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sábado, junio 29, 2013

“Juventud movilizada y petróleo mexicano”



Juventud movilizada y petróleo mexicano
John M. Ackerman
La Jornada, 24 de junio, 2013
Las movilizaciones recientes en Turquía, Brasil, Chile, Grecia y México, junto con los heroicos actos de denuncia de Edward Snowden y Bradley Manning, hablan del surgimiento de una nueva coyuntura histórica a escala mundial. Una nueva generación de jóvenes cultos e informados con grandes expectativas sobre el desempeño de la democracia ha transformado de raíz el debate público. Previamente, la primavera árabe y las movilizaciones de España, Inglaterra y Estados Unidos ya habían anunciado el inicio de esta transformación histórica.
A los ideólogos de la falsa utopía clasemediera les salió el tiro por la culata. Supuestamente la urbanización, mayores niveles de escolaridad y el consumo conspicuo de productos importados y electrónicos habrían de limar la cultura popular de sus asperezas contestatarias, discursos críticos, y tendencias solidarias para abrir paso a una nueva humanidad obediente, individualista y competitiva al estilo estadunidense. La esperanza de estos teóricos era que dicha transformación social facilitaría la imposición impune de un modelo de desarrollo excluyente.
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miércoles, abril 18, 2012

Peña Nieto: el candidato de Calderón

John M. Ackerman

Todo parece indicar que finalmente no se cumplirá la amenaza de ruptura de la coalición PRI-PAN que se vislumbraba al principio del proceso electoral. Desde la reunión privada que sostuvieron Felipe Calderón y Pedro Joaquín Coldwell en Los Pinos el 27 de febrero, ha habido un reapprochment entre estos dos partidos que se han repartido el poder federal desde 1988. Cada día resulta más evidente que la campaña de Josefina Vásquez Mota existe más para negociar posiciones e impunidades con el PRI que para conquistar la silla presidencial. Calderón, por su parte, parece más preocupado por su legado histórico y su futuro personal que por la continuidad del PAN en el poder o por honrar la memoria de su padre.
Hasta hace mes y medio sonaban los tambores de guerra. Parecía que el PAN y el gobierno federal se preparaban para combatir con todo el regreso de los dinosaurios al trono. La PGR abrió expedientes contra ex gobernadores tanto en Tamaulipas como en Coahuila. El sorpresivo relevo en la Fepade aparentemente tenía el fin de golpear mejor al adversario.
Felipe Calderón mismo aprovechaba cualquier foro para vincular al PRI con el narcotráfico y apoyar a su partido. Sus declaraciones sobre las elecciones de Michoacán, su entrevista con The New York Times en octubre y su comentario con consejeros de Banamex sobre los cuatro puntos de diferencia preparaban el escenario para una inédita intervención presidencial en las campañas.
Pero de repente todo cambió. En su reciente aparición en la mesa de análisis Tercer grado, de Televisa, Calderón hasta se atrevió a defender públicamente a Enrique Peña Nieto. A invitación expresa de uno de sus interlocutores, el Presidente se negó a incluir al priísta como uno de aquellos políticos supuestamente hipócritas que ahora abogan por privatizar a Pemex, pero se negaron a hacerlo cuando Calderón presentó su iniciativa al Congreso. En ese mismo programa, también quedó claro que Calderón se encuentra más interesado en impulsar la candidatura presidencial de Margarita Zavala en 2018 que la de Vázquez Mota en 2012.
Pocos días después, el Presidente aprovechó la muerte de Miguel de la Madrid, padre de las políticas neoliberales enarboladas desde hace tres décadas por el PRIAN, para terminar de cerrar filas con el PRI. Organizó una pomposa ceremonia luctuosa de Estado en Palacio Nacional con la asistencia de la cúpula del viejo partido de Estado, con Carlos Salinas de Gortari y Enrique Peña Nieto, desde luego, a la cabeza.
Habría que recordar que ni siquiera Vicente Fox organizó un acto oficial cuando falleció José López Portillo en 2004. Calderón, en contraste, aprovechó la ocasión para elogiar al ex presidente: Un hombre sereno y ecuánime, un hombre de familia; un hombre que amaba profundamente a nuestro México. Tal como lo ha señalado José Gil Olmos, este velorio fue realizado como lo hacían los grupos de la mafia italiana que, entre coronas de flores y abrazos, refrendaban la sucesión del poder aprovechando la muerte de alguno de los capos.
Por si quedaba duda, en la última semana se han multiplicado los signos de la cicatrización del PRIAN. En el Congreso de la Unión, ambos partidos actuaron como bloque para aprobar el nuevo convenio transfronterizo en materia petrolera entre México y Estados Unidos que, en palabras de Duncan Wood, ofrece emocionantes nuevas vías para la cooperación entre Pemex y empresas petroleras privadas. También impusieron el vergonzante aumento de cuotas para el FMI y el BID, así como la aprobación de Gerardo Laveaga como comisionado del Ifai.
Vicente Fox ha dicho públicamente lo que al parecer es el sentir de cada vez más panistas: Peña Nieto prácticamente tiene ganada la Presidencia, así que mejor alinearse con el poder que quedarse en un barco a punto de naufragar. Vázquez Mota misma también ya empieza a hacerle favores a Peña Nieto, al condicionar a la aceptación del priísta su propia participación en el debate convocado por Carmen Aristegui.
En 2006, Calderón no tuvo empacho en debatir con Roberto Madrazo sin la presencia del candidato puntero, Andrés Manuel López Obrador, y el desenlace fue sumamente positivo para su campaña. Hoy, sin embargo, Vázquez Mota prefiere proteger al puntero en lugar de ponerlo contra la pared o, en su caso, exhibirlo por no querer debatir con sus rivales.
Los nuevos anuncios negativos del PAN parecieran poner en duda la hipótesis de que Peña Nieto sea desde ahora el candidato de la continuidad. Sin embargo, no existe comparación alguna entre estos espots y aquellos utilizados contra López Obrador en 2006. Denunciar el incumplimiento de unos cuantos compromisos no es lo mismo que la amenaza de un inminente derrumbe financiero o golpe de Estado que constituyen un peligro para México. La pésima gestión de Peña Nieto en el estado de México y sus múltiples deslices durante el proceso electoral evidentemente darían para mucho más que unas imágenes de bardas grafiteadas y aguas turbias.
La diferencia entre las dos campañas de contraste no puede ser atribuida a la legislación electoral, ya que, al contrario de lo que comúnmente se piensa, la reforma electoral de 2007 no restringe las campañas negativas, sino las facilita. Antes de la reforma, la ley prohibía la diatriba, calumnia, infamia, injuria, difamación y denigración. Hoy, sin embargo, el texto constitucional únicamente prohíbe la calumnia y la denigración de instituciones y partidos.
Se ha comentado que en algún momento Calderón juró en el sepulcro de su padre que jamás entregaría el poder al PRI. Hoy, el antiguo cristero don Luis Calderón Vega se revuelve en su tumba

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jueves, marzo 29, 2012

Los Grandes problemas de México


Grandes problemas con Genaro Góngora Pimentel, Bernardo Batiz y John Ackerman

Foro realizado el 13 de marzo en el Foro de Los Grandes problemas de México realizado en el Club de Periodistas sobre el tema de Justicia, con la participación del Dr. Genaro Góngora Pimentel, Bernardo Batiz y John Ackerman:


http://youtu.be/vjLNm_Ug-m4


http://youtu.be/qyLVHey9sO8


http://youtu.be/SZvaRXQN9oo

Víctor Toledo Los Grandes Problemas Conferencia Magistral


http://youtu.be/C5lcUezoy9c

viernes, enero 20, 2012

Las grietas del Estado


Policías durante un  operativo en Ciudad Juárez. Foto: Ricardo Ruíz

Cambiar la imagen de México

MÉXICO, D.F. (Proceso).- No es mucho lo que puede cambiar en las líneas de la política exterior en el 2012. Los tiempos son cortos y Felipe Calderón ha entrado al periodo que se conoce como de “pato cojo”. No se …

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El ataque de una  ambulancia del IMSS en Juárez, en diciembre de 2011. Foto: Ricardo Ruíz

Acuerdos con el narco

MÉXICO, D.F. (apro).- Una de las ideas que ha ido creciendo, mientras se acerca la elección presidencial, es la posibilidad de que el nuevo gobierno llegue a un acuerdo con los grupos del crimen organizado para que bajen los niveles de violencia que ha alcanzado el país, con cerca de 50 mil muertos en los últimos cinco años.Esa idea no es otra que la......

