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jueves, enero 20, 2011

Servicios privados de salud, negligencia y fraude

Víctimas de negligencias médicas y fraude en hospitales privados de México se encuentran en la indefensión. Aunque la salud es un derecho tutelado, en la estructura del gobierno federal no existe un órgano que supervise y verifique que se cumplan los protocolos médicos a cabalidad. Además, la Comisión Nacional de los Derechos Humanos no atiende las quejas de los usuarios de hospitales privados y la Comisión Nacional de Arbitraje Médico es “ineficiente”, asegura experto

Elva Mendoza

A paso lento y ayudado por un par de bastones canadienses, Gustavo Vargas recorre las calles de San Andrés Cholula, Puebla. El hombre, de 62 años, habla con facilidad y fluidez de artoplastías, prótesis, cateterismos, infecciones, bacterias y medicamentos. Su léxico es el de un doctor experimentado. “Le hablo como médico porque me meto al internet”, aclara.

Gustavo, exempleado del Banco de Desarrollo Rural, perdió la rodilla derecha hace cinco años, víctima de negligencia médica en los servicios privados de salud del Hospital Betania, de la Fundación Tamiz Oropeza. Hoy, se enfrenta al sistema judicial para exigir que le sea reparado el daño.

En el país, ninguna dependencia pública o privada lleva registro de la ocurrencia de negligencias médicas en el sector privado. La Comisión Nacional de Arbitraje Médico (Conamed) únicamente incluye en sus estadísticas los casos de personas que deciden quejarse ante el órgano.

Para el abogado Pedro Morales Aché, especialista en temas de salud y derechos humanos, no hay manera de conocer el número de negligencias médicas que ocurren en hospitales y clínicas privadas, debido a que no todas las personas que son víctimas de negligencia médica se quejan o demandan. Explica que hay pacientes que no se percatan de que fueron víctimas, pues desconocen la existencia de la negligencia médica.

Los pacientes están en total indefensión, agrega, pues la Comisión Nacional de los Derechos Humanos tampoco atiende sus quejas. Al respecto, Gustavo Tafolla, adscrito a la Dirección General de Comunicación Social y Proyectos de la Comisión, asegura que ésta no tiene facultades “por tratarse de asuntos entre particulares”.

La Conamed recibe anualmente alrededor de 14 mil quejas, el 15 por ciento corresponde a los servicios privados de salud. Las especialidades más señaladas son odontología, ginecología y obstetricia y, en tercer sitio, ortopedia. Éstas conforman el 80 por ciento de los reportes.

Se estima que a la Comisión acuden aproximadamente 2 mil 400 personas al año para denunciar actos de negligencia o mala práctica en consultorios, hospitales, clínicas y laboratorios privados, de los cuales se atiende únicamente a 400, el 80 por ciento es resuelto mediante procesos conciliatorios y el 20 por ciento, en la etapa de arbitraje, donde se emiten apenas 50 laudos favorables a los pacientes tanto de instituciones públicas como de privadas.

Respecto del número de quejas que recibe la Conamed y el número tan bajo de casos que son atendidos, Francisco Hernández Torres, director general de Calidad e Informática de la dependencia, asegura que se debe a que la negligencia es una “percepción subjetiva de la gente”.

Sin embargo, para Morales Aché, la Conamed es una instancia parcial que en la práctica se dedica a desproteger a los pacientes y a encubrir hospitales y médicos.


Organización criminal

El abogado atribuye las acciones negligentes y las malas prácticas, tanto de médicos como de las empresas prestadoras de servicios de salud, a la falta de supervisión y al funcionamiento y organización de los hospitales privados. “Son grandes negocios que pretenden ser hoteles y no pueden ser caracterizados así, puesto que están sujetos a regulación sanitaria y al cumplimiento de requisitos”, señala Aché.

Explica el litigante que estas empresas obligan a los pacientes a firmar documentos donde aceptan que el hospital únicamente renta instalaciones (presta servicios hospitalarios) y, por tanto, responsabiliza al paciente de los servicios médicos al argumentar que son ellos quienes designan al médico que los atiende. Situación que es falsa porque quien elige a los médicos que ahí laboran son los propios hospitales privados.

Como institución, continúa Aché, tienen la obligación de supervisar a su personal, así que los tribunales civiles sí encuentran como responsables a los hospitales privados de lo que pasa dentro de sus instalaciones y de las acciones de sus médicos.

Además de las negligencias médicas, los servicios privados de salud llevan a cabo prácticas fraudulentas e ilegales en perjuicio del paciente. La dicotomía es una de ellas. Esta práctica consiste en el pago de comisiones o premios a los médicos en función de los ingresos que le generan al hospital a través de internamientos, operaciones y estudios.

Otra práctica indebida, dice Morales Aché, es la realización de estudios, cirugías y demás procedimientos innecesarios. Cuando un médico ordena estudios que no están justificados, se considera que se está cometiendo un fraude. “Cada médico hace lo que quiere al interior de los hospitales privados. Si el paciente no requiere operación, basta con que su médico lo indique y nadie revisa si la decisión es correcta o no”.

