http://www.youtube.com/watch?v=5ZeayklMkbc

“Detrás de la retención de Diego hay un grupo de gran poderío y organización”.
Fauzi Hamdan.
I
El aserto, en el epígrafe, a nuestro ver contundente, del señor Hamdan –abogado, político panista (fue senador y diputado) y allegado ideológicamente y en términos de intereses a Diego Fernández de Cevallos, El Jefe Diego— antójase pedagógico,
¿Pedagógico? Por supuesto. Lo expuesto con claridad por el señor Hamdan sirve para educar o, en el peor de los casos, para enseñar y darle sentido a la realidad tal como se manifiesta ante nosotros y se consigna en los medios difusores y así la registramos.
Ello, si lo que dice la definición de pedagogía es vero, se traduce en toma de conciencia de la realidad y sus causales, independientemente de que en nuestro fuero interno seamos honestos intelectualmente y sinceros consigo mismos.
La toma de conciencia de esa realidad y sus causales no siempre se traduce en acciones organizadas, digamos colectivas o sociales, para modificar ésta, lo cual conduce, precisamente, a engañarnos a sí mismos mediante justificaciones subjetivas.
Pero lo dicho por don Fauzi tiene, en su atributo didáctico, un efecto dicotómico: nos describe una realidad insoslayable, por un lado; por otro, nos ofrece una moraleja igualmente obvia e incluso ineludible: México ha dejado de ser nuestro.
II
Pero, si no es nuestro éste país, ¿de quién es entonces? El hecho demográfico de que habitamos en éste territorio y la noción identitaria histórica de un México no nos hace dueños de éste país; diríase sin hipérbole que tampoco nos hace sus usufructuarios.
Estamos, pues, en México, pero no “somos” México. Compartimos como sociedad dividida en una miríada de clases y estratos --los más de éstos y de aquellas oprimidas por la pobreza como identidad— la certeza jurídica y cultural del mexicano. No más.
Vivimos, así, en éste ámbito regido por un Estado del cual somos el elemento constitutivo más importante, mandante éste, en la teoría, de un poder político cuyos personeros no nos representan y, dado ello, usan la simulación para prevalecer.
En ese contexto, México es –su territorio, su noción cultural, su definición política como Estado, su cosmovisión social y su psique colectiva— es sólo el lugar que habitamos y con cuyo mantenimiento y mejoría no nos sentimos obligados.
Es, visto y sentido así, un país de “otros” –la mafia del poder y los cárteles del narcotráfico--, quienes se han adueñado de sus riquezas y sus haberes y son omisos en sus deberes con respecto a nosotros, las mayorías silenciosas y adaptables.
III
Hemos abandonado la plaza, disociándonos incluso de la mera noción de México y lo mexicano y la mexicanidad, desestimando nuestra propia historia y la composición psíquica colectiva y la cultura. No sabemos náhuatl, pero sí hablamos un mal inglés.
Al abandonar la plaza --desentendiéndonos políticamente de ella--, México se ha convertido en tierra de nadie en el sentido de que nadie la ocupa todo el tiempo y, eso sí, cuando es ocupada el propósito es el de permanecer sólo en efímera prevalecencia.
Es tierra de nadie en el sentido de que no es de ninguno de los pueblos de México ni de ninguna clase social dominante o dominada. Pero sí es disputada brutalmente por cúpulas criminógenos: la mafia del poder, los cárteles del narcotráfico, los fácticos.
El señor Hamdan aludió con un nombre epiceno a uno de los grupos fácticos. Es un grupo, dijo, “de gran poder y organización”, como no pocos más que actúan impunemente en ésta tierra de nadie. ¿Cuál podría ser ese grupo? ¿Tiene nombre?
Es más, ese grupo “de gran poder y organización” no sería necesariamente fáctico. ¿El gobierno? ¿El Ejército? ¿Algún cártel del narcotráfico? La identidad es lo de menos. Lo que persiste es la convicción generalizada de que en ésta tierra de nadie, nadie manda.
ffponte@gmail.com

Hace varios días se publicó un artículo que contenía realmente muchos hechos relacionados con el derrame petrolero que tuvo lugar hace 105 días. El Presidente Obama había autorizado dicha perforación confiando en la capacidad de la tecnología moderna para la producción de petróleo, que él deseaba disponer en abundancia y liberar a Estados Unidos de la dependencia de los suministros exteriores de ese vital producto para la civilización actual. Su excesivo consumo ya había suscitado la protesta enérgica de los ambientalistas.
Ni siquiera George W. Bush se había atrevido a dar ese paso, dadas las amargas experiencias sufridas en Alaska con un tanquero que transportaba petróleo extraído allí.
Se había producido el accidente en la búsqueda del producto que se necesita desesperadamente en la sociedad consumista, que las nuevas generaciones heredaron de las que la precedieron, con la diferencia de que ahora todo marcha a velocidad jamás imaginada.
Científicos y defensores del medio ambiente han expuesto teorías relacionadas con catástrofes que ocurrieron en cientos de millones de años con las llamadas enormes burbujas de metano, causantes de gigantescos tsunamis que barrieron gran parte del planeta que, con vientos y olas que alcanzaron dos veces la velocidad del sonido y olas de 1 500 metros de altura, liquidaron el 96 por ciento de las especies vivas.
Expresaban el temor de que en el Golfo de México, que por alguna causa cósmica es la región del planeta donde la roca cársica nos separa de la enorme capa de metano, sea perforada en la desesperada búsqueda de petróleo con los modernísimos equipos de tecnología que hoy se dispone.
Con motivo del derrame de la British Petroleum, las agencias de noticias informan que:
“…el gobierno federal [de EE.UU.] ha advertido que se mantengan alejados del epicentro de las operaciones con la amenaza de 40.000 dólares por cada infracción y la posibilidad de arrestos por delitos mayores.
“…La EPA [Agencia de control ambiental de EE.UU.] ha señalado oficialmente que la Plataforma Nº 1 libera metano, benceno, sulfuro de hidrógeno y otros gases tóxicos. Los trabajadores sobre el terreno ahora usan medios avanzados de protección que incluyen máscaras de gas de última tecnología suministradas por los militares.”
Hechos de enorme trascendencia se están produciendo con inusitada frecuencia.
El primero y más inmediato es el riesgo de una guerra nuclear después del hundimiento del sofisticado buque insignia Cheonan, que según el gobierno de Surcorea se debió al torpedo de un submarino de factura soviética -ambos fabricados hace más de 50 años-, mientras otras fuentes comunican la única causa posible y no detectable: una mina que hicieron colocar los servicios de inteligencia de Estados Unidos en el casco del Cheonan. De inmediato se culpó al Gobierno de la República Popular Democrática de Corea.
