lunes, enero 19, 2009

¿Perdón y olvido?

Paul Krugman

Barack Obama, que asumirá pasado mañana, no parece dispuesto a investigar las irregularidades de la administración Bush, con lo que, de hecho, los gobernantes no enfrentarán consecuencia alguna, aunque abusen del poder.

El domingo pasado, le preguntaron al presidente electo de Estados Unidos, Barack Obama, si buscaría una investigación sobre posibles crímenes por parte de la administración Bush. "Yo no creo que nadie esté por encima de la ley", respondió, pero "necesitamos ver hacia delante en vez de mirar hacia atrás".

Lo siento, pero si no tenemos una averiguación sobre lo que ocurrió durante los años de Bush -y casi todos han asumido que las declaraciones de Obama equivalen a que no la tendremos- eso significa que quienes tienen el poder de hecho están por encima de la ley, ya que no enfrentan consecuencia alguna si abusan de su poder.

Seamos claros con respecto al tema que aquí abordamos. No solamente es la tortura y el espionaje de comunicaciones, cuyos perpetradores alegan, aunque de manera inadmisible, que ellos fueron patriotas actuando en la defensa de la seguridad de la nación.

El hecho es que los abusos de la administración Bush se extendieron desde la política ambiental hasta los derechos al voto. Además, la mayoría de los abusos involucraron el uso del poder gubernamental para recompensar a amigos políticos y castigar a enemigos políticos.

En el Departamento de Justicia, por ejemplo, nominados políticos reservaron ilegalmente
posiciones no políticas para "estadounidenses de pensamiento correcto" -es su término, no el mío- y existe firme evidencia que funcionarios utilizaron sus posiciones tanto para socavar la protección de los derechos al voto de minorías como para perseguir a políticos demócratas.

El proceso de contratación en el área de Justicia hizo eco del proceso de contratación durante la ocupación de Irak -ocupación cuyo éxito supuestamente era esencial para la seguridad nacional-, en el cual los aspirantes fueron juzgados con base en su inclinación política, su lealtad personal al presidente Bush y, con base en algunos informes, sus opiniones sobre el caso Roe vs. Roe en vez de por su capacidad para desempeñar el trabajo.

Hablando de Irak, no olvidemos la fallida reconstrucción de ese país: la administración Bush entregó miles de millones de dólares en contratos sin previa licitación a empresas que tenían conexiones políticas, los cuales después no lograron cumplir.

¿Y por qué deberían haberse molestado en hacer su trabajo? Cualquier funcionario gubernamental que intentara hacer valer la rendición de cuentas sobre Halliburton, digamos, rápidamente descubría que su carrera había sido descarrilada.

Hay mucho, mucho más. Con base en mi propio conteo, al menos seis importantes dependencias gubernamentales experimentaron importantes escándalos a lo largo de los últimos ocho años; en la mayoría de los casos, estos escándalos nunca fueron investigados de manera apropiada.

Y después estuvo el mayor escándalo de todos: ¿acaso alguien duda con seriedad que la administración Bush haya engañado deliberadamente a la nación para que invadiera Irak?

¿Por qué, entonces, no habríamos de tener una averiguación oficial sobre abusos durante los años de Bush?

Una respuesta que se oye es que ir en pos de la verdad crearía divisiones, que se exacerbaría el partidismo. Pero si el partidismo es tan terrible, ¿acaso no debería haber alguna pena por la politización de cada aspecto del gobierno por parte de la administración Bush?

De manera alternativa, nos dicen que no tenemos que atorarnos en los abusos del pasado, ya que no los vamos a repetir. Sin embargo, ninguna figura de importancia en la administración Bush, o entre los aliados políticos de la Administración, ha expresado arrepentimiento por violar la ley. ¿Qué les hace pensar a cualquiera que ellos o sus herederos políticos no lo harán todo de nuevo, si se les da la oportunidad?

De hecho, ya vimos esta película. Durante los años de Reagan, los conspiradores del caso Irán-contra violaron la Constitución de Estados Unidos en nombre de la seguridad nacional.

Sin embargo, el primer presidente Bush indultó a los principales malhechores, y, cuando la Casa Blanca finalmente cambió de manos, el grupo dominante en política y medios de comunicación masiva le dio a Bill Clinton el mismo consejo que le está dando a Obama: deja que los escándalos latentes queden como están.

Seguro, la segunda administración Bush retomó justo donde se habían quedado los conspiradores de Irán y la contra; lo cual no causa mucha sorpresa si tenemos en cuenta que Bush de hecho contrató a algunos de esos conspiradores.

Ahora bien, es cierto que una seria investigación de los abusos en la era de Bush volvería a Washington un lugar incómodo, tanto para quienes abusaron del poder como para quienes actuaron como sus procuradores o apologistas. Y estas personas tienen muchos amigos. Sin embargo, el precio de proteger su comodidad sería alto: si cubrimos superficialmente los abusos de los ocho años pasados, garantizaríamos que ocurran de nuevo.

En el ínterin y con respecto a Obama: si bien probablemente esté en sus intereses en el corto plazo perdonar y olvidar, pasado mañana él va a jurar "preservar, proteger y defender la Constitución de Estados Unidos". Ese no es un juramento condicional que se debe honrar sólo cuando resulta conveniente.

Además, con miras a defender la Constitución, un presidente debe hacer más que obedecer él mismo la Constitución; debe llamar a rendir cuentas a quienes violen la Constitución. Así que Obama debería reconsiderar lo que al parecer es su decisión de permitir que la administración previa escape a las consecuencias del crimen. Haciendo a un lado las consecuencias, él no tiene derecho a tomar esa decisión.

http://www.losandes.com.ar/notas/2009/1/18/opinion-403711.asp

Con un pie en el estribo - Rocha

El blanco - Helguera

Cesa el bombardeo israelí en Gaza; comienza retiro escalonado de tropas

Hamas también declara alto el fuego; “el enemigo no logró sus objetivos”, dice Haniyeh

Palestinos recuperan otros 95 cadáveres; la cifra de muertos se incrementa a unos mil 300

Reuters, Dpa y Afp

La familia Samoni logró sacar de entre los escombros el cuerpo de una joven ultimada hace 14 días en una ofensiva del ejército israelí en Gaza. Foto: Ap

Gaza, 18 de enero. El movimiento de resistencia islámica Hamas decretó hoy alto el fuego y dio a Israel una semana para que retire todas sus tropas de la franja de Gaza, al tiempo que el ejército israelí comenzó a replegarse “en fases” del territorio palestino, lo que allanó el camino para que cesaran los bombardeos, pese a que todavía este domingo hubo enfrentamientos aislados en la periferia de la capital provincial.

Animadas por la declaración israelí de cese de hostilidades, desde las dos de la mañana del domingo, familias en ciudad de Gaza comenzaron a salir de sus refugios, casas de familiares o amigos e instalaciones de la Organización de Naciones Unidas, las cuales llegaron a albergar hasta 45 mil personas.

Algunas tuvieron la suerte de encontrar sus viviendas de pie, después de 22 días de bombardeos de la aviación, la marina y la artillería de Israel, pero otras sólo hallaron escombros de los edificios de departamentos que habitaban. Según la Oficina de Estadísticas de Palestina, cuatro mil inmuebles de viviendas quedaron totalmente destruidos.

Ya sin tropas israelíes, los servicios de emergencia palestinos lograron recuperar 95 cadáveres de las ruinas de Zeitun, barrio de la periferia este de ciudad de Gaza, con lo que el saldo de la operación Plomo endurecido se elevó a mil 310 muertos.

La cúpula de Hamas informó de la orden de alto el fuego a sus combatientes la mañana de este domingo, 12 horas después del anuncio de Tel Aviv.

“Dios nos ha concedido una gran victoria, no para una facción o partido, sino para el pueblo entero. Hemos parado la agresión y el enemigo no ha logrado sus objetivos”, declaró Ismail Haniyeh, jefe de gobierno en la franja de Gaza, tras el triunfo electoral de Hamas en enero de 2006 y la posterior expulsión de los miembros del partido Fatah del presidente de la Autoridad Nacional Palestina, Mahmoud Abbas. Superada la ofensiva israelí, agregó Haniyeh, queda abierta “la puerta de la reconciliación interna”.

La transmisión del discurso de Haniyeh por la televisora Al Aqsa, portavoz oficial del partido islámico, fue interrumpida por el gobierno de Israel, que en su lugar colocó imágenes de video en las que se observan incursiones aéreas contra palestinos, quienes disparan cohetes, y otras en las que aparecen combatientes armados que yacen muertos. Remata con un mensaje: “Hamas fue derrotado”.

Los últimos disparos

Antes del alto el fuego de Hamas y minutos después del cese de hostilidades de Tel Aviv, guerrilleros islámicos lanzaron los últimos seis proyectiles hacia el sur de Israel, desde la localidad de Beit Hanun (en el centro del territorio), a lo que la aviación israelí respondió con disparos sobre los presuntos responsables.

Cuando tropas y tanques comenzaron a replegarse hacia la frontera con Israel, desde sus posiciones en los frentes norte (Jabaliya y Beit Lahiya) y sur (Netzarim, donde estuvo un asentamiento de colonos israelíes hasta septiembre de 2005), se desató un último enfrentamiento entre miembros de la resistencia palestina y helicópteros artillados.

La movilización de tanques hacia la frontera comenzó en la madrugada, pero fue confirmada en la mañana por fuentes del Ministerio de Defensa.

La carretera que une a la franja de norte a sur quedó desbloqueada –aunque destruida por los bombardeos– después del retiro de tropas y artillería móvil.

“Israel no tiene la intención de permanecer en la franja de Gaza. Queremos salir lo más rápido posible, una vez que podamos garantizar que el alto el fuego existe y es estable, y que no hay peligro para la seguridad del sur de Israel”, manifestó el primer ministro israelí, Ehud Olmert. Más temprano, el portavoz del gobierno, Mark Regev, había señalado: “no podemos hablar por ahora de una calendario de retiro definitivo”.

Adiós para siempre

David Brooks (Corresponsal)

Washington, 18 de enero. Todo empezó con un fraude y acabó con una estafa.

Y todo el mundo –no sólo los que lo eligieron– está pagando la cuenta.

Han sido ocho años en los que el mundo ha estado al borde de un ataque de nervios (con cientos de miles sufriendo ataques físicos). Con relojes, calendarios y sitios de Internet diseñados para mantener una cuenta del tiempo hasta por segundos para marcar el fin de la era de George W. Bush, el presidente con la mayor desaprobación popular de la era moderna, y considerado por historiadores y analistas como, tal vez, el peor de todos (y no es una competencia fácil de ganar) está por desalojar la Casa Blanca y regresar a la vida privada en Texas.

