viernes, mayo 18, 2007
La Revolución que necesita México
La “Reforma del Estado” que se intenta en el Congreso parece destinada a dejar todo como está, salvo para los partidos que negocian una mayor tajada.
México Necesita una Revolución Pacífica
Los políticos lo aceptan, porque de tan evidente ya es chocante, pero ninguno hace algo para cambiar. México está muy mal. Sus famosas “instituciones” están corrompidas, atendiendo nada más sus intereses particulares, ignorando al cuerpo social, a la ciudadanía, al origen mismo de la nación y su soberanía.
Ya ninguna “institución” es confiable, pues todas, sin excepción, han mostrado su corrupción. Lo mismo las que mediante una avalancha de spots reclaman limpidez en la vida social y que se llame por su nombre al ladrón, al corrupto, al sinvergüenza —mirando nada más a sus adversarios, pero sin verse ellas mismas—, como las que se llaman “garantes de la justicia” y que la retuercen grosera e impúdicamente para favorecer las ilegalidades y atropellos, o las que se dicen representantes de la divinidad en la tierra, a la que ven como un simple feudo que Dios les da lleno de vasallos tributarios a sus excesos.
Ya ni el Ejército, al que encuestas pagadas dan como institución todavía “confiable”, tiene en los hechos diarios, reales, la confianza ciudadana, vista la forma prepotente y atrabiliaria en que se comportan sus huestes y el encubrimiento que le dan sus mandos. Igual que con las policías, la gente ve un uniformado y corre en sentido contrario. Aunque los comerciales de televisión quieran “vender” la idea de que son blancas palomas, cuidando a los ciudadanos. Cuidan a sus jefes contra los ciudadanos, eso sí.
Vamos, en el México de hoy no se salva ni la Cruz Roja, benemérita institución internacional reconocida por su ayuda desprendida y ajena a cualquier interés, pues en México ha sido botín de arribistas que diciéndose sus “directivos”, rematan sus bienes cedidos por verdaderos filántropos y que ahora sirven para engrosar —a precio de remate, al cabo que no es institución lucrativa— los activos inmobiliarios de tiburones de la salud y las comunicaciones, a quienes gobiernos corruptos regalan periódicos y créditos y negocios sin límite. No en balde en la Cruz Roja se pelean por dirigir sus patronatos —nacional y estatales— los cachorros de la nueva casta “gobernante”, no para aportar donativos en numerario o especie, o contribuir sinceramente a paliar el dolor ajeno, sino para sacar buenos dividendos económicos al tiempo que presumen con el prestigio internacional de la Cruz Roja. Ellos y sus padres —y madres— han corrompido el altruismo y lo han hecho alternativa de evasión fiscal y desmesura de ganancias.
En este panorama de tanta descomposición “institucional”, cada día aumentada con evidencias de corrupción de todo calibre, ya no son confiables las instituciones en que supuestamente debería fincarse la solidez nacional.
México necesita, pero ya, una Revolución Pacífica.
Que arroje del poder a quienes hoy se sienten sus dueños por mandato divino, convencidos por los representantes de Dios en la Tierra. Una revolución que cambie todo y eche afuera toda la podredumbre que llegó con la casta de señores feudales preparados en el extranjero, quienes ven al mexicano educado en la UNAM o sin educación, como habitantes de un submundo entregado a su depredación y quienes sólo deben “callar y obedecer”. Una revolución que no haga cambios para seguir igual. Una verdadera revolución de conciencias, que estremezca hasta su entraña a todo el ser nacional. Que rescate de nuevo el orgullo de ser mexicano, de ser latinoamericano, de ser universal.
Pero… ¿por dónde empezar? Ahí está el dilema. ¿Se despide primero al actual presidente usurpador y su pléyade de represores, corruptos e ineptos… o desaparece primero la “suprema instancia judicial”, con todo su oneroso e inservible aparato burocrático… o tal vez los “representantes populares” que a cada rato agreden al pueblo que dicen representar, con malas “leyes”, lesivas y absurdas, mal preparadas y peor pensadas?
Como en el caso de la Revolución Francesa, hay que ir a la cabeza, a la que se subordinan los demás órganos, nervios y músculos del cuerpo social. No se trata, como en el caso emblemático francés, de guillotinar a nadie (Felipe Calderón, con todos sus defectos, es esposo y padre de familia y por lo menos tiene un par de niños que gravitan a su alrededor y esos ciudadanitos merecen todo el respeto social), ni de exiliar a nadie (a menos que se sientan más a gusto en Belfast o Miami). Pero sí se debe despedir a los que han demostrado incompetencia, desconocimiento, ineptitud, desviación de su misión, o servilismo interesado contra la voluntad del pueblo.
Se trata de recomponer lo que merece compostura y desaparecer para siempre lo que no tiene remedio. Recuperar para el ciudadano de México, el papel preponderante que tienen sus pares en Estados Unidos, Inglaterra, Alemania, Francia, Venezuela… Como en la Roma antigua, el ciudadano era el eje de toda la vida nacional.
Hay que quitarle a la Constitución su calidad de teoría, para hacerla práctica diaria de todas, absolutamente todas las llamadas “instituciones”, haciendo de la Carta Magna de 1917, inclusive la de Apatzingán, la única y verdadera referencia del comportamiento gubernativo, quitando al Presidente de la República todas las facultades expresas e inventadas que lo hacen dios terreno, para darle el papel que le corresponde de Mandatario del país, al que debe devoción y empeño para hacerlo próspero y mejor mediante la prosperidad y bienestar de sus ciudadanos. Sería mucho pedir que se le considere, como a don José María Morelos y Pavón, un “Siervo de la Nación”. Perdida su calidad solar, el Presidente dejaría de someter a los otros poderes —aunque fuera indirectamente, por vía de sus dirigentes partidistas o sus personeros— y habría un mejor equilibrio, trabajando todos para los ciudadanos y no para sus cómplices.
Puede haber muchas ideas y propuestas, entre las que una irá cobrando fuerza general, porque “la voz del pueblo es la voz de Dios”. Ésa será la buena. La que el pueblo decida. No la que los coordinadores políticos de los partidos y partiditos “representados” en el Congreso tomen como mejor para ellos y los intereses a los que sirven. Esa está llamada a quedarse coja, bastante tullida, si no es que a fracasar de plano.
Pero de que se necesita una revolución en México, se necesita y de forma urgente.
Todavía es tiempo de hacerla pacífica, antes de que la pasión y el hartazgo desborde la sensatez e imponga la violencia.
Renovación total


Unica salida que le queda al país, porque está podrido el sistema político y en este momento no hay opciones ni alternativas, subraya el Presidente Legítimo de México, Andrés Manuel López Obrador, en fraternal visita al Director General de POR ESTO!, Periodista Mario Renato Menéndez Rodríguez
La República no tiene otra salida más que la renovación total del país de abajo hacia arriba, un movimiento que transforme y renueve la vida pública de la nación, porque está podrido el sistema político y en este momento no hay opciones ni alternativas, subrayó en POR ESTO! el Presidente Legítimo de México, Andrés Manuel López Obrador.
Durante un fraternal encuentro con nuestro Director General, el Periodista Mario Renato Menéndez Rodríguez, López Obrador mostró su espíritu imbatible e indoblegable al señalar que no detendrá su lucha por la transformación del país. “Ojalá fuera lo más pronto posible para que no se siga deteriorando el país, pero esto llevará su tiempo para que la gente tome más conciencia”, señaló.
El Periodista Menéndez Rodríguez le indicó que en esta tarea deben fortalecerse las redes ciudadanas. “Esa es la única respuesta para un movimiento social”, sostuvo el Director General de POR ESTO!, quien subrayó a Andrés Manuel que él es la única esperanza que tienen millones de mexicanos.
El político tabasqueño arribó a la Dirección General de POR ESTO! acompañado de Héctor Herrera Alvarez, “Cholo”, candidato del PRD al gobierno del Estado, y de Jazmín López Manrique “Tina Tuyub”, candidata a diputada por el V Distrito. Los tres presidieron, minutos antes, el multitudinario mitin de cierre de campaña del Sol Azteca en el parque de Santa Ana.
López Obrador afirmó que incluso quienes sufragaron por Felipe Calderón Hinojosa, a quien suele llamar “pelele”, se encuentran sorprendidos y decepcionados, porque en una rápida evaluación de los primeros meses del gobierno usurpador no hay nada positivo.
El Presidente Legítimo del país anticipó que el 2 de julio se conmemorará el primer aniversario de su triunfo y también del fraude electoral con el tema central de los testimonios en torno al robo de la elección. “Haremos un memorial del fraude y crearemos una Comisión de la Verdad con fines políticos, más que nada”, informó.
“La gente hablará de lo que se vivió, se han perfeccionado las pruebas, las estadísticas manipuladas, las actas notariadas, las fotografías y añadiremos las confesiones de ellos mismos. Vicente Fox, por ejemplo, que dijo me desquité; Manuel Espino que confesó que días antes se puso de acuerdo con varios gobernadores del PRI; Santiago Creel Miranda, quien admitió que la Ley Televisa se negoció en condiciones especiales; Carlos Ahumada quien dijo que puso su granito de arena; y ahora Roberto Madrazo Pintado diciendo que lo traicionaron. Hoy se añade el hecho de la destrucción de las boletas”.
El político tabasqueño dijo que algunos de los empresarios que le dieron dinero a Felipe Calderón Hinojosa expresan que lograron su cometido de impedirle el arribo a la Presidencia de México, pero reconocen que nunca tuvieron “un plan b” para gobernar. “Lo que pasa es que es el hampa de la política, es una oligarquía que pensó que le iba a ir mejor, pero no se puede vivir en el mundo de los carros blindados y guaruras”.
De tal forma, insistió en que la única forma de esto es que cambie la política económica porque los perjudicados por el neoliberalismo son muchos millones, pero los beneficiados son pocos y a ellos sí se les puede llamar por su nombre. Y uno de ellos es Roberto Hernández Ramírez, acusado por los diarios POR ESTO! de vínculos con el narcotráfico desde 1997.
