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viernes, enero 20, 2012

Legisladores mexicanos, flojos y muy bien pagados: The Economist

Sesión en la Cámara de Diputados.


MÉXICO, D.F. (apro).- De acuerdo con el semanario financiero londinense The Economist, los legisladores mexicanos son los mejor pagados de toda América Latina después de los brasileños y también son los que trabajan menos días: sólo 195 al año.

Un artículo de la versión impresa de esa publicación indica que en los últimos seis años diputados y senadores se han caracterizado por su negativa a aprobar reformas cruciales para el país, lo cual contrasta con los salarios privilegiados que perciben: 11 mil 200 dólares mensuales.

“Aun cuando exista consenso, el Congreso se las ingenia para estar en desacuerdo (…) las reformas languidecen mientras los legisladores subtrabajan”, señala The Economist en su artículo titulado La siesta del Congreso, la legislatura de no hacer nada.

Agrega que el rechazo a las propuestas de reformas impulsadas por el presidente Felipe Calderón y el Partido Acción Nacional (PAN), se debe en gran parte –según lo consideró el semanario– a que “los congresistas están casados con sus partidos”.

También destaca: “Después de una quincena de fiestas navideñas, los mexicanos volvieron a trabajar hace dos semanas. O más bien, la mayoría de ellos lo hizo. Los 500 diputados y 128 senadores terminarán sus vacaciones en febrero”.

Afirma que en el Senado “muchos legisladores del PRI tienen deudas políticas con el aspirante presidencial del PRI, Enrique Peña Nieto, y éste no quiere dar al PAN ninguna victoria antes de las elecciones de julio”.

Y remata: “Cuando votan, lo hacen más para bloquear a los rivales que para aprobar reformas”.

“El estancamiento en San Lázaro explica en parte por qué la presidencia de Felipe Calderón, que termina en diciembre, ahora se ve como pólvora mojada de seis años. Calderón ha identificado muchos de los cuellos de botella en México pero la mayoría de sus propuestas han fracasado en el Congreso. Una modesta reforma fiscal aprobada en 2007 sólo se facilitó a cambio de una ley electoral favorable a la oposición”, refiere.

The Economist cita igualmente la reforma laboral, que el PRI rechazó en 2010 “para proponer una similar después, así como el retraso de 14 meses en el nombramiento de tres consejeros electorales, mientras que para elegir un ministro de la Suprema Corte de Justicia, los diputados se tardaron ‘sólo’ 15 meses”.

“El futuro de México es incierto, pero sus legisladores tienen mucho tiempo para reflexionar en sus vacaciones de verano, que comienzan en abril”, señala el semanario.

lunes, mayo 23, 2011

El éxito de Brasil y el fracaso del “México neoliberal panista”

Recientemente, Americas Quarterly publicó las “Reflexiones sobre el ascenso global de Brasil”, por Celso Amorim, anterior canciller de Lula.

La comparación del fracaso del “México neoliberal” con el éxito fulgurante de Brasil bastaría perentoriamente con exponer solamente tres datos caracterológicos –únicamente en el ámbito de las relaciones exteriores, para no ser tan crueles– frente al notable desempeño (con hechos tangibles) de Lula y su canciller Celso Amorim: 1. La incontinencia locuaz de Fox y su canciller de corta duración, Jorge Castañeda Gutman (presuntamente un activo de Israel, George Soros y el financierista sionismo jázaro), sin logros tangibles; 2. La mediocridad y pusilanimidad de Calderón y su canciller Patricia Espinoza; y 3. La pequeñez de la representación diplomática de México en Washington en la persona inmadura y carente de currículo del castañedista Arturo Sarukhán Casamitjana.

No solamente de economía y de finanzas viven los humanos, y la relevancia del artículo de Celso Amorim coloca en la palestra la solidez de la política exterior en el ascenso de las naciones cuyo salto cualitativo en la “era Lula” ha sido notable en toda Latinoamérica, en particular, y el mundo, en general cuando forma parte del grupo laxo BRICS (siglas de Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica).