Pocos meses después de llegar a la Casa Blanca, justo después del 11 de septiembre de 2001, Bush alcanzó los índices de aprobación más altos con 90 por ciento. Hoy, en la última encuesta de CBS News/New York Times, difundida este fin de semana, Bush gozaba de 22 por ciento de aprobación, el peor nivel jamás registrado (sólo podría consolarse con que Dick Cheney, su vicepresidente, tenía 13 por ciento).

El hombre que declaró una nueva cruzada en nombre de Dios contra los infieles, tanto dentro como fuera de Estados Unidos, quien proclamó que “o estás con nosotros o estás con el enemigo”, quien rompió la Constitución, la Carta de Naciones Unidas, las Convenciones de Ginebra, quien encabezó el gobierno más clandestino en tiempos recientes, y que se tropezaba con el idioma ofreciendo un diccionario de términos atropellados ahora famosos, se irá hacia su puesta del sol, apostando –como afirmó en su última conferencia de prensa– más o menos algo como que la historia lo absolverá.

Pero por el momento, sólo los llamados neoconservadores, algunos cristianos fundamentalistas, grandes intereses de energía, y los cómicos, han expresado su tristeza al concluir esta presidencia.

La Junta Cheney/Bush

Lo que pocos registran dentro y fuera de este país es que hace ocho años llegó al poder un gobierno radical derechista, en muchos sentidos, fundamentalista, dispuesto a transformar el panorama político, económico, militar y cultural no sólo de este país, sino del mundo. Desde sus primeros discursos hasta su mensaje de despedida al país el jueves, Bush colocó esto en términos simples: todo se trataba de una lucha milenaria entre “el bien y el mal”.

Todo comenzó en noviembre de 2000 con una elección en el país autoproclamado líder de la democracia, de la que hasta la fecha nadie puede comprobar quién ganó. La elección destruyó el mito de “una persona, un voto”, ya que sí se comprobó que no todos los votos se cuentan, y que el fraude a la antigüita, combinado con el cibernético, está sano y vivo. Por la institución anticuada y absurda del Colegio Electoral que sustituye el voto directo para presidente, George W. Bush ganó la elección aunque perdió en el voto popular (por aproximadamente 500 mil sufragios). Para colmo, la elección no fue determinada por la voluntad popular, sino por la Suprema Corte de Justicia.

Con ello, llegó al poder lo que Gore Vidal bautizó como la “junta Cheney-Bush” (puso a Cheney primero, por considerarlo como el poder real en la Casa Blanca). Hace poco más de un año, en entrevista con La Jornada, Vidal explicó lo que ha implicado todo esto para el país: “Hemos perdido la república y nuestras instituciones; hemos sufrido un golpe de Estado y Bush ha derrocado la Constitución”.

Gore agregó que “hasta hemos perdido el único regalo que nos dejó Inglaterra cuando nos abandonó a nuestro individualismo: la Carta Magna y el habeas corpus, todo lo que dio el tono del Siglo de las Luces a Estados Unidos”. Bush, subrayó, “odia a la república” y su gobierno “legalizó todo acto inconstitucional de este presidente inconstitucional y malicioso que cree en la tortura, cree en matar gente, cree en la guerra unilateral contra otros países que no nos han ofendido de ninguna manera y que no nos pueden dañar de ninguna manera”. Concluyó que “de eso se trata un golpe de Estado. Estas (quienes están en el gobierno) son las peores personas en el mundo. Los hombres del petróleo, del gas, los ladrones”.

Vale recordar que como candidato Bush señaló que como texano y gobernador de un estado fronterizo tenía “experiencia” en relaciones exteriores, y al llegar a la presidencia declaró que México sería su prioridad en las relaciones exteriores. Su primera cena de Estado fue con Vicente Fox, su primer viaje al exterior fue al rancho de Fox en Guanajuato, donde los “dos cowboys” hablaron de una nueva relación. Su primer gran iniciativa fue impulsar una reforma migratoria.

El 11-S

Pero pocos meses después, dos aviones secuestrados se estrellaron contra las Torres Gemelas del World Trade Center en Nueva York, otro contra el Pentágono y un cuarto, dirigido probablemente contra el Capitolio, cayó en Pensilvania, todo cambió (México fue relegado a un segundo plano). Noam Chomsky, en entrevista con La Jornada, advirtió que las primeras víctimas del atentado serían los palestinos y las fuerzas progresistas y de izquierda por todo el mundo.

Los neoconservadores, el agrupamiento político-intelectual que había tomado el poder junto con Bush, se habían preparado para este momento desde más de una década antes, cuando elaboraron una estrategia para garantizar hasta el infinito que Estados Unidos sería el único superpoder en el planeta, y que parte de ello era rehacer el mapa geopolítico, incluido Medio Oriente.

Bush declaró una guerra permanente contra algo llamado el “terrorismo”, y se elaboró todo un esquema sobre el nuevo enemigo que llenara el vació dejado por la desaparición del otro enemigo, el “comunismo”, usado durante décadas para justificar invasiones, intervenciones, operaciones clandestinas, gastos militares y maniobras políticas. Hasta se podían usar los mismos discursos de antes de la caída del Muro de Berlín, sustituyendo sólo la palabra “comunismo” por “terrorismo”.

Contra el terror

Fue el inicio de uno de los engaños más extraordinarios de la historia. Imponiéndose sobre las agencias de inteligencia, sectores del Pentágono, del Departamento de Estado y de otras partes del gobierno permanente estadunidense, el nuevo equipo ordenó que el mundo era como ellos deseaban. Se distorsionó y fabricó inteligencia, se lanzó una campaña de propaganda de proporciones sin precedente con la colusión, aunque con maravillosas pero pocas excepciones, de los medios masivos de comunicación, culminando con una presentación ante la comunidad internacional en el Consejo de Seguridad de la Organización de Naciones Unidas para justificar la invasión de un país que nada tenía que ver con el 11-S en lo que ahora es la guerra más larga de la historia de Estados Unidos.

Pero la declaración de una “guerra global contra el terror” fue más que sólo lanzar las dos guerras, la otra contra Afganistán, ambas inconclusas al fin del régimen de Bush. Bajo ese rubro, se impuso lo que el historiador Arthur Schlesinger calificó de nueva “presidencia imperial”, que otorga enormes poderes al presidente e incluye ordenar operaciones militares donde quiera, incluso dentro de Estados Unidos.

En la “guerra contra el terror” se rompieron barreras institucionales y hasta legales del gobierno, a tal nivel, que literalmente se anuló por orden presidencial uno de los fundamentos del sistema legal estadunidense, el habeas corpus, concepto creado hace más de 700 años, que protege al individuo del poder del gobierno. A la vez, se legalizó la tortura, incluida la práctica de waterboarding, considerada como tortura y violatoria de la ley internacional por Estados Unidos en la Segunda Guerra Mundial.

Además se le otorgó al presidente el poder de designar a cualquiera, extranjero o estadunidense, como “combatiente ilegal”, y con ello anular todas las garantías y derechos constitucionales básicos (presentación de cargos, acceso a abogados, un proceso judicial en un tribunal y más) y permitía su secuestro, desaparición y detención arbitraria e indefinida, como en el caso de los detenidos en el campo de concentración de Guantánamo.

Aún más, el gobierno de Bush, por orden secreta, ordenó el espionaje sin orden judicial de estadunidenses y sus comunicaciones internacionales, como toda una serie de operaciones clandestinas, incluida una red de cárceles secretas en varias partes del mundo y la práctica de “rendición”: se entregaba a un detenido en el extranjero a otro gobierno para ser interrogado bajo tortura.

El presidente del Comité Judicial de la Cámara de Representantes, John Conyers, acaba de presentar un amplio informe documentando de lo que califica de “transgresiones a la Constitución”, que incluye casi todos los aspectos del gran logro de Bush de establecer una presidencia suprema con poderes extraordinarios bajo la justificación de medidas necesarias durante “tiempos de guerra”. A la vez, frente a todo crítico, este gobierno también se dedicó, en palabras de Conyers, a “la intimidación e intento de callar a críticos y denunciantes que se atrevieron a contarle a sus conciudadanos lo que se estaba haciendo en su nombre”.

Salvar vidas

Pero en nombre de los estadunidenses, Bush y su equipo lograron, durante más de 7 años, una restructuración radical del gobierno y de la expresión del poder a nivel mundial. Bush dijo la semana pasada, en su mensaje de despedida a la nación, que todo fue para salvar vidas estadunidenses. “Hay debate legítimo sobre muchas de estas decisiones. Pero no puede haber mucho debate sobre los resultados. Estados Unidos ha pasado más de siete años sin otro atentado terrorista en nuestro terreno”.

Sin embargo, el hecho es que meses antes del 11-S, Bush fue alertado, hasta advertido de manera repetida por las agencias de inteligencia, que Osama bin Laden y Al Qaeda preparaban un ataque “con aviones” contra este país, y no hizo nada. “¿Bush salvó vidas? Que le diga eso a las familias de los 4 mil 200 militares que han fallecido en la guerra innecesaria en Irak… la verdad trágica es que estaban participando en una guerra que no deberíamos estar librando y que fue vendida al Congreso, a los medios y al pueblo estadunidense con justificaciones exageradas y hasta falsas”, escribe Richard Clarke, quien fue asesor presidencial antiterrorista de Bill Clinton y al inicio de la presidencia de Bush.

También, agrega, se tiene que incluir a los que casi nunca se cuentan aquí, los casi 100 mil civiles iraquíes (por el cálculo conservador de Irak Body Count) “muertos porque George W. Bush invadió ese país. Eso es 30 veces un 11-S... Las acciones de su gobierno contra el terrorismo, incluido Irak, mataron a muchos más esatdunidenses que los salvados por las agencias de inteligencia de Estados Unidos en los últimos ocho años”, concluye Clarke.

Guerra en otros frentes

El gobierno de Bush promovió también una guerra contra el medio ambiente, los derechos de los homosexuales, la salud, la educación y la ciencia. Desde promover versiones bíblicas de la evolución, hasta colocar interpretaciones bíblicas oficiales sobre la creación de fenómenos naturales como el Gran Cañón, y cuestionar la abrumadora evidencia científica sobre el calentamiento global, no hubo rama del gobierno que no fuera infectada por la ideología fundamentalista del gobierno de Bush.

A la vez, se buscó privatizar desde la educación pública hasta las prisiones. Tal vez lo más notable es que se instaló una fuerza de mercenarios y contratistas privados en Irak de las mismas dimensiones que las fuerzas armadas estadunidenses.