Felipe Calderón,  titular del Ejecutivo. Foto: Germán Canseco

Las grietas del Estado

MÉXICO, D.F. (Proceso).- Vivimos un profundo parteaguas civilizatorio, comparable, para hablar de los referentes occidentales, a lo que fue la caída del Imperio Romano. Las instituciones –el Estado hobbesiano y la economía moderna–, esas construcciones históricas que desde hace algunos siglos administraban a los seres humanos, entraron en crisis a nivel mundial y tendrán que morir, como algún día murieron el Imperio Romano, el.....

Las instalaciones  de Televisa Chapultepec. Foto: Alejandro Saldívar

Televisa ataca de nuevo: Va contra Cofeco

MÉXICO, D.F. (apro).- La noche del lunes 16, El Noticiero con Joaquín López Dóriga, en Canal 2 de Televisa, difundió durante más de cinco minutos las declaraciones de la diputada federal perredista Estela Damián Peralta, quien anunció que pedirán la renuncia de Eduardo Pérez Motta, presidente de la Comisión Federal de Competencia (Cofeco), por tener “resultados torpes, tibios y burocráticos para incrementar la competencia”.La....

Sesión en el  TEPJF. Foto: Octavio Gómez

La preocupación de Morelia

MÉXICO, D.F. (Proceso).- La renovación tanto del Consejo General del Instituto Federal Electoral (IFE) como de los magistrados del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) después de las elecciones de 2006 representó una oportunidad de oro para revertir el legado de impunidad y simulación de los comicios de aquel año. Lamentablemente, la mayor parte de las decisiones clave tomadas por los....

La aspirante  presidencial panista, Josefina Vázquez Mota. Foto: Miguel Dimayuga

La taimada Josefina zquez Mota

MÉXICO, D.F. (apro).- Monarca de todas las encuestas, cuyas más recientes la colocan en niveles superiores al 50% sobre Ernesto Cordero y Santiago Creel, Josefina Vázquez Mota sabe que no tiene segura aún la candidatura del Partido Acción Nacional (PAN) y que depende de que 10 mil operadores cumplan con su misión: Que voten por ella medio millón de militantes.Al margen de los debates,....

martes, diciembre 20, 2011

El regalo de Peña Nieto al Papa


Uno de los estudiantes  asesinados. Foto: AP

El naufragio nacional

Alexis Herrera, Gabriel Echeverría y David Espíritu, los mártires de Ayotzinapa, in memoriam. MÉXICO, D.F. (Proceso).- La descomposición institucional y social que ha marcado el sexenio de Felipe Calderón se agrava minuto a minuto. El artero asesinato de tres jóvenes …

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Manuel Clouthier,  diputado panista. Foto: Miguel Dimayuga

Clouthier, el veto del “cabrón irresponsable”

MEXICO, D.F. (apro).- Cuando Manuel Clouthier acusó a Felipe Calderón de combatir sesgadamente al crimen organizado en México y de ser un “cabrón irresponsable” por tolerar la “narcopolítica” en Sinaloa sabía que habría consecuencias, y ya las hubo: Fue vetado para ser candidato del Partido Acción Nacional (PAN) al Senado.Esta prohibición, derivada sobre todo de una entrevista con el reportero, publicada en Proceso el....

El intento del PRD  y PT por detener la reforma. Foto: Eduardo Miranda

Estado e Iglesia:¿quién da más?

MÉXICO, D.F. (Proceso).- La manera abrupta y contradictoria con la que actuó para reformar el artículo 24 de la Constitución, exhibe una vez más los afanes de la clase política por congraciarse con la jerarquía católica. Con madruguetes y artificios legislativos, tal como ocurrió con las reformas en las 19 entidades en las que se repenalizó el aborto en 2009, se evita el debate...

Caballada azul

A diferencia de lo que ha ocurrido en la pista política federal, donde el PAN es el más rezagado en la definición de su candidato a la Presidencia de la República, en Jalisco el blanquiazul lleva mano. Hasta ahora es el primer partido y también el único que ha definido anticipadamente a sus precandidatos a los principales cargos de elección popular. Así, mientras el....

El intento  perredista por detener la reforma en San Lázaro. Foto: Eduardo Miranda

El regalo de Peña Nieto al Papa

MÉXICO, D.F. (apro).- La Iglesia regresa por sus fueros. La articulación entre los hombres del poder y los poderosos jerarcas católicos en México no es nueva y hoy, ante unas elecciones federales en puerta, unos y otros se cobijan en la complicidad y la entrega de dádivas mutuas.En el siglo XIX, Benito Juárez llevó a cabo las Leyes de Reforma, con las que se....

Sara Sefchovich,  escritora. Foto: Benjamin Flores

¿Son mejores las mujeres?

MÉXICO, D.F. (Proceso).- Sara Sefchovich, con su rasgo característico de poner el dedo en la llaga, acaba de publicar su nuevo libro: ¿Son mejores las mujeres? (Paidós/Debate Feminista). Construido a partir de extractos que ha seleccionado de sus novelas, ensayos académicos, artículos periodísticos e intervenciones públicas, el libro está dirigido a un público amplio, interesado en uno de los conflictos más acuciantes de hoy:....

Javier Sicilia,  poeta. Foto: Germán Canseco

Las trampas de la fe democrática (*)

MÉXICO, D.F. (Proceso).- La tradición judía produjo una presencia poética tan maravillosa como extraña: el profeta, que tenía una rara misión. No predecir el futuro, como el imaginario popular le ha atribuido, sino restituir los significados originales que el pueblo extravió y, a partir de ellos, anunciar la llegada de un mesías o, para usar el término latino, de un redentor. Es quizás este....

lunes, diciembre 05, 2011

El amago del presidente

Calderón. Cinco años de empecinamiento.


MÉXICO, D.F. (Proceso).- No fue un simple exabrupto el amago del presidente de la República en contra de los 23 mil ciudadanos que promueven la intervención de la Corte Penal Internacional (CPI) en México. Si así fuera, Felipe Calderón no hubiera convertido el comunicado del domingo 27 de noviembre en un costoso desplegado de plana entera en los periódicos de circulación nacional. Tampoco hubiera mandado a sus voceros periodísticos y aliados políticos a ratificar la amenaza y denostar a los denunciantes a lo largo de la semana pasada. Al contrario, al darse cuenta de su error, simplemente se hubiera retractado de las últimas frases del polémico pronunciamiento.

El lunes 28, en entrevista con Joaquín López Dóriga, la vocera gubernamental Alejandra Sota de ninguna manera se desmarcó de la propuesta de “proceder legalmente” en contra de los ciudadanos peticionarios. Al contrario, ratificó que “se están estudiando todas las alternativas existentes”. Políticos priistas como Emilio Chauyfett y Enrique Peña Nieto, quienes también guardan varios esqueletos en su proverbial closet, han avalado el derecho del gobierno federal a intimidar a los ciudadanos inconformes. El senador Ramón Galindo, del PAN, caracterizó públicamente la petición ante la corte de La Haya como un “escupitajo” y una “estupidez”.

Todo parece indicar que la reacción gubernamental no surge de un momentáneo ataque de furia o de una mala asesoría de parte del rijoso secretario de Trabajo, sino de un temor muy real de parte de algunos elementos del Estado ante la posibilidad de que se inicie una investigación criminal internacional en su contra. En este caso, la fuente real de la errada estrategia mediática serían las fuerzas armadas, y en particular el general Galván y el almirante Saynez, quienes saben perfectamente bien que hoy los militares y los marinos se encuentran en una situación de franca violación a la Constitución y serían los primeros en caer ante una eventual investigación de la CPI.