Los países no se hacen al vapor como creyeron los fracasados panistas Fox y Calderón con sus pésimos cancilleres, quema de la que se salva Luis Ernesto Derbez, hoy rector de la Universidad de las Américas en Cholula, quien operó como bombero para apagar el incendio diplomático del piromaniaco Castañeda Gutman, quien llevó a México a pleitos estériles con prácticamente toda Latinoamérica, con el propósito avieso de clavar al país a los intereses de Estados Unidos e Israel.

La revista británica The Economist no tiene más remedio que reconocer a Brasil como “un gigante diplomático”, característica que tenía México durante la Guerra Fría con su legendaria “regla de oro” (de la que formaba parte don Alfonso García Robles, el único premio nobel de la paz mexicano a quien, por cierto, envidiaba hasta su alma Castañeda Gutman con sus patentes complejos de inferioridad que pretendía compensar con su incontinencia locuaz carente de logros demostrables).

Celso Amorim resume en una frase el éxito de Brasil en la era Lula: “Brasil creció económicamente en los recientes años mientras mantuvo la inflación bajo control, mejoró la distribución de los ingresos y, sobre todo, fortaleció su democracia”. Comenta que “la política exterior de Brasil no creó la ola, pero aprendió cómo conducirla”, en la que brilló la “imaginación” –característica ausente en la “diplomacia” mexicana clavada en la agenda unilateral de Estados Unidos desde el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (que resultó cataclísmica, de confesión propia de la academia estadunidense), pasando por la Alianza para la Seguridad y Prosperidad de America del Norte hasta la militarista Iniciativa Mérida.

Mientras el “México neoliberal” panista se olvidó del mundo para hundirse en la agenda unilateral de Estados Unidos y su Titanic financiero, la era Lula entendió el fin del orden unipolar y el inicio del nuevo orden multipolar. Así de simple.

Casteñada Gutman pretendió que el mundo era bipolar (dominado por las finanzas sionistas y el poderío militar de Estados Unidos), mientras que Celso Amorim entendió lúcidamente que el mundo es ya multipolar. Este simple hecho es la diferencia entre el fracaso (de México) y el éxito (de Brasil).

Amorim evalúa los factores subjetivos y objetivos que la política exterior contribuyó en la prominencia de Brasil que se había paralizado por “falta de autoestima”.

Antes de la era Lula, existía el truismo de que Brasil se desempeñaba por debajo de sus posibilidades (territorio, demografía, economía), lo cual era aberrantemente anómalo.

El primer acto que posiciona a Brasil fue al comienzo de la administración de Lula cuando se opone “valientemente” a la invasión de Irak (mientras Castañeda Gutman y su medio hermano, el israelí-venezolano Andrés Rosental Gutman, se manifestaban en forma genuflexa a favor de la invasión anglosajona).

Celso Amorim comenta que, en ese momento, “la nueva política exterior de Brasil” había cesado de ser “tímida o exageradamente cautelosa”.

A su juicio, la política exterior de Brasil “capturó el estado mental” de la población e “intentó traducirlo en actos concretos que pudieran afectar el curso de los eventos regionales y mundiales” (lo contrario del entreguismo a Estados Unidos y al sionismo del panismo “diplomático”).

Con un solo golpe atinado de timón, Lula “cambió la agenda internacional”.

Celso Amorim enumera los logros demostrables. Uno de ellos fue la extinción del fallido Tratado de Libre Comercio de las Américas (del que se habían vuelto vulgares portavoces Fox y Castañeda Gutman), gracias a la “resistencia” de Brasil, que previno “un proceso de negociación comercial desequilibrado” basado en caducas ideas del neoliberal Consenso de Washington. Eran los momentos cuando Fox y Castañeda Gutman alababan insensatamente el flagelante Consenso, hoy más muerto que nunca, cuando hasta el mismo expresidente guanajuatense confesaba que “recibía línea del Banco Mundial” (y, por supuesto, del Fondo Monetario Internacional).

Recuerda Celso Amorim que “raramente una prioridad política de la mayor potencia del hemisferio había sido sacada de la agenda debido a la firme postura de otro país” (Brasil, en la era de Lula: la antimateria del “México neoliberal panista e itamita”).