Aunque presidió sobre la ampliación del gobierno federal, sobre todo con la creación del gigantesco Departamento de Seguridad Interna, Bush promovió la desregulación de la economía y el debilitamiento de agencias e instancias dedicadas a velar por los derechos laborales, ambientales y civiles.

Con el huracán Katrina, se reveló otra abdicación de las responsabilidades básicas del gobierno en la era Bush. Con la prioridad de la guerra sobre todo lo demás, el inepto e irresponsable manejo de la respuesta al desastre natural que casi destruyó Nueva Orleáns y otras comunidades, dejaron a la vista que la vida de los pobres y la obligación de invertir en la infraestructura para el bien común eran considerados asuntos secundarios. Así, el huracán tal vez no fue el culpable del desastre, sino la respuesta, o falta de ella, del gobierno a todos los niveles.

La crisis

El costo financiero de esa guerra a largo plazo superará los 3 billones de dólares, calcula el economista y premio Nobel Joseph Stiglitz. Junto con el manejo de la economía estadunidense durante los últimos ocho años, Stiglitz calcula que “la cuenta por los excesos de la era Bush –el total de nueva deuda combinado con nuevas obligaciones– llega a 10.35 billones”.

Lo que se proclamaba como un triunfo del mercado libre y el libre mercado –el mantra de los neoliberales desde los tiempos de Reagan– tanto en Estados Unidos como en el mundo, estalló como una bomba en una crisis en la capital del capital mundial, en lo que ahora todos coinciden, que es la peor crisis financiera y económica desde la Gran Depresión.

Durante el gobierno de Bush, Wall Street se congratulaba de su auge como prueba de que la fe en la libertad del mercado abría las puertas a un paraíso. Pero aparentemente todo fue una ilusión.

El caso de Madoff es tal vez el mejor símbolo de todo lo ocurrido, cuando esta figura tan respetada en el mundo financiero confiesa que todo fue un juego piramidal y que perdió tal vez 50 mil millones de dólares del dinero de sus clientes. Se cree que fue la estafa financiera más grande de la historia. Pero el hecho es que sólo fue una pequeña representación de un sistema financiero entero.

De hecho, tan grave es esta crisis que podría marcar el fin de Nueva York (y Estados Unidos) como el centro financiero mundial, advierte el influyente Consejo de Relaciones Exteriores.

Pero quizá lo más asombroso es que la crisis obligó a Bush y a su gobierno a confesar que el sistema del libre mercado está al borde del colapso y que sólo podrá sobrevivir con lo que será tal vez la intervención estatal más grande de la historia en la economía. La crisis del neoliberalismo, que primero se expresó en América Latina, llegó finalmente a la capital del capital.

Bush acaba su mandato obligado a promover algo así como una nacionalización parcial del sistema financiero estadunidense. Después de que se privatizaron todas las ganancias a lo largo de estos ochos años (aunque el esquema es mucho más viejo que eso), ahora se están socializando los costos, o como afirman algunos críticos, esto es socialismo al revés, o socialismo para los ricos.

El fin

A eso del mediodía del martes 20 de enero, el presidente Bush se convertirá en el ex presidente Bush. Y hasta el fin, él y su equipo insisten en que tenían razón, y que no se cometió ningún grave error, por lo menos ninguno que estén dispuestos a reconocer. Llegó al poder con la promesa de una reforma migratoria y acabó con redadas masivas, deportaciones récord, un muro fronterizo y criminalizando a los indocumentados.

Llegó con un superávit en el presupuesto y deja un déficit y por lo tanto un deuda que pesará sobre futuras generaciones. Llegó a un país sin guerra y deja dos conflictos que cada día cobran decenas de vidas, y con promesas de promover la paz entre palestinos e israelíes, dio luz verde a una agresión tan bárbara e inhumana de Israel en Gaza que hasta la Organización de Naciones Unidas la ha denunciado, y muchos acusan que esto es “un crimen de lesa humanidad”.

Deja atrás un pueblo que enfrenta despidos masivos, una sociedad que pierde sus hogares y más hambre en las calles. Deja atrás al pueblo más encarcelado en el mundo. Deja atrás un mundo entero al borde de múltiples crisis.

En su mensaje final al pueblo estadunidense afirmó: “cuando los pueblos viven en libertad, no escogen de manera voluntaria a líderes que promueven campañas de terror. Cuando la gente tiene esperanza en el futuro, no cederá sus vida a la violencia y el extremismo. Así, por todo el mundo, Estados Unidos promueve la libertad humana, los derechos humanos y la dignidad humana”.

Agregó que “en el siglo XXI, la seguridad y prosperidad en casa dependerá de la expansión de la libertad en el extranjero. Si Estados Unidos no encabeza la causa de la libertad, nadie la encabezará. Al abordar estos desafíos... Estados Unidos tiene que mantener su claridad moral. Frecuentemente les he hablado del bien y el mal. Esto ha incomodado a algunos. Pero el bien y el mal están presentes en este mundo, y entre los dos no se puede hacer concesiones”.

Desafortunadamente, Bush no tenía frente a sí un espejo al pronunciar estas palabras. E irónicamente será difícil que la historia lo absuelva, ya que su política de hacer todo lo posible para mantener secreto el manejo de su gobierno ha resultado en la desaparición de una extensa colección de documentos y registros de órdenes y comunicaciones sobre una amplia gama de asuntos.

La conciencia

El jueves había indicios de que parte de esta larga noche ha acabado: el designado próximo procurador general de Estados Unidos, Eric Holder, declaró sin equivocación que “el waterboarding es tortura”. Ni Holder ni Obama son izquierdistas. Más bien, un retorno a lo que antes era la “normalidad” parece ser un giro radical ante los hechos del inicio del siglo XXI en Estados Unidos.

Bush dijo que se va con la conciencia tranquila. El cómico Jon Stewart, conductor del noticiero satírico The Daily Show, y una de las figuras más influyentes y críticas de este país, comentó sobre las últimas palabras de Bush que se iba con la conciencia tranquila porque “no tuviste que vender tu alma: vendiste todas las nuestras”.

Adiós para siempre.

¡Y todavía Obama dice que Bush "es un hombre bueno"! Si la administración de Bush comenzó con un fraude y terminó con una estafa, la de Obama comenzará con la esperanza y terminará con una profunda desilusión. La única esperanza es que para beneficio de estadounidenses y del mundo ese imperio termine de caer y se establezca una política económica justa y una política exterior respetuosa de todos los países y del planeta.

Hugo Chávez es un obstáculo para el progreso de AL: Obama

Notimex, Afp y Pl

Washington, 18 de enero. En América Latina “estamos dispuestos a hablar con quien sea cuando nos beneficie”, dijo el presidente electo estadunidense Barak Obama, quien aseveró que el gobernante venezolano, Hugo Chávez, “ha sido una fuerza que ha impedido” el progreso de la región, en declaraciones conocidas horas después de que el mandatario de la nación andina afirmó que “no hay mucho que esperar” del demócrata que este martes asume la jefatura de la Casa Blanca.

“Nuestra misión como estadunidenses no es dictar políticas o lo que le conviene a otros países, sino encontrar cooperación de interés mutuo”, señaló Obama en entrevista con la televisora Univisión, en la que sostuvo que “Chávez ha sido una fuerza que ha impedido el progreso en la región”, aunque reconoció la importancia del país sudamericano en el desarrollo regional.

Aunque reiteró su posición de que estará dispuesto a iniciar conversaciones, Obama dijo que “hay que ser muy firmes cuando vemos estas noticias, que dicen que Venezuela está exportando actividades terroristas o respaldando a organizaciones maliciosas como las FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia).

Si Obama se deja llevar por las "noticias" que ve en los medios de su país, significa que no se ha dado cuenta de que éstas son distorsionadas por las mafias de Miami y por la derecha estadounidense que se niega a aceptar la soberanía de los países de América Latina, lo cual es imperdonable. Obama debiera investigar o por lo menos leer los resultados de la administración de Chávez que incluso están publicados en reportes de la ONU y otras organizaciones. Lamentable que Obama se informe en CNN y los medios masivos. Seriedad, Sr. Obama, seriedad.

“Eso crea problemas que no se pueden aceptar. Eso no es un buen comportamiento internacional que debemos esperar de cualquiera en el hemisferio”, dijo en la conversación, doblada al español.

La entrevista fue grabada la semana pasada, pero divulgada en su mayor parte este domingo, en el programa Al Punto.

Obama señaló que en relación con Cuba, está dispuesto a flexibilizar las restricciones de viajes y remesas desde Estados Unidos a la isla, pero reiteró que no levantaría el embargo impuesto hace más de cuatro década. Ofreció dialogar con el gobierno del presidente Raúl Castro “siempre y cuando Cuba esté también dispuesta a desarrollar las libertades personales en la isla”.

Otra vez con condiciones. Si no está dispuesto a levantar el embargo significa que pretende perpetuar una de las mayores injusticias que ha cometido su país.

Obama señaló que en su presidencia quiere ver un cambio de enfoque en la política hacia América Latina, para mostrar que “estamos dispuestos a hablar con quien sea cuando nos beneficie. Seremos respetuosos de todas las partes”.

El presidente electo señaló que su política será respetuosa y comienza con el reconocimiento de que Estados Unidos es un vecino en este continente, y todos los otros países del hemisferio, Brasil, México, Argentina y Chile, entre otros, tienen contribuciones importantes.

Elogió al presidente mexicano Felipe Calderón, con quien se entrevistó hace casi dos semanas en Washington, por enfrentar a los narcotraficantes “de manera sin precedente, poniendo en gran riesgo su persona y su administración.

Otra vez la mala información, elogiar a un pelele impuesto en parte por su país para que se someta a los designios imperiales y a las políticas neoliberales que han sumido al mundo en una crisis es pésima señal. Significa que seguiremos siendo tratados como su patio trasero y como sus lacayos. De los inmigrantes ni palabra.

“El necesita nuestro apoyo. Tenemos una iniciativa (Mérida) para darle ayuda y Estados Unidos tiene que ser socio en este proceso. Tenemos que hacer lo necesario para detener el flujo de armamento a México que abastece a muchos de estos narcotraficantes, tenemos que participar para reducir la demanda de drogas en este país.”

Qué ¿listo para invadir?

Esta es la primera vez que Obama aborda públicamente temas de interés para los latinos en Estados Unidos y América Latina en general desde su elección en noviembre. Afirmó que desea “un cambio” en las relaciones con Latinoamérica y sigue dispuesto a “hablar con quien sea cuando nos beneficie”.

