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domingo, octubre 16, 2011

¿Qué quiere Estados Unidos de México?

Obama. Teorías  conspiratorias. Foto: AP

Dinero sucio, narco y terrorismo, la nueva triada de EU

MÉXICO, D.F. (apro).- ¿Qué quiere Estados Unidos de México? ¿Qué pretende cuando desde principios de año, enero para ser más exactos, empezó con declaraciones sobre el cártel de Los Zetas y Al Qaeda? Primero fue Janet Napolitano, secretaria de Seguridad …

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El  exvicepresidente Dick Cheney en el programa de noticias de CBS “Face the  Nation”. Foto: AP

Cheney y Pinochet, unidos por la eternidad

MÉXICO, D.F. (Proceso).- Dick Cheney tiene miedo de que lo vayan a pinochetear.No es invento mío, ni la noticia ni tampoco el vocablo tan extraño, aún más peregrino en inglés que en castellano. Al que se le ocurrió retorcer el nombre del exdictador chileno para convertirlo en verbo soez fue nada menos que al coronel Lawrence Wilkerson, quien ejerciera de jefe de gabinete de.....

Una protesta en  el IMSS por el desabasto de medicamentos. Foto: Miguel Dimayuga

Medicina cara e inútil

MÉXICO, D.F. (Proceso).- Desde hace tiempo me ha llamado la atención el hecho de que en México los medicamentos para atender las principales enfermedades que ocasionan el mayor número de muertes según el INEGI (enfermedades del corazón, tumores malignos y diabetes mellitus) son sustancialmente más caros que en prácticamente toda América Latina, mientras que los que aquí son baratos no necesariamente funcionan como debiesen.....

Ernesto Cordero,  precandidato panista a la presidencia. Foto: Octavio Gómez

Debates electorales y estado de derecho

MÉXICO, D.F. (Proceso).- El Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) ha dado un buen paso en la batalla por hacer valer los principios básicos en materia electoral con su señalamiento de la ilegalidad de la transmisión del debate entre precandidatos en Nayarit durante el proceso electoral de 2010. La cantidad de entrevistas simuladas, “infomerciales” y coberturas compradas o “donadas” que hoy....

Los ninis  mexicanos. Foto: Alejandro Saldívar

Ser joven, un riesgo en México

MÉXICO, DF, 12 de octubre (apro).- Los jóvenes mexicanos viven, quizá, una de las etapas más difíciles y peligrosas que ha tenido el país en las últimas décadas. Además del desempleo, pobreza, ausencia de oportunidades educativas, depresión, soledad, incertidumbre y adicciones, ahora también enfrentan el riesgo de ser cooptados o asesinados por las bandas del crimen organizado.Desde hace tiempo distintas organizaciones nacionales e.....

Un agente  inspecciona la escena de un crimen en Sinaloa. Foto: Juan Carlos Cruz

El lodo

MÉXICO, D.F. (Proceso).- En Oaxaca, durante la Caravana de Paz que el Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad realizó por el sur del país, Gustavo Esteva utilizó una imagen que define muy bien la realidad de México: el lodo, una mezcla de agua y tierra causada por la lluvia. El análogo es exacto: La violencia –esa lluvia que no ha dejado de....

sábado, enero 22, 2011

Necesaria, una despenalización gradual de las drogas: Ferrajoli

La democracia de México y el mundo puede estar en riesgo por las acciones del crimen organizado y tras muchas décadas de fracaso en cuanto a la prohibición, se debería considerar la creación de políticas que permitan la despenalización gradual para la producción y consumo de drogas, afirmó el jurista italiano Luigi Ferrajoli al recibir un doctorado honoris causa por parte del Instituto Nacional de Ciencias Penales (Inacipe).

El autor de diversas teorías jurídicas señaló que el crimen organizado es uno de los fenómenos que ponen en riesgo a todas las sociedades y estados democráticos, y una de las primeras situaciones que impulsa la criminalidad es la colusión del poder criminal y los poderes legales y económicos de cada nación.

Mencionó que un segundo factor que acrecienta el poder de las organizaciones criminales es utilizar la fuerza militar en su combate, ya que ello hace que exista la tentación de abandonar el estado de derecho y aplicar medidas de fuerza que hagan parecer débil al Estado.

