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domingo, enero 31, 2010

Ayatsil y Lakach, los gigantes energéticos que oculta el gobierno

México es el noveno mayor exportador de petróleo en el mundo y proveedor estratégico de Estados Unidos de “la sangre vital” de su economía, como el propio Departamento de Energía denomina al crudo; no obstante, el descubrimiento de un campo gigante de petróleo y otro de gas en el Golfo de México, en la era pos Cantarell, se mantiene fuera del interés público. Mientras el hallazgo capta la atención del mercado internacional ávido de energía, Felipe Calderón declara que el petróleo mexicano, principal producto de exportación y proveedor de recursos, se acaba.
Ayatsil y Lakach son dos campos que protagonizarán el boom energético de México en los próximos años. De su existencia y explotación, la paraestatal Petróleos Mexicanos (Pemex) mantiene gran cautela informativa, aunque desde hace años, ambos están bajo el escrutinio de los actores del ámbito energético mundial. Ayatsil, cercano a Ku Maloob Zapp en el Golfo de México, promete ser un campo petrolero gigante que, para la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), sería el sustituto de Cantarell; y Lakach podría ser el gigante gasero más importante situado en la “nueva cuenca de Catemaco”, como la denomina el investigador Fabio Barbosa.
Para Kenneth B Medlock III, del Instituto para Política Pública de la Universidad Rice de Texas, esos descubrimientos son importantes para determinar el flujo del comercio en los mercados de petróleo y gas. Si México desarrolla nuevos suministros, sería deseable que sus consumidores los adquirieran en lugar de hacerlo desde Medio Oriente y África.
Ayatsil (ts’ayatsil, en maya, alude al don de la reciprocidad) fue descubierto en 2007. Entonces, surgió la expectativa para Pemex de que ese campo prolongaría la vida de Ku Maloob Zaap –el mayor productor petrolero actual, con 801 mil barriles diarios en el primer cuatrimestre de 2009– y que sustituyó a Cantarell cuando llegó al pico de su producción el año pasado.
En Estados Unidos, el hallazgo de Ayatsil generó grandes expectativas en la Oficina de Distribución de Electricidad y de Responsabilidad Energética del Departamento de Energía (DOE, por sus siglas en inglés), que el 20 de noviembre de 2008 anunció en su boletín que las reservas de petróleo y gas de México se elevarían en 2012. Ahí se citaba que “el campo petrolero Ayatsil, según Pemex, supera los 553 millones de barriles de reservas potenciales, con 100 mil barriles diarios en 2011, y 150 mil en 2012”.
Pese a la importancia del hallazgo, hay quienes pretenden demeritarlo, pues señalan que se trata de un crudo muy pesado, explica Barbosa Cano, especialista en reservas petroleras del Instituto de Investigaciones Económicas de la Universidad Nacional Autónoma de México. En su opinión, lo mismo pasa con el crudo que produce el campo Ku Maloob Zaap y el petróleo de Ayatsil: se puede mezclar en una unidad flotante de proceso.
En mayo de 2009 se corroboró el potencial de ese nuevo campo. Al explorar el pozo Tekel I, Pemex confirmó que su formación productora se extiende por 6 kilómetros desde Ayatsil, situado al oeste de Ku Maloob Zapp. Tekel I, descubierto a comienzos de 2009, se sitúa a 4 mil 328 metros de profundidad. Después de esa confirmación, no hubo información oficial adicional sobre este descubrimiento, y los datos que han fluido con posterioridad provienen de fuentes foráneas, como la agencia noticiosa inglesa Reuters, que el 11 de junio informó que la explotación de Ayatsil comenzaría a mediados de 2011, conforme la versión de un ingeniero de Pemex que omitió su nombre porque “no está autorizado para hablar con la prensa”.
La importancia de Ayatsil se manifiesta en la cobertura que hace la OPEP de los últimos sucesos relativos a ese campo en la página 30 de su boletín mensual de junio de 2009. Ahí se describe que “se esperan ajustes en las cifras de producción de petróleo, así como adiciones provenientes del campo Ayatsil”. Sin embargo, aunque los países exportadores de petróleo preveían que sus operaciones iniciarían casi de inmediato, en el curso de esos meses, no fue así.
Kenneth B Medlock III, especialista en energía y recursos económicos de la Universidad Rice, estima que el objetivo de México sería comenzar a producir el petróleo de esos campos para reemplazar a los que declinan. Opina que esto “asegurará una corriente de ingresos y permitirá a México, al menos, mantener su posición como proveedor de Estados Unidos y del mercado petrolero global”. Agrega que si se permite a Pemex reinvertir una mayor proporción de sus recursos, el problema por el declive de la producción mexicana podría no ser tan severo.
Al examinar los efectos internos a mediano plazo por el descubrimiento de Ayatsil y Lakach, el también director en el desarrollo del modelo de comercio mundial sobre gas natural del Departamento de Economía de la Universidad de Rice describe que, en México, la preocupación ambiental es la que anima el desplazamiento del petróleo como fuente energética. Considera que “sería deseable que existieran menores impedimentos políticos, con lo que se podría incluir mayor participación extranjera”.
Expectación mundial por Ayatsil
El DOE reconoce que “el petróleo es la sangre vital de la economía estadunidense”; asimismo, que ese recurso suministra arriba del 40 por ciento del total de sus demandas de energía y más del 99 por ciento del combustible que usan los automóviles y camiones. Para el DOE, esa dependencia constituye “una amenaza a nuestra seguridad económica”, que explica cómo, en las últimas décadas, la economía de Estados Unidos y el precio del barril de petróleo han registrado alzas y bajas.
Por ello, el DOE manifiesta en su apartado “Asegurando el futuro de nuestra energía” que ese país debe comprometerse a un futuro económico “en el que la fortaleza de nuestra economía no esté ligada de modo tan impredecible a los mercados del petróleo”; además de proponer más inversiones en fuentes de energía limpia que frenen esa dependencia de los combustibles fósiles. Esa búsqueda de combustible seguro y cercano es la que se observa en el incesante vaivén de información que generan y transmiten firmas mundiales especializadas en energéticos, que desde 2007 sienten el pulso de Ayatsil, el gigante petrolero del Golfo de México.
El 21 de mayo de 2009, Peter Millard, del Dow Jones Newswires, en su análisis “Pemex encuentra crudo pesado cerca del prometedor campo de Ayatsil”, habla de otros dos descubrimientos exitosos en la Sonda de Campeche: el pozo Bricol 1, que produce 5 mil 500 barriles diarios de petróleo ligero, y Bajlum I, que produce 5 mil 230 barriles diarios de petróleo superligero. “Sólo le tomará a Pemex unos meses para ligar ambos pozos al grupo de campos de Ayatsil para compensar la producción de Cantarell”, preveía Millard.
El 18 de marzo de 1999 se confirmó el descubrimiento del macroyacimiento petrolero Sihil, con reservas potenciales de 1 mil 400 millones de barriles de crudo. Éste sería uno de los mayores del mundo, sólo superado en 40 por ciento a otro pozo también recientemente descubierto en Luisiana, Estados Unidos, y el segundo en importancia del complejo Cantarell, sólo superado por el pozo Akall, con una reserva de 10 mil 737 millones de barriles de petróleo. En noviembre de 2008, Pemex anunció que esperaba elevar en 2009 la producción de Sihil a 120 mil barriles diarios.
