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miércoles, marzo 14, 2012

Bartlett: AMLO, el único con proyecto para salvar a México

El único candidato que tiene un proyecto para salvar a México es López Obrador, asegura
Probé que es posible frenar a esa derecha que quiere entregar el país al extranjero: Bartlett
No estoy con el PRI porque se ha derechizado y lo controla una pandilla, dice el aspirante al Senado
Para gobernar, López Obrador necesitará un Senado fuerte, afirma Manuel Bartlett Díaz.

El único candidato que tiene un proyecto para salvar al país es Andrés Manuel López Obrador, y yo quiero estar en ese proyecto para colaborar desde el Senado a frenar a la derecha personificada por el PRI y el PAN, asegura Manuel Bartlett Díaz.

En entrevista con La Jornada, el político que ha militado varias décadas en el PRI y es ahora candidato al Senado por PRD, PT y Movimiento Ciudadano responde a quienes lo descalifican por los sucesos de 1988, cuando fue secretario de Gobernación.

Sostiene que no hay diferencia alguna en estos momentos con el ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas –a cuyo lado ha participado en marchas en defensa de la electricidad y el petróleo–, pues con él ha coincidido en otros temas torales que tienen que ver con la defensa de la soberanía nacional y lo considero mi amigo .

Advierte que durante los pasados 25 años ha aclarado en miles de ocasiones que es falso que él haya alterado los resultados de la elección de julio de 1988 o apagado el sistema de cómputo para favorecer a Carlos Salinas de Gortari.

La frase que se le atribuye de se cayó el sistema nunca la pronunció, recalca, y precisa que el asunto llegó a los tribunales y logró que un juez sentenciara al panista Germán Martínez Cázares por daño moral, al haberlo acusado, durante una sesión del Instituto Federal Electoral (IFE), de instrumentar un fraude contra Cárdenas.

El juicio duró seis años, ya que Martínez Cázares ocupó luego diversos cargos desde los que maniobró, entre ellos el de secretario de la Función Pública y luego dirigente nacional del PAN. Presentó incluso un recurso ante la Suprema Corte, que le echaron abajo, y está ya sentenciado por daño moral; ya no aportó ninguna prueba de sus dichos.

Así que lo de la caída del sistema es una acusación desvirtuada ante el Poder Judicial, y sólo insisten algunos que no quieren que llegue de nuevo al Senado, donde ya probé en la legislatura de 2000 a 2006 que es posible frenar a esa derecha que quiere entregar a México y su riqueza al extranjero.

Bartlett señala que tanto en el Senado como en los otros cargos públicos que ha desempeñado siempre he mantenido una absoluta congruencia en mi comportamiento. No está en el PRI, porque se ha derechizado y lo controla una pandilla.

En sus seis años en el Senado, recuerda, luchó contra las iniciativas del entonces presidente Ernesto Zedillo para privatizar la electricidad y el petróleo, y contra la intención de dar más privilegios a las televisoras a través de la llamada ley Televisa, e impulsó dos controversias constitucionales, que la Suprema Corte resolvió en su favor.

La invitación a que contendiera por la senaduría en Puebla, bajos las siglas de la Coalición de Izquierda, insiste, fue debido a muchas coincidencias ideológicas, por lo que no tuvo rechazos del PRD en la entidad y ganó la candidatura de los tres partidos, luego de tres meses de precampaña. Así que debe respetarse el resultado.

Con Cárdenas, detalla, hay coincidencias e incluso en declaraciones públicas ha respaldado su candidatura. En Puebla, durante una entrevista con un comentarista reconocido y en periódicos nacionales, cuando le han hecho la pregunta insidiosa sobre un hecho de hace 25 años, él ha repetido que considera que defendí intereses importantes de la nación en el Senado y él ha dicho que ojalá, de llegar nuevamente al Congreso, los vuelva a defender. Lo entiendo como un apoyo a mi candidatura, que no leen ni interpretan así los que no quieren hacerlo.

–¿Van a confluir en el mismo partido?

–Estamos en el mismo movimiento, que es más allá de partidos. Eso es lo esencial. López Obrador encabeza un gran movimiento nacional, al que ha llamado a sumarse a todos los ciudadanos que estén dispuestos a participar en el cambio. Ayer, cuando rindió protesta como candidato presidencial de uno de los tres partidos que lo impulsan, el tabasqueño reiteró el llamado.

A ese movimiento he sido invitado, y voy por que coincido desde hace mucho tiempo con López Obrador, no por algún cargo. Andrés Manuel no puede ir solo a la Presidencia, requerirá un Senado fuerte y progresista, que pugne por restablecer los grandes principios que se han hecho a un lado.

