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sábado, abril 24, 2010

México, oprobiosa fábrica de pobres

SAQUEMOS DE UNA VEZ POR TODAS A ESTE IMBECIL DE LOS PILLOS, CHINGAO!!!!

México SA
México, oprobiosa fábrica de pobres

Con Calderón, uno cada 7 minutos

En Acapulco se reúne la famiglia feliz


Carlos Fernández-Vega

Las políticas neoliberales han convertido a México en una gigantesca cuan productiva fábrica de pobres, y en la etapa más reciente su actual gerente, el esforzado Felipe Calderón, va que vuela para imponer récord en este oprobioso renglón: sólo en su primer trienio de estancia en Los Pinos, 10.5 millones de mexicanos adicionales fueron incorporados al de por sí voluminoso ejército de depauperados, a razón promedio de 9 mil 589 personas cada 24 horas, aproximadamente, o si se prefiere 399 pobres por hora, casi 7 por minuto.

A estas alturas del partido, después de tres largas décadas de políticas neoliberales, el resultado es tenebroso: uno de cada dos mexicanos es pobre (según cifras oficiales gubernamentales y de organismos internacionales), sin que ello quiera decir que el otro 50 por ciento esté alejado de ese umbral. Este balance no incluye a otro voluminoso ejército, el de emigrantes, cuyos miembros, por la misma razón –la más cruda de las pobrezas– abandonaron el territorio nacional en busca de la vida, y en automático fueron dados de baja de la estadística oficial relativa al número de pobres en el país. En este sentido, cabe recordar que en el sexenio foxista más de 3 millones de mexicanos emigraron a causa del apartheid económico (fundamentalmente a Estados Unidos), con lo que el de las ideas cortas y la lengua larga también impuso récord: en promedio, un mexicano emigró cada segundo a lo largo de los seis años del gobierno del “cambio”, y con el gerente actual el ritmo prácticamente no se ha modificado.

En sentido contrario, la concentración del ingreso y la riqueza se ha fortalecido sostenidamente. De hecho, en el primer bienio de Calderón el 10 por ciento más rico de la población se quedó, en promedio, con 3.4 puntos porcentuales adicionales del PIB, para acaparar, al cierre de 2008, 41.3 por ciento del producto interno bruto, mientras el 10 por ciento más pobre apenas si libró el 1.2 por ciento, contra 1.5 por ciento dos años antes.

En los primeros dos años de Calderón, de acuerdo con el Coneval, alrededor de 6 millones de mexicanos adicionales se incorporaron (obligadamente, desde luego) al ejército de pobres; en 2009, según el Banco Mundial, otros 4.5 millones de paisanos fueron llevados por la misma ruta; en el trienio, poco más de 10.5 millones de personas depauperadas, que se suman a las ya reconocidas como tal y que a estas alturas suman cerca de 55 millones, uno de cada dos mexicanos.

De acuerdo con el Banco Mundial, “el número de pobres en América Latina y el Caribe aumentó entre nueve y 10 millones de personas a consecuencia de la crisis económica; México contribuyó a una fracción importante, porque experimentó la caída más profunda en su actividad económica durante 2009” (6.5 por ciento, la mayor en la región y uno de las más drásticas en el mundo); hay algunos países de la región que todavía no han recuperado el nivel anterior a la crisis y el más rezagado es México, porque la caída en 2009 fue muy importante. Todavía está con cierta distancia con respecto a los niveles de actividad económica experimentados antes de la crisis; el crecimiento de la economía de México este año no será suficiente para recuperar los niveles de actividad previos a la crisis” (La Jornada, Roberto González Amador).
Oficialmente, el número de víctimas de la política económica calderonista (10 millones de personas) resulta 440.5 veces superior a las contabilizadas en la “guerra contra el crimen organizado”, del mismo gerente (22 mil 700). Algunos dirán que no se puede hacer comparaciones entre unas y otras, porque éstas últimas han sido fatales, muertes por bala, pero es indudable que a las primeras las han enfilado para que también sean fatales, tarde que temprano, porque morirán de hambre.

En el colmo, el presidente del Banco Mundial, Robert Zoellick, ex funcionario del gobierno de Bush júnior, dijo ayer que “el programa Oportunidades de México es un ejemplo de la amplia respuesta que deben tener los gobiernos ante crisis financieras; (Oportunidades) ha hecho más por las mujeres mexicanas que ningún otro en la historia del país, mostró que la respuesta en estas contingencias no debe darse sólo en el lado financiero y económico; ese fue un maravilloso ejemplo de cómo en esta crisis aprendimos la lección de los 90, de que en esta crisis la estabilización macroeconómica no es suficiente; hay que enfocarse en programas sociales efectivos, como los que tienen países como México y Brasil o Colombia”.

Alguien debió informarle a Robert Zoellick sobre los resultados concretos de lo que en Los Pinos llaman “política social”, porque 10 millones adicionales de pobres no es precisamente muestra de un “programa efectivo”; el presupuesto será abultado, sí (aunque una gruesa rebanada de ese dinero se destina a sueldos, salarios, prestaciones y propaganda), pero ello no quiere decir que se gaste correctamente. Si a Zoellick no le alcanza ni le preocupa que 9.5 por ciento de los mexicanos cayeran en la pobreza en sólo tres años (con Calderón y el Programa Oportunidades, pero en los hechos sin oportunidades reales), entonces ¿qué será motivo de inquietud para el funcionario del Banco Mundial?

Poco antes de que Bush júnior lo designara al frente del Banco Mundial, en abril de 2007, el propio organismo financiero advertía que “aún son inaceptables los niveles de pobreza en México... no es aceptable ni para los líderes del país ni para el BM, por lo que hay que seguir trabajando en eso”. Dos años después, con 10 millones adicionales de pobres, en el exceso Zoellick asegura que todo camina de maravilla, y se quedó tan tranquilo.

Las rebanadas del pastel

Encerrados en su burbuja y reunidos en el militarizado puerto de Acapulco, banqueros y representantes del sector financiero gubernamental (la famiglia feliz) celebran lo bien que les fue en la crisis más profunda que ha vivido México en ocho décadas: alrededor de 62 mil millones de pesos en utilidades netas, sin otorgar crédito productivo, pero sacándole a la clientela hasta las tripas. Así, deberán rendirle tributo a su gerente, quien en sus tres años sentado en Los Pinos les ha procurado alrededor de 185 mil millones de pesos en ganancias libres de polvo y paja; de mantener esa tendencia hasta el final del calderonato, los barones habrán ganado 78 por ciento más que en el sexenio foxista, cuando acumularon 208 mil millones en utilidades (sin considerar exenciones fiscales).

cfvmexico_sa@hotmail.com - mexicosa@infinitum.com.mx



México SA
La insoportable levedad de Calderón

Percepción en el México que “se ve bien”

Frases emotivas en la cumbre del dinero

Carlos Fernández-Vega

Surge un problema de rompecabezas tras escuchar los maravillosos cuan realistas discursos pronunciados en la 73 convención bancaria de Acapulco, donde hablaron barones del dinero, directores de instituciones financieras públicas, secretarios de despacho, gobernador del estado y, desde luego, el inquilino de Los Pinos: ¿en cuál de las miles de frases emotivas pronunciadas en esa fastuosa cumbre del dinero cabe el espeluznante hecho de que más de 10 millones de mexicanos obligadamente se incorporaron al ejército de pobres tan sólo en el primer trienio calderonista, para totalizar alrededor de 55 millones de depauperados en el país?

Veamos: A) “qué satisfactorio el poder decirles, ante ustedes, que bien vale la pena correr los riesgos de cambios profundos, porque al final de cuentas, y más pronto que tarde, reditúan en beneficio de los mexicanos… hoy puedo decirles que México hizo la tarea y que la estrategia que elegimos como país para combatir la crisis económica está mostrando su efectividad… estos buenos resultados, porque lo son, son una muestra de que México fue capaz de hacerle frente a una de las crisis más grandes de la historia moderna, gracias a que pusimos en operación medidas contracícilicas oportunas que permitieron a nuestra economía seguir en marcha, sin poner en riesgo su estabilidad… hacer de nuestro México, un mejor México, un país donde la gente pueda vivir mejor… Hoy podemos afirmar que México está más fuerte que antes, no sólo porque hemos sorteado una crisis grave, sino además, porque en tiempos difíciles, tomamos decisiones aún más difíciles, pero correctas; decisiones que nos fortalecieron como país, mediante un esfuerzo sin precedentes de la sociedad, fundamentalmente, y del gobierno… Hoy podemos decir con certeza que avanzamos en el camino correcto, que la economía está creciendo, que se están generando empleos y que se han hecho y se siguen haciendo las reformas que México necesita… Hemos hecho juntos grandes cosas y queremos hacer otras más… les reitero lo que dije hace un año: sé que saldremos adelante. Hoy agrego: estamos saliendo adelante. Sé que recuperaremos el terreno perdido; no sólo por la fortaleza de nuestra economía, sino por aquello en lo que siempre he creído, que es el valor de nuestra gente y la grandeza de nuestro México” (filósofo de la percepción e inagotable locutor Felipe Calderón).

B) “Hoy, México, gracias a su potencial, se ve bien… Repito: hoy, México se ve bien, pero estoy convencido de que puede verse mejor… Los signos de recuperación están a la vista… Sin duda, las cosas marchan mejor… A diferencia de lo que pasó en 1995, cuando las serias debilidades del sistema financiero pusieron al país en una de las peores situaciones de que se tenga memoria, las reformas emprendidas en la última década para fortalecer este sector nos han permitido, no solamente recuperar poco a poco todo lo que aquella crisis nos costó, sino también enfrentar esta nueva crisis desde una posición excepcional… Hoy, México, tiene todo para entrar en una buena racha. De todos nosotros depende que los siguientes años sean de crecimiento económico sostenido, que se traduzcan en desarrollo y en generación de empleos en todas las zonas del país. De todos nosotros depende que este crecimiento económico se traduzca en bienestar social, en jóvenes más educados, en familias más sanas, mejor alimentadas y con mayores oportunidades. Y estoy convencido de que esto puede lograrse si y sólo si el sistema bancario nacional funciona como debe funcionar, si presta como debe prestar y si llega a todos los lugares a los que debe llegar (monotemático secrebecario de Hacienda y pato salvaje en Sedeso, Ernesto Cordero).
C) “Ante esas difíciles circunstancias (las de la crisis), el presidente, la Secretaría de Hacienda y el Banco de México dieron un paso al frente y tomaron una serie de medidas exitosas. Y funcionaron. Qué diferente es hoy el mundo al de hace un año. Los escenarios de mayor riesgo tienen una probabilidad más baja, los mercados financieros funcionan con casi total normalidad y el país está saliendo claramente de la recesión… Si hoy los inversionistas miran con ilusión a México, es en gran parte por las oportunas decisiones tomadas por el Congreso de la Unión y el Poder Ejecutivo. En nombre de la Asociación de Bancos de México, quiero expresarle a usted, señor Presidente, y a su equipo económico, y también al Banco de México, nuestro más sincero reconocimiento por el éxito conseguido en retomar la senda del crecimiento con mayor rapidez de la prevista y, sobre todo, por hacerlo sin poner en riesgo la estabilidad económica conseguida en los últimos 15 años, porque las políticas fiscales sanas y la baja inflación mantenidas de manera consistente en dicho periodo, han sido vitales para fortalecer al país y para salir de esta crisis, y lo seguirá siendo (presidente de los agiotistas institucionales y destacado zalamero profesional, Ignacio Deschamps; 185 mil millones en utilidades netas en un trienio, bien valen el esfuerzo).

D) “Mantener fundamentos económicos sólidos paga bien. En efecto, la mayoría de las economías emergentes, como México, han trabajado desde hace más de 10 años en tener disciplina fiscal, una política monetaria responsable, un bajo nivel de endeudamiento y en preservar la fortaleza de sus sistemas de intermediación financiera. El principal logro a destacar es que la inminencia de una crisis sistémica a nivel global se ha desvanecido” (doctor “catarrito” que le echa todos los kilos, que son muchos, y, de paso, dice gobernar el Banco de México, tras demostrar su condición de pato salvaje durante su estadía en Hacienda).

Entonces, si alguien tiene la respuesta al acertijo, favor de notificarlo a la brevedad. Cincuenta y cinco millones de pobres lo agradecerán profundamente.

Las rebanadas del pastel

¡Felicidades! El Inegi informó que la tasa oficial de desocupación en el país se redujo de 5.43 por ciento de la PEA en febrero a 4.81 por ciento en marzo, aunque en términos anuales el indicador del tercer mes de 2010 resulta mayor a la de un año atrás. La mayoría de las “plazas” laborales generadas en el periodo correspondieron al sector informal de la economía (54 por ciento del total). Pero qué más da, porque el número de mexicanos en desocupación abierta apenas llega a 2 millones 260 mil.

cfvmexico_sa@hotmail.commexicosa@infinitum.com.mx

miércoles, marzo 11, 2009

Agiotistas

En concreto
Agiotistas

La semana anterior, frente a las oficinas de la Asociación de Bancos de México, a convocatoria de Andrés Manuel López Obrador, el Movimiento Nacional en Defensa de la Economía Popular se manifestó contra el agiotismo de los bancos.
El Secretario de la Hacienda del gobierno legítimo de México, Mario Di Costanzo, recordó cómo el 21 de abril de 2003, el ahora ex vocal de la Junta de Gobierno del IPAB, Bernardo González Aréchiga, entregó a la Comisión de Vigilancia del Congreso sus Memorias de labores. Señaló que en la página 13 se refiere lo siguiente: “El terrible dilema que confrontó el Fobaproa, según uno de los responsables más importantes del rescate, se resume en la siguiente frase: ‘a raíz de la crisis bancaria de 1995, nosotros tuvimos que escoger entre cumplir la ley o reducir el costo fiscal. Optamos por violar la ley y reducir el costo fiscal”’.
A ese grado llega el cinismo. No obstante, a los millones de mexicanos que tienen que enfrentar problemas derivados de la crisis actual, desde el poder se les amenaza con aplicarles todo el peso de la ley.
A algunos de los grandes empresarios, el gobierno espurio sí los apoya, a través de Nacional Financiera (Nafin). Esto, bajo el pretexto de proteger el empleo, con recursos públicos. Así “avala” la deuda de las empresas que se hacen acreedoras a estos apoyos. Hasta el momento lo han hecho con alrededor de 18 mil millones de dólares, provenientes, claro, de nuestras reservas internacionales.
Frente a esta situación, en el mitin se alertó a la población para no dejarse sorprender con las presiones de los bancos. Sobre todo, a raíz de la crisis actual. Los consejos son los siguientes:
• No te dejes acosar por los bancos o las compañías administradoras de cartera o despachos de cobranza.
• No firmes ninguna reestructura crediticia a menos que hayas tenido la asesoría jurídica de alguna asociación de deudores, con autoridad moral, honradez y honestidad probada.
• Los bancos no pueden congelar tus cuentas de ahorro, de nómina o de pensionado, aun cuando tengas adeudos con las instituciones bancarias, si no está claramente estipulado en el contrato que firmaste cuando te otorgaron tu tarjeta de crédito.
• Existen mecanismos jurídicos para defendernos de las arbitrariedades que se cometen en contra de los deudores. Sin embargo, la atención de estos casos requiere de asesoría técnica y jurídica.
• No es un delito haber caído en cartera vencida y con más razón si perdiste tu empleo.
• Más bien, somos víctimas de la negligente política económica, implantada por el gobierno de la “estabilidad y el empleo”.
• No puedes ser embargado: una tarjeta de crédito es un “préstamo dado sin ninguna garantía”.
Finalmente se llamó a organizarse y acercarse a las Casas del Movimiento ubicadas en las distintas entidades del país y en las 16 delegaciones políticas del DF.

martes, marzo 10, 2009

Jaque Mate

Jaque Mate

“El mercado se equivoca con frecuencia, pero nunca tanto como los políticos.”
-Anónimo-

Nuestros políticos, siempre dispuestos a defendernos, nos aseguran que deben controlar los intereses que cobran los bancos, especialmente en tarjetas de crédito. Las instituciones financieras en México, afirman, aplican tasas de usura, muy superiores a las de otros países e incluso a aquellos en que operan sus matrices. El único problema con este argumento es que se basa en información falsa.Los políticos están comparando el CAT, o costo anual total de las tarjetas de crédito (una cifra que fija el Banco de México), con las tasas de interés de otros países del mundo. Sólo que el CAT incluye muchos más costos que la tasa de interés simple. Al comparar peras con manzanas, y promover así un control de precios, los políticos buscan simplemente engañar a la gente. Tengo frente a mí el estado de cuenta de mi tarjeta de crédito Bancomer de este pasado mes de enero. Ahí se asienta que mi tarjeta tiene un CAT de 75.71 por ciento. Esa tasa de interés, sin embargo, dista mucho de la que yo pagaría (en caso de no ser “totalero”, esto es, de cubrir mensualmente el total para no generar intereses) o la mayoría de los demás clientes.El CAT considera como base una tasa de interés máxima, pero el banco va reduciendo el tipo de interés gradualmente a quienes hacen a tiempo sus pagos. También considera un interés compuesto que capitaliza todos los intereses, lo cual no ocurre porque el pago mínimo, por lo menos el de Bancomer, cubre siempre los intereses. Además incorpora el impuesto al valor agregado, cosa que no hacen los intereses de los bancos de otros países.Cuando nuestros políticos comparan un CAT mexicano de 76 por ciento al año con una tasa de interés en los Estados Unidos de 22 están mintiendo o simplemente demostrando su ignorancia. En realidad deberían comparar el interés estadounidense con la tasa de interés efectiva promedio que, me dice un vocero de Bancomer, sería de 29 por ciento en el caso de ese banco.Aun así, los políticos pueden argumentar que no es justo que si en Estados Unidos se paga una tasa de interés de 22 por ciento por un crédito de tarjeta aquí tengamos que cubrir un 29 por ciento. Pero esto no es por algún abuso sino por la diferencia en condiciones de mercado entre México y Estados Unidos.Para empezar, la inflación anual al consumidor en la Unión Americana fue de 0 por ciento el pasado mes de enero, último para el que se tiene la información oficial proporcionada por la Oficina de Estadísticas Laborales de ese país. Nosotros tuvimos un aumento de 6.2 por ciento en febrero, según lo dio a conocer ayer el Banco de México. La mayor inflación de México y el creciente riesgo de devaluación del peso se reflejan en tasas de interés superiores para la captación de dinero en nuestro país, no sólo para los bancos, sino para cualquier empresa o persona física o para el mismo gobierno. El gobierno de Estados Unidos, por ejemplo, está pagando un rendimiento de 0.25 por ciento en sus bonos del Tesoro, mientras que el mexicano cubre 7.25 por ciento en sus Cetes de 28 días, los mismos siete puntos de diferencia que vemos en créditos de tarjeta.Otro factor que tiene que ver con los niveles de las tasas de interés es el cumplimiento en el pago de los créditos. Es más fácil dejar de pagar una tarjeta, ya que el crédito se entrega a la palabra, que una hipoteca o un préstamo de coche, porque la casa o el auto son las garantías. Por eso la cartera vencida es mayor en tarjetas y el costo del crédito superior. En diciembre de 2008, según la Asociación de Bancos de México, la morosidad en tarjetas era de 9.5 por ciento del crédito total; en vivienda, mientras tanto, se reducía a 3.4 por ciento y en créditos a empresas a 1.1 por ciento. No sorprende así que el crédito de tarjetas cueste más que el hipotecario o el empresarial.Si realmente las tasas de interés en México estuvieran tan disparadas como afirman los políticos, cualquier banco que bajara los tipos de interés se quedaría en poco tiempo con todo el mercado. Pero eso no está ocurriendo. Si bien hay algunas diferencias, todos los bancos que operan en México, independientemente de su origen nacional, ofrecen tasas de interés razonablemente similares en tarjetas y otros mercados.Si realmente los políticos quisieran reducir las tasas de interés de los mexicanos, deberían tomar medidas para bajar la inflación, aumentar el ahorro y mejorar los instrumentos de cobro de los créditos vencidos. Pero las soluciones de fondo no les gustan a los políticos. Prefieren combatir los síntomas, culpar a los banqueros y buscar un control de precios que, como siempre, resultaría desastroso para la economía nacional.
Más devaluación
De poco sirvió el inicio de las nuevas subastas de 100 millones de dólares diarios del Banco de México. Ayer, 9 de marzo, el peso perdió nuevamente terreno frente al dólar. En el mercado al menudeo la divisa estadounidense se cotizó en Banamex a 15.69 pesos por dólar, un alza de 2.1 por ciento en un solo día frente a los 15.37 del viernes. En el interbancario de 48 horas, el dólar cerró en 15.584 contra 15.29 del viernes 6 de marzo, o sea, un aumento de su precio de 1.9 por ciento. El tema no carece de importancia. La crisis internacional le está pegando a México principalmente por la devaluación del peso.

