lunes, septiembre 22, 2008
Hora de fantasmas
Cuando alguien pierde un brazo o una pierna tiene, por mucho tiempo, la sensación del miembro perdido. Parece que todavía está ahí.
Este síndrome peculiar describe bien nuestra condición política. Hace ya tiempo que el monarca sexenal que teníamos pasó a la historia. Dejó por completo de existir. Pero se sigue actuando como si aún estuviera ahí. Se trata a las ridículas prótesis que se instalaron en su lugar como si fueran lo que ya no está.
Otra analogía puede emplearse en relación con el PRI. Si se corta de tajo la cabeza de una gallina en movimiento, el cuerpo sigue caminando alocadamente, como si nada hubiera pasado, hasta que cae inerte. Así le ocurrió al partido. Esa estructura política asombrosa que lograba llegar hasta el último rincón de la sociedad con sus mecanismos mafiosos se basaba en un estricto verticalismo: estaba literalmente colgada del presidente. Partido y gobierno operaban como si fueran una sola entidad, subordinados por completo a la voluntad presidencial. Cuando la cabeza fue bruscamente amputada, los innumerables cuerpos del partido, antes unificados por la voz de mando, corrieron desconcertados en todas direcciones… pero sin sentido alguno, como los cuerpos de gallinas descabezadas.
Este espectáculo aberrante y perturbador persiste hasta hoy. El partido se ha convertido en franquicia de una marca sin dueño. Sus estructuras regionales y gremiales se cuelgan ahora de cabezas menores que intentan reproducir en sus pequeños feudos el comportamiento monárquico, pero carecen de la capacidad política y económica que se derivaba de la fusión del partido con el gobierno federal. Las alianzas y coaliciones que pueden concertar con éste los reyezuelos, cada uno por separado o todos en conjunto, son enteramente insuficientes para el ejercicio del poder monárquico o el democrático, entre otras cosas porque el gobierno federal mismo ha dejado de ser lo que era.
Felipe Calderón se mantiene en continua pose, consciente de que muchos todavía se la creen. Quiere aparentar que tiene efectivamente el poder presidencial, tal como antes existía. No sólo es que el puesto le quede grande, como los caricaturistas revelan hasta el cansancio. No sólo es su escandalosa debilidad política personal, derivada de su propia incompetencia y de la forma en que llegó a su posición actual. Es que el puesto que ocupa formalmente está diseñado, por la ley y la práctica, para una estructura que desapareció. Sólo la reforma del Estado que Fox no se atrevió a impulsar podría dar contenido real al puesto de presidente, en una república que dejó de ser monarquía y se convirtió en la arena de confrontación de innumerables poderes legítimos e ilegítimos, dentro y fuera de los aparatos del Estado.
Como Calderón intenta esconder su debilidad congénita bajo la alfombra de la policía y el ejército, repetiré una vez más la alegoría. “Las bayonetas sirven para muchas cosas”, dicen que dijo Napoleón, “menos para sentarse en ellas.” Con las armas puede causarse inmenso daño –oprimir, desgarrar el tejido social, provocar inmensa inseguridad, destruir la naturaleza y la cultura. Pero no se puede gobernar, como los estadunidenses han estado aprendiendo en Irak. La seguridad está siendo el Irak de Calderón. Por lo pronto, su supuesto combate al narcotráfico igualó ya la cifra de bajas de Estados Unidos en Irak.
En forma paradójica, Calderón deriva poder efectivo y alguna legitimidad de quienes lo cuestionan continuamente. Por la medida en que la oposición política se muestra obsesionada con sus acciones y omisiones y no parece tener más ocupación que criticarlo y desafiarlo, lo sostiene. En un juego perverso y contraproductivo, la permanente crítica a la desastrosa gestión gubernamental crea la impresión de que la administración calderonista está realmente gobernando el país, aunque sea mal… y así la apoya.
Aunque una parte de la población ha caído también en la ilusión de estas formas, un número creciente de personas se da cuenta de la situación real. La maltrecha credibilidad de todas las instituciones se desvanece cada día. Las luchas intestinas en todos los partidos, que muestran claramente su carácter antidemocrático, completan un escenario delicado, en el que se acelera la descomposición de las clases políticas y los dispositivos institucionales. En manos de los medios, la actividad política se convierte cada vez más en juego de ilusiones en el que caben sin dificultad los fantasmas.
La realidad, sin embargo, es terca. Vuelve siempre por sus fueros. Nos impulsa a la democracia que estamos construyendo desde abajo. Por la medida en que las clases políticas persisten en negar ciegamente este empeño, se vuelven cada vez más irrelevantes. Peligrosamente irrelevantes.
¿Golpe de Estado, terrorismo o guerra?
Es un grave error, que únicamente contribuye a la zozobra social y la confusión política, insinuar que actualmente estaríamos ante un inminente golpe de Estado. Un golpe de Estado, o coup d’État en francés, ocurre cuando un grupo de poder dentro del mismo Estado toma control del aparato estatal por medio de una acción súbita, estratégica e ilegal. La fórmula más común es cuando una parte de las fuerzas militares depone a un presidente civil, instalando una junta militar o una dictadura unipersonal tal como ocurrió en Chile en 1973, en Argentina en 1976 o en Bolivia en 1980. También existen los llamados “autogolpes” cuando el mismo jefe de Estado actúa al margen de la ley para eliminar otras ramas del Estado. Un ejemplo clásico es el de Alberto Fujimori al disolver el Congreso peruano en 1992.
En México sólo estaríamos frente a un posible golpe de Estado si los generales de las fuerzas armadas o algún grupo de secretarios del gabinete de Felipe Calderón estuvieran fraguando un plan para echar el presidente de Los Pinos. La creciente ola de violencia impulsada por el narcotráfico sin duda alguna representa un ataque a la autoridad del Estado y una afrenta a las instituciones del país, pero hasta el momento ello no ha tomado tintes de golpismo. El crimen organizado no busca gobernar a todos lo mexicanos sino corromper, intimidar y manipular a los gobernantes para que los capos puedan manejar sus jugosos negocios con libertad. Los recientes actos de violencia tanto en Morelia como en el estado de México no buscan derrocar a Calderón, sino intimidarlo o, lo que parece más probable, obligarlo a atacar a los rivales de otra banda de narcotraficantes. No se trata, en lo absoluto, de minimizar la importancia y la gravedad del cobarde asesinato de civiles inocentes, sino de entender la complejidad de la situación política actual para poder actuar de manera inteligente y consecuente.
Sobra decir que la acusación de “golpista” a López Obrador es aún más absurda e irresponsable. El político tabasqueño no controla ninguna parte del Estado ni cuenta con las armas o los medios para derrocar al gobierno de Calderón. Si bien su movimiento ha sido crítico del gobierno federal, también ha demostrado ser totalmente pacífico. El “grito de los libres” en el Zócalo se llevó acabo en total paz y tranquilidad.
En consecuencia, resultan doblemente lamentables afirmaciones como las realizadas por el periodista Ricardo Alemán en su artículo “El golpe toca la puerta”: “El golpe terrorista detonado en la capital michoacana pudo venir lo mismo de bandas criminales del narcotráfico y del crimen organizado, que de grupos radicales de tendencia político-guerrillera… gestados al amparo de quienes lo mismo promueven la polarización y el odio sociales, la pelea entre hermanos, que impulsan la idea de reventar al gobierno de Felipe Calderón Hinojosa y “mandan al diablo” a las instituciones” (El Universal, 17/09/08).
Del mismo modo habría que tener sumo cuidado con la utilización de la palabra “terrorismo”. Estrictamente hablando, un acto de terrorismo lo constituye la utilización de la violencia con el fin de crear un miedo generalizado en la población y así presionar a las autoridades a tomar alguna determinación. Sin embargo, en el actual contexto mundial, la simple utilización del término inmediatamente se vincula con la “guerra contra el terrorismo” emprendida por el gobierno estadunidense con la terrible carga ideológica, política y militar que ello implica. No es gratuito que el embajador de Estados Unidos en México, Tony Garza, hubiera sido una de las primeras personas en utilizar la palabra para definir los acontecimientos de Morelia.