Moscú espera que cumpla

En Caracas, Hugo Chávez consideró anoche que “no hay mucho que esperar” del nuevo presidente estadunidense. “Si algún país ha sido una fuerza perversa que ha impedido el progreso, la libertad y la vida en este continente, ese país es el que tú vas a empezar a gobernar. No es Chávez ni Venezuela. ¿No te has dado cuenta todavía Obama?”

Dos meses después de calificar la elección de Obama como un hecho “histórico” que permitiría reanudar el diálogo “constructivo” entre Washington y Caracas, Chávez afirmó que como presidente en funciones, Barack Obama será “un fiasco para su pueblo y para el mundo”, lo calificó de “miasma” y lo acusó de intervenir en la política local.

“Ojalá me equivoque, pero creo que (con) Obama viene el mismo miasma, por no decir otra palabra. Es lo que yo creo”, dijo Chávez en un acto público.

Además, Chávez acusó a Obama de ponerse del lado de la oposición en su campaña contra una enmienda constitucional que, de ser aprobada en un referendo el 15 de febrero, permitirá la relección continúa tanto del presidente como de otros altos cargos públicos.

Miembros del gobierno de Venezuela han insinuado que el encargado de negocios de Washington en Caracas, John Caulfield, participó en una reunión recientemente en Puerto Rico con varios líderes opositores del país sudamericano para ver cómo obstaculizar esta enmienda constitucional.

Caulfield desmintió esta información, pero Chávez aseguró que si se demostraba su presencia en el encuentro sería expulsado del país por injerencia.

Por otro lado, el presidente boliviano Evo Morales, señaló que Obama es bienvenido si quiere mejorar las relaciones con Bolivia y los gobiernos latinoamericanos más críticos, aunque pronosticó que para ello habrá en la región “un bloque fuerte”.

De su lado, el primer ministro ruso, Vladimir Putin, afirmó que Moscú espera que Obama, cumpla sus promesas electorales sobre las relaciones entre ambos países, porque parece una persona abierta y sincera.

El PRD no se compara con el Prian, dice AMLO

Esa dupla opera como mafia en favor de los potentados, afirma

En el sol azteca existen problemas, pero en el PRI matan, sostiene el ex candidato presidencial durante una gira por la zona rural de Chihuahua

Fabiola Martínez (Enviada)

Andrés Manuel López Obrador, durante un momento de su gira por municipios chihuahuenses. Foto: La Jornada

Nonoava, Chih., 18 de enero. Andrés Manuel López Obrador dijo que el Partido de la Revolución Democrática (PRD), aun con sus diferencias internas, no se compara con la dupla PRI-PAN, que opera como una mafia en favor de los potentados.

“No quiero decir con esto que en el PRD no haya problemas. ¡Claro que los hay! Pero nuestros adversarios magnifican los conflictos. No somos como nos pintan. En cambio, la política de PRI-PAN es la misma cosa. En el PRI matan”, expresó.

Durante su gira por municipios rurales de esta entidad, en rincones apartados donde habitan indígenas rarámuris, el ex candidato presidencial defendió el movimiento que encabeza y reiteró que en él participan militantes de PRD, PT y Convergencia, a cuyos candidatos apoyará en el proceso electoral de este año.

Sin embargo, dijo, los partidos políticos son sólo herramientas, caminos para cumplir metas, porque el cambio se tiene que dar desde abajo, de manera independiente de la situación o crisis por la que atraviese cada uno.

El político tabasqueño advirtió que la situación por la que pasa el país es grave, porque está inmerso en una crisis en todos los órdenes; es un periodo decadente donde hay un divorcio entre la clase política y el pueblo raso, dijo.

Por ello, señaló, “vamos a utilizar la fuerza de este movimiento para defender la economía popular y pugnar por medidas que atemperen la crisis y la entrada de este huracán (económico)”. Este movimiento, añadió, es para defender al “pueblo raso”.

El próximo domingo 25 de enero López Obrador estará en el Zócalo de la ciudad de México para realizar una nueva asamblea, en la cual dará a conocer el plan de acción en defensa de la economía popular.

“Exigiremos que bajen los precios de las gasolinas, del gas, de la energía eléctrica, y que termine la tonta política de abandonar el campo; en cambio, se requiere apoyar a los productores para que México tenga suficiencia alimentaria.”

En anteriores asambleas, el ex candidato presidencial ha advertido que el decrecimiento en la economía del país significa no sólo la nula generación de empleos, sino una etapa de despidos, en la que una vez más las remesas y el comercio informal serán las válvulas de escape en el periodo de crisis.

De igual forma reiteró su llamado a obreros, campesinos y pescadores, entre otros, para que utilicen la movilización social como el camino para hacer respetar sus derechos. Dijo que el pueblo debe salvar al pueblo, porque Felipe Calderón sólo toma el papel de simulador, como ocurrió con su plan anticrisis, “que en los hechos sólo es demagogia ramplona y barata”.

El ex candidato presidencial recorrió de jueves a domingo 19 municipios de Chihuahua; con ello le restan 12 para concluir las visitas a las 67 alcaldías de esta entidad. En algunas obtuvo, en 2006, 10 o 20 votos, pero decidió regresar –dijo– porque el plan es avanzar en la organización de los ciudadanos, más allá de las filiaciones partidistas.

A nivel nacional, luego de dos años de giras semanales continuas, el “presidente legítimo” está a punto de cumplir su objetivo de encabezar asambleas públicas en todos los municipios del país, más de dos mil, regidos por el sistema de partidos políticos. Tras la elección de julio próximo, acudirá también a los 470 ayuntamientos gobernados por usos y costumbres, ubicados en Oaxaca.

Durante el recorrido por Chihuahua precisó, de cara a los comicios federales de este año, que no busca ni aceptará postularse para contender por una diputación. También indicó que desde el movimiento que encabeza apoyará a los candidatos del perredismo, pero también a petistas y de Convergencia.

El argumento es que estas fuerzas, integrantes del Frente Amplio Progresista (FAP), formaron –tras los comicios de 2006– un bloque no solamente con fines electorales, sino de movimiento político nacional.

López Obrador dijo que analizará la situación que priva en cada distrito electoral y en cada entidad para, con base en ello, determinar la forma en que brindará su apoyo, de acuerdo con la región de que se trate.

Lo anterior porque a nivel federal no irán en coaliciones los partidos del FAP (PT y Convergencia decidieron contender por separado), aun cuando sí habrá este tipo de alianzas en algunos casos de contienda local.

Este domingo, López Obrador emitió su mensaje en Nonoava, región apartada en el oeste de la entidad, a la que para llegar se debe avanzar un par de horas en un camino de terracería rudo, enclavado en una parte de la Sierra Madre Occidental. Ahí, donde en 2006 obtuvo escasos 60 votos, una indígena rarámuri le dio la bienvenida. Primero en su lengua y más tarde en castellano, le comentó: “Dicen que las cosas están bien, pero la realidad es que están mal. Muy mal”.

Más tarde, el político tabasqueño se trasladó a San Francisco de Borja y luego a Belisario Domínguez. Durante los cuatro días de recorrido por zonas de Chihuahua, el ex jefe de Gobierno del Distrito Federal pudo comprobar que los municipios de esta entidad continúan en un proceso de disminución poblacional.

El registro va en descenso; actualmente hay menos habitantes que en 1980, porque muchos jóvenes se van a buscar la vida al norte. “Por eso estamos nosotros insistiendo en que cambie la política económica, que se apoye a los indígenas y productores. Vengo a decirles que vamos a seguir luchando en beneficio de todos, pero dándole preferencia a la gente más humilde, más pobre”, concluyó.

Ser judío: distinciones

Rossana Cassigoli Salamon

El sionismo alude al movimiento nacionalista y colonialista judío que desde finales del siglo XIX se propuso la creación del Estado de Israel. Ha promovido, y promueve, la migración de judíos a Palestina, la ancestral tierra prometida. Tomó su nombre de Zion, una colina de Jerusalén, y adquirió alcance político gracias al impulso del periodista austriaco Theodor Herltz. El programa del primer congreso sionista, celebrado en 1879 en Basilea, Suiza, exponía: “el sionismo quiere crear un hogar para los judíos en Palestina, al amparo de la ley pública”. El movimiento se estableció en Viena, donde Herltz fundó el semanario oficial El Mundo (Die Welt); los congresos sionistas se celebraron anualmente al menos hasta 1901. Visto así, es posible “escuchar” y acompañar la quimera de un pueblo que cultiva lazos espirituales y aspira a la creación de una nación propia. Lo que se torna problemático es el giro expansionista-terrorista que adquiere este proyecto en la segunda mitad del siglo XX, y los irreparables costos históricos y humanos que son su corolario. Sin la mancuerna angloestadunidense el sionismo no hubiese logrado algunos de sus propósitos en los primeros años de la segunda posguerra.

Los primeros inmigrantes judíos que llegaron a Palestina-Israel a fines del siglo XIX eran europeos. Concluida la segunda guerra, y tras la evidencia de las proporciones del exterminio nazi y el consecuente menoscabo de la población judía, el movimiento sionista emplazó sus esfuerzos hacia los judíos habitantes de países árabes y musulmanes. En los años 50 del siglo XX fueron prácticamente vaciadas las comunidades judías de los países árabes; judíos cuyas familias habían vivido durante siglos en sociedades árabes y musulmanas emigraron al nuevo Estado, Israel. Gracias a la Ley de Retorno de 1950 han llegado a Israel unos 100 mil judíos originarios de Etiopía llamados peyorativamente falashas: “exiliados”, “extranjeros”, “errantes”. La memoria colectiva israelí se asimila a la narrativa sionista basada en la historia de los judíos de Europa. Tal narrativa no sólo no toma en cuenta la historia de los judíos de países árabes, sino que ha pugnado por la “desarabización” etnocida del judaísmo. Ello ha obedecido a una ideología estatalista sobre la cual se ha asentado el sionismo, que recuerda usos y costumbres de las naciones sudamericanas ancladas en la utopía de la “nación blanca”. A pesar de que la mitad de la población llegó de los países árabes islámicos y de situarse geográficamente en Medio Oriente, el Estado de Israel se refleja a sí mismo y exhibe ante el mundo como nación occidental. Hasta los años 40 entre árabes musulmanes y judíos existían vínculos cotidianos de vecindad y convivencia. En el interior de los colectivos dispares y mezclados no habían surgido aún sentimientos nacionalistas. Judíos y árabes vivían juntos “en las buenas y en las malas”. El movimiento sionista contribuyó a corromper los vínculos entre musulmanes y judíos. El sionismo belicoso y militar abolió el legado espiritual del judaísmo en esa tierra arrasada. Hay frases que estremecen el espíritu. En su magnífico libro autobiográfico Errata, George Steiner nos lega una prosa clarividente: “Por desgracia no puedo sentirme parte de este contrato con Abraham. Por eso no poseo feudo refrendado por la divinidad en un pedazo de tierra de Medio Oriente, ni en ninguna otra parte. Es un defecto lógico del sionismo, un movimiento político-laico, invocar una mística teológico-escritural que, en honor a la verdad, no se puede suscribir” (...) “Sería escandaloso que los milenios de revelación, de llamamientos al sufrimiento, que la agonía de Abraham y de Isaac, del monte Moriah y de Auschwitz, tuviesen como resultado final la creación de un Estado-nación armado hasta los dientes, de una tierra para especuladores y mafiosos... como todas las demás”. Continúa en otros párrafos sorprendentes: “Todos somos invitados de la vida [...] somos invitados a este menudo planeta y hemos resultado ser invitados vandálicos y exterminadores [...] mamíferos capaces de alcanzar elevados niveles de comprensión y creatividad éticas, aunque persistentemente territoriales, agresivos hacia sus rivales, proclives al contagio del odio colectivo, a los reflejos homicidas del rebaño, son llamados a idear instituciones de civismo y colaboración altruista en la polis, en la multitudinaria ciudad de los hombres [...] este extraño bípedo destruye por el placer de destruir”.

A modo de conclusión preliminar: ser judío no alude a una determinación biológica ni particularidad sicológica. No existe un “alma” o “esencia” judía. Ser judío es un “fragmento” de un procedimiento de verdad, un “dato” que lo hace “aparecer” de este modo en el espacio siempre político de los otros. Es posible que la mayoría de judíos no sean en verdad “distintivos” del judaísmo. No es menos verdad que serían rechazados por su ortodoxia endogámica, clasista y racista. La condición judía es sumamente dispar; los judíos son gente mezclada. Ser judío en la diáspora, incluso como condición existencial “paria”, no corresponde forzosamente a la pertenencia a un “pueblo”. En extremo, ni siquiera a un “nosotros” histórico. La “judeidad de la diáspora” entraña una memoria emocional. Memoria, porque es la suma de todos los relatos, múltiple y fragmentaria, imposible de reducir a un solo lema, representar en un solo rostro. Empero, esta disparidad y heterogeneización de la condición judía no nos deja indemnes y el silencio furtivo se torna incómodo. Judíos honestos, ya sea “pura sangre”, o en su caso “goy”, “advenedizos” o “parias” (en la expresión de Max Weber, George Simmel y Hannah Arendt), mestizos o bastardos del judaísmo, padecemos idéntico desgarramiento.

La monstruosidad inhumana con que la dupla Bush-Estado de Israel, ante la “tristeza objetiva” de la gran parte de espectadores de la polis, se ha ensañado con “los hijos más pobres” de la tierra palestina, exhibiendo sin instintos las bajas infantiles espeluznantes (amén de la prepotencia geopolítica y jactancia bélica siniestra) nos abandona y hunde en la impotencia, la vergüenza y la ignominia. Hemos sufrido una regresión radical. La peor catástrofe es nuestra habituación al horror y pérdida axiomática de conciencia crítica. Imposible rehuir el pronunciamiento. Nos confina este hecho a la pena íntima y constante.

Todos pierden en la guerra de cifras

Carlos Fernández-Vega

En eso de la cartomancia, pública y privada, sobre el futuro mediato e inmediato de la economía nacional, la guerra de cifras entre “optimistas” y “pesimistas” también se registró en los tiempos del autodenominado “cambio”, cuando en la primera recesión de “la era Bush”, a partir de 2001, los genios de la Secretaría de Hacienda y los del Banco de México ofrecían versiones encontradas, aunque de cualquier suerte ninguna de las corrientes (“optimista” la de Hacienda, “pesimista” la del Banco de México) ni lejanamente se acercó al resultado, aunque las huestes de Guillermo Ortiz estuvieron más cerca, pero no mucho, de atinarle.

Por aquellos no lejanos ayeres del presidente de la lengua larga y las ideas cortas, el juego más practicado entre la sacra famiglia económico-financiera público-privado era “atínale a la cifra”, una suerte de “melate” sobre el futuro económico nacional. Y era tan entretenido que sus integrantes indistintamente apostaban para saber quién acertaba al incremento de la inflación, al comportamiento del tipo de cambio, a las “cifras históricas” de empleo, al “ajuste” de las tarifas eléctricas, al “aumento” del crédito productivo, etcétera, etcétera, aunque por mucho el centro de la atención y de las apuestas era el crecimiento económico. Fue tal el grado de participación en este ameno juego, que hasta Martita Sahagún, todavía como vocera de Los Pinos, apostó su resto: “en México no hay crisis, ni plan B, ni emergencia, ni contradicciones, ni desaceleración económica”.

Nadie le atinó, muy lejos quedaron de las cifras reales, pero los únicos perdedores fueron los mexicanos: la economía decreció 0.3 por ciento y se eliminaron alrededor de 620 mil empleos formales, entre otras gracias, mientras la sacra famiglia “olvidaba” sus compromisos de crecer a 7 por ciento y generar un millón 350 mil empleos anuales, al tiempo que redoblaba apuestas en el “atínale a la cifra” correspondiente a 2002, y así sucesivamente hasta 2006, año en el que el gobierno de la “continuidad” hizo suyo tan popular juego.

Felipe Calderón y el gobierno de la lechera comprometieron 5 por ciento de crecimiento y un millón de empleos por año, entre su enorme inventario de promesas. Llevan poco más de dos años sentados en Los Pinos, y el resultado es calamitoso, comenzando por aquella promesa de “nunca más una crisis en México”. Perdieron feamente en eso de “atínale a la cifra”. En el periodo, ese 5 por ciento se convirtió, si van bien las cosas, en menos de la mitad, y en los hechos el número de empleos resultó inferior en más de 93 por ciento a lo comprometido. Ni hablar de inflación, poder adquisitivo, bienestar social, seguridad y conexos. De todas las apuestas, prácticamente no le atinaron a ninguna. Eso sí, los perdedores fueron los mismos: los mexicanos.

Pero no se arredra, porque a él le gustan los envites, y para 2009 su maltrecha bola de cristal lo llevó a apostar su resto por un “crecimiento” de 3 por ciento con “cifras históricas” en generación de empleo, por no citar otras jugosas posturas. Lo repitió hasta el exceso a lo largo de 2008, cuando otros tahúres de plano retiraron sus postas, ante la obviedad del panorama. A punto de comenzar el nuevo año por fin redujo a 1.8 por ciento el pronóstico, para desaparecerlo al día siguiente de los Reyes Magos. Cero por ciento de “crecimiento” con nula generación de empleo, es la nueva oferta de los “optimistas”, una estimación que motivó la risa de los “pesimistas”, quienes, dicho sea de paso y siguiendo la tradición foxista, tampoco atinaron el pronóstico.

A pesar del obvio cuan vertiginoso deterioro, la otra parte de la sacra famiglia, el “componente” privado, siguió el juego, el discurso y la apuesta del inquilino de Los Pinos: “fortaleza y solidez económica”; “navío de gran calado”, con un marino de agua seca al frente; “envidiable macroeconomía”, etcétera, etcétera, hasta que la crisis comenzó a pegarle a la gran empresa, cuyos propietarios operaban a la vez como voceros oficiosos del gobierno de la “continuidad”. Sólo hasta que el agua les llegó a los aparejos descubrieron la realidad real y a fuerza de impactos dejaron la realidad oficial que tanto pregonaron. Y no es novedad: lo traen en la sangre; sólo como ejercicio de memoria, hicieron lo mismo en el salinato, hasta que los “errores de diciembre” tiraron sus puertas.

A estas alturas, ese “componente privado” ya no habla de “fortalezas”, ni “gran calado”, ni “eficientes” marineros de agua seca. Mucho menos de “liderazgos ejemplares y visionarios”. No, ahora se queja amargamente por la carencia de visión y la “falta de apoyos”, los cuales, dicho sea de paso, ha tenido a manos llenas desde cuando menos el último cuarto de siglo. Cierto es que algunos de sus integrantes perdieron en distintas apuestas pero, con todo tipo de “apoyos”, han sido suficientemente hábiles para pasarle la factura a los perdedores de siempre: los mexicanos.

Y sólo con el agua hasta el cuello, uno de los distinguidos integrantes de la famiglia, el Consejo Coordinador Empresarial, decidió tirar el maravilloso discurso oficial al cesto de la basura, y a cambio intenta medir el alcance de la cruel realidad. Así, uno de sus organismos, el Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP), ya no menciona las maravillas del régimen, sino el cruento “debilitamiento de la economía mexicana”, para la cual pronostica un desplome de 1.3 por ciento y una sanguinaria cancelación de puestos de trabajo en este agitado 2009, año en el que se tendrán que instrumentar acciones para evitar daños “mayúsculos”.

De tiempo atrás nítidas para el grueso de los mexicanos, el CEESP ahora reconoce que “las señales de debilitamiento de la economía son claras: las ventas bajan en una temporada en la que generalmente repuntan; la producción industrial se contrae y el sector servicios empieza a reportar cifras negativas ante la menor dinámica del mercado interno; las exportaciones caen a tasas cada vez más elevadas; la inversión se reduce incidiendo negativamente en el crecimiento de la economía; se pierde un importante número de empleos formales y permanecen algunas presiones inflacionarias. Prevé que el PIB para 2008 habrá reportado un avance de 1.4 por ciento, después de que el último trimestre del año mostrara una caída de 1.2 por ciento, periodo en el que se reflejó el impacto de la crisis mundial, en especial la de Estados Unidos”, un país cuyas riendas, a partir de mañana, toma Barack Obama, quien ya no tendrá pretextos para demostrar que efectivamente viene a cambiar las cosas.

Las rebanadas del pastel

En julio de 2008, el carismático Germán Martínez prometió “guanajuatizar el país en 2009”. Bien a bien, nadie supo a qué se refería el también mochoacano, pero ya el sacerdote disfrazado de alcalde blanquiazul de Guanajuato, Eduardo Romero Hicks, ha clarificado a los electores a qué se refería el muy moral dirigente nacional panista, aunque ahora éste intente deslindarse.

