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miércoles, marzo 14, 2012

Afganistán: barbarie estructurada


Ayer, de acuerdo con información divulgada por el gobierno de Afganistán, un soldado estadunidense asesinó a 16 habitantes de Kandahar. Según los datos disponibles, el militar incursionó en tres viviendas y, al parecer, disparó indiscriminadamente contra quienes se encontraban en ellas.

Este acto de barbarie ocurre en el contexto de la indignación que recorre a la población afgana por la quema de ejemplares del Corán por las tropas invasoras y por la reciente difusión de un video en el que puede verse a elementos del cuerpo de marines que orinan sobre los cadáveres de tres afganos abatidos.

Aunque desde el primer momento el presidente estadunidense, Barack Obama, lamentó la masacre del domingo y la calificó de incidente aislado, la barbarie de las tropas extranjeras en Afganistán obedece a una pauta de agresiones regulares y sistemáticas contra la población local. A los casos mencionados deben agregarse los frecuentes bombardeos aéreos perpetrados por aviones de la coalición occidental invasora sobre concentraciones de civiles no involucrados en el conflicto. Si a ello se agrega la información contenida en los 92 mil documentos sobre la guerra en Afganistán que dio a conocer Wikileaks en julio del año pasado (The War Logs), y que registran toda suerte de atrocidades perpetradas por los invasores entre 2004 y 2009, resulta difícil creer que la más reciente carnicería sea consecuencia de la acción excepcional de un soldado que enloqueció.

Las documentadas prácticas criminales de Washington y sus aliados en la infortunada nación centroasiática son, por lo demás, consistentes con los manuales clásicos de contrainsurgencia elaborados por el Pentágono y coinciden con la barbarie estructural que caracteriza a los ejércitos colonialistas. De hecho, un modelo semejante de abusos y atropellos contra la población civil fue aplicado en Irak por los invasores estadunidenses.

Existen numerosas pruebas sobre el carácter mendaz del Pentágono y de otras dependencias de Washington en lo tocante a violaciones de derechos humanos cometidas por sus tropas. Desde la divulgación de los Papeles del Pentágono (Pentagon Papers) en 1971 por The New York Times hasta la difusión en Youtube del video Asesinato colateral (Collateral Murder) por Wikileaks, en abril de 2010, la opinión pública internacional ha podido contrastar las duras realidades de la barbaria bélica estadunidense con las versiones oficiales que atribuyen acciones criminales a equivocaciones, excepciones e incidentes aislados.

Tras la más reciente masacre de civiles afganos por un integrante de las tropas invasoras, resulta inocultable la urgencia de que el gobierno de Barack Obama ponga fin a la brevedad a la presencia militar de su país en la nación centroasiática, ofrezca una disculpa de Estado por la agresión iniciada en 2001 y emprenda un programa de indemnizaciones y compensaciones para las decenas de miles de víctimas civiles y sus familiares que las fuerzas occidentales han causado en Afganistán. De no hacerlo así, podría ocurrir que Washington estuviera plantando las semillas de un nuevo 11 de septiembre.

domingo, octubre 30, 2011

Se acabó el chicle

Lo sentimos, su dominación del mundo terminó.

Mike Davis *

¿Quién podría haber vislumbrado a Ocupa Wall Street y su proliferación como de flores silvestres en ciudades grandes y pequeñas?

John Carpenter lo hizo. Hace casi un cuarto de siglo (1988), el maestro del terror de medianoche (Halloween, The Thing) escribió y dirigió They Live (Están vivos), que representaba la era de Ronald Reagan como una catastrófica invasión de alienígenas. En una de las brillantes primeras escenas del filme, una gigantesca ciudad de chozas del tercer mundo aparece al otro lado de la autopista de Hollywood en el siniestro cristal reflejante de los edificios corporativos de Bunker Hill.

They Live sigue siendo el tour de force subversivo de Carpenter. Pocos de quienes lo han visto podrían olvidar su retrato de banqueros multimillonarios y perversos mediócratas y su remoto imperio zombi sobre una clase trabajadora estadunidense que vive en tiendas de campaña en la ladera cubierta de basura de una colina, implorando por empleos. Desde esta negativa igualdad de desesperación y carencia de hogar, y gracias a los mágicos anteojos oscuros hallados por el enigmático Nada (interpretado por Rowdy Roddy Piper), el proletariado logra al fin la unidad interracial, mira a través de los engaños subliminales del capitalismo y enfurece. Enfurece mucho.

Sí, lo sé, me estoy adelantando. El movimiento Ocupa el Mundo aún busca sus anteojos mágicos (programa, demandas, estrategia y demás) y su indignación se mantiene al fuego lento de Gandhi. Pero, como previó Carpenter, si se echa de sus hogares y/o sus carreras a un número suficiente de estadunidenses (o por lo menos se atormenta con la posibilidad a decenas de millones), algo nuevo y colosal se pondrá poco a poco en camino hacia Goldman Sachs. Y, a diferencia del Tea Party, hasta ahora no tiene hilos de títere.

En 1965, cuando tenía yo apenas 18 años y formaba parte del equipo nacional de Estudiantes por una Sociedad Democrática, planeé una sentada en el Chase Manhattan Bank por el papel central que desempeñó en financiar a Sudáfrica después de la masacre de manifestantes pacíficos, con lo cual se hizo “socio del apartheid”. Fue la primera protesta en Wall Street en una generación, y 41 personas fueron desalojadas por la policía neoyorquina.

Uno de los hechos más importantes del levantamiento actual es sencillamente que ha reocupado las calles y creado una identificación existencial con las personas sin hogar. (Aunque, con franqueza, los de mi generación, adiestrados en el movimiento por los derechos civiles, habríamos pensado primero en hacer una sentada dentro de los edificios y esperar que la policía nos sacara a rastras y macanazos; hoy los gendarmes prefieren el gas pimienta y las técnicas de cumplimiento con dolor.) Tomar los rascacielos es una idea estupenda, pero para una etapa posterior de esta lucha. El genio de Ocupa Wall Street, por ahora, es que ha liberado temporalmente algunos de los inmuebles más caros del mundo y convertido una plaza privatizada en un espacio público magnético y catalizador de la protesta.

Nuestra sentada de hace 46 años fue una incursión guerrillera; lo de hoy es el sitio de Wall Street por los liliputienses. También es el triunfo del principio supuestamente arcaico de la organización cara a cara, mediante el diálogo. Los medios sociales son importantes sin duda, pero no omnipotentes. La auto organización de los activistas –la cristalización de la voluntad política a partir de la libre discusión– aún florece mejor en foros urbanos reales. Dicho de otra manera, la mayoría de nuestras conversaciones por Internet son prédicas al coro; aun los megasitios como MoveOn.org se dirigen al canal de los ya convertidos, o por lo menos a su población probable.

Del mismo modo, las ocupaciones son pararrayos, en primer lugar y sobre todo, para las despreciadas y aisladas filas de los demócratas progresistas, pero también ellos parecen derribar barreras generacionales y proveer el terreno común, por ejemplo, para que los amenazados maestros de mediana edad comparen notas con los jóvenes egresados universitarios empobrecidos.

Un aspecto más radical es que los campamentos se han vuelto lugares simbólicos para restañar las divisiones que surgieron desde los años de Nixon dentro de la coalición Nuevo Trato. En palabras de Jon Wiener en su consistentemente inteligente blog en TheNation: Obreros y hippies: juntos al fin.

A decir verdad, ¿quién no se conmovió cuando el presidente de la AFL-CIO, Richard Trumka, que había llevado a los mineros del carbón a Wall Street en 1989, durante su amarga pero al final exitosa huelga contra la Pittston Coal Company, llamó a sus hombres y mujeres de anchos hombros a hacer guardia en el parque Zucotta, frente a un ataque inminente de la policía neoyorquina?

Es cierto que los viejos radicales como yo nos apresuramos a declarar que todo recién nacido es el mesías, pero este niño Ocupa Wall Street tiene el signo del arcoiris. Creo que asistimos al renacimiento de la calidad que de manera tan marcada definió a los migrantes y huelguistas de la gran depresión, de la generación de mis padres: una amplia y espontánea compasión y solidaridad, basada en una ética peligrosamente igualitaria. Dice: detente y dale un aventón a una familia que lo pide. Nunca cruces las banderas de huelga, aunque tengas para pagar la renta. Comparte tu último cigarrillo con un extraño. Roba leche cuando tus hijos no tengan y luego dale la mitad a los chicos de la casa de al lado… algo que mi madre hizo varias veces en 1936. Escucha con atención a las personas profundamente calladas que han perdido todo, menos la dignidad. Cultiva la generosidad del nosotros.

Lo que quiero decir, supongo, es que me impresionan sobremanera las personas que han marchado para defender las ocupaciones a pesar de las significativas diferencias en edad, clase social y raza. Pero de la misma forma adoro a los jóvenes resueltos que se disponen a enfrentar el invierno inminente en calles congeladas, como sus hermanos y hermanas sin hogar.

De vuelta a la estrategia: ¿cuál es el siguiente eslabón en la cadena (en el sentido de Lenin) que se necesita alcanzar? ¿Hasta dónde es imperativo que las flores silvestres realicen una convención, adopten demandas programáticas y, por lo tanto se pongan al alcance de las ofertas con miras a las elecciones de 2012? Obama y los demócratas necesitarán con desesperación su energía y autenticidad. Pero es improbable que los ocupacionistas se pongan en venta o que entreguen a los políticos su extraordinario proceso de autorganización.

En lo personal, me inclino hacia la posición anarquista y sus obvios imperativos.

Primero, exponer el dolor del 99 por ciento; someter a juicio a Wall Stret. Llevar a Harrisburg, Loredo, Riverside, Camden, Flint, Gallup y Holly Springs al centro de Nueva York. Confrontar a los depredadores con sus víctimas: un tribunal nacional sobre asesinato económico en masa.

Segundo, continuar democratizando y ocupando productivamente el espacio público (es decir, recuperar los Comunes). Mark Niason, el veterano activista-historiador del Bronx, ha propuesto un plan audaz para convertir los espacios abandonados de Nueva York en recursos de supervivencia (jardines, campos de juego, lugares de campamento) para los desempleados y los sin techo. Los ocupas de todo el país saben ahora lo que se siente estar sin hogar y excluidos de dormir en parques o en una tienda de campaña. Con mayor razón hay que romper los candados y trepar las vallas que separan el espacio ocioso de las necesidades humanas urgentes.

Tercero, mantener la mira en el premio real. El asunto esencial no es elevar los impuestos a los ricos ni lograr una mejor regulación bancaria. Es la democracia económica: el derecho de las personas comunes y corrientes a tomar decisiones macroeconómicas sobre inversión social, tasas de interés, flujos de capital, creación de empleos y calentamiento global. Si el debate no se refiere al poder económico, es irrelevante.

Cuarto, el movimiento debe sobrevivir al invierno para luchar por el poder la próxima primavera. En enero hace frío en las calles. Bloomberg y todos los otros alcaldes y gobernantes locales cuentan con que el duro invierno desinfle las protestas. Por eso es tan importante reforzar las ocupaciones durante el largo asueto navideño. Pónganse los abrigos.

Por último, necesitamos calmarnos: el itinerario de la protesta actual es del todo impredecible. Pero si construimos un pararrayos, no debemos sorprendernos si con el tiempo golpea el rayo.

Banqueros entrevistados en días recientes en el New York Times afirman que para ellos las protestas Ocupa son poco más que una molestia surgida de un entendimiento poco refinado del sector bancario. Deben tener más cuidado. En realidad, probablemente deberían temblar ante la imagen de la guillotina.

Desde 1987, los afroestadunidenses han perdido más de la mitad de sus haberes netos; los latinos, la increíble cantidad de dos tercios. Cinco millones y medio de empleos en el sector manufacturero se han perdido en Estados Unidos de 2000 a la fecha, más de 42 mil fábricas han cerrado, y toda una generación de egresados universitarios enfrentan hoy la tasa más alta de movilidad hacia abajo en la historia del país.

Destruye el sueño americano y el pueblo te causará graves heridas. O como explica Nada a sus desprevenidos atacantes en la magnífica película de Carpenter: “He venido aquí a mascar chicle y patear traseros… y ya se me acabó el chicle”.

* Mike Davis es editor y articulista de Los Angeles Review of Books y autor de Planet of Slums, City of Quartz, In Praise of Barbarians, y más de una docena de libros más. Es profesor en la Universidad de California en Riverside.

Traducción: Jorge Anaya

lunes, octubre 24, 2011

El papel genocida de la OTAN


Esa brutal alianza militar se ha convertido en el más pérfido instrumento de represión que ha conocido la historia de la humanidad.

La OTAN asumió ese papel represivo global tan pronto la URSS, que había servido a Estados Unidos de pretexto para crearla, dejó de existir. Su criminal propósito se hizo patente en Serbia, un país de origen eslavo, cuyo pueblo tan heroicamente luchó contra las tropas nazis en la Segunda Guerra Mundial.

Cuando en marzo de 1999 los países de esa nefasta organización, en sus esfuerzos por desintegrar Yugoslavia después de la muerte de Josip Broz Tito, enviaron sus tropas en apoyo de los secesionistas kosovares, encontraron una fuerte resistencia de aquella nación cuyas experimentadas fuerzas estaban intactas.

La administración yanki, aconsejada por el Gobierno derechista español de José María Aznar, atacó las emisoras de televisión de Serbia, los puentes sobre el río Danubio y Belgrado, la capital de ese país. La embajada de la República Popular China fue destruida por las bombas yankis, varios de los funcionarios murieron, y no podía haber error posible como alegaron los autores. Numerosos patriotas serbios perdieron la vida. El presidente Slobodan Milo‰eviÒ, abrumado por el poder de los agresores y la desaparición de la URSS, cedió a las exigencias de la OTAN y admitió la presencia de las tropas de esa alianza dentro de Kosovo bajo el mandato de la ONU, lo que finalmente condujo a su derrota política y su posterior enjuiciamiento por los tribunales nada imparciales de La Haya. Murió extrañamente en la prisión. De haber resistido unos días más el líder serbio, la OTAN habría entrado en una grave crisis que estuvo a punto de estallar. El imperio dispuso así de mucho más tiempo para imponer su hegemonía entre los cada vez más subordinados miembros de esa organización.

Entre el 21 de febrero y el 27 de abril del presente año, publiqué en el sitio web CubaDebate nueve Reflexiones sobre el tema, en las que abordé con amplitud el papel de la OTAN en Libia y lo que a mi juicio iba a suceder.

Me veo por ello obligado a una síntesis de las ideas esenciales que expuse, y de los hechos que han ido ocurriendo tal como fueron previstos, ahora que un personaje central de tal historia, Muammar Al-Gaddafi, fue herido de gravedad por los más modernos cazabombarderos de la OTAN que interceptaron e inutilizaron su vehículo, capturado todavía vivo y asesinado por los hombres que esa organización militar armó.

Su cadáver ha sido secuestrado y exhibido como trofeo de guerra, una conducta que viola los más elementales principios de las normas musulmanas y otras creencias religiosas prevalecientes en el mundo. Se anuncia que muy pronto Libia será declarada Estado democrático y defensor de los derechos humanos.

Me veo obligado a dedicar varias Reflexiones a estos importantes y significativos hechos.

Proseguirá mañana lunes.

Octubre 23 de 2011

6 y 10 p.m.

sábado, septiembre 24, 2011

Ban Ki-moon: Todo un récord de fracasos y traiciones

El Preámbulo de la Carta de las Naciones Unidas afirma:

“NOSOTROS, LOS PUEBLOS DE LAS NACIONES UNIDAS, RESUELTOS A

* a preservar a las generaciones venideras del flagelo de la guerra que en dos ocasiones durante nuestra vida ha infligido a la Humanidad sufrimientos indecibles,
* a reafirmar la fe en los derechos fundamentales del hombre, en la dignidad y en el valor de la persona humana, en la igualdad de derechos de hombres y mujeres y de las naciones grandes y pequeñas,
* a crear condiciones bajo las cuales puedan mantenerse la justicia y el respeto a las obligaciones emanadas de los tratados y de otras fuentes del derecho internacional,
* a promover el progreso social y a elevar el nivel de vida dentro de un concepto más amplio de la libertad…”

La Organización de las Naciones Unidas promueve el apoyo internacional a la tolerancia, la paz y la seguridad, y está decidida a promover los avances sociales y económicos universales.

Sin embargo, desde su fundación en 1945, ha fracasado en todos los campos, aunque algunas de sus agencias (como UNICEF, el Programa Alimentario Mundial, el ACNUR y UNESCO) en ocasiones proporcionen ayuda en las áreas de sanidad, educación, ayuda alimentaria, refugiados, desarrollo social y otras. Pero brilla por su ausencia a la hora de apoyar oportuna y adecuadamente a los pueblos con problemas en momentos de grave necesidad.

Para colmo, después de la II Guerra Mundial y hasta el momento actual, no han dejado de emprenderse cada año guerras globales. La ONU ha sido incapaz de pararlas, o no ha mostrado interés en hacerlo. Uno de sus fallos más graves es su estructura, paralizada por su miembro dominante, EEUU. Puede, y así lo hace, vetar medidas que otros estados apoyan, especialmente cuando van en contra de sus intereses imperiales.

Por tanto, no se emprendió acción alguna cuando Indonesia invadió Timor Este en 1975. Cientos de miles de seres murieron masacrados en una agresión secretamente autorizada por EEUU. Washington armó, financió y apoyó a las fuerzas armadas del TNI (Tentara Nasional Indonesia). En 1999, quedó clara su impotencia de nuevo una vez que Timor Este votó por la independencia, tras lo cual de nuevo las fuerzas del TNI atacaron y asesinaron a varios miles más.

Se mantuvo al margen durante las guerras fronterizas sudafricanas y la invasión de Namibia en los años sesenta y setenta, así como durante el genocidio de los indígenas de la mayoría maya patrocinado por el gobierno guatemalteco, una vez que la CIA derrocó al candidato democráticamente elegido Jacobo Arbenz Guzman.

Docenas de ejemplos revelan un triste récord de fracaso y traición a sus altisonantes principios y a los mandatos para hacerlos cumplir. Ni lo hizo antes ni lo hace ahora, incluyendo el despliegue de los Cascos Azules como mantenedores de la paz, que en realidad no son sino ocupantes hostiles que sirven a los intereses imperiales en Haití, Sur del Líbano, Ruanda, Kosovo, Bosnia, la República Democrática del Congo, Sudán, Somalia y otros varios países, y su inicial Organización por la Supervisión de las Treguas de la ONU (UNTSO, por sus siglas en inglés) desde 1948 ha fracasado a la hora de llevar la paz a Palestina. Aún sigue ahí, sin jugar un papel activo aunque oponiéndose a los intereses del pueblo que juraron proteger.

Durante su mandato como Secretario General, Kofi Annan (1 enero 1997-31 diciembre 2006) fue poco más que un instrumento imperial, sin conseguir la paz ni trabajar por ella en parte alguna. Nunca condenó ni actuó para poner fin a las devastadoras sanciones económicas que acabaron matando a 1,5 millones de hombres, mujeres y niños iraquíes indefensos. Nunca utilizó su mandato para denunciar la ilegal guerra de Washington de 2003. No le importó que estuviera basada en mentiras que permitieron masacrar a cientos de miles más y saquear a otro país ocupado.

Mantuvo silencio cuando la guerra asoló Afganistán, una guerra que sigue su curso.

Apoyó o no actuó en forma alguna contra la ilegal ocupación de Israel, a lo largo de sus peores crímenes contra Palestina y de su ilegal guerra contra el Líbano en 2006.

No hizo nada para denunciar los fallidos intentos de Washington de derrocar a Hugo Chávez y mostró una preocupante indiferente ante el dolor de su propio pueblo en el continente en el que había nacido. En cambio, sirvió diligentemente a Washington, a otras potencias dominantes y a la depredación por las corporaciones de las riquezas de África y otros lugares.

Todo su mandato fue un testimonio de fracaso y traición. Y lo mismo ocurre con Ban Ki-moon desde que se convirtió en Secretario General el 1 de enero de 2007. Desde entonces, ha compartido conspiraciones en crímenes de guerra y otros abusos.

De hecho, uno de sus primeros actos fue revertir la larga oposición de las Naciones Unidas a la pena capital. Una práctica bárbara que a menudo sentencia a inocentes a la muerte, sobre todo en EEUU. En aquel momento, dijo con desdén que “era a cada país a quien le correspondía decidir si la respetaba o no” en vez de condenarla francamente. Ni ha hecho plan alguno para abordar el ilegítimo poder de veto de algunos países del Consejo de Seguridad, que da a naciones como EEUU autoridad sobre los demás. Una práctica de la que siempre ha abusado.

Es hora ya de que la Organización refleje el gobierno de la mayoría, dando a todas las naciones la misma voz en cuestiones que afectan a todos. El silencio, la inacción y el apoyo a lo injusto sobre lo justo podrían llenar volúmenes enteros.

De hecho, y a pesar de su a menudo deplorable record, Human Rights Watch (HRW) reconocía la desvergüenza de Ban. En su “World Report 2011: A facade of Action”, incluía una crítica a su “fachada de tranquila diplomacia de (in)acción” al no dar los pasos oportunos cuando es necesario. El director ejecutivo de HRW Kenneth Roth criticaba su “uso del diálogo y la cooperación en vez de presionar públicamente… a gobiernos abusivos”, especialmente EEUU y sus socios imperiales. De hecho, explica Roth: “Lejos de condenar la represión, Ban llega en ocasiones a retratar con una luz positiva gobiernos represores”. Se refería a los déspotas del tercer mundo, no al principal violador de los derechos humanos del mundo, que no deja de emprender ilegales guerras imperiales y de implicarse en actuaciones escandalosas.

La oficina de Ban mostró su desacuerdo ante esas afirmaciones, a pesar de las claras pruebas de su complicidad en graves crímenes de guerra y contra la humanidad por su indiferencia, silencio y apoyo a las agresiones occidentales. Por mucho que la mona se vista de seda…

Ni tampoco sus timoratas medidas sirvieron para proteger a quienes denuncian actuaciones delictivas dentro de la Organización ni impedir los asesinatos, violaciones, explotación social, corrupción y otros crímenes de los Cascos Azules.