El problema con el abuso de este término es que de nuevo les atribuimos falsamente causas y propósitos ideológicos a simples y llanos narcotraficantes. Los narcotraficantes son principalmente empresarios con objetivos de lucro, no políticos con objetivos de gobierno. La solución entonces debiera ser enfocarnos a golpear las finanzas de estos empresarios violentos, como bien lo ha señalado Javier González Garza (“Estado debilitado”, Reforma, 20/09/08).
Ahora bien, el combate al narcotráfico y al crimen organizado tampoco es una “guerra”. Una guerra implica un conflicto limitado en tiempo entre fuerzas militares organizadas que controlan territorios claramente distinguibles. Pero la lucha contra el narcotráfico nunca tendrá un claro principio o fin, sino que es un proceso constante de conflictividad. Asimismo, la violencia del crimen organizado es dispersa y descentralizada, no organizada en una fuerza militar coordinada. Finalmente, el conflicto actual no es entre dos unidades territoriales, sino dentro de un solo territorio donde es sumamente difícil distinguir entre los adversarios y los aliados.
Por lo tanto, las estrategias típicas de una guerra como el despliegue militar, las bravuconadas publicitarias y la suspensión de las garantías fundamentales nunca serán las más adecuadas. Al contrario, la inteligencia criminal, la actuación cuidadosa y de bajo perfil de las fuerzas del orden, así como el estricto respeto por los derechos humanos deberían ser los ejes rectores de una estrategia inteligente y audaz para neutralizar el poder e influencia del crimen organizado.
Álvaro Uribe y la operación email
Hace un par de semanas, en otra acción de propaganda negra y terrorismo mediático combinada con actividades de espionaje en territorio extranjero, el presidente colombiano Álvaro Uribe y sus patrocinadores en Washington fraguaron una nueva maniobra diversionista. Ahora tocó el turno a Chile.
Mediante la siembra de información falsa –un supuesto correo electrónico de un grupo de estudiantes mexicanos denominado Flores Magón, al comandante Raúl Reyes, asesinado en la operación quirúrgica en el Sucumbíos ecuatoriano el primero de marzo de 2008–, el nuevo montaje propagandístico, que contó con la colaboración de los diarios chilenos La Tercera y El Mercurio, intentó establecer presuntos vínculos entre las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y “extremistas” trasandinos. Entre ellos, el pueblo mapuche, miembros del Partido Comunista local y un periodista de La Moneda, Hugo Guzmán.
Con tal fin, los servicios de inteligencia de Estados Unidos y Colombia instrumentalizaron a tres connotados personeros de la ultraderecha chilena: el empresario y candidato presidencial de Renovación Nacional (RN), Sebastián Piñera –quien amasó su fortuna durante la dictadura militar y hoy es dueño de Lan Chile y Canal 11 Chilevisión–, y los senadores Alberto Espina y Andrés Allamand, anticomunistas cerriles ligados a círculos pinochetistas. El objetivo fue el mismo que se ha venido repitiendo desde que el tándem Bush-Uribe dio inicio a la segunda fase del Plan Colombia, en el marco de la “guerra al terrorismo”: regionalizar el conflicto interno colombiano para militarizar la región andina. Pero la presidenta chilena Michelle Bachelet los frenó en seco.
Ahora se sabe que la llamada operación email se fraguó en julio pasado durante un mediático viaje de Piñera, Espina y Allamand a Colombia. Entonces, los dirigentes de RN sostuvieron conversaciones privadas con Álvaro Uribe, el ministro de Defensa, Juan Manuel Santos, el jefe del Ejército Freddy Padilla y oficiales de la inteligencia y la policía colombiana. Incluso, participaron en una reunión del Consejo de Seguridad de Colombia.
Según despachos de prensa que circulan en Santiago, en esa ocasión el ministro Santos entregó a los viajeros presuntas pruebas contenidas en la computadora portátil de Raúl Reyes, cuya credibilidad fueron minimizadas en su oportunidad por la Interpol y el secretario general de la Organización de Estados Americanos, Miguel Insunza. Lo grave del caso es que en una acción desesperada, dirigida a desviar la atención de los asuntos internos –involucrado como está en el juicio de la llamada narcoparapolítica que sigue la Corte Suprema de su país–, Uribe realizó un acto impropio e inamistoso con su homóloga Bachelet, y estuvo a punto de provocar un nuevo conflicto diplomático entre la Casa de Nariño y La Moneda, al filtrar a los líderes de la derecha opositora “información de inteligencia” que ya había sido desechada por el ministro del Interior chileno, Edmundo Pérez Yoma, y la Agencia Nacional de Inteligencia (ANI).
Durante un viaje a Bogotá, el 14 de mayo, el titular de la ANI Gustavo Villalobos había recibido un dossier de 50 páginas con correos electrónicos impresos que, según el régimen uribista, establecían los “nexos” de las FARC con “terroristas” chilenos, entre ellos un colaborador cercano de Michelle Bachelet. No obstante, analizados sus contenidos, la ANI concluyó que los correos electrónicos no acreditaban delito alguno y que la relación histórica de Hugo Guzmán –“el hombre de La Moneda”– con grupos de apoyo a las FARC, era de “índole periodística”. En ese contexto, de manera benévola, el ministro Pérez Yoma acusó a la tríada aliancista de ser “víctimas” de una operación de inteligencia “de una facción del Ejecutivo colombiano”, que busca internacionalizar el conflicto interno haciendo aparecer a las FARC como un “problema” de toda América del Sur.
Desde 2002, tras los atentados terroristas contra las torres gemelas de Nueva York, la “estrategia de tensión” del dúo Bush-Uribe ha intentado convencer al resto de los países de América Latina que las FARC son un grupo terrorista y no beligerante. Pero salvo México, donde Felipe Calderón ha sido cómplice de Uribe y Washington –al menos por omisión– en la maquinación que señala a los cuatro estudiantes mexicanos asesinados en el Sucumbíos, y a la sobreviviente Lucía Moret como miembros de una narcoguerrilla vinculada a las FARC, nadie les ha seguido el juego.
Las razones del financista Piñera y el sheriff Espina para conspirar con los dueños de diarios locales y actuar como colaboracionistas y coadyuvantes de una operación de inteligencia de un Estado extranjero, son comprensibles. Al imitar el “estilo Uribe” fabricando enemigos internos y guerrilleros en La Moneda y Araucanía chilena, para golpear y hostigar a la presidenta Bachelet, buscaban posicionarse mejor con vistas a los comicios presidenciales de 2009. Sólo que la tortilla se les dio vuelta, ya que desde filas gubernamentales se les ha exigido “transparentar” sus vínculos con los círculos de inteligencia de otros países.
No obstante, quien pagó los platos rotos con la cacería de brujas, fue Hugo Guzmán. Periodista de larga trayectoria en México y Chile (colaborador, entre otros, de Canal 11 de Televisión, La Jornada, Reforma, La Tercera y La Nación), Guzmán se desempeñaba como jefe de un departamento en la Secretaría de Comunicación de La Moneda. En un gesto de dignidad, Guzmán dijo que renunció porque no quería “ser pretexto para que golpeen a la presidenta Michelle Bachelet”. A la vez, denunció la falta de profesionalismo de los periodistas chilenos que participaron en la campaña de guerra sucia mediática.
Mientras tanto, en Bruselas, Álvaro Uribe era acusado de crímenes de lesa humanidad, ya que bajo sus dos mandatos se han producido ejecuciones extrajudiciales, torturas, desapariciones forzosas y otros delitos propios del terrorismo de Estado.
El rescate de bancos en EU costará1.5 veces más que la invasión a Irak
Las políticas de subsidios generalizados a la producción de biocombustibles en Europa y Estados Unidos refuerzan la presión alcista en los mercados agrícolas María Luisa Severiano
La “volatilidad” en los precios de los alimentos que se observa desde hace un par de años sumó a cuando menos 75 millones de personas al ejército de hambrientos en el planeta durante 2007 y se espera un monto similar en 2008 (datos de la FAO), para llevar el total por arriba de los mil millones. Nadie ha metido la mano para detener la escalada ni la especulación, mucho menos para contener los dramáticos efectos sociales. “Son las reglas del mercado”, argumentan los “líderes” mundiales, y “así es el juego”.
La “volatilidad” financiera (léase especulación) hizo crisis en el voraz sistema bancario estadunidense, y sus otrora poderosas instituciones (exceso tras exceso) han ido cayendo una tras otra, como castillo de naipes. Todos se movieron a la velocidad del rayo para intentar frenar el colapso. Costará alrededor de 700 mil millones de dólares en recursos públicos. “Son las reglas del mercado”, pero “nosotros somos las reglas del mercado”, argumentan los adoradores de la libre competencia, a la vez que acérrimos enemigos de la intervención estatal en asuntos privados.
De acuerdo con la FAO, las naciones más afectadas por la “volatilidad” en los precios de los alimentos “necesitarán 30 mil millones de dólares para garantizar su seguridad alimentaria y reactivar sistemas agrícolas que han sido descuidados durante mucho tiempo”. No sólo eso: “los elevados precios alimentarios invirtieron la tendencia positiva de alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio de reducir a la mitad la proporción de personas hambrientas para 2015; el hambre aumentó, mientras el mundo se hacía cada vez más rico y producía más alimentos que nunca en la última década; se necesitan con urgencia inversiones con amplia base y a gran escala para hacer frente de forma sostenible a los problemas crecientes de inseguridad alimentaria”.
Los 700 mil millones de dólares que, del erario y por decisión del gobierno de Bush (fiel creyente del libre mercado), se destinarán al “rescate” bancario en el vecino del norte representan casi 1.5 veces más de lo que hasta ahora han pagado los estadunidenses por la invasión a Irak (el negocio privado del texano y sus amigos), y equivalen a 5 por ciento del producto interno bruto del “motor del mundo” (como comparación, el Fobaproa a los mexicanos les costó, cuesta y costará un 20 por ciento del PIB). La Casa Blanca y el privilegiado mundillo financiero creen que con esa inyección de dinero público la amenaza de una nueva gran depresión, cosecha 1929, se alejará y la banca privada se mantendrá como ícono de la “libertad de empresa”, el “antiestatismo” y el “libre mercado”.
La Cepal advierte sobre la urgencia de atenuar la volatilidad (léase especulación) en los mercados de alimentos, dados sus efectos perversos sobre la distribución del ingreso (vía presiones inflacionarias) y sobre los costos, a la vez que subraya que los factores que afectaron los precios de los productos básicos “se encontraban más conectados con el comportamiento de los mercados financieros que con los equilibrios en los mercados de bienes. En particular, hay una significativa demanda por productos básicos como reserva de valor y por instrumentos financieros vinculados a sus precios, especialmente en la coyuntura actual, caracterizada por la elevada y persistente volatilidad de los precios de los activos financieros”.
También que “la elevada volatilidad en el precio de las materias primas, particularmente de los alimentos, es un fenómeno de escala global que responde a una combinación de factores. Algunos de ellos son de naturaleza estructural: el aumento de la población y del ingreso, a la que está asociada una creciente demanda de alimentos; la rápida industrialización asiática, que estimula la demanda de materias primas y energía, y las políticas de subsidios generalizados a la producción de biocombustibles en Europa y Estados Unidos, que refuerzan la presión alcista en los mercados agrícolas. Otros son de naturaleza más especulativa, como la crisis hipotecaria y financiera en Estados Unidos y la influencia de los fondos de cobertura orientados crecientemente hacia el mercado de productos básicos. Si bien la reciente caída del precio de algunas materias primas refleja el importante papel que los movimientos especulativos han tenido sobre la volatilidad en dichos mercados, el peso relativo de los factores estructurales y especulativos en el movimiento de precios no está aún claramente definido”.
El dinero público que el gobierno de Bush (“cambié de parecer”, dice el texano) destina al “rescate” de la voraz banca privada estadunidense resulta 23 tantos por arriba con respecto a las urgencias financieras de las naciones más afectadas por la “volatilidad” en los precios de los alimentos (30 mil millones de dólares) para garantizar su seguridad alimentaria y reactivar sus sistemas agrícolas. De los 75 millones que en 2007 se sumaron al ejército de hambrientos, 6 millones sobreviven en América Latina, 28 millones en Africa y 41 millones en la región Asia-Pacífico.
Pero Estados Unidos tiene prioridades (“nuestro sistema de libre empresa se basa en la convicción de que el gobierno federal debe intervenir en el mercado sólo cuando es necesario”, se justifica el “socialista” Bush): la democracia de, por y para los grandes empresarios (errores y excesos privados se pagan con dinero público y se socializan las pérdidas), y después garantizar, allende sus fronteras, el modelo económico abierto, de libre mercado, en el que, se supone, cada quien se rasca como puede, goza de los aciertos y “paga” por los traspiés, según su propia filosofía de dientes para afuera. El problema es que esas prioridades las han hecho propias los “gobiernos afines”, que del “rescate” privado han hecho política pública.
Como siempre, la pregunta queda en el aire: ¿dónde estaba la autoridad financiera de Estados Unidos encargada, por ley, de regular y supervisar a la banca? En vía de mientras, el hambre crece y el dinero de los contribuyentes consolida fortunas privadas.
Las rebanadas del pastel
Si de negocios privados con recursos públicos se trata, allí están Roberto Hernández y socios en Banamex, quienes por cortesía gubernamental no pagaron 3 mil 500 millones de dólares en impuestos, algo así como la mitad de una refinería de buen tamaño y capacidad. Si en realidad van tras Francisco Gil Díaz, ex secretario de Hacienda de Fox y artífice de la evasión “legal” de los ex accionistas del banco mencionado (hoy propiedad de Citigroup), entonces súmenle gracias como Isosa, los fideicomisos en aduanas, los pagarés Fobaproa, por citar algunas, y la fiesta será en grande. Y si alguien sabe del asunto es Agustín Carstens, subsecretario de Hacienda en aquellos tiempos.
Bush: el último negocio
El pasado fin de semana el presidente estadunidense, George W. Bush, envió al Congreso una propuesta de “rescate” del sector financiero por 700 mil millones de dólares, adicionales a los 285 mil millones destinados por la Reserva Federal para el saneamiento de las empresas hipotecarias Fannie Mae y Freddie Mac. El dinero solicitado serviría para la adquisición discrecional y sin control, por parte del Departamento del Tesoro, de “activos dañados”, “deudas malas” y carteras vencidas, especialmente en el sector inmobiliario. Para expresarlo en términos llanos e inmediatos, la iniciativa de Bush consiste en que el Estado adquiera deudas privadas y las reparta entre el conjunto de la población en general, lo que representaría un quebranto per cápita de 2 mil dólares.
El descaro de esta solicitud ha sacudido a la clase política de Washington, ya que resulta evidente que, al amparo del “rescate” propuesto, desaparecerían cientos de miles de millones de dinero público en un pozo sin fondo de corrupción, favoritismos y complicidades, tal y como ocurrió hace una década en México, cuando la administración zedillista instrumentó el salvamento de la banca privada con cargo a los causantes en general. Para colmo, existe el precedente de la forma inescrupulosa en la que la Casa Blanca ha manejado las sumas multimillonarias destinadas a la guerra contra Irak, buena parte de las cuales han ido a parar a contratos dudosos o inexistentes en beneficio de corporaciones del primer círculo presidencial, particularmente Halliburton, de la que fue director general el vicepresidente Dick Cheney. En tales circunstancias, sobresalen las reacciones de rechazo a la iniciativa por parte del candidato presidencial demócrata, Barack Obama, y hasta del republicano, John McCain, urgido de distanciarse de las corruptelas, ineficiencias y torpezas del gobierno actual, encabezado por su correligionario.
