jueves, agosto 09, 2007

Clarinada de Fidel Castro

Angel Guerra Cabrera

Estados Unidos arrastra al mundo al caos y la destrucción sin precedente si no se le pone freno a tiempo. Llama la atención que pese a lo obvio del hecho, y a su extrema peligrosidad, no sea objeto de discusión pública salvo en contados medios especializados o alternativos.

Posteriormente al 11/S, con las agresiones a Afganistán e Irak, la superpotencia inició un largo ciclo de conquista, sea mediante el “libre” comercio o la guerra, para mantener la hegemonía apoderándose de los recursos naturales del mundo. No sólo el petróleo y el gas, también el agua, los minerales estratégicos y, por lo visto, una gigantesca superficie en América Latina, el Caribe, Africa y Asia dedicada a producir agrocombustibles con destino a su insaciable demanda. Se trata, en suma, de un proyecto de recolonización del planeta por un solo poder y sus socios mediante la instauración de un orden internacional basado primordialmente en el uso –o amenaza– de la fuerza, que estaba decidido desde años antes en los tanques pensantes neocon/neoliberales. El extraño sabotaje contra las Torres Gemelas y su manejo por la maquinaria mediática proporcionó la coyuntura óptima para acometerlo.

Contrariamente a los que muchos pensaban, la Unión Europea ha demostrado no tener la voluntad política para intentar ponerle coto. Con la inicial oposición de su núcleo franco-alemán a la intervención en Irak feneció toda resistencia de la “vieja” Europa a la agresiva política de Washington. Más aún, la elección de Angela Merckel en Alemania y de Nicolas Sarkozy en Francia ha profundizado en grado sumo su prexistente subordinación a Estados Unidos. Se veía venir desde que poco después de concluida la ocupación de la antigua Mesopotamia, fue bendecida en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas con la anuencia de un desfalleciente Chirac y un debilitado Schroeder.

Cierto, la derrota en Irak y el empantanamiento en Afganistán, acompañados por una práctica genocida, graves violaciones a los derechos humanos y el asalto a las libertades civiles en casa y en la propia Europa, han minado extraordinariamente la credibilidad de Washington, más horadada aún por la enorme incertidumbre en el futuro inmediato del sistema financiero internacional atado al dólar. Pero paradójicamente, lejos de reducir la connivencia de las elites políticas occidentales con aquél, la ha incrementado.

El rumbo internacional tomado por Estados Unidos, en cambio, lo coloca inevitablemente en ruta de colisión con Rusia –como se ha visto en cuanto al escudo antimisil, Irán y Kosovo– con China y, casi seguramente, con India, potencias nucleares con creciente independencia y protagonismo mundial y, por supuesto, con todos los estados que aspiran a un desarrollo autónomo, principalmente en América Latina. El cuadro para el estallido de nuevos y devastadores conflictos bélicos, incluso con armas atómicas, se configura a marcha forzada. Agravado por la decisión de George W. Bush de incluir este tipo de medios dentro de la panoplia de la llamada guerra preventiva y por casi cada paso que da en política exterior. El último, el megacontrato armamentista con los regímenes árabes reaccionarios, en abierta provocación a Irán.

La primera gran clarinada alertando sobre esta gravísima amenaza la ha dado Fidel Castro al divulgar en su artículo “Reflexión sobre duras y evidentes realidades” (www.jornada.unam.mx/reflexiones/) un incisivo análisis del general Leonid Ivashov, ex jefe de Estado Mayor de las fuerzas armadas rusas. Fidel –me escribió un amigo desde Buenos Aires– se anotó un gol de media cancha en favor de la paz mundial al sacar a luz lo que es comidilla en (algunos) ministerios de Defensa y casi nadie se atreve a mencionar siquiera.

Por mi parte, no veo ninguna posibilidad de un giro favorable en esta situación cualquiera sea el desenlace de las elecciones de 2008 en el norte revuelto y brutal. Si la conciencia antibélica de los estadunidenses crece –como revelan las últimas elecciones de medio término y recientes encuestas– los precandidatos con posibilidades de llegar a la Casa Blanca no se dan por enterados. Ni uno solo ha abogado por apartarse sustancialmente de la política de obtención de la superioridad militar a ultranza, de la guerra preventiva, de hostilizar a Irán “con todas las opciones sobre la mesa” y, claro, tampoco tocar con el pétalo de una rosa a los incendiarios criminales de guerra gobernantes en Israel.

De ricos y riquezas

Orlando Delgado Selley

Luego de 10 años los mexicanos recuperaron el ingreso que tuvieron en 1994. En ese año, los famosos “errores de diciembre” provocaron una crisis que redujo el PIB en 6.2 por ciento. Más grave fue la reducción del ingreso de las familias: cayó 28 por ciento en 1995 y 1996. Al mismo tiempo, los grandes ricos mexicanos multiplicaron brutalmente su patrimonio, apareciendo en los primeros lugares entre los más ricos del mundo. En esta década México mostró al mundo su enorme desigualdad, muy superior a la que registra la información sobre distribución del ingreso que proviene de la Encuesta Ingreso-Gasto de los Hogares que, pese a eso, muestra una situación muy concentrada.

Un ejemplo ilustrativo de esta increíble concentración es la riqueza de Carlos Slim. Desde que se ubicó en los primeros lugares de la lista de Forbes se informa trimestralmente de la evolución de su situación patrimonial. Sabemos que actualmente su riqueza alcanza 60 mil millones de dólares, lo que equivale a 660 mil millones de pesos que comparados con el valor del PIB en 2006 (9 billones 155 mil 450.3 millones) significa 7.2 por ciento. Esta riqueza se ha generado principalmente en México, con una vieja técnica: construyendo monopolios. Las empresas de Slim están en telecomunicaciones, minería, construcción, hoteles, banca, aerolíneas, refrescos, tiendas departamentales, tabaco, bicicletas, ferrocarriles, banca e imprenta.

Se trata de empresas que venden lo que producen en nuestro país. Tienen una relevante participación en el mercado, lo que les permite fijar sus precios de acuerdo a su fuerza monopólica. Esos precios están frecuentemente por encima de los internacionales, lo cual indica que se apropian de parte del excedente generado en las empresas que les compran. Por esto crecen mucho más que la economía. En realidad, ellos crecen y la economía no. Es la trampa de la desigualdad: a mayor nivel de concentración monopólica, menor crecimiento de la economía y, en consecuencia, mayor pobreza. Para conservar esta situación requieren controlar el funcionamiento gubernamental: capturan al Estado para seguir operando.

Slim no es el único caso. Hay un marcado predominio de pocas empresas en la telecomunicación, en la industria cervecera, en la banca, en el comercio de autoservicio, en el departamental, en los seguros, en farmacias, en la producción de harina de maíz, etcétera. Esas empresas funcionan fijando precios por encima de los internacionales, apropiándose de riqueza generada en las empresas que les compran sus productos o servicios. Su crecimiento se basa en restar capacidad de acumulación a todos sus compradores para quedárselo ellas. En cada uno de esos sectores existe un magnate que aparece entre los más ricos, que es miembro del “grupo Forbes”. Su fortuna sumada equivale a casi la séptima parte de la riqueza nacional.

En general, son ostentosos, compran inmuebles lujosos en otro país y no reconocen que su riqueza se generó en México. Las cabezas de estos grupos tienen inversiones en el exterior. Han comprado empresas nacionales y extranjeras y también se han asociado con grupos poderosos para ampliar su participación en el mercado mundial. La globalización les ha funcionado perfectamente. Se han asociado también con políticos relevantes a cambio de mantener la gobernabilidad. Son ellos los que dicen que no hay más camino que el que hemos seguido casi 30 años y que continuaremos los próximos cinco.

Así las cosas, es claro que su vertiginoso crecimiento se ha logrado a costa del crecimiento de la nación, lo han hecho obligando a que el gobierno los proteja. Sin embargo, también es claro que la situación es cada vez menos sostenible: México pierde competitividad vertiginosamente, su dinamismo está frenado por la desigualdad, seguirá expulsando trabajadores a Estados Unidos, aunque cada vez menos lo lograrán.

El Estado, el capturado por ellos, será crecientemente incapaz de gobernar al país, de garantizar el estado de derecho, cuestionado diariamente por los cárteles. La democracia, lograda por generaciones de mexicanos que lucharon por terminar con el régimen de partido de Estado, no podrá conducir las diferencias políticas y sociales que existen en la sociedad. Pese a todo, el país seguirá generando riqueza, pero no servirá para mejorar la calidad de vida de la población. Sólo les servirá a ellos.

Tres elecciones locales

Octavio Rodríguez Araujo

En el momento de escribir estas líneas el Partido Acción Nacional ganó la elección de gobernador en Baja California, es decir, consolida triunfos después de 18 años de que el gobierno federal priísta le reconociera por prximera vez que había vencido a sus opositores (en aquel entonces a Margarita Ortega, del Revolucionario Institucional).

Varios analistas políticos, que escribieron sus artículos el domingo (publicados el lunes en diversos medios), daban como presunto beneficiario del proceso electoral a Hank Rhon, el candidato del PRI en alianza formal con el Verde Ecologista y en asociación implícita con los partidos del Trabajo y Convergencia (supuestamente de izquierda). Se argumentaba que el hecho de que el multimillonario ex alcalde de Tijuana se presentara como víctima de los tribunales locales que lo quisieron sacar de la jugada, operaría a su favor, además de la derrama de dinero de que hizo gala el hijo del profesor mexiquense, también millonario y ahora fallecido.

Pero no fue así, con lo que no quiero decir que del otro lado, del lado del PAN, el proceso fuera limpio, transparente y sin la mano negra de Elba Esther y su partido político (el Panal) que desplaza desde donde puede a donde puede como si fuera un enjambre de avispas. El PRI, por cierto, se movió poco como partido nacional en Baja California; como que hubiera dejado solo a su candidato, quizá porque no lo fuera tanto sino una autoimposición local. No deja de ser sintomático que Beatriz Paredes, presidenta del tricolor, no llegara para una anunciada conferencia de prensa con Hank mientras que Manuel Espino, presidente del blanquiazul, sí estuvo presente con el candidato de su partido y hasta le levantó la mano (La Jornada, 6/06/07).

En Aguascalientes las cosas fueron diferentes. El PRI recuperó la alcaldía de la capital del estado después de un decenio de panismo; y lo mismo sucedió en otros municipios. En la elección de diputados locales el PAN será segunda fuerza en la Cámara. Se esperaba que el blanquiazul arrasara, pues se trata de una entidad conservadora y próspera económicamente, pero no fue así.

