miércoles, mayo 28, 2008

Califica AMLO de “demagogia” el plan contra la carestía anunciado por Calderón

“A él lo impusieron y está atado de pies y manos”, señala durante una gira por Sinaloa

Alma E. Muñoz (Enviada)

Los Mochis, Sin., 27 de mayo. Cuando se le preguntó si las medidas contra la carestía anunciadas por Felipe Calderón son palos de ciego, Andrés Manuel López Obrador respondió: “Calderón ha demostrado ser incapaz y no puede hacer otra cosa, porque a él lo impusieron (en la Presidencia de la República) y está atado de pies y manos”.

Así que el anuncio que realizó el lunes pasado, afirmó, es “pura demagogia” y no va a frenar la carestía. Al contrario, sostuvo, “va a perjudicar más a México el querer abrir las fronteras para comprar alimentos en el extranjero, en lugar de echar a andar un plan para impulsar las actividades productivas y lograr la autosuficiencia alimentaria”.

El ex candidato presidencial continuó este martes su gira por el país para reunirse con brigadistas del Movimiento Nacional en Defensa del Petróleo. En esta entidad manifestó que el abandono de las actividades productivas y el empleo nacionales le preocupa mucho, lo mismo que Calderón insista en entregar los bienes de la nación a extranjeros.

Y ahora, primero ante seguidores de Los Mochis, después de Guasave y posteriormente de Culiacán, dijo que “el pelele”, junto con su secretario de Hacienda, Agustín Carstens, “cínicamente” dicen que no hay excedentes petroleros. “Esto no es cierto, sí hay dinero recaudado por esa vía y nosotros vamos a exigir que se transparenten esos recursos”, porque desde que Vicente Fox estaba en el gobierno “no se sabe a dónde fueron a parar”.

“¡Rateros, rateros!”, gritaron algunos de los asistentes al mitin, pendientes del discurso de López Obrador.

“Ahora más que nunca, el gobierno está recibiendo dinero por la venta del petróleo; la utilidad que nosotros estimamos es de más de 100 dólares por barril y México está extrayendo tres millones de esos barriles diariamente; por extraer cada uno gasta cuatro dólares”.

Si la Cámara de Diputados fijó para este año el precio de cada barril en 49 dólares, y el costo supera los 100 significa que los excedentes petroleros son de alrededor de 20 mil millones de dólares”, añadió el ex jefe de Gobierno del Distrito Federal.

Con la privatización que del sector pretenden llevar a cabo, continuó, “nos van a conducir a que haya más inseguridad y violencia que no podemos permitir”, y si esto se consuma, agregó, “sería muy difícil sacar adelante a nuestro país de la pobreza y la marginación”.

Por eso, el dirigente pidió a los brigadistas de Sinaloa “no confundirse” y “no caer en el juego” que pretenden imponer las cúpulas del PRI y el PAN a partir de las sesiones de debate que se llevan a cabo en el Senado de la República donde, indicó, llevamos “5-0 a pesar de que hoy (jueves) nos quisieron hacer trampa y de ocho expositores nos dejaron dos”.

Esa mafia, indicó, “puede pensar que nosotros podemos ganar el debate y ellos la votación, como hicieron con el Fobaproa”, pero además –indicó– “yo no les tengo confianza a los políticos del PRI, porque ese partido y el PAN son lo mismo”.

Además, alertó sobre la posibilidad de que los del tricolor aparenten situarse entre Acción Nacional y los partidos integrantes del Frente Amplio Progresista (FAP), integrado por PRD, PT y Convergencia–, “cuando lo que hacen es negociar con la cúpula panista”.

Círculo de Estudios

Obama y América Latina

José Steinsleger

Durante el banquete celebrado en Miami con los gángsters de la Fundación Nacional Cubano Americana (FNCA), el candidato del partido demócrata Barak Hussein Obama delineó lo que sería su eventual y “novedosa” política hacia América Latina.

Hay que reconocer que Obama despliega un glamur similar al de John Kennedy cuando apoyó la invasión de Cuba por Playa Girón (1961). Y no hay que olvidar que desde hace más de un siglo la diplomacia yanqui obedece al consejo de Theodore Rossevelt: “habla con suavidad, pero carga un gran garrote”.

Que es lo que desde septiembre de 2001 practica a escala mundial el crimen organizado de la pandilla liderada por el blanco W. Bush. Afortunadamente, el tiempo no le alcanzó para acabar con lo que resta del planeta. Que es lo que acontecería si la hierática Hillary y su señor esposo dieran un golpe dentro del partido, y ni se diga en caso de que el republicano John McCain gane las elecciones.

Para ser justos, digamos que, con tales referentes, el nuevo “Tío Tom” del imperio carapálida es un tipo “progresista”. Tanto como si, para diferenciarse de los Bush, decide pintar de gris la Casa Negra para demostrar que no está “ni con los unos ni con los otros”.

El cantante Al Jolson lo hacía mejor. Se embarraba con betún cuando los negros tenían prohibido subir al escenario. Franz Fanon ya se refirió alguna vez a estos black mask, white soul (máscara negra, alma blanca). Pero veamos qué anunció Obama a la mafia de la FNCA.

Historia: “Estados Unidos y los países de América Latina comparten la historia de territorios conquistados y colonizados que buscaron su independencia”. (En efecto. Sólo que el progresista norte industrial ganó la guerra contra los esclavistas del sur, y después se alió con los neoesclavistas de esta parte del sur.)

Intención: “…ha habido veces que no hemos dado a los pueblos de la región el respeto que merecen como nuestros socios” (¿se refiere a los dos siglos de intervenciones, invasiones militares, golpes de Estado y asesinatos selectivos?).

New-New Deal: “Mi política hacia ‘las Américas’ (sic) se guiará por el sencillo de principio de que lo que es bueno para América Latina es bueno para Estados Unidos”. (¿Incluye el derecho a la vida, garantías individuales, libre tránsito fronterizo, seguro de desempleo y medical care para todos los latinoamericanos?)

Narcotráfico: Destruiremos la demanda de droga en nuestras propias comunidades. (¡Stop!: ¿y si las masas estadunidenses despiertan y se ponen las pilas?)

Cuba: “Mantendré el bloqueo económico (uf)… No hay mejores embajadores de la libertad que los cubano-estadunidenses” (¿nostálgico del pasado yo?).

Venezuela: “Chávez fue elegido democráticamente. Pero sabemos que no gobierna democráticamente… Su predecible pero peligrosa mezcla de retórica antiestadunidense, gobierno autoritario y diplomacia de chequera ofrece la misma falsa promesa que las fracasadas ideologías del pasado”. (Primicia: Obama está suscrito a las revistas Nexos y Letras Libres.)

Colombia: “Trabajaré con el gobierno de Colombia para acabar con el reino del terror de los paramilitares derechistas”. (¿Piensa en detener, esposar, fotografiar de frente y de perfil y alojar al presidente narcoparamilitar Álvaro Uribe Vélez en una celda contigua a la de su socio Salvatore Mancuso, extraditado por el sátrapa a Estados Unidos?)

México: Los cárteles de la droga aterrorizan ciudades y pueblos de México. (Indiscutible: su modelo son las tropas y mercenarios de Washington en Irak y Afganistán.)

En todo caso, gane quien gane, los pueblos de América Latina recorren el nuevo siglo con pie firme y decidido. Reciclándose a sí misma, Cuba se apresta a celebrar medio siglo de revolución. Venezuela, Bolivia y Ecuador construyen la Gran Colombia bolivariana y, en Paraguay, la teología de la liberación bajó del púlpito.

Brasil vuela con autonomía. Argentina sale del hoyo en que la sepultó el Consenso de Washington. En México, Nicaragua, El Salvador, el imperio encuentra serias dificultades para decir la última palabra. El termómetro social pronostica mal tiempo en Chile, Perú, Costa Rica y Uruguay. Y el calentamiento popular anuncia huracanes en Guatemala, Haití, Honduras, República Dominicana y Panamá.

Soltando lastre, con mayor o menor intensidad, los pueblos de nuestra América toman distancia de la globalización made in USA. La derecha ilustrada imagina “ideas para la izquierda” y la izquierda adjetiva se hace bolas con lo sustantivo del insólito proceso de emancipación continental. Abajo crece la seguridad; arriba, la inseguridad.

En suma: si usted coincide con este borrador optimista y aún no ha sido acusado de adherirse al “populismo radical” o de colaborar con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, tenga paciencia. Ya mero llegará el nuevo comandante en jefe de la cuarta flota imperial.

Estigmas de la privatización

Luis Linares Zapata

Los estigmas que acarrean las múltiples y variadas privatizaciones de empresas, o de los servicios sociales que antes estaban a cargo del sector público, se han arraigado en la conciencia colectiva de la mayoría de los ciudadanos. El fenómeno de rechazo no ha sido gratuito ni, tampoco, inesperado. Se fue labrando con inusitada constancia por las desbocadas ambiciones de los participantes en esas decisiones, muy en boga durante la década de los 90. La retórica empleada para azuzar la conveniencia de las privatizaciones fue estructurada de acuerdo con los cánones de las empresas trasnacionales, divulgados por las corredurías y medios financieros en general. Recibieron, también, fuertes apoyos tanto de los grupos de presión internos como por parte de agencias multilaterales. Organismos éstos, bien se sabe, que responden y difunden las crudas pretensiones de los negocios masivos o de sendos núcleos estratégicos de poder hegemónico mundial.

A las privatizaciones se les achaca, además del tráfico de influencias para conseguir privilegios indebidos, una visión reduccionista. Revelan, a las claras, una acendrada actitud compulsiva de funcionarios y políticos para entregar empresas y recursos al capital externo. En otras ocasiones se les acusa de amarrar intereses individuales de los que participaron en ellas y de fomentar generalizada corrupción, ofensiva para la ética colectiva. Al final, dichas experiencias terminan por ser disolventes perversos para la vida organizada de la sociedad que corroen la confianza en casi todas las instituciones. Desgraciadamente, los procesos privatizadores, llamados reformas estructurales (o de segunda y hasta tercera generación), escaparon a la debida vigilancia de segmentos sociales que bien pudieron resistir los cambios autoritarios que, por cierto, han causado numerosos males a la mayoría de la población.