Un tercer elemento que explicaría las reservas generadas por el plan comentado es la arrogancia y el despotismo con que fue presentado –sin una sola justificación, sin un programa, sin criterios para la aplicación de los fondos– en lo que constituye la expresión de una presidencia acostumbrada, desde septiembre de 2001, a actuar sin contrapesos, a atropellar los derechos básicos y a que el Legislativo y el Judicial le otorguen toda suerte de “poderes especiales” con el pretexto de “combatir el terrorismo”. Por lo demás, en los términos en que está planteada, la iniciativa de Bush permitiría a los grandes capitales salir indemnes de las consecuencias desastrosas de su propia voracidad, pero no ayudaría en nada a los ciudadanos que han perdido sus viviendas o que están a punto de perderlas, en el contexto de la crisis inmobiliaria que sacude al país vecino. En este aspecto, el “rescate” propuesto por la Casa Blanca también se parece a la operación Fobaproa-Ipab que diseñaron y aprobaron priístas y panistas en nuestro país.
Más allá de consideraciones éticas –que nunca han sido el fuerte del actual gobierno estadunidense–, electorales, políticas y sociales, es claro que, de aprobarse el “rescate” propuesto por el todavía presidente de Estados Unidos, el gasto público sufriría una reorientación radical para favorecer a los accionistas y ejecutivos de las grandes firmas financieras, se paralizarían incontables programas sociales y de creación de infraestructura y se multiplicarían, en consecuencia, los elementos recesivos para una economía de por sí afectada por la crisis hipotecaria y por los altos precios de los combustibles. Por ello, esta propuesta de saqueo del erario estadunidense dista mucho de tener asegurada su aprobación legislativa.
En la medida en que una agudización de los problemas de la economía estadunidense tendrían repercusiones graves e indeseables en el resto del mundo y, particularmente, en nuestro país –por más que las más altas autoridades mexicanas se empeñen en minimizar de manera irresponsable la preocupante coyuntura–, cabe esperar que el sentido común prevalezca y que las acciones para reorganizar el sector financiero estadunidense, sin duda necesarias, resulten muy distintas a la propuesta que la Casa Blanca envió al Capitolio el sábado pasado y que parece, a la luz del historial de apropiación privada de dineros públicos que caracteriza a la actual administración, la tentativa de hacer un último gran negocio por la mafia empresarial que rodea al actual presidente.
Columna Asimetrias. Periodistas
A Andrés de la Garza, quien, liberado ya de las ataduras terrenales, nos deja un legado aúreo: su insaciable curiosidad.
I
Los periodistas San Juana Martínez, Martín Serrano y Miguel Ángel Granados Chapa son víctimas de la execrable práctica de la censura en la siniestra --por perversa-- faz de la represalia vengativa/punitiva de la ley, la cultura y los fines del poder.
Ésto último --la cultura de la punición censuradora como fines del poder-- acusa dramatismo en el caso de la revista Forum, castigada por la Presidencia de la República porque sus contenidos responden al interés de la sociedad y no del poder.
Empero, al colega Granados Chapa, contradictoriamente, menciónasele como recipiendario prospectivo de una presea muy preciada, la Belisario Domínguez, que otorga el Senado para mantener la tea de la libertad constitucional de expresión.
Don Miguel Ángel --prestigiadísimo periodista, por agudo e íntegro-- ha hecho del ensayo político de coyuntura una referencia de gran alcance, es perseguido por haber prologado un libro de denucnai, de oro autor, de un político hidalguernse.
A doña San Juana los poderes del oscurantismo que son y están, fácticos por antonomasia y practicantes de la doble moral de la religión (católica) organizada como medio de control social, le impide materialmente vender sus libros más recientes.
Al colega Serrano, director de Diario Tribuna, de Xalapa, Ver., se le persigue recursivamente desde los cenáculos del poder que emblematiza el gobernador del estado, Fidel Herrera Beltrán, notorio también por su pulsión patológica por la simulación.
Los libros de doña San Juana, cuya celebridad reside en un sólido trabajo de pesquisa periodística que jode paciencias y alebresta avisperos --éstos, los de los pederastas de sotana, fariseos y gazmoños enfermizos-- son retirados de librerías.
II
Y don Martín, apenas el 15 del mes que corre, fue encañonado por los sicarios del gobernador Herrera por haber desplegado una pancarta en una ventana de la oficina del periódico. La pancarta aludìa, respetuosamente, al mandatario.
Censurar la expresión pública --o privada incluso-- de sentires y pareceres es en México una de las definiciones de la incongruencia y la hipocresía del poder en un espectro amplio de modalidades, guisas, estilos, convencionalismos y vertientes.
Más allá de los ámbitos del poder y las ínsulas baratarias de la política, la censura es también, diríase sin hipérbole, embozos y apaños, una práctica social muy extendida. Es manifestación cultural. Idiosincrásica.
En ese contexto --que trasciende lo coyuntural y por tanto lo efímero-- se censura a periodistas, pero, a la vez, se les reconocen trayectorias profesionales y personales, aportes y legados al desarrollo social y político.
También se les reconoce en pocos casos sus aportaciones epicenas y específicas a la conformación legataria de postulados morales y éticos en materia del fin esencial del periodismo, asaz desvirtuado por un alarmante grueso de periodistas.
Antes de proseguir incúrrase aquí en algunas digresiones: la responsabilidad esencial del periodismo --la parte más dinamica de la difusión y ésta, a su vez, el componente más activo de la comunicación-- es la de educar con un objetivo estratégico.
Y esa meta estratégica es el de liberar al hombre de sì mismo --de sus prejuicios y supersticiones-- y de otros hombres, mediante el registro contextual de hechos y sucedidos y exégesis informadas de éstos, para encender así las conciencias.
III
Ésto nos lleva a otra digresión: el juego de espejos y cortinas de humo --la miga vera de la cultura de la simulación y la hipocresía institucional-- en el ejercicio abusivo del poder formal y fáctico para fines de control social.
Ese control social es expresión cultural, diríase estratégica, del poder --fueren cuales fueren las modalidades de éste-- y su racionalidad es la de la corrupción moral, ética y material e ideológica y política incluso y hasta metalegal.
Ello es distorión criminógena de los motivos filosóficos del poder. En ese contexto regístranse las expresiones de la cultura de la corrupción para acallar la tarea concientizadora de un periodismo entendido y ejercido como enser educante y liberador.
Por educadores y liberantes, los colegas Martínez, Serrano y Granados Chapa son sujetos de la perversión represiva del poder; ésta conforma el telón de fondo del reconocimiento --todavía propectivo-- a don Miguel Ángel con la presea del Senado.
¿Contradictorio e incongruente? En apariencia. Pero la contradicción tiene dialéctica propia, siendo ésta lo molecular mismo de lo contradictorio o la negación de la negación y los opuestos, alimento enriquecido de las incongruencias.
El poder reprime --literalmente encañona a periodistas para intimidarlos y, así, acallarlos si la censura falla--, pero ciertas rías (también en contradicción silógica) expían culpas, en pos de una paz de una conciencia inexistente. Tartufismo.
ffponte@gmail.com
Glosario:
Apaños: acciones y efecto de apañar.
Embozos: tapujos.
Faz: rosttro, cara, modalidad, aspecto, vertiente de algo.
Tartufismo: hipcresía.
Tea: antorcha.
1968: a 40 años de un año revolucionario
¡Aquí estamos!
· Exposición de fotografías y carteles del movimiento estudiantil de 1968
· Stencil y periódico murales
· Muestras gastronómicas
· Música y sonidos de la época
· Foros y debates
· Video proyecciones sobre el mayo francés, la primavera de Praga y el movimiento estudiantil y popular de 1968 en México.
Lugares:
Colegio de Ciencias y Humanidades plantel Sur (CCH-Sur - UNAM)
Lunes 22 de septiembre.
Universidad Autónoma de la Ciudad de México (UACM- Del Valle)
Miércoles 24 septiembre
Escuela Nacional de Trabajo Social (UNAM)
Jueves 26 de septiembre
Preparatoria 2 (UNAM)
Lunes 29 de septiembre
Facultad de Ingeniería (UNAM)
Miércoles 1° de octubre
1968-2008: A 40 AÑOS DE UN AÑO REVOLUCIONARIO
¡AQUÍ ESTAMOS!
MARCHA
TLATELOLCO AL ZÓCALO. 2 DE OCTUBRE, 16:00 HRS.
