martes, enero 20, 2009

"Vivimos con decenas de miles de productos químicos cuyos efectos no se conocen con certeza"

Entrevista con Vicente Boix Borna, activista e investigador social

Salvador López Arnal

En fechas recientes, se publicó en la editorial Icaria un libro muy valioso fruto de años de trabajo no sólo teórico. Se trata de El parque de las hamacas: El químico que golpeó a los pobres. Su autor es un activista social castellonense, Vicent Boix Bornay, que desde que en 2001 viajó por primera vez a Nicaragua ha seguido muy de cerca los efectos, los negativos efectos en numerosas ocasiones, de los productos químicos utilizados para la producción de frutas en la región centroamericana. Durante décadas, compañías multinacionales de las que se abastecen comercios que nos rodean, y en ocasiones invaden, han explotado, esclavizado y envenenado, impunemente en muchas ocasiones, a los trabajadores y trabajadoras de América Latina.
Los temas denunciados en El parque de las hamacas -http://www.elparquedelashamacas.org- y asuntos afines han sido los temas centrales de nuestra conversación.

Una entrevista radiofónica con el autor

Podemos empezar si le parece, por una cuestión de palabras y de libros. ¿De dónde el título de su libro más reciente? ¿Por qué El parque de las hamacas lleva como titulo “El parque de las hamacas”? ¿Qué parque es ese?

El parque en cuestión es el ubicado frente a la Asamblea Nacional de Nicaragua. Años atrás, los afectados por el agroquímico DBCP, iniciaron unas marchas de protesta desde sus hogares –ubicados mayoritariamente en el departamento de Chinandega- a la capital Managua…

Chinandega está al norte del país de Rubén Darío, creo.

Sí, sí, efectivamente. Tras recorrer los 150 km. entre ambos lugares, se establecían en dicho parque donde construían sus champas y colgaban sus hamacas. Buscaban de esta manera presionar a la clase política allí mismo, frente a sus narices, con el fin de que atendiera sus demandas y problemas.

Las estancias frente a la Asamblea se prolongaron por semanas y ante la voluntad inquebrantable de los afectados, las autoridades tuvieron que reaccionar. En numerosas ocasiones, esta peculiar acampada logró avances muy importantes que han permitido plantar cara a las transnacionales que fabricaron y usaron este producto.

Para mí, “El parque de las hamacas”, es el icono internacional de la lucha de los trabajadores afectados por el agroquímico DBCP. De ahí que el título sea un homenaje a todos ellos y se refiera a un lugar donde confluye la tragedia del pasado, la lucha del presente y la esperanza del futuro.

El subtítulo de su ensayo habla de un químico que golpeó a los pobres. Aunque hace un momento hacía referencia a él, ¿de qué producto químico se trata? ¿Por qué limita sus efectos sólo a las personas empobrecidas? Habla usted de que su crónica es una crónica de una tragedia anunciada. ¿Por quién estaba anunciada?

El producto se llama Dibromo Cloropropano (DBCP). Combatía una plaga denominada nemátodos que afectaba a muchos cultivos. Desde las mismas pruebas de laboratorio se detectaron sus efectos tóxicos, pero aún así se aprobó en USA y las transnacionales lo fabricaron y lo fumigaron. Por eso hablo de una tragedia anunciada, aunque silenciada.

Fue empleado en aproximadamente 15 países, principalmente del sur, aunque también en naciones del norte como USA y España (Islas Canarias). Fundamentalmente se aplicó en el cultivo de bananos y, por regla general, los peones que laboraban en las bananeras eran de escasos recursos económicos y sometidos a condiciones laborales penosas. En ese sentido, apenas ha cambiado la historia.

En el capítulo de agradecimientos no deja de sorprender que, por una parte, usted desee plasmar su reconocimiento a todas aquellas empresas implicadas que muy amablemente le proporcionaron una versión de la historia y que, por otra, recalque la falta de colaboración de personas relacionadas con esa lucha e incluso de altermundistas y políticos, dice usted, aburguesados en sus poltronas. ¿A qué se refiere concretamente? ¿Fueron tan amables como usted señala? En cuanto a los altermundistas, ¿qué quejas tiene usted en concreto? ¿No recibió apoyo, le negaron informaciones, no le tuvieron en cuenta?

Algunas transnacionales, no todas, sí que dieron su versión de los hechos. Sin embargo, intenté contactar con algunas personas relacionadas con grupos de afectados, formaciones políticas de izquierda y organizaciones sociales de diversa índole, que podrían haber enriquecido la investigación, pero no me llegó ni el acuse de recibo o en el mejor de los casos el contacto fue muy denso e impráctico. No conviene generalizar ya que también fueron muy pocos los casos y la mayoría de veces la respuesta fue positiva.

Hablemos un poco más del DBCP. ¿Cuándo se supo que su contacto con el ser humano por distintas vías producía gravísimos daños a la salud humana?

Ya en pruebas de laboratorio internas de las multinacionales, fechadas en 1958, se mencionaban efectos negativos detectados en animales de laboratorio. En 1961 se edita el primer estudio en una revista científica, que fue firmado por algunos autores que realizaron los ensayos para las empresas químicas fabricantes (Shell y Dow Chemical).

Este estudio fue controvertido porque las concentraciones máximas de exposición recomendadas por los científicos, con los años, resultaron ser muy altas y peligrosas para el humano. Es decir, existió cierta arbitrariedad.

Tras una serie de de cabildeos entre las empresas y las autoridades norteamericanas, el DBCP se aprobó en 1964. No obstante, en 1977 estalló el escándalo al descubrirse en USA que decenas de personas quedaron infértiles tras tener contacto con el agrotóxico en las factorías químicas.

¿Y se dejó de producir y distribuir, como señalan algunas de las empresas afectadas, en el momento que se tuvo conocimiento de ello?

Curiosamente, entre el escándalo de 1977 y la prohibición total pasarían dos años. El producto químico se siguió utilizando mientras se realizaron más pruebas e investigaciones. En ese periodo, hasta 1979, algunas empresas químicas anunciaron el cese de la producción aunque seguirían vendiendo el stock, y otras, por el contrario, planearon seguir con la fabricación del producto.

En cuanto a las transnacionales agroexportadoras, existe constancia de que al menos Dole Food siguió estando demasiado interesada en el DBCP después del escándalo de 1977 e incluso lo siguió fumigando en países del sur. Y si nos remitimos a referencias periodísticas que he podido encontrar, el DBCP se aplicó en el sur en los años 1980, 1983, 1986, 1991 y hasta en 1997.

¿Cuándo se produjo la prohibición de su uso en los países centroamericanos? ¿No fue poco después de que se supieran esos efectos perniciosos?

Depende de estados. Costa Rica descubrió el problema casi en sintonía con USA y lo prohibió en 1979 al encontrarse un alto grado de infertilidad entre peones bananeros. Nicaragua lo hizo en 1993 y Panamá por ejemplo en 1997.

Desgraciadamente aún hoy se aplican productos químicos en ciertos lugares, mientras están prohibidos en sus países de fabricación. Se ve que no interesa que cierta información fluya y si lo hace existen otros mecanismos para tolerar el uso de ciertos productos. Los intereses económicos de algunos van primero.

Este hecho se extiende a otros ámbitos: por ejemplo en España se tolera el cultivo del maíz transgénico MON-810 y en Francia está totalmente prohibido debido a sus riesgos.

Efectivamente. Por otra parte, no parece que aquí rigiera el principio de precaución. ¿Cómo es posible que se use masivamente en la agroindustria un producto químico sin conocer bien, muy bien, sus posibles efectos entre los trabajadores que lo usan, entre los campesinos que lo manipulan?

Claramente hay colusión de la clase política que permite que las empresas presenten sus estudios. Como es lógico, una compañía no va a invertir capital en i+d para diseñar un producto que luego pueda ser prohibido por la administración.

Eso sucedió con el DBCP y desgraciadamente ocurre hoy. En algunas entrevistas y presentaciones he resaltado que en este sentido no aprendimos de las enseñanzas del caso DBCP. No se aplica el principio de precaución. Hoy en día siguen siendo las empresas quienes presentan sus monografías sobre los riesgos de un producto, tecnología, industria, etc. Evidentemente son favorables a sus intereses, aunque tengan que esconder pruebas y tergiversar la realidad, como se ha denunciado alguna vez. Claro, los políticos asienten y por mucho que alegues no se consigue nada.

Casos hay muchos. Vivimos con decenas de miles de productos químicos de los que no se saben con certeza sus efectos. Tecnologías como la telefonía móvil o los transgénicos están ampliamente extendidas aún cuando se desconocen sus riesgos a largo plazo. En España hay muchas infraestructuras o industrias contaminantes que son permitidas en base a un Estudio de Impacto Ambiental que es financiado por la propia empresa. Yo he ojeado alguno de estos estudios y ofrecen planteamientos y datos surrealistas, vergonzosos y manipulados. Sin embargo, para los políticos estos estudios son sagrados y los mecanismos de participación pública estipulados están oxidados y son estériles. A esto hay que añadirle el papel de algunos científicos y centros de investigación que son subvencionados desde la empresa privada. ¿Qué podemos esperar? En el caso DBCP, el estudio de 1961 mencionado antes, fue financiado por la empresa Shell ¿No es raro que posteriormente se descubrieran datos arbitrarios?

Bien mirado no es raro siendo muy raro. No sé si es esa generalización sobre “los políticos” es totalmente afortunada pero prosigo. ¿Acaso no cuenta la salud de las gentes en la cuenta de las grandes empresas? Principalmente, ¿en qué países produjo enfermedades? ¿Se tienen cifras concretas? ¿Puede describirnos algún caso concreto que conozca para saber de qué estamos hablando exactamente?

Evidentemente para ellos la salud de las personas es un tema secundario. Sólo ven el verde de los dólares.

El DBCP se aplicó en aproximadamente 15 países, sobre todo en Centroamérica y el Caribe, aunque también en África y Asia. Si contamos con los datos ofrecidos por las propias organizaciones sociales y medios locales, la cifra de afectados podría oscilar los 60.000 en todo el mundo.

En USA tuvo un uso extendido en más de 35 cultivos, pero en el resto de países se aplicó en las plantaciones bananeras. Existe ya constancia de que fue usado en las Islas Canarias, pero no hay información. Teniendo en cuenta los problemas ocasionados en Centroamérica, las autoridades, los sindicatos, los grupos ecologistas y demás colectivos sociales canarios, deberían emprender una amplia investigación para determinar si hay afectados o si el DBCP sigue en el medio. Como me dijo un abogado estadounidense metido en el caso, si en Canarias se fumigó DBCP a gran escala, es muy probable que existan damnificados.

Yo pude conocer a afectados de Nicaragua. De momento, en humanos, la ciencia sólo reconoce que el DBCP causa la esterilidad y afectaciones en el ADN. En animales la lista de enfermedades es interminable; entre ellas, cánceres de varios tipos. Como afirmaron unas científicas, es cuestión de tiempo que al DBCP se le vincule el cáncer en humanos.