Lo más paradójico fue Oaxaca, es decir, sus elecciones. La primera sorpresa fue el abstencionismo (casi de 64 por ciento), cuando se supone que la gente, en su mayoría, estaba en contra del gobernador Ulises Ruiz por sus modos despóticos de gobernar. Todo mundo entiende que la mejor manera de contrarrestar a un gobernador objetado es mediante el Congreso local; sin embargo, los priístas ganaron más diputaciones que sus contrincantes, según los resultados preliminares, con lo cual el sátrapa Ruiz sale fortalecido.

Se puede pensar, con muchos elementos de juicio a favor, que el aparato de gobierno se movió para manipular el proceso electoral, y no dudo que así haya ocurrido. Los priístas, y ahora los panistas, saben muy bien cómo hacer trampas. Ya lo vimos en la elección presidencial del año pasado. Empero, hubo otro ingrediente muy importante, y que lo reconoce el vocero de la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO): el voto de castigo impulsado por el movimiento magisterial y popular en contra de PRI, PAN, PVEM y Panal no logró su objetivo (La Jornada, ídem).

Esto es muy delicado y grave. Si un movimiento popular (y no sólo magisterial) con más de un año en actividad opositora no logró el objetivo de castigar en las urnas a la derecha partidaria, quiere decir cualquiera de dos cosas: no caló como movimiento en todo el estado o no se organizó correctamente para vencer a sus enemigos llamando a votar en lugar de abstenerse y, eventualmente, haciendo una alianza con el Partido de la Revolución Democrática, cuya fuerza en la entidad no es despreciable.

La APPO y el PRD están obligados a hacer un análisis serio y objetivo de su estrategia, pues una de dos: o subestimaron a sus enemigos o sobrestimaron su fuerza y el heroísmo de su lucha. Decir, como expresó el subsecretario de asuntos electorales del Comité Ejecutivo Nacional del PRD, que el alto abstencionismo se debió a la desconfianza de la población en los órganos electorales es una verdad a medias. La mejor manera de derrotar una elección de Estado (que incluye el control de la institución electoral) es acudiendo a las urnas masivamente, de tal forma que la diferencia de votos sea tan abrumadora que el poder instituido no pueda ocultar ni trampear los resultados impunemente.

El PRD poco podía hacer en Baja California o en Aguascalientes. Su fuerza en estos estados es relativamente modesta y muy inferior a la que parecía tener hace un año. Pero en Oaxaca se esperaba otra cosa. En 2006 la Coalición Por el Bien de Todos obtuvo, para la elección presidencial en la tierra de Juárez, 46 por ciento de los votos, contra 31.7 por ciento del PRI-PVEM y 16.8 por ciento del PAN (en elecciones de diputados de mayoría relativa, sin el "efecto AMLO", el resultado fue semejante: 41.8, 34.3 y 16.7 por ciento, respectivamente.) ¿Qué pasó ahora? ¿Se desinflaron? ¿No se coordinaron con la APPO o ésta sólo tiene fuerza en la capital del estado y alrededores? Tal vez. Habrá que hacer un análisis cuidadoso de estas elecciones para aproximarnos un poco más a una respuesta válida. Pero, por lo pronto, el repudiado PRI se salió con la suya, y lo peor es que Ulises Ruiz también. Habremos de ver qué ocurrirá en las próximas elecciones municipales.

El agua subversiva

Adolfo Sánchez Rebolledo

Cualquiera que se tome la molestia de visitar Morelos verá cómo se multiplican por doquier las urbanizaciones en venta: enormes aglomeraciones de casas construidas en serie aprovechan cualquier baldío, erigiéndose en la única salida al grave problema de la vivienda acumulado durante años. Al mismo tiempo, inalcanzables, las antiguas elites rematan sus grandes mansiones para sustituir el descanso faraónico por el negocio inmobiliario, pero la venta no es fácil. La mejor apuesta es adquirir terrenos de uso agrícola a precios irrisorios para luego transformarlos, con el visto bueno de las autoridades estatales y municipales, en fraccionamientos que no sólo cambiarán el paisaje, la propiedad, los usos del suelo, sino también la fisonomía de la sociedad.

Con excepciones, este proceso se ha desplegado durante tanto tiempo que ya parece natural y, desde luego, irreversible. Donde ayer vegetaban comunidades de vocación rural, se alzan hoy ciudades populosas marcadas por la improvisación, desprovistas de verdaderos servicios, pero sujetas a las inclemencias de la naturaleza o a la depredación continua de sus habitantes.

Los viejos pueblos, absorbidos por la mancha de concreto y la urbanización, deben lidiar con una maraña de intereses jurídicos, la lentitud burocrática, la indolencia administrativa y la protección de los intereses de turno. La "irregularidad" es la norma en la incertidumbre .

Colonias enteras sin alcantarillado, donde la basura se quema a cielo abierto, sin reciclar; donde el comercio al menudeo es mucho más caro que en las zonas comerciales, y los servicios de salud resultan lejanos, inoperantes o inexistentes.

A modo de transporte público están habilitadas las famosas "rutas" que el ciudadano padece en circunstancias de inermidad. La energía eléctrica se cobra arbitrariamente y los desperfectos abundan, como si la lógica del "costo beneficio" determinara, también, la fragilidad de las líneas y transformadores.

Vista así, la modernidad que viene de la mano de estas formas de capitalismo salvaje no favorece, ni mucho menos, la cohesión social, ahora tan de moda en los estudios sociales. La ley de la selva reduce la fuerza de la resistencia organizada y propicia, en cambio, la corrupción, la indiferencia hacia todo lo que sepa a "gobierno".

Según Alí Sosol Lihaut, consejero del Instituto Morelense de Información Pública y Estadística (IMIPE), muchas de las zonas donde los municipios del estado autorizaron nuevos desarrollos habitacionales "no eran zonas aptas para ello" (La Jornada Morelos). Sin embargo, afirma, "en los últimos 12 años de administración en el ayuntamiento de Cuernavaca, se modificó no menos de 25 veces la carta urbana, para adecuarla a las peticiones de constructores". Y así en otras poblaciones del estado prospera el negocio.

Pero la depredación tiene límites. Es el caso de la protesta de los 13 pueblos del suroriente de Morelos contra la construcción de varios miles de viviendas justo sobre los manantiales que les surten de agua. Esta es la razón de ese conflicto que, debido a la soberbia de las autoridades, amenaza con sacudir una vez más al estado. Las comunidades sostienen que la explotación del agua por los fraccionamientos matará la vida en la región, la hará insostenible para ellos y sus hijos, lo cual parece más que demostrable si se consideran las variantes que entran en juego y la experiencia acumulada.

Ya no son sólo 13 pueblos sino 48, ven, por no ver "La verdad sea dicha".

El gobierno, por su parte, ha culebreado de una postura a otra tratando de ganar tiempo mientras se desgastan los pueblos. Se apoya en estudios importantes, pero obsoletos, sin ir al fondo de la cuestión: la incompatibilidad entre esos "desarrollos" y la sustentabilidad de las comunidades allí asentadas. Una vez más se esgrime como supremo argumento la defensa de la "inversión", la voluntad de atraerla aun si para ello se pone en riesgo la vida en su sentido más amplio. Falacia de moda, pero falacia al fin.

Ante la urgencia de suspender las obras en curso, el gobernador Adame se lava las manos diciendo que la autorización corresponde al municipio, lo cual ni siquiera es una graciosa huida cuando el secretario de Gobierno, un subordinado suyo, se empleó a fondo para estigmatizar al movimiento como la expresión de grupos armados, subversivos o terroristas, siguiendo la lógica al uso de "criminalizar" las protestas sociales y de tratar a su líderes como meros delincuentes.

Esa es la razón por la cual Saúl Roque Morales, a la cabeza de una multitudinaria manifestación dijera: "Nosotros somos indígenas, hablamos náhuatl, venimos de las comunidades de Morelos, y por eso le decimos a Sergio Alvarez Mata (secretario de Gobierno) que nos vea bien si somos terroristas, cuántos ve aquí, cuántos criminales, para que nos mande helicópteros y policías a nuestras comunidades para intimidarnos, sólo por pedir lo que no ha sabido defender: el agua de los pueblos".

La lucha por la utilización racional del agua no es nueva, pero a partir de ahora se convertirá, a querer o no, es un tema vertebral de la agenda social morelense y nacional. Por lo pronto, los pueblos que piden la cancelación del proyecto de La Ciénega, también han exigido que los cuatro grandes acuíferos de Morelos sean declarados zona de veda, contra la extracción especulativa comercial e industrial del agua, "y hasta que no se pruebe científicamente de forma abierta, democrática y pública, que esas reservas no están siendo sobrexplotadas ni contaminadas por el desarrollo de varios proyectos, que el Congreso local promueva investigaciones por trafico de influencias y corrupción en el otorgamiento de permisos de uso de suelo y construcción por parte del gobierno". ¿Será eso terrorismo?

Caen ingresos

Carlos Fernández-Vega

Nada grato resulta el panorama para el ingreso legal y real de divisas al país: el proveniente de la exportación petrolera se ha reducido alrededor de 6 por ciento a lo largo del presente año; el captado por el turismo descendió más de 5 por ciento y, para rematar, se prevé el estancamiento del volumen de dólares enviado por la paisanada desde Estados Unidos.

Son las tres patas visibles (petróleo, remesas y turismo; la cuarta, aparentemente oculta, tiene forma de narcodólares) que de tiempo atrás dan soporte a la mesa para que no se tambalee. La reducción de las exportaciones de oro negro mexicano no ha sido compensado con el aumento en los precios internacionales; hasta mayo, se redujo en alrededor de un millón el número de turistas extranjeros, comparado con igual periodo de 2006, y para colmo se prevé que en 2007 la paisanada no incrementará (como viene sucediendo sostenidamente desde 1989, cuando menos) sus envíos de dólares.

¿Qué pasará con la captación de divisas petroleras y turísticas? Las estimaciones no son del todo gratas, pero lo que es un hecho es que de 2000 a la fecha, la paisanada ha inyectado al país, vía remesas, alrededor de 100 mil millones de dólares, con un crecimiento anual promedio cercano a 25 por ciento. Pero en 2007, por primera vez en cuando menos dos décadas, habría un incremento simbólico con respecto al año previo: 23 mil 400 contra 23 mil 100 millones de dólares, respectivamente (algo así como 1.3 por ciento de aumento). Ello sería consecuencia de “la inseguridad creada por el sentimiento anti inmigrante” en Estados Unidos.

Cuando menos eso concluye una encuesta sobre los inmigrantes mexicanos y centroamericanos en Estados Unidos, levantada en junio pasado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), organismo que apenas ayer divulgó sus resultados.

