miércoles, mayo 28, 2008

Contracara de las misiones humanitarias

Editorial

Según un informe presentado ayer por la organización no gubernamental británica Save the Children, que se basó en investigaciones de campo realizadas en Haití, Sudán y Costa de Marfil, tanto elementos de las Fuerzas de Paz de la Organización de Naciones Unidas (ONU), los llamados cascos azules, como integrantes de organismos humanitarios, han incurrido impunemente en severos casos de abuso y explotación sexual contra niñas y niños de diversas regiones del mundo en conflicto.

Estos señalamientos no son nuevos; desde hace muchos años la opinión pública internacional ha sabido de estremecedores testimonios sobre los graves atropellos cometidos por las fuerzas de paz contra individuos de poblaciones a las que supuestamente habrían de defender. Al respecto, destaca el informe Repercusiones de los conflictos armados sobre los niños, elaborado en 1996 por Graça Machel, a raíz del cual la ONU se vio obligada a reconocer algunos de los crímenes cometidos por las tropas a su cargo. Es pertinente recordar, asimismo, los abusos contra menores perpetrados por elementos de la Misión de Naciones Unidas para la Estabilización de Haití en 2006, y las violaciones de una veintena de niñas por efectivos multinacionales desplegados en Yuba, Sudán, que se divulgaron a principios del año siguiente.

No obstante estos antecedentes, las medidas emprendidas por el organismo que hoy dirige Ban Ki-Moon han resultado insuficientes para evitar la redición de vejaciones cometidas en contra de un sector demográfico de suyo vulnerable, que, en las circunstancias en que suelen intervenir las fuerzas de paz, padece un desamparo particularmente agudo: conflictos bélicos siempre propicios para la comisión impune de grandes crímenes, porque en ellos impera la ley del más fuerte.

Por lo demás, la vinculación –señalada también en el estudio de Save the Children– de un total de 23 agencias humanitarias en delitos cometidos contra menores en los tres países estudiados hace recordar el escándalo suscitado en octubre del año pasado, cuando las autoridades de Chad detuvieron a la tripulación de una aeronave catalana contratada por la ONG francesa El Arca de Zoé, que pretendía trasladar a Francia a una centena de niños africanos presuntamente huérfanos, como parte de una “misión humanitaria”. Sin embargo, según declaraciones posteriores del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados, ninguno de los menores había perdido a sus padres, y su traslado obedecía a que iban a ser vendidos a familias europeas, que habían pagado ya “cierta cantidad de dinero para quedarse con ellos”.

En suma, los casos mencionados dan cuenta de que, bajo la bandera de los organismos caritativos y las misiones humanitarias, pueden cometerse grandes atrocidades cuyos autores permanecen impunes, en la mayoría de los casos, debido a las lagunas y contradicciones de los marcos legales en los que se realizan los despliegues militares o civiles.

Sin duda la intervención de las fuerzas de paz y las agencias humanitarias es en muchos casos deseable y hasta necesaria. Precisamente por ello, es urgente que tanto la ONU como los gobiernos que la integran ejerzan un control efectivo sobre esas tropas, a fin de impedir la comisión de estos delitos. Es necesario, asimismo, garantizar que quienes los han cometido sean sancionados. Al mismo tiempo, se requiere que el organismo internacional reflexione en qué casos resulta conveniente la intervención de los cascos azules en situaciones conflictivas, y en qué otros representa, más que un remedio, un mal mayor para poblaciones inermes y de por sí hundidas en el temor, el sufrimiento y la zozobra.

Cómo fabricar una crisis global*

Walden Bello** /I

Cuando cientos de miles de personas se manifestaron en México el año pasado contra un incremento al precio de la tortilla, muchos analistas culparon a los biocombustibles. A causa de los subsidios del gobierno estadunidense, los granjeros de ese país dedicaban más hectáreas al maíz para etanol que para alimento, lo cual disparó los precios. Esta desviación del uso del maíz fue sin duda una causa de la elevación de precios, aunque probablemente la especulación de intermediarios con la demanda de biocumbustible tuvo mayor influencia. Sin embargo, a muchos se les escapó una pregunta interesante: ¿cómo es que los mexicanos, que viven en la tierra donde se domesticó el maíz, han llegado a depender del grano estadunidense?

