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domingo, marzo 07, 2010

El tiro de gracia a Echeverría



En su libro “La Violencia de Estado en México”, Carlos Montemayor da el tiro de gracia a Luis Echeverría. La bala penetró entre las cejas del exPresidente, un traidor.

Reseña el historiador que Richard Nixon y Luis Echeverría se reunieron dos veces en junio de 1972 y que el tema de sus conversaciones fue el peligro del comunismo en América Latina, representado por Fidel Castro y Salvador Allende. La investigadora Kate Doyle confirmó que para entonces Echeverría ya buscaba convertirse en el líder del Tercer Mundo y que en público defendía a Castro y más enérgicamente a Allende.

Las grabaciones de las conversaciones entre los Presidentes fueron desclasificadas y públicas, pero la muerte y relevancia excepcional de Montemayor da al suceso una actualidad que no hay manera de pasar por alto. “La Violencia de Estado en México” revive inevitablemente la tragedia latinoamericana de los setenta y los ochentas, presente Echeverría como un actor de primera línea.

Los colaboradores de Kate ocupados en dar seguimiento al asunto, escucharon 169 cintas para localizar cada conversación en la que se mencionaba a México o a Echeverría, aunque el tema central fueron las reuniones que tuvieron ambos presidentes el 15 y 16 de junio de 1972. Doyle refiere que Echeverría habló particularmente de la amenaza comunista en la región.

“Latinoamérica –consignan las grabaciones– enfrentaba un peligro inminente, le dijo Echeverría a Nixon, acosada por la pobreza y el desempleo y la propaganda de la Unión Soviética, que mostraba a la Cuba de Fidel Castro como la respuesta a los problemas del hemisferio. La solución, insistía, era el capital privado. Por ello exhortaba a Nixon a que promoviera las inversiones en México y en la región.

“Echeverría: dígale (dirigiéndose al traductor) al señor presidente, que en el discurso que voy a tener dentro de una hora en el Congreso, ratifico mis tesis del Tercer Mundo frente a las potencias...

“Nixon (interrumpiendo): la doctrina Echeverría.

“Echeverría: Sí… porque si en América Latina yo no tomo la bandera, nos la quita Castro Ruz. Estoy perfectamente consciente de eso…”

***

Escribió Montemayor acerca de la magnitud histórica de esos días:

“… queda clara su afirmación reiterada (de Echeverría) sobre Cuba como centro de agitación y como base soviética de penetración en todo el continente. Sólo México, aliado con Estados Unidos, podría frenar esa ola expansiva de agitación cubana en Latinoamérica. Echeverría podía aportar, además, su larga experiencia para frenar en México la penetración perjudicial de la isla desde el movimiento estudiantil de 1968; Nixon podía confiar y aliarse con él para detener la penetración cubana y soviética con una idea diferente de libertad y de cooperación económica entre ambos países. Así, y esto era su gran preocupación personal, podrían quitarle la ‘bandera’ a Fidel Castro.

“Richard Nixon fue muy receptivo al planteamiento de su colega mexicano y no dejó dudas de su oposición a Cuba y a Chile por considerarlos como ‘enfermedades’ sociales que podrían contagiar al continente entero.”

De acuerdo con la textualidad de las grabaciones, Nixon respondió de la siguiente manera a la propuesta de Echeverría:

“Pero quiero decirle al presidente que puede (…) contar conmigo para exhortar a la comunidad de negocios estadounidense a que invierta en Latinoamérica. Creo que es de vital importancia para Estados Unidos no permitir que la tragedia cubana infecte al resto del Caribe y, eventualmente, al resto de Latinoamérica. Y, francamente, para serle muy sincero, creo que sería muy perjudicial para todos nosotros que el expediente chileno se esparciera por el resto del continente. Sería un hemisferio muy enfermizo si ésta fuera la tendencia del futuro.”