López Obrador comentó cómo creció la fortuna de Hernández Ramírez en medio de una crisis económica que dejó al país en la ruina. “Keynes tiene una frase que dice que un buen banquero es el que en una crisis pierde todo como los demás, pero este Hernández es un bandido. Forma parte de esa oligarquía que en el porfiriato fueron como 300 y hoy son como 50”.
“Por eso la banda más peligrosa para el país es la que conforman Fox, Calderón, Salinas y Hernández Ramírez”, agregó. “Cualquier narcotraficante gana 25 mil millones de pesos con trabajo, pero estos tipos como Roberto Hernández Ramírez con un atraco se llevan miles de millones de pesos”.
Por eso insistió en que si evaluamos los primeros meses del gobierno usurpador no encontraremos nada positivo. Sólo se han dado aumentos de precios, la reforma a la Ley del ISSSTE, donde 2.5 millones de mexicanos se las verán negras; se regresaron las carreteras rescatadas por el Fobaproa a la iniciativa privada; se le entregó a Elba Esther Gordillo Morales la Secretaría de Educación Pública; en el tema de las pensiones hay mucha polémica y, además, nunca se había visto tanta violencia.
En el tema de la violencia y del narcotráfico, López Obrador dijo que el país ya se le descompuso al usurpador. Se cometió un grave error al enviar al Ejército a una lucha perdida, porque van a desgastar a la institución más importante del país. Nunca se creyó que se les iba a descomponer tanto el país, indicó.
También dijo que a la reforma a la Ley del ISSSTE no se le haya explicación. “Cualquier líder sindical no se atreve a agredir a su gremio, puede ser que no lo defienda, pero no lo agrede; pero con esta reforma es gravísimo lo que ocurre, porque la gente ya no se jubila con el ciento por ciento de su sueldo, sino sólo con la mitad. El Fobaproa fue un atraco, pero la gente no lo percibió así porque no fue directo; en cambio aquí son 2.5 millones de trabajadores los que están siendo perjudicados”, comentó.
El Periodista Menéndez Rodríguez intervino para recordar que sólo Gordillo Morales ha conseguido 12 años más de impunidad para seguir operando.
En el inicio del fraternal encuentro con el Director General de POR ESTO!, con quien lo unen estrechos lazos ideológicos fincados en la vida y obra de Benito Juárez García, López Obrador miró la portada de ayer del Diario de la Dignidad, Identidad y Soberanía y en especial la fotografía en la que aparecen Elba Esther Gordillo Morales y Felipe Calderón Hinojosa.
“Es el descaro, el cinismo. Pero además viven en otro mundo”, comentó. Y abundó: “Y además hoy se determinó la destrucción de las boletas del 2 de julio”.
Nuestro Director General trajo a colación la amenaza que pesa sobre Alejandro Patrón Laviada, alias “La Vaca”, hermano de Patricio, quien junto con su operador Délmer Mena Sosa, cacique de Panabá, fue sentenciado a muerte por alta traición a los cárteles de la droga.
López Obrador se despidió de POR ESTO! y de su Director General anticipando que el 2 de julio habrá sorpresas en el aniversario del fraude electoral y antes de que salieran de la Dirección General, “Tina Tuyub”, reventó tres bombas... yucatecas:
“Se terminó la campaña
Y hubieron muchos enojos
A Cholo se le cayó el pelo
Y se le saltaron más sus ojos”.
“Nadie se debe quedar
Este domingo acostado
El pueblo no va a dejar
Que haya una elección de Estado”.
“Con su discurso de hoy
Cholo se voló la barda
Por eso él va a ganar
Sí señor, ¡aunque les arda!”.
(Rafael Gómez Chi)
Radiografía de la dominación en México
Escrito por Enrique Pineda [1]
La ideología de en medio
En la primera parte de este texto, hemos postulado que en México vivimos la desintegració n y disputa de las clases dominantes, que tratan de construir una nueva hegemonía, con múltiples posiciones e intereses contradictorios al interior tanto de las facciones políticas como económicas. Sin embargo, a pesar del desorden en la batalla de arriba, el sistema político no ha colapsado, como en muchas experiencias de otros Estados-Nació n. Es el momento de mayor división entre los de arriba, pero eso no ocasiona el derrumbe del sistema político mexicano. El viejo régimen incorporó a nuevas facciones al Estado como mecanismo de estabilidad sistémica en un acuerdo cupular, permitiendo el reordenamiento de las elites dentro de un marco de reglas que aseguran la conducción dominante a pesar de sus diferencias. La reforma política permitió al sistema no derrumbarse, pero esto no es suficiente para mantener las estructuras de dominación en medio del reordenamiento de elite. Se evitó el desastre, a riesgo de incorporar nuevos elementos de inestabilidad para el sistema en su conjunto.
Toda dominación requiere de la imposición de una visión del mundo, y, en especial, de una ideología que mantenga el orden. En esta segunda parte del texto, sostendremos las siguientes hipótesis a) la dominación en México tiene uno de sus sostenes en la hegemonía de la democracia liberal que se ha convertido en una ideología dogmática -que incluso algunos llaman fundamentalismo liberal- b) que este marco ideológico es aceptado y reproducido tendencialmente por las clases medias mexicanas, instrumentalizadas por las clases dominantes por múltiples vías, entre ellas a través de la acción de un Estado que aún podemos considerar "fuerte" y que significan un enorme soporte a las relaciones de dominio; c) que el marco político de las clases dominantes – la democracia representativa- está empezando a agotarse como discurso e instrumento de subordinación. Como antes hicimos nos apoyaremos en un análisis del viraje y las mutaciones del viejo régimen a este nuevo periodo para contrastar los cambios y las nuevas relaciones de dominación en México.
I. La nueva ideología dominante.
El viejo régimen mexicano del siglo XX se sostenía en un fuerte discurso nacional popular que privilegiaba a los sectores populares como el centro de la atención estatal y creó un nacionalismo ligado a la imagen del régimen emanado de la revolución. El discurso dominante comenzó a mutar del nacionalismo revolucionario al discurso democrático-ciudadano.
Como hemos dicho, el reclamo de democratizació n del sistema venía de los movimientos antisistémicos, la izquierda política y de disidencias democratizadoras que durante más de tres décadas se enfrentaron a la hegemonía del partido-estado. El reclamo social generalizado de democratizació n fue instrumentalizado por las nuevas elites (la izquierda y la derecha institucionales) , para obligar al grupo hegemónico a incluirlos dentro del sistema. Se mediatizaron el impulso popular por reformas democráticas, la crítica académica e intelectual al autoritarismo del régimen y la presión internacional por la liberalización del sistema político mexicano. Esta enorme presión fue capitalizada para, en medio de un contexto de crisis e inestabilidad creciente, forzar al acuerdo al viejo régimen. Esta conducción de la "democratización" por arriba dio como resultado una "transición de terciopelo", o en otras palabras, un pacto de elites que reordenó los parámetros de reproducción política entre las facciones dominantes.
Prácticamente todas las elites asimilaron un discurso liberal democratizante frente a la desestructuración y erosión del viejo régimen. El nuevo consenso de todas las elites y facciones políticas es sin lugar a dudas el Estado democrático liberal y una institucionalidad acorde a dicho consenso. El pacto cupular es un consenso entre los grupos que representaban al viejo régimen y las nuevas elites incorporadas al Estado para abrir un acceso limitado al poder político [2] a niveles que no amenacen el proceso de acumulación capitalista, ni al sistema político-estatal que lo sostiene.
El pacto de las elites requiere de un correlato (la transición a la democracia) que le otorgue legitimidad y congruencia a la mutación del régimen y a la disputa abierta entre las facciones dominantes. El llamado consenso de Washington tiene así a su hermano gemelo en un consenso liberal sobre la llamada democracia representativa, ya que "la política liberal no le disputa ningún espacio a la economía liberal, solamente redistribuye el poder político entre diferentes facciones (...)que estarían de acuerdo en lo fundamental, que es el consenso sobre la pertinencia del capitalismo como sistema histórico y universal". [3]
La generalizació n del concepto de la democracia DENTRO de los parámetros del liberalismo vino acompañada de ciertas prenociones que se pretenden universalizables en todo el pensamiento político en México. El consenso liberal que viene de arriba hacia abajo como una imposición alienante está caracterizado por un gradualismo profundamente conservador, cuyo discurso habla de cambios pequeños pero paulatinos que nunca llegan a concretarse. El pensamiento dominante – el de las elites – adolece también de un fuerte evolucionismo, legitimador del sistema dominante, ya que argumenta que lo que tenemos hoy es siempre mejor de lo que teníamos ayer y por tanto, el mañana trascenderá lo que tenemos ahora; está basada en el viejo concepto de progreso, entendido como una mejoría acumulativa, prácticamente inevitable; se basa en un reformismo racional anclado dentro de los márgenes de una institucionalidad que permite la dominación de la elite, con constantes concesiones, aperturas y pequeñas transformaciones del sistema que orbitan alrededor de la acumulación capitalista y la dominación política de las elites sin llegar a tocarlas. De alguna forma se ha vuelto un pensamiento dogmático que discursivamente defiende que el tiempo y las pequeñas reformas graduales traerán invariablemente mayor bienestar a pesar de la contundente evidencia cotidiana que apunta en sentido contrario. Este marco liberal, trata de replicar como modelo a las "democracias consolidadas" , es decir a las democracias occidentales y a las procedimientos de occidente que de manera prácticamente unánime son consideradas los referentes por alcanzar como íconos universales de la democracia.