lunes, marzo 02, 2009

Affaire Citigroup-Banamex

México SA
Guillermo Ortiz ayer y hoy
Affaire Citigroup-Banamex
Quién sabe por qué, pero cada que un banco sacude al país, a sus leyes, al gobierno y/o a las autoridades financieras (no se menciona a los mexicanos, puesto que además de pagar los platos rotos del capital financiero, permanentemente son sacudidos por los bancos), viene a la memoria la comparecencia, ante diputados, de un secretario de Hacienda (enero de 1995), que antes fue pieza fundamental en la reprivatización del sector financiero mexicano y, después, gobernador del Banco de México.
Son tan ilustrativas las palabras de Guillermo Ortiz, el funcionario descrito, que ante la “coyuntura” financiera que vive el país (como en las esferas del poder califican a la crisis permanente que, con altibajos, vive el país desde hace más de tres décadas), que ganan las ganas de volver a leerlas, en especial cuando se recuerda el más reciente brete (Banamex) en el que ese capital financiero ha metido al gobierno mexicano. Leamos, pues, lo expuesto por este personaje el 23 de enero 1995:
“Yo quisiera mencionar muy enfáticamente, que en estas iniciativas (de ley para reformar el sistema financiero) no se está proponiendo, desde luego, entregar el sistema de pagos o la banca nacional a los extranjeros. Hoy en día la participación del conjunto de la banca extranjera en el mercado financiero nacional es de alrededor del 8 por ciento, con las autorizaciones que se les dieron recientemente a los bancos extranjeros para operar en nuestro país.
“En otros países de América Latina –como Chile, Argentina, Brasil–, en Canadá y en muchos de los países europeos, la participación de la banca extranjera en el mercado crediticio total es muy superior, es del orden del 20 al 30 por ciento. Nosotros pensamos que aún con esta facilidad que se le estaría dando a la banca extranjera para participar en la capitalización de los bancos mexicanos, estaríamos muy lejos de llegar a los porcentajes de participación y de penetración que hay en otros países; repito, creo que es fundamental y es, digamos, en el interés nacional de tener un sistema bancario sólido.
“¿Cómo evitar que el sistema financiero (mexicano) quede en manos de extranjeros? Creo que ésta es una pregunta importante y yo la respondería de dos maneras. La primera es que habría un compromiso específico (del gobierno) de que el sistema de pagos desde luego quede en manos de mexicanos. ¿Qué es el sistema de pagos? Un sistema de pagos es el conjunto, abarca el conjunto de transacciones más importantes que pasan por el sistema financiero del país. En el caso de México, pues obviamente son los bancos más grandes (Banamex y Bancomer) los que realizan la mayor parte de los pagos y de las compensaciones por las transacciones financieras, comerciales, productivas del país. Desde luego el sistema de pagos, éste es un compromiso, quedaría en manos de mexicanos.