En la línea del pensamiento de Montemayor, que a tantos enluta, me parece claro que en esos días de junio de 1972 cobró forma o tomó impulso la decisión de “limpiar” al continente de las enfermedades sociales que podrían infestarlo. Así, nacería la Operación Cóndor y el 3 de septiembre de 1973 moriría Allende entre las llamas de La Moneda.

Echeverría pertenece a esa historia.

martes, junio 30, 2009

ANTE EL GOLPE DE ESTADO MASAS EN LA CALLE Y VIOLENCIA ARMADA


1. Los golpes de Estado –como hoy el de Honduras- son medidas militares de fuerza que los gobiernos yanquis han dado centenares de veces en el mundo. Dado que siempre controlan a los grandes empresarios, a los medios de información y hasta el clero de casi todos los países, les ha bastado con levantar un dedo y dar una orden, para que todas las fuerzas del capital asociados a él lo obedezcan. EEUU no puede vivir, porque forma parte de su naturaleza como país imperialista, sin crear conflictos porque éstos ponen en actividad su enorme industria armamentista y, al mismo tiempo, estas manifestaciones armadas de fuerza le permiten saquear riquezas naturales de los países que invade y somete. Todo el enorme poderío yanqui, que fue levantado sobre la opresión de los pueblos del mundo, es producto de la belicosidad histórica de sus gobiernos.
2. Obama se ha anotado su primer golpe de Estado, muy parecido al que Bush organizó contra el gobierno de Hugo Chávez en Venezuela, de abril de 2002. Al parecer 12 horas antes se había llegado al acuerdo de la consulta para un cambio de la Constitución, pero fue solamente una trampa engañosa porque el golpe de Estado desde días antes estaba ya preparado y organizado. Esperamos que Zelaya sea reinstalado por su pueblo en unas cuantas horas o días, pero no sabemos si el pueblo hondureño esté al nivel ideológico de los venezolanos. Pero también hay que esperar que la opinión mundial, la ONU y demás organismos condenen el golpe militar para exigir el regreso de Zelaya –electo por su pueblo- a la Presidencia. Yo nunca he creído en legalidades porque quienes siempre la han definido son la fuerza del pueblo o de las opiniones en el mundo.
3. ¿Se puede olvidar acaso aquel golpe de Estado en Venezuela instrumentado el 12 de abril por Bush, por los grandes empresarios y los medios de información con el pretexto de que Hugo Chávez estaba llevando a su país al comunismo? El pueblo salió indignado e inmediatamente a las calles y en la madrugada del 14 de abril, Chávez retomó el gobierno y echó abajo a aquellos empresarios venezolanos (encabezados por Pedro Carmona de Fedecámaras) que en pocas horas habían lanzado decretos para favorecer a los inversionistas de los EEUU y de otros países. El pueblo rodeó a los medios de información y todas las instituciones empresariales aterrorizadas porque el pueblo estaba dispuesto a quemarlas. Los venezolanos dieron muestras de mucha conciencia, gran combatividad y mucho respeto, a pesar de las agresiones empresariales.
4. ¿Quién ha olvidado en terrible golpe militar, de Estado, contra el presidente chileno Allende aquel año de 1973, golpe brutal en el que el propio presidente fue asesinado dentro de Palacio? Las instrucciones del presidente yanqui Nixon fueron determinantes: acabar con el foco izquierdista que se estaba extendiendo en América. Lo bárbaro fue que en aquel golpe de Estado fueron encarcelados y asesinados decenas de miles de militantes de izquierda, obligó a otros tantos a exiliarse y, lo peor, que hasta estos días lo gobiernos civiles no han tenido el valor para castigar a los asesinos pinochetistas. Como en Argentina donde los militares asesinos que mediante un golpe de Estado en 1976 se hicieron cargo del gobierno, en Chile tampoco han sido sancionados.
5. Recuerdo que en aquellos años del sacrificio de Allende lo primero que recordamos los mexicanos que andábamos en mítines en escuelas y facultades de la UNAM, fue el golpe de Estado que sufrimos en México en 1913; éste se fraguó en la embajada yanqui por jefes del ejército y el mismo embajador contra el gobierno constitucional de Madero y que concluyó con el asesinato de éste y el vicepresidente Pino Suárez.. La respuesta a aquel golpe de Estado fue que el pueblo se levantó nuevamente en armas y llevó adelante la segunda parte de una revolución que el mismo Madero inició en 1910. Este tipo de asonadas no volvió a repetirse en México, aunque en los últimos meses estemos viviendo algo así como en un Estado de sitio con un ejército al servicio del presidente ilegítimo Calderón.
6. Las clases dominantes en Centro y Sur América sólo han estado al servicio de los diferentes gobiernos de los EEUU; pero a partir del presente siglo algunos gobiernos latinoamericanos han comenzado a sacudirse de los yugos y las dependencias con el objetivo de encontrar su propio camino; una senda en la que los pueblos construyan de manera autónoma y libre sus historias. Es la causa por la que gobiernos como el de Kennedy contra Cuba, Nixon contra Chile, Ford en Argentina, Bush (padre) en Panamá, Bush (babe) en Venezuela u Obama en Honduras, han dado golpes de Estado para cortar de raíz los avances de las luchas de los pueblos. Pero seguramente más pronto que tarde estos pueblos unificarán sus fuerzas para barrer la podredumbre que los oprime.
pedroe@cablered.net.mx