Para el caso de los mexicanos inmigrantes en el vecino país del norte, la encuesta revela que en 2007 el 64 por ciento de ellos declararon estar dispuestos a remitir dólares a su familia en México, contra el 71 por ciento en 2006.

De acuerdo con la Oficina del Censo de Estados Unidos y las estimaciones del Pew Hispanic Center, citados por el BID, al cierre del primer semestre de 2007 el total de mexicanos adultos inmigrantes en el vecino país del norte ascendió a 10.4 millones (51 por ciento indocumentado). El 64 por ciento de ellos remitió dinero a sus familiares de enero a junio, con un monto promedio de mil 775 dólares en el periodo (3 mil 550 por año).

De igual forma, el BID señala que en 2006 el Banco de México reportó que las remesas totales sumaron, en números redondos, 23 mil 100 millones de dólares, monto prácticamente igual al que se acumularía a lo largo de 2007, con base en la encuesta referida, cuando llegaría a 23 mil 400 millones, incremento cercano a uno por ciento.

En la primera mitad de 2006 el monto acumulado por concepto de remesas fue de 11 mil 425 millones de dólares; en igual periodo, pero de 2007, la suma es de 11 mil 498 millones, una mínima diferencia de 73 millones de billetes verdes.

Entre los resultados de la citada encuesta sobresale que 49 por ciento de los mexicanos inmigrantes en Estados Unidos tiene entre 18 y 34 años de edad; el 31 por ciento de 35 a 49 años, y el 20 por ciento más de 50 años.

Además, 61 por ciento de dichos mexicanos obtiene ingresos anuales menores a 20 mil dólares (menos de 18 mil 344 pesos mensuales, o 12 veces más el salario mínimo vigente en México); el 24 por ciento de 20 mil a 30 mil dólares (de 18 mil 344 a 27 mil 500 pesos) y sólo el 9 por ciento más de 30 mil dólares (de 27 mil 500 pesos en adelante).

De los 10.4 millones de mexicanos adultos inmigrantes que según la Oficina del Censo de Estados Unidos y las estimaciones del Pew Hispanic Center viven en el vecino país del norte, el 22 por ciento lleva menos de cinco años de estancia en aquella nación (lo que da un promedio anual cercano a 460 mil personas); otro 25 por ciento corresponde a un plazo de 5 a 10 años, y el 53 por ciento restante a más de una década.

El grueso de los mexicanos adultos inmigrantes en Estados Unidos se establecen en los llamados “estados tradicionales” (California, Nueva York, Florida, Texas, Nueva Jersey, Illinois, Arizona, Nuevo Mexico, Colorado, Nevada y el Distrito de Columbia), mientras que una proporción pequeña, pero no por ello menos importante, reside en los “nuevos estados” (las entidades restantes). Para el primero de los casos, la proporción se eleva a 82 por ciento del total, y en el segundo a 18 por ciento.

En 2006, el 68 por ciento de los mexicanos adultos inmigrantes que se establecieron en los “estados tradicionales” enviaron dinero a sus familias de origen; para 2007, esa proporción se reduce a 66 por ciento. De igual forma, en 2006 el 80 por ciento de los mexicanos adultos inmigrantes que se establecieron en los “nuevos estados” enviaron dinero a sus familias de origen; para 2007 esa proporción cae a 56 por ciento. En ambos casos la decisión de la mayoría es quedarse a vivir en Estados Unidos, cuando menos durante los próximos cinco años.

También la mayoría (82 por ciento) considera que es más difícil ahora, con respecto a 2006, conseguir un empleo bien pagado en Estados Unidos, especialmente por las leyes de inmigración. Aún así, el mayor problema para la paisanada es la discriminación, seguido por bajos salarios, incremento en el costo de vida, escasez de empleo y dificultad para acceder a la seguridad social.

Las rebanadas del pastel

El problema se torna más grave, cuando se recuerda que la solidez de las cuatro patas de la mesa económica (las tres visibles y la “oculta”) depende enteramente de razones externas.

Voluntariado

Julio Hernández López

El milagroso Norberto quiere convertir una diligencia judicial estadunidense en un simple acto de buena voluntad personal. Casi nueve horas de sesión indagatoria formal que no habrían sido tales sino, según la sonrosada versión riverina, una especie de cafecito amistoso invitado por el amabilísimo cardenal a visitantes que habrían viajado desde el vecino país norteño únicamente para escucharle anécdotas y bienaventuranzas. Sacrosantas tretas de un arzobispo desesperado que históricamente ha sido sometido a un interrogatorio formal para determinar el grado de responsabilidad que tiene en el caso de un sacerdote acusado de abusos sexuales al que el jefe formal de la Iglesia católica mexicana habría solapado y encubierto. Norberto protegió, huyó y lo pescaron: por más verbo divinamente voluntarista que elabore, el cardenal está sujeto a la maquinaria judicial estadunidense que decidirá si sigue adelante o frena: lo sucedido ayer en la colonia Roma de la ciudad de México no es un acto de libre albedrío, ni una concesión graciosa de Su Eminencia, sino un acto judicial en el que un acusado, Norberto Rivera, ha debido responder a un interrogatorio para que una corte extranjera juzgue si ese ejecutivo religioso protegió actos de pederastia de uno de sus subordinados.

Otra víctima de su propia voluntad libérrima es el cardenal Calderón, que próximamente firmará en Canadá acuerdos con los gobiernos de ese país y de Estados Unidos para someter lo poquito que aún queda de soberanía nacional a los designios del Pentágono y la Casa Blanca (en ese orden en cuanto a ejercicio real del poder). El contrato de arrendamiento del patio trasero para operaciones de seguridad nacional del patrón norteño será por varios años y significará cientos de millones de dólares, pues los ocupantes a trasmano, según dio a conocer ayer The Washington Post, ayudarán al calderonismo con ''equipo para intercepciones telefónicas, radares para localizar envíos de narcotráfico por aire, aviones para transportar a los equipos mexicanos de combate al tráfico de drogas y entrenamiento''. El anuncio de este adelantado homenaje al bicentenario independendista se podría realizar el próximo 20, en una cumbre norteamericana que se realizará en Montebello, Québec, en la que participarán el anfitrión, Stephen Harper; el jefe de jefes, George W. Bush, y el futuro firmante por su propia y personalísima voluntad, Felipe Calderón.

Tan claros son los riesgos de una operación así, que un legislador, de apellido Cuéllar, ha llamado a hacer las cosas ''con cuidado''. El legislador, desde luego, no es mexicano, sino estadunidense: Henry Cuéllar, representante demócrata texano, quien ha dicho que ''existe una histórica incomodidad (para los gobiernos mexicanos) cuando se trata de recibir ayuda de Estados Unidos (...) Siempre existe el temor de que (México) sea considerado un títere de los Estados Unidos''.

Otras marionetas de libre voluntad (espontáneas, potestativas, opcionales) brincotean en el foro de malos cuentos en que se ha convertido la política en tiempos de Felipe. El chino naturalizado mexicano, míster Ye Gon, reclama formalmente que le sea devuelto el dinero que el gobierno de míster CalYeGón jura que ya ha sido repartido a dependencias de gobierno (una de esas dependencias, cómplice, sería la Suprema Corta de Justicia). El Señor de los Dólares de Las Lomas va por todo: quiere un juicio a modo en Estados Unidos y que le regresen los billetes decomisados. A cambio es y seguirá siendo una pistola política en la sien de un muy golpeado gobierno mexicano: señol Lee Pong, ¿coopela usted para la seguridad y prosperidad de los intereses de Washington, o el chino protegido le da cuello con más revelaciones escandalosas y estremecedoras?

Voluntad incomprendida muestra el gladiador michoacano que propone a legisladores federales debatir sobre lo que se informará el próximo primero de septiembre. El panista reta porque sabe que el formato vigente no contempla ese tipo de duelos y que una de las tres fuerzas principales de San Lázaro le estaría reconociendo legitimidad si polemiza con él, el gran impugnado desde el 2 de julio de 2006. Victoria garantizada: proponer una pelea imposible para luego manejar la onerosa propaganda oficial que remachará la tesis de que el hombre de Los Pinos tiene tantos argumentos y éxitos que sus adversarios huyen ante la sola posibilidad de discutir en público con él.

Los priistas también dan una demostración de voluntarismo electoral. Quieren convertir el triunfo de los mapaches de Elba Esther sobre el zoológico completo de Hank Rhon en una buena oportunidad de negociaciones nacionales. Los jefes reales del priísmo (es decir, Manlio Fabio Beltrones, Emilio Gamboa y varios gobernadores, no la virtual y decorativa Beatriz Paredes) mantendrán cargada la escopeta de las pillerías magistrales para cobrarle al profesor Calderón las cuentas con intereses a la hora de la votación de reformas ''estructurales''.

Lo bueno, en cuanto a litigios partidistas enconados, es que en el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación ha quedado como presidenta una mujer de buena voluntad. María del Carmen Alanís, la nueva directiva del DIF electoral... No, perdón, Margarita Zavala, la nueva magistrada presidenta del tribunal electoral familiar... Oh, no, esta columna se ha hecho bolas y más bolas, de tal manera que no le queda sino entonar un sentido himno a la amistad oficial y a la falta de conflicto de intereses cuando una esposa de presidente impulsa a su cuatacha para que sea magistrada de un tribunal electoral y, apenas a un año de distancia, la hace jefaza de esa instancia que de hoy en delante, sobre todo en 2009, cuando vengan las estratégicas elecciones intermedias, honrará por escrito y con sellos oficiales el gran valor de la amistad comprometida.

Y, mientras Manuel Espino traga sapos venezolanos, ¡hasta mañana, en esta columna de buena voluntad que invita a ver a Eric Barragán, vocero de víctimas de pederastia clerical, y a escuchar a la reportera de La Jornada Alma Muñoz, en el primer audio descargable de www.astillero.tv!

SNTE: Estado dentro del Estado

Editorial

La confrontación entre el gobierno que encabeza Felipe Calderón Hinojosa y la cúpula mafiosa que controla al Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) se ha hecho inocultable. A las recientes andanadas lanzadas contra la titular de la Secretaría de Educación Pública (SEP), Josefina Vázquez Mota, por Elba Esther Gordillo, jefa máxima de la mafia sindical, sucedió ayer una completa descalificación de la funcionaria por parte del secretario general de la organización magisterial, Rafael Ochoa Guzmán -quien ayer por la mañana no se asumió como representante de los maestros sino de la propia Gordillo-, y por otra parte abucheos de jubilados y pensionados del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE), frente a Calderón, cuando se mencionó a la lideresa.

