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sábado, diciembre 17, 2011

Balcanización del euro: "riesgo estratégico" para el Pentágono

Bajo la Lupa
En un banco de Nueva York se muestra la tabla del tipo de cambio del euro, el yen japonés y el peso mexicano, entre otras monedas.


Surgen señales de desintegración del sistema financierista a los dos lados del Atlántico Norte (USA Watchdog, 12/12/11), mientras Jon Corzine, anterior director del vilipendiado Goldman Sachs (GS) y ex gobernador de Nueva Jersey, en forma desvergonzada (después de haber quebrado a la empresa MF Global por mil 200 millones de dólares) declaró desconocer dónde se encuentra el dinero (Financial Times, 12/12/11).

Lo más interesante es que Gary Gensler, anterior empleado de GS y quien ahora preside la vigilancia financiera de Estados Unidos (CFTC, por sus siglas en inglés), se rehúsa a perseguir penalmente al indiciado defraudador Corzine. Todo queda (en)cubierto entre los colegas cleptomaniacos de GS.

Me concretaré a exponer dos frases de Der Spiegel (12/12/11) alusivas a la grave crisis de la eurozona: 1. La cumbre de la crisis del euro provocó una profunda crisis en la Unión Europea (UE). Gran Bretaña (GB) ha sido puesta de lado y otros miembros sienten estar arrollados por Alemania y Francia. El futuro de la divisa común está más incierto que nunca (Porque el triunfo de Merkel se hará a un alto precio); y 2. La crisis ha alcanzado un nivel sistémico, según Andrea Enria, directora de la Autoridad Europea Bancaria.

Un artículo de Defense News (9/12/11) apunta un estudio dramático del muy influyente Consejo de Relaciones Exteriores (CFR, por sus siglas en inglés), con sede en Nueva York, sobre Europa (sic) considerada como una de las principales amenazas (¡súper sic!) que debe enfrentar Estados Unidos (EU) debido a la intensificación de la crisis de la deuda soberana europea que lleva al colapso del euro, desencadenando una recesión de doble hundimiento en EU y aún limitando los recursos presupuestarios. En forma asombrosa, el CFR identifica a otros seis países como prioritarios a los intereses nacionales de EU: China, Irán, Norcorea, México (¡súper sic!), Pakistán y Arabia Saudita (sic)”.

Entendemos que entre los riesgos estratégicos del Pentágono se encuentren China, Irán, Norcorea, Pakistán y hasta Arabia Saudita (esta última susceptible de ser desestabilizada para despojarla de su inmensa riqueza pecuniaria y petrolera). Pero, ¿por qué aparece el itamita México neoliberal calderonista que ha obedecido supinamente en todo a EU? Curioso: el Pentágono no colocó como amenazas esta vez a Cuba ni a Venezuela.

El portal iraní Press TV (12/12/11) fue el primero en señalar la ominosa advertencia del general Martin Dempsey, jefe de las fuerzas armadas conjuntas de EU, sobre la potencial balcanización política de la UE, concomitante con disturbios civiles, durante una conferencia en el Atlantic Council (Washington).

Es poco usual que un general de la talla de Dempsey se adentre a formular críticas públicas en materia financiera y, en específico, en referencia a la gravísima crisis del euro que puede desencadenar un efecto dominó en todas las bancas occidentales: La eurozona se encuentra en serio riesgo.

El máximo militar profesional de EU expresó sus dudas sobre la practicidad de las medidas adoptadas por los líderes europeos y puso en tela de juicio que sean susceptibles de cohesionar al bloque: Estamos preocupados (sic) en forma extraordinaria (sic) por la salud y viabilidad (sic) del euro, ya que en varias formas estamos expuestos literalmente a contratos, pero también debido al potencial de disturbios civiles y a la fractura de la UE.

De dos cosas una: o bien los dos principales líderes de Europa continental, la canciller Merkel y el presidente Sarkozy –cuando el primer ministro David Cameron prácticamente se ha desvinculado de la UE– están jugando al borde del precipicio para detectar in extremis la probable jugada maestra de la dupla anglosajona (de acuerdo con la hipótesis de la guerra de las divisas: dólar vs euro) para sacarse un as final bajo la manga, o bien pecan de ineptitud egoísta cuando nadie se salvará del hundimiento del Titanic financierista.

No sin razón, la dupla franco-alemana ha fustigado todo el manejo financierista anglosajón de Wall Street y la City, y hasta ahora no ha hecho caso alguno a los consejos perversos del secretario del Tesoro de EU, Timothy Geithner, quien se ha pasado de la raya en sus intromisiones con los europeos.

Los alemanes temen revivir el trauma de la hiperinflación de la República de Weimar, que luego desembocó en el nazismo, y no desean imitar la estéril impresión masiva de billetes (eufemísticamente bautizada como facilitación cuantitativa: QE, por sus siglas en inglés) de Obama, que solamente sirvió para rescatar a los parasitarios banqueros de Wall Street en detrimento de la gran nación estadunidense.

La agencia francesa de prensa (Afp), después de dar a conocer la ominosa advertencia del general Dempsey, comenta que los militares de EU están revisando su estrategia para adaptarse a los recortes presupuestarios diseñados en reducir el exagerado déficit estadunidense.

La BBC de Londres (¡súper sic!), luego de comentar que 26 de los 27 países de la UE acordaron crear una unión fiscal más imbricada (con la notoria excepción de GB, que no quiso ceder a sus privilegios financieristas desregulados), coloca en relieve, para darle mayor dramatismo a las advertencias del Pentágono, que las fuerzas de EU tienen más de 80 mil militares y 20 mil trabajadores civiles en Europa, muchos radicados en Alemania (¡súper sic!) ¿Es simple narrativa o se trata de una brutal amenaza transmitida por la BBC?

La BBC recalca las amenazas militares de corte financierista del general Dempsey y su preocupación (sic) de que el proyecto internacional para desarrollar un súper avión sofisticado (el F-35 Joint Strike Fighther: JSF)” podría ser puesto en riesgo si los presupuestos nacionales de defensa de Europa fuesen recortados”. ¿Dio el general Dempsey doble línea, tanto militar como financierista, a Alemania, recordándole que EU ganó la primera y segunda guerra mundiales, además de la guerra fría?

La amenaza del Pentágono es prístina: Si todas las predicciones económicas sobre un potencial colapso (¡súper sic!) ocurriesen, claramente pondría los presupuestos en riesgo. ¿Si Alemania no obedece las órdenes perentorias de Geithner (y de sus amos de GS), entonces el Pentágono descobijaría a Alemania de su máxima protección aérea del futuro (léase: los aviones F-35 JSF)?

¿GB regresaría al redil de la UE siempre y cuando Alemania repita el fallido experimento hiperinflacionario que vivió durante la aciaga República de Weimar?

Cuando las finanzas fallan aparecen los militares y ahora la eurozona ha entrado a una peligrosa fase de disturbios sociales, quizá de preguerra civil, y hasta de vulnerabilidad militar sin la protección del paraguas nuclear del Pentágono.

A mi juicio, como nadie serio en Europa le ha hecho caso a Geithner –un solapador de las exacciones inimputables de GS–, ahora EU eleva la puja amenazante y lanza al ruedo a su máximo profesional militar, el general Dempsey, con el fin de que Alemania sea obligada a optar por la facilitación cuantitativa(QE), es decir, una hiperinflación monetarista para salvar ante todo a GS y luego a los otros bancos insolventes trasatlánticos, entre los que brillan Bank of America, Citigroup, Banco Santander y otros más.

lunes, mayo 23, 2011

Bilderberg: la OTAN quiere el control del mundo

La idea de que el Grupo de Bilderberg es un embrión de gobierno mundial ha venido extendiéndose desde hace años. Por haber tenido acceso a los archivos de ese club secreto, Thierry Meyssan señala que esa imagen es una pista falsa destinada a enmascarar la verdadera identidad y la real función del Grupo: el Bilderberg es una creación de la OTAN. Su objetivo es convencer a los líderes y manipular a través de ellos a la opinión pública para llevarla a aceptar los conceptos y acciones de la alianza atlántic.

Thierry Meyssan / Red Voltaire

Desde 1954, un centenar de eminentes personalidades de Europa occidental y de Estados Unidos se reúne anualmente –a puertas cerradas y bajo condiciones de estrecha protección– en el seno del Grupo de Bilderberg. La reunión dura tres días y nada se publica sobre los temas tratados.

Después de la desaparición de la Unión Soviética, algunos periodistas comenzaron a interesarse por el Grupo de Bilderberg. Varios autores han visto en él el embrión de un gobierno mundial y de las principales decisiones políticas, culturales, económicas y militares de la segunda mitad del siglo XX, una interpretación que Fidel Castro ha retomado. Nada permite, sin embargo, confirmarla o desmentirla.

En aras de saber lo que realmente es y lo que no puede ser el Grupo de Bilderberg, me di a la tarea de buscar documentos y testigos. Tuve acceso a todos sus archivos correspondientes al periodo que va desde 1954 hasta 1966 y a muchos documentos posteriores, y he podido conversar con uno de sus antiguos invitados, a quien conozco desde hace mucho tiempo. Ningún periodista, ni ciertamente los exitosos autores que han popularizado los actuales clichés, ha tenido acceso a tantos documentos internos del Grupo de Bilberberg.

He aquí lo que he logrado descubrir y comprender.

La primera reunión

Setenta personalidades provenientes de 12 países participaron en 1954 en la primera reunión del Grupo, un seminario de tres días, del 29 al 31 de mayo, que se desarrolla cerca de Arnhem, en los Países Bajos. Los invitados se reparten entre dos hoteles cercanos, pero los debates se desarrollan en el establecimiento principal con cuyo nombre se conocerá el Grupo.

Las invitaciones, que llevan el membrete del Palacio de Soestdijk, resultan bastante oscuras: “Apreciaría muchísimo su presencia en el congreso internacional, sin carácter oficial, que tendrá lugar en los Países Bajos a finales de mayo. Este congreso desea estudiar cierto número de cuestiones de gran importancia para la civilización occidental y tiene como objetivo estimular el goodwill [buena voluntad] y el entendimiento recíproco gracias al libre intercambio de puntos de vista”. Las invitaciones llevan la firma del príncipe consorte de los Países Bajos, Bernhard zur Lippe-Biesterfeld, y van acompañadas de varias páginas informativas de índole administrativa sobre el transporte y el alojamiento. Lo más que permiten saber es que habrá delegados de Estados Unidos y de 11 Estados de Europa occidental y que se realizarán seis sesiones de trabajo de tres horas cada una.

Dado el pasado nazi del príncipe Bernhard –quien fue miembro de la caballería SS (cuerpo de combate de e9lite de la Alemania de Hitler) hasta su matrimonio, en 1937, con la princesa Juliana– y el contexto del macartismo de aquella época, resulta evidente que las “cuestiones de gran importancia para la civilización occidental” tienen que ver con la lucha contra el comunismo.