Señaló que el Estado nunca debe decir que declara la guerra a la criminalidad y las drogas porque ello provocará aumento en la violencia. El Estado nunca debe conocer enemigos, sino personas que cometen un ilícito, y la lógica de la guerra sólo tiende a elevar la violencia y lleva al estado al nivel de los criminales.

Propuso que las naciones deben tener racionalidad en el derecho penal y tener el menor número de leyes posibles, para sólo castigar con penas altas aquellos ilícitos que atentan contra la vida y la seguridad de las personas. Agregó que, tras muchas décadas de fracasos de la prohibición del consumo de drogas, es necesario que se tome conciencia de ello y se haga una despenalización gradual.



http://www.youtube.com/watch?v=FVT2f3Po4fQ


http://www.youtube.com/watch?v=xtVRU9zQ330

domingo, enero 31, 2010

El Ejecutivo y el Legislativo, según Calderón

El Poder Legislativo, llámese Parlamento o Congreso, en cualquier Estado moderno de derecho, es significativo de sistema de partidos políticos o política partidaria. En ningún momento de la historia fue el Legislativo la reunión de los sabios que dictaban a un país sus leyes. Decir vida parlamentaria es decir lucha de partidos y decir leyes es decir acuerdos y consensos entre partidos. Nunca ha sido de otra manera desde que en los siglos XVII y XVIII empezaron a consolidarse los Estados de derecho legislado. Lamentarse de que los diputados o parlamentarios o congresistas, muchas veces, no aprueben con celeridad las leyes que la sociedad necesita es no entender la naturaleza del Poder Legislativo.
Sucede que cada ley debe aprobarse mediante un debate que gane la mayoría de los representantes y, eso, infinidad de veces, se vuelve extremadamente difícil. Toda ley es siempre un acuerdo sobre determinada materia que, para ser aprobada, debe ser consensada entre los parlamentarios y éstos no son neutrales en ningún caso. Se deben a determinados intereses, luchan por ellos y ceden o aprueban sólo cuando ven una solución al problema a que está dedicada la ley en discusión y se adapta a sus exigencias. No puede ser de otra manera. Legislar quiere decir poner de acuerdo a los múltiples intereses que se mueven en la vida social.
No hay parlamento en el mundo, desde luego, que no sea una olla de grillos y lo que tienen que hacer los jefes del Ejecutivo, sean primeros ministros o presidentes, es fajarse con su parlamento y convencerlo de que apruebe sus propuestas como él quiere y en los términos que desea. Para los panistas es una tragedia encontrarse de pronto con el Ejecutivo en sus manos y no contar con un Congreso obsequioso a sus deseos. En lugar de aprender el arte de la negociación y nombrar secretarios de Gobernación que sepan tratar con los partidos y sus grupos parlamentarios, se la pasan disparando ocurrencias sobre el mal funcionamiento del Legislativo. No es otra cosa lo que hace Calderón con su iniciativa.
De entrada, por estar conjugados en el Congreso, para él la desgracia del país son los partidos políticos. Después de dos días de palizas que se llevó en el foro del Senado, nos sale con que quienes critican sus propuestas están a favor de las “maquinarias partidistas” y “en contra de los ciudadanos”. Todo contra los partidos. Comenzando por su sugerencia de excluir a cualquier partido que no obtenga 4 por ciento de la votación en cada elección. No creo que sea estar en favor de los ciudadanos si se limitan sus opciones de elegir. Ya hoy se restringe la creación de nuevos partidos, imponiendo que sea cada seis años y no entre elecciones.
