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lunes, enero 02, 2012

Operación Penélope: el misterio de los Estudios Churubusco

Desfiladero

Tito Penélope era un oscuro futbolista hondureño cuando llegó a México en septiembre de 1972 para reforzar la banca del América de Mixiotepec. Su historia dentro de ese equipo fue breve. Debutó en el penúltimo partido de la temporada, cuando faltaban tres minutos para el silbatazo final.

Recibió el balón en la media cancha y burlando a cinco adversarios, entre éstos el portero, metió un displicente gol de taquito y enloqueció a las tribunas. Cuatro días más tarde, cuando el entrenador anunció a la prensa que lo alinearía con el cuadro titular, dos de sus compañeros se pusieron de acuerdo y le fracturaron una rodilla.

Nunca recuperó la flexibilidad de esa pierna. En el América de Mixiotepec, y en muchos otros clubes de la época, era habitual que los viejos lobos de cancha le cerraran el paso con tamaña brutalidad a los novatos que tenían madera de campeones. Si representaban una amenaza para ellos, les metían una zancadilla asesina y los dejaban cojos para siempre. Tito Penélope me contó su desventura hace 20 años, cuando una noche entré a tomar una cerveza en el pequeño bar que poseía en Zacatecas. De hecho, me lo presentó Pedro Valtierra.

Ahora vive en el Distrito Federal. Es un gran aficionado a la improlucha. No se pierde una sola función y aunque en ese espectáculo no hay derecho de apartado, se las ingenia para sentarse invariablemente detrás de la esquina de los rudos. Hace varios jueves, la noche en que la legendaria Uta Matter Kindergarten fue destronada como emperadora de ese deporte y bajó del ring mutilada de las trenzas, Tito Penélope me reconoció entre el gentío, intercambiamos teléfonos y correos electrónicos, y quedamos de vernos para después de Año Nuevo.

Sin embargo, anteayer, después de leer el Desfiladero del sábado pasado (Twitter para principiantes), me llamó para decirme que le urgía hablarme de "cierto asunto" cara a cara y a la máxima brevedad posible. Picado por la curiosidad, lo cité en La Sirena Gris, un comedero de pasta italiana sobre la sección peatonal de la calle de Gante, donde el servicio es tan lento que uno puede pedir la carta y pasarse media hora platicando antes que el mesero la lleve.

“Quiero que me enseñes a tuitear”, fue lo primero que me dijo, no bien nos sentamos. "Estoy armando un rompecabezas y necesito una serie de datos que están en manos de gente que no conozco. Pienso que si entro a Twitter y solicito ayuda, varias personas tendrán ganas de brindármela."

"¿De qué se trata?", pregunté, disimulando un bostezo. En estos días duermo poco y mal, y no logro ocultar mi déficit de sueño. Sin darme tiempo a justificar mi descortesía, Tito Penélope me relató el origen de la película que acaba de filmar Antonio Serrano, el mismísimo creador de Hidalgo: la historia jamás contada.

Me dijo que en cuanto Felipe Calderón vio Hidalgo..., quedó cautivado por las actuaciones de Demián Bichir y Ana de la Reguera, así como por el desparpajo que derrocha el padre de la patria lo mismo cuando escenifica una comedia de Molière, cuando se besuquea con una muchacha, cuando asiste a una corrida de toros o cuando filosofa acerca de la justicia y la libertad.

Calderón, me aseguró Tito Penélope, se emocionó tanto con ese Hidalgo tan de carne y hueso, que experimentó una epifanía. Quiero, le dijo a Marina Stavenhaguen, directora del Instituto Nacional de Cinematografía (Imcine), una película sobre Morelos. Si Benito Juárez es el modelo que inspira a Andrés Manuel, el mío es don José María Morelos. Quiero, repitió sin medir sus palabras, que se pongan de inmediato a hacer una película sobre Morelos.

Imposible, contestó Marina Stavenhaguen. Hidalgo costó 60 millones de pesos. Y este año, en Imcine apoyamos el financiamiento de cuatro largometrajes que, en total, no recibirán más de 40 millones de pesos, pues a cada uno le dimos 10 millones, cantidad que equivale a 49 por ciento de lo que requiere la producción; el resto, los directores tienen que conseguirlo con inversionistas particulares. Y hasta ahorita ninguno ha juntado el dinero suficiente para filmar.