El correlato del gradualismo es también inmensamente tranquilizador, ya que a diferencia del pensamiento autoritario y dictatorial reconoce las deficiencias del sistema pero ofrece mecanismos institucionales que teóricamente lograrán el mejoramiento del sistema en su conjunto. Se asume el discurso de la participación ciudadana, como una concesión que permite encausar el descontento, incluyéndolo en los márgenes del sistema político, legitimando la distribución del poder establecido. El discurso liberal reconoce las imperfecciones del sistema pero habla de lograr los cambios para atenuar, disminuir e incluso – en un horizonte lejano- acabar con la injusticia, siempre, por supuesto dentro del sistema social, que debe ser preservado a toda costa para lograr esos bondadosos fines. Este discurso y su relato tranquilizador buscan entonces condenar, aislar, y en su caso, eliminar y prevenir cualquier sobresalto en el sistema. Es por tanto una ideología de la estabilidad, la institucionalidad y el reformismo para el cambio social, que inhibe y rechaza cualquier actitud que genere contradicción con el poder establecido y promueve y ordena la dominación a través de un pacto social que se basa en contener las conductas antisistémicas. Esto se logra en un estado de sumisión colectiva alrededor de la obediencia a la dominación porque se argumenta existen los canales para la transformació n de ella. Se logra además a través de la disciplina dentro del orden de la dominación, en beneficio de la estabilidad del Estado, supuesta garantía de los caminos institucionales para la transformació n del sistema. Por ello, se acude a un discurso que hace percibir como un peligro mortal todo ataque al orden establecido y quienes deciden criticar y oponerse a este orden liberal "democrático" son aislados, rechazados e incluso reprimidos por la fuerza. Marginar, aislar y volver periférico cualquier pensamiento y acción alternos al pensamiento y sistema dominantes es una constante en esta ideología que promueve el miedo al caos y la inseguridad para conservar el orden establecido. [4]
El triunfo del discurso ideológico de la dominación consiste en el vaciamiento total de la democracia, trastocada en ritual electoral de elites, en competencia por administrar eficazmente el Estado. La democracia termina como una técnica procedimental que otorga legitimidad a la dominación de las elites y sus facciones en disputa "racional". La atención de lo político se centra en un proceso para lograr acuerdos que garanticen la gobernabilidad del Estado. Las relaciones sociales de explotación, exclusión y dominio del capitalismo son temas menores, intranscendentes y hasta inexistentes para que la atención se enfoque en los conceptos del liberalismo político y la democracia representativa. Las relaciones de poder, hegemonía, control y represión de las elites políticas son un tema irrelevante en el inmenso teatro democrático cuya estelaridad la lleva hablar de mayorías, minorías, alternancias, estabilidad, elecciones, técnicas electorales, votos nulos, proporcionalidad, abstención, reformas, transparencia, instituciones democráticas. Volver central las técnicas procedimentales de la democracia liberal y presentarlas como el discurso UNICO sobre lo político y marginar y volver periférica la relación capital-trabajo y otras relaciones de dominación es el arte de concentrar toda la atención en el discurso mediático, gubernamental, academicista, "intelectual" , empresarial y hasta de la "sociedad civil" haciendo parecer a esta esfera como la definición de lo político, lo importante y lo relevante; en suma, centrando la atención de forma alienante en el discurso, la actividad y la ideología dominante, invisibilizando, despreciando, marginando todo el pensamiento, discurso y práctica que esté por fuera u oponiéndose a la esfera de la dominación.
El mayor éxito del poder y las relaciones de dominio es asegurar la obediencia a la dominación no por la vía de la fuerza, sino a través del consenso. El liberalismo político basado en la "democracia representativa" es el vehículo para acudir voluntariamente a la dominación dentro de una especie de corralito que encierra la acción legitima para el cambio social, aislando y condenando todo lo que quede fuera de éste. Pero aún más importante que aceptar la dominación es hacer creer que no existe alternativa alguna y que debemos orbitar dentro de los márgenes permisibles del liberalismo, la institucionalidad "democrática" y el Estado. Es decir, orbitar dentro de los márgenes de actuación acordados y permitidos por las clases dominantes. Por eso en el discurso, inclusive en el de la izquierda institucional, la democracia liberal se presenta como el fruto ineludible de la modernización y el progreso, como el mayor avance político en México, pero lo que es más importante: el UNICO posible. A cada falla evidente del sistema se grita de inmediato por una reforma, por nuevas reglas que desactiven, mediaticen y oculten lo más rápidamente los conflictos.
Es importante volver a decir que la democracia liberal en México es un pacto de elites que abre y reordena el poder de manera limitada, lo suficiente como para legitimar al sistema, pero no tanto como para poner en peligro al poder político y económico dominante. Esto es un consenso entre toda la clase política mexicana, incluyendo a la izquierda partidaria. Sin embargo, la división de la elite puede observarse en la diferencia que tienen sobre el rango de plusvalor que puede dársele como concesión a las clases populares. La izquierda partidaria postula que otorgar más concesiones a los de abajo – a través del Estado-, manteniendo de alguna forma la estructura dominante es más conveniente para todos (por el bien de todos, primero los pobres, lema del candidato Andrés Manuel López Obrador durante su campaña), tal y como lo demostraron las concesiones del viejo régimen que mantuvieron la estabilidad durante tanto tiempo. López Obrador, proveniente del viejo régimen priísta, sabe de las artes de la gobernabilidad, la estabilidad y las concesiones a los de abajo. El otro sector de elite- más radicalizado- sostiene dejar en el abandono total a las clases populares, con pequeños programas focalizados contra la pobreza, más acordes al neoliberalismo ortodoxo. En uno u otro caso, las estructuras de dominación se mantienen intactas y sólo un matiz sobre el papel regulador del Estado en su conducción de la dominación es la diferencia entre esas elites. El proceso electoral se basa entonces en elegir entre lo malo y lo menos malo, entre dominadores radicales y moderados, no entre dominación y liberación.[5]
El discurso de la democracia liberal requiere ser difundido a través de la ideología y la propaganda poniéndolos en circulación a través de todos los medios para generalizar su aceptación. La mutación del discurso de las elites encontró sendas capas dispuestas a atender a la ideología dominante y que son un pilar para mantener las relaciones de dominio en México.
II. La estabilidad de en medio.
El viejo régimen autoritario generó la estabilidad con las concesiones que otorgaba a las clases populares, incluyéndolas y a la vez subordinándolas. La estabilidad se construía también a través de la alianza con el poder económico "nativo" que creció sin parangón durante la larga hegemonía del régimen. Sin embargo, el crecimiento exitoso permitió que las capas medias de la sociedad también crecieran lentamente y lo que en un primer momento fueron concesiones sociales desde el Estado para asegurar la estabilidad, fueron luego vistas como derechos por respetar, en especial por las clases medias ascendentes que accedieron a la movilidad social, fundamentalmente a través de la educación.
La ola neoliberal ha desordenado la vieja estabilidad porque ha atacado las estructuras estatales y los mecanismos que permitían la movilidad social de las clases medias. Las enormes redes educativas, de servicios de salud, burocráticas, y de ciertas ramas estatales de producción que habían logrado certeza en sus derechos laborales respondieron frente al acoso, privatización y contracción del Estado y sus recursos. Otras capas de las clases medias veían con recelo la centralizació n del poder y el límite que imponía la hegemonía del viejo régimen que significaba la exclusión de estos sectores. Por último, las consecutivas crisis económicas de las décadas de los 70 y los 80 terminaron por minar algo de la certeza económica con que vivían las clases medias. Lentamente, estos factores fueron erosionando la legitimidad del régimen frente a los ojos clasemedieros y con ello, las nuevas elites en ascenso (la izquierda y derechas institucionales) fueron ganando simpatías.
Por ello, el discurso liberal tuvo enorme aceptación en el vasto y heterogéneo conglomerado social que son las clases medias mexicanas. La libertad de pensamiento, de expresión y la libertad política fueron exigencias de la elite de izquierda en ascenso. Estas demandas eran compartidas por la derecha, sumando a ellas la libertad de mercado, de competencia y del pequeño empresario. El malestar social por la conducción autoritaria del viejo régimen y sus errores económicos fueron capitalizados por estas facciones en ascenso. Así, poco a poco, lo viejo era representado por el régimen burocrático que gobernó 70 años a la nación, y lo nuevo, era el discurso democratizador de las nuevas facciones mucho más ligado a las clases medias, generalmente "ilustradas" sobre sus derechos.
Tendencialmente, las clases medias se sintieron identificadas con los dos nuevos grupos de elite que representan, de alguna forma, la modernización y aceptaron las coordenadas del discurso liberal por la posición en la pirámide de la dominación que les otorga cierto nivel de vida relativamente "privilegiado" . Los sectores medios, que son los cuadros con algún tipo de capacitación, especializació n y educación en el trabajo, reciben concesiones que los articulan alrededor del modelo de dominación esencialmente a través de cuatro elementos: el acceso al consumo suntuario (aunque sea a pequeña escala); el acceso a la información, la educación, el entretenimiento y el esparcimiento; el acceso a la pequeña propiedad –incluyendo la microempresa [6]- y en su caso, el acceso al crédito. Estos elementos les permiten a las clases medias emular a las elites dominantes y su estilo de vida, con ciertas conductas imitativas que intentan replicar la condición de los grupos que están más arriba en la escala social. [7]
A pesar de que enormes segmentos mayoritarios de las clases medias oscilan entre la indeferencia, la despolitización, el consumismo, la indolencia y hasta el esoterismo y la autoayuda, ciertamente las clases medias significan una opinión pública poderosa por su acceso a la información y por su capacidad de incidir en numerosas redes sociales. [8] Es por ello que tienen un poco más de poder que los de abajo, subordinados por completo en las esferas de poder y de reproducción económica y peor aún, excluidos de ellas por completo, arrojados a una situación de indefensión y precariedad insoportable.
Sin embargo, el modelo económico y las fuertes políticas de ajuste afectaron de manera heterogénea a las clases medias. Para unas, significaron mayores oportunidades de éxito económico, y culturalmente, representaron el acceso a los símbolos del status globalizado. Las clases medias ascendentes beneficiadas por el modelo quieren seguir escalando y cualquier amenaza de zozobra para su calidad de vida implica un enemigo a enfrentar, con todas sus capacidades de movilidad social. Esto las hace profundamente conservadoras.
Por otro lado, las clases medias pauperizadas o al menos afectadas por el modelo, perciben a las políticas de contracción estatal como una intrusión en su nivel de vida alcanzado. Estas capas desean mantener y preservar los derechos consagrados y cualquier gobierno que afecte aún más lo que han logrado, implica un enemigo a enfrentar con todas sus capacidades de movilidad social. Esto las hace profundamente reactivas.
