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lunes, abril 06, 2009

.....y los legisladores dorandose la piel

México SA
*Usuarios de tarjetas de crédito, relegados mientras legisladores se doran la piel
Carlos Fernández-Vega
Los senadores se fueron de vacaciones y junto con ellos el dictamen para regular las tasas de interés y las comisiones bancarias que ahogan a los usuarios de las instituciones financieras que operan en México. La prioridad, pues, queda más clara que el agua: más importante resulta el asueto legislativo que la solución del gravísimo problema del agio bancario, el cual, eventualmente y si descansaron lo suficiente, sería retomado por los inquilinos de Xicoténcatl una vez concluida la denominada semana santa”, tras un cúmulo de retrasos, “atorones”, pretextos dilatorios y mano negra panista.
Mientras ellos juegan al peloteo, las víctimas de los voraces banqueros siguen sometidas por el agio de los barones del dinero. Mientras los legisladores se doran la piel, los tarjetahabientes deben hacer frente al creciente pago de intereses, comisiones y conexos que indiscriminadamente les cobran los emisores de dinero plástico, que resultan hasta 10 veces superiores a las que cargan a su clientela en sus naciones de origen. A lo anterior se añade los feroces ataques de los perros (léase tinterillos) contratados por los bancos para que acosen a la clientela morosa.
En fin, mientras los legisladores, tirados en la playa, piensan qué van a hacer, si es que finalmente hacen algo, va la numeralia que sobre el asunto de la voraz banca que opera en México y sus tarjetas de crédito elaboró el Centro de Estudios de las Finanzas Públicas de la Cámara de Diputados, cuyos inquilinos también se fueron a dorar la piel:
De entrada, advierte que la estructura del sistema bancario mexicano presenta rasgos de un oligopolio, debido a que existen múltiples competidores en este mercado, pero los servicios financieros están concentrados en pocas firmas bancarias. “Con el objetivo de maximizar sus utilidades, ha introducido dos factores que ponen en riesgo el sistema crediticio del país: el otorgamiento indiscriminado de esos plásticos y, como consecuencia, el incremento de la cartera vencida. El análisis del otorgamiento de crédito bancario del mercado de las tarjetas de crédito nos revela que las familias y las empresas del país no han gozado de los beneficios de una eficiente intermediación financiera, porque el diferencial entre la tasa de captación del ahorro y la tasa de colocación del crédito permanece en niveles altos, comparados con los observados internacionalmente, es decir, son incompetentes. El mercado de las tarjetas de crédito opera bajo una estructura de mercado oligopólico, que favorece la concentración de la colocación de este tipo de crédito en pocas instituciones de banca múltiple… Adicionalmente, por el factor riesgo, el mercado de las tarjetas de crédito mantiene tasas de interés altas, incompetentes internamente y en comparación con las existentes en el mercado internacional… La barrera a la entrada de nuevos competidores es un factor que también explica la razón por la cual el mercado de las tarjetas de crédito opera con tasas de interés altas e incompetentes, en comparación con las observadas en el mercado hipotecario… La banca es la única que puede emitirlas, porque goza de mucha protección. Si bien existen plásticos de cadenas comerciales, el ámbito de participación vis à vis las bancarias difiere. Esto ayuda a explicar por qué el margen de intermediación financiera de este servicio ha permanecido muy por arriba de los estándares internacionales”.
Así, en 2006 el sistema bancario que opera en el país obtuvo utilidades promedio en el mercado de las tarjetas de crédito, como producto de la intermediación financiera, estimadas en 46 mil 778 millones de pesos; en diciembre de 2008 se incrementaron a casi 59 mil millones. La estructura oligopólica del sistema bancario en México es un factor que explica la alta concentración de esta actividad en pocas firmas bancarias. El proceso de intermediación financiera es realizado mayoritariamente por siete bancos grandes, de los que Bancomer y Banamex son dominantes, al concentrar casi 40 por ciento de la captación total de la banca múltiple y más de 42 por ciento de la asignación del crédito total.