Además, no ha defendido los derechos humanos ni condenado su violación, especialmente por parte de los países occidentales. Ni ha denunciado las guerras de agresión ni otros actos ilegales, como el derrocamiento por Washington del democráticamente elegido presidente hondureño Manuel Zelaya el 28 de junio de 2009. Ni la militarización de Haití por la administración Obama y su complicidad al amañar el proceso electoral para instalar sigilosamente al duvalista Michel Martelly (“Sweet Micky”), un ex cantante antipopulista kompa partidario de poderosos intereses corporativistas corruptos.

Además, Ban apoyó el cambio de régimen en Costa de Márfil autorizando una ilegal operación militar apoyada por Francia contra el presidente costamarfileño Laurent Gbagbo que mató a cientos de civiles.

También se hizo eco del llamamiento de Washington para derrocar a Gaddafi, diciendo que había perdido toda legitimidad, al mismo tiempo que manifestaba su apoyo a los feroces paramilitares rebeldes y a los ilegales bombardeos aéreos que han arrasado grandes zonas de Libia y aún lo siguen haciendo, matando e hiriendo a decenas de miles. También han transformado Libia en un desastroso osario de los derechos humanos.

En lugar de condenar, detener o impedir las guerras, las autoriza y jalea, traicionando su mandato de apoyo a la paz y a los derechos humanos.

Sirve desvergonzadamente a Israel frente a Palestina, causando grandes daños a ésta, incluido el rechazo a que la flotilla de ayuda pudiera llegar a la asediada Gaza. Incluso llegó a pedir a los dirigentes mundiales que apoyaran la demanda de Israel de que “todo se hiciera a través de los cruces y canales establecidos”, que habitualmente impiden que pueda entrar ayuda vital o en cantidades ínfimas.

Al designar a una comisión propia para que investigara la masacre del Mavi Marmara perpetrada por Israel en 2010, intentó blanquear la propia condena del Consejo de los Derechos Humanos de la ONU, y obstaculizó las denuncias al asesinato a sangre fría por parte de Israel de nueve civiles, hiriendo a varias decenas más, en aguas internacionales. Esos fueron crímenes graves por los que debería haber condenado firmemente a Israel por el delito de piratería pero no lo hizo. En cambio, le rindió debidamente homenaje, como siempre hace.

A pesar de representar a 193 estados miembros, Ban sirve solo a Washington, Israel y a otras potencias dominantes, aunque levanta la nariz ante el resto, incluyendo las posiciones de la mayoría en la Asamblea General sobre numerosas cuestiones relativas a los derechos humanos y otros temas vitales.

Es decir, en contra del mandato que ha jurado, solo representa los intereses dominantes, especialmente los de Washington, Israel y sus socios imperiales dedicados a arrasar países y destrozar cuerpos para obtener beneficios.

Por todo ello, comparte la culpa, por su desprecio ante los derechos humanos, de los estados depredadores que perjudican a miles de millones de seres. De hecho, esa noción no existe ni en su vocabulario y mucho menos existe la preocupación por los pueblos que se encuentran en situación de necesidad, que se ven solos porque Ban no cumple el mandato jurado de ayudarles. Es un testimonio de su deplorable record.

Y es enormemente terrible que el pasado junio le hayan renovado en su cargo por otros cinco años, para seguir representando a la riqueza y al poder a expensas de los miles de millones que desprecia por todo el mundo.

Ese es el temple de un fallido Secretario General de la Organización de las Naciones Unidas que está dejando un legado que la historia no le permitirá olvidar ni borrar.

Fuente: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=136169

lunes, mayo 23, 2011

Bilderberg: la OTAN quiere el control del mundo

La idea de que el Grupo de Bilderberg es un embrión de gobierno mundial ha venido extendiéndose desde hace años. Por haber tenido acceso a los archivos de ese club secreto, Thierry Meyssan señala que esa imagen es una pista falsa destinada a enmascarar la verdadera identidad y la real función del Grupo: el Bilderberg es una creación de la OTAN. Su objetivo es convencer a los líderes y manipular a través de ellos a la opinión pública para llevarla a aceptar los conceptos y acciones de la alianza atlántic.

Thierry Meyssan / Red Voltaire

Desde 1954, un centenar de eminentes personalidades de Europa occidental y de Estados Unidos se reúne anualmente –a puertas cerradas y bajo condiciones de estrecha protección– en el seno del Grupo de Bilderberg. La reunión dura tres días y nada se publica sobre los temas tratados.

Después de la desaparición de la Unión Soviética, algunos periodistas comenzaron a interesarse por el Grupo de Bilderberg. Varios autores han visto en él el embrión de un gobierno mundial y de las principales decisiones políticas, culturales, económicas y militares de la segunda mitad del siglo XX, una interpretación que Fidel Castro ha retomado. Nada permite, sin embargo, confirmarla o desmentirla.

En aras de saber lo que realmente es y lo que no puede ser el Grupo de Bilderberg, me di a la tarea de buscar documentos y testigos. Tuve acceso a todos sus archivos correspondientes al periodo que va desde 1954 hasta 1966 y a muchos documentos posteriores, y he podido conversar con uno de sus antiguos invitados, a quien conozco desde hace mucho tiempo. Ningún periodista, ni ciertamente los exitosos autores que han popularizado los actuales clichés, ha tenido acceso a tantos documentos internos del Grupo de Bilberberg.

He aquí lo que he logrado descubrir y comprender.

La primera reunión

Setenta personalidades provenientes de 12 países participaron en 1954 en la primera reunión del Grupo, un seminario de tres días, del 29 al 31 de mayo, que se desarrolla cerca de Arnhem, en los Países Bajos. Los invitados se reparten entre dos hoteles cercanos, pero los debates se desarrollan en el establecimiento principal con cuyo nombre se conocerá el Grupo.

Las invitaciones, que llevan el membrete del Palacio de Soestdijk, resultan bastante oscuras: “Apreciaría muchísimo su presencia en el congreso internacional, sin carácter oficial, que tendrá lugar en los Países Bajos a finales de mayo. Este congreso desea estudiar cierto número de cuestiones de gran importancia para la civilización occidental y tiene como objetivo estimular el goodwill [buena voluntad] y el entendimiento recíproco gracias al libre intercambio de puntos de vista”. Las invitaciones llevan la firma del príncipe consorte de los Países Bajos, Bernhard zur Lippe-Biesterfeld, y van acompañadas de varias páginas informativas de índole administrativa sobre el transporte y el alojamiento. Lo más que permiten saber es que habrá delegados de Estados Unidos y de 11 Estados de Europa occidental y que se realizarán seis sesiones de trabajo de tres horas cada una.

Dado el pasado nazi del príncipe Bernhard –quien fue miembro de la caballería SS (cuerpo de combate de e9lite de la Alemania de Hitler) hasta su matrimonio, en 1937, con la princesa Juliana– y el contexto del macartismo de aquella época, resulta evidente que las “cuestiones de gran importancia para la civilización occidental” tienen que ver con la lucha contra el comunismo.

Ya en el lugar del encuentro, los dos presidentes de la reunión –el empresario estadunidense John S Coleman y el ministro saliente de Relaciones Exteriores de Bélgica, Paul van Zeeland– mitigan la impresión de los invitados. Coleman es un militante del libre mercado, mientras que el ministro Van Zeeland es partidario de la Comunidad Europea de Defensa (CED). Finalmente, los participantes verán, en un extremo de la tribuna, a Joseph Retinger, la eminencia gris de los británicos. Todo ello parece indicar que las monarquías holandesa y británica apadrinaron la realización de la reunión en apoyo a la CED y al modelo económico del capitalismo de libre mercado en oposición al antiamericanismo que promueven comunistas y gaullistas.