Ya en el lugar del encuentro, los dos presidentes de la reunión –el empresario estadunidense John S Coleman y el ministro saliente de Relaciones Exteriores de Bélgica, Paul van Zeeland– mitigan la impresión de los invitados. Coleman es un militante del libre mercado, mientras que el ministro Van Zeeland es partidario de la Comunidad Europea de Defensa (CED). Finalmente, los participantes verán, en un extremo de la tribuna, a Joseph Retinger, la eminencia gris de los británicos. Todo ello parece indicar que las monarquías holandesa y británica apadrinaron la realización de la reunión en apoyo a la CED y al modelo económico del capitalismo de libre mercado en oposición al antiamericanismo que promueven comunistas y gaullistas.

Las apariencias, sin embargo, son engañosas. No se trata de hacer campaña a favor de la Comunidad Europea de Defensa, sino de movilizar a las elites a favor de la Guerra Fría.

La personalidad escogida para convocar a los invitados fue el príncipe Bernhard, porque su condición de príncipe consorte le confiere un carácter estatal, sin ser por ello oficial.

Tras él se esconde el verdadero promotor del encuentro: una organización intergubernamental interesada en manipular a los gobiernos de algunos de los Estados que la conforman.

Por aquel entonces, John S Coleman no se ha convertido aún en presidente de la Cámara de Comercio de Estados Unidos, pero acaba de crear el Comité de Ciudadanos por una Política Nacional de Comercio (CCNTP, por sus siglas en inglés). Afirma que la libertad de comercio absoluta –es decir la renuncia a todos los derechos de aduana– permitirá a los aliados de Estados Unidos acrecentar sus propias riquezas y financiar la CED, léase emprender el rearme de Alemania e integrar su potencial militar a la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN).

Los documentos demuestran, sin embargo, que el CCNTP lo único que tiene de “ciudadano” es el nombre. Se trata, en realidad, de una iniciativa de Charles D Jackson, el consejero de la Casa Blanca a cargo de la guerra sicológica. A la cabeza de la operación se encuentra William J Donovan, el exjefe de la Office of Strategic Services (el servicio de inteligencia estadunidense creado durante la Segunda Guerra Mundial), ahora encargado de crear la rama estadunidense del nuevo servicio secreto de la OTAN, el Gladio.

Paul van Zeeland no sólo es el promotor de la CED, es, además, un político de mucha experiencia. Al término de la ocupación nazi, presidió la Liga Independiente de Cooperación Europea, que tenía como objetivo la creación de una unión aduanera y monetaria, organización que fue instaurada por el ya mencionado Joseph Retinger.

El propio Retinger, quien funge como secretario en el encuentro de Bilderberg, sirvió durante la guerra en los Servicios Secretos Ingleses (SOE, por sus siglas en inglés) del general Colin Gubbins. En el Reino Unido, Retinger, un aventurero polaco, fue consejero del gobierno de Sikorski en el exilio. En Londres, protagonizó el microcosmo de los gobiernos creados en el exilio, lo cual le proporcionó múltiples contactos en la Europa liberada del fascismo.

Su amigo Sir Gubbins abandonó oficialmente los servicios secretos británicos y el SOE fue disuelto. Dirige entonces una pequeña empresa de tapices y productos textiles que le sirve de “pantalla”. En realidad, Gubbins está a cargo de la creación de la rama inglesa del Gladio. Después de haber participado en todas las reuniones preparatorias del congreso de Bilderberg, se encuentra entre los invitados, sentado al lado de Charles D Jackson.

Los participantes ignoran que son, en definitiva, los servicios secretos de la OTAN quienes realmente dan origen al encuentro de Bilderberg. El príncipe Bernhard, Coleman y Van Zeeland sirven de fachada.

Aunque periodistas imaginativos hayan creído encontrar en el Grupo de Bilderberg la voluntad de crear un gobierno mundial oculto, este club de personalidades influyentes no es más que una herramienta de cabildeo que la OTAN utiliza para promocionar sus propios intereses. Esto es mucho más serio y mucho más peligroso, ya que es la OTAN la que ambiciona convertirse en un gobierno mundial oculto capaz de perpetuar el statu quo internacional y la influencia de Estados Unidos.

Además, en las siguientes reuniones, la seguridad del Grupo de Bilderberg no estará en manos de la policía del país donde se organiza el encuentro, sino de los soldados de la OTAN.

Entre los 10 oradores inscritos, se destacan dos exprimeros ministros –el francés Guy Mollet y el italiano Alcide de Gasperi–, tres responsables del Plan Marshall, el halcón de la Guerra Fría Paul H Nitze y, sobre todo, un poderosísimo financiero: David Rockefeller.

Según los documentos preparatorios, una veintena de participantes están al tanto del secreto. Conocen más o menos en detalle quiénes son los que realmente manejan el show y han redactado sus intervenciones. Hasta los menores detalles están previstos y no se deja ni el más mínimo espacio a la improvisación. Por su parte, los demás participantes, unos 50, ignoran lo que se está tramando. Han sido escogidos para que ejerzan su influencia sobre sus respectivos gobiernos y sobre la opinión pública de sus países. Así que el seminario ha sido organizado para convencerlos y para llevarlos a que se impliquen en la propagación de los mensajes.

En vez de abordar los grandes problemas internacionales, las intervenciones analizan la supuesta estrategia ideológica de los soviéticos y explican el método por seguir para contrarrestarla en el “mundo libre”.

Las primeras intervenciones evalúan el peligro comunista. Los “comunistas conscientes son individuos que pretenden poner su patria al servicio de la Unión Soviética para imponerle al mundo un sistema colectivista, y hay que combatirlos. Pero se trata de una lucha difícil ya que estos comunistas conscientes” están diseminados por toda Europa dentro de una masa de electores comunistas que nada saben de sus siniestros propósitos y que los siguen con la esperanza de obtener mejores condiciones sociales.

La retórica se endurece poco a poco. El “mundo libre” debe enfrentar el “complot comunista mundial”, no sólo de forma general, sino dando también respuesta a problemas concretos vinculados con las inversiones estadunidenses en Europa y la descolonización.

Finalmente, los oradores abordan el problema principal que, según afirman ellos, los soviéticos están explotando en su propio beneficio: por razones culturales e históricas, los responsables políticos del “mundo libre” emplean argumentos diferentes en Estados Unidos y en Europa, argumentos que a veces se contradicen. El caso más emblemático es el de las purgas que organiza el senador McCarthy en Estados Unidos. Éstas resultan indispensables para salvar la democracia, pero el método utilizado es visto en Europa como una forma de totalitarismo.

El mensaje final es que no hay negociación diplomática ni compromiso posible con los “Rojos”. Hay que impedir, cueste lo que cueste, que los comunistas logren desempeñar un papel en Europa occidental. Pero habrá que actuar con astucia. Como no podemos arrestarlos y fusilarlos, habrá que neutralizarlos con discreción, sin que los electores se den cuenta. Es decir, la ideología que se desarrolla en el encuentro es la de la OTAN y el Gladio. Nunca se dijo allí que se recurriría al fraude electoral ni que los indecisos serían asesinados, pero todos los participantes admitieron que, para salvar el “mundo libre”, había que poner las libertades entre paréntesis.

Aunque el proyecto de la Comunidad Europea de Defensa fracasó tres meses más tarde debido a los golpes que le asestaron tanto diputados comunistas como “nacionalistas extremistas”, es decir los gaullistas, su objetivo no era apoyar la creación de la CED ni ninguna otra medida política en particular, sino divulgar una ideología en el seno de la clase dirigente y transmitirla después, a través de dicha clase, al resto de la sociedad. Objetivamente, los ciudadanos de Europa occidental disponían cada vez más de información sobre las libertades que no tenían los habitantes de Europa oriental, pero tenían cada vez menos conciencia de las libertades que ellos mismos iban perdiendo en Europa occidental.


El Grupo de Bilderberg se convierte en una organización

Un segundo congreso se organiza entonces en Francia, del 18 al 20 de marzo de 1955, en la localidad de Barbizon.

Poco a poco va imponiéndose la idea de que estos congresos van a realizarse cada año y de que es necesario conformar una secretaría permanente. El príncipe Bernhard se aparta luego de evidenciarse su participación en un caso de tráfico de influencia –el escándalo Lockheed-Martin–. Cede entonces la presidencia al exprimer ministro británico Alec Douglas Home (de 1977 a 1980). La presidencia del Grupo de Bilderberg será ocupada posteriormente por el excanciller y presidente de la República Federal de Alemania, Walter Scheel (de 1981 a 1985); el exgobernador del Banco de Inglaterra, Eric Roll (de 1986 a 1989); el exsecretario general de la OTAN, Peter Carrington (de 1990 a 1998), y, finalmente, el exvicepresidente de la Comisión Europea, Etienne Davignon (desde 1999).

El presidente del Grupo de Bilderberg contó durante mucho tiempocon la ayuda de dos secretarios generales, uno para Europa y Canadá –los Estados vasallos– y otro para Estados Unidos –el monarca–. Pero actualmente existe un solo secretario, desde 1999.

De un año a otro, los debates son muy repetitivos. Es por eso que no son los mismos invitados. Hay siempre un núcleo central que se encarga de preparar el seminario de antemano y otros personajes que vienen por primera vez, a los que se les inculca la retórica atlantista del momento.

Los encuentros anuales reúnen actualmente más de 120 participantes, un tercio de los cuales son miembros del núcleo. La alianza atlántica los selecciona según la importancia de sus contactos y su capacidad de influencia, independientemente de las funciones que ejerzan en la sociedad, y siguen siendo miembros del núcleo central cuando cambian de ocupación.

Hay que ver la lista exacta de dicho núcleo, incluyendo a los miembros del Consejo de Administración, que sirven de vitrina para los invitados, y algunos de los miembros que se mantienen menos visibles para no asustar a los nuevos.

Los miembros no implican en el Grupo a las empresas o instituciones en las que trabajan. Es, sin embargo, interesante observar la diversidad de sectores en los que desarrollan sus actividades.

Grupo de influencia de la organización militar más poderosa

La cantidad de temas abordados en los encuentros anuales del Grupo de Bilderberg ha ido en aumento en los últimos años, en función de la actualidad internacional. Pero eso no nos dice nada nuevo, ya que esas discusiones no tienen en sí mismas ningún objetivo. No pasan de ser pretextos para comunicar mensajes. No hemos tenido acceso, por desgracia, a los documentos preparatorios más recientes, por lo que sólo podemos entonces inferir las consignas que la OTAN trata de divulgar a través de estos líderes de la opinión.

La reputación del Grupo de Bilderberg ha llevado a algunos a atribuirle capacidades de nominación. Se trata de una tontería que esconde, además, la identidad de quienes realmente manejan los hilos en el seno de la alianza atlántica.

