sábado, septiembre 19, 2009

Otro hijo desobediente...


Tiene su agenda saturada pero le gusta lucirse ante los medios y pocas veces rechaza las entrevistas. De la mano de su hijo Carlos Acosta, quien es también su estratega político, Rafael Acosta, Juanito, está decidido a gobernar la delegación Iztapalapa, la más grande de las 16 jurisdicciones de la Ciudad de México. En las últimas semanas se deslindó de la cúpula del Partido del Trabajo, que impulsó su campaña; de Andrés Manuel López Obrador, y echó por la borda los compromisos pactados. “Acepté ese día porque fue todo muy rápido”…

Miércoles 9 de agosto. Rafael Acosta, alias Juanito, el candidato del PT que ganó los comicios de julio pasado en la delegación Iztapalapa, abandona el hotel Premier de avenida Reforma, donde se hospeda. Son las 10 de la mañana. Viste un traje azul marca Alcibar que le regalaron sus “amigos” y se dirige a la avenida Mariano Escobedo, por la zona de Polanco, donde dará una entrevista radiofónica. Ceñida en la frente, su inseparable banda tricolor, con las puntas enlazadas en forma de flecha.Al terminar, sale disparado hacia la calle de Praga, en la colonia Juárez, donde los integrantes de la Asociación Nacional de Locutores de México (ANLM) lo esperan para entregarle un reconocimiento por su “estilo de comunicación abierta”. El evento está programado para el mediodía, pero Juanito llega una hora tarde.Los miembros de la agrupación, encabezados por su presidenta, Rosalía Consuelo Buaún Sánchez, reciben al homenajeado; le piden que no renuncie, que se quede a gobernar Iztapalapa, lo alientan sobre todo para que enfrente el problema más agudo en esa demarcación: la dotación de agua.“¡Por eso no nos bañamos!”, le gritan.Juanito les responde que a partir del 1 de octubre, cuando rinda protesta como titular de esa jurisdicción ante la Asamblea Legislativa del Distrito Federal, atenderá las contingencias de cada colonia iztapalapense. Recalca: “Esa será mi prioridad.”Semanas atrás, Juanito renegó del Partido del Trabajo (PT), que lo postuló como su candidato a la demarcación que alberga a 1 millón 800 mil personas y es la más populosa del país, según el Consejo Nacional de Población (Conapo). Ahora se muestra jactancioso y envalentonado con el apoyo recibido, desconoce incluso a su impulsor Andrés Manuel López Obrador; dice que, para él, el tabasqueño dejó de ser el presidente legítimo.Y reta: Si el PT lo deja solo, se irá “por la libre”. Presume incluso: “Cualquier partido quisiera un Juanito entre sus filas”. Dice que él “revivió” políticamente a Clara Brugada, del PRD, que sacrificó la dirigencia de ese partido en los pasados comicios y a quien él se comprometió a entregar la delegación.Ahora, Juanito asegura que no renunciará al cargo porque Brugada no quiere cumplir su única y permanente petición: “Darme el 50% de los espacios de la delegación para mi gente.”

