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sábado, septiembre 24, 2011

Ban Ki-moon: Todo un récord de fracasos y traiciones

El Preámbulo de la Carta de las Naciones Unidas afirma:

“NOSOTROS, LOS PUEBLOS DE LAS NACIONES UNIDAS, RESUELTOS A

* a preservar a las generaciones venideras del flagelo de la guerra que en dos ocasiones durante nuestra vida ha infligido a la Humanidad sufrimientos indecibles,
* a reafirmar la fe en los derechos fundamentales del hombre, en la dignidad y en el valor de la persona humana, en la igualdad de derechos de hombres y mujeres y de las naciones grandes y pequeñas,
* a crear condiciones bajo las cuales puedan mantenerse la justicia y el respeto a las obligaciones emanadas de los tratados y de otras fuentes del derecho internacional,
* a promover el progreso social y a elevar el nivel de vida dentro de un concepto más amplio de la libertad…”

La Organización de las Naciones Unidas promueve el apoyo internacional a la tolerancia, la paz y la seguridad, y está decidida a promover los avances sociales y económicos universales.

Sin embargo, desde su fundación en 1945, ha fracasado en todos los campos, aunque algunas de sus agencias (como UNICEF, el Programa Alimentario Mundial, el ACNUR y UNESCO) en ocasiones proporcionen ayuda en las áreas de sanidad, educación, ayuda alimentaria, refugiados, desarrollo social y otras. Pero brilla por su ausencia a la hora de apoyar oportuna y adecuadamente a los pueblos con problemas en momentos de grave necesidad.

Para colmo, después de la II Guerra Mundial y hasta el momento actual, no han dejado de emprenderse cada año guerras globales. La ONU ha sido incapaz de pararlas, o no ha mostrado interés en hacerlo. Uno de sus fallos más graves es su estructura, paralizada por su miembro dominante, EEUU. Puede, y así lo hace, vetar medidas que otros estados apoyan, especialmente cuando van en contra de sus intereses imperiales.

Por tanto, no se emprendió acción alguna cuando Indonesia invadió Timor Este en 1975. Cientos de miles de seres murieron masacrados en una agresión secretamente autorizada por EEUU. Washington armó, financió y apoyó a las fuerzas armadas del TNI (Tentara Nasional Indonesia). En 1999, quedó clara su impotencia de nuevo una vez que Timor Este votó por la independencia, tras lo cual de nuevo las fuerzas del TNI atacaron y asesinaron a varios miles más.

Se mantuvo al margen durante las guerras fronterizas sudafricanas y la invasión de Namibia en los años sesenta y setenta, así como durante el genocidio de los indígenas de la mayoría maya patrocinado por el gobierno guatemalteco, una vez que la CIA derrocó al candidato democráticamente elegido Jacobo Arbenz Guzman.

Docenas de ejemplos revelan un triste récord de fracaso y traición a sus altisonantes principios y a los mandatos para hacerlos cumplir. Ni lo hizo antes ni lo hace ahora, incluyendo el despliegue de los Cascos Azules como mantenedores de la paz, que en realidad no son sino ocupantes hostiles que sirven a los intereses imperiales en Haití, Sur del Líbano, Ruanda, Kosovo, Bosnia, la República Democrática del Congo, Sudán, Somalia y otros varios países, y su inicial Organización por la Supervisión de las Treguas de la ONU (UNTSO, por sus siglas en inglés) desde 1948 ha fracasado a la hora de llevar la paz a Palestina. Aún sigue ahí, sin jugar un papel activo aunque oponiéndose a los intereses del pueblo que juraron proteger.

Durante su mandato como Secretario General, Kofi Annan (1 enero 1997-31 diciembre 2006) fue poco más que un instrumento imperial, sin conseguir la paz ni trabajar por ella en parte alguna. Nunca condenó ni actuó para poner fin a las devastadoras sanciones económicas que acabaron matando a 1,5 millones de hombres, mujeres y niños iraquíes indefensos. Nunca utilizó su mandato para denunciar la ilegal guerra de Washington de 2003. No le importó que estuviera basada en mentiras que permitieron masacrar a cientos de miles más y saquear a otro país ocupado.

Mantuvo silencio cuando la guerra asoló Afganistán, una guerra que sigue su curso.

Apoyó o no actuó en forma alguna contra la ilegal ocupación de Israel, a lo largo de sus peores crímenes contra Palestina y de su ilegal guerra contra el Líbano en 2006.

No hizo nada para denunciar los fallidos intentos de Washington de derrocar a Hugo Chávez y mostró una preocupante indiferente ante el dolor de su propio pueblo en el continente en el que había nacido. En cambio, sirvió diligentemente a Washington, a otras potencias dominantes y a la depredación por las corporaciones de las riquezas de África y otros lugares.

Todo su mandato fue un testimonio de fracaso y traición. Y lo mismo ocurre con Ban Ki-moon desde que se convirtió en Secretario General el 1 de enero de 2007. Desde entonces, ha compartido conspiraciones en crímenes de guerra y otros abusos.

De hecho, uno de sus primeros actos fue revertir la larga oposición de las Naciones Unidas a la pena capital. Una práctica bárbara que a menudo sentencia a inocentes a la muerte, sobre todo en EEUU. En aquel momento, dijo con desdén que “era a cada país a quien le correspondía decidir si la respetaba o no” en vez de condenarla francamente. Ni ha hecho plan alguno para abordar el ilegítimo poder de veto de algunos países del Consejo de Seguridad, que da a naciones como EEUU autoridad sobre los demás. Una práctica de la que siempre ha abusado.

Es hora ya de que la Organización refleje el gobierno de la mayoría, dando a todas las naciones la misma voz en cuestiones que afectan a todos. El silencio, la inacción y el apoyo a lo injusto sobre lo justo podrían llenar volúmenes enteros.

De hecho, y a pesar de su a menudo deplorable record, Human Rights Watch (HRW) reconocía la desvergüenza de Ban. En su “World Report 2011: A facade of Action”, incluía una crítica a su “fachada de tranquila diplomacia de (in)acción” al no dar los pasos oportunos cuando es necesario. El director ejecutivo de HRW Kenneth Roth criticaba su “uso del diálogo y la cooperación en vez de presionar públicamente… a gobiernos abusivos”, especialmente EEUU y sus socios imperiales. De hecho, explica Roth: “Lejos de condenar la represión, Ban llega en ocasiones a retratar con una luz positiva gobiernos represores”. Se refería a los déspotas del tercer mundo, no al principal violador de los derechos humanos del mundo, que no deja de emprender ilegales guerras imperiales y de implicarse en actuaciones escandalosas.

La oficina de Ban mostró su desacuerdo ante esas afirmaciones, a pesar de las claras pruebas de su complicidad en graves crímenes de guerra y contra la humanidad por su indiferencia, silencio y apoyo a las agresiones occidentales. Por mucho que la mona se vista de seda…

Ni tampoco sus timoratas medidas sirvieron para proteger a quienes denuncian actuaciones delictivas dentro de la Organización ni impedir los asesinatos, violaciones, explotación social, corrupción y otros crímenes de los Cascos Azules.

Además, no ha defendido los derechos humanos ni condenado su violación, especialmente por parte de los países occidentales. Ni ha denunciado las guerras de agresión ni otros actos ilegales, como el derrocamiento por Washington del democráticamente elegido presidente hondureño Manuel Zelaya el 28 de junio de 2009. Ni la militarización de Haití por la administración Obama y su complicidad al amañar el proceso electoral para instalar sigilosamente al duvalista Michel Martelly (“Sweet Micky”), un ex cantante antipopulista kompa partidario de poderosos intereses corporativistas corruptos.

