoyen; tendríamos que condenar a los pueblos originarios que le hicieron la guerra al invasor europeo, tendríamos que condenar a las masas populares que derrotaron a las invasiones inglesas.

9. No tengo duda de los altos niveles de discusión política que se vive en la Argentina de hoy. Su alta escolaridad, así como la participación política y sindical de su pueblo, convirtieron a la Argentina en modelo de las luchas sindicales. A pesar de las muchas lecturas que pudiéramos tener acerca de las diferentes problemáticas de América Latina siempre estaremos muy lejos de comprenderla en su profunda magnitud. Pero tampoco podemos negar que los que nos dedicamos a conocer lo político tenemos una idea cercana a la realidad. En Argentina, como en todos los países, sólo se resolverán los problemas económicos y políticos fundamentales con la participación directa de los explotados y oprimidos que son la enorme mayoría de las poblaciones. Los cambios en las dirigencias de gobierno son nada ante las necesidades de los pueblos.

pedroe@cablered.net.mx

Alerta GDF sobre desaparición de logros sindicales
Señala el secretario del Trabajo y Fomento al Empleo local, Benito Mirón, que cambios a la ley laboral afectarían a los obreros
Notimex

México, DF. El secretario de Trabajo y Fomento al Empleo, Benito Mirón Lince, expresó su oposición a cambios a la Ley Federal del Trabajo, para evitar que desaparezcan logros sindicales obtenidos a lo largo de la lucha obrera.
Al encabezar la ceremonia conmemorativa del 50 aniversario de la Represión al Movimiento Ferrocarrilero, destacó que dichos cambios afectarían a la clase trabajadora.
El funcionario local comentó que el Gobierno del Distrito Federal está a favor del movimiento obrero organizado, el cual es el más afectado por la crisis económica que se presenta a nivel mundial.
Ante trabajadores del movimiento ferrocarrilero, tranviarios, del Sindicato Mexicano de Electricistas y mineros que se dieron cita en el auditorio del Museo de los Ferrocarrileros, Mirón Lince alertó que si se aprueban las modificaciones a la ley laboral se empobrecerá a los trabajadores.
Consideró necesaria una respuesta del movimiento obrero organizado, como también de su unidad y de sus organizaciones, que impida dichas reformas.

sábado, diciembre 13, 2008

Información de la revuelta en Grecia

GRECIA: La población y la juventud contra un gobierno de ladrones y de asesinos

París, 10 de diciembre de 2008

A todos los militantes, grupos y organizaciones que participan en las actividades del Acuerdo

Os transmitimos a continuación las informaciones que hemos recibido de nuestros corresponsales sobre la movilización de los jóvenes y los trabajadores de Grecia.