¿Conoce usted casos similares con el uso de otros productos químicos en la agricultura?

Hay muchos agroquímicos peligrosos que se utilizan en muchos países. Como decía antes, en algunos se prohíbe y en otros se aplican. Pocas veces se unen los afectados para emprender acciones de diversa índole. Sin embargo, en la misma Nicaragua existe un caso similar. Son los afectados de Insuficiencia Renal Crónica (IRC) de los ingenios de azúcar de la familia Pellas. En este caso si se contabilizan más de dos mil muertos, y aunque no se sabe con seguridad, los afectados relacionan la IRC con los productos químicos que utilizan en las fincas de caña.

Argentina es el segundo país del mundo en el cultivo de transgénicos. La mitad de su superficie cultivable está sembrada de soja transgénica RR que requiere fuertes cantidades del herbicida glifosato. Se han constatado en el país casos de personas afectadas por el uso de este producto e incluso recientemente un tribunal prohibió fumigarlo en las cercanías de un barrio en la ciudad de Córdoba, ya que había un alto porcentaje de personas enfermas.

Augusto Zamora, el embajador, el culto y admirable embajador de Nicaragua en España, afirma en el prólogo del libro que las trasnacionales juegan siempre el mismo papel, y que para ellas los trabajadores del llamado Tercer Mundo son poco más que carne de explotación, macacos, dice, “adiestrados para la labor que se les pide y sin derecho a nada”. ¿No exagera un pelín el señor embajador? ¿Cree usted también que esas afirmaciones son correctas?

El Sr. Zamora tiene razón en muchos casos, no creo que exagere. El mismo caso del DBCP descubre en toda su amplitud la moral de estas empresas. Hubo una (Occidental) que incluso calculó los posibles costos que le supondrían las demandas del futuro, para ver si le resultaba rentable vender DBCP en el pasado. Hoy en día, hay documentados muchos casos gravísimos. Sin salirnos de las transnacionales agroexportadoras, Chiquita fue condenada meses atrás por vender armas a los paramilitares de extrema derecha colombianos ¿Qué pueden pensar de los pueblos esos ejecutivos que desde sus despachos toman estas decisiones?

Hablando de Nicaragua, el país sandinista ha sido uno de los principales países afectados por el uso de este producto. ¿Cuál fue la actitud de los primeros gobiernos sandinistas? ¿Cuál es la actitud de los actuales gobiernos del FSLN? ¿Han apoyado las demandas de los trabajadores, les han ayudado en su lucha?

Este asunto es especialmente controvertido porque el tema se ha politizado mucho. De hecho, la actualidad política en Nicaragua está muy tensada. Todo parece indicar que el FSLN es víctima de una operación de desestabilización por parte de USA y de la UE, que ya vivió su primer punto álgido en las elecciones municipales de noviembre pasado.

Digo esto porque lastimosamente hay grupos de afectados sandinistas y otros que no lo son. Las noticias sobre el papel del gobierno del FSLN difieren radicalmente según la tendencia política de la fuente.

El grupo de afectados más fuerte, numeroso, perspicaz, reivindicativo y que protagonizó las acciones más espectaculares en esta lucha; el grupo que da nombre a mi libro, estuvo desde hace años confrontado con el FSLN. Ahora su fuerza se ha desinflado e incluso se han acercado sospechosamente a una multinacional. Sin embargo, en los años de máxima actividad acapararon muchas noticias en los medios y denunciaron muchas decisiones del FSLN. Por eso el libro es crítico con el sandinismo y efectivamente podrían haber hecho algunas cosas más, como transformar la cuestión del DBCP en una causa nacional y dar más apoyo a los afectados. En su favor, decir que han conseguido un clima relajado y sosegado en los dos últimos años, que permite a los abogados trabajar con tranquilidad. Con la derecha en el poder, la injerencia de las empresas fue descarada y eso consumió energía y tiempo de las asociaciones de afectados y sus bufetes.

Carga usted también contra la revolución verde, que si bien, afirma no es en si el motivo principal de la crisis mundial de la agricultura tradicional, sí que contribuye en cuanto que “ha subyugado y maniatado al campesino”. ¿A favor de qué tipo de agricultura está usted? ¿Qué agricultura tradicional sería para usted la más razonable, la más deseable?

Pues una que garantice la soberanía y seguridad alimentaria. Que sea respetuosa con el medio ambiente. Que de vida al campo, que genere trabajo y ilusión. Que esté en manos de los agricultores y que no sacrifique la producción de alimentos en favor de biocombustibles, forraje y otros cultivos para la exportación.

Que no esté dominada ni manoseada por especuladores, terratenientes, supermercados, cadenas de distribución, aristócratas, monarcas, inversionistas, trasnacionales, ni demás morralla por el estilo.

Parece usted en ocasiones poco partidario del uso de las técnicas científicas en la agricultura y actividades afines. A veces incluso parece ver la ciencia con ojos poco, muy poco, afables. ¿Es el caso? ¿Piensa usted que la ciencia, que llama usted a veces “ciencia privatizada”, es un aliado del capital y sus finalidades y que poco hay que esperar de ella desde el punto de vista de los campesinos pobres y de las finalidades ecologistas?

La ciencia ha logrado y logrará avances vitales, de utilidad pública y sostenibles. Soy partidario de esta ciencia. Nunca de la que trabaja por y para el capital, con el objetivo de obtener grandes réditos para éste sin tener en cuenta otros factores. Desde el punto de vista de los campesinos, la ciencia poco tiene que ofrecer para superar la actual agonía que padecen. Se necesitan otro tipo de medidas.

Habla usted en un momento determinado del Bhopal y del DBCP. ¿Observa usted alguna similitud entre ambos casos? ¿Cuáles?

La más importante es que estamos ante dos graves casos de irresponsabilidad y mala praxis de transnacionales del norte en estados del sur.

Luego, en ambos asuntos está implicada la empresa Dow Chemical. Tanto en Bhopal como en el DBCP las compañías han eludido sus responsabilidades posteriores. Y cuando afectados de ambas tragedias plantearon denuncias en USA, fueron repelidas usando la misma doctrina legal. Éstos serían algunos parecidos.

El Epílogo de su libro se titula “El principio del final feliz”. ¿Nos puede contar de forma resumida ese principio de final feliz? ¿Cree usted entonces que la justicia finalmente prevalece?

Como decía en la respuesta anterior, los afectados vienen demandando a las empresas en USA desde hace años. Aunque últimamente ya han empezado a litigar en sus propios países, tradicionalmente lo hacían en USA porque allí sí hay legislación para casos tan complejos como el del DBCP y además, en caso de victoria, las indemnizaciones podrían ser más suculentas.

Lo que sucedió es que muchas demandas no se transformaron en juicios porque fueron paralizadas gracias a una doctrina legal denominada “Foro No conveniente” (también usada en algunas causas de afectados por el accidente de Bhopal). En teoría, los peones bananeros sí que podían denunciar a las empresas en USA, pero al aplicarse esta doctrina, se vieron abocados a demandar a las multinacionales en sus respectivos países. Esto se tradujo, en el mejor de los casos, en una demora por varios años del procedimiento legal. Sin embargo, en la mayoría de casos y por motivos complicados de explicar ahora, las denuncias se archivaron y las esperanzas de los trabajadores se esfumaron.

Esto acaeció en los 90. Ya con el nuevo milenio se produjo un giro de 180º, gracias a la lucha de los trabajadores y a la tenacidad de algunos abogados. Por una parte Nicaragua aprobó una ley específica para tramitar casos de afectados por el DBCP, que derivó en varias sentencias favorables a los afectados por un monto de varios miles de millones de dólares. Lo que ocurrió después es que las transnacionales se negaron a pagar las compensaciones. Desconocieron la justicia nicaragüense y en una actitud despótica llegaron a menospreciarla. En la actualidad, algunos bufetes trabajan incansablemente para ejecutar estas sentencias en cortes de USA. Este es un frente judicial que podría traer buenas noticias en un futuro. Posteriormente y siguiendo el ejemplo de Nicaragua, otras causas se han abierto en países vecinos.

Pero por otra parte, el otro gran acontecimiento fue que los abogados lograron tumbar lo que hasta ahora había sido la muralla inexpugnable del “Foro no Conveniente”. De esta forma, en 2004, una corte estatal de Los Ángeles admitió por primera vez una demanda de varios afectados nicaragüenses. Ésta se falló en noviembre de 2007 y dos transnacionales fueron condenadas a indemnizar a 6 peones agraviados por el DBCP. Actualmente la sentencia está apelada, pero ésta supuso un avance histórico y que puede traer consecuencias muy positivas, no sólo para el caso DBCP, sino para otros casos de abusos de corporaciones norteamericanas en el extranjero.

Precisamente por esas connotaciones que podría tener este asunto en los juzgados norteamericanos, y por el interés que para mí tuvieron todos estos acontecimientos, decidí incluir un capítulo en el libro para explicar y dar a conocer exclusivamente los detalles legales de la historia del DBCP.

Déjeme hacer un poco de abogado del diablo, insistiendo en algún vértice anterior. Señala usted que “el mercado determina si una aplicación tecnológica es o no apropiada, independientemente de su importancia y de sus consecuencias para la sociedad y el medio ambiente”. Sea así, supongamos que en el fondo el máximo beneficio lo dirija todo; también las aplicaciones tecnológicas. Eso, si no entiendo mal, habla en contra del mercado pero no en contra de la ciencia ni de los saberes científico-tecnológicos que en otro marco, con otras finalidades, con más precauciones y controles, podrían ser beneficiosos para amplios sectores de la humanidad. ¿Es el caso en su opinión?

Totalmente. Los avances científicos son y han sido muy importantes. El problema es que la ciencia, cada vez más, está en manos privadas y muchas tecnologías se dirigen a perpetuar modelos que benefician económicamente a unos pocos. De los transgénicos por ejemplo, años atrás, se decía que podían ser la solución ante la agonía económica que padece el pequeño agricultor. Eso es una gran patraña. El problema de la agricultura deriva de la aplicación de los postulados neoliberales. Hablamos pues de factores económicos, políticos y comerciales. Por lo tanto, las soluciones deben ser estructurales y partir de esos ámbitos. La ciencia en este caso, poco tiene a decir.

Si no llega a ser por los grupos sociales que han plantado cara al capital, hoy los transgénicos estarían ampliamente extendidos en el mundo. Nos encontraríamos ante un modelo agrícola impuesto en base a una falsa filantropía. Ante un modelo que no soluciona los problemas de cientos de millones de pequeños agricultores, simplemente porque ellos no cuentan ni para las migajas del gran pastel que supone la globalización neoliberal. En definitiva, estaríamos ante un caso en el cual la ciencia ha sido fundamental para la consolidación de un modelo agrícola insostenible e impopular.

Para ir finalizando, ¿qué lecciones cree usted que debemos extraer de la historia que usted cuenta?

Bueno, en principio cada lector podrá extraer diferentes conclusiones según el interés y conocimiento en cada uno de los aspectos que abarca el libro. Aún así he dicho en algunas ocasiones que el caso del DBCP es como un manual, una especie de guía para otras luchas que hay dispersas en todo el mundo. Durante la era del “republicanismo bananero”, las agroexportadoras configuraron países a su antojo. Ahora, unas cuantas décadas después, 6 obreros de sus antiguas fincas les han ganado una demanda en su propia casa. Algo está cambiando.

El ensayo también pretende mostrar cuáles han sido y siguen siendo las relaciones norte-sur. Hay quién cree que las transnacionales y sus inversiones generan empleo y futuro. Eso muchas veces es falaz y el caso del DBCP es un ejemplo más de los muchos que hay. Por ejemplo en la actualidad, empresas españolas como Unión Fenosa, Repsol, Endesa, etc. han sido señaladas muchas veces por sus atropellos en estados de América Latina.

“El parque de las hamacas” es una crítica al actual modelo agroexportador sustentado en el neoliberalismo. Y también, a través de la truculenta historia del DBCP, el lector podrá apreciar la desprotección hacia la ciudadanía que existió y que todavía persiste cuando hay productos y tecnologías peligrosas en manos de grandes intereses económicos.

¿Hay que confiar en las evaluaciones de las empresas? ¿Qué control debe ejercer el Estado sobre sus resultados?

No, no hay que confiar. Ya no sólo por el caso del DBCP. Anteriormente puse algunos casos actuales en el estado español. Los gobiernos no deberían permitir que las empresas realizaran las evaluaciones de sus productos, industrias, etc. Las tendrían que hacer organismos independientes y eso sí, con capital de las empresas interesadas por supuesto.

Muchas veces, la ciudadanía y las organizaciones sociales, sin apenas medios, son las que denuncian que tal producto o infraestructura es peligrosa. Incluso en esos casos las autoridades competentes cierras ojos y oídos y acaban satisfaciendo los intereses empresariales. Eso es intolerable y demencial, pero sucede con mucha frecuencia. Que se lo pregunten a los grupos ecologistas o a las plataformas ciudadanas que en cientos de municipios luchan contra instalaciones altamente peligrosas e insostenibles. Quién crea que vive en democracia está soñando.

Las empresas afectadas, ¿han mostrado algún propósito de enmienda? ¿No es un poco ésta la historia interminable? ¿No es ésta otra vuelta más en la eterna noria de la infamia?

Las empresas no han mostrado el más mínimo interés por los trabajadores, ni han tenido voluntad en reparar el daño que hicieron. Todo al contrario. Han dilatado los juicios y cuando han podido los han bombardeado para que siga reinando la impunidad. En numerosas ocasiones han tildado de mentirosos a los enfermos e incluso negaron los riesgos que la ciencia le atribuye al DBCP.

Creo que esta actitud hostil obedece a la gran cantidad de afectados que hay. Una respuesta positiva de las compañías impulsaría que miles de damnificados buscaran su pedazo de justicia.

A nivel de imagen, un acuerdo justo y amistoso con los trabajadores sería como reconocer la turbiedad de sus negocios y sus malas prácticas sociales y ambientales. A nivel más general, una transnacional de este tipo no puede mostrar señal de flaqueza o sentimientos hacia un colectivo humano. Debe mantener esa imagen poderosa, lejana, cruel, intocable e invencible, que de a entender a todo el mundo que una lucha contra ella será larga, dura y llena de obstáculos desagradables para el osado u osada que decida emprender ese camino.

¿Cómo fue la edición del libro? ¿Ha habido organizaciones que lo han apoyado? ¿Cómo van las presentaciones?

La publicación fue complicada. Me costó año y medio poder encontrar a alguien que apostara por el proyecto y fue en un momento en que estaba empezando a darme por vencido.

“El parque de las hamacas” no existiría sino fuera por la ONG Paz Con Dignidad, que fue quién financió su edición con una subvención del Ayto. de Córdoba, y que además preparó algunas presentaciones y divulgó información del libro. También han colaborado otras organizaciones como Ecologistas en Acción, Amigos de la Tierra, CERAI, ACSUR - Las Segovias y Amigos de Honduras. Recientemente el sindicato USTEA organizó una presentación en Almería y quedamos encantados tanto el responsable de acción sociopolítica del sindicato como yo mismo. A ver si este hecho sirve para realizar más actos por Andalucía.

Aparte de Almería, he estado en Bilbao, Madrid, Toledo, Valencia, Castellón y dos veces en Barcelona. En las próximas semanas visitaré Alicante y nuevamente Barcelona. Para más adelante hay pensada una mini gira por Centroamérica gracias a la Rel – UITA, pero de momento no hay nada concretado. De todas formas, allá donde me llamen acudiré sin problema alguno.

Como ha hecho en el caso de esta entrevista. Gracias por su amabilidad y el mayor de los éxitos. Su libro y sus justas y razonables denuncias lo merecen.

PS: Entre las páginas de interés sobre el ensayo de Vicent Boix, cabe citar las siguientes:

http://www.rel-uita.org/campanias/nemagon/17.htm.
http://www.rel-uita.org/campanias/nemagon/33.htm.
http://www.elparquedelashamacas.org/html/fotos.html.

Adiós - Hernández

Factura vitalicia - Rocha

Dejó huella - El Fisgón

Impunidad

Carlos Fernández-Vega

El desastre de la “era Bush” junior

Políticos, prometer todo para cumplir nada

El daño está hecho, pero, por fin, George Bush junior abandona la Casa Blanca y tras de sí deja una fétida estela de muerte y terror, mentira y fraude, crisis y desesperanza, ignominia e impunidad, ilegalidad e incompetencia, herencia totalmente contraria a la retóricamente comprometida en su primera toma de posesión, aquel 20 de enero de 2001, cuando aseguraba: “trabajaré para construir una sola nación de justicia y oportunidad”.

Sin duda alguna, en el balance de los ocho años de inquilinaje en la Casa Blanca, lo realmente difícil es descubrir, si ello fuera posible, qué hizo bien George W. Bush durante su cuestionado mandato, porque más allá de su política ostentosamente depredadora, la ineptitud fue el sello de su presidencia. Se va el tirano que prometió “un mundo libre de tiranía”, y junto a él el carroñero Dick Cheney, el de los jugosos negocios a costa de miles de vidas inocentes.

Sin duda alguna, los ocho años de Bush deben ser considerados entre los peores de la historia gubernamental estadunidense, y eso que ésta registra muchos periodos negros. Como bien lo resumió ayer el editorial de La Jornada: “Adiós al horror; con el fin de la presidencia de George Walker Bush se cierra una de las épocas más regresivas, cruentas y corruptas en la historia del poder político de Estados Unidos, y un lapso en el que el mundo retrocedió a estadios de barbarie que, en los albores de este siglo, se creían superados… La pesadilla llamada Bush ha llegado a su término y, aunque tomará mucho tiempo enmendar su legado criminal y desastroso, su salida de la Casa Blanca es un motivo de alivio y esperanza para Estados Unidos y para el resto del mundo.

En efecto, se va, y esa es la nota agradable del día, pero tras de sí deja un espeluznante tiradero difícil de levantar en el corto plazo, aunque queda la esperanza de que con esta tenebrosa experiencia los estadunidenses sean más cautos a la hora de escoger candidato y emitir su voto, pues sólo a ellos se les puede señalar como responsables no sólo de la elección del texano, sino, peor aún, de su oprobiosa relección, la cual ya fue una abierta agresión para el resto del mundo. A lo largo de ocho años cometió todo tipo de errores, excesos y aberraciones que lo fueron posicionando para obtener la presea del presidente más impopular de la historia reciente de Estados Unidos, es decir, de los últimos 55 años. Además, sin considerar el contundente efecto negativo que el “rescate” financiero tiene en la contabilidad pública de Estados Unidos, la deuda que lega George W. Bush (alrededor de 75 por ciento del PIB) resulta la mayor desde 1953, cuando, al término de la guerra de Corea, el débito representó 69.5 por ciento del PIB estadunidense.

Muchísimos son los destrozos que el nuevo presidente Obama tendrá que componer en el menor tiempo posible, comenzando por la credibilidad y confianza del propio gobierno, y parte fundamental de esa reconstrucción es lo que al grueso de estadunidenses más les interesa, por no decir que lo único: su estabilidad económica y el poder de sus bolsillos. Fácilmente cayeron en el garlito de las inexistentes “armas de destrucción masiva” y la subsecuente aventura guerrera del Texano & Co., pero cuando sus bolsillos comenzaron a menguar se dieron cuenta de qué se trataba.

El desastre político, económico y social de la “era Bush” junior (con dos recesiones en tan sólo ocho años, un raquítico comportamiento económico, la invasión de Irak y Afganistán, con un costo fiscal cercano a 600 mil millones de dólares; los escándalos bursátiles, financieros y contables de las grandes trasnacionales protegidas por Bush; el desvalijamiento de los pequeños y medianos inversionistas, los grotescos beneficios fiscales y de “desregulación” para bancos y demás integrantes del sistema financiera de aquel país, el deterioro de la moneda, el incontrolable avance del déficit, el huracán Katrina, la sacudida hipotecaria, el desempleo galopante, etcétera, etcétera, y, de regalo de fin de curso, una crisis económico-financiera de proporciones históricas, con impunidad garantizada para sus causantes) es el punto de partida para reconstruir esa confianza y credibilidad.

En esos ocho años (que felizmente hoy concluyen) la economía estadunidense, el “motor del mundo”, arroja un balance espeluznante: una tasa anual promedio de “crecimiento” de 2 por ciento (amén de un incremento de 35 por ciento en la tasa de desempleo abierto), prácticamente la mitad de la registrada en los dos periodos presidenciales de Bill Clinton (1993-2001), su predecesor. En este renglón, el texano se estrenó en la Casa Blanca con su primera recesión y un deplorable resultado: 0.2 por ciento de “crecimiento” en 2001. Su garbanzo de a libra se reportó en 2003, año de la invasión a Irak: 3.7 por ciento, la mayor, y por mucho, en sus ocho fructíferos años en la presidencia estadunidense. En su primer cuatrienio, la tasa anual promedio fue de 2.23 por ciento; la del segundo, si bien va, menor a 2 por ciento.

Las cifras del gobierno estadunidense, al cierre de 2008, indican que la deuda pública de ese país sumará 9.65 billones de dólares (millones de millones), un monto 72 por ciento superior con respecto al registrado al inicio de la “era Bush”. Si se considera la proyección para 2009, entonces el saldo se elevará a 10.41 billones (en ambos casos sin considerar los 700 mil millones, o más, del “rescate” financiero), una cifra 85 por ciento por arriba de la reportada el 21 de enero de 2001, fecha del cuestionado arribo del junior.

En fin, ya instalado en la Casa Blanca habrá que estar atentos al desarrollo de Barack Obama, la consecución de metas, el aterrizaje de promesas de campaña y constatar si en los hechos va por el cambio (de “cambios”, “transiciones” y “alternancias” los mexicanos saben un rato) que pregonó en los tiempos electorales, pero en vía de mientras, golpeando a todo el planeta, la herencia es funesta. Y por si fuera poco, se va impune.

