sábado, agosto 12, 2006
La Jornada: Desfiladero
El TEPJF a punto de consumar el fraude
AMLO recupera 1.7 votos por casilla, en promedio
Con taqueo, metieron 520 mil votos falsos para el PAN
Los jueces niegan evidencia de violaciones a paquetes
Ayer nuevamente acudieron miles de simpatizantes de López Obrador a la asamblea informativa en el Zócalo Foto María Luisa Severiano
Hace dos sábados, después de analizar las aventuras del grupo ciudadano Resistencia Creativa -que en menos de dos semanas envolvió el Consejo Coordinador Empresarial, el Centro Banamex, la torre de Mexicana de Aviación, el corporativo de Sabritas, el hotel Fiesta Americana Reforma y el Wal-Mart de Plaza Universidad, entre otras acciones-, esta columna concluyó que en México estaban dadas las condiciones para desarrollar una campaña de desobediencia civil y pacífica gigantesca.
Al día siguiente, en efecto, Andrés Manuel López Obrador propuso, y la gente aceptó, colocar 47 campamentos desde el Zócalo hasta la fuente de Petróleos, en la entrada a las Lomas de Chapultepec, a razón de uno por cada uno de los 31 estados de la República y por cada una de las 16 delegaciones del Distrito Federal. Quince días después, el número de campamentos se ha elevado a 270, según el registro disponible hasta ayer.
Con esa medida adoptada el domingo 30 de julio, el movimiento encabezado por el candidato de la coalición Por el Bien de Todos, que exige el recuento de todos los votos de todas las casillas de la elección presidencial, consiguió que el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (en adelante, el tribu) ordenara revisar los resultados de casi 12 mil casillas (equivalentes a 9.07 por ciento de un total de 130 mil).
Hasta ayer, de acuerdo con datos del centro de cómputo de la coalición, después de examinar 5 mil 200 casillas, los jueces habían encontrado que en mil 140 casillas había 30 mil 700 votos de más, en tanto que en 2 mil 234 casillas había 47 mil 776 votos de menos. Dicho de otro modo, en 3 mil 374 casillas de un microcosmos de 5 mil 200 descubrieron 78 mil 476 votos que no tienen nada que ver con los resultados oficiales del Instituto Federal Electoral (FELIFE).
Para los especialistas de la coalición, López Obrador ha recuperado 1.7 votos por casilla en promedio -el primer día del recuento, sólo en cuatro casillas, una en Jalisco, otra en Veracruz, otra en Colima y otra en Nuevo León, rescató 325 votos, y en el segundo día logró la devolución de más de mil 500 votos en el distrito jalisciense de Tepatitlán-, de lo cual deducen que si esta cantidad marcara una tendencia, al final del minirrecuento habría conseguido alrededor de 17 mil votos más, cifra que proyectada también como tendencia al resto de las casillas le daría 170 mil votos adicionales.
De todos modos, contradicen los escépticos, si se revisaran las 130 mil casillas del país y el tribu le reconociera a López Obrador 170 mil votos más, éstos no le alcanzarían para remontar la supuesta ventaja de 240 mil votos que el FELIFE le asignó al candidato del "gobierno" de Vicente Fox.
Eso sería lo de menos, replican los analistas de la coalición, esgrimiendo otro dato. Hasta ahora, aseguran, en las 5 mil 200 casillas revisadas han detectado, en promedio, 3.9 votos sobrantes. ¿Qué significa eso? Que el día de los comicios, por mandato de ley, el FELIFE entregó a cada casilla un número de boletas electorales igual al número de votantes registrados en el padrón más 10 por ciento, pero gracias a la antigua práctica del "taqueo" miles de personas en todo el país introdujeron más de un voto -en algunos casos muchos- en la urna, de lo cual ahora se desprende que, después del examen realizado por los jueces, en cada casilla, en promedio, hay cuatro votos de más.
Si todos esos votos de más fueran para el candidato de Marta Sahagún y de los hermanos Bribiesca, estaríamos hablando de 520 mil votos extras, irreales, reunidos en una cantidad superior al doble de la que el FELIFE (240 mil) le asignó al abanderado de la derecha, lo que de llegar a comprobarse por supuesto que modificaría el resultado "oficial" de la elección. Pero, por favor, que nadie se alborote antes de hacerse algunas preguntas.
¿Estarán los señores magistrados del tribu dispuestos a tomar en cuenta estas consideraciones? ¿Aceptarán como válido el criterio de que si en 9 por ciento de las casillas López Obrador rescata 17 mil votos, tras la revisión de todos los paquetes recuperaría 170 mil? ¿Admitirán que si en 12 mil casillas hay, en promedio, cuatro votos de más para el candidato de Fox, en 130 mil podría haber 520 mil? La respuesta es no, rotundamente no, porque la ley para nada los obliga a ello y, en consecuencia, las cosas pintan color de hormiga.
Zarazúa y los intelectuales benevolos
Las páginas electrónicas de la resistencia (www.senderodelpeje.com y www.lahoradelpueblo.blogspot.com) están recogiendo abundantes testimonios de participantes en el proceso que narran, con asco generalizado, el estercolero que se está descubriendo, pero también, para desdicha de la patria, la complicidad de algunos jueces. Uno de ellos es el magistrado Angel Zarazúa, para quien los paquetes electorales del distrito 5 de la ciudad de México (Tlalpan) "nunca fueron abiertos", pese a que a la hora de iniciar el recuento carecían de sellos oficiales.
Prueba de que en más de una ocasión, después del 2 de julio, enviados del FELIFE entraron en las bodegas de ese distrito, rompieron los sellos y se robaron documentación es el video que ayer publicó La Hora del Pueblo (si ustedes lo consultan hoy busquen el archivo correspondiente al 11/07/06). Pero hay otras múltiples denuncias de paquetes manoseados que no tenían la lista de electores, o que les faltaban las actas, o que todas las boletas estaban marcadas por una misma persona a favor del PAN, o que fueron cerrados con sellos no oficiales, etcétera.
Sólo el primer día (miércoles 9 de agosto) la coalición halló paquetes electorales violados en 23 distritos de la República, pero en todos los de San Luis Potosí los jueces impidieron que se abrieran los sobres que contienen los votos nulos, infringiendo ellos mismos la ley, mientras en Tijuana y en Nuevo León se negaron a aceptar los recursos de protesta de los representantes de la coalición, a quienes amenazaron con que los soldados presentes los expulsarían a culatazos.
En los distritos 2 y 5 de Baja California, las bodegas que guardaban los paquetes no tenían sellos en las puertas, señal de que el FELIFE entró y se despachó a su antojo, mientras en el distrito 21 de Veracruz hallaron seis paquetes incluidos en el cómputo que sin embargo no pertenecían a esa jurisdicción. En tanto, el paquete de la casilla 542 del distrito 8 de Chihuahua simplemente desapareció por completo. ¡Qué bonita democracia y qué decentes los intelectuales que defienden al FELIFE y a su "impecable" labor!
Callejón sin salida
Con todos estos elementos a la vista no cuesta nada vaticinar que la hora más difícil de este proceso histórico está a la vuelta de la esquina. Con el apoyo irrestricto de los medios electrónicos que no han dado a conocer ni mucho menos el cochinero descubierto por el recuento -y que, es más, le acaban de regalar espots y tiempo-aire a las organizaciones empresariales de la derecha para que exijan la rendición de López Obrador-, dentro de algunos días el tribu nos informará que las irregularidades encontradas en las casillas que fueron objeto de la revisión no alteran el resultado de las elecciones del 2 de julio y, por lo tanto...