Aclara que no le han pedido que se afilie al PT ni a ninguno de los otros tres partidos que lo postularon, ni considera que sea necesario, porque lo esencial es la batalla conjunta para que los mexicanos sepan que el priísta Enrique Peña Nieto, además de estar al servicio de los intereses de Televisa, ya adelantó que privatizará el petróleo; hasta se lo ofreció al vicepresidente de Estados Unidos, Joe Biden.

En los tres meses de precampaña, pidió a los poblanos no votar por el PRI, y ha tenido éxito, señala. Estoy muy contento, he sido muy bien recibido en la entidad, me halaga que aunque pasaron 13 años de que dejé la gubernatura de Puebla, la gente me recuerde y estén dispuestos a respaldarme. Muchos gobernadores se van al exilio; yo regreso a pedirles de nuevo el voto.

Bartlett detalla que su campaña será austera y poco convencional. Sonríe cuando recuerda que como secretario de Educación y de Gobernación contaba con todo un equipo de prensa; ahora son sólo cuatro personas que lo acompañan en recorridos por la entidad, en los que privilegiará no las concentraciones masivas, sino el contacto directo con la gente.


domingo, agosto 09, 2009

Andrés Manuel López Obrador en el NewsWeek en español.

Ponen a prueba sus límites
Por Alejandro Lelo de Larrea y Hugo R. Hernández

Las elecciones de medio sexenio no son tan relevantes para el aspirante presidencial López Obrador, quien pone la mira en 2012. Una escena ha sido repetitiva para el ex candidato presidencial Andrés Manuel López Obrador en los últimos tres años en que ha visitado los más de 2,000 municipios de México: algunas personas se le han acercado para manifestarle su desconfianza total en la vía electoral y plantearle: “Mejor ya vamos por las armas”. La respuesta que él ha dado a toda esa gente en las diversas regiones del país en que “la situación está muy grave y muy tensa”, dice, siempre ha sido la misma: “Les he dicho que no estoy de acuerdo, que respeto su punto de vista, pero no lo comparto, que ese camino llevaría a más sufrimiento”.
Entonces, ¿Cómo pretende lograr la transformación del país por la vía de las urnas si no confía en las instituciones ni en las autoridades electorales? ¿Cuáles son los límites de la lucha social de este líder de izquierda? López Obrador acepta que 2010 es un año simbólico para México. Se cumplen 100 años del inicio de la Revolución y 200 de la Guerra de Independencia, por lo que podría surgir algún grupo guerrillero. “Insisto, no creo que ese sea el camino. Y no sólo lo digo a ustedes, lo digo en Oaxaca, en Guerrero [dos estados del sur del país], en donde hay gente que opina distinto”.Este hombre, de 56 años, sigue en su lucha social en la que uno de sus objetivos es ganar la presidencia de México en 2012, y desde esa posición —“sea yo o alguien de nuestro movimiento”, aclara— “impulsar los cambios” que requiere el país. Ya una vez fue candidato presidencial, en 2006, y obtuvo poco más de 15 millones de votos, apenas 230,000 sufragios menos — el 0.5 por ciento— que el declarado ganador, Felipe Calderón —hoy presidente de México. Hoy, sigue afirmando que “le robaron la elección”, por lo que no reconoce la legitimidad de Calderón, y por eso él mismo promovió que su movimiento social lo nombrara “presidente legítimo”, cargo con el que se ostenta.

SEGUNDO LUGAR

Ave de tempestades, líder social que despierta pasiones, lo mismo de odio que de gran simpatía, no ha dejado de hacer campaña desde 2006, aunque ciertamente con una testimonial cobertura mediática, de dos o tres reporteros, y por momentos ha logrado atraer nuevamente la atención de los grandes medios informativos mexicanos, e incluso internacionales. Como el pasado 16 de junio, cuando lanzó una estrategia por demás heterodoxa, para que su candidata a Delegada en Iztapalapa —la demarcación más poblada de la ciudad de México, con más de 3 millones de habitantes—, llegue al cargo sin pasar por las urnas, debido a una polémica decisión del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), la máxima autoridad del país en la materia.Acaso por ello, este personaje antiestablishment sigue entre los punteros de las preferencias electorales 2012. Hace dos semanas, el diario Reforma publicó una encuesta que refleja cierta recuperación de López Obrador, y lo ubica en segundo lugar, con 16 por ciento de intención de voto. Claro, está lejos del primer lugar: Enrique Peña Nieto, del Partido Revolucionario Institucional (que gobernó durante 70 años), gobernador del Estado de México, el más poblado del país, quien suma 39 por ciento.