Se dice, por ejemplo, que durante la más reciente campaña para la elección presidencial estadunidense, Barack Obama y Hillary Clinton desaparecieron durante todo un día, el 6 de junio de 2008, para negociar el fin de su rivalidad. En realidad se fueron al seminario anual del Grupo de Bilderberg, en la localidad estadunidense de Chantilly, Virginia. Al día siguiente, la señora Clinton anunciaba su salida de la carrera presidencial. Algunos autores concluyeron entonces que la decisión se había tomado durante la reunión del Grupo de Bilderberg, lo cual es ilógico en la medida en que aquella decisión ya era un hecho desde tres días antes, debido a la cantidad de votos que el senador Obama había obtenido en el comité de investidura del Partido Demócrata.

Según una fuente, lo que sucedió aquel día fue otra cosa. Barack Obama y Hillary Clinton se reunieron en privado para concluir un acuerdo financiero y político. El senador Obama reinyectó fondos en la caja de su rival y le ofreció un puesto en su administración –la señora Clinton rechazó la vicepresidencia y escogió el Departamento de Estado– a cambio de su activo apoyo en la campaña contra el candidato republicano. James A Johnson presentó después a los dos líderes en el Seminario de Bilderberg, donde ambos aseguraron a los participantes que trabajarían juntos. Ya desde mucho antes, Barack Obama era el candidato de la OTAN. El señor Obama y su familia siempre trabajaron para la Agencia Central de Inteligencia y el Pentágono. Además, los primeros fondos para su campaña electoral fueron proporcionados por la corona de Inglaterra a través del hombre de negocios Nadhmi Auchi. Al presentar al senador negro ante los participantes del encuentro de Bilderberg, la alianza atlántica estaba organizando a escala internacional las relaciones públicas del futuro presidente de Estados Unidos.

También se reportó que el Grupo de Bilderberg organizó entonces una cena que no estaba prevista, fuera del marco del seminario, y que se desarrolló el 14 de noviembre de 2009 en el castillo de Val Duchesse, propiedad del rey de Bélgica. El exprimer ministro belga Herman van Rompuy pronunció un discurso en aquella ocasión. Cinco días después, Van Rompuy fue electo presidente del Consejo Europeo. También, en este caso, varios autores concluyeron, erróneamente, que el Grupo de Bilderberg lo había “puesto en el cargo”.

En realidad, el presidente de la Unión Europea no puede ser una personalidad que no forme parte de los círculos de la OTAN, ya que –y es importante recordarlo– la propia Unión Europea es fruto de las cláusulas secretas del Plan Marshall. Y la persona escogida debe contar, por lo tanto, con el aval de los Estados miembros de la OTAN. Se trata, por consiguiente, de una decisión que exige largas negociaciones y que no se toma simplemente durante una cena entre amigos.

También, según la fuente de Red Voltaire, el presidente del Grupo de Bilderberg, Etienne Davignon, convocó aquella cena imprevista para propiciar la presentación de Van Rompuy ante sus vectores de influencia. Aquello se hacía más indispensable aún en la medida en que el hombre escogido para convertirse en el primer presidente de la Unión Europea –cargo que acababa de ser creado– era un perfecto desconocido fuera de su propio país. Durante aquella cena, el señor Van Rompuy expuso su programa de creación de un impuesto europeo destinado a financiar directamente las instituciones de la Unión Europea sin tener que depender de los Estados miembros. El papel de los participantes en el encuentro del Grupo de Bilderberg no era otro que decir, después en todas partes, que ya conocían a Herman Van Rompuy y que eran testigos de sus cualidades como presidente.

La realidad sobre el Grupo de Bilderberg es, por lo tanto, menos romántica de lo que algunos autores de éxito han imaginado. El increíble despliegue de fuerzas militares que garantiza su seguridad no está tan destinado a protegerlo como a impresionar a los propios participantes. No expresa el poderío de estos últimos, sino que les demuestra que el único verdadero poderío en Occidente es el de la OTAN. Queda por parte de los participantes decidir si la apoyan para que ella los apoye o si la combaten y se exponen así a ser aplastados.

Además, a pesar de haber desarrollado en sus comienzos una retórica anticomunista, el Grupo de Bilderberg no era antisoviético, como tampoco es hoy antirruso. Lo que hace es seguir una estrategia de la alianza atlántica que no constituye un pacto contra Moscú, sino que está destinada a defender –y de ser posible a extender– la zona de influencia de Washington. En el momento de su creación, la OTAN concibió la esperanza de lograr que la Unión Soviética se integrara a ella, lo cual hubiese implicado un compromiso de Moscú a mantener la distribución del mundo que había resultado de las conferencias de Postdam y de Yalta. La alianza atlántica acogió recientemente al presidente ruso Dmitri Medvédev en la cumbre de Lisboa y le propuso que Rusia se uniese a ella. No se trataría entonces de una relación de vasallaje, sino del reconocimiento del nuevo orden mundial en el que toda Europa central y oriental ha caído en la órbita estadunidense. Una adhesión rusa sería, en cierta forma, como una especie de tratado de paz: Moscú reconocería así su derrota en la Guerra Fría y la nueva repartición del mundo.

En ese caso, el Grupo de Bilderberg invitaría a personalidades rusas a sus reuniones anuales. No les pediría que influyeran en la opinión pública rusa para estadunizarla, sino para convencerla de que renuncie definitivamente a los sueños de grandeza del pasado.

Grupo Bilderberg

Consejo de Administración

Josef Ackermann: banquero suizo, director del Deutsche Bank; vicepresidente del Foro de Davos

Roger C Altman: banquero estadunidense, exconsejero de las campañas electorales de John Kerry y de Hillary Clinton; director del banco de negocios Evercore Partners, Inc

Francisco Pinto Balsemao: exprimer ministro socialista de Portugal (de 1981 a 1983); presidente fundador del principal grupo portugués de televisión

Fran Bernabe: banquero italiano, actual propietario de Telecom Italia

Henri de Castries: presidente-director general de la compañía francesa de seguros AXA

Juan Luis Cebrián: director del grupo español de prensa escrita y audiovisual Prisa

W Edmund Clark: banquero canadiense, presidente del Toronto-Dominion Bank Financial Group

Kenneth Clarke: exvicepresidente de British American Tobacco (de 1998 a 2007); canciller y ministro británico de la Justicia; vicepresidente de Movimiento Europeo UK

George A David: presidente-director general de Coca Cola

Etienne Davignon: hombre de negocios belga; exvicepresidente de la Comisión Europea (de 1981 a 1985); actual vicepresidente de Suez-Tractebel

Anders Eldrup: presidente-director general de la compañía danesa de gas y petróleo Dong Energy

Thomas Enders: director de Airbus

Victor Halberstadt: profesor de economía en la universidad holandesa de Leiden; funge como consejero de diversas empresas, como Goldman Sachs y Daimler-Chrysler

James A Johnson: financiero estadunidense. Fue uno de los principales responsables del Partido Demócrata y estuvo entre los artífices de la investidura de Barack Obama. Es vicepresidente del banco de negocios Perseus

John Kerr of Kinlochard: exembajador del Reino Unido en Washington, vicepresidente del grupo petrolero Royal Dutch Shell

Klaus Kleinfeld: presidente-director general alemán del gigante estadunidense del aluminio Alcoa

Mustafa V Koç: presidente-director general del holding Koç, la empresa más importante de Turquía

Marie-Josée Drouin-Kravis: editorialista sobre temas económicos en la prensa escrita y audiovisual de Canadá. Investigadora del extremadamente militarista Hudson Institute. Es la tercera esposa de Henry Kravis

Jessica T Mathews: exdirectora de asuntos globales en el Consejo de Seguridad Nacional de Estados Unidos. Actual directora de la Fundación Carnegie

Thierry de Montbrial: economista; director fundador del Instituto Francés de Relaciones Internacionales y de la World Policy Conference

Mario Monti: economista italiano, excomisario europeo para la competencia (de 1999 a 2005); cofundador del Spinelli Group por el Federalismo Europeo

Egil Myklebust: expresidente del patronato noruego; director de Scandinavian Airlines System

Matthias Nass: director adjunto del diario alemán Die Zeit

Jorma Ollila: hombre de negocios finlandés; expresidente-director general de Nokia; actual presidente del grupo petrolero Royal Dutch Shell

Richard N Perle: expresidente del Consejo de Consulta de Defensa del Pentágono. Es uno de los principales líderes de los llamados straussianos (los discípulos de Leo Strauss) y, por lo tanto, importante figura de los neoconservadores

Heather Reisman: mujer de negocios canadiense, Presidenta-directora general del grupo de edición Indigo-Chapters

Rudolf Scholten: exministro de Finanzas de Austria; gobernador del Banco Central

Peter D Sutherland: excomisario europeo irlandés para la competencia. Fue posteriormente director general de la Organización Mundial del Comercio. Actual presidente de Goldman Sachs International. Expresidente de la sección europea de la Comisión Trilateral y vicepresidente de la European Round Table of Industrialists; actual presidente de honor del Movimiento Europeo en Irlanda

J Martin Taylor: exdiputado británico; presidente-director general del gigante de la química y de la actividad agroalimentaria Syngenta

Peter A Thiel: jefe de empresa estadunidense; presidente-director general de PayPal; presidente de Clarium Capital Management y, debido a esa posición, accionista de Facebook

Daniel L Vasella: presidente-director general del grupo farmacéutico suizo Novartis

Jacob Wallenberg: banquero sueco. Es administrador de numerosas compañías transnacionales

Miembros disimulados del núcleo

Carl Bildt: exprimer ministro liberal de Suecia (de 1991 a 1994); exenviado especial de la Unión Europea y posteriormente de la Organización de las Naciones Unidas en los Balcanes (de 1995 a 1997 y de 1999 a 2001). Actual ministro sueco de Relaciones Exteriores

Oscar Bronner: presidente-director general del diario austriaco Der Standard

Timothy C Collins: financiero estadunidense; director del fondo de inversiones Ripplewood

John Elkann: presidente-director general del grupo automovilístico italiano Fiat (su abuelo Gianni Agnelli fue durante 40 años uno de los promotores del Grupo de Bilderberg. Heredó la fortuna familiar luego del deceso, por causas naturales, de su abuelo Giovanni y de la prematura muerte de su tío Edoardo, quien se había convertido al Islam chiíta. Existe la convicción, en fuentes policiales, de que Edoardo fue asesinado para que la fortuna volviera a la rama judía de la familia)

Martin S Feldstein: exconsejero económico de Ronald Reagan (de 1982 a 1984) y actual consejero económico de Barack Obama. Fue también consejero de George W Bush para la inteligencia exterior. Imparte clases en Harvard

Henry A Kissinger: exconsejero de seguridad nacional de Estados Unidos y exsecretario de Estado; personalidad central del complejo militaro-industrial estadunidense; actual presidente de la firma de consejería Kissinger Associates