La erosión de la agricultura mexicana
No puede entenderse la crisis alimentaria mexicana sin considerar que en los años anteriores a la crisis de la tortilla la patria del maíz fue convertida en una economía importadora de ese grano por las políticas de "libre mercado" promovidas por el Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco Mundial (BM) y Washington. El proceso comenzó con la crisis de deuda de principios de la década de 1980. México, uno de los dos mayores deudores del mundo en desarrollo, fue obligado a implorar dinero del banco y del FMI para pagar el servicio de su deuda con bancos comerciales internacionales. El precio de un rescate fue lo que un miembro del consejo ejecutivo del BM describió como "intervencionismo sin precedente", diseñado para eliminar aranceles, reglamentaciones estatales e instituciones gubernamentales de apoyo, que la doctrina neoliberal identificaba como barreras a la eficiencia económica.
El pago de intereses se elevó de 19 por ciento del gasto federal total en 1982 a 57 por ciento en 1988, en tanto el gasto de capital se derrumbó de 19.3 a 4.4 por ciento. La contracción del gasto gubernamental se tradujo en el desmantelamiento del crédito estatal, de los insumos agrícolas subsidiados por el gobierno, los apoyos de precio, los consejos estatales de comercialización y los servicios de extensión.
Este golpe a la agricultura campesina fue seguido por uno aún mayor en 1994, cuando entró en vigor el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN). Aunque dicho tratado consideraba una prórroga de 15 años a la protección de productos agrícolas, entre ellos el maíz, pronto comenzó a fluir maíz estadunidense altamente subsidiado, lo cual redujo los precios a la mitad y hundió al sector maicero en una crisis crónica. En gran medida a causa de ese acuerdo, México se ha consolidado como importador neto de alimentos.
Con el cierre de la entidad gubernamental comercializadora de maíz, la distribución de importaciones maiceras de Estados Unidos y del grano nacional ha sido monopolizada por unas cuantas comercializadoras trasnacionales, como Cargill. Eso les ha dado tremendo poder para especular con las tendencias del mercado, de modo que pueden manipular y magnificar muchas veces los movimientos de demanda de biocombustibles. Al mismo tiempo, el control monopólico del comercio doméstico ha asegurado que una elevación en los precios internacionales del maíz no se traduzca en precios significativamente más altos a pagar a los pequeños productores.
Cada vez resulta más difícil a los productores mexicanos de maíz eludir el destino de muchos otros pequeños productores en sectores como arroz, carne de res, pollo y cerdo, quienes se han venido abajo por las ventajas concedidas por el TLCAN a los productos subsidiados estadunidenses. Según un informe del Fondo Carnegie de 2003, las importaciones agrícolas de EU han dejado sin trabajo a 1.3 millones de campesinos, muchos de los cuales han emigrado al país del norte.
Las perspectivas no son buenas, pues el gobierno mexicano continúa en manos de neoliberales que desmantelan sistemáticamente el sistema de apoyo al campo.
Creación de la crisis del arroz en Filipinas
Que la crisis global de alimentos se origina en la restructuración de la agricultura por el libre mercado resulta más claro en el caso del arroz. A diferencia del maíz, menos de 10 por ciento de la producción mundial de arroz se comercializa. Además, en el arroz no ha habido desviación del consumo hacia los biocombustibles. Sin embargo, en este solo año los precios se han triplicado, de 380 dólares por tonelada en enero a más de mil dólares en abril. Sin duda, la inflación deriva en parte de la especulación de los cárteles mayoristas en una época de existencias escasas. Sin embargo, el mayor misterio es por qué varios países consumidores de arroz que eran autosuficientes se han vuelto severamente dependientes de las importaciones.
Filipinas ofrece un triste ejemplo de cómo la restructuración económica neoliberal transforma un país de exportador neto a importador neto de alimentos. Es el mayor importador mundial de arroz. El esfuerzo de Manila por asegurarse provisiones a cualquier precio se ha vuelto nota de primera plana, y las fotos de soldados que resguardan la distribución del cereal en comunidades pobres se ha vuelto emblemática de la crisis global.
Los trazos generales de la historia de Filpinas son similares a los de México. El dictador Ferdinando Marcos fue culpable de muchos crímenes y malos manejos, entre ellos no llevar adelante la reforma agraria, pero no se le puede acusar de privar al sector agrícola de fondos gubernamentales. Para paliar el descontento de los campesinos, el régimen les otorgó fertilizantes y semillas subsidiadas, impulsó mecanismos de crédito y construyó infraestructura rural. Durante los 14 años de su dictadura, sólo en uno, 1973, se tuvo que importar arroz debido al extenso daño causado por tifones. Cuando Marcos huyó del país, en 1986, había 900 mil toneladas métricas de arroz en los almacenes del gobierno.
Paradójicamente, los siguientes años de gobierno democrático vieron encogerse la capacidad de inversión gubernamental. El BM y el FMI, actuando por cuenta de acreedores internacionales, presionaron al gobierno de Corazón Aquino para que diera prioridad al pago de la deuda externa, que ascendía a 26 mil millones de dólares. Aquino accedió, aunque los economistas de su país le advirtieron que sería "inútil buscar un programa de recuperación que sea consistente con el pago de la deuda fijado por nuestros acreedores".
Entre 1986 y 1993, entre 8 y 10 por ciento del PIB salió de Filipinas cada año en pagos del servicio de la deuda. Los pagos de intereses en proporción al gasto gubernamental se elevaron de 7 por ciento en 1980 a 28 por ciento en 1994; los gastos de capital cayeron de 26 a 16 por ciento. En suma, el servicio de la deuda se volvió la prioridad del presupuesto nacional.
El gasto en agricultura cayó a menos de la mitad. El BM y sus acólitos locales no se preocupaban, porque un propósito del apretamiento del cinturón era dejar que el sector privado invirtiera en el campo. Pero la capacidad agrícola se erosionó con rapidez, el riego se estancó, y hacia finales de la década de 1990 sólo 19 por ciento de la red caminera del país estaba pavimentada, contra 82 por ciento en Tailandia y 75 por ciento en Malasia. Las cosechas eran anémicas en general; el rendimiento promedio de arroz era de 2.8 toneladas por hectárea, muy debajo de los de China, Vietnam y Tailandia, donde los gobiernos promovían activamente la producción rural. La reforma agraria languideció en la era posterior a Marcos, privada de fondos para servicios de apoyo, que habían sido la clave para las exitosas reformas de Taiwán y Corea del Sur.
Como en México, los campesinos filipinos enfrentaron la retirada en gran escala del Estado como proveedor de apoyo. Y el recorte en programas agrícolas fue seguido por la liberalización comercial; la entrada de Filipinas en la Organización Mundial de Comercio (OMC) tuvo igual efecto que la firma del TLCAN para México. La membresía en la OMC requería eliminar cuotas en las importaciones agrícolas excepto arroz, y permitir que cierta cantidad de cada producto ingresara con bajos aranceles. Si bien se permitió al país mantener una cuota en importaciones de arroz, tuvo que admitir el equivalente a entre uno y 4 por ciento del consumo doméstico en los 10 años siguientes. De hecho, a causa del debilitamiento de la producción derivado de la falta de apoyo oficial, el gobierno importó mucho más que eso para compensar una posible escasez. Esas importaciones, que se elevaron de 263 mil toneladas en 1995 a 2.1 millones en 1998, deprimieron el precio del cereal, lo cual desalentó a los productores y mantuvo la producción a una tasa muy menor a la de los dos principales proveedores del país, Tailandia y Vietnam.
Las consecuencias del ingreso de Filipinas a la OMC barrieron con el resto de la agricultura como un tifón. Ante la invasión de importaciones baratas de maíz, los campesinos redujeron la tierra dedicada a ese cultivo de 3.1 millones de hectáreas en 1993 a 2.5 millones en 2000. La importación masiva de piezas de pollo casi acabó con esa industria, en tanto el aumento de importaciones desestabilizó las de aves de corral, cerdo y vegetales.
Los economistas del gobierno prometieron que las pérdidas en maíz y otros cultivos tradicionales serían más que compensadas por la nueva industria exportadora de cultivos "de alto valor agregado" como flores, espárragos y brécoles. Poco de eso se materializó. El empleo agrícola cayó de 11.2 millones en 1994 a 10.8 millones en 2001.
El doble golpe del ajuste impuesto por el FMI y la liberalización comercial impuesta por la OMC hizo que una economía agrícola en buena medida autosuficiente se volviera dependiente de las importaciones y marginó constantemente a los agricultores. Fue un proceso cuyo dolor fue descrito por un negociador del gobierno filipino durante una sesión de la OMC en Ginebra: "Nuestros pequeños productores agrícolas son masacrados por la brutal injusticia del entorno del comercio internacional".
La gran transformación
La experiencia de México y Filipinas se reprodujo en un país tras otro, sujetos a los manejos del FMI y la OMC. Un estudio de la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) en 14 países descubrió que los niveles de importaciones agrícolas en 1995-98 excedieron los de 1990-94. No era sorprendente, puesto que uno de los principales objetivos del acuerdo agrícola de la OMC era abrir mercados en países en desarrollo para que absorbieran la producción excedente del norte.
Los apóstoles del libre mercado y los defensores del dumping parecieran estar en extremos opuestos del espectro, pero las políticas que propugnan producen el mismo resultado: una agricultura capitalista industrial globalizada. Los países en desarrollo se integran en un sistema en el que la producción de carne y grano para exportación está dominada por grandes granjas industrializadas como las manejadas por la trasnacional tailandesa CP, en las que la tecnología es mejorada continuamente por avances en ingeniería genética de firmas como Monsanto. Y la eliminación de barreras tarifarias y no tarifarias facilita un supermercado agrícola global de consumidores de elite y clase media, atendidos por corporaciones comercializadoras de granos como Cargill y Archer Daniels Midland, y minoristas trasnacionales de alimentos como la británica Tesco y la francesa Carrefour.
No se trata sólo de la erosión de la autosuficiencia alimentaria nacional o de la seguridad alimentaria, sino de lo que la africanista Deborah Bryce-son, de Oxford, llama la "descampesinación", es decir, la supresión de un modo de producción para hacer del campo un sitio más apropiado para la acumulación intensiva de capital. Esta transformación es traumática para cientos de millones de personas, pues la producción campesina no es sólo una actividad económica: es un modo de vida milenario, una cultura, lo cual es una razón de que en India los campesinos desplazados o marginados hayan recurrido al suicidio. Se calcula que unos 15 mil campesinos indios han acabado con su vida. El derrumbe de precios por la liberalización comercial y la pérdida de control sobre las semillas ante las empresas de biotecnología son parte de un problema integral, señala Vandana Shiva, activista por la justicia global: "En la globalización, el campesino o campesina pierde su identidad social, cultural y económica de productor. Ahora un campesino es 'consumidor' de semillas y químicos caros que venden las poderosas corporaciones trasnacionales por conducto de poderosos latifundistas y agiotistas locales".
* Versión reducida del artículo a publicarse en la edición de The Nation (Nueva York) el 2 de junio. Se reproduce con permiso del autor.
** Walden Bello es analista y ex director ejecutivo del instituto de investigación y activismo Enfoque en el Sur Global, con sede en Bangkok.
Traducción: Jorge Anaya.