Desaparición de todos los grupos porriles
Por la liberación de todos los presos políticos del país. Abajo la aberrante sentencia contra Ignacio del valle
En defensa de la educación pública gratuita y popular; aumento al presupuesto de la educación y la matrícula, acceso irrestricto a la educación. Contra la reformas neoliberales a la educación.
No al cierre de las normales públicas y rurales. Abajo la Alianza por la Calidad en la Educación.
Castigo a los culpables de la masacre de Sucumbios. Por el regreso a salvo de Lucia Morett a casa.
No a la criminalización de la protesta social, basta de persecución política contra América del Valle y la Dra. Bertha Elena Muñoz
No a la Reforma Energética ni a las reformas neoliberales estructurales. Por la renacionalización sin pago de toda la industria energética y por el control obrero de la misma. En defensa de los recursos naturales. Rumbo al Paro nacional
Apoyo a la lucha del pueblo boliviano, por la derrota de la derecha golpista, fuera manos del imperialismo en Bolivia y América latina
Grupo de Acción Revolucionaria y Brigada Multidisciplinaria de Apoyo a las Comunidades de México: Estudiantes de la Preparatoria 2 y 6; Colegio de Ciencias y Humanidades Oriente y Sur; Facultad de Ingeniería, Derecho, Odontología, Medicina Veterinaria y Zootecnia, Filosofía y Letras, Economía; Escuela Nacional de Trabajo Social, Escuela Nacional de Artes Plásticas y FES Aragón de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM); Estudiantes del Plantel Del Valle y San Lorenzo Tezonco de la Universidad Autónoma de la Ciudad de México (UACM); Estudiantes de la Universidad Pedagógica Nacional (UPN), Estudiantes del Plantel 4 del Colegio de Bachilleres (CB).
Grupo de Acción Revolucionaria
http://www.
Para derrotar la alianza Calderón-Gordillo que anula los derechos laborales
¡Apoyemos el paro magisterial nacional de 48 horas!
El paro de labores del 23 y 24 de septiembre es convocado por la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), a iniciativa del magisterio morelense y de la Sección 9 del D. F., en el que confluiremos decenas de miles de trabajadores de la educación de todo el país que en las últimas semanas hemos realizado paros, marchas, plantones, cierres de oficinas y carreteras, con la exigencia común: "¡Abajo la "Alianza!" principalmente en Oaxaca, Michoacán, Guerrero, Distrito Federal, Chiapas, Quintana Roo, Zacatecas y Campeche.
A estas acciones se sumarán importantes contingentes de los estados en los que cada día crece la inconformidad, como Tlaxcala, Puebla, Baja California Norte y Sur, Chihuahua, Jalisco, Durango, Coahuila, Sinaloa, Guanajuato y Querétaro. De esta manera se extiende la disposición de lucha en la mayoría de los más de un millón de integrantes del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) que estamos dispuestos a echar abajo la anticonstitucional alianza Calderón-Gordillo, hacer cumplir nuestros derechos laborales, abrogar la criminal Ley del ISSSTE, así como rescatar nuestro sindicato y la Educación Pública para ponerlos al servicio del Pueblo de México.
En esta lucha será decisiva la participación de la mayor cantidad posible de los casi 200 mil trabajadores de la educación del Distrito Federal que estamos agrupados en las secciones 9, 10 y 11 del SNTE ¡Es la hora de que el Distrito Federal se ponga en movimiento y dé un giro decisivo a esta lucha!
Llamamos a realizar asambleas en todas las escuelas para acordar la participación en el paro nacional de 48 horas (que puede darse a través de faltas colectivas); la colocación de mantas y carteles rechazando el ACE; la realización de mítines informativos y la asistencia a la marcha nacional que se realizará el 23 de septiembre, a las 10 de la mañana, del Ángel de la Independencia al Zócalo de la Ciudad de México.
Llamamos a la unidad del Pueblo de México en torno a la defensa de la Patria que está amenazada por el gobierno usurpador, que pretende despojarnos, no solamente de la Educación Pública, sino también del petróleo y PEMEX, así como de nuestros derechos laborales y sociales.
que son dos bastiones de la unidad de la nación!
Marcha en solidaridad con Atenco
Del Ángel de la independencia a los Pinos
Pronunciamiento universitario contra ataque porril
El siguiente texto es pronunciamiento elaborado por una amplia asamblea de estudiantes efectuada en la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM con motivo de los ataques porriles que sufrió la comunidad universitaria el pasado 12 de septiembre.
En defensa de la Universidad, contra los porros.
El pasado viernes 12 de septiembre, la comunidad universitaria fue víctima del hostigamiento porril. So pretexto de la "quema del burro", recorrieron impunemente el Campus y a su paso lesionaron con petardos, navajas, piedras, palos y botellas a estudiantes, trabajadores, vendedores y a todo aquel que a su camino encontraron. Ante lo cual, las autoridades universitarias, tanto de Rectoría como de la Facultad de Ingeniería, mostraron nuevamente su histórica complicidad con los grupos porriles, siendo indiferentes a las advertencias hechas por los estudiantes de dicha facultad (Vid. La jornada, "Correo Ilustrado", 12/09/08). Lamentablemente no es la primera vez que esto ocurre en la UNAM; actualmente, numerosos grupos porriles operan con total libertad (por ejemplo la OEU, FEN, GES, Porra Pi, Grupo 3 de marzo, etc., que actúan, al menos, en: CCH-Sur, Vallejo y Naucalpan; Prepa-1, 5, 6, 8 y 9; Facultad de Ingeniería y Facultad de Derecho. Muchos de ellos cobijados bajo el epíteto de "grupos de animación deportiva y promoción cultural", mismo que les permite recibir apoyo institucional de diversa índole); de forma cotidiana, la comunidad universitaria es presa de la violencia y hostigamiento sistemático ejercidos por dichos porros. No obstante, las autoridades, tanto de la Rectoría como de los planteles que los albergan, no actúan de manera eficiente para erradicarlos; por el contrario, algunas de éstas promueven y dirigen su accionar en función de los intereses en el poder, internos y externos. Estos hechos se inscriben en los acontecimientos violentos que permean al país, mismos que justifican y legitiman la militarización del territorio nacional por parte del Gobierno Federal, criminalizando los movimientos sociales, así como a toda manifestación divergente, para implementar políticas favorables a los intereses de esta minoría en el poder.
Por ende, la Asamblea General, realizada en la Facultad de Filosofía y Letras el 17 de septiembre de 2008, declara que:
1. Responsabilizamos de todo acto porril y de sus consecuencias a las autoridades de Rectoría.
2. Exigimos la destitución, expulsión y apertura de un proceso penal en contra de las autoridades que tengan nexos comprobables con grupos porriles y/o hayan encubierto actividades de los mismos.
3. Exigimos la expulsión de todo aquel que sea identificado como porro; así mismo, la apertura de procesos penales en su contra.
4. Exigimos que Rectoría haga públicas todas las investigaciones y evidencias (fotos, videos, informes, declaraciones, etc.) que tiene en su poder sobre los grupos porriles y sus actos.
5. Repudiamos la criminalización por parte de Rectoría de los movimientos políticos y sociales, especialmente los estudiantiles, lo cual es acorde con las políticas coercitivas a nivel nacional, como puede verse en el cartel informativo ante los recientes ataques porriles, publicado por Rectoría el 17 de septiembre, en el que equiparan los movimientos políticos-sociales con "las acciones violentas y de porrismo":
4-La Universidad Nacional ha sido víctima de diferentes actos violentos y de intromisión, que han afectado la normalidad de su vida académica. Este es el caso del bloqueo de sus vialidades internas por el grupo autodenominado «en defensa de los caídos de Atenco», del 25 al 27 de agosto; y del uso indebido de las instalaciones universitarias por varias decenas de «campesinos ecologistas» y más de un millar de profesores, los días 31 de agosto y 10 de septiembre, respectivamente. Otros grupos de porros, a lo largo de este año, también han agredido diferentes planteles del CCH y de la Escuela Nacional Preparatoria.
El carácter público y nacional de la Universidad le impide cerrar los ojos y dar la espalda a la problemática social y política no sólo del país, sino de América Latina y, por ende, a los movimientos sociales que buscan solucionarla. Por ello reiteramos nuestra solidaridad irrevocable e incondicional con los mismos.