Lo cierto es que un valiente y brillante joven abogado de 28 años llamado Netzaí Sandoval ha puesto en jaque al Estado mexicano. Su iniciativa ha tenido el enorme valor de traer de nuevo los reflectores nacionales e internacionales hacia la crisis humanitaria y la profunda falta de rendición de cuentas que existen en México. Su ejemplo también sirve de inspiración para los millones de jóvenes indignados, críticos e inteligentes que buscan contribuir a la transformación del país. Si un solo joven puede generar un nuevo contexto de exigencia social para acabar con la impunidad y parar el baño de sangre, no sería difícil imaginar de lo que serían capaces miles o millones de otros Netzaí movilizados a lo largo y ancho del país.

Hace falta aclarar algunas dudas y manipulaciones malintencionadas que se han generado alrededor del tema del proceso que se inicia en La Haya. Primero, el expediente que entregó Sandoval el pasado 25 de noviembre incluye señalamientos en contra de todos los líderes de los principales cárteles de la droga en México, y no solamente en contra del Chapo Guzmán y el cártel de Sinaloa. Segundo, los que respaldamos la solicitud ante la CPI de ninguna manera defendemos a los narcotraficantes ni avalamos la delincuencia organizada. Al contrario, tenemos la convicción de que habría que perseguir a todos los delincuentes por igual con la misma fuerza de la ley, independientemente de si se encuentran dentro o fuera del gobierno.

Tercero, ni el expediente entregado ni ningún otro documento que se ha emitido (www.juicioacalderon.blogspot.com) hablan de la existencia de “genocidio” en México, sino únicamente de “crímenes de lesa humanidad” y “crímenes de guerra”. El gobierno busca distraer la atención pública hacia el tema del genocidio ya que efectivamente este tipo penal difícilmente se aplicaría al caso mexicano porque requiere la existencia de una “intención de destruir total o parcialmente a un grupo nacional, étnico, racial o religioso”.

Sin embargo, solamente el más ciego o ingenuo podría negar la existencia de “crímenes de lesa humanidad” en el país. Este tipo penal implica “un ataque generalizado o sistemático contra una población civil y con conocimiento de dicho ataque” por medio de asesinatos, esclavitud, privación de la libertad, tortura, violación u otros actos similares. Por ejemplo, las fosas clandestinas encontradas, y las que todavía no conocemos, a lo largo de la frontera norte hablan precisamente de la existencia de un ataque sistemático en contra de la población civil, en este caso de los migrantes que pasan por nuestro país en busca de mejores oportunidades en Estados Unidos.

Existen numerosos señalamientos de la posible participación de agentes del Instituto Nacional de Migración e incluso de la Policía Federal y las Fuerzas Armadas en el secuestro y posterior entrega a bandas criminales de migrantes centroamericanos. La pregunta entonces sería hasta dónde llegaría el “conocimiento” de esta práctica en la línea de mando gubernamental. O, en su caso, hasta dónde los mandos superiores implícitamente han avalado y auspiciado esta práctica al no sancionar a los agentes o soldados responsables de los ilícitos.

Los que respaldamos la petición a la CPI pensamos que muy probablemente el mismo Calderón y los integrantes de su gabinete son cómplices, por acción u omisión, de la comisión de este tipo de prácticas u otras similares. El discurso de Calderón confirma esta sospecha. Al hablar de “daños colaterales” y la “cantaleta de los derechos humanos”, así como justificar el baño de sangre señalando que 90% de los muertos serían narcotraficantes, el presidente demuestra que tiene un grado de tolerancia verdaderamente escalofriante hacia la muerte de almas inocentes.

Si el fiscal de la CPI, Luis Moreno Ocampo, quisiera desechar de plano el caso de México por “notoriamente improcedente” ya lo hubiera hecho. Calderón hoy encabeza el G20 y sin duda ya ha utilizado todas las herramientas políticas para presionar al fiscal para que ni siquiera revise el expediente entregado por Sandoval. Sin embargo, el pasado martes 29 de noviembre, Ocampo declaró que revisará con cuidado el material entregado como “el principio de una tarea”. Habría que hacer votos para que el funcionario del CPI continúe por el camino del profesionalismo, la independencia y la objetividad y revise a fondo la situación en México antes de decidir si abre o no una investigación que hoy resulta urgente para esclarecer la verdad sobre la “guerra” declarada por Calderón hace cinco años en contra de la sociedad mexicana.

www.johnackerman.blogspot.com
Twitter: @JohnMAckerman

martes, noviembre 22, 2011

La Jornada y el derecho a la información


La existencia del periodismo crítico que se ejerce en La Jornada es el mejor indicador de que, a pesar de todo, persiste la libertad de prensa en México. Los que buscan eliminar este importante medio informativo no defienden la libertad de expresión, sino buscan abrir aún más espacio a las mentiras televisivas y retornar a la época del pensamiento único. Ello a todas luces implicaría un ataque directo a nuestro derecho constitucional a la información.

El artículo Cómplices del terror, publicado en 2004 y firmado por el subdirector de Letras Libres –que dirige Enrique Krauze–, concluye de forma ominosa: “La Jornada [se encuentra] al servicio de un grupo de asesinos hipernacionalistas. Así se practica todavía el periodismo en México, espero que no por mucho tiempo”.

La primera frase es una abierta calumnia que se basa en el hecho de que La Jornada tiene un convenio de colaboración noticiosa con Gara, un periódico totalmente legal y transparente del País Vasco. La idea de que un convenio de esta naturaleza funja como correa de transmisión para subordinar el rotativo mexicano al proyecto político de ETA es tan ridícula como sería afirmar que el periódico Reforma estuviera subordinado al gobierno de Estados Unidos por tener un convenio con el New York Times.

Habría que recordar también que La Jornada cuenta con convenios similares con gran diversidad de medios, incluyendo Le Monde Diplomatique de Francia, Página 12 de Argentina y The Independent de Inglaterra. Todos estos acuerdos son necesarios y propios del ejercicio profesional del periodismo en un mundo cada vez más interconectado.

Pero quizás más grave aún que la calumnia es la evidente amenaza, que encontramos en la segunda frase citada, que se lanza desde las páginas de una publicación alineada con la derecha española y los poderes fácticos mexicanos. Cómo bien lo ha señalado Luis Hernández Navarro (21/11/11, http://bit.ly/rtRpxF), Letras Libres existe y perdura gracias a la red de apoyo con la que cuenta al otro lado del Atlántico. Recordemos también que Krauze forma parte del consejo de administración de Televisa, al lado de personajes como Pedro Aspe, Claudio X. González y Germán Larrea (ver directorio aquí: http://bit.ly/vSaXKd).

Los recientes esfuerzos del escritor por vestirse con las sedas de la izquierda no engañan a nadie. Tanto Guillermo Zamora (Goebbels vs. Hugo Chávez: Enrique Krauze, la derecha en México y Venezuela, Colmenares y Vargas, 2011) como Armando Bartra (Mira quién lo dice, Proceso 1826: http://bit.ly/u8MNnv) han destapado magistralmente esta tomadura de pelo. Así, la pretensión de los directivos de Letras Libres de que el tipo de periodismo que practica La Jornada deje de existir no se puede tomar como una crítica constructiva de un colega comunicador, sino como una lanza directa desde el poder.

El proyecto de sentencia del ministro Arturo Zaldívar, que está enlistado para abordarse mañana, miércoles 23 de noviembre, en la primera sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), está mal enfocado, ya que, si bien defiende la libertad de expresión, deja fuera de cualquier consideración nuestro derecho a la información, tutelado por el artículo sexto constitucional. La misma SCJN ha argumentado que el derecho a la información no solamente implica el derecho de acceder a información pública en manos del gobierno, sino también el derecho de los ciudadanos a ser informados de manera plural y democrática. Por ejemplo, en su decisión de echar abajo artículos claves de la ley Televisa los ministros desarrollaron una importante teoría respecto a la necesidad social del pluralismo informativo.

La Jornada no es cualquier medio de comunicación, sino un medio incómodo, acosado política y económicamente desde el poder. Junto con la revista Proceso y unos cuantos otros medios independientes, ha sufrido un bloqueo tanto de parte del sector privado como del gobierno con respecto a la contratación de anuncios. La Jornada también es una empresa democrática, un colectivo de accionistas sin un dueño empresarial externo que dicte su línea editorial. Es incorrecto, por lo tanto, equiparar al periódico con los poderes públicos o los gobernantes.