“La población y la juventud contra “un gobierno de ladrones y de asesinos”. Una rebelión que estalla pocos días antes de la huelga general convocada para el miércoles 10 de diciembre por todas las organizaciones sindicales griegas.
“Asesinos”, dice la pancarta que los jóvenes manifestantes enarbolan el domingo por la tarde en una de las grandes avenidas de Atenas (Alexandras). Porque nadie, ni en el mundo político ni en los medios de comunicación, busca negar los hechos: el sábado hacia las 9 de la noche, un policía mató a sangre fría a un joven de 15 años, en plena calle, ante numerosos testigos de los cafés de alrededor.
“No podíamos creer lo que veíamos, cuenta una mujer sollozando, estas cosas sólo pasan en el cine”. Los medios de comunicación griegos, europeos e internacionales han mostrado ampliamente el incendio que ha seguido en las calles de las principales ciudades griegas el sábado por la noche y el domingo: los manifestantes se opusieron a las fuerzas de policía y los
estragos fueron de inmediato numerosos y espectaculares. Escaparates de bancos y de tiendas rotos, marquesinas de autobús y semáforos rotos, coches y containers de basura incendiados atestiguan el empleo de cócteles molotov y otros proyectiles.
El domingo durante el día y a primeras horas de la noche reinaba en el barrio de Exarchia un ambiente de guerra: ruido de helicópteros, humaredas de los incendios, olor de grandes cantidades de gases lacrimógenos lanzados contra los manifestantes. Pero esos tumultos toman un sentido muy particular en el contexto actual: tras las manifestaciones incontroladas del fin de semana, hoy los estudiantes de instituto y universidad, jóvenes y militantes de las organizaciones políticas y sindicales se manifiestan contra “un gobierno de ladrones y asesinos”, resumiendo así la política de Caramanlis, primer ministro de Nueva Democracia (derecha), que anunció estas últimas semanas un plan de apoyo a los bancos pero mantiene dudas sobre las ayudas sociales1
El clima no va a arreglarse en los próximos días: los profesores de universidad se han puesto en huelga de tres días, los centros escolares y los servicios públicos han cerrado el lunes y deben seguir cerrados el martes, estudiantes y jóvenes ocupan universidades del centro de Atenas,
en particular la Politécnica. El lunes por la noche, una manifestación formada en el barrio de las universidades mostró de nuevo la rabia que anima al conjunto de la población. La policía, recibida a los gritos de “¡policías, asesinos, cerdos!” no contribuye a la calma, y provocan movimientos masivos al cargar contra cortejos compuestos por trabajadores que desfilan tranquilamente. La cólera inflama a toda la población afectada por la crisis, que condena la violencia policial.
En primer lugar, a la generación llamada “Generación 600”, refiriéndose a los jóvenes titulados que no encuentran trabajo, o sólo encuentran trabajillos a 600 euros. El martes llaman a manifestarse las organizaciones de estudiantes y el miércoles hay huelga general interprofesional convocada por la Confederación de Trabajadores Griegos (GSEE) y la Federación de Funcionarios (Adedy).
La situación en Grecia es explosiva: la crisis económica golpea a una población que vive con salarios muy bajos, la inflación es de las más fuertes de Europa y el sistema educativo refuerza las desigualdades. El Gobierno está aplicando las mismas medidas que impone la UE: la
impopularidad actual del Gobierno, tras diversos escándalos político-económicos este año, podría dar gran amplitud a la movilización.

*
* *

“Las fuerzas de policía se ensañan con los jóvenes" (título de un telediario del martes por la noche).

“El lunes por la noche la situación se hizo apocalíptica: todas las televisiones mostraban imágenes alucinantes del centro de Atenas, donde ardían una treintena de edificios. Las fuerzas de policía habían perdido el control de la situación hacía tiempo y de hecho eran casi inexistentes.
Aunque los enfrentamientos hayan sido violentos, la violencia de los jóvenes no ha sido reprimida en todas partes del mismo modo: los bancos, los grandes almacenes o los coches de lujo fueron los objetivos privilegiados.
A pesar de esta situación de caos, los profesores de universidad, de enseñanza media, siguen apoyando incondicionalmente a la juventud. Hay que decir que el mundo docente se opone desde hace tiempo a los intentos de privatización del Gobierno; en 2006 hubo huelga durante meses en las facultades. Gran parte de la población también está encolerizada de ver que las fuerzas de policía, como quien dice, no han impedido la destrucción de bienes de los particulares.
El martes a mediodía, un nuevo llamamiento a manifestarse juntó en sus cortejos a los profesores de secundaria, a estudiantes de universidad e instituto e incluso colegiales. Las consignas son claras: “¡Dimisión del ministro del Interior y del ministro de Orden Público! ¡Dimisión del gobierno de asesinos! ¡No a la represión estatal! ¡Desarme inmediato de la policía!”. O también: “El Gobierno es culpable del asesinato; lucha permanente por la educación y por la democracia! ¡Dinero para la educación y no para los banqueros ni para los F16 – Escuelas sí, bombas no!”
La manifestación no pudo acercarse al Parlamento, sito en la plaza Sintagma, y la policía la echó atrás una vez que algunos manifestantes lanzaron cócteles Molotov y proyectiles contra las fuerzas del orden. Pero esta vez, frente a los policías no había jóvenes encapuchados, sino
profesores, padres, estudiantes, alumnos a veces muy jóvenes. Su consigna es “Nuestra única arma es la calle!”. En cambio, los policías están mejor equipados para hacerles retroceder violentamente, utilizando gases lacrimógenos.
La única respuesta del Gobierno fue ayer de nuevo la violencia: varios vídeos de aficionados mostraba que el martes por la tarde, en las inmediaciones del entierro del joven Alexis, los policías no dudaron en sacar el arma para disparar al aire, en un barrio poblado, cuando había
gente en la calle y en los balcones. Un diario sacó en primera página la foto –tomada el domingo– de un policía que esgrimía el arma en dirección a los manifestantes. En un vídeo se ve incluso a los policías recogiendo las piedras y devolviéndoselas a los jóvenes.
En este contexto, no se ofrece ninguna salida a la juventud y a la sociedad griegas: el gobierno, tres días después del asesinato de un joven de 15 años, no les ofrece más que represión y barbarie.