Están tan arraigados los estigmas de las privatizaciones que, en este nuevo intento por parte de Calderón, presidente del oficialismo, lo obliga a embarcarse en múltiples falsedades y exageraciones flagrantes en los beneficios que el proceso provocaría. El gobierno y sus aliados han desatado sendas campañas mediáticas reforzadoras de una realidad inexistente y que descubre su fondo de intenciones malsanas: la entrega, esta vez, de la industria petrolera nacional a los grandes intereses de dentro, pero sobre todo a los de fuera del país.

Hay, por tanto, necesidad, en estas horas cruciales para el desarrollo nacional, de recordar algunos de los procesos privatizadores que se han dado en épocas recientes. En todos se difundieron razones y promesas similares, todas truncas. Ya fuera en las inversiones prometidas, desbocadas en sus beneficios o, finalmente, como causales directas de las desigualdades económicas entre los mexicanos (recuérdese, en este punto, a Telmex). Los bancos, por ejemplo, fueron puestos en manos de irresponsables que los llevaron a la insolvencia, pero cuyos accionistas salieron, todos ellos, (aún los encarcelados), enriquecidos hasta la insensatez. Después de rescatar los bancos más grandes (Fobaproa), se vendieron, sin pagar impuestos, a consorcios estadunidenses, canadienses, ingleses o españoles. En muy poco han contribuido a lo que se prometió: nueva tecnología, financiamiento del desarrollo y crédito barato al consumidor o las empresas. Otro caso fueron las acererías, industrias vitales y de gran importancia en la historia de los materiales básicos. Altos Hornos, una de ellas, pasa, casi regalada, a manos de plutócratas mexicanos de muy cuestionada reputación, entre ellos la misma ex esposa de Carlos Salinas. Las Truchas, después de un breve interinato, terminó en poder de un empresario indio. La ruta de las aerolíneas, carreteras o los ingenios, varias veces rescatados y vueltos a entregar a empresarios afines a los distintos regímenes en turno. Revista similar puede hacerse con los ferrocarriles, o la intermediación agroalimentaria,

Quizá la más importante privatización, por el monto de los recursos en juego y su impacto en la vida cotidiana de los ciudadanos, sea la entrega a los grupos financieros, que se ha hecho de la seguridad social de los trabajadores. Porción sustantiva de la cual ha quedado entre los agentes del exterior. Sin el menor prurito, se pretende continuar, sin dejo de paciencia, con los empleados de las grandes empresas estatales, con las universidades y gobiernos de estados y municipios. El bonche completo. Una inmensa masa de recursos en manos llenas de avaricia que, primero que todo, se han retribuido ellos mismos con abusiva largueza. A los ahorradores, poco les quedará de este saqueo. Sus ahorros han terminado engordando las utilidades de los bancos que, no está de más repetirlo, son controlados por, y al servicio de, sus matrices extranjeras.

Por ésta y otras razones valederas, el gobierno se aleja y encubre sus verdaderas pretensiones privatizadoras de la industria petrolera. El punto neurálgico del debate actual se centra en considerar el término explotación como sinónimo de extracción de crudo y nada más. Los abogados locales en favor de la versión oficial, siguiendo las líneas de razonamiento legaloide de los despachos estadunidenses y demás asesores del Banco Mundial o del FMI que descubrieron estos atajos desde los años 90, repiten sin real convencimiento tales alegatos. Para ellos no existe industria petrolera en la Constitución, sólo partes aisladas (no estratégicas) que bien pueden ser entregadas, sin penas de ilegalidad, al capital, en especial al internacional. Es este intento, como dijeron algunos de los ponentes en el debate (Carrancá y Ramírez), abrir una puerta que después no se podrá cerrar para mal de la soberanía e independencia de México. Pero a ellos eso poco les importa; lo útil son los contratos que por ahí se conseguirán para trasladarlos, como los bancos o las acererías, a los de fuera que tanto los han ambicionado desde que fueron expropiadas las originales empresas petroleras.

Preparan en Perú acciones de repudio contra tropas estadounidenses

Por: Agencia Bolivariana de Noticias (ABN)

Lima, 28 May. ABN.- Las organizaciones sociales de la región centro andina de Ayacucho, Perú, se aprestan a realizar acciones de protesta contra la presencia de un contingente militar norteamericano en ese territorio.

El presidente del Frente de Defensa del Pueblo de Ayacucho, Ever Maraví, anunció que el viernes próximo habrá una asamblea de delegados de las bases, para decidir acciones de repudio a las tropas extranjeras, informó la agencia de noticias Prensa Latina.

Dijo que el rechazo puede incluir un paro general, pese a que el Ministerio de Defensa y los militares foráneos, autorizados por el Congreso a permanecer hasta septiembre próximo, con relevos, intentaron este martes convencer de que su misión es sólo humanitaria.

Marví enfatizó que nadie en Ayacucho le cree al jefe del Ejército, general Edwin Donayre, quien este martes encabezó la operación comunicacional en la que fueron mostrados los equipos que usarán los médicos que traen los norteamericanos.

En tanto, el Congreso confirmó que el plenario legislativo tratará esta semana una nueva autorización para el ingreso de más tropas estadounidenses.

El congresista opositor Víctor Mayorga manifestó preocupación por la constante presencia de militares norteamericanos en el país y dijo sospechar que la misma está relacionada con planes de Washington para establecer una base militar, en reemplazo de la de Manta, Ecuador, próxima a desmantelarse.

Indicó que el gobierno tramitó unas 30 autorizaciones para la entrada de fuerzas del ejército, la armada y la fuerza aérea de Estados Unidos.

Al anunciarse el ingreso del último contingente, para Ayacucho, el líder opositor Ollanta Humala planteó que, si es cierto que los militares extranjeros vienen a colaborar en tareas civiles, por qué traen armas, incluyendo helicópteros.

La Constitución como identidad

Dr. Juventino V. Castro y Castro

En el periódico Reforma del sábado 24 aparece un artículo de Jaime Sánchez Susarrey, a quien no tengo el gusto de conocer –aunque él sí muestra el disgusto de conocer de mí–, que denomina: “Barbaridades…” aunque en el texto aclara que el título completo es: “Barbaridades, mitos y falsedades”, y en el cual, inusitadamente para mí, se refiere a algunas afirmaciones que hice durante mi asistencia al Senado de la República para expresar conceptos (todos de muy buena fe) sobre lo que se ha dado en llamar la “reforma energética”.

De inicio dice una verdad e incurre en una confusión. La verdad es que sí soy un anciano (estoy próximo a cumplir los 90 años), pero invierte el articulista sus apreciaciones sobre mis ubicaciones. Sí soy juarista (me confieso profundamente juarista), pero no jurista, ya que este término lo reservo para especialistas en derecho con una alta calidad de excelencia, de la cual carezco infortunadamente.

¡Ah! No soy asesor de don Andrés Manuel López Obrador. Lo fui, por gentil invitación que me hizo durante la campaña presidencial. Tengo mucho tiempo de no hablar con él. Lo extraño. No pertenezco a partido alguno; creo que los partidos políticos –tal como actualmente están estructurados en México– limitan al ciudadano al imponerles únicos candidatos a votar. Mi ponencia ante el Senado es mía. Bastaría con comprobar los innumerables errores que contiene.

La razón del título (y de su complemento), según su autor, es porque aprecia don Jaime que en mi intervención en el texto manifesté una barbaridad cuando dije que nuestra Constitución Política, además de ser Ley Suprema, contiene las bases de nuestra identidad. Copio a don Jaime textualmente: “Señalaré, primero la barbaridad. Ninguna Constitución de ninguna república democrática (o no) puede ser la base y el sustento de la identidad nacional. Los órdenes jurídicos sirven para ordenar (bien o mal) la vida política, económica y social de un pueblo, pero no otorgan ni mucho menos imponen una identidad cultural o nacional. Mientras las constituciones van y vienen, los pueblos y las naciones permanecen. Si no fuera así, el colapso de la Unión Soviética se habría traducido en la desaparición de Rusia. Y más cerca de nosotros, la predecible caída del régimen castrista anunciaría el fin de la identidad cubana.”

Lo dije, y ahora lo ratifico y lo razono. La cultura de las naciones se plasma debido a la existencia de una especificidad colectiva que identifica a los componentes de esas naciones y une a sus pueblos dentro de una patria común, distinta de otras patrias, porque éstas son el producto de sus propias culturas. La nuestra no es ni indígena ni española, sino la que hemos conformado a través de la lucha por nuestras mejores causas y los idearios que adoptamos dentro de ellas.

A su vez esos idearios se redactan en pactos. El discurso nacional se incorpora a él como constancia de los principios esenciales de la nación.

Ejemplifico: dice el segundo párrafo del artículo 2°: “La nación tiene una composición pluricultural sustentada originalmente en sus pueblos, indígenas que son aquellos que descienden de poblaciones que habitaban en el territorio actual al iniciarse la colonización…”

El artículo 3° (en su segundo párrafo) dice textualmente que: “La educación que imparta el Estado tenderá a desarrollar armónicamente todas las facultades del ser humano y fomentará en él, a la vez, el amor a la Patria y a la conciencia de la solidaridad internacional, en la independencia y en la justicia”.

En la fracción I que “la educación será laica y, por tanto, se mantendrá por completo ajena a cualquier doctrina religiosa”.

En el inciso a) de la fracción VI (no hemos salido aún del artículo 3° constitucional) se ordena que la educación primaria, secundaria y normal de las escuelas particulares deben “impartir la educación con apego a los mismos fines y criterios que establecen el segundo párrafo y la fracción II”. Principios que ya transcribí.

Sigo con el artículo 3°. Su fracción VI ordena que las universidades y las demás instituciones de educación superior “realizarán sus fines de educar, investigar y difundir la cultura de acuerdo con los principios de este artículo (el tan mencionado 3°), respetando la libertad de cátedra e investigación y el libre examen y discusión de las ideas…”

En el artículo 12 que “en los Estados Unidos Mexicanos no se concederán títulos de nobleza, ni prerrogativas y honores hereditarios, ni se dará efecto alguno a los otorgados por cualquier otro país.”

En el 15 que no se autorizan tratados para “la extradición de reos políticos ni para la de aquellos delincuentes… que hayan tenido en el país en donde cometieron el delito la condición de esclavos…”

El 26, en su apartado A, que “el Estado originará un sistema de planeación democrática del desarrollo nacional que imprima solidez, dinamismo, permanencia y equidad al crecimiento de la economía para la independencia y la democratización política, social y cultural de la Nación.”