Brasil “mantenía así la autonomía para tomar sus decisiones sobre su propio modelo de desarrollo” (lo contrario del “México panista” cada vez más entregado sin nulo beneficio a cambio).

Lula no tomó en cuenta a los miembros de los negocios ni a los medios que se habían clavado en forma masoquista en el modelo estadunidense.

Celso Amorim refiere que Brasil libró solo la batalla y luego se adhirieron sus socos del Mercado Común del Sur: Uruguay, Argentina y Paraguay.

Lo relevante consistió en que sin el Tratado de Libre Comercio de las Américas, “Brasil experimentó un crecimiento sostenido, expandió su comercio internacional, se volvió un importante receptor de inversiones directas y, a su vez, también se convirtió en una relevante fuente de inversiones en otros países” (¡todo lo contrario del “México neoliberal panista”!).

Visto en retrospectiva, las decisiones en política exterior de Brasil no solamente resultaron correctas, sino que la blindaron de la severa crisis financiera de Estados Unidos en 2008 (¡lo contrario del “México neoliberal panista” que fue severamente castigado por su patética dependencia a Estados Unidos y al sionismo!).

Se justificaba así el modelo brasileño de crecimiento, su enfoque en el mercado doméstico y la diversificación de sus socios comerciales (¡lo contrario del “México neoliberal panista”!).

Leer articulo completo AQUI.

domingo, abril 10, 2011

El Chapo vive en la Sierra de Durango, revela la DEA

MÉXICO, D.F., 7 de abril (apro).- Un alto oficial de la Agencia Antidrogas de Estados Unidos (DEA) reveló hoy que Joaquín El Chapo Guzmán reside en México y se encuentra escondido en la sierra del estado de Durango, “como Osama Bin Laden”.

En declaraciones a la agencia EFE, el funcionario estadunidense, quien prefirió mantener bajo reserva su identidad, añadió:

“Vive en un terreno muy duro en las montañas y conoce a toda la gente”, y “si hay cualquier movimiento de alguien, ellos saben”, aseguró.

Además, comentó que la organización que dirige El Chapo –el cártel del Pacífico o de Sinaloa--, es la más poderosa de América Latina y de México, debido a que abarca “casi todos lados” en el mercado de distribución de droga.

De acuerdo con el agente de la DEA, la supremacía del cártel de Sinaloa se deriva del hecho de que ya no lucha como antes contra la organización de los hermanos Beltrán Leyva, que ha sido duramente golpeada y disminuida por las autoridades mexicanas, y por la división del grupo del Golfo y sus antiguos socios, Los Zetas, que se enfrascaron en una guerra a muerte.

El reportero le preguntó luego al funcionario si existe la posibilidad real de que se detenga a El Chapo.

No es un tema de “cómo” caerá, dijo, sino “cuándo”, debido a que el trabajo de las autoridades mexicanas para capturar líderes del narcotráfico “es muy bueno”.

La revelación del agente de la DEA coincide con la que hizo a The Economist, a principios del 2010, un funcionario mexicano quien aseguró que El Chapo se encuentra en un territorio de 60 mil kilómetros cuadrados de escarpadas montañas, donde “se necesitaría 100 mil soldados que rodean la zona y aún así no se tendría la seguridad de capturarlo.

El noviembre de ese mismo año, el Arzobispo de Durango, Héctor González Martínez, aseguró también que El Chapo Guzmán es un personaje omnipresente.

Dijo que se encuentra en todas partes, lo mismo puede estar en la Ciudad o en Tamazula.

El jerarca católico, quien en abril del 2009 afirmó que El Chapo vivía en Cuencamé, Durango, expresó hoy que dicho personaje tiene también importantes propiedades por San Andrés del Teul, un poblado zacatecano localizado en el Municipio Jiménez del Teul.

“Yo no he sabido llamar, no le puede seguir uno la pista porque está en todas partes, es como omnipresente, en todas partes, hoy mismo puede estar aquí por la calle, por el bulevar que sabe cómo se llama, ahí donde está (el restaurante) El Grande”, dijo el Arzobispo.