Sí, por tanto, inexorable, inevitablemente la crisis abierta por la inmensa irresponsabilidad de Fox y las fuerzas económicas del salinismo entrará en un callejón sin salida... jurídica. Será, entonces, en el terreno de la política y sólo en el terreno de la política donde se resolverá (o se complicará indefinidamente) el conflicto, al margen de los jueces que renunciaron a garantizar la justicia, es decir, a proteger los derechos y los intereses de la mitad del electorado que se sabe víctima de una monstruosa estafa y no está dispuesto a aceptar, ni mucho menos, la imposición de un presidente espurio.
¿Qué debe hacer el movimiento de resietencia en esta nueva coyuntura? Se aceptan propuestas en el foro del Plan de los 3 Puntos y se divulgarán ideas desde el domingo por la mañana en el blog de La Hora del Pueblo. Es el momento de la deliberación.
www.lahoradelpueblo.blogs.pot.com
www.senderodelpeje.com
andycochi@yahoo.com.mx
www.plandelos3puntos.org
AMLO en la asamblea permanente
viernes, agosto 11, 2006
No lo puedo creer...
“Felipe Calderón, con “profunda satisfacción” por el escrutinio” en un evento social con la cúpula panista y un centenar de hoteleros en el Camino Real para festejar su triunfo en la elección presidencial, publica La Jornada.
¿Dónde vive este hombrecito que pretende gobernar a México? ¿Ésta es su actitud ante lo que está sucediendo en el país? ¿Son éstas sus capacidades políticas?
Después de titulares como:
“Cierran perredistas accesos de la Secretaría de Economía”. El Universal.
“Bloquean simpatizantes de AMLO oficinas del SAT”. El Universal.
“Oaxaca arde, un muerto en balacera durante manifestación de la APPO”. Milenio.
“Pierde Calderón 224 votos en BC; AMLO gana 365”. El Universal.
“Denuncian perredistas robo de boletas en Chihuahua”. El Universal.
“Denuncia PRD a Calderón por “fraude cibernético”. El Universal.
“El rescate bancario, asunto igual al fraude electoral”. Infodemex.
“Prohíben acceso de partidos a paquetes electorales”. El Universal.
“We don’t need no stinking recount”. The Guardian.
“Operación cuerno de chivo electoral en Tamaulipas”. Proceso.
“Lo relevante… es que se han constatado anomalías : académicos”. La Jornada.
“Continúan apareciendo irregularidades en el mini recuento”. Proceso.
“Persiste tendencia: Manipulación de paquetes y errores relevantes” Proceso.
“Paquetes violados, la constante; en Jalisco restan 1000 votos a Calderón”. La Jornada.
“Crecen las anomalías en los estados panistas”. La Jornada.
“Altísimo, el riesgo de la violencia: UNT”. La Jornada.
por nombrar algunos de cientos de noticias actuales, y eso en una prensa controlada, y después de tener un plantón que inicia en el Zócalo y termina en la Fuente de Petróleos, además de tener a millones que por todo el país gritan “voto por voto, casilla por casilla”; a Felipe Calderón lo que se le ocurre como movida política es festejar con la cúpula de su partido su “segura” declaración como presidente. Resulta que “fue un día de algarabía para la familia panista”. ¿Así van a resolver los profundos problemas de este país? ¿A base de comidas en restaurantes de lujo y de negar lo que está sucediendo con los mexicanos? Este centenar de inconscientes que asistieron al “festejo”, borran de un plumazo a millones de mexicanos y los reducen a una “ambición personal” mientras un loco tilda a AMLO de “loco”. A FECAL le duele que “las reservaciones hechas desde fuera para viajar a la ciudad de México hayan caído hasta en 80 por ciento en tan sólo una semana, poniendo en riesgo miles de empleos”, pero no le importan 40 millones en extrema pobreza sino los 100 hoteleros, porque lo de los miles de empleos le recuerdo que finalmente él ya los orientó “por más muros que nos pongan nos los brincamos”. Hasta los hoteleros invitados tendrían que estar preocupados si tienen dos dedos de frente, porque si sus hoteles están perdiendo ahora, imagínense lo que pueden perder con un idiota en la presidencia. A FECAL tampoco le quitaron el sueño los dos millones y fracción que pidieron democracia en el Zócalo de la ciudad provenientes de todo el país, él mejor se fue a Huatulco, ha de ser por eso de “ojos que no ven, corazón que no siente”. Una constante en la conducta de FECAL es negar lo que sucede y mejor írsela a pasar bien. ¿No puedo creer que este pelele pretenda ser presidente? Para el nefasto de Döring estuvieron en “un evento social” que significó la primera oportunidad para festejar con Calderón el resultado del 2 de julio. Es decir, están muy orgullosos de los resultados que están siendo impugnados por el Tribunal y del cochinero que está saliendo. Seguramente también festejan el apoyo que tienen de la población: ciento cincuenta personas convocados por la Coparmex, vestiditos de edecanes que se ocultaron durante media hora tras unas pancartas frente al WTC, cuando hoy en un solo acto de resistencia civil pacífica, de al menos un centenar en la República y el extranjero se presentan 3,000 personas que sin esconder la cara muestran su voluntad y su agravio ante los medios de comunicación corruptos.
Resulta que para la cúpula panista, AMLO, “sujeto que no fue tema… porque es cosa del pasado” según Doring (o sea que lo del plantón del Zócalo y Reforma es una alucinación, entonces no se de que se quejan), que lucha por la democracia de nuestro país en una asamblea permanente que lleva aproximadamente dos semanas en el plantón más grande de la historia, apoyado por millones de ciudadanos que lo aclaman presidente en todo el país y que diario se dirige al pueblo mexicano para que juntos hagamos valer los principios democráticos y rescatemos al país de la terrible desigualdad social, de la explotación y la miseria, es sólo un ambicioso de poder que no sabe perder. En cuanto a los millones de mexicanos,… ésos no existen. Donde Fox logre imponer a este sujeto en la presidencia no se va a sostener ni un año y va a llevar a México a la desestabilización. Ojo, oligarquía, porque ustedes la van a sufrir y van a perder lo más por lo menos. Ciegos por la soberbia y la rapacidad van a ser alcanzados por la realidad y ya ni la represión va a detener este movimiento democrático. Lo único que van a lograr es un derramamiento de sangre, la suya incluida, que les va a ser inútil a sus malignos fines porque muchos millones de mexicanos estamos dispuestos a luchar hasta el final para que nuestro país sea democrático y que nuestros hijos tengan una nación soberana en la que puedan trabajar y vivir con bienestar. Aquí ya no va a haber lugar para traidores.
Lo veo y no lo puedo creer… y pregunto: ¿Todavía ante esto, hay mexicanos, que no pertenezcan a la cúpula del poder, que crean que estos delincuentes retrasados mentales van a hacer algo por México que no sea llevarlo a la debacle económica, social y política?
