lunes, mayo 12, 2008

Bichos raros



Michel Balivo

(Un frágil instante)

Dentro de la correspondencia que recibo comentando los artículos que voy escribiendo, (la mayoría amables, sinceros, de buen tono, y otros pocos no tanto), se mantienen ciertas temáticas casi fijas. Por ejemplo el deseo de comprender como relaciono los hechos y saco consecuencias, por qué mi continuo optimismo al respecto.
Escuchando por un rato los discursos en la Cumbre “Emergencia y Soberanía Alimentaria” en Managua, Nicaragua, donde se reunían los países de Centroamérica y Sudamérica para discutir sobre la emergencia alimentaria y un posible plan agrícola regional, se me ocurrió que eran un buen escenario para dar respuesta a esas inquietudes.
Aprovechando para responder a otra pregunta frecuente, aclaro que llamo ideología, a todo sistema o superestructura intelectual incapaz, inoperante para transformar las limitaciones, insatisfacciones, sufrimientos experimentados en la cotidianeidad. En otras palabras, a las declamaciones que no se expresan en hechos, que son contradichas por nuestras conductas.
Como correlato histórico de las aventuras de nuestro pensamiento, les cuento que durante mucho tiempo hemos intentado compararnos favorable o negativamente con la escala zoológica, primos o familia lejana de los monos, etc. Tal vez impulsados por nuestro innato deseo de libertad, intentando escapar del dogmatismo religioso imperante hasta el medioevo.
En todo caso yo creo que lo más cercano que podemos decir como resultado de todo ese esfuerzo del pensamiento, es que somos “bichos raros”. Extrañas aves que vuelan en el tiempo y con sus aleteos van poniendo en evidencia, que por uno u otro motivo se sienten crecientemente extraños a su medio ambiente, buscando por ende identidad y dirección.
Estas curiosas búsquedas e intentos cual antecedente y trasfondo anímico o existencial de nuestro pensamiento, no pueden desecharse livianamente a la hora de analizar los circunstancias críticas en las que hoy nos encontramos, los abismos entre nuestras ideologías y discursos y los resultantes hechos. Porque una cultura que cree que el mundo es una ilusión y por ende quema los cuerpos de sus muertos, es muy diferente a otra que se compromete con la historia, quiere traer el cielo a la tierra y teje en torno al trato de sus cuerpos todo un ritual.
Si algo nos diferencia del reino natural es nuestra temporalidad, nuestra historia, nuestra acumulación de experiencia y conocimiento que ha posibilitado las revoluciones económica y cultural poniéndonos ante las puertas de la sicológica. Y una parte fundamental de esa organización social que heredamos e interiorizamos al nacer, es pensamiento, conocimiento.
Cuando uno va a las raíces de nuestro pensamiento, se da cuenta que en esencia las alternativas entonces eran las mismas que hoy, aunque a veces no sea fácil reconocerlas en medio de la complejidad de las superestructuras intelectuales desarrolladas. Estábamos allí parados ante el paisaje natural, mientras nuestras necesidades, o más explícitamente el dolor en nuestros estómagos que hoy llamamos hambre, nos impulsaba a hacer algo al respecto. Ese algo que hoy, especializadas las respuestas al entorno y organizadas sus funciones socialmente, llamamos trabajo. Satisfacer las necesidades, dar una respuesta adaptativa a las exigencias de nuestro cuerpo que es función del ecosistema natural, implicaba ayer como hoy movimiento, inversión de energía, esfuerzo, trabajo.
Y desde el mismo principio se abrían como hoy dos alternativas económicas. Colaborar solidariamente reduciendo tal esfuerzo, aprovechando al máximo la inversión de energía, especializando y organizando funciones a medida que se ganaba en experiencia y el resultante conocimiento. O intentarlo por cuenta propia, ya se tratara de personas o de grupos, clanes, tribus, a los que ahora llamamos naciones, países.
Satisfacer las necesidades era obligatorio, de otro modo no estaríamos hoy escribiendo esto. Y obviamente el esfuerzo experimentado, exigía a nuestra imaginación, a nuestro pensamiento, encontrar modos más eficientes o expeditos de satisfacer esas necesidades. ¿Qué mejor y más inmediato modo, sin necesidad de tener que esperar que la ciencia evolucionara, que conseguir que los demás lo hicieran por ti? Las explicaciones persuasorias fueron variadas.
Dios creó al mundo así y Su Voluntad es que sea de este modo. Dios creó a los reyes de sangre azul y a los lacayos de sangre roja, ese es el orden que El desea se respete. El mundo está dividido en vivos y tontos, todos los días nace un tonto y es del primero que se lo encuentre.
Pero claro está la vida no es estática, así que los tontos iban aprendiendo los trucos y también querían ser vivos. Así fue como los reyes tuvieron que nombrar solemnemente a los señores feudales y estos a los cortesanos. Pero la vida seguía evolucionando de tonta a viva y amenazar con dioses coléricos y sus castigos ya no resultaba suficiente. Se hicieron necesarios las policías y ejércitos, que eran medio-tontos-vivos, porque ya exigían algún tipo de pago sin llegar a reclamar la membresía nobiliaria y su vida muelle.
De ese modo se puso límite o equilibrio dinámico a la evolución de los tontos y sus pretensiones. Pero seguimos evolucionando y llegó el cuento del Estado, que iba a equilibrar las diferencias naturales con que los seres humanos nacían. Ahora los tontos somos progresistas que aspiramos a un modo mejor de vida y los vivos son conservadores del suyo.
Entre ellos fluye una inestable clase llamada media, que intenta trepar la pirámide humana escapando atemorizada del escalón inferior. Hoy ya no recordamos el principio de la historia de nuestros pensamientos e intentos, todo está muy desdibujado bajo miles de años de hábitos, creencias e ideologías de todos los colores.
Tal vez los palos vinieron primero y las explicaciones después, cuando los tontos aprendimos los trucos y deseamos los mismos privilegios. Pero en todo caso no hay acción sin pensamiento ni pensamiento que no conlleve acción, son estructurales, y más allá de nuestro pensamiento lineal encadenado en causas y consecuencias en el tiempo, los resultados son los mismos y están a la vista.
Más allá de bromas y cuentos, toda conducta repetida en una dirección acumula inercia en memoria y se convierte en un tropismo que mecánicamente tiende a su concentración y aceleración. Ese es el tropismo que hoy estalla, irrumpe en nuestros escenarios públicos ante nuestra sorprendida, incrédula mirada.
Esas dos fuerzas o direcciones de pensamiento-acción son las que aparentemente han jugado al tira y afloja en toda nuestra historia, cual trasfondo de todas nuestras entidades e instituciones, ya se trate de lo personal o privado, ya de lo estatal o nacional.
Hoy la verdadera historia de los pueblos comienza a destaparse y tras los reyes y líderes se visibilizan y hacen audibles las multitudes que hicieron posible todo ese tinglado. Hoy las alteraciones del clima y las hambrunas de un tercio de la humanidad nos sacuden de nuestros sueños, recordándonos que vivimos en un ecosistema y nuestro cuerpito es parte de el.
Así nos enteramos por ejemplo, que el capitalismo norteamericano ha resuelto históricamente sus épocas de crisis despidiendo a centenares de miles de trabajadores, desviando los recursos del Estado hacia la empresa privada, recortando los programas sociales. Aumentando los gastos militares y el recurso de nuevas guerras. En otras palabras, este no es sino un momento de mayor concentración del tropismo mecánico de acumulación y aceleración.
Las dos mismas direcciones de acción se visten de discursos en la Cumbre “Emergencia y Soberanía Alimentaria” en Managua, Nicaragua. Tenemos a la vista una imagen de futuros posibles y cercanos con ciclones que arrasan países, volcanes en erupción, hambrunas que amenazan con masacrar la humanidad, intentos secesionistas planificados para enfrentar a hermanos en Bolivia, Ecuador y Venezuela, devolviéndonos a la barbarie y la prehistoria.
Pero además tenemos que seguir escuchando eruditos discursos para disfrazar las mismas bajas y confusas intenciones. Dicen algunos ilustres representantes, afortunadamente cada vez menos, que enfrentamos problemas complejos que no son de rápida y posible solución, porque están sujetos a muchas variables azarosas.
Y es cierto y está muy bien que haya problemas mayores que nos sobrepasan y no sabemos ciertamente como van a evolucionar, como el del clima global por ejemplo. Pero no es cierto ni está muy bien que por ello homologuemos esas variables con tropismos históricos sociales, que se corresponden o son manifestación de humanas intenciones. Que por tanto son inercias, direcciones de acción que es de suponer que nuestras intenciones han de poder cambiar.
Tampoco está bien que porque haya variables con efectos o alcances desconocidos nos quedemos paralizados en lo que si podemos hacer o resolver de inmediato, a corto plazo. Porque pese a la poderosa sugestión de nuestros hábitos y creencias no vivimos en lejanos horizontes temporales, el dolor en los estómagos es aquí y ahora que se experimenta y se puede resolver.
Y no podemos quedarnos impávidos mientras hacemos cuentas de si eso es eficiente, sostenible. No podemos permitir que lo imprevisible paralice lo que si podemos hacer y corregir de las direcciones o intenciones que hasta estos eventos nos han traído.
Hoy la movilidad de la vida ha hecho que una vez más los actores, las vedet principales, los elegidos, las sangres azules cambiaran. Reyes y presidentes solo son representación de intereses corporativos. Bajo las diversas imágenes a futuro que postergan el aquí ahora, la felicidad, el éxito, la libertad, alcanzar el cielo, salvarse, etc., se desarrolla el mismo drama inicial.
Esta coyuntura histórica hace emerger nuevamente ante nuestra conciencia el máximo valor que yacía desapercibido bajo montañas de inoperantes complejidades intelectuales: “la vida”. Sin la cual nada de lo demás es posible. Entonces la pregunta y respuesta esencial hoy como ayer, como siempre, ha de ser, ¿qué dirección afirmaremos con nuestras acciones, la vida y lo que la impulsa o aquello que la limita y dificulta?
Las complejidades que alejan y postergan lo que si podemos hacer ahora, son las que nos han conducido a estas circunstancias presentes, cada vez más lejos de lo esencial y prioritario, desapercibiéndolo en la distancia de una mirada focalizada en diferencias.
Interpretamos mal las sensaciones e informaciones de la realidad, hicimos mal las cuentas, el negocio resultó un fraude, un fracaso. Por eso estamos ante el mismo principio una vez más y tenemos una nueva oportunidad de comprender, de elegir.
Creímos que recibir era más que dar y nos convertimos en temerosos y dependientes pedigüeños. Convertimos a la vida en un acto de apropiación y defensa, porque así como antes temimos no conseguir, ahora tememos perderlo. ¿O acaso los ricos y famosos no son dependientes de sus esclavos y súbditos, no temen perder lo conseguido y viven previniendo tales circunstancias? ¿Acaso no vive tan preso el que está dentro de la cárcel física o sicológica como el que ha de cuidarlo?
Por mucho que lo disfracemos y justifiquemos, antes o después nos encontraremos frente a los resultados de nuestras acciones, y no otra cosa es el escenario global que hoy nos toca presenciar y vivir. ¿Qué haremos cuando tengamos ante nosotros alguno de los 1600 millones de seres humanos que hoy sufren de hambre y caminan hacia su extinción?
Tal vez ante la inmediatez de la vida y la muerte nos demos cuenta que pasear por el tiempo e inventar miles de ideologías, disfrazarnos con diferentes imágenes de nosotros mismos no nos da ninguna respuesta válida. Tal vez nos demos cuenta que temiendo y escapando de la muerte perdimos también la vida convirtiéndola en un mar de irrealizables sueños.
Escapar de la muerte mediante sueños del mañana no afirmará la vida. De ese modo solo matamos este momento, este presente, el único en que podemos decidir. ¿O es que somos capaces de decidir ayer o mañana? Y si no afirmamos aquí y ahora la vida, ¿Cuándo y cómo esperamos crecer, ganar en vida?
¿No son la felicidad, la alegría, cualidades inherentes de la vida que nos trae a ser en el mundo? ¿O es que acaso son entidades que andan flotando por el cielo o cosas que fabricamos y se venden en el supermercado? ¿Serán tal vez dones de dioses a los que hemos de complacer? ¿Dónde y como las buscaremos y conseguiremos entonces?
Cuando estamos entonces ante la vida y la muerte es el momento de decisión. Y no hay cuento ni excusa que valga, o afirmas la vida o huyes mentalmente en tus sueños. Con lo cual malgastas tu vida, te alejas de la fuente vital acercándote a la muerte. Afirmar la vida con tus actos se experimenta como generosidad, solidaridad, unidad, libertad, alegría, felicidad, paz.
Afirmar a la muerte como contradicción, sufrimiento, traición a si mismo, violencia, dándole cabida, alojándola y enraizándola en tu corazón y conciencia, en tu cuerpo. Cuando tenemos la mirada del que desfallece en la nuestra, todo el mundo desaparece y el tiempo, la historia se detiene. El pensamiento se silencia. Es el sutil y frágil instante de la decisión.
Decisión que luego afirmas o corriges con tus consiguientes actos multiplicándola, hasta que te conviertes en aquello a lo que atiendes y haces. En ese delicado instante se abren ante tu sensibilidad los abismos de aquello que muere, se disipa, se aleja de la vida. Y lo que se acerca a ella y la multiplica, abriéndole caminos al mundo en creativas y generosas acciones.
No es necesario llegar a estos extremos, a estas acumulaciones de acciones en la dirección equivocada para reconocer ese sutil y frágil instante. Pero en todo caso aquí estamos, en medio de la Cumbre “Emergencia y Soberanía Alimentaria”, escuchando discursos de quienes representan nuestros complejos sueños y expectativas de futuro, mientras los segundos resuenan, los niños mueren y la luz del hoy se convierte en ocaso, camino de la oscuridad.
Algunos de estos señores dicen que la situación es muy compleja y no tiene simple ni inmediata solución, que los que sufren dolor en sus estómagos se mueran y esperen hasta su próxima reencarnación a ver si tienen la suerte de que ellos hayan tomado una decisión. Mientras tanto recortan los impuestos a las elevadas ganancias y en consecuencia los presupuestos sociales, reducen el personal en las empresas para proteger las ganancias y dan prioridad a presupuestos bélicos para ayudar solidariamente a que los que se van a morir lo hagan de una buena vez, y ya no haya que pensar más al respecto.
Sin importar como se vista la mona, esto se siente como un resentimiento visceral y un deseo de venganza cual dirección de vida, tal vez por algo que nos hicieron en algún momento o así creemos. Pero que se convirtió en la atmósfera que equivocadamente afirmamos con nuestros actos, formas de vida, y que hoy desapercibidamente respiramos, olor a sufrimiento, a muerte. Escuchando estas disertaciones que se convertían en parte del problema, en suma de obstáculos en lugar de soluciones, el presidente Daniel Ortega dijo algo muy significativo. “Diagnósticos para la enfermedad tenemos muchos, pero lo que necesitamos son remedios”.
Volviendo a las raíces de nuestros pensamientos e intentos, yo diría que si reconocemos que nos sentimos alienados y extraños en nuestro hábitat y con nuestros congéneres, lo que corresponde no es soñar, inventar futuros mundos mejores. Sino intentar acercarnos emocionalmente y en consecuencia descubrir, caer en cuenta de que es lo que lo impide.
La respuesta probablemente resulte ser que las acciones egoístas nos encierran en nuestros sueños y solo alimentan y reproducen el sufrimiento de esa alienación, postergando ad eternum la deseada paz y felicidad. Mientras que los actos generosos y solidarios reestablecen esa cercanía sentida como estar en casa y en familia, sin importar donde o con quién estemos.
Escucho decir a cada vez más de nuestros representantes, con diferentes grados de convicción y acción concreta, que tenemos todo lo necesario para restablecer la soberanía alimentaria, que complementándonos continentalmente podemos ir resolviendo estas circunstancias, y de paso este accionar puede convertirse en nuestra segunda independencia.
Algunos hasta dicen que podríamos ayudar a palear el hambre de otros lejanos pueblos, incluyendo aquellos cuyos gobiernos hoy no hacen nada por palear el nuestro. Yo agrego que de todos modos vamos camino del colapso del ecosistema y la muerte, así que, ¿qué tenemos que perder intentando en el tiempo que nos queda acciones sensibles, generosas y solidarias?
Sea como sea, estemos o no todavía a tiempo, tengamos o no mañanas, este maravilloso y siempre fresco instante es aún hoy como ayer, lo único necesario para tomar una decisión de abrir las puertas al cambio. No se a uds., pero a mi me suena todo esto a un glorioso réquiem. “Morir afirmando la vida que desperdiciamos viviendo”.
Claro que este es un viejo e inmaduro espíritu de heroísmo. Pero si algo he aprendido viviendo es que el buen humor también es inherente a la vida, mientras que el sufrimiento y la depresión son sus peores enemigos, pues solo nos alejan de ella postergando y paralizando lo que si podemos hacer aquí y ahora.
Hemos dado muchas vueltas en el horizonte temporal, imaginario. Hemos desarrollado mucho nuestra capacidad intelectual. Pero a nivel de hechos y emociones estamos aún gateando, en las mismas circunstancias iniciales. En el mismo sutil y frágil instante de decisión presente entre la vida y la muerte. Ayer murió y mañana puede no llegar a nacer, ¿qué elegiremos hoy?
Hagamos hoy lo que hemos de hacer y saboreemos sus frutos. De eso depende cualquier posible mañana y no de los sueños que le superpongamos a las ineludibles decisiones que hemos de tomar y los resultados que han de dar. En lo que a decisiones de vida se refiere solo hay aquí y ahora. Un instante que se puede ampliar o perder de vista para siempre.
Un contracanto final en imágenes. Un mundo multicolor desparece bajo la gris monotonía de las cenizas volcánicas. Deseo del alma por dentro, íntimo hambre sin fin. Hambrunas crecientes por fuera, cual fruto en el mundo. ¿Soplará esta vez con fuerza inigualable el huracán del corazón, despertando miradas de sus afiebrados sueños de muerte?