El 89 precisa las facultades y las obligaciones del presidente. En la fracción X le ordena dirigir la política exterior, cumplimentando los siguientes principios normativos mexicanos: “La autodeterminación de los pueblos, la no intervención, la solución pacífica de controversias, la prescripción de la amenaza o el uso de la fuerza en las relaciones internacionales, la igualdad jurídica de los Estados, la cooperación internacional para el desarrollo y la lucha por la paz y la seguridad internacionales”.

Son algunos de los tantos principios mexicanos que nos distinguen y nos integran como una identidad nacional dentro del concierto internacional.

Pero llamo especialmente la atención de lo que dispone el artículo 27, en su párrafo tercero, que usted considera confuso en su totalidad. Se lo transcribo como respetuosa cortesía para usted:

“La nación tendrá en todo tiempo el derecho de imponer a la propiedad privada las modalidades que dicte el interés público, así como el de regular, en beneficio social, el aprovechamiento de los elementos naturales susceptibles de apropiación…”

Y en su párrafo cuarto: “Corresponde a la nación el dominio directo de todos los recursos naturales de la plataforma continental y los zócalos submarinos de las islas… el petróleo y todos los carburos de hidrógeno sólidos, líquidos o gaseosos…”

El 28 lo complementa con rotundez: “No constituirán monopolios las funciones que el Estado ejerza de manera exclusiva en las siguientes áreas estratégicas: (...) petróleo y los demás hidrocarburos, petroquímica básica…”

Advierta, don Jaime, que creo no haber incurrido en el barbárico atrevimiento de interpretar en cualquier forma el texto constitucional bajo el uso de falsedades, de traducir míticamente, o de evaluar falsamente los claros mandatos que la Constitución ordena a los nacionales e impone a los extranjeros como signo distintivo de la especial identidad mexicana.

Con el mayor de los respetos, le confirmo: ¡La Constitución mexicana identifica obligadamente a los mexicanos!

Sólo porque hay que ejercer el derecho de réplica y porque al ser publicado hay que responder ante tanta barbaridad (esa sí, por no decir barbarie) del tal Sánchez Susarrey que es un enano mental y moral, porque la verdad a este sujeto no valdría la pena ni responderle.

Los compromisos de Calderón, sólo en el micrófono

Carlos Fernández-Vega

Vicenlipe Foxderón brincó ayer a la palestra, tomó el micrófono y al público en general hizo saber que en el mejor de los casos, y sólo en el mejor, sus promesas (en especial aquella de “para vivir mejor”) de campaña, reiteradas ya como inquilino de Los Pinos, se cumplirían parcialmente y al final del sexenio.

Resulta que el interminable inventario de compromisos por él asumidos (“salto hacia adelante”, majestuoso crecimiento producto de la “solidez” macroeconómica, generación de empleo garantizada por el “presidente” del ídem, pago de la deuda social y tantos otros capítulos de la versión corregida y aumentada del cuento de la lechera que insistentemente ha narrado a lo largo de 18 meses de estancia en Los Pinos) sólo se ha cumplido en el micrófono (como al de las ideas cortas y la lengua larga le consta) y mediante el indiscriminado uso del aparato propagandístico, aunque ya dijo que si las cosas caminan bien, el Altísimo interviene a su favor y la madre Tonatzin ahora sí le echa la mano a los blanquiazules, en el último año de su sexenio se llegaría a satisfacer tan sólo 60 por ciento de la demanda real de empleo (800 mil puestos de trabajo, dice), se registraría un crecimiento del PIB de apenas 5 por ciento y –aquí ni cómo ayudarle– “se reduciría la pobreza extrema, la pobreza alimentaria, cuando menos en 30 por ciento”.

Sexta intentona al hilo de un “programa nacional” de suyo complicado de aterrizar, pero imposible de lograr con el mismo manual, el mismo librito, las mismas personas, creencias y privilegios, repitiendo los mismos errores y cometiendo los mismos excesos que en cada uno de los cinco intentos previos. Se trata del ahora llamado Programa Nacional de Financiamiento del Desarrollo, una suerte de “brazo financiero” de otra quimera intitulada Plan Nacional de Desarrollo, originalmente Plan Global de Desarrollo que en 1980 armó Miguel de la Madrid, junto con Carlos Salinas de Gortari, desde la Secretaría de Programación y Presupuesto.

El resumen de las seis intentonas referidas es igual de simple que de dramático: si en los pasados cuatro sexenios y medio los gobernantes de este ofendido país hubieran cumplido sus promesas –en los hechos, no en los discursos–, en ese mismo periodo la economía mexicana habría reportado un crecimiento a tasa anual promedio cercano a 8 por ciento. Como sucedió lo que todos sabemos y padecemos, en realidad esa tasa apenas si resulta superior al 2 por ciento, con lo que económica y socialmente representa.

Va un rápido recuento: José López Portillo (Plan Global de Desarrollo 1980-1982) se comprometió a lograr una tasa de crecimiento del PIB de 8 por ciento anual entre 1980 y 1982, pero sólo alcanzó 5.7 (con todo, nunca superada por sus sucesores). Aparte, ya con Plan Nacional de Desarrollo, que abarca el sexenio completo, Miguel de la Madrid “garantizó” 5.5 por ciento, pero a duras penas alcanzó 0.34 por ciento; Carlos Salinas de Gortari ofreció 6 por ciento anual, pero concretó 3.9; Ernesto Zedillo aseguró que cuando menos llegaría a 5 por ciento, pero no pasó de 3.5; Vicente Fox juró y perjuró que sería 7 por ciento anual, aunque de milagro reportó 2.3 por ciento, el peor resultado desde MMH.

Ahora Foxderón aplaza su compromiso de “para vivir mejor” y lo lleva hasta el último año de estancia en Los Pinos (se supone que en 2012), muy al estilo de su predecesor, y para ello se basa en la misma “estrategia” rotundamente fallida en las cinco ocasiones previas. Se limita, pues, a seguir el caminito de Miguel de la Madrid, Carlos Salinas, Ernesto Zedillo y Vicente Fox, para llevar al país aún más cerca del precipicio.

Una diferencia de cuatro tantos entre la oferta de crecimiento económico y la tasa real en el mismo renglón debería resultar más que suficiente para que los genios asociados a la elaboración y ejecución de la política económica reconsideraran el manual y se abocaran a elaborar algo más realista y con algún sentido de proyecto de nación. Como hemos comentado en este espacio, el acceso al desarrollo se ha convertido en una ilusión para los mexicanos, y en una vergonzosa asignatura pendiente para los seis gobiernos que en los últimos 30 años se sentaron en Los Pinos a atender las urgencias, caprichos y excesos de una minoría.

Cuando en 2007 el actual inquilino de Los Pinos presentó el Plan Nacional de Desarrollo, el compromiso fue 5 por ciento anual de incremento en el PIB como promedio. En sus primeros dos años esa proporción ni de lejos se alcanzará. En 2007 el resultado ratificó la mediocridad de la economía nacional (3.2 por ciento) y en 2008 será peor (2.8 se aferran en Hacienda, pero puede ser mucho peor). Así, de 2009 a 2012 el producto interno bruto deberá incrementarse a una tasa anual no menor a 6.1 por ciento, si la pretensión es alcanzar ese 5 por ciento en el PND, algo por demás quimérico.

Todos prometieron “crecimiento alto y sostenido”, “dotar a los mexicanos de empleo y los mínimos de bienestar” (JLP), “recuperar la capacidad de crecimiento” (MMH), “acceder a un horizonte de progreso personal y familiar que no sea efímero” (CSG), “combatir el desigual desarrollo del país” (EZ) y “actuar con inteligencia y sensibilidad” (¡lo dijo Fox!), “nosotros no somos culpables, son los chinos que comen mucho, porque la inflación viene de afuera” (FCH), y a estas alturas, con seis reimpresiones del PND, cuando menos 50 por ciento de la población sobrevive en la pobreza y la miseria.

Las rebanadas del pastel

Veintiocho años atrás, advertía el Sistema Alimentario Mexicano (SAM): “son 506 empresas, estadunidenses la mayoría, las que controlan cerca de 85 por ciento del mercado mundial de granos, tendientes a encarecerse en la medida en que la asombrosa productividad de la agricultura de Estados Unidos empieza a encontrar límites en la expansión de su frontera agrícola y en el encarecimiento de sus productos...” Hoy probablemente sean menos, pero Felipe Calderón anuncia un programa para fortalecer a esas trasnacionales, robustecer la dependencia alimentaria del país e incrementar la transferencia de divisas al exterior, mientras el campo mexicano apenas si respira.

Defensa del Petróleo y la Electricidad - Actividades

24 de mayo de 2008
El Loro Negro o los Piratas del Golfo

Panfleto teatral para llevarlo a escena en espacios públicos con el noble fin de soliviantar al pueblo en defensa de Petróleos Mexicanos --no de sus líderes sindicales, ni de sus altos empleados de confianza, ni del régimen fiscal que lo desangra, sino de su carácter de empresa nacional-- y por que se convierta en verdadera palanca de desarrollo para la transformación del país

Personajes en orden de aparición

Pepe, el Puesto de Periódicos (PP)
Adelita (A)
Los Revolucionarios (X) y (Y)
El Loro Negro
Feli Pato
Beltrón
Harry Burton
Rep Sol

Para llamar la atención de la gente, en la calle, plaza o parque elegido para montar el espectáculo –y mientras los demás actores tocan tambores, garrafones, cornetas o lo que tengan a la mano--, el Puesto de Periódicos va de aquí para allá gritando las noticias:

PP: ¡Extra, Extra! ¡Felipe Calderón quiere vender Pemex, Felipe Calderón quiere vender Pemex! ¡Extra! ¡Acérquense, entérense! ¡El Senado aprobará la transa durante los Juegos Olímpicos! ¡Extra, Extra! ¡Ya falta poco para que Pemex sea de los gringos! ¡Extra, Extra! ¡Y también de los españoles! ¡Extra, Extra!

Cuando ya se ha juntado el público, entra Adelita (A) y se pone a leer los periódicos del Puesto, bisbiseando, antes de decir en voz alta, muy alarmada:

A: ¡Auxilio! ¡Socorro! ¡Nos roban el petróleo! (Al público) ¿Ya supieron? ¡Calderón mandó cinco leyes al Congreso para privatizar Pemex! ¡Si los senadores las aprueban, los extranjeros podrán rascar donde se les hinche para buscar nuestro petróleo! ¡Podrán traer sus máquinas para chupar nuestro pretróleo! ¡Podrán poner sus tubos para mandar nuestro petróleo a Estados Unidos! ¡Y también podrán almacenarlo en nuestro país!

