









Hazme unas tortillas de harina dulces. Ella le recordó:
El doctor te dijo que no comas dulce antes de trabajar. Él tenía diabetes pero también antojo y soltó una mentira:
Hoy no voy a ir. Cenaron. Luego, él se tumbó en la cama. Al rato, apareció en el cuarto donde ella bordaba. Ella entendió que saldría, porque llevaba una toalla sobre los hombros. La usaría cuando terminara de bañarse, después de quitarse con estropajo las manchas más tercas del carbón.
Ella despertó a las seis de la mañana, como siempre. Él no había regresado. A las ocho una vecina le tocó la puerta. ¿Ya supo? Dicen que hubo un caído en la mina
. En la región carbonífera del norte de Coahuila un caído es un derrumbe. La vecina estaba en lo cierto. Una explosión de gas metano había provocado un desastre, a 150 metros bajo tierra, en la mina Pasta de Conchos.
I
Como secretario del Trabajo, Francisco Salazar tenía obligación de garantizar la seguridad de los mineros de Coahuila. Pero en febrero de 2006, en toda la región carbonífera, había sólo dos inspectores federales para velar por los barreteros de unas 600 minas, que trabajan en tres turnos las 24 horas de la noche subterránea. El hombre que cenó tortillas de harina dulces antes de la explosión de Pasta de Conchos, en realidad no le había mentido a su esposa cuando le dijo que no iría a trabajar. Es que no quería ir pues tenía miedo. Los niveles de gas metano allá abajo eran alarmantes porque hacía una semana estaba descompuesto el sistema de ventilación. Pero el capataz los había tachado de cobardes. Incluso los amenazó. Si no bajan se quedan sin jale
. Allá en el norte, el jale es la chamba. Los 65 mineros de Pasta de Conchos que perdieron la vida aquella noche fueron víctimas de negligencia criminal. Hoy, cuatro años después, sus restos permanecen dentro de la mina. Hace unos meses, sus deudos fueron desalojados por la policía a garrotazos, para que dejaran de protestar. El dueño de Pasta de Conchos era Germán Larrea, el tercer hombre más rico del país.
II
Durante la gestión de Cecilia Romero como titular del Instituto Nacional de la Migraña –un perpetuo dolor de cabeza para quienes padecieron su autoritarismo y su ineptitud–, alrededor de 60 mil trabajadores extranjeros ilegales fueron secuestrados cada año en algún punto de la ruta del Tren de la Muerte, o La Bestia, que va de Chiapas a Texas. Los datos son de la ONU pero el gobierno
nada hace al respecto. Al contrario, fomenta ese negocio, que produce –en cálculos muy conservadores– 3 mil millones de dólares anuales.
Los emigrantes son una mercancía que todos se disputan. En el sur del país los asaltan, golpean, despojan y a menudo violan y matan los pandilleros de la Mara Salvatrucha. Quienes pasan este filtro, más adelante caen en manos de los agentes de la Migraña, que los extorsionan para permitirles continuar. Otros son detenidos por los soldados azules de la Policía Federal, que les quitan los 2 mil o 3 mil dólares que habían ahorrado allá en sus países de origen para dárselos al pollero que los ayudaría a cruzar. Pero los federales, después de desplumarlos, los venden a los cárteles que controlan cada zona. Los narcos prefieren retener, encadenados de pies y manos y con vendas en los ojos, a quienes ya tienen familiares en Estados Unidos, porque éstos ganan y ahorran en dólares y por lo tanto pueden enviarles el dinero del rescate por transferencia bancaria. A los 72 latinoamericanos que en agosto fueron asesinados en el rancho San Fernando de Tamaulipas nadie, al parecer, les mandó un quinto.
A pesar de todo, cada año unos 600 mil latinoamericanos llegan a Estados Unidos pasando por México (además de los 500 mil mexicanos que los acompañan). Quienes viajan en el Tren de la Muerte sufren más que los inquilinos del infierno, sobre todo porque el infierno no existe y La Bestia sí. Hombres y mujeres, impulsados por la miseria, suben a los vagones en los lugares donde el convoy pasa más despacio. Algunos no lo logran y al caer sobre la vía son mutilados por las ruedas del siguiente vagón. Los que consiguen treparse pasarán días a la intemperie, tostándose al rayo del sol, helándose con las lluvias nocturnas, muriéndose de hambre. Y quienes se olvidan de amarrarse al tren y se duermen, a veces despiertan rodando por el suelo con un brazo o una pierna menos. Escuchemos lo que hace días me contó un taxista en la ciudad de San Luis Potosí.
