
martes, marzo 17, 2009
Estrategia inútil

domingo, marzo 08, 2009
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Sumario:
I. “El grupo favorecido con el remate de dólares de las reservas está asociado a los traficantes de influencias, especuladores, hombres cercanos al poder y al presidente pelele”, señala López Obrador
II. Una oportunidad para la esperanza, por José Agustín Ortiz Pinchetti
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“EL GRUPO FAVORECIDO CON EL REMATE DE DÓLARES DE LAS RESERVAS ESTÁ ASOCIADO A LOS TRAFICANTES DE INFLUENCIAS, ESPECULADORES, HOMBRES CERCANOS AL PODER Y AL PRESIDENTE PELELE”, SEÑALA LÓPEZ OBRADOR
Andrés Manuel López Obrador manifestó que dará a conocer los nombres de aquellos que especulan y trafican con la compra de dólares de las reservas internacionales, en pleno proceso de devaluación de la moneda nacional y ante la reiterada negativa de la Secretaría de Hacienda y el Banco de México de dar a conocer públicamente los nombres del grupo de beneficiados.
Durante el tercer día de la última gira de trabajo por los dos mil 38 municipios de la geografía nacional, y desde el municipio chihuahuense de Ocampo, el presidente legítimo de México resaltó que cuenta con información de que “los sacadólares son especuladores y traficantes de influencias, cercanos al poder y al presidente pelele, Felipe Calderón”, y demandó que “el gobierno espurio y el banco central transparenten la venta diaria de dólares”, al destacar que en los últimos meses se remataron alrededor de 21 mil millones de dólares de las reservas internacionales, con la aparente intención de frenar la devaluación del peso, pero sin ningún resultado favorable.
López Obrador expresó que Agustín Carstens reaccionó de forma tardía al afirmar que México vive una situación difícil ante la crisis económica mundial, cuando “advertimos desde agosto del 2007 que se iba a complicar la situación económica del país y que se avecinaba un huracán”. Destacó que el gobierno legítimo de México fue el primero en informar a la opinión pública sobre el huracán que se avecinaba y que ahora afecta a millones de familias mexicanas; sin embargo, Calderón y Carstens sólo se han dedicado a “decir puras tonteras”.
“Ambos decían —continuó— que “no nos preocupáramos, porque la economía mexicana estaba blindada y que si a Estados Unidos le daba pulmonía, a nuestro país le daría una gripe. ¡Puras tonteras!”.
Acompañado por la secretaria del Trabajo de su gabinete, Bertha Elena Luján, y por dirigentes locales del PRD, PT y Convergencia, López Obrador insistió en que “el gobierno espurio de Calderón no hace nada por cambiar la política económica ni por fortalecer la actividad productiva”, a pesar de que reconoce la gravedad de la situación económica. “Por el contrario, mantiene en el desempleo y la pobreza a millones de mexicanos, en particular a los jóvenes que carecen de oportunidades de estudio”, puntualizó.
“A su vez, la clase política, los barones del dinero, actúan como si no pasara nada”, señaló al destacar la necesidad de mantener las acciones de defensa de la economía popular. Con la intención de reactivar el campo y otorgar apoyos a los sectores productivos, así como fortalecer los programas sociales dirigidos a las personas de la tercera edad, madres solteras y personas con discapacidad, reiteró su propuesta de reducir el gasto corriente en 200 mil millones pesos, mediante la aplicación de un plan de austeridad republicana.
“La mencionada cantidad representa apenas 8 por ciento de los 3 billones de pesos del presupuesto autorizado para este año”, aclaró al mencionar que “entre los recortes estaría la partida presupuestal por 6 mil millones de pesos para atención médica privada de los servidores públicos de primer nivel y reducir en 50 por ciento los salarios de diputados senadores, ministros, magistrados, jueces, directores generales, subsecretarios, secretarios y del presidente pelele”.
Durante el recorrido del viernes 6 de marzo, López Obrador visitó a los alumnos de la escuela primaria estatal “Juventino Rosas 2010”, ubicada en el municipio de Moris. Los maestros le pidieron su intervención para la construcción de un aula, que serviría para impartir clases a los niños tarahumaras.
En otro centro educativo, la primaria “Ramón López Velarde”, el personal docente le pidió su apoyo para la adquisición de una camioneta para transportar a un promedio de 80 alumnos que caminan largas distancias para asistir a la escuela.
El presidente legítimo hizo el compromiso de apoyar ambas demandas en la medida de sus posibilidades, felicitó a los alumnos por el esfuerzo que realizan para asistir a la escuela y les recordó que el conocimiento permite que “tanto a los hombres como a las mujeres, nos vaya mejor en la vida”.
Un día después y a dos de concluir su recorrido por los dos mil 38 municipios del país, Andrés Manuel López Obrador anunció que próximamente iniciará una campaña informativa en donde dará a conocer que el presupuesto público es del pueblo de México y que “no debe usarse para beneficio de unos cuantos, de la banda de los 30, de aquellos que se creen amos y señores de la nación”.
Expresó que la nueva cruzada será similar a la llevada a cabo en la defensa del petróleo y la economía popular y adelantó que la lucha será para frenar el saqueo de las arcas públicas, del presupuesto de aproximadamente tres billones de pesos para este año.
Afirmó que el presupuesto nacional se utiliza, por ejemplo, para mantener privilegios de la alta burocracia panista, así como de legisladores e integrantes del Poder Judicial. “No es posible que un ministro de la Corte tenga un sueldo de 600 mil pesos mensuales, que representa un insulto y una burla para millones de mexicanos que ni siquiera tienen los mínimos satisfactores”, puntualizó.
El presidente legítimo de México mencionó que luchará hasta concretar los cambios en materia política, económica y social, porque la banda de los 30 tiene en ruinas al país y han entregado los bienes de la nación al capital privado nacional y extranjero. “Mientras unos cuantos lo tienen todo, la mayoría del pueblo carece hasta de lo más indispensable”, subrayó. “La banda de los 30 se apoderó de todo y convirtió al gobierno en un comité al servicio de una minoría rapaz”, aclaró al manifestar que un ejemplo de su dicho lo representa Urique.
Ese municipio chihuahuense donde ayer concluyó su jornada sabatina, cuenta con una de las principales minas del estado, de la región y de la República Mexicana, de donde se extrae oro, pero quienes se benefician con la comercialización del preciado metal son unos cuantos empresarios, quienes ni siquiera ofrecen un espacio de trabajo a los residentes de la localidad. “Y, por si fuera poco, la empresa responsable de la explotación del oro destruye sin piedad alguna la sierra alta de Chihuahua”, añadió López Obrador.
Al visitar los municipios de Morelos, Batopilas y Urique, destacó la necesidad de cambiar la forma de hacer política, “porque los mexicanos ya no queremos al político tradicional, que es fantoche, mediocre y ladrón, que tanto daño le ha hecho al país”.
Por ejemplo, mencionó que “el gobierno espurio no ha hecho nada para proteger la economía de la mayoría de las familias mexicanas ante la crisis económica que está azotando a México y la devaluación de 50 por ciento de la moneda nacional”.
“México —alertó— entrará en un periodo de decrecimiento que provocará a su vez una gran mortandad de pequeñas y medianas empresas y el despido de miles de trabajadores de sus fuentes de trabajo si el gobierno del presidente pelele no aplica un plan de reactivación de la economía y de apoyo a los sectores productivos, en particular al campo”.
Por la mañana, López Obrador se trasladó en una avioneta tipo cessna de San Juanito a Morelos, Batopilas y Urique, debido a la atropellada geografía de la sierra alta del estado.
En las asambleas informativas realizadas en los tres municipios, el presidente legítimo de México dijo que los habitantes de la región son unos auténticos héroes por sobrevivir en el aislamiento físico. “Ustedes son ciudadanos de primera”, les dijo.
También comentó que denunciará en todos los foros públicos que 14 de las 67 cabeceras municipales de Chihuahua están comunicadas por caminos de terracería, cuando se supone que el norte de nuestro país se caracteriza por contar con vías de comunicación del primer mundo.
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UNA OPORTUNIDAD PARA LA ESPERANZA
por José Agustín Ortiz Pinchetti, secretario de Relaciones Políticas del gobierno legítimo de México
(publicado en La Jornada el 8 de marzo de 2009)
Enfrentemos los hechos: México está en grave situación. Convergen varias líneas de ruptura: economía desordenada, sociedad dividida, ingobernabilidad en regiones estratégicas, fracaso del experimento democrático, corrupción que desquicia a las instituciones. Los optimistas opinan que la crisis durará el sexenio, aunque unos piensan que entre 10 y 12 años. Por primera vez he oído que analistas serios hablan de un colapso. Escenario indeseable para la clase gobernante, sus opositores y la nación.