Madre Coraje

Ricardo Raphael
26 de mayo de 2008
Ella se llama Leticia Valdés Martell y ha decidido llevar las cosas hasta sus últimas consecuencias. Sabe que a través de la atroz experiencia por la que atravesó su hijo se expresa la monstruosidad de un crimen social que por mucho la trasciende.
Leticia tomó conciencia de que su hijo de cuatro años de edad había sido violado cuando, en casa, el menor arrojó semen y sangre dentro de la taza del WC. Fue hasta ese momento que pudo reconstruir mentalmente la hebra de los hechos sufridos por el niño durante las tres semanas anteriores.
Entendió por qué no quería asistir a la escuela, por qué llegaba a casa sucio y con los ojos rojos, por qué quería sólo dormir en las tardes. Pudo explicarse las pesadillas y la variedad de palabras soeces que su hijo gritaba durante las madrugadas.
Con la muestra de esperma dentro de un frasco y el espíritu devastado, Leticia visitó médicos y siquiatras. Ella se define como madre y padre a la vez, pero los abuelos del menor no le han dejado enfrentar sola esta tragedia.
Primero tortuosamente y después de manera más fluida, el menor abusado pudo narrar la experiencia. A través de dibujos y algunas expresiones verbales reveló lo ocurrido.
En el Instituto San Felipe —uno de los más prestigiados de la ciudad de Oaxaca— su maestra, Magdalena García Soto; el esposo de la directora y dueña de la institución, Hugo Constantino García, y el maestro de computación, Adán Salvador Pérez, participaron, más de una vez, en el acoso y violación del menor.
El hijo de Leticia contó que mientras abusaban de él hubo siempre una cámara de video filmando los hechos. Afirma que lo colocaban encima de una plancha de hielo, sobre sus manos y rodillas, lo amordazaban y también esposaban.
Mientras tanto le gritaban. Ahí aprendió las palabras que luego repetiría durante sus pesadillas.
Después de prepararse sicológicamente, y de hacerlo también con su hijo, Leticia optó por llevar el asunto ante las autoridades del estado. Visitó primero al procurador general del estado, Evencio Martínez y luego presentó una denuncia ante el ministerio público de la entidad.
Cuál no sería su sorpresa a la hora en que comenzó a experimentar las complicidades tejidas entre el gobierno de Ulises Ruiz y los propietarios de la escuela.
En lugar de detener al menos de manera preventiva a los inculpados, el ministerio público se tardó cinco largos meses en solicitar a un juez la orden de aprehensión. En tanto, Constantino, Pérez y García Soto siguieron haciendo su vida “normal” la escuela.
Alrededor de 150 días después de presentada la denuncia, Leticia recibió una llamada de la procuradora especial para delitos sexuales de la entidad, Aída Gómez Piñón. Ella quería verle.
Durante la cita, la autoridad le propuso resolver el conflicto —como si se tratara de un accidente automovilístico— a través de una compensación monetaria.
Por extraordinario que parezca, la encargada de proteger a los oaxaqueños de crímenes sexuales optó por jugar el muy inmoral papel de mediadora económica.
Hincada aún más en su rabia por este episodio, Leticia decidió sacar los hechos a la luz pública. Fue gracias a las reacciones de los medios locales de comunicación y a los ciudadanos que no tardaron en tomar las calles que, finalmente, el gobierno de Ulises Ruiz se vio obligado a solicitar la aprehensión de los acusados.
Desgraciadamente los inculpados contaron con suficiente tiempo para fugarse. Por su calculada negligencia, las autoridades sólo pudieron detener a Magdalena García Soto. Hugo Constantino y Adán Salvador Pérez se esfumaron.
Un dato que llama políticamente la atención es que el abogado de la escuela San Felipe sea Jorge Eduardo Franco Jiménez. Un hombre muy influyente en Oaxaca, ya que entre sus antecedentes tiene haber sido legislador suplente de Ulises Ruiz, cuando el actual gobernador fuera senador de la República.
Este abogado es además el padre del actual líder del PRI en Oaxaca, también de nombre Jorge Eduardo Franco, quien antes fuera secretario general del gobierno local y actualmente está acusado por haber participado en la desaparición de dos de los líderes más importantes del Ejército Popular Revolucionario (EPR).
Evidentemente la influencia que la familia Franco tiene sobre el gobierno de Ulises Ruiz es muy superior a la que, hasta hoy, Leticia Velasco Martell posee.
Para contrarrestar, ella ha acudido a la Comisión Nacional de Derechos Humanos —instancia que le dio la razón y respaldo— y a la Suprema Corte de Justicia de la Nación que, en breve, podría atraer el caso.
Hace tres semanas, efectivos de la Procuraduría General de la República y de la Agencia Federal de Investigaciones detuvieron un carro donde supuestamente se transportaba el señor Hugo Constantino García.
Se reporta que efectivos de la policía local encañonaron a los agentes federales y ayudaron a que, otra vez, escapara el ocupante del vehículo.
La noticia tomó por sorpresa a los oaxaqueños, pero no los escandalizó. Ha dejado de llamar la atención que en Oaxaca la autoridad local esté vinculada a hechos de crimen y corrupción.
La violación y filmación del hijo de Leticia son hechos que, por mucho, rebasan a esta valientísima madre: México es el segundo productor de pornografía infantil en el mundo.
Según instancias internacionales, cerca de 80 mil bebés, niños y adolescentes mexicanos caen anualmente en las garras de la red criminal que, en nuestro país, se dedica a la pederastia, a la corrupción y a la compra-venta de imágenes y videos donde se victimizan a los menores.
Cabe destacar que se trata de una fuente inmensa de recursos. A manera de ilustración, una película pornográfica con niños se vende en el mercado en alrededor de 200 mil pesos mexicanos.
Este asunto —como cualquier otro vinculado al crimen organizado— sólo puede subsistir gracias al apoyo que los victimarios reciben de las autoridades gubernamentales.
Si ocurre esta monstruosa tragedia es por la negligencia y por la asociación delictuosa del Estado.
Analista político



