jueves, mayo 10, 2007

Comenzar de cero

Enrique Galván Ochoa

A estas alturas hay al menos un punto claro: la ley Televisa no sobrevivirá en su texto actual. A los taches que le puso el ministro de la Suprema Corte Guillermo Ortiz Mayagoitia, se sumarán otros que propongan los demás miembros del tribunal. Habrá que añadir que Santiago Creel dijo que aparte de lo que resuelvan los magistrados será conveniente que el Congreso vuelva a legislar sobre la materia. Por su lado, el gobierno de Estados Unidos, en voz del subsecretario de Comercio Internacional, Franklin Lavin, acaba de lanzar un obús en contra de la protección del gobierno mexicano a los monopolios, y dio nombres y apellidos: Telmex, América Móvil, Televisa y TvAzteca. ¿Es suficientemente sólido el gobierno de Calderón como para resistir la embestida de Washington? En Los Pinos no querrán pasar la prueba. Entonces, ¿por qué no partir de cero? Con tanto parche la ley puede terminar en un lamentable Frankenstein. ¿Por qué no comenzar a rescribirla sobre una página en blanco? Los supuestos beneficiarios de la ley Televisa ya deberían haber asumido que el regalo que recibieron de la señora Marta y Fox, se saló.

A lo mejor se saló pero no sin antes haber dado sus frutos.

Cuentas claras

México sería otro si el dinero del gobierno se manejara como en la UNAM. Sin que tuviera la obligación de hacerlo, el rector Juan Ramón de la Fuente presentó a la Comisión de Vigilancia de la Cámara de Diputados un detallado informe sobre ingresos y gastos de la institución en 2006. Recibieron el documento los presidentes de la citada instancia legislativa, Antonio Ortega; de la Comisión de Presupuesto, Raúl Padilla, y de Educación, Tonatiuh Bravo, así como el presidente de la mesa directiva, Jorge Zermeño. El año pasado la Universidad Nacional ejerció un presupuesto de 19 mil 190 millones de pesos.

Zedillo

No se lo platiquen al Chorejas, porque se le va a derramar la bilis: comienza a sonar insistentemente el nombre de Ernesto Zedillo para presidente del Banco Mundial. Ya conocen los antecedentes: Paul Wolfowitz, quien llegó a esa posición recomendado por Bush, tiene una patita en la calle. En cierto modo es víctima de un romanticismo que no tiene cabida en las grandes ligas financieras: le dio un empujoncito (sin albur) a su novia -nada atractiva, por cierto- para que se ganara una lana extra.

Es decir, que ya no sea Wolfowitz, pero sí alguien del mismo perfil. Otra oportunidad para traicionar a México. Aunque ya como está la credibilidad del Banco Mundial, a la mejor vuelve a repetir la experiencia del PRI, y Zedillo atiende a su último sexenio.

e@Vox Populi

Asunto: fraude por el celular

En relación con el comentario de Martha Rangel Rodríguez sobre las llamadas de celular en nombre de la Fundación Vamos México, te comento que en Quintana Roo también se han realizado este tipo de telefonemas. La persona que habla menciona a quien conteste que ha ganado un carro Jetta y que le será entregado ese mismo día, con la condición de que deposite 10 mil pesos a una cuenta de banco; le indica que acuda al banco y que una vez allí les hable para darle el número de cuenta a la que hay que depositar; además, le dicen que enseguida llegarán reporteros de la empresa Televisa para entrevistarlo.

Biólogo Ricardo Sáenz Morales/Quintana Roo

R: No metería jamás la mano al fuego -ni siquiera el dedo meñique- por la señora Marta, pero es obvio que los estafadores están tomando el nombre de Vamos México para cometer sus fechorías. Gracias por la información, nos ayuda a estar alertas.

Asunto: moneda de cambio

Respecto de tu comentario sobre la lista que dio a conocer el ex senador Corral, yo profundizaría más las críticas contra los diputados perredistas que votaron en favor de la denominada ley Televisa. Fue una verdadera vergüenza lo que hicieron. Del PRIAN, ya se sabe perfectamente lo que son capaces de hacer con tal de salvaguardar sus intereses; sin embargo, de un partido que se dice de izquierda fue una verdadera decepción. Por supuesto que no es sencillo oponerse a los intereses de los empresarios más poderosos de México, pero es en esos momentos donde se demuestra la ética que debe caracterizar a la gente de izquierda. ¿Qué ganaron con participar en la aprobación? Si querían obtener sus favores, la información que manejaron las dos cadenas televisivas continuó siendo marcadamente favorable a los azules, es decir, ni siquiera las gracias les dieron a los perredistas. Y por el contrario, con esa aprobación y con la tibieza de López Obrador, quien nunca definió claramente su rechazo a dicha ley, seguramente se fueron muchos votos que hubieran sido de bastante utilidad para dificultar el fraude electoral.

Rodolfo G. Sánchez-Arellano/Monterrey

R: ¿Recuerdas que el entonces diputado Pablo Gómez dijo que los perredistas habían aprobado la ley sin leer el texto? Nunca creí semejante barbaridad. Ahora sabemos que sus votos fueron moneda de cambio por un apoyo que nunca llegó. Se olvidaron que en Televisa el Peje tiene a un archienemigo: Roberto Hernández.

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