La crisis financiera de Estados Unidos y del primer mundo implica para ellos una mala época. Pero tienen recursos para afrontarla, instituciones democráticas y un mercado poderoso, una población bien entrenada y educada. Lo nuestro no es una crisis. Es el final de un proceso histórico. El agotamiento de una forma de vivir y de gobernar. Nuestra clase política no está en condiciones de afrontar las calamidades que nos amenazan. Quiere conservar una costumbre: el saqueo. Una norma: la impunidad. Calderón no nos puede convocar a nada significativo. Él y su equipo de ineptos deben estar aterrados ante la tormenta.
Hay quienes ven el regreso del PRI como inevitable. Le atribuyen ahora oficio político. El PRI sólo podría ganar gracias a la amnesia de los mexicanos acompañada por una campaña mediática de trillones de pesos. Es un partido que no se ha renovado, que no ha hecho autocrítica de sus excesos, que llama vocación de poder a la cleptocracia, que hundió a México: los males actuales se originaron todos en los regímenes finales del priísmo. Volver a votar por él significa el sometimiento a lo peor. La renuncia al cambio y a la democracia. Me recuerda aquel chiste desagradable de los dos náufragos y una muchacha en la isla desierta que termina con aquello de que asqueados de lo que estaban haciendo decidieron desenterrar a la muchacha.
Llegado este punto, mis lectores pueden esperar a que yo diga que la única salvación son AMLO y su proyecto alternativo. Se equivocan. Nuestra apuesta debe de ser a una insurgencia cívica de la población activa y participativa inconforme con el desastre. Cada vez mejor informada y con vocación de organizarse con mayor conciencia de sí misma. AMLO podrá ser un líder de esa gente, pero no podrá sustituirla. En eso reside nuestra esperanza. El pueblo mexicano se ha levantado varias veces del lecho de enfermo cuando se creía que no tenía remedio. En proporción, hoy contamos con una enorme masa de gente preparada que quiere el cambio y va por él. Ellos son la esperanza que busca su oportunidad.
viernes, marzo 06, 2009
Especulación, un barril sin fondo
Especulación, un barril sin fondo
Grito de plañideras contra tope a tasas de interés bancarias
A razón promedio de casi 185 millones de dólares cotidianamente –sábados, domingos y días festivos incluidos–, en 143 días se han “quemado” 22 mil 89 millones de dólares en reservas internacionales, un monto superior a los aproximadamente 20 mil millones de billetes verdes que el gobierno salinista “sacrificó” de enero a noviembre de 1994, más el primer mes de la administración zedillista. En todos los casos el resultado obtenido fue idéntico: la caída en picada del peso y la felicidad plena de las hordas especulativas.
Más allá de que con Calderón el “sacrificio” de reservas ya es mayor que el reportado por la dupla Salinas-Zedillo, la diferencia entre uno y otro episodio, es que en 1994 en promedio se “quemaron” casi 55 millones de dólares por día, mientras que en el caso del actual inquilino de Los Pinos esa proporción alcanza ya los 185 millones de billetes verdes cada 24 horas, en los 143 días que van del 8 de octubre de 2008 al 28 de febrero de 2009, una diferencia de 3.4 tantos entre una y otra cifra, marcador favorable al mochoacano.
“Es el mercado”, gritaron a coro gobierno y jilgueros en 1994, en plena sacudida político-económico-financiera, y ahora lo repite, con sospechosa puntualidad, la actual administración e idénticos jilgueros, como si tal mercado no tuviera responsables y éstos nombre y apellido, los cuales, sin duda, deben ser los mismos que saquearon al país en las no pocas devaluaciones registradas en las tres últimas décadas.
En su edición de ayer, La Jornada (en nota de Roberto González Amador) denuncia que “uno de cada cuatro dólares que el Banco de México tenía en la reserva internacional de divisas al inicio de octubre, cuando comenzaron los ataques especulativos contra el peso, se han esfumado de las arcas del banco central, mientras el valor del peso frente a la divisa estadunidense continuó cayendo esta semana a niveles sin precedente, indicaron reportes oficiales. Desde principios de octubre de 2008 y hasta el cierre de febrero de este año, la reserva internacional de divisas acumuló una pérdida de 22 mil 89 millones de dólares, que han sido utilizados por el banco central para proveer liquidez al mercado de cambios, a través de dos mecanismos: la subasta de dólares entre las instituciones financieras o, como es práctica desde el mes pasado, la venta de manera discrecional y opaca a determinados bancos. La pérdida de reservas por estas dos vías es equivalente a 26.51 por ciento –es decir, poco más de una cuarta parte– de las divisas que el banco central tenía en custodia a principios de octubre de 2008, al comenzar el actual periodo de inestabilidad financiera mundial, que eran 83 mil 312 millones de dólares, de acuerdo con datos del banco emisor”.
Pues bien, la cifra detallada por el buen Roberto resulta casi el doble, si se compara con lo que al país le costó, en términos de reservas internacionales, el asesinato de Luis Donaldo Colosio, que el próximo cumple 15 años. En esa ocasión, el “sacrificio” para estabilizar, fallidamente desde luego, el tipo de cambio del peso frente al dólar le costó al país 10 mil 388 millones de dólares, de acuerdo con la estadística del Banco de México, la misma que hoy documenta los citados 22 mil 89 millones de billetes verdes que, antes como ahora, han sido servidos en bandeja de plata por la Comisión de Cambios (Secretaría de Hacienda y el propio Banco de México) para que las hordas especulativas se alimenten, aunque nunca quedan satisfechas. Y van por más, y se los van a servir.
Sólo para dar un punto de comparación, el llamado “error de diciembre” (el día 21 del último mes de 1994, o lo que es lo mismo el arranque de la crisis económico-financiera de entonces) a los mexicanos les significó la pérdida de 4 mil 543 millones de dólares en reservas internacionales, y si se considera el mes completo, el primero del gobierno zedillista, 6 mil 336 millones de billetes verdes, lo que arroja un promedio diario en el último mes del año citado de poco más de 204 millones, un monto no lejano de los 185 millones que cotidianamente, a lo largo de 143 días, ha “quemado” el que, según Felipe Calderón, resulta un “muy buen equipo económico, probablemente uno de los mejores del mundo” (¿cómo serán los peores?).
Si tal “sacrificio” cuando menos arrojara resultados tangibles, pues bueno se podría pensar que ese es el lamentable y elevado costo que hay que pagar por la estabilidad de la moneda nacional, pero a mayor “quema” de reservas internacionales más alto vuela el tipo de cambio, en detrimento, obvio es, del peso mexicano. Si ello es exasperante, peor aún resulta que el gobierno federal se niegue a denunciar, con nombre, apellido y nacionalidad, quiénes son los “devoradores” –como bien lo apunta la cabeza jornalera de ayer– de los recursos que pertenecen a la nación, en este nuevo capítulo del inagotable historial de saqueos de que han sido víctimas los mexicanos.
De cualquier suerte, la “estrategia” y el saqueo de las reservas internacionales deben concluir, y los responsables de la sangría –de ambos lados, meseros y comensales– pagar las consecuencias.
Las rebanadas del pastel
Agarraditas de la mano, ya se escucha a las plañideras: “sería nocivo poner un tope a tasas de interés”, según la trinca infernal (Secretaría de Hacienda, la Condusef y la Asociación de Banqueros de –en- México), porque, dicen con el pañuelo húmedo, una decisión de tal naturaleza “afectaría a sectores desprotegidos que no tendrían acceso a las tarjetas de crédito”, es decir, los mismos indefensos usuarios que por el agio institucionalizado que avala el gobierno federal hoy no pueden pagarlas.
cfvmexico_sa@hotmail.com
• mexicosa@infinitum.com.mx
COMENTARIO:
El infierno existe! Esta asentado aquí en México. Pero cúando pasaron los mexicanos de patriotas y entrones a viles pusilánimes valemadristas? En cualquier otro país el nefasto e inepto gobierno ya hubiese sido obligado a dimitir, excepto aquí. Para qué demonios quieren tragarse 6 años de estupideces sin decir ni pío? Para que al final les quede el "orgullo" de gritarles rateros? Valiente pueblo mexicano y con gustos muy raros y caros...
lunes, octubre 20, 2008
¿Hasta dónde el gobierno llenará el barril sin fondo de la especulación?
Crece la “inyección” de reservas internacionales “para evitar”, dicen, la depreciación del peso, pero el resultado parece contrario al esperado, puesto que se amplía el tipo de cambio de la moneda nacional frente al dólar y otras divisas, lo que motiva a un mayor uso de tales reservas para el mismo fin, y así prácticamente hasta que no quede un billete verde en la alcancía.
La experiencia mexicana de los últimos 30 años indica que el circuito descrito nunca alcanzó el fin esperado. Por el contrario, la especulación se desató, las reservas internacionales se redujeron a su mínima expresión, los barones –siempre en primera fila en estos acontecimientos– incrementaron sus de por sí abultadas utilidades, y la factura, íntegra, fue pagada por la clientela cautiva de este tipo de desmanes, los mexicanos. En este nuevo embate, ¿hasta dónde el gobierno “llenará” el barril sin fondo de la especulación?