Es también en ese sentido su propuesta de reducir a 400 (de los 500 de hoy) los diputados integrantes de la Cámara baja. ¿Por qué menos diputados? Pues la única explicación plausible es que sale más barato. Con su propuesta de aceptar las candidaturas independientes para los puestos de elección popular, en apariencia, se abren los puestos de representación a la ciudadanía y se limita la dictadura malsana de los partidos. Las candidaturas independientes, en todos lados, han sido fenómenos pasajeros y sin ninguna incidencia en los sistemas electorales; excepto, por supuesto, que sirven sólo para poner en evidencia la ineptitud de o el rechazo a los partidos. Ya José Woldemberg ha señalado agudamente que no hay candidatura independiente que no cree un partido, por efímero que sea.
Todas son sólo propuestas engañabobos y, en particular, las que buscan someter al Congreso a las exigencias y a los tiempos del Ejecutivo. Dos llaman la atención: lo que se ha dado en bautizar como “veto parcial” y la otra es la llamada “afirmativa ficta”. No se a quién se le habrá ocurrido ese binomio de idioteces ridículas, pero tiene que analizarse.
La primera tiene que ver con dos etapas (que en realidad son una sola) del proceso legislativo y que son la promulgación y la publicación de las leyes y que son tarea del Ejecutivo. Promulgar quiere decir hacer saber (el titular del Ejecutivo hace saber a la nación, al país o a sus habitantes que ha recibido una ley aprobada por el Congreso). Publicar es una precisión al acto de promulgar y consiste en dar a conocer por escrito en un órgano especial (entre nosotros el Diario Oficial de la Federación o los semanarios o gacetas de los Estados). Ambos actos formales sólo se pueden dar cuando una ley ha sido aprobada en su totalidad por el Congreso y sólo en casos muy excepcionales se dan por aprobación parcial de la ley y por indicación del Congreso. Es excepción, no regla.
Calderón propone que cuando se tarde más de 20 días hábiles en aprobar por parte de una de las Cámaras una ley que nace de una iniciativa presidencial, el Ejecutivo promulgará el proyecto que tendrá carácter de ley si el propio Ejecutivo no la hubiera objetado por medio de observaciones. Es algo insólito: antes de que el Congreso haga su tarea, el presidente hace obligatorias sus propuestas de ley mediante su atípica promulgación. No se por qué a esto se le llama “veto parcial”. En realidad lo que se da es una usurpación de las atribuciones constitucionales del poder encargado de hacer las leyes.
La llamada “afirmativa ficta” se refiere a una situación de verdad excepcional y proviene del derecho privado. No tiene nada que ver con el derecho público y menos con la precisión que debe darse en los procesos legislativos. Es una aprobación de facto o automática de una propuesta a la que no se da respuesta pronta o no se da respuesta alguna por una de las partes. Calderón propone que el Ejecutivo, en cada primer periodo de sesiones del Congreso, quede facultado para presentar lo que llama dos iniciativas “con carácter preferente”. Consiste en que esas iniciativas se dictaminen en comisiones y se voten en pleno por ambas cámaras en dicho periodo. Si no se aprueban, el Ejecutivo las considerará aprobadas y las promulgará. Como se ve, si el Congreso no cumple con su deber, en su lugar lo hará el presidente en su nueva investidura de legislador.
Calderón también propone que cuando el Congreso no apruebe una iniciativa suya que verse sobre reformas a la Constitución, “se podrá convocar a referéndum”. Quien lo hará, por supuesto, será el propio presidente. Bonita democracia tendríamos con un presidente inepto y autoritario dotado del poder de convocar al pueblo para que apruebe sus ocurrencias. Ningún poder del Estado tiene los recursos del Ejecutivo y habrá que imaginar, en esas circunstancias, lo que serían capaces de hacer el dinero privado y las televisoras. ¿Para qué necesitamos de un Congreso y a los partidos representados en él, si un presidente legislador puede muy bien hacer a menos de ellos?

¡No es la política, es el Estado!

