lunes, febrero 11, 2008


Maciel para principiantes

Uno. Alejandro Espinosa entró a la Legión de Cristo en 1950, a los 12 años. Marcial Maciel lo había reclutado para su “servicio secreto privado” en Chavinda, Michoacán. Después se lo llevó a Santander, al otro lado del Atlántico, y lo fue modelando poco a poco. Cuando se dio cuenta, Alejandro ya formaba parte del “harén de efebos” del fundador de la orden religiosa. Espinosa afirma haber sido testigo directo de varias “bacanales hedonistas” y de las “borracheras de morfina” que dejaban tirado a Maciel en “un charco de baba”. Sostiene también que Maciel utilizaba jóvenes seminaristas para “contrabandear cocaína” y “lavar” dinero de país en país. “Narcotráfico de sotana” en los años 50. Espinosa conoció las frecuentes giras del jefe legionario por Solares, la Costa Azul, Génova, Ceuta, Tánger, Marruecos, Melilla, escenarios todos de la famosa conexión francesa en la ruta mediterránea de la droga hacia mediados del siglo pasado.
Asimismo, estuvo al tanto de las idas de Maciel a La Habana en la época de la dictadura de Fulgencio Batista, cuando la isla caribeña era un gran casino prostibulario al servicio de los capos de la mafia ítalo-estadunidense, antes de que Fidel Castro y los barbudos bajaran de la Sierra Maestra. La Cuba de Batista era una gran “lavandería” al servicio de los gángsteres del crimen organizado, que habían invertido millones en la “industria recreativa” de la isla, lo que generaba enormes ganancias en hoteles, casinos, agiotismo y prostitución. Asegura Espinosa que de allí trajo Maciel cuantiosas sumas de dinero para la “obra” y que, curiosamente, los “benefactores” se terminaron, igual que los viajes de Maciel a Cuba, cuando cayó la dictadura batistiana, en enero de 1959. Según su versión, “los posibles tratos” de Maciel con Lucky Luciano, “rey del narco en el hotel Habana Club”, aseguraron a la Legión de Cristo “filones de oro” a cambio “de conexiones, servicios informativos, transferencias y acarreos”.
Le consta, también, que cuando viajaba a Nueva York el joven sacerdote Maciel solía alojarse en el Waldorf Astoria, donde se le conocía con familiaridad bajo el seudónimo de Mario. Eran los días en que Luciano reinaba en la ciudad de los rascacielos y en ese mismo hotel sobre la Quinta Avenida el capo di tutti capi celebraba los concilios de la Cosa Nostra antes de ser detenido y desterrado a Italia. Intuye por eso Espinosa que el gran poder financiero que ostenta hoy la Legión de Cristo tiene pies de barro: ¡un origen mafioso! Que la gran multinacional religiosa-educativa fue levantada con las limosnas y donativos del crimen organizado y con base en operaciones de lavado de dinero a cambio de servicios ilícitos, para lo cual utilizaba a los jóvenes legionarios como “mulas”.
Dos. Otro aspecto muy comentado en los círculos de ex legionarios que cuestionan la “aureola de santidad” que rodea a Marcial Maciel es su germanofilia. José Barba, Alexandre Pomposo y Espinosa destacan su “vocación nazi”. Tanto fue así, afirman, que el saludo de los jóvenes seminaristas, hasta hace relativamente poco tiempo, era “¡Heil Christus!” Como Hitler y Mussolini –dice Pomposo–, Maciel hacía uso de la hipnosis y trataba a la masa como “rebaño”; utilizaba una mecánica que en siquiatría se conoce como “histeria conversiva”. A su vez, Espinosa hace referencia a los “métodos nazis” practicados por este “führer clerical” con el objetivo de “alucinar mentes infantiles, predisponiéndolas a la obediencia ciega y al fanatismo ofuscado”.
Según Barba, durante su adolescencia Maciel se nutrió del espíritu bélico y del conservadurismo estructuralmente católico como ideología dominante clasista de la época. En su familia había calado fuerte el sentimiento cristero de la derrotada guerrilla popular católica de Cristo Rey, que enfrentó por la vía armada a los primeros gobiernos de la Revolución Mexicana y al Estado secular en el Bajío, a finales de los años 20. En forma paralela irrumpían en España el nacionalcatolicismo y el falangismo con su espíritu de cruzada y sus gritos frenéticos de “¡Muera la inteligencia! ¡Viva la muerte!” El duce Benito Mussolini ya había consolidado el fascismo en Italia y en Alemania, con el apoyo de la gran industria, se producía el irresistible ascenso de Adolfo Hitler, con sus camisas pardas y la pesadilla nacionalsocialista. Esas ideologías cruzaron el Atlántico y en México surgirían movimientos de masas de tipo totalitario como el sinarquismo, un “fascismo musoliniano o falangista español a la mexicana”, según ha denominado Jean Meyer.
Barba sostiene que durante su estancia en el seminario Maciel tuvo acceso a algunas lecturas y películas que lo marcarían para siempre. Por ejemplo, El triunfo de la voluntad (1934), el famoso filme documental de Leni Riefenstahl, la “cineasta maldita” que ingresó a la historia como la directora favorita del Tercer Reich. La cinta sobre las concentraciones hitlerianas exhibe la perfecta sincronía de las masas nazis saludando a su paso al “salvador”, el “amado führer”; es una glorificación del hombre-héroe, en un ambiente marcial imponente creado por Albert Speer, el arquitecto de Hitler. Pero en particular, un librito parece haber influido en Maciel: Mi lucha, la obra del agitador Hitler, el gran simplificador que le decía exactamente a la “masa” lo que ésta quería oír. En el plano simbólico, Espinosa recuerda que la fecha de fundación de la orden, el 3 de enero de 1941, guarda simetría con el holocausto judío y es una prueba de la ascendencia que tenía el fundador del Tercer Reich sobre el jefe legionario. “Dos años antes, el 3 de enero de 1939, Hitler firmó el documento que condenaba al pueblo judío al holocausto. ¿Mero azar o analogía de antisemitismo con el admirado führer?”, cuestiona Espinosa.

IFE: la derrota del PRD

Desde luego existe una diferencia sustancial entre el más reciente proceso de sustitución de los consejeros electorales y el ocurrido en 2003. Hace cinco años el partido de la izquierda tuvo la dignidad de protestar públicamente por su exclusión. Hoy el Partido de la Revolución Democrática (PRD) celebra y legitima la imposición de los partidos Revolucionario Institucional (PRI) y Acción Nacional (PAN) de un Consejo General a modo.
Los más recientes nombramientos violentan la autonomía del Instituto Federal Electoral (IFE) al minar dos de sus ingredientes más importantes: pluralidad e independencia. Al quedar nuevamente desprovisto de una perspectiva crítica y progresista, el Consejo General del IFE mantiene su homogeneidad y monocronismo ideológico. Al repetir la utilización de un sistema de cuotas puras de los partidos políticos, la voz ciudadana y la independencia quedan una vez más al margen del instituto.
Tal como lo hicieron en 2003, PAN y PRI logran colocar sus fieles emisarios en el Consejo General. El partido en el gobierno promovió a Benito Nacif, un hombre profundamente conservador, cercano a Felipe Calderón y amigo íntimo de Luis Carlos Ugalde. Nacif repudió públicamente la reforma constitucional en materia electoral y defendió hasta el último momento la permanencia de los anteriores consejeros. Firmó el desplegado organizado por Hector Aguilar Camín y una camada de intelectuales de derecha el pasado 5 de septiembre. Pero, paradojas de la vida, el lobo ahora cuidará a las ovejas.
El PRI también logró meter a su gallo. Marco Antonio Baños, hombre sumamente cercano a Felipe Solís Acero y Manlio Fabio Beltrones, es fundador, junto con María del Carmen Alanís, de la consultora DEMOS. Baños se encuentra íntimamente ligado con la vieja burocracia priísta del IFE, donde se formó a principios de los años 90, y ha colaborado cercanamente con gobiernos y políticos emanados del viejo partido del Estado.
La tesis de que el PRD es quien gana al colocar a Leonardo Valdés en la presidencia del IFE es a todas luces falsa. El pasado 30 de enero, el grupo parlamentario del PRD en la Cámara de Diputados aprobó una lista de ocho candidatos finalistas, incluyendo cuatro candidatos de alta prioridad, que le pudieran generar confianza. El partido buscaría colocar por lo menos uno de ellos en el Consejo General para asegurar la presencia de una voz crítica y ciudadana en el IFE. Leonardo Valdés simplemente no aparecía ni en la lista de los ocho iniciales ni en la de los cuatro finales, y con mucha razón. Desde hace años que Valdés ya no se identifica con la izquierda y su cercanía a posiciones de Acción Nacional como consejero del Instituto Electoral del Distrito Federal ponía en cuestión su independencia.
Durante la negociación, PAN, PRI y la Presidencia de la República fueron vetando uno por uno los nombres propuestos por el PRD. Primero cayó Genaro Góngora, después Jaime Cárdenas, les siguieron Irma Sandoval y Alfredo Figueroa, y finalmente también se logró vetar a Javier Santiago. Ante tal intransigencia quedó claro que la alianza gobernante no dejaría pasar un solo consejero que pudiera tener posiciones incómodas para el régimen.
En lugar de defender a los candidatos que dieran confianza y certidumbre a su partido y a la ciudadanía, Javier González Garza cedió a las presiones. Prefirió asumir la candidatura de Valdés como si ésta fuera una propuesta del PRD antes que quedar totalmente fuera de la negociación. Si no aceptaba este premio de consolación, el güero se arriesgaba a ser descalificado de obcecado e intransigente. González Garza colocó su reputación personal por encima del mandato de su propio partido.
El resultado fue que aunque el güero quedó bien con la prensa y el gobierno, el PRD resultó un mero espectador del proceso de selección de los consejeros. Ni logró vetar a los candidatos más agresivos de los otros partidos, ni colocó un solo consejero que asegurara la confianza del partido de izquierda en el árbitro electoral. Así, el PRD terminó simplemente avalando una tercia que no ayudó a construir.
Se ha señalado que el hecho de que Valdés no tenga afinidad por el sol azteca o la izquierda es un signo positivo, que demuestra la altura de miras de los diputados al nombrar un consejero presidente sin compromisos con los partidos. Ojalá sea cierto. El tiempo ya nos irá aclarando dónde están los compromisos de Valdés. Pero en ese caso no se justifica que al PRD se le haya “cobrado” su nombramiento, dejando los otros dos lugares al PRI y al PAN. Además de Valdés, tuvo que haber entrado alguno de los candidatos propuestos por el PRD.
Felipe Calderón se salió con la suya. Tal como lo adelantó un columnista cercano a Los Pinos el pasado 2 de febrero, “la estrategia de Los Pinos, dicen, sería neutralizar una descalificación, presente y futura, de la izquierda a la integración del instituto. Desconocer y desconfiar de la autoridad electoral sería un argumento que perdería fuerza y sentido si uno de los suyos está en la presidencia”. Esperemos que la sociedad no se deje engañar tan fácilmente. La llegada de Leonardo Valdés a la presidencia del IFE no significa una victoria para la izquierda, sino una rotunda derrota del PRD a manos de un régimen cada día más intransigente e intolerante.
Wal-Mart, Cemex y América Móvil, entre las que más bajas resienten en acciones

Cae 11 por ciento cotización de títulos de las diez mejores empresas de la BMV

Los grandes corporativos del país revisan programas de inversión para este año
Edificio de la Bolsa Mexicana de Valores en la ciudad de México
Foto: Marco Pelaez