Esa conversación debió darse alrededor de julio de este año. Hoy, último día de 2011, las cosas no han cambiado: los cuatro proyectos "apoyados" en teoría por Imcine, disfrutarán de una angustiosa prórroga, que vence el primero de mayo de 2012, para complementar su financiamiento. Y si para entonces no lo logran, tendrán que irse a tocar otras puertas.

Marina Stavenhaguen argumentó, en síntesis, que si frente a tal panorama Imcine se sacaba de la manga una película de 60 millones de pesos, como la de Morelos que de repente se le ocurrió a Calderón, estallaría un escándalo en el gremio de los creadores. Así, pues, al ver que la funcionaria hablaba con toda la razón del mundo, pero obstinado en cumplirse el capricho de llevar a la pantalla grande al autor de Los sentimientos de la nación, el hombrecito de Los Pinos habló con Elisa Salinas, de Tv Azteca, y superó el escollo.

Consuelo Sáizar, directora del Consejo Nacional de la Cultura y las Artes, dio el pizarrazo inicial de la filmación de Morelos el 29 de septiembre pasado, en una casa de Tacubaya. La cinta, cuyo costo asciende en realidad a 65 millones de pesos, es una coproducción de Estudios Churubusco y los gobiernos de siete estados de la República.

El director es Antonio Serrano y los productores ejecutivos son Luis Urquiza, Lourdes García y Dagoberto Gama.

Ahora bien, ¿qué pitos o flautas toca en este concierto Tv Azteca? Este era el punto al que Tito Penélope deseaba arrastrarme. O sea que estábamos, como quien dice, llegando al clímax de la conversación. Fuera de la industria, me confesó, muy pocos saben que Tv Azteca tiene alquilados la mayor parte de los sets de Estudios Churubusco, y no se descarta que, en el fondo, lo que se está cocinando es una privatización.

"Momento", lo interrumpí. "¿Me estás diciendo que Tv Azteca se va a quedar con los Estudios Churubusco? Pero si acaban de empezar a remodelarlos". En efecto, concedió Tito Penélope, "los están remodelando igual que la Cineteca Nacional. ¿No te parece un poco sospechoso que se avienten dos obras de ese tamaño, sabiendo que no las podrán terminar en este sexenio?" Me encogí de hombros, pues nunca había pensado en ello, y recordé el motivo de nuestra cita. “¿Para qué quieres que te enseñe a tuitear?” "Algo me dice que en Twitter podré descubrir cuál es el papel que juega en todo esto Fernando Sariñana", respondió.

"¿Fernando Sariñana, el ex director de Canal 11?", pregunté titubeante. ¡Sí!, exclamó Tito Penélope, lleno de renovado entusiasmo. "Ahora trabaja en Tv Azteca. ¿Qué es exactamente lo que está haciendo ahí?" "Espérame un momentito", le supliqué sin modestia. Entré a Twitter, desde mi cuenta personal, @emiajseliva, y lancé la pregunta urbi et orbis. “¿A qué se dedica Fernando Sariñana en Tv Azteca? En menos de cinco minutos @LizbethSalander contestó: "Está haciendo telenovelas". Y cuando estaba a punto de decírselo a Tito Penélope, llegó otro tuit, éste firmado por @Violetuiter: "¿Telenovelas? No me hagan reír que se me descose la cesárea". Tito Penélope se pasó la mano por el bigote de morsa que le oculta la boca. "Aquí hay gato encerrado", refunfuñó, y ustedes y yo nos quedaremos en ascuas... ¡Hasta el próximo sábado!

jamastu@gmail.com http://twitter.com/@emiajseliva

sábado, septiembre 11, 2010

Por un Archivo General autónomo

El Archivo General de la Nación.

Ernesto Villanueva

MÉXICO, D.F., 9 de septiembre.- Sin archivos públicos, el acceso a la información se queda sólo en un buen propósito. Las leyes de archivos requieren combinar los conocimientos archivísticos e históricos de naturaleza empírica con imaginación jurídica, de suerte que dichas normas respondan a un sistema integral de acceso a la información.

Se ha dicho que la ley de archivos es la garantía de futuro del acceso; lo es también para organizar el pasado de manera gradual, pero efectiva, mediante el uso adecuado de la tecnología que permite trabajar a la vez en el presente y en el futuro, lo mismo que en la organización y preservación del pasado. En México hemos avanzado algunos pasos, pero queda un largo trecho por recorrer. Veamos.