Rolando Cordera Campos

El Fondo Monetario Internacional elevó sus predicciones sobre el crecimiento mundial y de México para 2010, de 3.1 a 3.9 por ciento y de 3.3 a 4.0 por ciento, respectivamente. A la vez, su director, Dominque Strauss-Kahn, mantuvo su cautela y advirtió que los países arriesgan su recuperación si retiran demasiado pronto las medidas de estímulo. Los festejos del mundo financiero se quedan en el frío y su prometida vuelta a la normalidad de antes en manos de sus deslustrados oráculos.
La noticia alcista sobre nuestro crecimiento se ve empañada por otras sobre la precariedad y mala calidad del empleo: 35 por ciento de los trabajadores con contrato laboral ganan dos salarios mínimos o menos, y 45 por ciento de los asalariados no tuvieron prestaciones básicas al tercer trimestre de 2009. El México de la inseguridad se desparrama de lo laboral a lo criminal y define la perspectiva de la nación, sumida en un pozo de autoengaño que algunos quieren convertir en autodestrucción.
México se ha convertido en una sociedad de ingresos malos e insuficientes para aspirar a una vida buena. Sólo los núcleos de ingresos medio altos buscan motivos para la complacencia, pero hasta los gurúes que aspiran a guiarlos a la Tierra Prometida en inglés saben que la situación que describen las estadísticas traza horizontes desastrosos para todos. Para qué hablar de los meros ricos, cuyas escoltas les recuerdan a diario que son humanos y mortales.
Un cuadro de esta gravedad no puede exorcizarse con reformas políticas al gusto de quién sabe qué grupo de neopolitólogos. Tampoco superar sus efectos sobre la vida cotidiana mediante el juego de cifras y cálculos “novedosos” que le permiten a algún loro radiofónico decir que no es para tanto.
Sí es, y es para asustarse, el grado de desprotección, penuria e indigencia que sufren los mexicanos cuyos ingresos no sirven para alimentarse, mucho menos al mercado interno. La enésima guerra desatada por el gobierno, ahora contra la obesidad y la mala dieta, debería empezar por reconocer que en el país hay hambre por la mañana y por la noche y que es esa hambre la que lleva al que la sufre a recurrir a lo peor de la oferta para engañar al estómago.
Hace años, los estudiosos de las necesidades básicas, como Hernández Laos o Boltvinik, advirtieron sobre la mancha que se cernía sobre la moderna cuestión social mexicana: no era tanto la falta absoluta de abasto sino la pésima distribución del ingreso, y también el acaparamiento criminal de bienes básicos, los que explicaban la insuficiencia nutricional de los mexicanos. Ahora, al panorama distributivo que nos ha vuelto impresentables ante el mundo, salvo cuando se viaja de invierno a Davos, hay que añadir problemas serios, en vías de agravarse, sobre la capacidad productiva nacional de bienes esenciales.
Es cierto que esta desatención contumaz de asuntos fundamentales como los mencionados sólo puede entenderse por la mala manera de hacer política en que ha desembocado nuestra democracia apenas estrenada. Y, sin duda, parece cierto también que el Ejecutivo vive bajo un toma y daca inclemente que expresa una pluralidad silvestre, acentuada por la ineptitud del partido gobernante.
Es decir que, en efecto, México encara un agudo problema económico y social que no se puede pretender superar desde la política, como se hace en casi todas partes, porque ésta no funciona, está sometida a un empate casi catastrófico, y mantiene en hibernación cualquier iniciativa del gobierno que buscara intervenir eficazmente en el embrollo económico y el pantano social que amenazan la vida social.
Sin embargo, no es aquí donde radica el corazón de la trama mexicana al actual. Con todas las reformas modernizadoras de la política que pueda imaginarse, no lograremos convertir al gobierno en una máquina eficiente de producir y hacer políticas económicas y sociales. Si algo se consiguió en estos lustros de mercaderes, fue despojar al Estado de esas vocaciones y reflejos.
De aquí la urgencia de repensar la secuencia de las reformas propuestas por el presidente Calderón, antes de que su intemperancia las echara por la borda, y darle al reformismo político otra dimensión y otro rumbo.
No es cuestión de sustituirlas por otras relativas a la economía y la sociedad, sino de devolverle a la política la dimensión creativa de que hablaran Mariátegui o Azaña. Pero para eso, es indispensable plantearse primero el qué para luego entrarle a los cómos, y no al revés como lo hicieron Calderón y sus exegetas.
Lo que está sobre nosotros es la tentación de seguir como vamos, de miscelánea en miscelánea, fiscal o política según el humor del personaje, de rebanada en rebanada, hasta que la desesperación popular nos despierte y muestre con furia el fin del salami y de los placebos para edulcorar su agotamiento. Lo quiera o no, la propuesta de y las respuestas a Calderón nos llevan en esa dirección, de fuga en fuga, hasta que no quede territorio por recorrer y el abismo se vuelva horizonte.
Para ir al corazón de la política autodestructiva en que México se embarcó hay que ir al Estado y asumir que ha sido vaciado de objetivos y llenado de instrumentos destinados a impedirnos pensar en lo fundamental, a condenarnos al presente continuo que el presidente descubre en la Montaña Mágica cada año.
De esta verdad habrá que saltar a la que sigue, no menos dura: “una sociedad”, decía Azaña, “aunque con desventura, puede pasarse sin grandes artistas pero no se puede pasar sin dirección política”. Esto no se compra en Wal-Mart, ni se construye opacando al IFAI; mucho menos poniendo a la Procuraduría al servicio de la sacristía.