Henry R Kravis: financiero estadunidense a cargo del manejo del fondo de inversiones KKR. Es uno de los principales recolectores de fondos del Partido Republicano

Neelie Kroes: exministra holandesa de Transporte; comisaria europea para la competencia y actual comisaria para la sociedad numérica

Bernardino Léon Gross: diplomática española; secretaria general de la presidencia del gobierno socialista de José Luis Rodríguez Zapatero

Frank McKenna: exmiembro de la Comisión de Vigilancia de los servicios de inteligencia canadienses; embajador de Canadá en Washington (de 2005 a 2006); vicepresidente del Banco Toronto-Dominion

Beatriz, de los Países Bajos: reina de Holanda. Es la hija del príncipe Bernhard

George Osborne: ministro británico de Finanzas. Este personaje neoconservador es considerado como un euroescéptico, lo cual implica que se opone a la integración del Reino Unido a la Unión Europea, aunque sí es partidario de la organización del continente en el seno de la Unión Europea

Robert S Prichard: economista canadiense; director del grupo de prensa escrita y audiovisual Torstar

David Rockefeller: es el patriarca de una larga dinastía de financieros y el más antiguo miembro del núcleo del Grupo de Bilderberg. Es también presidente de la Comisión Trilateral, organización similar en la que participan personajes asiáticos

James D Wolfensohn: financiero australiano que adoptó la nacionalidad estadunidense para convertirse en presidente del Banco Mundial (de 1995 a 2005). Actual director de la firma de consejería Wolfensohn & Co

Robert B Zoellick: diplomático estadunidense; exdelegado de Comercio de Estados Unidos (de 2001 a 2005); actual presidente del Banco Mundial

Fuente: Contralínea 233 / 15 de mayo de 2011

domingo, abril 10, 2011

La USAID y el arte de la subversión

La vía violenta no siempre es la mejor cuando se trata de intervenir un país. Eso lo comprendió Estados Unidos desde la Guerra Fría. Las necesidades económicas de las naciones empobrecidas son campo fértil para las intervenciones blandas disfrazadas de “ayudas” para combatir la miseria y apoyar la educación y la ciencia. La USAID ha mostrado ser una herramienta eficaz para promover los intereses estadunidenses y, cuando se requiere, desestabilizar gobiernos contrarios a la Casa Blanca.

Isabel Soto Mayedo / Prensa Latina

La Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID, por sus siglas en inglés) actuó, desde 1961, en consonancia con una estrategia destinada a contrarrestar la imagen agresiva estadunidense que tanto rechazo despertó a mediados de la vigésima centuria.

El doble rasero exhibido por esta institución estatal, presentada a veces como organización civil independiente, explica en parte los discursos de gratitud a sus acciones, pronunciados de forma paralela a las denuncias de la injerencia de sus representantes en asuntos de otros países.

Las confusiones alrededor del verdadero cariz de la USAID son comprensibles si se considera que la ambigüedad en la actuación de ésta responde a un programa diseñado por científicos de diversas disciplinas, quienes visualizaron la urgencia de atraer dinero.

La entrega de fondos millonarios a naciones en desventaja –para impulsar reformas sociales, industrializar o atender a sectores vulnerables, u otros– suavizó el rostro duro del imperio y captó adeptos en todas partes.

La USAID dirigió capitales a casi todos los rincones del mundo, y con su táctica filantrópica incentivó la confianza en la presunta bondad del país poderoso, en tanto posibilitó la subversión política a favor de los planes hegemónicos de Estados Unidos.

Con el dinero otorgado por el Departamento de Estado, los delegados del ente alcanzaron la aceptación e influencia en gobiernos, agrupaciones sociales populares y fuerzas políticas de todas las tendencias, y viabilizaron la expansión y afianzamiento del ámbito de influencia.

Antecedentes

Los orígenes de esta presunta hermana caritativa están emparentados con la Guerra Fría, reforzada ante la caída de las dictaduras militares en América Latina, el triunfo de la Revolución Cubana y los progresos del socialismo europeo, de modo particular, en el orden científico-técnico.

El empate en la carrera armamentista entre Estados Unidos y la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, la aparición de nuevos Estados y el avance de la desintegración del sistema colonial obligaron a reacomodar políticas en la mitad del siglo XX.

Funcionarios estadunidenses corroboraron en esta etapa que la caída de aliados, como Marcos Pérez Jiménez, en Venezuela; Manuel Odria (Perú) y Gustavo Rojas Pinilla (Colombia), derivó en buena medida del desprecio a su apego a la estrategia de fuerza estadunidense.

En correspondencia, sugirieron introducir cambios en las relaciones internacionales, priorizar los factores económicos y alentar el progreso regional para mejorar la vida de los pueblos y frenar así la inconformidad.

Richard Nixon, en calidad de vicepresidente, propuso en 1958 considerar el papel clave que debía cumplir un tipo ilustrado de empresariado privado en la desestabilización de los movimientos sociales en el área.

“No hay absolutamente ninguna duda de que la revolución en América Latina es inevitable”, afirmó con posterioridad Milton Eisenhower, hermano del presidente Dwight David Eisenhower (1953-1961).

Éste recomendó crear comisiones en los países latinoamericanos destinadas a mantener el panamericanismo, formar una institución conjunta encargada de planificar la economía y fundar el Banco Interamericano de Desarrollo.

El enviado alertó, además, de la necesidad de continuar financiando a los regímenes dictatoriales, pero abstenerse de apoyarlos de manera pública.

Tales ideas fueron acogidas en la región y encarnaron en la política desplegada después por John Fitzgerald Kennedy (1961-1963).


Primeros pasos

La Alianza para el Progreso, suerte de Plan Marshall para América Latina, constituye la mejor muestra de la comprensión de la necesidad de recurrir a métodos diferentes. Su ejecución estuvo en manos de la USAID.

El proyecto, presentado en la Conferencia de Punta del Este, Uruguay, en agosto de 1961, contemplaba la entrega de miles de millones de dólares a los países de la zona para estimular el crecimiento de la renta nacional, la reforma agraria y atacar el analfabetismo y otros males sociales.

Muchos comprendieron que estos puntos eran inalcanzables y escasos los fondos brindados por el vecino vigoroso para concretarlos; mas la codicia, la esperanza del cambio o el miedo a nuevos estremecimientos revolucionarios tipo Cuba animaron a aprobar el programa.

La delegación del país caribeño, encabezada por Ernesto Guevara, Che, rechazó los Estatutos de la Alianza para el Progreso y vaticinó que éste sería un instrumento de la política del imperialismo estadunidense, algo que la historia se encargó de demostrar.

El 4 de septiembre de 1961, el Congreso de Estados Unidos aprobó la Ley de Asistencia Exterior, que estipulaba la reorganización de los programas de asistencia a otras naciones, y la creación de una agencia encargada de controlar el tema, subordinada al Departamento de Estado.

La USAID surgió en cumplimiento de la norma jurídica el 3 de noviembre de 1961 y obró de manera estrecha con agrupaciones creadas para facilitar las entregas sin poner al descubierto al donante.

La conformación del ente en plena Guerra Fría respondió al intento de evitar el colapso económico de los países en vías de desarrollo, por lo que podría redundar en la expansión del socialismo y de la ideología marxista-leninista, en detrimento del proyecto hegemónico estadunidense.

La pobreza generalizada y el caos conducen a la quiebra de las estructuras políticas y sociales, en tanto potencian la propagación de “amenazas ideológicas, como el comunismo, por lo que debemos propiciar el crecimiento económico y la estabilidad institucional”, señala en su sitio web la USAID.

Éste era el objetivo esencial de la Alianza para el Progreso, que elevó las ayudas financieras a los gobiernos latinoamericanos en 22 por ciento, con lo cual erigieron 1 mil 200 hospitales y centros médicos, 28 mil aulas, formaron 160 mil maestros y aplicaron reformas agrarias parciales.

Esta última era una de las principales exigencias de las fuerzas revolucionarias en el periodo, y pese a lo limitado de los cambios en el agro, lograron contenerlas en cierta medida.

En su obra Panamericanismo: doctrina y hechos, el historiador ruso Marat Antiásov cita que el número de huelguistas disminuyó entre 5 y 7 millones en América Latina, de 1962 a 1967, respecto de los años precedentes.


Reverso de la moneda

La Alianza para el Progreso fue el eje alrededor del cual giraron los programas de la USAID en América Latina en la década de 1960, en tanto iniciaba el envió de recursos a Asia para frenar la influencia de la República Popular China y apoyar a la contrainsurgencia en Vietnam.

Mientras, en terreno africano, priorizó el respaldo a proyectos de ideologización con matiz educacional orientados a absorber a los dirigentes de los países recién independizados y atender otros imperativos.

Los cuestionamientos a su contribución a la guerra de Vietnam y otras iniciativas militares, al sorteo de que eran objeto los potenciales beneficiados por sus ayudas, y los exiguos resultados de la política exterior estadunidense alentaron debates contra la entidad en su segundo decenio.

Éstos fueron acallados con nuevos discursos publicitarios, que procuraron convencer a la opinión pública de la continua atención de la USAID a “las necesidades humanas básicas”.

Sin embargo, fuentes del Departamento de Estado, de la Agencia Central de Inteligencia (CIA, por sus siglas en inglés) y otras asociadas al complejo militar industrial en Estados Unidos mostraron más de una vez la verdadera cara escondida detrás de esta fachada.

Verdad de Perogrullo es que la asistencia extranjera es una valiosa herramienta de política exterior en términos de promoción y defensa de intereses nacionales, y en el caso de Estados Unidos, entiéndase del fomento a lo que identifican por democracia y el libre mercado.

La USAID tiene oficinas en todo el mundo y sus líneas prioritarias de atención son la agricultura, la democracia y la gobernabilidad, el crecimiento económico y el comercio, la educación y las universidades, el medio ambiente, las alianzas mundiales, la salud, la asistencia humanitaria.

Entre su modus operandi, está también el patrocinio a eventos científicos, publicaciones, conferencias y otros, orientados a atraer a intelectuales, académicos, periodistas y otros sectores sociales, vinculados con el trabajo en la esfera del pensamiento.

Esto sirve de camuflaje para financiar proyectos contra gobiernos, agrupaciones o entes empeñados en progresar en cuanto al cambio social.

En opinión del activista social asturiano Javier Arjona, la USAID “se presenta como avanzadilla para intervenciones militares y como conspiradora cuasigolpista en Venezuela, y en Haití, en Bolivia, en Ecuador, en el Congo y en Paquistán”.

La USAID, principal beneficiaria del Departamento de Estado, con un presupuesto de 850 millones de dólares anuales, confiesa públicamente haber dilapidado el dinero del contribuyente estadunidense en su guerra sucia contra Cuba.

El prontuario acumulado desde su nacimiento, en 1961, contempla como “proezas” el crear, organizar y financiar la contrarrevolución con tal de fragmentar la sociedad y mostrar una imagen distorsionada del primer país socialista en el área.