“Lo mismo puede estar ahí o estar en Tamazula o amanecer en Huazamota, verdad, qué sé yo. O por San Andrés del Teul también allá tiene sus grandes propiedades”.

domingo, enero 02, 2011

La colisión de EU y China en 2011, según los arruinados globalizadores unipolares

Bajo la Lupa
Evolución en la Ciudad Prohibida, de Pekín, previa a la celebración del Ejército Popular de Liberación de China, el primero de agosto pasado.


Los desprestigiados cuan vilipendiados oráculos del caduco orden globalizador unipolar, hoy en decadencia irreversible e insolvencia plena, vaticinan un turbulento 2011 y más allá, como refiere George Soros, megaespeculador con travestismo de filántropo y presunto operador de los banqueros esclavistas Rothschild.

Al no haber podido persuadir a China sobre las supuestas bondades de un G-2, los arruinados globalizadores unipolares apuestan a la escalada militar en todo el planeta, la última carta que le queda a Estados Unidos, como deja entrever cruda y cruelmente George Soros: En poderío militar, China no es equiparable con Estados Unidos por algún (sic) tiempo (The Star Online, Project Syndicate, 24/12/10), lo cual refrenda la tesis bélica de Ambrose Evans-Pritchard, portavoz oficioso de la City, sobre el óptimo momento propicio para asestarle el golpe militar de gracia a China, antes de que sea demasiado tarde.

Desde Irán hasta China, el discurso publicitario de los arruinados globalizadores unipolares, es decir, de los limosneros globales con garrote, se ha vuelto excesivamente análogo.

En paralelo, el muy polémico Grupo Internacional de Crisis (ICG, por sus siglas en inglés), financiado públicamente por el mismo George Soros –y del que forman parte nada sorprendentemente los mexicanos Castañeda Gutman y Zedillo–, avisa en la revista ultraconservadora Foreign Policy, que publica el controvertido Índice de los Países Fallidos, las 16 guerras de 2011, las cuales, por cierto, implican a cuatro países de Latinoamérica: México, Guatemala, Colombia (¡súper sic!) y Venezuela.

Baste por ahora destacar que el editor en jefe de Foreign Policy, anterior propiedad de Carnegie Endowment for International Peace, adquirida por el grupo de The Washington Post, es nada menos que el israelí-venezolano Moisés Naím, connotado fanático neoliberal y anterior ministro de Turismo de Venezuela en su época aciaga. Se me pasaba: Moisés Naím es miembro del consejo de ICG.

A la sinergia del caos global militarizado propalado por el conglomerado propagandístico George Soros/ICG/Foreign Policy, nada asombrosamente imbricados entre sí, no podía faltar el muy tóxico neoliberal israelí-británico Gideon Rachman, jefe de los comentaristas de asuntos internacionales de The Financial Times, rotativo portavoz del neoliberalismo global).

Después de una extraña visita privada a Calderón (¿para agilizar la privatización petrolera?), Gideon Rachman vaticinó el cambio de régimen en Irán a finales de 2010, lo cual, a propósito, resultó grotescamente equivocado

La revista británica The Economist (22/11/10), presunta propiedad de los banqueros esclavistas Rothschild, le consagra una revisión al libro reciente de Gideon Rachman El mundo suma-cero, ilustrado con la imagen de un precario equilibrio entre Estados Unidos y China, es decir, del idílico G-2 que no pudo ser.

Gideon Rachman, íntimo del espionaje británico (de su propia confesión), sentencia que la atmósfera global será tensa por lo que más vale la pena acostumbrarse a ello.

Como si fuera novedad, Rachman asienta que durante el curso de 2011 será más claro que la crisis económica global habrá amargado también la política internacional.

Mucho antes, LEAP/GEAB, centro geoeconómico francés, ya había adelantado la dislocación geopolítica en todo el mundo como consecuencia del desplome neoliberal anglosajón.

Para Gideon Rachman, quien sufre nostalgia del momento unipolar posterior a la guerra fría cuando Estados Unidos, la Unión Europea (UE), China e India crearon (sic) un mundo ganar-ganar. No vale la pena discutir tamaño simplismo al que no llegó siquiera la novela pícara del siglo XVII Simplicius simplicissimus, del alemán Hans Jakob Christoffel von Grimmelshausen.