A este extraño suceso se sumó, días después, la Resolución 1929 del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, ordenando la inspección de los buques mercantes iraníes en un plazo no mayor de 90 días.
El segundo, que en parte ya está produciendo sus efectos demoledores, ha sido el progresivo avance del cambio climático, cuyos efectos son aún peores, dando lugar a la denuncia del documental “Home” elaborado por Yann Arthus-Bertrand con la participación de los ecologistas más prestigiosos del mundo; y ahora, el derrame petrolero en el Golfo de México, a pocas millas de nuestra Patria, que genera todo tipo de preocupaciones.
El 20 de julio, un despacho de la agencia noticiosa EFE se refiere a las declaraciones del ya conocido almirante Thad Allen, coordinador y responsable para la lucha contra el vertido de petróleo en el Golfo de México, quien “indicó que autorizó a British Petroleum, propietaria del pozo y responsable del derrame, a que continúe 24 horas más las pruebas que efectúa para determinar la solidez de la estructura ‘Macondo’ tras la instalación hace 10 días de una nueva campana de contención”.
“Según los datos oficiales, hay cerca de 27 000 pozos abandonados en el lecho marino del Golfo…”
“Cuando se cumplen 92 días del accidente en la plataforma de BP, la principal preocupación del Gobierno de EE.UU. es que la estructura subterránea del pozo esté dañada y que el crudo se filtre a través de las rocas y acabe fluyendo en múltiples puntos del suelo marino.”
Es la primera vez que una declaración oficial habla del temor a que el petróleo comience a manar de los pozos que ya no son productivos.
Los lectores que se interesan por el tema van entresacando lo sensacionalista de los datos científicos. Para mí hay hechos que no tienen explicación satisfactoria. ¿Por qué el Almirante Allen declaró que “la principal preocupación del Gobierno es que la estructura subterránea del pozo esté dañada y que el crudo se filtre a través de las rocas y acabe fluyendo en múltiples puntos del suelo marino”? ¿Por qué la British Petroleum declaró que no se le puede culpar del crudo que brotó a 15 kilómetros del pozo accidentado?
Habría que esperar otros 15 días que tardaría en perforarse el pozo auxiliar, que tiene una trayectoria casi paralela al que originó el derrame, a una distancia de menos de 5 metros el uno del otro, según opina el grupo cubano que analiza el problema. Mientras tanto, debemos esperar como niños bien educados.
Si se confía tanto en el pozo paralelo, ¿por qué no se aplicó antes esa medida? ¿Qué haremos después si esa medida fracasa como ha ocurrido con todas las demás?
En intercambio reciente que sostuve con una persona sumamente bien informada de los detalles del accidente, debido a intereses de su país, conocí que por las características y la situación alrededor del pozo, no existe allí, en ese caso, el riesgo de una emanación del metano.
El día 23 de julio no aparece noticia alguna sobre el problema.
El 24, la agencia DPA afirma que “un prominente científico estadounidense acusó a la petrolera británica BP de sobornar a expertos que investigan la marea negra en el Golfo de México para retrasar la publicación de datos, según denunció a la cadena televisiva BBC”, pero no relaciona esa inmoralidad con daño alguno en la estructura del fondo marino y las emanaciones de petróleo y los niveles inusuales de metano.
El 26 de julio, los principales medios de prensa de Londres -BBC, Sunday Times, Sunday Telegraph y otros- informaron que “en junta de directorio” de la British Petroleum “decidirían hoy la salida del presidente ejecutivo” -Tony Hayward- “por el mal manejo que tuvo frente al derrame de petróleo en el Golfo de México”.
Por su parte Notimex y El Universal, de México, publican que en la British Petroleum “…no ha sido tomada una decisión sobre cambios entre sus ejecutivos, y agrega que una junta de su directorio está prevista para esta misma tarde.”
El día 27 las agencias de noticias informaban que el Presidente Ejecutivo de BP había sido despedido.
Julio 28. Doce despachos cablegráficos y 14 países, entre ellos Estados Unidos y varios de sus más importantes aliados, formularon declaraciones embarazosas por la divulgación, por parte de la organización Wikileaks, de documentos secretos sobre la guerra en Afganistán. Aunque “Barack Obama, admitió que se encuentra ‘preocupado’ por la filtración, [...] señaló que las informaciones son antiguas y no contienen nada nuevo.”
Fue una declaración cínica.
“El fundador de WikiLeaks, Julián Assange, dijo que los documentos son evidencia de crímenes de guerra cometidos por las fuerzas estadounidenses.”
Tan certeramente lo evidenciaron que han conmovido hasta los cimientos la secretividad norteamericana. En ellas se habla de “muertes de civiles de las que nunca se informó públicamente”. Ha creado conflictos entre las partes involucradas en esas atrocidades.
Sobre los riesgos de gas metano emanando de los pozos que no están en producción, silencio total.
Julio 29. Un despacho de la AFP informa lo nunca imaginado: Osama Bin Laden era un hombre de los servicios de inteligencia de Estados Unidos: “…Osama Bin Laden aparece en los informes secretos publicados por Wikileaks como un agente activo, presente y adulado por sus hombres en la zona afgano-paquistana.”
Se conocía que, en la lucha de los afganos contra la ocupación soviética de Afganistán, Osama cooperó con Estados Unidos, pero el mundo suponía que en su lucha contra la invasión extranjera aceptó el apoyo de Estados Unidos y la OTAN como una necesidad y que, ya liberado el país, rechazaba la injerencia extranjera, creando la organización Al Qaeda para combatir a Estados Unidos.
Muchos países, Cuba entre ellos, condenan sus métodos terroristas que no excluyen la muerte de incontables víctimas inocentes.
Cuál no sería ahora la sorpresa de la opinión mundial al conocer que Al Qaeda era una creación del gobierno de ese país.
Fue la justificación para la guerra contra los talibanes en Afganistán y uno de los motivos, entre otros, para la posterior invasión y ocupación de Iraq por las fuerzas militares de Estados Unidos. Dos países donde han muerto miles de jóvenes norteamericanos y gran número de ellos han sido mutilados. Entre ambos, más de ciento cincuenta mil soldados norteamericanos están comprometidos por tiempo indefinido, y junto a ellos, los integrantes de las unidades de la organización belicista OTAN, y otros aliados como Australia y Corea del Sur.
El 29 de julio se publicó la foto de un joven norteamericano de 22 años, Bradley Manning, analista de inteligencia, quien filtró al sitio Web Wikileaks 240 mil documentos clasificados. No se ha pronunciado sobre su culpabilidad o inocencia. No podrán tocarle sin embargo un pelo. Los integrantes de Wikileaks han jurado hacer conocer la verdad al mundo.