Además, Ban apoyó el cambio de régimen en Costa de Márfil autorizando una ilegal operación militar apoyada por Francia contra el presidente costamarfileño Laurent Gbagbo que mató a cientos de civiles.

También se hizo eco del llamamiento de Washington para derrocar a Gaddafi, diciendo que había perdido toda legitimidad, al mismo tiempo que manifestaba su apoyo a los feroces paramilitares rebeldes y a los ilegales bombardeos aéreos que han arrasado grandes zonas de Libia y aún lo siguen haciendo, matando e hiriendo a decenas de miles. También han transformado Libia en un desastroso osario de los derechos humanos.

En lugar de condenar, detener o impedir las guerras, las autoriza y jalea, traicionando su mandato de apoyo a la paz y a los derechos humanos.

Sirve desvergonzadamente a Israel frente a Palestina, causando grandes daños a ésta, incluido el rechazo a que la flotilla de ayuda pudiera llegar a la asediada Gaza. Incluso llegó a pedir a los dirigentes mundiales que apoyaran la demanda de Israel de que “todo se hiciera a través de los cruces y canales establecidos”, que habitualmente impiden que pueda entrar ayuda vital o en cantidades ínfimas.

Al designar a una comisión propia para que investigara la masacre del Mavi Marmara perpetrada por Israel en 2010, intentó blanquear la propia condena del Consejo de los Derechos Humanos de la ONU, y obstaculizó las denuncias al asesinato a sangre fría por parte de Israel de nueve civiles, hiriendo a varias decenas más, en aguas internacionales. Esos fueron crímenes graves por los que debería haber condenado firmemente a Israel por el delito de piratería pero no lo hizo. En cambio, le rindió debidamente homenaje, como siempre hace.

A pesar de representar a 193 estados miembros, Ban sirve solo a Washington, Israel y a otras potencias dominantes, aunque levanta la nariz ante el resto, incluyendo las posiciones de la mayoría en la Asamblea General sobre numerosas cuestiones relativas a los derechos humanos y otros temas vitales.

Es decir, en contra del mandato que ha jurado, solo representa los intereses dominantes, especialmente los de Washington, Israel y sus socios imperiales dedicados a arrasar países y destrozar cuerpos para obtener beneficios.

Por todo ello, comparte la culpa, por su desprecio ante los derechos humanos, de los estados depredadores que perjudican a miles de millones de seres. De hecho, esa noción no existe ni en su vocabulario y mucho menos existe la preocupación por los pueblos que se encuentran en situación de necesidad, que se ven solos porque Ban no cumple el mandato jurado de ayudarles. Es un testimonio de su deplorable record.

Y es enormemente terrible que el pasado junio le hayan renovado en su cargo por otros cinco años, para seguir representando a la riqueza y al poder a expensas de los miles de millones que desprecia por todo el mundo.

Ese es el temple de un fallido Secretario General de la Organización de las Naciones Unidas que está dejando un legado que la historia no le permitirá olvidar ni borrar.

Fuente: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=136169

domingo, agosto 28, 2011

México: ¿Quiénes son los culpables de los sucesos de Monterrey? o, ¿No hay culpables?

¿Qué no hay que buscar culpables de las más de 50 muertes por prenderle fuego a un casino de Monterrey, lleno de personas?


1. ¡No jodan, por favor! ¿Qué no hay que buscar culpables de las más de 50 muertes por prenderle fuego a un casino de Monterrey, lleno de personas? Bien, ya entiendo, no hay que buscar culpables dentro del gobierno y empresarios porque los únicos malosos son los delincuentes. ¿Y en las guarderías de Hermosillo –donde murieron quemados más de 50 niños- hubo algún culpable? ¿Será que el verdadero culpable haya sido el fuego ardiente?, ¿el destino?, ¿dios?