Al cambio de perspectivas, los 10 corporativos más grandes del mercado mexicano de valores resienten caídas cercanas a 11 por ciento en la cotización de sus títulos en el curso de 2008, a pesar de haber impuesto marcas históricas en el nivel de sus utilidades durante 2007.
El comportamiento actual de las acciones de esta decena de corporativos, que domina el panorama bursátil y empresarial en México, sugiere que la caída de su cotización responde a una revisión de sus planes de inversión durante este año, una vez que el Índice de Confianza de los Analistas del Sector Privado, elaborado por el Banco de México, se desplomó de 101 a 79 puntos entre diciembre del año pasado y enero de 2008, lo que representó caída mensual de 21.8 por ciento.
En tanto, el Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (INEGI) informó que “la expectativa sobre la situación económica del país dentro de 12 meses respecto a la situación actual”, contenida en el indicador de confianza del productor, retrocedió de 80.9 unidades en enero de 2007 a 56.4 puntos en el mismo mes de 2008, lo que representó una caída anual de 31.5 por ciento.
Con estos elementos, los grandes inversionistas de la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) parecen posponer para mejores tiempos la colocación de sus capitales en títulos de estas 10 empresas triple A, y por lo pronto intentan deshacerse de sus acciones.
En conjunto, las ganancias operativas de estos corporativos ascendieron a casi 153 mil millones de pesos en 2007, 16 por ciento superiores a las obtenidas un año antes. Pero en el cambio de perspectivas lo ocurrido el año pasado tiene que ver poco con lo que se espera para 2008.
Las utilidades de América Móvil (Amx) y Teléfonos de México (Telmex), dos de los 10 mayores corporativos que participan en la BMV, se elevaron a 94 mil millones de pesos en 2007 y rebasaron en más de 35 mil millones de pesos a las ganancias conjuntas de las otras ocho grandes compañías que encabezan el listado de capitalización del mercado mexicano de valores.
Pero aun con ese nivel de beneficios, tanto las acciones de América Móvil como las de Telmex no han figurado entre las preferencias del gran público inversionista del mercado. Los títulos de la serie “L” de Amx se venden a un precio 6.54 por ciento debajo de la cotización que tuvieron al término de 2007; en tanto que las acciones “A” de Teléfonos registran una caída de 3.89 por ciento y las “L” otra de 2.58 por ciento.
Grandes empresas como Wal-Mart, que en 2007 incrementaron su nivel de ganancias 15 por ciento en términos nominales hasta ascender a 14 mil 229 millones de pesos, resienten una baja de 1.14 por ciento en la cotización de sus acciones “V” durante este año, frente a la perspectiva de una contracción del consumo o un menor crecimiento de este, en el mejor de los casos.
Cementos Mexicanos (Cemex), la mayor productora de concreto en el mundo, vio descender 6.3 por ciento sus utilidades en 2007, pero con todo y esto el monto de 26 mil 108 millones de pesos en ganancias no fue menor. Sin embargo, la perspectiva del mercado de la construcción en Estados Unidos ha influido para que sus títulos CPO registren una caída de 2.62 por ciento en el transcurso de 2008.
Los títulos del Grupo Modelo marcan caída de 2.21 por ciento. Los de Televisa, cuyo presidente Emilio Azcárraga Jean se ha quejado de falta de apoyo gubernamental, declinan 10.79 por ciento. Las acciones “B” del minero Grupo México han retrocedido 9.53 por ciento durante 2008, mientras las UB del cocacolero Fomento Económico Mexicano (FEMSA) se han abaratado 10.81 por ciento, en tanto las de la serie UBD marcan retroceso de 3.31 por ciento hasta ahora.
El contrato abarca exploración, perforación y producción de hidrocarburos

Secretos, el contenido y avances de los convenios entre Pemex yExxon Mobil

Las compañías acuerdan estrictas medidas para negar toda información por 10 años

Al amparo del “secreto industrial”, Petróleos Mexicanos (Pemex) y el gigante petrolero estadunidense Exxon Mobil, introdujeron cláusulas de confidencialidad en el Convenio general de colaboración académica, científica y tecnológica, que signaron ambas empresas el pasado primero de febrero de 2008. Las compañías asumen negar toda información hasta por un periodo de 10 años.
Según el contenido de las versiones públicas que Pemex ha puesto a disposición del público, las cláusulas de confidencialidad se hacen extensivas a sus directivos, funcionarios, empleados, trabajadores, agentes, contratistas independientes, representantes, asesores o cualquier otra persona vinculada al acceso a esta información.
La secrecía del contenido y los avances de los convenios son de tal alcance que ninguna de las dos empresas podrá hacer, publicar o distribuir un comunicado de prensa o cualquier otro anuncio público relacionado, directa o indirectamente, con el contenido del convenio general o de los convenios específicos de colaboración celebrados entre ambas partes, “sin haber recibido previamente el consentimiento por escrito de la otra parte”.
Las dos empresas a través de Pemex Exploración y Producción y Exxon Mobil Ventures Mexico Limited asumen que la “información confidencial” podría constituir un secreto industrial, en términos del artículo 82 de la Ley de la Propiedad Industrial.
Además, el contenido del convenio no comercial no podrá conocerse ni siquiera a través de las entidades que permiten el acceso a la información pública. “La información confidencial será considerada como confidencial en los términos de la Ley Federal de Transparencia y Acceso a la Información Pública Gubernamental”, señala el documento.
Ambas partes se obligan a mantener con toda la reserva que sea necesaria la “información confidencial” que reciban de la otra parte a partir de la fecha de la firma del este convenio (primero de febrero de 2008) o con anterioridad a la misma, y a no enajenarla, arrendarla, prestarla, grabarla, negociarla, revelarla, publicarla, enseñarla, darla a conocer, transmitirla o divulgarla de alguna otra forma.
Tampoco podrá ser proporcionada a ninguna persona moral o física, nacional o extranjera, pública o privada, por cualquier medio conocido o por conocerse, aún cuando se trate de incluirla o entregarla en otros documentos como estudios, reportes, propuestas u ofertas, en todo o en parte.
Los informes precisan que el convenio de colaboración en investigación, desarrollo científico y tecnológico y de recursos humanos será en temas de exploración, perforación y producción de hidrocarburos.
El alcance del acuerdo será para desarrollar un “estudio conjunto del levantamiento electromagnético marino de fuente controlada”, para reducir el riesgo exploratorio en aguas profundas.
Este convenio firmado el primero de febrero de este año se suma a los anteriormente firmados entre Pemex Exploración y Producción y Chevron; Nexen, Petrobras, Shell y Statoil.
Cualquier controversia deberá ser resuelta en arbitraje por la Cámara de Comercio Internacional, aplicando las leyes de los Estados Unidos Mexicanos.
Ni varo ni paro

Autobuses por microbuses, ahora sí

Un panista tras la amenaza de los transportistas

El reto es, aún ahora, hallar la solución a uno de los problemas más graves de la ciudad: el transporte público concesionado, el cual, a base de corrupción, olvido y manejos políticos, se fue convirtiendo en un vicio que encadenó a la ciudadanía a la dependencia de un servicio, cuando más, pésimo.
La constante de peligro que corre por las calles del DF se ha vestido de impunidad durante años. En ese lapso se fueron acumulando ilegalidades que fraguaron un cuadro de poder en el que los transportistas se hicieron dueños de algunas vías públicas, de las leyes que rigen el trabajo, y hasta de la vida de quienes viajaban en sus unidades.
Se apoderaron de las calles: donde un microbús hace paradero –hay 46 en la ciudad–, ningún otro vehículo pasa. Pero no solo eso. Los transeúntes deben soportar las actitudes de quienes manejan las unidades, o de los grupos que se forman alrededor. El que lava la unidad, el que acompaña al chofer, el que anda en busca de una oportunidad para darse “aunque sea una vuelta para sacar lo del chivo” –tener licencia o no, es lo de menos–, o los que se juntan en la esquina para echar una cascarita: choferes contra colonos.
Además, transitan por tres carriles, rebasan por la derecha, hacen “parada” en cualquier parte, y todo ello sin que exista autoridad que los frene. Total, la única intervención que le han dejado al gobierno es fijar las tarifas, cosa que les tenía molestos, y decidieron amenazar la semana que pasó con un paro que desquiciara la ciudad para mañana mismo bajo el lema: “un varo o paro”.
Pero ayer mismo, los inconformes liderados por Chon Juárez, que encabeza el grupo Nuevo Milenio, rebasados los demás liderazgos que desde el inicio del conflicto aceptaron las condiciones que impone el gobierno para permitir el aumento, que en ningún caso será generalizado, decidieron no seguir con la amenaza y desistir de la intención de ir a la huelga.
Así, al final del conflicto, ni varo ni paro, simplemente un juego de presión que, según cuentan algunos, estuvo apoyado por el panista Jacobo Bonilla, empeñado en poner zancadilla al gobierno de la ciudad. Chón fracasó: de los 22 mil micros que circulan por el DF, solo siete mil irían al paro, es decir, una minoría que fue aceptando las condiciones del gobierno, y cada vez se achicaba más, y el liderazgo de Chón corría riesgo.
Total, sin conseguir nada, porque los aumentos estarán supeditados a que en cada línea se dé la modernización de los vehículos, que entre otras cosas disminuirá la contaminación ambiental, y conforme con ello vaya sucediendo, el problema de los microbuseros se disipó, y esta misma semana el secretario de Transporte, Armando Quintero, iniciará la firma de convenios con las rutas que no estuvieron involucradas en la amenaza.
Uno de los puntos sobresalientes de esos convenios será el cambio de micros por autobuses, es decir esta vez se dio, por fin, la puntilla al problema de los colectivos que inició con los taxis peseros, allá durante el gobierno de Miguel de la Madrid. No más microbúses en el DF. En su lugar habrá autobuses dotados con las exigencias tecnológicas que demanda el servicio, y con ello habrá boletos electrónicos, y los choferes estarán perfectamente identificados y capacitados para la conducción de esos vehículos.
De Pasadita
Por cierto, hoy se habrá de firmar con Nafinsa el acuerdo para dotar de 35 mil pesos a los taxistas que decidieron chatarrizar sus vochos, y adquirir una nueva unidad con los prestamos que financiará, precisamente, Nafinsa. Hasta donde se sabe, son 15 mil los que entrarán al programa, y si eso resulta, y lo de los micros va, el panorama del transporte en el DF cambiará definitivamente en muy poco tiempo… aunque usted no lo crea.


Ciudad Perdida
Miguel Angel Velázquez ciudadperdida_2000@yahoo.com.mxciudadangel@hotmail.com
Exxon y Banco Mundial, asalto a Venezuela

La petrolera exige 1,600% más de lo que invirtió

¿Para qué queremos gobierno?
Si todo es para el capital privado, ¿para qué se necesita un gobierno, que por lo demás resulta carísimo?.