Primero. Debe quedar en claro que los archivos son la materia prima del derecho a saber. Hoy el Archivo General de la Nación (AGN) ha dado pasos adelante en cuanto a las facilidades para la investigación. La llegada de la nueva titular, Aurora Gómez Galvarriato Freer, ha permitido que se modernicen los mecanismos de búsqueda de información en el AGN. Las burocráticas y lentas fotocopias de archivos que hasta hace poco se hacían han sido sustituidas por facilidades a los interesados para que reproduzcan imágenes con sus propias cámaras.

Esa determinación ha permitido acelerar los procesos de investigación. En este rubro el AGN se ha hecho eco de las mejores prácticas internacionales. Se han dado avances, de igual forma, en la cultura de servicio de los servidores públicos del AGN a fin de crear un ambiente cordial para la investigación.

Por desgracia, ello no satisface todas las necesidades del AGN, que requiere de un nuevo diseño institucional para cumplir mejor sus funciones. El archivo público es la memoria colectiva y documentada que representa gran parte del patrimonio cultural. La importancia de custodiar, sistematizar y conservar el testimonio documental de la nación amerita la elaboración de una ley que sustituya las normas inferiores, decretos, acuerdos o reglamentos autónomos que actualmente rigen en nuestro país en materia de archivos. Como fuente de información, los documentos de archivo son manifestaciones de la actuación del Estado, y facilitan y transparentan la toma de decisiones.

Segundo. La preocupación por proteger este patrimonio no es una ocurrencia o iniciativa nacional. Habría que señalar que se ha plasmado en diversos instrumentos internacionales, como la Convención de La Haya, de 1954, para la protección de los bienes culturales en caso de conflicto armado, y la Convención de la UNESCO de 1970. Esta oficina de la ONU también ha emitido recomendaciones sobre el resguardo y la conservación de las imágenes en movimiento (1980); sobre la salvaguardia de la cultura tradicional y popular (1989) y para proteger el patrimonio cultural en peligro como consecuencia de catástrofes naturales o provocadas por los seres humanos (1996), por citar algunas de ellas.

Tercero. En México se tiene que proceder a una reforma sustantiva del AGN. Una ley en materia de archivos debe, al menos: a) Transformar la naturaleza jurídica del AGN para que no sea más un órgano desconcentrado de la Secretaría de Gobernación, como es ahora, sino un organismo con una verdadera autonomía. Hay varios ejemplos. En Suecia, el Archivo General de la Nación (Riksarkivet) es desde 1878 una autoridad independiente, no adscrita a ningún poder estatal. Es la máxima autoridad supervisora de los registros públicos nacionales y regionales. La Dirección de Archivos de Francia (Direction des Archives de France) es un organismo descentralizado de la Secretaría de Cultura; es el órgano fiscalizador. El Decreto 79-1037 establece en su artículo 1 que dicha dirección tiene todas las atribuciones consideradas en la ley del 3 de enero de 1979 sobre la administración de los archivos. En Perú, el Archivo General de la Nación es un organismo público descentralizado del Ministerio de Justicia. b) Dotar al AGN de atribuciones para que no sea sólo el Archivo de la Administración Pública Federal, sino de todos los órganos del Estado. c) Otorgar facultades para establecer criterios normativos a los sujetos obligados para una adecuada administración y custodia de los archivos que contienen información pública gubernamental y, por supuesto, para garantizar la correcta conservación, organización y consulta de los archivos de trámite, de concentración e históricos. d) Destinar un presupuesto mínimo y permanente del Presupuesto de Egresos que permita garantizar el cuidado y la protección de los acervos, muchos de los cuales están en peligro de ser destruidos por falta de presupuesto para su preservación y, en su caso, restauración. e) Tener atribuciones para que los documentos clasificados como reservados o confidenciales pasen al AGN con esas características para asegurar su integridad y evitar su destrucción, de la que pueden abrevar las “inexistencias” de información. Y f) Deben establecerse perfiles del cargo de director general del AGN y de los directores de área para asegurar que no lleguen a ellos personas como Jorge Ruiz Dueñas, quien pasó sin pena ni gloria por el archivo al amparo de la amistad, lo que no debe ocurrir más. Se debe buscar a los mejores expertos en estos temas para asegurar que el patrimonio histórico de los mexicanos está en buenas manos. Si no se salvan los archivos, no haremos lo propio con el derecho a saber. l