Las primeras, han sido instrumentalizadas en el reciente proceso electoral a través del discurso de la derecha y su esfuerzo por demonizar a la izquierda institucional acusándola de poder destruir, afectar o al menos amenazar su status y sus logros. Las segundas, fueron movilizadas por el discurso –en ocasiones nostálgico- de la izquierda partidaria que ofreció proteger los erosionados derechos y aún más, reestablecerlos, ofreciendo discursivamente el regreso del Estado de bienestar con las implicaciones simbólicas que este significó para los cuadros medios del sistema: estabilidad, ascenso, movilidad y un horizonte de éxito.
Su carácter tendencialmente conservador o reactivo hace que los parámetros de la democracia liberal sean percibidos como el campo ideal para la defensa de los intereses de estas capas sociales: primero para los que no desean mayores cambios, defendiendo su posición a través del apoyo al status quo y al sistema en general; para los otros, que perciben como necesarias transformaciones suficientemente grandes para lograr mejores condiciones de justicia, pero suficientemente pequeñas para no poner aún más en riesgo su posición social. Ciertamente existe, por otro lado, una franja minoritaria de clases medias radicalizadas hacia la izquierda, organizadas en una pléyade de organismos civiles, no gubernamentales y colectivos, pero su enorme fragmentación ha impedido que sean un actor político permanente y de ellas hablaremos más tarde.
Las consecutivas reformas en la esfera política y administrativa del Estado son concesiones permisibles para la dominación y son percibidas como un avance hacia la "consolidació n democrática", como ese lento e hipotético avance hacia una sociedad justa. Estas reformas son suficientes para las clases medias que perciben como EL problema a lo concerniente a la esfera del poder político y por su condición en la pirámide social, omiten, relegan, excluyen, olvidan o consideran secundarias las relaciones económicas estructurales de dominio o incluso las justifican y las racionalizan como el único campo de lo posible. Las reformas políticas para las clases medias son suficientes y por eso el liberalismo político aparece como una ideología ad hoc y la democracia liberal como el vehículo perfectible para el cambio, porque para muchos de estas capas sociales el sistema sólo necesita un ajuste, a veces más hondo, a veces sólo de la orientación de políticas públicas, permitiendo la participación –aunque sea marginal- en el poder estatal y sus decisiones.
Las clases medias son las más afectadas por la individualizació n en los esquemas de reproducción del trabajo [9] y de la apropiación del territorio en la modernidad globalizada. Los desarrollos urbanos clasemedieros tienden a segmentar e individualizar las identidades, desgarrando cualquier posibilidad colectivista, comunitaria o incluso barrial. Por el otro lado, el nivel de remuneración les permite a las clases medias sobrevivir "por si mismas" sin necesidad de las redes de cooperación, defensa y sobrevivencia que utilizan los de abajo. Estas condiciones estructurales permiten la fácil fragmentación de las clases medias y que el discurso liberal proyectado hacia el individuo como unidad política preferente tenga eco exitoso en estas capas sociales, con una enorme seducción del individualismo y el consumismo.
Por otro lado, a pesar de la contracción del Estado en la mayoría de sus funciones sociales y reguladoras, así como de la ola privatizadora de la década de los 80 y 90, podemos afirmar que la red estatal de gobierno, burocracia y servicios estatales en México, sigue siendo inmensa. De ella dependen sendas capas de las clases medias que aún ven en el Estado su forma de subsistencia. Es, a pesar de la debacle estatal, un Estado relativamente "fuerte" de cuyos recursos dependen enormes capas poblacionales tanto de las clases medias como de clases bajas. [10]
Las clases medias, generalmente ilustradas y con acceso a numerosos bienes informativos tienen una influencia determinante proveniente de los medios de comunicación y la academia. Esta mediatización generalizada, se logra esencialmente a través de los medios de comunicación masivos: locutores, conductores, analistas, columnistas, articulistas, intelectuales y académicos replican, reproducen y difunden la ideología liberal y sus parámetros como límites sociales de lo legítimo y de lo correcto. La gobernabilidad ordenada como imaginario ideal de la paz social se difunde y se replica. El estado de derecho y las instituciones como marco para resolver la conflictividad social se vuelve el único imaginable. La representació n política a través de los partidos y los márgenes de participación permisibles por ellos se vuelve el único campo legítimo, la única definición política, es más, la única existente. Se va formando así un consenso sobre la ideología del orden establecido.
Se condena cualquier radicalidad y cualquier pensamiento fuera de los límites impuestos por la ideología dominante. Se condena cualquier "exceso" que rompa con la "normalidad democrática", considerándolas formas de oposición ilegítimas, irresponsables e incluso inmorales. Las clases medias conservadoras sienten repulsión e incomprensión con las resistencias que desde abajo gritan, se mueven y piensan por fuera de esta aparente normalidad institucional. Las clases medias reactivas, coincidentes con la izquierda, pueden simpatizar con los de abajo, pero condenan las luchas, las estrategias y las tácticas llevadas al límite porque sienten que existen otros caminos para la solución de los conflictos. Se constituye entonces una energía enorme por conservar a las luchas y los conflictos en el centro de la estabilidad sistémica, ahí donde pueden expresarse y decir lo que quieran, siempre y cuando actúen sistémicamente, orbitando alrededor de la dominación. Es la ideología del centro liberal que como nueva ideología "única" se convierte en el pensamiento dominante.
Las clases medias son vitales para alcanzar el consenso mayoritario sobre los márgenes de lo legítimo del sistema ya que "el énfasis se desplaza hacia la construcción de un nuevo consenso, no un consenso que cubrirá a todos, sino un consenso entre la mayoría moral responsable. La competencia política se centra cada vez más en la pretensión de hablar en nombre de esa mayoría" [11]. Así, la batalla por la opinión pública se vuelve centralísima, porque las reglas de la democracia representativa le otorgan una preferencia a este tipo de mayorías: a una democracia teóricamente armoniosa donde no existe antagonismo sino pluralidad, y donde los cambios se logran no a través de la lucha, sino mediante el rechazo de ella, a través de el acuerdo en donde todos los problemas se resuelven por medio de la buena comunicación.
Los medios de comunicación por ello y especialmente en el más reciente proceso electoral, se volvieron la verdadera arena de la disputa. Se gobierna y se logra el consenso mayoritario liberal con, por y a través de los medios masivos. La izquierda institucional reconoce estos parámetros y sabe que es en ellos y dentro de ellos donde está la disputa de la elite y a ella se ha sumado, fortaleciendo el coro liberal por mayorías gradualistas, responsables e institucionales. Por eso, mientras por un lado la izquierda partidaria se autoflagela como el mártir crucificado por los medios y por la derecha, por otra parte sabe que hoy lo político se decide desde los medios y por eso fue que destinó millonarios recursos en los medios masivos de comunicación (por encima de la derecha panista) en el pasado proceso electoral (383 millones de pesos)[12] . Concientes de ganar a las mayorías de centro, el candidato de la izquierda partidaria gobernó la Ciudad de México desde los medios y su conferencia de prensa matutina diaria, que le permitió saltar hacia esa dichosa opinión pública durante más de 5 años de presencia mediática. López Obrador organizó un electorado mayoritario de centro (responsable, moderado, gradualista) que vio con muy malos ojos su posterior radicalizació n verbal y en especial, su acción movilizadora en las calles. El discurso del jefe de gobierno y después candidato se sumó a las voces dentro de los márgenes del discurso dominante donde el presidente habla de gobernabilidad, el Congreso de diálogo y construcción de acuerdos, el Instituto Federal Electoral de democracia e institucionalidad; los jueces y jefes policiacos de estado de derecho; los partidos de competencia electoral; los gobernadores de progreso; los medios de comunicación de aplicación de la ley; los intelectuales de reformas y las organizaciones no gubernamentales de participación ciudadana e incidencia.
El consenso por donde se mueve lo político es claro: la autorreferencialida d del poder y SU democracia consolidada, esa democracia de pocos, con pocos y para pocos[13] cuyo discurso potencialmente elimina al mundo de los de abajo. No los vean, nos los oigan, no existen, parece decir el discurso de la elite y cuando los de abajo logran destruir la ficción de la esfera única de los de arriba, colándose con su lucha y su radicalidad en el mundo y medios de arriba, enseguida, toda la energía del sistema dominante se centra en aislarlos, marginarlos, regresarlos al mundo de la invisibilidad mediática y fuera de los ojos de las mayorías responsables y gradualistas.
La adhesión activa o pasiva de la mayoría de las clases medias al consenso sistémico es uno de los soportes de las estructuras de dominación en México, a ese sistema de pensamiento, a esa relación de poder que combina cohersión y consenso, una relación que tanto los gobernantes como la mayoría de los gobernados aceptan como legítima a través del derecho, los medios, la academia y la inercia de un Estado relativamente estable durante todo el siglo XX.
III. el lento ocaso de la democracia liberal.
Sin embargo, la ficción de la democracia liberal se desmorona, aunque sea lentamente, del imaginario colectivo. Las contradicciones entre discurso y realidad se vuelven evidentes. La democracia liberal ha quedado atrapada entre dos fuerzas contradictorias que la comprimen. La primera de ellas es el pacto de elites para la transición democrática. Este pacto- del cual hemos hablado- permitió la reforma y redistribució n del poder entre las elites pero no significó una reforma estructural del Estado, insuficiente incluso dentro de los parámetros del liberalismo político. Así, muchas de las estructuras del Estado –a pesar de las reformas neoliberales– no han sufrido modificaciones sustantivas. Los sistemas de justicia, de seguridad, policiales, de participación política, son en buena medida las estructuras del viejo régimen. La vieja institucionalidad persiste además en la consecutiva exclusión de las demandas sociales y de vehículos para ser adaptadas al sistema. El pacto de elite reordenó el poder y la disputa arriba, pero dejó prácticamente intactas las estructuras de funcionamiento del sistema. Esto es sumamente disfuncional. La percepción generalizada – como en muchas otros "advenimientos" de la democracia" – es que poco o nada ha cambiado, por lo que esta democracia se considera un tanto inútil. El consenso de los límites del centro liberal ha hecho que todos los partidos políticos sean percibidos como idénticos, o como pequeños matices de una matriz insuficiente y deficiente para el cambio social sólo diferenciadas mediáticamente como mercancías y productos electorales en el mercado de las ofertas partidarias.