“Levanté a un hondureño que se veía pero bien jodido. Me dio lástima. ‘Jefe, lléveme de favor a la parada de Bachoco, le pago 50 pesitos’. Hasta allá la dejada vale 75, pero me dio lástima y pues órale, ya vas. Pero al rato me dice ‘Oiga, jefe, desvíese aquí para que pasemos a la (colonia) Santa Fe; necesito comprarme una piedra’. ¿Cómo? ¿No tienes para pagarme la dejada pero sí para comprar droga? ‘Es que, ¿sabe qué?, ya valí madres, ya voy de regreso a mi país. Lo que quiero es comprarme una piedrita, subirme al tren, amarrarme y ponerme hasta el culo, para que me agarre la Migra y me deporte...’”
III
A Francisco Salazar se le murieron 65 mineros en Coahuila; hoy es diputado federal por el PAN y miembro distinguido del Yunque. A Juan Molinar Horcasitas se le quemaron 49 niños en Sonora; hoy es secretario de Comunicaciones y Transportes, autor de millonarios atracos al patrimonio nacional y aspirante a la Presidencia de la República. A Cecilia Romero, otra destacada figura del Yunque, le mataron a 72 migrantes en Tamaulipas; hoy es precandidata a la dirección del PAN. Si la naturaleza es un restaurante donde todos se comen a todos, como decía Woody Allen, el gobierno
de Felipe Calderón es una carnicería, que ha provocado ya más de 30 mil asesinatos.
Faltan 20 meses, dos semanas y un día para las elecciones del primero de julio de 2012, única y última oportunidad que tenemos para liberarnos pacíficamente de esta pandilla y cambiar de política y de políticos. Sin embargo, Calderón desató una guerra civil y lo celebra bebiendo en las fiestas de los ricos (el pasado fin de semana estuvo en el cumpleaños de Alejandro Ramírez, dueño de Cinépolis, y también en la boda del hijo de Carlos Slim) mientras la violencia empeora y extiende su dominio territorial, de costa a costa y de frontera a frontera. Que lo digan, si no, los habitantes de Monterrey, de Tampico, de Ciudad Juárez, de Culiacán, de Acapulco, de la Huasteca potosina, de Boca del Río, de Villahermosa, que viven aterrorizados...
Las agencias encuestadoras deberían hacer las siguientes preguntas. Si las elecciones fueran hoy, ¿en cuántas ciudades no se podrían instalar urnas, así como no se celebró el Grito, por temor a los narcotraficantes? ¿En cuántas los votantes no se atreverían a salir de sus casas para acudir a las casillas? ¿En cuántas, los atentados obligarían a suspender el proceso? Los abogados, por su parte, deberían comenzar a explicarnos: si no hay elecciones, ¿Calderón se quedaría? ¿Por cuánto tiempo más? ¿Quién designaría a su sucesor? ¿El Congreso? ¿La Corte?
alianzas electoralesdel PAN con el PRD con vistas al 2011 (y al 2012), que han suscitado amplio entusiasmo en algunos de los grupos más retardatarios de aquí y del exterior, y un amplio rechazo en los sectores democráticos de México, son antes que nada una estrategia de la ultraderecha mexicana contra el pueblo mexicano para seguirle cancelando sus derechos políticos fundamentales.
1. La estrategia perversa de las alianzas PRD-PAN
, pactada por el grupo del presidente perredista Jesús Ortega con César Nava y otros personeros de Felipe Calderón, ha buscado de entrada confundir al pueblo de México, pues quiere hacer creer que entre el PAN, que se apoderó del gobierno por la vía del fraude, y el PRD, que fue objeto del despojo, hay una unión, y que, en consecuencia, entre el PRD y Acción Nacional puede existir una propuesta común. Pero no sólo eso, sino que entre el PAN y el PRI, que defienden proyectos afines y que en los últimos años han tenido una abierta complicidad para desmantelar a la nación, habría ahora una oposición irreconciliable, lo que tampoco es cierto.