También resulta ingenuo que el ministro Zaldívar afirme en su proyecto de sentencia que exista un mercado de las ideas que automáticamente genera un debate que conduce a la verdad y a la plenitud de la vida democrática. Hoy en México no existe una competencia libre entre medios que favorece la verdad, sino un oligopolio autoritario que fomenta la mentira. Es totalmente erróneo sostener, como lo hace Zaldívar, que nadie tiene un mayor acceso al derecho de réplica que un medio de comunicación, máxime si se trata de un rotativo cuya publicación es diaria. La Jornada se encuentra hoy en franca desventaja ante tanto los poderes mediáticos como las autoridades públicas.

El gran problema con la versión del liberalismo que Krauze dice practicar, y que hoy es retomada por Zaldívar, es que prefiere decretar la existencia simulada de una fantasiosa libertad de mercado antes que aspirar a lograr un nuevo estado de las cosas donde no solamente las empresas, sino también las personas y los colectivos conozcan los frutos de la libertad. Tal como señaló La Jornada en su editorial del viernes pasado (http://bit.ly/smc3M7 ), los criterios hoy plasmados por Zaldívar en su proyecto conducirían, de manera inevitable, al triunfo de los poderosos sobre los débiles, del músculo corporativo y financiero sobre las iniciativas sociales, y de los discursos dominantes por encima de las voces disidentes.

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miércoles, septiembre 28, 2011

Desesperación autoritaria

El gobernador de Veracruz, Javier Duarte.



MÉXICO, D.F. (Proceso).- El régimen reacciona de manera desesperada ante su evidente fracaso en el propósito de controlar la violencia y el descontento social que recorren el país. En lugar de resolver los problemas de fondo, diariamente profundiza su estrategia propagandística y represiva. Recordemos que hace seis meses, el 24 de marzo, más de 50 medios de comunicación firmaron un Acuerdo para la cobertura informativa de la violencia dentro del marco de la mal llamada Iniciativa México. Este pacto propuso “homologar” el trabajo periodístico-propagandístico con el fin de dar una sensación de mayor seguridad a la población, así como de apuntalar la legitimidad del gobierno de Felipe Calderón y la clase política entera.

Aquel acuerdo ha fracasado rotundamente. Hoy, datos oficiales del Inegi revelan que los mexicanos nos sentimos más inseguros y confiamos menos que nunca en las instituciones gubernamentales. El 69.5% de las personas mayores de 18 años se sienten inseguras en su entidad federativa, cuatro puntos porcentuales más que el año pasado. En el mismo periodo, la confianza en la Marina cayó ocho puntos, hasta alcanzar 47%; en el Ejército, siete puntos, hasta 46%, y en la Policía Federal, casi 10 puntos, para terminar en apenas 17%. Esta opinión ciudadana está basada en hechos reales, ya que el mismo estudio demuestra que la cantidad de delitos del fuero común aumentó en un escandaloso 90% entre 2009 y 2010, de 12 a 23 millones. De los delitos de 2010, solamente 12% fueron denunciados por las víctimas, y 8% están siendo investigados por las autoridades.

La realidad de la crisis política ha desnudado la ficción de la Iniciativa México. El incendio del casino Royale ha destapado una cloaca de corrupción y complicidad dentro de la clase política panista de Monterrey. Los secuestros y las extorsiones contra maestros en Acapulco han evidenciado el total fracaso de los gobiernos del PRD en la entidad por lo que se refiere a su intención de conducir una verdadera transición política e institucional. La explosión de la violencia y la descarada apropiación del espacio público por los delincuentes en estados como Veracruz, Tamaulipas, Nuevo León, Estado de México y Coahuila revelan la pérdida de gobernabilidad en los principales bastiones del viejo partido del Estado.

Ante los pocos resultados del “Acuerdo” por parte de los medios nacionales, Calderón busca ahora mover su cortina de humo hacia el norte. La presentación del presidente, el jueves pasado en Nueva York en el programa televisivo The Royal Tour, donde fungió como guía de turistas, no es un esfuerzo genuino para promover la inversión y los viajes a nuestro país, sino un intento más de “blindar” la imagen del presidente ante las críticas cada vez más frecuentes a su gestión. El objetivo básico es apuntalar al eventual candidato del PAN de cara a las elecciones presidenciales del próximo año.

Pero en las últimas semanas el esfuerzo por controlar el flujo de información ha tomado un giro verdaderamente macabro. Hace tres semanas el gobernador de Veracruz, Javier Duarte, encarceló injustamente a la periodista María de Jesús Bravo y al maestro Gilberto Martínez por reenviar en las redes sociales información que tenían, pero que resultó ser falsa, sobre la comisión de actos de violencia en algunas escuelas primarias de Veracruz. (Mi análisis aquí: http://bit.ly/oVyB37.) Si bien el gobernador ya los “perdonó” por un delito que nunca cometieron, simultáneamente ha hecho aprobar en el Congreso del estado una verdadera aberración jurídica que penaliza no solamente la libertad de expresión, sino también el miedo y la solidaridad social.

El pasado martes 20 de septiembre se publicó en la Gaceta Oficial de Veracruz una reforma al Código Penal del Estado para incluir el nuevo delito de “perturbación del orden público”. A quien, “por cualquier medio, afirme falsamente la existencia de aparatos explosivos u otros, de ataques con armas de fuego o de sustancias químicas o tóxicas que puedan causar daño a la salud, ocasionando la perturbación del orden público, se le impondrá prisión de uno a cuatro años y multa de 500 a mil días de salario mínimo, atendiendo a la alarma o perturbación del orden efectivamente producida”.

Esta reforma viola todos los tratados y criterios internacionales en materia de libertad de expresión, ya que castiga la comunicación “por cualquier medio”, sin especificar, y no exige la existencia de “dolo” o alguna intencionalidad antisocial. Así, hoy en Veracruz cualquier ama de casa que advierta a su vecina que tenga cuidado cuando va al mercado porque escuchó disparos en la esquina, aunque esto no haya ocurrido, puede ser aprendida y llevada a la cárcel por cuatro años. En contraste, los verdaderos delincuentes tienen permiso para colocar en la vía pública 35 cadáveres con toda calma y a plena luz del día en medio de una de las zonas más transitadas y turísticas de la entidad.

Esta grosera e insultante contradicción es el perfecto botón de muestra de la crisis institucional que existe hoy en México. Nuestros gobernantes están más preocupados por callar a los ciudadanos y a la crítica social que por detener la violencia y la corrupción.

Afortunadamente, todavía existen algunas vías jurídicas para revertir la Ley Duarte. El ómbudsman nacional, Raúl Plascencia, debería presentar inmediatamente una acción de inconstitucionalidad ante la Suprema Corte. (Aquí la solicitud redactada por dos destacados activistas: http://bit.ly/p63QO9.) La procuradora general de la República, Marisela Morales, también debería hacer lo propio. De otra forma, se evidenciará ante la opinión pública nacional e internacional como una cómplice directa de la represión encabezada por Duarte.

Una omisión en la materia de parte de la PGR también daría luz verde para la eventual aprobación de reformas similares en otras entidades federativas e incluso a nivel federal. Por ejemplo, el Congreso de Tabasco ya se encuentra en proceso de dictaminación de una reforma que penaría la “alarma social” al estilo veracruzano. Lo que está en juego es ni más ni menos que nuestra misma convivencia democrática.

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domingo, agosto 28, 2011

El fin del PRIAN

La alianza del autoritarismo de Estado y la derecha neoliberal se encuentra en riesgo. Desde 1988, el Partido Revolucionario Institucional (PRI) y el Partido Acción Nacional (PAN) han administrado en conjunto la alternancia política. Pero los acontecimientos más recientes parecen indicar que Felipe Calderón y el PAN han decidido poner fin a esta etapa histórica para confrontar de manera directa al viejo partido de Estado de cara a las elecciones de 2012. Esta nueva fase en la política nacional podría generar grandes beneficios para la sociedad mexicana.
La época del cogobierno PRI-PAN inició hace 23 años, cuando Acción Nacional escogió la vía de la “concertacesión” después del fraude electoral de 1988. Manuel J. Clouthier del Rincón, Diego Fernández de Cevallos y otros dirigentes del albiazul pactaron reconocer la presidencia de Carlos Salinas a cambio de tres compromisos fundamentales: 1) Reforma electoral y reconocimiento de victorias locales y legislativos del PAN; 2) Reforma económica, incluyendo privatización de la banca y el ejido; y 3) Reconciliación entre el Estado y la Iglesia.