Aduce también que en aras de ahorrar dinero, los hospitales privados contratan a personal de enfermería y paramédicos que no está debidamente capacitado y funciona de manera muy deficiente.

A decir de Morales Aché, todos los hospitales y clínicas cometen negligencias y malas prácticas; sin embargo, el abogado señala que se debe poner especial cuidado en los hospitales de lujo.

La Conamed negó a Contralínea los nombres de los consultorios, clínicas y hospitales privados con más quejas por negligencia o mala práctica médica. Esos datos “son confidenciales”, arguye Hernández Torres.

Gustavo Vargas no está de acuerdo. Él busca dar a conocer el nombre del médico que le causó daños físicos, sicológicos y patrimoniales irreversibles: “No podemos permitir que sigan ocurriendo negligencias; somos seres humanos”, asevera.

El Hospital Betania, de la Fundación Tamariz Oropeza, donde el ortopedista Alfonso Pedraza Aguilera le colocó una prótesis de titanio en la rodilla, es un hospital doblemente certificado por el Consejo de Salubridad General de la Secretaría de Salud, cuyo presidente es José Ángel Córdova Villalobos.

Los servicios médicos que recibió Gustavo Vargas fueron contratados por el Fideicomiso del Fondo de Pensiones del Sistema del Banco de Desarrollo Rural. La cirugía se llevó a cabo luego de que le diagnosticaran bloqueo de rodilla por una caída. El médico olvidó retirar un drenovac, motivo por el cual Vargas sufrió una infección posquirúrgica. Luego de 15 intervenciones, finalmente le retiraron la rótula y fijaron la tibia con el fémur, lo que ocasionó una reducción de alrededor de 4 centímetros a la pierna derecha y la pérdida de su función.

Gustavo Vargas vendió su casa para costear la denuncia penal que interpuso en contra de Alfonso Pedraza por responsabilidad médica y lesiones: “Dicen que los bienes sirven para resolver los males”, expresa con ironía.

Gobierno irresponsable

De acuerdo con el abogado Pedro Morales, el gobierno incumple su obligación de regular adecuadamente a los hospitales, pues las autoridades sanitarias no vigilan las prácticas hospitalarias.

Leer articulo completo AQUI.

miércoles, junio 16, 2010

SEP y SSa reculan: seguirá la venta de alimentos chatarra en escuelas

MÉXICO, DF, 16 de junio (apro).- Las secretarías de Salud y de Educación Pública cedieron a las presiones de los grandes consorcios de alimentos “chatarra” y anunciaron que por el momento no se suspenderá la venta de pastelitos y frituras en las escuela.

En entrevista, el secretario de Salud, José Ángel Córdova, sostuvo que la industria alimentaria requiere de tiempo para ajustarse a las exigencias nutricionales, a fin de reducir la densidad de calorías.

El primer paso, aseguró, será hacer porciones más pequeñas de galletas, pastelitos, papas y churritos fritos, entre otros.

Según el funcionario federal, lo que no se venderá en los centros escolares, a partir del próximo ciclo escolar, serán bebidas con azúcar adicional, como refrescos, jugos y néctares.

Precisó que no se envió el listado de alimentos chatarra a la Comisión Federal de Mejora Regulatoria porque no se quiere “satanizar ningún producto”, pero la lista final dependerá de cómo quede lo autorizado.

El titular de la Ssa sostuvo que los vendedores de alimentos preparados en las escuelas podrán ajustarse más fácilmente a los lineamientos establecidos en menús que se distribuirán para equilibrar el nivel de nutrientes, como son cero grasas y poca sal, así como el aumento de frutas y verduras.

Dijo que en el caso de la industria alimentaria se necesitará un proceso y eso lleva tiempo, pues no se trata de eliminar ese sector ni que se genere un daño mayor.

Lo que se busca es “achicar” el tamaño de los alimentos chatarra como una respuesta inmediata por parte de la industria pastelera y refresquera.

Explicó que la densidad energética por porción significa que en 100 gramos se baje, primero, de 450 calorías a 300 el contenido, lo que no es tan rápido, porque aquélla depende de los componentes del alimento, en donde destacan las grasas, y en los ingredientes que le dan consistencia y sabor a los alimentos industrializados.

“No se puede de la noche a la mañana quitarle X o Z componente porque no va a saber igual y no lo van a vender. Ahorita se van a vender las bolsas chiquitas y va haber algunas frituras y botanas de las que tienen menos densidad energética y en porciones menores”, ofreció.

Sin embargo, afirmó que el objetivo es que se dé una transformación de la industria para que, en un par de años, esté por debajo de la densidad energética y, aunque los educandos “se coman dos bolsitas, ya no estén ingiriendo más calorías”.

jueves, abril 30, 2009

Influenza, ¿Orwell o Juan Orol?


MEXICO, D.F., 28 de abril (apro).- Debido a las dimensiones internacionales acreditadas por la Organización Mundial de la Salud (OMS), las medidas de emergencia adoptadas en México y en Estados Unidos, y por la aparición de la epidemia de temor, pánico y vulnerabilidad extremas, lo ocurrido con la influenza porcina ha adquirido características dignas de 1984, la distopía más famosa del escritor inglés George Orwell.

Sin embargo, el toque mexicano al estilo Juan Orol le ha dado otras características a la epidemia. La actitud de los gobiernos federal, capitalino, mexiquense y de varios estados es digna de una mala película del famoso director de "churros" mexicanos de los años cincuenta.

Pretenden que creamos que, con tapabocas generalizados, cierres de escuelas, reclusión forzosa en los domicilios capitalinos y una ostentosa y grosera intoxicación informativa –donde son prácticamente linchados quienes cuestionen la eficacia de las medidas adoptadas desde hace cuatro días--, se resolverán la crisis de confianza y las dudas que se han generado en torno al manejo de la peor crisis sanitaria en los tiempos modernos.

Estamos ante una crisis de riesgo global y ni las bravatas de Felipe Calderón o las apariciones de Javier Lozano y las contradicciones del doctor José Angel Córdova evitarán las preguntas que no han sido respondidas hasta ahora:

1.- ¿Por qué si desde el 2 de abril las autoridades de la Secretaría de Salud confirmaron el primer caso de influenza porcina en un niño de 4 años de edad en la comunidad veracruzana de Perote, no se tomaron las medidas adecuadas?

2.- ¿Por qué si desde el 13 de abril el Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias (INER) había advertido del riesgo de un nuevo virus de influenza, distinto al de la influenza aviar, no se realizaron las medidas epidemiológicas necesarias, la investigación en los laboratorios y el aislamiento indicado entre las personas que estuvieron en contacto con esos primeros pacientes?

3.- No sólo eso. El doctor José Angel Córdoba, el mismo jueves 23 de abril, en la mañana, minimizó la información que ya estaba difundiendo el periódico Reforma. En menos de 12 horas, al filo de las 11 de la noche, anunció las primeras medidas de emergencia sin responder a las preguntas básicas: ¿por qué el titular de Salud modificó el mismo día su apreciación? ¿Qué registros exactos existían sobre las personas que ya habían fallecido de esta nueva epidemia?

4.- ¿Por qué las autoridades sanitarias suspendieron las clases en todos los planteles educativos del país y aún se mantiene abierto un foco de infección, como es la fábrica de puercos de Perote, perteneciente a Granjas Carroll, subsidiaria de la empresa norteamericana Smithfield? ¿Acaso esta empresa, cuya contaminación en las aguas y en el medio ambiente de La Gloria, Veracruz, se ha acreditado no es un foco de infección? ¿A quién quieren proteger o a quién quieren engañar con este escándalo medio ambiental? La Cofepris no ha dicho nada sobre este caso documentado ya en varios medios impresos y denunciado desde hace cinco años por el ambientalista Iván Restrepo.

5.- La duda más perniciosa e incómoda de todas: ¿por qué en Estados Unidos ya se detectaron 64 casos y ninguno ha sido mortal? ¿Qué diferencia hay entre el sistema sanitario y de emergencia de nuestro vecino y el nuestro? ¿Por qué se murieron los pacientes mexicanos y los que están investigándose en Costa Rica, Colombia, Brasil y Venezuela no presentan cuadros mortales como en México?

Estamos ante el encubrimiento más escandaloso de un manejo criminal de la información epidemiológica de México que ha tenido repercusiones globales. Esta es la verdadera dimensión orwelliana del caso de la influenza.

El director general de la Agencia de Vigilancia Sanitaria de Brasil, Agenor Alvares, lo dijo claro y contundente el pasado 27 de abril:"Considero que hubo demora y, en casos como éste, la notificación no debe tardarse".

El reproche a México no podía ser más claro. Por supuesto, eso no se escuchó en las horas de transmisión de los noticieros radiofónicos y televisivos que se han dedicado a intoxicar a sus audiencias cautivas.

La dimensión más oroliana de la epidemia es el tratamiento excesivo, indiscriminatorio de los canales de televisión privados y públicos que están haciendo lo que siempre han hecho: infantilizar a las audiencias con recomendaciones incompletas, regaños absurdos y dándole voz a una serie de "voceros oficiales" que insisten en presumir una eficacia que no se vio con anterioridad.

El exceso de "información" evita la auténtica información. Es decir, la saturación mediática ya no distingue entre lo que es presunción, rumor, regaño o medida de emergencia, creando una hipersensibilidad al tema. El estado de ánimo de los capitalinos pasó de la incredulidad al pánico y a la depresión. No será difícil prever que cuando se cuenten con los elementos necesarios de información, el enojo y la ira sociales serán mucho mayores de lo que han previsto las autoridades.

No se puede infantilizar eternamente a las audiencias, mucho menos cuando se juega con su salud y con el estado de ánimo.

Por lo pronto, el impacto económico para el sector restaurantero del Distrito Federal es brutal. La Canaco-Servytur calcula en 777 millones de pesos las pérdidas acumuladas desde el viernes 24 hasta este martes 28 de abril. Y puede rebasar los mil millones de pesos sólo en la capital del país. Las agencias de turismo y las aerolíneas están en el pánico más absoluto. El destino mexicano o "la marca" México está señalada ahora a nivel internacional por un virus que, siendo atendible y curable, se ha convertido en una especie de peste negra.