PP: ¿Y qué? ¡Estamos en pleno siglo XXI!

A: ¡Pepe! ¡No sabes lo que dices! ¡Si el Senado aprueba las leyes de Calderón, los gringos podrán montar sus propias refinerías aquí en México! ¿Y a poco nos van a dar más empleos? ¡Nombre! ¡Van a traer sus propios ingenieros y sus propios trabajadores para convertir nuestro petróleo en su propia gasolina! ¡Y eso, aquí y en China, se llama privatización! ¡Hay que impedirlo!

PP: ¡No, exageres, Adelita, no exageres! ¡Calderón no va a privatizar Pemex, lo va a for-ta-le-cer!

A: ¿Ora? ¿Qué no estabas gritando que Calderón quiere vender Pemex?

PP: Estaba chambiando, estaba vendiendo el periódico. En cambio ahorita te acabo de dar mi muy personal punto de vista.

A: ¡Mangos qué! Estás repitiendo como loro lo que dice la televisión…

PP: A ver… ¿A poco Salinas no fortaleció a Telmex al vendérselo a Slim?

A: No, Salinas fortaleció a Slim al venderle Telmex…

PP: Acuérdate. Cuando los teléfonos de México eran de México, eran pésimos, ¿sí o no?

A: Pos…

PP: ¿No mejoraron?

A: Antes, por hablar por teléfono público tres minutos, pagabas 20 centavos. Hoy el minuto cuesta un peso y la tarjeta Ladatel más barata 30 pesos. Tú dirás…

PP: Bueno, sí, sí, pero gracias a eso, Slim es el hombre más rico del mundo. ¿No te da orgullo que un mexicano tenga ese título?

A: Gracias a Slim, hablar de México a España cuesta 10 veces más caro que hablar de España a México…

PP: Ay, Adelita, pero si hablas por cobrar nada más pagas el rumin… Se ve que no disfrutas la globalización por andar con el Peje de populista autoritaria…

A: ¡Cálmate, López Dóriga!

Suena una chicharra. El PP mira su reloj y se despide:

PP: Me tengo que ir. Voy por más noticias… (Sale a disfrazarse de Loro Negro)

A (suspirando pensativa): Fortalecer Pemex, sí, Chucho. A este país ya le urge otra revolución, ¿verdad? (Al público) A ver, que levanten la mano los que crean que nos caería bien otra revolución… (Cuenta los votos y sigue diciendo). En aquellos tiempos las cosas eran tan distintas…

Entran X y Y, dos revolucionarios bigotones de 1910.

X: ¡Mi general! Con la novedá de que nuestras fuerzas tomaron Jerez…

Y: ¿Allá por el estado de Zacatecas?

X: Afirmativamente, mi general. Y después, tomaron Tequila…

Y: ¿Allá por el estado de Jalisco?

Y: Afirmativamente, mi general. Pero aluego tomaron Tehuacán…

X: ¿Por el estado de Puebla?

Y: No, mi general. Por el estado de cruda…

X: No te digo… ¿Y cómo están las cosas allá en Cagüila?

Y: Regular, mi general. Anoche las tropas de Villa evacuaron Piedras Negras…

X: ¡Ah, cabrón! ¿Pos qué cenaron?

Y: Panuchos, mi general. ¿Se le ofrece algo?

X: Ira, mándale un telegrama al gobernador de Jalisco y dile de mi parte que vaya y chingue a su madre… Por vida de Dios.

Y (al público): ¿Alguien más quiere firmar el telegrama? Levanten la mano (Cuenta los votos y dice). Ahorita me pasan un papel con sus nombres…

X: Chingao, sargento, con los 400 millones que ese gobernadorcito le ha dado al clero tapatío, se podrían montar cuatro centros de investigación sobre el sida…

Y: Sí, mi general, pero ningún microbio daría un centavo pa que lo investiguen.

En escena, los revolucionarios empiezan a quitarse el disfraz para convertirse en campesinos.

... continúa en el blog EL ORO NEGRO. http://www.eloronegro.blogspot.com/


Cool Cualquier pregunta, crítica, comentario o sugerencia, favor de escribir a jamastu@gmail.com. En breve, una vez que se cuente con un texto listo para ser llevado a la escena (si tal milagro ocurre), aquí mismo se publicará una versión en pdf para que quien guste pueda imprimirla y fotocopiarla a discreción.

9) La reproducción, montaje y adaptación a video de este espectáculo es totalmente gratuita y nadie podrá reclamar pago de derechos de autor o nada semejante por su explotación con fines comerciales, políticos y de cualquier otra índole.

¡Atención! Primera llamada, primera…

Jaime Avilés, 24 de mayo de 2008
http://www.eloronegro.blogspot.com/

Escenario Stratfor: desintegración de México e intervención de EU

Alfredo Jalife-Rahme

Tropas estadunidenses registran una vivienda en Irak, en una operación reciente; Stratfor sugiere en su análisis que podría ser necesaria la intervención militar de EU en México
Foto: Ap

En dos artículos, Stratfor (13 y 23/5/08), centro de pensamiento texano israelí que se autodenomina la “CIA de las principales 500 empresas” de la revista Fortune, considera a México, en su aciaga etapa calderonista, como candidato a convertirse en un “país fracasado”, al estilo de la República Democrática del Congo, Colombia y Líbano, debido a la aparente derrota del “Estado mexicano” frente a los cárteles de estupefacientes.

George Friedman, director de Stratfor (13/5/08), define la razón por la cual México está al borde de convertirse en un “Estado fracasado”, un “Estado que no funciona más como un Estado”: “La lealtad primaria de los funcionarios del gobierno es a los cárteles y no al gobierno, que se convierte tanto en un campo de batalla de competencia entre los cárteles como en un instrumento utilizado por un cártel contra el otro”, cuando el Estado “no puede cumplir su función primaria de mantener la paz”.

Matiza que el “Estado mexicano no ha fracasado aún”, pero posee el “potencial de convertirse en un Estado fracasado”. México tiene una “tradición de gobiernos fracasados”, aunque “hoy existen mayores riesgos en juego. El tráfico de drogas ascendió a 40 mil millones de dólares, 20 por ciento de las exportaciones de México a Estados Unidos en 2007”. Concluye que “si México fracasa, habría serias repercusiones geopolíticas” que llevarían a la intervención de Estados Unidos.

En la “gestación de un país fracasado”, Stratfor (23/5/08) pone en relieve la foto de un muñeco alusivo a Felipe Calderón que es quemado en el Zócalo. Su escalofriante tesis nodal, aunque nada novedosa, levanta la “posibilidad” de un atentado en contra de Calderón que desembocaría en el “caos sociopolítico” y una sucesión presidencial tormentosa que obligaría a la “intervención de Estados Unidos”.

México “ha entrado a un periodo de inseguridad acelerada” y, aunque todavía no cumpla los requisitos para ser clasificado un “país fracasado”, su “gestación” parece haberse iniciado. Más de mil 300 muertos de la guerra de los cárteles en menos de cinco meses no son poca cosa y las “fuentes” (sic) de Stratfor “han indicado que el presidente mexicano Felipe Calderón puede estar en la lista de los objetivos de los cárteles”, por lo que “ha incrementado los detalles de su protección personal, incluyendo la integración de una escolta de un helicóptero armado”, con la “ayuda de los servicios de inteligencia de Estados Unidos”. Entonces, ¿la Iniciativa Mérida está más bien destinada a la protección física de Calderón?

Stratfor rompe sin desparpajo todas las barreras de la temeridad: “debido a las ambigüedades de la Constitución Mexicana en relación con la sucesión presidencial, si Calderón fuese asesinado, la estabilidad del país podría deteriorarse en forma dramática”. ¡Ni Dios lo quiera!

Profundiza su escenario letal: “la muerte de Calderón desencadenaría probablemente (sic) una disolución completa de alianzas en la legislatura mexicana”, básicamente entre el PRI y el PAN, que buscarían colocar al sucesor. ¿Beltrones, Gamboa o Creel de “presidentes interinos”? ¡Ni Dios lo quiera! ¿Qué será peor: otro magnicidio, o la llegada a la primera silla de uno de estos tres?

Stratfor se enreda con las claras atribuciones constitucionales entre un “presidente sustituto” y un “presidente interino”. Aquí no vale tanto la precisión jurídica, sino la amenaza del mensaje sobre un magnicidio y el caos sociopolítico ulterior de un país cuyo “control estaría expuesto a una variedad (sic) de influencias”.

A juicio de Stratfor, en tal escenario macabro el papel del secretario de Gobernación sería determinante, pues no solamente lubricaría la sucesión en forma ordenada gracias al control de las fuerzas armadas, sino que, en caso de una parálisis legislativa para ponerse de acuerdo, él mismo podría elegirse como nuevo presidente con el apoyo de la “policía federal de 24 mil efectivos cuyas interacciones con los cárteles los han convertido en las autoridades más corruptas –¡súper sic!– del país”. ¿Se trataría, entonces, del ascenso de la narcocracia al poder de México, prevista en el libro La próxima guerra, escrito hace 12 años por el ex secretario del Pentágono Caspar Weinberger, con prólogo de Maggie Thatcher, la ex primera ministra de hierro de Gran Bretaña?

En medio de las manifestaciones de los partidarios de Andrés Manuel López Obrador, el “único desafío potencial” a la toma del poder por Juan Camilo Mouriño Terrazo “provendría de los comandantes militares”, aunque la “fuerza del Ejército es relativamente limitada. Constituye la más pequeña fuerza militar per cápita de Latinoamérica, con 192 mil 770 de personal activo, de los cuales 60 mil son conscriptos de solamente cuatro horas de servicio por semana durante el año”, y cuya “capacidad tecnológica también es limitada”, habiendo llegado hasta a “devolver helicópteros a Estados Unidos por falta de mantenimiento”.

Pareciera que Stratfor desea militarizar México al estilo de Colombia y del propio régimen torturador bushiano que libra varias guerras en el planeta con el fin de estimular su “complejo militar-industrial”, al señalar que “el Ejército Mexicano no ha operado mayores actualizaciones o revisiones de su sistema en los pasados 15 años”.

De paso, lanza elogios a la “Iniciativa Mérida”, que servirá para “profesionalizar (sic) a las fuerzas militares y de policía” con unos magros 350 millones de dólares. Pareciera que México no cuenta con ejército ni con policía, totalmente desamparado de tecnología para garantizar la seguridad y ni siquiera para explorar el “tesoro” petrolero en las profundidades del Golfo de México.