domingo, marzo 29, 2009

Las traiciones de Echeverría


Contrario a su discurso, Luis Echeverría Álvarez fue uno de los principales guardianes de Estados Unidos en América Latina.Si como secretario de Gobernación fue el mejor informante que en su momento tuvo la Agencia Central de Inteligencia (CIA, por sus siglas en inglés) en México, como presidente se puso a disposición de su homólogo estadunidense Richard M. Nixon para contener la Revolución cubana, encabezada por Fidel Castro, y aislar la experiencia socialista del chileno Salvador Allende, de quien públicamente se declaraba admirador.La CIA bautizó a su colaborador en México como Litempo 8. Fue la clave para identificar al enlace de mayor importancia que tenía en el país. No era para menos. Como secretario de Gobernación, Echeverría tenía el control de la policía secreta del régimen priista, la Dirección Federal de Seguridad (DFS), así como de la Dirección de Investigaciones Políticas y Sociales (DIPS).Ya como presidente, Echeverría fue más explícito en sus servicios a Estados Unidos. En Washington acordó con Nixon actuar para detener “la amenaza comunista” de Castro y el socialismo de Allende. Escogió ese camino para convertirse en “la voz de América Latina”.Ese propósito fue resultado del viaje que hizo Echeverría a Washington en junio de 1972. Visitó la Casa Blanca los días 15 y 16 y conversó durante varias horas con Nixon. Todo fue grabado de manera subrepticia por el Servicio Secreto (SS) como parte de una tradición inaugurada por el presidente Lyndon B. Johnson con el propósito de que cualquier diálogo presidencial quedara registrado.Los micrófonos captaron cada una de las palabras de los dos presidentes que se reconocían a sí mismos como líderes mundiales. Cinco pequeños micrófonos fueron colocados en la silla de Nixon y dos más en una chimenea cercana. Más que suficientes para que quedara el testimonio en el que Echeverría se perfilaba como guardián de los Estados Unidos en América Latina. Los diálogos, apoyados en un traductor, revelan con claridad la comunión de intereses.A lo largo de su inacabado segundo mandato, Nixon fue grabado por el SS. Tres mil 700 horas en total. De ellas, poco más de tres fueron con Echeverría o son referencias elogiosas a él en los intercambios de opiniones que el entonces jefe de la Casa Blanca tuvo con sus más cercanos colaboradores. Entre ellos, su asesor de Seguridad Nacional, Alexander Haig, quien posteriormente fue secretario de Estado de otro presidente republicano: Ronald Reagan, ya fallecido. Otro de los que supo de los elogios de Nixon a Echeverría fue el director de la CIA, Richard Helms, quien conocía de sobra los servicios prestados por el presidente mexicano.Durante años, Nixon –fallecido en abril de 1994– se opuso a la revelación del contenido de esas grabaciones, pero a partir de 1999 el Archivo de Seguridad Nacional de Estados Unidos ha difundido algunas de ellas. La encargada del Proyecto México de esa organización no gubernamental, Kate Dole, tiene registradas 169 referencias a México y a su presidente en aquella época.Antes de ir a Estados Unidos, Echeverría realizó una gira por varios países de América Latina, incluido Chile, donde se encontró incluso con Allende. Después, viajó a Beijing y a Moscú, donde previamente había estado Richard M. Nixon.