Email: jenarovi@yahoo.com.mx

martes, abril 28, 2009

La desinformación como plaga



Ante el incremento de los casos de influenza porcina en México y la expansión de ese padecimiento en distintos países –Estados Unidos, Canadá y España con casos confirmados; Brasil, Colombia, Francia, Reino Unido, Australia, Israel y Nueva Zelanda con casos por confirmar–, la Organización Mundial de la Salud (OMS) elevó ayer su alarma epidemiológica del nivel 3 al 4 –en una escala de seis–, fase que considera un incremento significativo en el riesgo de una pandemia. Al respecto, el responsable de seguridad sanitaria del organismo, Keiji Fukuda, señaló que el virus A/H1N1, causante de la influenza porcina, está tan extendido que ya no tiene sentido intentar contenerlo, aunque afirmó que aún se encuentra en una etapa suave y que las muertes registradas en México se deben a que las personas infectadas padecían otras patologías.
Por su parte, el titular de la Secretaría de Salud federal, José Ángel Córdova Villalobos, afirmó en conferencia de prensa que el país vive el momento más álgido de la epidemia causada por la gripe porcina; informó que el número de muertes posiblemente causadas por esta enfermedad asciende a 149 y que cerca de dos mil personas han ingresado en los hospitales a causa de neumonías severas. A raíz de lo anterior, dijo, el gobierno federal decidió suspender las actividades escolares en los 32 estados de la República hasta el próximo 6 de mayo. En tanto, el jefe de Gobierno del Distrito Federal, Marcelo Ebrard, decretó la alerta máxima en la capital del país, declaración que es de suponer generó justificadas y comprensibles inquietudes en la población capitalina, pese a que hasta el momento no se han suspendido los servicios de transporte público, no se ha ordenado el paro total de las actividades económicas ni se ha instaurado un estado de cuarentena para la población civil, aunque sí se decretó el cierre de los 35 mil restaurantes de la ciudad.
En el momento presente puede apreciarse en amplias franjas del territorio nacional, sobre todo en la capital del país y su área conurbada, un sentir generalizado de zozobra social que, paradójicamente, no ha derivado en sentido estricto de la existencia y difusión del virus mencionado, sino que ha sido inducido por la opacidad con que se han conducido hasta ahora las autoridades de salud de todos los niveles, desde los organismos internacionales hasta los gobiernos federal y estatales.
En menos de una semana, las autoridades sanitarias en México han transitado de la caracterización de los primeros brotes de influenza porcina como casos habituales fuera de temporada hasta la adopción de medidas como la ya comentada suspensión de clases en todo el país que hoy por hoy constituyen el principal indicador para la población en torno a la gravedad del asunto. Fuera de eso, los encargados de la salud pública han omitido proporcionar datos concisos y oportunos sobre las personas fallecidas, como edad, género y condiciones de salud previas, información que resulta de suma relevancia para explicar el desenlace fatal de muchos de los casos que se han registrado en el país, de acuerdo con lo señalado por el funcionario de la OMS. De igual forma, no se han proporcionado mapeos de los lugares de las muertes ni de los brotes de la enfermedad –que permitirían a la población evitar potenciales focos de infección–, ni se ha atinado a responder por qué un mismo padecimiento ha derivado en decenas de muertes en nuestro país y no ha ocurrido otro tanto en Estados Unidos ni en países desarrollados en los que se ha hecho presente el virus.
La falta de transparencia en la información oficial constituye, en la actual circunstancia, un factor de riesgo adicional para la salud pública. Es necesario, en suma, que las autoridades de todos los niveles de gobierno entiendan que, en situaciones como la actual, la calma de la población es un elemento indispensable para el pleno acatamiento de las medidas de prevención que se promueven, y que ésta depende, en buena medida, de la pulcritud, la veracidad y la oportunidad con la que las autoridades cumplan con su deber de informar.

La sociedad rebasa

Francisco Rodríguez
“La idiotez es una enfermedad extraordinaria, no es el enfermo el que sufre por ella, sino los demás”.
-Voltaire-