A nuestro humilde entender, viene la parte principal: la balcanización y la intervención de Estados Unidos. México podría “correr el riesgo de una fragmentación política” en caso de no poder asegurar “un rápido remplazo” de Calderón: “no existe un poder claro que pueda tomar las riendas del país”, y en caso de que la “lucha doméstica se salga de control, Estados Unidos podría considerar seriamente –¡súper-sic!– una intervención”.

¿Quién controlará los hidrocarburos de México? Esto no lo dice Stratfor.

Después de los escándalos del chinogate (cuya hermana es traductora de la CIA) y el hurto de los Blackberry (que valió la difusión exagerada de la Casa Blanca y Fox News), pareciera que los círculos bushianos sopesan la viabilidad de aplicar el escenario Weinberger que repite Stratfor 12 años más tarde.

Contracara de las misiones humanitarias

Editorial

Según un informe presentado ayer por la organización no gubernamental británica Save the Children, que se basó en investigaciones de campo realizadas en Haití, Sudán y Costa de Marfil, tanto elementos de las Fuerzas de Paz de la Organización de Naciones Unidas (ONU), los llamados cascos azules, como integrantes de organismos humanitarios, han incurrido impunemente en severos casos de abuso y explotación sexual contra niñas y niños de diversas regiones del mundo en conflicto.

Estos señalamientos no son nuevos; desde hace muchos años la opinión pública internacional ha sabido de estremecedores testimonios sobre los graves atropellos cometidos por las fuerzas de paz contra individuos de poblaciones a las que supuestamente habrían de defender. Al respecto, destaca el informe Repercusiones de los conflictos armados sobre los niños, elaborado en 1996 por Graça Machel, a raíz del cual la ONU se vio obligada a reconocer algunos de los crímenes cometidos por las tropas a su cargo. Es pertinente recordar, asimismo, los abusos contra menores perpetrados por elementos de la Misión de Naciones Unidas para la Estabilización de Haití en 2006, y las violaciones de una veintena de niñas por efectivos multinacionales desplegados en Yuba, Sudán, que se divulgaron a principios del año siguiente.

No obstante estos antecedentes, las medidas emprendidas por el organismo que hoy dirige Ban Ki-Moon han resultado insuficientes para evitar la redición de vejaciones cometidas en contra de un sector demográfico de suyo vulnerable, que, en las circunstancias en que suelen intervenir las fuerzas de paz, padece un desamparo particularmente agudo: conflictos bélicos siempre propicios para la comisión impune de grandes crímenes, porque en ellos impera la ley del más fuerte.

Por lo demás, la vinculación –señalada también en el estudio de Save the Children– de un total de 23 agencias humanitarias en delitos cometidos contra menores en los tres países estudiados hace recordar el escándalo suscitado en octubre del año pasado, cuando las autoridades de Chad detuvieron a la tripulación de una aeronave catalana contratada por la ONG francesa El Arca de Zoé, que pretendía trasladar a Francia a una centena de niños africanos presuntamente huérfanos, como parte de una “misión humanitaria”. Sin embargo, según declaraciones posteriores del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados, ninguno de los menores había perdido a sus padres, y su traslado obedecía a que iban a ser vendidos a familias europeas, que habían pagado ya “cierta cantidad de dinero para quedarse con ellos”.

En suma, los casos mencionados dan cuenta de que, bajo la bandera de los organismos caritativos y las misiones humanitarias, pueden cometerse grandes atrocidades cuyos autores permanecen impunes, en la mayoría de los casos, debido a las lagunas y contradicciones de los marcos legales en los que se realizan los despliegues militares o civiles.

Sin duda la intervención de las fuerzas de paz y las agencias humanitarias es en muchos casos deseable y hasta necesaria. Precisamente por ello, es urgente que tanto la ONU como los gobiernos que la integran ejerzan un control efectivo sobre esas tropas, a fin de impedir la comisión de estos delitos. Es necesario, asimismo, garantizar que quienes los han cometido sean sancionados. Al mismo tiempo, se requiere que el organismo internacional reflexione en qué casos resulta conveniente la intervención de los cascos azules en situaciones conflictivas, y en qué otros representa, más que un remedio, un mal mayor para poblaciones inermes y de por sí hundidas en el temor, el sufrimiento y la zozobra.

Cómo fabricar una crisis global*

Walden Bello** /I

Cuando cientos de miles de personas se manifestaron en México el año pasado contra un incremento al precio de la tortilla, muchos analistas culparon a los biocombustibles. A causa de los subsidios del gobierno estadunidense, los granjeros de ese país dedicaban más hectáreas al maíz para etanol que para alimento, lo cual disparó los precios. Esta desviación del uso del maíz fue sin duda una causa de la elevación de precios, aunque probablemente la especulación de intermediarios con la demanda de biocumbustible tuvo mayor influencia. Sin embargo, a muchos se les escapó una pregunta interesante: ¿cómo es que los mexicanos, que viven en la tierra donde se domesticó el maíz, han llegado a depender del grano estadunidense?