Todos los mecanismos institucionales han fracasado para canalizar las necesidades sociales. Los diálogos de los Gobiernos Federales con los tres movimientos- rebeliones sociales más importantes en la última década fueron traicionados. Los diálogos de San Andrés, y el diálogo en el Congreso del EZLN, los diálogos de la rectoría en el movimiento universitario 99-2000 y el diálogo entre la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca y la Secretaría de Gobernación fracasaron estrepitosamente. Incluso el efímero movimiento campesino "El Campo no aguanta más", que logró un acuerdo con el gobierno foxista, fue sorteado por el régimen. En cada uno de ellos la fuerza de la rebelión-movimiento obligó al poder a la negociación, pero en cada uno, el diálogo fue roto, sorteado, o los acuerdos incumplidos para luego iniciar la solución represiva. Debido a ello, sendas capas de los movimientos de abajo ven con recelo y desconfianza cualquier pacto arriba. Hay aquí una primera grieta en el pensamiento dominante.
Es también el caso en el poder Judicial. La corte permitió la extradición a todas luces ilegal de los vascos presos en México; fueron los tribunales quienes avalaron las enormes inconsistencias del proceso electoral reciente; fue la corte quien desechó las controversias constitucionales contra la reforma indígena espuria que fue rechazada por los pueblos indios y el EZLN; fue la corte quien concedió la razón a favor de la propiedad privada y en contra de la propiedad social en el caso de la Cooperativa de refrescos Pascual Boing. Han sido los sistemas judiciales los que permiten que centenares de presos políticos continúen en la cárcel (como en Atenco o Oaxaca), claramente amafiados con el poder político y sus intereses. Han sido los tribunales los que permiten la impunidad de gobernadores aliados a la pederastía, al narcotráfico y a la represión con enormes violaciones a los derechos humanos. Son las cortes quienes han decidido poner todos los obstáculos para el castigo para los llamados "crímenes del pasado", es decir, la tortura, las desapariciones y los asesinatos cometidos en el viejo régimen. El sistema jurídico en México – ineficaz, corrupto, decadente- se está cerrando como vía de defensa y por tanto los canales para orientar la ira, el descontento y la injusticia empiezan a desbordarse, encontrando cerradas las vías legales del derecho.
La "democracia" mexicana y la "pluralidad" del Congreso permitieron en los últimos seis años la aprobación de la Ley de Biodiversidad que permite la invasión transgénica en nuestro país; la llamada Ley Monsanto incluyó la votación aprobatoria de la izquierda partidaria. El Congreso en su conjunto aprobó una simulación de ley de derechos y cultura indígenas, -básicamente una escenografía- que no reconoce de forma verdadera a lo plasmado en los Acuerdos de San Andrés, echando por la borda las demandas del movimiento indígena y los acuerdos con el EZLN (de igual forma, la izquierda partidaria votó a favor de esa ley espuria). Se aprobó también la llamada Ley Televisa que favorece la monopolizació n de los medios de comunicación, y castiga y restringe a radios comunitarias, y frecuencias alternativas. Una vez más la izquierda partidaria votó a favor de dicha ley en la cámara baja para luego pedir disculpas públicas y votar en contra en la cámara alta. La ley fue aprobada de todas formas. Se aprobaron además las reformas al sistema de pensiones con las modificaciones al Seguro Social, sumándose a la línea neoliberal sobre el tema de jubilaciones y pensiones de un sector importante de trabajadores; se aprobó la Ley de Seguridad Nacional, funcional a los intereses estadounidenses en su control territorial de América del Norte. Las principales batallas legislativas se han perdido y mientras ong´s, partidos e intelectuales hablan de cabildeo e incidencia en las reformas a través de la participación ciudadana, a la Cámara de representantes llegan los cabilderos de las empresas para asegurar la reproducción económica del sistema, generando algunos escándalos por los sobornos contra las leyes impositivas al tabaco y al alcohol. Esto no ha pasado desapercibido por una parte de los movimientos y aunque en menor medida, por una parte de la opinión pública que desaprueba la forma de desempeño de esta representació n. El congreso tiene las más bajas calificaciones en la opinión pública. Una a una, se han perdido la mayoría de las batallas legislativas. La clase política está asfixiando sus propios vehículos para la canalización de las demandas sociales.
Los gobiernos estatales, involucrados en escándalos de corrupción, narcotráfico, desvío de recursos y corrupción siguen funcionando en la descomposició n de las estructuras de gobierno, en un proceso de corrupción de arriba hacia abajo. La descomposició n y crisis al interior de todos los partidos políticos y sus facciones en disputa es clara, pública y muy profunda. La disputa de arriba, contradice el discurso dominante hasta el ridículo.
Pero la otra fuerza indiscutible que comprime a esta democracia es la realidad cotidiana devastadora: la migración, el narcotráfico, la delincuencia y la inseguridad sí han hecho mella en la percepción sobre el sistema político en vastos sectores sociales, especialmente por el papel de los medios de comunicación. La sensación de desamparo, descontrol y desbordamiento es creciente. Por otro lado, la precariedad, el desempleo, la superexplotación y la devastación ambiental que es sufrida por ciertas capas sociales hacer ver como una caricatura a la democracia liberal. El reciente resultado del proceso electoral puso en cuestión –al menos en una franja social- a las instituciones de la democracia representativa y electoral, últimas instancias que recibían la confianza de la población en general.
El desencantamiento y desilusión por la democracia mexicana es progresiva, aunque los lazos de la dominación sean aún fuertes y no hayan colapsado.
Postulamos que la disputa de arriba se ha intensificado, conviviendo distintas matrices de dominación en batalla por una nueva hegemonía que no permitirá grandes reformas al sistema político –incluso dentro de los parámetros permisibles de la democracia liberal- además de que el pacto de elites que había permitido recibir oxígeno al sistema en los últimos 10 años, se ha erosionado y empieza a debilitarse. Las facciones en disputa sobrepasarán y rebasarán sus propias reglas cada vez más en la búsqueda de consolidarse en el poder. Cabe preguntarse si esta disputa habrá de pulverizar a las clases políticas dominantes en innumerables islotes o seguirá la articulación polarizada en polos que hasta ahora hemos visto. En cualquier caso, la democracia liberal y sus márgenes son el campo esencial de batalla de los de arriba y ésta es sumamente funcional al modelo económico. No habrá consolidación ni reformas sustantivas de la democracia mientras las facciones en disputa no entren en acuerdo. De ser esto así, los frágiles límites de la democracia existente serán desbordados o tendrán que ser controlados por la vía de la fuerza.
Estas "imperfecciones" del sistema suelen ser explicadas por los defensores de la democracia liberal como fallas originadas por la juventud de la democracia mexicana. Suele explicarse también como una transición democrática inacabada. Incluso, una cierta explicación racista sale a flote con el argumento de que es la cultura mexicana, el pasado prehispánico o la inercia del viejo régimen lo que nos impide "consolidar "nuestra naciente democracia.
El discurso dominante pide la calma, para lograr en ese lento proceso gradual, la consolidación democrática con nuevas reformas al poder político. Se buscan las explicaciones de los desajustes en la democracia en una mala o desviada aplicación de la modernización democrática. El discurso e ideología liberal sigue hablando de los modelos de democracia basada en la representació n como el UNICO camino a seguir. Y la izquierda partidaria y sus seguidores hablan de los enormes avances políticos en México y de buscar nuevas pasos en esa construcción hipotética del perfeccionamiento democrático. No se sabe a qué democracia se refieren ni a qué modelo persiguen. ¿a la democracia argentina? Aquella que permitió el saqueo menemista, el colapso de la economía, el fraude descomunal o el asesinato de dos piqueteros en plena calle en la periferia de Buenos Aires. ¿a la democracia chilena? Aquella que mantiene por fuera de la representació n en el congreso al partido comunista chileno con las viejas reglas de la dictadura o persigue como terroristas al digno pueblo indígena mapuche con centenares de presos políticos, o aprueba el ALCA, eso si, desde una presidencia de "izquierda". ¿la colombiana? Aquella que permite el terrorismo de estado, la paramilitarizació n como política de gobierno y la represión como forma de vida cotidiana, así como miles de muertos de los movimientos sociales asociados a la izquierda. ¿la brasileña? Aquella que permite que se gobierne desde la izquierda para contener la reforma agraria a pesar del enorme movimiento que la exige y se mantienen las políticas del FMI y del Banco Mundial, eso sí, desde una presidencia de "izquierda". ¿la ecuatoriana? Aquella democracia que puede ser traicionada a pesar de las rebeliones y del enorme movimiento indígena como cuando Lucio Gutiérrez viró al neoliberalismo traicionando a quien había jurado representar? . ¿las democracias centroamericanas? Aquellas que han permitido el incumplimiento de los acuerdos de paz y el mantenimiento de la violencia cotidiana. ¿de qué democracias nos habla el discurso dominante en México?
Por supuesto la respuesta para todo ello de columnistas, articulistas, académicos e intelectuales o miembros destacados de "la sociedad civil" mexicanos es la supuesta matriz cultural populista en el continente, que no permite avanzar hacia las racionales, moderadas, graduales y consolidadas democracias occidentales. O la corrupción "inherente" a la cultura latinoamericana o el autoritarismo, fruto de una "cultura vertical latina".