El sitio www.usaspending.gov, del gobierno de Estados Unidos, publicó que sólo el total destinado para “construir la democracia” en tierra cubana ascendió a 13.3 millones dólares en 2007 y, para 2010, rebasó los 20 millones de dólares.

Partidos políticos disidentes, agrupaciones, como las Damas de Blanco, y otros individuos implicados en estas lides, recibieron tajadas amplias de esos recursos, a la par de proyectos específicos en el orden cultural y del pensamiento, destinados a socavar los pilares del proceso iniciado en 1959.

La agencia estatal estadunidense combina sus acciones con el resto de la red imperial de injerencia en América Latina; sus agentes actúan bajo la sombrilla de organizaciones de derecha, inventadas según las circunstancias y patrocinadas por otras representantes estadunidenses.

El Instituto Republicano Internacional, el Instituto Democrático Nacional, la Freedom House y otras más sirven de fachadas para estas actividades de penetración, siempre rectoradas por la CIA.

Con credencial de delegados de la USAID, agentes de la CIA y expertos en técnicas de torturas, como Dan Anthony Mistrione, impartieron cursos de adiestramiento a policías y militares latinoamericanos a finales de la década de 1970, en un programa secreto de destrucción de las fuerzas de izquierda.

En Haití, la USAID participó en la organización y financió a las agrupaciones que encabezaron la revuelta de febrero de 2004, la cual terminó con la deposición, secuestro y expulsión del presidente constitucional Jean-Bertrand Aristide.

En agosto de 2005, la vieja arma de subversión estadunidense reforzó sus posiciones en Honduras, donde era probable la victoria del moderado Manuel Zelaya en las elecciones de noviembre.

Frente a su decisión de sumar su país a la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América, luego de su victoria, el Departamento de Estado cedió a la USAID en ese territorio centroamericano 39.2 millones de dólares en 2008.

Esto posibilitó fortalecer al sector privado para que obrara como contrapartida ante las reformas sociales de Zelaya, pero al unísono permitió atender de manera directa a la población vulnerable y así restar arraigo a los cambios promovidos por el gobierno a favor de estos sectores.

Para desarrollar la actividad entre los campesinos, la USAID promovió el programa Campesino a Campesino, versión modificada del Pueblo a Pueblo, que intentaron utilizar en Cuba como vía para introducir sus ideas y colaboradores dentro de la población.

Problemas de medio ambiente, suministro de agua, e incluso la atención a infantes contagiados con el virus de la inmunodeficiencia humana/síndrome de inmunodeficiencia adquirida abarcaron las donaciones del ente en Honduras y sentaron condiciones para el golpe de Estado contra el presidente constitucional el domingo 28 de junio de 2009.

En Bolivia, estimuló la balcanización, con fondos para acciones violentas y hasta para un golpe cívico-prefectural contra el primer mandatario indígena, Evo Morales, quien asumió la Presidencia en 2006.

La USAID abrió en ese país suramericano la Oficina para las Iniciativas hacia una Transición (OIT), supuestamente encargada de reducir tensiones en zonas de conflicto y apoyar la preparación de los eventos electorales, desde marzo de 2004.

Esta representación entregó entonces, a través de la Casals & Associattes, Inc, más de 13.3 millones de dólares que pasaron a manos de los directivos bolivianos de 379 organizaciones, partidos políticos y proyectos, en medio del progresivo arraigo popular del líder cocalero.

Con éste en el poder, USAID-OIT enfocaron sus esfuerzos para combatir e influir sobre la Asamblea Constituyente y estimular el separatismo de regiones ricas en recursos naturales, como Santa Cruz, Cochabamba, Beni, Pando y Tarija, acciones que llevaron a solicitar su expulsión.

De modo similar, en Venezuela, financió y apoyó a los artífices del golpe de Estado del 11 de abril de 2002; otorgó cientos de becas a organizaciones sociales, comunidades, partidos y proyectos políticos; y entregó decenas de dólares por “asistencia técnica” a los opositores de Hugo Chávez.

Pero los tentáculos de este pulpo de la llamada Cooperación para el Desarrollo, arma de penetración, vía dinero, de la época de la Guerra Fría, trascienden las fronteras latinoamericanas.

Tras la invasión y ocupación de Irak en abril de 2003, asumió la entrega de la ayuda bilateral a las compañías estadunidenses asentadas en el país árabe, y su rol es incuestionable en cuanto a la articulación de la oposición al decapitado Saddam Hussein.

La USAID se distingue por su actividad también en Afganistán y Pakistán ?países víctimas de las guerras desencadenadas en los últimos decenios? con la misión de lavar la cara de las intervenciones.

Barack Obama invierte casi 40 mil millones de dólares anuales en esta empresa de inteligencia, cuyos objetivos declarados sólo sirven para engañar, espiar, penetrar y favorecer los intereses de quienes se creen, hasta ahora, los dueños del mundo, concuerdan analistas.

Múltiples son las evidencias de la incidencia en los conflictos arreciados en el presente siglo en Oriente Medio y poco extrañará que afloren otras pruebas del cabal cumplimiento de la misión asignada desde su fundación a la USAID: explayar y afianzar por el mundo el poder de Estados Unidos.

Fuente: Contralínea 227 / 3 de abril de 2011

domingo, enero 02, 2011

La colisión de EU y China en 2011, según los arruinados globalizadores unipolares

Bajo la Lupa
Evolución en la Ciudad Prohibida, de Pekín, previa a la celebración del Ejército Popular de Liberación de China, el primero de agosto pasado.


Los desprestigiados cuan vilipendiados oráculos del caduco orden globalizador unipolar, hoy en decadencia irreversible e insolvencia plena, vaticinan un turbulento 2011 y más allá, como refiere George Soros, megaespeculador con travestismo de filántropo y presunto operador de los banqueros esclavistas Rothschild.

Al no haber podido persuadir a China sobre las supuestas bondades de un G-2, los arruinados globalizadores unipolares apuestan a la escalada militar en todo el planeta, la última carta que le queda a Estados Unidos, como deja entrever cruda y cruelmente George Soros: En poderío militar, China no es equiparable con Estados Unidos por algún (sic) tiempo (The Star Online, Project Syndicate, 24/12/10), lo cual refrenda la tesis bélica de Ambrose Evans-Pritchard, portavoz oficioso de la City, sobre el óptimo momento propicio para asestarle el golpe militar de gracia a China, antes de que sea demasiado tarde.

Desde Irán hasta China, el discurso publicitario de los arruinados globalizadores unipolares, es decir, de los limosneros globales con garrote, se ha vuelto excesivamente análogo.

En paralelo, el muy polémico Grupo Internacional de Crisis (ICG, por sus siglas en inglés), financiado públicamente por el mismo George Soros –y del que forman parte nada sorprendentemente los mexicanos Castañeda Gutman y Zedillo–, avisa en la revista ultraconservadora Foreign Policy, que publica el controvertido Índice de los Países Fallidos, las 16 guerras de 2011, las cuales, por cierto, implican a cuatro países de Latinoamérica: México, Guatemala, Colombia (¡súper sic!) y Venezuela.

Baste por ahora destacar que el editor en jefe de Foreign Policy, anterior propiedad de Carnegie Endowment for International Peace, adquirida por el grupo de The Washington Post, es nada menos que el israelí-venezolano Moisés Naím, connotado fanático neoliberal y anterior ministro de Turismo de Venezuela en su época aciaga. Se me pasaba: Moisés Naím es miembro del consejo de ICG.

A la sinergia del caos global militarizado propalado por el conglomerado propagandístico George Soros/ICG/Foreign Policy, nada asombrosamente imbricados entre sí, no podía faltar el muy tóxico neoliberal israelí-británico Gideon Rachman, jefe de los comentaristas de asuntos internacionales de The Financial Times, rotativo portavoz del neoliberalismo global).

Después de una extraña visita privada a Calderón (¿para agilizar la privatización petrolera?), Gideon Rachman vaticinó el cambio de régimen en Irán a finales de 2010, lo cual, a propósito, resultó grotescamente equivocado

La revista británica The Economist (22/11/10), presunta propiedad de los banqueros esclavistas Rothschild, le consagra una revisión al libro reciente de Gideon Rachman El mundo suma-cero, ilustrado con la imagen de un precario equilibrio entre Estados Unidos y China, es decir, del idílico G-2 que no pudo ser.

Gideon Rachman, íntimo del espionaje británico (de su propia confesión), sentencia que la atmósfera global será tensa por lo que más vale la pena acostumbrarse a ello.

Como si fuera novedad, Rachman asienta que durante el curso de 2011 será más claro que la crisis económica global habrá amargado también la política internacional.

Mucho antes, LEAP/GEAB, centro geoeconómico francés, ya había adelantado la dislocación geopolítica en todo el mundo como consecuencia del desplome neoliberal anglosajón.

Para Gideon Rachman, quien sufre nostalgia del momento unipolar posterior a la guerra fría cuando Estados Unidos, la Unión Europea (UE), China e India crearon (sic) un mundo ganar-ganar. No vale la pena discutir tamaño simplismo al que no llegó siquiera la novela pícara del siglo XVII Simplicius simplicissimus, del alemán Hans Jakob Christoffel von Grimmelshausen.

Hoy, una generación más tarde a la supuesta época dorada de Gideon Rachman, los estadunidenses, como nación e individuos, han empezado a preguntarse si el nuevo orden mundial que ha emergido todavía favorece a Estados Unidos.

Rachman amarra sus muy afiladas navajas israelí-británicas: el ascenso de China está cada vez mas asociado con la pérdida de empleos para los estadunidenses ordinarios (¡súper sic!) y como desafío (sic) al poder de Estados Unidos. La UE tampoco se salva y sufre de una atmósfera defensiva con un sentimiento proteccionista y antimigratorio, en medio de la crisis de la eurozona.

Hilarantemente sicologista, Gideon Rachman aduce que la era de los buenos (¡súper sic!) sentimientos con el apogeo de la globalización se ha ido para siempre cuando el mundo ganar-ganar ha cedido su lugar al mundo suma-cero (nota: donde uno gana y el otro pierde).

A su juicio, durante 2011 prevalecerá el desorden en las relaciones internacionales y sus tres síntomas (sic) más importantes serán el empeoramiento (¡súper sic!) de las relaciones entre Estados Unidos y China, las querellas en el seno de la UE y el fracaso acrimonioso (sic) para realizar progresos en cualquiera de los grandes temas de la agenda diplomática global; en particular, el cambio climático y la no proliferación.

¿Por qué, entonces, publicita insensatamente su asesorado Calderón que la cumbre del cambio climático en Cancún, despreciada por los grandes actores globales, fue todo un éxito?