* * *
En los próximos días seguiremos transmitiéndoos las informaciones que recibamos de Grecia.

Entente internationale des travailleurs et des peuples
87, rue du Faubourg-Saint-Denis 75010 Paris (France)
Tél. : (331) 48 01 88 28 – Fax : (331) 48 01 88 36 – email :
eit.ilc@fr.oleane.com

sábado, noviembre 29, 2008

¿Los robos, asaltos, secuestros, pertenecen a la lucha de clases?

Pedro Echeverría V.

1. La lucha de clases no fue inventada por Marx, existe desde que hace milenios las sociedades se dividieron en clases sociales, es decir, desde que una clase explotadora minoritaria, poseedora de los medios de producción y otra clase social mayoritaria, explotada y oprimida, se confrontan. Sólo desaparecerá la lucha de clases (ahora sí explicada por Marx) cuando se acaben las diferencias que crean el trabajo asalariado y el capital explotador. Son esas enormes diferencias entre las clases las culpables de los robos, asaltos, secuestros, asesinatos e injusticias. Así que los seres humanos si queremos vivir en paz, con justicia y sin violencias primero tenemos que luchar contra las causas que destruyen las relaciones de igualdad y la buena vida en la sociedad. Como alguien diría: no es un problema de policías, ladrones o de leyes férreas, sino de cambiar (radicalmente, desde la raíz) las estructuras sociales de desigualdad que las están haciendo posible.

2. Los millonarios mexicanos, los que controlan los grandes negocios, la alta política y los medios de información, están desesperados; reclaman cada segundo al gobierno porque no se dedica a acabar con la inseguridad, el secuestro y los robos. Además exigen que el congreso establezca la pena de muerte para aniquilar lo que llaman la "delincuencia organizada". Lo que no dicen esos cínicos ricos que saquean al país, es que los únicos culpables de la llamada "delincuencia" son ellos, que son los grandes empresarios y el gobierno quienes han llevado a México a las peores condiciones de desempleo y miseria, así como a una gran desorganización en la que los negociantes empresarios y políticos siempre salen ganando. La llamada "delincuencia organizada", que ha penetrado hasta las esferas más altas del gobierno y de las organizaciones empresariales, es más de lo mismo: gran acumulación de riquezas para las mismas personas. Duermen juntos y hacen el amor.