La erosión de la agricultura mexicana
No puede entenderse la crisis alimentaria mexicana sin considerar que en los años anteriores a la crisis de la tortilla la patria del maíz fue convertida en una economía importadora de ese grano por las políticas de "libre mercado" promovidas por el Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco Mundial (BM) y Washington. El proceso comenzó con la crisis de deuda de principios de la década de 1980. México, uno de los dos mayores deudores del mundo en desarrollo, fue obligado a implorar dinero del banco y del FMI para pagar el servicio de su deuda con bancos comerciales internacionales. El precio de un rescate fue lo que un miembro del consejo ejecutivo del BM describió como "intervencionismo sin precedente", diseñado para eliminar aranceles, reglamentaciones estatales e instituciones gubernamentales de apoyo, que la doctrina neoliberal identificaba como barreras a la eficiencia económica.
El pago de intereses se elevó de 19 por ciento del gasto federal total en 1982 a 57 por ciento en 1988, en tanto el gasto de capital se derrumbó de 19.3 a 4.4 por ciento. La contracción del gasto gubernamental se tradujo en el desmantelamiento del crédito estatal, de los insumos agrícolas subsidiados por el gobierno, los apoyos de precio, los consejos estatales de comercialización y los servicios de extensión.
Este golpe a la agricultura campesina fue seguido por uno aún mayor en 1994, cuando entró en vigor el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN). Aunque dicho tratado consideraba una prórroga de 15 años a la protección de productos agrícolas, entre ellos el maíz, pronto comenzó a fluir maíz estadunidense altamente subsidiado, lo cual redujo los precios a la mitad y hundió al sector maicero en una crisis crónica. En gran medida a causa de ese acuerdo, México se ha consolidado como importador neto de alimentos.
Con el cierre de la entidad gubernamental comercializadora de maíz, la distribución de importaciones maiceras de Estados Unidos y del grano nacional ha sido monopolizada por unas cuantas comercializadoras trasnacionales, como Cargill. Eso les ha dado tremendo poder para especular con las tendencias del mercado, de modo que pueden manipular y magnificar muchas veces los movimientos de demanda de biocombustibles. Al mismo tiempo, el control monopólico del comercio doméstico ha asegurado que una elevación en los precios internacionales del maíz no se traduzca en precios significativamente más altos a pagar a los pequeños productores.
Cada vez resulta más difícil a los productores mexicanos de maíz eludir el destino de muchos otros pequeños productores en sectores como arroz, carne de res, pollo y cerdo, quienes se han venido abajo por las ventajas concedidas por el TLCAN a los productos subsidiados estadunidenses. Según un informe del Fondo Carnegie de 2003, las importaciones agrícolas de EU han dejado sin trabajo a 1.3 millones de campesinos, muchos de los cuales han emigrado al país del norte.
Las perspectivas no son buenas, pues el gobierno mexicano continúa en manos de neoliberales que desmantelan sistemáticamente el sistema de apoyo al campo.
Creación de la crisis del arroz en Filipinas
Que la crisis global de alimentos se origina en la restructuración de la agricultura por el libre mercado resulta más claro en el caso del arroz. A diferencia del maíz, menos de 10 por ciento de la producción mundial de arroz se comercializa. Además, en el arroz no ha habido desviación del consumo hacia los biocombustibles. Sin embargo, en este solo año los precios se han triplicado, de 380 dólares por tonelada en enero a más de mil dólares en abril. Sin duda, la inflación deriva en parte de la especulación de los cárteles mayoristas en una época de existencias escasas. Sin embargo, el mayor misterio es por qué varios países consumidores de arroz que eran autosuficientes se han vuelto severamente dependientes de las importaciones.
Filipinas ofrece un triste ejemplo de cómo la restructuración económica neoliberal transforma un país de exportador neto a importador neto de alimentos. Es el mayor importador mundial de arroz. El esfuerzo de Manila por asegurarse provisiones a cualquier precio se ha vuelto nota de primera plana, y las fotos de soldados que resguardan la distribución del cereal en comunidades pobres se ha vuelto emblemática de la crisis global.
Los trazos generales de la historia de Filpinas son similares a los de México. El dictador Ferdinando Marcos fue culpable de muchos crímenes y malos manejos, entre ellos no llevar adelante la reforma agraria, pero no se le puede acusar de privar al sector agrícola de fondos gubernamentales. Para paliar el descontento de los campesinos, el régimen les otorgó fertilizantes y semillas subsidiadas, impulsó mecanismos de crédito y construyó infraestructura rural. Durante los 14 años de su dictadura, sólo en uno, 1973, se tuvo que importar arroz debido al extenso daño causado por tifones. Cuando Marcos huyó del país, en 1986, había 900 mil toneladas métricas de arroz en los almacenes del gobierno.
Paradójicamente, los siguientes años de gobierno democrático vieron encogerse la capacidad de inversión gubernamental. El BM y el FMI, actuando por cuenta de acreedores internacionales, presionaron al gobierno de Corazón Aquino para que diera prioridad al pago de la deuda externa, que ascendía a 26 mil millones de dólares. Aquino accedió, aunque los economistas de su país le advirtieron que sería "inútil buscar un programa de recuperación que sea consistente con el pago de la deuda fijado por nuestros acreedores".
Entre 1986 y 1993, entre 8 y 10 por ciento del PIB salió de Filipinas cada año en pagos del servicio de la deuda. Los pagos de intereses en proporción al gasto gubernamental se elevaron de 7 por ciento en 1980 a 28 por ciento en 1994; los gastos de capital cayeron de 26 a 16 por ciento. En suma, el servicio de la deuda se volvió la prioridad del presupuesto nacional.
El gasto en agricultura cayó a menos de la mitad. El BM y sus acólitos locales no se preocupaban, porque un propósito del apretamiento del cinturón era dejar que el sector privado invirtiera en el campo. Pero la capacidad agrícola se erosionó con rapidez, el riego se estancó, y hacia finales de la década de 1990 sólo 19 por ciento de la red caminera del país estaba pavimentada, contra 82 por ciento en Tailandia y 75 por ciento en Malasia. Las cosechas eran anémicas en general; el rendimiento promedio de arroz era de 2.8 toneladas por hectárea, muy debajo de los de China, Vietnam y Tailandia, donde los gobiernos promovían activamente la producción rural. La reforma agraria languideció en la era posterior a Marcos, privada de fondos para servicios de apoyo, que habían sido la clave para las exitosas reformas de Taiwán y Corea del Sur.
Como en México, los campesinos filipinos enfrentaron la retirada en gran escala del Estado como proveedor de apoyo. Y el recorte en programas agrícolas fue seguido por la liberalización comercial; la entrada de Filipinas en la Organización Mundial de Comercio (OMC) tuvo igual efecto que la firma del TLCAN para México. La membresía en la OMC requería eliminar cuotas en las importaciones agrícolas excepto arroz, y permitir que cierta cantidad de cada producto ingresara con bajos aranceles. Si bien se permitió al país mantener una cuota en importaciones de arroz, tuvo que admitir el equivalente a entre uno y 4 por ciento del consumo doméstico en los 10 años siguientes. De hecho, a causa del debilitamiento de la producción derivado de la falta de apoyo oficial, el gobierno importó mucho más que eso para compensar una posible escasez. Esas importaciones, que se elevaron de 263 mil toneladas en 1995 a 2.1 millones en 1998, deprimieron el precio del cereal, lo cual desalentó a los productores y mantuvo la producción a una tasa muy menor a la de los dos principales proveedores del país, Tailandia y Vietnam.
Las consecuencias del ingreso de Filipinas a la OMC barrieron con el resto de la agricultura como un tifón. Ante la invasión de importaciones baratas de maíz, los campesinos redujeron la tierra dedicada a ese cultivo de 3.1 millones de hectáreas en 1993 a 2.5 millones en 2000. La importación masiva de piezas de pollo casi acabó con esa industria, en tanto el aumento de importaciones desestabilizó las de aves de corral, cerdo y vegetales.
Los economistas del gobierno prometieron que las pérdidas en maíz y otros cultivos tradicionales serían más que compensadas por la nueva industria exportadora de cultivos "de alto valor agregado" como flores, espárragos y brécoles. Poco de eso se materializó. El empleo agrícola cayó de 11.2 millones en 1994 a 10.8 millones en 2001.
El doble golpe del ajuste impuesto por el FMI y la liberalización comercial impuesta por la OMC hizo que una economía agrícola en buena medida autosuficiente se volviera dependiente de las importaciones y marginó constantemente a los agricultores. Fue un proceso cuyo dolor fue descrito por un negociador del gobierno filipino durante una sesión de la OMC en Ginebra: "Nuestros pequeños productores agrícolas son masacrados por la brutal injusticia del entorno del comercio internacional".
La gran transformación
La experiencia de México y Filipinas se reprodujo en un país tras otro, sujetos a los manejos del FMI y la OMC. Un estudio de la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) en 14 países descubrió que los niveles de importaciones agrícolas en 1995-98 excedieron los de 1990-94. No era sorprendente, puesto que uno de los principales objetivos del acuerdo agrícola de la OMC era abrir mercados en países en desarrollo para que absorbieran la producción excedente del norte.
Los apóstoles del libre mercado y los defensores del dumping parecieran estar en extremos opuestos del espectro, pero las políticas que propugnan producen el mismo resultado: una agricultura capitalista industrial globalizada. Los países en desarrollo se integran en un sistema en el que la producción de carne y grano para exportación está dominada por grandes granjas industrializadas como las manejadas por la trasnacional tailandesa CP, en las que la tecnología es mejorada continuamente por avances en ingeniería genética de firmas como Monsanto. Y la eliminación de barreras tarifarias y no tarifarias facilita un supermercado agrícola global de consumidores de elite y clase media, atendidos por corporaciones comercializadoras de granos como Cargill y Archer Daniels Midland, y minoristas trasnacionales de alimentos como la británica Tesco y la francesa Carrefour.
No se trata sólo de la erosión de la autosuficiencia alimentaria nacional o de la seguridad alimentaria, sino de lo que la africanista Deborah Bryce-son, de Oxford, llama la "descampesinación", es decir, la supresión de un modo de producción para hacer del campo un sitio más apropiado para la acumulación intensiva de capital. Esta transformación es traumática para cientos de millones de personas, pues la producción campesina no es sólo una actividad económica: es un modo de vida milenario, una cultura, lo cual es una razón de que en India los campesinos desplazados o marginados hayan recurrido al suicidio. Se calcula que unos 15 mil campesinos indios han acabado con su vida. El derrumbe de precios por la liberalización comercial y la pérdida de control sobre las semillas ante las empresas de biotecnología son parte de un problema integral, señala Vandana Shiva, activista por la justicia global: "En la globalización, el campesino o campesina pierde su identidad social, cultural y económica de productor. Ahora un campesino es 'consumidor' de semillas y químicos caros que venden las poderosas corporaciones trasnacionales por conducto de poderosos latifundistas y agiotistas locales".
* Versión reducida del artículo a publicarse en la edición de The Nation (Nueva York) el 2 de junio. Se reproduce con permiso del autor.
** Walden Bello es analista y ex director ejecutivo del instituto de investigación y activismo Enfoque en el Sur Global, con sede en Bangkok.
Traducción: Jorge Anaya.

Madre Coraje

Ricardo Raphael
26 de mayo de 2008
Ella se llama Leticia Valdés Martell y ha decidido llevar las cosas hasta sus últimas consecuencias. Sabe que a través de la atroz experiencia por la que atravesó su hijo se expresa la monstruosidad de un crimen social que por mucho la trasciende.
Leticia tomó conciencia de que su hijo de cuatro años de edad había sido violado cuando, en casa, el menor arrojó semen y sangre dentro de la taza del WC. Fue hasta ese momento que pudo reconstruir mentalmente la hebra de los hechos sufridos por el niño durante las tres semanas anteriores.
Entendió por qué no quería asistir a la escuela, por qué llegaba a casa sucio y con los ojos rojos, por qué quería sólo dormir en las tardes. Pudo explicarse las pesadillas y la variedad de palabras soeces que su hijo gritaba durante las madrugadas.
Con la muestra de esperma dentro de un frasco y el espíritu devastado, Leticia visitó médicos y siquiatras. Ella se define como madre y padre a la vez, pero los abuelos del menor no le han dejado enfrentar sola esta tragedia.
Primero tortuosamente y después de manera más fluida, el menor abusado pudo narrar la experiencia. A través de dibujos y algunas expresiones verbales reveló lo ocurrido.
En el Instituto San Felipe —uno de los más prestigiados de la ciudad de Oaxaca— su maestra, Magdalena García Soto; el esposo de la directora y dueña de la institución, Hugo Constantino García, y el maestro de computación, Adán Salvador Pérez, participaron, más de una vez, en el acoso y violación del menor.
El hijo de Leticia contó que mientras abusaban de él hubo siempre una cámara de video filmando los hechos. Afirma que lo colocaban encima de una plancha de hielo, sobre sus manos y rodillas, lo amordazaban y también esposaban.
Mientras tanto le gritaban. Ahí aprendió las palabras que luego repetiría durante sus pesadillas.
Después de prepararse sicológicamente, y de hacerlo también con su hijo, Leticia optó por llevar el asunto ante las autoridades del estado. Visitó primero al procurador general del estado, Evencio Martínez y luego presentó una denuncia ante el ministerio público de la entidad.
Cuál no sería su sorpresa a la hora en que comenzó a experimentar las complicidades tejidas entre el gobierno de Ulises Ruiz y los propietarios de la escuela.
En lugar de detener al menos de manera preventiva a los inculpados, el ministerio público se tardó cinco largos meses en solicitar a un juez la orden de aprehensión. En tanto, Constantino, Pérez y García Soto siguieron haciendo su vida “normal” la escuela.
Alrededor de 150 días después de presentada la denuncia, Leticia recibió una llamada de la procuradora especial para delitos sexuales de la entidad, Aída Gómez Piñón. Ella quería verle.
Durante la cita, la autoridad le propuso resolver el conflicto —como si se tratara de un accidente automovilístico— a través de una compensación monetaria.
Por extraordinario que parezca, la encargada de proteger a los oaxaqueños de crímenes sexuales optó por jugar el muy inmoral papel de mediadora económica.
Hincada aún más en su rabia por este episodio, Leticia decidió sacar los hechos a la luz pública. Fue gracias a las reacciones de los medios locales de comunicación y a los ciudadanos que no tardaron en tomar las calles que, finalmente, el gobierno de Ulises Ruiz se vio obligado a solicitar la aprehensión de los acusados.
Desgraciadamente los inculpados contaron con suficiente tiempo para fugarse. Por su calculada negligencia, las autoridades sólo pudieron detener a Magdalena García Soto. Hugo Constantino y Adán Salvador Pérez se esfumaron.
Un dato que llama políticamente la atención es que el abogado de la escuela San Felipe sea Jorge Eduardo Franco Jiménez. Un hombre muy influyente en Oaxaca, ya que entre sus antecedentes tiene haber sido legislador suplente de Ulises Ruiz, cuando el actual gobernador fuera senador de la República.
Este abogado es además el padre del actual líder del PRI en Oaxaca, también de nombre Jorge Eduardo Franco, quien antes fuera secretario general del gobierno local y actualmente está acusado por haber participado en la desaparición de dos de los líderes más importantes del Ejército Popular Revolucionario (EPR).
Evidentemente la influencia que la familia Franco tiene sobre el gobierno de Ulises Ruiz es muy superior a la que, hasta hoy, Leticia Velasco Martell posee.
Para contrarrestar, ella ha acudido a la Comisión Nacional de Derechos Humanos —instancia que le dio la razón y respaldo— y a la Suprema Corte de Justicia de la Nación que, en breve, podría atraer el caso.
Hace tres semanas, efectivos de la Procuraduría General de la República y de la Agencia Federal de Investigaciones detuvieron un carro donde supuestamente se transportaba el señor Hugo Constantino García.
Se reporta que efectivos de la policía local encañonaron a los agentes federales y ayudaron a que, otra vez, escapara el ocupante del vehículo.
La noticia tomó por sorpresa a los oaxaqueños, pero no los escandalizó. Ha dejado de llamar la atención que en Oaxaca la autoridad local esté vinculada a hechos de crimen y corrupción.
La violación y filmación del hijo de Leticia son hechos que, por mucho, rebasan a esta valientísima madre: México es el segundo productor de pornografía infantil en el mundo.
Según instancias internacionales, cerca de 80 mil bebés, niños y adolescentes mexicanos caen anualmente en las garras de la red criminal que, en nuestro país, se dedica a la pederastia, a la corrupción y a la compra-venta de imágenes y videos donde se victimizan a los menores.
Cabe destacar que se trata de una fuente inmensa de recursos. A manera de ilustración, una película pornográfica con niños se vende en el mercado en alrededor de 200 mil pesos mexicanos.
Este asunto —como cualquier otro vinculado al crimen organizado— sólo puede subsistir gracias al apoyo que los victimarios reciben de las autoridades gubernamentales.
Si ocurre esta monstruosa tragedia es por la negligencia y por la asociación delictuosa del Estado.
Analista político