6. Rechazamos categóricamente el implemento de medidas internas tales como: el aumento del personal en el cuerpo de seguridad (Auxilio UNAM), la credencialización, la instalación de cámaras de seguridad, la revisión de mochilas, etc.; y externas como: la vigilancia a cargo de las fuerzas de seguridad pública, ya del Distrito Federal y el Estado de México, ya federales (Vid. La jornada 4/09/08). Recordemos que el Instituto Politécnico Nacional es custodiado por dichos cuerpos policiacos y los grupos porriles siguen existiendo.
7. Exhortamos, en virtud de lo anterior, a la unidad y organización de los estudiantes, académicos, administrativos y trabajadores para hacer frente a esta problemática; los ejemplos históricos demuestran que es esta la vía de solución.
Asambleas organizativas:
•Facultad de Filosofía y Letras- lunes 22 de septiembre a las 2pm en el aeropuerto.
•Todas las facultades afectadas- martes 23, 2pm en la F. de Economía, auditorio Ho Chi Minh
Todos a la marcha del 2 de octubre contra el olvido de la masacre estudiantil.
Ciudad Universitaria a 19 de septiembre de 2008
Humor
RETRATO HABLADO. Imagen del "terrorista" que lanzó las granadas en la plaza de Michoacán publicado por la PGR (imagen derecha).http://jlazarillos.blogspot.com/2008/09/eduardo-sojo-secretario-de-economia.html
Corresponde al sr. eduardo sojo el ministro de economía. Se considera que la investigación arrojará suficientes indicios de su culpabilidad en función de que tiene antecedentes: es un hombre bomba, que incendió la viabilidad financiera del país con sus bombas de IETU.
Invitación
En un claro accionar de Asociación delictuosa, los indiciados Paco Ignacio Taibo II y Felipe Galván, han conjuntado a una veintena de sediciosos a realizar actividades múltiples de disolución social.
Taibo niega su responsabilidad pero Galván insiste en implicarlo. La verdad es que hay hechos de responsabilidad compartida, más o menos, por uno u otro de los señalados y hay actos que sólo corresponden a la autoría intelectual del primero o el segundo, aunque no se salva de complicidad el segundo o el primero, respectivamente.
Las diligencias, para desahogar el caso, se correrán con carácter público los días 1, 8, 15, 22 y 29 de octubre, a las 18 y 20.30 hrs. En el Teatro Benito Juárez.
Todo amante de la nación deberá cumplir con su papel histórico testificando estos hechos en la presentación de la obra de teatro:
Héroes convocados (manual para la toma del poder), original de Paco Ignacio Taibo II y Felipe Galván.
Colaboración con la cultura patria $150.
Si se identifica ante oficiales de taquilla con lo que ya sabe $75
José Antonio Arias/Héctor Hugo Arias/Raúl Bretón/Luís Cisneros/Ismael Colmenares/Raúl Díaz/Carlos Escobar/Gabriel Fragoso/Georgina González/Lida Jiménez/Francisco Islas/Ángel Lara/Oscar Martínez/Ronaldo Monreal/Luís Manuel Monroy/Raúl Péretz/Arturo Sánchez/Williams Sayago/Cristina Souza/Carlos Velázquez/Carmen Vera.
Watch this "bullshit".....
Note to the Senator, the Prime Minister of Spain is alright.
McCain proceeded to launch into what appeared to be a boilerplate declaration about Mexico and Latin America — but not Spain — pressing the need to stand up to world leaders who want to harm America. "I will meet with those leaders who are our friends and who want to work with us cooperatively," according to one translation. The reporter repeated the question two more times, apparently trying to clarify, but McCain referred again to Latin America.
Finally, the questioner said, "Okay, but I’m talking about Europe - the president of Spain, would you meet with him?" The Senator offered only a slight variance to his initial comment. "I will reunite with any leader that has the same principles and philosophy that we do: human rights, democracy, and liberty. And I will confront those that don’t [have them]."
Josh Marshall observed that one possibility is that ...
since the questioner "asked about Castro and Chavez," McCain didn’t know who Zapatero was and assumed he "must be some other Latin American bad guy."
Did McCain Just Reject Spain as an Ally?
Posted by Josh Marshall, Talking Points Memo
AlterNet
McCain's gaffe on identifying the Prime Minister of Spain.
Well, we've heard the interview now. And John McCain either doesn't know who the Prime Minister of Spain is, thinks Spain is a country in Latin America, or possibly both.
In case, you haven't seen our updates from last night, yesterday John McCain was interviewed on the Florida affiliate of Spanish radio network Union Radio. And in the interview McCain appeared not to know who the Prime Minister of Spain was and assumed he was some anti-American leftist leader from South America.
After the interviewer presses him a couple times on the point and tries to focus him on the fact that Prime Minister Zapatero isn't from Mexico and isn't a drug lord either McCain comes back at her saying, "All I can tell you is that I have a clear record of working with leaders in the Hemisphere that are friends with us and standing up to those who are not. And that's judged on the basis of the importance of our relationship with Latin America and the entire region."
Then there's a moment of awkward pause before she says. "But what about Europe? I'm talking about the President of Spain."
McCain: "What about me, what?
Interviewer: "Are you willing to meet with him if you're elected president?"
McCain: "I am wiling to meet with any leader who is dedicated to the same principles and philosophy that we are for humans rights, democracy and freedom. And I will stand up to those who do not."
At this point, the interviewer gets tongue-tied presumably because she can't get over McCain not knowing what Spain is.
UPDATE: The Washington Post has gotten hold of McCain's Spain goof. And McCain advisor Randy Scheunemann has sent the Post an email suggesting that McCain knew exactly who Zapatero was and was simply repeating the neocon anti-Zapatero line.
Now, I was away Tuesday and Thursday, so I still want to come back to whether Scheunemann was working with bamboozler Amir Taheri on his made-up Obama-Iraq piece. So we'll get back to that.
But on this, nice try, Randy. I don't doubt that Scheunemann and his neocon pals still have it in for Zapatero for pulling his troops out of Iraq. I admit it is difficult to believe that McCain either doesn't know who Zapatero is or doesn't know which continent Spain is currently a part of. And we can question the wisdom of a major party presidential candidate suggesting that a major NATO ally might be part of his Axis of Evil -- along with Hugo Chavez. But Randy's attempted save here does not add up. If McCain knew who Zapatero was, why did he repeatedly refer to him as a Latin American leader? Spain is not in Latin America. I'm certain of it.
I mean, maybe McCain did know exactly who he was talking about and just got confused about Spain being a country in Latin America. But I'm not sure that's much better.
Read the transcript or listen to the interview. The most logical explanation of this gaffe is that McCain got asked about Zapatero right after being asked about Chavez, Castro and Morales. Not remembering who Zapatero was, he assumed he must be some other Latin American tinpot dictator and answered the question accordingly. We could be generous and assume he was just upping the ante on the normal neocon line. But by repeatedly referring to Spain as a country in Latin America, McCain just doesn't make that interpretation tenable for any fair-minded reader.
Face it, he got confused.
Late Update: We're getting a flood of good emails interpreting what happened here. The most generous interpretation we're hearing is that McCain couldn't understand what the interviewer was saying -- she's a native Spanish speaker speaking in an accented English, though she says repeatedly she's talking about Spain. Rather than ask her to clarify he decided to wing it, assuming she must be talking about some other Latin American bad guy. I think there's a good chance this is what happened. (I don't think that if you actually walked up to McCain today and asked him whether Spain is in Europe or Latin America that he wouldn't know. But on the fly he did seem to get confused.) But I don't think this puts him in a very good light. And, needless to say, this interpretation is entirely inconsistent with Scheunemann's suggestion that McCain knew exactly who he was talking about and just wanted to stick it to Zapatero. Whether he got confused about who Zapatero was or was too proud to admit he didn't understand the question, he still shot from the hip and insisted that Zapatero, the Prime Minister of a major NATO ally country, is from Latin America. He's not ready for prime time.
If Wall Street gets away with this, it will represent an historic swindle of the American public.