Con fecha 30 de julio, el teólogo brasileño Frei Betto publicó un artículo titulado “Grito de la tierra, clamor de los pueblos”.
Dos párrafos expresan la esencia de su contenido. ”Los antiguos griegos ya lo habían notado: Gaya, la Tierra, es un organismo vivo. Y somos fruto de ella, engendrados en 13,700 millones de años de evolución. Sin embargo en los últimos 200 años no supimos cuidar de ella sino que la convertimos en mercancía, de la que se espera obtener el máximo lucro.”
“Hoy están amenazadas todas las formas de vida en el planeta, incluso la humana (2/3 de la población mundial sobreviven por debajo de la línea de pobreza) y la misma Tierra. Evitar la anticipación del Apocalipsis exige cuestionar los mitos de la modernidad -como mercado, desarrollo, Estado uninacional-, todos ellos basados en la razón instrumental.”
Por su parte, ese mismo día la AFP publica: “La República Popular China ‘desaprueba las sanciones unilaterales’ adoptadas por la Unión Europea contra Irán, declaró hoy el portavoz de la cancillería china, Jiang Yu”.
Del mismo modo, Rusia protestó con energía la condena de las sanciones de esa región estrechamente aliada con Estados Unidos.
El 30 de julio, un despacho de la AFP informa que el Ministro de Defensa de Israel declaró: “Las sanciones que la ONU impuso a Irán [...] no lo harán suspender sus actividades de enriquecimiento de uranio en busca de la bomba atómica”.
El 1º de agosto un cable de la AFP informa que “Alto jefe militar de los Guardianes de la Revolución advirtió hoy a EE.UU. contra un eventual ataque contra Irán.”
“Israel no descartó una acción militar contra Irán para detener su programa nuclear.”
“La comunidad internacional, encabezada por Washington, intensificó recientemente su presión sobre Irán, acusado de buscar dotarse del arma nuclear con un encubierto programa nuclear civil.”
“Las afirmaciones de Javani precedieron una declaración del jefe del Estado Mayor Conjunto estadounidense, Michael Mullen, que aseguró este domingo que un Plan de ataque de Estados Unidos contra Irán está previsto para impedir a Teherán dotarse del arma nuclear.”
El 2 de agosto, un despacho noticioso de la AFP de contenido similar al de las demás agencias de noticias informó:
“‘Tengo que viajar en septiembre a Nueva York para participar en la Asamblea General de Naciones Unidas. Estoy dispuesto a sentarme con Obama, cara a cara, de hombre a hombre, para hablar libremente de cuestiones mundiales ante los medios de comunicación para encontrar la mejor solución’, afirmó Ahmadinejad durante un discurso difundido por la televisión estatal.”
“Pero el presidente Ahmadinejad advirtió de que el diálogo deberá estar basado en el respeto mutuo.
“‘Si creen que pueden agitar un bastón y decirnos que debemos aceptar todo lo que dicen, esto no ocurrirá’, añadió. Las potencias occidentales ‘no entienden que las cosas han cambiado en el mundo’, añadió.”
“‘Ustedes respaldan a un país que cuenta con cientos de bombas atómicas pero dicen que quieren detener a Irán, que podría eventualmente tenerla un día…’”
Los iraníes han declarado que dispararán cien cohetes contra cada uno de los barcos de Estados Unidos e Israel que bloquean a Irán, tan pronto registren un mercante iraní.
De modo que, cuando Obama dé la orden de cumplir la Resolución del Consejo de Seguridad, estará decretando el hundimiento de todos los buques de guerra norteamericanos en aquella zona.
A ningún Presidente de Estados Unidos le ha caído encima tan dramática decisión. Debió preverlo.
En esta ocasión me dirijo por primera vez en la vida al Presidente de Estados Unidos Barack Obama:
Usted debe saber que en sus manos está ofrecer a la humanidad la única posibilidad real de paz. Sólo en una ocasión podrá usted hacer uso de sus prerrogativas al dar la orden de disparar.
Es posible que después, a partir de esta traumática experiencia, se encuentren soluciones que no nos conduzcan otra vez a esta apocalíptica situación. Todos en su país, incluso sus peores adversarios de izquierda o de derecha, con seguridad se lo agradecerán, y también el pueblo de Estados Unidos, que no es en absoluto culpable de la situación creada.
Le solicito se digne a escuchar esta apelación que en nombre del pueblo de Cuba le transmito.
Comprendo que no puede esperarse, ni usted daría nunca, una respuesta rápida. Piénselo bien, consulte a sus especialistas, pídales opinión sobre el asunto a sus más poderosos aliados y adversarios internacionales.
No me interesan honores ni glorias. ¡Hágalo!
El mundo podrá liberarse realmente de las armas nucleares y también de las convencionales.
La peor de todas las variantes será la guerra nuclear, que es ya virtualmente inevitable.
¡EVÍTELA!

NASA's Solar Dynamics Observatory snapped this X-ray photo of the Sun early in the morning of Sunday, August 1st. The dark arc near the top right edge of the image is a filament of plasma blasting off the surface -- part of the coronal mass ejection. The bright region is an unassociated solar flare.Earth is bracing for a cosmic tsunami Tuesday night as tons of plasma from a massive solar flare head directly toward the planet.
The Sun's surface erupted early Sunday morning, shooting a wall of ionized atoms directly at Earth, scientists say. It is expected to create a geomagnetic storm and a spectacular light show -- and it could pose a threat to satellites in orbit, as well.
"This eruption is directed right at us and is expected to get here early in the day on Aug. 4," said Leon Golub of the Harvard-Smithsonian Center for Astrophysics. "It's the first major Earth-directed eruption in quite some time."
The solar eruption, called a coronal mass ejection, was spotted by NASA's Solar Dynamics Observatory, which captures high-definition views of the sun at a variety of wavelengths. SDO was launched in February and peers deep into the layers of the sun, investigating the mysteries of its inner workings.
"We got a beautiful view of this eruption," Golub said. "And there might be more beautiful views to come if it triggers aurorae."
Views of aurorae are usually associated with Canada and Alaska, but even skywatchers in the northern U.S. mainland are being told they can look toward the north Tuesday and Wednesday evenings for rippling "curtains" of green and red light.
When a coronal mass ejection reaches Earth, solar particles stream down our planet's magnetic field lines toward the poles. In the process, the particles collide with atoms of nitrogen and oxygen in the Earth's atmosphere, which then glow, creating an effect similar to miniature neon signs.
The interaction of the solar particles with our planet's magnetic field has the potential to create geomagnetic storms, or disturbances, in Earth's magnetosphere. And while aurorae are normally visible only at high latitudes, they can light up the sky even at lower latitudes during a geomagnetic storm.