¿Hacia una “confesionalidad progresiva”? (España)

Comité Ejecutivo de la Federación Internacional de Ateos (FIdA)

27.05.08

Nada nuevo bajo el sol. Nada extraño. Nada que contradiga el histórico temor reverencial del Partido Socialista hacia la Iglesia católica. Nada que objetar, por otra parte, cuando se nos acostumbra a interpretaciones del laicismo y de las libertades falseadas, mutiladas o forzadas hasta el extremo. Nada que deba sorprender, si recordamos las simplezas interesadas del empresario Vázquez o las beaterías mojigatas del beato Bono o del beato Ibarra. O los latinajos agustinianos de la Vicepresidenta Fernández, en su romano encuentro con la cúpula vaticana. O el caldito solidario del “compañero” Presidente con el nuncio papal.

La votación del PSOE en contra de una ley que obligue a retirar los símbolos religiosos en las ceremonias constitucionales responde a una estrategia conocida: propaganda pseudolaicista a grandes voces, y consolidación programada de los privilegios eclesiásticos y de la financiación multiconfesional. Pánico a la pérdida de un dudoso porcentaje electoral. Socialismo de confesionario. Laicismo de opereta.

Habló Ramón Jáuregui de “prácticas aconfesionales progresivas”, como intentando colocar a la ciudadanía unos anteojos de oferta, en seráfico ejemplo de manipulación lingüística. El experimento laicista del Gobierno ha muerto antes de iniciarse, porque eliminar una Biblia y un crucifijo no era más que un avance simbólico hacia la restauración de una normalidad democrática que se rompió en el 39, hacia la derogación del Concordato franquista y hacia el pluralismo como herramienta de disuasión frente al avance fundamentalista. No han dado este tímido paso, lo que implica que no darán ninguno más, o que seguirán la estela de un juego político encaminado a engañar a los imbéciles y a tranquilizar a los devotos de la romanidad católica. Un juego con el que quiere demostrar, el PSOE, su independencia frente a la izquierda social, recurriendo a la prudencia jesuítica que les caracteriza.

Seguirá la religión institucionalizada, las llamadas a misa en los aeropuertos, el catecismo en la escuela, la financiación pública del anacronismo, los curas en los hospitales y en el ejército, la recaudación confesional por los impuestos, los alcaldes que reciben reliquias alborozados, los presidentes que exaltan llorosos a la Virgen, la censura ideológica sobre el arte, la Constitución arrodillada ante la cruz, los obispos terroristas y las mafias subvencionadas. Todo un modelo de Estado socialista, plural y democrático.

Un buen motivo para movilizarse. Una buena excusa para revisar nuestro compromiso con las libertades públicas. El PSOE, esta tarde, se ha hundido en la pura gloria. Cayó, finalmente, del caballo mucho antes de llegar a Damasco. Extra ecclesiam nula salus...

¿Y ahora, qué?

* * *

Enlaces:

El PSOE vota en contra de una ley que obligue a retirar los símbolos religiosos en actos y ceremonias institucionales, 27.05.08, Público.

El Congreso rechaza suprimir los símbolos religiosos de las tomas de posesión, 27.05.08, El País.

Boletín Informativo ISA núm 430

http://serviciodenoticiasisa.blogspot.com

Sumario:

I. Propone AMLO que se apoye a las actividades productivas, la entrega de subsidios al campo y alcanzar la autosuficiencia en granos básicos para enfrentar la crisis alimentaria

II. Hambre: los alimentos como negocio, por Leonardo Boff

III. El dolor ajeno, por Rosario Ibarra

--------------

PROPONE AMLO QUE SE APOYE A LAS ACTIVIDADES PRODUCTIVAS, LA ENTREGA DE SUBSIDIOS AL CAMPO Y ALCANZAR LA AUTOSUFICIENCIA EN GRANOS BÁSICOS PARA ENFRENTAR LA CRISIS ALIMENTARIA

Al iniciar su gira semanal para la organización de las brigadas en defensa del petróleo, Andrés Manuel López Obrador calificó de “más de lo mismo” y de demagógicas las medidas anunciadas por el gobierno de facto de Felipe Calderón en relación con la crisis alimentaria y en su lugar propuso el otorgamiento de apoyos a las actividades productivas, en particular a los ejidatarios y pequeños propietarios, la entrega de subsidios al campo y alcanzar la autosuficiencia en granos básicos, para dejar de depender del extranjero y para superar la actual crisis alimentaria mundial.

El presidente legítimo de México tocó tierras sinaloenses desde temprano, y a las 10 de la mañana presidió la primera reunión con brigadistas, esta vez en Los Mochis. Ahí, López Obrador aseguró que “el programa de apoyo anunciado por el presidente pelele, Felipe Calderón, es demagógico es más de lo mismo, es más de lo que hemos escuchado en otras ocasiones y no frenará la carestía, porque sólo apuesta a la compra de alimentos en el extranjero”.

Puntualizó lo anterior al señalar que “en lugar de ayudar, las medidas dadas a conocer por Calderón van a perjudicar a la economía nacional por el hecho de que en el mercado mundial hay una tendencia a la alza en todos los granos básicos y porque el presidente usurpador es un inepto, es un cero a la izquierda, no sirve para nada y no puede resolver los problemas nacionales, porque lo impusieron en la Presidencia de la República y, en consecuencia, está atado de pies y manos”.

Fue en ese marco que planteó como caminos para solucionar la actual crisis alimentaria el otorgamiento de apoyos a las actividades productivas, la entrega de subsidios al campo y alcanzar la autosuficiencia en granos básicos.

Al reunirse con brigadistas en defensa del petróleo de esta entidad, afirmó que la violencia y la inseguridad son fruto de la aplicación de la política económica neoliberal, impuesta desde hace 25 años, que dejó en el abandono al agro y no ofrece oportunidades de empleo y de estudio a miles de jóvenes, y aseveró que Calderón Hinojosa “está atado de pies y manos, y no se puede zafar de la mafia política, porque se comprometió con ella”.

Acompañado por legisladores locales y dirigentes del PRD, PT y Convergencia, López Obrador expresó: “¡Miren nada más como está Felipe Calderón! ¿Qué puede resolver en materia de inseguridad y violencia, si lo tienen agarrado, atado de pies y manos y mantiene acuerdos con gobernadores del PRI? Nada”, precisó.

Luego lanzó otras interrogantes: “¿cómo va a poner orden en la educación, si sostiene un acuerdo con Elba Esther Gordillo —la líder del SNTE— a quien le entregó el manejo de la Secretaría de la Educación Pública? ¿Cómo va a sacar adelante al sector energético, si Calderón tiene compromisos con empresas petroleras extranjeras y acuerdos con el líder petrolero Carlos Romero Deschamps?”.

Antes, en una entrevista radiofónica, calificó de inexplicable, absurda y cínica la afirmación de Felipe Calderón y de su secretario de Hacienda, Agustín Carstens, de que este año no habrá recursos excedentes por los altos precios del petróleo, porque aparentemente el dinero se usará para la importación de gasolinas y para financiar la compra de alimentos en el extranjero.

Ante los micrófonos del noticiero “Línea Directa” que conduce Luis Alberto Díaz, invitó a la gente a participar el próximo 29 de junio en la asamblea informativa, en el Zócalo de la Ciudad de México, donde se dará a conocer una evaluación sobre los avances del Movimiento en Defensa del Petróleo.

Para el miércoles, 28 de mayo, el presidente legítimo de los mexicanos, Andrés Manuel López Obrador, se reunirá con brigadistas de Mazatlán, Sinaloa, y Tepic, Nayarit.

-----------------------------

HAMBRE: LOS ALIMENTOS COMO NEGOCIO
por Leonardo Boff

El mundo se está alarmando con la subida del precio de los alimentos y con las previsiones de aumento del hambre en el mundo. El hambre es un problema ético, denunciado por Gandhi: “el hambre es un insulto, humilla, deshumaniza y destruye el cuerpo y el espíritu; es la forma más asesina que existe”. Pero también es resultado de una política económica. El alimento se transformó en ocasión de lucro y el proceso agroalimentario, en un negocio rentable. Se cambió la visión básica que había predominado hasta la llegada de la industrialización moderna, la visión en la que la tierra era vista como la Gran Madre. Entre la tierra y el ser humano se articulaban relaciones de respeto y de mutua colaboración. El proceso de producción industrialista considera a la tierra solamente como baúl de recursos para ser explotados hasta que se agoten.

La agricultura más que un arte y una técnica de producción y de medios de vida se ha transformado en una empresa para lucrar. Mediante la mecanización y la alta tecnología puede producirse mucho con menos tierras. La “revolución verde”, introducida a partir de los años setenta del siglo XX, y difundida por todo el mundo, quimicalizó casi toda la producción. Los efectos son ahora perceptibles: empobrecimiento de los suelos, erosión devastadora, deforestación y pérdida de millares de variedades naturales de semillas que son reserva frente a crisis futuras.

La cría de animales se ha modificado profundamente debido a los estimulantes de crecimiento, a las prácticas intensivas, a vacunas, antibióticos, inseminación artificial y clonación.

Los agricultores clásicos han sido sustituidos por los empresarios del campo. Todo este cuadro se ha visto agravado por la urbanización acelerada del mundo, con el consiguiente vaciamiento de los campos. La ciudad demanda alimentos que ella no produce y que dependen del campo.

