lunes, agosto 06, 2007

Lula en México: La otra agenda


Lula en México: La otra agenda



Sao Paulo, 6 de agosto (apro).- El presidente Luiz Inácio Lula da Silva, llega a México con el propósito de firmar acuerdos comerciales y de cooperación en petróleo y etanol, pero con la seguridad de que es “remoto” el eventual ingreso de México al Mercosur.Tras la salida de Vicente Fox, los gobiernos de Felipe Calderón y de Lula se encuentran en un momento de “reaproximación política”. Sin embargo, el ingreso de México al Mercosur no está dentro de las prioridades de la visita del presidente brasileño, distanciándose en los hechos de la invitación para que México ingrese al bloque regional sudamericano que hizo el presidente argentino Nestor Kirchner durante la gira que realizó a México.“No existe una invitación para que México ingrese al Mercosur, que está aquí y México está allá. Naturalmente, si quiere entrar hay maneras de entrar como cualquier país que esté interesado, dijo Goncalo Mourao, responsable de México, América Central y el Caribe de la cancillería brasileña, durante una conferencia con periodistas extranjeros realizada en vísperas del viaje de Lula a México. En 2004 México firmó un protocolo de adhesión al Mercosur. Sin embargo, el proceso para ser socio pleno quedó congelado, sobre todo después de que Fox se pronunció a favor de reactivar el Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA) –objetada por los mandatarios sudamericanos-- durante la Cumbre de las Américas, realizada en 2005 en Mar del Plata. Mourao subrayó que la visita de Lula a México está centrada en “lo posible”. Y, señaló que, entre lo “posible”, se encuentra promover el comercio bilateral. El objetivo: duplicar en 2010 el intercambio que, hasta 2006, fue de 6 mil 700 millones de dólares. México es el quinto socio comercial de Brasil y “el cuarto país con el que tenemos mayor superávit comercial”, recordó Mourao. Los acuerdos incluyen la industria automovilística y uno general de complementación económica.Para analistas brasileños, la visita de Lula también tiene como objetivo sumar a México en una posición común ante las negociaciones de la Ronda de Doha, de la Organización Mundial de Comercio (OMC), las cuales suman fracaso tras fracaso desde 2001. “Este será un objetivo discreto de la visita: sumar a México a las posiciones del G-20; hacer un G-20 paralelo, dado que Estados Unidos estimula a países menos rígidos en las negociaciones de la OMC, como Taiwán, Colombia, Chile, Costa Rica y México. No quiere decir que adhieran a lo que propone Estados Unidos, pero aceptan negociar”, dice a Apro José Flavio Sombra Saraiva, profesor de Relaciones Internacionales e Historia de la Universidad Nacional de Brasilia (UNB).Con una maestría en El Colegio de México entre 1982 y 1985, Saraiva señala que “Brasil debe redescubrir a México, luego de los recelos que despertó entre empresarios y diplomáticos brasileños la firma, por parte del gobierno mexicano, del Tratado de Libre Comercio (TLC) con Estados Unidos”. Para el profesor Saraiva, “durante años el Mercosur vio a México como un conspirador contra la integración regional, pues éste priorizaba el ALCA”. Sin embargo, aclara, “ahora con el presidente Calderón hay un nuevo tiempo”.En ese sentido, dice que México puede ser de interés para Brasil porque ambos países tienen economías complementarias. Además, en el ámbito político un acercamiento entre las dos naciones más grandes de América Latina “puede desviar un poco al presidente de Venezuela (Hugo Chávez) del Mercosur”. Explica: “Las sociedades mexicanas y brasileñas se ven muy semejantes: tienen culturas dinámicas y voluntad de trabajar juntos. Existen sinergias culturales entre mexicanos y brasileños como no las hay entre venezolanos y brasileños, pese a que son países limítrofes”. Para Saraiva, México debe ser un “aliado preferencial del Mercosur”, y la visita de Lula tiene una “dimensión política, porque los mexicanos vivieron un proceso traumático tras las elecciones presidenciales” de 2006.Considera que el apoyo que el Partido de los Trabajadores (PT) del presidente Lula dio a Manuel López Obrador después de las elecciones presidenciales, no interferirá en la relación del brasileño con Calderón. “Una cosa es la política internacional de Brasil y otra la de un partido”, afirma.La gira de Lula, después de México, continuará en Honduras, Nicaragua, Jamaica y Panamá, centrada en la cooperación en biocombustibles. Las empresas brasileñas miran con atención a Panamá: quieren participar en la licitación para ampliar el canal interoceánico.

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