Narco: El Iraq de Calderón

Visión política

Jorge Zepeda Patterson

Una sociedad atemorizada siempre termina siendo víctima del populismo de derecha, pues éste cercena libertades y disidencias en nombre de la seguridad. La guerra contra el narcotráfico, como la de Iraq, no se podrá ganar a punta de balazos...
Los asesinatos de altos funcionarios federales a lo largo de los últimos días muestran lo que ya intuíamos: Luego de 18 meses de fracasos es evidente que estamos en una guerra que no vamos a ganar, pero de la cual tampoco hay manera de salir. El narcotráfico se está convirtiendo en el Iraq de Felipe Calderón.
Al arranque de su gobierno el nuevo Presidente utilizó el argumento del combate a los cárteles como una estrategia fast track para afincarse en Los Pinos. Fue la táctica ideal para mostrarle a los mexicanos que ya había piloto en la nave. Al igual que a Bush, la convocatoria a esta guerra le reportó a Calderón beneficios políticos inmediatos, pues propinó una artificiosa sensación de firmeza y liderazgo.
El problema es que desencadenó una guerra sin estar preparado siquiera para la primera batalla y lo hizo por los peores motivos. Durante su campaña electoral y en los meses previos a la toma de posesión, en muy pocas ocasiones Calderón se refirió al narcotráfico. Todo indica que no formaba parte significativa de su agenda. Pero las necesidades políticas precipitaron ir al combate una semana después de llegar al poder, sin tener la más remota idea de las consecuencias.
Bush y sus generales nunca pensaron en “el día siguiente”; nosotros ni siquiera hemos salido del Día “D”; nuestros cuerpos policiacos siguen siendo acribillados en la playa Omaha del desembarco sin saber cómo ni dónde responder.
Fuimos a una guerra sin conocer cabalmente al enemigo, (y encima) a pesar de que sabíamos que nuestras propias filas estaban totalmente penetradas por el adversario. De manera irresponsable lanzamos al cuerpo enorme y desmañado del Ejército a dar palos de ciego a una piñata que se hace escurridiza a todo lo largo del territorio nacional. Año y medio más tarde estamos tan lejos de ganar la batalla como Bush de pacificar a Iraq.
A juzgar por sus declaraciones, Calderón pretende salir del atolladero mediante el absurdo de profundizar el error. Al igual que Bush ha exigido más recursos para la guerra. Como si dos mozalbetes con los ojos vendados tuvieran más posibilidades que uno solo de romper la piñata, cuando en realidad simplemente incrementan la probabilidad de romperse la crisma mutuamente o rompérnosla al resto de la concurrencia (como en efecto ha estado sucediendo con la población civil).
El Gobierno está intentando utilizar el fracaso del combate al narcotráfico como un argumento a favor del pánico para justificar las bases de un Estado autoritario: Mayores márgenes para los cuerpos de seguridad frente a la población, ampliación de presupuestos, necesidad de mano más firme.
Bush utilizó durante tres años la noción de la guerra al terrorismo para justificar leyes contra sus propios ciudadanos y para ampliar el presupuesto militar a niveles inimaginables. Su pueblo lo recompensó reeligiéndolo en el 2004.
Ahora Calderón intentará hacer lo mismo. Utilizar su fracaso como trampolín para consolidar un Gobierno con los recursos legales y policiacos para enfrentar cualquier muestra de inestabilidad social.
La única salida de esta trampa consiste en impedir que las estrategias para implantar el miedo que difunden los medios de comunicación se impongan entre los ciudadanos. Una sociedad atemorizada siempre termina siendo víctima del populismo de derecha, pues éste cercena libertades y disidencias en nombre de la seguridad.
La guerra contra el narcotráfico, como la de Iraq, no se podrá ganar a punta de balazos. Sería mucho más prudente disminuir “la crispación” en el campo de batalla y comenzar a trabajar en otros frentes. Tres en lo inmediato:

1.- El tráfico y lavado de dinero. Un kilo de billetes hace más bulto que su equivalente en cocaína. A un flujo de drogas corresponde un reflujo de dinero de volumen físico similar o superior. Para detectar a los verdaderos líderes del narcotráfico habría que investigar los flujos financieros, las multimillonarias inversiones hoteleras en la Ribera Maya y en Baja California, las transferencias de carácter sospechoso. Pero nadie quiere hacerlo porque allí nos encontraremos los enormes blanqueos de dinero de la propia clase política y empresarial que no pasan por Hacienda.
2.- El tráfico de armas. Las armas automáticas y semiautomáticas que convierten a los narcos en un verdadero ejército, proceden de Estados Unidos. El Gobierno mexicano no ha tenido la entereza para exigir a su contraparte mayor responsabilidad en esta franja oculta de la criminalidad. Así como Estados Unidos nos hace responsables de “intoxicar” a su juventud con nuestras drogas, nosotros tendríamos que exigirles cuentas por todos los asesinados gracias a sus armas introducidas ilegalmente en el País.
3.- Inteligencia militar y policiaca. No podemos ganar una batalla cuando desconocemos al rival y, peor aún, si nos encontramos tan intensamente infiltrados por “el enemigo”. Nuestros policías son carne de cañón en la medida en que buena parte de sus propios jefes están en la nómina de los cárteles. Ir a una guerra así es la mejor garantía de que Mambrú no habrá de regresar.

Son tres tareas necesarias, aunque insuficientes. Para ganar la batalla contra las drogas habríamos de recordar los errores estratégicos de la guerra contra el alcohol. Podríamos paliarla o acotarla, pero no ganarla. Sin duda lo peor que podemos hacer es incendiar al País con el pretexto de esta lucha y ofrecer un cheque en blanco al Gobierno para dar rienda suelta a sus inclinaciones autoritarias.

Jorge Zepeda Patterson es economista y sociólogo/director de la revista Día Siete.
En Internet: www.jorgezepeda.net

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A Zepeda le faltó sugerir que la alternativa menos dramática y más sensata es la legalización de las drogas como finalmente sucedió con la legalización del alcohol en los Estados Unidos. También le faltó decir que para resolver el genocidio en Irak es requisito indispensable que las tropas gringas regresen a sus cuarteles; lo mismo deberá suceder con el ejército mexicano. Ambas instituciones están librando una guerra ilegal, impopular y basada en mentiras.

Los vampiros sobre PEMEX

Zopiloteando a Pemex



http://www.youtube.com/watch?v=6pU1wGNLOXs&feature=email

Defecto popote



http://www.youtube.com/watch?v=THrcm52uz_4&feature=related

Reformita



No le dejan opción al pueblo: revolución

José Luis Bojórquez López

Ya son demasiados años de represión, esclavitud, sumisión, impotencia, burlas, simulaciones y demás engaños mediáticos como para que el pueblo siga aguantando la joda.
Y es que se trata de tener para comer, que ya son muchos miles, tal vez millones, los que no tienen ni para tragar. Está cabrón aceptarlo.
El hecho de que, hasta ahora, no haya habido una revolución nacional armada con millones de mexicanos luchando por sus derechos, no quiere decir que no se pueda dar.

La labor que realiza López Obrador explicando al pueblo la realidad de los que nos gobiernan y cómo lo hacen, viene a comenzar una actividad que logra hacer a un lado a los medios de comunicación que, en su aplastante mayoría, desinforman en lugar de informar y distraen a la gente con las masacres y los asesinatos entre narcos y autoridades policiaco-militares y otros eventos que ellos convierten en espectáculo, como el desacuerdo que vive el PRD en su interior.