Salinas cumplió: privatizó la banca y el ejido; acercó el Estado a la Iglesia tanto legal como políticamente; entregó al PAN gobiernos estatales claves (Guanajuato, Baja California y Chihuahua) y patrocinó una reforma electoral que aparentó avances democráticos (pero en los hechos implicó graves retrocesos). A cambio, el PAN ofreció “gobernabilidad” y “paz social” al sistema priista.
En las últimas dos elecciones presidenciales, el PRI le devolvió el favor al PAN. En 2000, Ernesto Zedillo se apresuró a “levantarle el brazo” a Vicente Fox el mismo día de la elección a cambio de una “transición de terciopelo” que asegurara impunidad total para los anteriores gobernantes, así como la permanencia de las políticas neoliberales. En 2006, la alianza PRI-PAN se tejió meses antes de los comicios del 2 de julio, cuando amplios sectores del PRI abandonaron la candidatura de Roberto Madrazo para sumarse a la campaña del panista Calderón.
Un botón de muestra lo constituye Coahuila, un bastión del PRI y entidad natal del actual presidente del partido, Humberto Moreira, que de manera sorpresiva votó mayoritariamente a favor de Calderón en 2006. El rápido reconocimiento de la victoria del PAN por parte del PRI después de la elección se explica precisamente porque la victoria era en los hechos también la del mismo viejo partido de Estado.
Calderón, como Salinas, ha cumplido en tiempo y forma con los compromisos adquiridos. Durante la presente administración, el PRI se ha convertido en un socio indispensable del gobierno federal cuyo símbolo más claro es el poder creciente de Manlio Fabio Beltrones. Hoy, el senador cumple el mismo papel que Diego Fernández de Cevallos caracterizara durante el sexenio de Salinas: bisagra y enlace entre las dos fuerzas políticas para el trueque de favores y complicidades con el fin de mantener unida la alianza autoritaria-neoliberal del PRIAN.
Pero este pacto histórico podría estar a punto de romperse. La reciente exhibición de Humberto Moreira como un mentiroso y un corrupto podría ser mucho más que una simple revancha política ante sus constantes críticas al gobierno federal. Asimismo, la virulencia de los ataques a los gobiernos estatales del PRI por su irresponsabilidad financiera y su complicidad en la expansión de la delincuencia, va más allá de la mera respuesta a la demanda priista de modificar la Ley de coordinación fiscal para aumentar las participaciones federales.
Además, cuando estos acontecimientos se concatenan con la aprensión de Jorge Hank Rhon por militares, las acusaciones entre Miguel Ángel Yunes y Elba Ester Gordillo, y las alianzas electorales entre el PAN y el Partido de la Revolución Democrática (PRD) en estados claves, se vislumbra la configuración de una nueva coyuntura histórica. La amenaza de Moreira de empezar a abrir “otros temas” si el gobierno federal no frena los cuestionamientos en su contra, demuestra también que los ataques empiezan a afectarle al PRI. Recordemos que algunos informes indican que Calderón ha jurado en la tumba de su padre que jamás entregaría el poder al PRI.
Lo más probable es que en los próximos meses el diferendo entre el PAN y el PRI se aumente en lugar de que amaine. Una vez que Enrique Peña Nieto entregue la gubernatura a Eruviel Ávila el 15 de septiembre y que los aspirantes presidenciales panistas renuncien a sus cargos se inaugurará la temporada de un verdadero cruce de lanzas.
Este desencuentro histórico podría tener un saldo sumamente positivo para la sociedad. Si cada bando empieza a revelar la infinidad de abusos, complicidades y corruptelas que tiene guardados sobre el otro en su “cofre de secretos”, la ciudadanía podría tener acceso a la información necesaria para esclarecer la verdad sobre el pasado y exigir cuentas a los gobernantes actuales para caminar hacia la construcción de una nueva forma de hacer política. Asimismo, si bien un encontronazo entre el PRI y el PAN en el Congreso podría obstaculizar el nombramiento de los consejeros faltantes del IFE y la aprobación del presupuesto, también ayudaría a parar en seco una serie de contrarreformas que solamente buscan perjudicar a la sociedad mexicana, como las de la Ley de seguridad nacional, la Ley federal de trabajo y la Ley de asociaciones público-privadas.
Muchas veces este tipo de conflictividad política beneficia mucho más que la falsa “unidad” a la generación del cambio social. Un nuevo “pacto” entre los integrantes de la misma clase política de siempre podría ayudar a sacar algunos asuntos en el corto plazo. Pero al país en su conjunto le ayudaría mucho más que el proceso electoral de 2012 propiciara una sana confrontación entre el PRI y el PAN para abrir así una nueva oportunidad para que la sociedad mexicana se convierta en protagonista de su propio destino. l

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miércoles, agosto 10, 2011

El nuevo embajador


El nuevo embajador de Estados Unidos en México, Earl Anthony Wayne, ofrece una total continuidad a la política de su antecesor, Carlos Pascual. Ambos funcionarios tienen un perfil similar, son diplomáticos de larga carrera con experiencia en la reconstrucción de estados fallidos y en el combate al terrorismo. El último puesto de Wayne fue de funcionario de primera línea en la embajada de Washington en Kabul, Afganistán. La rápida ratificación, por consenso y sin debate alguno, de Wayne el pasado martes habla del acuerdo generalizado entre la clase política estadunidense en relación con México.

Aunque los estadunidenses se quejan de los pocos avances en la guerra contra el narcotráfico, al final de cuentas están contentos con la sólida alianza estratégica que han emprendido con Calderón. Los 50 mil muertos son lo de menos. Lo importante es que los mercados, el petróleo y el sistema policiaco-militar de nuestro país continúen intervenidos y manipulados por ellos.

Aquel pacto secreto entre Calderón y el embajador Tony Garza instaurado desde antes de las elecciones presidenciales de 2006, revelado por los cables de Wikileaks en La Jornada, sigue más vigente que nunca. El gobierno mexicano sacrifica la defensa de los intereses nacionales a cambio del apoyo simbólico del gobierno estadunidense a la legitimidad de la presidencia de Calderón (véase mi columna sobre el tema: http://bit.ly/gK9Zz1).

Ello confirma que la salida de Pascual no fue motivada por diferencia alguna entre los gobiernos mexicano y estadunidense. Obama simplemente cedió al capricho de Calderón en contra de Pascual por los amoríos del diplomático con la hija de Francisco Rojas, así como por sus declaraciones reveladas por Wikileaks. A cambio, Calderón mantiene y profundiza su actitud servil y entreguista hacia los intereses estadunidenses.

Las revelaciones dadas a conocer ayer por The New York Times (http://nyti.ms/pcDBPy) demuestran los extremos a que ha llegado la colaboración entre los gobiernos de EU y México. El aparato de inteligencia estadunidense ya no se conforma con enviar aviones espías sobre territorio mexicano, sino que ahora ha asentado directamente un centro de inteligencia dentro de una base militar mexicana ubicada en el norte del país con la participación de agentes de la CIA y militares en retiro.

Este centro opera en la modalidad de los centros de fusión de inteligencia instalados por EU en Irak y Afganistán e implica un salto cualitativo en la abdicación de la soberanía nacional, ya que mientras Washington antes se limitaba a compartir información, hoy se involucra cada vez más en levantarla de forma directa. De acuerdo con el reportaje, el siguiente paso será contratar empresas de seguridad privadas, integradas principalmente por ex militares estadunidenses, para llevar a cabo operaciones particularmente delicadas. Funcionarios de ambos países confirmaron al diario, bajo condición de anonimato, que estos nuevos esfuerzos están diseñados específicamente para dar la vuelta a las leyes mexicanas que prohíben a militares y policías extranjeros operar en su territorio.

Es cierto que el pasado 11 de julio Obama finalmente autorizó, después de más de siete meses de dilatación injustificable, una nueva medida que obliga a los más de 8 mil vendedores de armas en los estados de California, Nuevo México, Arizona y Texas a informar cuando una misma persona compre múltiples armas de alto calibre en una misma tienda en el periodo de una semana. Este mínimo esfuerzo por rastrear posibles compras de armas por narcotraficantes mexicanos había sido detenida por la férrea oposición de la Asociación Nacional del Rifle y debido a una notable falta de voluntad política del mismo Obama. Pero la presión de la investigación del programa Rápido y furioso obligó al presidente estadunidense a demostrar que está dispuesto a actuar en contra del tráfico de armas no solamente por vías extralegales, haciéndose de la vista gorda ante las miles de ventas de armas a narcotraficantes, sino también por vías legales.

Sin embargo, estos gestos de buena voluntad, o la rápida ratificación de un nuevo embajador de alto perfil y el nuevo acuerdo con respecto al eventual ingreso de camiones mexicanos en las carreteras estadunidenses, no cambiarán la situación estructural de fondo. Los estadunidenses están muy contentos con sus relaciones con el gobierno mexicano, porque en lugar de hacerles la vida difícil con peticiones complicadas, como la modificación de las políticas migratoria o de seguridad hemisférica, Calderón se ha convertido en un simple alfil de Washington.

Solamente una enérgica defensa de la soberanía nacional permitirá reducir los efectos nocivos de compartir una frontera de 3 mil 169 kilómetros con un imperio en decadencia, que ha demostrado ser capaz de todo con tal de asegurar su predominio mundial. La llegada del nuevo embajador estadunidense sería una buena oportunidad para que las fuerzas políticas de oposición y la sociedad civil en general expresaran su rechazo a la condenable intervención policiaca y militar en nuestro país.

La ayuda policiaca y militar estadunidense no es gratis. Ha llegado la hora de demandar el fin de la Iniciativa Mérida para generar el espacio político necesario que permita construir una nueva política de Estado en materia de seguridad pública que privilegie los intereses de los mexicanos por encima de las necesidades de Washington.

viernes, agosto 05, 2011

El despertar juvenil

Jóvenes en demanda de acceso a la educación superior.


MÉXICO, D.F. (Proceso).- Urge una radical renovación generacional y ética de la clase política nacional. Es iluso imaginar que a partir de una serie de reuniones públicas televisadas los mismos políticos de siempre se despertarán y ahora sí trabajarán en función del interés público. Lo que se necesita es un nuevo movimiento juvenil combativo y propositivo que sacuda a los políticos profesionales y prepare el camino para un relevo integral de la clase gobernante.

El movimiento tendría que ser verdaderamente nuevo y desplazar a muchas de las voces y organizaciones sociales actualmente “autorizadas” para hablar en nombre de la llamada “sociedad civil”. La renovación generacional debe aplicar no solamente para los políticos, sino también para la “comentocracia” y muchos de los dirigentes sociales que han envejecido y se encuentran desfasados.

A lo largo de la historia, México ha jugado un papel central en los procesos de transformación social a escala mundial. A principios del siglo XX, la Revolución Mexicana y la Constitución de 1917 establecieron las pautas para el nuevo constitucionalismo social que rápidamente se extendería a lo largo y ancho de Europa, y después al mundo entero. Posteriormente, la materialización del proyecto revolucionario durante el sexenio de Lázaro Cárdenas, con la expropiación petrolera y el inicio del reparto agrario, demostró al mundo que era posible pasar de la propuesta a la acción para detonar una profunda transformación social desde el poder del Estado.

Durante los años 50, 60 y 70, México volvió a destacar en el escenario global por la fuerza de sus movimientos sociales en sectores tan diversos como los de maestros, ferrocarrileros, electricistas, campesinos y estudiantes. Durante la década de los ochenta, la imposición de una lógica “neoliberal” en materia económica alrededor del mundo encontró una resistencia particularmente fuerte y consolidada en nuestro país. El movimiento que emergió fue tan fuerte que incluso en 1988 logró derrotar al partido en el poder, si bien la victoria de Cuauhtémoc Cárdenas finalmente fue pisoteada por el fraude orquestado por Carlos Salinas.

En la década de los noventa, el movimiento internacional en contra de los efectos de una “globalización” desigual e injusta tuvo su momento fundacional en el “Encuentro Intergaláctico en contra del Neoliberalismo y por la Humanidad” organizado por el Ejército Zapatista de Liberación Nacional durante el verano de 1996. Las movilizaciones históricas durante la reunión de la Organización Mundial del Comercio en Seattle, EU, en 1999, y después en otros encuentros de la misma organización, así como del Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, no se explican sin el ejemplo y la inspiración de los indígenas de Chiapas.

Hoy, México vuelve a destacar como un país ejemplar, ahora en materia de reformas legales para la defensa de los derechos fundamentales. Las reformas constitucionales en materia de transparencia, justicia penal, electoral, amparo y derechos humanos que han tenido lugar en los últimos años representan un cambio real y significativo en el marco legal del país. Lamentablemente, hemos visto que las modificaciones legales significan muy poco si los individuos a cargo de las instituciones siguen trabajando de la misma manera corrupta e ineficiente que en el pasado.

La tragedia que hoy vive México en múltiples ámbitos (seguridad, educación pública, elecciones, empleo, salud, desarrollo social, etcétera) no es responsabilidad sólo de las “instituciones” de manera abstracta, sino de hombres y mujeres que han privilegiado sus propios intereses y compromisos por encima del bienestar general. La necesaria transformación de México requiere en primer lugar de un relevo integral de los políticos actuales para dar cabida a nuevos liderazgos juveniles, solidarios, éticos y trabajadores.

La juventud mexicana se encuentra actualmente en crisis. Estudios recientes de la Coneval, el Instituto de Investigaciones Sociales de la UNAM y el Centro de Investigación Laboral y Asesoría Sindical coinciden en que el desempleo y la pobreza han aumentado en este sector. Asimismo, la situación laboral para los que sí tienen empleo se vuelve cada vez más precaria ya que las nuevas políticas de contratación reducen sistemáticamente las prestaciones del sector juvenil. Los informes de la Organización de las Naciones Unidas reflejan que esta realidad de desprotección y exclusión juveniles no es privativa de México, sino que abarca al planeta.

Pero también existe una gran oportunidad histórica. Hoy gozamos de un “bono demográfico” sin precedentes en el que el porcentaje de población juvenil es más grande que nunca en la historia, y el promedio de edad de los mexicanos es de apenas 26 años. Así que, de la misma manera en que los jóvenes se movilizaron en Egipto, Libia y España, las condiciones están listas para un movimiento similar contra la totalidad de la clase política en nuestro país.

Pero el brote de este movimiento de nuevo signo, que sobre todo debería reivindicar las demandas de los jóvenes menos privilegiados, de ninguna manera ocurrirá de manera automática o espontánea, sino que dependerá de las acciones y decisiones que tomen los actores sociales. El futuro político del país no dependerá de los resultados de las elecciones de 2012, y mucho menos de la posibilidad de consensuar un candidato supuestamente “ciudadano” entre dos o más partidos, sino de la capacidad de los jóvenes para organizarse en sus comunidades, escuelas, barrios y centros de trabajo, así como para implementar nuevas formas de protesta social y plantear innovadores caminos para el desarrollo nacional. l

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jueves, julio 28, 2011

La reforma política

Sicilia, ha sido enganado por la mafia -cosa nostra-


Se equivocan quienes han convertido la llamada reforma política en una bandera de lucha de las causas progresistas. La Cámara de Diputados cometería un grave error si avala sin modificaciones lo aprobado por el Senado en esa materia. Los diputados primero tendrían que debatir a fondo las propuestas para incorporar los ajustes necesarios para convertir el documento en una verdadera propuesta para el cambio social.

Javier Sicilia y el pequeño grupo de jóvenes que el miércoles pasado asistió a la Comisión Permanente pecan de soberbia: “No venimos a pedirles, sino a exigirles que aprueben la reforma política. Si tienen que convocar a un periodo extraordinario o trabajar horas extras es su problema: la aprueban, es un mandato ciudadano… Apruébenla como se las mandó el Senado”. Los manifestantes demuestran un preocupante desconocimiento de los procesos democráticos al erigirse en representantes de un inexistente mandato ciudadano y exigir que en lugar de discutir las reformas los diputados se comporten como meros levantadedos.