domingo, enero 03, 2010

Tierra sin ley

Porfirio Muñoz Ledo

Durante los últimos días este diario publicó notas secuenciadas de primera plana que ilustran el fresco del México actual. El eje de la trama es la disolución del Estado de Derecho por el ejercicio de la violencia institucional, aunado a la pérdida de jurisdicción sobre el territorio en beneficio de una estrategia diseñada desde el exterior.
La primera reza que, en opinión de especialistas, somos hoy un frente de batalla de los Estados Unidos: “su guerra contra la droga”. En cuarenta años el consumo se ha elevado de modo imparable en ese país y el núcleo delictivo que lo promueve se ha instalado al otro lado de la frontera.
Incapaces de disminuir el uso de enervantes decidieron combatir su abastecimiento en Colombia y luego atajarlo en México, con la docilidad creciente de nuestros gobiernos. Sólo en este sexenio dicha política ha cobrado aquí más de 16 mil víctimas y allá ninguna.
No estamos ocupados militarmente como Irak, ni invadidos como Afganistán, sino sumidos en una guerra intestina por cuenta ajena. Como en otras revueltas, la mayoría de las armas para ambos bandos vienen del mismo lado. En este caso, también el dinero con que las compran los rebeldes, estimado por el Departamento de Estado en 27 mil millones de dólares.
El Plan Mérida no es una admisión de “corresponsabilidad”, sino un atenuante del desnivel de arsenales, electoralmente útil y, en la práctica, estimulante de la violencia. Es además un instrumento internacional espurio que avala las violaciones a los derechos humanos cometidas por el Ejército.
Dice el obispo Vera que el gobierno incurrió en una “ejecución extrajudicial” en el asesinato de Beltrán Leyva y volvió a prácticas centenarias, llamadas en la Revolución “ley del monte”. Lo hizo utilizando a marinos en tierra al margen de la ley y sacudiendo nuevamente el avispero del crimen.
Las noticias que nos colocan en primeros planos internacionales se refieren a nuestro potencial delictivo. En una década “los cárteles mexicanos alcanzaron la quinta posición entre los grupos criminales del mundo, expandieron sus operaciones a 47 países y se ubicaron como la mayor amenaza del continente”. Ascendieron al 90% de la venta de cocaína a Estados Unidos y están infiltrados en el 58% de los municipios mexicanos.
Ocupamos el sexto lugar mundial en asesinatos de periodistas y, según la DEA, los criminales se aprestan al ataque de “blancos civiles”, a efecto de mermar aun más los asideros del gobierno. Los servicios norteamericanos de inteligencia consideran que “la influencia corruptiva de los cárteles impide a las autoridades mexicanas gobernar algunas zonas del país”.
Carrillo Olea coincide en que “si sombreamos los estados donde reina el narcotráfico, reconoceremos las entidades donde hemos dejado de gobernar”. Echando cuentas: “ya perdimos la mitad del territorio”. En tanto que el actual director del Cisen admite que “la seguridad nacional en México está en pañales”.
Históricamente, un problema de salud pública mal tratado se convirtió en cuestión de seguridad pública, que a su vez fue transformada en crisis de seguridad nacional y regional. Como afirma Buscaglia: “la delincuencia nunca desparece, sólo se puede contener imponiendo las reglas de juego del Estado”, cuando éste existe.
Aguilar y Castañeda en su libro El narco: la guerra fallida demuestran con información concluyente el fracaso de la estrategia actual, cuyas razones fueron políticas: “lograr la legitimación perdida en la urnas y en los plantones a través de las armas”. Acudiendo a la experiencia internacional, sugieren la legalización que “no aumenta el consumo y sí disminuye la violencia”.
Estamos en los límites del golpe de Estado, entendido como entrega del poder a una autoridad al margen de la ley. Urge emprender un proceso contrario: legalizar la acción pública y acotar el delito vía el combate a la corrupción y la ampliación del bienestar.
Diputado federal (PT)
Fuente: El Universal