Entretanto, los actores mundiales de la energía también observan lo que Pemex hace en Ayatsil y en Sihil. El 20 de noviembre de 2008, el Energy Assurance Daily citaba las reservas potenciales de ese campo estimadas por Pemex en 553 millones de barriles diarios. Por su parte, Peakoil, el sitio especializado en el declive de la producción mundial de crudo, explicaba el 12 de junio que los 100 millones de barriles del nuevo campo de Ayatsil equivalen a nuevas reservas de petróleo para Pemex.
A su vez, SubSeaIQ, un medio especializado en la investigación y reporte de los acontecimientos en los recientes desarrollos petroleros mundiales, refiere en su artículo “Proyectos de desarrollo de campos costa afuera” que el mayor descubrimiento para Pemex en 2008 fue el de Ayatsil. También, el 12 de junio de 2009, Petroleumworld dijo que la paraestatal mexicana anunció que comenzaría la explotación de ese nuevo campo a fines de 2009. Igualmente, Fidencio Casillas, de Latin Petroleum, indicó a comienzos de ese año que el crudo pesado de Ayatsil pronto comenzaría a fluir.
Desde 2008, el sitio especializado noruego Stock Talk señaló que Pemex planeaba perforar tres nuevos pozos en aguas profundas ese año y 15 más en 2011. Agregó que Carlos Morales, director de Pemex Exploración y Producción, afirmó que se estimaba que el país tenía reservas de 30 mil millones de barriles de petróleo en aguas profundas, donde podrían producir 500 mil barriles diarios en 2021.
También informó que Pemex podría comenzar la producción del campo gasero de Lakach en 2013, con una tasa diaria de 400 millones de pies cúbicos; aunque Morales advirtió que el trabajo de extracción de crudo en aguas profundas no comenzaría sino hasta 2015.
El 27 de marzo de 2009, la página Heavy Oil de Schlumberger, compañía enfocada en campos de petróleo y servicios de información sobre energía, consideraba que Ayatsil comenzaría a producir en 2012. Meses después, el primer día de mayo de 2009, el analista Ghawar Guzzler comentó, en su espacio, que el pozo Tekel I, cercano a Ayatsil, podría comenzar a producir en 2012 alrededor de 150 mil barriles diarios. Lo mismo apuntó el analista de datos sísmicos en Exxon Mobil, Tayro Enrique Romero Milano.
Lakach, el gigante vigilado
Descubierto en la navidad de 2006, el campo gasero de Lakach promete ser un gigante a pesar de que Pemex minimice su importancia, según afirma Fabio Barbosa, que denomina la zona como la “nueva cuenca de Catemaco”. Ahí, los estadunidenses comenzaron a explorar a fines de la segunda Guerra Mundial; Pemex, con mucho retraso, inició perforaciones durante el sexenio de Ernesto Zedillo con el primer Tabscoob (que lleva el nombre del cacique de Potonchán que tuvo el primer encuentro con los españoles).
La información sobre ese campo, situado muy cerca de Coatzacoalcos, se dio con mucha cautela. La primera noticia de ello la obtuvieron los analistas y académicos a través de Ramón Hernández Toledo, entonces líder del Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana del Istmo. Más tarde, durante el sexenio de Vicente Fox, se perforó un segundo Tabscoob al que le siguió Noxal, y en diciembre de 2006 se descubrió Lakach.
Este campo y el Colomo (situado en Macuspana, Tabasco) son los más grandes descubrimientos de gas en la historia de Petróleos Mexicanos. La nueva cuenca de Catemaco, situada costa afuera, está al extremo sur de las estructuras que los estadunidenses denominaron mexican ridges (crestas o cadenas mexicanas) en 1981, tal como lo situó la investigación del Informe geológico de Estados Unidos.
En 1999, Pemex perforó al norte de esa formación y descubrió gas natural en estructuras que rebautizó como Lankahuasa. Subraya Barbosa Cano que, en esa zona, los estadunidenses no descubrieron hidrocarburos, ya que se considera descubrimiento hasta que un pozo perfora la estructura que contiene crudo, gas o condensados; de modo que la investigación de los exploradores estadunidenses sólo detectó las estructuras, es decir, apenas uno de los elementos que conforman el sistema petrolero.
La perforación de Lakach comenzó el 10 de julio de 2006 y se prologó durante 131 días. Se descubrieron dos yacimientos: uno, donde las pruebas de producción anticipaban 25 millones de pies cúbicos de gas diarios, y el segundo, con un estimado de 30 millones de pies cúbicos de gas diario, según datos del boletín oficial de Pemex Las reservas de hidrocarburos de México. Evaluación al 1 de enero de 2007. De inmediato, los 309 mil 500 millones de pies cúbicos de gas se registraron como reserva probada.
Acota el especialista que durante el sexenio de Vicente Fox, Petróleos Mexicanos “fue sometido a los criterios de la Securities and Exchange Commission, que definen como reserva probada sólo aquella cuya explotación es inminente o para la que ya se aprobó un presupuesto para su explotación. En este caso, la reserva probada más probable asciende a 679 mil 900 millones y las reservas totales suman 1 billón (1 millón de millones), más 302 millones de pies cúbicos de gas natural, por lo que se apoya la expectativa de que esa región será una nueva importante zona gasera en el Golfo de México, si se considera que esos recursos se explotarán conjuntamente con otros campos cercanos descubiertos.
Como muestra de la importancia de esa nueva cuenca, muy pronto se aprobó el presupuesto adicional para que la Armada de México reforzara la vigilancia expresamente en Lakach. El 19 de diciembre de 2006, la Comisión de Marina de la Cámara de Diputados logró que el pleno aprobara un punto de acuerdo para asignar recursos a la Armada en ese campo.
Así lo refiere la Gaceta Parlamentaria número 2155-II, que anunciaba que Pemex perforaba “un cuarto pozo, el Lakach I”, localizado a 124 kilómetros al noroeste de Coatzacoalcos, Veracruz. Señalaba que éste es el pozo “con mayor tirante de agua perforado en México, con 988 metros y una profundidad programada de más de 4 mil metros verticales”, de los que ya se habían perforado 3 mil 800 metros.
El texto se refería al pozo como “las nuevas zonas de explotación” que debían ser resguardadas por la Armada de México; motivo por el cual “deberán considerarse mayores recursos económicos para cumplir con esa misión”. Para entonces, el 19 de diciembre, explica Barbosa Cano, en todo el mundo de la energía se sabía que Lakach había sido un gran éxito; en todos los medios internacionales se habían publicado notas y comentarios, “menos en México, donde ni los diputados reciben información completa del país”.
Además de petrolero, la gran cantidad de gas que alberga Lakach conferiría a México el carácter de país gasero. La creación, en diciembre de 2008, del Foro de Países Exportadores de Gas con sede en Qatar, para influir en los precios mundiales de ese combustible y donde Bolivia y Venezuela son los únicos países que representan a América Latina, resulta benéfico para un escenario en el que México fuese productor y exportador de gas.
Hasta ahora, las mayores reservas de gas natural se reparten entre los países de la ex Unión Soviética, con 38 por ciento del total mundial, y Medio Oriente, con el 35 por ciento, según la Conferencia de Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo. Además, Irán y Qatar son grandes productores y exportadores de este energético.
[RECUADRO 1]
No se llega aún al pico petrolero

