viernes, enero 29, 2010

Columna Asimetrías. Hoeard Zinn




29 enero 2010
“La muerte, como la vida, es intransferible”.

Octavio Päz.

I
Falleció días há Howard Zinn, historiador, educador, dramaturgo, ensayista, conferenciante –jamás cobró por ellas-- e ideólogo de La izquierda ideológica estadunidense, distinta, hágase la salvedad, de la izquierda política y/o partidista.

Si la descripción consignada en el párrafo anterior identifica la colosal personalidad de Zinn ante el caro leyente, aun faltarían volúmenes para dimensionar a cabalidad al personaje en el contexto histórico de su tiempo. Tenía 87 años.

Su edad nos indicaría que vivió tiempos heroicos de la vida pública –es decir, la política— y académica de Estados Unidos cuando, entre guerras mundiales, los candidatos socialistas a cargos de elección popular convocaban votaciones copiosas.

A Zinn se le conocía más por su obra mayor, “La otra historia de EU” (publicada originalmente en su país bajo el título de “A people´s history of the USA”) que por su dramaturgia o su activismo ideológico y político.

Empero, Zinn deja un enorme legado en la literartuaa escénica y en el drama.

II

Maestro emérito de historia de la Universidad de Boston, Zinn tuvo más que alumnos, discípulos, quienes, dispersos por todo el país y, diríase sin hipérbole, también por el mundo, abrevaron en su registro lúcido y esplendente de las realidades históricas.

Éste escribidor recuerda como estudiante de las carreras de Periodismo y Filosofía de la Historia de la Universidad de Minnesota un curso de dos semanas impartido por Zinn. Ese curso fue miga para una entrevista posterior, publicada en Excélsior en 1966.


En esa ocasión, Zinn afirmó reiteradamente que la historia real, la que ocultan los propios hombres, sustituyéndolas por “relaciones convenientes a un interés ideológico o político y cultural dado” va entre el idealismo interesado y el verismo objetivo.

Por ese entonces, el movimiento de los derechos civiles de los afroestadunidenses había accedido a su fase de no violencia, abanderada por Martin Luther King, pastor cristiano protestante (“si te pegan, pon la otra mejilla”), asesinado en abril de 1968.

Zinn, subráyese, era un pacifista convencido.

III

Por ese entonces, mientras la movilización de los derechos civiles en EU accedía a otra etapa –a cuya inercia reivindicadora se adhirió después el movimiento chicano que, empero, no produjo una alianza--, ya había descontento contra la guerra en Vietnam.

En México, advertíanse ya indicios claros de la gestación del movimiento estudiantil –que se extendió luego a otros estratos urbanos de la sociedad irritados por la sinrazón autoritaria del poder político-- con trágico colofón: la Matanza de Tlatelolco en 1968.

Y, en ese mismo diorana histórico, en nuestra América –la llamada América Latina-- Ernesto Guevara, Che, organizaba en en el centro geográfico de ésta, Bolivia, una guerrilla (“¡Muchos Vientam!”) que EU y el gobierno boliviano malograron en 1967.

Zinn habló de todo ello, parcialmente durante el curso y, luego, con amplitud en la entrevista. Temas atinentes: el descontento en EU por la guerra e irritación en México por el autoritarismo. Hay que desobedecer, decía, no obedecer al poder. Dijo más:

Una cosa es la desobediencia civil, otra la obediencia civil; ésta última es el problema.

ffponte@gmail.com

No hay comentarios.: