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sábado, diciembre 25, 2010

Impone EU su “cooperación” antidrogas en Centroamérica

En los últimos años, las organizaciones mexicanas del narcotráfico se asentaron en el Este y centro de Estados Unidos y se consolidaron en Centroamérica. En respuesta, Estados Unidos intensificó su estrategia de cooperación en esa región, donde ya se crearon policías al estilo de los Intocables y de los marshals: se practican escuchas telefónicas sin orden judicial y se realizan polémicas reformas legales.

La trasnacionalización de las organizaciones delictivas llevó a Estados Unidos a extender su estrategia antidrogas –Iniciativa Mérida– hasta Centroamérica. En esa región, la existencia de Estados vulnerables ha permitido el incremento de la actividad pandilleril y, al mismo tiempo, la presencia notable de agencias estadunidenses, describe Steven S Dudley en su estudio DTO en Centroamérica: transportistas, cárteles mexicanos y maras.

Según estimaciones del gobierno estadunidense, el 90 por ciento de las drogas ilícitas que entran por su frontera Sur pasan a través del Istmo de América Central y de México. De ese porcentaje, cerca de la mitad cruza toda Centroamérica, cita el “Tomo I” del informe “Droga y control químico”, de 2010, que integra el Informe internacional de control estratégico de narcóticos del Departamento de Estado.

Ante tal escenario, el Congreso estadunidense ha destinado 165 millones de dólares –que representan el 20 por ciento de los recursos aprobados– para ayudar a esa región a combatir ese problema, señala el también codirector de InSight, un servicio de observación del crimen organizado.

A pesar del flujo de esos recursos millonarios, Dudley considera que los esfuerzos de Estados Unidos y México por combatir a los cárteles de las drogas “exacerban los problemas para Centroamérica”. “Pese a la gravedad del problema –señala el especialista– son pocas las investigaciones transfronterizas o los intercambios internacionales entre organismos de aplicación de la ley”.

Los casos más agudos de incremento de la ilegalidad se presentan en Guatemala, El Salvador y Honduras. Se trata de tres países próximos a México con una gran superficie costera –lo que representa un gran atractivo para las actividades de la delincuencia organizada– que también tienen grandes “espacios ingobernados”.

Además de la vulnerabilidad geográfica, esos Estados padecen aún las secuelas de los conflictos armados que se suscitaron en la década de 1980. Ahora se considera que los efectos de esa crisis política, social y económica pusieron los cimientos para el auge actual del tráfico de drogas, del lavado de dinero y el contrabando.

Los transportistas

Según indicadores de 2009, a los que se remite el estudio de Steven S Dudley, Guatemala erradicó un récord de 1 mil 300 hectáreas de amapola. En contraste, Colombia erradicó 546 hectáreas de ese cultivo. En la actualidad, aunque la producción guatemalteca de amapola aún está lejos de la de México, es muy posible que el país centroamericano ya haya sustituido a Colombia en producción.

Otras drogas se abren paso en Centroamérica. Este año, el gobierno guatemalteco anunció la incautación de “grandes cantidades” de seudoefedrina y las autoridades hondureñas incautaron 3 millones de píldoras de esa sustancia. Por su parte, los gobiernos de Costa Rica y Panamá se muestran preocupados por el incremento en el consumo de polvo de cocaína y crack, refiere Dudley.

Los Intocables

La estrategia de Estados Unidos para frenar, desde Centroamérica, el flujo de drogas hasta su territorio tiene en Guatemala un esquema muy particular. Ahí, la Comisión Contra la Impunidad en Guatemala (Cicig), un cuerpo internacional judicial sancionado por Naciones Unidas, trabaja con el gobierno estadunidense, investigadores guatemaltecos y la policía.

Su objetivo es desarrollar y fortalecer células de agentes policiacos altamente capacitados como fiscales. Ésos son los Intocables –que toman el nombre del grupo de policías elegidos por su valor e incorruptibilidad, habilitados como fiscales hacendarios para combatir a la mafia estadunidense de la década de 1930– y que ahora operan en Guatemala para combatir el crimen organizado.

Cooperación e intereses

Los ejes sobre los que actúan las instituciones estadunidenses en otros países para extender su seguridad, en este caso Centroamérica, son la Estrategia Nacional de Seguridad de Estados Unidos 2010 y el Informe 2010 sobre la Estrategia Internacional de Control de Narcóticos (INCSR, por sus siglas en inglés).