Fortunately for Earth-bound observers, the atmosphere filters out nearly all of the radiation from the solar blast. The flare shouldn't pose a health hazard, Golub told FoxNews.com.
"It's because of our atmosphere," he explained, "which absorbs the radiation, as well as the magnetic field of the Earth, which deflects any magnetic particles produced."
The radiation "almost never" makes it to ground, he noted, though pilots and passengers in airplanes may experience increased radiation levels akin to getting an X-ray.
The solar particles also could affect satellites, though scientists think that possibility is remote. Orbital Sciences Corp. believe a similar blast may have knocked its Galaxy 15 satellite permanently out of action this year.
This type of solar event has both government officials and satellite manufacturers worrying.
NASA scientists warned recently that high-energy electric pulses from the sun could cripple our electrical grid for years, causing billions in damages. In fact, the House is so concerned that the Energy and Commerce committee voted unanimously to approve a bill allocating $100 million to protect the energy grid from this rare but potentially devastating occurrence.
The sun's activity usually ebbs and flows on a fairly predictable cycle. Typically, a cycle lasts about 11 years, taking roughly 5.5 years to move from a solar minimum, a period of time when there are few sunspots, to peak at the solar maximum, during which sunspot activity is amplified.
The last solar maximum occurred in 2001. The latest minimum was particularly weak and long- lasting.
The most recent solar eruption is one of the first signs that the sun is waking up -- and heading toward another maximum.
James Petras / Red VoltaireA pesar de casi 10 años de guerra, incluidas una invasión y una ocupación, el ejército estadunidense, sus aliados y las Fuerzas Armadas de los Estados clientelistas están perdiendo la guerra en Afganistán. Exceptuando los distritos centrales de algunas ciudades y las fortalezas militares, la resistencia nacional afgana, con todas sus complejas alianzas nacionales, regionales y locales, controla el territorio, el pueblo y la administración.
Esta guerra sin fin representa el mayor sangrado para la moral de las Fuerzas Armadas estadunidenses, socavando el apoyo civil dentro del país y limitando la capacidad de la Casa Blanca para emprender nuevas guerras imperiales.
El desembolso militar anual de miles de millones de dólares está agravando el déficit presupuestario desaforado e impulsando duros recortes impopulares en los programas sociales a todos los niveles gubernamentales.
No se vislumbra el fin, mientras el régimen de Obama sigue aumentando en decenas de miles el número de soldados desplegados y en decenas de miles de millones los desembolsos militares, pero la resistencia avanza, tanto militar como políticamente.
Confrontados con el creciente descontento popular y las demandas de control fiscal por parte de un amplio espectro de grupos ciudadanos y bancarios, Obama y el mando general han buscado una “salida parcial” mediante el reclutamiento y entrenamiento de un ejército mercenario y una policía afganos, a gran escala y largo plazo, bajo el mando de oficiales estadunidenses y de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN).

Entre 2001 y 2010, el desembolso militar estadunidense suma 428 mil millones de dólares; la ocupación colonial se ha cobrado más de 7 mil 228 muertos y heridos hasta el 1 de junio de 2010.
A medida que la situación militar estadunidense se deteriora, la Casa Blanca incrementa el número de soldados, aumentándose a su vez el número de muertos y heridos. Durante los últimos 18 meses del régimen de Obama, ha habido más muertos o heridos que en los ocho años anteriores.
La estrategia del Pentágono y la Casa Blanca se basa en el flujo masivo de dinero y armas, y un incremento del número de sustitutos, señores de la guerra subvencionados y expatriados títeres educados en Occidente.
La “ayuda al desarrollo” de la Casa Blanca implica, literalmente, la compra de las lealtades efímeras de los líderes de los clanes. La Casa Blanca aparenta legitimidad celebrando elecciones, lo que acentúa la imagen corrupta del beneficiado régimen títere de Kabul y sus socios regionales.
En el terreno militar, el Pentágono emprende una “ofensiva” detrás de otra, anunciando un éxito detrás de otro, seguida de una retirada y el retorno de los combatientes de la resistencia.
Las campañas militares estadunidenses interrumpen el comercio, las cosechas y los mercados agrícolas, mientras que los ataques aéreos dirigidos a los talibanes y guerrilleros generalmente terminan matando a civiles que están celebrando bodas y fiestas religiosas o comprando en los mercados.
La razón del alto porcentaje de asesinatos de civiles es evidente para todos menos para los generales estadunidenses: no hay distinción entre “militantes” y los millones de civiles afganos, ya que los primeros forman parte esencial de sus comunidades.
El problema clave y decisivo de la ocupación estadunidense es que Afganistán es un enclave colonial en un pueblo colonizado. Estados Unidos, sus títeres locales y los aliados de la OTAN forman un ejército colonial extranjero y se considera a los policías y militares afganos reclutados como simples instrumentos de la perpetuación del gobierno ilegítimo.
Cada acción, violenta o no, se percibe e interpreta como la trasgresión de normas y legados históricos de un pueblo independiente y orgulloso.
En la vida diaria, cada movimiento de la potencia ocupante es destructivo; nada se mueve sin el permiso del mando militar y policial dirigido por los extranjeros. Bajo amenaza, la gente finge cooperación con la potencia ocupante para luego dar asistencia a sus padres, hermanos e hijos en la resistencia.
Los hombres reclutados cogen el dinero y entregan sus armas a la resistencia. Los informadores en los pueblos son agentes dobles o son identificados por sus vecinos y llegan a ser objetivo de los insurgentes.
Los colaboradores afganos, los aliados más cercanos de Washington, se ven como traidores corruptos, gobernadores transitorios que siempre tienen las maletas hechas y los pasaportes estadunidenses a mano por si tienen que huir cuando les toca hacer lo mismo a los estadunidenses. Todos los programas, los fondos de “reconstrucción”, las misiones de formación y los “programas cívicos” han fracasado en su propósito de ganar la lealtad del pueblo afgano, antes, ahora y en el futuro, porque se les ve como parte de la ocupación militar estadunidense que está fundamentada en último término en la violencia.
1. La resistencia tiene profundas raíces en la población –una comunidad basada en la familia y unos vínculos culturales y lingüísticos que Estados Unidos no posee ni puede “inventar”, comprar, comercializar ni replicar mediante sus “colaboradores” afganos ni imponer por medios propagandísticos.
2. La resistencia tiene fronteras fluidas y un amplio apoyo internacional, especialmente en Pakistán, pero sobre todo por parte de otros grupos islámicos antiimperialistas que proveen armas y voluntarios, y participan activamente en los ataques a las vías de transporte logístico de los soldados estadunidenses-OTAN en Pakistán. Estos grupos también ejercen presión sobre los regímenes clientelistas de Estados Unidos en el extranjero, tales como Pakistán, Arabia Saudita, Yemen y Somalia, abriendo así múltiples frentes.