Existe una verdadera guerra comercial alrededor de los alimentos. Los países ricos subsidian cosechas enteras, o la producción de carnes, para colocarlas a mejor precio en el mercado mundial, perjudicando a los países pobres, cuya principal riqueza consiste en la producción y exportación de productos agrícolas y carnes. Muchas veces, para ser viables económicamente, se obliga a exportar granos y cereales que van a alimentar el ganado de los países industrializados, cuando en el mercado interno podrían servir de alimento para sus poblaciones.

Por el afán de garantizarse lucros, hay una tendencia mundial, en el marco del modo de producción capitalista, de privatizar todo, especialmente las semillas. Menos de una decena de empresas trasnacionales controla el mercado de semillas en todo el mundo. Han introducido las semillas transgénicas, que no se reproducen en las cosechas, y que necesitan ser compradas cada vez, con grandes beneficios para las empresas. La compra de las semillas es parte de un paquete mayor que incluye la tecnología, los pesticidas, la maquinaria y la financiación bancaria, atando a los productores a los intereses agroalimentarios de las empresas trasnacionales.

En el fondo, lo que más interesa es garantizar ganancias para los negocios, y lo que menos, alimentar personas. Si no se produce una inversión de este orden de cosas, — por ejemplo, una economía sometida a la política, una política orientada por la ética y una ética inspirada por una sensibilidad humanitaria mínima—, no habrá solución para el hambre y la desnutrición mundial. Continuaremos en la barbarie que estigmatiza al actual proceso de globalización. Los gritos desgarradores de millones de hambrientos suben continuamente al cielo sin que les vengan respuestas eficaces de alguna parte que hagan callar este clamor. Es la hora de la compasión humanitaria, traducida en políticas globales de combate sistemático al hambre.

---------------------

EL DOLOR AJENO
por Rosario Ibarra

(publicado en El Universal el 27 de mayo de 2008)

Hace tiempo, un militar, conmovido quizá por mi pena, cuando se enteró de que habían desaparecido a mi hijo, me regaló un pequeño libro de pastas verdes, cuyas hojas hoy muestran claramente el paso de los años. El librito fue editado en 1975, año en el que mi hijo fue entregado al Ejército en el Campo Militar Número Uno por Luis de la Barreda Moreno, integrante de la fatídica Dirección Federal de Seguridad, días después de que fue detenido en Monterrey por agentes judiciales que comandaba Carlos G. Solana Macías, jefe de la corporación en Nuevo León.

El citado libro es el Código de Justicia Militar, que dice en sus primeras páginas que es la novena edición y que se hicieron 3 mil ejemplares, lo que da un número pequeño de apenas 27 mil, que aun en aquellos años serviría sólo para igual número de integrantes de las Fuerzas Armadas, a todas luces insuficiente si es que se pretendía que todos los integrantes de las mismas lo conocieran.

Escribo esto porque ayer leí en un diario nacional una extensa nota que dice que en 18 años se han contado mil 70 abusos militares: “desaparición forzada, asesinatos, violación y allanamiento, entre los cargos”. Me parecen pocos, pero es quizá porque sólo son los casos reportados ante la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, porque lo que es revisando la prensa, aun en estos 18 años y echando un vistazo al pasado, pueden contarse muchísimos miles más.

Hay mucho dolor en el pueblo; la impotencia ante los abusos y la injusticia repetida por años ha ido abriendo una herida en las conciencias de los pobres; la herida se ha ido convirtiendo en una llaga que arde de dolor, porque las manos crueles del poder le siguen arrojando la sal de su malignidad. Pero al poder no le importa el dolor ajeno. Las miles de muertes de niños desnutridos, las de los miles de pobres que no tienen acceso a la medicina, el hambre y la miseria de los que logran sobrevivir, nada de eso les importa a los poderosos, fatuos, perversos, engreídos, llenos de soberbia, no escuchan los lamentos del dolor ajeno; no se molestan en volver la vista siquiera hacia la pena que causan. Se yerguen orgullosos anunciando los “avances”, los “logros” de su gobierno, engañifas que ni ellos creen, pero con las que pretenden convencernos, como si fuésemos retrasados mentales. ¿Cuáles avances, cuáles logros? ¿Cómo se atreven a insultarnos de esa manera, cuando somos capaces de entender y de razonar? ¿Cómo intentan que se les crea cuando siguen cometiendo los mismos delitos que otros gobiernos repitieron hasta la saciedad? ¿De qué sirven los códigos de Justicia Militar si no se obedece lo que en ellos se estipula?

Abrí al azar el librito de pastas verdes que un buen militar me regaló en 1975 y leí las pocas palabras que transcribo: “Siempre que el cumplimiento de una orden del servicio implicare la violación de una Ley Penal, serán responsables el superior que hubiese dictado esa orden y los inferiores que la ejecutaron”. ¿Cuándo han castigado por el delito de desaparición forzada a un solo militar, superior o inferior?... ¡Nunca! Al poder no le importa el dolor ajeno.

Invitación

Lecciones de la rebelión en Oaxaca

Invitamos al foro: Las lecciones de la rebelión de Oaxaca, el miércoles 28 de mayo, a las 12 horas, en el auditorio Doctor Manuel Sánchez Rosado, Escuela Nacional de Trabajao Social, en Ciudad Universitaria.

Ponentes: Luis Hernández Navarro, periodista; Andrea Fernández, periodista de Radio Educación; Mario Méndez, del Movimiento Popular Revolucionario, y Gabriela Jiménez, del Colectivo La Voz del Cenzontle. Moderadora: Araceli Herrera, fotógrafa.
Gracias.

Movimiento Popular Revolucionario.

La muerte natural de Marulanda

César Jérez

Se murió de viejo, tal vez en el momento menos oportuno para las FARC, cuando la guerrilla encaja una cadena de duros golpes y la noticia de su muerte le baja decibeles al escándalo del poder mafioso en Colombia.
Dicen que Marulanda nunca conoció el mar, no le alcanzó el tiempo. El albur de la guerra y la añorada por sus enemigos muerte violenta del guerrillero, lo llevaron en la dirección geográfica contraria, a la altura del páramo, a los ríos gruesos y a la espesura de la selva.
Cuentan que cuando Marulanda se enguerrilleró con los liberales junto a catorce de sus primos no sabía leer ni escribir. No había escuelas ni maestros. Como no las hay todavía por el mundo rural en el que transcurre la guerrilla. Se puede leer en alguna de las pocas entrevistas que concedió que su sueño infantil era ser un campesino como lo fueron en su familia.
La historia de un país con una enorme capacidad para recrear la muerte y la violencia promovida por el mal gobierno convirtieron a Pedro Antonio Marín en Manuel Marulanda, transformaron a un campesino en un guerrero trashumante, a un liberal en comunista y a una persona sin educación formal en un dirigente político capaz de fundar una guerrilla, además, en un geógrafo de a pie, que sin embargo no conoció físicamente el Caribe o el Pacífico.
La historia reciente de Colombia ha sido la historia de su vida. Los que lo odiaron dedicaron toda su existencia a rumiar su anhelada muerte mientras se morían ellos mismos en la espera; los que lo aman se han dedicado a narrar su vida impenetrable para la muerte, sus proezas de combatiente, su sueño de una nueva Colombia, hasta convertirlo en un mito legendario. Bandido para unos. La revolucionaria esperanza para otros.
Mientras se moría de muerte natural el ruido de la guerra atronaba la montaña. 526 granadas de mortero y 114 bombardeos aéreos eran lanzados sobre su presunto paradero, según el comandante de las fuerzas militares. Nunca le pegaron un tiro.
Se murió de viejo, tal vez en el momento menos oportuno para las FARC, cuando la guerrilla encaja una cadena de duros golpes y la noticia de su muerte le baja decibeles al escándalo del poder mafioso en Colombia. Ahora buscan su cadáver por entre la selva para verificarle las heridas mortales y tratar de ganar algo más en esta guerra.
Pero como escribió Arturo Alape, tal vez la persona de afuera de las FARC que más conoció a Marulanda, refiriéndose a los códigos que enmarcaron la persecución contra el alzado en armas: "La muerte natural del perseguido sería un duro golpe en el corazón del perseguidor, al tocar las sensibles fibras de su odio acumulado, y dejar sin argumentos su razón de ser, porque se le ha escapado la víctima como se escapa el polvo entre las manos…Ese ciclo fatal de perseguidor - perseguido…, tiene en el rostro de la muerte natural, su más terrible enemigo…El signo de la persecución de la muerte en la vida del otro, ha sido herida, cicatriz, tatuaje sobre la geografía y el cuerpo de la reciente historia de Colombia. ¿Cuándo terminará este ciclo? La respuesta está en la sangré que fluye en la vida del hombre."
En una de sus últimas apariciones en televisión, un periodista le pregunta al veterano combatiente sobre la humanización de la guerra. La respuesta fue una síntesis filosófica que refleja la visión del guerrero circunstancial: "¿dígame usted, qué guerra es humana?, la guerra no hay que humanizarla, hay que acabarla". (Agencia Prensa Rural)

Cantando se entiende la gente

Convocatoria

ACCION URGENTE
ACOMPAÑA AL SINDICATO UNICO DE TRABAJADORES DE LA EMPRESA INDUSTRIA VIDRIERA DEL POTOSÍ
Los trabajadores del Sindicato Unico de Trabajadores de la Empresa Industria Vidriera del Potosí (SUTEIVP), mantienen firme su lucha contra el intento de la patronal, en complicidad con la CROC, de arrebatar su representación legítima y democrática. Por ello se convoca a las organizaciones civiles, sindicales y a todas las personas interesadas en acompañar solidariamente al SUTEIVP en la primera audiencia de nulidad promovida contra la farsa de “recuento” que se llevó a cabo en días pasados en la planta de esa empresa. La cita es el próximo viernes 30 de mayo a las 9:30 en la sede de la Junta Federal de Conciliación y Arbitraje, Calz. Azcapotzalco La Villa 311 Col Sto. Tomás Del Azcapotzalco. ESPERAMOS CONTAR CON SU ASISTENCIA SOLIDARIA. SOLO CON LA UNIDAD DE LOS TRABAJADORES PODREMOS DEFENDER NUESTROS DERECHOS SINDICALES Y NUESTRAS REPRESENTACION DEMOCRATICA.
Atentamente:
Sindicato Unico de Trabajadores de la Empresa Industria Vidriera del Potosí