No lo puedo creer…
El movimiento por la dignidad ciudadana
Gilberto López y Rivas
Por su firmeza, congruencia, imaginación, abnegación y capacidad organizativa, el movimiento popular contra el fraude y la imposición de un presidente espurio y en favor de los derechos democráticos ciudadanos rebasó a todos los actores políticos del país, incluyendo a los partidos de la izquierda institucionalizada y a la otra campaña. A más de un mes de las elecciones y con la certeza de un fraude electoral -orquestado y consumado desde las estructuras mismas del Instituto Federal Electoral (IFE), con la intervención especializada de las huestes de la dirigente magisterial Elba Esther Gordillo y sus avispados discípulos en Acción Nacional-, este movimiento no tiene visos de desgaste o mengua y, por el contrario, enfrenta con éxito, incluso entusiasmo, las estrategias gubernamentales, la satanización mediática, empresarial y eclesiástica, la intelectualidad sistémica, las agresiones, infiltraciones y provocaciones, los naturales desacuerdos internos e, incluso, las deslealtades y omisiones de uno que otro funcionario y representante popular electos de la coalición Por el Bien de Todos, para quienes la resistencia cívica es un estorbo en el futuro desempeño de sus importantes funciones públicas o tareas legislativas.
Con la sabiduría que otorgan la experiencia traumática de más de 70 años de régimen priísta, una transición democrática y reforma del Estado frustradas, una democracia tutelada por los grandes intereses corporativos y grupos delincuenciales, el movimiento popular no tiene la menor confianza en el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación. Su resolución inicial, el recuento de 9.07 por ciento de las casillas de votación, expresa la rutinaria, burocrática y limitada interpretación de las leyes y la Constitución, en un país en donde magistrados y jueces adecuan el derecho y la administración de justicia a las necesidades y exigencias de los poderosos. Resultó grotesco escuchar al presidente magistrado del tribunal en su alocución final referirse al concepto jurídico de certeza, cuando las profusas pruebas de la defraudación, dolo, irregularidades, errores aritméticos y programas electrónicos arreglados a modo de los delincuentes electorales son de dominio público. La primera sesión del tribunal fue una lamentable demostración de la necesidad imperiosa de transformar a fondo todo el andamiaje jurídico de la República y la composición del Poder Judicial, con base en un cambio de rumbo con orientación popular en el sistema de hegemonía de la nación mexicana.
También, en los campamentos de la resistencia existe una justificada desconfianza en el conteo iniciado el miércoles pasado, dada la eventual manipulación previa de los paquetes por los funcionarios del IFE y la no descartada intervención de mapaches profesionales que cuadran cifras y sustituyen actas y documentos. La coalición, por su parte, aceptó participar bajo protesta en el nuevo conteo, en el entendido de que ahora sí no descuidarán ninguna de las casillas ni confiarán en las supuestas vocaciones democráticas e imparcialidad de los magistrados y jueces federales que dirigen y supervisan todo el proceso, ¡la iglesia en manos de Lutero!
Los medios de comunicación masiva, particularmente los televisivos, radiales y algunos de la prensa escrita han perdido toda legitimidad frente a millones de mexicanos. Como resultado, estos medios no sirven de mucho al poder establecido para las tareas de manipulación y deformación de la opinión pública. La histeria, simplificación y el maniqueísmo de locutores, conductores, editorialistas y, en suma, sicarios de la información, han producido un efecto inverso a sus pretensiones de ganar adeptos a la causa del orden, el estado de derecho y la lucha contra los violentos y renegados.
En el campo de la derecha las cosas no van bien. Su candidato no convence ni a sus propios seguidores y dirigentes partidarios, que en lugar de respaldarlo, prefieren irse de vacaciones, eso sí, de naturaleza muy recatada y religiosa. El bajo perfil político, intelectual y moral de quienes rodean a Calderón y sus conexiones directas con El Yunque y otros agrupamientos confesionales, así como los apoyos solícitos de las mafias sindicales, dan una idea de lo que sería el gobierno en caso de que se imponga el golpe de Estado técnico que pretenden consumar con el fraude y la presidencia espuria. Por ello, los grandes electores no descartan la posibilidad de la presidencia interina, cuyo titular sería nombrado por la mayoría cómplice de lo que queda del PRI y el PAN. Con el interinato consideran que se podría desactivar el movimiento popular, reagruparse, realizar las ansiadas reformas estructurales que Vicente Fox no pudo efectuar del todo y enfrentar una nueva elección de Estado en mejores condiciones de consenso y "gobernabilidad".
Muchos se preguntan acerca de lo que piensan los miembros de las fuerzas armadas en torno a la coyuntura política, que en un país como el nuestro son tema tabú y fuera del control y escrutinio de la sociedad y el Congreso de la Unión. Los transportes militares con civiles de indumentarias y apariencias de "estudiantes", "campesinos" y "tercera edad" son una demostración de que la sección segunda de la Secretaría de la Defensa Nacional recaba datos claves sobre el movimiento democrático popular, sin cuidar las formas de discreción que suponen sus labores de inteligencia. Ojalá que esta información no sea para otro baño de sangre como el que llevaron a cabo contra los movimientos populares del pasado, con su secuela de asesinados, desaparecidos, presos y torturados. Fortalecer el movimiento popular es clave para triunfar en esta lucha por el rescate de la nación y la dignidad ciudadana.
Carta a Felipe Calderón
EPIGMENIO IBARRA
Carta a Felipe Calderón
Aún no es demasiado tarde. Cruce usted el puente que su adversario, Andrés Manuel López Obrador, ha tendido. Le pido, le suplico, le exijo que por el bien de todos lo haga de inmediato. En sus manos está, porque el suyo en este momento es un voto de calidad, desmontar en parte las movilizaciones sociales que —más vale que no nos engañemos— no harán sino crecer y profundizarse. Si usted cree que ganó la elección presidencial nada pierde sumándose al reclamo de que se cuente voto por voto, casilla por casilla. Al contrario. Si la elección, pese a todo lo ocurrido en la campaña, algo que no debe ni olvidarse, ni perdonarse, se limpia y usted resulta a la postre el vencedor quizás podrá entonces hacer realidad esa demanda que este miércoles hizo enfático a sus correligionarios: “Necesito que me auxilien —decía usted— a construir una atmósfera de comprensión, de tolerancia, una atmósfera de conciliación que nos permita a los mexicanos salir adelante”. Si esto es lo que quiere; dé pues y antes que nadie el ejemplo, cruce ese puente, hágalo como un acto de humildad, valentía, dignidad y patriotismo. No se resigne a ocupar el triste lugar en la historia nacional que unos cuantos pillos le quieren asignar.
No se esconda, no se parapete detrás de una muralla de argumentos legales. No haga de la decisión del TEPJF un bunker. No se acomode, no se instale en un supuesto respeto a las instituciones después de los golpes demoledores que su partido y el Presidente de la República han dado a las mismas. Menos lo haga detrás de la trama de complicidades que, tejidas desde Los Pinos, pretenden hacer de usted una marioneta. No crea que los favores de la maestra son gratuitos y que no terminará siendo su rehén. Usted sabe muy bien que si pretende asumir la Presidencia envuelto en la sombra de la duda tendrá que gobernar, si puede, a punta de toletes y fusiles. Estoy seguro que ese no es el mandato que soñó, ni el México que quiere.