Pero el discurso e ideología dominantes ocultan lo necesario sobre aquellas democracias avanzadas. Oculta el terrorismo de estado y las violaciones a los derechos humanos en el conflicto vasco de la "democracia española". Olvida la muerte de un joven de 20 años llamado Carlo Giulianni en mitad de las calles de Génova en Italia; olvida que en 1994 se procesó a dos tercios del parlamento italiano por corrupción pero la institución siguió incólume[14] ; oculta los violentos desalojos de los centros sociales, la fuerte represión policiaca y las aprensiones a anarquistas; relega las mentiras para acudir a la guerra, todo ello permitido por la democracia "a la italiana". No importan los dos jóvenes franceses muertos al huir de las policías en la periferia parisina, las declaraciones clasistas y racistas del gobierno francés que provocaron la ira y la revuelta de miles de jóvenes y el torcimiento de la ley para imponer la represión, la mano dura y el mensaje de orden a toda costa contra esa rebelión que ellos mismos desataron; la democracia francesa avanzada que permite propuestas como la ley de primer empleo, una vuelta a las condiciones de trabajo del siglo XIX para los jóvenes trabajadores. El correlato sobre las democracias consolidadas invisibiliza la represión al movimiento minero en los años 80 en Gran Bretaña, una suerte de paradigma del reordenamiento de la relación capital-trabajo en el mundo con enormes dosis represivas, o la manipulación de la ley para buscar culpables y terroristas en el conflicto irlandés, o la manipulación de la ley para dejar libre a Pinochet por razones humanitarias o las mentiras para ir a la guerra contra Irak.
Siempre quedará Estados Unidos y su perfecta democracia occidental, ejemplo de la modernidad capitalista como mejor demostración de lo posible en las democracias representativas. La democracia que permitió el fraude de Enron, o el estado de sitio en plenas calles de Seattle en las protestas contra la Organización Mundial de Comercio. La democracia que permite modificaciones constitucionales que legalizan el espionaje a sus propios ciudadanos o la tortura como método legítimo contra el "terrorismo" . La democracia consolidada del fraude de Florida y la representatividad del presidente de Estados Unidos que obtuvo menos votos que su más cercano contrincante. La democracia representativa que permite que la guerra continúe a pesar de que el 70% de sus representados no desea que continúe.
Toda la estructura y armazón de legitimidad en la democracia liberal en México está basada en la representació n. Hasta ahora, dicha legitimidad había sido sostenida por el correlato del avance gradual en las representaciones políticas supuestamente plurales. El reciente proceso electoral demostró la fragilidad de dicha legitimidad. La falta de representació n "legítima", e incluso la sospecha sobre ella, hace desmoronar el enorme castillo de naipes que es la democracia liberal. [15]El aparato de dominación, desnudo de sus vestimentas democráticas, fue visible –aunque fuera efímeramente- como lo que es: una compleja estructura de relaciones dominantes de poder y dinero y de numerosos mecanismos de subordinación, cooptación, control, alienación, propaganda, represión y violencia que aseguran la dominación de las elites y de sus facciones político-económicas.
La división teórica entre democracia representativa y participativa sólo favorece funcionalmente a la dominación. Su legitimidad se basa en dicha división. Como si el gobierno del pueblo pudiera cumplirse con la representació n, como primer paso hacia una hipotética y futura democracia participativa. Si la democracia no es del(os) pueblo(s), entonces no es democracia y cualquier teoría o discurso emancipatorio tendría que cuestionar a la representatividad como el vehículo posible y supuestamente suficiente y pertinente para la construcción de la democracia. Pero además, cualquier política y práctica emancipatoria o liberadora (y por tanto ligada un horizonte de izquierda) debería al menos cuestionar al capitalismo como forma sistémica, al Estado como forma organizativa del poder y como monopolio de la decisión así como al Estado en su forma liberal como máximo posible para la organización democrática, basada SOLO en la representació n, cuando esta no es sinónimo, ni de lejos, de la democracia. [16]
¿Estamos diciendo que la lucha por la democracia en México fue y es una pérdida de tiempo, una desorientació n estratégica de la izquierda? ¿Qué los cientos de muertos por representaciones efectivas murieron equivocados? ¿ que las mayores libertades de expresión que se viven en México son sólo un espejismo? Nada de eso. Lo que estamos postulando es que el discurso e ideología liberales mediatizaron, capitalizaron e instrumentalizaron la lucha por la democracia, y hoy esa democracia es funcionalmente simbiótica a la dominación, siendo hoy una parte indispensable de su esencia. Y cada vez más ese discurso es y será contradictorio con las enormes fuerzas centrífugas del capitalismo y sus efectos desintegradores así como de las fuerzas de las elites y facciones en disputa por una nueva hegemonía. Para desarticular la dominación en México es indispensable deshacerse y desaprender las prenociones, mitos y dogmas de su ideología y de su discurso y por tanto, no poner nuestra energía y nuestro esfuerzo en una estrategia absurda de perfeccionamiento gradualista de la democracia existente. Desprenderse de los caminos que impone la dominación para el cambio será una fractura en la estructura de la dominación en México.
Ese correlato tiene su peor fractura no en otra teoría, ni en otro discurso, ni en otra ideología. Su peor fractura es la rebeldía de los movimientos antisistémicos en México que se niegan a sujetarse a los estrechos márgenes del liberalismo y de su democracia de pocos, con pocos y para pocos. La mayor fisura en el pensamiento dominante es una práctica o mejor dicho muchas prácticas de resistencia, dignidad y rebeldía que lentamente se tejen a lo largo y ancho de todo el país. Son las resistencias de abajo y a la izquierda, las que abren una fisura en el muro de consenso, dominación, estabilidad y cohersión en la escenografía del teatro democrático. Ensanchar esa(s) fisura(s) es nuestra tarea más urgente y es donde muchos hemos decidido encausar toda nuestra energía. Es abajo y a la izquierda – por fuera y en contra de los parámetros de la dominación- donde se encuentran las alternativas, donde existe la posibilidad emancipatoria y donde podemos aspirar y luchar por la construcción de una democracia verdadera en un horizonte por fuera y más allá del capitalismo y del sistema político que lo sostiene.
Enero 2007.
[1] Enrique Pineda es egresado de la carrera de sociología, integrante de jóvenes en resistencia alternativa. organización adherente a la Sexta Declaración de la Selva Lacandona e integrante de la Otra Campaña iniciativa del EZLN.
[2] Este desarrollo está basado en las tesis de Immanuel Wallerstein elaboradas en "Después del Liberalismo" .
[3] Dávalos Pablo. "Movimientos Sociales y razón Liberal: los límites de la Historia". Pag. 305 en OSAL no 20.
[4] Puede verse más sobre esto en "El pensamiento sistémico" de Marcos Roitman Rosenmann.
[5] Es curioso que el propio Andrés Manuel López Obrador haya definido la lucha poselectoral no entre izquierda y derecha sino entre liberales y conservadores: " Ya son dos polos, como en la historia de México: liberales y conservadores. Y está muy definido como será la vida política del país en dos bloques"
[6] El porcentaje del la población empleada en "micronegocios" es de 40.9 de la población total económicamente activa. A pesar de que muchos de ellos son mecanismos de sobrevivencia de las clases bajas o bien implica ser empleados en microempresas, una buena parte de este conglomerado es parte de la clase media.
[7] Algunos elementos sobre las clases medias están desarrollados en "La Sociedad Excluyente: La Argentina bajo el signo del liberalismo" de Maristella Svampa o en el artículo de Marcelo Colussi: "Las clases medias son irremediablemente estúpidas en política" .
[8] A pesar de su lenta y paulatina contracción las clases medias representan aún el 34 % del total de la población, aunque a inicios de la década de los 80 representaban poco más del 40 %. Ver ¿desaparece la clase media en méxico? De Luis Huesca.
[9] El porcentaje del sector comercio y servicios representa en México el 59.2 de la población económicamente activa. La terciarizació n como forma de ordenamiento del trabajo, puede sugerirse como hipótesis de la fragmentación, pulverización y dispersión de formas de resistencia a la explotación en este segmento poblacional.
[10] Sólo el Gobierno del Distrito Federal cuenta con 263 mil trabajadores, prácticamente una ciudad entera de trabajadores. El cálculo general de derechohabientes en el sector público (a través de los servicios de salud para trabajadores del Estado -ISSSTE y sus familiares es de 10,462 703 personas). El cálculo de erogación para servicios personales significó en 2003 el 46 % del presupuesto general del Estado, un 16.4% del PIB mexicano. El gasto gubernamental total para ese año representó el 23.1 del total de la economía. Para 2006 el gasto gubernamental representó el 18.7 del PIB.
[11] Holloway, John. Zapata en Wall Street. Pag. 47
[12] Unos 34 millones de dólares. El Partido Acción Nacional habría gastado 257.8 millones de pesos ( 24 millones de dólares) y el PRI habría gastado 444.8 millones de pesos (unos 43 millones de dólares). Milenio 17 de enero. Pag. 04.
[13] Recordando la frase de Pablo González Casanova.
[14] Roitman Rosenmann Marcos. "Democracia y ciudadanía civil". Pag 331. En OSAL no 20.
[15] El problema es que frente a la caída de la ideología dominante no existe una percepción generalizada sobre las alternativas. Para muestra, una carta de una lectora al diario la Jornada después del fraude electoral: " me siento tan defraudada, impotente, desanimada y desesperada. (…) ¿volver a empezar, transformar las instituciones, replantear al país y su rumbo? Por donde empezar tu y yo ciudadano ¿qué hacemos?.
[16] Puede verse un desarrollo interesante sobre los límites de la representació n, en "crisis de la democracia electoral" de Paulina Fernández Christlieb
jueves, mayo 17, 2007
Resistencia Creativa invita a un Acto de Resistencia nunca antes visto.
La acción de resistencia para este domingo 20 de mayo es de gran importancia, estará encabezada por Jesusa Rodríguez y Gerardo Fernández Noroña, no te la puedes perder. La invitación es la siguiente:
Resistencia Creativa invita a un Acto de Resistencia nunca antes visto.
Invitamos a los ciudadanos en general a participar en la Asamblea Dominical de la Resistencia Creativa este domingo 20 de Mayo a las 11:00 hrs . en el Hemiciclo a Juárez.
En esta ocasión organizaremos conjuntamente las comisiones para las actividades que se llevarán a cabo en la "Exhibición del fraude" el día 30 de junio, posteriormente tendremos un Acto de Resistencia nunca antes visto contra la "Ley Televisa", transmitiremos a todo el país nuestra acción de resistencia y permaneceremos vigilantes de la resolución de la Suprema Corte. Para este acto se convoca a todos los resistentes acudir a la Asamblea disfrazados de televisores con cajas de cartón o de acuerdo a la creatividad de cada quien.