La referencia inmediata anterior es la devaluación de 1994, año de convulsión política y económica que concluyó con el arranque de la peor crisis económico-financiera del país, hasta ese entonces, la cual echó al cesto de la basura el “sueño primermundista” que la machacona propaganda oficial se encargó de estimular durante el salinato.
En los primeros meses de 1995 el Banco de México divulgó un detallado informe sobre del movimiento diario del tipo de cambio a lo largo de 1994, el monto de reservas internacionales utilizado para “acabar” con la especulación cambiaria, las causas que día a día motivaron el embate contra el peso y los personajes involucrados. En este entonces, como ahora lo reitera, el Banco de México, dirigido por Miguel Mancera, aseguró no registrar “signos preocupantes” que alteraran el venturoso futuro ofrecido por la poderosa economía primer mundista que el discurso oficial prometía. En los hechos, sin embargo, todo se fue al suelo.
Por lo anterior, para documentar nuestro optimismo (Monsiváis dixit) retomó algunos pasajes de lo publicado por el autor de estas líneas (febrero de 1995), con base en el citado documento del Banco de México, el cual concluía que en lo económico todo iba bien hasta que algo salió mal, pero en lo político involucró a ciertos personajes que ocuparon cargos relevantes en el gabinete de Carlos Salinas de Gortari como causantes –directos o indirectos– de la pérdida masiva de reservas internacionales en 1994.
En su Exposición sobre la política monetaria, el Banco de México involucró al ex secretario de Gobernación, Jorge Carpizo, y al ex subprocurador general de la República, Mario Ruiz Massieu, como presuntos responsables de la pérdida de 6 mil 615 millones de dólares de reservas internacionales en dos periodos: la tercera semana de junio y la tercera semana de noviembre de 1994. El organismo financiero reveló que “ciertos hechos políticos y delictivos coincidieron con las etapas en las que el tipo de cambio llegó al techo de la banda (de flotación) y, consecuentemente, se perdieron reservas (internacionales)”.
Dos de los cuatro “hechos políticos” considerados por el Banco de México fueron la renuncia del secretario de Gobernación, Jorge Carpizo, en la tercera semana de junio, y su regreso triunfal luego de aceptar la “invitación” presidencial de continuar en su cargo. De acuerdo con la tesis expuesta por el BdeM, el efecto político derivado de ese hecho se prolongó, por lo menos, hasta mediados de julio, lo que provocó, entre una fecha y otra, que el nivel de las reservas internacionales de México se redujera en 2 mil 902 millones de dólares.
El segundo “hecho político” refiere “las denuncias y renuncia” (en realidad fueron dos: al PRI y a la PGR, en ese orden) del ex subprocurador general de la República, Mario Ruiz Massieu, realizadas una semana antes de que concluyera el sexenio salinista. En este contexto, el banco central revela que la actitud asumida por el ex funcionario le costó al país 3 mil 713 millones de dólares en reservas. De cualquier suerte, la junta de gobierno consideró que la fuga de capitales “no es sorprendente, pues eventos políticos y delictivos como los ocurridos en 1994 tienden a reducir abruptamente el rendimiento esperado, ajustado por riesgo, de invertir en el país”.
Dos situaciones políticas concretas registradas a lo largo de 1994 redondean lo descrito por el Banco de México: el asesinato de Luis Donaldo Colosio, en marzo (con repercusiones hasta mediados de abril), y la “hostilidad intensificada” del EZLN en la segunda semana de diciembre. Ambos, según el BdeM, habrían costado 11 mil 937 millones de dólares en reservas internacionales: 10 mil 388 millones adjudicados a la muerte del candidato priísta y mil 549 millones a la actividad zapatista.
Sin explicar por qué, el BdeM dejó de lado hechos como el levantamiento zapatista, el secuestro del entonces vicepresidente del Grupo Gigante, Angel Losada, en abril, y el asesinato del secretario general del PRI, José Francisco Ruiz Massieu, el 28 de septiembre, así como el desastroso manejo de la política cambiaria por parte del efímero ex secretario de Hacienda, Jaime Serra Puche, en diciembre de 1994. El hecho es que el saldo de las reservas internacionales comenzó a mostrar signos de preocupante deterioro a partir del secuestro de Alfredo Harp Helú (una de las cabezas de Banamex en ese entonces) y un manifiesto cuan sostenido desplome a raíz del asesinato de Colosio, que no se contuvo, o lo que es lo mismo el barril de la especulación nunca se llena.
Las rebanadas del pastel
Por cierto, tras la devaluación del peso en diciembre de 1994, y en ocasión de la comparecencia del nuevo secretario de Hacienda (Guillermo Ortiz, enero de 1995) en San Lázaro, el Partido Acción Nacional, por medio de sus diputados, reclamó la “negligencia grave” del gobierno por la crisis, y sentenció que otro sería el resultado “si el gobierno hubiera aplicado en su oportunidad una política de corrección (…) para evitar esta abrupta devaluación… A esto lo calificamos de falta de ética política. La corrupción y compromisos del gobierno permitió que algunas empresas (…) con información privilegiada (…) sacaran ventaja… Nuestra obligación exige que se señalen responsables de esta crisis (…) Sabemos que en la Secretaría (de Hacienda) están los documentos que permitirán al pueblo de México exigir responsabilidad a los culpables. Si dicha documentación fuera entregada a las instancias y autoridades correspondientes, el gobierno (…) demostraría a la ciudadanía que da el primer paso para recuperar la confianza y credibilidad que aún no tiene”. Y a Ortiz concretamente preguntó: “¿está dispuesto el Ejecutivo a dar este paso?” (que obviamente no dio). Pues bien, en octubre de 2008 el PAN debe repetir la pregunta y exigir la respuesta.
sábado, octubre 18, 2008
Tanto peca el que mata a la vaca…
Estoy completamente seguro de que para muchos no fue una sorpresa que dentro de la lista de empresas que participaron en el episodio que se dio el “viernes negro” figuraran empresas como Cemex, Grupo Alfa, Maseca, Bimbo, Comercial Mexicana, Vitro, Cydsa, etcétera: ya que éstas son las firmas a las que tantas veces nos referimos cuando hablamos de monopolios y “elusores” de impuestos.
Y lo refiero porque a nadie sorprende que este grupo de empresarios “nacionalistas” hayan hecho una cosa así, cuando se hace memoria sobre lo acontecido en 1982 y 1995.
Ya en mi colaboración anterior señalé la fragilidad de nuestra legislación financiera en materia de transparencia, rendición de cuentas, supervisión y regulación, alertando que si algo demuestra la crisis estadunidense es que su marco regulatorio no funciona y esto nos obliga a pensar en algo nuevo, ya que hace menos de dos años estrenamos una “nueva” Ley del Mercado de Valores que fue copia íntegra de la ley del mercado de valores norteamericana.
Lo que sí me resulta sorpresivo es que hasta el momento no se haya cuestionado quién o quiénes, dentro del mismo “gobierno”, propiciaron que se espantara el “rebaño” que tan cómodamente se encontraba comiendo.
Y lo señalo porque estoy convencido de que “la incertidumbre es la madre de la especulación” y, por ello, vale la pena hacer un recuento de hechos que nos permitan entender quién pudo haber espantado al rebaño.
La historia podría iniciar el 25 de julio de este año, cuando la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) anunció que “como el dólar estaba muy barato” había adquirido ocho mil millones de dólares de las reservas internacionales del Banco de México, ya que tenía que hacer algunos pagos durante los siguientes meses.
Sin embargo, desde entonces se advertía ya que la bomba empezaba a estallar en Estados Unidos: las autoridades habían decidido el rescate de dos de las instituciones financieras más importantes, Fannie Mae y Freddie Mac, y esto claramente tendría graves repercusiones en el mundo, pero también desde esas fechas nuestros funcionarios aseguraban que México estaba “blindado”, que “era una gripa” y bla, bla, bla.
Mientras tanto, el entorno económico internacional y nacional se deterioraba. La actitud triunfalista persistía.
Tanto, que el 8 de septiembre la SHCP presentó el Paquete Económico para 2009 proyectando —contra la opinión de muchos especialistas—, que creceríamos 3%, que el precio del petróleo sería de 80 dólares por barril y que el tipo de cambio sería de 10.6 pesos por dólar.
Ese mismo mes, la situación mundial continuó agravándose. En EU se dio la quiebra de Lehman Brothers, uno de los bancos de inversión más grandes de ese país; siguió Merrill Lynch y el desastre se desató.
Al mismo tiempo, el Fondo Monetario Internacional (FMI) redujo la expectativa de crecimiento mundial de 4.1% a 3.7%. Y pocos días después ya se hablaba de recesión económica en nuestro vecino del norte y principal socio comercial.
Por su parte, nuestras “autoridades” señalaban que el problema “tal vez sería un poco más serio que un catarro” y hacían pensar que en cuanto se aprobara el “gringoproa” todo mejoraría; por lo que decidieron mantener silencio.