Hoy, una generación más tarde a la supuesta época dorada de Gideon Rachman, los estadunidenses, como nación e individuos, han empezado a preguntarse si el nuevo orden mundial que ha emergido todavía favorece a Estados Unidos.

Rachman amarra sus muy afiladas navajas israelí-británicas: el ascenso de China está cada vez mas asociado con la pérdida de empleos para los estadunidenses ordinarios (¡súper sic!) y como desafío (sic) al poder de Estados Unidos. La UE tampoco se salva y sufre de una atmósfera defensiva con un sentimiento proteccionista y antimigratorio, en medio de la crisis de la eurozona.

Hilarantemente sicologista, Gideon Rachman aduce que la era de los buenos (¡súper sic!) sentimientos con el apogeo de la globalización se ha ido para siempre cuando el mundo ganar-ganar ha cedido su lugar al mundo suma-cero (nota: donde uno gana y el otro pierde).

A su juicio, durante 2011 prevalecerá el desorden en las relaciones internacionales y sus tres síntomas (sic) más importantes serán el empeoramiento (¡súper sic!) de las relaciones entre Estados Unidos y China, las querellas en el seno de la UE y el fracaso acrimonioso (sic) para realizar progresos en cualquiera de los grandes temas de la agenda diplomática global; en particular, el cambio climático y la no proliferación.

¿Por qué, entonces, publicita insensatamente su asesorado Calderón que la cumbre del cambio climático en Cancún, despreciada por los grandes actores globales, fue todo un éxito?

El cambio climático fue enterrado en Copenhague como lo había sido anteriormente la Ronda Doha en Cancún, y no es nada genial vaticinar su fracaso, que ya pasó, como el que aventura sobre la no proliferación (léase: selectivamente contra Irán y Corea del Norte, pero no contra Israel) que, por cierto, ha tenido milagrosos avances recientes: desde el tratado de reducción de armas estratégicas (START, por sus siglas en inglés), en su segunda versión, entre Estados Unidos y Rusia, pasando por la desactivación de la tensión en la península coreana (gracias a la mediación del mexicano-estadunidense Bill Richardson y China), hasta las negociaciones del contencioso nuclear iraní que proseguirán en Turquía (una señal alentadora).

Al igual que el conglomerado propagandístico George Soros /ICG/Foreign Policy, Gideon Rachman confunde la agenda nihilista de la banca israelí-anglosajona con la de Estados Unidos en su conjunto.

Gideon Rachman sostiene que la devaluación artificial del yuan, la divisa china, es fuente del elevado desempleo de Estados Unidos y que Obama, si desea relegirse, será orillado a firmar la legislación proteccionista del Congreso, que envenenará la amplia relación estratégica entre China y Estados Unidos y cuyo síntoma (sic) principal será la abierta rivalidad en el Pacífico, lo cual coincide con la tesis hipermilitarista de su correligionario George Soros.

Simplonamente sesgado, Gideon Rachman fustiga el reforzamiento militar de China que obligará a que los estrategas de Estados Unidos reaccionen (sic) en 2011 cuando intensificarán los ejercicios militares con sus aliados regionales como Japón, India y Corea del Sur. ¿No se precipita con la incrustación forzada de India?

Amén de que China tiene un gasto militar que equivale a la sexta parte del de Estados Unidos (en realidad es la doceava parte, debido a los ocultamientos contables con máscara civil en investigación y desarrollo del Pentágono), falta ver las repercusiones que tendrá en la filosofía bélica de la Secretaría de Defensa la salida de Bob Gates y su probable remplazo con el general Colin Powell, como adelanta De Defensa, centro de pensamiento europeo.