¿Hacia una “confesionalidad progresiva”? (España)

Comité Ejecutivo de la Federación Internacional de Ateos (FIdA)

27.05.08

Nada nuevo bajo el sol. Nada extraño. Nada que contradiga el histórico temor reverencial del Partido Socialista hacia la Iglesia católica. Nada que objetar, por otra parte, cuando se nos acostumbra a interpretaciones del laicismo y de las libertades falseadas, mutiladas o forzadas hasta el extremo. Nada que deba sorprender, si recordamos las simplezas interesadas del empresario Vázquez o las beaterías mojigatas del beato Bono o del beato Ibarra. O los latinajos agustinianos de la Vicepresidenta Fernández, en su romano encuentro con la cúpula vaticana. O el caldito solidario del “compañero” Presidente con el nuncio papal.

La votación del PSOE en contra de una ley que obligue a retirar los símbolos religiosos en las ceremonias constitucionales responde a una estrategia conocida: propaganda pseudolaicista a grandes voces, y consolidación programada de los privilegios eclesiásticos y de la financiación multiconfesional. Pánico a la pérdida de un dudoso porcentaje electoral. Socialismo de confesionario. Laicismo de opereta.

Habló Ramón Jáuregui de “prácticas aconfesionales progresivas”, como intentando colocar a la ciudadanía unos anteojos de oferta, en seráfico ejemplo de manipulación lingüística. El experimento laicista del Gobierno ha muerto antes de iniciarse, porque eliminar una Biblia y un crucifijo no era más que un avance simbólico hacia la restauración de una normalidad democrática que se rompió en el 39, hacia la derogación del Concordato franquista y hacia el pluralismo como herramienta de disuasión frente al avance fundamentalista. No han dado este tímido paso, lo que implica que no darán ninguno más, o que seguirán la estela de un juego político encaminado a engañar a los imbéciles y a tranquilizar a los devotos de la romanidad católica. Un juego con el que quiere demostrar, el PSOE, su independencia frente a la izquierda social, recurriendo a la prudencia jesuítica que les caracteriza.

Seguirá la religión institucionalizada, las llamadas a misa en los aeropuertos, el catecismo en la escuela, la financiación pública del anacronismo, los curas en los hospitales y en el ejército, la recaudación confesional por los impuestos, los alcaldes que reciben reliquias alborozados, los presidentes que exaltan llorosos a la Virgen, la censura ideológica sobre el arte, la Constitución arrodillada ante la cruz, los obispos terroristas y las mafias subvencionadas. Todo un modelo de Estado socialista, plural y democrático.

Un buen motivo para movilizarse. Una buena excusa para revisar nuestro compromiso con las libertades públicas. El PSOE, esta tarde, se ha hundido en la pura gloria. Cayó, finalmente, del caballo mucho antes de llegar a Damasco. Extra ecclesiam nula salus...

¿Y ahora, qué?

* * *

Enlaces:

El PSOE vota en contra de una ley que obligue a retirar los símbolos religiosos en actos y ceremonias institucionales, 27.05.08, Público.

El Congreso rechaza suprimir los símbolos religiosos de las tomas de posesión, 27.05.08, El País.

Boletín Informativo ISA núm 430

http://serviciodenoticiasisa.blogspot.com

Sumario:

I. Propone AMLO que se apoye a las actividades productivas, la entrega de subsidios al campo y alcanzar la autosuficiencia en granos básicos para enfrentar la crisis alimentaria

II. Hambre: los alimentos como negocio, por Leonardo Boff

III. El dolor ajeno, por Rosario Ibarra

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PROPONE AMLO QUE SE APOYE A LAS ACTIVIDADES PRODUCTIVAS, LA ENTREGA DE SUBSIDIOS AL CAMPO Y ALCANZAR LA AUTOSUFICIENCIA EN GRANOS BÁSICOS PARA ENFRENTAR LA CRISIS ALIMENTARIA

Al iniciar su gira semanal para la organización de las brigadas en defensa del petróleo, Andrés Manuel López Obrador calificó de “más de lo mismo” y de demagógicas las medidas anunciadas por el gobierno de facto de Felipe Calderón en relación con la crisis alimentaria y en su lugar propuso el otorgamiento de apoyos a las actividades productivas, en particular a los ejidatarios y pequeños propietarios, la entrega de subsidios al campo y alcanzar la autosuficiencia en granos básicos, para dejar de depender del extranjero y para superar la actual crisis alimentaria mundial.

El presidente legítimo de México tocó tierras sinaloenses desde temprano, y a las 10 de la mañana presidió la primera reunión con brigadistas, esta vez en Los Mochis. Ahí, López Obrador aseguró que “el programa de apoyo anunciado por el presidente pelele, Felipe Calderón, es demagógico es más de lo mismo, es más de lo que hemos escuchado en otras ocasiones y no frenará la carestía, porque sólo apuesta a la compra de alimentos en el extranjero”.

Puntualizó lo anterior al señalar que “en lugar de ayudar, las medidas dadas a conocer por Calderón van a perjudicar a la economía nacional por el hecho de que en el mercado mundial hay una tendencia a la alza en todos los granos básicos y porque el presidente usurpador es un inepto, es un cero a la izquierda, no sirve para nada y no puede resolver los problemas nacionales, porque lo impusieron en la Presidencia de la República y, en consecuencia, está atado de pies y manos”.

