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miércoles, enero 18, 2012

¡Ni maíz, ni frijol, sólo la Estela de Luz!



El número 1-Helguera

Una prueba de que hay que confiar en los ciudadanos y en las redes sociales es el caso de las tuiteras. @laguar, @zahazilcarreras y @afroditaopina. que recurrieron a otros tuiteros para llevar víveres al Zócalo el domingo 15 de enero a las 12 del día. En la sierra Tarahumara, una espantosa sequía hizo que murieran seis tarahumaras que viven en poblados desnutridos y apartados como los de Napuchi, Baquiachi, Pasigochi, Wisarorare que son parte de las 95 comunidades tarahumaras en Chihuahua.

Fue tal la presión que los usuarios ejercieron en las redes sociales que la gente se organizó, creó un centro de acopio en el Zócalo y otro en el Claustro de Sor Juana, cuando cayó el aguacero y los víveres empezaron a mojarse.

Un grupo de tuiteros logró que el día domingo 15 de enero adquiriera un sentido memorable, al hacernos volver la vista a la sierra de Chihuahua y reunir despensas. La fundación Telmex ofreció un tráiler para transportar las donaciones a la sierra e instalar allá una planta de agua.

Las redes sociales sirven para que la sociedad se levante y dé auxilio de una manera inmediata. Sería muy bueno darnos cuenta que podemos confiar en nuestra capacidad y mover montañas.

Marina Taibo es una orgullosa tuitera, una joven fotógrafa a quien la policía suele agredir mientras trabaja: No puedes tomar esa fotografía, aquí no se vale sacar fotos. ¡Lárgate con tu cámara, si no te la quitamos!

Marina Taibo y cinco tuiteros más lograron hacer lo que no hizo el gobierno de Chihuahua ni mucho menos el de la ciudad de México. Mientras se inauguraba en nuestra ciudad, frente al bostezo de los leones de piedra de Chapultepec, una estela de luz que costó mil millones de pesos, seis indígenas morían en la sierra Tarahumara por las consecuencias de una de las peores sequías de la historia.

Con esta acción de cinco mujeres sentadas cada una frente a su computadora, queda demostrado que los mexicanos somos aptos para salvarnos a nosotros mismos sin el gobierno como quedó comprobado en el terremoto de 1985, cuando muchos habitantes de nuestra ciudad tuvieron las agallas de las que carecen nuestros gobernantes.

sábado, julio 11, 2009

Monsanto amenaza plantíos del orbe, alertan

La trasnacional “contamina” cultivos con transgénicos y luego cobra regalías, documentan
México se encuentra en riesgo ante la trasnacional, la cual ya ha intentado “contaminar” el frijol amarillo en el país, advirtió Marie-Monique Robin, periodista, documentalista y cineasta, autora del libro El mundo según Monsanto. Una cinta con el mismo título se proyecta hoy a las 11 horas en la Cineteca Nacional.Foto Arturo Cruz Bárcenas