Las apariencias, sin embargo, son engañosas. No se trata de hacer campaña a favor de la Comunidad Europea de Defensa, sino de movilizar a las elites a favor de la Guerra Fría.

La personalidad escogida para convocar a los invitados fue el príncipe Bernhard, porque su condición de príncipe consorte le confiere un carácter estatal, sin ser por ello oficial.

Tras él se esconde el verdadero promotor del encuentro: una organización intergubernamental interesada en manipular a los gobiernos de algunos de los Estados que la conforman.

Por aquel entonces, John S Coleman no se ha convertido aún en presidente de la Cámara de Comercio de Estados Unidos, pero acaba de crear el Comité de Ciudadanos por una Política Nacional de Comercio (CCNTP, por sus siglas en inglés). Afirma que la libertad de comercio absoluta –es decir la renuncia a todos los derechos de aduana– permitirá a los aliados de Estados Unidos acrecentar sus propias riquezas y financiar la CED, léase emprender el rearme de Alemania e integrar su potencial militar a la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN).

Los documentos demuestran, sin embargo, que el CCNTP lo único que tiene de “ciudadano” es el nombre. Se trata, en realidad, de una iniciativa de Charles D Jackson, el consejero de la Casa Blanca a cargo de la guerra sicológica. A la cabeza de la operación se encuentra William J Donovan, el exjefe de la Office of Strategic Services (el servicio de inteligencia estadunidense creado durante la Segunda Guerra Mundial), ahora encargado de crear la rama estadunidense del nuevo servicio secreto de la OTAN, el Gladio.

Paul van Zeeland no sólo es el promotor de la CED, es, además, un político de mucha experiencia. Al término de la ocupación nazi, presidió la Liga Independiente de Cooperación Europea, que tenía como objetivo la creación de una unión aduanera y monetaria, organización que fue instaurada por el ya mencionado Joseph Retinger.

El propio Retinger, quien funge como secretario en el encuentro de Bilderberg, sirvió durante la guerra en los Servicios Secretos Ingleses (SOE, por sus siglas en inglés) del general Colin Gubbins. En el Reino Unido, Retinger, un aventurero polaco, fue consejero del gobierno de Sikorski en el exilio. En Londres, protagonizó el microcosmo de los gobiernos creados en el exilio, lo cual le proporcionó múltiples contactos en la Europa liberada del fascismo.

Su amigo Sir Gubbins abandonó oficialmente los servicios secretos británicos y el SOE fue disuelto. Dirige entonces una pequeña empresa de tapices y productos textiles que le sirve de “pantalla”. En realidad, Gubbins está a cargo de la creación de la rama inglesa del Gladio. Después de haber participado en todas las reuniones preparatorias del congreso de Bilderberg, se encuentra entre los invitados, sentado al lado de Charles D Jackson.

Los participantes ignoran que son, en definitiva, los servicios secretos de la OTAN quienes realmente dan origen al encuentro de Bilderberg. El príncipe Bernhard, Coleman y Van Zeeland sirven de fachada.

Aunque periodistas imaginativos hayan creído encontrar en el Grupo de Bilderberg la voluntad de crear un gobierno mundial oculto, este club de personalidades influyentes no es más que una herramienta de cabildeo que la OTAN utiliza para promocionar sus propios intereses. Esto es mucho más serio y mucho más peligroso, ya que es la OTAN la que ambiciona convertirse en un gobierno mundial oculto capaz de perpetuar el statu quo internacional y la influencia de Estados Unidos.

Además, en las siguientes reuniones, la seguridad del Grupo de Bilderberg no estará en manos de la policía del país donde se organiza el encuentro, sino de los soldados de la OTAN.

Entre los 10 oradores inscritos, se destacan dos exprimeros ministros –el francés Guy Mollet y el italiano Alcide de Gasperi–, tres responsables del Plan Marshall, el halcón de la Guerra Fría Paul H Nitze y, sobre todo, un poderosísimo financiero: David Rockefeller.

Según los documentos preparatorios, una veintena de participantes están al tanto del secreto. Conocen más o menos en detalle quiénes son los que realmente manejan el show y han redactado sus intervenciones. Hasta los menores detalles están previstos y no se deja ni el más mínimo espacio a la improvisación. Por su parte, los demás participantes, unos 50, ignoran lo que se está tramando. Han sido escogidos para que ejerzan su influencia sobre sus respectivos gobiernos y sobre la opinión pública de sus países. Así que el seminario ha sido organizado para convencerlos y para llevarlos a que se impliquen en la propagación de los mensajes.

En vez de abordar los grandes problemas internacionales, las intervenciones analizan la supuesta estrategia ideológica de los soviéticos y explican el método por seguir para contrarrestarla en el “mundo libre”.

Las primeras intervenciones evalúan el peligro comunista. Los “comunistas conscientes son individuos que pretenden poner su patria al servicio de la Unión Soviética para imponerle al mundo un sistema colectivista, y hay que combatirlos. Pero se trata de una lucha difícil ya que estos comunistas conscientes” están diseminados por toda Europa dentro de una masa de electores comunistas que nada saben de sus siniestros propósitos y que los siguen con la esperanza de obtener mejores condiciones sociales.

La retórica se endurece poco a poco. El “mundo libre” debe enfrentar el “complot comunista mundial”, no sólo de forma general, sino dando también respuesta a problemas concretos vinculados con las inversiones estadunidenses en Europa y la descolonización.

Finalmente, los oradores abordan el problema principal que, según afirman ellos, los soviéticos están explotando en su propio beneficio: por razones culturales e históricas, los responsables políticos del “mundo libre” emplean argumentos diferentes en Estados Unidos y en Europa, argumentos que a veces se contradicen. El caso más emblemático es el de las purgas que organiza el senador McCarthy en Estados Unidos. Éstas resultan indispensables para salvar la democracia, pero el método utilizado es visto en Europa como una forma de totalitarismo.

El mensaje final es que no hay negociación diplomática ni compromiso posible con los “Rojos”. Hay que impedir, cueste lo que cueste, que los comunistas logren desempeñar un papel en Europa occidental. Pero habrá que actuar con astucia. Como no podemos arrestarlos y fusilarlos, habrá que neutralizarlos con discreción, sin que los electores se den cuenta. Es decir, la ideología que se desarrolla en el encuentro es la de la OTAN y el Gladio. Nunca se dijo allí que se recurriría al fraude electoral ni que los indecisos serían asesinados, pero todos los participantes admitieron que, para salvar el “mundo libre”, había que poner las libertades entre paréntesis.

Aunque el proyecto de la Comunidad Europea de Defensa fracasó tres meses más tarde debido a los golpes que le asestaron tanto diputados comunistas como “nacionalistas extremistas”, es decir los gaullistas, su objetivo no era apoyar la creación de la CED ni ninguna otra medida política en particular, sino divulgar una ideología en el seno de la clase dirigente y transmitirla después, a través de dicha clase, al resto de la sociedad. Objetivamente, los ciudadanos de Europa occidental disponían cada vez más de información sobre las libertades que no tenían los habitantes de Europa oriental, pero tenían cada vez menos conciencia de las libertades que ellos mismos iban perdiendo en Europa occidental.


El Grupo de Bilderberg se convierte en una organización

Un segundo congreso se organiza entonces en Francia, del 18 al 20 de marzo de 1955, en la localidad de Barbizon.