El POR ESTO! es el único medio, en el Sureste, que cubre las actividades de López Obrador todos los días y esto contribuye a su labor del verdadero periodismo que es informar lo que, por otros medios, no podrían saber los ciudadanos incluidos los más jodidos, porque cuando digo ciudadanos me refiero a todos los mexicanos. Por otro lado, si fue necesario tomar las tribunas para que no pasaran su "reforma energética" los calderonistas, se tendrá que tomar medidas similares si Fecal y comitiva siguen entregando a México por pedacitos a los extranjeros, como lo han estado haciendo con Pemex que desde hace años tiene empresas extranjeras en su interior, lo que sigue es terminar de entregarlo todo a Bush y socios.

La iniciativa Mérida que, por cierto, debe su nombre a esta tierra donde Bush advirtió a Calderón que ya estaba listo para invadir nuestro país, no es más que la autorización para que Estados Unidos maneje a las policías y militares mexicanos, con lo que también sus "entrenadores" gabachos se irán quedando e incrementando hasta que seamos una colonia norteamericana en forma, que ya lo éramos desde hace tiempo de manera simulada.

A este ritmo, el comandante en jefe será el Presidente norteamericano en turno y seremos el basurero de EE.UU. ¿Qué más vamos a esperar?

La verdad en medios

Jorge Lara Rivera

Qué duda cabe: la realidad es terca y no se atiene a planes de nadie. Para no desdecirse, hechos y verdad literalmente corren paralelos. En materia de política esto es todavía, si fuere posible, más cierto.

Así, en el vértigo del sospechosamente apresurado reformismo energético que los operadores del Ejecutivo Federal, Georgina Kessel –secretaria de Energía– y el director de Petróleos Mexicanos –el carilindo Jesús Reyes Heroles junior (¿qué sentirá su padre?)– pretendían sustentar con su sesgado y catastrofista "Informe sobre el estado de PEMEX" (que no impide perciban sus elevadísimos emolumentos, dicho sea de paso), y cuando el ciudadano común (su servidor incluido. Uno que es pueblo no escarmienta y a veces se cree o necesita creer que los líderes a cargo son muy capaces y por eso ganan tan altos sueldos) pensaba que la propuesta de debate nacional era a todas luces razonable, se hizo inminente la posibilidad del ‘madruguete’ legislativo y de una simulación burda con un debate express.

Entonces los acontecimientos tomaron un giro inesperado: representantes del llamado Frente Amplio Progresista en el Senado ocuparon la tribuna y fueron emulados por los diputados. No hubo tal ‘secuestro’ como cacareaban los telenoticieros, pues los legisladores son representantes –en este caso de la segunda opción más votada– del Pueblo Soberano y pueden usarla y, técnicamente, dilatarse en ella sin que sea ilegítimo. Ojo con la reforma fascistoide que propone Germán Martínez, dirigente de, por supuesto, Acción Nacional, para impedir a pensamientos alternativos oponerse –creativa y pacíficamente– a cualquier cerrazón gobernante en el futuro. Luego se quejará de que haya quienes escojan la vía violenta.

Algo más de dos semanas duró el zipizape, en el que menudearon las bajezas de la oligarquía con sus spots hipócritas, el rasgar de vestiduras de reaccionarios (clero incluido) que no han dudado en hacer mil y una trapacerías, acostumbrados a salirse con la suya, pero dando prédica de ética los muy caraduras; vimos sesiones en un salón alterno y el ‘albazo’ que relevó al Ejecutivo de su obligación como mandatario de rendir cuentas, compareciendo de cara al pueblo, reduciéndose así esa obligación a mero trámite burocrático; al IFE, hacerse el tardadito sobre la nueva campaña sucia en los medios, al Partido Revolucionario Institucional fijar, ¡al fin!, su postura en el asunto (reformar el régimen tributario de PEMEX pero sin privatización ni ceder soberanía) y hasta cómo el presidente necesitó estar en los Estados Unidos (para su reunión con los socios del cuestionable TLC ) y desde allí formular comentarios absolutamente inoportunos sobre nuestros asuntos domésticos y faltar al respeto a legisladores que velan por intereses nacionales, los cuales no parecieran ser los de él. Por esos días, manos ‘anónimas’ –¿cuándo perdió su nombre el CISEN?– oportunamente filtraron a la radio fragmentos, convenientes al objetivo difamador, de una conversación sostenida por Andrés Manuel López con los legisladores perredistas ¡en el Congreso! (ya se ve cómo, a veces, no sólo el ciudadano común es ingenuo) a los cuales las televisoras quisieron hacer pasar como evidencia para favorecer la embestida mediática

Finalmente, las partes congresistas acordaron un plazo más sensato para el debate evidentemente trascendente, con calendario menos presuroso para la reforma necesaria (como quiere el PRI: sin privatización) y la normalidad en las Cámaras regresó. El país no desapareció, ni mucho menos –lo prueban las ejecuciones y balaceras cotidianas.

Pero a medida que comienzan las comparecencias y se aproximan las exposiciones en la Cámara, reviene la tentación satanizadora en los medios de información electrónicos (radio y T.V.), cuyo discurso es un monólogo abyecto del poder.

Por ejemplo, hará casi dos semanas en el programa E3 de los lunes, producido por Adriana Lajous (hija de otro ex director de PEMEX) para Televisión Azteca, que termina pasada la medianoche y donde acostumbran pontificar los, indudablemente, ilustres petimetres Jesús Silva-Herzog Márquez y Federico Reyes Heroles (¿suena conocido?) –quienes gozaron todos los privilegios de la Familia Revolucionaria en la era priísta, pero tan pronto la nave empezó a hacer agua corrieron a entregarse a la derecha y hoy la sirven, mercenarios, dando coartada ‘intelectual’ a excesos ‘gerenciales’ mientras se escandalizan como vírgenes en peligro de perder su virtud porque hay ‘naqueces’ como plantones, marchas, protestas campesinas y obreras en un país tan chic como el nuestro–, y otro sesudo pensador con opiniones propias menos soberbias y más maduras y cuyo nombre se me escapa. Pues bien, la verdad, con todo, el programa es interesante aun si los cosmopolitas ‘señoritos’ siempre vapulean a sus invitados. Excepto ese lunes.

Fue cuando convidados John Ackerman (de sólido bagaje cultural y claridad de pensamiento) y Jorge Zepeda Patterson (cuya noción representacional del México ‘invisible’ –sólo 40 millones de marginados: etnias, desempleados, grupos vulnerables– López Obrador encarna, sorprende), a quienes nadie puede tildar de nacionalistas, los tundieron desnudando los sofismas de sus argumentaciones, las verdades a medias que propalan los principitos, su malinchista percepción parcial del debate legislativo, su apresuramiento generalizador y su superficial concepto de ‘democracia’, mientras planteaban los enormes contrastes sociales y ponían en contexto la violencia light del EPR, advirtiendo del riesgo que conlleva cerrar las vías democráticas por tribunales y jueces insensibles que defraudan continuamente al ciudadano.

Y esa noche los juniors sabelotodos fueron arrinconados al punto de no poder rebatir y de exaltarse tratando desesperadamente de imponer sus ‘ideas’ al final o de ironizar burlándose de los invitados –pares con mundo y erudición, como ellos– sin conseguirlo; y a tal grado resultaron exhibidos que el flamante director de la publicación "Este país", visiblemente contrariado, cortó el programa de modo abrupto.

Tales signos evidencian que el orden es precario y la necesidad de estar bien informado, de ser crítico y de no dejarse impresionar por profesionales de la persuasión, por más ilustre que sea su linaje. Pero también demuestran que, en igualdad de condiciones, la infamia puede salir malparada. Alegra poder recordar en esta circunstancia a William Faulkner, quien afirma: "La verdad se abre paso por sí sola, mientras que para triunfar la mentira necesita de cómplices".

La prueba y la cadena de custodia

Cristian Valencia

Existe en derecho una cosa que se llama cadena de custodia. Y se refiere a la confiabilidad de una prueba. Si la cadena de custodia ha sido violada, la prueba debe estar entre paréntesis, no se puede confiar plenamente en ella. Esa cadena de custodia sirve para que la prueba no se contamine, sea imparcial y sobre ella no recaiga ninguna duda.

Y esa cadena de custodia, lo lamento, ha sido violada todo el tiempo en el caso de los computadores de 'Reyes'. En la recolección de la prueba no estuvo un delegado de la Fiscalía, por obvias razones. Y una vez llegó a Bogotá, permaneció en manos de la Policía e inteligencia militar. Y cuando se dieron a conocer a los medios de comunicación los archivos de esos computadores, todavía seguían en manos de la Policía. La prueba, esa prueba, al menos en derecho, no es confiable. Puede que no haya sido alterada, pero el sólo hecho de haber violado la cadena de custodia, le quita validez.

Eso en derecho.

Los medios de comunicación, todos, nunca se preguntaron por esa cadena de custodia. Y cada información que se saca de esa prueba la acogen como cierta. Y sobre esas informaciones se tejen versiones y se piden explicaciones y se hacen juicios a priori. Eso, al menos en derecho, está mal.

Si en una redada me agarran con una pistola, la policía me la incauta. Y me llevan a un calabozo, por obvias razones. Pero esa pistola, de inmediato, se pone en manos de la Fiscalía como prueba. Y la Fiscalía se encargará de hacer los análisis necesarios para saber si esa arma ha estado comprometida en algún crimen. Y será la Fiscalía la que me levante cargos. Pero en el juicio me defenderé alegando que esa pistola ni es mía ni la tenía en mi poder. Y que fue la Policía la que me la endilgó, paladinamente, para que pareciera más sospechoso de lo que parezco. Y tendré posibilidades de salir libre. Porque así funciona el derecho. Y este país es un Estado de Derecho, al menos eso dice el papel.

En un Estado de Hecho, esa cadena de custodia importa cinco centavos. Se cree a pie juntillas lo que digan las autoridades policíacas. Y punto.

Esos computadores de 'Reyes', en derecho, son sospechosos y poco confiables. Pero nadie parece preguntarse nada sobre eso. Y la prensa sigue dándoles todo el protagonismo cada vez que sale un archivo nuevo comprometiendo a otra persona. Porque son no sé cuántos miles de archivos que develarán en la medida del tiempo. Si el carnicero de la esquina no le cae bien a alguien, y ese alguien tiene alguna manera de llegar a la prueba, seguramente saldrá mencionado en uno de esos computadores de 'Reyes': "Que le dieron plata para montar la carnicería".

Esa es la sensación que me deja, al menos a mí, el manejo que se les está dando a "los computadores de 'Reyes' ". Parecen una chistera de mago, de donde saldrán conejitos, palomitas, violines, neveras, fincas, enemigos, carros, ejércitos, armas, cocaína, sindicalistas, políticos, periodistas, ONG, defensores de derechos humanos, filósofos, estudiantes o lo que fuere, en la medida de las necesidades.

No es por aguar la fiesta, pero la cadena de custodia jamás se respetó, ergo toda la información que salga de esos computadores deberá ponerse entre paréntesis. En derecho funciona así. Al menos en derecho. Y creo que pertenecemos a una República de Derecho.

Si tiene usted un par de acreedores que no lo dejan en paz, busque la manera de que aparezcan en los computadores de 'Reyes'. O si el vecino lo tiene hasta la coronilla con sus escándalos, mire a ver cómo hace para que aparezca en los computadores de 'Reyes'. Sólo espero que usted no sea uno de los acreedores ni el vecino bullanguero porque correrá una suerte difícil. Tendrá que armarse de un buen abogado y tratar de decirle al juez esto sobre la cadena de custodia, el Estado de Derecho y esas cosas. De pronto hasta le creen. ¿Quién quita?

La oligarquía ‘refunda’ a Bolivia

Jorge Altamira
Prensa Obrera

En términos exclusivamente numéricos, el referendo organizado por la oligarquía del Departamento de Santa Cruz, Bolivia, resultó un fiasco. Con un control absoluto del aparato electoral y mediático por parte de la derecha, y con un gran despliegue intimidatorio, la abstención llegó al 39,2 por ciento, de modo que el 85 por ciento que dice haber obtenido el gobierno departamental se reduce al 45 por ciento del padrón electoral.

