martes, marzo 08, 2011
In Memoriam Carlos Montemayor
Del 27 al 30 de agosto de 2009 se llevó a cabo, en Morelia, Michoacán, la Jornada Nacional Contra el Olvido, reivindicando que en los pueblos de México, América Latina y el Mundo la consigna de EL NUNCA MÁS en contra DE LAS DESAPARICIONES FORZADAS sea en la vida de los pueblos, una realidad.
Dentro del programa de actividades destacó la participación del Maestro Carlos Montemayor con la Conferencia Magistral “Guerra Sucia: Crímenes de lesa humanidad, ayer y hoy”.
He aquí la Conferencia íntegra:
Carlos Montemayor 1
Carlos Montemayor 2 Comentarios sobre Acteal
Carlos Montemayor 3 Continúa comentando sobre Acteal
Carlos Montemayor 4 Define “Estado” para hablar de “Crímenes de Estado: La Desaparición forzada de personas”
Carlos Montemayor 5 Comenta sobre la Comisión de Mediación entre el EPR y el Gobierno Federal
Carlos Montemayor 6 México, Estado fallido
Carlos Montemayor 7 Continúa comentando las características de México, Estado fallido
Carlos Montemayor 8 Distribución de la riqueza y Cambio
domingo, marzo 07, 2010
El tiro de gracia a Echeverría

En su libro “La Violencia de Estado en México”, Carlos Montemayor da el tiro de gracia a Luis Echeverría. La bala penetró entre las cejas del exPresidente, un traidor.
Reseña el historiador que Richard Nixon y Luis Echeverría se reunieron dos veces en junio de 1972 y que el tema de sus conversaciones fue el peligro del comunismo en América Latina, representado por Fidel Castro y Salvador Allende. La investigadora Kate Doyle confirmó que para entonces Echeverría ya buscaba convertirse en el líder del Tercer Mundo y que en público defendía a Castro y más enérgicamente a Allende.
Las grabaciones de las conversaciones entre los Presidentes fueron desclasificadas y públicas, pero la muerte y relevancia excepcional de Montemayor da al suceso una actualidad que no hay manera de pasar por alto. “La Violencia de Estado en México” revive inevitablemente la tragedia latinoamericana de los setenta y los ochentas, presente Echeverría como un actor de primera línea.
Los colaboradores de Kate ocupados en dar seguimiento al asunto, escucharon 169 cintas para localizar cada conversación en la que se mencionaba a México o a Echeverría, aunque el tema central fueron las reuniones que tuvieron ambos presidentes el 15 y 16 de junio de 1972. Doyle refiere que Echeverría habló particularmente de la amenaza comunista en la región.
“Latinoamérica –consignan las grabaciones– enfrentaba un peligro inminente, le dijo Echeverría a Nixon, acosada por la pobreza y el desempleo y la propaganda de la Unión Soviética, que mostraba a la Cuba de Fidel Castro como la respuesta a los problemas del hemisferio. La solución, insistía, era el capital privado. Por ello exhortaba a Nixon a que promoviera las inversiones en México y en la región.
“Echeverría: dígale (dirigiéndose al traductor) al señor presidente, que en el discurso que voy a tener dentro de una hora en el Congreso, ratifico mis tesis del Tercer Mundo frente a las potencias...
“Nixon (interrumpiendo): la doctrina Echeverría.
“Echeverría: Sí… porque si en América Latina yo no tomo la bandera, nos la quita Castro Ruz. Estoy perfectamente consciente de eso…”
***
Escribió Montemayor acerca de la magnitud histórica de esos días:
“… queda clara su afirmación reiterada (de Echeverría) sobre Cuba como centro de agitación y como base soviética de penetración en todo el continente. Sólo México, aliado con Estados Unidos, podría frenar esa ola expansiva de agitación cubana en Latinoamérica. Echeverría podía aportar, además, su larga experiencia para frenar en México la penetración perjudicial de la isla desde el movimiento estudiantil de 1968; Nixon podía confiar y aliarse con él para detener la penetración cubana y soviética con una idea diferente de libertad y de cooperación económica entre ambos países. Así, y esto era su gran preocupación personal, podrían quitarle la ‘bandera’ a Fidel Castro.