Poco a poco va imponiéndose la idea de que estos congresos van a realizarse cada año y de que es necesario conformar una secretaría permanente. El príncipe Bernhard se aparta luego de evidenciarse su participación en un caso de tráfico de influencia –el escándalo Lockheed-Martin–. Cede entonces la presidencia al exprimer ministro británico Alec Douglas Home (de 1977 a 1980). La presidencia del Grupo de Bilderberg será ocupada posteriormente por el excanciller y presidente de la República Federal de Alemania, Walter Scheel (de 1981 a 1985); el exgobernador del Banco de Inglaterra, Eric Roll (de 1986 a 1989); el exsecretario general de la OTAN, Peter Carrington (de 1990 a 1998), y, finalmente, el exvicepresidente de la Comisión Europea, Etienne Davignon (desde 1999).

El presidente del Grupo de Bilderberg contó durante mucho tiempocon la ayuda de dos secretarios generales, uno para Europa y Canadá –los Estados vasallos– y otro para Estados Unidos –el monarca–. Pero actualmente existe un solo secretario, desde 1999.

De un año a otro, los debates son muy repetitivos. Es por eso que no son los mismos invitados. Hay siempre un núcleo central que se encarga de preparar el seminario de antemano y otros personajes que vienen por primera vez, a los que se les inculca la retórica atlantista del momento.

Los encuentros anuales reúnen actualmente más de 120 participantes, un tercio de los cuales son miembros del núcleo. La alianza atlántica los selecciona según la importancia de sus contactos y su capacidad de influencia, independientemente de las funciones que ejerzan en la sociedad, y siguen siendo miembros del núcleo central cuando cambian de ocupación.

Hay que ver la lista exacta de dicho núcleo, incluyendo a los miembros del Consejo de Administración, que sirven de vitrina para los invitados, y algunos de los miembros que se mantienen menos visibles para no asustar a los nuevos.

Los miembros no implican en el Grupo a las empresas o instituciones en las que trabajan. Es, sin embargo, interesante observar la diversidad de sectores en los que desarrollan sus actividades.

Grupo de influencia de la organización militar más poderosa

La cantidad de temas abordados en los encuentros anuales del Grupo de Bilderberg ha ido en aumento en los últimos años, en función de la actualidad internacional. Pero eso no nos dice nada nuevo, ya que esas discusiones no tienen en sí mismas ningún objetivo. No pasan de ser pretextos para comunicar mensajes. No hemos tenido acceso, por desgracia, a los documentos preparatorios más recientes, por lo que sólo podemos entonces inferir las consignas que la OTAN trata de divulgar a través de estos líderes de la opinión.

La reputación del Grupo de Bilderberg ha llevado a algunos a atribuirle capacidades de nominación. Se trata de una tontería que esconde, además, la identidad de quienes realmente manejan los hilos en el seno de la alianza atlántica.

Se dice, por ejemplo, que durante la más reciente campaña para la elección presidencial estadunidense, Barack Obama y Hillary Clinton desaparecieron durante todo un día, el 6 de junio de 2008, para negociar el fin de su rivalidad. En realidad se fueron al seminario anual del Grupo de Bilderberg, en la localidad estadunidense de Chantilly, Virginia. Al día siguiente, la señora Clinton anunciaba su salida de la carrera presidencial. Algunos autores concluyeron entonces que la decisión se había tomado durante la reunión del Grupo de Bilderberg, lo cual es ilógico en la medida en que aquella decisión ya era un hecho desde tres días antes, debido a la cantidad de votos que el senador Obama había obtenido en el comité de investidura del Partido Demócrata.

Según una fuente, lo que sucedió aquel día fue otra cosa. Barack Obama y Hillary Clinton se reunieron en privado para concluir un acuerdo financiero y político. El senador Obama reinyectó fondos en la caja de su rival y le ofreció un puesto en su administración –la señora Clinton rechazó la vicepresidencia y escogió el Departamento de Estado– a cambio de su activo apoyo en la campaña contra el candidato republicano. James A Johnson presentó después a los dos líderes en el Seminario de Bilderberg, donde ambos aseguraron a los participantes que trabajarían juntos. Ya desde mucho antes, Barack Obama era el candidato de la OTAN. El señor Obama y su familia siempre trabajaron para la Agencia Central de Inteligencia y el Pentágono. Además, los primeros fondos para su campaña electoral fueron proporcionados por la corona de Inglaterra a través del hombre de negocios Nadhmi Auchi. Al presentar al senador negro ante los participantes del encuentro de Bilderberg, la alianza atlántica estaba organizando a escala internacional las relaciones públicas del futuro presidente de Estados Unidos.

También se reportó que el Grupo de Bilderberg organizó entonces una cena que no estaba prevista, fuera del marco del seminario, y que se desarrolló el 14 de noviembre de 2009 en el castillo de Val Duchesse, propiedad del rey de Bélgica. El exprimer ministro belga Herman van Rompuy pronunció un discurso en aquella ocasión. Cinco días después, Van Rompuy fue electo presidente del Consejo Europeo. También, en este caso, varios autores concluyeron, erróneamente, que el Grupo de Bilderberg lo había “puesto en el cargo”.

En realidad, el presidente de la Unión Europea no puede ser una personalidad que no forme parte de los círculos de la OTAN, ya que –y es importante recordarlo– la propia Unión Europea es fruto de las cláusulas secretas del Plan Marshall. Y la persona escogida debe contar, por lo tanto, con el aval de los Estados miembros de la OTAN. Se trata, por consiguiente, de una decisión que exige largas negociaciones y que no se toma simplemente durante una cena entre amigos.

También, según la fuente de Red Voltaire, el presidente del Grupo de Bilderberg, Etienne Davignon, convocó aquella cena imprevista para propiciar la presentación de Van Rompuy ante sus vectores de influencia. Aquello se hacía más indispensable aún en la medida en que el hombre escogido para convertirse en el primer presidente de la Unión Europea –cargo que acababa de ser creado– era un perfecto desconocido fuera de su propio país. Durante aquella cena, el señor Van Rompuy expuso su programa de creación de un impuesto europeo destinado a financiar directamente las instituciones de la Unión Europea sin tener que depender de los Estados miembros. El papel de los participantes en el encuentro del Grupo de Bilderberg no era otro que decir, después en todas partes, que ya conocían a Herman Van Rompuy y que eran testigos de sus cualidades como presidente.

La realidad sobre el Grupo de Bilderberg es, por lo tanto, menos romántica de lo que algunos autores de éxito han imaginado. El increíble despliegue de fuerzas militares que garantiza su seguridad no está tan destinado a protegerlo como a impresionar a los propios participantes. No expresa el poderío de estos últimos, sino que les demuestra que el único verdadero poderío en Occidente es el de la OTAN. Queda por parte de los participantes decidir si la apoyan para que ella los apoye o si la combaten y se exponen así a ser aplastados.

Además, a pesar de haber desarrollado en sus comienzos una retórica anticomunista, el Grupo de Bilderberg no era antisoviético, como tampoco es hoy antirruso. Lo que hace es seguir una estrategia de la alianza atlántica que no constituye un pacto contra Moscú, sino que está destinada a defender –y de ser posible a extender– la zona de influencia de Washington. En el momento de su creación, la OTAN concibió la esperanza de lograr que la Unión Soviética se integrara a ella, lo cual hubiese implicado un compromiso de Moscú a mantener la distribución del mundo que había resultado de las conferencias de Postdam y de Yalta. La alianza atlántica acogió recientemente al presidente ruso Dmitri Medvédev en la cumbre de Lisboa y le propuso que Rusia se uniese a ella. No se trataría entonces de una relación de vasallaje, sino del reconocimiento del nuevo orden mundial en el que toda Europa central y oriental ha caído en la órbita estadunidense. Una adhesión rusa sería, en cierta forma, como una especie de tratado de paz: Moscú reconocería así su derrota en la Guerra Fría y la nueva repartición del mundo.