Pesa más la “grilla” política que la salud de los mexicanos. Rifan las apariencias, y no la tarea efectiva de médicos, investigadores e instituciones del sector salud que con décadas de experiencia, han sido relegados para que los reflectores nada más alumbren a los autodenominados gobernantes.La televisión nos repite y repite la imagen del rostro afilado, de verdadera preocupación —y temor, sobre todo — del señor Felipe Calderón, balbuceando un discurso optimista que sus propios gestos desmienten. Al titular de Salud, José Angel Córdoba, se le ve no nada más agobiado por participar en una entrevista radiofónica tras otra, sino con cara de pedir urgentes vacaciones, si no es que de renunciar para dejar el sitio a su subsecretario Mauricio Hernández, el verdadero mandamás de la dependencia.Los spots siguen en lo mismo: cantando loas a supuestos logros de una administración que se publicita a sí misma como la que nos llevará a “vivir mejor”, sin que la barata propaganda del autoelogio haya sido rápidamente sustituida por anuncios verdaderamente informativos. Mejor una empresa que vende cloro de lavandería que produjo, en unas horas, un efectivo mensaje silencioso, en el cual recomienda el uso de ese químico para desinfectar.La desinformación campea. Los medios que reciben publicidad pública ocultan datos o sólo se guían por el boletín oficial, que nada más difunde autocomplacencias: vamos bien –“aunque no lo parezca”—, tenemos dinero para hacer frente a la epidemia… bla, bla, bla.Y como pregunta el remitente de un correo electrónico, nos cuestionamos los demás: “¿Dónde están el INDRE (Instituto Nacional de Diagnostico y Referencia Epidemiológicas), el Instituto Nacional de Salud Pública? El de Enfermedades Respiratorias ya abrió la boca y el de Vigilancia Epidemiológica también. Ahí hay gente muy capacitada. Ellos hacen o quizá ya dejaron de hacer las encuestas serológicas y tienen la capacidad técnica de dar respuestas técnicas en pocas horas. 800 ó 1000 sueros no son nada, se procesan 90 de un trancazo y con los robots, salen en un par de horas…”De acuerdo con el mismo remitente, a la mitad de la emergencia también afloran las “grillitas” al seno del sector salud. “¿Dónde están los científicos neoliberales, quienes han defendido que la ‘genomica es cool y los demás son nacos’ y que han quitado financiamiento a otras disciplinas médicas? ¿Dónde están? Con las herramientas moleculares disponibles y ‘sus’ juguetitos carísimos (secuenciadores, HPLC-masas, PCRs tiempo real, todo el equipo de proteómica) en pocas horas pueden sacar la secuencia del virus y mostrarnos que algo están haciendo para entender el problema. Aunque, por supuesto, ellos no podrán resolverlo... nunca.“Ahora, ¿por qué carambas se están enviando las muestras al extranjero, cuando aquí se pueden procesar? ¿Qué, este no es también un asunto de Seguridad Nacional?La crítica del autor del mensaje, que ahora le transcribo en sus partes medulares, también se dirige a los científicos que, dados sus conocimientos, se ubican al lado del gobierno en la sombra de Andrés Manuel López Obrador, a quienes tampoco se ve por lado alguno brindando consejos preventivos a la desorientada población.Por tal recomienda que, si es sabido “que todos los rinovirus se inactivan con ácido… Una pasadita por los pasamanos de rutas, peseros, buses, trolebuses y el STC, en cada terminal: un poco de cloro (hipoclorito diluido) con ácido (acético, por ejemplo) sería inocuo y bajaría algunos logaritmos la inefectividad.“Inventemos una mezcla desinfectante para manos: ácido acético (vinagre, efectivo aunque de corta duración: 15 a 20 minutos); poquitín de cloro; alcohol diluido y otro ácido que no sea volátil (cítrico, por ejemplo). Si se le agrega una pizca de detergente, podría ser más efectivo. La cosa es que no irrite. Si esta mezcla se pone en las estaciones del Metro (por ejemplo) y en edificios públicos y otros lugares estratégicos, se limitará mucho el contagio…”Otra vez, como sucedió tras el terremoto de 1985, es la sociedad la que “se pone las pilas”, mientras los políticos no atinan qué hacer, excepto desinformar.
Indice Político: Suspicaces, muchos mexicanos creen exageradas las medidas preventivas –no del todo eficaces— que la Administración federal y los gobiernos capitalino, mexiquense y potosino han puesto en marcha. Equivocadas tal vez, pero no exageradas. Y es que si el virus ataca fundamentalmente a quienes viven su etapa productiva, de 20 a 50 años, ¿por qué es que sólo se cierran las escuelas durante 10 días?
www.indicepolitico.com
pacorodriguez@journalist.com

domingo, abril 26, 2009

Influenza: El gobierno, con las defensas bajas

La INFLUENZA, un país vulnerable, un gobierno incompetente

Felipe Calderón inició su gobierno con ambiciosos planes de salud, pero la epidemia de influenza por virus porcino provocó una reacción oficial errática: primero se trató de minimizar el brote y después se tomaron medidas que cau-saron pánico. Documentos obtenidos por Proceso demuestran que la autoridad sanitaria conocía las altas probabilidades de que acometiera una de las formas más dañinas de influenza. Pero no llegó el virus aviar, sino un mal para el que no hay vacuna: la falta de previsión.