Tampoco se engañe. Seguro habrá un tropel de asesores y analistas que llegan hasta usted con encuestas de opinión, mediciones de popularidad, análisis de mercado que indican que son pocos y serán menos con el tiempo los que apoyan a López Obrador. Recuerde que para cambiar el mundo basta sólo un puñado de valientes y en los diez kilómetros que van de la Fuente de Petróleos al Zócalo hay ya muchas mujeres y hombres que resisten el asedio, la campaña de desprestigio que se ha montado en su contra y luchan —como antes lo hicieron hombres y mujeres del PAN— para defender la democracia.
No crea las mentiras de su propaganda. Tampoco se fíe de sus asesores de imagen que han de presentarle, rebosantes de optimismo, reportes de prensa que muestran el repudio de los líderes de opinión a las acciones de resistencia civil pacífica. Lo que sucede en Reforma y en el Zócalo no es ciertamente amable pero tiene una enorme trascendencia. El corazón del país, hablamos de control territorial, está ocupado por una fuerza civil pacífica que así, no queda de otra, presiona al poder e impacta la vida nacional y que ha demostrado tener la fuerza y la voluntad para sostener este embate. Algo así no puede ser obra de unos cuantos acarreados, de unos cuantos fanáticos.
Muchos en México nos sentimos profundamente agraviados por el comportamiento de su partido, de grupos empresariales, del gobierno federal antes, durante y después de las elecciones. Muchos sentimos que la voluntad popular expresada en las urnas no ha sido respetada y muchos, me temo, harán algo más que plantarse en el Zócalo, si el poder no cede ante su reclamo de justicia, porque de esto y no de otra cosa se trata señor Calderón: de un elemental reclamo de justicia. No es, insisto, fanatismo, ceguera, seducción de un caudillo; es cuestión de dignidad y con esto no se juega. La historia de América Latina muestra que muchos de los grandes movimientos sociales han surgido después de afrentas como ésta.
Pretenden convertirlo, señor Calderón, en heredero y salvaguarda de un régimen esclavo de su imagen pública. Fox y lo suyos abdicaron del poder frente a los medios. Vivían, viven aún embriagados por la popularidad, esa que se mide día a día, la que dura sólo unas horas, la que los vientos de esa dignidad ofendida barrerá muy pronto. ¿Destapará, para validarse, la cloaca del régimen foxista? ¿Podrá hacerlo? Ese poder, el que cree que habrá de recibir de manos de Fox, estará minado por dentro y por fuera pero no se trata sólo de eso, se trata del país; de la paz, de impedir, juntos, un terrible retroceso.
http://www.milenio.com/mexico/milenio/firma.asp?id=423058
Recounting Our Way to Democracy
NOT since 1910, when another controversial election sparked a revolution, has Mexico been so fraught with political tension.
The largest demonstrations in our history are daily proof that millions of Mexicans want a full accounting of last month’s presidential election. My opponent, Felipe Calderón, currently holds a razor-thin lead of 243,000 votes out of 41 million cast, but Mexicans are still waiting for a president to be declared.
Unfortunately, the electoral tribunal responsible for ratifying the election results thwarted the wishes of many Mexicans and refused to approve a nationwide recount. Instead, their narrow ruling last Saturday allows for ballot boxes in only about 9 percent of polling places to be opened and reviewed.
This is simply insufficient for a national election where the margin was less than one percentage point — and where the tribunal itself acknowledged evidence of arithmetic mistakes and fraud, noting that there were errors at nearly 12,000 polling stations in 26 states.
It’s worth reviewing the history of this election. For months, voters were subjected to a campaign of fear. President Vicente Fox, who backed Mr. Calderón, told Mexicans to change the rider, but not the horse — a clear rebuke to the social policies to help the poor and disenfranchised that were at the heart of my campaign. Business groups spent millions of dollars in television and radio advertising that warned of an economic crisis were I to win.
It’s my contention that government programs were directed toward key states in the hope of garnering votes for Mr. Calderón. The United Nations Development Program went so far as to warn that such actions could improperly influence voters. Where support for my coalition was strong, applicants for government assistance were reportedly required to surrender their voter registration cards, thereby leaving them disenfranchised.
And then came the election. Final pre-election polls showed my coalition in the lead or tied with Mr. Calderón’s National Action Party. I believe that on election day there was direct manipulation of votes and tally sheets. Irregularities were apparent in tens of thousands of tally sheets. Without a crystal-clear recount, Mexico will have a president who lacks the moral authority to govern.
Public opinion backs this diagnosis. Polls show that at least a third of Mexican voters believe the election was fraudulent and nearly half support a full recount.
And yet the electoral tribunal has ordered an inexplicably restrictive recount. This defies comprehension, for if tally sheet alterations were widespread, the outcome could change with a handful of votes per station.
Our tribunals — unlike those in the United States — have been traditionally subordinated to political power. Mexico has a history of corrupt elections where the will of the people has been subverted by the wealthy and powerful. Grievances have now accumulated in the national consciousness, and this time we are not walking away from the problem. The citizens gathered with me in peaceful protest in the Zócalo, the capital’s grand central plaza, speak loudly and clearly: Enough is enough.
In the spirit of Gandhi and the Rev. Dr. Martin Luther King Jr., we seek to make our voices heard. We lack millions for advertising to make our case. We can only communicate our demand to count all the votes by peaceful protest.
After all, our aim is to strengthen, not damage, Mexico’s institutions, to force them to adopt greater transparency. Mexico’s credibility in the world will only increase if we clarify the results of this election.
We need the goodwill and support of those in the international community with a personal, philosophical or commercial interest in Mexico to encourage it to do the right thing and allow a full recount that will show, once and for all, that democracy is alive and well in this republic.
Andrés Manuel López Obrador, the mayor of Mexico City from 2001 to 2005, was a candidate for president in 2006, representing a coalition led by his Party of the Democratic Revolution. This article was translated from the Spanish by Rogelio Ramírez de la O.
Argumentos falaces del TEPJF
Economia Moral/La Jornada
Argumentos falaces del TEPJF
Sobrevalora actas de casillas e ignora errores en boletas
La economía moral es convocada a existir como resistencia a la economía del "libre mercado": el alza del precio del pan puede equilibrar la oferta y la demanda de pan, pero no resuelve el hambre de la gente
El Tribunal Electoral del Poder Judicial Federal (TEPJF), estrechó su mirada para determinar que el recuento de votos fuese sólo en 9 por ciento de las casillas, mismo que dio inicio el miércoles 8 de agosto. Los primeros informes resaltan dos cosas: violaciones generalizadas en los distritos y en los paquetes electorales, y poco cambio neto en los resultados electorales. La Jornada destaca el primer aspecto a través de un panorama detallado de las violaciones en múltiples distritos. Cita a Claudia Sheinbaum: en 18 por ciento de los distritos involucrados, los sellos y cerraduras de las bodegas que resguardan la paquetería electoral habían sido violados y, como resultado del recuento, en 60 por ciento de las casillas hay cambios en las cifras, aunque ella no ofreció tendencias generales. Se reportan asimismo innumerables violaciones a los paquetes electorales y muchos paquetes con documentación incompleta. Ante la evidencia, Ricardo Monreal resaltó que hubo dos fraudes: uno el 2 de julio y otro entre el 10 y el 14 de julio, cuando el Instituto Federal Electoral (IFE) abrió ilegalmente paquetes en varios distritos electorales. En cambio, Reforma destaca en primera plana la supuestamente escasa variación en los resultados y relega a una página interior las referencias a las irregularidades que son presentadas para muy pocos casos.