Extravagancias
En medio de la ceremonia de la ANLM, Juanito posa para los fotógrafos. Estira el brazo izquierdo, cierra el puño y levanta el dedo pulgar en señal de triunfo. Cumplido el protocolo, sube al segundo piso, donde están las cabinas de radio y televisión por internet. Él es el “invitado de honor”.Se sienta en medio de los conductores y los demás asistentes al programa Homocinefilus.com para que lo entrevisten. Insiste en que Juanito es nacional e internacional porque es conocido en Francia, Italia, Alemania, Japón, China, Estados Unidos, Argentina, Canadá y Costa Rica...Entre risas, los conductores le preguntan qué tipo de cine le gusta. Y él confiesa que le encantan las películas de Rambo y las mexicanas, las de los hermanos Almada. Y se suelta. Dice que dos empresarios se acercaron a él para hacerle una oferta: filmar una película sobre su vida que se llamaría Todos somos Juanito.
Los productores le sugieren a Gael García Bernal o a Rafael Inclán como los protagonistas de su historia. Duda, medita, al final exclama: “¡Para qué aceptamos dobles! ¡Que lo haga Juanito!”… pero será después del 15 de octubre, advierte. Y cuenta que, como compañera de la cinta, le gustaría la cantante Tatiana.Al término del programa, Juanito agradece los apoyos e invita a todo el mundo a la Casa del Pueblo de Iztapalapa, donde el 15 de septiembre dará El Grito.
–¡Habrá tostadas de pata hechas por mí! –grita.
La ANLM despide a Juanito entre aplausos y porras. Y él aprovecha para tomarse la foto con las secretarias, con los miembros del staff, con la directora de la asociación. Luego sale apurado para asistir a un programa en Telehit. Después, una entrevista en Milenio Televisión.La tarde del martes 8, Juanito fue a la Basílica de Guadalupe a escuchar música. Ahí, rodeado de reporteros, camarógrafos y fotógrafos, rezó para que, dijo, la Guadalupana alejara a sus enemigos. “Esa gente que está con Clara Brugada… Tengo entendido que no me van a dejar llegar (a la delegación)”.
–¿Puedes cerrar tus ojos otra vez, Juanito? –le pidió un camarógrafo.
El delegado electo accede y prosigue con el ritual. Al final invita a todos los representantes de la prensa a comer caldo de gallina en un local frente a la Iglesia.“Pidan un caldo con pechuga, hasta una cerveza”, sugiere, mientras Carlos Acosta, su hijo y estratega político, atiende las peticiones de entrevista. “Déjame checar mi agenda”, les responde.Y cuando la reportera comenta que le gustaría estar un día con Juanito, Carlos Acosta responde que eso sólo sería posible si apareciera la foto de su padre en la portada de Proceso, como en las revistas Chilango y Nexos. Y justifica su petición: “Cuando Juanito es portada, los periódicos se agotan”.Sin embargo, en el interior de PT las cosas son distintas para Juanito. La dirigencia de este partido está pagando seis habitaciones en el hotel Premier donde él se hospeda, así como los alimentos y la camioneta en la que se desplaza. Algunos militantes aseguran que Juanito pidió 60 mil pesos al mes “para invitarle por lo menos un refresco a sus seguidores”, pero sólo le autorizaron 38 mil pesos.También indican que hay molestia en la cúpula del PT porque Juanito rechazó el ofrecimiento que le hicieron para que un asesor del partido lo orientara. Él optó porque su hijo Carlos diseñara su estrategia política; él estudió ciencias políticas en la UNAM y tiene una asociación civil especializada en marketing político.

Presiones
Fue después de ganar la elección de jefe delegacional el 5 de julio cuando Juanito cambió su actitud. Un mes antes, los diputados del PT Jaime Cárdenas y Gerardo Fernández Noroña le pidieron declinar en favor de Brugada. Se negó.El 12 de ese mes, cuando el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) revocó la candidatura de Brugada, el senador y dirigente del PT, Alberto Anaya, y Andrés Manuel López Obrador armaron la estrategia electoral para el contraataque. Ambos decidieron llamar a votar por Juanito y anunciaron el compromiso de que, si él ganaba, declinaría para que fuera Brugada quien asumiera el cargo.En esa ocasión, Anaya le comentó a López Obrador que debían elaborar sendas cartas compromiso para evitar problemas, pero el tabasqueño desdeñó la idea.En la entrevista con Proceso, Juanito explica por qué cambió de parecer y ahora se muestra renuente a dimitir. Dice que al revocarse la candidatura de Brugada como jefa delegacional, López Obrador no le dio todo el apoyo a su candidatura.Y se justifica: “Acepté ese día porque fue todo muy rápido”.Cuenta que, pasada la elección, Anaya le pidió firmar esas cartas compromiso a cambio de una diputación plurinominal para 2012. De acuerdo con miembros del PT consultados, no es el único ofrecimiento que los petistas le han hecho.Según ellos, en las reuniones partidistas que se realizan los martes por la noche, los asesores del senador René Arce le ofrecieron a Juanito 200 millones de pesos a cambio de puestos dentro de la delegación para gente de Nueva Izquierda. También, afirman, le dijeron que si renunciaba, el gobierno de la Ciudad de México le ofrecería un cargo; incluso le propusieron coordinar la resistencia civil y un lugar en la dirección del PT…En la entrevista, Juanito acepta que el PT paga su estancia en el hotel y la alimentación de otras seis personas, pero niega que haya pedido dinero: “El PT no se ha acercado a Juanito. Desde el principio Juanito debió ganar miles de votos y millones de pesos”.Dice: “No pedí 5 millones de pesos, ni siquiera 100 mil. No he pedido nada. Están enojados conmigo porque yo les dije que no me iba a prestar para eso. Simplemente Juanito ganó y tiene el derecho al 50% (de los cargos públicos en la delegación Iztapalapa)”.
–¿Es cierto que después de eso le ofrecieron un puesto con Marcelo Ebrard en el gobierno de la ciudad, un puesto en el PT, encabezar la resistencia y contar con una curul plurinominal para 2012?
–Me ofrecieron una diputación para 2012. Me lo propuso el senador (Anaya) y le dije que no. ¿Para qué esperar al 2012 si Juanito ganó ahorita? Yo no sé si mañana tenga vida.Y suelta: “Querían que Juanito les dejara todo, que renunciara todo sin pedir nada a cambio”.De los personajes que se han reunido con él: la dirigente del PAN en la Ciudad de México, Mariana Gómez del Campo, los perredistas Tomás Pliego, Clara Brugada y René Arce, sólo este último lo niega. Sin embargo, Juanito dice que sí tuvo un encuentro con él, e incluso le manda saludos.
–¿Piensa reunirse con alguien más?
–Yo estoy abierto para reunirme con toda la gente, sean panistas, priistas, perredistas de Nueva Izquierda e Izquierda Unida o del Verde Ecologista.