Aún bajo los latigazos de la crisis financiera internacional, en medio de una batalla cada vez más cruenta contra el narcotráfico y con los pleitos electorales encima, se le abrió al gobierno de Felipe Calderón un cuarto frente: brotó en el país la epidemia de influenza por virus porcino, una enfermedad respiratoria contra la que no existe vacuna y la cual ha cobrado ya alrededor de 68 víctimas, según la estadística oficial.El secretario de Salud, José Ángel Córdova Villalobos –a quien Calderón le confía una parte clave de su estrategia para promover las acciones de su gobierno–, pasó de describir el brote como “casos habituales fuera de temporada” a la admisión de que se trata de una epidemia y, ante la presión general, a anunciar medidas preventivas extraordinarias para evitar que la enfermedad se propague descontroladamente, dada su peculiar virulencia. Y entonces sí, Calderón convocó al Consejo de Salubridad General que depende de la Presidencia y encabeza el secretario de Salud, con facultades para establecer medidas obligatorias y que abarca a todas las organizaciones, públicas y privadas del Sistema Nacional de Salud, y todas aquellas que estén relacionadas con éste, incluyendo las autoridades administrativas federales, estatales y municipales.En la rueda de prensa que ofreció en Los Pinos el viernes 24, Córdova Villalobos explicó que el primer caso del tipo de influenza que tiene en alerta al país se registró el lunes 13 y que, después de practicarle los estudios correspondientes al paciente se decretó la alerta epidemiológica el jueves 16. En este período, la información sobre lo que sucedía en los hospitales de la Ciudad de México se mantuvo bajo resguardo hasta que los laboratorios de Estados Unidos y Canadá detectaran con precisión cuál era esa enfermedad. El funcionario ha permanecido al lado del presidente Felipe Calderón desde el pasado miércoles 22, cuando laboratorios de Toronto, Canadá, le confirmaron al gobierno de México que se estaba enfrentando una situación inédita en el mundo por la capacidad de acción que mostraba este virus. Se especificó entonces que los especialistas canadienses descubrieron en él componentes genéticos propios de los cerdos. La noche del jueves 23 se tomaron las primeras medidas de prevención, entre ellas la suspensión de clases en todos los niveles, desde preescolar hasta universitario.Alrededor de las 9:00 horas del viernes comenzaron a llegar los secretarios de Estado a Los Pinos. El día anterior Calderón, de gira en el Estado de México, recibió la confirmación de que se trataba de influenza por virus porcino, y desde entonces estaba en contacto permanente con el secretario de Salud para medir el avance de la epidemia.
La noche del viernes, en la reunión del Consejo de Salubridad General, el presidente Felipe Calderón dijo estar consciente de la seriedad del brote de influenza por virus porcino, y que ya se habían tomado las medias necesarias para proteger a la población.“Les aseguro que tanto el gobierno federal a mi cargo, como los gobiernos de las entidades federativas correspondientes, señaladamente el Distrito Federal, así como el Estado de México, estamos realizando todas las acciones pertinentes, llevando a cabo las acciones necesarias para hacerle frente a este problema, cuya naturaleza nos fue informada el día de ayer por la tarde, una vez que las autoridades sanitarias internacionales y los más prestigiados y especializados laboratorios del mundo estuvieron en posibilidad de examinarlo y constatar su naturaleza”, indicó.A su vez, el secretario de Salud anunció a los medios: “Todas las Unidades de Medicina Familiar del Seguro Social permanecerán abiertas el fin de semana, en horario normal, para atender las solicitudes de consulta”. Añadió que el riesgo será menor en la medida que la gente acuda con su médico en cuanto sienta los primeros síntomas: fiebre superior a los 39 grados, tos seca y dolores musculares.
La prevención, rebasada
Proceso obtuvo copias de documentos oficiales que muestran cómo, a partir de recientes experiencias en otros países, el gobierno federal ya esperaba un posible brote de influenza, pero cuando éste llegó no pudo contenerlo de inmediato. La preparación consistió en que se consolidara el Grupo Federal de Seguridad para la Salud en 2001, y en 2003 se creó el Grupo de Trabajo de Pandemia de Influenza. Ya en el Plan Nacional de Preparación y Respuesta ante una Pandemia de Influenza, de 2006, el gobierno mexicano puso como ejemplo el caso de Hong Kong, donde en 2002 la influenza causó 299 defunciones y una pérdida de alrededor del 7% del Producto Interno Bruto.Con los parámetros de la pandemia de la llamada gripe española en 1918 –se apunta en el estudio, del que Proceso obtuvo una copia–, se ha estimado, mediante un modelo matemático, el impacto que podría tener una pandemia actual en México: en seis meses, resultaría “35 por ciento de la población infectada; 200 mil muertes; 25 millones de consultas y 500 mil hospitalizados”.“El reloj de la pandemia está corriendo, sólo que no sabemos qué hora marca”, se advierte en el documento. Y pese a que se identifica la gravedad de los riesgos, en ese plan de preparación elaborado por especialistas no se contemplan medidas concretas para el caso de que este virus sufriera mutaciones.Durante 2006 y 2007 las autoridades sanitarias mexicanas se prepararon para enfrentar la gripe aviar, y para ello elaboraron el Manual para la Vigilancia Epidemiológica de Influenza. No obstante, este virus mutó y, en esta transformación, México quedó expuesto a una enfermedad altamente contagiosa y potencialmente mortal, de acuerdo con los criterios emitidos por la Organización Mundial de la Salud (OMS).Como en ese manual no se contempló el comportamiento del virus porcino, las estadísticas de morbilidad sobre este mal, así como de neumonías y otras enfermedades asociadas a él, sólo se remiten a la gripe aviar.El Estado mexicano contaba ya con una completa descripción de los síntomas y medicamentos. Incluso definió cuál era el trabajo que debería elaborar cada una de las autoridades del sector salud.Según el citado manual, “la identificación del virus de la influenza se realiza en México desde el año de 1957. En el año 2000 se llevó a cabo un reforzamiento del sistema, con la incorporación y capacitación de una Red de Laboratorios para el procesamiento y diagnóstico de muestras. En ese mismo año, México se incorporó a la red de notificación mundial de influenza en donde semanalmente se están reportando casos probables, confirmados y los subtipos identificados en el país”.La posibilidad de que el virus por influenza aviar mutara aparece únicamente como una posibilidad: “(…) La influenza tipo A, además de las aves, puede infectar varias especies animales, entre las que se encuentran los cerdos, los caballos, las focas y las ballenas”.Esta es la única referencia que existe en este documento oficial de 81 páginas, dedicado por completo a las medidas necesarias para detener una eventual pandemia de influenza aviar. La posibilidad de que éste se transformara en un virus porcino no vuelve a tocarse, ni siquiera a mencionarse.
Medidas extraordinarias