A los intentos de Gordillo por controlar totalmente la SEP -en una de cuyas subsecretarías colocó a su yerno, Fernando González- y por pasar por encima de la titular de la dependencia han de agregarse las desmesuradas exigencias económicas de la cúpula sindical, las cuales, cuando son satisfechas, se destinan al provecho de Gordillo, sus allegados e incondicionales, y sólo en una medida marginal llegan a beneficiar al grueso de los educadores.

Hasta ahora, el calderonismo ha pagado una factura enorme al cacicazgo gordillista por el decisivo apoyo electoral -y acaso de otra especie- prestado en los comicios presidenciales del año pasado: varias oficinas en la SEP, el ISSSTE, la Lotería Nacional y la Secretaría Técnica del Sistema de Seguridad Pública, entre otros cargos. Está por verse si se permitirá, además, desafíos directos y abiertos a la autoridad del Poder Ejecutivo como los que vienen lanzando Gordillo y sus subordinados, y si el panismo gobernante seguirá comprando apoyos tan dudosos como el respaldo de la lideresa y su aparato en las recientes elecciones de Baja California: aunque la cúpula del SNTE y el PAN insisten en atribuirse cada uno el mérito por la derrota del aspirante priísta a la gubernatura, Jorge Hank Rhon, hay elementos para pensar que el fracaso de éste se debió más bien a su colosal descrédito público y a la alta abstención en los comicios del domingo pasado en esa entidad.

Más allá de las especulaciones inevitables de la realpolitik, hay un hecho indudable: la mafia que controla al SNTE empieza a convertirse en un Estado dentro del Estado, y el más elemental sentido político aconsejaría ponerle un freno inmediato. Si bien la alianza del calderonismo con la lideresa se explica por la debilidad política inicial del aspirante panista a la Presidencia y por el déficit de legitimidad del actual titular del Ejecutivo federal, la perpetuación del pacto con Gordillo y su grupo no es un camino recomendable -como no lo son, tampoco, las amistades con los impugnados gobernadores Ulises Ruiz y Mario Marín- para obtener esa deseada legitimidad. Por el contrario, un gobierno que acepte seguir siendo rehén de los añejos corporativismos sindicales, de los que el magisterial es ejemplo oprobioso y exasperante, terminará por compartir el descrédito y el repudio social que inspira el charrismo en todas sus expresiones. El país demanda un deslinde claro e inequívoco de la corrupción, el corporativismo y el clientelismo, vicios heredados de lo que se denominó sistema político mexicano y que hasta la fecha se encuentran presentes en la administración pública. Poner un alto a la desembozada ambición de poder de la cúpula del SNTE sería un primer paso necesario y positivo en esa perspectiva.

Invitación en la UNAM

Universidad Nacional Autónoma de México
Coordinación de Humanidades
Dirección de Divulgación de las Humanidades y de las Ciencias Sociales

Instituto de Investigaciones Sociales
Casa de las Humanidades

CICLO DE CONFERENCIAS

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Jueves de 18:00 a 20:00 horas

USOS Y COSTUMBRES DE LOS PUEBLOS INDIOS

Ponente: Sergio Sarmiento


El próximo 9 de agosto, a las 18:00 horas, para inaugurar la segunda parte del ciclo de conferencias Temas Actuales de la Sociedad Mexicana, Sergio Sarmiento, investigador del Instituto de Investigaciones Sociales, se adentrará en las comunidades indígenas del país y dictará la conferencia Usos y costumbres de los Pueblos Indios.

Sergio Sarmiento es maestro en Sociología por la Facultad de ciencias Políticas y Sociales de la Universidad Nacional Autónoma de México. Actualmente se desempeña como investigador definitivo de tiempo completo en el Instituto de Investigaciones Sociales, donde sus principales líneas de investigación son los Procesos sociales y la identidad; los movimientos indígenas y las organizaciones sociales. Actualmente trabaja en un proyecto sobre la violencia y resistencia en la montaña de Guerrero: lucha y vida cotidiana de los mixtecos de Alcozauca en la transición política.

En el ámbito de la docencia ha impartido diversas materias en el área de investigación social, como los talleres Sociedades Rurales y Procesos Sociales en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM. Ha dirigido múltiples tesis en esa misma institución, así como en la Universidad Iberoamericana y el Instituto de Investigaciones "Doctor José María Luis Mora".
Entre sus principales publicaciones destacan las siguientes:
• Sarmiento Silva, Sergio, y María Consuelo Mejía. La lucha indígena: un reto a la ortodoxia. Varias ediciones. México: Siglo XXI Editores.
• Sarmiento Silva, Sergio; Luisa Paré; y Graciela Flores. Las voces del campo: política agraria y movimiento campesino, 1970-1983. México: Siglo XXI Editores, 1987.
• Sarmiento Silva, Sergio; Natividad Gutiérrez Chong; y Marcela Romero, coords. Indigenismos: reflexiones crítica. México: Instituto Nacional Indigenista, 2000.
• Sarmiento Silva, Sergio, y Abel Barrera Hernández. "De la Montaña Roja a la policía comunitaria: violencia y militarización de la Montaña de Guerrero". En Movimientos armados en México, siglo xx, compilado por Verónica Oikón Solano y Marta Eugenia García Ugarte. Tres tomos. Michoacán, México: El Colegio de Michoacán/Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social, 2006.
• "Procesos sociales y movimientos indios en la Montaña de Guerrero". En Las sociedades rurales en la Cuenca Alta del río Balsas en el estado de Guerrero: espacialidad social, procesos y alternativas económicas, coordinado por Beatriz Canabal. México: Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social. En prensa.

LA SEGUNDA PARTE DEL CICLO DE CONFERENCIAS: TEMAS ACTUALES DE LA SOCIEDAD MEXICANA, organizado por el Instituto de Investigaciones Sociales y la Casa de las Humanidades de la UNAM, será todos los jueves, a partir del 9 de agosto y hasta el 6 de diciembre de 2007.
A partir de agosto el ciclo de conferencias se llevará a cabo de 18:00 a 20:00, en el Auditorio, ubicado en la planta baja. Coordinadora: Verónica Montes de Oca. Informes 56 58 11 21, 55 54 55 79 y 55 54 85 13, difhum@servidor.unam.mx, www.cashum.unam.mx Entrada libre

9 de agosto
Usos y costumbres de los pueblos indios
Sergio Sarmiento

23 de agosto
Los jóvenes en México. Una mirada sociodemográfica
Rosa María Camarena

13 de septiembre
Nacionalismo mexicano
Fernando Vizcaíno

27 de septiembre
La ciudad de México y sus habitantes
Patricia Ramírez Kuri y Guillermo Boils

4 de octubre
Envejecimiento y familia
Verónica Montes de Oca y Carlos Welti

18 de octubre
Pobreza y exclusión
Sara Gordon y Víctor Manuel Durand

8 de noviembre
Cultura y representaciones sociales
Gilberto Jiménez

22 de noviembre
Rumbo al centenario de la Revolución mexicana
Georgette José Valenzuela

6 de diciembre
Rendición de cuentas y transparencia
Irma Eréndira Sandoval

Calderón, persona non grata en Michoacán!!!

SE INVITA A LA SOCIEDAD EN GENERAL, A ASISTIR EL DIA JUEVES A LAS 2:00PM AL HOSPITAL CIVIL DE LA CIUDAD DE MORELIA, MICHOACAN, PARA REPUDIAR LA PRESENCIA DE FELIPE CALDERON,SE TIENE PROGRAMADA LA INAUGURACION DE UN AREA DEL HOSPITAL, ADEMAS DE SU PARTICIPACION A LAS 10.00am EN EL MUNICIPIO DE PARACHO.
CABE RESALTAR EL FUERTE DISPOSITIVO DE SEGURIDAD MILITAR, ESTATAL, Y MUNICIPAL QUE HASTA LA FECHA SE ESTA LLEVANDO ACABO, MAS INFORMES Y DATOS DE LA GIRA DEL ESPURIO POR MICHOACAN, LOS DAREMOS DESPUES!

"Reforma fiscal o cuello"

LA RED DE CIUDADANOS DE CD. SATELITE CONVOCA AL:

DESAYUNO-CONFERENCI A "REFORMA FISCAL O CUELLO"

IMPARTIDA POR EL DR. MARIO DI CONSTANZO

LUGAR: SALON "PATIO DE LA VIRREYNA"
BLVD. M. AVILA CAMACHO 1475-B LA FLORIDA ( CERCA TORRES SATELITE)
SABADO 11 DE AGOSTO 9.00 A.M.

CUOTA RECUPERACION $ 100.00

LO RECAUDADO SERA DEPOSITADO INTEGRAMENTE A LA CUENTA DE "HONESTIDAD
VALIENTE, AC"

RIFA DE REGALOS DONADOS X LOS INTEGRANTES DE LA RED

ASISTE APOYANOS PARTICIPA

RESERVA: AL 5393-3798 CON VICKY VAZQUEZ
REENVÍA!

Acerca de los once puntos de Marta Harnecker

Comentarios que suscita la Ponencia presentada por Marta Harnecker en el foro “La construcción del estado socialista desde la base del poder popular” en Venezuela.“Once ideas sobre el socialismo y el autogobierno del pueblo” http://www.kaosenlared.net/noticia.php?id_noticia=39429

En síntesis podemos decir que estamos de acuerdo con la denuncia de fondo que plantea en su ponencia. Un tema muy complejo y difícil de comprender, que genera tanta confusión, sin dar respuestas alternativas a la fase imperialista-fascista del capitalismo mundial y nacional, a pesar de las burradas que comete. Un problema que por su incomprensión provocó la caída del llamado Socialismo Real, y que como anunció Fidel Castro el peligro de la revolución cubana es interior.

Permítasenos la osadía de intentar ir más allá de la denuncia que platea Marta Harnecker. Cosa que haremos sobre aquellos puntos que si bien abordan la necesidad del protagonismo del ser humano liberado de la explotación capitalista, ya en el socialismo o camino de él, no se exponen las formas o medidas, atrevidas, más o menos concretas que permitan inducir al debate objetivo, nada idealista, sobre el problema que impide la democracia directa de los trabajadores.