domingo, octubre 18, 2009

La nación y el estado de derecho agredidos



Cuando el año pasado se discutieron las reformas que en materia de petróleo quiso imponer el gobierno panista, muchos indicaron que el asunto de la energía debía discutirse en su conjunto, pues, como puede verse ahora, en todas sus ramas (petróleo, gas, electricidad) había intentos claros y confesos de subvertir el orden constitucional en la materia. Ya se estaba haciendo con el gas y con la electricidad. Una riqueza nacional que la Carta Magna ordena que sea explotada, desarrollada y puesta al servicio de las necesidades generales, se estaba convirtiendo por obra del gobierno derechista en objeto del más desvergonzado y cínico saqueo por privados, autorizados y hasta asesorados por los mismos gobernantes.
El golpe del gobierno de Calderón a Luz y Fuerza del Centro y al Sindicato Mexicano de Electricistas viene a poner al descubierto toda la podredumbre y toda la corrupción que envuelven sus acciones en contra de la industria nacional y sus mismas empresas, que el Estado debería promover y proteger para que lleven a cabo los objetivos que les asigna la Constitución. En ese acto del gobierno panista se dan violaciones múltiples a la Carta Magna y a sus leyes y sólo se alegan razones de orden económico y administrativo que son ajenas a la legalidad en todos sus pasos.
Ya en lo que respecta a la conducción de la economía y de la administración pública, el decreto de Calderón, que es un adefesio jurídico desde cualquier punto que se le vea, viola los artículos 27 (ya venía siendo reiteradamente violado desde la época de Salinas), 73, 89 y 90 constitucionales. El golpe contra el sindicato ofrece también violaciones, en primer lugar, a los artículos 123 (protector de las relaciones de trabajo), 14 y 16 de la Carta Magna. Aparte de ello, varias leyes han sido, asimismo, violadas flagrantemente, entre ellas la del Servicio Público de Energía y la Federal del Trabajo.
Iré por partes, porque en una sola entrega sería imposible tratarlo todo. Veamos ahora los artículos constitucionales violados, por lo menos en parte.
Calderón funda su decreto, de hecho, en una sola disposición, la que se contiene en el artículo 16 de la Ley Federal de Entidades Paraestatales, que dicta que cuando un organismo descentralizado deje de cumplir sus fines u objeto o su funcionamiento sea inconveniente, la Secretaría de Hacienda propondrá al Ejecutivo la disolución, liquidación o extinción del mismo. Según su interpretación, él puede organizar y desorganizar cuantos organismos le vengan en gana. Así comienza diciéndolo en su decreto y está equivocado, porque esos organismos se crean por ley del Congreso y él sólo debe ver por su buen funcionamiento.
En el artículo anterior, el 15, se habla de leyes o decretos del Legislativo y del Ejecutivo. El segundo sólo puede expedir reglamentos, no leyes. Y en el artículo 90 constitucional se señala con toda claridad que la administración pública federal será centralizada y paraestatal conforme a la ley orgánica que expida el Congreso, el cual distribuirá los negocios del orden administrativo que estarán a cargo de las secretarías de Estado y definirá las bases para la creación de las entidades paraestatales y la intervención del Ejecutivo en su operación (y en su extinción). La fracción primera del 89, que determina las facultades del Ejecutivo, establece la de “promulgar y ejecutar las leyes que expida el Congreso de la Unión, proveyendo en la esfera administrativa (¡ojo!) a su exacta observancia”.