No fue sino hasta el 8 de octubre cuando Andrés Manuel López Obrador lanzó nuevamente una alerta y propuso un plan de emergencia, que las “autoridades” decidieron actuar.
Esa misma noche, a un mes de haber presentado su Programa Económico, y en medio de una debacle mundial, Felipe Calderón anunció su plan “B”; es decir, lanzó el Programa para Impulsar el Crecimiento y el Empleo, anunciando nuevas proyecciones sobre el futuro de la economía mexicana; esta vez menos optimistas, pero igual de inconsistentes.
Señaló, entre otras cosas, que creceríamos 1.8%, que el precio del petróleo sería de 75 dólares por barril y que el tipo de cambio sería de 11.2 pesos por dólar.
Evidentemente, lo tardío de su respuesta, la tibieza de su programa y nuevamente el poco realismo de las proyecciones sobre la economía, así como el descuido del sector externo en su estrategia, se combinaron con los anuncios de una caída de las remesas de dólares que envían los braceros y con la disminución del precio del petróleo ante la recesión mundial, generando una menor credibilidad y una mayor incertidumbre.
Estos factores se combinaron e hicieron explosión y muchas empresas que tenían deudas en dólares decidieron “cubrirse”, iniciándose así una corrida contra el peso, donde tirios y troyanos, algunos con motivos y otros sin ellos, vieron el campo propicio para la especulación, que culminó con la pérdida en menos de cinco días de más de ocho mil millones de dólares de nuestras reservas internacionales.
Si bien es cierto que estos especuladores deben ser castigados por las violaciones en que hubieran incurrido, también lo es que los funcionarios y las decisiones que tomaron ante los acontecimientos deben ser igualmente investigadas y, en su caso, castigadas, ya que finalmente fue el propio “gobierno” y su decisión de “cubrirse” con los dólares adquiridos, así como sus absurdas reacciones ante la gravedad de los acontecimientos, quien pudo haber espantado al rebaño que tan cómodamente comía.
Esta investigación también, debe hacer pública la situación que guardan los bancos y los gobiernos estatales con respecto a los títulos de deuda que adquirieron de empresas que como Comercial Mexicana, ahora enfrentan graves problemas, ya que se comenta que CEMEX podría ser el siguiente difunto, y que tanto Banamex como Banorte, perdieron millones de dólares.
Por ello digo: tanto peca el que mata a la vaca, como el que le agarra la pata.
Cárcel a especuladores
MEXICO, D.F., 17 de octubre (APRO).- El grupo parlamentario del PRD en la Cámara de Diputados pidió a las autoridades hacendarias que finquen responsabilidades penales contra los empresarios que especularon con las reservas del país al adquirir, en 65 minutos, los 8 mil millones de dólares que subastó el Banco de México.
En nombre de sus compañeros, los diputados Alejandro Sánchez Camacho y Aleida Alavez, explicaron que la Ley del Mercado de Valores y la Ley del Banco de México, prevé “por manipulación del mercado” y “omitir ante las autoridades cómo estaban operando sus finanzas”, una sanción de dos a seis años de cárcel si el beneficio de estas empresas representa 100 mil veces el salario mínimo.
Detallaron que el artículo 382 de la Ley del Mercado de Valores, establece dicha sanción, la cual, dijeron, se amplía de cuatro a 12 años cuando los especuladores obtengan beneficios que “represente más de 100 mil veces el salario mínimo”.
Camacho y Alavez adelantaron que el próximo martes, la fracción del PRD presentará una iniciativa de reforma a la Ley de Mercado y de Valores para adicionar un artículo que establezca “dotar al a Comisión Nacional Bancaria y de Valores, atribuciones para vigilar y sancionar la especulación en divisas”.
Al mismo tiempo, dijeron, se pedirá modificar los artículos 370 y 382 de la misma ley, “y adicionar el delito de especulación con divisas e imponer sanciones”. Para ello, mencionaron que se tendrán que agregar dos artículos a la Ley del Banco de México.
“De tal forma que todos aquellos delincuentes de cuello blanco que quieran especular con el dólar, a las sanciones a las que hemos hecho mención, se les adicionaría otra como el de una multa sobre el 10 por ciento del valor de las ventas anuales del ejercicio fiscal correspondiente. Con esta acción, esos delincuentes la pensarían antes de continuar saqueando los recursos que son de todos los mexicanos”, dijo Alejandro Sánchez Camacho.
Ambos legisladores acusaron a los empresarios Lorenzo Servitje (Bimbo), Ricardo Salinas Pliego (Grupo Elektra), Lorenzo Zambrano (Cemex) y Grupo Industrial Castillo.
“No podemos permitir que sigan cuchareando ese recurso nacional que bien podría servir para generar empleos, apoyar la educación y la salud publica, apoyar al campo y respaldar a los más de 300 mil migrantes que van a regresar de Estados Unidos a México”, comentó la diputada Aleida Alavez, quien recordó que al viernes, las reservan nacionales disminuyeron 11 milmillones de dólares, quedando en 74 mil 300 millones.
viernes, octubre 17, 2008
Hal Turner muestra el amero
http://video.google.com/videoplay?docid=1954933468700958565&hl=es
Enviado por Raúl Martell
Calderón, responsable de la especulación


Lilia Arellano
Estado de los ESTADOS
“Los delitos deben ser castigados según el daño inflingido a la sociedad”. Cessare Becaria
Los auténticos responsables de la salida de dólares del país, los auténticos promotores de la debacle tanto del Peso como de la propia Bolsa Mexicana de Valores: Agustín Carstens y Guillermo Ortiz Martínez.
La crisis que comenzó como financiera y que ahora se presenta económica y con dimensiones todavía no calculables, opacó por unos días la información sobre la inseguridad que reina en el país. Es más, enfocarnos a la primera logró que la segunda batiera su propio récord al establecer a octubre como el mes más violento de todos los tiempos. Aunque ambas, han arrojado a la luz pública, nos han pegado en el rostro, la gran crisis moral que existe en el ámbito gubernamental-empresarial. Los más indeseables actos de la naturaleza humana han surgido también durante este trágico mes, identificado ya como el más oscuro de la historia.
Un viejo refrán sentencia: “peléense las comadres y sáquense sus verdades” y tal ha resultado el encuentro entre las dos cabezas más importantes del gobierno calderonista, los auténticos responsables de la salida de dólares del país, los auténticos promotores de la debacle tanto del peso como de la propia Bolsa Mexicana de Valores: Agustín Carstens y Guillermo Ortiz Martínez. La famosa “Perica” dice que no se atacó al peso como asegura don Agustín y hasta sostuvo que son legítimas las operaciones realizadas por los empresarios a quienes el de Hacienda acusa con índice de fuego.
Lo cierto es que ni uno ni el otro han cumplido con su obligación de salvaguardar los intereses de la Nación, los que les fueron endosados pero que constitucionalmente son únicamente responsabilidad de Felipe Calderón y él será quien deba entregar cuentas, no dar explicaciones o tapar –tal vez por complicidad abierta- los ¿errores? de sus funcionarios.
Según los de Mancera & Ernst Young, las empresas a las que Carstens ha acusado no necesitan ni siquiera tramitar algún amparo. Lo que ha hecho falta es supervisión, la que le tocaba precisamente a Guillermo Prieto Fortún, el hijo putativo de Guillermo Ortiz. Y solo a manera de interrogantes: ¿a poco Ernesto Vega, el de Wal Mart, el que juega golf a diario con “La Perica” se lo “chamaqueó”? ¿Y qué le dijo o qué le dirá en su próximo encuentro en el campo: “te pasaste, me viste la cara? ¿O tal vez le sugiera que no haga movimientos porque todo está muy caliente y que la confianza es primero, que van en todo?
Y, ¿qué le dice Ortíz a Prieto? ¿”Tú aguanta que esto lo calma Felipe? Así, “La Perica” ya dejó en el más vil de los ridículos a Carstens y sus acusaciones sobre las empresas causantes de la debacle y que legalmente no hay nada que hacer, y los diputados, ignorantes como son la mayoría de ellos, sólo atinan a que les den nombres de los empresarios cuando a los verdaderos culpables los tienen enfrente y no se atreven a exigirles cuentas. Los nombres que tal vez, solo tal vez y algún día se atreva Agustín a proporcionar, son justo los que no le entraron con su respectiva cuota a la campaña de Calderón, ¿o saldrán algunos tan desconocidos que habrá que aventarse un clavado para conocer de dónde surgieron y si sus capitales son o no sospechosos? A todos solamente se les podrá acusar de inmorales y ¿quién les va a hablar de inmoralidad: Carstens u Ortiz?
Siguen los revires
Grumma y Comercial Mexicana ya protestaron. La primera les corrigió la plana y de plano desmintió la información que el propio titular de Hacienda y hasta Ortiz Martínez difundieron incluyéndola entre las empresas que especularon. La segunda dio un giro de ciento ochenta grados y culpó a los bancos de los movimientos causantes de la crisis que se pretende recaiga sobre ellos.
Y es precisamente en este punto en donde de nuevo aparece el gobernador del Banco de México con toda su carga de responsabilidad. Los legisladores no le han pedido a este personaje los nombres de quienes adquirieron los dólares. El tampoco nos ha dicho a quién le vendieron los 400 millones de la subasta del miércoles. Es más, al sacarlos a la venta es porque espera que los compren por lo tanto, ¿cómo acusar a quienes adquieren lo que salió a un mercado libre a la venta y siendo el vendedor el propio Banco de México? ¿Acaso pretendían que no se vendieran o que los empresarios indagaran de dónde obtuvo Banxico esos recursos?
Los desaciertos, las prácticas tramposas, está visto, surgieron de las propias oficinas de Hacienda, del Banco de México, de la Bolsa Mexicana de Valores y que nadie se dé por sorprendido porque todos lo sabían, tan es así que el propio Calderón salía en las televisoras tratando de atemperar los ánimos, pero los populares, mientras sus funcionarios lograban hacer de las suyas, ganarse fabulosas sumas generando y protegiendo esta especulación que al final de cuentas resulta que es del todo legal.
Y lo es para el adquiriente, no así para quienes tienen la obligación de cuidar el bien público, las finanzas públicas, el dinero proveniente de los impuestos de los contribuyentes, de la venta de petróleo, de las remesas. Insistimos, la responsabilidad es total y absoluta de los altos funcionarios tanto del gabinete económico, como del Banxico, y de la propia BMV. Debe Ortiz Martínez enfrentar los señalamientos que se le hacen y la ley de funcionarios públicos sí que prevé sanciones para todo este tipo de movimientos.
En el jaloneo por incrementar sus fortunas personales se dedicaron a crear una mayor crisis y darle a todo lo hecho respaldo jurídico para no entrampar a sus socios empresarios, a los de verdad, a los que han ido con ellos a todo. Se olvidaron de que hay puntos que no cuidaron para salvaguardar su propia libertad y sobre eso tendrán que trabajar diputados y senadores si realmente quieren que, aunque sea por una sola acción, se les deje de llamar inútiles.
Más de los de cuello blanco
Siguiendo con el pleito de las comadres, éste no solo tiene lugar entre don Agus y “La Perica” sino también entre doña Josefa y la tal Elba, todo por culpa de las Hummers. Quién sabe en el colmo de qué derrame cerebral se encontraba la chiapaneca cuando decidió al estilo principios del siglo pasado, cual Adelita, gritarle a su tropa. “tenga pa’queseharten”, y que les saca las camionetotas cuyos motores son de muchos, muchos caballos… de potencia.
Las fotos tuvieron que ser vistas al día siguiente y los comentarios obviamente que se dejaron escuchar. Y no llegaron ni a dos los que se atrevieron a señalar –muy, pero, muy, muy, muy, muy- respetuosamente que “se le pasó la mano”… Que “todos los maestros quedaron contentos y agradecidísimos como siempre de toda su bondad, de su comprensión, de que los tome en cuenta, que los considere que con lo que tienen nunca podrían ni siquiera ver un auto de esta naturaleza de cerca, pero, ya sabe, maestra, ¡como son los demás! nos están comiendo y la Vázquez Mota no va a dejar ir la bola en blanco”.
Y así dieron inicio las explicaciones incongruentes. Que si eran para rifa; que iban a vender los boletos y lo que se obtuviera era para escuelas indígenas; que eran parte de lo acordado con la SEP; en fin, fueron y vinieron una serie de versiones y todas falsas. Ante ese panorama y lo que se vive en Morelos y en doce entidades más del país, doña Josefa, efectivamente, no va a dejar pasar una sola bola más que la perjudique, así que ni tardos ni perezosos en la Secretaría de Educación Pública aclararon que no es cierto que las Hummers fueron parte de ningún acuerdo, ni convenio ni cosa que se le parezca y mucho menos estaban informados de la recaudación de fondos para escuelas indígenas, en fin que todo es onda de la Gordillo y de nadie más.
Ahora sí que a esta “güera” se le pasó la mano o tal vez sólo es una reacción más de los medicamentos que tiene prescritos para atenuar su serie de enfermedades que ya van de la raíz del pelo al juanete del pie derecho que es el que cree que tiene un poco más grande.
Pero también entre comadres y hablando de los fraudezotes, en este tiempo en el que nada permanece inmóvil ya no se habla del “cuello blanco”, sino del “alzacuello blanco”. Nada más hay que revisar a fondo el trajín que se trae don Onésimo Zepeda para percatarnos de que ya salieron a relucir las ganancias del clero en todo su esplendor y que todas las conjeturas que se formaron en torno a ciertos personajes de la jerarquía católica van siguiendo el camino de la fortuna y no toda hacia el Vaticano.
Como ya es sabido, al Obispo de Ecatepec le han levantado una denuncia penal por “simulación de actos jurídicos” o fraude procesal. Esta se encuentra basada en hechos cuya principal protagonista es doña Olga Azcárraga Madero, hermana de conocido dueño de todo un monopolio de la radio en el país. Resulta que doña Olga no tuvo descendencia y por lo tanto su gran fortuna la dejó, en un primer testamento, a sus parientes y sobrinos, aunque también incluyó a su administrador Jaime Matute y a Asociaciones Religiosas cuyo responsable era don Onésimo Zepeda.
Todos ignoraban que doña Olga hizo otro testamento poco antes de morir, invalidando al primero y dejando toda su fortuna al tal Matute. Dicho documento fue invalidado en el 2007 –la señora Azcárraga murió en el 2003- y los auténticos herederos obtuvieron la parte que les correspondía. Al parecer ni Matute ni Zepeda quedaron contentos y salió a la luz un pagaré por un préstamo que el Obispo le hizo a doña Olga por un monto de 130 millones de dólares. Para “lavarse las manos”, don Onésimo se lo endosó a Jaime para que él lo cobrara.
Lo presentaron junto con una orden de embargo y pretendieron llevarse cuadros de Rufino Tamayo, de Diego Rivera, de José Clemente Orozco y de Pablo Picasso que garantizaban el pago del documento firmado. O sea como en los tiempos de la inquisición pero sin quemar a ninguna bruja y aparentemente todo muy legal. Sólo que los abogados de la parentela Azcárraga no se quedaron quietos y denunciaron con los cargos ya referidos a Onésimo y a don Jaime. Es aquí en donde uno se pregunta ¿con tanto dinero, sin hijos, con los negocios o la parte que tenía invertida en ellos, de la familia, en plena bonanza, para qué quería doña Olga 130 millones de dólares? ¿A sabiendas de que no le quedaba ni una década de vida, pensaría en derrocharlos?
¿Se los entregaron en un maletín en efectivo? Porque resulta que a las cuentas bancarias de la señora no ingresó un solo dólar de esos que dice don Onésimo que le prestó. Ahora que ¿no renunció Zepeda a sus bienes materiales al ordenarse sacerdote? Y, si no renunció a ellos ¿tampoco cumplió entregándoselos a la Santa Madre Iglesia? Y, entonces, ¿cómo sin una fortuna personal impresionante como se dice la tenía, logró hacerse Obispo en tan meteórica carrera eclesiástica?
Por lo tanto, ¿de dónde salió el dinero que supuestamente le prestó Onésimo a Olga? Este no es un escándalo menor ya que puede dar pie y con razón a que también con alzacuello hemos estado rodeados de hampones, sino es que también de lavadólares ya que a decir públicamente del señor de Jalisco al entrar el dinero a la Iglesia “queda limpiecito”.
La buena la da turismo
Ahora sí que todos los que dieron la batalla porque no fuera disminuido el presupuesto para el renglón turístico en la Cámara de Diputados, mismos que fueron encabezados por los quintanarroenses, vieron rendir frutos de inmediato porque “ni una pluma le quitaron a sus gallos”. No lo redujeron ni en un ápice. Hace unos días le señalamos en estas mismas líneas que por doquier surgieron voces de admiración por la forma en la que Félix González Canto emprendió la batalla para defender el dinero que le corresponde a Quintana Roo. Hoy, como puede usted constatar, la exposición fue clara, contundente y obtuvo respuesta.
Hubo también un cabildeo adecuado de la diputada cozumeleña Sara Latiffe, quien está detrás de que se entreguen en tiempo los proyectos que habrá de diseñar el gobierno estatal para apuntalar las nuevas inversiones en el ramo turístico que se demandan. Éstas habrán de ser entregadas antes del 15 de noviembre.