Policías genéticos de la trasnacional estadunidense Monsanto recorren el mundo para detectar si en algún cultivo se usan sus semillas y, con el argumento de que es su patente, exigen regalías. Marie-Monique Robin, quien se halla de visita en el país para promover su libro El mundo según Monsanto: de la dioxina a los OGM. Una multinacional que les desea lo mejor, expresó en entrevista con La Jornada:
“Estamos en una guerra de información, pues Monsanto –trasnacional líder en la producción de organismos genéticamente modificados (OGM), la cual comercializa 90 por ciento de sus productos– gasta mucho dinero para desinformar de manera sistemática.”
Hoy se proyectará a las 11 de la mañana, en la Cineteca Nacional, el documental El mundo según Monsanto, que trata sobre esta empresa fundada en 1901, en Missouri, la cual, según se expone en la obra, “ha acumulado infinidad de procesos penales debido a la toxicidad de sus productos, aunque hoy se presente como una empresa de ciencias de la vida, reconvertida a las virtudes del desarrollo sostenible”.
Robin tardó tres años en descubrir las aristas de este gigante de los transgénicos. El resultado de ese periodo de viajes, entrevistas y documentos es inquietante. “Nos encontramos con un libro esencial para entender cómo opera esta corporación –que tiene 17 mil 500 empleados, presencia en más de 46 países y es la principal productora de semillas del mundo– y cómo ha conseguido, con la complicidad de gobiernos y legislaciones permisivas, dominar el mercado mundial de la alimentación.”
Marie-Monique es periodista, documentalista y directora de cine. Autora de varios libros, ha rodado más de 50 reportajes en todo el mundo.
–¿Son dañinos para el ser humano los alimentos transgénicos?
–Ésa es una pregunta fundamental, pero el problema es que no podemos dar respuestas definitivas. En tres años de investigación descubrí que los transgénicos no han sido evaluados seriamente.
“En 1992, la Administración de Alimentos y Fármacos (FDA, por sus siglas en inglés) publicó un texto fundamental, porque todo el mundo lo tomó en cuenta, ya que dice que los transgéncos son equivalentes a las plantas convencionales.
“Éste es el llamado principio de equivalencia sustancial. Por ejemplo, se afirma que el maíz PT transgénico es equivalente a un maíz convencional y, por eso, no hace falta hacer estudios. Hallé que este principio no tiene ninguna base científica y que más bien fue una decisión política de la Casa Blanca, en aquel momento dirigida por Ronald Reagan y George Bush, y luego por éste y Dan Quayle, una administración republicana cuyo lema era la desregulación y que quería poner en el mercado, lo antes posible, los productos transgénicos, lo cual, obviamente, convenía a Monsanto.
“Para lograr eso había que acabar con todos los ensayos y estudios de toxicidad, que tardan dos años y cuestan mucho dinero. Por eso se publicó ese texto en 1992, en la FDA. Es interesante hacer notar quién lo redactó. Entrevisté a esa persona. Se llama Michael Taylor, quien fue abogado de Monsanto. Después entró en la FDA como número dos. Luego volvió a Monsanto como vicepresidente. Ése es el sistema de las puertas giratorias.
“En mi libro doy como 100 ejemplos de personas de Monsanto que pasaron a la administración estadunidese y después regresaron a Monsanto, etcétera. Es decir, primero fue el texto básico de la regulación, o mejor dicho, de la no regulación.
“Segundo, entrevisté a James Marensky, entonces jefe del departamento de biotecnología en la FDA, y reconoció que este principio de la equivalencia sustancial no tenía ninguna base científica. Era una decisión política de la Casa Blanca.”
Para tener tal base se requieren estudios, y “en 1992, cuando publicaron ese texto, no había ningún transgénico disponible. Monsanto aún estaba trabajando en el primero, que se puso en el mercado tres años después, en 1995: la soya transgénica.
“Cuando se propuso este principio de equivalencia sustancial, científicos de la FDA se opusieron, porque, dijeron, desconocían si un transgénico era dañino.
“Había que hacer estudios, porque puede ser que la manipulación genética traiga riesgos importantes para la salud humana. Pero todos fueron callados.
“Hoy día, la situación es la siguiente: todos los transgénicos que están cultivados en el mundo no fueron evaluados seriamente, porque en 1992 se decidió en Estados Unidos que no había necesidad de hacerlo.
“En estos momentos, España es el único país donde hay cultivos transgénicos. Todos los demás países de Europa, como Francia, Alemania, Luxemburgo, Austria, Grecia y Hungría, han prohibido, hasta hoy, esos cultivos, bajo el llamado principio de precaución, porque, argumentan, no conocen las consecuencias de esos transgénicos para la salud o para el medio ambiente.”
Las imágenes que sobrevienen ante lo que expone remiten a una película de ciencia ficción, de terror, o a una intriga, un thriller.
“Los únicos estudios que se han llevado a cabo son los hechos por Monsanto, que son de tres meses, los cuales se realizaron con ratas que fueron alimentadas con transgénicos. Ahora bien, el ser humano puede comerse un transgénico y no pasa nada al día siguiente, pero en 30 años, o menos o más, no sabemos. Eso es lo que llamamos una toxicidad crónica.
“Para evaluar la posible toxicidad crónica de transgénicos se necesitan estudios de 12 años, y ¡nunca se han hecho!”
Pero estudios serios de dos años, realizados en Escocia e Italia, mostraron daños en órganos de ratas. Los científicos que desarrollaron tal investigación perdieron su trabajo.
Advirtió que en 1997 Monsanto introdujo en Canadá una canola transgénica, y a siete años de eso “la contaminación es total; es decir, no hay ninguna canola orgánica ni convencional.”
Otro tema es el de las patentes. Monsanto puede, con sus abogados, patentar ciertas semillas, y en un plazo de cinco años demandar pago de regalías. “Dice: este gen me pertenece.” Ese es el riesgo para México, donde Monsanto ya ha intentado “contaminar” el frijol amarillo.
Cuenta con los llamados “policías genéticos”, que andan por el mundo detectando cultivos transgénicos que generen regalías, pago de derechos vía patentes, a Monsanto.
Algunos científicos que han trabajado para Monsanto y que han renunciado al percatarse de los fines de la multinacional, han tenido que dedicarse a otras actividades.
Marie-Monique Robin dijo que cada palabra de su libro está cuidada para evitar demandas legales de la poderosa empresa.
Aconsejó que los ciudadanos mexicanos deben exigir que en los empaques de los alimentos se diga si son transgénicos.
Un punto difícil es el de la corrupción.
Robin documenta dos casos, uno en Canadá, de hace una década, en el que Monsanto intentó poner en el mercado una hormona de crecimiento transgénica.
“Fue prohibida (...) En México, me han dicho, se vende.” El otro caso fue en Indonesia.
Documental “El mundo según Monsanto”, el sábado 11 de julio a las 11:00 horas en la sala 4 de la Cineteca Nacional (Av. México-Coyoacán 389, DF), ya está disponible la película en formato de YouTube y subtitulada al español. Es un material indispensable para entender cómo opera esta multinacional.
(http://www.elpoderdelconsumidor.org/el_mundo_segn_monsanto_la_pelcula.html)
El libro y el documental han causado revuelo internacional, ya que en ellos la periodista Marie-Monique Robin desarrolla un riguroso análisis de Monsanto, la empresa química que ha invadido los campos del mundo con herbicidas, que se ha convertido en gran controladora de semillas y promotora de los transgénicos como estrategia para dominar la producción mundial de alimentos. Robin apoya su análisis en múltiples documentos, estudios y entrevistas que incluyen a funcionarios de la trasnacional.