¡Es muy importante tu participación!
¡Va a ser una gran experiencia!
http://resistenciacreativadf.blogspot.com
El hampa no nos mata, son paramilitares golpistas enviados desde Colombia
Esta es la insólita entrevista que publica hoy El Mundo:
La organización Prevención Popular entregó un informe al Ministerio del Interior y Justicia para que se investigue la presencia en el país de un grupo élite, conformado por 200 paramilitares que llegaron desde Colombia para ejecutar un plan desestabilizador basado en el financiamiento a bandas delictivas que cometerían asesinatos y colocarían artefactos explosivos en sitios estratégicos.
El informe fue entregado en el ministerio por el dirigente social Gerson Pérez, quien advirtió que los paramilitares son los autores intelectuales y materiales de muchos de los crímenes que son cometidos los fines de semana en Caracas. Pérez detalló al vespertino El Mundo algunas de las acciones que están ejecutando estos ciudadanos colombianos, quienes ya están identificados y además son investigados.
"Se trata de un plan denominado "Tumbar en Silencio". Para los colombianos la palabra tumbar quiere decir asesinar. Estamos hablando de un grupo de sicarios que buscan a víctimas que tienen prominencia, de tal manera que su muerte cause conmoción nacional. Las muertes de taxistas, motorizados, niños, amas de casa y gente inocente no son casualidad, forman parte de este plan".
-¿Cuál es el objetivo principal de estos paramilitares?
–Romper el hilo constitucional porque son enemigos de la democracia. También buscan abultar las cifras de mortalidad, colapsar los cuerpos de investigación policial para dar la sensación de impunidad. Están metidos en zonas populares y los hemos identificado en barrios de Petare, Gramovén, Magallanes de Catia, Cota 905, El Valle, Guanábano y Las Adjuntas. También tenemos información sobre acciones cometidas en la ciudad de Maracay y la población de Mariara en Carabobo, Cartanal en Miranda, y el barrio Aeropuerto en Vargas.
-¿Si están identificados por qué no son detenidos por la policía?
–El plan está develado y los autores materiales e intelectuales están parcialmente identificados. A través de Prevención Popular queremos alertar para que los vecinos actúen mediante inteligencia social. Sabemos que son 200 paramilitares y que entre ellos hay bastantes mujeres que se encargan de seducir a sujetos en los mítines para provocar enfrentamientos. También se hacen parejas de policías para penetrar este mundo.
Gerson Pérez alertó sobre la presencia de mujeres paramilitares en los mercados de buhoneros de Caracas, donde provocan conflictos y enfrentamientos entre los comerciantes informales. "Las mujeres se encargan de conquistar a buhoneros, delincuentes y policías, mientras que los hombres se encargan de facilitar armas para garantizar los enfrentamientos armados y mantener altas cifras de muertos cada fin de semana", aseguró.
Otro objetivo, según dijo Pérez, es incitar al consumo de droga en la juventud. "Uno de los temas neurálgicos es el control de la droga en estos espacios. Esta acción es potenciada con la venta de heroína en minipitillos a un precio bajo para que pueda ser adquirida por gente de pocos recursos. Primero crean la adicción inmediata y después provocan la adicción intravenosa. En la mayoría de los barrios están desplazando el consumo de marihuana, cocaína y crack por la droga conocida como achechina. Incluso los jóvenes de estratos altos acuden a los barrios para comprar esta droga.
-¿Qué está haciendo el Ministerio del Interior y Justicia?
–Ya conoce el caso y esperamos que desarticule este plan.
http://www.telefonica.net/web2/bentayga56/
Tiene CNDH registro de mil 46 ejecuciones durante 2007
Puebla, Pue. El primer visitador de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, Raúl Plascencia Villanueva, reportó que en los primeros cinco meses de 2007 tienen registradas mil 46 ejecuciones atribuidas al crimen organizado en el país.
Falta que nos digan cuantos integrantes del narcotráfico han muerto para tener la suma y ver como vamos en relación con Irak.
Durante su ponencia "Seguridad Pública y Derechos Humanos. Binomio Constante" en el VIII Congreso Nacional de Derecho que se lleva a cabo en la ciudad de Puebla, dijo que la mayoría de estos casos no ha terminado con la consignación de algún responsable.
No nos extraña, en México no hay responsables de nada: crímenes, asaltos, robos multimillonarios, fraudes, nadie es responsable y a los pocos que consignan luego los sueltan, así que a seguir asesinando, torturando y robando. Ah, pero que no se trate de un luchador social porque a ese sí le dan 67 años de prisión...
"El estado en sus tres órdenes de gobierno debe hacer cumplir la Constitución y las leyes que de ella emanan, y sólo de esa manera podemos lograr una plena eficacia en el marco jurídico. Esto a pesar de que el narco y piratería son difíciles de combatir", comentó.
Plascencia Villanueva agregó que el fenómeno delincuencial se debe al rezago económico y falta de oportunidades.
Lo mismo que viene diciendo AMLO desde la campaña.
"En la inseguridad pública influyen varios factores como la pobreza, falta de oportunidades a nivel laboral, económico, cultural, educativo y de seguridad social, ya que ello propicia el surgimiento de fenómenos como el alcoholismo y drogas", acotó.
El representante de la CNDH destacó la necesidad de implementar políticas de prevención del delito que enfrenten las causas de la delincuencia, puesto que de no ser así, difícilmente se solucionarán los problemas como el narcomenudeo.
Es decir, "no es con la fuerza bruta como se combate el narcotráfico": AMLO
La PFP encuartela tropas en la Dirección General de Educación Secundaria Técnica
Un grupo de efectivos de la Policía Federal Preventiva armandos con rifles de asalto, se encuentra ubicado en la planta baja de la Dirección General de Educación Secundaria Técnica, ubicada en Fray Servando Teresa de Mier No. 135.
Además hay dos de sus camiones en la parte posterior, en el parque San Salvador, muy cerca de la Agencia del Ministerio Público de la PGJ.
Enviamos este mensaje para hacer la denuncia pública de cómo el Gobierno Federal está ocupando edificios públicos ajenos a las funciones Militares-Policiacas para ubicar en ellos a este cuerpo, cuya sola presencia es un claro mensaje de intimidación contra las protestas por la Nueva Ley del ISSSTE, además de las posibles acciones que desde dentro de estos edificios puedan llevar al cabo. También hacemos un llamado a todos los compañeros que se manifiestan en contra de la Nueva Ley de ISSSTE, a que no caigan en provocaciones.
¿Qué sigue, pondrán de custodia a cada uno de nosotros un PFP? La Nueva Ley del ISSSTE es un Nuevo Robo.
Por favor, reenvíen este mensaje.
Héctor Barraza abre la puerta del PRD al PRI en Parral
Desde la presidencia estatal de su partido, Héctor Barraza no deja de hacer gestiones a su favor para conseguir apoyos, a cualquier costo, para el ejercicio indicativo abierto del domingo próximo, que el CEN perredista designó como la fecha para que todos los ciudadanos chihuahuenses definan sus preferencias para los abanderados plurinominales al Congreso por parte del PRD.
Ety Barraza ha estado platicando con sus amigos del tricolor, para conseguir que Sergio Granados Pineda, presidente estatal del PRI, presione a la gente en todo el estado para canalizar el apoyo que necesita, lo que ha rendido frutos en Hidalgo del Parral, pues el profesor Luis Felipe Cervera, presidente del comité municipal del PRI, y el licenciado Alfredo Amaya Medina, Presidente Municipal de esta localidad, también príista, han comenzado a hacer las gestiones y peticiones directas entre sus agremiados, para animarlos a ir a la votación del domingo.
Empleados municipales y miembros del cabildo han confirmado esta petición, asegurando que sus líderes se han acercado a ellos para solicitarles su ayuda para ese “compañero en apuros”, quien ha asegurado, que si se le da esa ayudadita, se pondrá al servicio del candidato del tricolor al ayuntamiento, David Villalobos Prieto, para las elecciones y lo que venga. Ojalá las autoridades electorales del partido pongan los ojos en este municipio el próximo domingo, al menos para que no haya tanto descaro.
Todas estas gestiones parten del principio del candil de la calle, pues para Ety la casa se le ha ido poniendo oscura, parece que sus simpatizantes amarillos no le alcanzan, como se vio en la convención de marzo en que ni sus consejeros, del partido del que se ha adueñado, le fueron a hacer el gasto, así que sale en busca de los tricolores para sacar adelante la elección del domingo y llegar al Congreso, al fin que ya ahí ni quién lo baje y tiene tres años para ir haciendo su ronchita y pagar todo lo que ahorita comprometa, al fin que el partido, para el compañero presidente, siempre ha sido moneda de cambio.
Respuestas de Sam a algunos cuestionamientos
>>> Los Día LoGos: Si no cambias tú ¿cómo exigir que cambie lo de alrededor?
¡Pssst, pssst! Hay le hablan... que si tiene ojitos pa'ver los habrá bien para que lea algunas respuestas de Sam a lectores e invitados que nos externan sus inquietudes.
- El joven Sam contestando a la gente del pri y el pan
¿Por qué López Obrador no ha mandado a los de su CND a marchar a favor del frente de lucha que han levantado profesores por todo el país? Soy Diego de 19 años y nunca he creído en AMLO y dudo de su lucha (de ustedes).
- Estimado Diego ningún sujeto requiere que otro sujeto le tenga que estar diciendo que hacer, a menos que estemos imposibilitados de decidir por nuestra propia cuenta y requiramos la guía de alguien. En este caso la CND como tu has de saber bien (los conocimientos previos son requisito para plantear buenas preguntas y argumentos), es un frente ciudadano ajeno a todo partido político que con base a la voluntad popular escogió que se aboliera el régimen de corrupción del cual emano el fraude del 2006 y que al mismo tiempo desconoció a Fe-Cal para dar la presidencia legítima a López Obrador. Se han dado 2 asambleas de la CND donde se aprueban distintos resolutivos, de ellos se ha externado apoyar con todo la defensa del ISSSTE y del patrimonio mexicano en general. Es y será obligación de todo convencionista poner por obra cada resolutivo en su comunidad y el que AMLO llame o no para determinado asunto pasa a segundo plano, pues sabemos él recorre el país y nosotros tenemos la obligación de actuar, AUNQUE MUCHAS VECES ÉL NO LO PIDA PÚBLICAMENTE. Que creas o no en AMLO y nuestra lucha es también otro tema, agradezco lo aclares y te admiro el hecho de que aunque no creas en algo o alguien le inviertas tiempo, igual y de algo te sirve esta respuesta e intercambio de ideas.