El viejo truco de litigar en “países amigos” con juzgados “amables” que sentencien favorablemente a los intereses trasnacionales quiere aplicarse en contra de Venezuela y su riqueza petrolera. En esta ocasión, es el gigante estadunidense Exxon-Mobil el que recurre a esta añeja práctica del capital extranjero salvaje para sacar raja de los negocios que le fueron acotados, como acto soberano, por el gobierno del país sudamericano.
Días atrás la trasnacional estadunidense afirmó que obtuvo “varias órdenes judiciales internacionales para congelar hasta 12 mil millones de dólares en activos de Petróleos de Venezuela (la estatal PDVSA) en todo el mundo”, y tales mandatos fueron obsequiados por tribunales del Reino Unido, Holanda y las Antillas Holandesas, países y juzgados que nada tienen que ver con la relación comercial entre el gobierno venezolano y la Exxon-Mobil.
Como buena trasnacional, la Exxon-Mobil, que obtuvo 40 mil millones de dólares en utilidades netas durante 2007, exige que el gobierno venezolano la “indemnice” con 12 mil millones de dólares, algo por demás inflado, pues el “motivo” del litigio no sobrepasó los 750 millones de billetes verdes, por mucho que algunas empresas consultoras (como la venezolana Ecoanalítica), normalmente proclives a los intereses de ese tipo de consorcios, eleven el “daño” a mil 400 millones. En cualquiera de los casos, la diferencia entre el “reclamo” del gigante estadunidense y la realidad es de 8.5 a 16 veces superior a la supuesta causa que motivó el litigio.
Todo comenzó con la decisión soberana del gobierno venezolano de nacionalizar varios proyectos relacionados con la explotación de hidrocarburos en la riquísima Faja Petrolífera del Orinoco, originalmente concesionada, durante los 90, a un grupo de trasnacionales: las estadunidenses Chevron Corporation, Exxon-Mobil y Conoco Phillips; la británica BP-PLC; la francesa Total y la noruega Statoil.
Chávez denunció convenios petroleros con las trasnacionales, otorgados en gobiernos anteriores, que constituían un asalto a la nación, que permitían a esas empresas el pago de regalías al Estado por apenas uno por ciento de lo obtenido (ahora pagan más de 33 por ciento de regalías), en una zona como la Faja Petrolífera del Orinoco, considerada uno de los mayores depósitos de hidrocarburos del mundo, con cerca de 236 mil millones de barriles.
Hugo Chávez decidió, en mayo pasado, echar para atrás la concesión, retomar el control estatal de la Faja e indemnizar, sin comillas, a todas las trasnacionales involucradas, mismas que reclamaron, pero tras una intensa negociación, aceptaron los términos del gobierno venezolano y se convirtieron en socios minoritarios. Todas excepto Exxon Mobil y Conoco Phillips, que recurrieron a los “tribunales internacionales” en “países amigos”.
Adicionalmente, Exxon Mobil de inmediato recurrió al Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a las Inversiones (CIADI), un supuesto “árbitro” en las “controversias” entre gobiernos y empresas de este tipo, dependiente del “amigable” Banco Mundial, controlado por Estados Unidos, para que le “devolvieran” el negocio o cuando menos el gobierno venezolano le pagara su “indemnización”, que ahora estima en 12 mil millones de dólares, por inversiones no superiores a 750 millones en la Faja Petrolífera del Orinoco.
La CIADI es un organismo que difícilmente falla favorablemente a los intereses de una nación. Por el contrario, su historial es rico en “acuerdos” que benefician a las trasnacionales (éstas han ganado 230 de 232 casos presentados), por mucho que sus exigencias sean verdaderamente descabelladas. De estos resolutivos Argentina los ha padecido todos, producto de la política privatizadora de Carlos Menem en los 90) y Bolivia no se queda atrás, porque al gobierno de Evo Morales le heredaron “reclamos” por “indemnización” como la estadunidense Bechtel Corporation, un consorcio que exigía una “compensación” por “lucro cesante” (ganancias proyectadas, pero no obtenidas) de 25 millones de dólares, con ganas de llegar a 100 millones, no obstante que su inversión real para el proyecto de agua en Cochabamba no superó el medio millón de dólares. Pero el gobierno de Evo no se doblegó y la trasnacional se quedó con las ganas de atracar a los bolivianos. Finalmente, vendió en dos dólares todas sus acciones al gobierno del país sudamericano y el caso fue cerrado, y Bolivia dejó de ser miembro de la CIADI.
En este contexto, Exxon Mobil exige al gobierno venezolano una “indemnización” por 12 mil millones de dólares que en la “lógica” descrita se traduciría así: 750 millones por sus inversiones a momento de cancelar la concesión, y 11 mil 250 millones por “lucro cesante”, es decir la utilidades que la trasnacional proyectó en los siguientes 20 años. Un asalto, pues, que para eso está la CIADI.
Como era de esperarse, Hugo Chávez reaccionó a la intentona de Exxon-Mobil de obtener una “indemnización” mil 600 por ciento mayor a la que le corresponde, y amenaza con suspender el suministro petrolero a Estados Unidos “si continúa su guerra económica contra Venezuela”, de la que forma parte la actitud de la trasnacional. “Sigan y ustedes, y verán que no les enviaremos una gota de petróleo. Si ustedes nos congelan, si llegan de verdad a congelar, si nos hacen daño, nosotros les vamos a hacer daño”.
Las rebanadas del pastel
Frenéticos, también van a redondear la privatización del agua: “la iniciativa privada tendrá abiertas las puertas a la operación y construcción de infraestructura de agua, tanto en la dotación del servicio de agua potable, y la construcción de drenaje como en la instalación de plantas de tratamiento, señaló el titular de la Semarnat, Juan Elvira Quesada” (La Jornada). Entonces, si todo es para el capital privado, ¿para qué se necesita un gobierno, que por lo demás resulta carísimo?

La Fuerza Aérea Mexicana en el presente

Aunque los antecedentes de la Fuerza Aérea Mexicana (FAM) se remontan a 1914, cuando el Ejército Constitucionalista bajo el mando de Venustiano Carranza empleó aeronaves de ataque para bombardear buques huertistas, fue hasta el 10 de febrero de 1944 cuando la institución adquirió su nombre actual y su definición jurídica contemporánea. Unos meses más tarde, los pilotos mexicanos del Escuadrón 201, en el marco del despliegue aliado, combatían en el Pacífico a las fuerzas imperiales de Japón. De entonces a la fecha, la FAM ha pasado por diversas actualizaciones, pero su estatuto ha permanecido sin cambios. El aniversario celebrado ayer da pie a algunas reflexiones acerca de esta institución.
En principio, debe considerarse que, a contrapelo de la tendencia moderna que fusiona el mando de las diversas armas en un solo ministerio, departamento o secretaría de Defensa, en México se conserva la dualidad de Defensa y de Marina; la primera tiene a su cargo la protección terrestre y aérea, en tanto que la misión central de la segunda es la salvaguarda de los litorales. En ese esquema, la fuerza aérea, en los hechos, queda supeditada al Ejército Mexicano. Esa dependencia ha inhibido el desarrollo del arma aérea; tal circunstancia es, en parte, causante de la obsolescencia de los equipos de que disponen los pilotos militares del país. Plantearse la elevación de esta rama de las fuerzas armadas al mismo rango que la Armada de México y que el ejército terrestre es, sin duda, una perspectiva necesaria.
Antes de la renovación de aeronaves y equipos debe considerarse, por otra parte, que México ocupa una posición geoestratégica singular, caracterizada por marcadas asimetrías, tanto al norte como al sureste: la posibilidad de un conflicto armado convencional es tan impensablecon Estados Unidos, por la abrumadora superioridad de la superpotencia, como con Guatemala y Belice –los otros países que comparten fronteras terrestres con el nuestro–, habida cuenta de la colosal desventaja en que se encontrarían tales naciones frente a México, no sólo en términos de medios militares, sino, sobre todo, en el peso demográfico, territorial y económico. En la actual configuración del mundo, por lo demás, no hay estados que pudieran amenazar a México en los ámbitos marítimo o aéreo.
En estas circunstancias, la participación de la FAM en el tutelaje de la integridad territorial –incluido el espacio aéreo– de la soberanía nacional y de la seguridad de la población en casos de desastre requiere de un perfil también singular en el que posiblemente sea más pertinente disponer de más bases, sistemas de radar terrestres y aparatos de transporte, reconocimiento y vigilancia aérea que de escuadrillas de aviones de combate de última generación.
Como se ha señalado en este espacio en diversas ocasiones, no es deseable por muchos motivos que las fuerzas armadas en su conjunto se involucren en tareas propias de las corporaciones policiales, y, menos aún, que lleven el peso principal del combate a la delincuencia. Este razonamiento ha de aplicarse en particular a la fuerza aérea, a la cual se han asignado tareas de vigilancia y hasta de fumigación de cultivos ilícitos, lo que contraviene la lógica que separa las instituciones militares de las civiles y deposita en las segundas la procuración de justicia y la lucha contra el delito.
En suma, en años recientes los extravíos gubernamentales han llevado a una severa distorsión de las tareas de los institutos armados y se ha hecho necesario restituirles su sentido constitucional y dignidad. Sin ánimo de vulnerar las condiciones de seguridad, la eficiencia ni la disciplina de las fuerzas armadas, es claro que en el debate respectivo debe participar el conjunto de la sociedad.
Empanizado, el presidente del IFE