Fue en ese marco que planteó como caminos para solucionar la actual crisis alimentaria el otorgamiento de apoyos a las actividades productivas, la entrega de subsidios al campo y alcanzar la autosuficiencia en granos básicos.

Al reunirse con brigadistas en defensa del petróleo de esta entidad, afirmó que la violencia y la inseguridad son fruto de la aplicación de la política económica neoliberal, impuesta desde hace 25 años, que dejó en el abandono al agro y no ofrece oportunidades de empleo y de estudio a miles de jóvenes, y aseveró que Calderón Hinojosa “está atado de pies y manos, y no se puede zafar de la mafia política, porque se comprometió con ella”.

Acompañado por legisladores locales y dirigentes del PRD, PT y Convergencia, López Obrador expresó: “¡Miren nada más como está Felipe Calderón! ¿Qué puede resolver en materia de inseguridad y violencia, si lo tienen agarrado, atado de pies y manos y mantiene acuerdos con gobernadores del PRI? Nada”, precisó.

Luego lanzó otras interrogantes: “¿cómo va a poner orden en la educación, si sostiene un acuerdo con Elba Esther Gordillo —la líder del SNTE— a quien le entregó el manejo de la Secretaría de la Educación Pública? ¿Cómo va a sacar adelante al sector energético, si Calderón tiene compromisos con empresas petroleras extranjeras y acuerdos con el líder petrolero Carlos Romero Deschamps?”.

Antes, en una entrevista radiofónica, calificó de inexplicable, absurda y cínica la afirmación de Felipe Calderón y de su secretario de Hacienda, Agustín Carstens, de que este año no habrá recursos excedentes por los altos precios del petróleo, porque aparentemente el dinero se usará para la importación de gasolinas y para financiar la compra de alimentos en el extranjero.

Ante los micrófonos del noticiero “Línea Directa” que conduce Luis Alberto Díaz, invitó a la gente a participar el próximo 29 de junio en la asamblea informativa, en el Zócalo de la Ciudad de México, donde se dará a conocer una evaluación sobre los avances del Movimiento en Defensa del Petróleo.

Para el miércoles, 28 de mayo, el presidente legítimo de los mexicanos, Andrés Manuel López Obrador, se reunirá con brigadistas de Mazatlán, Sinaloa, y Tepic, Nayarit.

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HAMBRE: LOS ALIMENTOS COMO NEGOCIO
por Leonardo Boff

El mundo se está alarmando con la subida del precio de los alimentos y con las previsiones de aumento del hambre en el mundo. El hambre es un problema ético, denunciado por Gandhi: “el hambre es un insulto, humilla, deshumaniza y destruye el cuerpo y el espíritu; es la forma más asesina que existe”. Pero también es resultado de una política económica. El alimento se transformó en ocasión de lucro y el proceso agroalimentario, en un negocio rentable. Se cambió la visión básica que había predominado hasta la llegada de la industrialización moderna, la visión en la que la tierra era vista como la Gran Madre. Entre la tierra y el ser humano se articulaban relaciones de respeto y de mutua colaboración. El proceso de producción industrialista considera a la tierra solamente como baúl de recursos para ser explotados hasta que se agoten.

La agricultura más que un arte y una técnica de producción y de medios de vida se ha transformado en una empresa para lucrar. Mediante la mecanización y la alta tecnología puede producirse mucho con menos tierras. La “revolución verde”, introducida a partir de los años setenta del siglo XX, y difundida por todo el mundo, quimicalizó casi toda la producción. Los efectos son ahora perceptibles: empobrecimiento de los suelos, erosión devastadora, deforestación y pérdida de millares de variedades naturales de semillas que son reserva frente a crisis futuras.

La cría de animales se ha modificado profundamente debido a los estimulantes de crecimiento, a las prácticas intensivas, a vacunas, antibióticos, inseminación artificial y clonación.

Los agricultores clásicos han sido sustituidos por los empresarios del campo. Todo este cuadro se ha visto agravado por la urbanización acelerada del mundo, con el consiguiente vaciamiento de los campos. La ciudad demanda alimentos que ella no produce y que dependen del campo.

Existe una verdadera guerra comercial alrededor de los alimentos. Los países ricos subsidian cosechas enteras, o la producción de carnes, para colocarlas a mejor precio en el mercado mundial, perjudicando a los países pobres, cuya principal riqueza consiste en la producción y exportación de productos agrícolas y carnes. Muchas veces, para ser viables económicamente, se obliga a exportar granos y cereales que van a alimentar el ganado de los países industrializados, cuando en el mercado interno podrían servir de alimento para sus poblaciones.

Por el afán de garantizarse lucros, hay una tendencia mundial, en el marco del modo de producción capitalista, de privatizar todo, especialmente las semillas. Menos de una decena de empresas trasnacionales controla el mercado de semillas en todo el mundo. Han introducido las semillas transgénicas, que no se reproducen en las cosechas, y que necesitan ser compradas cada vez, con grandes beneficios para las empresas. La compra de las semillas es parte de un paquete mayor que incluye la tecnología, los pesticidas, la maquinaria y la financiación bancaria, atando a los productores a los intereses agroalimentarios de las empresas trasnacionales.

En el fondo, lo que más interesa es garantizar ganancias para los negocios, y lo que menos, alimentar personas. Si no se produce una inversión de este orden de cosas, — por ejemplo, una economía sometida a la política, una política orientada por la ética y una ética inspirada por una sensibilidad humanitaria mínima—, no habrá solución para el hambre y la desnutrición mundial. Continuaremos en la barbarie que estigmatiza al actual proceso de globalización. Los gritos desgarradores de millones de hambrientos suben continuamente al cielo sin que les vengan respuestas eficaces de alguna parte que hagan callar este clamor. Es la hora de la compasión humanitaria, traducida en políticas globales de combate sistemático al hambre.

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EL DOLOR AJENO
por Rosario Ibarra

(publicado en El Universal el 27 de mayo de 2008)

Hace tiempo, un militar, conmovido quizá por mi pena, cuando se enteró de que habían desaparecido a mi hijo, me regaló un pequeño libro de pastas verdes, cuyas hojas hoy muestran claramente el paso de los años. El librito fue editado en 1975, año en el que mi hijo fue entregado al Ejército en el Campo Militar Número Uno por Luis de la Barreda Moreno, integrante de la fatídica Dirección Federal de Seguridad, días después de que fue detenido en Monterrey por agentes judiciales que comandaba Carlos G. Solana Macías, jefe de la corporación en Nuevo León.

El citado libro es el Código de Justicia Militar, que dice en sus primeras páginas que es la novena edición y que se hicieron 3 mil ejemplares, lo que da un número pequeño de apenas 27 mil, que aun en aquellos años serviría sólo para igual número de integrantes de las Fuerzas Armadas, a todas luces insuficiente si es que se pretendía que todos los integrantes de las mismas lo conocieran.