Políticamente es otra cosa, porque el referendo consagra la capacidad de un gobierno local para imponer sus normas al gobierno nacional. Habiendo elegido someterse voluntariamente a las ‘mediaciones' de la OEA, la Unión Europea y hasta la Iglesia, el gobierno de Evo Morales no hizo ninguna tentativa por movilizar a las masas para bloquear el atropello de la derecha. El estatuto ‘votado' el domingo pasado es objetivamente secesionista, pues consagra normas ‘constitucionales', como las que le otorgan la potestad para determinar el régimen agrario de Santa Cruz, que se dan de patadas con las que aprobó hace dos meses la Asamblea Constituyente.

Del mismo modo, el estatuto ilegal otorga facultades impositivas al Departamento y la cogestión de las explotaciones de hidrocarburos. En vísperas del referendo, el gobierno nacional intentó contrarrestar la iniciativa nacionalizando parcialmente a la compañía telefónica y dando el demorado paso de consagrar la mayoría estatal en tres emprendimientos petroleros, para afirmar por esa vía su soberanía en estos rubros dentro de Santa Cruz. Sin embargo, como la nacionalización petrolera, en general, ha sido un fraude, las nuevas medidas no añaden nada al impotente Estado boliviano dirigido por el MAS.

Como resultado de todo esto, tenemos una paradoja por demás significativa: habiendo llegado al gobierno para "refundar" a Bolivia mediante una Asamblea Constiuyente, Evo Morales ha logrado lo contrario: que la derecha haya reunido un apoyo popular para desmembrarla. La otra paradoja es que, habiendo postulado la autonomía de las naciones indígenas (con inclusión de sus normas pre-republicanas), lo que ha obtenido es una semi-secesión de los departamentos más capitalistas. Por más que el gobierno nacional se ampare en el hecho indiscutible de que ni el referendo ni el estatuto autonómico sean constitucionales, porque no están habilitados por la Constitución vigente y la nueva no ha sido aún ratificada, el Tribunal Constitucional que hubiera debido zanjar el asunto se ha callado la boca. La sedición es, entonces, por partida doble: de la oligarquía cruceña y! del contralor constitucional del Estado. De aquí a finales de junio están previstos otros referendos, en Beni, Pando y Tarija, y todo indica que la guía de ruta será la observada hasta ahora.

Objetivamente, la derecha ha impuesto la discusión de un régimen federal para Bolivia, porque incluso el gobierno admite discutir las autonomías departamentales. Esto significa que cede en todo lo relativo a la nacionalización petrolera y la reforma agraria, porque supone un compromiso con la oligarquía latifundista y los pulpos petroleros que operan en el Oriente. La nueva Constitución masista ya había avanzado considerablemente en las concesiones en este terreno, al poner límites descomunales a las propiedades que pudieran ser expropiadas con fines de reforma agraria.

En el gobierno de Evo domina ampliamente la corriente que busca un compromiso con la derecha. En los referendos de 2006, el vicepresidente García Linera, llamó a votar por el Sí a la autonomía departamental, que luego fue incluida en la nueva Constitución que aún debe ser ratificada por el voto popular. Para el referendo del domingo pasado, el mismo García llamó a votar por el No, desautorizando a la corriente mayoritaria que propugnó la abstención. El colmo de todo esto es el respaldo que el gobierno de Evo busca en Argentina y en Brasil, dos Estados cuyos intereses están vinculados con las petroleras (Repsol y Petrobras) y con los latifundistas sojeros (con mucho capital brasileño).

¿Cree Evo Morales que Brasil y Argentina lo van a proteger de Bush y de los manejos del embajador yanqui y de la CIA en La Paz? Si no sirvieron para condenar a Uribe por la masacre en Ecuador, ¿qué le hace pensar que ahora podría ocurrir lo contrario, cuando nuevamente acaban de votar en la OEA, por unanimidad, una resolución que no condena a la oligarquía o al referendo inconstitucional de Santa Cruz? La Colombia de Uribe forma parte del "grupo de países amigos" de Bolivia, incluso es el principal receptor de las exportaciones de soja del capital cruceño. Bush descuenta la cobardía de los Lula, los Kirchner y los Tabaré a la hora de ir por un fraccionamiento de los regímenes políticos que integran la Alianza Bolivariana. Un reciente editorial del Washington Post, en apoyo al referendo ‘autonómico', revela que Bush no está solo. A Lula tampoco le han! dado, hace poco, el "investment grade" para que vaya a apoyar una reforma agraria que él mismo combate en Brasil.

En la crisis en curso en América Latina, a partir del derrumbe de los llamados gobiernos neo-liberales, se ha puesto en evidencia la envergadura de la crisis de los Estados nacionales, que en la mayor parte de los casos entraron en bancarrota o la miraron de cerca. La de Bolivia es la más acentuada; el nacionalismo pequeño burgués indigenista ha demostrado que no está a la altura de superar esta situación. El planteo de un régimen federal en estas condiciones, simplemente anticipa una aceleración de crisis políticas y revolucionarias. La crisis mundial que se extiende por los países desarrollados, rápidamente afectará a las naciones latinoamericanas, que de todos modos están sufriendo a pleno la devaluación del dólar y la disparada de los precios de los alimentos.

Las informaciones corrientes prevén un escenario de referendos entrecruzados: el de la Constitución Nacional, por un lado, y los de las regiones del Oriente, por el otro. Es ridículo pensar que las fuerzas en pugna se sometan a los vaivenes del voto, e incluso no es claro siquiera que el sufragio se incline decisivamente para alguno de los lados. En el país que ha batido los récords de golpes de Estado y en donde se predicaba la inviabilidad de la democracia, se pretende que un carnaval democrático-electoral resuelva las fracturas y antagonismos sociales.

El proletariado debe tomar conciencia de esta situación y del fracaso irreversible del masismo, para proponer a las masas indígenas-campesinas - del Altiplano y del Oriente- un frente común de lucha contra las autonomías secesionistas y separatistas y por la defensa de la unidad nacional basada en la expropiación sin indemnización de los pulpos petroleros, de los terratenientes y del gran capital agrario, y en el control y la gestión obrero-campesina. Hay que tener fuertemente presente que el Oriente boliviano forma una unidad político-agraria con el norte argentino, el oeste brasileño y con Paraguay, donde crecen los movimientos de trabajadores sin tierra. El grito de lucha contra los explotadores del campo debe resonar en la región como un todo. Desde ya sería necesario un Congreso de los Movimientos de Trabajadores Sin Tierra de los cuatro países.
AVISAN DE CONCIERTO DEL MAESTRO SALDAÑA.....PANON EL QUE NO ASISTA
BOLETOS YA A LA VENTA: de $180,00 a $80.00

El ataque mediático contra Chávez de "las computadoras de Reyes"

Colombia computador Reyes WSJ PRISA RCN contra Chávez




http://www.youtube.com/watch?v=9TsQsCGJMUU




http://www.youtube.com/watch?v=vN4IEDceesk

Después de la serie de mentiras declaradas por el presidente narcotraficante (así registrado en documentos oficiales de Estados Unidos) Álvaro Uribe, desde la incursión colombiana en territorio ecuatoriano para masacrar a gente que estaba dormida se necesita ser muy pendejo para creer en todas las patrañas que arman este grupo de oligarcas que están en contra de un país democrático:

68,8% de los venezolanos aprueba gestión del presidente Hugo Chávez

Lula elogió a Chávez: "Es el mejor presidente que tuvo Venezuela en los últimos cien años"

Promocionándose - Hernández

Triunfalismo - Rocha

Ola de ejecuciones - Helguera

Alimentos: silencioso asesinato en masa en países en desarrollo

Cambiar el sistema agroalimentario, única alternativa para detener el fenómeno

El futuro inmediato, de penuria y altos precios

Los transgénicos no serán la solución

Luis Hernández Navarro

Comenzó en México como la guerra de la tortilla en enero de 2007. Se siguió a Italia como la huelga del espagueti nueve meses más tarde. Después se convirtió en alud imparable. Las protestas contra el alza en el precio de los alimentos se sucedieron en Haití, Mauritania, Yemen, Filipinas, Egipto, Bangladesh, Indonesia, Marruecos, Guinea, Mozambique, Senegal, Camerún y Burkina Faso.

En el mundo de hoy hay más hambre de la que había. La desesperación y la rabia ante el hecho de no tener un bocado que llevarse a la boca han provocado saqueos y robo de cereales en campos, bodegas y tiendas; también caos, pillaje e incendios. Muchos gobiernos han respondido con detenciones arbitrarias, asesinatos y torturas. En Pakistán y Tailandia los ejércitos patrullan las calles.

En Haití, las manifestaciones dejaron saldo de varios muertos y decenas de heridos. Para paliar el descontento, el haitiano René Preval anunció un programa de subvención para la producción local de arroz, leche y huevos.

En Marruecos, ciudadanos furiosos han formado los tansikiyate para luchar contra el alza de precios de productos de primera necesidad. El pan subió de golpe 25 por ciento en septiembre de 2007, y se produjeron graves incidentes en la ciudad de Sefrú.

En Egipto, el descontento actual remite a épocas pasadas. El clérigo Sheik Yusef al Bradi, de la Universidad de Al Azar, recordó las similitudes con la famosa “revuelta del pan” en 1977, cuando el gobierno intentó recortar las subvenciones a los alimentos y se produjeron grandes disturbios. Por lo menos tres personas murieron en el delta del Nilo.

En febrero de 2008 se suscitaron graves conflictos en Camerún. La policía reprimió salvajemente a los inconformes. El presidente Paul Biya, quien gobierna desde 1982, reconoció 40 muertos; los inconformes afirman que fueron más de 100.

Se trata de un hecho global. Usualmente la escasez generalizada de alimentos se ha producido en países y regiones localizadas, ante desastres naturales, plagas o guerras. Pero ahora sucede de manera simultánea en multitud de naciones y varios continentes.

El aumento –por ejemplo– a los precios del trigo tiene impacto real, pero limitado, para los consumidores europeos. En el viejo continente el pan supone apenas 1.8 por ciento del costo de la canasta básica. Pero en países con poblaciones pobres, como India, China y Egipto, que han hecho grandes esfuerzos por combatir la desnutrición, ha tenido efectos severos.

La situación es dramática. Cada cinco segundos se produce en el mundo una muerte de un menor de 10 años por hambre, y la situación va a agravarse. Hay cerca de 850 millones de seres humanos que no tienen que comer. El Programa Mundial de Alimentos de Naciones Unidas estima que, a partir de la actual crisis, hay 100 millones de personas hambrientas más. De acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO, por sus siglas en inglés), en 37 países se ha desatado una crisis alimentaria. En 2008, los naciones más pobres pagarán 65 por ciento más por sus importaciones de cereales; en algunos países africanos el incremento será de 74 por ciento.

Jean Ziegler, relator especial de la ONU sobre el derecho a los alimentos, sostiene que es como si detrás de cada víctima por la hambruna hubiese un asesinato. “Esto es un asesinato en masa silencioso.”

La ley de San Garabato (vender caro, comprar barato)

La producción de alimentos se ha modificado notablemente en el último año y medio. Las piezas del sistema agroalimentario mundial se han trastocado. Hasta ahora la agricultura se había caracterizado por una caída sostenida en los precios reales, acompañada por incrementos temporales en los precios de algunos productos, cultivos excedentes, agresivas políticas de apoyo a los precios y protección comercial. Esta disminución en los precios ocurrió a pesar del aumento en los costos de fertilizantes y energéticos.

Esa tendencia cambió ya radicalmente. El nivel de reservas de granos y oleaginosas, de acuerdo con los estándares históricos, se ha reducido dramáticamente. Sus precios se han incrementado hasta llegar a las nubes.

Hoy, el arroz cuesta en Asia tres veces más de lo que valía hace apenas tres meses. En la bolsa de Chicago el precio de un bushel (25.401 kilogramos) de maíz alcanzó 6.37 dólares, precio nunca antes visto. El trigo elevó su valor 130 por ciento en un año.

Esta escalada inflacionaria abarca muchos otros productos agropecuarios. En México el litro de aceite subió de 6.73 pesos en enero de 2006 a 36.50 en abril de 2008, mientras el pan de caja pasó de 13.21 pesos en enero de 2006 a 24 en abril de este año. En casi todo el mundo han aumentado lácteos, carnes, huevo, vegetales y frutas.

Irónicamente, durante 2007 la producción mundial de granos aumentó 4 por ciento en relación con 2006. La cosecha fue de 2 mil 300 millones de toneladas. Esto es un volumen tres veces mayor al obtenido en 1961. Sin embargo, durante ese mismo lapso la población humana se duplicó.

El problema del hambre en el mundo no es, entonces, falta de comida, sino que millones de seres humanos no pueden comprarla. En contra de lo que señalan las leyes del mercado, que dicen que si la producción aumenta los precios bajan, el costo de los alimentos ha subido.