2. La convergencia dócil del PRD con el PAN busca, además, con una lógica tortuosa, blanquear la imagen del blanquiazul para convalidarlo como un partido democrático. Lo que se pretende en ese sentido es que, tras el fracaso escandaloso de los dos gobiernos panistas, muchos de los votantes perredistas, por ignorancia o por corrupción, acepten contribuir a limpiar
la imagen del PAN y a legitimar
la imagen de la derecha mexicana, con el argumento falaz y maniqueo de que el PRI es la encarnación del mal
y el PAN la del bien
, sin percatarse de que lo que están haciendo es terminar con una alternativa electoral de izquierda.
3. El modelo político neoliberal, que se ha ido imponiendo al mundo entero, como sustento de una organización económica que privilegia los intereses de las grandes corporaciones por sobre los derechos de los pueblos, supone construir sistemas de partidos (de preferencia bipartidistas) en los que las distintas formaciones políticas no tengan diferencias sustanciales entre sí y avalen el modelo económico dominante plegándose a los dictados de los grandes intereses globales. Ese ha sido un objetivo de las mafias en el poder en México, en el que han estado coludidos los chuchos, y que ahora buscan acelerar: aniquilar al PRD como posible proyecto de izquierda, al no existir ya diferencias programáticas entre los tres principales partidos y carecer los mexicanos de las posibilidades de una verdadera alternancia, por lo que la estrategia de las alianzas
PAN-PRD cumple un papel significativo en ese proceso.
4. Las alianzas
entre partidos opuestos constituyen de esta manera un candado de seguridad para proteger los intereses dominantes, y es también con ese objetivo que los grupos mafiosos que controlan el poder económico y político en México las están impulsando. Los partidos que se alían no pueden tener una propuesta común más que en aspectos irrelevantes, pero renuncian además en esta coyuntura a esgrimir sus tesis propias que son encerradas en un cajón, acelerándose el proceso de acceso a cargos públicos… y de claudicaciones.
5. El argumento de que en casos extraordinarios es válido que partidos de izquierda se alíen con partidos de derecha democráticos para terminar con regímenes de excepción y dictatoriales es válido, pero no es el caso de México por una razón sencilla: el PAN no es un partido democrático. En 2006 el PAN instrumentó un descomunal fraude con la colaboración del PRI para robarle la elección presidencial no nada más a Andrés Manuel López Obrador sino al pueblo de México, y sus gobiernos a nivel federal y local han sido más antidemocráticos, corruptos y entreguistas que los del PRI, por lo que aliarse con los panistas con ese argumento, como lo preconizan los chuchos todos los días ante los micrófonos de Televisa, es un acto aberrante y carente de ética, contrario a los intereses del pueblo mexicano. Las alianzas del PRD con el PAN a nivel local parecieron justificarse en el pasado porque el PAN se pretendía democrático y se desconocían los acuerdos secretos
que tenía con Salinas, pero a la luz de lo acontecido no hay justificación política ni ética alguna para ello.
6. La pretensión de los defensores de las alianzas
de que éstas tienen como objetivo liquidar el caciquismo y la corrupción que, según insisten, serían fundamento del poder del PRI, es absolutamente mentirosa, ya que en los estados gobernados por panistas hay tanto o más narcotráfico, corrupción y caciquismo que en los gobernados por priístas, y porque además las alianzas
PAN-PRD no tienen afinidad con las propuestas más progresistas del país
, como sostiene de manera equivocada en su extravío Marcelo Ebrard, partidario de éstas (La Jornada, 12/10/10). Baste ver que en los tres casos donde triunfaron en 2010 postularon a ex priístas, por no insistir en que en Puebla la alianza
PAN-PRD llevó a la gubernatura al candidato de Elba Esther Gordillo.