Impulso blanquiazul guanajuatense

Ayuda solidaria de los chuchos

Izquierdismo como coartada

El nuevo consejero presidente del IFE, Leonardo Valdés Zurita, fue impulsado al cargo por el Partido Acción Nacional y sus colaboradores perredistas de Nueva Izquierda para tener la coartada de que un hombre de pasado “izquierdista” es el responsable de los procesos electorales venideros (una presunta segunda versión de José Woldemberg). La clave de la designación de ese personaje menor está en Guanajuato, desde donde la candidatura de V. Zurita fue promovida por miembros del partido blanquiazul ligados a la defensa de los hermanos Bribiesca, al bufete de Diego Fernández de Cevallos, a los proyectos políticos de Carlos Medina Plascencia y Juan Carlos Romero Hicks y a la sastrería que zurció la ley electoral guanajuatense para que Vicente Fox pudiese ser gobernador. Del lado del sol azteca se contó con la ayuda solidaria del chuchista senador Carlos Navarrete, también guanajuatense.
Dejando atrás la ciudad de México, Valdés Zurita llegó hace tres años a esa entidad como maestro de la Universidad de Guanajuato, dominada por Juan Carlos Romero Hicks, quien fue rector de esa casa de estudios, gobernador de la entidad hasta 2006 y, actualmente, antitético director del Conacyt . Según escribió Luis Miguel Rionda en el Correo de Guanajuato, el ahora presidente del IFE “echó raíces muy rápidamente en nuestra sociedad local. No se limitó a sus actividades académicas. Se comprometió con el desarrollo de la calidad en el área de los servicios culinarios, y junto con su esposa Beatriz Calderón invirtió todos sus ahorros en la apertura de una academia de gastronomía, Agatha, que ha contribuido a formar expertos culinarios y sommeliers en León y la región. Él es un experto catador de vinos finos, en congruencia con su gran cultura humanística”.
Pero no era ése el único punto de contacto del especialista con una entidad que en 2006 arrojó una desbordada votación para Felipe Calderón y un buen número de acusaciones y sospechas respecto al manejo electoral fraudulento necesitado de especialistas. El senador Carlos Navarrete dijo ayer a Mariana Almanza, reportera de El Sol del Bajío, que “en 1993, en el interinato de Carlos Medina Plascencia, cuando se instaló la Comisión para la Reforma Electoral del Estado (Copreg), se contrató un conjunto de especialistas para que les ayudara a arreglar la ley electoral de Guanajuato, y uno de ellos fue Valdés Zurita, quien (…) ayudó a generar la reforma que permitió que en 1995 hubiera una elección extraordinaria, donde fue electo Vicente Fox como gobernador”. El coordinador de los senadores del sol azteca aprovechó para congratularse de que “un profesional formado en la izquierda desde su juventud”, con una “trayectoria semejante” a la de Woldemberg, esté ahora en vías de recuperar la credibilidad del IFE.
Otro motor importante en la historia reciente de Valdés Zurita es Juan Miguel Alcántara Soria, diputado federal panista en dos ocasiones, procurador de Justicia durante el gobierno de Carlos Medina Plascencia y socio del dorado bufete jurídico en el que convergen los intereses de Diego Fernández de Cevallos y Antonio Lozano Gracia. Egresado de la Escuela Libre de Derecho, Alcántara es parte del grupo que trata de abrir camino a la corriente de Felipe Calderón en una entidad dominada por El Yunque, e incluso le organizó (el 8 de febrero de 2006) un almuerzo en Irapuato al que asistieron el gobernador en funciones, Romero Hicks, el candidato a sucederlo, Oliva, funcionarios estatales y empresarios. La reunión fue, en realidad, un pase de charola. Uno de los asistentes, el hotelero Enrique Zavala, dijo a periodistas que se habían recogido donativos individuales de “más de cuatro ceros”. En las especulaciones para integrar el gabinete felipista se mencionó al recolector guanajuatense de fondos en efectivo y sin recibo como posible procurador general de la República. Decidido a hacer política que trascienda los cubículos académicos, Alcántara Soria tomó posesión el pasado 2 de la presidencia del Instituto Guanajuatense de Estudios y Ciencia Política, con la participación destacada de Valdés Zurita.
El pasado viernes, en su columna de El Heraldo de León, Miguel Zacarías detalló otros elementos de “la raíz guanajuatense” del nombramiento de Valdés Zurita: “… uno de los que impulsó el nombre del ahora consagrado fue Luis Fernando Macías”, quien comentó el caso con el diputado Ector (sic) Jaime Ramírez Barba, “y así comenzó la larga odisea” en cuyo curso “Valdés fue entrevistado por diputados federales, y entre otros y otras estaba ahí la legisladora María del Pilar Ortega, a quien le llenó el ojo muy a pesar de sus antecedentes de militante de partidos de izquierda”. ¿Quiénes son esos promotores? Macías fue coordinador de asesores del gobernador panista Juan Carlos Romero Hicks; Ramírez Barba fue diputado federal panista y actual secretario de Salud del gobierno panista de Juan Manuel Oliva, y Ortega es una abogada panista con larga experiencia en asuntos de registros públicos de la propiedad y notarías, pues fue, a partir de 2002, directora general de esa área en Guanajuato, justamente durante un tramo fundamental de la epopeya empresarial en que los hermanos Bribiesca pasaron de la precariedad a la extrema prosperidad económica. María del Pilar Ortega es actualmente diputada federal y, según denuncias de sus compañeros de la primera comisión indagadora de los negocios de los hijos de Marta Sahagún, mediante la firma Construcciones Prácticas fungió como especializada pieza de entorpecimiento y encubrimiento de las investigaciones legislativas relacionadas con datos de registros públicos de la propiedad y notarías.
Pues sí: el nuevo presidente del IFE es un hombre con la izquierda en su pasado, propuesto oficialmente por el segmento chuchista-cardenista (Navarrete y González Garza) del PRD, pero con una fructífera relación con panistas, sobre todo de Guanajuato. ¡Hasta mañana, viendo que Calderón no pudo escoger peor momento para realizar su muchas otras veces pospuesta visita a Estados Unidos: a eso le llaman timing!

Los asesinatos de Madero, de Kennedy y de Allende, por la ultraderecha y el imperio

Los asesinatos de Madero, de Kennedy y de Allende, por la ultraderecha y el imperio

1. El presidente ilegítimo Felipe Calderón, buscando la indispensable lealtad del ejército mexicano (que durante más de un año ha ocupado más de una docena de estados del país) organizó ayer sábado la conmemoración de la llamarada Marcha de la Lealtad encabezada por el presidente Madero el 9 de febrero de 1913. Fue una gran ceremonia militar en la que exaltó los valores de las fuerzas armadas pero olvidándose que esa Marcha fue también el inicio de la Decena Trágica y la abierta traición del general Victoriano Huerta contra su jefe inmediato, el señor Madero. El ejército sirvió “disciplinadamente” al presidente Madero, pero después del Golpe de Estado sirvió también con disciplina al presidente usurpador Huerta y, después del derrocamiento de Huerta por la Revolución, el ejército se puso al servicio del mandatario en turno. ¿Si el pueblo paga con su trabajo al ejército, dónde está la legalidad? Reflexionemos:

2. Tres presidentes distintos y de diferentes países: Francisco Madero fusilado después de un golpe de Estado en México en febrero de 1913; John Kennedy balaceado en EEUU en noviembre de 1963 y Salvador Allende asesinado también por un golpe de Estado en Chile en septiembre de 1973. En pleno gobierno fueron asesinados por personajes al servicio de los grupos derechistas más recalcitrantes. En el caso de los presidentes derrocados, inmediatamente se supo de los que encabezaron el golpe: Victoriano Huerta, en el caso mexicano y Augusto Pinochet entre los chilenos. Pero en el caso de Kennedy se quiso culpar tramposamente al gobierno de Fidel Castro para desviar la atención, pero a los pocos días se supo que eran los grandes empresarios de la guerra los que usaron al Pentágono yanqui y a la mafia de exiliados cubanos para consumar el asesinato. El asesinato se convirtió en modelo de la “democracia yanqui”.

3. Lo que sí fue común en los tres casos de asesinato fue la directa intervención del Pentágono yanqui (es decir, el edificio en forma pentagonal que alberga el cuartel general del Departamento de Defensa estadounidense donde se encuentra el ejército, la marina, la CIA, el FBI; etcétera, etcétera) para acordar y llevar a cabo la acción. En el caso de Madero y Allende las embajadas gringas sirvieron como centro de reuniones de generales golpistas para acordar las diferentes acciones que precederían los sendos golpes de Estado; nunca hubo la menor duda de la participación directa del gobierno de EEUU, a pesar de que los países no rompieron relaciones porque en el caso de México el gobierno yanqui casualmente cambió de republicano a demócrata y en el caso de Chile Pinochet se mantuvo en el poder 17 años. En México se inició la segunda etapa de la revolución mexicana y en Chile se desarrolló una gran masacre contra el pueblo.

4. Ninguno de los tres gobiernos derrocados era izquierdista: Madero era hijo de un ex hacendado que no le agradaba la dictadura de Porfirio Díaz y proponía una serie de cambios pacíficos en el gobierno. Al no encontrar respuestas positivas del dictador y, por el contrario, sufrir la represión, decidió llamar a un levantamiento revolucionario que en menos de seis meses logró triunfar. Pero luego Madero se negó a hacer cambios, continuó con el mismo ejército porfirista y trató de desarmar al ejército revolucionario que le dio la victoria. Se negó a entregar tierras a los campesinos para conservar la amistad de los terratenientes; en lugar de aliarse con los ejércitos revolucionarios buscó apoyar a muchos de los viejos porfiristas. Perdió apoyo por ambos lados y al demostrar su debilidad para acabar con los zapatistas, orozquistas, anarquistas, el gobierno yanqui y los generales decidieron derrocarlo y fusilarlo por incapaz de imponer el orden.

5. El caso de Kennedy es más complejo por la enorme cantidad de fuerzas económicas que lo rodeaban. Él le había ganado la Presidencia a Richard Nixon del partido republicano. Aparecía ante el mundo como si fuera un gran demócrata, cuando en realidad su gobierno intervenía amenazante en el mundo como los gobiernos anteriores y como los gobiernos que luego le sucedieron. Kennedy organizó una guerra contra Cuba, para derrocar a Fidel Castro, y fracasó. Sin embargo, como tuvo una mujer muy guapa, se aprovechó para tener popularidad mundial. Pero Kennedy, a pesar de pertenecer a poderosísimos grupos yanquis, siempre hubo corrientes más derechistas que le exigían hacer intervenciones armadas más violentas para conseguir petróleo y más riquezas en países débiles. Por tener una estrategia de gobierno más lenta, los grupos del Kukluxklan, las fuerzas ultraderechistas del Pentágono, decidieron asesinarlo.

6. En cuanto a Allende (que sí era un brillante político de izquierda moderada, muy respetuoso de la legalidad institucional) su derrocamiento ha sido profundamente estudiado y las pruebas de intervención directa del gobierno yanqui han sido abrumadoras. Allende ganó las elecciones e inició su gobierno en 1970. Quiso realizar transformaciones pequeñas, dentro de la legalidad, en Chile pero las fuerzas de derecha se las impidieron. En los hechos no pudo gobernar porque la legalidad de las leyes burguesas le impidió avanzar hacia sus objetivos. Así le fueron preparando una gran crisis económica y política que los EEUU y la derecha chilena encabezada por el general Pinochet prepararon para desestabilizar al país. Así los generales con aviones y tanques de guerra bombardearon el Palacio de la Moneda y entraron a capturar a Allende y lo asesinaron. Se demostró que Allende era un preso de los generales.

7. Los tres presidentes fueron asesinados por falta de lealtad; precisamente por los generales que les habían jurado fidelidad. Madero nombró al general Huerta como la persona de más alto rango y confianza que se encargaría de la defensa de su gobierno. Bastó la intervención del embajador yanqui Henry Lane Wilson para que Huerta se pusiera a su servicio y traicionara a Madero. En Chile el general Pinochet era el brazo derecho de Allende y le había jurado lealtad; fue suficiente que el presidente Nixon interviniera para que Pinochet se pusiera a su servicio y traicionara a Allende. ¿Acaso en los EEUU no hay grandes juramentos del presidente y el ejército norteamericano de lealtad ante la Biblia para evitar traiciones y complicidades, y a pesar de ello Kennedy cayó en Dallas, Tejas ante las balas del asesino entrenado y pagado por el Pentágono? Así que “la marcha de la lealtad” sólo fue una ceremonia desesperada de Calderón. Nada más

México, País de Leyes Contra la Constitución

De Blogotitlan

México, País de Leyes Contra la Constitución

Hechas a contentillo de los intereses predominantes, las leyes de México se hacen, imponen e interpretan contra la multiviolada Constitución, que en el gobierno sólo existe para festejos y discursos demagógicos, como lo prueba los casos de Pemex y CFE.

Por Arnaldo Córdova

Durante los días de la represión del movimiento ferrocarrilero en el primer año de gobierno de López Mateos, Manuel Moreno Sánchez, líder priísta del Senado, acuñó una frase célebre: “La ley es legal aunque sea anticonstitucional”, ante la evidencia de que el gobierno estaba violando la Constitución en la represión indiscriminada de los trabajadores. El concepto es lo que hoy interesa, aunque la frase haya sido dicha en otras circunstancias. Ningún constitucionalista ni ningún otro jurista afirmarían que la ley puede estar por encima de nuestra Carta Magna. Pero, ante la embestida derechista orquestada desde el gobierno para privatizar los hidrocarburos, el espectáculo que estamos viendo es una virtual derogación de la Constitución mediante leyes secundarias.

Es un dogma constitucional inexcusable que toda ley deriva de la Constitución y que ninguna legislación puede estar en su contra y, menos aún, derogarla en sus principios. Que la ley es legal es una tautología tan idiota como sería también que la Constitución es constitucional. Lo que Moreno Sánchez quiso decir fue que la ley se imponía sobre la Constitución, lo aclaró él mismo, “por la fuerza de las circunstancias”. La misma frase era una monstruosidad jurídica. Pero es algo que se ha venido haciendo: poner una ley, generalmente cocinada al vapor, por encima de la Constitución. Toño Gershenson, en su artículo del domingo anterior, citó un caso que nos viene desde el salinismo: el de la Ley del Servicio Público de Energía Eléctrica, que en su artículo tercero permite la generación de energía eléctrica por particulares para su “autoabastecimiento”.