Las rebanadas del pastel

Si de impunidad e incompetencia se trata, la clase política mexicana decidió segregar aún más a la ciudadanía, y, sin que nadie le estorbe, ella misma escoge entre sus súbditos quiénes ocuparán un cargo de elección “popular”. Ni siquiera se toma la molestia de aparentar procesos democráticos en su interior para la “selección” de candidatos, en el entendido que los mexicanos serán “gobernados” por los mismos que no han dado una a lo largo del último cuarto de siglo pasado. Ya vienen las macro campañas en las que prometerán todo, para que en los hechos no cumplan nada. Se aproxima el bombardeo propagandístico financiado con recursos –de los cuales los medios electrónicos no quieren perderse ni un sólo centavo– de la misma gente que la clase política no considera en el reparto del pastel. ¡Qué bonita democracia!

Obama: esperanza y riesgo

Editorial

Barack Obama toma posesión hoy como el cuadragésimo cuarto presidente de Estados Unidos. Es un hecho histórico, no sólo porque es el primer mandatario de origen afroamericano en la nación vecina, sino también porque su llegada a la Casa Blanca pone término al periodo trágico de la que ha sido, según la propia ciudadanía, la peor administración presidencial en la historia de ese país.

Sin duda, es difícil imaginar a un individuo capaz de ejercer la presidencia estadunidense en forma más irresponsable, criminal, corrupta y frívola que como la ejerció George W. Bush, y en ese sentido el recambio es, por sí mismo, un dato reconfortante. Es cierto, también, que la trayectoria de Obama permite suponer que con él llegarán a la Casa Blanca acentos de sensibilidad humana y social, de respeto a las otras naciones, de tolerancia, de aprecio por la educación, la ciencia y la cultura, de realismo y de sentido político, atributos que durante ocho años han estado ausentes del Poder Ejecutivo en Washington. El prometido cierre del campo de concentración de Guantánamo sería ya un avance en esta dirección. El resto son buenos augurios pero, por ahora, nada más.

Sin embargo, las circunstancias han situado a Obama como depositario de unas expectativas desmesuradas, tanto en el ámbito interno como –habida cuenta del peso de ese país en la economía, la política, la diplomacia, la tecnología y los escenarios bélicos del mundo– en el resto del planeta. La figura del demócrata nacido en Hawai es vista en las horas actuales como la clave para la recuperación económica, para la paz en Medio Oriente y otras regiones, para el desarrollo y la integración social, para la reformulación de los términos que rigen los intercambios financieros y culturales, para reducir la pobreza, para resolver el problema de la criminalización de los flujos migratorios y para muchos otros asuntos conflictivos del panorama estadunidense y mundial.

Para el nuevo mandatario esta carga de esperanzas constituye, más que un factor de fuerza, un serio peligro, en la medida en que hace prácticamente inevitable una cadena de frustraciones y desencantos, tan variada como los anhelos colectivos e individuales asociados a su persona.

En este contexto, es preciso traer a colación algunos hechos que, pese a su obviedad, parecieran borrados por un ambiente tan cargado de esperanzas. El primero es que Obama llega a la jefatura de un Estado que no va a cambiar de esencia con el estreno de una presidencia. Es decir, Estados Unidos seguirá siendo, previsiblemente, un país imperialista y se mantendrá fiel a la lógica depredadora (de territorio, de potestades ajenas, de los recursos humanos, naturales y financieros de otras naciones) que caracteriza su historia. Otro hecho a tener en cuenta es que el poder hegemónico estadunidense tiene una proyección mundial casi siempre ominosa, no pocas veces sangrienta, y excepcionalmente, positiva; ello significa que Washington posee sobrada capacidad para crear o agravar problemas de fondo fuera de su territorio, pero casi nunca dispone del poder para resolverlos, ni siquiera cuando para ello pone en juego la voluntad gubernamental.

Esta limitación se expresó con claridad durante la presidencia de Bill Clinton, en tiempos de prosperidad económica. Ahora que Obama debe enfrentar el desastre financiero, social e institucional legado por su antecesor, es razonable suponer que su prioridad será, al menos durante la primera parte de su administración, contrarrestar la catástrofe en esos frentes internos, y que las relaciones con el resto de los gobiernos ocuparán un lugar más bien discreto en la atención de la Casa Blanca. Para bien y para mal, ello es especialmente cierto para México: es posible que en los próximos meses nadie en Washington se acuerde de la necesidad de establecer un marco legal mínimamente decoroso y humano para los migrantes, pero parece probable, también, que se reduzcan las presiones injerencistas (a menos que el gobierno de Felipe Calderón las invoque) en materia de seguridad.

Todo hace pensar que en diversos aspectos se avecina un cambio de rumbo en el país vecino y que, bajo la dirección del demócrata afroestadunidense, su gobierno será menos dañino hacia el exterior y puede ser que hasta positivo para el ámbito interno. Pero no se puede adivinar el ritmo y la profundidad de los cambios, y es pertinente, por ello, moderar las esperanzas.

Oaxaca en pie de lucha, requiere apoyo y cobertura nacional

Pedro Echeverría V.

1. Con bloqueos en la capital oaxaqueña la Sección 22 del SNTE inició el viernes 16 una serie de movilizaciones programadas en todo el estado, por acuerdo de la Asamblea Estatal, para pedir una mesa de trabajo con la Secretaría de Gobernación (SG) Se iniciaron en la ciudad de Oaxaca con un bloqueo en un crucero al poniente de la capital a las 8:30 horas, con cientos profesores que se apostaron allí, así como un camión materialista que atravesaron en el lugar. En la zona sur, otro contingente de maestros inició el bloqueo al crucero llamado de Cinco Señores, cerca de Ciudad Universitaria minutos antes de las 9:00 horas; el caos vial comenzó a intensificarse también en toda la zona. En el Aeropuerto Internacional de esta ciudad, los mentores también realizaron una concentración y un bloqueo parcial del crucero que se ubica frente a dichas instalaciones.

2. Aunque al parecer las luchas de los oaxaqueños tienen un aparente regionalismo las demandas de la sección 22 (CNTE) superan siempre el gremialismo magisterial, es decir, aunque Oaxaca parece un estado aislado del centro y de la sociedad capitalista nacional, las demandas por la que ellos han luchado, por lo menos desde mayo de 2006, son claramente nacionales. No reducen sus demandas a aumento de salarios, prestaciones o “privilegios” magisteriales (tal como los medios propagan), sino que luchan por una educación democrática, igualitaria y al servicio del pueblo exigiendo: libros, becas, desayunos escolares, trabajo y buenos salarios para los padres de familia, libertad para manifestarse y renuncia del gobernador opresor. Le exigen de entrada a la secretaría de Gobernación la instalación de una mesa de diálogo para analizar los problemas y llegar a acuerdos.

3. Pero hay problemas graves como los injustamente encarcelados por sus luchas, Abraham Ramírez y compañeros, en la cárcel de Pochutla, Oaxaca. Han escrito: “Hoy, 15 de enero del 2009, cumplimos 4 años de ser secuestrados por los que al amparo de las leyes secuestran, desaparecen, matan, a nuestros hermanos que están en contra de los proyectos del asesino de Ulises Ruiz Ortiz (URO) y sus perros carroñeros que reprimen a luchadores sociales cuyo único delito es reclamar sus derechos porque, como saben, estos corazones rebeldes jamás se quedarán callados ante las injusticias. Ni cadenas, ni grietas, ni muros podrán callar nuestra voz. “Pueblo: si nos quedamos sumisos ante esta situación, nuestros hijos pagarán las consecuencias. Nacimos libres. Amamos la libertad. Y por ver a todos estos hombres títeres sin cadena, no daremos tregua a nuestra lucha”.

4. La realidad es que en Oaxaca, Guerrero y Chiapas la lucha de clases no puede esconderse porque está “a flor de piel”. La miseria no se esconde y los negocios en beneficio de multimillonarios están a la vista. En tanto que por publicaciones y experiencias se puede ver que hay algunos estados donde las luchas no son profundas, no llegan a la confrontación total y los gobiernos reprimen poco, (tal como sucede en Yucatán, Campeche, quizá Colima, Nayarit, Aguascalientes, Guanajuato donde se conoce muy poco de luchas y represiones) en los tres estados del sur/sureste arriba mencionados, las batallas de los trabajadores son fuertes y la represión gubernamental brutal y abierta. También por ello las fuerzas del ejército y la policía están distribuidos de manera desigual.

5. No debemos olvidar que Oaxaca, Guerrero y Chiapas, estados de la República donde la “civilización occidental” o capitalista no pudo penetrar con la libertad y profundidad que lo hizo en el resto del país, han sido al mismo tiempo las entidades menos atendidas por los diferentes gobiernos de la nación. Han sido víctimas de la enorme explotación de sus recursos naturales y humanos, pero las inversiones en agricultura, pesca y otras fuentes productivas que tanto necesitan sus pobladores, han sido mínimas y absolutamente insuficientes. Por ese motivo esos pueblos indígenas y campesinos, junto con sus profesores, siempre han estado en pie de lucha defendiéndose de los terratenientes, de los saqueadores de bosques, petróleo y agua. Los gobiernos sólo han tenido pendientes a esos estados para realizar proyectos en beneficio de los grandes explotadores de cada región.

6. Oaxaca, cuya historia de luchas campesinas y magisteriales viene por lo menos de los últimos 40 años contra los gobiernos del PRI que se han ensañado contra el pueblo, ha comenzado nuevamente a levantarse. Por su parte el pueblo de Guerrero ha visto nacer varias guerrillas entre las más conocidas estuvieron la de Jenaro Vázquez, Lucio Cabañas y el EPR; pero también luchas campesinas contra despojos de tierras y problemas electorales. En Chiapas son los indígenas quienes han venido batallando por varias décadas contra los hacendados y terratenientes; pero obtuvo mucho prestigio a partir del levantamiento del EZLN en 1994. Los tres estados, casi totalmente agrarios, fueron dominados desde hace ocho décadas por el PRI, aunque en los últimos años la fracción más derechista del PRD ha asumido los gobiernos de Guerrero y Chiapas, que han gobernado como priístas.

7. En las batallas que los profesores de la CNTE de Oaxaca y la APPO libraron el segundo semestre de 2006, esencialmente contra el gobierno del estado, ninguna organización fuerte de izquierda y centroizquierda les dio un apoyo directo. Las organizaciones fuertes de entonces eran el PRD que se encontraba en campaña y poscampaña presidencial; el EZLN que se encontraba el La Otra Campaña y los sindicatos del Diálogo Nacional, a todos pareció importarles un bledo la batalla más importante de entonces. Por otro lado la TV (Televisa, TV Azteca), la radio (Radio Fórmula y las demás), la presa, casi totalmente) se dedicaron a calumniar al movimiento, así como a lanzar acusaciones y denuncias contra sus dirigentes. La realidad es que los oaxaqueños se batieron casi solos. Incluso los diputados del PRD de Oaxaca votaron siempre junto a los del PRI y del PAN.

8. Tres años después están a punto de iniciarse nuevamente las campañas electorales. El PRI parece tener todas las posibilidades de ganar ampliamente los comicios, aunque por aquello de los arreglos entre partidos los priístas tendrán que negociar con el PRD y el PAN. A pesar de que el gobernador de Oaxaca es un represor y un asesino, el PRI y el PAN lo han respaldado abiertamente y es seguro que lo apoyarán hasta el fin de su mandato. Pero los oaxaqueños, a pesar de que saben que ahora es más difícil tumbarlo, no dejarán de luchar contra ese gobierno por ser neofascista. Los oaxaqueños seguirán siendo una importante vanguardia de los movimientos de los trabajadores por su liberación. Y aunque no se obtengan triunfos rotundos y concretos, lo importante es que la conciencia del pueblo crece y se enraíza y el ejemplo se extiende en todo el país. Hagamos los más para manifestar nuestro apoyo directo.

Fecal: raíces de su política religiosa

Congruente con sus raíces ideológicas, y sintiéndose fortalecido por el apoyo mediático y empresarial, Fecal está empeñado en destruir el estado laico.

Edgar González Ruíz
Las raíces de Fecal

A más de dos años de haber asumido la presidencia de México mediante el fraude electoral, con el apoyo de la jerarquía católica, de empresarios, y del ejército, Felipe Calderón (Fecal) se siente suficientemente poderoso para manifestar abiertamente sus convicciones conservadoras, contrarias al estado laico.

A la seguridad de Fecal contribuye el oportunismo de políticos, como los agrupados en la llamada "Nueva izquierda", interesados en obtener beneficios acercándose a su gobierno, así como la manipulación cotidiana que llevan a cabo Televisa y otros medios para difundir las consignas oficialistas tendientes a hacer olvidar el origen ilegítimo de la presidencia de Fecal, quien pretende justificar la militarización del país mediante la infantil historia de la "lucha contra el narco".

Por enésima ocasión se demuestra que eran mentirosas las consideraciones que en su momento difundieron muchos comunicadores y analistas vinculados al poder, para deslindar a los gobernantes panistas, y en particular a Fecal, de los proyectos de la extrema derecha.

En efecto, el pasado 14 de enero, durante su participación en el VI Encuentro Mundial de las Familias, evento organizado por el Vaticano y al que acuden personajes de la extrema derecha de diversos países, Fecal expresó clara y abiertamente su apoyo al conservadurismo católico que se opone al estado laico.

Fecal dio la bienvenida a los asistentes a la que llamó "la tierra de María de Guadalupe y de San Juan Diego". El presidente espurio fue recibido por asistentes que corearon: "Nuestro Presidente católico…", convicción que durante su discurso confirmó: "Sean ustedes bienvenidos –dijo– a esta tierra de María de Guadalupe y de San Juan Diego y también de los mártires de la persecución…".

Recordó que su "santo patrono" es San Felipe de Jesús y su formación y educación se forjó con maristas, con las Misioneras del Espíritu Santo, las hermanas del Verbo Encarnado y las Guadalupanas del Plancarte. Las hermanas de la Asunción, añadió, "son ahora quienes educan a mis hijos".

En el escenario principal las banderas de México y El Vaticano fueron colocadas detrás del atril desde el cual Calderón Hinojosa y los jerarcas católicos se dirigieron a los asistentes.

Con esas afirmaciones, Calderón se mostró fiel a sus raíces familiares y partidistas, que incluyen la idealización del movimiento cristero como parte de la lucha derechista contra el estado laico.

La oposición al estado laico y la reivindicación del conservadurismo católico es la tendencia prevaleciente en el PAN y en sus ancestros, como la Unión Nacional Sinarquista y como los Cristeros.Hay que recordar que el padre de Fecal, Luis Calderón Vega, uno de los fundadores del PAN, expresó en los años 60 exactamente los proyectos que Fecal está llevando a la práctica, desde el respaldo oficial al clero hasta el ataque sistemático contra la educación pública.

Raíces de Fecal

En 1964, el padre de Fecal, quien era feroz enemigo de los protestantes, publicó el libro El 96.47 por ciento de los Mexicanos (impreso por Fimax Publicistas, en Morelia), donde haciendo referencia a la cifra de católicos en el Censo de Población de 1960, Calderón Vega alegaba que la identidad mexicana es católica desde que "La Nación Mexicana fue bautizada en la Fe Católica Apostólica y Romana que trajeron los primeros franciscanos… precedidos por los conquistadores que, en nombre de Dios Todopoderoso y de sus católicas majestades, tomaron posesión de estas tierras" (p. 17).

Ciertamente, basta leer las Cartas de Relación de Hernán Cortes a Carlos V, para encontrar en la doble moral de ese criminal conquistador, en los asesinatos perpetrados contra los indígenas casi indefensos ante la superioridad militar de los españoles, y justificados por el supuesto designio de Dios, el espíritu abusivo que sigue animando a los panistas de nuestros días.

Asimismo, Calderón Vega defendía en su libro a los conservadores que trajeron a Maximiliano, recurriendo para ello a una retórica tramposa y visceral que perfectamente asimiló su hijo Fecal; leemos: "De ningún modo podríamos sumarnos al coro demagógico y farisaico de quienes califican de traidores a nuestros – de ellos y de nosotros- abuelos conservadores. No lo fueron. No había en sus propósitos ni interés ni desvergüenza sino ardiente patriotismo…" (p. 65)

En su libro, el padre de Fecal apuntó las ideas que han animado la política educativa de su hijo: oponerse a la educación laica y en general a la educación pública, estimular la educación privada, y fortalecer a grupos de la ultraderecha como la Unión Nacional de Padres de Familia; Calderón Vega lamentaba que pese a las convocatorias de los obispos, sólo un "porcentaje mínimo de los padres de familia de las escuelas particulares" cooperaban con ese grupo.

Según el padre de Fecal, los niños católicos mexicanos, a semejanza de lo que ocurría en Estados Unidos, no debería ir a escuelas públicas, sino asistir a instituciones regenteadas por el clero; también convocaba a los empresarios a no apoyar a instituciones de educación pública, porque las consideraba "demagógicas", sino apoyar únicamente a instituciones privadas.

Por increíble que parezca, Calderón Vega se oponía abiertamente a la gratuidad de la educación, de la cual decía en su libro: "…el hábito de la gratuidad de la enseñanza en México ha frustrado muchos esfuerzos. La mentalidad pordiosera de muchos hombres de fortuna ha impedido la formación de una conciencia creadora y educadora. No les importa que los altos centros de estudios estén saturados de peligros para la conciencia moral y para la fe de los estudiantes…" (p. 122).

En fin, en la obra mencionada, Calderón Vega afirmaba lisa y llanamente que la Iglesia Católica es "la más alta autoridad del mundo y de la historia" (p. 134)

Más allá de las familias

Por otra parte, la actitud de Fecal en el Encuentro de las Familias, marca en la historia reciente una nueva etapa en el ataque al estado laico, pues en el pasado, tanto él como otros funcionarios panistas se habían sentido obligados a moderar o esconder sus tendencias confesionales. Cabe recordar que en inicio del sexenio de Fox sólo Carlos Abascal hacía alardes de mochería comparables a las declaraciones recientes de Fecal.

Fecal estuvo acompañado por su esposa, Margarita Zavala, de Norberto Rivera Carrera, del presidente del Consejo Pontificio de la Familia, Enrico Antonelli; y del titular de la Conferencia del Episcopado Mexicano, Carlos Aguiar Retes, prelado muy proclive al protagonismo político, quien presentó a Zavala como alguien "querida por todo el pueblo".

Fecal se dirigió a un auditorio conformado por cientos de personas provenientes de diferentes países, y de grupos como los Legionarios de Cristo, los Heraldos del Evangelio, y los Caballeros de Colón, Red Familia, el Foro Español de la Familia y Population Research Institute, organización fundada en EU por Steve Mosher, partidario de Bush, y que tiene actividades también en Perú, país donde la jerarquía católica tiene gran fuerza en las instituciones.

Añadió el mandatario espurio que "Los eventos que promuevan valores, independientemente de su religión, siempre serán bienvenidos, al igual que el Papa Benedicto XVI, a quien extrañamos y esperamos con los brazos abiertos".

En el evento estuvo presente también el gobernador de Morelos, Marco Antonio Adame, expresidente el grupo extremista Testimonio y Esperanza, e identificado como integrante del Yunque,mientras en Morelos, entidad donde se ha otorgado gran apoyo a la jerarquía católica, varios templos de esa religión ostentaban en sus altares las banderas de México y del Vaticano, con el pretexto de que era para resaltar la importancia del mencionado Encuentro.

A pesar de todo el alarde publicitario que la acompañó, dicha reunión no logró despertar el interés de la sociedad mexicana, simplemente porque en ella no ha prevalecido una cultura católica, sino valores liberales, como el respeto a las decisiones personales;en ese contexto nacional donde los valores familiares se refieren a la solidaridad, el apoyo hacia los más necesitados, la justicia, etc, resultan exóticas las nociones conservadoras del Vaticano que identifican la "defensa de la familia" con proyectos como encarcelar a las mujeres que aborten, rechazar el uso de anticonceptivos y el divorcio, estigmatizar a los homosexuales, y censurar las expresiones del erotismo y la sexualidad.

Precisamente, al calor del apoyo Fecal y pontificio a dicha reunión donde se promovió el puritanismo, las autoridades municipales de Guanajuato, encabezadas por el panista Eduardo Romero Hicks, trataron de prohibir los besos en la vía pública, decisión de la que rápidamente tuvieron que retractarse ante las protestas de la opinión pública que trascendieron incluso a la capital del país y que tuvieron lugar en el inicio de un año electoral crucial para los panistas.

Sin embargo, la jerarquía católica y el PAN tienen objetivos mucho más amplios que la infructuosa lucha legal y mediática contra el ejercicio de la sexualidad, y contemplan, por ejemplo, la imposición de la educación confesional y la penetración de la jerarquía católica en las diversas instituciones, incluyendo el ejército.

Por ello, como corolario del mencionado Encuentro de las Familias, a partir del lunes 19 de enero, en Querétaro, otra de las entidades gobernadas por el PAN y por ende, por la jerarquía católica, los activistas de la ultraderecha llevaron a cabo otro evento donde manifestaron abiertamente su oposición al laicismo.

En el Teatro de la República,sede de la promulgación de la Constitución Mexicana, el secretario de Estado del Vaticano, Tarcisio Bertone, llamó a los rectores de universidades católicas y a jerarcas católicos a "evangelizar la educación y la cultura", e hizo alarde de haber tomado la "sede histórica del laicismo", alegando que este no debe ser el del siglo XIX, sino que deben aceptarse los lineamientos clericales.

Ante el Secretario de Gobierno del Estado de Querétaro, Alfredo Botello Montes y el alcalde de Querétaro, Manuel González Valle, ambos emanados del PAN, llamó a "evangelizar" la educación y la cultura en nuestro país, y aludiendo al apoyo que el clero está recibiendo por parte de Fecal afirmó que "estamos en un nuevo momento del protagonismo de los católicos laicos competentes".

En el momento actual, la sociedad mexicana tiene que actuar directamente, al margen de políticos convenencieros y de "instituciones" controladas por un gobierno de origen fraudulento, para garantizar y defender el estado laico, por lo que es importante recurrir a las movilizaciones y protestas directas, sea en oficinas de la jerarquía católica o en las sedes del PAN, donde muchas veces, y en especial en la ciudad de México, los políticos de ese partido trabajan a puertas cerradas, sabiendo que no tienen las simpatías de la población.

La jerarquía y el gobierno federal tienen tal temor a esas protestas, que desde hace tiempo la Catedral está resguardada por policías federales que actúan por consigna de Perverto Rivera; sin embargo, el arzobispado y el episcopado, tienen otras oficinas donde se puede protestar.

Hay que hacer a un lado la manipulación de Televisa y de periodistas oportunistas o temerosos de perder su empleo, que tratan de dictar a la gente cuáles deben ser sus prioridades, y que por tanto evitan referirse al peligro teocrático que implica la continuidad del PAN en el poder; por ello, la lucha en defensa del estado laico es hoy en día, necesariamente, una lucha política y electoral contra el PAN.

www.kaosenlared.net/noticia/fecal-raices-politica-religiosa

For your information, Mr. Barack Obama

Mr. Barack Obama
President of United States of America.
According with your recently comments regarding to Venezuela and Mexico's positions, we have the impression that you, Mr. President of United States (not of "America" as you used to call your country, America is a Continent nor a country itself) have been misinformed about the geopolitics and economical situations, nowadays in the Latino American countries.
First of all, Mexico is a disaster in all the aspect since the Accion Nacional Party with Vicente Fox and more exacerbated since the spurious Felipe Calderon took office in a fraudulent manner (2006) and such a corruption backgrounds. Calderon doesn't represent our nation, he represents the economical interests and the USA government and it's genocides NEOLIBERAL institutions (IMF, World's Bank, UN, etc.), interests which are assaulting our nation's sovereignty and dignity.
Regarding Venezuela, I have attached a really good articles. You may probably need some help with the translation on some of the articles if you are not able to understand Spanish at all.
We strongly recommend you to knowledge and inform yourself with alternative network media resources in order to get a reliable information about every country in this planet....if you depends on what CNN, FOX, NBC, NYTimes, ABC News and so on say, we are afraid your administration will never BE/HAVE that "change" that you promise to the World.
You have already disappointed too many people with your comments....and with your attitude and silent about the conflict (genocide) in Gaza.
But after all, what can we expect from The President of the World's most IGNORANT country .
THE LATINO AMERICAN COUNTRIES
P.S. Like this media network:
Enlace a CUBAVISION AQUI. http://www.cubavision.info/
Venezuela: Not What You Think

by Robin Hahnel
In the case of Hugo Chavez and the Venezuelan Bolivarian Revolution, the mainstream media and politicians in the United States have elevated their game of demonizing all who oppose US foreign policy and business interests to a higher level of absurdity than usual. According to the mainstream media, the only newsworthy stories in Venezuela are one sided diatribes lifted from the discredited, opposition-owned media in Venezuela. For example, we read about Chavez shutting down opposition TV stations. We hear that Chavez is rewriting the Venezuelan Constitution so he can be President for life. Chavez is a dictator, QED.
All the badly outgunned, alternative media in the US can do is try its best to rebut the bias in the storylines defined by the mainstream media. The tiny fraction of Americans who visit the alternative media discover that Chavez has submitted a proposal to change the Venezuelan Constitution in a number of ways, one of which is to eliminate term limits on the office of President. All changes will first have to be approved by the democratically elected Venezuelan National Assembly, and then also approved in a popular referendum before they become law. Only Americans who search out the alternative media discover that Hugo Chavez was elected President by a comfortable margin in 1998, survived an opposition-sponsored recall in 2004, and most recently was re-elected in December 2006 with more than 60% of the vote. International observers certified all three elections as fair and square. George Bush, on the other hand, was selected President by a partisan Supreme Court after losing the popular vote in 2000, and won re-election only because enough black voters in Ohio were disenfranchised by a partisan Republican official to keep the Buckeye State in the Republican column in 2004. Few observers believe Bush could survive a recall election today, but of course this basic element of democratic rule is not permitted by the US Constitution. Nonetheless, the only storyline ninety-nine percent of Americans hear remains: Hugo Chavez is a dictator and George Bush is the democratically elected leader of the free world.
Similarly, only the small fraction of Americans who access the alternative media learn that RCTV was not shut down because it campaigns openly against the government -- which it has for nine years. Instead, when its license came up for renewal, its application was denied because it had violated 200 conditions of its licensing agreement -- many violations having to do with its role in helping to organize a military coup that nearly toppled the duly elected President of the country. Moreover, the station continues to broadcast on a cable network, and the opposition in Venezuela still broadcasts on more major TV channels than there are channels sympathetic to the government. In stark contrast, the alternative media in the US cannot be viewed on any major channel. Consequently the vast majority of Americans receive all their news from a mainstream media which never questions whether the US has any right to dominate other nations, but only debates the wisdom of alternative strategies for doing so, and would never dream of questioning the desirability of an economic system dominated by their corporate owners. Nevertheless the storyline most Americans hear remains: Freedom of the press is dead in totalitarian Venezuela, but alive and well in the democratic United States.
It is important to distinguish between whether mainstream coverage of issues like amendments to the constitution and the TV license is biased, whether there are grounds for reproaching the Venezuelan government, and whether the policies are wise. Clearly the mainstream media has failed to report relevant facts and their coverage has been grossly unfair. From what I know, the procedure that led to non-renewal of the TV license was unobjectionable, and the proposed constitutional amendment will be decided by a thoroughly democratic process. So while there are ample grounds for reproaching mainstream media coverage in the US, as far as I can see there are no grounds for reproaching the Venezuelan government in either case. However, this does not mean the policies are necessarily wise. Those in Venezuela who argue that the revolutionary government would be hammered by the imperial press in any case are surely correct. On the other hand, that does not mean either initiative is good policy, independent of the news coverage it receives. Moreover, giving one's enemies an easy chance to focus on a negative storyline seems unwise -- unless the policy has important benefits.
Unfortunately, the fact that only a tiny fraction of the American public are ever exposed to balanced coverage of the Venezuelan stories defined by our mainstream media is only one problem. A larger problem is that practically nobody in the United States ever hears anything about truly newsworthy stories in Venezuela. Stories about exciting new political and economic initiatives that are dramatically reducing poverty and challenging popular myths about the abilities of ordinary people to make good political and economic decisions for themselves go virtually uncovered in the United States. 1
I speak fluent Spanish, have lived and worked in Latin America on two occasions, and have traveled extensively in Latin America for over forty years. One of the few Latin American countries I had never visited before a year ago was Venezuela. I have now made two trips to Venezuela in the past nine months at the invitation of the Centro Internacional Miranda . I was in Caracas for one week in October 2006 -- before the December 2006 presidential elections that provided Chavez with a popular mandate to pursue a more aggressive socialist agenda. During that visit I met with officials in the Planning Ministry and faculty and students in the Planning Ministry school. I had long discussions with people at the Miranda Center working on projects in critical pedagogy, participatory budgeting, new models of production, human development through popular participation, new forms of political participation, and new models of socialism for the twenty-first century. I also visited health clinics, subsidized food distribution centers, community radio stations, and adult education centers in poor neighborhoods in Caracas. During a two-week visit in July 2007 I visited the rural state of Lara as well as Caracas. In Caracas I participated in numerous seminars and meetings at the Miranda Center, attended an adult education class at the new Bolivarian University, met again with officials in the Planning Ministry and students in the Planning Ministry school, met with officials in the new Ministry for the Communal Economy, and visited with workers in a "recuperated" factory and activists in a "nucleus of endogenous development." In Lara I attended meetings of three rural communal councils, a meeting of spokespersons from ten other rural communal councils, a meeting of spokespersons from all the communal councils in the town of Carora, and talked with citizen directors of a communal bank. I also met with the mayors of Carora (state of Lara) and Libertador (state of Carabobo) who pioneered participatory budgeting initiatives in their municipalities. What follows is an account of some stories I believe many Americans would find truly newsworthy.
Economic Progress
Like most Latin American economies, the Venezuelan economy deteriorated during the 1980s and most of the 1990s. From 1998 to 2003 real per capita GDP continued to stagnate while the Chavez government survived two general strikes by the largest Venezuelan business association, a military coup, and finally a devastating two month strike by the state owned oil company. However, after Chavez survived the opposition sponsored recall election, annual economic growth was 18.3% in 2004, 10.3% in 2005, and 10.3% in 2006, and the unemployment rate fell from 18.4 % in June 2003 to 8.3% in June 2007. Moreover, most of the growth was in the non-oil sectors of the economy, as the oil sector barely grew during 2005 and 2006. While this impressive growth would not have been possible without the rise in international oil prices, it also would not have been possible had the Chavez government not ignored the warnings of neoliberal critics and pursued aggressive expansionary fiscal and monetary policies.
At the height of the oil strike the poverty rate rose to 55.1% of households and a startling 62.1% of the population. However, by the end of 2006 the poverty rate had declined dramatically to 30.6% of households and 36.3% of the population, which compares favorably with a pre-Chavez rate of poverty in 1997 for households of 55.6% and for individuals of 60.9%. While much of this decrease in poverty was due to strong economic growth, it was also due to a dramatic increase in social spending by the Chavez government. Social spending per person by the central government increased by an average of 19% per year from 1998 to 2007. However, this does not include social spending by the state-owned oil company. If social spending by PDVSA is included, there was an increase of 35% per person per year since 1998. The most dramatic increase in social spending was in the area of health care. In 1998 there were over 14,000 Venezuelans for each primary healthcare physician, and few physicians worked in rural or poor urban areas. By 2007 there was one primary healthcare physician for every 1,300 Venezuelans, and many of the new physicians were working in clinics in rural areas and poor barrios that had never had physicians before.
2 There are also now 16,000 stores in poor areas throughout the country selling staples at a 30% discount on average.
Building the Social Economy
Reforms First: For eight years the Chavez government went out of its way not to threaten the private sector. Despite relentless hostility and numerous provocations from the Venezuelan business association and the privately owned media, there were few nationalizations and the state sector did not grow appreciably. While the government did launch a serious land reform, the program proceeded more cautiously than government rhetoric and landowner complaints would lead one to expect. Instead, Chavez concentrated on redirecting profits from the state owned oil company to social programs to benefit the poor, and financing development of what the government called the "social economy." In addition to increasing spending dramatically on healthcare and food subsidies, the government launched a massive program of adult education. Millions of poor Venezuelans have now overcome illiteracy, and hundreds of thousands have received primary diplomas and secondary degrees studying in store-front schools named Mision Robinson I (literacy), Mision Robinson II (primary), and Mision Rivas (secondary).
But none of this addressed the high rate of unemployment and the most pressing economic needs of those who had voted Chavez into office. The business sector was hostile to the Chavez government from the outset and oscillated between economic sabotage and capital flight. So the private sector could not be relied on to increase investment, production, and employment. Nor was extensive nationalization an attractive option because Chavez wanted to avoid provoking the business community unnecessarily, and there was a shortage of competent officials who were also politically trustworthy to run more state enterprises. Moreover, neither Chavez nor his closest associates were enamored of the "state socialist" model. So increasing employment by expanding the state sector was also not seen as a desirable option. Determined not to renege on electoral promises to better economic conditions for his supporters as many populists in Latin America have in the past, Chavez launched a massive program to create worker-owned cooperatives in both rural and urban areas.
Cooperatives: New worker-owned cooperatives not only provided much needed jobs producing much needed basic goods and services, they also featured what was soon to become a hallmark of Bolivarian socialism -- popular participation at the grassroots level. When Chavez was first elected President in 1998, there were fewer than 800 legally registered cooperatives in Venezuela with roughly 20,000 members. In mid-2006 the National Superintendence of Cooperatives (SUNACOOP) reported that it had registered over 100,000 co-ops with over 1.5 million members.
3 Generous amounts of oil revenues continue to provide start-up loans for thousands of new cooperatives every month, and the Ministry for the Communal Economy continues to spearhead a massive educational program for new cooperative members. However, the ministry provides more than technical assistance regarding technology, accounting, finance, business management, and marketing. It also teaches participants about cooperative principles, economic justice, and social responsibility.
Participatory Budgeting: Even before the December 2006 referendum provided Chavez with a popular mandate to deepen the social revolution, the government had moved ahead to add participatory budgeting and local economic development initiatives called "nuclei of endogenous development" to the educational Misiones, subsidized food stores, and worker cooperatives comprising the social economy. Three international experts on participatory budgeting in other countries were part of the Miranda Center work team during my visit in July. Richard Franke (USA) shared his research on the history of participatory budgeting in Kerala India, and Marcos Arruda (Brazil) and Daniel Schugurensky (Canada) shared their research on participatory budgeting in Brazil with those developing the program in Venezuela. What was clear to all of us was that while the practice of participatory budgeting may be more advanced in Kerala and Brazil where decades of experience have helped people learn how to deal with important practical problems like how to combine technical expertise about public work projects with popular determination about priorities, the prospects for participatory budgeting in Venezuela are much greater.
A hostile national government in India limits how far the left united front government in the state of Kerala can take the program there. And unfortunately the Lula government in Brazil has done little to build other elements of a "solidarity economy" to compliment participatory budgeting, and even damaged the reputation of participatory budgeting by using it to administer austerity measures. In Venezuela, on the other hand, the President and Congress are now fully supportive of participatory budgeting and busy building complementary components of a full-scale "social economy." In Venezuela, participatory budgeting is viewed by many not merely as a better way to make decisions about local public goods, but as part of a process to democratize all aspects of economic life. Not surprisingly some local officials have resisted participatory budgeting because it challenges their traditional powers and privileges. Others, like the mayors of Carora and Libertador who turned all municipal revenues over to neighborhood assemblies to use as they saw fit, have embraced the program as well as the changes it brings to the role of mayor.
Communal Councils: After the referendum in December 2006, a major campaign to organize and empower communal councils was launched as a new step toward building the social economy. The Ministry of Participation and Social Development, MINPADES, worked to establish the initial components of the social economy. In 2004 the Ministry for the Popular Economy, MINEP, was created to help build new components of the social economy. When the government decided to create communal councils in every neighborhood, MINEP was strengthened and renamed the Ministry for the Communal Economy, MINEC. After lengthy debate, it was decided that communal councils should be comprised of twenty to fifty households in rural areas and two-hundred to four-hundred households in urban areas. Since communal councils are the building blocks of a whole new political structure in Venezuela, it may seem odd that sometimes they are comprised of fewer than fifty families in rural areas. The small size was chosen to ensure that every family, even in rural areas where small villages are often distant from one another, would have a real chance to participate in the most fundamental political decisions that affect them.
All the rural communal councils we visited in the state of Lara had decided that housing was a high priority. Each went through the difficult process of deciding which families would get new houses since there was not enough to provide new houses for all. We asked the members what criteria they used. We asked about nepotism. We asked what happened to families who were disappointed and disagreed with the decisions. While answers varied, the major criterion taken into consideration was need -- the state of a family's existing housing and the number of children. While all tried to reach consensus, in some of the communal councils votes were taken, and in some cases those who were disappointed threatened to leave. A major difference between councils was how far they stretched their housing budget by providing materials locally, reducing the number of rooms, or providing labor. In one case, a council member was a builder himself who was able to oversee much of the building by community members, thereby stretching the housing budget the farthest. The builder did not receive one of the new houses because, we were told, his house was predictably in decent repair. He said he was not disappointed because he was confident he would receive a new house next year, or the following, after others whose houses were in worse repair got theirs. In another council the disappointed family who had threatened to leave was talked out of it, in part because they thought they had a good chance of getting a house the following year.
Other projects varied a great deal. One communal council built a facility to raise chickens -- against the advice of a government agronomist who thought they would be better off upgrading their facilities for goat herding. We asked who would work in the new communal chicken farm, how they would be paid, and how profits would be shared. It was clear from their answers that all of that remained to be thought through, although everyone agreed that not all would be expected to work in the communal chicken business since some had paying jobs outside the community that nobody expected them to give up. Several councils had mud roads paved over so people would be able to get out to a main road during the rainy season. One built a health clinic. Both these projects required coordination with outside agencies. Council spokespeople lobbied the municipality to pave more of their mud roads and only used communal council funds to pay for the remainder. The Ministry of Health had to be consulted about staffing the clinic. One communal council decided to build a community building for meetings and festivals.
The meetings we attended were well attended -- with representation from over half of the households. That was frequently not the case initially, as facilitators -- often municipal employees who had previously worked in educational Misiones -- had to help communities organize a second meeting after attendance was poor at the first meeting. Choosing more convenient meeting times, passing out more flyers, and knocking on more doors was often necessary, but making clear residents would forego significant funds unless they created a communal council eventually led to functioning communal councils in every community in the municipality. Every communal council had elected a vocero, or spokesperson, and a suplente, or substitute spokesperson, for each theme decided by the communal assembly (for example, health, recreation, electricity, etc.). Of the roughly two hundred spokespersons we met in rural communal councils and urban communal councils in the town of Carora, a disproportionate number were poor women of color with several children. Most of them had only recently become politically active. Almost all of them were strongly Chavista. A disproportionate number of facilitators in the municipality were younger women from working-class families who had some college education, who were also strongly pro-Chavez. One spokesperson we interviewed extensively was a middle-aged white man who appeared to be the wealthiest person in his community and was active in an opposition political party. His neighbors were fully aware of his political allegiance, which few of them shared, but expressed complete trust in his integrity and described him as the person in the community who was best at getting things done. For his part, he expressed strong support for participatory budgeting and communal councils for which he credited Chavez and the Chavista mayor of Carora. But he said he had no intention of quitting his opposition political party or becoming a Chavista himself.
Activists, Politicos, and Experts: While it is important to focus on what is happening on the ground, and what activists in different parts of the social economy are thinking, one should not ignore the influence of politicians and ministries that affect the social economy. More than anyone else, of course, Chavez has the greatest effect on the political agenda in Venezuela and especially on initiatives in the social sector. My impression from his speeches, and from what senior fellows at the Miranda Center who are familiar with his thinking have told me, is that Chavez is both the leader of the entire Chavista movement, but also the leader of its radical wing. Over the past nine years Chavez has frequently led the charge to deepen the process of social change -- often through new initiatives in the social economy. In this respect the role played by Chavez has been similar to the role Mao played in China during the 1950s and 1960s when he was both the head of government and the party, but also the leader of the left-wing faction within the CCP. 4 What we might call the "Chavista camp" is an amalgam of small left parties and groups that initially included some small centrist and center-left parties as well -- all predating his election -- and a much larger diverse group of activists politicized by different campaigns and programs launched by his government. Although there is now an attempt underway to create a unified Venezuelan socialist party comprised of all who typically refer to themselves simply as "Chavistas," one of the defining features of the last nine years has been the absence of a unified socialist political party driving the political process -- for better or worse. 5
In order to read a complete article HERE: http://www.monthlyreview.org/mrzine/hahnel301107.html

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Venezuela logra superar a EEUU en índice de empleo
(Gabriela Gurvich, Luigino Bracci, YVKE Mundial, ABN, Clarín)
El Presidente Chávez anunció que la nación que él dirige obtuvo el menor índice de desocupación en 10 años: 6,1 por ciento. En Estados Unidos ocurrió lo contrario: alcanzó la mayor tasa de desempleados en quince años: 6,7 por ciento en noviembre, al ser despedidas 533 mil personas. Suman millones los desempleados a causa de la crisis que las políticas neoliberales crearon.
"Hoy Venezuela goza del menor índice de desempleo de los últimos 10 años", afirmó el presidente de la República, Hugo Chávez Frías, al indicar que el mismo descendió a 6,1% en noviembre de 2008, respecto al mismo mes de 2007 cuando fue de 6,3%; y el pasado mes de octubre de este año cuando fue de 6,7%.
Mientras tanto, en Estados Unidos el desempleo creció superando el índice venezolano. Las agencias internacionales informaron el pasado 5 de diciembre que el desempleo en Estados Unidos llegó en noviembre al 6,7%, el nivel más alto en 15 años. El Departamento de Trabajo del gobierno de George W. Bush reportó que durante noviembre se perdieron 533.000 empleos, con lo que se registró la mayor reducción de puestos de trabajo en un mismo mes desde que se eliminaron 602.000 en diciembre de 1974, en medio de otra severa recesión.
El nuevo dato desalentador no llegó sólo: un relevamiento de los principales centros comerciales estadounidenses muestran que las ventas minoristas tocaron su nivel más bajo en 30 años para el mes de noviembre, mientras que otro realizado en el mercado de hipotecas señala que uno de cada 10 deudores tiene pagos atrasados. La pérdida de empleos afectó a fábricas, compañías de construcción, firmas financieras, minoristas y varias ramas de la economía, incluyendo el turismo. Los escasos sectores en los que hubo ganancias fueron el gobierno, la educación y servicios de salud.
El Presidente Chávez indicó que la situación estadounidense no es para alegrarse, pero que "mientras en Estados Unidos y Europa (el desempleo) se ha triplicado, aquí disfrutamos del menor en años". Explicó además que esa condición obedece al capitalismo salvaje que ha logrado que ahora grandes plantas y comercios, entre otros, estén dejando a cientos de miles sin empleo en el norte de América y Europa.
De esta manera, comentó, se evidencia una vez más cómo el Gobierno Bolivariano ha hecho posible este tipo de mejoras, "construyendo el nuevo modelo socialista, profundamente democrático, el socialismo del siglo XXI".
Disminuye el índice de desigualdad en Venezuela
ABN/Yvke
El presidente del INE, Elías Eljuri, explicó que al disminuir, para 2008, el coheficiente de desigualdad de Gini a 0,41, esto implica 0,1 menos que en 2007 y 0,7 menos al índice registrado en 1998.
Eljuri indicó que este promedio ubica a Venezuela entre los países latinoamericanos con uno de los índice de desigualdad más bajo, tomando en consideración que el promedio en la región es de 0,52.
A juicio del estadístico, la tendencia de disminución de los índices de desigualdad en el país, así como los de pobreza y pobreza extrema, se deben a la redistribución de las riquezas que ha propiciado el proceso socialista que vive el país.
"En 2002, el 20% más rico de la población se apropiaba de más de la mitad del ingreso nacional, específicamente del 54,1%. Mientras que para 2008, este mismo sector se adueña del 46,7% del ingreso nacional, lo que implica una disminución del 7,4% en los últimos seis años", informó el titular del INE.
Eljuri agregó que dicha redistribución del ingreso nacional se traduce de manera positiva en el 20% más pobre de la población, que ha visto incrementar sus ingresos progresivamente.
No obstante, sostuvo que este índice debe seguir disminuyendo, y que es necesario optimizar los procesos de distribución del ingreso nacional, aún cuando las cifras durante la última década han sido bastante favorables, puesto que no representan una erradicación de la desigualdad en el país.
Finalmente, sostuvo que todos estos datos pueden ser confirmados ante la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), organismo adscrito a la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
Se entiende por desigualdad social una situación en la que no todas las personas y ciudadanos de una misma sociedad, comunidad o país tienen derechos iguales, obligaciones o bienes.
El coeficiente de Gini se utiliza para medir la desigualdad en los ingresos, siendo un número entre 0 y 1, donde 0 se corresponde con la perfecta igualdad (todos tienen los mismos ingresos) y 1 se corresponde con la perfecta desigualdad (una persona tiene todos los ingresos y los demás ninguno).
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"Entre los individuos como entre las naciones el respeto al derecho ajeno es la PAZ"
"Never take away anyone's HOPE, because it may be all they have"
Visit the blog of El Justo Reclamo:
http://eljustoreclamo.blogspot.com/

Plan B. ‘Narcoimpuestos’: Estado desplazado

Por Lydia Cacho








20 enero 2009


La joven arregla su boutique en la Quinta Avenida en Playa del Carmen, piensa en su familia, feliz de haber dejado la ciudad de México. Un hombre entra a la tienda; guayabera negra de lino y pantalón negro, uno ochenta de estatura, tez morena, gesto adusto. Le explica que la seguridad para que los maleantes no ataquen su tienda le va a costar 30 mil pesos mensuales. Ella no entiende. El hombre levanta su camisa, porta una pistola. Cada día 20 cobramos, dice el sujeto al salir. El jefe de la policía explica: “Son Los Zetas, no se puede hacer nada, denles lo que puedan”.

La pareja huye al DF. Un hotelero me mira a los ojos, no puede creerlo, el suyo es un hotel cinco estrellas, la petición de Los Zetas es de 50 mil dólares mensuales. Ni la policía, ni el alcalde, ni el gobernador le pueden asegurar que los narcos no cumplirán la promesa de secuestrar a su hija de 14 años si no paga.

Caminando en la Quinta Avenida de Playa del Carmen, dealers nos ofrecen coca, tachas y metas. Los militares que pasean por la playa, a dos cuadras, miran a las turistas en bikini. Cargando sus rifles y con el rostro cobrizo bañado de sudor, aparentan dar seguridad al turismo. Frente al centro comercial dos agentes federales uniformados sonríen a unas americanas.

Los negocios, de restaurantes y cerveceras a hoteles o perfumerías en Cancún y Playa del Carmen han recibido las órdenes de pagar un impuesto secundario: el de los sicarios que se hacen llamar Zetas. Los alcaldes y el gobernador responden: “Hemos pedido apoyo al gobierno federal, el fenómeno nos rebasa”.

En la cárcel municipal de Cancún, un preso detenido por vínculos con el narcotráfico, es el jefe. Una mujer espera audiencia con el zeta; él controla adentro y afuera de la cárcel el negocio, las drogas, el buen comportamiento de los presos; a las esposas les ayuda para que sus hijos estudien. El director de la cárcel está de adorno, asegura un custodio.

Un convoy de camionetas y patrullas pasa por la avenida; supongo que será una avanzada presidencial. A dos cuadras se detienen, de la camioneta blindada y escoltado por militares cubanos, Greg Sánchez, alcalde de Cancún, baja a que le tomen la foto para una publicidad de obra pública. Se sube a la camioneta y se dirige a Cozumel. Custodiado aborda su Lear Jet 45 nuevecito, ordena a su piloto privado que lo lleve a la ciudad de México para reunirse con líderes del PRD, partido al que pertenece. Calderón viaja rodeado del Estado Mayor Presidencial, los gobernadores con ropa y vehículos blindados, mientras la ciudadanía no tiene protección ante los ex militares transformados en brazos armados del narco.

Aquí mandan Los Zetas, parece ser la frase con que las autoridades se quedan al final del día. Nadie se salva, ni las grandes corporaciones cerveceras, amenazadas con bazucas, ni los gaseros de Zacatecas, ni los hoteleros de la Riviera Maya. Mientras, en el país se forman grupos paramilitares ante la desprotección del Estado. Miles emigran al extranjero para salvar la vida. Para los capos no sólo se trata del dinero: lo que les apasiona es apropiarse del poder formal, su guerra sí es contra la sociedad, así debilitan el poder del Estado. No sé si en México tenemos un Estado fallido, pero no hay duda de que en algunas regiones estamos padeciendo un Estado desplazado.

Columna Asimetrías. Estado Fallido, Obama y México




20 enero 2009




"Cuando Calderón llegó al gobierno se encontró con una situación de mucho deterioro".

Patricia Espinosa, secretaria del despachgo de Relaciones Exteriores.



I

El vector central de la relación bilateral de México y Estados Unidos durante el inminente presidencialado de Barack Obama, que se inicia hoy, es la percepción que éste tendría de Felipé Caldertón y la realidad mexicana.

Para el señor Obama, el Estado mexicano es un Estado fallido, a la luz de lo que sus asesores en matertia de relaciones exteriores de EU y el trato bilateral le ofrecen. Esa percepción, empero, no es gratuita.

Cierto. De hecho, ha trascendido que durante su encuentro con el señor Calderón, don Barack pareció robustecer esa percepción acerca de la condición de Estado fallido con la que se le define al mexicano en EU.

Más esa percepción no existe solamente en los cenáculos de las relaciones exteriores y del poder político en EU ni en los mentideros académicos del trato bilateral, sino también en otros países.

En América Latina y Europa, por ejemplo, en ciertos Estados nacionales se advierten percepciones en el sentido de que el Estado mexicano es un Estado fallido. La clave es la definición misma de Estado fallido (ver glosario).

Cierto. En EU, tanto en círculos militares como en los de las relaciones bilaterales, la definición de Estado fallido responde a los paradigmas estratégicos de cierta vertiente de las ciencias políticas e incluso sociales.

II

Es más, esos paradigmas estratégicos privilegian los imperativos --premisas y silogismos-- de los intereses de la seguridad nacional de un Estado (en el caso, el mexicano) y sus efectos en Estados vecinos/aliados como el de EU.

Desde esa perspectiva, la difusión del estudio del Pentágono, coordinado por el general Barry McCaffrey, responsable hace algunos años del combate al narcotráfico en EU, tiene plusvalía política.

Vero. Pudiere suponerse que la difusión de dicho estudio es la respuesta indirecta del señor Obama a la solicitud de don Felipe de que EU participe directamente en la "narcoguerra" calderonista.

Señálese que don Barack no dióle respuesta al señor Calderón durante el encuentro de ambos, hace una semana en Washington. El mexicano, como sabríase, propuso una "alianza estratégica", para la seguridad binacional.

Ello nos exhibe que el mexicano --o su secretaria de despacho, la señora Espinosa, o el embajador de México en EU-- o ignora y desconoce la cultura del poder político-militar en EU o, si la conoce, está muy desesperado.

La solicitud misma del señor Calderón de una participación directa de EU --equivalente a una intervención militar de hecho de EU en México-- tiene ese móvino abrir esperado, la de asirse al proverbial clavo ardiendo.

Es incluso un principio muy arraigado desde el siglo XIX en EU no abrir frentes de guerra cerca de sus fronteras. La guerra con México (1846-48), si bien redituó un gran botín territorial también dejó moralejas.

III

Esas moralejas se reforzaron durante la Guerra de Secesión (1861-1865). Desde entonces, EU no hace guerras cerca de sus fronteras, sino lo opuesto, mientras más lejos mejor. Esa noción rige su política bélica.

Las intervenciones militares de EU en México, Nicaragua y Dominicana en el siglo XX fueron sólo "demostración de fuerza" con fines disuasorios de objetivos de política exterior, aunque hubo combates (como en Veracruz).

Ello explica en gran medida por qué se privilegia el bloqueo a Cuba y no se le ha sustituido por una guerra contra el gobierno cubano. La isla está muy cerca del territorio estadunidense, aunque el bloqueo sea acto de guerra.

Ello, desde luego, no descarta la demostración de músculo militar estadunidense en países vecinos, para reforzar acciones de política. Pero la narcoguerra en México requeriría escala plena de operaciones militares.

Y, en esas operaciones militares, las probailidades de victoria serían magras. ¿Por qué? Porque las fuerzas armadas estadunidenses (o las mexicanas) no están estructuradas para a un tipo policiaco de acción.

Mayor apoyo de EU podría ser logístico y financiero, como ha sido hasta hoy, pero sobre todo político. Para ello, el Estado mexicano tendría que convencer a los estadunidenses de que no es un Estado fallido.

Pero, ¿es en realidad el Estado mexicano un Estado fallido? ¿Es esa una percepción errónea o correcta? ¿Y hasta qué punto es un Estado fallido? ¿Y bajo qué paradigmas es considerado y descrito así? Será el tema de mañana.

ffponte@gmail.com

Glosario:

Estado fallido: existen varias teorías político-sociológicas de Estado fallido: una, estrictamnte discernida en términos de la seguridad de los elementos constitutivos del Estado y de éste mismo ante desafíos a su existencia material y moral. Otra, la de que un grupo o facción (v.gr., el hampa de la política) o estrato o clase social dominante pervierte al Estado que lleva a l poder político a atentar contra los demás elementos constituvios, sobre todo el pueblo, como parece ser el caso mexicano. Una tercera teoría es la que describe al Estado fallido como un Estado francamente antisocial. Otra teoría es la de que un Estado es fallido cuandio pierde control parcial o total sobre su territorio o su soberanía, que también aplicaríase al caso mexicano.