La resolución del tribunal, al final, sintetiza en nueve puntos su análisis y conclusiones. En los puntos 1 y 2 el TEPJF se suma a la defensa casi cursi que los medios y el IFE han hecho de los ciudadanos que se "levantaron temprano el 2 de julio" y fungieron como funcionarios de casilla:
"En razón del mecanismo y procedimiento establecido y consagrado legalmente para que la recepción de la votación y el escrutinio y cómputo relativo se ejecute por ciudadanos insaculados al azar, las actas en que se hace constar el resultado de la votación de cada casilla, cuando todos los datos asentados son coincidentes y se satisface la totalidad de las formalidades esenciales, adquieren valor probatorio pleno en tal sentido. Esto es, se constituyen en el documento idóneo y definitivo que refleja la expresión de la ciudadanía a través del sufragio."
En este párrafo del TEPJF hay una inconsistencia lógica, una conceptual y una tercera empírica. Se violan las reglas de la lógica al derivar de la elección al azar la imparcialidad y perfección de los funcionarios de casilla así elegidos. El TEPJF reconoce que las personas seleccionadas por insaculación pertenecen, todas, a la sección electoral en cuestión. Los resultados conocidos de la elección muestran agudos contrastes regionales en la inclinación política de los ciudadanos. En Guanajuato es abrumadora la mayoría panista (59 por ciento de los votos, según el conteo distrital). En el distrito 05 de León, 70 por ciento de los votos fueron para Felipe Calderón (FC) y sólo 8 por ciento para López Obrador. El histograma de las frecuencias del número de votos para FC y AMLO en Guanajuato muestra que mientras la moda (la frecuencia más alta) de los votos para AMLO ronda los 50 votos por casilla, la de FC se acerca a 200 y que el máximo de votos por el primero llega a 600, mientras del segundo no rebasa 150. Por tanto, es evidente que, incluso si realmente se seleccionaran al azar los funcionarios de casilla (véase adelante por qué no es así), la probabilidad de que los cuatro funcionarios (presidente, secretario y dos escrutadores) resultasen panistas en Guanajuato es muy alta, y lo es aún más que tres o más lo sean.
Pero además, siguiendo con el análisis de la primera inconsistencia, no es jurídicamente verdadero que los funcionarios de casilla sean elegidos al azar. El artículo 193 del Cofipe (Código Federal de Instituciones y Procedimientos Electorales) establece una primera selección al azar de 10 por ciento de la población de la sección, basada en el mes de nacimiento, para efectos de capacitación, terminada la cual se establece un filtro distinto al azar (inciso d, de la fracción 1 del mismo artículo): "Las juntas harán una evaluación objetiva para seleccionar (entre los que hayan asistido a los cursos de capacitación)... a los que resulten aptos en términos de este Código, prefiriendo a los de mayor escolaridad". Este sesgo actúa a favor del PAN, que tiene sus más altas preferencias entre la población de mayor escolaridad. La insaculación posterior consiste en sortear una letra del alfabeto (inciso e) con la que las juntas distritales hacen una relación de ciudadanos a partir de la cual los consejos distritales insaculan, finalmente (inciso f), a los ciudadanos que integran las mesas directivas de las casillas. Hay tres insaculaciones, pero un filtro decisivo. Mas esto no es todo, ya que seleccionados los cuatro funcionarios de casilla, el inciso g) estipula que "las juntas distritales (nótese que ya no son los consejos distritales supuestamente ciudadanizados, sino las juntas distritales formadas por la burocracia de carrera del IFE) determinarán según su escolaridad las funciones que cada uno desempeñará en la casilla".
No es verdad legal, por tanto, que los funcionarios se elijan al azar. Además de la lógica de probabilidades analizada antes, que indica que las mesas directivas de casillas de secciones panistas serán muy probablemente panistas, al final de cuentas la relación a partir de la cual se seleccionan en la segunda insaculación los funcionarios de casilla la llevan a cabo las juntas distritales, que son burócratas de carrera con una alta inclinación, en búsqueda de sus propios intereses, a seguir la línea que se les defina desde el Consejo General del IFE, el cual, sabemos por su origen y conducta, está muy sesgado a favor del PAN.
La segunda inconsistencia , conceptual, niega la posibilidad lógica que los datos de estas actas, cuyos datos identifiqué en la entrega anterior de Economía Moral (04/8/06) como el nivel 3 de los datos o "realidades" del proceso electoral, al que llamé, siguiendo a Díaz-Polanco, interpretativo, sean distintas a uno o a los dos niveles anteriores de datos: al nivel 2, ontológico plasmado, que son las boletas que se encuentran en el paquete electoral, y al nivel 1, ontológico o expresión de la voluntad de los votantes. Según señalé en tal entrega, los datos de las actas pueden reflejar error o dolo al hacer el escrutinio o el llenado del acta, y puede haber falsificación y sustitución de actas. Salvo que se cuenten los votos no hay manera de estar seguros de la identidad entre el nivel 2 y el 3. Aparte está el hecho de que las boletas no tienen por qué reflejar la voluntad ciudadana (nivel 1), por los errores y trampas que puede haber entre ambos (embarazo o legrado de urnas).
La inconsistencia empírica está dada porque una proporción significativa de los funcionarios de casilla fueron sustituidos, con procedimientos distintos al azar y a última hora, aunque hay datos contradictorios al respecto.
El TEPJF prosigue señalando (punto 3) que "el recuento de los votos de cada casilla que se realice por autoridades distintas a su mesa directiva (específicamente en los consejos distritales) debe ajustarse a los supuestos previstos por el artículo 247 "del Cofipe" y aclara (punto 4) las dos funciones de los consejos distritales: concentrar y sumar los resultados de las casillas y depurar los posibles errores o inconsistencias de los resultados". Enseguida en el punto 5 muestra una cara contundente y otra reduccionista:
"En el ejercicio de esa función depuradora, cuando al verificar los resultados asentados en las actas, los consejos distritales adviertan errores o inconsistencias en los rubros relativos a votos, aunque sólo sea de un voto y no sea determinante para el resultado consignado en el acta de la casilla, los consejos distritales están obligados, de oficio, a llevar a cabo el recuento de la votación en nuevo escrutinio y cómputo, pues el supuesto encuadra en la hipótesis de "error evidente" en las actas, establecido en el artículo 247, inciso c), del Cofipe..."
Es contundente, y con ello hace una severa crítica al IFE, que ordenó a los consejos distritales (los que obedecieron la instrucción) que en los conteos distritales se evitara a toda costa recontar votos. Es reduccionista, e ilegal, al reducir los "errores evidentes" a los "rubros relativos a votos", ya que el inciso c) del artículo 247 dice: "Cuando existan errores evidentes en las actas, el consejo distrital podrá acordar realizar nuevamente el escrutinio y cómputo". Con ello se excluyen los errores evidentes asociados a la contabilidad de boletas, respecto de los cuales la colación Por el Bien de Todos ha demostrado que están presentes en 70 mil casillas y que son indicios muy importantes de la posible alteración de los votos. En efecto, en el punto 6 de sus conclusiones, el TEPJF especifica que los errores en boletas incidentes, etcétera, "el nuevo escrutinio y cómputo sólo sería procedente cuando lo solicitara algún miembro del consejo distrital o por instancia de algún partido político o coalición a través de su representante". Es decir, en estos casos deja de ser de oficio y se convierte en una tarea que sólo se lleva a cabo si hay querella adecuada en el momento adecuado.
No encuentro fundamento legal para esta distinción que se convirtió en central en este caso, ya que si los "errores evidentes" en la cuenta de boletas obligasen también de oficio al recuento, el TEPJF se hubiese visto obligado a ordenar el recuento en 70 mil casillas. ¿El carácter de última instancia del TEPJF en el cómputo de la elección presidencial le autoriza a violar la ley que es lo mismo que interpretarla a su antojo? ¿No es obvio que si la suma de votos totales y boletas sobrantes es mayor que la de boletas recibidas hay un fuerte indicio de la posible sobrestimación de los votos de uno o más candidatos? Con base en testimonios de reporteros y de consejeros distritales he entendido que el procedimiento que se siguió para el cómputo distrital fue el de cantar los votos emitidos por candidato, los nulos y los de candidatos no registrados y, a partir de estos únicos datos, se dio por buena el acta si no había objeciones o se decidía volver a contar los resultados. Esto es consistente con el hecho de que en los resultados del conteo distrital no se incluyen los datos de boletas, a diferencia del PREP donde sí se incluyen. Esto significa que un representante de partido sólo podría haber planteado que se volviesen a contar los votos y boletas de una casilla con base en errores evidentes de boletas, que no se cantan, si tiene a la vista copia del acta de casilla y es capaz de hacer las cuentas de consistencia de boletas muy rápidamente, o llega al conteo con las cuentas hechas, lo cual es muy difícil a 60 horas de concluida la votación.
Cuando el TEPJF ordena que se recuente una casilla que, de oficio, por errores evidentes en los datos referidos a votos, debió haberse vuelto a contar en el conteo distrital pero no se hizo, está supliendo las deficiencias del IFE, pero al negarse a hacer lo mismo cuando los errores evidentes son en boletas, arguyendo que requieren la querella, aparte de la trampa interpretativa, se está negando a aplicar el principio jurídico universal de la suplencia de la queja, estipulado en el artículo 23 de la Ley General del Sistema de Impugnación en Materia Electoral.
En los puntos 6 a 9 el TEPJF arguye que, de acuerdo con esta ley, la "elección presidencial es impugnable a través del juicio de inconformidad, sólo distrito por distrito...", lo que lo lleva a resolver que es improcedente una pretensión generalizada de recuento de votación de todas las casillas... si no se impugnan todos los distritos y se cuestionan (todas) las casillas".
jbolt@colmex.mx
El cochinero
La pretensión de Vicente Fox de imponer en 2006 en la silla presidencial a su sucesor, utilizando de manera ilegal toda la fuerza del Estado y pretendiendo hacer creer que el proceso electoral era democrático, fracasó estrepitosamente desde mucho antes de que el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación empezara actuar a todas luces bajo la consigna de convalidar el fraude.
1. El anuncio del tribunal de que se negaría a hacer un recuento "voto por voto" de la elección presidencial, a pesar de las evidencias de fraude, anunciando, para cubrir las formas, que en su lugar se abrirían 11 mil 839 casillas (9.07 por ciento de las 130 mil 477 instaladas), constituye una decisión política y no jurídica, y no hace sino agravar la crisis en la que se halla inmerso el país. Los magistrados de la sala superior tenían conforme al marco legal vigente facultades para hacerlo, y su sumisión al gobierno foxista, anteponiendo las exigencias de los extremistas de derecha que se han apoderado del aparato estatal a los intereses de la República, constituye un hecho de vergüenza que deteriora aún más la vida institucional de México.
2. Es una decisión política, como ya se sabía que sería, no jurídica, pues en pleno uso de sus facultades, con base en el Cofipe y en la ley de medios el tribunal pudo asumir un papel histórico dadas las evidencias descomunales del fraude que ahora se reconfirman al abrir el conteo parcial y constatar los operativos para falsificar resultados y violar urnas, que quieren culminar la que fue desde sus preparativos una elección de Estado con un fraude contra López Obrador y el pueblo de México. No en balde el IFE impidió en las sesiones de cómputo del miércoles 5 que conforme a la ley se abrieran los paquetes electorales impugnados, y desde entonces quién sabe cuántos paquetes falsificaron Ugalde y sus amigos.
3. Los analistas que dicen "confiar plenamente" en el TEPJF y en "las instituciones del Estado" no manifiestan más que una soberana tontería. En un régimen económico y político como el que se instauró en México desde 1982, del cual el gobierno foxista es un eslabón, las instituciones jurídicas expresan decisiones del poder tomadas con criterios políticos. Y para eso fue creado el tribunal: para dar cobertura seudo jurídica a las decisiones políticas que se toman conforme a relaciones de poder.
4. Los magistrados de la sala superior, designados en 1996 entre oscuros abogados conservadores para hacer valer los intereses del régimen, podían haberse rebelado a los mecanismos de control con los que se les ha sujetado desde Los Pinos, y recordando que el Poder Judicial es presuntamente autónomo haber fallado conforme al derecho y a la razón. Aún están a tiempo de rectificar aunque se ve difícil, pues requerirían dejarse de simulaciones y tener respeto por la legalidad constitucional del país, pero, sobre todo, dignidad y patriotismo.
5. En este escenario debería pesar a los señores magistrados que el fraude cometido por la ultraderecha tiene como finalidad llevar a Los Pinos a Calderón, quien durante su fugaz paso por la Secretaría de Energía no sólo cometió presuntos gravísimos ilícitos de tráfico de influencias, con su cómplice y ahora vocero César Nava (entonces oficial mayor de Pemex) y en beneficio de su cuñado, Diego Hildebrando Zavala, sino que los hechos lo están evidenciando como un delincuente electoral.
6. El escenario que vive México es inédito, y muchos no lo entienden porque viven aferrados a conceptos y prácticas del pasado. Lo que está en juego tras el fraude es el destino de todos para las décadas por venir, pero hay mucho de distinto a otros momentos de nuestra historia reciente, que algunos ya advertieron. En más de medio siglo el país no había tenido un dirigente político tan comprometido con sus ideas ni tan lúcido para entender la realidad como López Obrador, ni sectores tan significativos del pueblo que al luchar con él por la democracia como ahora, están defendiendo la integridad de la República con un objetivo muy claro. Como ha subrayado López Obrador, el país tiene que decidir ahora si avanza por la vía de la democracia o se hunde en la pendiente de la simulación.
7. La apuesta de Fox y de la ultraderecha mexicana, atrás de la cual se hallan unidos salinistas y yunquistas, en el sentido de que en esta ocasión, como en el pasado, la resistencia se doblegaría con el tiempo, los dirigentes del movimiento se dividirían y los medios lograrían con sus campañas de mentiras acallar la verdad, está fracasando. El movimiento en vez de disminuir crece, en tanto que los autores del fraude, desde Salinas y Fox hasta Ugalde, Abascal y Gordillo, o Ramón Muñoz y Manuel Espino, carecen de una respuesta política, al igual que su cada vez más insignificante candidato: un Felipe Calderón, de espaldas a la realidad, que no balbucea desde su escondrijo más que una propuesta para legitimarse si se le deja usurpar el poder, intentando la réplica de lo que hizo Salinas en 1988, como si nada hubiese cambiado en México: cooptando a dos o tres tránsfugas de la oposición, proponiendo negociar una reforma electoral y haciendo llamados a "la unidad nacional".