En ese caso, el Grupo de Bilderberg invitaría a personalidades rusas a sus reuniones anuales. No les pediría que influyeran en la opinión pública rusa para estadunizarla, sino para convencerla de que renuncie definitivamente a los sueños de grandeza del pasado.

Grupo Bilderberg

Consejo de Administración

Josef Ackermann: banquero suizo, director del Deutsche Bank; vicepresidente del Foro de Davos

Roger C Altman: banquero estadunidense, exconsejero de las campañas electorales de John Kerry y de Hillary Clinton; director del banco de negocios Evercore Partners, Inc

Francisco Pinto Balsemao: exprimer ministro socialista de Portugal (de 1981 a 1983); presidente fundador del principal grupo portugués de televisión

Fran Bernabe: banquero italiano, actual propietario de Telecom Italia

Henri de Castries: presidente-director general de la compañía francesa de seguros AXA

Juan Luis Cebrián: director del grupo español de prensa escrita y audiovisual Prisa

W Edmund Clark: banquero canadiense, presidente del Toronto-Dominion Bank Financial Group

Kenneth Clarke: exvicepresidente de British American Tobacco (de 1998 a 2007); canciller y ministro británico de la Justicia; vicepresidente de Movimiento Europeo UK

George A David: presidente-director general de Coca Cola

Etienne Davignon: hombre de negocios belga; exvicepresidente de la Comisión Europea (de 1981 a 1985); actual vicepresidente de Suez-Tractebel

Anders Eldrup: presidente-director general de la compañía danesa de gas y petróleo Dong Energy

Thomas Enders: director de Airbus

Victor Halberstadt: profesor de economía en la universidad holandesa de Leiden; funge como consejero de diversas empresas, como Goldman Sachs y Daimler-Chrysler

James A Johnson: financiero estadunidense. Fue uno de los principales responsables del Partido Demócrata y estuvo entre los artífices de la investidura de Barack Obama. Es vicepresidente del banco de negocios Perseus

John Kerr of Kinlochard: exembajador del Reino Unido en Washington, vicepresidente del grupo petrolero Royal Dutch Shell

Klaus Kleinfeld: presidente-director general alemán del gigante estadunidense del aluminio Alcoa

Mustafa V Koç: presidente-director general del holding Koç, la empresa más importante de Turquía

Marie-Josée Drouin-Kravis: editorialista sobre temas económicos en la prensa escrita y audiovisual de Canadá. Investigadora del extremadamente militarista Hudson Institute. Es la tercera esposa de Henry Kravis

Jessica T Mathews: exdirectora de asuntos globales en el Consejo de Seguridad Nacional de Estados Unidos. Actual directora de la Fundación Carnegie

Thierry de Montbrial: economista; director fundador del Instituto Francés de Relaciones Internacionales y de la World Policy Conference

Mario Monti: economista italiano, excomisario europeo para la competencia (de 1999 a 2005); cofundador del Spinelli Group por el Federalismo Europeo

Egil Myklebust: expresidente del patronato noruego; director de Scandinavian Airlines System

Matthias Nass: director adjunto del diario alemán Die Zeit

Jorma Ollila: hombre de negocios finlandés; expresidente-director general de Nokia; actual presidente del grupo petrolero Royal Dutch Shell

Richard N Perle: expresidente del Consejo de Consulta de Defensa del Pentágono. Es uno de los principales líderes de los llamados straussianos (los discípulos de Leo Strauss) y, por lo tanto, importante figura de los neoconservadores

Heather Reisman: mujer de negocios canadiense, Presidenta-directora general del grupo de edición Indigo-Chapters

Rudolf Scholten: exministro de Finanzas de Austria; gobernador del Banco Central

Peter D Sutherland: excomisario europeo irlandés para la competencia. Fue posteriormente director general de la Organización Mundial del Comercio. Actual presidente de Goldman Sachs International. Expresidente de la sección europea de la Comisión Trilateral y vicepresidente de la European Round Table of Industrialists; actual presidente de honor del Movimiento Europeo en Irlanda

J Martin Taylor: exdiputado británico; presidente-director general del gigante de la química y de la actividad agroalimentaria Syngenta

Peter A Thiel: jefe de empresa estadunidense; presidente-director general de PayPal; presidente de Clarium Capital Management y, debido a esa posición, accionista de Facebook

Daniel L Vasella: presidente-director general del grupo farmacéutico suizo Novartis

Jacob Wallenberg: banquero sueco. Es administrador de numerosas compañías transnacionales

Miembros disimulados del núcleo

Carl Bildt: exprimer ministro liberal de Suecia (de 1991 a 1994); exenviado especial de la Unión Europea y posteriormente de la Organización de las Naciones Unidas en los Balcanes (de 1995 a 1997 y de 1999 a 2001). Actual ministro sueco de Relaciones Exteriores

Oscar Bronner: presidente-director general del diario austriaco Der Standard

Timothy C Collins: financiero estadunidense; director del fondo de inversiones Ripplewood

John Elkann: presidente-director general del grupo automovilístico italiano Fiat (su abuelo Gianni Agnelli fue durante 40 años uno de los promotores del Grupo de Bilderberg. Heredó la fortuna familiar luego del deceso, por causas naturales, de su abuelo Giovanni y de la prematura muerte de su tío Edoardo, quien se había convertido al Islam chiíta. Existe la convicción, en fuentes policiales, de que Edoardo fue asesinado para que la fortuna volviera a la rama judía de la familia)

Martin S Feldstein: exconsejero económico de Ronald Reagan (de 1982 a 1984) y actual consejero económico de Barack Obama. Fue también consejero de George W Bush para la inteligencia exterior. Imparte clases en Harvard

Henry A Kissinger: exconsejero de seguridad nacional de Estados Unidos y exsecretario de Estado; personalidad central del complejo militaro-industrial estadunidense; actual presidente de la firma de consejería Kissinger Associates

Henry R Kravis: financiero estadunidense a cargo del manejo del fondo de inversiones KKR. Es uno de los principales recolectores de fondos del Partido Republicano

Neelie Kroes: exministra holandesa de Transporte; comisaria europea para la competencia y actual comisaria para la sociedad numérica

Bernardino Léon Gross: diplomática española; secretaria general de la presidencia del gobierno socialista de José Luis Rodríguez Zapatero

Frank McKenna: exmiembro de la Comisión de Vigilancia de los servicios de inteligencia canadienses; embajador de Canadá en Washington (de 2005 a 2006); vicepresidente del Banco Toronto-Dominion

Beatriz, de los Países Bajos: reina de Holanda. Es la hija del príncipe Bernhard

George Osborne: ministro británico de Finanzas. Este personaje neoconservador es considerado como un euroescéptico, lo cual implica que se opone a la integración del Reino Unido a la Unión Europea, aunque sí es partidario de la organización del continente en el seno de la Unión Europea

Robert S Prichard: economista canadiense; director del grupo de prensa escrita y audiovisual Torstar

David Rockefeller: es el patriarca de una larga dinastía de financieros y el más antiguo miembro del núcleo del Grupo de Bilderberg. Es también presidente de la Comisión Trilateral, organización similar en la que participan personajes asiáticos

James D Wolfensohn: financiero australiano que adoptó la nacionalidad estadunidense para convertirse en presidente del Banco Mundial (de 1995 a 2005). Actual director de la firma de consejería Wolfensohn & Co