Parte de la adversidad proviene de la creciente concentración monopólica de la industria agroalimentaria mundial. El hambre de muchos es la bonanza de pocos. En momentos de adversidad como la actual, un puñado de empresas han visto crecer sus ganancias de manera desorbitada.

Es el caso de las compañías dedicadas a la fabricación de fertilizantes. Durante 2007, Potato Corp incrementó sus beneficios 72 por ciento respecto de 2006. Yara tuvo 44 por ciento más utilidades. Las ganancias de Sinochem crecieron 95 por ciento, y las de Mosaic 141 por ciento.

También las grandes comercializadoras de granos. Durante los tres primeros meses de 2008, Cargill obtuvo beneficios 86 por ciento mayores que durante el mismo periodo del año anterior. En 2007, ADM tuvo ganacias 67 por ciento superiores a las de 2006; Conagra, 30 por ciento; Bunge, 49 por ciento, y Noble Group, 92 por ciento.

Igual suerte tienen las multinacionales procesadoras de alimentos, como Nestlé y Unilever, y las firmas dedicadas a producir semillas y agroquímicos, como Dupont, Monsanto y Sygenta. (Véase, “El negocio de matar de hambre”, Grain, abril de 2008).

Los granos de la mazorca

¿Por qué, entonces, si el volumen de la cosecha de granos en 2007 logró récord mundial, los precios de los alimentos se han elevado?

Básicamente, por la confluencia de cinco factores en el marco de la crisis general de un modelo de producción agropecuario. Éstos son: utilización de granos básicos para elaborar agrocombustibles; incremento en el precio de los insumos; efectos del calentamiento global en la agricultura; cambios en el patrón de consumo alimentario, y la especulación en la bolsa de valores. Todo ellos como parte de la crisis del modelo de la agricultura industrial en grandes predios, altamente dependiente del petróleo, basada en la lógica de las ventajas comparativas y el libre comercio, dominante hoy día.

En sincronía con el aumento del precio del petróleo en el mundo, se ha intensificado la elaboración de agrocombustibles. Más que por el impulso del mercado, su fabricación ha crecido por el apoyo de cuantiosos subsidios y políticas públicas destinadas a su fomento. La Unión Europea acordó como obligación para 2010 que 5.75 por ciento del transporte se base en bioetanol y biodiesel. En Estados Unidos, la legislación prevé que en 2012 se usarán 27 mil millones de litros de agrocombustibles. George W. Bush propuso como meta elaborar 133 millones de litros en 2017. Para ello se ha establecido un ambicioso programa de incentivos económicos a los productores.

El crecimiento de la demanda mundial de agrocombustibles ha reducido la producción de granos, reconvertido los cultivos en amplias superficies agrícolas y disparado los precios. La población mundial consume directamente menos de la mitad de los granos que se cosechan. El resto sirve para alimentar vacas y vehículos motorizados.

El incremento en el precio del petróleo ha subido los costos de producción agrícola. El modelo preponderante es adicto al oro negro. No puede sembrar sin él. Los fertilizantes y parte de los agroquímicos utilizados en las cosechas son hechos con petróleo. La maquinaria y los vehículos para sembrar, cosechar, procesar, almacenar y transportar necesitan combustibles y aceites provenientes de refinados del petróleo. Parte de la energía eléctrica requerida para extraer agua y regar los sembradíos se genera con derivados del petróleo. Los plásticos que cubren invernaderos y las mangueras para regar los campos son fabricados con materias primas provenientes del petróleo. Los materiales para envasar y el trasporte hacia los mercados requieren derivados del petróleo. Y todos ellos cuestan más ahora. Plásticos como el polipropileno valen hasta 70 por ciento más que en 2003.

El modelo agrícola industrial preponderante es parcialmente causante del cambio climático. Ahora, esa transformación ha dislocado la agricultura mundial. La tradicional incertidumbre del sector es mucho mayor. El uso excesivo de fertilizantes, la degradación de suelos, la reconversión de terrenos antes forestales y la ganadería han convertido la agricultura en uno de los mayores productores de gases de efecto invernadero. Según el informe Stern, la suma de producción agrícola, cambio de uso del suelo, producción y comercialización de insumos y fabricación de equipos e implementos agropecuarios, son responsables de 41 por ciento del total de gas carbónico que se emite en el mundo.

El clima ha enloquecido y arrastrado la vida rural. La sequía en Australia devastó las siembras de trigo, y las exportaciones cayeron más de 20 por ciento. Canadá, segundo productor mundial después de Estados Unidos, va a tener la producción más pequeña en cinco años. En Kansas se sufrieron nevadas. En China, el calentamiento global acortará el periodo de crecimiento de los cereales y las semillas no tendrán tiempo de madurar. Además, las recientes inundaciones destruyeron 5.5 millones de hectáreas de trigo y colza. Sequías y lluvias amenazan con derrumbar las cosechas por doquier.

El crecimiento económico en países como India y China ha modificado la pauta de consumo alimentario de millones de personas. Hoy comen más, mejor y otro tipo de productos. Por ejemplo, el consumo de carne de vacuno ha aumentado. Pero para producir un kilo de carne de res en pie se necesitan ocho kilos de cereales. Un kilo de carne comestible requiere el doble de cereales. Así, detrás de los millones de hamburguesas que se consumen en el mundo hay más y más sembradíos de granos y oleaginosas para engordar vacas.

El mercado agrícola ha entrado en la órbita financiera. La comida forma parte del casino de la especulación financiera. Ante la crisis de las hipotecas, la debilidad del dólar y la recesión en Estados Unidos, los fondos de inversión se han trasladado al lucrativo negocio del hambre. La comida se ha convertido –mucho más de lo que ya era– en bien para especular. Durante 2007, dichos fondos invirtieron 175 mil millones de dólares en el mercado de futuros (contratos que obligan a comprar o vender una mercancía a un precio y un plazo determinados). Actualmente dominan 40 por ciento de los contratos en la bolsa de valores de Chicago, proporción sin precedente. La compra de soya en ese terreno pasó de 10 millones de toneladas en marzo de 2007 a 21 millones el mismo mes de este año.

Un modelo en crisis

La producción de alimentos es un arma clave y poderosa que Estados Unidos ha aceitado desde hace décadas. Guerra, alimentos y derechos de propiedad intelectual están estrechamente vinculados con la estrategia económica de la Casa Blanca desde los años 70. Desarrollo de la industria militar, producción masiva de granos y patentes han sido pilares de la hegemonía estadunidense en la economía mundial.

La comida es un instrumento de presión imperial. John Block, secretario de Agricultura entre 1981 y 1985, afirmó: “El esfuerzo de algunos países en vías de desarrollo por volverse autosuficientes en la producción de alimentos debe ser un recuerdo de épocas pasadas. Éstos podrían ahorrar dinero importando alimentos de Estados Unidos”.

Los productos agrícolas made in USA son una de las principales mercancías de exportación de ese país. Con su mercado interno saturado está empujando, agresivamente, para abrir las fronteras a sus alimentos. Una de cada tres hectáreas se destina a cultivar productos agropecuarios para exportación. Una cuarta parte del comercio rural la realiza con otros países. Si hasta antes de 1973 los ingresos por las ventas de este sector al exterior fluctuaban alrededor de 10 mil millones de dólares cada año, a partir de entonces aumentan en un promedio anual de 60 mil millones. El éxito se basó, en mucho, en la combinación de apoyos gubernamentales a la producción y al producto, para derrumbar los precios por debajo de los costos de producción, así como en abundantes subsidios a la exportación.

El presidente George W. Bush lo ratificó al firmar la Ley de Seguridad para las Granjas e Inversión Rural de 2002. “Los estadunidenses –dijo– no pueden comer todo lo que los agricultores y rancheros del país producen. Por ello tiene sentido exportar más alimentos. Hoy, 25 por ciento de los ingresos agrícolas estadunidenses provienen de exportaciones, lo cual significa que el acceso a los mercados exteriores es crucial para la sobrevivencia de nuestros agricultores y rancheros. Permítanme ponerlo tan sencillo como puedo: nosotros queremos vender nuestro ganado, maíz y frijoles a la gente en el mundo que necesita comer.”

Sistemáticamente, los organismos financieros multilaterales han promovido la destrucción de la producción agrícola local y la importación de alimentos de las naciones más pobres. El 70 por ciento de los países en desarrollo son ahora importadores netos de alimentos. Sus habitantes viven el asesinato silencioso en masa de esta guerra no declarada.

Aunque los springbreakers del libre comercio, como Robert Zoellick, presidente del Banco Mundial, insisten en que para superar la crisis hay que hacer más de lo mismo, esto es, liberalizar los mercados, desregular la economía, desarrollar nueva tecnología y dar ayuda alimentaria, el modelo de agricultura industrial y ventajas comparativas comienza a cuartearse. Los estados se han decidido a intervenir en la economía.

Según Economist Intelligence Unit (La Jornada, 29/4/08), “de 58 países cuyas reacciones son seguidas por el Banco Mundial, 48 han impuesto controles, subsidios al consumidor, restricciones a la exportación o aranceles inferiores”. Malawi ha desafiado con éxito el Consenso de Washington y se ha convertido en exportador de granos.

A finales de febrero el presidente Evo Morales aprobó un decreto que prohíbe temporalmente la exportación de varios alimentos, como carne de res y arroz, debido a la escasez en el mercado. La medida también afecta al trigo, el maíz, el azúcar y los aceites comestibles, que Bolivia exportaba a naciones vecinas, cuya carestía en el mercado local disparó los precios. Según el mandatario boliviano, “en la vivencia familiar, cuando sobran nuestros productos, tenemos todo el derecho a vender y exportar; si faltan, estamos en la obligación de garantizar la alimentación familiar”.

Quince países latinoamericanos acordaron en la Cumbre sobre Soberanía y Seguridad Alimentaria declarar la emergencia. Nicolás Maduro, canciller venezolano, propuso crear un “fondo agrícola-petrolero” y un banco latinoamericano de productos agropecuarios. Los gobiernos centroamericanos están desembolsando dinero en efectivo, dando fertilizantes y semillas mejoradas, comprando granos a los campesinos para evitar que los altos precios terminen hundiendo en la miseria a millones de personas.

India ha prohibido que arroz, trigo, garbanzos, papas, caucho y aceite de soya coticen en el mercado de futuros. Rusia ha congelado precios de leche, huevos, aceite y pan. El gobierno chileno entregará un bono equivalente a unos 45.5 dólares a un millón 400 mil familias pobres. Indonesia ha triplicado sus subsidios a los alimentos.

La superficie agrícola llegó, en lo esencial, a su límite. El modelo de revolución verde de los 60 ha alcanzado un tope. Entre los 70 y 90, los rendimientos agrícolas crecieron a un ritmo de 2.2 por ciento al año. Sin embargo, ahora aumentan a una tasa de uno por ciento anual. No hay tierra agrícola suficiente para producir simultáneamente granos para la alimentación humana y para “dar de comer” a los automóviles. Es falso que transgénicos vayan a resolver esa crisis; por el contrario, la agravarán.

Para los pobres del mundo, las noticias no son buenas. El futuro inmediato será de penuria alimentaria y altos precios. No hay perspectiva de comida barata.

El asesinato silencioso en masa que viven hoy las naciones no desarrolladas y sus pueblos debe ser detenido. Ello sólo será posible cambiando drásticamente el actual sistema agroalimentario. La solución al problema está en manos de 450 millones de campesinos minifundistas, a los que, por todos los medios, se ha tratado de expulsar de sus parcelas. Tres cuartas partes de los pobres del mundo sobreviven de la agricultura, y 95 por ciento de los campesinos habitan en países pobres. Es a ellos a quienes debe apoyarse.

También deben impulsarse políticas públicas que defiendan la soberanía alimentaria de las naciones. Cuando sea necesario, los gobiernos deben tener el derecho a cerrar sus fronteras para defender su producción interna, a apoyar a sus productores con los estímulos que consideren convenientes. Hoy, más que nunca, la agricultura debe estar fuera de la Organización Mundial del Comercio.

Como lo saben quienes han vivido guerras, la mayor debilidad de una nación es depender de otras para alimentar a sus ciudadanos. La comida más cara es la que no se tiene.

Ackerman: cambios a leyes secundarias podrían afectar transparencia informativa

Un “retroceso”, la llegada de Lujambio al IFAI por su cercanía con Felipe Calderón

Señala necesidad de que el instituto dé seguimiento a resoluciones y sancione a funcionarios

Alonso Urrutia

Ante la perspectiva de que se materialicen reformas a leyes secundarias en materia de transparencia y acceso a la información, el país se encuentra ante la disyuntiva de que estos rubros puedan consolidarse sólo como “un discurso que le gusta usar al gobierno para legitimarse y parecer honesto, o bien que realmente se asuma el deber social de fiscalizar a las autoridades y combatir la corrupción”, advirtió John Ackerman, especialista del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

Entrevistado en vísperas de la presentación –este martes en Casa Lamm– del libro Más allá del acceso a la información, Ackerman sostuvo que la coyuntura de las reformas abre el espacio para grandes avances, pero también retrocesos de quienes ven en la transparencia un riesgo para sus intereses.