Frente al debate mundial sobre el eventual fin de la era del petróleo, Kenneth B Medlock III estima, en primer lugar, que ningún estudio apunta hacia esa situación; el anuncio de nuevos descubrimientos es precisamente lo que uno podría esperar en una era de precios altos del petróleo, por lo que “si en México se removieran las barreras políticas, se podría decir que la cantidad de ese recurso disponible podría crecer”.
Considera que el tamaño de Ayatsil y Lakach no alterará la opinión de nadie en ese debate mundial, pues no son lo suficientemente grandes para cambiar dramáticamente las expectativas de nadie sobre el futuro de los mercados de energía. “Más petróleo y gas en México son buenos para México”. Este escenario es positivo cuando la demanda mundial por petróleo sigue creciendo y el precio continúa fuerte, opina el especialista estadunidense.
En México, el debate sobre el fin de la era del petróleo se agudizó luego de que Cantarell, el mayor campo petrolero de México, el más grande en el mar a nivel mundial y sexto en el mundo por su producción, declinó 27 por ciento entre 2005 y 2007, y desde entonces a 2009 lo hizo en 51 por ciento. Situado en la Sonda de Campeche, el complejo Cantarell está formado por cinco campos o bloques: Akal, Nohoch, Chac, Kutz y Sihil, localizados en aguas someras con tirantes de agua entre 35 y 50 metros. (NE)
[RECUADRO 2]
La sed de petróleo de Estados Unidos

Una forma de prevenir la interrupción del suministro de petróleo es asegurar que se mantenga nuestra producción interna, explica el Departamento de Energía (DOE). Advierte cómo sus campos petroleros son ahora más costosos para producir porque mucho del petróleo fácil de encontrar ya ha sido recuperado. Aún así, por cada barril de petróleo que fluye de los campos estadunidenses, casi dos barriles permanecen en el subsuelo, de ahí que se requiera mejor tecnología para encontrar y producir gran parte de ese petróleo que se deja atrás.
En Estados Unidos, el petróleo se almacena en cavernas de sal subterráneas a lo largo de la línea costera del Golfo de México. En 2005, el entonces presidente George Walker Bush ordenó que esa reserva se llenara hasta el límite de su capacidad de (700 millones de barriles). El DOE mantiene un suministro de emergencia de petróleo para la calefacción de los habitantes del noroeste de Estados Unidos que dependen de ese recurso. En terminales comerciales se almacenan 2 millones de barriles más que se liberarían de inmediato en caso de emergencia climática o de otro tipo que ponga en riesgo la vida por el recorte de combustible. (NE)

sábado, septiembre 19, 2009

El cinturón de los otros

Calculenle a la talla del cinturon del marranito.....

Cuando Felipe Calderón argumentó que “tenemos que hacer más con menos”, por lo visto no se estaba refiriendo al gobierno. Cuando exhortó a un “extraordinario esfuerzo de austeridad y racionalización”, por lo visto sólo estaba dispuesto a impulsarlo a medias. Cuando aseveró que su gobierno “no pedirá un esfuerzo que no haya hecho antes en su propio ámbito”, resulta que en realidad no ha sido así. Porque el paquete económico anunciado hace unos días sin duda entraña un ajuste, pero en el cinturón de los otros. Implica sacrificios pero principalmente para la clase media y quienes sobreviven debajo de ella.

Se basa en la lógica de aumentar la recaudación para financiar al Estado, pero no contempla formas de adelgazarlo. Se trata, como lo ha argumentado el economista Enrique Quintana, de un esfuerzo desigual. Nadie duda que es imperativo repensar la forma en la cual el Estado mexicano recauda dinero y cómo lo gasta. Se ha vuelto urgente hacerlo, sobre todo ante la caída dramática de la producción en Cantarell. El fin de la bonanza petrolera augura el principio de los cambios urgentes pero postergados. Durante décadas el petróleo había financiado la parálisis; había permitido que el Estado se pagara a sí mismo y a sus clientelas sin verse obligado a fomentar el crecimiento económico o la competitividad. El “excremento del Diablo”, como llamó al petróleo un ministro venezolano, desvirtuó el sistema económico y político de México al corromper instituciones, reforzar clientelas, financiar gastos superfluos y producir gobiernos que nunca se vieron obligados a depender de los impuestos cobrados a su población. Por ello no tenían que rendir cuentas; podían gastar sin transparentar, podían gastar sin justificar, podían gastar sin proveer explicaciones al respecto. Ahora eso empieza a cambiar y enhorabuena. Ahora que el Estado comienza a quedarse sin recursos busca desesperadamente cómo encontrarlos, y por ello hurga en el bolsillo de los contribuyentes. De allí el alza en los impuestos; de allí el incremento en las tarifas; de allí el jalón al cinturón de tantos mexicanos. Pero ojalá que este afán impositivo lleve a un debate a fondo sobre cómo el Estado usa los recursos que le son transferidos y en nombre de quién. Ojalá produzca cuestionamientos profundos sobre la forma en la cual el Estado gasta y para qué. Ojalá promueva el surgimiento de un contexto de exigencia, seguido por la demanda colectiva de rendición de cuentas. Ojalá ningún mexicano piense que tan sólo habrá que pagar y callar.Porque al examinar la propuesta presentada, parecería que el gobierno está exigiendo más de lo que está dispuesto a ofrecer. Parecería que busca recorrer la hebilla del cinturón de los contribuyentes, pero no mover la suya. Los recortes anunciados por parte del gobierno federal distan de ser suficientes y no queda claro que sean en los ámbitos necesarios. En la última década hemos presenciado un crecimiento desbordado –en 80%– del gasto público programable, como lo sugirió el economista Arturo Fernández en una audiencia en el Senado. Gasto canalizado a gobernadores dispendiosos y a líderes sindicales corruptos y a empresas públicas cada vez más ineficientes y a pensiones cada vez más onerosas. Una transferencia masiva de riqueza para mantener el statu quo y a sus beneficiarios actuales. Por ejemplo, la Comisión Federal de Electricidad –que cobra las tarifas más altas y ofrece los peores servicios– recibe un subsidio equivalente al doble del presupuesto de la UNAM. Pemex tiene más trabajadores por barril que cualquier otra empresa petrolera y aunque la producción ha caído, la nómina ha crecido. El gasto estatal en el campo equivale a 45% de la producción agropecuaria, y proliferan los desvíos y la disfuncionalidad evidenciada recientemente por el programa Procampo. Las transferencias a los estados han aumentado cuando, como lo sugiere la Auditoría Superior de la Federación, es allí donde se encuentran las principales áreas de opacidad. Y mientras tanto, crece el presupuesto del Poder Judicial y del Instituto Federal Electoral y del Consejo de la Judicatura y del Tribunal Electoral del Poder Judicial, entre tantas entidades más. Mientras se exprime a la población se mantienen los privilegios de la élite burocrática y sindical.Entonces, el esfuerzo exigido no resulta equitativo. El sacrificio pedido no resulta correspondido. El Estado demanda más de los contribuyentes, pero no ha construido la legitimidad necesaria para actuar así. Porque no basta con congelar algunos sueldos y fusionar algunas secretarías y reducir algunas misiones diplomáticas y disminuir algunos gastos de representación. La austeridad tiene que empezar por la propia casa y es allí donde al gobierno le falta actuar de manera más enérgica. Es allí donde debe tomar decisiones como frenar la construcción de un lujoso edificio para el Senado y exigir la devolución de los remanentes del presupuesto asignado para boletos de avión a cada diputado y reducir las prestaciones y eliminar los bonos y frenar los gastos crecientes en la promoción personal del Presidente y tantos gastos más Y quizás el ahorro en estos rubros no contribuya de forma fundamental a tapar el boquete de 300 mil millones de pesos que existe en las finanzas federales, pero sí significaría un cambio de actitud. Mandaría un mensaje de equidad que falta enviar.Hasta ahora el gobierno de Felipe Calderón no ha llevado a cabo una labor de convencimiento convincente. Propone aumentar los impuestos, pero no aplica de manera paralela una política creíble de austeridad. Propone aumentar la recaudación, pero no se compromete a reducir de manera significativa el gasto. Propone que los mexicanos paguen más, pero no dice con claridad a dónde se destinarán esos nuevos recursos. Y no es suficiente anunciar que los nuevos impuestos se usarán para combatir la pobreza. ¿Cómo saben los mexicanos que ese dinero no acabará financiando el nuevo yate de Carlos Romero Deschamps, o el próximo bono navideño de los consejeros del IFE, o la siguiente cirugía plástica de Elba Esther Gordillo, o la próxima campaña deplorable del Partido Verde, o la próxima campaña publicitaria de Enrique Peña Nieto, o el siguiente fideicomiso de la Secretaría de Hacienda? Para que eso no ocurra, el gobierno debe etiquetar cada peso recaudado, debe transparentar cada partida asignada, debe verificar cada meta anunciada. Si el gobierno quiere tener la credibilidad suficiente para apretar el cinturón de los otros, necesita comenzar con el suyo. l

lunes, junio 15, 2009

Criminal derroche

El 70% del gas de Cantarell fue desperdiciado por PEMEX
BOCA DEL RÍO, Veracruz, 14 de junio (UNIVERSAL).- El presidente de la Comisión Nacional de Hidrocarburos (CNH), Juan Carlos Zepeda Molina, acusó a Petróleos Mexicanos (Pemex) de haber desperdiciado 70% del gas que produjo Cantarell, el segundo campo productor del gas más importante de México, durante 2008.En su primera entrevista como presidente de la recién creada CNH, el funcionario sostuvo que la falta de evaluación, planeación y conceptualización de los proyectos en Pemex, como Cantarell, provocan que se pierda en la atmósfera un volumen de gas equivalente a todo lo que consume la industria mexicana.El año pasado Pemex extrajo de este yacimiento mil 629 millones de pies cúbicos diarios, pero liberó a la atmósfera mil 140 millones de pies cúbicos a diario.Con ese volumen de gas desperdiciado, Comisión Federal de Electricidad y Luz y Fuerza del Centro pueden mantener operando las centrales generadoras de electricidad que usan este combustible todo un año.El año pasado, explicó, se desperdicio esa cantidad de gas en Cantarell, “lo cual está fuera de las mejores prácticas internacionales para el aprovechamiento de los hidrocarburos”.Pemex, añadió, quema el gas natural en las instalaciones petroleras que carecen de infraestructura y equipos para procesar y transportar el hidrocarburo.El problema se agrava por el hecho de que 35% del gas que se envían al medio ambiente es el mismo nitrógeno que se les inyecta a los campos productores para aumentar su presión.Según la Gerencia Operativa de Pemex, en el periodo enero-marzo de 2009 se liberaron mil 108 millones de pies cúbicos por día, 771 millones fue gas natural y 397 millones nitrógeno.Por eso, Zepeda Molina advirtió que la CNH se va a convertir en palanca de cambiar a que la paraestatal planee y ejecute mejor los proyectos petroleros.Indicó que la recién creada comisión tiene la obligación, por ley, de emitir normatividad para que Pemex siga parámetros máximos de venteo de gas conforme a las mejores prácticas internacionales, las cuales indican que se debe aprovechar entre el 95% y 98% de hidrocarburos.De acuerdo con información de Pemex, en el primer trimestre se envió a la atmósfera 15.8% de la producción nacional, inferior a la que reportó el mismo lapso del año asado, que fue de 17.4%. Esto supone un avance, pero sigue siendo un problema no sólo para el ambiente sino también para las finanzas de la empresa, toda vez que representan pérdidas por 3 mil 500 millones de dólares al día, según el precio actual de tres dólares por millón de BTUs (unidad calorífica).En esos primeros tres meses del 2009, la producción total de gas natural aumentó 6.6% si se le compara con el mismo periodo de 2008, al pasar de 6 mil 586 millones de pies cúbicos por día a 7 mil 18 millones de pies cúbicos, pero con la captura del gas natural que se liberó se habrían podido sustituir las importaciones que en el trimestre promediaron 395 millones de pies cúbicos día e incluso exportar 713 millones de pies cúbicos al día. La empresa dice que la meta es reducir el envío de gas natural a la atmósfera a 3% al final de 2009.

Criminal derroche

El 70% del gas de Cantarell fue desperdiciado por PEMEX

BOCA DEL RÍO, Veracruz, 14 de junio (UNIVERSAL).- El presidente de la Comisión Nacional de Hidrocarburos (CNH), Juan Carlos Zepeda Molina, acusó a Petróleos Mexicanos (Pemex) de haber desperdiciado 70% del gas que produjo Cantarell, el segundo campo productor del gas más importante de México, durante 2008.
En su primera entrevista como presidente de la recién creada CNH, el funcionario sostuvo que la falta de evaluación, planeación y conceptualización de los proyectos en Pemex, como Cantarell, provocan que se pierda en la atmósfera un volumen de gas equivalente a todo lo que consume la industria mexicana.
El año pasado Pemex extrajo de este yacimiento mil 629 millones de pies cúbicos diarios, pero liberó a la atmósfera mil 140 millones de pies cúbicos a diario.
Con ese volumen de gas desperdiciado, Comisión Federal de Electricidad y Luz y Fuerza del Centro pueden mantener operando las centrales generadoras de electricidad que usan este combustible todo un año.
El año pasado, explicó, se desperdicio esa cantidad de gas en Cantarell, “lo cual está fuera de las mejores prácticas internacionales para el aprovechamiento de los hidrocarburos”.
Pemex, añadió, quema el gas natural en las instalaciones petroleras que carecen de infraestructura y equipos para procesar y transportar el hidrocarburo.
El problema se agrava por el hecho de que 35% del gas que se envían al medio ambiente es el mismo nitrógeno que se les inyecta a los campos productores para aumentar su presión.
Según la Gerencia Operativa de Pemex, en el periodo enero-marzo de 2009 se liberaron mil 108 millones de pies cúbicos por día, 771 millones fue gas natural y 397 millones nitrógeno.
Por eso, Zepeda Molina advirtió que la CNH se va a convertir en palanca de cambiar a que la paraestatal planee y ejecute mejor los proyectos petroleros.
Indicó que la recién creada comisión tiene la obligación, por ley, de emitir normatividad para que Pemex siga parámetros máximos de venteo de gas conforme a las mejores prácticas internacionales, las cuales indican que se debe aprovechar entre el 95% y 98% de hidrocarburos.
De acuerdo con información de Pemex, en el primer trimestre se envió a la atmósfera 15.8% de la producción nacional, inferior a la que reportó el mismo lapso del año asado, que fue de 17.4%. Esto supone un avance, pero sigue siendo un problema no sólo para el ambiente sino también para las finanzas de la empresa, toda vez que representan pérdidas por 3 mil 500 millones de dólares al día, según el precio actual de tres dólares por millón de BTUs (unidad calorífica).
En esos primeros tres meses del 2009, la producción total de gas natural aumentó 6.6% si se le compara con el mismo periodo de 2008, al pasar de 6 mil 586 millones de pies cúbicos por día a 7 mil 18 millones de pies cúbicos, pero con la captura del gas natural que se liberó se habrían podido sustituir las importaciones que en el trimestre promediaron 395 millones de pies cúbicos día e incluso exportar 713 millones de pies cúbicos al día. La empresa dice que la meta es reducir el envío de gas natural a la atmósfera a 3% al final de 2009.