Gershenson pone en evidencia lo que ya es evidente por sí mismo: que la generación de energía es un servicio público según el artículo 27 constitucional, pero señala, con acierto, que el resto de lo generado va, de todas formas, al servicio público pues lo compra la CFE y ésta lo usa para venderlo a los usuarios. El hecho es que la misma generación de energía para el “autoabastecimiento” es, ya de por sí, un servicio público que se deja en manos de particulares. Yo no podría alegar que extraigo petróleo en el patio de mi casa (si lo hubiera) sólo “para autoconsumo”. Es todo un hallazgo: mediante una ley secundaria se pueden establecer excepciones a la letra de la Carta Magna que ésta, en su propio espíritu, jamás admitiría. Así, se puede burlar cualquier institución constitucional, basta una ley que marque una excepción.

Que el Legislativo haya aprobado semejante clase de leyes absolutamente contrarias al espíritu y, sobre todo, a la letra de la Constitución, es un baldón en su cuenta. Y no se puede acusar al Poder Judicial de la Federación de responsabilidad alguna al respecto, al menos que haya habido un caso de particulares puesto a su consideración, cosa que ignoro. Y no se trata sólo de la reforma energética. El viernes pasado, el presidente de la Unión de Juristas de México, Eduardo Miranda Esquivel, en carta a El Correo Ilustrado, denuncia el cinismo de la Secretaría del Trabajo que sostiene que no se tocará el 123 en materia laboral, cuando en los hechos se promueven y aprueban leyes contrarias a la Constitución.

Las derechas panista (en el gobierno) y priísta están convirtiendo a la Constitución en un miserable cascarón que cada vez nos dice menos. Creo que están pensando que cerca de cien millones de mexicanos somos unos perfectos asnos. Cuando Beltrones y Gamboa se lavan la cara diciéndonos que la Constitución no se tocará, que queda inviolada y que todas las reformas se harán mediante leyes secundarias, pretenden decirnos que están haciendo un juego totalmente inocente y que no nos preocupemos. Ellos juran que sólo desean modernizar nuestro sector energético y, tan inocentes y castos que son, alegan que sólo tratan de agregar los dineritos de los privados (extranjeros, sobre todo) para ayudar a nuestras pobres industrias energéticas que ya no pueden con el paquete.

Se ha dicho, por ejemplo, que 49 por ciento de la propiedad de Pemex, convertido en acciones, se pondrá a la venta en el mercado bursátil. Los economistas y los juristas financieros lo dirían de otra manera, pero yo lo quiero hacer comprensible. Ese porcentaje de una propiedad fundamental de la nación pasará a manos de privados (extranjeros, en especial), vía la propiedad privada de acciones. Y tan sólo por una ley secundaria que violaría el espíritu y la letra de la Constitución que establecen que esos bienes son propiedad exclusiva de la nación. Es increíble, pero los que están cocinando estas propuestas no son los panistas en el gobierno, que en la materia son unos ignaros sin remedio. No.

Son los priístas los que han inventado el método, desde Salinas. Y ahora la Constitución está siendo violada, anulada o derogada y abrogada, mediante leyes cuyo fin es imponer excepciones a los mandatos constitucionales. Ahora ya ni se necesita justificar esas leyes. Basta con señalar la urgencia de la excepción. Por eso Calderón llamó a su gabinete al experto en este oficio: Luis Téllez, que era el geniecillo que le organizaba a Salinas todos los equipos de expertos que le hacían ese tipo de leyes. Él fue el que organizó el grupo que cambió el artículo 27 en materia de propiedad agraria y que elaboró su legislación secundaria. Que ni Beltrones ni Gamboa nos vengan con el cuento de que sólo se trata de cambiar la legislación secundaria pues nuestra Carta Magna permanecerá incólume.

Ellos son los verdaderos orquestadores de este nuevo despojo a la nación y a su pueblo. Los panistas en el gobierno no han dicho nada, ante todo, porque no tienen nada más que decir sino que la industria petrolera y energética debe privatizarse (es su credo inconmovible). Son los priístas los que pueden remover ese punto fijo que es la propiedad nacional sobre el subsuelo, porque tienen experiencia en el asunto (lo vienen haciendo desde la época de Alemán) y, también, porque ya se saben el juego estratégico de la nueva política nacional: poner toda la riqueza de la nación y de su pueblo en manos de la oligarquía.

Gamboa Patrón no es más que un inescrupuloso palero de la derecha de todos los signos. El que quiere hacerla de chico genial y malilla es Beltrones. Él nos está queriendo dar gato por liebre: una reforma política que todavía deberemos ver si funciona bien, a cambio de que todos podamos aceptar tranquilamente que lo más importante, el destino de la propiedad de la nación, que la derecha desea ardientemente poner a subasta a disposición de los privados, desaparezca mediante leyes fraudulentas y anticonstitucionales.

¡Ay de nosotros, si permitimos este colosal atraco!

Bosquejos para un retrato de México

La hondonada entre la justicia y las promesas rotas

Bosquejos para un retrato de México

John Berger

La Jornada
Estoy sentado en una cabaña de madera en las orillas de San Cristóbal de las Casas, Chiapas, en el sureste mexicano, a punto de dibujar un retrato del subcomandante Marcos.
Veinte años atrás en este poblado de calles angostas, de casas del color de las flores, cualquier indígena que anduviera por la acera tenía que bajarse para permitirle a algún mexicano "blanco" continuar sin perturbaciones su camino.

Tras la toma de la ciudad por los zapatistas en 1994, esto cambió. Lo que hoy ocurre en esas mismas aceras hoyancadas es asunto de decisiones, no de discriminación.

Al llegar a la cabaña donde se alojaba temporalmente, me preguntó que dónde quería yo que se sentara. Le indiqué una silla junto a dos comandantes zapatistas –una mujer con su niña de seis años y un hombre mayor– ya sentados. Así, supuse, hablará con ellos y me dejará en paz. Me miró con un dejo de ironía, como si leyera mis pensamientos. ¿En paz? Sí, la paz es un momento.

Ayer había anunciado enfrente de varios cientos de personas que, por un tiempo, no haría más apariciones públicas, porque la amenaza a las comunidades zapatistas y a su forma de vida y lucha de los pasados 13 años era ahora tan aguda que debía retornar a ser el soldado clandestino que alguna vez fue, y ayudar a organizar la defensa en las montañas. La defensa de aquellos –le recordó al público– que formalmente renunciaron a cualquier forma de lucha armada desde 1996, pero que, de ser atacados, resistirían empecinadamente.

Puede ser que el nuevo presidente Calderón y su gobierno, después de las fraudulentas elecciones del año pasado, calculen que pronto podrían proceder a barrer a los zapatistas sin provocar la protesta generalizada. Y como tal, crean que el fulgurante ejemplo de desobediencia zapatista ante la tiranía global del fascismo económico conocido como neoliberalismo, puede ser barrido también.

Marcos y los comandantes comienzan a conversar y yo comienzo a dibujar. Ellos tres –y la niña de seis años– llevan pasamontañas. "Usamos máscara", reivindicaron alguna vez los zapatistas, "para hacernos visibles". Una extraña paradoja a considerar cuando se dibuja un retrato.

Tres días antes, en la comunidad zapatista de Oventic, conversaba yo con cinco consejeros. Estas mujeres y hombres hablaban con mucha calma porque decían sus propias verdades –tan diferente eso de la verdad. La supuesta calma que acompaña la creencia en una sola verdad es una indiferencia despiadada. La de ellos era una calma plena de consideración. Y sus máscaras, lejos de hacer sus rostros menos humanos o menos únicos, los hacían más humanos y únicos. Leía sus rostros a través de sus ojos, y los mensajes de los ojos son las expresiones faciales menos controlables y, como tales, las más sinceras.

Hablar de sinceridad me hace pensar repentinamente en la foto de una mujer que no usa máscara. Su nombre es María Concepción Moreno Arteaga. Madre de seis niños que crió ella sola. Cuarenta y siete años de edad. Ella vive a 200 kilómetros al norte de la ciudad de México, donde se gana la vida como lavandera. Hace tres años fue arrestada por las fuerzas de seguridad del gobierno mexicano, que la echaron a la cárcel con el cargo, absolutamente falso, de estar implicada en el tráfico de inmigrantes ilegales. [Decenas de miles de hondureños, guatemaltecos y salvadoreños son deportados todos los años por las fuerzas mexicanas del orden al intentar atravesar el país rumbo a la frontera con Estados Unidos, donde esperan cruzar hacia el otro lado y hallar trabajo.] Un día, María Concepción se topó con seis de esos migrantes, harapientos, que habían cruzado ya medio país y que le pedían agua. Así que les dio agua y algo de comer, porque ante su manera de pedírselo "no había modo de negárselo".

Después de ser acusada falsamente pasó más de dos años en prisión. Su trabajo allí consistía en pegar etiquetas para ropa de marca. Con los pocos pesos que le daban por estos trabajos forzosos, compraba jabón y papel de baño para mantenerse limpia.

El mensaje de sus ojos en la foto es: "No es posible negarse".

Marcos tiene manos grandes con dedos inusualmente largos. Su piel está gastada y es algo callosa, su textura es parecida a la de las manos de los campesinos. Cuando aparece en público asume la postura y la expresión de un mensajero –ya sea que con cuidado y lentamente lea el nuevo mensaje en voz alta, o que sólo se pare ahí y lo encarne. En cambio, aquí en la cabaña está relajado y no mide el tiempo. Sus extremidades se sueltan como las de un piloto de largas distancias que una vez más logró poner a salvo su aeronave sobre una pista de aterrizaje muy corta. Y de pronto se me ocurre que tiene cierta afinidad física con Saint Exupéry: tal vez son parecidas su timidez o su reticencia con su tamaño y estatura.

México es uno de los países que cuenta con las más extensas minas de plata del mundo, como rápidamente lo descubrieron los conquistadores. Es también una tierra de espejos. Algunos de ellos, enmarcados y palaciegos, rotos muchas veces, y la generalidad son una multitud de fragmentos, bisutería, lentejuelas, escamas de azogue o mica que absorben la luz. "Cuando tocamos los corazones de otros pues tocamos también sus dolores. O sea que como que nos vimos en un espejo", declararon los zapatistas hace dos años y medio en la Sexta declaración de la selva Lacandona.

***

La ciudad de México es tal vez la tercera metrópoli en tamaño del mundo, con una población desmesurada que bien rebasa los 20 millones. Una ciudad de consumismo sin freno, de pobreza, y redes de estafa y fraude. Barrios enteros gobernados por pandillas que venden droga. Zonas residenciales custodiadas por guardias de seguridad con chalecos a prueba de balas. Una contaminación colosal. Caos vial. El río de La Piedad fluye hacia el este por un monstruoso y herrumbrado ducto. El transporte público es mínimo. Circuitos urbanos con vías elevadas de tres pisos de alto. Por debajo, sin vehículo, uno se precipita como lo hacen las tijeretas. Aquí a los carros los han vuelto tan indispensables para quienes trabajan como rentar una vivienda. La antigua ciudad azteca de Tenochtitlán fue convertida finalmente en un carrusel para los intereses automovilísticos y de gasolina del capitalismo corporativo.