Financial-market wise guys, who had been seized with fear, are suddenly drunk with hope. They are rallying explosively because they think they have successfully stampeded Washington into accepting the Wall Street Journal solution to the crisis: Dump it all on the taxpayers. That is the meaning of the massive bailout Treasury Secretary Henry Paulson has shopped around Congress. It would relieve the major banks and investment firms of their mountainous rotten assets and make the public swallow their losses -- many hundreds of billions, maybe much more. What's not to like if you are a financial titan threatened with extinction?If Wall Street gets away with this, it will represent an historic swindle of the American public -- all sugar for the villains, lasting pain and damage for the victims. My advice to Washington politicians: Stop, take a deep breath and examine what you are being told to do by so-called "responsible opinion." If this deal succeeds, I predict it will become a transforming event in American politics -- exposing the deep deformities in our democracy and launching a tidal wave of righteous anger and popular rebellion. As I have been saying for several months, this crisis has the potential to bring down one or both political parties, take your choice.
Christopher Whalen of Institutional Risk Analytics, a brave conservative critic, put it plainly: "The joyous reception from Congressional Democrats to Paulson's latest massive bailout proposal smells an awful lot like yet another corporatist lovefest between Washington's one-party government and the Sell Side investment banks."
A kindred critic, Josh Rosner of Graham Fisher in New York, defined the sponsors of this stampede to action: "Let us be clear, it is not citizen groups, private investors, equity investors or institutional investors broadly who are calling for this government purchase fund. It is almost exclusively being lobbied for by precisely those institutions that believed they were 'smarter than the rest of us,' institutions who need to get those assets off their balance sheet at an inflated value lest they be at risk of large losses or worse."
Let me be clear. The scandal is not that government is acting. The scandal is that government is not acting forcefully enough -- using its ultimate emergency powers to take full control of the financial system and impose order on banks, firms and markets. Stop the music, so to speak, instead of allowing individual financiers and traders to take opportunistic moves to save themselves at the expense of the system. The step-by-step rescues that the Federal Reserve and Treasury have executed to date have failed utterly to reverse the flight of investors and banks worldwide from lending or buying in doubtful times. There is no obvious reason to assume this bailout proposal will change their minds, though it will certainly feel good to the financial houses that get to dump their bad paper on the government.
A serious intervention in which Washington takes charge would, first, require a new central authority to supervise the financial institutions and compel them to support the government's actions to stabilize the system. Government can apply killer leverage to the financial players: Accept our objectives and follow our instructions or you are left on your own -- cut off from government lending spigots and ineligible for any direct assistance. If they decline to cooperate, the money guys are stuck with their own mess. If they resist the government's orders to keep lending to the real economy of producers and consumers, banks and brokers will be effectively isolated, therefore doomed.
Only with these conditions, and some others, should the federal government be willing to take ownership -- temporarily -- of the rotten financial assets that are dragging down funds, banks and brokerages. Paulson and the Federal Reserve are trying to replay the bailout approach used in the 1980s for the savings and loan crisis, but this situation is utterly different. The failed S&Ls held real assets -- property, houses, shopping centers -- that could be readily resold by the Resolution Trust Corporation at bargain prices. This crisis involves ethereal financial instruments of unknowable value -- not just the notorious mortgage securities but various derivative contracts and other esoteric deals that may be virtually worthless.
In order to read the whole article HERE.
If the economy is on the edge of collapse we need to act. But we can't just give away $700 billion of taxpayer money to the banks.
This proposal as presented is an unacceptable attempt to force middle income families (and our children) to pick up the cost of fixing the horrendous economic mess that is the product of the Bush Administration's deregulatory fever and Wall Street's insatiable greed. If the potential danger to our economy was not so dire, this blatant effort to essentially transfer $700 billion up the income ladder to those at the top would be laughable.
Let us be clear. If the economy is on the edge of collapse we need to act. But rescuing the economy does not mean we have to just give away $700 billion of taxpayer money to the banks. (In truth, it could be much more than $700 billion. The bill only says the government is limited to having $700 billion outstanding at any time. By selling the mortgage-backed assets it acquires -- even at staggering losses -- the government will be able to buy even more, resulting is a virtually limitless financial exposure on the part of taxpayers.) Any proposal must protect middle income and working families from bearing the burden of this bailout.
I have proposed a four part plan to accomplish that goal which includes a five-year, 10% surtax on the income of individuals above $500,000 a year, and $1 million a year for couples; a requirement that the price the government pays for any mortgage assets are discounted appropriately so that government can recover the amount it paid for them; and, finally, the government should receive equity in the companies it bails out so that when the stock of these companies rises after the bailout, taxpayers also have the opportunity to share in the resulting windfall. Taken together, these measures would provide the best guarantee that at the end of five years, the government will have gotten back the money it put out.
Second, in addition to protecting the average American from being saddled with the cost, any serious proposal has to include reforms so that we end the type of behavior that led to this crisis in the first place. Much of this activity can be traced to specific legislation that broke down regulatory safety walls in the financial sector and allowed banks and others to engage in new types of risky transactions that are at the heart of this crisis. That deregulation needs to be repealed. Wall Street has shown it cannot be trusted to police itself. We need to reinstate a strong regulatory system that protects our economy.
Third, we need to address the needs of working families in this country who are today facing very difficult times. If we can bail out Wall Street, we need to respond with equal vigor to their plight. That means, for example, creating millions of jobs through major investments in rebuilding our crumbling infrastructure and creating a new renewable energy system. We must also make certain that the most vulnerable Americans don't freeze in the winter or die because they lack access to primary health care.
Finally, we need to protect ourselves from being at the mercy of giant companies that are "too big to fail," that is, companies who are so large that their failure would cause systemic harm to the economy. We need to assess which companies fall into this category and insist they are broken up. Otherwise, the American taxpayer will continue to be on the financial hook for the risky behavior, the mismanagement, and even the illegal conduct of these companies' executives.
These are the last days of the Bush Administration, the most dishonest and incompetent in modern American history. It is imperative that, at this important moment, Congress stand up for the middle class and for fiscal integrity. The future of our country is at stake.
The relationship between Washington and Wall Street has changed fundamentally, and as a result, the road ahead is dark and unknown.
Introduction by Tom Engelhardt: Among the many media spectacles of the moment, the most unnerving is undoubtedly the crisis on Wall Street that has already essentially toppled Bear Stearns, Lehman Brothers, Fannie Mae and Freddie Mac, Merrill Lynch, and -- probably not last and certainly not least -- the gigantic insurance company AIG, which has just been given $85 billion in taxpayer moneys to liquidate itself. Before we're done, that hoary old oxymoron of the Left, "late capitalism," may gain new life.Elsewhere on the planet, it turns out, it was more obvious that the U.S. was in crisis. One small sign of the changing state of the globe's "sole superpower" is that, even before banking institutions started to tumble off walls like so many Humpty Dumpties, the International Monetary Fund, that dominatrix of global capital, was planning to pay Washington a working visit. This is the sort of thing you expect, with great trepidation, if you're Haiti, or Pakistan, or Malawi, or Argentina on the brink of financial meltdown -- but the United States? Nonetheless, according to NPR's David Kestenbaum, "The U.S. Treasury says America has now agreed to get a stability assessment from the IMF. The announcement didn't get much attention, but officials at the IMF expect to start examining U.S. finances in the next couple [of] months."
Welcome to the Third World, America. Now, hold your hats while the whirlwind blows and the stock market goes into heart-attack mode. Steve Fraser, an expert on Gilded Ages (and how they end), as well as the author of a superb new book on our financial "masters of the universe" from the eighteenth century to the present, Wall Street: America's Dream Palace, brought up the dreaded "D" word (for depression) this April at TomDispatch when, in the mainstream, pundits were still wondering whether we might possibly, actually, really be edging toward, or near, a recession. He wrote at the time: "The current breakdown of the financial system is portentous. It threatens a general economic implosion more serious than anyone has witnessed for many decades.