3. Una amplia infiltración y el apoyo pasivo, activo y voluntario de la resistencia entre los soldados y policías afganos reclutados y entrenados por Estados Unidos se convierten en labores cruciales de inteligencia sobre los movimientos de tropas. Las deserciones y el absentismo menoscaban la “competencia militar”.
4. El alcance y la amplitud de la actividad de la resistencia superan las posibilidades actuales de los ejércitos imperiales y obliga a éstos a depender de los cuerpos de seguridad afganos, remisos a matar a sus propios hermanos, sobre todo cuando las operaciones están dirigidas a comunidades donde viven parientes o congéneres étnicos.
5. Los aliados de la resistencia son más leales, dignos de confianza y menos corruptos, ya que comparten profundas creencias. Los aliados estadunidenses sólo son leales debido a las gratificaciones monetarias efímeras que reciben y a la presencia provisional de las fuerzas militares estadunidenses.
6. La resistencia es atractiva para el pueblo porque representa el retorno de la ley y el orden a la vida cotidiana presentes antes de la invasión desestabilizadora. La promesa estadunidense de que habría consecuencias positivas al final de una guerra realizada con éxito no tiene ninguna resonancia popular después de un decenio interminable de ocupación destructiva.
7. Estados Unidos no tiene valores comparables con el atractivo tradicionalista-nacionalista-religioso de la resistencia para la gran mayoría del pueblo, la gente de los pueblos, la de las ciudades y los desplazados.
8. El apoyo de la resistencia a los iraquíes, los palestinos y otras fuerzas antiimperialistas tiene un atractivo positivo entre el pueblo afgano, que ha padecido los resultados destructivos de las guerras emprendidas en Irak y encomendadas en Pakistán, Somalia y Yemen. Las agresiones israelíes, respaldadas por Estados Unidos y realizadas contra Líbano y el barco que portaba ayuda humanitaria a Palestina, y la presencia altamente visible de militantes sionistas en el gobierno estadunidense, causan rechazo a los afganos más informados políticamente.
9. Los afganos tienen, debido a la fuerza de la costumbre, mayor resistencia contra la ocupación militar estadunidense que el pueblo de Estados Unidos, con necesidades más urgentes, y que el propio ejército, con crecientes compromisos en la zona del Golfo.
10. La resistencia afgana no suele matar a civiles durante sus operaciones, ya que los soldados estadunidenses y de la OTAN van perfectamente identificados. En cambio, no sucede lo mismo en el bando contrario. Los afganos que viven en los pueblos de las comunidades ocupadas son objeto de asesinatos por parte de las “fuerzas especiales” y de bombardeos de los aviones teledirigidos. En estas circunstancias, la gente corriente sufre las mismas agresiones militares que los combatientes de la resistencia.
Una auditoría realizada por el gobierno estadunidense, publicada en junio, echó por tierra la afirmación del régimen de Obama de que está consiguiendo construir un ejército mercenario afgano efectivo y una policía afgana capaz de reforzar el actual régimen clientelista de Kabul.
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Mariela Castro –doctora experta en sexología, hija de Raúl Castro y Vilma Espín, y sobrina del máximo líder de la Revolución Cubana– repasa el significado del retiro de Fidel de la vida pública cubana y de los retos que enfrenta su padre como presidente. También, cómo se preparan los jóvenes para asumir su responsabilidad políticaAgrega: “Creo que hemos tenido mucha suerte de que Fidel todavía se dedique a la reflexión, al análisis político. ¿Quién mejor que él para escribir la historia de esta Revolución? Porque hay cosas que sólo él las vivió y tiene una tremenda memoria. Es una suerte que nos haga ese legado en vida. Y que esté ahí para que se le consulte una serie de cosas, porque sigue siendo nuestro máximo líder.
“Por otro lado, se ve el esfuerzo de la generación de mi padre para solucionar algunos problemas actuales. Tenemos que tratar de crear las mejores condiciones posibles antes de hacer entrega de la responsabilidad a las generaciones que le siguen; eso lo están haciendo con mucho cuidado y responsabilidad para preservar lo más valioso. Que se modifique lo que no funciona y sacar lo más atravesado que no permite avanzar, y en eso mi padre está trabajando con mucha atención.
“Ha creado muchas comisiones de trabajo que revisan los planteamientos que ha hecho la población en los debates nacionales. Profesionistas de distintas áreas les dan respuesta, algunas no son inmediatas y nos desesperamos, pero no se puede desestructurar un país y estructurarlo de la noche a la mañana. La población observa y opina que se va avanzando, pero todavía tenemos muchas cosas que criticarnos que nos molestan y dan rabia, pero opinamos y proponemos.
“Mi papá no es de esas personas a las que le gusten anunciar los cambios, le gusta hacerlos, y cuando se solidifican, entonces dice: ‘¡Ah bueno!, ahora vamos a comentarlos’. La gente está opinando y sintiendo que las cosas se mueven, despacito pero se mueven. Detrás está la esperanza de lograr una estrategia económica más sólida y de que en ese proceso no se pierda el proceso social de la Revolución. En eso están puestas todas las energías.”
Mariela es hija de Vilma Espín, la química y pianista que luchó en la Sierra Maestra como integrante del Movimiento 26 de Julio, que creó la Federación de Mujeres Cubanas y fue la única esposa de Raúl Castro. Su legado ideológico es notable en la personalidad de la entrevistada: piensa y habla rápido. Esta mujer también se nutrió de los debates y reflexiones de los hombres y mujeres que en la década de 1960 meditaban sobre América Latina y el mundo, y que veían a Cuba como su refugio y esperanza. Esa doctora y pedagoga responde así a la pregunta ¿qué le falta a México?:
“Les falta hacer una revolución. Si no empiezan por ahí, van a perder la otra mitad del territorio que les quedó después de que la primera mitad se las quitaron descaradamente. Ya ustedes han visto quiénes se han apropiado de México: la mafia, el crimen organizado, y los que forman parte de eso están como los tres monos sabios: se tapan los ojos, la boca y los oídos.
“Parece que la política mexicana tiende a eso, pero no me quiero meter en los asuntos internos de México”, explica con una sonrisa jovial.