En materia de tasas de interés, en el periodo 2006-enero de 2009 los bancos obtuvieron una utilidad neta promedio de 28.5 por ciento por el proceso de intermediación financiera en el mercado de las tarjetas de crédito. Esta situación implica que los bancos cobran por el crédito al consumo vía tarjetas 470 por ciento más que lo que pagan por captar el ahorro de las familias y los hogares.
Asimismo la tasa de interés promedio cobrada por los bancos por las tarjetas de crédito es 23.7 por ciento superior al cobrado en el mercado hipotecario; esta situación implica que el crédito otorgado al consumo vía dinero de plástico es 290 por ciento más caro que el hipotecario.
En el periodo citado, el sistema bancario mexicano otorgó 277 mil millones de pesos anuales en promedio para el mercado hipotecario, y 212 mil 428 millones para el de tarjetas de crédito, lo que significa que por cada 100 pesos otorgados al segmento de esos plásticos, concedió 130 pesos para crédito hipotecario. En el análisis por institución bancaria se observa que cuatro bancos grandes concentraron 83.26 por ciento de la asignación total de este crédito (dinero de plástico) en febrero de 2009; de los cuales los dos bancos dominantes, Bancomer y Obamamex, concentraron más de 56 por ciento. Los dos bancos grandes no dominantes (Santander y HSBC) concentraron 27.11 por ciento.
Durante enero-marzo de 2006 circularon alrededor de 17 millones de dichas tarjetas; tres años después, casi 26 millones, 53 por ciento de incremento. El otorgamiento indiscriminado de dinero de plástico ha traído como consecuencia el crecimiento de la cartera vencida. Durante el periodo 2006 a enero de 2009, la cartera vencida en el mercado hipotecario fue de 7 mil 628 millones de pesos en promedio anual, mientras el mercado de las tarjetas de crédito prácticamente lo duplicó, al ascender a 16 mil millones. Por medio del índice de morosidad (Imor) en el mercado de las tarjetas mencionadas se concluye que en enero de 2009, por cada 100 pesos otorgados por la banca comercial para créditos al consumo vía tarjetas de crédito, 10 pesos eran incobrables.
Entonces, a ver qué sucede, si sucede, cuando regresen (ídem) de la playa.
Las rebanadas del pastel
Pues nada, que al pastel de México SA hoy le ponemos su octava velita. Un abrazo a la afición.
cfvmexico_sa@hotmail.com • mexicosa@infinitum.com.mx

miércoles, marzo 25, 2009

Quemarán tarjetas de crédito como protesta en Zócalo

Una organización anunció que destruiránlos plásticos bancarios para manifestarse en contra de las altas tasas de interés.
Édgar Ávila Pérez / corresponsal
El Universal Xalapa, Veracruz.

La organización civil Fundación "Vida Digna" anunció que este jueves quemaeá de manera masiva tarjetas de crédito en el zócalo del Distrito Federal, en protesta por las altas tasas de interés y el terrorismo en cobranza que efectúan las instituciones bancarias.
El presidente de dicha asociación, Alfonso Palomo Bueno, destacó que los plásticos pertenecen a créditos que ya no pueden ser cobrados en ninguna de las vías jurídicas.
"Estas acciones son para actuar de manera frontal contra la banca y contra el cobro de altos intereses, pero de igual forma también para dar a conocer los derechos de los deudores", expuso.
Precisó que en la quema participarán comisiones estatales, del sureste y del Bajío, que representaran a las entidades donde tiene presencia la Fundación.
El dirigente explicó que de manera paralela a este tipo de protestas, los deudores están solicitando la asesoría jurídica para llevar a cabo el trámite para la cancelación de las tarjetas de crédito y el finiquito de su deuda.