miércoles, marzo 25, 2009

Fallida, la política petrolera del gobierno federal: Adrián Lajous

ARMANDO GUZMáN

VILLAHERMOSA, Tab., 25 de marzo (apro).- El exdirector de Petróleos Mexicanos, Adrián Lajous Vargas, cuestionó hoy la política petrolera del presidente Felipe Calderón, así como las "incongruencias e imprevisiones" de los directivos de la paraestatal. Dijo que la declinación de la producción de Cantarell y la negativa para reconocer que ahora "la tarea fundamental de Pemex" es administrar la reducción en la producción de crudo, no aumentar la producción y exportación es una clara prueba de la fallida política petrolera de la actual administración federal."Ha llegado el momento de evaluar la conveniencia de restringir la producción y la exportación de petróleo crudo, con el fin de garantizar los requerimientos previsibles del país", subrayó. Al participar en el Simpósium de Transición Energética y Oportunidades en el Sureste Mexicano, inaugurado por el gobernador Andrés Granier Melo, el exdirector de Pemex señaló que permitir pasivamente que la producción decline, a pesar de los esfuerzos por maximizarla, "parece una estrategia inadecuada", debido a que se cuenta con una relación reservas-producción de menos de 10 años, cuya calidad, además, se ha deteriorado en términos de dificultad, riesgo y costo de producción."Es inadmisible seguir permitiendo la reducción de las reservas probadas, sin establecer algún tipo de salvaguarda, que proteja el consumo interno de petróleo a mediano y largos plazos", añadió. Dijo que la posibilidad de una reducción adicional al excedente exportable de petróleo y gas natural, "obliga a prepararse cuidadosamente para hacer frente a tal contingencia". Añadió que este año ofrece la oportunidad de iniciar este proceso. Sin embargo, advirtió que estas condiciones podrían cambiar en 2010, ya que los precios de exportación probablemente sean inferiores a los obtenidos este año. Luego, Lajous Vargas se refirió a "la prodigiosa historia natural de Cantarell", que ha dominado la producción petrolera en los últimos 30 años. En una amplia exposición, Lajous dijo que la primera producción de Cantarell se logró a sólo tres años después de ser descubierto, en 1976, y aumentó en 22 meses a más de un millón de barriles diarios, estabilizándose en ese nivel durante los siguientes 15 años.Señaló que, en 1996, Pemex proyectó duplicar el volumen de petróleo producido, "y su éxito fue notable, al aumentar en 2.2 millones de barriles diarios su nivel máximo en diciembre de 2003".Sin embargo, añadió, por tratarse de recursos finitos, no renovables, "la bonanza llegó inevitablemente a su fin". Dijo que, en marzo pasado, la producción de éste complejo descendió a un tercio del pico alcanzado cinco años atrás.Indicó que en el decenio 1998-2008, las reservas probadas y probables de Cantarell disminuyeron 65% y su vida media cayó de 24 a 11 años.Explicó que, al término de este periodo, se había extraído el 72% de las reservas probadas y probables iniciales. Afirmó que estas tendencias se agudizaron en los últimos cuatro años. En este lapso, señaló, las reservas probadas cayeron 52% y cerca de un tercio de dicha disminución, son atribuibles "a las estimaciones de reservas".Explicó que en 2008, a pesar de que las reservas probadas disminuyeron 19%, la relación reservas-producción aumentó de 6.6 a 7.8 años, debido a que la caída de la producción fue del 30%.Lajous dijo que hasta 2005 Pemex pudo pronosticar con precisión la producción de Cantarell. No obstante, señaló, en 2007 se manifestaron los primeros signos de un cambio a la conducta de sus yacimientos, que se hicieron plenamente evidentes en el último trimestre del año, cuando el ritmo de declinación se aceleró.Recordó que todavía en abril de 2007, los directivos de la paraestatal pronosticaban tasas de crecimiento de 14% en la producción, estimaciones que "se desplomaron", pues en 2008 la producción registrada fue 20% inferior a la consignada en el programa operativo anual.Entonces, agregó, Pemex tomó diversas medidas para reasumir el control de Cantarell. Sin embargo, señaló, no ha podido ofrecer aún el programa integral de intervención en Cantarell, "como lo prometió reiteradamente". El exdirector de Pemex se preguntó si fue prudente llevar la producción a 2.2 millones de barriles diarios, en lugar de los 2 millones originalmente planeados, y por qué Pemex reaccionó tardíamente y no pudo prever el cambio dramático de comportamiento de este campo súper gigante."¿Fue racional seguir maximizando la producción en estas condiciones?", se preguntó Lajous, quien informó que Cantarell contribuyó con el 62% de la producción petrolera del país, la cual descendió a 30% en el primer trimestre de 2009.Dijo que, "desafortunadamente, cuando un campo súper gigante declina, su impacto tiende a ser abrumador y muy difícil de compensar". Sin embargo, afirmó que el gobierno federal y directivos de Pemex "han manifestado actitudes evasivas en relación con la trayectoria de la producción petrolera del país".Expuso que ante hechos, "particularmente incómodos", han tendido a descartarlos, a pesar de la evidencia contundente. "Lo han hecho de diversas maneras. Han negado la realidad de la declinación o han emitido el fenómeno, aunque minimizado su importancia", agregó. En ocasiones, abundó, "respondieron con optimismos sin fundamento", respecto de futuros descubrimientos que modificarían la tendencia dominante de los últimos cinco años o confiando en posibles acuerdos simples y eficaces."Todo esto ha limitado la capacidad de la empresa para hacer frente a la realidad y, sobre todo, a aprender de ella", dijo Lajous, y recordó que, a fines de 2005, en un comunicado, la paraestatal dio a conocer sus pronósticos de producción de Cantarell a 2008, una propuesta interna "de simulación" sobre el comportamiento de este campo, "que incluían un escenario catastrófico".Expuso que los pronósticos oficiales "pronto resultaron obsoletos", pues la producción obtenida en 2008 fue 27% inferior a la prevista en ese entonces.Añadió que, más recientemente, la producción registrada en Cantarell quedó 20% por abajo del programa operativo anual de 2008, y la del primer trimestre de 2009, alcanzó un nivel de cumplimiento del 90%. Lajous Vargas, ahora consultor en materia petrolera, dijo que, en abril de 2008, dos semanas después de que el gobierno federal publicó su diagnóstico sobre la situación de Pemex, el director de la paraestatal, Jesús Reyes Heroles, confirmó como objetivo estratégico el mantenimiento de la producción de petróleo por arriba de los 3.1 millones de barriles diarios."Esta meta no dejaba de ser sorprendente, dado que la producción en ese mismo mes ya había descendido a 2.8 millones de barriles diarios", dijo, y añadió que el programa operativo de 2009 prevé una producción de 2 millones 750 mil barriles diarios.