3. Si bien a un campesino, a un obrero, a un profesor, a una ama de casa, los han asaltado por la gente más miserable, desempleada o pobre con necesidades de comida, los más propagados asaltos, secuestros y asesinatos se han centrado contra la gente que presume muchos ingresos y propiedades, así como contra los muy famosos multimillonarios que aparecen en los consejos de administración, en las listas de propietarios de bancos, grandes comercios e industrias y en la plana mayor de la política. Si esos secuestros no han sido en mayor número es porque los poderosos usan decenas o centenares de guardaespaldas para su familia, andan en vehículos blindados y viven en residencias resguardadas por miembros del ejército disfrazados de policías privados. Y nadie podrá frenar la llamada delincuencia (tal como la han establecido en las leyes) mientras persista la polarización de clases, es decir, el desempleo y la miseria, por un lado, y la gigantesca acumulación de riquezas, por otro.

4. A mí, en 50 años de recorrer las calles de la ciudad de México, nunca me han asaltado; le decía a una amiga que (aterrorizada por los medios de información) comentaba que ella nunca viajaría al DF por miedo a ser asaltada. Mi hija entonces intervino: "Pero papá, cómo te van asaltar si con ese cabello, esa barba, esa gorra y tu forma de vestir, creen todos que tú eres el asaltante". ¿Por qué a un indígena, a un campesino, a un marginal que duerme en la calle le pueden robar sus huaraches o su cobertor?, porque como decía el viejo poeta y sabio: "siempre habrá uno más pobre que yo que recoja las hierbas que otro pobre arrojó"; pero no tengo duda que los asaltos y secuestros sólo se registran en sociedades injustas y desigualitarias. Marx, al parecer, llegó a calificar de "lumpen proletario" a los deshechos humanos de la sociedad capitalista, aunque luego Marcusse parece haberlos reivindicado como sujetos revolucionarios marginados en la sociedad capitalista en descomposición.

5, Por lo menos desde principios de los años sesenta, cuando irrumpía en el mundo una revolución cultural, se comenzó a reflexionar, escribir y discutir sobre la importancia social y revolucionaria de "los marginales" en las sociedades capitalistas: la mujer, los estudiantes, los homosexuales, los vagos, etcétera, de todos aquellos sectores que no han ingresado y, por características propias, han rechazado el capitalismo. Desde entonces según pensadores como Gorz, los intelectuales de Frankfurt y otras más, crecía rápidamente el sector terciario (los servicios) y la clase obrera o el "proletariado de cuello blanco" empezaba a declinar en número y en combatividad por estarse integrando o por ser absorbido por el modo de vida de la burguesía. Aunque la clase obrera sigue siendo un motor importante para la revolución social, las clases marginadas (más cercanas al pensamiento anarquista) están irrumpiendo en revueltas contra los valores del sistema capitalista.

6. La política, la economía, la discriminación e injusticia social en México son tan funestas como la norteamericana o la guatemalteca; en los tres países vecinos los robos, los asaltos, los asesinatos y los despojos bancarios están a la orden del día. Lo que sucede es que los medios de información, que por obligación tergiversan todo para beneficio de intereses propios, resaltan lo que les conviene y silencian lo que no. Así como Televisa, TV Azteca y Radio Fórmula se dedican todo el día a calumniar a los trabajadores y a la gente pobre, así como a silenciar la delincuencia que se da en los altos niveles, lo mismo sucede en Guatemala y los EEUU. Los medios de información, en poder de empresarios, sobre todo en EEUU, Venezuela, Bolivia, Colombia, Ecuador y México, son partícipes de servicios internacionales de prensa (SIP) que ponen a la orden de organizaciones capitalistas que dicen combatir la delincuencia cuando en realidad buscan acabar con la lucha social.