Explicó que la ley permite diversos beneficios a los deudores bancarios, como el seguro sobre deudas incobrables "con el que debe cumplir toda institución de crédito para poder operar en territorio nacional".
Subrayó que otro argumento jurídico debidamente reglamentado es que el deudor puede declarase insolvente para que de manera inmediata dicho beneficio pueda aplicarse a su favor.
Añadió que los dueños de la banca muestran preocupación "ya que dejaron de percibir 200 millones de pesos, cantidad que representan dichos plásticos, como resultado de las resoluciones judiciales en las cuales se ordenó que dichas tarjetas de crédito no podían ser cobradas en la vía mercantil o en otro procedimiento judicial".
cgb /fml

lunes, marzo 16, 2009

Guerra contra la usura


El Senado ha empeñado su palabra: este miércoles dará el primer paso para bajar las tasas de interés y las comisiones que cobra la banca. Argumentos les sobran a los legisladores para poner freno a la voracidad del sistema financiero, tras dos audiencias en que los funcionarios públicos encargados de vigilar, sancionar y regular a los bancos declinaron su papel, y les pidieron abstenerse de fijar topes y dejar todo en manos del mercado.Esta semana, mientras los bancos celebran su convención anual en Acapulco, se verá de qué están hechos los senadores de la República, que durante los últimos meses han ilustrado con profusión las extraordinarias ganancias de la banca “mexicana”, obtenidas a costa de atropellar y abusar de su clientela con tasas de interés que en algunos casos superan el 100%, comisiones desmedidas y prácticas expoliatorias, que tienen en la ruina a cientos de miles de usuarios, lo mismo a personas que a empresas, y a la economía sin fuente suficiente y accesible de financiamiento.El martes 10, al término de la segunda y última audiencia con representantes del sector financiero, previa al dictamen de una iniciativa contra los abusos de la banca, el senador priista Fernando Castro Trenti, presidente de la Comisión de Estudios Legislativos del Senado, advirtió:“El próximo miércoles (18 de enero) habrá dictamen con sensible baja de tasas de interés y de comisiones.”Previamente, había espetado a los funcionarios del Banco de México y de las comisiones Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) y Federal de Competencia (Cofeco): “No vamos a vivir la vergüenza de pasar al pleno una aspirina. La gente quiere soluciones de fondo. Con ustedes o sin ustedes habrá cambios. Vamos a hacer una reforma en la que le entremos al toro por los cuernos”.
Castro Trenti recogía así el enojo de los senadores miembros de las comisiones unidas de Hacienda y Crédito Público y de Estudios Legislativos, que durante cuatro horas escucharon una denodada defensa de los bancos, en voz del presidente de la CNBV, Guillermo Babatz; del director general de Análisis del Sistema Financiero, de Banxico, José Quijano León, y del presidente de la Cofeco, Eduardo Pérez Motta.Los funcionarios hicieron sus presentaciones gráficas, expusieron sus argumentos, escucharon comentarios de los legisladores, atendieron sus preguntas e inquietudes… pero nunca se salieron del guión.En síntesis, dijeron que no es posible imponer topes o regular oficialmente las tasas de interés y las comisiones de los bancos, porque se contraería el financiamiento, se impediría el acceso al crédito a la gente con menores recursos, se quebrantaría a los depositantes, no se podrían cubrir los altos riesgos de los préstamos y se atentaría contra el propio Estado.Además, alegaron que internacionalmente se ha comprobado que los topes a las tasas alientan el mercado informal de crédito, con intereses mucho más elevados; que la única forma de bajar tasas y comisiones es la competencia, con más bancos, con productos más novedosos.Para los senadores de todos los partidos, eso fue el colmo: les reprocharon asumir la defensa de los bancos, en lugar de vigilar el interés de la población, particularmente de los usuarios del crédito, asfixiados por los cobros de usura de la banca y hostigados por el acoso cotidiano de sus equipos de cobranza, que no respetan ni las horas de sueño para amenazar al moroso.Y es que los legisladores no salían de su