Infiltración y fuerzas ocultas

Las Organizaciones de Tráfico de Drogas (DTO, por sus siglas en inglés) y los transportistas legales ya penetraron, en diferente grado, importantes porciones del Ministerio del Interior, de Aduanas, la Procuraduría General, el Tesoro, Aduanas, Ejército, así como los sistemas penitenciarios y de justicia en Centroamérica. De acuerdo con Steven S Dudley, son ellos quienes financian las obras públicas y las campañas políticas.

La habilidad que tienen para infiltrar los gobiernos frustra a las autoridades locales y desgastan los esfuerzos para detener el desarrollo de esas organizaciones ilegales. Se afirma que los gobiernos de Guatemala y Honduras habrían perdido el control sobre amplias franjas de su territorio.

Leer articulo completo AQUI.

jueves, junio 03, 2010

Soberanía intervenida


Preside las conmemoraciones de la Independencia y la Revolución un heredero de la corriente enemiga de ambos acontecimientos. Los festejos banales eluden lo esencial y particularmente lo que une a ambos movimientos, la soberanía nacional, ausente en los festejos y en la política de Felipe Calderón.

Con la Globalización se impuso una ideología contraria a nuestra Constitución, promovida por Carlos Salinas y sucesores. El primer principio a demoler fue la soberanía nacional. A partir de entonces mencionar la soberanía es despreciable. Calderón aventajado, lleva nuestra soberanía hacia su desaparición.

México ha luchado por mantenerse como Nación soberana, con una diplomacia inteligente, políticas de fortalecimiento interno, de acendramiento de la educación y cultura nacionalistas, conscientes de la trascendencia de nuestros valores e identidad, factores de sobrevivencia. Políticas abandonadas por el Gobierno, el primer responsable de preservar la soberanía nacional.

Calderón en su desesperada guerra contra el narcotráfico, con una policía concentrando inmensos recursos, sin resultados; el Ejército casi en funciones de gobierno, ha venido abriendo puertas a la injerencia externa en asuntos internos. Guerra auspiciada por E.U., el plan Mérida, consiste en apoyo bélico, en si ridículo frente a lo que erogamos. Ahora resulta que Calderón lo ha hecho mal, según E.U., que cambia de enfoque y en lugar de violencia, que no se ha visto, se orientan a la prevención para reducir su consumo y unilateralmente cambian el objetivo del Plan Mérida, México lo asume dócilmente. ¿Qué va a hacer si tiene al Ejército en plan de guerra, discutiéndose una nueva ley para facultarlo hacer lo que no es su función hacer? ¿Girará Calderón, se obcecará? Por lo pronto los acuerdos tomados en México por el gabinete de guerra norteamericano se implementan. Informa su Embajador la creación de un Comité México-Estados Unidos, para desarrollar mecanismos nuevos en puertos internos, preinspecciones, agentes de procuración de justicia en las aduanas, acuerdos de aduanas americanas y nuestra Secretaría de Seguridad Pública para acciones coordinadas. Significa presencia en México de agentes norteamericanos, lo que no se reconoce aquí pero que detalló la prensa norteamericana.

La violencia desatada y la debilidad del Presidente han sido pretexto para nuevas injerencias en nuestras funciones públicas. Además del derecho que se arrogó el Congreso Norteamericano de supervisar la aplicación de esos ínfimos recursos. A esta nueva intromisión se suma lo logrado al incorporarnos a fuerza en la guerra contra el terrorismo aprovechada para interferir en la política migratoria nacional.

Que orgullo para los mexicanos —dicen— Calderón ovacionado en el Capitolio, aunque haya sido sólo la mitad demócrata porque las valientes palabras de Calderón correspondieron a la postura de Obama resultando un apoyo a éste. No importa la respuesta, no harán nada en reforma migratoria, ni para detener legalmente la venta de armamento.

El gobierno de México carece de conciencia nacional, desconoce que la “Alianza Estratégica México-Estados Unidos” corresponde a los intereses de E. U., que los intereses de México no son sus intereses. No están interesados en nuestro desarrollo, sólo en sus inversiones, ni en el desarrollo social. Están interesados en asegurar sus beneficios en el “libre mercado” y particularmente en mantener a México como perímetro de su seguridad, para ello su presencia aquí en migración, Inteligencia y Seguridad Nacional. Con la soberanía intervenida no se defienden los intereses nacionales.