La patria no se vende, se defiende y a ti Diego y a mucha gente que duda y no ve las cosas son a los que también buscamos beneficiar de nuestra lucha, aunque no lo agradezcan. Luchamos por México, no por AMLO.
Recibo de un familiar sus notas por correo y me sugieren visite seguido su "medio informativo", pero la verdad veo que no dicen lo mismo que las televisoras, ¿a quien le creo, a ellos o a ustedes? Yo no apoyo al Peje, para mi el PRI perdió pero sigo siendo priísta y de Calderón pues no quiero hablar, solo reconozco es presidente y ya.
- Apreciado lector, más que creernos a nosotros o a las televisoras, como premisa en nuestra vida debemos tener CREERNOS A NOSOTROS MISMOS. Hace semanas sugerí a mis lectores y oyentes en un audio de Revoluciones que se pusieran frente a un espejo y se vieran detenidamente por unos instantes. Que así como había un espejo físico también imaginaran un espejo interno y vieran que cosas tienen y que otras les hacen falta. En mi caso me di cuenta que tengo salud, felicidad, muchas cosas buenas y que aunque me falta tener dinero, buena ropa o una casa muy bien amueblada, tengo lo indispensable para vivir en paz. ¿Usted como vive estimado lector?, ¿es feliz con lo que tiene o ha dejado de tener?, a parte del dinero en su bolsillo que seguramente no es todo lo que debería tener ¿qué más requiere usted con urgencia hoy en día para ser feliz? Si es honesto se dará cuenta que hay muchas cosas que nos faltan, pero que los gobiernos más allá de la afiliación partidista, ninguno de ellos están viendo por su bien y el mío. De ahí que yo piense que usted debe creerse a usted mismo y tener la capacidad de leer aquí o en otros lados notas y juzgar QUIEN DICE LA VERDAD Y QUIEN NO.
Gracias por su atención.
Saludos, ya me canse de estar lee y lee lo mismo, tendríamos que haber ya quitado a Calderón, pero los que no creemos en Obrador ni en Calderón a veces nos frustramos y creo no podremos lograr nada.
- Gracias por su mensaje, yo también me he sentido igual, pero yo simpatizo con AMLO y aunque usted no y yo si creo podemos tejer un punto en común. ¿Usted tiene problemas en casa, en el trabajo, en la escuela? Su respuesta creo con toda seguridad es que sí, grandes o chicos pero tenemos problemas. Entonces podemos deducir que el 100% de nuestro estrés y preocupación no es culpa del gobierno ¿verdad?, no lo resolvemos con un estallido social ¿o sí?, ni tampoco las cosas serían totalmente distintas con Obrador de presidente... ¿sabe porque? Pues porque el cambio que México pide, no empieza en la clase política y en que la corrupción se acabe. La transformación empieza en su casa, en su manera de pensar y ver la vida, creo que cuando usted descubra su misión inmediata en la vida verá que no existen frustraciones SINO EXQUISITAS EXPERIENCIAS DE APRENDIZAJE EN LA EXISTENCIA QUE NADIE MÁS SINO SOLO USTED Y YO PODEMOS VIVIR. SOMOS ÚNICOS E IRREPETIBLES, POR ELLO SI QUEREMOS LIBERTAD Y LUCHAMOS POR ELLA LA TENDREMOS, PERO VAMOS POR PARTES, PRIMERO REVOLUCIONEMOS NOSOTROS.
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TV Azteca, linchamiento a la Corte
México, D.F., 15 de mayo (apro).- Como en sus momentos estelares, TV Azteca volvió ayer a exhibir su grosera utilización de la pantalla y de sus espacios informativos para litigar intereses particulares y, en específico, para amedrentar a los ministros y jueces integrantes del Poder Judicial, que en estos días deberán definir la anticonstitucionalidad de la ley Televisa.
El detonante para que la empresa de Ricardo Salinas Pliego volviera a las andadas –en su estilo de escarnio, exageración y alteración de los hechos--, fue el amparo que un juez le otorgó a dos de los exaspirantes a dirigir la Cofetel, Rafael del Villar y Gonzalo Martínez Pous.
Este amparo obligará a una nueva integración de Cofetel, el organismo responsable de regular la televisión, la radio y las telecomunicaciones del país, un sector donde se manejan diariamente intereses que se calculan en mil millones de dólares.
La editorial que leyó el conductor de “Hechos”, Javier Alatorre, anunciaba: “golpe a los organismos autónomos que pone en riesgo a nuestra incipiente democracia”. Durante 20 minutos ininterrumpidos, el noticiario de mayor audiencia de Canal 13 litigó en la pantalla no sólo para defender sus intereses –algo que sería normal en el esquema de impunidad mediática prevaleciente--, sino para denostar a los promotores de la acción de anticonstitucionalidad de la ley Televisa y para inventar que la Suprema Corte amenaza con hacer que México retorne al “presidencialismo autoritario”, “atentando contra organismos autónomos” y estableciendo una “neodictadura”.
La desmesura de TV Azteca incluyó imágenes de los “malos” de su película: los exsenadores Javier Corral y Manuel Bartlett, como si ellos fueran los representantes de un retroceso digno de rasgarse las vestiduras. “Corral y Bartlett buscan regresar el país a 50 años atrás”, recitó el reportero Vicente Gálvez.
No tuvo desperdicio la autojustificación de la televisora del Ajusco, la misma que recibió un módico préstamo de 29 millones de dólares de Raúl Salinas para obtener de manera transparente y nada discrecional la concesión de los canales que formaban parte de Imevisión.
Según el guión de “Hechos”, “nosotros, como parte activa de la industria, nos habíamos quedado al margen” de la discusión sobre la “mal llamada” ley Televisa.
Se envolvieron en la bandera de los defensores de la democracia –algo que no les ha preocupado mucho a la hora de que exista competencia en la televisión abierta--, y señalaron que la ley Televisa es maravillosa porque “da certidumbre jurídica” y “viabilidad financiera” a las empresas mediáticas.
“La nueva ley federal de radio y televisión, tan criticada desde la ignorancia, elimina vicios como el dedazo”, decía otra de las frases editoriales del reporte especial.
Por supuesto, les faltó decir que si antes el dedazo era una regla no escrita del presidente saliente para nombrar a su sucesor, ahora el dedazo es una facultad de los poderes fácticos como la propia televisión.
Algunos esperábamos que Ricardo Salinas Pliego volviera a salir en pantalla –como lo hizo en su célebre filípica en contra de la democracia electoral a raíz del asesinato de Francisco Stanley, en 1999-- para condenar al infierno a los ministros de la Corte que osen votar por la anticonstitucionalidad de la ley Televisa y por la renovación de las atribuciones y de la integración de la Cofetel.
No le faltó razón a Luis Téllez, el secretario de Comunicaciones y Transportes, cuando le declaró a The Financial Times, que el organismo regulador de los medios electrónicos y las telecomunicaciones estaba “capturado” por los intereses de sus propios regulados.
Tampoco estaba lejano de la realidad el diagnóstico de Santiago Creel, actual senador del PAN, cuando insistió que la aprobación de esa ley fue producto de una “imposición” de las empresas televisivas que acostumbran utilizar la vulnerabilidad de una clase política adicta a los spots y a la imagen publicitaria que promueva la televisión.
El uso y abuso unilateral de la pantalla que vuelve a exhibir TV Azteca es una confirmación de que el linchamiento mediático se ha convertido en la principal arma de chantaje, presión e intimidación para quienes osen romper con el pacto de la omertá televisiva.
jenarovi@yahoo.com.mx
AMLO y la Ley Televisa
En la asamblea informativa del 13 de agosto en el Zócalo capitalino, AMLO propuso uno de los cinco puntos principales de la Convención Nacional Democrática del 16 de septiembre próximo, de la siguiente manera:
«La apertura de los medios de comunicación ha sido una conquista de los mexicanos. No permitiremos un retroceso. La tarea de los medios de comunicación es de interés público y, por tanto, los medios de comunicación deben garantizar espacios a todas las expresiones sociales, culturales y políticas de nuestro país. Entre sus obligaciones sociales está la de brindar información veraz y objetiva a la población, que sirva de base para que la población participe de manera consciente y libre en la toma de decisiones y en la vida nacional.»
El primer paso en ese sentido para hacer efectivo el derecho a la información sería la creación de una moderna ley para la televisión que acote su participación en los procesos electorales y en el debate público, tal como sucede en las naciones más avanzadas del mundo.
NO HEMOS ESCUCHADO LA VOZ DE ANDRÉS MANUEL CON RESPECTO A LA LEY TELEVISA; LOS CIUDADANOS EN RESISTENCIA EXIGIMOS SABER.
www.revoluciones.org
>> en pocas palabras <<
Círculo de Estudios "El Chamuco"
Este viernes tienes una buena opción: disfrutar de un estupendo taller de comunicación sobre la revista "El Chamuco", con el equipo de la Maestra Auxilio Heredia (catedrática de la UACM), tomarte un cafecito, disfrutar la grata compañía de otros que como tú están interesados en el futuro del País, platicar, intercambiar información, alimentar tu optimismo, ver a otra gente que comparte ideales contigo, comprar el Pan "Mi General" para la semana, aprender cosas nuevas, escuchar a los otros, descubrir que todos tenemos cosas importantes que decir...
Todo esto nos permite ponernos en contacto con otros, platicar con otros, vernos en los ojos de los otros.
Por eso y mucho más...ven te invitamos este viernes 18 de mayo a la Calle de Tacuba 53 Colonia Centro, a media cuadra del metro Allende, a las 18:45 horas, si llegas temprano puedes ver el programa de AMLO "La verdad sea dicha".