Cada año un millón de campesinos e indígenas mexicanos son forzados por la pobreza o la desposesión de tierras a abandonar sus hogares rurales y a mudarse a la capital u otras ciudades, mientras sus tierras son absorbidas por las corporaciones de la agroindustria.

México es un país migrante. Quince millones de hombres y mujeres trabajan en Estados Unidos. El dinero que envían a casa es, junto al petróleo, la principal fuente de divisas de México. Casi todos estos trabajadores carecen de papeles, por lo que en Estados Unidos los califican de criminales y los tratan como tales.

Lo que ocurre es la imagen en espejo de lo que ocurría en el Gulag soviético. Allá, a los prisioneros se les forzaba a trabajar hasta caer exhaustos. Aquí, a los trabajadores se les caza como a criminales hasta que se asumen fuera de la ley.

Entretanto, en la ciudad de México millones de miradas interrogantes se intercambian segundo a segundo en relación con transas, oportunidades, chistes, alternativas, rutinas, cuestiones de honor o meros asuntos sin resolver.

Únicamente para los poderosos, apuntan los zapatistas, es la historia una línea ascendente, donde su hoy es siempre la cumbre. Para los de abajo, la historia es una cuestión que sólo puede responderse mirando hacia atrás y hacia delante, creando así más preguntas.

Observo las cejas, las líneas de su frente, los círculos bajo los ojos, la forma en que la gran nariz se amolda contra el pasamontañas. Su voz física es al mismo tiempo distante y persuasiva. La voz escrita es otro asunto. Contrariamente a lo que es común asumir, la verdadera voz de quien escribe es rara vez (y tal vez nunca) la suya propia. Es una voz nacida de la intimidad e identificación del escritor o escritora con otros que conocen a ciegas sus propios caminos y que sin palabras guían a quien escribe. Esta voz no surge de su temperamento sino de su confianza.

Y mientras dibujo el volumen de su cabeza, me pregunto cómo definir, cómo delinear, el lugar de donde proviene su voz, como escritor de los mensajes zapatistas. Desde dónde le habla al mundo.

Físicamente la voz habla desde aquí, desde los interminables precipicios y cañadas de los Altos y la selva de Chiapas, hoy controlados por los pueblos indígenas que han recuperado su tierra para cultivarla, y quienes han construido escuelas, clínicas y espacios públicos en sus comunidades. Pero, ¿desde dónde, figurativamente, habla su voz?

Acaba de hacer reír a la niña. Cuando ella ríe, su pasamontañas se agita, como el costado de un cachorro cuando resuella.

***

Regreso a la ciudad buscando respuesta a mi pregunta. La arteria principal se llama, inesperadamente, ¡avenida de los Insurgentes! En el centro hay todavía docenas de calles con nombres de capitales o países europeos, porque hace un siglo México se pensaba a sí mismo como un faro de Revolución y Progreso mundiales.

Casi tantos mexicanos van con sus familias en algún momento de su vida a ver la Epopeya del Pueblo Mexicano, los murales de Diego Rivera, como en peregrinación a la Basílica de Santa María de Guadalupe, y hacen su visita a esta inmensa pintura no por estudiar arte sino por remembrar y considerar su destino.

He cambiado de dibujar con tinta a dibujar con carbón, porque éste es más tentativo, más craquelado, más desgastado. La tinta sabe, de inicio, lo que quiere decir; el carbón escucha.

Ninguna reproducción puede dar idea de la fuerza y la escala del fresco de Rivera que corona la escalinata principal de lo que fuera, hasta hace poco, el asiento del gobierno, el Palacio Nacional. No es descabellada la comparación que frecuentemente se hace con la Capilla Sixtina, pero con el Juicio Final, no con la Bóveda.

Diego, El Elefante como Frida Kahlo lo apodaba, fue tan ordinario como cualquiera de nosotros. A veces era estrepitoso, algunas veces derrotista, otras veces flojo, con frecuencia inconsecuente. Pero se transformó cuando se sintió llamado a pintar y encarnar en esas paredes el relato de los pueblos de los que provenía. Entonces se volvió consecuente al punto de otorgarle a cada detalle, a cada rasgo, su lugar particular en un vasto destino histórico. En la parte alta de la escalinata uno tiene la sensación de que son los mil años de historia los que inventaron al colosal pintor, no al revés.

Los cientos de figuras de tamaño humano de las civilizaciones precolombinas, del mercado callejero de Tenochtitlán, de los tres siglos de explotación colonial española, de la Guerra de Independencia que terminó en 1821 y, más enfáticamente, del siglo que siguió a esa guerra y condujo a la Revolución de 1910 y a su visión de un futuro diferente: todas estas notorias y anónimas figuras están contenidas juntas en una visión de tal energía y continuidad que, pese a las tantas crueldades que nos gritan, se suman como un todo de invitación fraternal. Es como si a cada visitante mexicano, al bajar la escalera para irse, le fuera ofrecido un alcatraz de alguna de las canastas de las vendedoras de flores retratadas en los murales.

Al mismo tiempo –y ésa es tal vez otra razón por la que pienso en el torbellino del Juicio Final de Miguel Ángel–, la historia política del México moderno, según está plasmada en estas paredes y de acuerdo con todo lo que ha sucedido desde que fueron pintadas, no es sino un gigantesco erial de promesas rotas.

A cierto tipo de esclavitud le siguieron otros; nuevos sistemas de represión y discriminación remplazaron los viejos. Se inventaron e impusieron formas modernas de la pobreza. Los gringos del norte extrajeron y robaron más y más recursos naturales y los pueblos indígenas fueron despojados más y más. Sólo el grito de "¡Tierra y Libertad!" de Emiliano Zapata continuó resonando la verdad –antes de ser asesinado en 1919.

Y entonces llego al punto. La hondonada entre el vasto erial de promesas rotas y la búsqueda popular de más justicia tenía que llenarse de algún modo y los partidos políticos, comenzando por el PRI (¡el partido de la revolución institucional!) han intentado durante 70 años llenar la hondonada con el escombro en que quedó convertido lo que alguna vez fue un lenguaje político. Promesas rotas, premisas rotas, proposiciones rotas, leyes rotas.

Cada uno de estos principios –excepto los del interés propio– fueron vaciados de contenido. El debate político, las campañas electorales, los discursos para los medios masivos en manos de las corporaciones fueron sistemáticamente reducidos a prevaricación y diversión de aquellos que los antiguos griegos denominaban los idioti (los que buscaban su propio interés) para distinguirlos de los politici. Bajo el fascismo económico del neoliberalismo esto se está convirtiendo en un fenómeno mundial. La voz de los mensajes zapatistas, que ofrece ejemplo de cómo resistir local y globalmente, surge de esta hondonada.

"No a tratar de resolver desde arriba…, sino a construir desde abajo y por abajo.

"No creemos que el fin justifique los medios. Finalmente pensamos que los medios son el fin. Construimos nuestro objetivo al construir los medios con los que seguimos luchando. En ese sentido es grande el valor que otorgamos a la palabra, a la honestidad y la sinceridad, aunque a veces nos equivoquemos ingenuamente."

Me observa dibujar y sonríe. Hay dos clases de sonrisas (entre otras muchas): una que espera la conclusión jocosa de un nuevo chiste, y otra que recuerda la broma ya escuchada. La suya es del segundo tipo.

***

Me encontraba en el poblado de Acamilpa, en el estado de Morelos, de donde era Emiliano Zapata. La milpa es un campo de maíz donde crecen y conviven otras plantas, y donde muchos pájaros, insectos y animales coexisten también. Quiero describir el rostro de una anciana que me fue extrañamente familiar. ¿Será que se parece a gente de mi pueblo en los Alpes, o será que la edad nos lleva a todos al mismo poblado? En cualquier caso, era sábado por la tarde en un patio de una casa en un pueblito rural lleno de mesas cubiertas con manteles blancos, porque era el cumpleaños de alguien y los invitados estaban por llegar. Ya un acordeonista tocaba algo de música. Había una acacia enorme que debió haber estado ahí cuando Emiliano Zapata era un niño. En una mesa, trece personas mayores de las comunidades circundantes sostenían una reunión muy seria para coordinar los planes de una desobediencia civil o algún bloqueo de carretera para evitar que su agua la desvíen y se la roben los especuladores de bienes raíces. Hablaban por turnos, con cuidado y determinación. Aceptaban la música como si fuera un platillo que se cocía a fuego lento, y que podrían comer más tarde. El rostro de la anciana estaba bronceado por el sol y el viento, y sus brillantes ojos indicaban que los usaba para avistar en las grandes distancias los vientos que vienen. Para la fiesta de cumpleaños había globos de colores colgados entre la casa y el árbol de la acacia.

Y esto fue lo que me dijo:"He vivido mi vida como me la dieron para vivirla y ahora pienso en el futuro. Pienso en mis nietos y sus hijos y cómo van a vivir. Tenemos que resistir, por ellos. Ésos que hoy gobiernan quieren destruir a todos los campesinos y a todas las comunidades indígenas porque quieren quedarse con todas las semillas de la tierra y con todos los litros de agua que vienen de nuestras montañas. Así que por eso luego les paramos sus camiones cuando vienen a robarse lo que es nuestro… es mejor morir de pie que vivir de rodillas".

Su cabello largo, tan blanco como el mío, estaba peinado hacia atrás de su rostro barrido por el viento y se lo amarraba en un chongo.

Marcos usa un reloj en cada muñeca. Uno marca el tiempo de la paz. El otro, el de la guerra. Cuando los zapatistas se enfrascan en una operación defensiva, trabajan con un horario alterado por si son interceptados sus mensajes.

Hay en todo caso situaciones que desafían cualquier tiempo, todos los tiempos.

En el poblado de San Andrés Sacamch'en, donde, en febrero de 1996, el gobierno pactó acuerdos formales con los zapatistas para reconocer los derechos de todos los pueblos indígenas, acuerdos que nunca honró, está la iglesia de San Andrés Apóstol. En la iglesia hay varias estatuas de la Virgen y de los santos que llevan ropajes de tela, cosidos y bordados.

Un mediodía, la semana pasada, hice un alto ahí porque, al igual que en Acamilpa, escuché una música. La música era más antigua y diferente. Dentro de la iglesia había dos mujeres jóvenes, indígenas, con sus bebés a la espalda y –a cierta distancia de ellas– dos hombres. No había sacerdote. Los cuatro cantaban en polifonía. En el piso de la iglesia había miles de velas prendidas, muchas veladoras en sus vasos, y sus llamas parpadeaban con el viento que se colaba por una puerta entreabierta. Una de las mujeres, conforme cantaba, balanceaba un incensario, y el humo del incienso flotaba como niebla por encima de las llamas que parecían flores. El año, la estación, el día, la hora, eran detalles olvidados. Hasta que uno de los bebés lloró de hambre y su mamá le dio pecho. La otra mujer alisaba con las manos una túnica que había traído para la efigie de San Andrés. Sabía que era tiempo de cambiar y lavar la que traía puesta el santo.

Tras del pasamontañas, bajo la gran nariz, una boca y una laringe hablan desde la hondonada acerca de la esperanza. He dibujado lo que puedo.

Entretanto, probablemente los zapatistas están en riesgo. Cualquier ataque sobre ellos vendrá de aquellos que en su miopía creen que pueden erradicar su ejemplo.