evillanueva99@yahoo.com

sábado, julio 11, 2009

Monsanto amenaza plantíos del orbe, alertan

La trasnacional “contamina” cultivos con transgénicos y luego cobra regalías, documentan
México se encuentra en riesgo ante la trasnacional, la cual ya ha intentado “contaminar” el frijol amarillo en el país, advirtió Marie-Monique Robin, periodista, documentalista y cineasta, autora del libro El mundo según Monsanto. Una cinta con el mismo título se proyecta hoy a las 11 horas en la Cineteca Nacional.Foto Arturo Cruz Bárcenas


Policías genéticos de la trasnacional estadunidense Monsanto recorren el mundo para detectar si en algún cultivo se usan sus semillas y, con el argumento de que es su patente, exigen regalías. Marie-Monique Robin, quien se halla de visita en el país para promover su libro El mundo según Monsanto: de la dioxina a los OGM. Una multinacional que les desea lo mejor, expresó en entrevista con La Jornada:
“Estamos en una guerra de información, pues Monsanto –trasnacional líder en la producción de organismos genéticamente modificados (OGM), la cual comercializa 90 por ciento de sus productos– gasta mucho dinero para desinformar de manera sistemática.”
Hoy se proyectará a las 11 de la mañana, en la Cineteca Nacional, el documental El mundo según Monsanto, que trata sobre esta empresa fundada en 1901, en Missouri, la cual, según se expone en la obra, “ha acumulado infinidad de procesos penales debido a la toxicidad de sus productos, aunque hoy se presente como una empresa de ciencias de la vida, reconvertida a las virtudes del desarrollo sostenible”.
Robin tardó tres años en descubrir las aristas de este gigante de los transgénicos. El resultado de ese periodo de viajes, entrevistas y documentos es inquietante. “Nos encontramos con un libro esencial para entender cómo opera esta corporación –que tiene 17 mil 500 empleados, presencia en más de 46 países y es la principal productora de semillas del mundo– y cómo ha conseguido, con la complicidad de gobiernos y legislaciones permisivas, dominar el mercado mundial de la alimentación.”
Marie-Monique es periodista, documentalista y directora de cine. Autora de varios libros, ha rodado más de 50 reportajes en todo el mundo.
–¿Son dañinos para el ser humano los alimentos transgénicos?
–Ésa es una pregunta fundamental, pero el problema es que no podemos dar respuestas definitivas. En tres años de investigación descubrí que los transgénicos no han sido evaluados seriamente.
“En 1992, la Administración de Alimentos y Fármacos (FDA, por sus siglas en inglés) publicó un texto fundamental, porque todo el mundo lo tomó en cuenta, ya que dice que los transgéncos son equivalentes a las plantas convencionales.
“Éste es el llamado principio de equivalencia sustancial. Por ejemplo, se afirma que el maíz PT transgénico es equivalente a un maíz convencional y, por eso, no hace falta hacer estudios. Hallé que este principio no tiene ninguna base científica y que más bien fue una decisión política de la Casa Blanca, en aquel momento dirigida por Ronald Reagan y George Bush, y luego por éste y Dan Quayle, una administración republicana cuyo lema era la desregulación y que quería poner en el mercado, lo antes posible, los productos transgénicos, lo cual, obviamente, convenía a Monsanto.
“Para lograr eso había que acabar con todos los ensayos y estudios de toxicidad, que tardan dos años y cuestan mucho dinero. Por eso se publicó ese texto en 1992, en la FDA. Es interesante hacer notar quién lo redactó. Entrevisté a esa persona. Se llama Michael Taylor, quien fue abogado de Monsanto. Después entró en la FDA como número dos. Luego volvió a Monsanto como vicepresidente. Ése es el sistema de las puertas giratorias.
“En mi libro doy como 100 ejemplos de personas de Monsanto que pasaron a la administración estadunidese y después regresaron a Monsanto, etcétera. Es decir, primero fue el texto básico de la regulación, o mejor dicho, de la no regulación.
“Segundo, entrevisté a James Marensky, entonces jefe del departamento de biotecnología en la FDA, y reconoció que este principio de la equivalencia sustancial no tenía ninguna base científica. Era una decisión política de la Casa Blanca.”