2. La zona metropolitana de Monterrey es la tercera más importante de México, sólo superada en número de habitantes y desarrollo por las grandes urbes de México y Guadalajara. Cuenta con poco más de cuatro millones de habitantes, pero es sin duda el centro económico más importante en el norte del país. Está a 950 kilómetros del DF y modelo de administración económica, política y su pensamiento ideológico tiende a imitar a los EEUU, con quien hace frontera.

3. ¿Qué no hay que buscar culpables? ¿No bebe preguntarse acerca de quién avaló la instalación de miles de casinos? ¿Quiénes son sus propietarios? ¿Cuánto dinero del narco se lava en ellos? ¿Cuántos millones se entregan por impuestos y cuántos para silenciar a funcionarios? ¿Han servido los casinos para beneficiar económicamente al país o a sus dueños? ¿Deben continuar siendo una buena fachada para lavar dinero o deben cerrarse porque en nada benefician al país?

4. ¿Que no hay culpables de que el país se haya descompuesto, se haya complicado y ahora sea más miserable y peligroso? Yo no tengo duda que los principales culpables son la clase política, empresarial, los medios de información y también la iglesia porque todos ellos ejercen un enorme control sobre la población. ¿No hay culpables de la profundización de la quiebra de la economía, del gigantesco desempleo, de los miserables salarios a trabajadores, del alto número de migrantes?

5. ¿Debe unirse México alrededor de quién? Hoy la clase política y empresarial clama unidad ante el desastre que significa las 53 mil muertes en México y los que siguen en los próximos días, semanas y meses. ¿Unirse alrededor del presidente Calderón, de Televisa, del PAN, del PRI? ¿No es más coherente acaso exigirle al gobierno en las calles un cambio radical en su política económica y en su estrategia militar que ha causado más muertes que en muchas guerras y de subordinación a los EEUU?

6. El señorito Obama y Ban Ki-moon, el secretario general de la ONU, –de la manera más cínica, porque la sangre de sus víctimas les brotan por los poros- condenan el magnicidio de Monterrey, mientras asesinan con los bombardeos de la OTAN a miles de ciudadanos de Libia, Irak y Afganistán. Qué condolencias ni qué madre de aquellos que a diario ordenan a sus soldados bombardear pueblos y siguen haciendo gigantescos negocios en la venta indiscriminada armas, helicópteros y aviones de guerra.

7. Así que en México sí hay culpables y –por cobardía- no hay que dejar de denunciarlos. ¿Quiénes son los que se están robando en salarios insultantes y haciendo negocios el presupuesto público? ¿Quiénes son los que han hecho más miserable a la población explotando el trabajo? ¿Por qué han crecido en México, por millones, los que Ni estudian Ni trabajan? En Monterrey, como en Hermosillo hay y hubo culpables. Los vemos haciendo declaraciones diarias por la televisión y pidiendo apoyo. ¡Qué gran cinismo!

sábado, agosto 07, 2010

La ONU, débil y sumida en el secreto

Ban Ki-moon, titular de la ONU.

Emilio Godoy

MÉXICO, 6 de agosto (apro).- Durante la gestión del sudcoreano Ban Ki-moon, la Organización de Naciones Unidas (ONU) ha entrado en un proceso de decaimiento y de pérdida de relevancia en el mundo, según un informe interno de esa institución.

El documento, elaborado por la sueca Inga-Britt Ahlenius, subsecretaria general adjunta y jefa de la Oficina de Servicios de Supervisión Interna de las Naciones Unidas (OSSI), deja mal parado al diplomático –quien dirige la ONU desde el 1 de enero de 2007– en temas como la transparencia, la rendición de cuentas y la proyección internacional.

“Me preocupa que estemos en un proceso de declinación y menor relevancia de la organización. En suma, parecemos ser vistos menos y menos como un socio relevante en la resolución de los problemas mundiales. Esto inevitablemente debilita las posibilidades de Naciones Unidas de cumplir con su mandato”, cita el llamado Reporte de fin de misión, de 50 páginas, revelado el pasado 23 de julio por la agencia de noticias Inter Press Service (IPS).