Sobre el tema del Estado no existen formulas generales, que, como una especie de dogma, se puedan establecer en cada país, pero si existen formulaciones de fondo participativo que partiendo de la realidad concreta de cada país puedan servir al protagonismo de los trabajadores organizados como clase social en el poder, como forma alternativa al estado capitalista, con formas de democracia directa que en nada se asemejan al estado burgués con su falsa división de poderes, denunciada por Marx y sobre todo por Lenin, que confunden y engañan a la mayoría social que son los trabajadores y solo sirven a la clase social minoritaria que se sirve de un aparato no participativo que funciona a través de la llamada clase política subvencionada y corrompida por los capitalistas, sobre todo por la oligarquía nacional e internacional. Ya lo dijo Lenin, el problema del Estado es uno de los más complicados y difíciles, tal vez aquel en el que más confusión sembraron los eruditos, escritores y filósofos burgueses.1

Si en cada país tenemos claro cuales son las formulaciones de fondo alternativo al estado burgués, esas formulaciones se tienen que ir desarrollando en el propio estado capitalista. De hecho cuando los trabajadores se organizan a través de organizaciones de base en los diferentes movimientos sociales, están ya ejerciendo la democracia directa participativa, aunque solo lo hagan en su lucha reivindicativa, sin llegar a comprender que esa forma de organización democrática es la que tiene que prevalecer como forma de Estado una vez realizada la revolución y sea derrocada la burguesía, destruido su Estado y mandado al basurero de la historia, sustituido por el de los trabajadores organizados permanentemente de abajo arriba. Por esa incomprensión, los movimientos sociales surgen constantemente y desaparecen cuando desaparecen las motivaciones que les dieron lugar. Si bien es cierto que algunos de ellos no desaparecen porque son subvencionados por el estado capitalista, de forma que distraigan a la gente más inquieta socialmente sensible, pero poco formada ideológicamente sobre el origen de las contradicciones de la sociedad dividida en clases sociales antagónicas, y que son las que dan a las múltiples manifestaciones antisolidarias y antisociales.

Pasemos ya a los comentarios directos sobre algunos de los puntos que expone Marta Harnecker.

1. La concepción socialista de la sociedad no parte, como lo hace el capitalismo del hombre como ser individual, del hombre aislado, separado de los demás, sino del hombre como ser social, del hombre que no puede desarrollarse a sí mismo si no se desarrolla con otros.

Efectivamente, desde una concepción materialista de la existencia, la historia de la sociedad, desde la primitiva comunista hasta la desarrollista capitalista, demuestran que esa supervivencia y progreso se ha producido gracias al carácter social de la especie humana, en un principio produciendo y consumiendo en solidaridad, y posteriormente cuando se generaron excedentes que no se consumían en el momento produciendo socialmente, pero distribuyendo insolidariamente. Debemos añadir, que gracias al desarrollo que ha permitido la alta tecnología en manos capitalistas, la contradicción que provoca la ideología dominante capitalista, está poniendo en cuestión no sólo ese desarrollismo anárquico, sino poniendo en peligro al conjunto del mundo material orgánico, al de los seres humanos y el del resto de la naturaleza. Hoy día el ser humano no puede ser separado del entorno natural, como en cierto modo se admitía por los grandes autores marxistas, cuando decían que el hombre dejó de ser dominado por la naturaleza, y se convirtió en dominador de ella.

3. Lo que existe son personas concretas que viven y dependen de otras personas, que se asocian y organizan de diferentes maneras con otras personas en comunidades y organizaciones en las cuales y por medio de las cuales realiza sus intereses, sus derechos y sus deberes.

En la sociedad dividida en clases sociales, en este mundo basado en la insolidaridad y la competencia sobre cualquier manifestación de existencia material, humana y ecológica, las clases sociales más ricas son la que mejor se organizan. Se organizan sobre los diferentes temas a nivel nacional e internacional: ideológicamente, económicamente, militarmente, etc., de forma que puedan ejercer su represión sobre las clases sometidas mediante la subyugación ideológica, o meramente física, cuando sus intereses de clase pueden ser cuestionados por los explotados. Los que menos posibilidades de organizarse alternativamente, poco o mal, son las clases sociales sometidas. Las formas legales que las clases dominantes permiten son aquellas que limitan sus derechos y deberes a respetar el orden establecido.

4. La sociedad que queremos construir tiene como meta el pleno desarrollo humano.

5. Este pleno desarrollo humano no se decreta desde arriba, no cae del cielo, sólo se logra cuando al transformar las circunstancias las personas se transforma así misma.

6. Es la participación, el protagonismo en todos los espacios lo que permite al hombre, crecer, ganar en autoconfianza, es decir, desarrollarse humanamente.

Debemos insistir en resaltar la concepción materialista de la existencia, del ser humano como parte natural del resto del mundo material que es el que denominamos naturaleza. Hoy día, no sólo por cuestiones a resaltar ideológicamente, sino por la agobiante realidad física, a la hora de construir y desarrollarnos, debemos construir en esa unidad dialéctica de todo el ser material que es el ser humano. En su manifestación espiritual (ideológica) y su manifestación física (desarrollo productivo).

Marx, en referencia a los que idealizaban el concepto Estado, como algo que estaba por encima de la sociedad, colgado el cielo (decía Marx). Está bien que Marta llame a que no se decrete desde arriba, que sea la participación la que permita al hombre desarrollarse humanamente. Es de entender que su referencia, dada la situación concreta de Venezuela, considera que la burguesía será totalmente derrotada ideológicamente y se producirá la revolución socialista de forma pacífica. Pero para que ese desarrollo tenga lugar se necesita que detrás haya una vanguardia ideológicamente cohesionada orgánicamente en ese ideario comunitario que permita educar al pueblo explotado en ese protagonismo popular desde abajo. El pueblo trabajador por nacer en esa condición social, no nace con conciencia de clase. Esta conciencia le es trasmitida por los que han tenido tiempo y medios para formarse en esa concepción materialista y humana de la existencia.

8. Por eso, no se trata sólo de otorgar un contenido social a la democracia, de resolver problemas sociales del pueblo: alimentación, salud, educación, etcétera, sino —como decía Alfredo Maneiro— de transformar la forma misma de la democracia creando espacios que permitan que las personas, al luchar por el cambio de las circunstancias, se vayan transformando a sí mismas.

Parecería que al admitir dar un contenido social a la “democracia”, de alguna forma se cuelgue a la democracia del cielo. La democracia misma, como sucede al Estado, no se la transforma, sino que se la destruye como forma de poder de la clase dominante. Otra cosa es, como resaltaba Lenin, aprovechar los espacios de las instituciones democráticas burguesas, para paralelamente establecer organización alternativa del pueblo que en su desarrollo se constituyan en órganos de poder popular.

Si bien es cierto que las personas en su lucha por intentar cambiar las circunstancias se predisponen a la transformación, la propia actividad práctica por sí misma no es suficiente para conseguir transformarse, no en sí misma sino en ser social con mentalidad colectiva, para ello se necesita un permanente ejercicio de desarrollo filosófico. Ejemplo práctico lo tenemos en los que en su dinámica política sin actualizar, ni desarrollar la filosofía marxista a las nuevas condiciones que permitirían al pueblo ejercer directamente el poder, les condujo a que aquel socialismo real, aquel burocratismo desde arriba derivase finalmente al capitalismo.

10. El paternalismo de estado es incompatible con el protagonismo popular. Conduce a transformar a la gente en mendigo.

El paternalismo de estado, lo único que refleja es que el pueblo trabajador no está organizado como clase dominante, no ejerce directamente el poder desde abajo arriba. No es sólo lo más grave el rebajar a los trabajadores a la condición de mendigo, sino el que a través de ese paternalismo de estado se genera el culto a la personalidad, que en su desarrollo, para poder mantenerse necesita de otros cultos, “de menor cuantía”, dicen los notarios que dan fe del culto establecido, generándose en ese entorno toda una casta de dirigentes burócratas privilegiados.

12. Pero para lograr ese autogobierno del pueblo es necesaria una etapa de transición en que en que los alcaldes, los equipos de participación de las alcaldías, los facilitadores, gobiernen con la gente, para que tanto la gente como ellos aprendan a gobernar.

Para que esos alcaldes puedan actuar consecuentemente en el ideario participativo, lo primero que tienen que hacer es descender de su institucional pedestal burgués, constituir formas orgánicas de participación desde abajo, con los barrios y los centros de trabajo donde los trabajadores estén organizados o llamar a que los trabajadores se autoorganicen y nombren a la comisión que les represente y les vincule a las tareas de gobierno municipal. Pero difícilmente por el simple hecho de ser alcalde, los alcaldes que no tengan una formación filosófica en esa ideología comunitaria, podrán realizar esas tareas participativas. Es muy probable que los “cogollos inteligentes” instalados en el chavismo, hagan todo lo contrario con gran eficacia perturbadora del proceso revolucionario.

13. Creo que uno de los errores de la Ley de los consejos comunales fue haber eliminado los equipos promotores externos.

Desconociendo quienes componían y que funciones tenían los promotores externos en los consejos comunales, cómo medida democrática igualitaria, es de considerar que ningún grupo tenga reconocida una representación institucional en cualquier organismo de base. Otra cosa sería que de entre los miembros de los consejos comunales puedan haber gentes representativas elegidas en su medio, que siendo miembros de una organización partidista, por su ideología puedan ejercer su influencia ideológica comunitaria en los consejos. O que sin estar constituidos consejos comunales en algunos lugares, esa gente más consciente y preparada invite a sus convecinos o compañeros de trabajo a constituirlos.

14. La participación no se decreta desde arriba, ni nace de un día para otro. Se requiere de un largo proceso Y ese proceso podrá ser más breve si la gente recibe un apoyo externo.

15. Apoyo que no suplanta, sino facilita, que descubre las potencialidades de la gente y las encamina, ahorrando el proceso de aprendizaje por ensayo y error.

La participación si no viene impuesta desde arriba, sino fomentada desde cualquier lugar, incluso desde arriba, será bien recibida, aunque ese fomento, en sí mismo, sea un apoyo externo. El proceso será más o menos largo en función de que exista una organización cohesionada ideológica y organizativamente capaz de comprender la realidad particular y general, para poder conectar con el conjunto del pueblo y trasmitirle a este la educación necesaria sobre el mundo que se construir, que le permita ejercer el protagonismo revolucionario que le corresponde. El pueblo podrá cometer errores en su ejercicio democrático, pero con esa ayuda podrá superarlos siempre, incluso ayudar a enseñar a los que enseñan, para que estos no cometan errores en su relación con el conjunto del pueblo.

16. Pero no basta con valorar positivamente la participación en abstracto, no basta con estar dispuestos a gobernar con el pueblo, a que el pueblo asuma el poder. Esto puede quedarse en meras palabras si no se crean los espacios adecuados para que puedan darse lo más plenamente posible los procesos participativos, tanto en los lugares donde las personas habitan como en los lugares donde las personas trabajan o estudian.