asombro: los funcionarios de las entidades públicas que se encargan de vigilar, sancionar y regular a los bancos repetían los alegatos hechos por el presidente de la Asociación de Bancos de México (ABM), Enrique Castillo Sánchez Mejorada, el miércoles 4, durante la primera audiencia en el Senado, así como por Luis Pazos, presidente de la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de los Servicios Financieros (Condusef, dependiente de Hacienda), y por Guillermo Zamarripa, director de Banca y Ahorro de la SHCP. Ese día los legisladores también se molestaron por la defensa que los funcionarios públicos hicieron de la banca. El senador Rubén Camarillo recriminó al también panista Luis Pazos por su “falta de sensibilidad” y, de paso, por su incongruencia: la propia Condusef indica que la tarjeta de crédito de BBVA Bancomer cobra en México tasas de 80%, mientras que en España, su sede, sólo aplica 25%. Igual sucede con HSBC, que cobra aquí 77% y en Inglaterra, de donde es originario, 16%.La segunda audiencia estuvo plagada de las mismas contradicciones. La más relevante fue la de Guillermo Babatz, quien pidió a los legisladores no tocar comisiones y tasas bancarias porque, dijo, el mercado se regula y se corrige solo.No obstante, admitió que el crédito al consumo tuvo un crecimiento explosivo debido principalmente a que las tarjetas de crédito fueron otorgadas de manera laxa, excesiva e irresponsable: de 14.7 millones de plásticos que había en 2005 pasaron a 26.5 millones el año pasado.Y no sólo eso, Babatz demostró claramente cómo algunos bancos combinan pagos mínimos con altas tasas. Esto significa que el tarjetahabiente, sin que haga más uso de su tarjeta, en el mejor de los casos tardaría hasta 20 años en saldarla, pero en otros jamás terminaría de pagar.El presidente de la CNBV presentó a los senadores una muestra de 11 bancos –a los que no identifica por nombre del banco, sino que le asigna un número– con el cálculo del tiempo que le tomaría a un tarjetahabiente liquidar su deuda, bajo el supuesto de que no se use más la tarjeta y se dedique el cliente sólo a pagar el mínimo.Por ejemplo, el Banco 1 exige al usuario de una de sus tarjetas un pago mínimo de 6% del saldo, pero su Costo Anual Total (CAT, que es la tasa de interés más los demás cobros asociados a ella) es de 57.51%. En este caso, el tiempo que pasará para que el tarjetahabiente salde el plástico es de 19.9 años. El Banco 3 establece un pago mínimo de 5%, con un CAT de 42.79%, lo que se traduce en pagos durante 16.3 años. El Banco 10 fija un pago mínimo de 7%, con un CAT de 55.27%, y la deuda se arrastra durante 11.1 años.En cinco bancos, las tarjetas jamás terminarían de pagarse, pues combinan pagos mínimos de entre 4.5 y 5 por ciento, con CAT de entre 54.36 y hasta 110.54 por ciento. En todos ellos, en la columna “Tiempo de pago (años)”, aparece un contundente: “Impagable”, destacado en negritas.Sólo Babatz sabe qué banco corresponde al número que le asignó, pero cruzando información con Condusef y Banco de México, se tiene que las únicas tarjetas que rebasan un Costo Anual Total de 100% son la Spira Clásica de Invex y la Visa Clásica de Santander.Otras que podrían caer en el rango de “impagable” son la tarjeta Azul de Bancomer, con CAT de 80.76% y la Clásica de Banamex, con CAT de 77%. PerversiónUn ejemplo real –obtenido por Proceso–, de un ciudadano de carne y hueso, usuario de una tarjeta con nombre y apellido (Wal-Mart, operada por BBVA Bancomer), es la del cliente cuyo número de cuenta termina en 3548. En su estado de cuenta de septiembre de 2008 se le exigió un pago mínimo de mil 662 pesos. De esa cantidad, al pago de capital se destinarían ¡2 pesos con 65 centavos! Al pago de intereses irían mil 246.48 pesos y a comisiones 412.87 pesos. Pero el pago de comisiones no se detalla completo, sólo se anota en el estado de cuenta un pago de “comisión por mora” de 253 pesos, pues el cliente pagó dos días después de la fecha límite de pago; los restantes 159.87 pesos que fueron a comisiones, sólo el banco sabe por qué.Resulta que durante un año dicho cliente no ha hecho uso de la tarjeta y cada mes paga un poco más del mínimo. Aun así, el saldo aproximado de 30 mil pesos