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El gasto en “asesorías” y honorarios por servicios profesionales en el gobierno federal aumentó más de 50 por ciento a pesar del “plan de austeridad” decretado desde el inicio de la administración de Felipe Calderón. El derroche de recursos no mejoró el ejercicio de gobierno. La Auditoría Superior pone en evidencia compadrazgo, nepotismo e ineptitud en la administración pública federal.La administración pública federal incumple el decreto de austeridad que estableció Felipe Calderón Hinojosa al comienzo de su gestión. Así lo demuestra el aumento de más de 50 por ciento en el pago de servicios por honorarios y “asesorías” en que han incurrido conjuntamente las 18 secretarías de Estado, la Presidencia de la República, la Procuraduría General de la República (PGR) y la Consejería Jurídica del Ejecutivo Federal.
Lo anterior contraviene con el plan de ahorro propuesto por el propio Calderón Hinojosa, según el cual se tenía que reducir al menos un 5 por ciento el gasto de operación y administrativo de las dependencias del gobierno federal cada año y alcanzar una meta de ahorro del 20 por ciento para el final del sexenio.
Sin embargo, los gastos no se redujeron: durante los dos primeros años del gobierno calderonista el presupuesto ejercido por la administración pública en “Servicios personales” se incrementó 29.3 por ciento. Dentro de éstos, el gasto en “Honorarios” aumentó 56.8 por ciento, al pasar de 1 mil 658 millones 496 mil 400 pesos en 2007 a 2 mil 601 millones 203 mil 200 pesos en 2008.
La contratación de asesorías para la operación de programas se amplió 54 por ciento, pues de los 1 mil 345 millones 55 mil 400 pesos gastados en 2007 se elevó a 2 mil 71 millones 937 mil 800 pesos en 2008. Tales incrementos equivalieron a un desembolso en 2008 de 1 mil 669 millones 679 mil 200 pesos extra a los más de 3 mil millones de pesos que se destinaron a estos rubros en 2007.
Este incremento fue descubierto por la Auditoría Superior de la Federación (ASF) en su más reciente Informe del resultado de la fiscalización superior de la Cuenta Pública 2008, en el que el órgano auditor responsabilizó a la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) de no cumplir con el objetivo de reducción del gasto operativo de las dependencias y entidades federales, estipulado en el Plan Nacional de Desarrollo 2007-2012. Asimismo, señaló que la Secretaría de la Función Pública (SFP) no estableció la meta de ahorro de 20 por ciento para 2012 en los capítulos de “Servicios personales” y “Servicios generales” del Presupuesto de Egresos de la Federación.
Un licenciado en informática, cuya experiencia laboral se orientaba al ámbito policial, ministerial, pericial y de medicina forense, fue contratado por la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol) para “supervisar actividades de capacitación y promoción” de un programa alimentario. Otra persona que había trabajado como auxiliar de pintura, encargado de lechería y verificador de la Procuraduría Federal del Consumidor, fue contratada para ejecutar proyectos y obras de desarrollo social en Veracruz, el quinto estado más pobre de México y al que Sedesol destina el tercer presupuesto más alto de entre todas las entidades del país.
Como encargado de solicitar espacios físicos para la impartición de talleres de difusión de la Alianza por la Calidad de la Educación, la Secretaría de Educación Pública (SEP) contrató a un licenciado en biología; también contrató a un médico cirujano, cuya experiencia profesional había sido en el área administrativa de diversos municipios, para “proponer la difusión y uso de tecnologías de información del sistema nacional de Educación Superior Tecnológica”. En su revisión a los servicios contratados por dicha Secretaría, la ASF también detectó el caso de un pasante de la carrera de químico farmacobiólogo que fue contratado para elaborar los lineamientos de apoyo al proyecto de reforma de los planes y programas de estudio de la licenciatura en educación secundaria.
Éstos son casos consignados por la ASF respecto de contrataciones hechas por las dos dependencias que concentraron prácticamente tres cuartas partes de los 2 mil 601 millones 203 mil 200 pesos erogados en el pago de honorarios: Sedesol gastó 1 mil 298 millones 397 pesos (49.9 por ciento), mientras que la SEP desembolsó 621 millones 687 mil 565 pesos (23.9 por ciento). En conjunto, dichas dependencias suscribieron 36 mil 191 contratos de servicios profesionales por honorarios.
De acuerdo con lo previsto en la Ley Federal de Presupuesto y Responsabilidad Hacendaria, la contratación de servicios de asesoría, consultoría, estudios e investigaciones en las dependencias de la administración pública federal se podrá hacer siempre que ésta sea indispensable para el cumplimiento de sus programas.
No obstante, apenas en el 51 por ciento de los contratos firmados por las dos dependencias se comprobó la vinculación del objeto del contrato con el fin de los programas presupuestarios donde se registraron, es decir, que contribuían a mejorar la calidad de la educación o a procurar mejores condiciones de vida a las personas en situación de pobreza.
Los demás contratos por honorarios (49 por ciento) no tenían relación con los programas presupuestarios en los que fueron asentados o fueron registrados en programas que no contaban con un fin y propósito específico en la estructura programática, por lo que no se pudo siquiera verificar la vinculación de los servicios contratados con metas puntuales dentro de cada dependencia.
Respecto de las asesorías contratadas, la ASF detectó que en 42 por ciento de los casos tampoco guardaron relación con el fin del programa presupuestario al que se encontraron adscritos, no obstante que se pagó en promedio 1 millón 425 mil 400 pesos por cada una de las 435 asesorías que, en suma, suscribieron la Sedesol y la SEP durante 2008.
Entre los programas de la SEP en los que se registraron irregularidades, se encuentran Enciclomedia; Producción y Edición de Libros y Materiales Educativos; Programa de Formación de Recursos Humanos Basados en Competencia; Promoción y Fomento de Libros y a la Lectura; Universidad Virtual; Reforma a la Educación Secundaria; Reforma a la Educación Primaria; Diseño y Aplicación de la Política Educativa; Programas Educativos en Materia de Prevención de Adicciones; Programa de Mejoramiento del Profesorado; y el Programa de Becas y Apoyo a la Práctica Intensiva y al Servicio Social para Estudiantes de Séptimo y Octavo Semestres de Escuelas Normales Públicas.
En el caso de la Sedesol, los contratos irregulares comprendían al Programa de Apoyo Alimentario en Zonas de Atención Prioritaria y Actividades de Apoyo Administrativo.
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La “guerra” contra el narcotráfico ha cobrado la vida de más de 900 niños. Además, 30 mil se han incorporado a la delincuencia organizada y un número indeterminado de reclutas menores de edad son utilizados por las Fuerzas Armadas mexicanas para erradicar cultivos de enervantes. Organizaciones civiles advierten sobre las violaciones a los derechos de los niños que viven un conflicto armado singular. “El Estado privilegia el combate al crimen organizado por encima de la protección a los más vulnerables”: Redim
De diciembre de 2006 a diciembre de 2009, la supuesta guerra del gobierno de Felipe de Jesús Calderón Hinojosa cobró la vida de 823 niños. Sólo en los primeros cuatro meses de este año, otros 90 menores han sido asesinados, señala la Red por los Derechos de la Infancia en México (Redim).