Los espacios alternativos de poder existen, están en los centros de producción, servicios, educacionales y culturales, de convivencia, esparcimiento y ocio, etc., lo único que se necesita es tener claro el cómo contribuir a que el pueblo tome la iniciativa y se organice en esos espacios, vaya asumiendo el poder. Cómo establecer estructuras que conecten entre ellos mismos, de forma que permita la autonomía legislativa y ejecutiva en cada lugar y que al mismo tiempo permita la organización representativa en los niveles superiores de gestión productiva y política administrativa, que finalmente permita asciendan hacia arriba las necesidades reales y generales y contando con los medios disponibles del conjunto del país, permitir que se adopten las medidas centrales que se correspondan con las necesidades reales. En vez de que tengan que ser eternamente a través de las consideraciones paternales de líderes, desde arriba, porque no existen mecanismos democráticos desde abajo, que dan lugar a las soluciones burocráticas desde ese sistema basado en el paternalismo.

17. Sólo si se crea un sistema social basado en la autogestión de los trabajadores en sus centros de trabajo y en las comunidades donde habitan, el estado dejará de ser un instrumento por encima del pueblo al servicio de unas elites, para transformarse en un estado conformado por las mejores mujeres y hombres del pueblo trabajador.

La autogestión es imposible sin órgano de gestión local y general, sin un órgano desde abajo arriba. El capitalismo realiza su gestión mediante la delegación que los trabajadores realizan en la clase política y administrativa en el Estado burgués. Cuando las clases populares se organizan como clase dominante y lo hacen de abajo arriba, entonces ya ejercen directamente el poder, son el nuevo Estado, ya han mandado al basurero de la historia al viejo estado burgués. La autogestión se desarrolla cuanto más avance del socialismo hacia el comunismo. Cuanto más elevada sea la conciencia del nuevo ser y menor burocratismo sea necesario.

18. Por eso es tan importante la iniciativa del gobierno bolivariano de crear los consejos comunales. Y urge avanzar en la creación de espacios de participación en los centros de trabajo, teniendo claro que la plena participación de los trabajadores sólo se logrará allí donde exista la propiedad social. La idea de crear consejos de trabajadores y consejos estudiantiles va en este sentido.

El gobierno, como se dice anteriormente, no debe crear por decreto un nuevo Estado, sino que invite a que, primero con la gente más consciente, se constituyan los consejos comunales en todos los lugares, incluidos en las empresas que en la actualidad sean de propiedad capitalista. Será la única forma pacífica de llegado el momento, en cada lugar sean expropiados los capitalistas y que las empresas sigan funcionando ya gestionadas por los consejos comunales. No se puede esperar a que el espíritu santo haga la revolución y entonces los consejos comunales se instalen en las empresas que eran capitalistas. Ya ahora, en ellas se tienen que constituir los consejos comunales, que en un principio tendrán un carácter reivindicativo, incluso de controlar que no se provoquen crisis de producción y abastecimiento, y si llegan a ese grado de mentalidad sobre el poder se preparan, están en condiciones para administrar directamente la empresa.

19. No es fácil luchar contra la cultura heredada egoísta, del sálvense quien pueda.

20. Contra la cultura paternalista que nos hace esperar del estado las soluciones en lugar de organizarnos para conseguir la solución de nuestros problemas.

21. Luchar contra el consumismo que nos lleva a pensar en que si tenemos más somos mejores, en lugar de sentirnos mal por tener cosas superfluas mientras hay quienes muy cerca de nosotros no tienen lo mínimo para vivir dignamente.

22. Y lo más grave es que el afán de consumo lleva a muchos a buscar los trabajos mejor remunerados aunque en ellos no pueda realizarse como ser humano, o a trabajar 16 horas para poder tener más dinero para comprar, con lo que queda poco o nada de tiempo para participar

23. Es necesario reemplazar la ética del tener por la ética del ser.

Por supuesto que no se puede evadir la cultura egoísta heredada, pero nos sorprenderíamos, si se constituyesen esos vehículos ideológicos y organizativos comentados, que permitan al pueblo trabajador organizarse como clase dominante. Los más explotados, los que menos ganan, serán los que mayores sorpresas podrán dar en el desarrollo protagónico del proceso revolucionario. Comprenderán las diferencias salariales, pero serán ellos mismos los que exijan a esos sectores mejor pagados que cumplan, y sino, serán los propios trabajadores los que se planteen formarse y destituirlos para asumir ellos directamente la responsabilidad ejecutiva. Si existe esa forma comunal de poder el ser humano liberado del trabajo enajenado, sentirá la necesidad de poder realizarse en toda su dimensión físico-espiritual creativa.

Mediante la acción formativa y práctica de poder, el nuevo ser humano podrá liberarse de todos los falsos estímulos de la sociedad capitalista. Eso sí, debemos insistir, no confundiéndose con paternalismos estatales, ni esperar a que los tribunos salvadores nos salven, o introduzcan en nuestro cuerpo la nueva ética. Es la única forma que la ética del ser individual pase a ser la ética del ser social colectivo, formándose y practicándose comunalmente.

30. Hay problemas, soluciones y iniciativas que son competencia del consejo comunal, pero hay otras que trasciende ese espacio hacia el barrio o urbanización, la parroquia, el municipio, el estado y el país como un todo.

31. En esos espacios mayores es imposible la democracia directa, es necesario establecer algún tipo de representación o delegación.

32. Como sabemos la democracia directa surgió en Atenas, una ciudad que entonces tenía alrededor de 300 mil habitantes donde sólo una décima parte eran considerados ciudadanos, es decir, unas 30 mil personas. Las mujeres y los esclavos eran excluidos de la participación democrática.

Debemos preguntarnos por qué la democracia directa de los trabajadores se limita a los pequeños espacios locales, y no puede ejercerse desde abajo hacia arriba, hasta el máximo nivel estatal. Es evidente que desde esa imitada concepción estatal se cuelga al Estado del cielo. El ejemplo que se pone de Atenas no es válido en su referencia a la democracia directa. Aquello no era democracia directa era dictadura esclavista. Ella misma lo reconoce cuando habla de los excluidos. En el Estado capitalista su estructura de poder basado en la democracia, debemos adjetiva siempre, es burguesa, responde a las necesidades de la clase explotadora para mantenerse en el poder, pero de hecho es una dictadura para los explotados, por muy ampulosas que sean las frases defensoras de la democracia abstracta, sin base material en que sustentarse.

Se confunde democracia directa con democracia delegada en la clase política, que es sinónimo político-delegado de la explotación capitalista. En el marxismo, el sentido de delegación es muy diferente al burgués, en el estado de los trabajadores se delega pero se controla en todo momento a los delegados elegidos a los niveles ejecutivos locales y superiores de gestión política y administrativa. Esa estructura de poder verdaderamente democrática, de la mayoría social, permite el control y la revocación de forma permanente de abajo arriba. Marx y Lenin lo vieron tras el ejemplo de la Comuna, pero nunca se llegó a implantar esa forma alternativa de organización de abajo arriba desde las fábricas y demás centros laborales. A lo sumo tras el poder soviético lo que se produjo era el Soviet de diputados obreros, pero no el que los obreros estuvieran organizados en los soviets desde los centros de producción y servicios. Existían sindicatos obreros pero no soviets obreros como máxima expresión de organización directa y permanente de los trabajadores. Se entiende que debido a esa incomprensión organizativa desde abajo, desde los lugares naturales donde siempre el ser social productivo esta y puede ejercer su actividad político-productiva se caiga en la confusión sobre lo que es la estructura organizativa de la democracia directa y permanente de abajo arriba.

En todas las empresas o barrios obreros, sus componentes no pueden estar permanentemente reunidos en asamblea para así, ante esa imposibilidad, pretender argumentar la imposibilidad de la “democracia directa” hasta el máximo nivel estatal. Desde la asamblea popular se eligen a los delegados, pero en todo momento la asamblea puede reunirse cuando lo considere necesario para pedir cuentas sobre el mandato encargado a los delegados que fueron elegidos. Si a su vez esos mandatarios elegidos, eligen a otros mandatarios a niveles superiores de gestión productiva y político administrativa hasta llegar a la cúspide, en todo momento se estable el vehículo de control y revocación desde abajo arriba. La democracia directa es permanente. En nada se asemeja la democracia delegada en la clase política capitalista, donde los delegados, no pueden ser controlados por los votantes, ni revocados en todo momento. A lo sumo lo que se permite, es que cada cuatro o seis años, cuando esos mandatarios se queman en su falso ejercicio democrático, elegir a otros que son presentados desde los medios de propaganda y agitación en poder de la burguesía, como los nuevos ideales líderes que lo harán mejor que los anteriores.

La democracia directa de los trabajadores de abajo arriba si es posible, la que no es posible es la democracia que se presenta como algo abstracto por encima de la base material en que se sustenta, gracias al aparato ideológico capitalista. Debemos insistir, es democracia burguesa, pero es dictadura de clase para la clase trabajadora. Desde la desigualdad económica es imposible la verdadera democracia. Ello tiene su propia lógica, la clase minoritaria burguesa, y la más minoritaria que es la oligárquica burguesa, necesitan de esa falsa democracia interclasista con la que engañar al conjunto del pueblo y perpetuarse en el poder.

Toda esta confusión sobre el Estado, la democracia burguesa y la democracia popular es posible por la falta de desarrollo de la filosofía marxista al actual momento de desarrollo económico y tecnológico. No comprender la unidad material del todo del ser humano, lo que se domina espíritu y cuerpo. Considerar que el espíritu es algo... si no divino, pero sí como algo independiente del ser material humano, cuando lo evidente es que la base material de la ideología dominante ha hecho carne material en nuestro cuerpo y nos impide actuar con la objetividad necesaria para superar la confusión existente y poder dar la batalla a la fase imperialista del capitalismo. Pero este es un tema complejo que necesita un espacio mayor que intentaremos desarrollar en otro trabajo.

Multinacional de Carlos Slim cierra canal de TV local en Bogotá

Casi un centenar de trabajadores serían afectados directamente por esta medida y miles de televidentes se quedarían sin una alternativa cultural

Por : Luz Edith Cometa L.

En medio del creciente monopolio de medios de comunicación que, desde los grandes emporios internacionales, ha venido invadiendo el mercado televisivo con enlatados, novelas, realitys, concursos y toda clase de programas amarillistas, que tienen como principal objetivo subir el rating y obtener ganancias económicas, surgió un canal que, pese a su condición comercial, tuvo desde el principio como objetivo principal servir de espacio para la expresión de la cultura colombiana.

Se trata del canal local 20 de TV Cable Pacífico: "Tu Vecino TV", el cual no ha cesado de ofrecer a sus televidentes, desde su creación hace 4 años como el canal local de la empresa Superview, una variada programación de música colombiana en todos sus géneros: llanera, cumbia, popular, andina, romántica, carranguera, campesina, baladas y de la vieja guardia, entre otras. Los productores del canal no se han limitado a transmitir las expresiones musicales sino que han ido hasta las historias de vida de ese grupo humano de artistas que promulgan la cultura propia de nuestro país como una forma de defender nuestra soberanía.