El cambio climático fue enterrado en Copenhague como lo había sido anteriormente la Ronda Doha en Cancún, y no es nada genial vaticinar su fracaso, que ya pasó, como el que aventura sobre la no proliferación (léase: selectivamente contra Irán y Corea del Norte, pero no contra Israel) que, por cierto, ha tenido milagrosos avances recientes: desde el tratado de reducción de armas estratégicas (START, por sus siglas en inglés), en su segunda versión, entre Estados Unidos y Rusia, pasando por la desactivación de la tensión en la península coreana (gracias a la mediación del mexicano-estadunidense Bill Richardson y China), hasta las negociaciones del contencioso nuclear iraní que proseguirán en Turquía (una señal alentadora).

Al igual que el conglomerado propagandístico George Soros /ICG/Foreign Policy, Gideon Rachman confunde la agenda nihilista de la banca israelí-anglosajona con la de Estados Unidos en su conjunto.

Gideon Rachman sostiene que la devaluación artificial del yuan, la divisa china, es fuente del elevado desempleo de Estados Unidos y que Obama, si desea relegirse, será orillado a firmar la legislación proteccionista del Congreso, que envenenará la amplia relación estratégica entre China y Estados Unidos y cuyo síntoma (sic) principal será la abierta rivalidad en el Pacífico, lo cual coincide con la tesis hipermilitarista de su correligionario George Soros.

Simplonamente sesgado, Gideon Rachman fustiga el reforzamiento militar de China que obligará a que los estrategas de Estados Unidos reaccionen (sic) en 2011 cuando intensificarán los ejercicios militares con sus aliados regionales como Japón, India y Corea del Sur. ¿No se precipita con la incrustación forzada de India?

Amén de que China tiene un gasto militar que equivale a la sexta parte del de Estados Unidos (en realidad es la doceava parte, debido a los ocultamientos contables con máscara civil en investigación y desarrollo del Pentágono), falta ver las repercusiones que tendrá en la filosofía bélica de la Secretaría de Defensa la salida de Bob Gates y su probable remplazo con el general Colin Powell, como adelanta De Defensa, centro de pensamiento europeo.

Pero más que nada falta ver el resultado de la próxima visita a Washington del presidente chino Hu Jintao a su homólogo Obama en la tercera semana de enero, donde se puede profundizar el G-0 de caos global militarizado, pero también se puede alcanzar la estabilización de un equilibrio entre ambas superpotencias globales en la óptica multipolar del G-20, sin tener que pasar necesariamente por el esquema inoperante del G-2.

viernes, noviembre 12, 2010

Peligra la paz en Latinoamérica

Aunque la mayoría de los gobiernos de América Latina construye un futuro menos dependiente de Estados Unidos, este país satura de bases militares la región. Parece inminente el choque de dos proyectos en los países del Sur del continente. Y Estados Unidos ya se encuentra ahí para cuando esto ocurra.

El despliegue militar de Estados Unidos en Latinoamérica a través del aumento de sus bases militares y la acción coordinada entre éstas y la IV Flota podrían poner en peligro la estabilidad de la región.

Según un informe de la Oficina en Washington para América Latina (WOLA, por sus siglas en inglés), esta expansión estratégica podría provocar como respuesta una carrera armamentista en la zona, semejante a la de la Guerra Fría.

El reposicionamiento de Estados Unidos en la zona evidencia que la diplomacia se reemplaza nuevamente por una fórmula agresiva, asegura la WOLA.

En contrapartida, gobiernos latinoamericanos refuerzan sus relaciones con potencias militares como Rusia, China o Francia y realizan grandes inversiones en la compra o en la tecnología de armamentos de punta.

En los últimos cinco años, los gastos en la adquisición de armas en América Latina crecieron cerca de un 150 por ciento, revela una investigación del Instituto Internacional de Estudios Estratégicos del Reino Unido. No obstante, el general Douglas Fraser, jefe del Comando Sur de Estados Unidos, declaró al Diario de Las Américas que no veía una amenaza militar convencional hacia su país.

Señaló que la presencia estadunidense en Latinoamérica respondía a “un desafortunado grupo de circunstancias”.

Entre ellas, citó al tráfico de drogas y de personas, así como a los desastres naturales, que también, a su juicio, podrían provocar éxodos masivos hacia Estados Unidos, aunque indicó también la actitud de algunos gobiernos, como el de Venezuela.

De acuerdo con el Observatorio Latinoamericano de Geopolítica, el despliegue de Estados Unidos no se concentra últimamente en el control de los territorios donde ha multiplicado sus bases militares, como sucedió años atrás.

Al parecer, la existencia de estos enclaves, unida al desarrollo de nuevas estrategias, podría garantizar un control casi absoluto de toda la región, asegura el Observatorio.


Las bases de la estrategia

El Pentágono tiene actualmente en propiedad o alquiler más de 700 bases en cerca de 130 países, revela el anuario Base structure report, del Departamento de Defensa de Estados Unidos.

Esto significa que esas tropas se encuentran en cerca del 70 por ciento de las naciones de todo el mundo.

En América Latina, contaban hasta hace poco con 28 enclaves militares, número que ascendió hasta 39 cuando el gobierno panameño cedió otros 11 de su territorio.

Sin embargo, éste es el número reconocido oficialmente, pues expertos aseguran que operan además en un amplio número de bases secretas de la red de espionaje Echelon.

Washington ha manifestado su interés por establecer nuevas instalaciones en Paraguay, El Salvador y Argentina, así como en el control de la base aérea de Alcántara en Brasil.

Durante 2009, el entonces gobierno de Álvaro Uribe firmó un controvertido acuerdo militar que permitirá a Estados Unidos el uso de siete bases en territorio colombiano.

Aunque el Congreso de ese país andino declaró inconstitucional el tratado, el nuevo presidente colombiano, Juan Manuel Santos, asegura que buscará otros métodos para hacerlo viable.

En todo este tiempo, los militares estadunidenses que llegaron a esa nación suramericana tras el convenio con Uribe permanecen en suelo colombiano.


Las nuevas fronteras

El control estratégico de Estados Unidos no parece limitarse a la posesión de bases, sino que a esto se une la vigilancia de los mares por la Cuarta Flota estadunidense.

Esta escuadra, uno de los 13 destacamentos de las fuerzas navales estadunidenses que patrullan los océanos del mundo, había dejado de operar desde finales de la Segunda Guerra Mundial.

Pero desde 2008, navega en el teatro de operaciones militares responsabilidad del Comando Sur, encargado del control de las fuerzas de Estados Unidos en América Latina.

El área de control de este comando, uno de los 10 del Departamento de Defensa, abarca 19 países de Centro y Suramérica, y 12 países del Caribe, lo que representa cerca de 16 millones de millas cuadradas de envergadura.

El documento, guía de la Fuerza Aérea estadunidense, establece que el recorrido de la Flota por las costas de América debe estar conectado directamente con el de los enclaves.

La flota deviene así otra base móvil, que puede servir como un punto de apoyo estratégico y garantizar una respuesta militar inmediata o de “acción rápida”.

Las causas

En este tipo de operaciones participan también otras agencias estadunidenses, tanto del Ejército y la Armada, la Fuerza Aérea y Guardacostas, como grandes empresas de corte privado, informa la página oficial del Comando Sur.

Este hecho ha levantado más de una vez la oposición de grupos progresistas de América Latina, como evidencia de que la militarización sirve también para garantizar el lucro de las trasnacionales.

Documentos de la Campaña por la Desmilitarización de las Américas informan que estos proyectos militares mueven cerca de 100 mil millones de dólares por año hacia las arcas de las grandes empresas.

Para leer articulo completo AQUI.

domingo, septiembre 19, 2010

Capturan en Londres a cinco sospechosos de querer atentar contra el Papa

El papa Benedicto XVI. En la mira.

Rodrigo Vera

MÉXICO D.F., 17 de septiembre (apro).- Cinco personas fueron detenidas el día de hoy, en Londres, por resultar sospechosas de preparar un “acto de terrorismo” contra la visita del Papa Benedicto XVI a la capital británica, informó la policía inglesa.

A través de un comunicado, la Scotland Yard señaló que, pese a este hecho, “sigue siendo apropiado” el dispositivo de seguridad en torno al pontífice, por lo que el itinerario de su visita “no ha cambiado”.

Y agregó que los cinco supuestos terroristas fueron detenidos alrededor de las seis de la mañana de hoy viernes, en un “local de negocios” de Londres, bajo la “sospecha de encargo, preparación o instigación al terrorismo”. Todos ellos son hombres, cuyas edades fluctúan entre los 26 y los 50 años.

Los sospechosos fueron trasladados a una comisaría londinense, donde están siendo interrogados. La policía todavía no precisa en qué consistió la amenaza ni las nacionalidades de los detenidos, pero según algunos trascendidos en los medios, no son ciudadanos británicos. Una cadena televisiva adelantó que son de nacionalidad argelina.

Por su parte, El Vaticano indicó que el Papa “está tranquilo” y “confía en la policía” londinense, según señaló el portavoz del Vaticano, el sacerdote Federico Lombardi.

Este incidente se dio en el marco de la visita de Estado que, del 16 al 19 de septiembre, realiza el pontífice a Gran Bretaña, y la cual ha desatado una campaña sin precedente contra el Papa, realizada por organizaciones sociales que lo acusan de proteger a sacerdotes pederastas y por venir rechazando medidas como el aborto o los matrimonios entre personas del mismo sexo.

La protesta contra la visita de Benedicto XVI ha llegado al extremo de intentar incluso arrestarlo y ser demandado ante una corte civil, ya que pudo incurrir “en negligencia al permitir que sacerdotes siguieran abusando sexualmente de niños”, dijo el prestigiado jurista británico Geoffrey Robertson, uno de los principales promotores de la detención del pontífice, por sus “crímenes de lesa humanidad”.

Por lo pronto, aún no se aclara el supuesto preparativo terrorista de hoy viernes.

El más inmediato antecedente de un acto terrorista contra un pontífice ocurrió el 13 de mayo de 1981, cuando el terrorista turco Mehmet Alí Agca disparó contra el Papa Juan Pablo II, en Roma, un atentado cuyos motivos aún no se han aclarado, pero que muchos analistas lo enmarcan dentro de los enfrentamientos provocados por la llamada Guerra Fría.

martes, agosto 10, 2010

Cuba-Estados Unidos: Como en la Guerra Fría

Barack Obama, presidente de E.U.

Juan Balboa

LA HABANA, 6 de agosto (apro).- Cuba y Estados Unidos reviven sus enfrentamientos verbales de la Guerra Fría: ambos se reclaman mutuamente a causa de presos considerados espías… pero buscan a través de un tercer actor –la Iglesia católica cubana-- la posibilidad de formalizar un canje de prisioneros, como lo hicieron en los años setenta.

El tono de un nuevo desencuentro entre La Habana y Washington subió en los últimos 15 días, tensando aún más las relaciones, obstaculizando los pequeños avances en sus negociaciones sobre migración y atizando la confrontación y hostilidad de más de medio siglo.