Prosigue el informe: “Requerirá tiempo ver el daño producido por un secretario general débil, porque el proceso de decaimiento y debilitamiento de la organización y el Secretariado es confidencial: altos puestos politizados, una cultura que se filtrará hacia la organización”.

Ahlenius transmitió el informe a Ki-moon el 14 de julio de este año, el último de su gestión en el organismo internacional.

El reporte se concentra en la transparencia, rendición de cuentas y supervisión interna independiente. El primer asunto que aborda es la administración de la ONU, a partir de las disposiciones de la Carta General. En su comunicación al secretario general, la exauditora general de Suecia describe la estructura administrativa y el funcionamiento de los órganos dependientes de la Secretaría General y su oficina adjunta.

El artículo 97 de la Carta de las Naciones Unidas define el papel interno del secretario general como jefe administrativo. Pero su misión externa está estipulada por el artículo 99 respecto de su capacidad para presentar ante el Consejo de Seguridad cualquier tema que considere una amenaza para el mantenimiento de la paz internacional y la seguridad.

En ese sentido, el secretario general tiene que lograr un balance para mantener la relevancia internacional de la ONU. Pero, según el informe, “es más preocupante para la comunidad internacional un secretario general débil”.

En declaraciones publicadas el 23 de julio por el diario británico The Guardian, Ki-moon dijo que recibió “críticas basadas en malentendidos o en las que no se apreciaba el tipo de persona que soy o lo que requiere de mí el puesto que ocupo”.

La OSSI surgió en 1994 durante el mandato del egipcio Boutros Boutros-Ghali, quien permaneció al frente de la ONU entre 1992 a 1996, para reportar a la Secretaría General sobre el estado de la administración del organismo global.

Con una prolongada trayectoria en el terreno de la auditoría, Ahlenius tiene fama de dura. Luego de abandonar, en 2003, la auditoría general de su país, en la que inició en 1993, criticó los cambios propuestos por el gobierno sueco porque afectarían la independencia de esa institución.

La exfuncionaria integró el Comité de Expertos Independientes formado por el Parlamento Europeo para evaluar cómo la Comisión Europea tocaba el fraude, la mala gestión y el nepotismo, y cuyo informe final ocasionó la renuncia de todos los miembros de la Comisión.

Curiosamente, fue Estados Unidos quien la propuso para la ONU y no el gobierno de Suecia.

La ahora exauditora anticorrupción ya tiene sustituta, la canadiense Carman Lapointe-Young, exauditora jefe del Banco Mundial.

En retroceso

En el transcurso de su mandato, Ki-moon ha padecido la invasión de la Franja de Gaza por Israel en 2009, el genocidio en la provincia sudanesa de Darfur y la puja entre Estados Unidos e Irán por el desarrollo de la energía nuclear en este último país. El año próximo el diplomático asiático puede presentarse a un segundo periodo a la cabeza de la ONU, que puede obtener si asegura el respaldo de Estados Unidos.

El reporte citado critica las prioridades cambiantes del secretario general. “Sus siete estrategias para 2010, presentadas ante la Asamblea General en enero, están basadas en las próximas reuniones/conferencias planeadas para su asistencia, pero no sobre una visión coherente o cualquier análisis sustantivo de los retos futuros”, precisa el documento.

Señala que en una declaración posterior (marzo), Ki-moon tenía ya diferentes estrategias prioritarias. “Percibimos que sus prioridades cambian con el tiempo, del clima a la crisis alimentaria, a África, al desarme, a la salud de las mujeres… La impresión es que la cima de sus prioridades está muy poblada”, anota con cierto tono irónico.