Esta importante tarea, que realiza Tu Vecino TV, está en riesgo de ser coartada, de cumplirse la orden que el gerente de la empresa Superview, Roy Burstin, entregara por escrito al director general de Tu Vecino, Julián Fernando Aguayo Henao, donde le comunica la suspensión del contrato vigente. "El señor [Carlos] Slim compró los cables pero no conocía a Tu Vecino, de hecho, TV Cable, que es la empresa que se relacionaba con nosotros, dijo que no había visto a Tu Vecino, ni siquiera el vicepresidente de mercadeo y contenido, Mauricio Correa, lo conocía, o sea, la decisión fue apresurada", afirmó Aguayo Henao a El Turbión, refiriéndose a la reciente compra por parte del magnate mexicano, propietario de la multinacional Telmex, de los tres mayores operadores de cable en el país: TV Cable, Cablecentro y Superview.

Por ese motivo, el 31 de julio finalizó una campaña de plebiscito con los artistas, televidentes, ciudadanos y organizaciones que no comparten que una multinacional como TELMEX, de la cual es propietario el hoy por hoy hombre más rico del mundo, Carlos Slim -quien, según la revista Forbes, supera en poder financiero al legendario Bill Gates-, venga a Colombia con la venia del gobierno nacional y atente de frente contra sus costumbres, su cultura y su soberanía. Los resultados de esta iniciativa, acompañados de una jornada de transmisión directa e ininterrumpida de las diversas expresiones artísticas que encuentran su espacio de representación en el canal, serán presentados a los nuevos dueños del cable y a los administradores locales, con el fin de que se reconsidere la decisión de suspender el contrato que vence el próximo 7 de agosto. "Más de 700 artistas de todos los géneros musicales y de danza, que han atendido hasta el momento el llamado del canal, participarán con presentaciones en vivo, como una muestra de que la música colombiana no se va a callar hasta que recibamos una respuesta del Sr. Carlos Slim", afirmó el director general del Canal, quien, al lado de otras 18 personas que trabajan directamente con él, trabaja sin descanso para sentar su voz de protesta y hacer un llamado a la justicia y a la valoración del talento colombiano.

Como otros casos en los que las grandes multinacionales se apropian de las riquezas y posibilidades de países como Colombia, las consecuencias serían catastróficas. En Tu Vecino TV, por ejemplo, 68 personas y sus familias se quedarían sin ingresos: además de los 18 empleados directos del canal, otras 45 personas dependen de la existencia de esta mediana empresa de comunicación, que propende por la cultura del pueblo. Así mismo, los estudiantes de comunicación social y egresados de universidades e institutos como la Universidad Manuela Beltrán, Inpahu, la Corporación Unificada de Educación Superior CUN, Unitec, la Universidad del Valle y la Universidad Autónoma, entre otras, quienes han tenido un espacio de aprendizaje y práctica, serían perjudicados.

Este es sólo uno de los cambios abruptos que ocasiona el poder desmedido de los poderosos extranjeros que llegan al país por vía de la apertura económica, el libre comercio y las garantías nacionales a los inversionistas de las multinacionales. En esta ocasión, sus conseciencias tocan la realidad cercana de miles de familias de la ciudad de Bogotá, quienes han podido acceder a una alternativa cultural en televisión, y de casi un centenar de trabajadores y estudiantes que perderían la oportunidad de continuar desarrollando sus proyectos.

Con el apoyo de artistas colombianos destacados en cada uno de sus géneros, como Los Hermanos Tejada, Los Espléndidos de Colombia, Alberto Cáceres, Isadora, Claudia de Colombia, Jhonny Rivera, Helenita Vargas, la banda Kimbawe, Los Tupamaros y Yolanda Rayo -sólo por nombrar a algunos de los 700 firmantes del plebiscito-, así como con el acompañamiento de gremios y asociaciones como: la Asociación Colombiana de Locutores (ACL), la Asociación Colombiana de Cronistas Deportivos (Acord) y la Asociación de Comunicadores Sociales de Colombia, continuarán su jornada de protesta con programación especial y con el convencimiento de obtener una respuesta positiva por parte del potentado Carlos Slim. Porque, como dice Julián Fernando Aguayo, director general del canal, "bienvenidos a nuestra tierra, pero ojo: respetemos nuestra cultura"

Miles de voces con el profesor Moncayo



El profesor Gustavo Moncayo salió desde el 17 de junio desde Sandoná Nariño, su tierra natal, recorriendo más de 1.000 kms a pie durante cuarenta y cinco días. El objetivo de está larga travesía ha sido claro: pedir la liberación de su hijo Pablo Emilio e impulsar el acuerdo humanitario, tarea que hasta ahora comienza, y aspiración que comparten muchas de las familias colombianas que marcharon y permanecerán junto a él. Tanto él como los demás marchantes han expresado que no comparten las politicas del gobierno de Uribe de rescate a sangre y fuego, así como la mal llamada 'seguridad democrática'.

Sin ambargo, más allá del regocijo de las personas que lo acompañaron el 1 de agosto a lo largo de la capital y de miles más que lo recibieron en la Plaza de Bolivar, el profesor Moncayo ha llamado la atención sobre los problemas esctructurales de nuestro país.

La marcha del Profesor Moncayo no finalizó con su llegada a Bogotá. Por el contrario, se quedará viviendo en la plaza de Bolívar, a pesar de la presión del ministro de Interior y de Justicia, carlos Holguín Sardi, porque se ha fortalecido su propósito de alcanzar el Acuerdo Humanitario y ha expresado su voluntad de no moverse de allí hasta encontrar un respuesta coherente de parte del Gobierno Nacional.

Las horas difíciles

Por: Juan Diego García

El presidente Uribe Vélez esperaba convertir las manifestaciones ocurridas con motivo de la muerte violenta de once parlamentarios en un respaldo a su política. La iniciativa de los familiares de los afectados se convirtió entonces en acto oficial, santificado por la Iglesia Católica, apadrinado por los medios de comunicación y financiado generosamente por los empresarios, que concedieron el salario del día a quienes asistieran a los actos en apoyo del Ejecutivo. Pero las voces de quienes abogaban por el rescate militar y el rechazo a todo acercamiento a los insurgentes se vieron acalladas por una clara mayoría que condenó la aventura irresponsable del rescate y exigió el intercambio humanitario, subrayando que la vida y la libertad de las personas están por encima de los intereses coyunturales del gobierno de turno.

Días antes, el gobierno registraba con desagrado el fracaso de su iniciativa de llevar el caso de Colombia a la reunión del G-8 y recibir el respaldo de las mayores potencias mundiales. En su lugar, se emitió un escueto comunicado de bajo rango, en el cual, si bien por razones de protocolo se apoyaba al gobierno, a renglón seguido se conminaba “a las partes” a buscar la negociación como salida del conflicto. Afirmar la existencia del conflicto y, además, pedir su solución negociada era lo último que Bogotá esperaba escuchar. La iniciativa gubernamental en realidad terminó beneficiando a los insurgentes.

Menos bien acogida ha sido la propuesta de Francia, Suiza y España de conocer la verdad sobre la muerte de los diputados mediante una “comisión de encuesta”, pues tal instrumento supone un estado de guerra o, al menos, la existencia de “dos partes” que serán indagadas para establecer la verdad. Aunque no formalmente, eso equivaldría a equiparar gobierno con guerrilla. De nuevo, los insurgentes ganan puntos a costa de las autoridades.

Con Washington las cosas no marchan todo lo bien que sería deseable. Utilizando el caso colombiano para debilitar a Bush, los parlamentarios demócratas hacen exigencias a Bogotá de muy difícil cumplimiento y que, de hecho, someten a pública humillación a Uribe. Para aprobar el TLC los demócratas -y algunos republicanos- exigen medidas concretas -y no buenas palabras- que garanticen los derechos sindicales, protejan el medio ambiente, desmantelen realmente la ultraderecha armada y aseguren unas elecciones limpias. Sólo quien desconozca la correlación de fuerzas en Colombia podría pensar que Uribe puede, simplemente con un acto de voluntad política, satisfacer tales exigencias. Es muy dudoso siquiera que, a estas alturas, el presidente pueda contar con la plena fidelidad de los suyos.

La propuesta de las autoridades estadounidenses a las FARC, de mostrarse generosas con el guerrillero Simón Trinidad -ya condenado en Washington- a cambio de la liberación de sus tres militares en poder de la guerrilla, es lo más parecido a un canje de prisioneros y da pié a preguntarse: ¿no deja esta iniciativa a Uribe en la estacada? ¿En qué queda el respaldo irrestricto a la política de 'seguridad democrática'? ¿Pueden los Estados Unidos negociar con 'terroristas' pero no puede hacer lo mismo Bogotá?

La estrategia de negociar a la baja no dio resultado en anteriores ocasiones -Betancur Cuartas, Gaviria Trujillo, Pastrana Arango- y la guerra sin cuartel del actual presidente arroja un balance desalentador. Lo primero ocurre porque los actuales insurgentes no parecen dispuestos al abandono de las armas a cambio de nada significativo; lo segundo, porque el mismo mantenimiento de la guerrilla por casi medio siglo indica que existe un apoyo popular suficiente, al menos en aquellas áreas rurales en las cuales su presencia es significativa. O sea, no hay solución militar ni es posible negar el conflicto.

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En el fondo, este es el nudo gordiano que ningún gobernante de Colombia logra romper. Ni las conversaciones de paz sin contenido ni la guerra de exterminio han conseguido resultados destacables. Los más belicosos insisten en la eficacia de la solución militar a ultranza y explican que no se obtienen mejores resultados porque la estrategia no se ha aplicado de manera consecuente. Su audiencia es cada vez menor y sus bases sociales disminuyen cada día que pasa. Los que, por el contrario, apuestan por una salida negociada sugieren que es cuestión de habilidad y voluntad política encontrar un conjunto de reformas que consigan satisfacer a la insurgencia sin que sea necesario cambiarlo todo y destruir la institucionalidad. Si la guerrilla está dispuesta a negociar -lo ha reiterado en múltiples ocasiones-, lo aconsejable sería determinar qué reformas es posible aplicar de forma inmediata y cuáles sólo vendrán a mediano y largo plazo, y de qué manera se garantizaría que el proceso de reformas no va a ser abortado por fuerzas oscuras que respondan a intereses minoritarios y espurios, sean éstos de naturaleza nacional o extranjera.