Conversaciones reveladoras
Echeverría hizo ese viaje a Estados Unidos un año después del 10 de junio de 1971, cuando el grupo paramilitar Los Halcones, creado desde que él era secretario de Gobernación, arremetió contra una manifestación de estudiantes. En ese operativo fueron asesinados al menos 12 de ellos, según informó lustros después la desaparecida fiscalía para la guerra sucia que encabezó Ignacio Carrillo Prieto.La más reveladora de las conversaciones de Echeverría con Nixon es la del 15 de junio de 1972, registrada entre las 10:31 de la mañana y las 12:10, tiempo de Washington. El encuentro de los dos mandatarios se efectuó poco antes de que el visitante pronunciara un discurso ante el Congreso estadunidense.Dígale al presidente –le pidió Echeverría al traductor– que en el discurso que daré ante la sesión conjunta del Congreso en la próxima hora reiteraré mis principios del Tercer Mundo frente a los grandes poderes del mundo porque…
–… Por la doctrina Echeverría –interrumpió Nixon.
–…Sí, porque si yo no tomo esta bandera en América Latina (Fidel) Castro lo hará. Estoy muy consciente de esto. Y prosiguió: En México sentimos –y sentí lo mismo cuando fui a Chile y puede ser sentido en América Central, y entre los jóvenes y algunos intelectuales– que Cuba es una base soviética en todo el sentido del término, tanto militar como ideológicamente. Y esto va a pasar bajo nuestras narices.(…) Y creo, señor presidente, que es obvio que con el gran subsidio que recibe (de los soviéticos) y su profunda complicidad, intenta proyectar su influencia en grupos tanto en los Estados Unidos como en América Latina. Y si en México no adoptamos una actitud progresista hacia la estructura de libertad y de amistad con Estados Unidos, esa tendencia va a crecer. He sentido esto no sólo en América Latina sino en los Estados Unidos también.Si a Nixon no le había quedado clara su aseveración acerca del activismo de la izquierda estadunidense, Echeverría le informó que los aparatos de seguridad mexicanos –la DFS y la DIPS, bajo su jurisdicción desde que llegó a la Secretaría de Gobernación en 1964– habían reunido reportes de inteligencia sobre los planes de varios grupos de Estados Unidos para protestar contra el gobierno mexicano en las ciudades estadunidenses por las que él viajaría. Se refirió en particular a la feminista y comunista Angela Davis, de la Universidad de Berkeley, California.Cuando iba a salir de México para este viaje, señor presidente, fui informado que grupos de mexicanos han estado en contacto con amigos de Angela Davis en este país. Y fuimos prevenidos de los planes de la organización que ella encabeza para montar una manifestación en San Antonio para protestar por la existencia de prisioneros políticos en México. Todo esto está conectado con gente de Chile, gente de Cuba, con los llamados grupos chicanos en los Estados Unidos, con ciertos grupos en Berkeley, California. Todos ellos están trabajando de forma muy cercana.
Sobre “la amenaza comunista en México y el resto de América Latina”, añadió: Este problema en América Latina se refleja al interior de la sociedad estadunidense, en particular en la sociedad mexicano-estadunidense, puertorriqueños y otros grupos de minorías raciales…
El espaldarazo