martes, marzo 24, 2009

El Frijol: Alimento de lujo (Gracias al Libre Mercado TLCAN)

A un año de la apertura total al agro, el precio del frijol ha subido casi 50%

El kilogramo del producto empaquetado se vende hasta en 37.90 pesos

Se ha convertido en un alimento de lujo; aumentan los robos de cargamentos y bodegas

Susana González G. (La Jornada)


A un año de haber entrado en vigor el capítulo agrícola del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), el frijol ha aumentado de precio en 49.79 por ciento y llega a venderse a los consumidores entre 15 y hasta 37.90 pesos por kilo, dependiendo de la variedad, marca y lugar donde se comercialice, de acuerdo con información oficial.
Dicho encarecimiento, aunado a una disminución en la producción nacional así como su fácil colocación en el mercado ya que, al igual que el maíz, es considerado como un producto de consumo generalizado, ha propiciado que el frijol prácticamente se haya convertido en “un alimento de lujo”, aseguró Víctor Suárez, director de la Asociación Nacional de Empresas Comercializadoras del Campo (ANEC).
Ello explica, dijo, que la leguminosa resulte muy deseable para la delincuencia organizada, como lo demuestra el robo de unas cien toneladas de frijol en cuatro asaltos distintos a bodegas de Sinaloa durante febrero.
“Si la tonelada de frijol se vende en promedio a 18 mil pesos, robar un camión de 10 toneladas se traduce de inmediato en una ganancia de 180 mil pesos, ya no se diga un tráiler con capacidad de 35 toneladas o una bodega”, mencionó. Más aún cuando es un producto que puede comercializarse y venderse de inmediato, sin requerir procesos de industrialización o conservación.
Durante la década de los 90, el país producía en promedio mil 200 toneladas de frijol anualmente y para el año 2002 se alcanzó un récord de mil 549 toneladas. Pero a partir de entonces la producción ha disminuido constantemente y el año pasado cerró en mil 100 toneladas, una caída de 18 por ciento respecto de 2006, indican las estadísticas de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa).
El reporte mensual más reciente sobre inflación del Banco de México (BdeM), correspondiente a enero pasado, indica que el frijol fue el producto que más aumentó de precio en el último año entre el grupo de diez frutas, verduras y legumbres que mayor variación registraron.
Si la comparación se hace respecto a enero de 1994, cuando entró en vigor el TLCAN pero sin el capítulo agrícola, la leguminosa se ha encarecido en 539.94 por ciento, y ha duplicado su precio respecto de diciembre de 2000, cuando el PAN comenzó a gobernar el país, de acuerdo con las estadísticas del banco central.
El robo de frijol a bodegas y camiones es un fenómeno nuevo y distinto a los asaltos cometidos desde hace años por comunidades pobres a trenes que transportan maíz, atribuibles a la necesidad y el hambre de la gente, pero que se han multiplicado en los últimos años, consideró el dirigente de la ANEC.
Sin embargo, aseveró que ambos tipos de robo, por hambre o perpetrados por la delincuencia organizada, evidencian los problemas de producción y desabasto en que el gobierno federal han dejado al campo, debido a que no existe una planificación y regulación del sector agropecuario que garantice el abasto de alimentos para la población ni siquiera en granos básicos como maíz y frijol.
En febrero de 2008, la venta al mayoreo del frijol negro en centrales de abasto se ubicó en 10.42 pesos por kilo y para el mismo mes de este año el precio fue de 15.61 pesos por kilo. Otros tipos de frijol oscilaron entre los 14 y hasta los 24 pesos por kilo, todos al mayoreo.
Al menudeo y vendido a granel, el “precio frecuente” del kilo de frijol bayo fue de 15 pesos; el flor de mayo de mayo y el pinto se ubicó en 16 pesos; el negro se comercializó entre los 16 y 22 pesos, mientras que el peruano se vendió entre 24 y 30 pesos en la semana del 20 al 26 de febrero de 2009.
Precios que se elevaron entre 3 y 8 pesos para el caso del frijol empaquetado, ya que el precio frecuente del frijol negro fue de 22.50 pesos, correspondiente a las marcas institucionales de los supermercados, mientras el peruano se vendió en 35.10 pesos y el tipo canario o el mayocoba llegó hasta los 37.90 pesos, de acuerdo con los monitoreos de la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco).
En términos generales, el aumento del frijol en todas sus variedades fue de 49.79 por ciento en un año, según los monitoreos del Sistema Nacional de Información e Integración de Mercados (SNIIM) y el Servicio de Información Agropecuaria y Pesquera (SIAP) de las secretarías de Economía y Agricultura, respectivamente.