Y advierte que si la ONU falla, “no solamente puede perder su legitimidad y el respeto de los Estados miembros, sino que finalmente los objetivos programáticos de la organización pueden estar en riesgo”.

“Este regaño público y sin precedentes para un secretario general activo y toda la organización es aturdidor en su alcance, ferocidad y detalle”, apuntó en el blog UNDP Watch, Ami Horowitz, quien escribió y dirigió en 2008 el documental U.N. Me, que trata sobre los tropiezos del organismo mundial.

“Diferencias laborales”

Aspectos que parecieron generar roces entre la funcionaria sueca y Ki-moon tienen que ver con la propia labor de la inspección interna y nombramientos de cargos en instancias como la IOSS.

“Su lema como jefe administrativo fue sobre todo: creciente transparencia, rendición de cuentas y la reforma del Secretariado. En este respecto, usted incluso habló sobre un cambio de cultura”, rememora el documento.

En cambio, lo que prevalece es una cultura de secretos. “Tal secrecía nos sirve pobremente, sólo sirve para alimentar rumores, chismes y finalmente desconfianza dentro de la organización y entre ésta y sus socios externos, como los medios de comunicación”, explica Ahlenius.

La resolución 59/272 de la Asamblea General, conocida como la Resolución de la Transparencia, determinó aumentar la transparencia en la organización, cuando decidió que los reportes de la OSSI debían estar disponibles para los Estados miembros.

Pero el proyecto de Política de Acceso a la Información está parado, reprochó la OSSI.

“De hecho, nada ha cambiado en cuanto a transparencia. La Asamblea General está esperando aún el reporte de la Secretaría General sobre acceso creciente a documentos, una parte muy importante de la transparencia”, concluyó la ahora exinspectora de la ONU.

A inicios de 2007 la OSSI acordó establecer “una estructura y procedimientos apropiados” para la oficina ejecutiva del secretario, una revisión que nunca se materializó. Sin embargo, la instancia a cargo de Inga-Britt Ahlenius inició la preparación de una evaluación de riesgo de la oficina ejecutiva, cuyo informe entregará próximamente a Ki-moon.

La diplomática sueca contó que ni el diplomático sudcoreano ni altos funcionarios como el jefe de Gabinete y su suplente estuvieron disponibles para entrevistas para elaborar ese informe.

“Lamento esta falta de interés de su parte en contribuir a este proceso establecido en su interés y de la organización”, le transmitió Ahlenius.

Aunque estas revelaciones no son sorpresivas, son “todavía una mirada extraordinaria sobre la largamente guardada frustración de una alta funcionaria con el organismo mundial y su incapacidad para gobernarse a sí misma”, según Horowitz.

Los nombramientos en los departamentos de la ONU parecen haber ocasionado diferencias entre Ahlenius y Ki-moon. El 23 de febrero de 2009 se publicó un reporte sobre vacantes en la OSSI. Al no ser llenadas, se circuló un nuevo anuncio el 2 de marzo, durante 30 días, para ocupar la posición de director de la División de Investigaciones, cuya vacante fue difundida desde diciembre de 2007.

Luego del proceso de evaluación, Ahlenius transmitió una recomendación para el cargo, pero el Grupo Senior de Revisión sugirió entrevistar a otros cuatro candidatos.

En comunicaciones transmitidas a Ki-moon el 27 de enero, el 14 de abril, el 11 de mayo y el 24 de junio, la inspectora le pidió autorización para aprobar su nombramiento, sin recibir respuesta. En total, se dirigió al secretario general nueve veces, desde el 18 de noviembre de 2008.