El diccionario de la Lengua Española define el protectorado como parte de la soberanía que un estado ejerce señaladamente sobre las relaciones exteriores en territorio que no ha sido incorporado plenamente a su Nación. Parecido, pero en México con Calderón compartiendo soberanía celebramos la Independencia Nacional.

mbartlett_díaz@hotmail.com

Ex secretario de Estado


viernes, marzo 13, 2009

Contrabando de armas

Legisladores estadounidenses lamentan que su país no haya podido detener el flujo de arsenales hacia México que alimenta a los cárteles de la droga / Funcionarios de Washington reconocen obstáculos para frenar el tráfico de armamento
WASHINGTON, D.C., 12 de marzo (AFP).- Legisladores estadounidenses lamentaron este jueves que su país no haya podido detener el flujo de armas hacia México que alimenta a los cárteles de la droga, mientras funcionarios gubernamentales reconocieron obstáculos para frenar el contrabando.“Ellos tienen personas muriendo, y nosotros no hemos hecho lo que necesitamos hacer, detener el flujo de armas” hacia México, indicó la legisladora demócrata Zoe Lofgren, de California, durante una audiencia de la Comisión de Seguridad Interior de la Cámara de Representantes.“Tenemos el problema de la droga, pero también tenemos el problema de las armas, que están en las calles, están destruyendo comunidades enteras”, secundó el legislador demócrata por Texas, Al Green, en la audiencia donde intervinieron directivos de las oficinas a cargo de la seguridad fronteriza.“¿Cómo estamos enfrentando como nación el hecho de que el 90% de las armas que se hallan en México provienen de nuestras calles y nuestras tiendas?”, preguntó Loretta Sánchez, representante demócrata por California.“Puedo asegurarle que estamos trabajando para detener el flujo de armas (...) No negamos que tenemos un problema, lo reconocemos y estamos trabajando para resolverlo”, respondió John Leech, director interino de la oficina antidrogas del Departamento de Seguridad Interior.Por su parte, el director adjunto encargado de la coordinación de operaciones en la frontera del departamento, Kumar Kibble, reconoció que sólo “unos cientos de funcionarios” están asignados a la detección de armas introducidas por la frontera hacia México.También “un intercambio de información más expedito es esencial para tener éxito en enfrentar el flujo de armas que va en dirección sur”, dijo Kibble.Resaltó que desde que se puso en práctica la operación Armas Cruzadas para frenar el contrabando en junio del 2008, se han incautado “420 armas, 110.894 municiones y se han arrestado a 104 individuos bajo cargos criminales”.Felipe Calderón denunció la semana pasada que una de las grandes trabas para enfrentar al narcotráfico en México es la facilidad para adquirir armas en Estados Unidos.La lucha entre los cárteles de la droga dejó unos 5,300 muertos en México en el 2008, y las autoridades estadounidenses se muestran cada vez más preocupadas por el posible contagio de la violencia hacia el norte de la frontera.Inclusive, el Presidente estadounidense, Barack Obama, estudia desplegar tropas en la frontera, según informaron el jueves periódicos regionales.“Vamos a examinar si un despliegue de la Guardia Nacional tiene sentido, y bajo qué circunstancia tendría sentido”, dijo Obama a 14 periódicos regionales en una entrevista.“No estoy interesado en militarizar la frontera”, dijo el mandatario, ante pedidos de tropas que le habrían hecho gobernadores de estados fronterizos con México.El Jefe del Estado Mayor Conjunto estadounidense, Almirante Mike Mullen, visitó México la semana pasada para evaluar una eventual ayuda militar al vecino del Sur.Por su parte, la Secretaria de Estado, Hillary Clinton, presidirá la noche de este jueves una cena para discutir con otros funcionarios y expertos la política de su país hacia México, informó el portavoz del departamento de Estado, Robert Wood.El miércoles, Obama promulgó la ley de presupuesto para el año 2009, que incluye 300 millones de dólares para la continuación en México de la Iniciativa Mérida de lucha contra el Crimen Organizado, un programa multianual aprobado en el 2007, y que incluye a América Central y el Caribe.