8. La preocupación por lo que acontece, que se manifiesta en los sectores medios, en la Iglesia, en las fuerzas armadas y en un amplio sector de empresarios, algunos de los cuales están arrepentidos de haber secundado a Fox en su absurda empresa de imponer el fraude, es patente, pues a pocas semanas de la elección ha quedado claro que el único que ha tenido una propuesta para sacar adelante al país y un consenso social es López Obrador y que, al contrario de lo que dice la "propaganda negra", Calderón sólo llevaría a profundizar la crisis económica y a un desastre social, pues el respaldo popular que tiene es nulo.
9. La resistencia civil que crece con convicción, pero también con la dignidad y la madurez de un pueblo ultrajado al que se quiere pisotear una vez más, entraña una actitud moral, pues es por el bien de todos y del país. La carta de López Obrador sobre ésta, dirigida a los mexicanos, en particular a los molestos por las movilizaciones (La Jornada, 9/8/06), recuerda por eso cuáles son sus razones y concluye que para muchos mexicanos la democracia es "un asunto de sobrevivencia".
10. El país tiene una salida política y jurídica, y puede venir si el tribunal, en vista del cochinero evidenciado en el nuevo conteo parcial, ordena un conteo "voto por voto" o anula parcialmente los resultados falsificados que pretenden imponer a Calderón, quien perdió la elección presidencial. Pero si los magistrados, de espaldas a la razón y a la ley, insisten en anteponer los privilegios de unos cuantos grupos oligárquicos sobre los derechos de la nación llevarán al país a una crisis mayor.
jueves, agosto 10, 2006
Exigimos
"Exigimos de nueva cuenta que se cumpla y que se haga cumplir la ley por parte del Gobierno del Distrito Federal. Hay un enorme malestar por las pérdidas que generan estos plantones y es lamentable que no haya una actuación de las autoridades correspondientes. Entre las 32 mil unidades que hay en la zona, ya se sufren las consecuencias. Simplemente el considerar la posibilidad de la pérdida de un empleo solamente por cada unidad de negocio estamos hablando de 30 mil empleos perdidos" http://www.eluniversal.com.mx/notas/368025.html
Le respondemos al empresario usando sus mismas palabras:
Exigimos de nueva cuenta que se cumpla y se haga cumplir la ley por parte de todas las autoridades concernientes. Hay un enorme malestar por la falta de democracia que generan sus odiosas campañas y es lamentable que no haya una actuación de las autoridades correspondientes. Los más de 40 millones de personas en pobreza extrema, sufren las consecuencias. Simplemente al considerar la posibilidad de la pérdida de una vida de un niño por falta de atención de salud y alimentación por cada millón que genera con sus opresores negocios estamos hablando de miles de vidas de mexicanos perdidas.
Análisis sobre el recuento


En el conteo del primer día del 9% de los votos, a partir de distintas fuentes como El Universal, Notimex y el sendero del peje he podido recoger información de los siguientes Estados y Distritos: Baja California 2, 3, 5, 7 y 8; Campeche 2, Chihuahua 6, 8, 9; Chiapas 10; Coahuila 6, 10; Distrito Federal 5, 8, 10, 12, 15, 16, 20 y 24; Estado de México 14, 18 y 20; Jalisco 3, 4, 8, 10, 19; Michoacán 3, 5; Nuevo León 5, 8, 12; Quintana Roo 1, 3; San Luis Potosí 5; Sonora 3; Tamaulipas 5 y 6; Veracruz 1, 3 y 21; Yucatán 3.
De 43 distritos:
En 29 estaban los paquetes abiertos.
En 2 todas las boletas del PAN estaban marcadas exactamente igual.
En 1 hay boletas de otros paquetes.
En 2 no están los votos para Presidente.
En 2 no hay lista nominal.
En 4 los paquetes o las casillas no están enlistadas.
En 8 faltan boletas, dando un total de 41 de menos.
En 10 sobran boletas, dando un total de 257 de más.
En 1 hay 21 boletas extraviadas.
En 1 se reportaron 11 votos de AMLO menos al IFE.
En 1, 6 de las casillas no pertenecen a ese distrito.
De 4 a 5 casillas en el Distrito 12 de Nuevo León hay de 1 a 2 votos más al
PAN.
En Yucatán, Fecal pierde aproximadamente 5 votos por casilla.
En 1 había boletas tiradas en el piso.
En el Distrito 5 del D. F. el magistrado es rígido y parcial hacia el PAN.
En el 20 de Edomex el Magistrado se reúne en privado con Presidente del
Consejo.
En el 5 de San Luis Potosí se descubre dolo frente a juez árbitro del
distrito y los magistrados impiden abrir el sobre de votos nulos.
De las 53 casillas que se tiene información:
AMLO gana 333 votos y pierde 66, mientras que FECAL gana 5 y pierde 1,182. Es decir, en total AMLO gana 1,444 votos, amén de todas las irregularidades señaladas anteriormente en las cuales no se sabe que se va a determinar. Esto en términos generales representa en promedio 27.2 votos más para AMLO por casilla. En 130,000 casillas serían 3,541,886, siendo conservadores digamos que sea la mitad, 1,770,943. Más conservadores todavía, la mitad de
la mitad, 885,471, más conservadores, la mitad de la mitad de la mitad, 442,735 más para AMLO.
Veamos por otro lado conservador, supongamos que esas irregularidades sólo se presentan en las 72,000 casillas impugnadas por la Coalición: serían 1,961,660. Sigamos más conservadores, que sea la cuarta parte de eso: 490,415 más para AMLO.
Es decir, AMLO ES PRESIDENTE ELECTO.
SEÑORES MAGISTRADOS, GOBIERNO DE LA REPÚBLICA, ACCIÓN NACIONAL, IFE, MEDIOS DE COMUNICACIÓN NACIONALES E INTERNACIONALES, AMANTES DE LA DEMOCRACIA Y LEGÍTIMOS ESPOSOS: ¿NO AMERITA ESTO UN CONTEO VOTO POR VOTO? ¿NO ESTÁ AL MENOS EN ENTREDICHO EL SUPUESTO TRIUNFO DE FECAL? ¿ESTO ES UNA ELECCIÓN LIMPIA?
Si consideran que esto no es una muestra de fraude, entonces, o bien hay una pérdida del sentido de realidad severo por lo cuál habría que ingresarlos a una institución mental, o son unos delincuentes vulgares que tendrían que estar en un reclusorio. ¿Cuál prefieren? Porque no hay de otra. La Coalición y los millones de seguidores exigimos porque es nuestro derecho a la certeza y a la transparencia y porque hay evidencias de un fraude, lo cual se confirma ante su negativa de contar voto por voto:
VOTO POR VOTO, CASILLA POR CASILLA, COMO DIJO AMLO: ES LO MÍNIMO.