7. El argumento de que las alianzas
entre partidos opuestos facilitan la gobernabilidad
al propiciar que el Legislativo deje de ser contrapeso del Ejecutivo es, por otra parte, de carácter totalitario. La clave del régimen presidencial es que el Congreso esté en manos de un partido opuesto al del Presidente, como ha sido el caso en Estados Unidos durante la mayor parte de su historia. Esta tesis aberrante la sostuvo el lunes 11 el ex rector De la Fuente, quien tras descalificar a López Obrador por su oposición a estas alianzas
, las elogió como la vía para alcanzar mayorías estables
, que según él conducen a una relación más funcional
entre los poderes, presentándose de paso como el candidato idóneo del aliancismo y de la sociedad civil
para 2012 (para lo que dice está hablando con los actores políticos
), según destacaron a ocho columnas varios matutinos (Milenio Diario, 12/10/10), sin parecer darse cuenta este aspirante de que la alianza
de conservadores y liberales en Gran Bretaña de 2010, que pone como ejemplo, es la de dos partidos de la derecha.
8. Las alianzas
PAN-PRD fueron delineadas desde 2008 cuando el gobierno calderonista buscó imponer a Ortega al frente del PRD con la finalidad de evitar una candidatura de López Obrador en 2012. Los diferendos crecientes entre el PAN y el PRI en torno a cuál de los dos partidos correspondería la Presidencia de México, evidenciados en la ponencia
de Carlos Salinas de Gortari al festejarse los 20 años del IFE el 12 de octubre, han llevado sin embargo al gobierno panista, aterrado ante el 2012, a presentarlas como un elemento clave para vencer al PRI: no en 2012 sino desde ahora, en 2011, y por eso busca hacer creer que se idearon para ir contra Enrique Peña Nieto, aunque en la situación actual le sean imprescindibles a Calderón para tratar de doblegar al tricolor.
9. El objetivo fundamental de dichas alianzas
es, sin embargo, político, y busca por eso no sólo maicear y enquistar en los gobiernos locales a los chuchos sino ofrecerles todo para 2012, a fin de tratar de cerrarle a López Obrador el camino hacia Los Pinos.
10. La extrema derecha busca al aliarse con el PRD confundir a los mexicanos, lavar su imagen, terminar con una alternativa electoral de izquierda, proteger sus intereses, consolidar el régimen, alcanzar un control absoluto del poder, cimentar un presidencialismo más autoritario, liquidar a Peña Nieto y, sobre todo, cerrarle el camino a Andrés Manuel, cancelándole derechos al pueblo. Mucho, para tan mediocres actores políticos.
Gran alianza ciudadana
Luego de lo ocurrido en Chile con los 33 mineros rescatados, el gobierno mexicano tiene sólo una opción: recuperar los cuerpos de los 63 mineros que permanecen sepultados en Pasta de Conchos, aseguró el sacerdote jesuita Carlos Rodríguez, quien oficia la misa mensual en recuerdo de los 65 mineros que perecieron el 19 de febrero de 2006.
En entrevista aseguró que, a diferencia de lo sucedido en el país sudamericano, en México lo que prevaleció en la determinación de no realizar un rescate fue el interés económico, la falta de sensibilidad y compasión y el desprecio por la vida
, pues consideró que antes de emprender el salvamento hubo prisa por declarar muertos a todos los mineros sin tener certeza.
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Por unanimidad, el Senado de la República exigió al presidente Felipe Calderón que se inicie de inmediato el rescate de los restos de los mineros que permanecen en el yacimiento Pasta de Conchos. Durante el debate, todas las fuerzas políticas coincidieron en que la voluntad del gobierno y los empresarios de Chile que se unieron para salvar la vida de los 33 atrapados en la mina de San José contrasta con la forma vergonzosa en que el gobierno protegió al Grupo Industrial México.
Trabajadores del Sindicato Mexicano de Electricistas (SME), encabezados por su líder Martín Esparza, entregaron a las dirigencias de los partidos de la Revolución Democrática (PRD) y de Convergencia la propuesta para crear una nueva empresa, comisión de electricidad del centro, en sustitución de la extinta Luz y Fuerza del Centro (LFC). Ambas dirigencias partidistas ratificaron su compromiso de acompañar la causa del SME y ofrecieron impulsar la propuesta presentada por los trabajadores.