El experto cuestionó la iniciativa que presentaron cuatro comisionados del Instituto Federal de Acceso a la Información (IFAI), quienes introdujeron elementos que, según Ackerman, representan un “verdadero retroceso”.

Destacó que en esta propuesta se incluye, por ejemplo, una nueva causal de improcedencia de recursos, cuando la autoridad considere que las solicitudes de información son “frívolas” e implique mucho trabajo atenderlas.

“Estas consideraciones –subrayó– son muy riesgosas en la medida en que pueden traducirse en un hoyo negro para negar a la sociedad el acceso a la información.”

En contraste, añadió, existe una oportunidad de avance para consolidar la autonomía del IFAI si se impide que, a futuro, sean rechazadas las solicitudes de información “delicada” para el gobierno o que se juzgue que son contrarias a los intereses oficiales.

Esto permitiría, explicó, que no se utilicen criterios más políticos que jurídicos en esos casos, como ocurrió en lo relativo a las boletas electorales de los comicios de 2006.

El investigador propuso que se consolide en el IFAI un servicio civil de carrera que actualmente no existe por la propia condición del organismo, lo cual, destacó, permite que los comisionados actúen “con mucha discrecionalidad”.

El libro Más allá del acceso a la información –que en su momento iba a ser publicado por el IFAI, a condición de censurar dos textos de la compilación– fue editado por el Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM, la editorial Siglo XXI, la Cámara de Diputados, el Centro de Estudios Especializados sobre la Transparencia y la Universidad de Guadalajara.

El especialista recordó la censura que el comité editorial del IFAI ejerció sobre dos textos cuyas conclusiones le parecían “incómodas”, entre ellas un escrito del propio Ackerman relacionado con la prioridad de orden político que sirvió al Instituto Federal Electoral y al Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación para negar el acceso a las boletas de los comicios por la Presidencia de la República.

Ackerman señaló que indudablemente el país se encuentra en mejores condiciones “con el IFAI que sin él”, pero es claro también que el organismo dista mucho de satisfacer las expectativas sociales y de que los recursos públicos que se invierten se empleen para que realmente sea una instancia que permita abrir la información y mejorar el combate a la corrupción.

Sin duda en la historia de este organismo, dijo, ha habido fallos muy importantes en favor de la transparencia, pero igualmente ha habido otros en los cuales el instituto ha optado por una “vía fácil”, sin insistir en la necesidad de una mayor apertura.

Mencionó que en gran parte de los fallos el IFAI se limita a ordenar una búsqueda exhaustiva de la información sin darle seguimiento a su resolución y mucho menos sancionar a funcionarios que se nieguen a proporcionarla.

En este contexto, consideró que la llegada a la presidencia del organismo de Alonso Lujambio ha implicado un retroceso en los criterios de aplicación de la ley debido a su cercanía con el presidente Felipe Calderón.

“En términos de la imagen pública y la legitimidad del IFAI, este organismo ha sufrido un retroceso desde que llegó Lujambio”, aseveró.

La toma de tribunas impidió “explosión social”: AMLO

Dice que la violencia hubiera tenido “consecuencias inimaginables”

Ante la necesidad de defender Pemex, “no importa quién dirija al PRD”

Ciro Pérez y Claudio Bañuelos (Enviado y corresponsal)

Zacatecas, Zac., 11 de mayo. De no haber tomado las tribunas en el Congreso federal para detener “el atraco silencioso” que representan para el país las iniciativas “privatizadoras del petróleo mexicano, la violencia hubiera llegado a las calles con consecuencias inimaginables”, advirtió hoy aquí Andrés Manuel López Obrador, al reunirse con miembros de los comités en defensa de Pemex.

“Muchos se molestaron porque nuestros legisladores tomaron las tribunas, se desgarraron las vestiduras diciendo que habían secuestrado al Congreso, cuando en realidad lo que hicieron fue defender la Constitución que el espurio de Felipe Calderón pretende violar con las iniciativas que mandó a la Cámara de Senadores.

“Es necesario que ustedes sepan, ante el cerco informativo que encabeza Televisa y que tergiversa o malinforma de nuestro movimiento, que la toma de tribunas fue la acción más acertada para impedir una explosión social y frenar el albazo legislativo que pretendía el gobierno espurio”, apuntó.

López Obrador llamó a los brigadistas –que en este momento son cien mil en todo el país– a que cada uno distribuya 50 trípticos con textos de Laura Esquivel y Jaime Cárdenas, entre otros, ilustrados por El Fisgón, para que en un primer momento se incorporen al debate 5 millones de mexicanos informados, porque se trata de un asunto fundamental, estratégico, que no puede decidirse sólo arriba, sino que la primera palabra siempre la va a tener el pueblo de México, por lo que “vamos a exigir que se lleve a cabo una consulta popular para que el pueblo dé a conocer su punto de vista”.

Derecha deshumanizadora

El tabasqueño advirtió que “la derecha privatizadora ha entregado en los últimos 25 años bienes del país como Teléfonos de México, las minas, los ferrocarriles, los bancos, continuaron con la privatización silenciosa de la industria eléctrica y ahora quieren seguir con el petróleo”, y eso, afirmó, no lo va a permitir el pueblo de México.

“Ha quedado plenamente demostrado que no hay diferencias entre el PRI y el PAN. ¿Qué planteaba el PAN? Que ellos iban a ser diferentes, pero salieron peores; la derecha lo deshumaniza todo. ¿Qué es el PAN? Corrupción, la verdadera doctrina de los panistas es la hipocresía; eso es lo que les distingue y eso es justamente por lo que no han podido con nosotros. No van a poder porque de este lado no sólo está la razón, sino que hay ideales y autoridad moral”, subrayó.

Más tarde López Obrador continuó con su gira por Aguascalientes, donde enfatizó que en el sexenio del “usurpador” Felipe Calderón todos los alimentos han subido de precio como resultado de una política de abandono del campo, crisis, dijo, que se va a agudizar ante la incertidumbre económica que padece Estados Unidos, a lo que se agrega una situación de inseguridad en México “que no habíamos conocido en la historia moderna del país”, producto también, añadió, de una política económica que no genera empleo y empobrece a los mexicanos.

El tabasqueño arremetió –tanto en Zacatecas como en Aguascalientes y en León, última ciudad que visitó este domingo– contra los medios electrónicos de comunicación, destacadamente contra Televisa, a a cual responsabilizó de la campaña de desinformación en contra el movimiento que encabeza. “Están totalmente entregados al gobierno usurpador, se han empeñado en tergiversar y desinformar”, por lo que reiteró su convocatoria para que cada brigadista se convierta “en un medio de comunicación” que, casa por casa, colonia por colonia y municipio por municipio, se encargue de informar a la población a efecto de que ésta pueda tener un panorama claro sobre lo que representa para el país la defensa de la única riqueza que puede ayudar a México a salir adelante “ante la rapiña y la urgencia privatizadora de la derecha, que quiere entregar todo a la iniciativa privada y a los extranjeros”.

Posteriormente, en entrevista, señaló que “no importa quién dirija al PRD”, en virtud de que en este momento lo más importante es la defensa del petróleo.

En 10 minutos, simpatizantes de NI validan acta que da ventaja a Ortega

Nueve de los 21 integrantes del Comité Ejecutivo Nacional aprobaron el cómputo nacional

Ausentes, miembros de Izquierda Unida

La convocatoria fue firmada por Acosta Naranjo, a quien éstos no reconocen como presidente

La Comisión Técnica señala irregularidades

Alonso Urrutia y Enrique Méndez

Bastaron diez minutos para que sólo nueve miembros del Comité Ejecutivo Nacional del Partido de la Revolución Democrática (CEN del PRD), de los 21 que lo integran, validaran el acta de cómputo nacional elaborado por la Comisión Técnica Electoral (CTE), en que se adjudica la ventaja al candidato de Nueva Izquierda (NI), Jesús Ortega Martínez. El acta obtuvo el aval sólo de quienes simpatizan con Nueva Izquierda y fue remitida ayer a la Comisión Nacional de Garantías (CNG).

El “presidente provisional” del partido, Guadalupe Acosta Naranjo, dijo que no entraron a analizar los cómputos porque no es función del CEN hacerlo, pues ahora corresponde a la instancia jurisdiccional validar toda el acta o una parte. Según Acosta Naranjo, “sería irresponsable que alguien se proclamara ganador; aún no lo hay”, reconociendo la posibilidad que en la calificación de los comicios cambie el resultado.

A la reunión del CEN no acudieron los miembros de Izquierda Unida bajo la premisa de la ilegalidad de la convocatoria, toda vez que fue firmada por Acosta Naranjo, al cual no reconocen como presidente y está impugnado ante la CNG, la cual resolverá entre el martes y el jueves la legalidad del consejo extraordinario que lo eligió.

Al respecto, Acosta minimizó la actitud de IU “porque saben bien que si no se hubiera realizado la reunión del CEN, entraría esta noche –la del domingo– la afirmativa ficta del acta”.

Previamente al anuncio de Acosta Naranjo, integrantes de la CTE denunciaron irregularidades en la elaboración del acta, por lo que en los hechos hubo un “desacato a la sentencia” por tres motivos: ausencia de representantes de los candidatos, que es una formalidad obligatoria de acuerdo con la resolución del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF); inexistencia de una reunión de todos los coordinadores de la CTE para determinar colegiadamente los pasos a seguir, y validación de actas dobles, lo que cuestiona la certeza legal.

Al ser interrogado sobre la ilegalidad que supondría la ausencia de representantes de los candidatos en la sesión de cómputo nacional, Acosta respondió: “Si los compañeros no estuvieron presentes en el acta de 84 por ciento, y ahora sí se quejan, entonces tenemos doble vara; si lo que hace uno es legítimo y lo que hace otro es traición, hay doble vara”.

–EL TEPJF determinó que siempre deberían estar los representantes.

–Si ese argumento es válido, entonces el tribunal lo va a desechar; la llevan de gane, porque al tribunal sí van (los de Izquierda Unida), lo han hecho en 14 ocasiones, y la última lo hicieron para que se validara el acta con 84 por ciento.

Durante una conferencia de prensa previa, funcionarios de la CTE, encabezados por José Alberto Alvarado, coordinador administrativo, denunciaron ilegalidades en la elaboración del cómputo y que su realización se apartó de lo dispuesto por el TEPJF. Los funcionarios descalificaron dicha acta, aunque fueron cuestionados por no haber presentado la misma denuncia cuando se validó el acta que cerró el cómputo con 83 por ciento.

Con el argumento de que entonces había sido una instrucción de la CNG, o que en aquella ocasión el conteo lo realizó solamente el área de planeación, justificaron que ahora sí hicieran pública la ilegalidad y entonces no. Destacaron que nunca hubo convocatoria a los representantes partidistas, como ordenaba el TEPJF, y subrayaron que no hubo claridad sobre cinco entidades donde existía doble acta, entre ellas Oaxaca.

Al respecto, Acosta Naranjo descalificó por incongruente la denuncia de los funcionarios, pues “cuando el acta la firmó un solo funcionario no dijeron nada y ahora que la firman tres lo cuestionan”.

–¿Cuál fue el criterio para validar el acta?

–El criterio es que se nos presenta un acta con ciento por ciento. Es más que evidente que, si la elección para presidente ya tiene las mismas casillas computadas que las otras cinco, no era lógico pensar que las actas sí valían para cinco y no para seis.

A pregunta expresa dijo que la sesión duró 10 minutos. “Se vio el acta y lo validamos.” Se preguntó si hubo alguna objeción para rechazarla y dijo que no. “Ahora es el momento de presentar los recursos ante la CNG, cosa que deberíamos hacer seis o siete semanas antes, pero dicen que es un albazo, aunque el acta de 83 por ciento no lo era; es según se vea.”

Empero, quienes cuestionaron el acta elaborada por el coordinador de planeación, Amet Ramos, y el del área jurídica de la CTE, fueron funcionarios de estas mismas áreas, quienes de entrada señalaron las irregularidades en la convocatoria para la reunión, pues incluso se les llegó a citar en oficinas del Senado y hasta en un restaurante, y por ello decidieron no participar en la elaboración final del acta.