Depression, if that is what it turns out to be, together with the agonies of a misbegotten and lost war no one believes in any longer, could undermine whatever is left of the threadbare credibility of our Gilded Age elite." Now he's being quoted on the front page of the New York Times. How times (of every sort) have changed in just the space of a few months... Drawing on his knowledge of the history of Wall Street and Washington, now let him offer you now a little perspective for the months to come. -- Tom Engelhardt
What is Washington to do as the financial system collapses? Clearly, stark differences in approach as well as in public policy have already emerged. Bail-out Bear Stearns and pump up the brokerage and investment business with new lines of credit. Nationalize Fannie Mae and Freddie Mac on the backs of the taxpayer -- but let Lehman drown. Tell the financial community to save itself, after which Bank of America salutes and buys Merrill Lynch. Then, the Fed gets cold feet and decides it can't let an institution the size of the insurance giant AIG go under as well. Washington is left staring into the abyss. The old rules no longer apply.
O P I N I Ó N
D E N I S E D R E S S E R
Memorándum para el Sr. Presidente
Usted, Sr. Presidente, está solo porque no logró entender que el poder corrompe, pero la ausencia de poder también lo hace.
Y a usted le ha faltado ejercicio de poder para limpiar, sacudir, cambiar, escuchar a una ciudadanía ansiosa de verlo gobernar en su nombre y no a la medida de los mismos de siempre. Usted le ha apostado a la alianza con los defensores del status quo en vez de voltear a ver a los que deseábamos cambiarlo. Ahora nos pide nuestra ayuda, pero por favor entienda nuestro escepticismo. El apoyo ciudadano no es algo que se exige; es algo que se gana
Para: Felipe Calderón
De: Una ciudadana cualquiera
Asunto: Llamado a la unidad
Sr. Presidente, he escuchado con atención la convocatoria que ha hecho a todos los mexicanos, en esta hora crítica. Lo vi allí parado, al pie de la columna del Ángel de la Independencia, hablando con vehemencia. Reclamándonos, exhortándonos, exigiéndonos. Cito sus palabras: 'La Patria exige la unidad nacional. Unidad que supone apoyar la tarea del Estado para hacer frente a los criminales'.
Y pensé: 'tiene razón, pero poca credibilidad para exigir lo que exige'. Tiene razón en convocar a los ciudadanos, pero pocos motivos para esperar que confíen en él o en su gobierno. Tiene razón, pero pocos recursos con los cuales convencer a los demás.
Porque con demasiada frecuencia en los últimos meses, el Presidente de la República no ha sabido cómo serlo; ha cedido poder en lugar de conquistarlo ha ido perdiendo la dosis de autoridad que ganó en el primer año, ha tomado decisiones equivocadas o ha eludido las que le correspondían. Por ello, hoy que pide una gran alianza entre el estado y la sociedad, descubre cuan solo está.
Usted, Sr. Presidente, se fue quedando solo vis a vis; la ciudadanía que decidió darle el beneficio de la duda cuando, en lugar de exigir la renuncia de Juan Camilo Mouriño ante el evidente conflicto de interés en el que había incurrido, decidió mantenerlo a toda costa. Usted y su equipo argumentaron que su renuncia habría sido equivalente a una claudicación ante AMLO y que en realidad no había violado la ley. Usaron el argumento de la legalidad para ignorar el imperativo de la confianza ciudadana en la limpieza del gobierno. Ignoraron el reclamo de la sociedad debido a una pugna política, y con ello pusieron en entredicho la posibilidad de una Reforma Energética que no beneficiara a los mismos de siempre.
A partir de ese momento, Sr. Presidente, usted ya no tenía autoridad moral para hablar de 'limpiar la casa'. Para proteger a su amigo, a su aliado, a su hombre de confianza, sacrificó la oportunidad de sacudirla y mostrarle a la sociedad que había tenido el valor de hacerlo. ¿Y ahora, después de eso, nos pide que le ayudemos?
Usted, Sr. Presidente, se fue quedando solo cuando después de enfrentar a las televisoras a través de la reforma electoral que debilitaba su poder de chantaje, decidió que, después de todo, era mejor aliarse con ellas. En lugar de coger la bandeja de plata que la Suprema Corte le envió al declarar inconstitucional a la 'Ley Televisa', usted y su gobierno decidieron guardarla en un cajón. En vez de armar una nueva ley de medios con la capacidad de democratizar y desconcentrar un sector clave para la evolución democrática del país, usted decidió posponerla para mejores tiempos que nunca llegaron.
Y luego, con un manotazo, usted exigió la salida de Santiago Creel por su mala relación con esos poderes que han llegado incluso a borrarlo de la pantalla. Demostró con ello que en lugar de domesticar a los poderes de facto, había optado por la convivencia convenenciera con ellos. Usted lo reconfirmó al anunciar las concesiones de radio FM para los propietarios de AM, guiado por los mismos criterios discrecionales y electorales que caracterizaron a los gobiernos del PRI. ¿Y ahora, después de eso, nos exige que lo apoyemos?
Usted, Sr. Presidente, se fue quedando solo cuando empezó a negociar con lo peor del PRI y de tan mala manera. La negociación con la tercera fuerza de oposición en el Congreso no tiene nada de malo per se. Es requisito indispensable en una democracia presidencial dividida, en la cual el partido gobernante no tiene mayoría. Pero usted ha permitido que hoy, esa tercera fuerza se comporte y gobierne como si fuera la primera.
A cambio ha obtenido algunas reformas que apuntan en la dirección correcta, pero que están muy lejos de resolver los problemas fundamentales del país. Y a cambio ha cedido demasiado sin obtener lo suficiente de vuelta. Ha otorgado una cantidad creciente de recursos a los gobernadores sin exigir la vigilancia sobre ellos. Ha aceptado los tiempos y los términos y las condiciones de Manlio Fabio Beltrones en casi todo momento. Ha permitido que esa oposición semi-leal le ate las manos mientras le propina golpes.
Si no me cree, recuerde cómo el Senador Beltrones le da una patada al gobierno cada tercer día y nadie desde allí le regresa el zape. Usted y los suyos guardan silencio, en aras de obtener algo a cambio. Pero lo único que logran es empoderar cada vez más a su peor enemigo tal y como lo revelan las encuestas recientes. ¿Y entonces, después de eso, nos convoca a pararnos a su lado?
Usted, Sr. Presidente, se fue quedando solo cuando decidió que la única forma de gobernar este país era de la mano de los intereses enquistados. De allí la alianza electoral con Elba Esther Gordillo y las constricciones para la Alianza por la Calidad de la Educación que eso entraña. De allí la convocatoria a Carlos Romero Deschamps a firmar el Acuerdo por la Seguridad, la Legalidad y la Justicia, con la contradicción inherente que eso implica. De allí que usted haya hablado de la necesidad de combatir los monopolios a lo largo de su primer año y que ahora ni siquiera menciona el tema. De allí que durante la campaña presidencial le haya sacado tarjeta roja a Mario Marín y ahora esa tarjeta se encuentre archivada bajo llave.
Usted pensó que para poder mantener la paz social había que someterse a los dictados de todos los que dicen asegurarla. La paradoja es que esa estrategia ahora se le revierte. Usted ha cedido tanto, conciliado tanto, coexistido tanto con los criminales y los impunes que ya le tomaron la medida. Como no actuó con la firmeza necesaria ante ellos, ahora lo perciben débil. Ahora los maestros del SNTE toman carreteras, y el crimen organizado corta cabezas, y los taxistas del aeropuerto cobran lo que quieren y los conductores de noticieros le preguntan si va a terminar el sexenio. ¿Y luego, después de eso, promete 'aplicar la fuerza del Estado' para protegernos?
Usted, Sr. Presidente, está solo porque no logró entender que el poder corrompe, pero la ausencia de poder también lo hace. Y a usted le ha faltado ejercicio de poder para limpiar, sacudir, cambiar, escuchar a una ciudadanía ansiosa de verlo gobernar en su nombre y no a la medida de los mismos de siempre. Usted le ha apostado a la alianza con los defensores del status quo en vez de voltear a ver a los que deseábamos cambiarlo.
Ahora nos pide nuestra ayuda, pero por favor entienda nuestro escepticismo. El apoyo ciudadano no es algo que se exige; es algo que se gana.