Pero más que nada falta ver el resultado de la próxima visita a Washington del presidente chino Hu Jintao a su homólogo Obama en la tercera semana de enero, donde se puede profundizar el G-0 de caos global militarizado, pero también se puede alcanzar la estabilización de un equilibrio entre ambas superpotencias globales en la óptica multipolar del G-20, sin tener que pasar necesariamente por el esquema inoperante del G-2.

domingo, abril 04, 2010

La banca estatal salvó a Brasil de la crisis global

Bajo la Lupa
Lula, durante su estancia en Playa del Carmen, Quintana Roo, en febrero pasado, para participar en la cumbre de mandatarios latinoamericanosFoto José Carlo González


Antecedentes

El dinero del narcotráfico salvó a la banca anglosajona durante la crisis global (ver Bajo la Lupa, 16/12/09). Un mes más tarde expusimos que los bancos de China y Brasil, primordalmente estatales, habían desplazado a los de Estados Unidos y Gran Bretaña de los primeros sitiales (Bajo la Lupa, 13/1/10).

México no posee una banca estatal propiamente dicha –cuando entregó a cambio de “espejitos medievales rotos” y “espejismos teológicos neoliberales” alrededor de 90 por ciento de su banca nacional (hecho insólito en el planeta), en términos de “capitalización de mercado”–, lo que, a nuestro humilde entender, forma parte consustancial de su perenne crisis financiera desde el gradual desmantelamiento de su sistema bancario y de seguros, promovido por sus cinco recientes “presidentes” neoliberales, para beneficiar en forma oligopólica a la parasitaria banca anglosajona y española (ésta, como Santander, opera presuntamente como Caballo de Troya de la banca británica).

Calderón pasó estérilmente –menos a nivel muy personal, donde se “autoprestó” una cantidad millonaria, que ignoramos haya sido liquidada– como director de Banobras, un supuesto banco estatal de desarrollo que no cumple su misión asignada, ante la anuencia cómplice del disfuncional Congreso.

El “México neoliberal panista foxiano-calderonista” (que más allá del travestismo de las siglas convencionales lineales del hilarante IFE abarca al cordobista Zedillo: un “priísta” cripto-panista y sepulturero de la banca nacional) representa la “antimateria” de Brasil: país exitoso a escala global en la etapa notable de Lula, quien lo incrustó al BRIC con otras tres magnas potencias geopolíticas (Rusia, India y China), mientras el “México neoliberal-panista-calderonista” se descompone aceleradamente en todos los rubros de su existencia y se empecina en ser anexado militarmente por el Comando Norte estadunidense (Bajo la Lupa, 24/3/10).

Hechos

Insistimos con nuestra ya enunciada hipótesis operativa: los magnos países con banca estatal como China y Brasil se salvaron durante la crisis, lo cual acaba de ser admitido a regañadientes por The Economist (31/3/10), revista portavoz del neoliberalismo financierista global, pero por causales y razones diferentes a nuestro planteamiento primigenio.

La revista británica The Economist, con intereses estratégicos obscenos en las entrañas financieras del gigante del sur, se enfoca a “la campaña presidencial de Brasil que ha sucumbido de nuevo (sic) con el Estado” y se pregunta si se trata de una mera retórica electorera o si el gobierno de Lula “aprendió las malas (¡súper-sic!) lecciones del rebote (sic) económico del país”.

Se entiende que para el maniqueísmo neoliberal de Gran Bretaña todo aquello que no se ajuste a sus egoístas intereses sea ostentosamente nefasto.

Brasil “con su breve recesión de 2009 cayó sobre un trampolín” para rebotar en forma asombrosa (se calcula un crecimiento de 6 por ciento para este año). De cara a las elecciones presidenciales de octubre, la “nueva (sic) resistencia” de Brasil “ha revivido la creencia (sic) de sus líderes en el papel económico del Estado (sic)”.

La sesgada revista neoliberal refiere que en el contexto del 30 aniversario de la fundación del gobernante Partido del Trabajo, su candidata presidencial Dilma Rousseff, en una extensa entrevista que fue convertida en un libro de aniversario, en donde argumentó que “durante la crisis, después de la quiebra de Lehman Brothers, fueron las instituciones controladas por el Estado (¡extra súper sic!) como Banco do Brasil, Caixa Econômica Federal y Banco Nacional de Desarrollo (Bndes) quienes previnieron a la economía de naufragar (¡extra súper sic!)”.
¿De qué se altera, entonces, The Economist? ¿No fue acaso lo mismo que hicieron los bancos centrales de Estados Unidos (la Reserva Federal) y Gran Bretaña (The Bank of England), cuyos bancos “privados” en plena insolvencia fueron rescatados por los capitales del Estado y los ciudadanos?