“En los hechos hubo un desacato a la sentencia”, dijo Alvarado al censurar la forma en que se realizó el acta. También criticó que en cinco entidades hubiera actas dobles, sin que eso fuera esclarecido previamente para determinar los criterios para validar una u otra acta. En los hechos, dijo Lizbeth Díaz, abogada del área jurídica –a quien en principio instruyeron para incorporar el acta de Oaxaca–, hubo una consulta a la CNG para ver lo conducente.

Sin embargo, según denunciaron los funcionarios presentes, se precipitaron los tiempos y, aunque la respuesta de la CNG sobre los criterios llegó a las 20 horas del viernes, a las 20:45 horas se estaba aprobando el acta de cómputo nacional.

Técnica y milagro

León Bendesky

De no ser por el alto precio del petróleo en el mercado de exportación, la economía mexicana mostraría una cara muy distinta a la que actualmente reflejan las cifras oficiales. Por supuesto, ésta es una consecuencia no planeada.

En el presupuesto federal se estimó un precio de la mezcla mexicana de exportación de 46.6 dólares por barril. Durante este año el precio promedio ha estado por encima de esa cifra y creciendo; el viernes 9 de mayo, el barril de esa mezcla se cotizó en 105.42 dólares.

Los excedentes que ingresan por el crudo están manteniendo de modo artificial la estabilidad económica. Pero ni eso es suficiente. La inflación anual medida de abril de 2007 al mismo mes de 2008 fue, según el Banco de México, de 4.55 por ciento, bastante por encima del objetivo fijado de 3 por ciento. La medición anualizada del mes pasado fue de 4.25 por ciento, lo cual indica que la inercia inflacionaria está ya instalada.

Y si se advierten los movimientos en los productos cuyos precios son más volátiles, eso que en la técnica actual de medición del comportamiento del índice de los precios al consumidor se llama inflación no subyacente, se aprecia que las fuerzas del mercado son alcistas, como ocurre, entre otros, con los precios de los alimentos. Por otra parte están los precios de los bienes y servicios administrados por el gobierno y los que se fijan en mercados prácticamente monopólicos, como los de la telefonía y, en general, las telecomunicaciones, así como los servicios bancarios.

La inflación en México está subvaluada. La distinción entre el componente subyacente (poca volatilidad de los precios) y la no subyacente (alta volatilidad) equivale al final a hacer política monetaria y fijar las tasas de interés, es decir, el precio del crédito, a partir de una medida de inflación a la que se quitan los elementos que hacen que los precios suban más. Esta paradoja es parte del poder de la técnica, que resulta bastante opaca en una época en que la democracia se asimila, precisamente, con la transparencia.

Con estas argucias estadísticas y con la afluencia de dólares por la exportación de petróleo y las remesas (cuyo flujo ha decaído este año) se han mantenido bajas las tasas de interés. Los Cetes a 28 días pagan hoy 7.43 por ciento anual, por debajo del objetivo de 5 por ciento. Las reservas internacionales se mantienen en casi 85 mil millones de dólares y sirven para sostener un tipo de cambio oficial de 10.56 pesos por dólar.

Nunca va a estar tan barato el dólar y el incentivo para deshacerse de los pesos va ir creciendo. La paridad, además, encarece las exportaciones de los bienes cuyos precios se denominan en pesos y abarata las importaciones. Cuando el banco central y Hacienda quieran reaccionar va a ser, como de costumbre, demasiado tarde para evitar otra crisis cambiaria. Mientras tanto, hay que mantener la veladora prendida para que el petróleo siga por las nubes. Los milagros son necesarios hasta para pretender que se hace una buena política económica.

Esta situación monetaria y financiera favorece, entre tanto, el crecimiento de la deuda de las familias. Las estadísticas del propio Banco de México indican el aumento de la cartera vencida de los bancos en tarjetas de crédito e hipotecas. Esto ocurre a pesar de que las tasas de referencia siguen bajas, pero el diferencial con lo que cobran los bancos sigue siendo muy alto. Cuando empiecen las alzas de las tasas la situación será más grave. Pero mientras los bancos siguen en jauja y reportan grandes ganancias, luego ya se verá qué se inventa para evitar otra vez que pierdan.

Por su lado, las cifras del desempeño de la producción aún no indican una rebaja en el crecimiento (el 22 de mayo el INEGI publicará los resultados del primer trimestre del año). Pero uno debe preguntarse sobre la imagen que ofrecen esas cifras cuando por ejemplo se estima que la economía informal representa entre una tercera parte y la mitad del producto.

Y no pueden dejarse de lado las cifras de empleo, tan valoradas por el gobierno. Esos datos son cuestionables en cuanto a los métodos para levantar las encuestas. Pero son ficticias en cuanto el mercado laboral muestra resultados que no deberían aislarse del fenómeno de la migración, que sin duda ha modificado significativamente su estructura y funcionamiento. La cantidad de empleos disponibles, su calidad, la relación entre la oferta y la demanda de trabajo y los niveles generales de ingreso por salarios expresan grandes distorsiones en la economía que no se reducen. Al contrario.

Todas esas cifras oficiales, que se producen con periodicidad puntual, se toman generalmente a pie juntillas para analizar el comportamiento de la economía, fijar pautas de la política pública, la propaganda gubernamental y la satisfacción de los pocos empresarios que tienen mayor control sobre el mercado.

Técnica y milagro se conjuntan de manera retorcida hoy nuevamente en la economía mexicana. Lo que sigue ausente es una acción conciente para aprovechar la abundante renta petrolera y de remesas para ir arreglando el desajuste estructural que impide crecer sostenidamente, reducir la desigualdad social y establecer una ruta posible de desarrollo en el futuro casi inmediato. Luego de casi 30 años no se ha aprendido prácticamente nada para “administrar la abundancia”, quimera de gobiernos emanados de la Revolución y de la “nueva democracia”.

Debate: fijar la litis

Bernardo Bátiz Vázquez

Para que un debate tenga sentido, debe fijarse con toda precisión cuál es el tema principal sobre el que se da la controversia o en el que existen puntos de vista diferentes entre quienes se enfrentan a debatir. Respecto del llamado proyecto energético, se han dado ya las primeras escaramuzas en la que sin duda alguna será una polémica histórica; por una parte, la propaganda oficial, que no puede ser aceptada como inicio del debate, insiste en decirnos que hay un tesoro escondido en el fondo del mar y que la reforma es para sacarlo, para que con él entremos de lleno en Jauja; con ello, nos prometen, se dará solución a muchos de los problemas de salud, alimentación, educación y otros que agobian al pueblo de México.

Por su parte, el Frente Amplio Progresista (FAP) y el líder de la oposición a las reformas, Andrés Manuel López Obrador, han presentado ya, con mucha más honestidad intelectual, sus cartas sobre la mesa; convocaron a un foro abierto al público y a los medios de comunicación en el que se tocaron temas técnicos, políticos y jurídicos. Los organizadores, la maestra Ifigenia Martínez y el coordinador de FAP, Porfirio Muñoz Ledo, tuvieron el acierto de precisar con mucha nitidez cuáles son los más importantes.

Desde el punto de vista de la economía, de la técnica y de la ingeniería petrolera, se plantearon los desafíos de Pemex en la industrialización del país, la desintegración de la paraestatal y la revolución tecnológica; dentro de este sector del debate, se tocaron también puntos relacionados con el desarrollo del país y la seguridad energética.

En mi opinión, uno de los temas que no pueden faltar y que por supuesto fue puesto en el tapete de la controversia es el punto de vista político y jurídico, considerado central por los opositores a la reforma, pero que los promotores de la misma tratan de soslayar y ocultar con la alharaca publicitaria. Me refiero a la constitucionalidad o no de las reformas, el cual fue el asunto de la primera mesa del simposio, expuesto básicamente por juristas y politólogos.

Este punto de la litis es toral. Nos pueden convencer o no de las bondades de la inversión extranjera, de que es muy importante que otros más picudos que nosotros vengan a enseñarnos cómo extraer el oro negro de las profundidades del mar; pudiera ser que este punto de la discusión permitiera a proponentes y detractores cerrarse en sus propios puntos de vista y sostener unos que sí podemos con nuestros técnicos y nuestros recursos y nuestros obreros, explorar, explotar, trasportar la riqueza que es del país y podrán sostener los otros, sumergidos en su complejo de inferioridad, que nada podremos hacer si no nos vienen a ayudar y a enseñar cómo.

Los puntos técnicos y económicos sin duda son muy importantes, pero el centro de la litis, el meollo del debate, es determinar si lo que se pretende aprobar es compatible con las disposiciones constitucionales vigentes o no. Por eso en la primera mesa a que convocó el FAP se insistió en dilucidar si la disposición del artículo 27 constitucional que determina la propiedad originaria de la nación sobre el subsuelo y los hidrocarburos, la que establece la exclusividad respecto de los mismos y las que encontramos en los artículos 25 y 28 constitucionales que definen al petróleo como área estratégica reservada en exclusiva al Estado por conducto del gobierno federal pueden ser compatibles con las disposiciones propuestas en leyes secundarias para permitir y facilitar que sean empresas extranjeras quienes se ocupen de nuestro petróleo y su explotación.

Por mi parte, estoy convencido de que no se puede esconder el punto central de la constitucionalidad de las reformas, ni se pueden soslayar definiciones acerca del petróleo como área estratégica de nuestra economía, porque es indudable que si el legislador constitucional usó el citado término, tomado del lenguaje militar, trasladado al campo de la política y la economía, lo hizo porque vio con claridad, la misma que tuvo Lázaro Cárdenas al expropiar, que si no conservamos para nosotros este recurso fundamental estaremos atentando contra las generaciones de mexicanos que nos seguirán y también contra nosotros mismos, puesto que se pretende autorizar la enajenación de parte de la riqueza petrolera precisamente cuando su uso estratégico nos puede redituar ventajas políticas y económicas inapreciables. ¿Para qué quieren que se saque el petróleo con tanta premura? ¿Para bajar los costos del mismo, que están muy altos? Si esto es así como parece serlo, estamos siendo un área estratégica, pero no de nosotros mismos, que somos productores de petróleo, sino de quienes son consumidores, que precisamente pretenden que los precios bajen y, según las leyes de la economía, los precios bajan cuando hay un exceso de oferta.

Si somos congruentes con lo que dispone nuestra Constitución, tenemos que aprovechar nuestra riqueza petrolera nosotros, y no ser instrumentos de la estrategia de otros; ése es el centro del debate, esa es la litis que tiene que resolverse y no por medio de la publicidad y la mentira repetida, sino con probidad intelectual, consultando a todos y previa amplia información veraz de lo que está en juego.

Otro sí digo: Es lamentable que autoridades de la ciudad se hayan prestado para agredir y coaccionar a trabajadores de la Central de Abastos que defendían sus derechos laborales, cuando se hizo uso de la fuerza pública y de la amenaza de una acción penal para obtener su renuncia. Muchas irregularidades, lamentablemente, suceden en los ámbitos de las relaciones de trabajo en todo el país, pero que no sea en el Distrito Federal.

Afores: balance aterrador a 10 años de operación

Carlos Fernández-Vega

Pésima y onerosa “solución” para trabajadores

Promovidas como “la gran solución social al México moderno de hoy”, las Afores han sido un extraordinario negocio para los intermediarios financieros y una pésima cuan onerosa “solución definitiva” –como tantas otras presentadas como tales– para los trabajadores, quienes, como siempre, son los que aportan las utilidades y cubren las pérdidas.

“Invento” zedillista –vil copia del “modelo” chileno, en realidad–, el inquilino de Los Pinos que prometía “bienestar para la familia” (la famiglia, ¿capici?) aseguraba que “por fin tenemos un sistema de pensiones para el futuro, moderno, ágil, transparente y, sobre todo, justo, que desde el momento mismo de su puesta en marcha (1997) está dando resultados favorables a los trabajadores y a la economía nacional… Se salvaron pensiones presentes y futuras de los trabajadores de México”.

Pues bien, a una década de distancia el balance es aterrador: en los primeros diez años de operación, los ingresos de las Afores por el cobro de comisiones se incrementaron a una tasa media de anual de 13.15 por ciento, de tal suerte que en el periodo ascendieron a 120 mil millones de pesos. De 1998 a 2007, las Afores acumularon utilidades netas por 28 mil 500 millones de pesos, mientras los trabajadores pagaron hasta 23 centavos por cada peso que aportaron para su pensión. En términos porcentuales, de 1998 a 2007 la utilidad neta de las Afores creció a una tasa media anual de 24.11 por ciento; mientras que el rendimiento de las cuentas de los trabajadores apenas fue de 2.7 por ciento, una diferencia de nueve tantos a favor de las utilidades empresariales, de acuerdo con el más reciente análisis (mayo 2008) que sobre esta “solución definitiva” elaboró la Cámara de Diputados, por medio de su Centro de Estudios de las Finanzas Públicas.