Traducción: Ramón Vera Herrera

Hasta la ONU reconoce detenciones arbitrarias y robos de militares en México

10-02-2008
De Rebelión

Hasta la ONU reconoce detenciones arbitrarias y robos de militares en México

Por Pedro Echeverría V.

1. El presidente ilegítimo de México, Felipe Calderón es un fuerte político de la derecha internacional, tal como Aznar, Sarkozy, Belrusconi o Uribe. No es un tonto hablantín como Fox que dedicó su sexenio a enriquecerse junto a su familia. Calderón seguirá siendo (como Fox) un cachorro del gobierno yanqui en turno, pero desde la presidencia está redondeando y extendiendo su equipo en el PAN para intervenir en otros campos, incluso en la democracia cristiana internacional con el objetivo de amarrar fuerzas. El haber estrechado relaciones con el ejército mediante un gran aumento de sus salarios y prestaciones, así como el tenerlo muy atento y activo en las calles urbanas y zonas rurales, es una estrategia para prevenir cualquier movimiento fuerte de oposición. El combate contra el narcotráfico no es tan real, parece una especie de entretenimiento que de paso enseña una fuerza amenazante ante el amplio descontento como existió en su primer año.

2. La Organización de Naciones Unidas (ONU), aunque es un organismo internacional no muy confiable, porque en innumerables veces ha permitido que el gobierno de los EEUU viole todas las normas universales aprobadas en su seno (tales como las declaratorias de guerra, las invasiones armadas, la contaminación atmosférica, acuerdos de desarme) algunos dependencias de ella, como la de derechos humanos, al observar de manera directa en sus visitas los diversos problemas de cada país, suelen ser honestas y reconocer la realidad. El problema es que los gobiernos (como el mexicano) tienden a no hacerles caso porque muchas veces, comprando a los medios de información, logran que los informes no se den a conocer o que no se difundan. Pero eso no quiere decir que por ese hecho los problemas de persecución, encarcelamiento, asesinatos, robos, saqueas dejen de existir y que el gobierno haga lo suficiente para acabarlos. Nada de eso.

3. La alta comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos Louise Arbour, en su visita a México, pidió ayer viernes al gobierno mexicano “que asuma el compromiso de combatir con toda energía los feminicidios , los asesinatos de periodistas, las redes de pornografía y pederastia, como lo está haciendo con el narcotráfico, es decir, con todos los esfuerzos, porque eso es lo que pide la gente. Pero por otro la comisionada denuncia que los militares han cometido violaciones a derechos humanos en el combate al crimen organizado –violaciones de mujeres y adolescentes, asesinatos, detenciones arbitrarias, robos y saqueos– que deben ser investigadas por la justicia civil”. Denuncia que no solo hay que combatir el narcotráfico, que hay muchos más problemas y que los militares han cometido violaciones a derechos humanos. Calderón, el presidente que no es tonto como Fox, seguramente lo reconocerá, pero nada hará.

4. Sin embargo, donde Louise Arbour se fue al fondo de la crítica, porque en México se está sufriendo esa situación, fue cuando advirtió que el uso de las fuerzas armadas para combatir el narcotráfico y el crimen organizado puede generar mayor violencia y provocar que civiles inocentes salgan afectados o pierdan la vida, particularmente cuando los militares utilizan la fuerza para confrontarse con grupos fuertemente armados, lo que lleva a tipos letales de confrontación. Y concluyó: “Considero que la guerra contra las drogas, si es que existe tal, o la guerra contra el crimen organizado, estas llamadas guerras tienen que ganarse no en las calles, sino en los tribunales”. Lo que no sabe Arbour es que Calderón, al mandar al ejército a las calles, busca intimidar las luchas de las izquierdas y trabajadores. Dijo: Los abusos perpetrados por militares tienen que ser atendidos por tribunales civiles y no sólo por la disciplina del ejército. Esto es importante.

5. El ejército mexicano, por sus acciones en beneficio de la comunidad, por sus actos de solidaridad en temblores y tempestades, fue muy querido en el país. Pero comenzó a perder respeto entre la población cuando los diferentes gobiernos de la República (sean del PRI o del PAN) comenzaron a usarlo para reprimir las justas luchas del pueblo. El pueblo de México pensó siempre que el ejército sólo serviría para defender al país ante cualquier intervención extranjera y para ayudarlo ante cualquier calamidad, pero hoy lo ve en la calle en todos lados con cualquier pretexto. Cargando metralletas y armas de largo alcance, mirando amenazante desde camiones, camionetas y tanques de guerra, corriendo y atropellando a personas en la calle, el ejército ha perdido todo el respeto y se está ganando el odio de la gente porque en lugar de defender al pueblo que le paga con su trabajo bloquea calles y plazas para defender al gobierno de los ricos y lo usan contra el pueblo.

6. La Comisionada dice que “el uso de las fuerzas armadas… puede generar mayor violencia”. Lo que no sabe Arbour es que desde hace meses la intervención del ejército, “con el propósito de combatir en narcotráfico” ha desatado la violencia en por lo menos 15 estados, provocando muchos asesinatos, sin que sepa la población cuándo acabará. Por eso miles de personas han salido a las calles de varios estados a protestar contra la ocupación del ejército que parece haber sacudido un “avispero” sin poder controlarlo. Por eso se observa que el mandatario ilegítimo, Calderón, se apresuró a meter al ejército sin haberlo investigado y reflexionado bien. A todos los jefes del narco se les avisó días antes y escaparon; los pocos que han sido apresados después de más de un año de intervenciones, son jefes muy secundarios y sin importancia. Sin embargo el miedo y la inseguridad siguen presentes, pero ahora con una ley intervencionista que no requiere de orden de cateo.

7. Antes que los problemas de la violencia armada se agudicen más por la militarización que cada día se extiende más en el país, hay que exigir que el ejército regrese a sus cuarteles. El narcotráfico debe y puede combatirse de otra forma: acabando con el gran desempleo y los salarios de miserables, por un lado, y construyendo gobiernos honestos que combatan la corrupción. En los hechos el narcotráfico se ha desarrollado por la enorme corrupción gubernamental que se ha hecho cómplice de los grupos que operan en el país y surten al extranjero. Casi la mitad de los militares del ejército deja la institución armada a los pocos años de haber ingresado; sólo aprende el camino del narcotráfico, realiza los contactos necesarios y se pasa “al otro lado”. Soldados y altas jerarquías del ejército han sido descubiertos como dirigentes entre los narcotraficantes. Pareciera que el ejército es el mejor camino, el centro de capacitación, para ingresar a esos grupos.

pedroe@cablered.net.mx

Del Presidente “no doy una”...

Del Presidente “no doy una”...

Por Julio Ricardo Blanchet Cruz

Si el andar de viaje por los EEUU cuando el imperio del consumismo se encuentra sumido en el show de la Democracia no fuera de por sí un enorme desatino (sabido es que las poderosas transnacionales seguirán imponiendo su criterio de conquistar mercados a cualquier precio; independientemente de lo que digan y ofrezcan los Candidatos)...

Sistema político de moda que ha dividido a los ciudadanos entre republicanos y demócratas (divide y vencerás, reza conocidísimo y al parecer olvidado axioma)...

El andar opinando sobre el perfil que debiese tener el próximo Presidente norteamericano, hace ver que don Felipe nomás no aprende nada, pues olvidó la mala impresión que causó el ex presidente español de onomatopéyico apellido, que vino a hacer lo mismo el día que Fox se casó con la nefasta...

Ya en plena gira, al michoacano se le ocurrió decir que los EEUU ya tienen pocos amigos y que debieran cuidarlos. Lo que desde cualquier punto de vista luce poco diplomático e indigno, pues pareciera que se anda mendigando amistades...

“No estoy tan feo y además ya no hay muchos de dónde escoger” pareciera decir el marido de Mago, que por conducto del delfín madrileño nos manda decir que le guerra contra el narcotráfico ha valido la pena...

Quizá refiriéndose al dinero incautado del que anticonstitucionalmente ha dispuesto a su libre arbitrio, mientras vocifera a los cuatro vientos que hay que vivir en la legalidad y con respeto a las Leyes...

Cambiando de tema...

Al parecer, cuando menos de acuerdo a sus declaraciones, Emilio Azcárraga Jr. Jr. acaba de aterrizar en este nuestro vilipendiado México; aunque decir que los Presidentes que hemos tenido han sido ladrones, daría a pensar que también puede ser autista...

Solo que el haber compartido los latrocinios con ellos, lo regresa a la realidad y lo convierte en un cínico al que es de esperarse que llame a cuentas el “nuevo” IFE para que se aclare lo de los cientos de miles de spots que Ugalde y sus chicos no pudieron aclarar...

Y aunque reconocido es ya que Televisa ha dado todo lo que tenía que dar, pues se reduce a una Empresa tecnológicamente moderna, pero sin credibilidad cual ninguna; por lo que ahora, al igual que Slim (y similares) se convertirá en otro más de los saca dólares...

Lo cierto es que la Internet es quien está obligando a los dueños de los medios de comunicación a reestructurarse, solo que los nombres de quienes ya conocemos y conocemos muy bien, siguen siendo los mismos y se enfrentarán a un fracaso que se espera sea rotundo...

Y nos vemos mañana, si el Sol me presta vida.

jrbc@diariolibertad.org.mx

El superpoderoso Gymboree

El superpoderoso Gymboree

Por Marcela Gómez Zalce

gomezalce@aol.com

• Azcárraga, Hernández y... Slim
• La onda expansiva de 2006

El acreedor, mi estimado, tiene mejor memoria que el deudor. El simpático fantasma del polémico proceso electoral de 2006, continúa sus agradables rondines dentro del ambiente político nacional. La reciente elección ¿ilegal? de los consejeros del ife —quienes ya tienen que informar la divertida autoría intelectual de la guerra sucia en aquellos 280 mil spots huerfanitos—, antecedida por la cínica violación a la Constitución por la pandilla legislativa que juró respetarla y hacerla respetar, volvió a mostrar la herida abierta que sigue sangrando en la conciencia colectiva de una gran mayoría de mexicanos, mientras la sombra de la ilegitimidad, con todo y la millonaria pirotecnia mediática, sigue siendo fiel compañera del inquilino de Los Pinos.

Sus delicados efectos, my friend, no sólo se perciben por la insistencia en colocar los puntos sobre las íes en las reformas mencionadas en los discursos de Andrés Manuel López Obrador, que sigue imponiendo la agenda nacional, sino en la curiosita campaña desencadenada desde el achispado inner circle presidencial contra el tabasqueño y su amplio movimiento que, para estar medio muerto, acabado, terminado, desgastado, liquidado y borrado del mapa, continúa en el top five de las preocupaciones (y ocupaciones) por parte de the usual suspects tricolores y de los voceros oficiosos de Calderón y su superpoderoso... Gymboree.

Pero la peligrosa onda expansiva de la molestia por el muy controvertido resultado de 0.54 por ciento en el proceso de elección presidencial de 2006, amable lector, no está únicamente encapsulada en el círculo de los espléndidos renegados, sino que también, sus efectos, tocan, no, no, derriban las puertas de la cúpula empresarial que recientemente ha sido bastante clara en el envío de severos tubazos y zapes contra Felipe... a quien semanas después del debatido fallo del tepjf (con minúsculas) se le estropeó la memoria y en una entretenida cena con selectos personajes empresariales, les advirtió que su triunfo no se lo debía a nadie.

Han transcurrido los meses y Calderón no sólo está atrapado en el volátil callejón de las promesas incumplidas, sino que su gobierno se encuentra en medio de un complejo capítulo en la serie the big boys are fighting y que promete ser un hit de esta temporada.