Dilma Rousseff explaya que el gobierno de Lula aplicó “una clara (¡súper sic!) política gubernamental (sic) para fortalecer (¡extra súper sic!) a Petrobras, en lugar de debilitarlo (¡extra súper sic!)”.

Petrobras, gigante de la energía controlado por el Estado, es la “materia” de la “antimateria” que constituye Pemex y que Calderón busca privatizar en beneficio exclusivo de las trasnacionales anglosajonas y españolas en forma alocada y a contracorriente de la modernidad multipolar mediante su nefaria “reforma energética” apadrinada por la tripleta entreguista del PRI: Beltrones-Labastida-Gamboa, al unísono de sus asociados Chuchos (hoy calderonistas).

Lula creó Petrosal, una nueva empresa totalmente estatal: una superestructura de gestión por encima de Petrobras (de capital mixto), para amortiguar la captura de los ricos yacimientos en el Atlántico por las depredadoras trasnacionales anglosajonas y españolas (“Lula restatiza los hidrocarburos de Brasil”, Bajo la Lupa, 6/9/09).

La revista neoliberal resume el pensamiento de Dilma Rousseff, anatema para el lector común británico quien vive de la depredación parasitaria ajena desde el siglo XVIII: “el capitalismo de Estado (sic) de Brasil obtuvo éxito (sic) donde fracasó (sic) el sector privado”. ¿No fue acaso así?

A The Economist le empieza a perturbar, por afectar los intereses neoliberales de Gran Bretaña, que “exista abundante (sic) evidencia (sic) que Lula, quien muchos (sic) esperan permanecerá en el poder detrás el trono si ganase Dilma Rousseff, está convencido que un mayor (sic) papel del Estado en la economía sería benéfico para Brasil” cuando ha creado hasta ahora “ocho nuevas empresas estatales”, en particular, para la “investigación de energía” (otra vez al revés de Calderón, un despojador de lo ajeno).

Petrobras ha penetrado las entrañas de empresas privadas químicas como Braskem, al tiempo que Electrobras, la empresa eléctrica estatal (sic), será expandida para constituirse en el “Petrobras del sector eléctrico” (otra vez al revés de Calderón, que desmantela todo sin ton ni son).

Mucho más: Bndes (el “anti Banobras” de Brasil) ha apuntalado la restatización del gigante del sur, lo que demuestra la trascendencia de una política bancaria nacional (de la que carece el “México neoliberal-panista-calderonista”).

Conclusión

A nuestro juicio, el esperado ascenso de Dilma Rousseff consolidaría el exitoso legado nacional de Lula –candidato natural al premio Nobel de la Paz– frente al entreguismo del candidato José Serra, del Partido Social Demócrata (un híbrido disforme de centristas y Chuchos brasileños proclive al control financiero anglosajón y a la enajenación de sus pletóricos hidrocarburos), hoy gobernador del poderoso estado de Sao Paulo y quien, por cierto, fue un magnífico ministro de Salud en la etapa claudicante del neoliberal Fernando Henrique Cardoso, pero quien sería un pésimo presidente en la fase del incipiente orden multipolar al no convenir al diseño del “nuevo Brasil” como admirable potencia emergente.

Cardoso y Serra son instrumentos del caduco orden unipolar anglosajón, mientras Lula y Dilma Rousseff son estadistas, más que estatistas, de la multipolaridad. It is not the same thing!

sábado, enero 16, 2010

¿Y El Chapo?


MEXICO, D.F., 13 de enero (apro).- En un reciente artículo el diario inglés The Economist hace un análisis del combate al narcotráfico en México por parte del gobierno de Felipe Calderón, y al revisar los operativos y detenciones que han realizado, da cuenta que al grupo de El Chapo Guzmán poco se le ha tocado, dando lugar a las sospechas de que es favorecido por el gobierno del PAN.