Nixon le comentó a su interlocutor que estaba de acuerdo en su consideración sobre la importancia crucial de la inversión en la zona, pero le dejó en claro que antes de comprometerse en América Latina, los negocios estadunidenses necesitaban sentirse confiados de que los países de la región protegerían la empresa privada. En concreto, le pidió “estabilidad sin el temor de una violenta confiscación o expropiación”. Le propuso llevar ese mensaje por la región, además de advertirle respecto de los peligros de seguir el camino socialista de Chile. Le dijo incluso que podría convertirse en el dirigente más importante de la zona:Creo que una cosa que podría ser de mucha ayuda para el presidente es que en sus declaraciones en Latinoamérica ponga énfasis en el hecho de que hay una responsabilidad para dar estabilidad desde el gobierno, y dar algunas garantías para la protección del derecho de la empresa privada, como ocurre en su país. Esta es una materia muy delicada. Nadie en Estados Unidos puede decir esto porque parece que estamos interfiriendo en Latinoamérica e intentando decirles la clase de gobierno que deberían tener… Debe haber responsabilidad en los gobiernos de América Latina para dar estabilidad para esa clase de inversión.Así mismo, Nixon mencionó el caso de Chile y el viaje de Echeverría a ese país: El presidente (Echeverría) ha estado en Santiago. No conozco al presidente Allende y no lo juzgo. No sé cuáles pueden ser sus planes para Chile. Pero como el presidente bien sabe, en este momento todos los capitales extranjeros están saliendo de Chile… Si el experimento de Chile se repite de distinto grado en otros países de América Latina, no habrá oportunidad para que las grandes corporaciones pongan allí su dinero. Debido a que hay otras partes del mundo, como Indonesia y Tailandia, en Asia, e incluso algunos de África, donde hay una mejor oportunidad para sus inversiones. Lo que le digo al presidente no es para su país. (Al contrario) si más países en América Latina siguieran el ejemplo de México, creo que usted vería una tremenda explosión de inversiones desde Estados Unidos, Europa y Japón… Pero puede usted contar que urgiré a la comunidad empresarial a invertir en la región.Sobre la amenaza comunista subrayada por el visitante, Nixon consideró como vitalmente importante para Estados Unidos no permitir que la tragedia cubana infecte al resto del Caribe y eventualmente al resto de América Latina. Y francamente, creo que sería muy en detrimento de todos nosotros tener el experimento chileno extendido en el resto del continente. Sería muy insano.Y Nixon siguió con su alocución. Le dijo a Echeverría que con el respeto hacia la tradicional actitud de independencia será muy útil que México tuviera mayor liderazgo en la OEA en materias como éstas.No pienso ahora que México debería tomar este papel como cualquier agente de Estados Unidos. Pero creo que México está en una posición ideal para hacerlo. De otra manera, el liderazgo podría ser tomado por otros líderes del continente que no hablan de forma tan efectiva como el presidente de México.Echeverría lo interrumpió y le dijo al traductor: Dígale que estoy de acuerdo con su análisis. Nixon redondeó su intención: En otras palabras, dejemos que la voz de Echeverría en lugar de la de Castro sea la voz de América Latina.Los planes de los dos presidentes se empezaron a venir abajo a las pocas horas de ese encuentro. El 17 de junio de 1972, el día después de que Echeverría y Nixon tuvieron su segundo encuentro, cinco ladrones fueron detenidos en las oficinas centrales del Comité Nacional Demócrata en el complejo conocido como Watergate, en el centro de Washington.Las grabaciones que se le hicieron a Nixon probaron su participación en el espionaje a sus rivales demócratas. Después de dos años de investigaciones, el 9 de agosto de 1974 renunció a la presidencia de Estados Unidos. Con él se fueron las aspiraciones de Echeverría de ser la voz de América Latina. l