En febrero de 2010, un grupo de intelectuales y ex funcionarios públicos encabezado por Héctor Aguilar Camín, Jorge Castañeda y Federico Reyes Heroles ya había utilizado una estrategia similar para defender la propuesta de reforma política de Felipe Calderón. Su polémico desplegado titulado “‘No’ a la generación del ‘No’” se inició con la misma orden sorda de cancelar el debate democrático: Amigos legisladores: aprueben las reformas. No hay nada más que discutir, hay que votar y punto, aclaraban los organizadores en múltiples entrevistas.

En septiembre de 2007, los principales medios de comunicación también tomaron el Senado para obligar a los representantes populares a modificar la redacción de la reforma electoral. En aquel encuentro histórico, Pedro Ferriz articuló un discurso similar al que hoy presenta Sicilia: No creo que vengamos a dialogar con ustedes; venimos a reaccionar de ustedes.

La propuesta de candidaturas independientes del Senado aseguraría una mayor dominación de los poderes fácticos y los intereses particulares sobre la política nacional. No hay duda de que los partidos políticos hoy se han convertido en mafias cerradas que no rinden cuentas a absolutamente nadie. Pero la idea que un ciudadano sin estructura partidista, y con fuertes patrocinadores del sector privado, sería un candidato más cercano a la población no es más que un espejismo.

El que paga manda, reza el sabio dicho popular, y estos candidatos tendrán que recibir grandes cantidades de dinero para poder desarrollar una campaña viable. Algunos ejemplos recientes incluyen la no-candidatura presidencial del Doctor Simi en 2006 y la candidatura presidencial de Ross Perot en Estados Unidos en 1992 y 1996.

Las candidaturas no-partidistas a escala municipal o estatal presentarían menos problemas por la cantidad de recursos que se requieren. Pero a escala federal, y sobre todo para una elección presidencial, estas candidaturas darían el pretexto perfecto para burlar los controles sobre el financiamiento privado. Una eventual reforma en la materia tendría que diferenciar con mucho cuidado entre los diferentes ámbitos de gobierno, así como fijar límites tajantes a escala constitucional para el financiamiento electoral.

Asimismo, es falso que exista un mandato ciudadano para Sicilia en esta materia, dado que la propuesta de candidaturas independientes fue explícitamente rechazada por el Pacto de Ciudad Juárez, del pasado 10 de junio. Con mucha razón, los participantes en la mesa 6 del encuentro decidieron dejar fuera estas candidaturas y prefirieron apoyar otras figuras como el plebiscito, el referendo y la revocación de mandato, así como la democratización de los medios de comunicación, todas excluidas de la minuta del Senado.

La propuesta del Senado sobre la relección legislativa cuenta con problemas similares. Teóricamente, un diputado o un senador que pueda ser relecto inmediatamente para el mismo cargo tendría incentivos para independizarse de las cúpulas partidistas y acercarse a la ciudadanía, ya que los electores serían los que decidirían su permanencia en el cargo. Sin embargo, el documento del Senado incluye la relección inmediata también para los diputados y senadores plurinominales, nombrados por los partidos, otorgando así aún más poder a los dirigentes partidistas, ya que el botín que controlan sería más jugoso.

La relección también implica serios problemas en materia de fiscalización y equidad de las campañas electorales. El artículo 134 de la Constitución prohíbe explícitamente la utilización de recursos públicos para promover las candidaturas de los funcionarios públicos. Sería casi imposible mantener esta importante prohibición si todos los legisladores del país pudieran ser relectos inmediatamente en sus cargos. Súbitamente se legalizaría la utilización de los recursos de los grupos parlamentarios del país para financiar las campañas políticas, tal como ya ocurrió en 2009 con el grupo del PVEM en la Cámara de Diputados.

Las otras figuras aparentemente progresistas incluidas en la reforma política, como la consulta popular y la iniciativa ciudadana, no son tan riesgosas como las candidaturas independientes y la relección legislativa. Sin embargo, la forma en que están redactadas asegura que casi nunca serán utilizadas por la población.

Aquellos ciudadanos interesados en una verdadera transformación social no tendrían que dejarse llevar por la distracción de una reforma política mal planteada, sino trabajar por una transformación de fondo en la estructura de poder social, económica y cultural, así como por una renovación integral de la clase política nacional.

lunes, junio 27, 2011

Puntos claves para observar en las elecciones #EdoMex


http://youtu.be/O-oddskRQh8
Este fue el análisis de John Ackerman previo a las elecciones. El Día 30 de Julio del 2011 Bernardo Barranco de Dictamen Ciudadano convoco a una mesa de análisis después de las campañas políticas a la gobernatura del estado de México por parte del PRI, PAN y PRD.

domingo, junio 05, 2011

Un Cordero “clasemediero”


Ernesto Cordero, secretario ESPURIO de Hacienda y Credito Publico

John M. Ackerman

De acuerdo con Felipe Calderón y su candidato “destapado”, México es ya un país de “clases medias” que avanza con paso firme hacia la modernidad y el progreso. Ni Calderón ni Ernesto Cordero se cansan de repetir este falso mantra, sobre todo cuando viajan al extranjero o se reúnen con empresarios. La semana pasada, el secretario de Hacienda declaró ante la Coparmex que nuestro país “viene a consolidar clases medias como hace tiempo no lo lograba”. Esta nueva ocurrencia no desentona con aquella otra torpe declaración de que las familias mexicanas con tan sólo 6 mil pesos pueden vivir cómodamente porque “tienen crédito para una vivienda, tienen crédito para un coche, se dan tiempo de mandar a sus hijos a una escuela privada y están pagando las colegiaturas”.

Pero ni Calderón ni Cordero han inventado el agua tibia, sino que no hacen más que repetir las teorías de escritores como Héctor Aguilar Camín, Jorge Castañeda, Luis Rubio y Luis de la Calle, quienes desde hace mucho tiempo se han dedicado a promover precisamente la idea de un México “clasemediero”. Los últimos dos incluso han publicado recientemente un libro que lleva esta expresión en su título.

El argumento principal de estos intelectuales es que la creciente urbanización y la mayor disponibilidad de bienes y servicios básicos como agua potable, drenaje, electrodomésticos, televisión, casa-habitación propia, escuelas privadas, celular e internet están construyendo una sociedad con valores “clasemedieros” más conservadores que aquellos ideales “revolucionarios” que predominaban en el pasado. Antes, los pobres y los excluidos luchaban para transformar la estructura social de raíz. Pero hoy, de acuerdo con estos discutibles postulados, los mexicanos solamente buscarían tener mayor “movilidad social” para poder acceder a los “placeres” de la clase media. El corolario es que una vez que los ciudadanos logran tener acceso a estos bienes y servicios, inmediatamente asumen una actitud profundamente conservadora y defienden su pequeña propiedad en contra de cualquier posibilidad de cambio político o económico.

Rubio y De la Calle celebran este supuesto cambio cultural: “No hay duda alguna de que una parte muy significativa de la población se siente de clase media y quiere proteger esa condición que tanto esfuerzo le costó alcanzar”. Estas personas tienen “un sentido de propiedad, pertenencia y derecho a preservarlo” y, por lo tanto, “su actitud política se inclina a ser conservadora y rechaza cualquier alternativa que pudiera alterar su seguridad”.

Los escritores señalan como una tendencia particularmente positiva el hecho de que cada vez más mexicanos ponen nombres extranjeros a sus hijos y los envían a escuelas particulares con nombres foráneos, ya que esto evidencia su “aspiración de movilidad social”. Los autores también celebran el “fenómeno Walmart” que supuestamente ha “reducido el precio de alimentos, ropa y calzado”, así como la tendencia para que “la sociedad mexicana se asemeje a las sociedades desarrolladas”.

En un evidente eco del proyecto totalitario de la Iniciativa México, dicen que necesitamos un radical cambio de actitud: “Los mexicanos con frecuencia ven el futuro con temor y se imaginan catástrofes y dificultades”. Sin embargo, según los autores, “la realidad objetiva contradice este conjunto de percepciones: hoy resulta innegable la posibilidad del progreso individual y familiar, sea a través de la acumulación de capital humano, la participación en actividades empresariales –incluidas las informales– y la emigración”.