7. En México, así como en otros países dictatoriales, se busca aprobar leyes más severas contra la llamada delincuencia, pero paralelamente se quiere imponer leyes que acaben con las luchas de los trabajadores que protestan en las fábricas, en los campos y las calles. El ejército en México ha crecido enormemente en número de miembros y en aparatos especializados de inteligencia. Los EEUU con su "Escuela de las Américas", durante casi 40 años de funcionar en Panamá y hoy en Columbus (Georgia), cuenta con más de 60 años encargándose de preparar y entrenar a decenas de miles de soldados y jefes militares para confrontar guerrillas y movimientos de oposición. La famosa "Iniciativa Mérida" firmada por los presidentes Calderón y Bush, no es otra cosa que el Plan México que imita al Plan Colombia; busca acabar con las luchas sociales que ahora se manifiestan como guerrillas o batallas radicalizadas en las ciudades. El Plan Colombia fue disfrazado de lucha contra el narcotráfico para luego cambiarlo contra las luchas de oposición política.

8. Luchemos contra la inseguridad, pero en primer lugar contra las causas que la provocan que no son otras que el desempleo, la miseria, la desigualdad y la desorganización social; pero tampoco debe olvidarse que al interior de la misma burguesía monopolizadora, entre los mismos empresarios y gobernantes, hay luchas a muerte entre grupos y mafias que respaldan a cada uno los de competidores. ¿Han oído hablar de las mafias italianas, sicilianas, japonesas, neoyorkinas y yanquis respaldadas por poderosos grupos de empresarios transnacionales y narcotraficantes? Pues México ya va a medio camino y por ello se pretende acabar con las protestas y las luchas de los trabajadores. Por eso decimos: frenemos el avance de ese nuevo fascismo que se manifiesta teniendo al ejército en las calles y elevando el presupuesto para los cuerpos de seguridad. Pero que esas exigencias se conviertan en grandes batallas de clase, en luchas contra la miseria y la explotación.

sábado, noviembre 22, 2008

Héctor Galindo es un luchador social y no un delincuente

Boletín de Prensa

México D.F.

13 de Noviembre 2008

A los medios de comunicación

A las organizaciones sociales y políticas

A las organizaciones defensoras de Derechos Humanos Nacionales e Internacionales.

Los casos de los presos políticos siguen siendo letra muerta en nuestro país, no son atendidas las demandas de justicia, no existe trato digno para nuestros familiares retenidos en los centros federales de readaptación social, quienes tampoco deberían de estar en estos centros.

Es el caso de Héctor Galindo Gochicoa, preso político en el penal de máxima seguridad del Altiplano en el Estado de México, quien recibió una sentencia de 67 años de cárcel por "el delito" ser el asesor jurídico del Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra del Pueblo de Atenco.

Héctor como todos los demás presos políticos que existen en nuestro país, ha sido hostigado, humillado y recibe tratos crueles en este penal, pero ahora la más reciente prohibición es el no poder recibir visitas en la sala familiar, argumentando que su familia no es familia de crianza.

Héctor no es hijo biológico de la familia Vega Urrutia, pero desde muy pequeño formó parte de ella y como tal es hijo de crianza y eso es más fuerte que llevar los apellidos paternos y maternos.

De lo que se trata es de negarle todos sus derechos que tiene como preso para someterlo, pisotearlo y desgastarlo toda ves que Héctor es abogado y conoce perfectamente la ley y los derechos constitucionales que como ser humano tiene.

El pasado 28 de octubre, día de la visita a Héctor, se le fue negada a sus familiares, sin que se diera explicación alguna, fue hasta que la familia regreso a la ciudad de México que se le informó que no podría entrar a la visita familiar por que no era directamente familiar, a pesar de que el Órgano Desconcentrado de Prevención y Readaptación Social es decir la máxima instancia de este CFERESO, dio el fallo a favor de las visitas desde el 6 de agosto de 2007.

Ahora pretenden que Héctor vea a su familia a atreves de locutorios, es decir atreves de un vidrio "como si se tratara de un animal, al cual solo se le permitirá verlo por 30 minutos a través de un cristal borroso, rayado y opaco, en donde la comunicación verbal se dificulta, e incluso es gravada y en donde se ejerce la presión de un custodio a su lado".