Hay que tener presente, además, lo que dicta la fracción X del artículo 73 que establece las facultades del Congreso: “Para legislar en toda la República sobre hidrocarburos, minería, sustancias químicas, explosivos, pirotecnia, industria cinematográfica, comercio, juegos con apuestas y sorteos, intermediación y servicios financieros, energía eléctrica y nuclear y para expedir las leyes del trabajo reglamentarias del artículo 123”. El presidente, y él debería saberlo, con los organismos descentralizados y, en particular, con los que se denominan paraestatales, no puede hacer lo que se le antoje sin antes iniciar una ley ante el Congreso que se lo permita. Le pareció que no valía la pena y pisoteó la Constitución y sus leyes.
En su decreto, cita varios artículos constitucionales y legales que viola flagrantemente. En cualquier caso resultaría paradójico, pero no en el suyo. Por supuesto, menciona el artículo cuarto transitorio de la Ley del Servicio Público de Energía Eléctrica (reformado en diciembre de 1989), en el cual se estipula que las compañías concesionadas antes a privados entrarán en disolución y liquidación y el Ejecutivo federal dispondrá la constitución de un organismo descentralizado con personalidad jurídica y patrimonio propios para prestar el servicio. Ese organismo era, desde el periodo de Salinas, Luz y Fuerza del Centro. Claro que fue creado por decreto presidencial, pero con apoyo en una ley. No es verdad que de esa manera, por decreto, un presidente pueda crear o desaparecer organismos.
Para hacerlo, en cualquier caso y visto lo dispuesto por los artículos constitucionales que hemos citado, Calderón debió haber solicitado del Congreso la reforma de ese artículo o de cualquier otro de la mencionada Ley del Servicio Público de Energía Eléctrica que le permitiera disolver, liquidar o extinguir Luz y Fuerza del Centro. No sé de dónde sacó el senador Beltrones que el decreto está apegado a derecho. O no sabe derecho (cosa que es cierta, de cualquier forma) o nos está ocultando alguna trama inconfesable (algo a lo que también nos tiene muy acostumbrados).
Que los presidentes panistas hayan gobernado este país violando la Constitución y sus leyes no debería extrañarnos. Y menos aún la alcahuetería desvergonzada de los priístas. Estos no le perdonarán al SME haber sido el único sindicato independiente y de verdad combativo que sobrevivió, desde su fundación en 1914, al autoritarismo priísta. Al senador Labastida, que siendo secretario de Energía nunca supo qué hacer con LFC, le parece que la paraestatal era un lastre que debió haber sido liquidada desde mucho antes y, entre los priístas, es el que lleva la voz cantante y está en todo con los panistas. Ahora veremos con qué batea de babas nos salen esos priístas en sus componendas con el PAN.
Todos dan por decidido el asunto. Se equivocan por partida doble: la ciudadanía todavía tiene voz que hacer oír como el pasado jueves por la tarde y, además, hay violaciones a nuestro orden constitucional y jurídico tan burdas y desvergonzadas que no se pueden dejar pasar si queremos vivir en un estado de derecho.