El propio Ki-moon ha sido blanco de críticas por la promoción de su yerno Siddarth Chatterjee, un exintegrante de las fuerzas especiales indias, para ocupar un alto cargo en la representación de la ONU en Irak. En mayo de 2009, Chatterjee ascendió nuevamente, esta vez por concurso, para un alto cargo en una oficina de la ONU en la capital danesa de Copenhague.

viernes, febrero 27, 2009

Primer disparo: Del presidente a los priistas

Primer disparo: Del presidente a los priistas:
“Quiera Dios y los electores que ustedes nunca vuelvan a ganar la Presidencia…”.
Segundo disparo: De la presidenta del PRI al presidente:
“A lo mejor Dios no quiere, pero la Virgen de Guadalupe sí, señor presidente...”.
Tercer disparo: Del presidente a la presidenta del PRI:
“No la hagan (a la Virgen) tomar partido”.
Como si fueran pocos sus frentes de conflicto, el presidente Felipe Calderón abrió uno nuevo: unabatalla abierta contra el PRI.
La lucha fue cuerpo a cuerpo, personal, en una batalla que se libró el 17 de febrero en el comedor presidencial de Los Pinos.
Las armas letales fueron las palabras que se lanzaron mutuamente uno y otro bando, y cuya violencia rompió de facto con la tregua pactada hacía apenas unos días entre los cascos azules panistas y los cascos rojos tricolores.
El primero en abrir fuego amigo fue el presidente Calderón cuando inició la reunión-comida con un: “Bien, señores, ¿en qué les puedo servir?”. Los rostros tricolores eran de confusión.......
Una vez más aparece en el horizonte la sombra de la ruptura en el sistema político mexicano y en la figura presidencial.
Pero hoy no viene ni de Porfirio Muñoz Ledo, ni de Manlio Fabio Beltrones ni de Manuel Espino.
Los que recuerdan la fragilidad de la institución presidencial son don Lorenzo Servitje y algunos analistas de las fuerzas armadas mexicanas.
Para el respetado empresario mexicano, el presidente Felipe Calderón está a punto de terminar su mandato. “Lo va a terminar de hecho, no de derecho. Es muy probable”.
Servitje, uno de los impulsores más fuertes de la candidatura del hoy presidente, hizo su pronunciamiento el viernes 13 de febrero durante la conferencia “¿Por qué yo sí voy a votar?”, que impartió ante socios de la Instituto Mexicano de la Doctrina Social Cristiana.
El fundador del Grupo Bimbo invitó a votar el 5 de julio “por el partido menos malo” para apoyar al presidente. “No hay otros bueyes, con éstos hay que arar”, publicó el diario El Financiero.
“Yo he dicho una cosa tremenda. Si para apoyar al señor presidente de la república, el pobre del señor presidente, que está a punto de que termine su mandato. Estoy diciendo algo muy serio, lo va a terminar de hecho, no de derecho, es muy probable”.
El empresario lamentó lo que hoy vivimos: "Esto no es de un país civilizado, es de un país salvaje.


Desde que asumió el poder, el presidente exhortó a funcionarios y ciudadanos a denunciar la corrupción de los servidores públicos. Purificación Carpinteyro y Javier Herrera Valles lo hicieron, y ahora son perseguidos por el Estado.

El analista Antonio Navalón y el periodista Ramón Alberto Garza discuten en esta edición sobre la ruptura que viene.

El papeleo, la rigidez y las formalidades sin sentido finalmente contagiaron a la sociedad mexicana en todos los ámbitos. Lo que suponíamos que era un fenómeno exclusivo del sector público, ahora lo vemos cotidianamente en la vida empresarial.

Obama quiere ser un millonario

¿Qué se necesita para que reviva la economía de EU?
a. El fin del capitalismo

b. La nacionalización de los bancos
c. La integración del Continente Americano
d. Un rescate económico efectivo

Lo critican por su bajo perfil y por ser demasiado diplomático. Pero el secretario general de la ONU se defiende. Para él, lo importante es lograr consensos.

No todos nuestros males económicos vienen del exterior. Pronto pagaremos un precio muy alto por la incapacidad de nuestros gobiernos para administrar la riqueza petrolera de México.

PARA VER REPORTE ÍNDIGO AQUI.