nunca baja. Caso práctico de una deuda que jamás terminará de pagarse.El propio Guillermo Babatz, precisamente en la convención bancaria de hace un año, criticó por perversa la estrategia de ofrecer pagos mínimos más bajos “para ganar clientes”, ya que “genera en el consumidor una falsa sensación de solvencia financiera” y puede llevarlo al punto en el que “la deuda que tiene no puede pagarse”. Profético, dijo que la competencia entre los bancos se tiene que dar en servicio y en tasas, “no en ganchos que puedan generar una venta en un inicio, pero que después van a generar problemas tanto al consumidor como al propio banco”.Tal cual lo previó, en el último año los tarjetahabientes en mora pasaron de 700 mil a 1.5 millones, y la cartera vencida en tarjetas de casi 7% a más de 10%.Aun así, Babatz pidió a los senadores que no se toque a los bancos, ni en sus comisiones ni en sus tasas, que son la fuente principal de sus utilidades, según datos de la propia CNBV.Funcionarios públicos y representantes de los bancos que han ido al Senado a defender las actuales prácticas bancarias han insistido en que la única manera de que bajen tasas y comisiones es una mayor competencia, la participación de más bancos, de una mayor oferta de productos y servicios innovadores.Pero la realidad los desmiente, y de ello han dado cuenta los senadores: en los últimos años han surgido 10 bancos nuevos, que en nada han incidido en la estructura y comportamiento del sistema. Los indicadores siguen siendo los mismos. En efecto, hace un par de semanas, la Comisión Nacional Bancaria y de Valores difundió los resultados de la operación del sistema bancario durante 2008. Fuera de una caída de 32.15% respecto de 2007 en las utilidades totales de los 43 bancos que integran el sistema (pasaron de 79 mil 225 millones de pesos a 53 mil 756 millones), la estructura en los principales indicadores se mantuvo constante.Es decir, los seis bancos más grandes –los españoles BBVA Bancomer y Santander, el estadunidense Citigroup-Banamex, el inglés HSBC, el canadiense Scotiabank y el mexicano Banorte– acaparan poco más de 80% en activos, cartera, captación y utilidades netas.Pero quien se lleva la parte del león es BBVA Bancomer: 34.03% de las utilidades netas (casi 18 mil 200 millones de pesos), 24.74% de la captación total, 27.53% de la cartera total y 23.86% de los activos totales. En utilidades netas, el banco que más se le acercó fue el también español Santander, pero muy por debajo, pues apenas se llevó 14.45%.Banamex –el más cercano competidor– obtuvo 13.60% de las ganancias, 16.10% en captación, 14.61% en cartera total y 19.45% en activos totales.Ese es el contexto en el que los senadores deberán dictaminar 11 iniciativas presentadas por legisladores de todos los partidos, que en su conjunto buscan regular el comportamiento de la banca, caracterizado por el abuso y el atropello a la clientela, y su falta de compromiso con el país.Esto último lo muestra el hecho de que menos de la tercera parte de las empresas mexicanas se financian con bancos; la mayoría lo hace con sus propios proveedores. Así, el crédito bancario a la actividad productiva es de apenas 15% del PIB, cuando en países de menor desarrollo es, por ejemplo, de 36% en Colombia, de 60% en Perú y de 33% en Venezuela. Y en nada se compara con el financiamiento que los bancos ofrecen en países industrializados. Por ejemplo, en Canadá equivale a 80% del PIB; en España, por arriba de 120%; en Inglaterra, superior a 160%, y en Suiza, más de 170% del PIB.En lo que no tienen competencia los bancos “mexicanos” es en las ganancias. Las filiales en el país de BBVA, Santander, Citigroup, HSBC y Scotiabank son las estrellas, pues proveen de más de la tercera parte de los beneficios netos de esos conglomerados a nivel global.Así, para este miércoles, los senadores tienen el propósito de hacer un sólo dictamen con aquellas 11 iniciativas, “que se convertirá en ley”, para acabar con los abusos de la banca. Eso si cumplen con la advertencia del senador Castro Trenti, de que ese día “habrá dictamen con sensible baja en tasas de interés y comisiones”.De lo contrario, la 72 Convención Anual de los banqueros será nuevamente una fiesta en Acapulco.