“Richard Nixon fue muy receptivo al planteamiento de su colega mexicano y no dejó dudas de su oposición a Cuba y a Chile por considerarlos como ‘enfermedades’ sociales que podrían contagiar al continente entero.”
De acuerdo con la textualidad de las grabaciones, Nixon respondió de la siguiente manera a la propuesta de Echeverría:
“Pero quiero decirle al presidente que puede (…) contar conmigo para exhortar a la comunidad de negocios estadounidense a que invierta en Latinoamérica. Creo que es de vital importancia para Estados Unidos no permitir que la tragedia cubana infecte al resto del Caribe y, eventualmente, al resto de Latinoamérica. Y, francamente, para serle muy sincero, creo que sería muy perjudicial para todos nosotros que el expediente chileno se esparciera por el resto del continente. Sería un hemisferio muy enfermizo si ésta fuera la tendencia del futuro.”
En la línea del pensamiento de Montemayor, que a tantos enluta, me parece claro que en esos días de junio de 1972 cobró forma o tomó impulso la decisión de “limpiar” al continente de las enfermedades sociales que podrían infestarlo. Así, nacería la Operación Cóndor y el 3 de septiembre de 1973 moriría Allende entre las llamas de La Moneda.
Echeverría pertenece a esa historia.
jueves, marzo 19, 2009
CONVOCATORIA FORO "VÁYANSE O LOS SACAMOS"
Adjuntamente les estamos enviando el Poster-Convocatoria al Foro de Análisis, Organización y Discusión ¡VÁYANSE O LOS SACAMOS! convocado por la Regional La Otra Huasteca-Totonacapan y La Otra Campaña en el sur de Tamaulipas para llevarse a cabo los días 28 y 29 de marzo del presente año en el La Guarda Teatro de la Sombras de Tampico, Tamaulipas.El texto de la Convocatoria se los enviamos en un siguiente correo, sirva éste para iniciar los trabajos preparatorios del Foro y para iniciar los registros de participantes que deberán hacerse al correo: laotratamaulipas@gmail.com.Con el texto de la convocatoria haremos llegar recomendaciones y propuestas para tod0s los participantes. Esperamos también sus comentarios, propuestas y sugerencias. Reciban nuestros saludos solidarios y los esperamos.
sábado, noviembre 08, 2008
¿Atentado?
Las cajas negras halladas en el lugar del percance ya fueron enviadas a Estados Unidos, donde serán analizadas por técnicos especializados de ese país Foto: NotimexNo me propongo defender ni rechazar la posibilidad de que la tragedia del día 4 de noviembre pudiera considerarse un atentado. Sólo me propongo explicar que, a diferencia de la postura enfática de Luis Téllez, muchas acciones del gobierno federal indican que el gobierno parte de la hipótesis del atentado.
Primero, no fue la PGR ni la PFP ni la policía judicial del Estado quien ocupó las instalaciones del aeropuerto de San Luis Potosí al momento de conocerse la caída del Jet XC-VMC, sino el Ejército Mexicano. ¿Por qué una medida como ésta? Es lógico que con esta acción militar se buscaba conocer el movimiento de personal que pudiera haber tenido acceso a la aeronave durante el tiempo que estuvo en tierra. Es decir, la hipótesis de esta acción militar no parte de un accidente inesperado.
Segundo, el discurso del presidente Felipe Calderón leído en el hangar presidencial no hizo referencia a ningún accidente, lo cual hubiese allanado el camino al discurso oficial de Luis Téllez. Esa omisión en una persona como él, tan dado a apresurarse en sus conclusiones, sugiere que la información que se le entregó antes o durante su vuelo a la ciudad de México también contenía una opción más que la del solo accidente.
Tercero, Lorenzo Chim, corresponsal de La Jornada, informó que “a las 20:30 horas, llegaron efectivos militares vestidos de civil fuertemente armados” a la casa de Carlos Mouriño Terrazo, y que entre ellos había “elementos del Estado Mayor Presidencial”. La mansión de Juan Camilo, del barrio de San Román, y su rancho Villa Geli, en la zona suburbana de Imí, se encontraban vacíos, pero también contaban con vigilancia. Esto sugiere que el Ejército trató de anticiparse a algún posible “percance” que pudiera sufrir el hermano del secretario de Gobernación. Es decir, partían de una hipótesis diferente a la de sólo un lamentable accidente.