Escribo esto porque ayer leí en un diario nacional una extensa nota que dice que en 18 años se han contado mil 70 abusos militares: “desaparición forzada, asesinatos, violación y allanamiento, entre los cargos”. Me parecen pocos, pero es quizá porque sólo son los casos reportados ante la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, porque lo que es revisando la prensa, aun en estos 18 años y echando un vistazo al pasado, pueden contarse muchísimos miles más.

Hay mucho dolor en el pueblo; la impotencia ante los abusos y la injusticia repetida por años ha ido abriendo una herida en las conciencias de los pobres; la herida se ha ido convirtiendo en una llaga que arde de dolor, porque las manos crueles del poder le siguen arrojando la sal de su malignidad. Pero al poder no le importa el dolor ajeno. Las miles de muertes de niños desnutridos, las de los miles de pobres que no tienen acceso a la medicina, el hambre y la miseria de los que logran sobrevivir, nada de eso les importa a los poderosos, fatuos, perversos, engreídos, llenos de soberbia, no escuchan los lamentos del dolor ajeno; no se molestan en volver la vista siquiera hacia la pena que causan. Se yerguen orgullosos anunciando los “avances”, los “logros” de su gobierno, engañifas que ni ellos creen, pero con las que pretenden convencernos, como si fuésemos retrasados mentales. ¿Cuáles avances, cuáles logros? ¿Cómo se atreven a insultarnos de esa manera, cuando somos capaces de entender y de razonar? ¿Cómo intentan que se les crea cuando siguen cometiendo los mismos delitos que otros gobiernos repitieron hasta la saciedad? ¿De qué sirven los códigos de Justicia Militar si no se obedece lo que en ellos se estipula?

Abrí al azar el librito de pastas verdes que un buen militar me regaló en 1975 y leí las pocas palabras que transcribo: “Siempre que el cumplimiento de una orden del servicio implicare la violación de una Ley Penal, serán responsables el superior que hubiese dictado esa orden y los inferiores que la ejecutaron”. ¿Cuándo han castigado por el delito de desaparición forzada a un solo militar, superior o inferior?... ¡Nunca! Al poder no le importa el dolor ajeno.

Invitación

Lecciones de la rebelión en Oaxaca

Invitamos al foro: Las lecciones de la rebelión de Oaxaca, el miércoles 28 de mayo, a las 12 horas, en el auditorio Doctor Manuel Sánchez Rosado, Escuela Nacional de Trabajao Social, en Ciudad Universitaria.

Ponentes: Luis Hernández Navarro, periodista; Andrea Fernández, periodista de Radio Educación; Mario Méndez, del Movimiento Popular Revolucionario, y Gabriela Jiménez, del Colectivo La Voz del Cenzontle. Moderadora: Araceli Herrera, fotógrafa.
Gracias.

Movimiento Popular Revolucionario.

La muerte natural de Marulanda

César Jérez

Se murió de viejo, tal vez en el momento menos oportuno para las FARC, cuando la guerrilla encaja una cadena de duros golpes y la noticia de su muerte le baja decibeles al escándalo del poder mafioso en Colombia.
Dicen que Marulanda nunca conoció el mar, no le alcanzó el tiempo. El albur de la guerra y la añorada por sus enemigos muerte violenta del guerrillero, lo llevaron en la dirección geográfica contraria, a la altura del páramo, a los ríos gruesos y a la espesura de la selva.
Cuentan que cuando Marulanda se enguerrilleró con los liberales junto a catorce de sus primos no sabía leer ni escribir. No había escuelas ni maestros. Como no las hay todavía por el mundo rural en el que transcurre la guerrilla. Se puede leer en alguna de las pocas entrevistas que concedió que su sueño infantil era ser un campesino como lo fueron en su familia.
La historia de un país con una enorme capacidad para recrear la muerte y la violencia promovida por el mal gobierno convirtieron a Pedro Antonio Marín en Manuel Marulanda, transformaron a un campesino en un guerrero trashumante, a un liberal en comunista y a una persona sin educación formal en un dirigente político capaz de fundar una guerrilla, además, en un geógrafo de a pie, que sin embargo no conoció físicamente el Caribe o el Pacífico.
La historia reciente de Colombia ha sido la historia de su vida. Los que lo odiaron dedicaron toda su existencia a rumiar su anhelada muerte mientras se morían ellos mismos en la espera; los que lo aman se han dedicado a narrar su vida impenetrable para la muerte, sus proezas de combatiente, su sueño de una nueva Colombia, hasta convertirlo en un mito legendario. Bandido para unos. La revolucionaria esperanza para otros.
Mientras se moría de muerte natural el ruido de la guerra atronaba la montaña. 526 granadas de mortero y 114 bombardeos aéreos eran lanzados sobre su presunto paradero, según el comandante de las fuerzas militares. Nunca le pegaron un tiro.
Se murió de viejo, tal vez en el momento menos oportuno para las FARC, cuando la guerrilla encaja una cadena de duros golpes y la noticia de su muerte le baja decibeles al escándalo del poder mafioso en Colombia. Ahora buscan su cadáver por entre la selva para verificarle las heridas mortales y tratar de ganar algo más en esta guerra.
Pero como escribió Arturo Alape, tal vez la persona de afuera de las FARC que más conoció a Marulanda, refiriéndose a los códigos que enmarcaron la persecución contra el alzado en armas: "La muerte natural del perseguido sería un duro golpe en el corazón del perseguidor, al tocar las sensibles fibras de su odio acumulado, y dejar sin argumentos su razón de ser, porque se le ha escapado la víctima como se escapa el polvo entre las manos…Ese ciclo fatal de perseguidor - perseguido…, tiene en el rostro de la muerte natural, su más terrible enemigo…El signo de la persecución de la muerte en la vida del otro, ha sido herida, cicatriz, tatuaje sobre la geografía y el cuerpo de la reciente historia de Colombia. ¿Cuándo terminará este ciclo? La respuesta está en la sangré que fluye en la vida del hombre."
En una de sus últimas apariciones en televisión, un periodista le pregunta al veterano combatiente sobre la humanización de la guerra. La respuesta fue una síntesis filosófica que refleja la visión del guerrero circunstancial: "¿dígame usted, qué guerra es humana?, la guerra no hay que humanizarla, hay que acabarla". (Agencia Prensa Rural)