La diferencia entre la influenza aviar y la influenza por virus porcino es importante. Para la primera de ellas existe una vacuna, que se ha venido aplicando en centros de salud en todo el país, sobre todo a los ancianos y los niños, en tanto que para la segunda no hay vacuna y sólo puede combatirse con medicamentos, una vez detectada.Por eso, en la rueda de prensa del viernes 24, José Ángel Córdova dijo que la OMS recomienda no aplicar la vacuna de la influenza aviar para los casos que conforman este brote de la nueva variedad causada por el virus porcino. Ya el Gobierno del Distrito Federal había anunciado lo mismo.“Lo mejor es aplicar el antiviral sólo en los casos diagnosticados. Para este germen, que es nuevo, no hay vacuna. Lo que pasa con este virus es que tiene dos componentes, el Brisbane y el euroasiático. La vacuna que aplicamos normalmente sólo podría enfrentar el primero de ellos”, explicó Córdova.La influenza por virus porcino apareció por primera vez en 1976, en Wisconsin y Fox Dix, Estados Unidos. Las autoridades sanitarias de ese país controlaron el brote cuando sólo siete personas habían enfermado. Ahora, ha aparecido en México en 1 mil 4 casos en el Distrito Federal, el Estado de México y San Luis Potosí. En esta última entidad se detectaron 46 casos probables, de los cuales sólo se han confirmado plenamente cuatro de ellos, según la Secretaría de Salud federal.Por lo pronto, el gobierno federal enfrentará la epidemia mediante la aplicación de los antivirales Oseltamivir y Zanamivir. De acuerdo con el secretario de Salud, el abasto de estos medicamentos es de un millón de dosis y se tienen pactadas más compras con los laboratorios que los producen “Tenemos un millón de dosis y van mil casos. Esperemos que esto no tenga una progresión exponencial, (porque) entonces sí nos vamos a poner a batallar”, expuso Córdova Villalobos en la rueda de prensa. De igual manera, informó que se instalarían puestos ambulantes para repartir protectores bucales. Así se hizo, al menos en el Distrito Federal, y algunos de ellos han estado a cargo del Ejército. “Nuevamente hacemos un llamado a la población para evitar eventos multitudinarios y lugares concurridos, especialmente a la población de jóvenes, que es la más vulnerable”, dijo Córdova, y agregó que para contener el brote de influenza por virus porcino será clave la oportuna distribución de medicamentos. Sin embargo, en las calles de la capital mexicana se siente la tensión. Aparte de la suspensión de clases y de todos los eventos públicos que fueron anunciando las autoridades locales, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público extendió el plazo para la Declaración Anual de Personas Físicas hasta el próximo 31 de mayo.La noche del viernes 24, José Ángel Córdova dijo que aún es temprano para determinar el tiempo que durará la alerta por el brote de influenza de virus porcino en México, pero calculó que en 10 días podría verse cómo evoluciona el comportamiento de la enfermedad.En entrevista televisiva, Córdova Villalobos reconoció que es muy probable que continúen suspendidas las clases en todos los niveles de escuelas públicas y privadas, tanto en el Distrito Federal como en el Estado de México, “porque va a ser difícil que la epidemia vaya a estar contenida” después del fin de semana. El funcionario agregó: “De cualquier forma, mañana (sábado 25) voy a tener yo una reunión con el secretario (Alonso) Lujambio (de Educación Pública) y mañana por la tarde-noche estaremos en condiciones de anunciarlo, esto también para que las familias se puedan preparar, y yo entiendo muy bien la necesidad de organizar”. Se justificó: “Hemos hecho lo de la suspensión de las clases –prosiguió Córdova–, hemos sido prudentes, todavía, de que no haya ninguna suspensión laboral, que esto ya tendría implicaciones mayores. En algunos sitios, aquí por ejemplo, el Gobierno del Distrito Federal determinó acertadamente que se suspendieran muchos de los espectáculos, que hay mucha gente que se congrega y, bueno, estas acciones pudieran irse multiplicando”.Afortunadamente, dijo Córdova, la OMS no ha decretado la cuarentena y el cierre de fronteras para México, por lo que no hay restricciones para el turismo. Sin embargo, como la epidemia preocupa a la comunidad internacional por la novedad del virus, la OMS enviará a México expertos en epidemiología que apoyen las acciones del gobierno.Los medicamentos para controlar la influenza por virus porcino se regalarán en los centros de salud. Ante la inexistencia de una vacuna contra esta enfermedad respiratoria, Córdova recomendó que las personas con síntomas de gripe fuerte se acerquen de inmediato a los centros de salud para que sean atendidas, diagnosticadas y recetadas con el medicamento específico.
Con todo
Ante la situación y los enormes peligros potenciales, el gobierno de Felipe Calderón ha utilizado como herramienta de trabajo un documento titulado Lineamientos para la Estrategia Operativa Multisectorial. Dentro de ésta, se han formado diversos grupos.En el denominado “Salud” participan la Secretaría de Salud, el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE), Petróleos Mexicanos (Pemex), el Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF), la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), la Secretaría de Marina-Armada de México, la Cruz Roja, las Asociaciones y Colegios Médicos.En el llamado “Funcionamiento Económico” incluye a la Secretaría de Economía (SE), la Secretaría de Hacienda (SHCP), la Secretaría de la Función Pública (SFP), el Banco de México, la Asociación de Bancos de México, la Academia Nacional de Ciencias Farmacéuticas, la Cámara Nacional de la Industria Farmacéutica, la Cámara Nacional de la Industria de la Información, la Confederación Patronal de la República Mexicana y el Consejo Mexicano de Hombres de Negocios.En el grupo de servicios básicos trabajan la Secretaría de Energía (Sener), la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT), la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol), la Comisión Nacional del Agua (Conagua) y el Servicio Postal Mexicano.En el de “Seguridad” quedaron la Secretaría de Gobernación (Segob), la Dirección General de Protección Civil, la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), la Secretaría de Marina-Armada de México, la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) y la Procuraduría General de la República (PGR).Mientras que en el grupo de “Educación” participan la Secretaría de Educación Pública (SEP), el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) , la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), el Instituto Politécnico Nacional (IPN), la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior (ANUIES), la Asociación Nacional de Padres de Familia y el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE).Por separado, el Consejo General del Instituto Federal Electoral (IFE) puso a disposición del gobierno federal el tiempo de Estado que le corresponde en radio y televisión, por un período indefinido, para que la Secretaría de Salud difunda las acciones necesarias para atender la emergencia sanitaria.El acuerdo, aprobado por unanimidad, indica que si bien la autoridad electoral no interviene en asuntos sanitarios, se encarga de administrar los 48 minutos de televisión y 65 minutos en radio del tiempo del Estado, por lo que de acuerdo con la Constitución el IFE está obligado a aportar ese tiempo en caso de situaciones graves.Por ello, cuando el gobierno lo decida, podrá hacer uso de estos 113 minutos en los medios electrónicos. El IFE tomó la decisión luego de recibir el viernes 24 una carta del secretario de Salud, en la que le solicita liberar ese tiempo de Estado “para afrontar con prontitud y eficacia la situación, abarcando a la totalidad de los concesionarios y permisionarios de radio y televisión”.En el documento aprobado se establece que, durante el período que abarque la alerta, la Secretaría de Gobernación (Segob) informará cada tercer día al secretario ejecutivo del IFE, Edmundo Jacobo, sobre el tiempo y los días que requiere para continuar con la atención y control de la emergencia.