El hombre espectáculo
Juanito es un showman. Si antes se enfrentó a elementos del Estado Mayor Presidencial afuera de Los Pinos durante las protestas contra Felipe Calderón, ahora es jefe delegacional electo en Iztapalapa. Su hijo Carlos, su estratega, quiere vender ahora la imagen de Juanito desobediente.Y con ese propósito, Carlos Acosta ha dejado correr en las últimas semanas versiones tan disparatadas como éstas: que su padre era actor de cine de ficheras de los años ochenta; que actuó en la película Las Perfumadas junto a Lyn May; que tiene una bala incrustada en el cuerpo; que estudió hasta la preparatoria; que fue luchador, vendedor ambulante; que tiene una paletería; que es activista social...En esa biografía, Juanito aparece como milusos. Sin embargo, carece de trayectoria como funcionario público. Sólo se sabe que trabajó durante 11 años junto a René Arce, quien, dice, es su “amigo”. No importa que el pasado 1 de julio haya dicho en un mitin en Iztapalapa que cedería su triunfo a Clara Brugada para sacar de la jefatura delegacional a los traidores de Nueva Izquierda, corriente a la que pertenece Arce.Con ese talante, Juanito insiste en que está preparado para gobernar a 1 millón 800 mil habitantes de Iztapalapa: “Sí, Juanito tiene la experiencia de haber trabajado 11 años en esta jurisdicción con René Arce y con Víctor Hugo Círigo” como jefes delegacionales.
–¿En qué consistió ese trabajo?
–Fui un luchador social, como ellos. Lo mío fue trabajo de campo en la unidad Ermita Zaragoza. Tengo la experiencia y voy a tener a los mejores asesores. ¿Para qué necesito estudios? ¿Para qué quiero ser un delincuente de cuello blanco?
–¿Quiénes serán sus asesores?
–Román Díaz Vázquez y otros de la UNAM y del Instituto Politécnico Nacional.
Díaz Vázquez preside actualmente la Asociación Profesional Interdisciplinaria de México Acción Ciudadana (APIMAC), que busca su registro como agrupación política nacional ante el Instituto Federal Electoral.A principios de agosto, Díaz Vázquez creó los Círculos de Simpatizantes de Juanito. Lo hizo en coordinación con la Alianza Nacional de Organizaciones Sociales y la Unión General de Obreros y Campesinos de México (UGOCM), y los dirige el perredista Valentín González Bautista, exdiputado mexiquense y expresidente municipal de Nezahualcóyotl.
Juanito adelanta su próxima jugada. Una vez que se instale en el despacho de Iztapalapa, arguye, si Clara Brugada no acepta la dirección jurídica y de gobierno, ofrecerá el cargo a Díaz Vázquez.

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