Y es precisamente de todos estos logros del gobierno estatal de los que pretende colgarse Gregorio Sánchez Martínez, quien insiste, ahora a través de anuncios en radio, que les solicitó a los diputados dinero para la pavimentación de las calles de Cancún y para otras obras que la ciudadanía demanda. Todas las solicitudes que él ha recibido antes ya han sido del conocimiento del propio gobernador y es claro que al pelear un presupuesto para el renglón turístico, éste incluye muchas de las peticiones que sobre obra pública están pendientes y de las cuales “Goyo” no ha encontrado cómo responder porque sus sentidos están puestos en los negocios y últimamente en los viajes.
Porque aunque sus fieles seguidores y sus compañeros de andanzas aseguran que resultará muy benéfica la gira que ha emprendido “Goyo” por China, ya que promoverá a este destino turístico, lo que no nos da es el tiempo. “Goyo” no tiene tiempo disponible en su agenda para andar promoviendo nada ya que ésta incluye todo tipo de actividades de conocimiento cultural, de diversión. Va a visitar la Gran Muralla; estará en el Palacio Imperial –ya veremos si no se trae algún decorador-; El Palacio de Verano es otro de los puntos a los cuales destinará varias horas para su recorrido; Las Trece Tumbas Ming, lugar que guarda secretos milenarios, los de toda una dinastía; el museo en donde se encuentran los guerreros y corceles de terracota, la Tumba de Qin Shihuang, tampoco es visitada en un par de horas, lleva mucho pero mucho más tiempo.
Y esta es solo una parte de la agenda, ya que aparecen otros cinco puntos más de obligada visita, independientemente de Beijing y Shaangi; Qufu, tierra natal de Confucio; “Goyo” se hará presente ante la tumba de Gengis Khan, fundador del imperio mongol, y muchos otros puntos de visita igualmente interesantísimos por lo que dos semanas son realmente muy poco tiempo. Así que, ¿a qué hora podrá hacer “Goyo” su labor de promoción para Cancún? ¿Acaso entre los intérpretes? ¿Entre los empleados de los lugares a visitar? ¿Le creerán? Porque tampoco puede hacerse labor en la noche, habrá algunas de gran cansancio sobre todo si el acompañante es también joven, gusta de diversiones y de recorridos interesantes. ¿Habrá ido Gustavo Ortega Joaquín a llenar ese espacio?
De los pasillos
Ya comienza la etapa negra de Peña Nieto. Apenas el miércoles los diputados del PAN y del PRD determinaron que ya de plano llegó el momento de “amarrarle las manos”. Y es que se dio el lujo de pedir un presupuesto de 26 mil 300 millones de pesos nada más para la promoción de su imagen en los medios masivos de comunicación. Esta determinación surge días después de que “Jimmy Neutron” fuera virtualmente sorprendido en dos sendas francachelas, en una de las cuales hubo balazos y en la otra tuvo que acudir su tío Arturo Montiel en su rescate ya que estaba a punto de protagonizar histórico ridículo. Todo ello se suma a las reprimendas que les han propinado los que alguna vez consideraron la posibilidad de encumbrarlo a la presidencia por los constantes escándalos de faldas relacionadas con mujeres de la farándula. Sus fallas en el gobierno son constantes, permanentes, y todo apunta a que en un tiempo más ya su grupo de apoyo estará dando las últimas batallas tratando de rescatar una imagen que no tiene sustento, que le crearon y que hubo un tiempo que hasta lo pintó de fiel, leal, serio, maduro, responsable. Hoy, salió el verdadero rostro que demuestra que es, exactamente, todo lo contrario. Habrá que subrayar que lo de la honestidad y la honradez, nunca se ha mencionado.
El BdeM subasta 1,900 mdd más para contener la devaluación
Juan Antonio Zúñiga
El Banco de México (BdeM) subastó ayer mil 900 millones de dólares más de la reserva de divisas del país entre bancos y otros intermediarios financieros, en un intento adicional por contener el alza en la cotización del dólar y la consecuente devaluación del peso.
Con esto ascendió a 10 mil 800 millones el monto de dólares vendidos por el banco central desde el 8 de octubre pasado, cuando se acentuó la demanda de divisas de parte de grandes corporativos.
Informes oficiales del banco central indican que al término de 2007, los mexicanos, tanto personas físicas como morales, tenían depósitos y créditos en el exterior por 82 mil 522 millones de dólares, sin considerar las cuentas que corresponden a la reserva de divisas del país.
Según la balanza de pagos del banco central, los depósitos de mexicanos en bancos del exterior se incrementaron en 11 mil 701 millones de dólares durante el primer semestre de 2008; de tal manera que su monto total se elevaría a 94 mil 223 millones de dólares, cantidad más que suficiente para hacer frente a sus necesidades de divisas sin tener que recurrir a la reserva del Banco de México.
El dólar se vendió ayer entre 13.14 y hasta 14 pesos por unidad en la ventanilla de bancos y casas de cambio; en las grandes operaciones interbancarias, la divisa estadunidense cerró en 13.0600 pesos, 32 centavos más cara que en la víspera, por lo que la devaluación del peso se mantiene en 19.28 por ciento respecto al tipo de cambio con el que terminó en septiembre pasado.
El Banco de México vendió mil 500 millones de dólares a las 9 de la mañana, en una subasta que tuvo una duración de cinco minutos. La demanda de divisas se elevó a 3 mil 463 millones de dólares y fue 131 por ciento mayor al monto ofertado por el banco central.
En esta subasta se recibieron 66 posturas de 17 postores, pero sólo se asignaron 22 posturas de 10 compradores, uno de los cuales adquirió 500 millones de dólares a un precio de 13 pesos por unidad. Otros dos postores adquirieron 200 millones de dólares cada uno a un precio de 12.95, mientras otro adquirió la misma cantidad de divisas pero a 12.92 pesos.
En promedio ponderado, los mil 500 millones de dólares subastados por el banco central se vendieron a 12.9565 pesos.
A las 9:30 horas se realizó una segunda subasta por 400 millones de dólares con una demanda de divisas que superó en 82 por ciento el monto ofrecido por el banco central. El precio ponderado fue de 13.1888 pesos por cada dólar y la duración de esta subasta fue también de cinco minutos. De esta manera, en sólo 10 minutos transcurridos entre las 9 y las 9:35 horas de ayer se esfumaron mil 900 millones de dólares más de la reserva de divisas de México.
Entre tanto, el dólar fix, utilizado para solventar deudas en moneda extranjera se vendió ayer a 13.0633 pesos, una paridad muy parecida a la de 13.0417 pesos registrada el 8 de octubre, cuando la Comisión de Cambios del gobierno federal informó su decisión de que el Banco de México iniciara su intervención en el mercado de cambios a través de la venta de divisas, mediante el mecanismos de subastas diarias por 400 millones de dólares, a un precio 2 por ciento superior al de la víspera, y cantidades mayores cuando así lo considerara necesario.
El dólar para las grandes operaciones entre bancos para satisfacer la demanda de sus clientes cerró las operaciones de ayer a un precio de 13.06 pesos, durante una jornada en la cual la cotización mínima de la divisa estadunidense fue de 12.92 y la máxima de 13.34 pesos.
Con el nivel del cierre, el peso alcanza una devaluación de 19.28 por ciento durante octubre. Pero si se parte de la cotización más baja del dólar en el mercado de cambio mexicano durante este año, ocurrida el 4 de agosto, en que se pagaron 9.8745 pesos por cada divisa, la devaluación de la moneda nacional alcanza una proporción de 32.26 por ciento.
En tanto que, desde el cierre de la primera mitad de 2008, el peso resiente una depreciación de 26.71 por ciento, y en una proporción similar se vería afectado el costo financiero de los grandes corporativos por el monto de su endeudamiento en el extranjero.
Exigen a Carstens informar qué empresas desestabilizaron el mercado cambiario
Senadores panistas rechazan citar a comparecer a titulares de Hacienda, BdeM y CNBV
¿Por qué será que los panistas siempre rechazan todo lo que sea rendir cuentas?
Claramente la bancada panista siempre se pone en contra del pueblo al que representa, bueno no, ellos a quienes representan realmente es a los potentados. Lo curioso es que una parte del pueblo vote por ellos, a cambio de algunas limosnas que les reparten cuando vienen elecciones. Eso no es más que la ignorancia que tenemos que erradicar.
Víctor Ballinas y Andrea Becerril
Con el aval de todas las fuerzas políticas, la Cámara de Senadores demandó al secretario de Hacienda, Agustín Carstens, un informe detallado “sobre las empresas nacionales y extranjeras que realizaron operaciones en contra de la estabilidad del mercado cambiario, que le ha costado a la nación el 11 por ciento de las reservas internacionales”.
El punto de acuerdo fue propuesto por el senador Pablo Gómez Álvarez, del PRD, quien advirtió que “los sacadólares apenas han empezado. ¡Aviso, aviso! –dijo–, los que están muy líquidos también se van a ir, los capitales golondrinos”.
El legislador destacó en tribuna que “esta superliberación, en la que unas cuantas grandes empresas mexicanas tienen obligaciones de pago de deudas en el corto plazo mucho mayores que sus ingresos en divisas, hace que la diferencia entre lo que tienen que pagar, de lo que deben y lo que están vendiendo en el extranjero, corra por cuenta de las divisas del Banco de México (BdeM)”.