Es aquí donde queda claro que lo que realmente importa a los autores no es la posibilidad de un verdadero desarrollo económico o acabar con la pobreza en la que subsisten por lo menos 50 millones de mexicanos, sino simplemente la multiplicación de válvulas de escape, como la emigración o el trabajo informal, que resuelven algunas necesidades básicas en el corto plazo y así pacifican a la población ante una situación de crisis generalizada.

El proyecto “clasemediero” que Calderón y Cordero asumen como propio no es una propuesta de desarrollo social, sino una iniciativa eminentemente política e ideológica. Su objetivo principal es moldear el país a imagen y semejanza de naciones supuestamente “desarrolladas”, como Estados Unidos, y rechazar el legado de importantes luchas sociales, iniciativas colectivas y pensamiento crítico que distingue a la historia mexicana.

La naturaleza ideológica de este planteamiento queda desnuda cuando Rubio y De la Calle aclaran que ser “clasemediero” de ninguna manera implica disponer de una cómoda situación económica: “Los integrantes de la clase media pueden tener ingresos desde unos cuantos salarios mínimos por hogar hasta varias decenas del mismo indicador”. Es decir, los pobres también pueden ser de la “clase media”, siempre y cuando “actúen” como integrantes de ésta y entren al juego del consumismo individualista y privatizador impuesto por el vecino del norte. Desde este punto de vista, lo que realmente importa para el futuro del país no sería atender los graves desequilibrios sociales y económicos, sino simplemente educar a los mexicanos para que tengan una “visión positiva del mundo” y una “disposición a disfrutar la vida más allá de lo cotidiano”, de modo que ya no se quejen tanto de la inefectividad gubernamental o los privilegios de los poderes fácticos.

Al final de su discurso ante la Coparmex, Cordero tuvo un momento de lucidez: “Si logramos hacer lo que tenemos que hacer en los próximos años, México, sin ninguna duda, va a ser muy diferente dentro de cinco años de lo que es ahora”.

Lo que se le olvidó comentar al aspirante presidencial es que hoy mismo también estaríamos en una situación “muy diferente” si los gobiernos del PAN hubieran hecho “lo que tenían que haber hecho” durante los últimos 10 años de “transición” democrática.

Ya es hora de dejar de culpar al pueblo mexicano por la desgracia en que se encuentra el país. El desastre nacional en materia de seguridad, corrupción, impunidad, salud y educación no se debe a las actitudes supuestamente “atrasadas” de los ciudadanos, sino al elitismo, malinchismo y complicidad de nuestros gobernantes y sus intelectuales orgánicos. l

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miércoles, mayo 25, 2011

Riesgo de otro presidente “espurio”

Enrique Peña Nieto, gobernador del estado de México.

John M. Ackerman

MÉXICO, D.F., 25 de mayo.- Ya es un secreto a voces que la mejor forma de ganar una elección en México no es a través del cabal cumplimiento del espíritu y la letra de las disposiciones legales, sino con trampas, engaños y triquiñuelas. La reciente inacción del IFE en el caso de las groseras violaciones a la norma por el Partido Verde Ecologista de México (PVEM) en las campañas federales de 2009 proporciona una clara lección de que romper la ley no cuesta nada. Asimismo, la vergonzosa decisión del TEPJF de exculpar a Enrique Peña Nieto de cualquier responsabilidad en la ilegal difusión nacional de su quinto informe de gobierno demuestra que los dados también están cargados en el seno de la máxima instancia de justicia electoral del país.

Al parecer, el PRI ha decidido apostarle a un perverso juego de debilitar las instituciones electorales a como dé lugar. Con sus decisiones y posicionamientos, los consejeros electorales Marco Antonio Baños y Francisco Guerrero ratifican cada día su lealtad al PRI. La magistrada presidenta del TEPJF, María del Carmen Alanís, también parece haber abandonado el partido de su amiga Margarita Zavala para engrosar las filas del viejo partido de Estado. Todo parece indicar que Alanís alberga la esperanza de que el arribo de Peña Nieto a Los Pinos le aseguraría su ansiado lugar en la Suprema Corte de Justicia de la Nación.

La falta de acuerdo con respecto a los tres nuevos consejeros del IFE se debe precisamente a que el PRI prefiere un IFE debilitado y rebasado a uno que tenga posibilidad de acciones autónomas. El cálculo es sencillo. Hoy, el PRI solamente necesita convencer a un solo consejero más de que vote junto con Baños y Guerrero para frenar cualquier decisión adversa, tal y como ocurrió en el caso del PVEM. Si el PRI coloca a dos de los tres nuevos consejeros mantendría su posición de fuerza en el Consejo General ya que quedaría a un voto de la mayoría. Sin embargo, si coloca solamente a un consejero su fuerza retrocedería de manera significativa ya que únicamente contaría con tres de los nueve integrantes de la herradura de Viaducto Tlalpan.

El PRI entonces ha aplicado una estrategia de “todo o nada” con el fin de no ver reducida su influencia en el seno de la autoridad electoral. También supone que al final de cuentas le conviene la sobrecarga de trabajo que hoy afecta gravemente el funcionamiento del IFE. Consejeros cansados y confundidos son actores más dóciles y fácilmente manipulables por las alianzas perversas entre Peña Nieto, las televisoras y otros “factores reales” de poder.

Pero el PRI está jugando con fuego. Por ejemplo, si el proceso electoral federal iniciara en la primera semana de octubre de 2011 sin todos los integrantes del Consejo General, nos encontraríamos en un estado de flagrante ilegalidad. Si las ausencias continúan durante un tiempo más, estaremos frente a una situación ideal para la posible nulidad de la elección de 2012. Si el TEPJF decide avalar la elección aún bajo estas circunstancias, podríamos encontrarnos una vez más con un presidente marcado durante todo su sexenio con el mote de “espurio”.

Estas circunstancias nos hacen ver que “el fantasma de 2006” de ninguna manera “está erradicado”, como ha afirmado el consejero presidente Leonardo Valdés. La abierta partidización de las autoridades electorales, su falta de acción enérgica para imponer el estado de derecho y las enormes sobrecargas de trabajo se articulan de forma peligrosa para generar un potencial conflicto enorme en 2012.

El Congreso de la Unión todavía tiene una última oportunidad para desarticular esta explosiva situación antes de que sea demasiado tarde. Urge que la Cámara de Diputados nombre lo más pronto posible a los consejeros faltantes. Asimismo, aún más importante que aprobar la cuestionable “reforma política” sería actuar para llenar las lagunas y corregir los problemas ya identificados con la histórica reforma electoral de 2007-2008.

Un excelente punto de partida para una reforma correctiva sería el dictamen de reforma al Cofipe que se aprobó el pasado 29 de abril en el Senado de la República. Incluye sanciones explícitas para la “adquisición, a título gratuito u oneroso”, más allá de la “compra”, de tiempo en radio y televisión con el propósito de difundir propaganda electoral. Así, sería más difícil para las autoridades evitar sancionar a los responsables en casos de evidentes fraudes a la ley, como la famosa entrevista a Demetrio Sodi en medio de un partido de futbol durante 2009. Otra innovación estratégica de la reforma es que dota al IFE de facultades de sanción directa para los funcionarios públicos cuando éstos intervengan ilegalmente en los procesos electorales en violación al artículo 134 constitucional. La actual falta de poder sancionador en la materia ha sido uno de los principales obstáculos que ha enfrentado el IFE para asegurar la equidad de los procesos electorales.

Sobre estos temas se recomienda consultar un nuevo libro, coordinado por un servidor, que aborda de manera exhaustiva todos los temas pendientes: Elecciones 2012: en busca de equidad y legalidad (IIJ-UNAM/Senado, 2011). Allí se puede leer sobre los retos que existen en una diversidad de asuntos, desde la regulación de los medios de comunicación hasta las reformas necesarias al Código Penal y el fomento de la transparencia interna de los partidos políticos.

Si los diputados, consejeros electorales y magistrados del TEPJF no modifican su comportamiento pronto, 2012 fácilmente podría llegar a ser un proceso electoral aún más conflictivo que el de 2006. Queda una última oportunidad para enderezar el camino antes de que sea demasiado tarde. l

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