El “peligro” mexicano

Julio Hernández López

Ya de salida, la administración de George W. Bush va dejando claro el papel enérgicamente tutorial que ha ejercido sobre la política mexicana en los años recientes. México ha sido considerado silenciosa pero implacablemente como un problema de seguridad nacional para la Casa Blanca y el Pentágono, de tal manera que bajo esa lupa hegemónica han de entenderse las injerencias “justificadas” (desde el punto de vista del imperio en declive) en el patio trasero alborotado y contaminante. Catalogado por el comando conjunto de las fuerzas armadas estadunidenses como uno de los “estados débiles y fallidos”, junto a Pakistán, ambos en riesgo de colapso, México también ha estado en las consideraciones de la CIA como uno de los principales retos para la política exterior estadunidense, ni más ni menos que junto a Irán.

Tan peligrosa clasificación del vecino sureño hace preguntarse cuánto fue el empeño de los mandos gringos en la manipulación de la vida pública mexicana para acomodarla a sus necesidades estratégicas, derribando en algunos casos a tiranos históricos (el predominio priísta de siete décadas) e instalando administraciones tripuladas (el siempre pro estadunidense Vicente Fox) y luego impidiendo que llegara al poder un político mínimamente izquierdista (López Obrador) e imponiendo a un personaje débil de origen y convenientemente debilitado en su proceso de toma del poder al que habrían conducido de la mano militar a declarar una “guerra” contra el narcotráfico tan mal llevada y sabidamente equívoca que sólo ha acabado de dañar el tejido social mexicano y, al mismo tiempo, de agudizar las condiciones de desgobierno que ahora les permiten declarar a México un peligro para Estados Unidos y mantenerlo bajo la mira supuestamente suavizada por el cambio del color de piel del rostro puesto al frente del aparato de poder que frente a su crisis profunda apretará aún más el puño y el sometimiento de sus subordinados (entre más débiles e ilegítimos, mejor).

La colocación de México en niveles de “amenaza” a Estados Unidos, que justificaría la intervención armada, no se diga la política o electoral, ha tomado a la administración calderonista en la luna o, para ir más a tono con lo sucedido en los días recientes, en el presunto cielo. El penalista encargado de la Secretaría de Gobernación apenas ha emitido algunas palabras de tibio rechazo a las graves clasificaciones gringas, y el ocupante de Los Pinos pareciera más dedicado a rezar el rosario electoral, decidido a ensanchar el camino de la participación política a los demonios con sotana, de la misma manera en que con absoluta irresponsabilidad sacó en diciembre de 2006 a los militares de los cuarteles para desatar una “guerra” que ha causado más bajas civiles que los conflictos bélicos reales en otras partes del mundo.

Una muestra tragicómica de los aires conservaduristas desatados se ha vivido en la capital del emblemático estado de Guanajuato (cuna política del foxismo), donde los panistas que controlan el ayuntamiento (más un regidor del perredismo oportunista y sin compromiso político ni ideológico) pretendieron imponer reglamentaciones medievales cuyo botón más llamativo es el relacionado con las sanciones a quienes se besen con exceso o escándalo medibles a partir de la hipocresía de las “buenas conciencias” panistas. Fue tan generalizado el rechazo, y el pitorreo, a esas pretensiones, que el presidente estatal del PAN y el gobernador del estado, también panista, acordaron vetar las disposiciones polémicas y el propio presidente municipal, Eduardo Romero Hicks, ha anunciado que a como dé lugar se frenará la imposición de esas medidas que, dice, fueron mal entendidas. El panismo: una visión política débil y fallida, que constituye un peligro, a veces risible, hasta para sus propios beneficiarios electorales.

Astillas

El pasado domingo, en el diario El País se publicó un reportaje de Luis Gómez titulado “La oficina del crimen”, en el que se habla de la mafia colombiana y sus sicarios instalados en España. Carlos Iván Franco encontró en ese texto lo siguiente: “Sobre la documentación que usan los delincuentes colombianos que se establecen en España se han detectado algunas particularidades. Durante unos años utilizaban generalmente pasaportes venezolanos (…) Recientemente se ha observado una notable variación. Venezuela ha empezado a dar menos facilidades y ahora se están desplazando a España con pasaportes de Guatemala, Costa Rica y, sobre todo, México. ‘Estamos observando que utilizan pasaportes mexicanos auténticos, incluso con su misma identidad’, reconocen fuentes del Interior. ‘Hemos detectado cómo envían la huella dactilar por correo electrónico junto a una foto y reciben en su domicilio un pasaporte nuevo a través de una compañía de mensajería.’ Mandos de la policía y la Guardia Civil han tenido reuniones con funcionarios mexicanos para exponerles este problema ‘pero no parecen reaccionar por el momento. Nos están bajando algunas estadísticas de delincuentes colombianos y subiendo las de mexicanos, cuando sabemos que esos mexicanos son en realidad falsos’”… El PRD orteguista recibió a la escisión del PT encabezada por José Narro (homónimo y familiar del rector de la UNAM), en una anunciada maniobra con la que se pretende desgastar al tronco petista dirigido por Alberto Anaya, que se ha mantenido calculadamente al lado de López Obrador. Uno de los Chuchos dominantes, éste de apellido Zambrano, anunció la decisión de retomar activamente su lugar en el Frente Amplio Progresista, luego de los jaloneos ante el IFE por esta marca y ante el surgimiento de la poco afortunada denominación redentorista de Salvemos a México … Y, mientras ha de lamentarse que en las deliberaciones sobre las familias y sus depredadores en el pasado encuentro católico no se hubiera tocado el tema de los curas pederastas, como el padre Chucho de Veracruz y otros connotados jerarcas religiosos, ¡hasta mañana, en esta columna en espera del cambio de cabezal que ahora diría: The New York Telmex!

No, Sr. Obama, Bush no "es un hombre bueno"

El mundo respira con alivio al saber que George W. Bush se va de la presidencia de los Estados Unidos y celebra que un hombre inteligente y mesurado como ha mostrado ser Obama lo suceda. Aunque consideramos que las expectativas que se tienen de él rebasan el poder que en realidad tiene para superar la profunda problemática de su país, así como la caótica situación en la que se encuentra en función de la genocida política exterior fraguada por el neoliberalismo y los mafiosos grupos de poder que impusieron en el cargo al presidente saliente, confiamos en que sin duda habrá un progreso.

Ayer, en una entrevista de CNN, el señor Obama declaró que Bush era "un hombre bueno" ("he is a good man"). Si bien podemos entender que las difíciles circunstancias en las que se encuentra le obligan a dedicarse de lleno a la solución de los problemas y no quiera meterse ahora en una confrontación con la mafia bushiana, esa declaración es falsa. La política no significa mentir. Si no quería decir que Bush es un traidor a su patria y un asesino podría haber dicho que tomó decisiones equivocadas, pero de ninguna manera aceptamos que lo defina como un hombre bueno. Eso no muestra inteligencia ni moralidad, virtudes que ha dejado traslucir en su campaña, aunque con algunos bemoles que creemos provienen de que finalmente es un producto imperial, inserto en un sistema nefasto con harta desinformación.

Declarar que Bush es un hombre bueno después de las atrocidades que cometió durante su gestión nos conduce a pensar en varias posibilidades: 1) Es de una ingenuidad brutal, 2) es mentiroso, 3) está amafiado con el poder, o 4) está amenazado. Lo cual nos lleva a concluir que no es tan inteligente, que es inmoral o que no es tan fuerte como aparenta. Cualquiera de esas características dan al traste con las expectativas que ha creado y con lo que se supone tendría que lograr en su administración, lo cual dejaría a los estadounidenses y a la población mundial sumamente desilusionados.

Esperamos que esa declaración sea producto de algo que tenga suficiente peso para justificarlo.

Adiós al horror

Editorial

Con el fin de la presidencia de George Walker Bush se cierra una de las épocas más regresivas, cruentas y corruptas en la historia del poder político de Estados Unidos, y un periodo en el que el mundo retrocedió a estadios de barbarie que, en los albores de este siglo, se creían superados.

Quien a partir de mañana será un ex presidente más llegó por primera vez a la Casa Blanca en medio de sospechas de fraude electoral, impulsado por el acoso mediático que sufrió el gobierno de su antecesor, y con un programa anodino, conservador a secas y neoliberal por inercia. Nueve meses más tarde, los atentados del 11 de septiembre de 2001 dieron dirección y proyecto a la administración de Bush: con el pretexto de combatir el terrorismo, un sector de la oligarquía del país vecino, conformado como un tejido político-empresarial cercano al presidente, emprendió un intento por restituir, en un mundo que empezaba a explorar el multilateralismo, la hegemonía de Estados Unidos.

En ese afán, el poder público estadunidense arrasó dos países, ignoró la legalidad internacional que con tantas dificultades se había venido construyendo, llevó a cabo un severo ataque legislativo, institucional y policial contra los derechos humanos y las libertades individuales en territorio estadunidense e implantó, en escala planetaria, un tramado de criminalidad, de terror y de inmoralidad: a las guerras “contra el terrorismo”, que resultaron ser, de manera primordial, fábricas de contratos para las corporaciones cercanas a la Casa Blanca, se agregó una red de secuestros, asesinatos, torturas y cárceles clandestinas que se extendió por vastas regiones de Medio Oriente, Asia y Europa, con la complicidad y la sumisión de buena parte de los gobiernos que se llaman a sí mismos civilizados.

En 2004, y a pesar de los catastróficos resultados de las guerras contra Afganistán e Irak, y pese al cúmulo de mentiras fabricadas por el Departamento de Estado, el Pentágono y la propia Casa Blanca para emprenderlas, la institucionalidad y buena parte del electorado del país vecino facilitaron las condiciones para la relección del empresario texano, en un episodio que quedó manchado, de nueva cuenta, por los indicios de una adulteración de la voluntad ciudadana.

Además de los miles de muertos, la infame destrucción nacional de dos países, el retroceso mundial en la vigencia de los derechos humanos y la paranoia policial como norma en políticas de seguridad, los ocho años de Bush al frente de la Casa Blanca dejan un saldo de tragedia en el ámbito económico. En efecto, el gobierno republicano que se inició en 2001 recibió una administración superavitaria, y ocho años después la entrega con un déficit fiscal sin precedente. Deja tras de sí, además, una crisis mundial –de raíces múltiples, es cierto, pero con un claro detonador principal en la desenfrenada especulación inmobiliaria alentada por las políticas bushianas– que algunos comparan con la depresión de 1929, la peor en la historia del capitalismo; hereda un país en el que se ha exponenciado la concentración de la riqueza, se ha disparado la pobreza y se ha abandonado la responsabilidad del Estado como promotor de bienestar.

No debe dejarse de lado la ofensiva moral desatada por los sectores del integrismo cristiano a los que pertenece el propio Bush contra los derechos reproductivos, contra la investigación científica y contra la educación. Hoy, Estados Unidos es un país más opresivo, más ignorante y más supersticioso, al grado de que el embuste del “diseño inteligente” se enseña hoy en miles de escuelas del país vecino como alternativa a la teoría de la evolución.

Y mientras se pretendía acotar a una sociedad proverbialmente plural y diversa con una deplorable estrechez moral, la inmoralidad cundía en la administración pública: en estos ocho años han quedado al descubierto numerosos escándalos por desfalcos y fraudes vinculados con oficinas gubernamentales y por miles de millones de dólares que desaparecieron del erario sin que nadie sepa cómo. El caso más claro es el de la guerra contra Irak, en la que el gobierno pagó por obras no realizadas, reclutó empresas que evidentemente carecían de capacidades para cumplir el trabajo pedido y manejó con discrecionalidad y favoritismo la asignación de contratos. El correlato de esta descomposición fue la frivolidad y el nulo interés de la Casa Blanca ante las necesidades de los más pobres, actitudes que se manifestaron en toda su crudeza durante la tragedia sufrida por la ciudad de Nueva Orleáns en agosto de 2005, en la que murieron centenares o miles de personas.

La pesadilla llamada Bush ha llegado a su término y, aunque tomará mucho tiempo enmendar su herencia criminal y desastrosa, su salida de la Casa Blanca es un motivo de alivio y esperanza para Estados Unidos y para el resto del mundo.

¡Por fin!

Portada de La Jornada

Considerado el peor presidente de Estados Unidos de los últimos tiempos, George W. Bush dejará este martes la Casa Blanca con una estela de engaños, abusos y errores que han causado graves consecuencias para su país y el mundo. Su asunción ocurrió enmedio de acusaciones de fraude electoral, y los atentados del 11 de septiembre de 2001 le dieron el pretexto para desatar las guerras contra Irak y Afganistán. Los expertos subrayan que creó una ‘‘presidencia imperial’’, con poderes extraordinarios, para realizar operaciones militares donde sea, aplicar torturas y espionaje sin orden judicial. No hubo rama que no fuera afectada por su ideología fundamentalista. Con él se vinieron abajo las ilusiones sobre el libre mercado, ya que deja en herencia la peor crisis financiera y económica desde la gran depresión. También desdeñó acciones en favor del medio ambiente, la salud y la educación Collage de La Jornada

Eva Golinger: EEUU utiliza organizaciones y entidades privadas para tapar su intervención en otros países

Por: Agencia Bolivariana de Noticias (ABN)

Caracas, 18 Ene. ABN (Mariana Serrano).- A juicio de la abogada e investigadora Eva Golinger, el aparato de inteligencia de Estados Unidos (EEUU) utiliza organizaciones y entidades privadas para tapar su intervención en otros países.

Durante su participación en el programa Tv Foro, transmitido por Venezolana de Televisión, Golinger consideró que las Organizaciones No Gubernamentales (ONG), los medios de comunicación privados y las instituciones de desarrollo de Estados Unidos son, entre otros, algunos de los organismos que ayudan a tapar la injerencia imperial en Venezuela.

Al respecto, la investigadora refirió que el mecanismo de intervención estadounidense ha cambiado, con el propósito de evitar mayor evidencia.

“Esos años de los 70-80 estaba la mano directa de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) en complicidad con el Estado. Hoy día, ese aparto de inteligencia utiliza fachadas en entidades que ayudan a tapar y tener menos evidencia”, reiteró la especialista.

Golinger recordó que la dirección de inteligencia de la nación norteamericana creó en el 2006 cinco misiones especiales, de las cuales tres eran con estados cuyo enfoque eran Irán, Corea del Norte y Venezuela-Cuba como un conjunto único.

En ese sentido, sentenció que la política de seguridad y defensa de Estados Unidos ha estado direccionada, durante los últimos cinco años, hacia tres prioridades globales: Iran, Afganistán y Venezuela.

Por su parte, el historiador Vladimir Acosta, también presente en el programa de este domingo, consideró que la injerencia de Estados Unidos en Venezuela comenzó a notarse con el golpe del 11 de abril de 2002.

Acosta puntualizó que la injerencia se nota cuando hay invasión e intervención directa en un país, tal como ocurrió en abril de 2002.

Reunión Plenaria Foro Social Mundial

Compañeros:

Este próximo lunes 19 de enero tendremos reunion plenaria en el Plantel del Valle de la UACM, Sn Lorenzo 290 col del Valle, atras del Hospital 20 de noviembre. Cita a las 17hrs.

Ya esta el boletín de prensa en la página www.fsmexico.org
. Si tienen algunas fotos de la ocnferencia de prensa, favor de envierlas para subirlas a la página.

saludos
atte. Salvador Aguilar
--
Grupo Facilitador FSMMéxico

Recuerden que hay que llevar propuestas para las actividades de clausura en el Foro Abierto de la Casa del Lago

Compañeros y compañeras que participarán en el Foro Social Mundial 2009:

En la reunión plenaria que se efectuó el lunes pasado se acordó que el primer punto de la próxima reunión será la planificación de acciones para el acto de clausura en el Foro Abierto de la Casa del Lago, que se efectuará el el 1 de febrero.

También se acordó que en términos de tiempo, en lugar de diluir las actividades, se centrarían en el horario de mayor afluencia de público, que es de 11 de la mañana a las 5 de la tarde finalizando con un baile-convivencia (más interno), en el mismo lugar.

Aunque todavía no se han decidido los detalles se acordaron algunos lineamientos generales, a saber:

1.- Se proponen una serie de actividades de impacto mediático y de incidencia hacia los miles de paseantes que asisten al Bosque.
2.- Si bien habrá un foro central donde se puede realizar una conferencia de prensa, una mesa de clausura y/o actividades culturales, la idea es que haya una participación cultural (no sólo artística) más amplia, utilizando el espacio popular de la Casa del Lago como base, para que todas las organizaciones se manifiesten.

La intención es impactar a los paseantes con actividades donde se puedan difundir las propuestas del Foro y de las organizaciones.

Para lograr esto se solicita que tod@s l@s participantes lleven a la próxima reunión plenaria información de las propuestas creativas que piensen implementar.
Estas pueden ser: talleres, cursos, dinámicas interactivas, exposiciones, carpas, presentaciones artísticas, etc.

El CLETA se encargaría de poner lo más posible de infraestructura (mesas, sillas, etc.) pero cada organización llevaría los elementos de trabajo para realizar su actividad.

Solicitamos que los que puedan, antes de la´próxima reunión nos manden sus propuestas al correo electrónico artecleta@cleta.org
para empezar a ordenarlas.

Cualquier duda nos pueden llamar al teléfono 55 28164630
.
Un saludo
Por la OPC-CLETA
Enrique Cisneros Luján y Sirahuén Millán

Boletín Informativo ISA núm 623

http://serviciodenoticiasisa.blogspot.com

Sumario:

I. Operación Plomo Impune, por Eduardo Galeano

II. Bajo ninguna circunstancia se debe permitir represalias contra los periodistas y los medios de comunicación, porque se debe de garantizar la libertad de expresión: AMLO

III. Nuestra democracia: camino accidentado, por José Agustín Ortiz Pinchetti

----------------------------

OPERACIÓN PLOMO IMPUNE

por Eduardo Galeano

(publicado en el semanario Brecha, Montevideo, Uruguay, el 16 de enero de 2009)

Este artículo está dedicado a mis amigos judíos asesinados por las dictaduras latinoamericanas que Israel asesoró

Para justificarse, el terrorismo de eEstado fabrica terroristas: siembra odio y cosecha coartadas. Todo indica que esta carnicería de Gaza, que según sus autores quiere acabar con los terroristas, logrará multiplicarlos.

Desde 1948, los palestinos viven condenados a humillación perpetua. No pueden ni respirar sin permiso. Han perdido su patria, sus tierras, su agua, su libertad, su todo. Ni siquiera tienen derecho a elegir sus gobernantes. Cuando votan a quien no deben votar, son castigados. Gaza está siendo castigada. Se convirtió en una ratonera sin salida, desde que Hamas ganó limpiamente las elecciones en el año 2006. Algo parecido había ocurrido en 1932, cuando el Partido Comunista triunfó en las elecciones de El Salvador. Bañados en sangre, los salvadoreños expiaron su mala conducta y desde entonces vivieron sometidos a dictaduras militares. La democracia es un lujo que no todos merecen.

Son hijos de la impotencia los cohetes caseros que los militantes de Hamas, acorralados en Gaza, disparan con chambona puntería sobre las tierras que habían sido palestinas y que la ocupación israelita usurpó. Y la desesperación, a la orilla de la locura suicida, es la madre de las bravatas que niegan el derecho a la existencia de Israel, gritos sin ninguna eficacia, mientras la muy eficaz guerra de exterminio está negando, desde hace años, el derecho a la existencia de Palestina.

Ya poca Palestina queda. Paso a paso, Israel la está borrando del mapa.

Los colonos invaden, y tras ellos los soldados van corrigiendo la frontera. Las balas sacralizan el despojo, en legítima defensa.

No hay guerra agresiva que no diga ser guerra defensiva. Hitler invadió Polonia para evitar que Polonia invadiera Alemania. Bush invadió Irak para evitar que Irak invadiera el mundo. En cada una de sus guerras defensivas, Israel se ha tragado otro pedazo de Palestina, y los almuerzos siguen. La devoración se justifica por los títulos de propiedad que la Biblia otorgó, por los dos mil años de persecución que el pueblo judío sufrió, y por el pánico que generan los palestinos al acecho.

Israel es el país que jamás cumple las recomendaciones ni las resoluciones de las Naciones Unidas, el que nunca acata las sentencias de los tribunales internacionales, el que se burla de las leyes internacionales, y es también el único país que ha legalizado la tortura de prisioneros.

¿Quién le regaló el derecho de negar todos los derechos? ¿De dónde viene la impunidad con que Israel está ejecutando la matanza de Gaza? El gobierno español no hubiera podido bombardear impunemente al País Vasco para acabar con ETA, ni el gobierno británico hubiera podido arrasar Irlanda para liquidar a IRA. ¿Acaso la tragedia del Holocausto implica una póliza de eterna impunidad? ¿O esa luz verde proviene de la potencia mandamás que tiene en Israel al más incondicional de sus vasallos?