La versión de la protección gubernamental hacia el grupo de narcotraficantes de Sinaloa comandado por El Chapo no es nueva.
Desde que Joaquín Guzmán Loera, El Chapo, se escapó de la cárcel de alta seguridad de Puente Grande Jalisco, el 21 de enero de 2001, en pleno gobierno de Fox y a los pocos días de la inspección al penal que hiciera Jorge Tello Peón, entonces subsecretario de Seguridad Pública y actual secretario ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, esta sospecha de protección oficial ha ido creciendo.
Y es que, según reportes federales, al momento de su escape se dijo que El Chapo salió de su dormitorio, cruzó la terraza, el área de gobierno, la aduana y la zona restringida hasta la zona de ingreso al penal, sin que nadie lo viera. Supuestamente salió en un vehículo que nadie revisó.
Fue tan increíble el escape que hasta un corrido le hizo Valentín Elizalde – muerto por una ejecución del narco--, en el que cuenta que hasta un avión tenía preparado para llevarlo a Sinaloa.
La buena suerte ha estado desde entonces con la familia Guzmán. En junio de 2005, el magistrado Jesús Guadalupe Luna Altamirano, titular del Tercer Tribunal Unitario del Distrito Federal, negó a la PGR al menos 12 órdenes de aprehensión contra igual número de familiares y amigos de Joaquín El Chapo Guzmán.
Ese mismo juez ordenó la liberación de Iván Archivaldo Guzmán en abril de 2008, luego de que detenido el 14 de febrero del 2005 acusado de lavado de dinero. También liberó a su prima Claudia Adriana Elenes Salazar, a quien se le imputaron diversos delitos, entre ellos narcotráfico.
A pesar de la recompensa de cinco millones de dólares que el gobierno de Estados Unidos puso a la cabeza de El Chapo, el jefe del cartel de Sinaloa ha vivido relativamente en calma en estos años. Tanto que el 2 de julio de 2007 se casó en el municipio de Canelas, Durango, con una joven de 18 años, Emma Coronel Aizpuru, reina de la belleza de la región.
La boda fue todo un acontecimiento. Mucha gente lo supo, y difícilmente las autoridades hicieron algo para detenerlo. Feliz, El Chapo se casó y ha estado deambulando por diversas regiones de ese estado y en otras partes del país.
El 17de abril de 2009, el arzobispo de la arquidiócesis de Durango, Héctor González Martinez, declaró a diversos medios de esa entidad, entre ellos al diario Análisis Político, que el jefe del narco sinaloense estaba en el municipio de Guanaceví. "El Chapo vive más adelante de Guanaceví, por ahí vive, todos lo sabemos menos la autoridad", dijo.
Ha sido tan evidente el halo protector del gobierno hacia Joaquín Guzmán que, a fines del año pasado, el presidente del Consejo Ciudadano para la Seguridad Pública y Justicia Penal, José Antonio Ortega Sánchez, denunció públicamente que el cártel de Sinaloa, que encabeza El Chapo, recibe protección del secretario de Seguridad Pública federal, Genaro García Luna.
El periódico británico hace alusión a la sospecha que circula, de que el gobierno de Felipe Calderón no jala parejo en su guerra contra los grupos del narcotráfico y que algunos de ellos, incluso, estarían siendo beneficiados, el de El Chapo, principalmente.
En su artículo cita un dato revelador proporcionado por el especialista Edgardo Buscaglia, quien ha sido asesor en la ONU. Según el profesor del ITAM, el cartel encabezado por El Chapo maneja el 45 por ciento del comercio de la droga en México y sólo 941 personas detenidas de las 53 mil 174 vinculadas con el narcotráfico es gente de El Chapo.
Aún más, los golpes más fuertes al narcotráfico mexicano han sido a las organizaciones adversas al cartel de Sinaloa. Esto es, a La Familia de Michoacán, los Arellano de Baja California, los Beltrán Leya del cartel de Juárez y Los Zetas.
“En el juego de la suma de cero del comercio de la droga, una pérdida representa una ganancia para el otro”, concluye el diario inglés, al hacer una observación nítida de la idea popular mexicana de que cada gobierno tiene a su cartel favorito y que en el caso de los gobiernos panistas de Vicente Fox y Felipe Calderón, El Chapo es el beneficiado.