jueves, abril 23, 2009

Por la influenza suspenden clases en DF y Edomex: SSa

Este viernes, desde preescolares hasta universitarios, no acudirán a los plantes educativos.

*Reportan 44 casos aislados de influenza en el estado de México

*Influenza: Ssa pide calma; aplicará 500 mil vacunas a empleados del sector

*Casos de influenza constituyen un "repunte", no un brote: Ahued

La Jornada On Line


México, DF. La noche de este jueves el secretario de Salud, José Angel Córdova Villalobos informó que mañana viernes se suspenderán las clases en todo el Distrito Federal y el estado de México, en las escuelas públicas y privadas de nivel preescolar hasta universitario para evitar tener más casos de influenza.
Dijo que debido a que los casos se han presentado particularmente en la ciudad de México, la Secretaría de Seguridad Pública y la Secretaría de Salud determinaron la suspensión de labores en los planteles educativos este 24 de abril.
Insistió en acudir al médico en cuanto se presenten los primeros síntomas de esta enfermedad respiratoria como fiebres superiores a los 39 grados que se presenta de manera repentina, tos, dolor de cabeza intenso, dolores musculares y de articulaciones, irritación de los ojos y flujo nasal.
Más tarde en entrevista para un canal de televisión, Córdova Villalobos dijo que de preferencia tampoco se lleve a los niños de guardería y que se evite asistir a lugares conglomerados como medida preventiva.