Para tener tal base se requieren estudios, y “en 1992, cuando publicaron ese texto, no había ningún transgénico disponible. Monsanto aún estaba trabajando en el primero, que se puso en el mercado tres años después, en 1995: la soya transgénica.
“Cuando se propuso este principio de equivalencia sustancial, científicos de la FDA se opusieron, porque, dijeron, desconocían si un transgénico era dañino.
“Había que hacer estudios, porque puede ser que la manipulación genética traiga riesgos importantes para la salud humana. Pero todos fueron callados.
“Hoy día, la situación es la siguiente: todos los transgénicos que están cultivados en el mundo no fueron evaluados seriamente, porque en 1992 se decidió en Estados Unidos que no había necesidad de hacerlo.
“En estos momentos, España es el único país donde hay cultivos transgénicos. Todos los demás países de Europa, como Francia, Alemania, Luxemburgo, Austria, Grecia y Hungría, han prohibido, hasta hoy, esos cultivos, bajo el llamado principio de precaución, porque, argumentan, no conocen las consecuencias de esos transgénicos para la salud o para el medio ambiente.”
Las imágenes que sobrevienen ante lo que expone remiten a una película de ciencia ficción, de terror, o a una intriga, un thriller.
“Los únicos estudios que se han llevado a cabo son los hechos por Monsanto, que son de tres meses, los cuales se realizaron con ratas que fueron alimentadas con transgénicos. Ahora bien, el ser humano puede comerse un transgénico y no pasa nada al día siguiente, pero en 30 años, o menos o más, no sabemos. Eso es lo que llamamos una toxicidad crónica.
“Para evaluar la posible toxicidad crónica de transgénicos se necesitan estudios de 12 años, y ¡nunca se han hecho!”
Pero estudios serios de dos años, realizados en Escocia e Italia, mostraron daños en órganos de ratas. Los científicos que desarrollaron tal investigación perdieron su trabajo.
Advirtió que en 1997 Monsanto introdujo en Canadá una canola transgénica, y a siete años de eso “la contaminación es total; es decir, no hay ninguna canola orgánica ni convencional.”
Otro tema es el de las patentes. Monsanto puede, con sus abogados, patentar ciertas semillas, y en un plazo de cinco años demandar pago de regalías. “Dice: este gen me pertenece.” Ese es el riesgo para México, donde Monsanto ya ha intentado “contaminar” el frijol amarillo.
Cuenta con los llamados “policías genéticos”, que andan por el mundo detectando cultivos transgénicos que generen regalías, pago de derechos vía patentes, a Monsanto.
Algunos científicos que han trabajado para Monsanto y que han renunciado al percatarse de los fines de la multinacional, han tenido que dedicarse a otras actividades.
Marie-Monique Robin dijo que cada palabra de su libro está cuidada para evitar demandas legales de la poderosa empresa.
Aconsejó que los ciudadanos mexicanos deben exigir que en los empaques de los alimentos se diga si son transgénicos.
Un punto difícil es el de la corrupción.
Robin documenta dos casos, uno en Canadá, de hace una década, en el que Monsanto intentó poner en el mercado una hormona de crecimiento transgénica.
“Fue prohibida (...) En México, me han dicho, se vende.” El otro caso fue en Indonesia.
Documental “El mundo según Monsanto”, el sábado 11 de julio a las 11:00 horas en la sala 4 de la Cineteca Nacional (Av. México-Coyoacán 389, DF), ya está disponible la película en formato de YouTube y subtitulada al español. Es un material indispensable para entender cómo opera esta multinacional.
(http://www.elpoderdelconsumidor.org/el_mundo_segn_monsanto_la_pelcula.html)
El libro y el documental han causado revuelo internacional, ya que en ellos la periodista Marie-Monique Robin desarrolla un riguroso análisis de Monsanto, la empresa química que ha invadido los campos del mundo con herbicidas, que se ha convertido en gran controladora de semillas y promotora de los transgénicos como estrategia para dominar la producción mundial de alimentos. Robin apoya su análisis en múltiples documentos, estudios y entrevistas que incluyen a funcionarios de la trasnacional.