De nuevo, todo el problema empieza por reconocer la existencia del conflicto con sus ramificaciones económicas, sociales, políticas y culturales. Todo empieza por reconocer que hay una cuestión agraria y una problemática urbana por resolver, un sistema político sin legitimidad y un orden social con desigualdades inaceptables en cualquier sociedad civilizada. Si, por su parte, la insurgencia admite la posibilidad de negociar, acepta entonces moverse dentro de la institucionalidad para buscar la realización de sus programas por vías pacíficas.

Comenzar por un intercambio humanitario de guerrilleros presos por militares, políticos y funcionarios en manos de la insurgencia sería un paso decisivo que abriría el camino a medidas nuevas de ambas partes. Pero los enemigos de este camino de paz son muy poderosos y más de un acontecimiento parece probar lo que algunos analistas sugieren: existen en el gobierno grupos agazapados que sabotean deliberadamente los acercamientos. Hoy colocan una bomba para culpar a la guerrilla; mañana organizan un operativo de rescate que, si tiene éxito, se reivindica como prueba de la validez de esta estrategia o, en caso contrario, niegan toda responsabilidad, acusan a la insurgencia y de paso lanzan la sospecha sobre todo aquel que ose dudar de la versión oficial.

Muy difíciles son las horas actuales para el presidente Uribe, que debe hacerse cargo de un conflicto cada vez menos controlable, las sugerencias de tantos países amigos y, sobre todo, el desgaste de la actual administración estadounidense -su principal apoyo-. Quienes quieren bien al presidente confían en su olfato político y vaticinan sorpresivas medidas que llevarían a la salida negociada. Otros, menos optimistas, observan la debilidad del gobierno, el descontrol de sus propias fuerzas parlamentarias, el resurgimiento de la extrema derecha armada -si es que desapareció alguna vez- y el aumento del descontento popular que ha logrado desbordar el duro corsé de la represión oficial y no se arredra ante la acción criminal de los paramilitares. El presidente colombiano está, literalmente, atenazado por las circunstancias: ni gana la guerra a la insurgencia ni propone salidas negociadas que convenzan a sus adversarios. Y ya se sabe: guerra que no se va ganando, sencillamente se va perdiendo, y problema que no se resuelve termina por someter a quien lo padece.

De los 'victoriosos' primeros cuatro años de su mandato, Álvaro Uribe Vélez completa el primero de su segunda administración con un balance negativo y con unas perspectivas nada halagüeñas. Las encuestas amañadas que el Palacio de Nariño acostumbra presentar, como prueba de la Colombia feliz que sostiene al presidente, no resultan ahora suficientes para enderezar el rumbo de los acontecimientos y nisiquiera las voces de aliento de los más afines consiguen apagar el creciente rumor popular que empieza pidiendo un intercambio de presos por razones humanitarias y puede terminar exigiendo cambios radicales en el manejo del poder y en la distribución de la riqueza.

Petroleras y Estado son declarados violadores de Derechos Humanos (Colombia)

Periódico El Turbión


La audiencia realizada el 3 y 4 de agosto en Bogotá fue el escenario del Tribunal Permanente de los Pueblos (TPP) para el análisis del contexto de impactos de las petroleras. A través de numerosos testimonios y pruebas documentales, se dictaminó la condena, por graves y sistemáticas violaciones a los derechos humanos, al Estado Colombiano, a las transnacionales Oxy, Repsol y BP, a los Estados a los cuales pertenecen las multinacionales y, especialmente, al gobierno de los Estados Unidos.

La audiencia petrolera contó con jueces internacionales de reconocida procedencia y trayectoria y con una gran cantidad de testigos y representantes, principalmente de organizaciones y municipios de Arauca, que dieron cuenta de los impactos lesivos en la población de los departamentos de Boyacá, Arauca, Casanare y Norte de Santander en el oriente colombiano.

La sesión, que fue convocada por diferentes organizaciones sindicales y sociales, hace parte de una serie de audiencias que conformarán una audiencia final a realizar a mediados de 2008, en el marco del Tribunal Permanente de los Pueblos capítulo Colombia. El primer tribunal de los pueblos se realizó en 1979, para el tema de la guerra de Vietnam.

Como acto de inauguración se realizó, el pasado jueves 2 de agosto, un evento simbólico en la Plaza Manuel Gustavo Chacón, ubicada frente a la sede de la Empresa Colombiana de Petróleos (Ecopetrol), consistente en acto de conmemoración político y cultural para revivir la memoria histórica por los múltiples asesinatos de dirigentes sociales y sindicales como: Manuel Chacón, Alirio Martinez, José Trinidad Torres, Juan Guerra, Jorge Prieto y Leonel Goyeneche. Esta actividad contó con la participación de distintos grupos musicales de los departamentos de Arauca y Casanare, una compañía de danza infantil y varias agrupaciones de Bogotá, como las destacadas El Furibundo y Skartel.

La audiencia petrolera fue instalada formalmente el viernes, a través de un acto de presentación de los jueces y de las características de un tribunal de Opinión.

Las impunes y sistemáticas violaciones de Derechos Humanos: actuación de las petroleras con la colaboración del Estado Colombiano

Los jueces y los numerosos asistentes a la audiencia escucharon la presentación de peritos y pruebas documentales, así como gran número de desgarradores testimonios directos.

"Las industrias petroleras son las más poderosas del mundo y se dedican a la acumulación de capital y de recursos de hidrocarburos", mencionó Marcelo Ferreira, integrante del grupo de jueces del Tribunal. El problema de las petroleras, tiene un trasfondo ambiental en el sentido energético: los combustibles fósiles son cada vez más escasos y costosos, lo que hace preciado el recurso de hidrocarburos en todo el mundo. Los mayores consumidores de energía son las empresas y los individuos de Norteamérica y Europa, crecientes consumos que explican, aún más, el interés de las multinacionales petroleras.

En este interés de acumular capital y control de los recursos energéticos, han existido múltiples violaciones al derecho a la vida y a la integridad personal en muchos municipios de Arauca. Allí no son aisladas las torturas, las amenazas y, en general, las persecuciones y hostigamientos a sindicalistas que, en muchos casos, han terminado en asesinatos que hasta hoy permanecen en completa impunidad.

Cabe recordar que la persecución de sindicalistas en Colombia es de las más graves en el mundo: según el último informe de Amnistía Internacional, ya suman más de 3.000 aesinatos de estos líderes sociales. En el área petrolera, las muertes suman un total de 105 miembros de la Unión Sindical Obrera (USO).

El derecho a la libertad también ha sido esquemáticamente vulnerado a través de numerosas detenciones arbitrarias e ilegales, y más grave aún, fueron denunciados casos de detenciones masivas, como una denunciada en Saravena, Arauca.

También fueron condenadas las llamadas “Zonas de Exclusión”, en donde se restringe el derecho a la libre circulación por medio de excesiva militarización, compuesta por fuerza pública y organismos de seguridad privada, quienes no permiten que los ciudadanos lleven mercados mayores a $150.000, pues son tildados de colaboradores de la guerrilla.

Los derechos de las comunidades indígenas también han sido vulnerados de forma grave y reiterada. Siendo los territorios ancestrales un obstáculo para la extracción del crudo, las expulsiones de grupos completos de sus zonas propias ha sido una constante en las operaciones de exploración y extracción petrolera. A 18 comunidades indígenas se les han vulnerado sus derechos, por lo que se denunciaron etnocidios y desconocimientos de la consulta previa indígena y del Convenio 169 de la OIT.

Otro gran afectado, de manera impune y frontal, es el medio ambiente: la deforestación de miles de hectáreas, las graves contaminaciones en la cuenca del río Orinoco y las alteraciones en los cuerpos de agua son consecuencias directas de las actividades extractivas, entre las cuales se resaltan: pozos de extracción, piscinas de tratamientos de aguas, lagunas de estabilización, campamentos militares, helipuertos y aeropuertos, que han destruido bosques y, en general, la biodiversidad y los territorios ancestrales de las comunidades indígenas.

Es tan grave y evidente el impacto al medio ambiente que, incluso, los funcionarios públicos son víctimas: el propio gerente de la autoridad ambiental Corpoorinoco fue asesinado.

Todos estos crímenes se han realizado de forma sistemática y han sido perpetrados por las petroleras con la tolerancia del Estado colombiano, obedeciendo al contexto del problema energético y de las ganancias de las multinacionales, por lo cual han permanecido en completa impunidad, desconociendo la obligación estatal de investigar, juzgar y de brindar un recurso efectivo de acceso a la justicia. Ni siquiera existen investigaciones preliminares en muchos de los casos.

Todo esto se agrava con el tema de la parapolítica: “se vestían de senadores por la mañana, comerciaban cocaína en la tarde, y daban ordenes a paramilitares en la noche”, mencionó uno de los expertos peritos de la zona.

La sentencia

Llamando a “tomar distancia de la información ordinaria que se vierte sobre Colombia”, en uno de sus apartes, y añadiendo que la comunidad internacional debe “tener en cuenta que en un país donde ocurren tantas atrocidades [...] no puede considerarse viable a la fuente oficial ni a las fuentes que han permitido silenciar todos estos crímenes”, la sentencia anunció responsabilidades directas emanadas de la normatividad interna, y de la internacional en materia de Derechos Humanos, que indican crímenes de lesa humanidad

Occidental Petroleum Corporation (Oxy), Repsol y British Petroleum Company (BP) sonseñalados por el tribunal como culpables por explotar, contaminar y violar los derechos humanos de sindicalistas y comunidades enteras, a través de la excesiva militarización. Así mismo el gobierno de Colombia, por no proteger a los individuos y comunidades amenazadas, por la utilización de la fuerza publica frente a la población civil, por desconocer la consulta indígena y por no investigar, perseguir y juzgar a los responsables.

También se condenó a los gobiernos de los países de las multinacionales y, especialmente, al de los Estados Unidos, por la extrema militarización y persecución a la población civil.

Estas condenas, se resolvió dirigirlas a la audiencia final y se expresó el deber de difundirlas ampliamente a la opinión pública, con el fin de lograr reconocimiento y solidaridad hacia todos los afectados, con miras a llegar a una real reparación integral de las víctimas.

El tribunal recomendó varias medidas. Entre ellas, que organizaciones sociales e intelectuales elaboren propuestas de tipificación de los daños ambientales y control de las empresas multinacionales que sean eficientes y adoptadas por el Estado Colombiano. También hizo un llamado a los accionistas de las empresas petroleras para que se informen y controlen las actividades de sus filiales.

El tribunal, finalmente, se dirigió a la Corte Penal Internacional para que no retarde más la decisión de admitir el caso de Colombia entre los crímenes de Lesa Humanidad.