Cuestionó: “¿De dónde vienen las divisas del Banco de México?, principalmente del ingreso petrolero y también de las remesas de los mexicanos, que vienen de Estados Unidos. Este es uno de los componentes de la corrida cambiaria de la semana pasada y de la situación de hoy”.
Hay otro componente, abundó Gómez Álvarez, “el capital golondrino especulativo que llegó al país porque el Banco de México seguía incrementando las tasas de interés dizque para controlar la inflación, y lo único que provocó con esa política es que hoy tengamos una mayor inflación en proceso de inicio, de desarrollo, por la devaluación brusca del peso”.
El senador perredista hizo un llamado para que el gobierno nos diga, “como responsable de la economía, qué propone para limitar el endeudamiento de las grandes empresas en el extranjero”.
Gómez Álvarez señaló: “hay que ver de qué manera podemos lograr que ninguna empresa mexicana tenga requerimientos de pago de deuda en el extranjero de corto plazo, sin tener el sustento de ventas en el extranjero para poder sufragar sus compromisos”.
Eso es necesario, explicó el perredista, “porque las grandes empresas están girando todo el tiempo en sus operaciones financieras sobre la reserva, sobre la bolsa de dólares que es la nación, y que en realidad se la han apropiado y la usan como les da la gana”.
Resaltó: “que nos diga el secretario de Hacienda qué empresas nacionales y extranjeras especularon con la moneda y quiénes son los que están comprando esos 400 o 500 millones de dólares”, y lamentó que la bancada del PAN no haya apoyado el punto de acuerdo que propuso el senador priísta Carlos Lozano, quien demandó la comparecencia del titular de Hacienda; del gobernador del BdeM, Guillermo Ortiz, y del titular de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV), Guillermo Babatz.
Antes, el priísta Lozano pidió al pleno que se citara a esos funcionarios para que explicaran las repercusiones que traerán para la economía nacional las decisiones que están adoptando las autoridades financieras, con el argumento de evitar la caída del peso. Afirmó que es inaplazable que el titular de Hacienda sustente sus recientes declaraciones, de que fueron detectadas algunas empresas que encabezaron acciones especulativas para obtener ganancias extraordinarias.
En tribuna, Lozano precisó que esas operaciones ventajosas fueron propiciadas porque el BdeM decidió subastar parte de las reservas internacionales, justificando que esa medida fortalecería a nuestra moneda; sin embargo, “ahora se puede corroborar que los únicos beneficiarios fueron sólo unos cuantos a costa de la estabilidad del país”.
Cuando el senador priísta solicitó que el punto de acuerdo fuera considerado de urgente y obvia resolución, la bancada del PAN pidió verificar el quórum; una vez que se comprobó que había más de la mitad de los legisladores, se procedió a la votación. El PAN votó en contra; el PRD se abstuvo, y la propuesta fue turnada a la Comisión de Hacienda para su análisis.
Más ataques contra el peso
¿Para eso están las reservas?
Especuladores rescatados
Pues nada, que el “catarrito” carstensiano y la “gripa” calderonista adquieren dimensiones de peste negra en este México lindo y querido de orgullosa economía de mercado, que es independiente y libre como el viento hasta que la “odiosa” intervención del innecesario Estado se hace más que urgente, para que sean los dineros públicos los que intenten tapar los cráteres por ella abiertos y se encargue de recoger el tiradero.
El ataque especulativo del pasado viernes, cuando en poco más de una hora las reservas internacionales del país se redujeron 6 mil 400 millones de dólares, fue atribuido por la “autoridad” a un “grupo” de empresas que actuaron en tal sentido “para obtener utilidades” (Carstens dixit). A ese monto deben agregarse 2 mil 500 millones de billetes verdes sacrificados (es de suponer que con el mismo fin) entre miércoles y jueves de esa misma semana. En síntesis, 8 mil 900 millones de dólares devorados en un abrir y cerrar de ojos por un “grupo” de empresas que había sido ubicado a la perfección, de tal suerte que se daba por concluida la temporada de caza en contra de los dineros de la nación.
Algo falló, porque ayer de nueva cuenta ese “grupo” se dejó caer sobre las reservas internacionales: mil 900 millones de dólares, para redondear –hasta ahora un banquete superior a 11 mil millones de billetes verdes en sólo una semana, o lo que es lo mismo, en siete días devoraron el equivalente a un año de acumulación de reservas (que le guste o no a Guillermo Ortiz son recursos de la nación), en plena celebración oficial de la “solidez” económica, la “fortaleza” financiera, el “navío de gran calado”, el “nunca más otra crisis” de Calderón y (esa sí real) la tasa de desempleo abierto más elevada de la “continuidad” y de los últimos cuatro años (4.25 por ciento de la población económicamente activa, es decir, casi 2 millones de mexicanos). ¿A quién atribuirá la “autoridad” esta segunda embestida especulativa que, todo indica, no será la última? De cualquier suerte, el tipo de cambio peso-dólar concluyó la jornada cambiaria en 13.23 unidades.
Para dar una idea de la magnitud del zarpazo especulativo, esos 11 mil millones de dólares en reservas internacionales equivalen a casi una tercera parte del ingreso petrolero por exportación de crudo mexicano en los primeros ocho meses del presente año, o si se prefiere, a 34 por ciento del saldo de la deuda externa neta del gobierno federal al cierre de agosto pasado. Si lo anterior no resulta ilustrativo, hay que decir que dicho monto equivale a 75 por ciento del presupuesto de la SEP autorizado para 2008; casi tres veces mayor con respecto al presupuesto de la Sedesol; seis tantos por arriba del presupuesto de la UNAM, 16 si se compara con el del Instituto Politécnico Nacional y más de 11 si se trata del Conacyt.
Ahora que si la preocupación es la inseguridad pública y el combate al crimen organizado, entonces esos 11 mil millones de dólares equivalen a casi dos veces el presupuesto conjunto para 2008 autorizado para las secretarías de la Defensa Nacional, Marina y Seguridad Pública Federal, más el de la Procuraduría General de la República. Si el estómago es el que marca la pauta, entonces el embate especulativo se ha comido el equivalente a dos veces el presupuesto 2008 a Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación, y si los gobiernos estatales son los preocupados, entonces el zarpazo engulló, comparativamente, más de 45 por ciento de las participaciones federales a las entidades de la República.
Lo mejor del caso es que el gobernador del Banco de México, Guillermo Ortiz, no sólo asegura, sino presume que “para eso están las reservas internacionales”, de tal suerte que si esa es la visión y el sentir de uno de los funcionarios más experimentados en materia de crisis económico-financieras (porque prácticamente ha estado en todas las registradas en las últimas tres décadas), entonces no cabe duda de que al banco central le urge personal de refresco.
Así comenzó el Fobaproa (como el Ficorca y tantos otros “mecanismos” de “salvamento” del capital privado con recursos públicos), es decir, obviando la magnitud del problema, negando la crisis y otorgando apoyos “coyunturales”, “asignación momentánea de recursos, porque ningún banco quebrará”, “recapitalización limitada de las instituciones financieras más pequeñas”, “venta marginal de acciones de la banca reprivatizada al capital foráneo” y así hasta redondear el 20 por ciento del producto interno bruto y el 90 por ciento del sistema financiero en manos extranjeras. Y Guillermo Ortiz fue el operador principal. En fin, con el mismo cinismo de siempre, a los bancos “rescatados”, “recapitalizados” y extranjerizados los vuelven a “descubrir” con las manos hundidas en la masa de la especulación, y junto a ellos las empresas y los empresarios que tradicionalmente han gozado de los “apoyos coyunturales” aportados por el erario.
Por si lo anterior fuera poco, el gobierno calderonista ahora pone las arcas nacionales al servicio de dos sectores que, según él, no tenían ningún tipo de problemas: a la banca, “toda la liquidez que sea necesaria”; a las hipotecarias “suficiente liquidez” y “créditos puente”, ofrecida y concedidos por la Sociedad Hipotecaria Federal, la cual para ello anuncia 40 mil millones de pesos, algunos de los cuales provendrán de créditos con el Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo.
Y habrá que agarrarse de algo más sólido, porque el vencimiento de deuda privada de corto plazo es la constante de aquí al primer trimestre de 2009 (alrededor de 80 mil millones de pesos). Entonces, ¿cuál es el siguiente paso del gobierno? ¿Comprar deuda privada y pagarla con recursos públicos, para que las empresas sobrevivan en una economía que no crece, que prácticamente no genera empleo? Las arcas nacionales tienen límite, y los “ignorantes” mexicanos que se niegan a seguir alimentando con recursos públicos la voracidad especulativa de los barones y rescatando la ineficiencia de sus empresas, también.