El viernes 30 de julio, Arturo Valenzuela, secretario de Estado Adjunto estadunidense para el Hemisferio Occidental, reclamó al gobierno que preside Raúl Castro la “inmediata liberación” de Alan Gross, un presunto contratista estadunidense detenido en la isla hace casi ocho meses bajo sospechas de espionaje y subversión.

“Consideramos que la detención de Alan Gross es un acto inaceptable. El no estaba violando ninguna ley y por lo que yo sé no ha sido acusado”, dijo Valenzuela.

“Gross no está bien, ha perdido 80 libras (36 kilos) de peso. Han pasado más de seis meses y estamos alentando al gobierno cubano a ponerlo en libertad”, afirmó categórico el hombre de Washington dedicado al tema cubano durante una conferencia de prensa en Trinidad y Tobago.

Una semana antes, la secretaria de Estado, Hillary Clinton, reveló que Estados Unidos busca “todos los canales disponibles” para presionar por la liberación del contratista de 60 años, y ha dejado claro que los modestos esfuerzos realizados hasta ahora para mejorar las relaciones con Cuba no avanzarán mientras Gross siga preso.

La respuesta por parte del gobierno cubano vino de parte del expresidente Fidel Castro Ruz quien, según algunos funcionarios del Ministerio de Relaciones Exteriores, encabeza junto con el presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular, Ricardo Alarcón, una insistente campaña para reclamar la libertad de los cinco cubanos presos en Estados Unidos, argumentando que su misión era monitorear a grupos de terroristas exiliados.

En una reunión realizada el mismo 30 de julio con militantes de la Unión de Jóvenes Comunistas (UJC), entre ellos el conocido balserito Elián González, quien ahora, con 16 años, estudia para militar, Fidel Castro rechazó la presión de Estados Unidos para liberar a Gross, acusado de espiar y ayudar a grupos opositores.

Luego pidió al gobierno de Obama soltar a cinco agentes cubanos de La Habana como lo hizo recientemente con una decena de espías rusos.

Estados Unidos “presiona” a Cuba para que suelte a uno que otro espía, que jamás estarán en una prisión de ésas, que jamás será torturado, afirmó ante jóvenes comunistas al referirse al contratista Alan Gross, detenido en Cuba el pasado 3 de diciembre por repartir computadoras, celulares y teléfonos satelitales, según el propio gobierno de la isla

Y en relación con los cinco que están presos en Estados Unidos desde 1998 y condenados por espionaje en 2001, declaró: "El ilustre presidente de Estados Unidos (Barack Obama) los pudo haber soltado, como acaban de soltar a un montón de gente, que dijeron eran espías rusos”.

El pasado 30 de julio, el primer secretario del Partido Comunista de Cuba (PCC) acusó al gobierno de Obama de “torturar” a uno de los cinco espías cubanos presos en cárceles del país del norte. Se refería a Gerardo Hernández, quien había sido enviado a una celda de castigo, la cual dejó el pasado 2 de agosto por las presiones del propio gobierno cubano y de organizaciones internacionales.

“¿Hizo algo (Obama)? No, nada. Y este castigo no lo decidió la prisión. Se reunieron cuatro oficiales del FBI para decidir y decidieron. Eso es tortura”, subrayó Castro, quien el próximo viernes 13 de agosto cumplirá 84 años.

Las declaraciones de Fidel Castro forman parte de una amplia campaña fortalecida en los últimos meses para exigir la liberación de sus cinco agentes, quienes vigilaban, aseguran las autoridades cubanas, a anticastristas de Miami y no espiaban a Estados Unidos.

Cuba afirma que estos agentes no espiaban objetivos de Estados Unidos, sino que infiltraban a grupos de exiliados violentos para prevenir atentados contra la isla. El juicio, dicen, fue una venganza política y los agentes deberían ser liberados.

Terceros actores

Los gobiernos de Cuba y Estados Unidos buscan afanosamente una tercera vía para lograr el canje de espías. Uno de estos nuevos actores vuelve a ser el cardenal Jaime Ortega, arzobispo de La Habana.

En mayo pasado, el cardenal Ortega a nombre de la Iglesia católica cubana sostuvo un amplio e insólito diálogo con el presidente Raúl Castro. Después de décadas de choque, el gobierno reconoció a la Iglesia católica como uno de sus interlocutores de un diálogo sobre la situación del país, incluidos los presos políticos.

Todos los temas tratados no se hicieron públicos, sólo se conoció que el gobierno cubano había aceptado liberar, entre julio y octubre, a 52 presos políticos detenidos en marzo de 2003 por delitos contra la seguridad del Estado.

Una fuente de la Iglesia católica en la isla reconoció a Apro que en la agenda entre el cardenal Ortega y el presidente Castro se encuentra la posible intervención de la Iglesia para lograr la liberación de los cinco cubanos detenidos en Estados Unidos.

Pero el tema no es nuevo. En 2008, el presidente Raúl Castro aseguró que estaba dispuesto a canjear a disidentes cubanos encarcelados en el 2003 --bajo cargos de trabajar para Washington y recibir dinero del gobierno estadunidense-- por los cinco presos en Estados Unidos.

Hace exactamente un año, el gobierno cubano intentó sin éxito la intervención de la Iglesia católica de la isla para lograr la liberación de sus cinco agentes.

En la segunda quincena de agosto del 2009, el obispo de Orlando, Florida, Thomas Wenski, quien realizó una visita a La Habana junto a otros religiosos estadunidenses, reconoció que había tratado el tema de los presos (en cárceles de Cuba y Estados Unidos) con el presidente del Parlamento, Ricardo Alarcón.

Pero la revelación más precisa la hizo el propio Fidel Castro el pasado 26 de julio en una reunión con artistas, cantantes, intelectuales y miembros de organizaciones religiosas en La Habana.

Castro adelantó que los cinco cubanos encarcelados en Estados Unidos desde hace 12 años estarían de regreso en la isla “mucho antes del fin del año”.

“Tú te imaginas, que los cinco compañeros que están allí, separados en las cárceles y que no tengan el menor gesto de ponerlos en libertad. Son cinco seres humanos separados de la familia”, criticó.

Luego se comprometió: “Y los van a tener que soltar. Yo ahora creo más que nunca que están muy cerca de que los suelten”. Y fue más allá: “El fin de año pueden prepararse ya. Pero mucho antes del fin del año. Me responsabilizo con decírselo a las familias”.

Las palabras del exmandatario fueron secundadas el 1 de agosto por Adriana Pérez, esposa de Gerardo Hernández, uno de los cinco cubanos considerados por Washington como espía.

"El gesto está allá (Estados Unidos), Cuba ha liberado a esos presos”, expresó en referencia a la liberación de 21 disidentes cubanos que se encontraban presos y que hoy viven en España, Estados Unidos y Chile.

“Hablo en nombre de la familia, y por supuesto del pueblo de Cuba, que vería muy bien un gesto de parte del gobierno de Estados Unidos, nuestros dirigentes lo han expresado también. No hay duda de que para nuestro pueblo y para nuestro gobierno la prioridad es la liberación de los cinco.

“Estados Unidos ha liberado a los espías rusos conocidos porque habían entregado documentos secretos al gobierno ruso y, sin embargo, los cinco, que no buscaron información secreta, que no atentaron contra la seguridad los Estados Unidos, los mantienen en prisión. Esto es un chantaje y presión contra los cubanos”, remató.

Las declaraciones se conocían en los momentos que el cardenal Jaime Ortega viajaba a Estados Unidos por invitación de la Iglesia de ése país y se entrevistaba, en la semana que termina, con altos funcionarios del gobierno de Barak Obama responsables de la política hacia Cuba, entre ellos Arturo Valenzuela.

jueves, abril 22, 2010

El tema nuclear en la agenda internacional

Barack Obama durante la Cumbre Nuclear en Washington.

Olga Pellicer

MÉXICO, D.F., 21 de abril.- Las armas nucleares son un peligro para la humanidad. Esta aseveración es inobjetable; sin embargo, no conmueve, no produce alarma, no acelera los pasos para evitar la proliferación de las mismas. No ha sido sino hasta últimas fechas que el tema ha recuperado importancia ante la opinión pública y los medios de comunicación internacionales.

Los motivos para la atención hacia el peligro nuclear en la agenda internacional son varios: la firma del acuerdo entre Rusia y Estados Unidos para reducir sus cabezas nucleares y establecer un sistema de verificación que aliente la confianza mutua y propicie, eventualmente, mayores reducciones; la Cumbre celebrada en Washington para advertir sobre el peligro del terrorismo nuclear y tomar medidas para combatirlo; la ofensiva diplomática para intensificar las sanciones a Irán y detener, quizá, su avance hacia la fabricación de la bomba nuclear; finalmente, aunque no de menor importancia, la cercanía de la Conferencia de revisión del Tratado de No Proliferación, el documento más importante para evitar la proliferación nuclear.

Las acciones protagonizadas principalmente por Estados Unidos y Rusia han sido vistas con optimismo moderado. El número de cabezas nucleares eliminadas en ambos países es pequeño, comparado con el de las que permanecen activas; no se han modificado las doctrinas de defensa que otorgan importancia al armamento nuclear para la seguridad nacional; no ha cambiado la posición de países como Francia, Reino Unido o China, que saben bien cuánto importan sus arsenales nucleares, por pequeños que sean, para mantenerlos en la “élite del poder”.

Es discutible si se avanza, o no, hacia el mundo sin armas nucleares que prometió Obama hace poco más de un año en Praga. Y sin embargo, no se puede negar que lo ocurrido en las últimas semanas, aunque sea muy limitado, va en la buena dirección. Es bueno pavimentar el camino para el entendimiento entre Estados Unidos y Rusia en materia nuclear; es bueno ampliar el consenso para tratar el caso de Irán en el Consejo de Seguridad; es bueno ayudar a que se tome conciencia de la posibilidad de que materiales nucleares caigan en manos de terroristas; es bueno, en fin, que el mundo recupere la preocupación por el peligro de las armas nucleares, aun si dicha preocupación no corresponde a la profundidad de las acciones que se realizan. Todo ello es necesario, entre otras cosas, por el interés renovado en el uso pacífico de la energía nuclear.

Durante los años de la Guerra Fría, México fue un actor importante en materia de desarme, no proliferación y uso pacífico de la energía nuclear. En aquella época se inició, negoció y llevó a feliz término la negociación para el Tratado de Tlatelolco. Se convocó a una reunión de seis jefes de Estado o de gobierno, provenientes de todos los continentes, para alentar la reanudación de pláticas sobre desarme que se habían suspendido entre Estados Unidos y la entonces Unión Soviética. México era un país muy reconocido en todas las actividades que se efectuaban en la Conferencia del Desarme o en la Asamblea General de la ONU para mantener viva la causa del desarme. En otro orden de cosas, puso en marcha la central nuclear de Laguna Verde, para la generación, por ahora, de 4% de la electricidad que se consume en el país.