En el Informe alternativo sobre protocolo facultativo de la Convención sobre los Derechos del Niño relativo a la participación de niños en los conflictos armados se asienta: “El número creciente de víctimas de la violencia, generada por criminales, e incluso en ocasiones por la respuesta incontrolada de la policía o de las Fuerzas Armadas, motiva a revisar la viabilidad de la política de seguridad del gobierno actual”.
El protocolo busca identificar qué debe corregirse de la legislación para que los niños no tengan ningún vínculo con enfrenamientos armados y violentos. De esta manera, toca temas como el reclutamiento militar voluntario u obligatorio y la participación en las hostilidades.
“Aunque la ‘guerra’ contra el narcotráfico no está considerada formalmente como un conflicto armado –comenta Juan Martín Pérez García, director ejecutivo de la Redim–, debe considerarse como tal”. Argumenta que la capacidad de fuego de los grupos criminales es más amplia y potente que la del Estado, y los “daños colaterales” que ha padecido la población civil hacen de la lucha contra el crimen organizado un conflicto armado singular.
Más allá de las muertes, la Red alerta sobre la situación de los menores de edad que están siendo reclutados por el Ejército y el crimen organizado. De acuerdo con el Tercer informe de labores de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), durante 2009, en la erradicación de cultivos de mariguana y amapola, participaron jóvenes que realizaban su servicio militar nacional de manera anticipada (menores de 18 años) y acudían a escuelas militares.
En tanto, hasta 30 mil niños cooperan con los grupos criminales y están involucrados en la comisión de delitos, como el tráfico de drogas y la trata de personas. La Redim sostiene que la respuesta del gobierno federal, que se acerca más a criminalizar que a la prevención, aleja aún más el acceso de los menores a sus derechos, ocasionado que quienes ya están enganchados en la violencia respondan con más agresividad.
Hace 20 años que el gobierno mexicano firmó la Convención sobre los Derechos de los Niños y aún no existen disposiciones que garanticen la protección de ellos en un conflicto armado singular. El Estado mexicano privilegia la “guerra” contra el narcotráfico y pasa por encima de los derechos de la población más vulnerable, afirma la asociación civil.
Niños reclutados El reclutamiento de niños está prohibido en el Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional; sin embargo, en la legislación mexicana, no es una conducta tipificada. Mientras el Código de Justicia Militar es pobre respecto de los crímenes de guerra, ni el Código Penal Federal ni ninguna otra ley sancionan el alistamiento de menores de edad.
Por el contrario, la legislación militar permite su reclutamiento obligatorio y voluntario, advierte el Informe alternativo sobre protocolo facultativo de la Convención sobre los Derechos del Niño relativo a la participación de niños en los conflictos armados.
La Ley del Servicio Militar, en sus artículos 5 y 11, contempla la excepción por la que adolescentes de 16 y 17 años puedan anticipar su incorporación para cumplir con sus obligaciones militares. Además, en el Ejército se pueden admitir voluntarios en activo menores de 18 años y mayores de 16, en las unidades de transmisiones para su preparación como técnicos, mediante un contrato con el Estado.
La Redim observa que la Sedena enfatiza los beneficios del reclutamiento voluntario: el servicio médico integral para el militar y sus derechohabientes; prestaciones; casa habitación; periodos vacacionales; pensión; servicios turísticos, y becas escolares. Puesto que los jóvenes que se alistan en el Ejército tienen limitadas oportunidades de educación y empleo, “seguramente, en un país como México, esos beneficios representan un incentivo considerable”, expone la asociación civil.
Según el Informe, hasta 30 mil niños cooperan con los grupos criminales y están involucrados en la comisión de 22 tipos de delitos, desde el tráfico de droga hasta secuestro y trata de personas.
Progresivamente, apunta, los niños terminan sus carreras criminales en tareas de mayor importancia y violencia. Es así que los más pequeños trabajan como vigilantes, mientras que los mayores se ocupan del traslado de la droga; y a partir de los 16 años, son contratados como sicarios.

Desde que se inició la guerra contra el narcotráfico, más de 900 niños han perdido la vida, estima la Redim. En Baja California, Chihuahua, Durango y Sinaloa, sedes de los grupos del crimen organizado, han aumentado los homicidios dolosos contra adolescentes, de entre 15 y 17, años hasta en un 543 por ciento.
Leer articulo completo AQUI.* La fallida Ley de Seguridad Nacional
* Congelada por órdenes de Los Pinos
* Sigue la impunidad, violencia y terror
Ha pasado un año desde que el Senado de la República aprobó el dictamen de la nueva Ley de Seguridad Nacional con la que se le prometió a la población civil regular la discrecionalidad con la que Felipe Calderón ha ordenado la participación de las fuerzas armadas, en particular de los miembros del Ejército, en las labores de combate al narcotráfico.
Los senadores la aprobaron al cuarto para las doce y en abril del año pasado la entregaron a la Cámara de Diputados apenas 24 horas antes de que concluyera el periodo legislativo. Se dio, entonces, un deslinde y omisión de responsabilidades políticas ante un tema espinoso para el Congreso, para el Jefe del Ejecutivo, para los senadores y, sobre todo, urgente para los mexicanos que han padecido la violencia, la anarquía y el abuso de poder que ha caracterizado a la guerra contra el narcotráfico y la incursión del Ejército en las calles.
Ahora la iniciativa se encuentra prácticamente congelada en la Cámara de Diputados. Concluyeron las elecciones intermedias, se redefinió el nuevo mapa político del país y Felipe Calderón comenzó a liberar sus últimas cartas en una etapa en la que prácticamente se consolida un sexenio perdido y con grandes bajas para el país.
Es cierto que al político michoacano no le favoreció el entorno internacional, pero tampoco él ha hecho algo para remediar las cosas y, por el contrario, las acciones de gobierno han empeorado todo lo que sucede en el país en los terrenos económico, político y social. Su gobierno coincidió con la crisis económica más profunda de las últimas décadas; también con la disyuntiva que le planteó el gobierno de Estados Unidos y que él de forma irresponsable y sumisa aceptó sin condiciones: ser el dirigente de una guerra contra el narcotráfico y el crimen organizado que forma parte de las prácticas extraterritoriales que se dictan desde Washington para controlar a la región.
Calderón pactó así entregar su gobierno a los designios de Washington y hoy está pagando las consecuencias, pero nunca como lo han hecho los miles de mexicanos muertos, heridos, secuestrados, amenazados, despojados de sus bienes y en medio del terror en el que el gobierno calderonista ha convertido al país y ha sometido a los más de 100 millones de mexicanos.