“En segundo lugar lo que se pretende con esta iniciativa es que los extranjeros vengan a apoyar sobre todo a algunas instituciones pequeñas que están teniendo problemas y que justamente por esos problemas de capitalización no pueden atender a sus clientes, no pueden atender a la pequeña y mediana empresas y no pueden atender a los usuarios del crédito, tanto en la parte hipotecaria, como de tarjetas, como los bancos más grandes pueden atenderlos. Se trata de evitar que pudiera darse el caso que el sistema de pagos, que está constituido por los bancos más importantes del país, pudiera caer en manos de extranjeros… No se puede dar el caso de que indirectamente los extranjeros pudieran controlar un banco mexicano”.
Eso dijo Ortiz en nombre del gobierno mexicano y de ese tamaño el compromiso: 14 años después, 90 por ciento de la banca que opera en el país pertenece al capital financiero trasnacional; el sistema de pagos es controlado por capital extranjero y, por primera vez desde aquel discurso de 1995, un gobierno extranjero, el de Estados Unidos, es el accionista mayoritario de uno de los dos mayores bancos del país, Banamex.
Sirva lo anterior para poner en contexto no sólo la solidez de nuestros funcionarios, sino el más reciente brete en el que la banca extranjera, que ya domina 90 por ciento del sistema financiero que opera en el país, ha metido al gobierno (siempre afanoso en la defensa de los intereses del capital trasnacional, y para violar la ley en pos de ese objetivo). Sirva, pues, para contextualizar el caso Banamex (ahora conocido como Obamamex), cuyo dueño mayoritario, a estas alturas, no es otro que el gobierno de Estados Unidos, o lo que es lo mismo una acción que viola la ley mexicana.
Ahora salen con que no hay tal violación, porque el Tratado de Libre Comercio del América del Norte “permite” lo que la ley prohíbe. Esa es la “salida” que quieren encontrarle, pero hay que recordar que el TLCAN estipulaba que ningún banco extranjero podría tener una posición mayoritaria en ningún banco mexicano, ni una participación en el mercado superior al 1.5 por ciento. Violaron su propia norma.
El problema se agudiza cuando se sabe que aparte de un banco, Banamex, Citigroup también es propietario de cuando menos una Afore, una arrendadora, una casa de bolsa y un fondo de inversión. Y tuvo la telefónica Avantel, de la que obtuvo su buena rebanada de ganancias, hasta que en 2006 Citigroup vendió su participación a Axtel por la módica suma de 245 millones de dólares. Además de una sonora mentada de madre de parte de su exprimida clientela, ¿qué se ha llevado Citigroup, por medio de Banamex en los últimos ocho años?: entre otras cosas, alrededor de 90 mil millones de pesos en utilidades netas, los apoyos públicos del “rescate” bancario, los jugosos pagarés del Fobaproa, suculentas “devoluciones” de impuestos y, ahora, un gobierno entre las patas.
Sin duda, el más reciente affaire de Citigroup-Banamex puede ser una oportunidad para que este banco regrese a manos mexicanas (si el gobierno recuerda cuál es su obligación), pero si esas manos son las mismas o parecidas a las que se quedaron con esta institución a raíz de la reprivatización salinista (Roberto Hernández y pandilla), nada se habrá ganado.
Las rebanadas del pastel
Mi profundo agradecimiento a los integrantes de la Asamblea dominical de la Resistencia Creativa, no sólo por la invitación de ayer en el Hemiciclo a Juárez, sino por su generosidad y gran ambiente. Un beso a las Adelitas, tan entronas y apapachadoras.
cfvmexico_sa@hotmail.com
mexicosa@infinitum.com.mx