Cuarto, el Learjet 45 se encontraba en perfectas condiciones, según informó el 6 de noviembre Fabiola Martínez en La Jornada, pues “fue sometido recientemente a un mantenimiento integral en Estados Unidos para asegurar su correcta operación (…) La rigurosa revisión de la aeronave se inició a finales de julio de este año y fue entregado hasta los primeros días de octubre pasado (…) existen evidencias acerca de los cuidados extremos a que era sometido el Learjet como asunto de seguridad nacional, debido a que estaba asignado al responsable de la política interna del país.” En estas condiciones, hablar de “fallas mecánicas” es aventurado y requiere de un tratamiento más abierto y prudente por parte del secretario Luis Téllez.
Quinto, y vinculado con el punto anterior, el asunto debe centrarse, pues, en el tipo de accidente. Por ejemplo, una aeronave como ésta es capaz de volar con una sola turbina; no es un aparato que pueda desplomarse fácilmente, sobre todo si había sido sometido a un mantenimiento minucioso. La ruta de vuelo era la correcta y la velocidad de su acercamiento al aeropuerto para tomar la pista indicada por la torre de control también era correcta. En estas condiciones, ¿qué tipo de falla mecánica podría sugerirse como explicación plausible? O mejor, ¿qué inusitada falla mecánica podría explicarnos lo ocurrido?
El punto sexto se conecta con el anterior: ¿para aclarar una falla técnica, por muy compleja que sea, no es natural que el ciudadano mexicano considere excesivo el asesoramiento de expertos extranjeros? Tal asesoría sugiere que el gobierno federal parte de la idea de que el “accidente” puede ser más complejo de lo que afirma el secretario Téllez.
Séptimo, es riesgoso, por incompleto y sesgado, que el secretario Téllez proponga como demostración de que se trató de un accidente una hipótesis insuficiente: creer que el único tipo de sabotaje posible es el de una bomba que despedace la aeronave. Aquí está el punto más débil de la argumentación del secretario Téllez. Los sabotajes pueden prepararse de diversas maneras: por ejemplo, por un desajuste o desperfecto en los instrumentos de control de la aeronave. En este caso, las hipótesis también pueden ser diversas: desde un sabotaje “mecánico” hasta un sabotaje de tipo electrónico; en este último caso, el sabotaje pudo haberse consumado tecnológicamente desde un teléfono celular.
Es natural que, a diferencia del secretario Téllez, las autoridades del gobierno federal manejen otras hipótesis y requieran de expertos extranjeros. Un sabotaje de tipo electrónico requiere, evidentemente, para su aclaración y confirmación de la asesoría de expertos extranjeros como los que visitan nuestro país en estos momentos.
martes, septiembre 23, 2008
Narcoterrorismo en México
Los atentados terroristas perpetrados en la ciudad de Morelia el pasado 15 de septiembre suscitaron en gran parte de los medios mexicanos e internacionales diversos enfoques sobre la relevancia del narcotráfico en México y su paralelismo con Colombia.
Esos enfoques distorsionan en varias direcciones la vida política de México, a veces magnificando el conflictivo proceso del narcotráfico en nuestro país, otras confundiendo y olvidando el derrumbe real de nuestra vida económica, y otros momentos tratando de capitalizar políticamente, o mejor, partidariamente, la escalada de violencia de los cárteles del narcotráfico. Un ejemplo contundente y grave es el proyecto de Presupuesto de Egresos que se avecina para el próximo ejercicio de 2009: incremento notable a las partidas de Sedena, SSP y Cisen, y decremento en las áreas de salud, educación y seguridad social. Este enfoque de política presupuestal demuestra que la administración federal supone que los graves conflictos del país se resolverían con más aparatos de represión y reducción de garantías, y aleja la atención del empobrecimiento y estancamiento real de la economía nacional, que se encuentra en el sótano de los 20 países latinoamericanos analizados por la Cepal. Lo ocurrido en Morelia puede rendir, pues, óptimos resultados mediáticos al gobierno mexicano.