Eso por lo que hace al “justo” (Zedillo dixit) sistema de pensiones. Por lo que toca al “decidido impulso a la economía nacional” (ídem), los dueños de las Afores han destinado los dineros de los trabajadores de la siguiente forma: al cierre de 2007, sólo 17 centavos de cada peso se había canalizado al financiamiento de actividades productivas en empresas del sector privado y paraestatal, así como a estados y municipios. Los 83 centavos restantes se “invirtieron” (léase especularon) en instrumentos de deuda avalados por el mercado bursátil y el gobierno federal. Y la economía, como promedio anual, ha “crecido” 2.5 por ciento.

La siguiente numeralia, aportada por la Cámara de Diputados, documenta el precario estado de salud de esta “solución definitiva”, una más que muerde el polvo: oficialmente, existen 38.6 millones de cuentas en las Afores, con lo que cerca del 85 por ciento de los trabajadores del país tiene “garantizada” su pensión. Sin embargo, de ese total el 61.22 por ciento (casi 2 de cada 3) está inactiva o se mantiene sin movimiento: sólo se reportan poco menos de 15 millones de cuentas activas o trabajadores cotizantes, lo que da una idea de la verdadera magnitud del desempleo real y la firme voluntad de muchos empresarios de incumplir con la ley respectiva.

El ahorro acumulado de los trabajadores en las 21 Afores existentes al 31 de diciembre de 2007 representó 12.16 por ciento del PIB; de este porcentaje, 8.38 por ciento corresponde a las subcuentas que integran los recursos para el Seguro de Retiro, Cesantía en Edad Avanzada y Vejez (RCV) y de las aportaciones voluntarias y el restante 3.78 por ciento corresponden a la subcuenta de la Vivienda.

Las 21 Afores que operan actualmente en el mercado cobran comisiones sobre saldo y sobre el flujo neto; sin embargo, a partir del 15 de marzo de 2008, las Administradoras de Fondos sólo podrán cobrar comisiones sobre saldo; ante las modificaciones a la Ley del Sistema de Ahorro para el Retiro, las Administradoras de Fondos han empezado a reducir sus comisiones sobre flujo e incrementar sus comisiones sobre saldo, por lo que se prevé que las cuentas individuales de los trabajadores tengan un impacto desfavorable por un incremento en el pago de estos servicios.

La comisión promedio sobre saldo fijo que han cobrado las administradoras por el manejo de las cuentas de los trabajadores ha crecido a una tasa media anual de 38.69 por ciento, al pasar de 0.35 por ciento en diciembre de 2005 a 0.67 por ciento en diciembre de 2007. Las administradoras, que han incrementado en mayor medida las comisiones sobre saldo son ING, Banamex, Santander, HSBC (todas ellas extranjeras), y Siglo XXI, ya que estas fluctúan entre 1.2 y 1.5 por ciento.

Quince Administradoras de Fondos realizaron durante 2007 la conversión para el cobro de comisión sobre saldo. El costo promedio de las comisiones sobre saldo fijo de estas 15 se ubicó en 1.94 por ciento, por lo que se prevé que, con el nuevo esquema de comisiones, el costo se incremente y las cuentas individuales de los trabajadores tengan un impacto desfavorable.

Que desaparezca la comisión sobre flujo y sólo permanezca la aplicada al saldo, no garantiza que el trabajador pague menos a las Afores por el manejo de su ahorro, ya que la mayoría de ellas han incrementando su comisión sobre saldo. Debe revisarse el rendimiento de las Siefores, los Seguros de Invalidez y Vida y de Riesgos de Trabajo, la regulación de las inversiones de las Siefores, la regulación de las aseguradoras de rentas vitalicias y el funcionamiento del Infonavit.

El Sistema de Pensiones del IMSS, en operación desde julio de 1997, enfrenta limitaciones en Seguros de Invalidez, Vida, Riesgos del Trabajo y en la rentabilidad de la Subcuenta de Vivienda, por lo que debería adecuarse el marco regulatorio que delimita el marco de acción de las Afores y aseguradoras de rentas vitalicias, principalmente en lo que respecta a la canalización de recursos a través del sistema financiero.

Las rebanadas del pastel

Rapidez, sólo en casos prioritarios: cuarenta días tardó el parsimonioso inquilino de Los Pinos para referirse al asesinato –cortesía del ejército colombiano– de cuatro mexicanos en la selva ecuatoriana, pero menos de un minuto para hablarle al presidente Rafael Correa y abogar por Carlos Slim y sus intereses en aquella nación. Y se ofenden cuando se les califica de gobierno gerencial.
Narco: El Iraq de Calderón

Una sociedad atemorizada siempre termina siendo víctima del populismo de derecha, pues éste cercena libertades y disidencias en nombre de la seguridad. La guerra contra el narcotráfico, como la de Iraq, no se podrá ganar a punta de balazos...
Los asesinatos de altos funcionarios federales a lo largo de los últimos días muestran lo que ya intuíamos: Luego de 18 meses de fracasos es evidente que estamos en una guerra que no vamos a ganar, pero de la cual tampoco hay manera de salir. El narcotráfico se está convirtiendo en el Iraq de Felipe Calderón.
Al arranque de su gobierno el nuevo Presidente utilizó el argumento del combate a los cárteles como una estrategia fast track para afincarse en Los Pinos. Fue la táctica ideal para mostrarle a los mexicanos que ya había piloto en la nave. Al igual que a Bush, la convocatoria a esta guerra le reportó a Calderón beneficios políticos inmediatos, pues propinó una artificiosa sensación de firmeza y liderazgo.El problema es que desencadenó una guerra sin estar preparado siquiera para la primera batalla y lo hizo por los peores motivos. Durante su campaña electoral y en los meses previos a la toma de posesión, en muy pocas ocasiones Calderón se refirió al narcotráfico. Todo indica que no formaba parte significativa de su agenda. Pero las necesidades políticas precipitaron ir al combate una semana después de llegar al poder, sin tener la más remota idea de las consecuencias.Bush y sus generales nunca pensaron en “el día siguiente”; nosotros ni siquiera hemos salido del Día “D”; nuestros cuerpos policiacos siguen siendo acribillados en la playa Omaha del desembarco sin saber cómo ni dónde responder.Fuimos a una guerra sin conocer cabalmente al enemigo, (y encima) a pesar de que sabíamos que nuestras propias filas estaban totalmente penetradas por el adversario. De manera irresponsable lanzamos al cuerpo enorme y desmañado del Ejército a dar palos de ciego a una piñata que se hace escurridiza a todo lo largo del territorio nacional. Año y medio más tarde estamos tan lejos de ganar la batalla como Bush de pacificar a Iraq.A juzgar por sus declaraciones, Calderón pretende salir del atolladero mediante el absurdo de profundizar el error. Al igual que Bush ha exigido más recursos para la guerra. Como si dos mozalbetes con los ojos vendados tuvieran más posibilidades que uno solo de romper la piñata, cuando en realidad simplemente incrementan la probabilidad de romperse la crisma mutuamente o rompérnosla al resto de la concurrencia (como en efecto ha estado sucediendo con la población civil).El Gobierno está intentando utilizar el fracaso del combate al narcotráfico como un argumento a favor del pánico para justificar las bases de un Estado autoritario: Mayores márgenes para los cuerpos de seguridad frente a la población, ampliación de presupuestos, necesidad de mano más firme.Bush utilizó durante tres años la noción de la guerra al terrorismo para justificar leyes contra sus propios ciudadanos y para ampliar el presupuesto militar a niveles inimaginables. Su pueblo lo recompensó reeligiéndolo en el 2004.Ahora Calderón intentará hacer lo mismo. Utilizar su fracaso como trampolín para consolidar un Gobierno con los recursos legales y policiacos para enfrentar cualquier muestra de inestabilidad social.La única salida de esta trampa consiste en impedir que las estrategias para implantar el miedo que difunden los medios de comunicación se impongan entre los ciudadanos. Una sociedad atemorizada siempre termina siendo víctima del populismo de derecha, pues éste cercena libertades y disidencias en nombre de la seguridad.La guerra contra el narcotráfico, como la de Iraq, no se podrá ganar a punta de balazos. Sería mucho más prudente disminuir “la crispación” en el campo de batalla y comenzar a trabajar en otros frentes.
Tres en lo inmediato:
1.- El tráfico y lavado de dinero. Un kilo de billetes hace más bulto que su equivalente en cocaína. A un flujo de drogas corresponde un reflujo de dinero de volumen físico similar o superior. Para detectar a los verdaderos líderes del narcotráfico habría que investigar los flujos financieros, las multimillonarias inversiones hoteleras en la Ribera Maya y en Baja California, las transferencias de carácter sospechoso.Pero nadie quiere hacerlo porque allí nos encontraremos los enormes blanqueos de dinero de la propia clase política y empresarial que no pasan por Hacienda.
2.- El tráfico de armas. Las armas automáticas y semiautomáticas que convierten a los narcos en un verdadero ejército, proceden de Estados Unidos. El Gobierno mexicano no ha tenido la entereza para exigir a su contraparte mayor responsabilidad en esta franja oculta de la criminalidad. Así como Estados Unidos nos hace responsables de “intoxicar” a su juventud con nuestras drogas, nosotros tendríamos que exigirles cuentas por todos los asesinados gracias a sus armas introducidas ilegalmente en el País.
3.- Inteligencia militar y policiaca. No podemos ganar una batalla cuando desconocemos al rival y, peor aún, si nos encontramos tan intensamente infiltrados por “el enemigo”. Nuestros policías son carne de cañón en la medida en que buena parte de sus propios jefes están en la nómina de los cárteles. Ir a una guerra así es la mejor garantía de que Mambrú no habrá de regresar.Son tres tareas necesarias, aunque insuficientes. Para ganar la batalla contra las drogas habríamos de recordar los errores estratégicos de la guerra contra el alcohol. Podríamos paliarla o acotarla, pero no ganarla. Sin duda lo peor que podemos hacer es incendiar al País con el pretexto de esta lucha y ofrecer un cheque en blanco al Gobierno para dar rienda suelta a sus inclinaciones autoritarias.
*Jorge Zepeda Patterson es economista y sociólogo/director de la revista Día Siete.
En Internet: www.jorgezepeda.net
Jalisco tiene un Dalai González: Muñoz Ledo
El político perredista critica la macrolimosna

Como el Dalai González, nombró el ex legislador federal Porfirio Muñoz Ledo al gobernador de Jalisco. Dijo que Emilio González Márquez, con su macrolimosna, “ha violentado el Estado laico. Nos han colocado [en la etapa] antes de Benito Juárez, y yo estoy preocupado de que no haya movilización social”.Con el Dalai Lama de Jalisco a la cabeza, Muñoz Ledo ve que el estado gobernado por el PAN atraviesa una etapa como de un “regreso al antiguo PRI” y calificó como un hecho vergonzoso que “un señor como ese siga siendo gobernador de Jalisco”. A la par, invitó a los jaliscienses a cuestionarse: ¿Qué, no se pueden ir los gobernadores?, ¿no hay métodos constitucionales?, ¿no hay métodos sociales y civiles?Sobre el debate para la reforma energética, apuntó: “Se ha roto el Estado de derecho en México, porque hay decisiones políticas fundamentales del Estado, que son: democracia representativa, garantías individuales, derechos sociales, Estado laico y derechos de la nación sobre el suelo y el subsuelo”.Entrevistado en el marco del informe del rector del Centro Universitario de la Costa (CUCosta), de la UdeG, dijo que en los 60 días que vienen se avecinan muchas cosas buenas en México, y que en la clausura del seminario que organizó el Frente Amplio Progresista, 60 especialistas coincidieron en que la reforma energética propuesta por el Ejecutivo federal es un fraude constitucional. “Estamos frente a un hecho mayor de la historia de México, porque si [el presidente Felipe] Calderón lograra una reforma legal en violación a la Constitución, se habría roto el Estado de derecho, es una traición a México”.Agregó que ya analiza el Frente Amplio Progresista interponer un juicio político contra Felipe Calderón y contra los diputados y senadores que voten contra la Constitución.En cuanto al problema en la elección nacional del PRD, consideró que es “el microcosmos de la crisis del país”. Apuntó que también está roto el PAN, porque “la mitad de los panistas no está de acuerdo en la entrega de su partido a la Iglesia más reaccionaria”. A su vez, el PRI está a punto de dividirse porque en sus estatutos y en sus principios se deja claro no aceptar ninguna privatización.Ante estos escenarios, comentó que sólo falta el chupacabras, en el panorama político nacional.Para Muñoz Ledo falta un gran movimiento social para que México despierte, pero dijo que él no estaría dispuesto a encabezarlo.
Puerto Vallarta/Rocío Ramos