martes, septiembre 08, 2009

Resistencia democrática

El Frente Nacional contra el Golpe de Estado de Honduras celebra su primera Asamblea Nacional/ Acuerdan una organización democrática, participativa e incluyente, con una dirección colectiva y representativa de todos los grupos y regiones del país/ Continuará el paro magisterial/ Zelaya advierte que el Golpe en Honduras es una estrategia reaccionaria que podría repetirse en otros países/ Empresarios golpistas declaran que defenderán sus intereses económicos a costa de lo que sea.
Juan Barahona, líder del Frente Nacional contra el Golpe de Estado, dio a conocer los acuerdos a los que se llegó en la primera Asamblea Nacional del organismo.


TEGUCIGALPA, Honduras, 6 de septiembre (PL) El Frente Nacional contra el Golpe de Estado acordó hoy fortalecer sus estructuras hasta el nivel de barrios y aldeas para incrementar sus acciones por recuperar el orden constitucional. La decisión fue adoptada en la primera asamblea nacional de esa alianza de fuerzas populares y partidos progresistas, creada pocas horas después de la asonada castrense del 28 de junio pasado. Los delegados ratificaron sus demandas de restitución del orden constitucional y del presidente Manuel Zelaya, y la convocatoria a una asamblea nacional constituyente “popular, participativa, incluyente y democrática”. Confirmaron también el desconocimiento activo del proceso electoral del 29 de noviembre próximo, si es organizado por el régimen que asumió tras la interrupción del Estado de Derecho. El coordinador general del Frente, Juan Barahona, informó que a la cita acudieron delegaciones de los 18 departamentos del país, lo cual le dio un carácter altamente representativo. Tras los debates de unas tres horas, los centenares de delegados aprobaron 14 acuerdos, entre ellos los lineamientos generales de la organización y acciones antigolpistas a nivel nacional para la semana próxima. En uno de los documentos aprobados, el Frente se define como “una organización de carácter unitario, democrático, diverso, participativo y transformador”. Está estructurado a nivel nacional, con amplia representación de la hondureñidad y busca defender sus derechos en forma pacífica y activa, su dirección es horizontal y su accionar colectivo, añade. Nosotros no queremos caudillos, sino una organización democrática, con una dirección horizontal, dijo el diputado suplente Tomás Andino, del Partido Unificación Democrática, quién expuso las propuestas de estructura del Frente. Aseguró que más que cargos habrá funciones, lo cual permitirá una mayor participación de dirigentes y facilidades para sustituir a quienes no cumplan con eficiencia sus responsabilidades. Los delegados decidieron mantener la dirección colegiada del Frente, a la cual se le sumarán dos representantes por cada departamento y designar enlaces con las regiones del país. En un período de tres meses decidieron dar prioridad a la organización y consolidación de todas las estructuras del Frente a nivel nacional.Por otro lado, la Federación de Organizaciones Magisteriales de Honduras (FOMH) ratificó hoy que continuará la resistencia pacífica contra el gobierno de facto y en demanda de la restitución del orden constitucional. Los colegios que integran la organización confirmaron que mañana y el martes mantendrán el paro para acudir a las movilizaciones convocadas por el Frente Nacional contra el Golpe de Estado. Precisaron que los miércoles, jueves y viernes retornarán a las aulas, dentro de una estrategia de lucha que no provoque la pérdida del curso escolar.El gobierno de facto, por su parte, y ante las movilizaciones magisteriales, extendió el año escolar hasta el 19 de diciembre próximo, con el fin de recuperar el tiempo en que los maestros paralizan labores cada semana en apoyo al depuesto presidente Manuel Zelaya. Asimismo, en entrevista publicada el día de hoy en Buenos Aires, el presidente Manuel Zelaya alertó sobre la reactivación en las Américas de grupos reaccionarios que creen poder detener a los movimientos sociales y los cambios progresistas con un golpe de Estado. “Estamos en una nueva época y éste no es un golpe fundamentado en una ideología, sino el intento desesperado de un grupo de poder que solamente quiere recuperar sus beneficios”, señaló. En una entrevista exclusiva que publica hoy el Diario Página 12, Zelaya reiteró que nunca renunciará a su aspiración de volver al país a recuperar la misión que le fue encomendada “por cuatro años, ni un día más ni un día menos”. Al respecto aseguró que las presiones sobre quienes usurparon el poder continuarán y señaló que se requiere de un bloqueo internacional, político y económico total, así como aumentar la presión de la resistencia en Honduras. Al mismo tiempo estamos impulsando métodos alternativos, dijo.Explicó que se trata de estrategias de resistencia efectivas con el fin de desalojar a los usurpadores del poder. “Pueden ser estrategias políticas, sociales, una forma de trabajo del pueblo, el boicot al sistema del Estado. En otras palabras, acciones contundentes que van a hacer que los usurpadores se vayan por las buenas o por las buenas”, sentenció.Por su lado, empresarios de derecha, que apoyan el golpe, declararon estar dispuestos a apretarse el cinturón ante las dificultades que vislumbran por el recorte de la ayuda estadounidense.Amílcar Bulnes, presidente del Consejo de la Empresa Privada (Cohep), la patronal que aglutina a 62 gremios, afirmó el domingo que ante las perspectivas adversas, ``la única forma de salir bien librados es con nuestros propios recursos y defendiendo nuestros propios intereses’’. ``El retiro de la asistencia norteamericana es un mensaje claro que en política no hay amigos ni enemigos permanentes... el que ayer fue amigo, en estos momentos no nos trata como amigos. Por lo tanto, los hondureños debemos ser amigos y hermanos de nosotros mismos’’, añadió.