Difícil tener dudas acerca del atentado: es narcoterrorismo. Se trata de una acción inédita cometida en la tierra natal del presidente Felipe Calderón, que fue el estado donde se inició la guerra mediática y militar contra el narcotráfico. En muchos sitios del país, por otra parte, desde hace meses, han proliferado narcomantas denunciando la parcialidad gubernamental de esta guerra. Se trata de un cambio de mensajes al gobierno federal: de las narcomantas y los ataques a población civil (Creel y Ciudad Juárez, en Chihuahua; Ocoyoacac, en el estado de México; Mérida, en Yucatán), a granadas de fragmentación. Estamos, por tanto, ante un proceso gradual, ascendente y continuado.
Y en efecto, tenemos una posible similitud con la Colombia de los años 80: la fuerza económica, social y armamentista del narcotráfico, por un lado, y la porosidad y corrupción de políticos, de estructuras policiales y militares y algunos cuadros de la administración pública en carreteras, aeropuertos, aduanas o puertos, por otro. Todo esto es reflejo de los insuficientes e ineficaces servicios de inteligencia, situación que se ha agudizado en las pasadas cuatro administraciones federales. La guerra contra el narcotráfico carece de servicios de inteligencia y es sumamente errática. Es un caldo de cultivo para avivar el sometimiento policial y militar de México a los proyectos de seguridad hemisférica de Estados Unidos mediante proyectos como el Plan Colombia y el Plan Mérida.
Un periodista argentino del diario La Nación me comentó hace poco que algunos analistas han empezado a usar la expresión narco-Estado a la hora de hablar de México. Me parece exagerado y sobre todo erróneo. El Estado mexicano se está desmantelando por su sometimiento a la globalización económica irracional, no por el narcotráfico. Es un Estado debilitado por el neoliberalismo, con una población cada vez más empobrecida, con un gobierno cada vez más inepto y vulnerable y de gran docilidad y fidelidad a los intereses de los grandes consorcios. El narcotráfico no es el enemigo mortal del país, sino los consorcios trasnacionales, la extranjerización de nuestra economía en servicios bancarios y financieros, en el comercio, en productos agrícolas y en el sector de la energía. Hablar de narco-Estado equivale a olvidar la postración económica a que nos han llevado el desmantelamiento de la empresa pública y el repliegue del Estado en la rectoría de la economía nacional.
Desde hace tiempo me han preguntado en México y fuera de aquí si era posible que existiera alguna relación entre la guerrilla y los clanes del narcotráfico, como sí ocurrió en Colombia. No sólo me parece impensable, sino ridículo. Está claro que los vínculos reales y que más interesan al narcotráfico se encuentran en las corporaciones policiales y militares, entre políticos y diversos niveles de la administración pública, con bancos y financieras en el lavado de dinero y en la inversión legal de recursos blanqueados. Éstos son los vínculos reales y útiles al narcotráfico. La guerrilla opera en otros órdenes sociales y con otros objetivos.
En suma, no bastan ahora al crimen organizado las varias decenas de ejecuciones y decapitados diarios, ni las narcomantas para denunciar a autoridades federales. Ahora, en la tierra natal de Felipe Calderón, fueron dos granadas de fragmentación arrojadas a la multitud los nuevos mensajes. En el país entero, el narcoterrorismo demuestra que no es un fenómeno de criminalidad regional, como pretende hacernos creer la perspectiva gubernamental, sino un proceso de descomposición nacional, reflejo de los insuficientes servicios de inteligencia en México. Lo ocurrido en Morelia fue una acción terrorista, que expande la violencia en el corazón de la población civil. Los avisos y amenazas que fueron del conocimiento de autoridades locales aseguraron la inmediata respuesta de ambulancias, pero no la prevención del acto terrorista ni la cancelación de la concentración popular. México no sólo ocupa el último lugar de crecimiento económico en los 20 países latinoamericanos estudiados por la Cepal, insisto. Hoy se estrena como país vulnerable al narcoterrorismo. Una demostración palpable de que el gobierno mexicano está perdiendo el control del país.