Cantando se entiende la gente

Convocatoria

ACCION URGENTE
ACOMPAÑA AL SINDICATO UNICO DE TRABAJADORES DE LA EMPRESA INDUSTRIA VIDRIERA DEL POTOSÍ
Los trabajadores del Sindicato Unico de Trabajadores de la Empresa Industria Vidriera del Potosí (SUTEIVP), mantienen firme su lucha contra el intento de la patronal, en complicidad con la CROC, de arrebatar su representación legítima y democrática. Por ello se convoca a las organizaciones civiles, sindicales y a todas las personas interesadas en acompañar solidariamente al SUTEIVP en la primera audiencia de nulidad promovida contra la farsa de “recuento” que se llevó a cabo en días pasados en la planta de esa empresa. La cita es el próximo viernes 30 de mayo a las 9:30 en la sede de la Junta Federal de Conciliación y Arbitraje, Calz. Azcapotzalco La Villa 311 Col Sto. Tomás Del Azcapotzalco. ESPERAMOS CONTAR CON SU ASISTENCIA SOLIDARIA. SOLO CON LA UNIDAD DE LOS TRABAJADORES PODREMOS DEFENDER NUESTROS DERECHOS SINDICALES Y NUESTRAS REPRESENTACION DEMOCRATICA.
Atentamente:
Sindicato Unico de Trabajadores de la Empresa Industria Vidriera del Potosí

Pasos en falso y la falta de estrategia

por: Samuel Schmidt (schmidt@mexico.com)

Iba yo llegando a Ciudad Juárez y en el aeropuerto un militar me obligó a pasar una revisión de mi equipaje. Cuando el soldado hurgaba en mis pertenencias le pregunté:

- ¿Que se siente violar la ley?
El tipo me vio con cara de entre asombro, incredulidad de que yo le hablara cuando nadie les dirige la
palabra y esa actitud de: y este imbécil que se trae, cosa que no puede decir porque ellos solamente saben responder con agresión.
- No se.
- ¿Sabía usted que lo que esta haciendo es ilegal? Dije yo.
- Pues no, y ahí terminó el diálogo porque yo aproveche que después de manosear mis medicinas buscando quien sabe que cosa, el había sacado las manos de mis pertenencias, cerré mi maleta y me fui.
Me parece absurdo que después de pasar un control de rayos x en mi equipaje, al llegar a un
aeropuerto un soldado tenga la prerrogativa de manosear las pertenencias de una persona, eso a menos que los descerebrados de la Secretaría de la Defensa Nacional piensen que en el avión se pueda intercambiar algún producto ilícito que subió alguien que evadió los controles en el mismo aeropuerto donde a mi me revisaron.
Y es que eso nos ganamos por el uso de los militares. Pero parece evidente que sobran
soldados y entonces les están asignando tareas que no tiene ningún sentido realizar.
El
gobierno ha aprovechado su impotencia ante las expresiones delincuenciales para sacar al ejército de los cuarteles dandoles la oportunidad de interferir en la vida social y perturar la tranquilidad de la gente de bien, y recalco esto, porque mientras están molestando a los ciudadanos respetuosos de la ley, los malandros se dan vuelo imponiéndole su ley a los ciudadanos y a ese ejército incompetente para cumplir con las tareas que supuestamente deben cumplir en la esfera de la sociedad.
Parece ser que ante el
fracaso demostrado en la lucha contra la delincuencia ahora se les usa para continuar fracasando al realizar tareas que no les compete.
El
gobierno no termina de entender que desplazar militares a zonas turbulentas no es una estrategia, mas bien es una reacción, que bien puede ser una respuesta desesperada ante la imagen de que el gobierno esta rebasado por todos lados.
Han llegado los
soldados a Ciudad Juárez y las matanzas siguen como si no estuvieran. Han puesto a un general como secretario de seguridad pública y de entrada ha enfrentado movimientos de protesta de los policías que sienten ser tratados de manera injusta. Entre otras cosas, parece no ser muy inteligente un general que asigna turnos de trabajo de 36 horas. ¿Pensara el militar que alejar a los policías de su casa y sus familiares representa un paso adelante para introducir control en aguas turbias?
El
gobierno esta apostando a impactar la percepción de la gente y no a modificar drásticamente la terrible condición del narco. Estamos de frente a un manejo mediático de un problema de seguridad nacional y la falta de estrategia esta provocando un efecto volcán, porque no haber resuelto de manera clara y contundente un problema tan severo esta propiciando explosiones inesperadas y con una violencia desmedida, para la que por cierto, no se elaboraron planes de contingencia.
Han sido muchas las voces que se han elevado en contra de la militarización del
país por muchas razones, entre otras, que los militares no están equipados para realizar labores policíacas y ahora los utilizan hasta de policías fiscales y para violentar las libertades constitucionales. Aquí hay varias premisas equivocadas cuyo destino no puede ser otro mas que el fracaso en este paso en falso del gobierno: los militares no son dechados de virtud y honestidad, están acostumbrados a un manejo gandulesco del poder y la aplicación de la ley, no saben tratar con la población civil, su doctrina de enfrentamiento del enemigo los hace ver a los civiles como la fuerza a derrotar y esto propicia tratos groseros. Uno podría sospechar que los militares no leyeron la constitución, no entienden el concepto de libertad, aunque cada año algún jerarca lo mencione hablando por ellos.
El hecho que veamos fuertes reacciones del
narco no es solamente una falta de respeto a los militares, sino al reconocimiento de su poder. En Juárez han intentado desmovilizar a la ciudadanía lanzando amenazas para demostrar que la ciudad esta bajo su mando y lo han logrado, en parte porque mientras los políticos prometen los narcos cumplen y los gobiernos se han desvanecido, han desaparecido y los militares son una molestia y una ofensa a los ciudadanos respetuosos de la ley.
La ciudad ya esta sufriendo por la ausencia de turistas, cada día la gente empezará a salir menos por miedo a que le suceda algún accidente, ya mueren inocentes en los enfrentamientos y ni militares ni policías garantizan una convivencia armónica y mucho menos aportan un sentimiento de tranquilidad.

"Vamos con todo"

Por el Profr. y Lic. MIGUEL TREVIÑO RABAGO
LA FRASE "Vamos con todo" pronunciada por Felipe Calderón, ha calado hondo en el ánimo y la voluntad del Alcalde y los funcionarios municipales en Cd. Reynosa, Tamaulipas. A pesar de militar en diferentes partidos políticos, las expresiones del "Jefe" máximo de las obsoletas instituciones, marcaron la pauta, para que las autoridades locales, como dicen por ahí, se pusieran las pilas.
RAUDOS y veloces, como es "característico" en ellos, los hombres tricolores del del PRI, que ostentan el poder, se avocaron a diseñar un plan de ataque contra la delincuencia. Cabe señalar, que no hay mayor preocupación en ese "compacto" equipo de trabajo, que servir a la ciudadanía, que no tiene la culpa de los excesos de algunos individuos, que violando descaradamente la ley, se han convertido en "un peligro" y una grave amenaza en las calles de Reynosa.
Y ASI como se convoca con urgencia al "gabinete de seguridad nacional", así igualito el Alcalde Oscar Luebbert Gutiérrez, convocó a "sus expertos" en ésta ciudad fronteriza, para apremiarlos a emitir su mejor y más sesuda opinión, respecto a la delincuencia que transita impunemente por las calles y ya no se esconde de nadie. Su descaro es total e insultante. Los funcionarios locales, llegaron a la sabia conclusión, de que éstos hechos son francamente intolerables.
EN FRANCO desafío a la autoridad municipal, éstos sujetos y peligrosos violadores de la ley, ya no sólo se pasean en lujosas camionetas suburbans, lobos, hummers, etc; sino que ya utilizan hasta simples carritos japoneses, de esos con motorcitos y 4 cilindritos que parecen de juguete; aterrorizan y atemorizan a toda la población, desafian al "supremo" gobierno y alteran la paz pública. Bueno, hay quién dice, que éstos sujetos y una que otra "sujeta", son más peligrosos que los choferes de la chatarra esa que llaman transporte público. El problema es francamente alarmante y escalofriante.
Y COMO la autoridad municipal, es archisupercelosa de su deber, de combatir con todo lo que esté a su alcance, a estos delincuentes y casi casi "asesinos" en potencia, éste pasado fin de semana, el Alcalde y sus funcionarios, acompañados de un montón de preocupados regidores, montaron un espectacular operativo, para acabar de una vez por todas, y desde la raíz, con éste ejército de peligrosísimos delincuentes que merecen que les caiga encima todo el peso de la ley y hasta la pena de muerte.
ASI QUE armados hasta los dientes, equipados con chalecos anti-balas, rifles y pistolas de todos los calibres, uniformes nuevos, placas relucientes, camionetas de lujo con todos los adelantos teconológicos para combatir el hampa, radios de alta frecuencia, celulares, garrotes, gases, etc; etc; siempre encabezados por el valiente Alcalde, como los generales que van al frente de sus ejércitos, se lanzaron a las calles de Reynosa y se apostaron en los cruceros más transitados y peligrosos para establecer los "filtros" de revisión y capturar a "todos" los maladrines que ponen en peligro la tranquilidad de la ciudad.
LOS ESPECTACULARES resultados no se hicieron esperar ante tan drásticas y valientes acciones: 14 peligrosísimos borrachines, fueron desarmados de sus destartalados autos por andar alterando la paz de ésta sacrosanta ciudad. No señor, borrachos en Reynosa, no queremos. Por eso el Alcalde y sus valientes funcionarios, han lanzado un lapidaria sentencia: "Vamos con todo" ¡¡Ya basta !!.....
Y CREEAME USTED, estimado lector, los borrachines están temblando....pero de la cruda.
CUALQUIER comentario relacionado con ésta "antialcóholica" columna, envíelo en nuestros correos electrónicos:

El autogol de Calderón y el hambre del pueblo

El día de ayer por la noche Felipe Calderón se dirigió a la nación a fin de informar sobre las medidas tomadas por su gobierno para enfrentar la CRISIS ALIMENTARIA.
Si bien resulta sorprendente que informe sobre unas medidas contra la crisis justo cuando ésta ya ha empezado (el precio del aceite subió el 100% en menos de 2 meses, entre otras cosas), lo más sorprendente es la serie de medidas y JUSTIFICACIONES que dan sobre la crisis.
En principio, y para no variar, justifica la crisis alimentaria con los mismos argumentos empleados por la mayoría de gobiernos, aunque las condiciones sean distintas, según lo cual, las restricciones alimentarias se deben a tres factores:
  1. La economía a la alza de los chinos y los indúes que les lleva a consumir más productos, en forma especial granos e hidrocarburos.
  2. La continua alza de los precios del petróleo por barril el cual, a la fecha, se cotiza a más de 110 dólares.
  3. La utilización de los granos para la producción energéticos alternativos
Antes de continuar valdría la pena FELICITAR a los gobiernos chinos e indúes por sus políticas económicas POR las cuales han logrado mejorar sustancialmente las condiciones de vida de sus ciudadanos. Sin embargo, y pese a que sería lo deseable, dudamos que sean realmente las causas, aún así veamos las medidas adoptadas por FElipe Calderón y los 'secretarios' de economía y agricultura, totalmente ausentes y desconocidos por la mayoría de los mexicanos.

Felipe calderón, con una leve sonrisa comunicó que:

  • LAS MEDIDAS ESTÁN DIRIGIDAS A LAS CLASES MÁS NECESITADAS (ENTIÉNDASE SOLAMENTE 'LOS MISERABLES)
  • NO SE COBRARÁN LOS IMPUESTOS POR IMPORTANCIÓN DE GRANOS
  • NO SE COBRARÁN IMPUESTOS POR IMPORTACIÓN DE MAQUINARIAS
  • NO SE COBRARÁN IMPUESTOS POR IMPORTACIÓN DE FERTILIZANTES Y PESTICIDAS
  • NO SE COBRARÁN IMPUESTOS POR IMPORTACIÓN DE LECHES EN POLVO
En síntesis, LOS ÚNICOS BENEFICIADOS CON ESTA MEDIDA SERÁN LOS IMPORTADORES, PORQUE SERÁN ELLOS Y NO NOSOTROS QUIENES DEJARÁN DE PAGAR EN EL SUPUESTO DE QUE, CON ELLO, EL PRECIO FINAL SERÁ MÁS BARATO.

Lo que Calderón NO INFORMA es que quien NO RECIBIRÁ DINERO POR CONCEPTO DE IMPUESTOS POR IMPORTACIÓN será el gobierno mexicano y, en consecuencia, TODOS LOS MEXICANOS.

Calderón no informa por qué razón NO SE CREÓ UN PROGRAMA ANTICRISIS DESDE SU ENTRADA EN EL GOBIERNO cuando la crisis está anunciada desde que MÉXICO EMPEZÓ A IMPORTAR GRANOS, LECHE, GAS, GASOLINA, ETC.

En qué y cómo nos beneficiarán a todos los mexicanos (todos tenemos que comer no sólo los 'miserables'). Dónde están los LEGISLADORES QUE PERMITIRÁN QUE SE USEN (fantasiosamente para justificar su desaparición) los EXCEDENTES PETROLEROS para cubrir los impuestos que los importadores NO VAN A PAGAR, en lugar de INVERTIRLOS EN PEMEX y realmente fortalecerla.

URGE QUE TODOS LOS MEXICANOS NOS UNAMOS CONTRA ESTE TRAIDOR A LA PATRIA, BASTA YAAAAAAAAA!!!!

PEMEX NO SE VENDE, SE DEFIENDE... PEMEX ES DE LOS MEXICANOS