Por eso la Ley de Seguridad Nacional es importante su definitiva aprobación en la Cámara de Diputados y que dé algo de luz al final del túnel. Sin límites que los frene en su actuación hostil hacia la población, ni el Ejército ni el gobierno de Estados Unidos -si es que acaso sus intenciones pudieran ser consideradas legítimas- pueden proteger a la población. Así, en medio del caos generalizado, se ha presentado esta guerra contra el narcotráfico y la delincuencia.
El problema ahora es que Calderón se encuentra en un callejón sin salida: necesita legitimar y compartir con el Congreso la responsabilidad de la difícil etapa por la que atraviesa el país. Este sería el objetivo de la Ley de Seguridad Nacional en la que se reconoce que la capacidad de las instituciones del Sistema Nacional de Seguridad Pública han sido rebasadas, por lo que el Ejército “temporalmente” debe participar en auxilio de las mismas, pero que su funcionamiento debe darse en el marco del Estado de Derecho y por ello debe estar debidamente sustentada en su participación legal y regulada.
La nueva Ley de Seguridad Nacional tendría que definir con claridad la participación de las fuerzas armadas en materia de seguridad interior, lo que le ofrecería certidumbre jurídica y operatividad a su intervención, a favor de los ciudadanos.
Será entonces el Consejo de Seguridad Nacional el que revise una solicitud expresa de las autoridades para que se declare que la seguridad interior en su zona de atención está siendo afectada. No sería el Jefe del Ejecutivo el que tomara de manera unilateral esta decisión y a veces con sesgos políticos, partidistas y electorales.
Además, esta legislación contempla el procedimiento para juzgar a los miembros de las fuerzas armadas que cometan excesos, uno de los puntos más sensibles y controversiales, pues desde hace varios años algunos militares son responsables de las muertes de civiles inocentes y hasta ahora sus familias siguen esperando justicia.
Por eso, justo ahora que el país se enfrenta a nuevas amenazas que podrían en el peor de los casos configurarse en manifestaciones de terrorismo -resultado del clima de violencia-, parece que Calderón no encuentra el camino para dar un paso atrás y ordenar la casa.
Si se aprueba la Ley de Seguridad tal como está, entonces el Ejército tendría que respetar esta legislación y reducir sus actividades al mandato de dicha ley. Esta legislación promueve la coordinación entre las fuerzas federales y las autoridades civiles, bajo el mando de una entidad responsable, y fija las directrices de operación y una temporalidad para que las fuerzas armadas participen en tareas de seguridad pública.
También se regula la intervención de los municipios, los gobiernos y congresos estatales en la solicitud de despliegue de la fuerza militar, así como del Senado en la revisión de la legalidad de la declaratoria que haga el Ejecutivo federal, con lo que se asegura el respeto al pacto federal y el control constitucional sobre esta decisión de Estado.
El presidente Calderón, tal vez sin consultarlo con el secretario de la Defensa, también se comprometió a apoyar una reforma al Código de Justicia Militar para que los integrantes de las fuerzas armadas que cometan violaciones graves a los derechos humanos, sean juzgados por las autoridades civiles. Así se daría cumplimiento a la sentencia emitida en noviembre pasado por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.
La respuesta del Ejército
Esta afirmación va más allá de una simple inferencia. El general Guillermo Galván Galván, secretario de la Defensa, le hizo saber a su jefe Felipe Calderón, a través del exsecretario de Gobernación, Fernando Gómez Mont, que si se aprobaba tal cual esta nueva Ley de Seguridad Nacional, entonces tendría que olvidarse del apoyo del Ejército. La amenaza sucedió en el peor momento.
Si bien las fracciones del PRI, PAN, PRD en la Cámara de Senadores desecharon la propuesta original de fijar en un decreto la fecha en que los militares deben regresar a los cuarteles, sí determinaron que el tema forme parte de la Ley de Seguridad Nacional propuesta por Felipe Calderón.
Se hablaba de un plazo de 18 meses, lo que molestó a la Secretaría de la Defensa Nacional al sentirse vulnerable con ese tiempo. Sería tanto, pensaron los dirigentes del Ejército, como darle un margen de acción a las organizaciones de narcotraficantes. También se eliminó la propuesta que pretendía otorgar facultades extraordinarias a las fuerzas armadas y se incluyó que en todo momento la actuación del Ejército será con pleno respeto a los derechos humanos de la ciudadanía.
También se suprimieron las facultades extraordinarias que el presidente pretendía otorgar al Ejército, como la de realizar investigaciones y tener acceso a los averiguaciones previas en casos de delincuencia organizada.
En general, el mensaje de los senadores a la iniciativa calderonista para congraciarse con el Ejército fue que el combate al crimen organizado no debe realizarse a costa de violar derechos humanos de la ciudadanía. Por eso se descartaron los “toques de queda o la suspensión de garantías individuales”.
En la Cámara de Diputados, Josefina Vázquez Mota, la líder panista, ha dicho que esta legislación no está congelada y que se busca, en cambio, analizarla de manera cuidadosa para evitar problemas posteriores. Pareciera, en cambio, una dilación ordenada desde Los Pinos para ganar tiempo y seguir contando con el apoyo incondicional del Ejército.
Una prueba de lo anterior es cuando el todavía secretario de Gobernación, Fernando Gómez Mont, le dijo a los dirigentes de los partidos políticos que dicha Ley de Seguridad Nacional se aprobaría inmediatamente, pero no contaban con el malestar del secretario de la Defensa, quien se reunió urgentemente en Los Pinos y dejó en claro que si se aprobaba una ley que pusiera en riesgo la actuación de las fuerzas armadas en su lucha contra el crimen organizado, se deja vulnerable al país y a su soberanía nacional.
Es decir, el general Galván advirtió que el Ejército no permitiría que ante la incapacidad y corrupción de los cuerpos policiales civiles, las fuerzas armadas fueran utilizadas para hacer un trabajo que constitucionalmente no les corresponde y a la hora de actuar en las calles ahora se les pretendiera juzgar en tribunales civiles en donde jueces corruptos los enviarían a prisión por hacer un trabajo que no les corresponde.
Por eso la Ley se detuvo a última hora en la Cámara de Diputados, cuando Calderón le dio instrucciones a Vásquez Mota se frenarla para no disgustar al Ejército, en donde Calderón se siente más a gusto y sobre todo seguro.
Lo que sigue en el país es más violencia y más violaciones a los derechos humanos, no solo del crimen organizado y el narcotráfico, sino también de las fuerzas armadas que desconocen cómo hacer el trabajo de policías y disparan a todo lo que se mueve. Impunidad, violencia y terror es lo que sigue.