martes, marzo 10, 2009

Banca: ¿LFT?

México SA
*Banca: ¿LFT?
*Outsourcing
*El pelotero catarrito
La moderna” y “sólida” banca que opera en el país, mayoritariamente de capital extranjero, decidió violar una ley mexicana, adicional a las que por “usos y costumbres” transgrede cotidianamente: la Federal del Trabajo, la cual fue depositada en el bote de la basura por los consorcios foráneos que del sistema financiero otrora nacional han hecho su paraíso.
En sólo tres meses (octubre a diciembre de 2008) la banca que opera en el país dio de baja a 56 mil 641 trabajadores, para “reacomodarlos”, por medio del outsourcing, en diferentes empresas “prestadoras de servicios”, con lo que evadió (“se liberó”, dice) la responsabilidad laboral a la que la ley la obliga: contratos, pago de Infonavit e IMSS, antigüedad, aguinaldo, vacaciones, pensiones y jubilaciones y demás prestaciones. Simple y sencillamente las “borró” de sus balances y obligaciones, junto con la posibilidad de huelga, y de paso para ese mundo de empleados bancarios que se han quedado a merced de las subcontratistas, las cuales, como las propias instituciones financieras, no se caracterizan ni son precisamente famosas por acatar los ordenamientos legales.
De tiempo atrás se sabe que las instituciones bancarias recurren crecientemente al outsourcing (subcontratación o “terciarización”) para aligerar su nómina, incrementar sus ganancias y descaradamente evadir la ley laboral, sin que autoridad alguna las frene. Era conocido, pues, pero la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (la encargada de supervisar el legal funcionamiento del sector financiero) por primera vez ha reconocido y oficializado tal circunstancia sin mayores complicaciones.
Si se atiende su reporte de septiembre de 2008, la CNBV aseguraba que poco más de 151 mil empleados trabajaban en la banca que opera en el país y en ella cobraban con, se supone, todas las prestaciones de ley. Sin embargo, en su informe de cierre de año, ya con el “catarrito” encima, el organismo dependiente de la Secretaría de Hacienda reconoce el hecho de la creciente subcontratación y el “desvío” de personal.
Así, en diciembre pasado de las 157 mil 14 personas oficialmente empleadas por la banca, 56 mil 641 (36 por ciento del total) despachan y cobran por fuera, toda vez que causaron baja en la nómina bancaria y han sido “contratados” por terceros (“prestadores de servicios”), es decir, empresas de outsourcing, incluso creadas ex profeso por las propias instituciones financieras para evadir la ley, sin que autoridad alguna se de por enterada. Y este “estilo” de relación laboral se utiliza en prácticamente todos los sectores de la actividad económica (con lo que además de ganar millones adicionales “matan” empleo formal), aunque el financiero es el campeón de campeones.