Por tal hecho exigimos se tomen las medidas necesarias a fin de que cesen las medidas represivas, el hostigamiento y los tratos denigrantes. Que se permita la visita normal como se especifica en el oficio OADPRS/4551/2007, suscrito por la Lic Celina Oseguera Parra.

Nos preguntamos ¿Qué acaso no es suficiente, una condena de cadena perpetua y darle el trato de peligroso delincuente, al confinarlo en un penal Federal de Máxima Seguridad?

Ya lo tienen preso, ¡paren el ensañamiento! y denle un trato digno y condiciones penitenciarias humanas; hace apenas un mes, fue colocado en estado de incomunicación y hoy le niegan la visita familiar.

¡¡¡¡¡¡Héctor Galindo es un luchador social y no un delincuente!!!!!!!!

Comité por la libertad de Héctor Galindo

Héctor Galindo es un luchador social y no un delincuente

Boletín de Prensa

México D.F.

13 de Noviembre 2008

A los medios de comunicación

A las organizaciones sociales y políticas

A las organizaciones defensoras de Derechos Humanos Nacionales e Internacionales.

Los casos de los presos políticos siguen siendo letra muerta en nuestro país, no son atendidas las demandas de justicia, no existe trato digno para nuestros familiares retenidos en los centros federales de readaptación social, quienes tampoco deberían de estar en estos centros.

Es el caso de Héctor Galindo Gochicoa, preso político en el penal de máxima seguridad del Altiplano en el Estado de México, quien recibió una sentencia de 67 años de cárcel por "el delito" ser el asesor jurídico del Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra del Pueblo de Atenco.

Héctor como todos los demás presos políticos que existen en nuestro país, ha sido hostigado, humillado y recibe tratos crueles en este penal, pero ahora la más reciente prohibición es el no poder recibir visitas en la sala familiar, argumentando que su familia no es familia de crianza.

Héctor no es hijo biológico de la familia Vega Urrutia, pero desde muy pequeño formó parte de ella y como tal es hijo de crianza y eso es más fuerte que llevar los apellidos paternos y maternos.

De lo que se trata es de negarle todos sus derechos que tiene como preso para someterlo, pisotearlo y desgastarlo toda ves que Héctor es abogado y conoce perfectamente la ley y los derechos constitucionales que como ser humano tiene.

El pasado 28 de octubre, día de la visita a Héctor, se le fue negada a sus familiares, sin que se diera explicación alguna, fue hasta que la familia regreso a la ciudad de México que se le informó que no podría entrar a la visita familiar por que no era directamente familiar, a pesar de que el Órgano Desconcentrado de Prevención y Readaptación Social es decir la máxima instancia de este CFERESO, dio el fallo a favor de las visitas desde el 6 de agosto de 2007.

Ahora pretenden que Héctor vea a su familia a atreves de locutorios, es decir atreves de un vidrio "como si se tratara de un animal, al cual solo se le permitirá verlo por 30 minutos a través de un cristal borroso, rayado y opaco, en donde la comunicación verbal se dificulta, e incluso es gravada y en donde se ejerce la presión de un custodio a su lado".

Por tal hecho exigimos se tomen las medidas necesarias a fin de que cesen las medidas represivas, el hostigamiento y los tratos denigrantes. Que se permita la visita normal como se especifica en el oficio OADPRS/4551/2007, suscrito por la Lic Celina Oseguera Parra.

Nos preguntamos ¿Qué acaso no es suficiente, una condena de cadena perpetua y darle el trato de peligroso delincuente, al confinarlo en un penal Federal de Máxima Seguridad?

Ya lo tienen preso, ¡paren el ensañamiento! y denle un trato digno y condiciones penitenciarias humanas; hace apenas un mes, fue colocado en estado de incomunicación y hoy le niegan la visita familiar.

¡¡¡¡¡¡Héctor Galindo es un luchador social y no un delincuente!!!!!!!!

Comité por la libertad de Héctor Galindo