Robert B Zoellick: diplomático estadunidense; exdelegado de Comercio de Estados Unidos (de 2001 a 2005); actual presidente del Banco Mundial

Fuente: Contralínea 233 / 15 de mayo de 2011

lunes, enero 05, 2009

Israel's Ground Invasion of Gaza Continues

Posted by Siun , Firedoglake

Updates: Conditions worsen; Civilian causalities include women and children; American International School destroyed; Is Israel using cluster bombs?
Updates will appear on this page as more information becomes available. These updates will be clearly marked.
Update #4 -- Cluster Bombs:
There’s more evidence today of Israeli use of cluster bombs, originally noted by Laura Doty at Oxdown. The Times of London features a photo in it’s coverage (see Gaza Conflict slide show) with the following description:
An artillery round sends out bomblets above Gaza City, which continues to be attacked by Israeli forces
(h/t Brandon of
VoteVets who points in email to this description of the weapons seen).
The use of
cluster bombs - which have a large footprint when initially dropped and then remain a threat for decades - in a location like the Gaza Strip which is so packed with people is horrifying.
Conditions in Gaza continue to
worsen:

Since the beginning of the Israeli invasion, 500 people in Gaza were killed, of which approximately 70 children and 27 women. By now, a total of 2,650 Gazans are injured of which more than 270 children and 650 women. Despite the Israeli recurrent discourse, facts are clear and Israel’s war has mainly been conducted against civilians.
The medical and health situation in Gaza is on the edge of collapse, facing a severe lack of vital medical supplies. Surgeries are now made without anaesthesias or sterile equipment, as anaesthetics, sterile medical gloves or needles are sometimes no longer available.
The heath sector in Gaza was already qualified as ‘in crisis’ before the beginning of the Israeli attacks and is now overloaded with severe injured and traumas resulting from the air strikes and ground operation. Before the beginning of the recent crisis, 105 medicines for severe and chronic diseases were reported lacking. All basic medical supplies are lacking, and the situation has worsened since the main warehouse stocking medicines in Gaza was bombed last week.
The 13 governmental hospitals from Gaza provide 1,500 beds and chronic patients such as suffering from hearth problems or cancers were sent home. Half of the 60 ambulances available in the Strip are out of order, struck by Israeli strikes.

And as the International Middle East Media Center notes:
It is worth mentioning that the official number of casualties could be much higher than reported, as dozens of wounded residents who suffered mild or even moderate injuries were release without registration due to the overcrowded hospitals as the Israeli offensive continues.
It’s also important to remember that while sources identify a large number of the dead and wounded as men, by no means are all men Hamas fighters. Many are just like Laila Al-Arian’s grandfather and Laila El-Haddad’s father:
I see the number on my caller ID; my heart races. I answer my cell phone.
"We ...are under..heavy bombardment. Heavy bombardment" says my father in terrified, articulated syllables.
"They are bombing the Legislative Council building next to our house. They are bombing just down our street."
"Baba...are you safe, are you both safe??" I ask, not knowing what else to say.
"I have to go now..I have to go...i just wanted to tell you that..but I have to go..." he stammers. And the line goes dead.
And today, both are looking for safety under a rain of cluster bombs, dropped by Israel, bought and sold by us. Last night, the US blocked – once again – a call for a cease-fire at the UN Security Council, today Senate “leaders” Harry Reid, Dick Durbin and Mitch McConnell were “standing solidly behind Israel's ground operation against Hamas.”
Let’s make sure they hear where we stand.
A very big H/T to Michael Braymen who made the map above - it is the best I've seen for understanding just how small Gaza is - and so how vulnerable the 1.5 million people who live there are.

Update #3 -- Nowhere to Hide:



http://www.youtube.com/watch?v=DZN2ac_g5GA&eurl=http://www.alternet.org/blogs/video/117046/&feature=player_embedded

Israel’s attack on Gaza intensifies, we are left with few ways to get direct information since Israel continues to refuse reporters permission to enter.
The invasion according to Defense Minister
Ehud Barak "..won't be easy and it won't be short," and the amount of Israeli firepower - continued air strikes, tank fire and intensive artillery shelling - is massive.
Human Rights Watch has already warned of the extreme danger of the use of artillery in such a densely populated area:
Israel's renewed use of artillery in Gaza poses an increased risk to civilians if the Israel Defense Forces (IDF) adopts the same reduced "safety zones" that resulted in many civilian casualties there in 2006, Human Rights Watch said today. The IDF had put a moratorium on the use of artillery in Gaza after an artillery attack on Beit Hanoun on November 8, 2006, killed 23 Palestinians and wounded 40, all of them civilians.
Laura Doty over at Oxdown asks
Are Cluster Bombs Falling on Gaza Today? and quotes Sameh Habeeb of Gaza Today.

http://www.youtube.com/watch?v=Wkr70illwTU&eurl=http://www.alternet.org/blogs/video/117046/&feature=player_embedded

To read more HERE.

sábado, enero 03, 2009

Israeli ground forces launch Gaza invasion

Operation follows a week of airstrikes against Hamas targets
Amid calls for a cease-fire, Israeli forces continued striking the Gaza Strip on Saturday.
GAZA CITY, Gaza Strip - Israeli tanks and infantry rolled into Gaza after nightfall Saturday, launching a ground offensive in a widening war against Hamas that the Israeli defense minister said "will not be easy and will not be short."
The ground operation was preceded by several hours of heavy artillery fire after dark, igniting flames in the night sky. Machine gun fire rattled as bright tracer rounds flashed through the darkness and the crash of hundreds of shells sent up streaks of fire.
Artillery fired illuminating rounds, sending streaks of bright light drifting down over Gaza's densely packed neighborhoods. Gunbattles could be heard, as troops crossed the border into Gaza, marching single file. They were backed by helicopter gunships and tanks.
"Gaza will not be paved with flowers for you, it will be paved with fire and hell," Hamas warned Israeli forces. Spokesman Ismail Radwan said in a televised speech Gaza will "become a graveyard" for Israeli soldiers.
"This will not be easy and it will not be short," Defense Minister Ehud Barak said in a televised address shortly after the ground invasion began. "I don't want to disillusion anybody and residents of the south will go through difficult days," he added.
"We do not seek war but we will not abandon our citizens to the ongoing Hamas attacks."
Israeli officials told NBC News that the goal is to strike at Hamas' foundations and that the operation could take many long days.
Israeli security officials said the objective is not to reoccupy Gaza. The depth and intensity of the ground operation will depend on parallel diplomatic efforts, the officials said on condition of anonymity because they were not authorized to speak to the media.
Eight days of fighting so far have left more than 460 Palestinians dead and four Israelis were killed by rocket fire. Gaza is densely populated, and intense urban warfare in those conditions could exact a much higher civilian toll. The U.N. estimates that at least a quarter of the Palestinians killed so far were civilian.
The United Nations Security Council scheduled a special meeting to discuss the latest developments.
Heavy artillery fire Before the ground incursion began, heavy Israeli artillery fire hit east of Gaza City in locations were Hamas fighters were deployed. The artillery shells were apparently intended to detonate Hamas explosive devices and mines planted along the border area before troops marched in.
A text message sent by Hamas' military wing, Izzedine al-Qassam, said "the Zionists started approaching the trap which our fighters prepared for them." Hamas said it also broadcast a Hebrew message on Israeli military radio frequencies promising to kill and kidnap the Israeli soldiers.
"Be prepared for a unique surprise, you will be either killed or kidnapped and will suffer mental illness from the horrors we will show you," the message said.
Hamas has also threatened to resume suicide attacks inside Israel.