El pasado viernes, en un espléndido foro, dos de los principales empresarios y socios, Roberto Hernández y Emilio Azcárraga detonaron un misil cuyas esquirlas no tardan en disparar daños colaterales. Emilio afirmó que presidentes y políticos han robado mucho dinero, y Roberto que México vive una mediocridad gubernamental. Todas las señales girando alrededor del célebre juego de Los Pinos del Tío Lolo en su combate a los monopolios.

Aunque para este par el incómodo, digamos, muy incómodo monopolio es... Carlos Slim. Sobre todo en estas ya muy obvias hostilidades que ha provocado la ocurrente tenebra llamada triple play: voz, datos y video. Y como Slim tiene la friolera de más de veinte millones de usuarios en Telcel integrados con chistosos gadgets y toys, el tema del triple play lo colocaría... de inmediato, como la cabeza de la tercera cadena de televisión. Do I have your attention now...?

Y como la administración de Felipe no da tintes de poner orden en el magnífico desorden jurídico, que abarca desde títulos de concesión hasta detalles donde el diablo baila impunemente, esta banda de hojaldras lanzó, formalmente, su grito de guerra. Y tienen capítulos de ese little black book electoral que lo entronizó a cambio de cuotas, favores, negocios... whatever.

Y como el botín no alcanzó, mi estimado, hay motín.

Y qué motín. Porque mientras Calderón fanfarronea extasiado en micrófonos, las alarmas de su barco de gran calado avisan del peligro inminente.

Demasiados frentes abiertos.

Aunque no importa si tiene a su chico superp... como secretario de Gobernación apareciendo, frívolo como es, en portadas de revistas retratando a la perfección el perfil del Gymboree de cuates en este gobierno de improvisados, reventados e inservibles disfuncionales.

No importa la ausencia de oficio político —que incluye la discreción— para ser árbitro en distintas arenas, si se tiene la fotogenia y el look de la gente nice. La envidia del trivial jet set mexicano que se caricaturiza sin ayuda de nadie.

El explosivo reportaje atiborrado de jiribillas, my friend, debería ser leído como un especial foco rojo para el superpoderoso... Gymboree.

Columna Asimetrias. Prácticas de Control Político

Del Diario Libertad. Columna Asimetrías

Prácticas de Control Político

Por Fausto Fernández Ponte

I

Según algunos gobernadores, existen en los estados que gobiernan indicios de descontento social que raya, en no pocas ocasiones, en irritación y, en algunos casos, en manifestaciones publicas de protesta organizada.

Empero, esos indicios no parecen preocupantes a esos gobernadores, como tampoco antójanse causales de preocupación las manifestaciones públicas de protesta organizada pues existen vías de avenimiento: el soborno a abanderado y dirigentes.

A otros gobernadores, sin embargo, sí parece preocuparles esos indicios y aunque incurren en la práctica –ciertamente antiquísima—de cohechar a dirigentes sociales, actúan con arreglo a las premisas de que no es problema suyo, sino de sus sucesores.

En efecto. En la reunión más reciente de la Conferencia Nacional de Gobernadores, realizada en Campeche y suspendida a las pocas horas por el deceso del padre del mandatario anfitrión, el tema fue traído a cuento, pero nunca discutido.

En esa reunión de la Conago se trataría el informe que el secretario del despacho de Hacienda y Crédito Público del Presidente de Facto acerca de la situación que guarda la economía de México y los escenarios prospectivos ante la recesión estadunidense.

II

En charla informal con varios gobernadores, éste escribidor registró algunos contrastes asaz elocuentes:

1) Mientras por un lado ciertos mandatarios desestimaban que la situación económica detonaría el descontento general y eventual inestabilidad social e ingobernabilidad en sus estados, otros sí mostraron preocupación.
2) Y no sólo eso: ciertos mandatarios indicaron, no sin cinismo e insensibilidad, que pronto el descontento general de la sociedad en sus estados respectivos sería un problema "del que viene arreando"; es decir, de quienes les sucedan en el cargo.

3) Al menos dos mandatarios coincidieron en que en sus estados existen mecanismos de control político determinado por prácticas de "convencimiento" y "negociación" con abanderados del descontento social y dirigentes de la protesta pública organizada.

"Hablamos con esos dirigentes", comentó el mandatario de un estado costero del Golfo de México, "y casi siempre llegamos a un precio político que beneficia a todos: a ellos, a sus movimientos y al gobierno. Lo que nos cueste siempre será barato".

El "precio político" es un eufemismo de soborno o cohecho. "Si no aceptan el precio, ya saben que tendrán problemas con el gobierno. Siempre hay formas de convencerlos de una manera u otra", explicaba el citado gobernador.

A ese gobernador, éste escribidor le solicitó, por imperativos de ética periodística, anuencia para identificarlo por nombre en un texto periodístico y se negó rotundamente. "En este desayuno estamos entre amigos", adujo. "No es entrevista, ¿o sí?"

III

Por supuesto. No era una entrevista. El escribidor y varios gobernadores –políticos conocidos de aquél-- habían coincidido en el comedor de un hotel campechano. El tema de conversación no era el de los problemas del país, sino su próxima reunión.

Ésta se realizará el 28 del mes corriente, allá mismo, en Campeche. Pero en ese momento todos estaban concentrados en el retorno a sus estados y aprovechar "políticamente" el fin de semana. Uno de ellos habló de viajar a Houston, Texas.

Otro gobernador, molesto, se levantó. "Me espera mi avión", se disculpó. Al mandatario costeño se le preguntó, en la misma vena informal y privada de la charla, acerca de si modificaría la forma de organización económica prevaleciente en su estado.

"¿Por qué querría cambiarlo si así está bien en lo que cabe? Yo no voy a promover una economía comunista o socialista, pues yo soy un priísta convencido del capitalismo y el mercado, y esí es nuestro país. Hablar de cambiar eso es irresponsabilidad".

Añadió, con risa: "Imagínate, si yo quisiera en mi estado una economía socialista, no encajaría con el resto del país. Ya ves, allì tienes a Amalia (García, gobernadora de Zacatecas), muy comunista y, ya vez, no quiere que su estado sea comunista".

Ese gobernador –de humilde origen socioeconómico y sociocultural—concluyó, pontificante: "De todos modos habría desigualdad e injusticia. Pobreza siempre la ha habido y siempre la habrá. Es destino que hayan ricos y pobres, fuertes y débiles".

ffponte@gmail.com

Glosario:

Arreando: del verbo arrear. Se aplica a alentar u obligar a una recua a andar aprisa o llevar mayor carga.

Eufemismo: manifestación sutil, suave o decorosa de las ideas cuya recta y franca expresión sería dura o malsonante.

El convite

El convite

León Bendesky

leon@jornada.com.mx

Todavía se practica en México una democracia selectiva, de menú. Los convidados se reúnen en su restaurante favorito, cierran las puertas y se ponen de acuerdo para escoger los platos que más les gustan. Arreglan sus preferencias digestivas para disfrutar de la fortuna que ofrece poder servir a una sociedad que, aunque no siempre es comprensiva, al final debe estar agradecida por el motivo del festejo.

En efecto, dicho motivo es que se ha “servido a la democracia”. Así se explica a los ciudadanos el sentido de los arduos trabajos que deben hacerse para disfrutar de una sociedad más abierta. Así debe explicárselo también cada uno de los comensales en una introspección superficial que siempre es recomendable para estos casos.

Servir a la democracia es una noción compleja, que dice mucho de la forma en que se configura una sociedad, en que se establecen las normas necesarias para vivir en colectividad, del modo en que se ordenan los intereses en conflicto. Dice mucho de la relación que existe entre gobernantes y gobernados, entre el Estado y la sociedad.

La democracia no debe ser servida, sino que tiene que servir a los ciudadanos que viven en un régimen político, social y cultural que dice tener el carácter de una forma de organización de esa naturaleza. Servir a la democracia implica ya una distorsión en la forma de perseguir los objetivos y que tiende a vincularse en nuestra experiencia reciente, especialmente en el campo electoral, como un fin particular y no general.

El que la democracia haya sido servida por los convidados que celebran, no significa que los arreglos que se han hecho sirvan a los que supuestamente está destinado tal esfuerzo. La democracia es, en una sociedad mercantil desarrollada, un valor de uso y, como ocurre en el mercado a pesar de los fundamentalismos de moda, debe delimitarse de modo claro, es decir, institucional, legal, vaya, en términos políticos, su valor de cambio. Ese límite es laxo y las consecuencias que acarrea la situación prevaleciente nos son triviales.

La democracia es, en todo caso, una mercancía sui géneris. No está acaso ese rasgo detrás de la noción de la mercadotecnia política. Esta actividad que se vuelve cada vez más un elemento clave para ganar los puestos de elección popular. En México, esto incluye a los legisladores plurinominales que constituyen ya una deformación democrática y que, sin dar directamente la cara al público que vota (los consumidores), son los que finalmente controlan los hilos en el Congreso.

Como valor de uso, la democracia mexicana es muy limitada; está constreñida hoy por un sistema de partidos que muestra un profundo desgaste y un orden político que parece moverse un paso adelante y dos atrás. Eso hace muy difícil llegar a cualquier meta que se proponga, ya sea en el discurso, o bien, cosa mucho más complicada, que se sustente en una teoría o hasta una visión política avanzada. Como valor de cambio es otra cosa y, sin duda, sigue siendo muy rentable para quien controla la oferta: los partidos políticos, que hoy, a diferencia de ese aceite tan útil en casa no es tres en uno, sino más bien, uno en tres que mueve las bisagras en San Lázaro y la casona de Xicontécatl. La democracia en México es aún una anomalía.

El asunto que convocó al más reciente convite es, otra vez, el Instituto Federal Electoral. Diputados y senadores recorrieron un tortuoso camino para servir una vez más a la democracia. En el trayecto violentaron las normas que se habían impuesto y hasta la misma Constitución, así lo reconoció abiertamente hace un par de meses el coordinador del PRD en la Cámara de Diputados y más recientemente el del PRI en el Senado. El PAN, gozoso, surcó los aires legislativos. Todo al servicio de la democracia.

El forcejeo para el recambio de los consejeros del IFE, su presidente incluido, duró largos meses. El hecho indica que en el sentido más básico de la democracia electoral no ha sido posible consolidar un entorno funcional y creíble e, igualmente, menos oneroso política y económicamente.

El IFE que ha quedado hoy y al que todavía le faltan ajustes en las semanas próximas según los acuerdos partidarios, no es mejor, en un sentido institucional que al que reemplaza. De su carácter ciudadano, tal y como fue originalmente planteado en las sucesivas reformas electorales no queda ya nada. Es un producto distinto y difícil de vender a una ciudadanía alejada del proceso democrático del que es sujeto y en el que, en cambio, ha sido relegada a una calidad de objeto, de cosa.

Ni de este “nuevo” IFE ni del anterior nadie rinde ni rendirá cuentas. Lo que queda claro es que la democracia sigue siendo una especie de coto, de área restringida y que a quienes son sus depositarios en este caso en el Congreso les cuesta mucho trabajo acercarla a la gente, o de plano no quieren. Se persiste en una versión moderna a la mexicana de esa antigua repulsión por la democracia, que veía en ella el riesgo de que un gobierno de la multitud lleve a la ruina un orden legítimo; aunque esa legitimidad sea tan resistente como es aquí. ¡Buen provecho!

La DEMOCRACIA es más que un simple convite