En el referido informe 2008, la CNBV reconoce que en el último mes del año el balance en la banca fue el siguiente: 100 mil 373 empleados formalmente contratados por los bancos (“sindicalizados” alrededor de 65 por ciento de ellos) y 56 mil 641 supuestamente “contratados” por “prestadoras de servicios”. Tres meses atrás, en septiembre de ese mismo año, la Comisión Nacional Bancaria y de Valores aseguraba que el personal formalmente contratado por la banca sumaba 151 mil 439 personas.
Un par de años atrás se denunció que alrededor de 20 por ciento del personal de las instituciones financieras formalmente había causado baja de la nómina bancaria y, en automático, engrosado la relación de personal de las “prestadoras de servicios”. Ahora abiertamente se reconoce que la proporción se ha incrementado a 36 por ciento, cuando menos. Con ello, los consorcios bancarios ahorran millones de pesos en impuestos y prestaciones laborales, al tiempo que desaparecieron un fantasma que los horroriza: el derecho de sus trabajadores de emplazar a huelga y actuar en consecuencia.
A los que formalmente quedan en nómina bancaria se les ha incrementado la chamba, por el mismo salario y con idéntica amenaza: si te quejas te mandamos a las “prestadoras de servicios”. En un año (2008), por ejemplo, se vieron en la necesidad de atender 22.5 millones de cuentas de captación adicionales y las urgencias y necesidades de mil 300 sucursales más. Quien reclama, al “outsourcing”, y si insiste, a la calle. ¿Y la Secretaría del Trabajo?: “golpeando” a los “enemigos” del inquilino de Los Pinos.
En menor o mayor proporción prácticamente todos los bancos utilizan el truco del “outsourcing” para evadir la Ley Federal del Trabajo, pero se dan casos verdaderamente llamativos, como el de la trasnacional española BBVA-Bancomer, la cual reconoce 27 mil 121 personas trabajando para su causa, pero acota: de ese universo, sólo una fue contratada por la institución y 27 mil 120 por una “prestadora de servicios”. Es de suponer, aunque pueden existir errores de apreciación, que el único que fue específicamente contratado por y que cobra en Bancomer y que, se supone, tiene todas las prestaciones de ley, es el director general de la filial del Bilbao Vizcaya Argentaria; los demás, que arreen. Así, según las cifras de la CNBV, el 0.003 por ciento del personal al servicio de este banco está contratado en términos de ley y el resto fuera de, algo por demás notorio como para que la supuesta autoridad laboral ya lo hubiera registrado, impedido y sancionado. Pero no es así.
De los negocios oscuros y los manejos negros no podía quedar fuera el barón de los abonos chiquitos y los intereses de usura. Banco Azteca, propiedad de Ricardo Salinas Pliego, va más allá de Bancomer: de las 17 mil 994 personas reconocidas oficialmente que trabajan para su causa, todas, absolutamente todas, han sido “contratadas” por una “prestadora de servicios”.
Lo mismo sucede con el Banco Inbursa, del catastrofista más rico del país: cero personal contratado por la institución de Carlos Slim y mil 544 por una “prestadora de servicios”, de mil 544 posibles. Y al inventario se agregan los bancos chatarra Wal-Mart, Volkswagen, Autofin, Ahorro Famsa, Ve por Más, Regional, Compartamos (¡oremos!, porque es propiedad de los Legionarios de Cristo), entre otros.
Es la banca “moderna” y “sólida” (Calderón dixit) que trabaja por el bien de la patria, aunque no sea esta, desde luego.
Las rebanadas del pastel
Sólo a un acérrimo enemigo se le pudo ocurrir llevar al doctor “catarrito” a lanzar la primera bola en el Clásico Mundial de Beisbol, con la consecuente rechifla, y sólo al “pelotero” Carstens aceptar la invitación. De plano, no tiene remedio.
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