Luego, todo lo nuclear fue cayendo en el olvido. Una serie de circunstancias internas y externas motivaron que se debilitaran los foros ocupados del desarme y fuese imposible detener la proliferación nuclear, como lo evidenciaron los casos de la India, Pakistán y, aun si no lo declara, Israel. Por otra parte, los terrores producidos por accidentes nucleares colocaron en segundo término la energía nuclear como fuente de electricidad.

Para México ni los peligros de las armas nucleares ni la utilización pacífica del átomo volvieron a cobrar importancia. No fue así en el resto del mundo. Desde comienzos del siglo XXI la energía nuclear fue recuperando importancia para cuestiones de seguridad o producción de energía. En el primer caso, porque el temor al terrorismo nuclear, después de los acontecimientos del 11 de septiembre, llevó a buscar mecanismos de control sobre toda instalación que tuviese materiales que pudieran ser utilizados para producir una bomba nuclear. En el segundo caso, porque la búsqueda de energías alternativas que no produzcan gases de efecto invernadero se colocó en el corazón de las políticas energéticas en la mayoría de los países.

México se ha quedado al margen de esos desarrollos. Se necesitó la reciente Cumbre convocada por Obama para que decidiese, al fin, realizar la sustitución del combustible nuclear utilizado en el Instituto de Investigaciones Nucleares, una demanda que no se había atendido desde hace casi 10 años. Otro tanto sucede con el Protocolo Adicional de Salvaguardias del OIEA, el cual da a esa organización mayores facultades para monitorear importaciones, exportaciones y utilización de materiales nucleares. Es cierto que, siendo secretario de Energía, Felipe Calderón lo firmó en 2004, pero no se ha ratificado, a pesar de múltiples presiones ejercidas por el OIEA. Todavía no se ratifica al momento de escribir estas líneas, pero seguramente oiremos muy pronto que ya entró en vigor. De algo sirve, por lo visto, el llamado que se hace desde los más altos niveles de Washington.

Los compromisos aceptados recientemente en Washington para la seguridad de las instalaciones nucleares fueron inevitables; México no se puede quedar fuera de esas corrientes internacionales. Pero se requiere algo más que decisiones forzadas; se requiere una política que coloque a México al nivel de los países que tienen el uso y la seguridad de la energía nuclear al centro de sus planes de desarrollo a largo plazo. ¿Será posible dentro del ánimo que domina la política nacional?

lunes, noviembre 30, 2009

Me duele México por las barbaridades de Calderón": Tomás Segovia

VERóNICA ESPINOSA

LEON, Gto., 27 de noviembre (apro).- De vuelta en nuestro país para presentar en el marco de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara (FIL) su nuevo libro de poemas Aluvial, Tomás Segovia confiesa que, como a Joaquín Sabina, le duele México "con todas las barbaridades que está haciendo (Felipe) Calderón".

También le duele pero se atreve a reconocer su error al pronosticar, a partir de la victoria del panista Vicente Fox en el 2000, que lo único bueno del "cambio" sería que el PRI derive en un verdadero partido, un partido de oposición, "y dejar de ser una agencia de empleos".
"El PRI está igual o peor que antes", afirmó.
El poeta llegó a principios de la semana a León para dictar una conferencia a propósito de su faceta de traductor en la Universidad Iberoamericana, invitado también por el Fondo de Cultura Económica con motivo del aniversario de esta editorial.
En una parte de su conferencia, deslizó un comentario sobre "las barbaridades de Calderón", que fue retomado en una entrevista con Apro, en el auditorio San Xavier de la Ibero León.
--Joaquín Sabina acaba de decir que le duele México. ¿También a usted le duele?
"¿Y a quién no? ¿A quién no que se acerque? Claro, con excepción de aquellos que están favoreciéndose" con la injusta distribución de la riqueza en el país, como en el mundo".
Hace poco al autor le contaban que, de los 20 yates más lujosos del mundo, once pertenecen a mexicanos.
"¡Once!", exclama. "Más de la mitad; es patético ver que un país que se adelantó incluso a la Revolución rusa, acabara en esto".
--¿En qué quedó el cambio, la llegada del PAN al poder?
"Yo no voy a estar orgulloso de algo tan catastrófico. Fui de los pocos que dije, cuando la elección de Fox, que eso no sería un cambio de nada, que sería peor…, es verdad que había que acabar con el PRI.
"Hay una cosa en que confieso que me equivoqué: me hicieron una entrevista en España cuando Fox, y discutiendo con un profesorcito que decía que ahora sí, con Fox llegaba la democracia, yo dije: 'todo lo contrario'. El PAN no va a quitar lo que prometió, la corrupción. Cuando mucho cambiará el aspecto pero no lo va a quitar. Y aunque la quitara, no es sólo eso; falta todo lo demás, eso no es una política, un proyecto de país.
"Pero en lo que yo me equivoqué, fue cuando dije: 'lo único que puede ser positivo es que el PRI, una vez que pierda el poder, no va a tener más remedio que convertirse en un verdadero partido, porque era una mafia últimamente. Dije que se convertiría en un partido de oposición, y me parecía saludable para México.
"Y el PRI está igual o peor que antes".
Democracias simuladas
Así, de momento la perspectiva le parece muy pesimista al último escritor que recibió, con ese nombre, el premio "Juan Rulfo" de la FIL en el 2005. Y más ante los presagios que circulan con respecto al 2010.
"Se habla de fechas, de que cada cien años en México algo se alborota… de que en el 2010 todo mundo tiene la impresión de que algo va a pasar. Sería terrible; siempre los estallidos violentos se pagan, incluso cuando han sido un progreso, ha habido un momento de retroceso, hay que recuperarse. Y no sé cómo se puede de alguna otra manera cambiar, porque desde luego, hay que cambiar".
Inevitable, el contexto mundial es parte del razonamiento de Segovia para hablar de "las barbaridades que ha hecho Calderón", puesto que, dice, no las podría hacer si no las estuvieran haciendo en Europa, incluso en Estados Unidos con Obama, "porque ese país no ha cambiado tanto con la llegada de Obama".
"Si vemos que ni siquiera han quitado a los militares mequetrefes de Honduras, ¿qué esperanza le queda a uno de que haya un cambio? Lo único que puede uno hacer es seguir insistiendo en que haya un cambio.
--¿Somos aún democracias simuladas?
"Sí, creo. He escrito un poco sobre eso y voy a seguir haciéndolo. Democracia, en sentido formal, tiene que ver con la votación por un gobierno, pero cuando se inventó eso era para algo, no sólo un procedimiento de gobernar. Creo que la verdadera democracia, una democracia que no sólo tenga la forma, sino el sentido, es una democracia donde se trata sobre todo de la justicia.
"No es uno u otro sistema, sino si el sistema es o no justo. No importa que haya sido votado, me parece. Siempre pongo este ejemplo, el de Hitler: fue votado, y si decimos que la democracia es ganar las elecciones, entonces eso fue una democracia, pero no lo aceptamos".
A sus 80 años de vida, se dice testigo del inexorable desvío de la dirección histórica que los países avanzados del mundo tomaban antes de la Guerra Fría hacia un Estado de bienestar, "donde el poder intentaba, con dificultades y limitaciones, hacer una estructura lo más justa posible, donde la igualdad va siendo en todos sentidos: en recursos, en oportunidades, pero también en dignidad y en una vida completa".
La Guerra Fría cambió ese rumbo y desmanteló esa visión política, no sólo en Europa y Estados Unidos, sino prácticamente en el mundo entero.
"Se había logrado visiblemente en países del norte, en Noruega, Suiza, bastante en Francia; se había acercado eso en los Estados Unidos de Roosevelt, pero a partir de la Guerra Fría han empezado a desmantelarlo. Me parece increíble, que de veras piensen que el Estado de malestar es mejor que el Estado de bienestar", cuestiona, y se dice sorprendido, como parte de la generación que, a los 20 años, nunca hubiera imaginado que el siglo XXI empezara así.
"Ahora resulta que progresar es progresar hacia la injusticia. A quienes hablamos de justicia nos llaman nostálgicos. Lo moderno es explotar al prójimo".
Afirmación vital
Además de la conferencia programada para el sábado 28 en la FIL y de la presentación del libro Aluvial, el poeta entregará la traducción del inglés al español –en una edición bilingüe-- del Hamlet de William Shakespeare, bajo el sello Ediciones sin nombre, a propuesta de la UAM.
Eso significa que esta traducción pasará por fin del mito a la realidad, luego de una primera versión prácticamente proscrita que publicó hace unos cinco años la editorial colombiana Norma, que nunca se puso a la venta y que, incluso, no aparece en el catálogo de la editorial, pero de la cual sí estalló una polémica en los círculos literarios cuando se supo que la más famosa frase shakesperiana, "To be or not to be: that is the question" contenida en esta obra, fue traducida por Segovia como "Ser o no ser: de eso se trata".
Y es que, recuerda el autor, algunos amigos suyos lograron conseguir una decena de ejemplares de esa traducción. "Yo recibí unos pocos; quién sabe por qué no la distribuyeron; entonces retomé ese texto, corregí. Y tampoco me di cuenta de que pude provocar un escándalo por mi traducción de la frase más famosa de Hamlet", admite.
--¿Cómo explica ahora el origen de la polémica?
"Me parece que no está bien traducido `ser o no ser, esa es la cuestión´; no es traducir término a término. Aun en tiempos de Shakespeare, `the question´ no funcionaba como `la cuestión´. Tú no puedes decir eso en español. Hay que ver el contexto, lo dice más adelante en la obra: `Si no fuera por el temor a no ser, quién aguantaría la vida, quién no se suicidaría cuando es tan fácil suicidarse´. Claramente está diciendo que de eso se trata, de si nos morimos o no nos morimos, está diciendo que la vida es horrible, ser o no ser.
"Por eso es mucho más fiel: ser o no ser, de eso se trata. Fluye mucho mejor", dice en defensa de su postura.
--Pero vino el revuelo…
"Sí. Incluso, hay un libro de Juan Villoro que se llama De eso se trata, y en el prólogo explica que es por mi traducción de la frase de Hamlet. Él tiene esa edición, me parece que la consiguió en Bogotá".
Ante un café con abundante azúcar –como lo suele pedir--, Tomás Segovia se ufana de la nueva veta creativa que le ha llegado a sus 80 años; así, como un aluvión, motivo del título del nuevo libro que entrega en la FIL.
La cosa empezó en los hospitales, por donde el poeta peregrinó durante los dos años anteriores, "un par de años terribles" en los cuales empezó a escribir sin parar, en una especie de acto de resistencia, una afirmación vital.
"Salí (de los hospitales) pero me quedó el impulso. Y entre el impulso y el gozo de la vida, seguí y sigo haciendo poesía".