Las rebanadas del pastel
Trágica, surge la posibilidad de que muerda el polvo uno de los orgullos del México “moderno” y que su nombre desaparezca de la lista de multimillonarios Forbes. Se trata del siempre democrático Lorenzo Zambrano, uno de los íconos nacionales de la concentración de la riqueza, a quien sus mil 500 millones de dólares de fortuna personal no le alcanzan para cubrir el cráter financiero que abrió en Cemex. Y si las cosas empeoran, desastre nacional sería que el país perdiera a varios de sus ínclitos barones Forbes, con lo que se esfumaría uno de los mayores logros del neoliberalismo mexicano: que 10 emprendedores atesoren casi 100 mil millones de dólares para ellos solitos, mientras al país lo han puesto a parir para “rescatarlos”.
El rostro devastador de la crisis
Los más recientes anuncios sobre los recortes de personal en grandes empresas y el incremento del desempleo en México y en el mundo son botones de muestra de lo que puede esperarse en las semanas y meses próximos: una contracción del mercado laboral que agudizará la falta de fuentes de trabajo, de por sí grave, dentro y fuera del país.
En términos generales, la catástrofe financiera que se desencadenó en Estados Unidos y que se contagió con rapidez al resto de las naciones ahondará y extenderá, además de la falta de empleo, la pobreza, el hambre, las carencias sanitarias y la marginación en las naciones subdesarrolladas, como la nuestra. Se contraerán los sectores formales de la economía y crecerán los informales, lo que se traducirá en mayor inseguridad laboral y caída de los niveles salariales. Decaerán las exportaciones hacia los países industrializados, los cuales reforzarán sus disposiciones antimigratorias –ayer mismo, la Unión Europea (UE) anunció un acuerdo draconiano entre sus integrantes para expulsar trabajadores extranjeros a discreción–, y ambos fenómenos impulsarán una baja de las remesas de los trabajadores migrantes a sus países de origen, lo que a su vez ahondará la miseria y el desamparo de extensas franjas urbanas y rurales. Para colmo, es previsible una disminución de los capitales disponibles, un encarecimiento del dinero –expresado en las alzas de las tasas de interés– y un retorno de las inversiones extranjeras a sus países de origen.
El gobierno de George W. Bush, que en sus comienzos sumió al mundo en una espiral de violencia, guerra, atropellos a las soberanías, supresión de libertades y violación masiva de derechos humanos, se despide con un desbarajuste mayor causado por el libertinaje financiero de Wall Street –alentado durante ocho años desde la Casa Blanca–, cuyos impactos globales significarán una nueva e inevitable oleada de sufrimiento para millones de personas.
Poca responsabilidad tuvieron en la génesis de esta coyuntura las autoridades de naciones dependientes y pobres como la nuestra. Cabe reclamarles, en cambio, la imprevisión y la insensibilidad de que hicieron gala cuando, en lugar de aprovechar los tiempos de abundancia relativa para redistribuir la riqueza, impulsar el desarrollo y avanzar en la superación de los rezagos sociales, fomentaron procesos de concentración de la riqueza y defendieron hasta el cinismo un modelo económico socialmente devastador que, se suponía, habría de “derramar” la riqueza generada por el conjunto de la sociedad desde la cúpula hacia la base de la pirámide social.
En el caso de México, el gobierno foxista desperdició las cuantiosas sumas que entraron a las arcas nacionales gracias a los elevados precios internacionales del petróleo. En vez de canalizar tales recursos (cerca de 75 mil millones de dólares durante el sexenio) a promover el empleo, la educación y la salud, a combatir la pobreza y la marginación, a dotar al país de infraestructura y a reactivar el mercado interno, la primera presidencia panista los malgastó en un pozo sin fondo de corrupción, intercambios de favores, contratos dudosos, programas y obras faraónicas e inútiles –baste citar los casos de la Biblioteca José Vasconcelos y de la Enciclomedia– y promoción indebida del sufragio en favor de los candidatos de Acción Nacional.
Hoy, los gobiernos tienen ante sí el desafío de enfrentar, con menos fondos, problemas sociales agravados y multiplicados por los efectos de los desastres hipotecarios, bursátiles, financieros y cambiarios. Quiéranlo o no, deben dejar de rescatar a los conglomerados empresariales y empezar a rescatar a la gente porque, más allá de llevar a la práctica dictados éticos y humanitarios de base, están en la necesidad de preservar la estabilidad política, la gobernabilidad y la paz social.
Una premisa fundamental para hacer frente a la debacle económica consiste en abandonar los paradigmas de un mercado libérrimo que se regula a sí mismo. En realidad, como se ha demostrado en cada crisis cíclica, y hasta en tiempos de normalidad económica, son los capitales más poderosos los que regulan al mercado, y no se caracterizan precisamente por su transparencia ni por su respeto a las leyes. De hecho, buena parte de las grandes fortunas no están basadas en el talento productivo, sino en la especulación más agresiva y en la competencia más depredadora.
En tal circunstancia, es claro que para empezar a contrarrestar el trágico desajuste que padece la economía mundial es necesario introducir en ella elementos de racionalidad, contención y control que no pueden provenir más que del Estado. Debe reforzarse, en consecuencia, la presencia pública en los sectores estratégicos de la industria y de los servicios, restablecer marcos regulatorios y mecanismos de intervención estatal que garanticen la viabilidad de algunos ramos y sectores en riesgo –la producción de alimentos es el caso más obvio– y reorientar las prioridades de los capitales a las personas. A fin de cuentas, la principal riqueza de cualquier país no reside en sus finanzas ni en sus bolsas de valores, sino en su población.
jueves, octubre 16, 2008
No es un honor para el fecalismo usurpador
Mientras las familias mafiosas que mantienen usurpados a todo los poderes del Estado Mexicano se ponen de acuerdo para mejor entregar PEMEX y cualquier otro bien que a la nación mexicana le quede. A final de cuentas la crisis mundial también los desespera. No sea que en otros lugares avancen los pueblos en la construcción de sistemas menos canallas y por ende más racionales. Y qué tal que el mexicano de pronto despierta. Nos entretienen haciéndonos creer que no conocen a los responsables del nuevo saqueo contra la nación. Los responsables son los mismos. El dueño del Banco de México, autor del FOBAPROA, el mayor atraco del siglo XX cometido en contra de cualquier nación del mundo. Guillermo Ortiz conoce a los saqueadores porque él autorizó el saqueo pero además porque él forma parte de las familias mafiosas que controlan el Poder en México. Nos enteramos tan rápido de que hasta la "COMER" donde compran los "no van al súper" hizo su negocito al igual que lo habría hecho Wall-Mart de haber podido hacerlo y eso si no lo hizo también, quién sabe, a final de cuentas quien en pleno siglo XXI funciona con tiendas de raya para sus empleados, es capaz de cualquier cosa y más aún en el país donde todo se lo van a permitir. Nos enteramos del nuevo saqueo porque a Carstens se le salió el comentario en el país vecino y arrepentido debe estar de haberlo dicho impidiendo, de momento, un saqueo aún mayor, quizá no le avisaron a tiempo, ocupado que andaba en otros lares y le enojó el pensar que quizá él iba a perder su tajada.
México, hace ya varios sexenios, de manera clara, al menos cuatro décadas, desde 1968, se encuentra en manos de delincuentes que dictan todas las reglas. Echeverría y López Portillo, más populistas y quizá menos ambiciosos, de la vieja escuela, entendían que había que repartir algo con los que menos tenían en aras de mantener una paz aunque fuera ficticia. Porque, no olvidemos, que a Echeverría se debe la toma de decisión de los jóvenes, por sus halcones masacrados el 10 de junio de 1971, de irse al clandestinaje en un intento por cambiar las cosas. Fracasaron y no. Porque otros menos pendejos como Salinas al menos fingieron que entendían que lo moderno estaba en el respeto a los derechos humanos y no en la represión aunque no por ello haya dejado de prevalecer la impunidad sobre todo en el caso de los muchos, demasiados, perredistas asesinados. Zedillo, autor del FOBAPROA, de plano se descaró y con él la represión regresó. Disfrazada hasta Calderón que se sabe usurpador y sin rubor se asume fascista y de regreso está la tortura más brutal. Guantánamo en toda Procuraduría del usurpado Estado Mexicano. No cualquiera. Se necesita ser facho y tener alma de criminal para lograr lo anterior. La fascista derecha que en El Yunque se oculta para atacar desde el sótano porque la luz la ciega.
Cuando Zedillo empezaba la cuenta regresiva en la violación a los derechos humanos escribí diciendo que acabaríamos con Haití peleando por el último lugar de la lista o por el primero, según se viera, como país violador de los derechos humanos. Claro que le gana Bush a Calderón. Pero no es un honor, para el usurpador mexicano, que el asesino de al lado sea su primer punto de comparación. Los otros puntos de comparación, para el fecalismo usurpador que se empeña en convertir en Guantánamo el territorio nacional, son Hitler, Pinochet, Franco y todo infame dictador.