El ejército israelí, el más moderno y sofisticado del mundo, sabe a quien mata. No mata por error. Mata por horror. Las víctimas civiles se llaman daños colaterales, según el diccionario de otras guerras imperiales. En Gaza, de cada diez daños colaterales, tres son niños. Y suman miles los mutilados, víctimas de la tecnología del descuartizamiento humano, que la industria militar está ensayando exitosamente en esta operación de limpieza étnica.

Y como siempre, siempre lo mismo: en Gaza, cien a uno. Por cada cien palestinos muertos, un israelí.

Gente peligrosa, advierte el otro bombardeo, a cargo de los medios masivos de manipulación, que nos invitan a creer que una vida israelí vale tanto como cien vidas palestinas. Y esos medios también nos invitan a creer que son humanitarias las doscientas bombas atómicas de Israel, y que una potencia nuclear llamada Irán fue la que aniquiló Hiroshima y Nagasaki.

La llamada comunidad internacional, ¿existe?

¿Es algo más que un club de mercaderes, banqueros y guerreros? ¿Es algo más que el nombre artístico que los Estados Unidos se ponen cuando hacen teatro?

Ante la tragedia de Gaza, la hipocresía mundial se luce una vez más. Como siempre, la indiferencia, los discursos vacíos, las declaraciones huecas, las declamaciones altisonantes, las posturas ambiguas, rinden tributo a la sagrada impunidad.

Ante la tragedia de Gaza, los países árabes se lavan las manos. Como siempre. Y como siempre, los países europeos se frotan las manos.

La vieja Europa, tan capaz de belleza y de perversidad, derrama alguna que otra lágrima, mientras secretamente celebra esta jugada maestra. Porque la cacería de judíos fue siempre una costumbre europea, pero desde hace medio siglo esa deuda histórica está siendo cobrada a los palestinos, que también son semitas y que nunca fueron, ni son, antisemitas. Ellos están pagando, en sangre contante y sonante, una cuenta ajena.

-----------------

BAJO NINGUNA CIRCUNSTANCIA SE DEBE PERMITIR REPRESALIAS CONTRA LOS PERIODISTAS Y LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN, PORQUE SE DEBE DE GARANTIZAR LA LIBERTAD DE EXPRESIÓN: AMLO

Andrés Manuel López Obrador calificó como “una injusticia y una represalia” la detención del director general de la revista Contralínea, Miguel Badillo, “por denunciar actos de corrupción en Petróleos Mexicanos, en donde está involucrado el presidente usurpador, Felipe Calderón”.

Al condenar cualquier ataque a la libertad de expresión, el día de ayer, en su tercer día de recorridos por municipios chihuahuenses, el dirigente de la izquierda mexicana destacó que bajo ninguna circunstancia “se debe permitir represalias contra los periodistas y los medios de comunicación, porque se debe de garantizar la libertad de expresión”.

El presidente legítimo de México llamó a los comunicadores que revelan las corruptelas en la administración pública federal y a todos aquellos que luchan por el cambio real y verdadero a no dejarse intimidar con las amenazas del gobierno espurio de Calderón.

Aunque “nos quieran intimidar, no van a lograr su propósito. Yo les digo a todos los luchadores sociales que no hay que dejarse intimidar, que hay que seguir adelante y no estamos solos”.

En ese tenor, denunció que el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (Trife) está al servicio de la mafia de la política y ha cometido arbitrariedades e injusticias. Por ejemplo, citó, los magistrados del mencionado organismo arrebataron los triunfos de los candidatos del Frente Amplio Progresista en las alcaldías de Zimapán, Hidalgo, y San Marcos, Guerrero, por una razón: Porque luchan por el pueblo.

El Trife anuló el triunfo del candidato del PRD a la presidencia municipal de Zimapán, con el argumento de que un sacerdote había hecho labor a favor al aspirante, agregó. Sin embargo, aclaró que “lo que está detrás de la decisión del Tribunal es que una empresa española quiere construir un basurero de desechos tóxicos en el municipio y el aspirante del Partido de la Revolución Democrática estaba en contra de dicha decisión”.

Por ello, dijo, los miembros del Tribunal recibieron órdenes de la mafia para anular el triunfo del candidato del PRD, para que se pueda autorizar el funcionamiento del basurero de desechos tóxicos, que beneficia a una empresa de origen español.

En el segundo caso, continuó, el Trife resolvió que se anulara el triunfo del candidato del FAP a la alcaldía de San Marcos, para otorgárselo al representante del PRI, porque “quieren hacer un desarrollo turístico en una zona cercana de Acapulco y necesitan a una autoridad dócil, sometida para llevar a cabo esos proyectos que afectan a la ecología y producen más pobreza”.

López Obrador informó que pidió a los diputados y senadores del PRD, PT y Convergencia que analicen la posibilidad de presentar una denuncia, un juicio político en contra de los magistrados del Tribunal Federal Electoral, que aprobaron ambas resoluciones.

“Vamos a presentar esta denuncia, porque no es posible que se siga actuando de esa manera. Estos magistrados están al servicio de la mafia de la política, pero están además ocasionando problemas muy graves, están provocando la violencia”, sostuvo.

Señaló que cuando se respeta la voluntad del pueblo, hay paz y tranquilidad, pero cuando se comenten arbitrariedades, se provoca a la gente y los magistrados están actuando como verdaderos provocadores con la anulación de los triunfos de los candidatos del PRD en Zimapán y San Marcos.

En otro orden de ideas, López Obrador afirmó que sus adversarios “están frotándose las manos”, para vociferar a los cuatros vientos que el movimiento en defensa de la economía popular está debilitado y se acabó, porque consideran que la gente no asistirá a la asamblea nacional del próximo 25 de enero, en el Zócalo de la Ciudad de México.

Sin embargo, anticipó que la mafia de la política “se quedará con las ganas”, porque hay y habrá mayor participación ciudadana en la lucha por el cambio real y verdadero de México. “Con las movilizaciones obligaremos al gobierno usurpador a cambiar la actual política económica de México”, destacó.

En San Francisco Javier de Satevó, San Andrés Riva Palacio, Carichi y Cusihuiriachi, enfatizó que el incremento de los índices de inseguridad y violencia en el territorio nacional es el “fruto podrido” de la aplicación, desde hace 26 años, de una política económica neoliberal que favorece a unos cuantos y que dejó en el abandono al campo, desmanteló toda la política de fomento agropecuario y canceló cualquier oportunidad a millones de mexicanos.

“Si queremos más tranquilidad y seguridad tiene que haber justicia, cambiar el modelo económico actual, se tiene que reactivar el campo, apoyar a los productores, generar empleos y bienestar social, porque la paz es fruto de la justicia”, subrayó.

Durante la asamblea informativa de San Francisco Javier de Satevó, López Obrador señaló que los que mal gobiernan al país no tiene la intención de fortalecer las actividades productivas y un ejemplo claro es la decisión de destinar este año alrededor de 20 mil millones de dólares para la compra de alimentos en el extranjero.

En San Andrés Riva Palacio, el presidente legítimo de los mexicanos resaltó que los panistas de arriba resultaron ser más rateros que los priistas, a pesar de que dijeron que iban a actuar con rectitud, pero al final resultaron ser más hambrientos de dinero.

“Los panistas tratan de esconder todas sus corruptelas con una moral ramplona, por ejemplo el presidente municipal de Guanajuato prohibió que la gente diga malas palabras y, por ello, ya dije que voy a ir a Guanajuato para decir que Fox es una chachalaca ladrona. A ver si me van a multar”, informó.

Desde Satevó, López Obrador expresó su apoyo y solidaridad con los campesinos del Movimiento Independiente de Chihuahua, que están exigiendo que bajen las tarifas de la luz, el diesel, las gasolinas y el gas, porque dichos combustibles cuestas más en México que en otros países.

---------------

NUESTRA DEMOCRACIA: CAMINO ACCIDENTADO

por José Agustín Ortiz Pinchetti, secretario de Relaciones Políticas del gobierno legítimo de México

(publicado en La Jornada el 18 de enero de 2009)

Para entender por qué nuestra democracia está atascada y en peligro, recordemos lo esencial: el sistema presidencialista fluyó 50 años con estabilidad política y crecimiento. En 1982 sus contradicciones produjeron un colapso financiero y el crecimiento se interrumpió. Una nueva generación de políticos conservadores tomó el mando e impuso un proyecto económico que a su vez les imponían los conservadores estadunidenses. Como era lógico esto despertó resistencia y una insólita rebelión cívica que empezó en el norte, en los reductos panistas hacia 1985. El PRI perdió control sobre la sociedad. En 1986 sólo con un fraude pudo impedir que los panistas ganaran en Chihuahua. Se provocó una división en el partido oficial. Cuauhtémoc Cárdenas, Porfirio Muñoz Ledo y sus compañeros retaron al sistema en 1988 y el gobierno debió organizar otro fraude para derrotarlos.

Más allá de los partidos, grupos ciudadanos, que Gabriel Zaid llamó “maderistas”, empezamos a exigir la reforma democrática. Organizamos observaciones de elecciones reñidas y denunciamos irregularidades. Poco a poco se creó una corriente de opinión nueva y poderosa en favor de la modernización política.

Carlos Salinas (1988-1994) intentó restaurar el sistema e imponer reformas reaccionarias aliándose al débil PAN y acosando al partido neocardenista en 1989. Sin embargo, su proyecto naufragó por sus propias contradicciones en 1994 con un colapso peor que el de 82. Zedillo hizo una reforma electoral eficaz y la transición empezó. En 1997 Cárdenas ganó la capital, el PRI perdió el control del Congreso y en 2000 la Presidencia a manos de un panista atípico: Vicente Fox.

Fox en el poder se corrompió y traicionó a la democracia. Fue enemigo de la alternancia y se asoció con la oligarquía, al PAN, al PRI y a los medios para impedir el triunfo de AMLO. Fue necesario otro fraude en 2006, cuyas consecuencias aún pesan sobre nosotros y sobre Calderón.

La resistencia de AMLO y de millones de seguidores contra la voluntad de aniquilar a la corriente reformista y sustituir la democracia por un bipartidismo espurio con un PRI y un PAN retrógrados ha logrado no sólo sobrevivir, sino consolidarse. Hoy el movimiento está vivo y es poderoso.

Es evidente que la coalición PAN-PRI terminaría con la restauración de un esperpento: el viejo régimen. Pero las contradicciones de la oligarquía, la partidocracia y una corrupción expansiva han causado una crisis mucho mayor que las de 82, 94 y cualquier otra en nuestra historia. Es improbable que el aparato pueda resistirla. Las corrientes en pro del cambio y de una nueva política económica tienen una gran oportunidad. De nuevo por el camino de la adversidad la democracia mexicana puede recuperar impulso.