Elenita entrevista a Andrés Manuel

ENTREVISTA / ANDRÉS MANUEL LOPEZ OBRADOR EN LA JORNADA
Jamás cancelaremos el derecho a la esperanza
El cambio verdadero: abatir la desigualdad económica y social
Más allá del reconocimiento de su triunfo en la elección presidencial, el candidato de la coalición Por el Bien de Todos afirma que la lucha es por hacer valer la democracia, que en países como México, con tanta pobreza, se convierte en asunto de sobrevivencia
ELENA PONIATOWSKA
Estamos defendiendo la soberanía, porque el voto es la única defensa del pueblo, el único poder que tiene, y no podemos jugar con él, afirma Andrés Manuel López Obrador Foto Carlos Ramos Mamahua
La lluvia no cesa. Llueve sobre la ciudad como llueve en mi corazón, como escribió Verlaine. Llora mi corazón, la lluvia es su llanto. Cruz Mejía, un cieguito del campamento de Sinaloa, canta en el templete. "El pueblo manda/ Vicente no obedece/ y hay que meterlo al bote", reza una manta. Los del PRD han ido a tomar las casetas de las carreteras (salvo la de Toluca) para que los automovilistas no paguen peaje. Jesusa ordena: "Alguien que baje al cieguito del templete, porque van a subir los jaraneros". Estamos a 8 de agosto en el plantón del Zócalo y los jaraneros tocan y gritan a todo lo que dan. Hacen casi imposible la grabación de la entrevista e infernal la transcripción.
Después de tantos días, Andrés Manuel se ha acostumbrado a los decibeles y sólo sonríe. Quizá sonríe porque lo acompaña su hijo mayor, José Ramón. Lorenzo Hagerman filma. Hablamos de lo que va a seguir, es casi el único tema: "lo que va a seguir". Más allá de la Presidencia, gane o no, Andrés Manuel López Obrador se plantea la sobrevivencia de los más humildes. Si se permite la imposición, los pobres seguirán en las mismas. López Obrador va más allá, se ha vuelto más ambicioso y su ambición lo ennoblece. Finalmente, lo que nos sucede tiene una dimensión que no sospechábamos. Estamos defendiendo la soberanía, porque el voto es la única defensa del pueblo, es la única acción, el único poder que tenemos y por eso no se puede jugar con él.
NO VAMOS A PERMITIR LA IMPOSICION
"Hay cosas bien definidas. Una, la principal, es que no vamos a permitir la imposición, vamos a hacer todo lo que esté de nuestra parte para rechazar el fraude y dejar a salvo la democracia. Otra decisión tomada es que, estemos donde estemos, en Palacio Nacional, en las plazas públicas o en cualquier lugar, vamos a seguir defendiendo nuestro proyecto de cambio verdadero. Es decir, vamos a seguir luchando contra la desigualdad económica y social, vamos a seguir defendiendo los bienes nacionales, vamos a seguir combatiendo la corrupción, la impunidad, y algo que dije ayer, vamos a luchar por la transformación de las instituciones. Eso es lo único que te puedo decir ahora, porque no sé qué nos depare el destino. La política no es ciencia exacta, es de aproximaciones. No sabemos qué vaya a suceder en estos días. Desde luego nuestra demanda va a seguir siendo el recuento voto por voto, casilla por casilla, y tenemos que esperar a que se desenvuelva todo el proceso legal que decidirá las elecciones presidenciales."
¿EL TRIBUNAL ELECTORAL?
"Posiblemente se abran paquetes que ya se abrieron y que todo sea una farsa; por eso vamos bajo protesta, porque no queremos darles el gusto y que digan que no respetamos las leyes, pero, desde luego, este recuento es parcial."
LA PRESIDENCIA DE LA REPUBLICA
-¿Canjearías la Presidencia de la República por un liderazgo en la oposición por el resto de tu vida? ¿Te lanzarías a una empresa quijotesca? (El Quijote es un Cristo laico ¿o no?)
-No sé, porque todavía no termina el proceso y además sería muy irresponsable de mi parte darle vuelta a la hoja. Esto todavía no termina.
-Pero has dicho que no eres ningún ambicioso vulgar.
-Por eso te decía al principio que lo que sí tengo claro es que en palacio, en la plaza pública, en la calle, voy a seguir luchando por las transformaciones que necesita el país.
-Eres como Arum Has Rachis, que en las noches recorría su ciudad para compartir la vida de la gente en Las mil y una noches. Eso nos hace soñar que eres como el príncipe y el mendigo, que eran tan idénticos que daba lo mismo que el mendigo gobernara o que el príncipe viviera en la calle. Mi pregunta sería: ¿es más fácil luchar aquí en la calle o adentro, en Palacio Nacional?
-Estoy acostumbrado a las dos cosas (se carcajea). Sí, a las dos cosas.
-Pero te gusta más la calle.
-Se abarca más, desde luego, desde el palacio.
-Pero en el palacio tienes que convivir con toda la gente que rechazas.
-En eso tienes razón, te tienes que moderar porque la institución te obliga a eso, en la plaza pública tienes más libertad.
-Puedes ser tú mismo.
En nuestro movimiento hay humildad y orgullo, porque el poder también es humildad y no aspiramos a actuar con prepotencia; es muy satisfactorio defender principios e ideales, sostiene López Obrador Foto Carlos Ramos Mamahua
-Puedes decir las cosas sin medias tintas, en forma directa, le puedes decir más al pan, pan y al vino, vino, y eso también es atractivo.
-Si llegaras a la Presidencia, ¿tendrías que moderarte?
-Sí, la institución te lo exige, yo lo haría. Es más, durante la campaña y hasta ahora no he dicho cosas que pienso sobre mi país, porque me he autolimitado, porque mi rol es hasta ahora uno. Una vez que se resuelva este asunto, ya veremos. Pero muchas cosas me las guardé porque uno tiene que actuar de una manera cuando es candidato y, desde luego, actuar de otra manera cuando se es presidente, y de otra manera como dirigente de resistencia social. Pero en cualquier circunstancia uno tiene que mantener sus principios. Es nada más un asunto de matices, de moderación.
-Andrés Manuel, creo sinceramente que los empresarios no deberían tenerte miedo, porque de llegar a la Presidencia no los afectarías.
-No, no lo haría. Se cerraron por la campaña del miedo, se dejaron achatarrar y se creyeron toda la leyenda negra, y ahora se han metido en un conflicto.
-¿De llegar tú a la Presidencia, les quitarías algo?
-No, lo dije muchas veces en la plaza pública; dije que yo no odio, que no es mi fuerte la venganza.
-Eso mismo dijo Edmundo Dantés, el conde de Montecristo: que nunca se vengaría.
-Lo que yo quiero es que haya un cambio en el país para beneficio de todos, y de manera especial para beneficio de la gente humilde, de la gente pobre, pero que esto no significaba destruir y mucho menos perseguir a nadie. Nada más he llegado a la conclusión que el grupo que domina en el país no tiene ningún interés por México, por nuestro pueblo. Son muy atrasados, muy retrógradas.
-Muy nuevos ricos.
-Si, además no tienen llenadera. No es que me tengan miedo, es que no están dispuestos a dejar privilegios. Quieren seguir devorando al país.
-En vez de grandeza, hay mezquindad ¿o no?
-Son muy limitados, no tienen una visión de empresarios, de inversionistas, con dimensión social, con dimensión cívica.
-¿Cómo es posible que no se den cuenta que ningún país puede salir adelante con una inmensa masa sin capacidad adquisitiva?
-No se dan cuenta porque además no son capaces de entender que no se puede lograr la gobernabilidad del país, que no es posible garantizar la tranquilidad, la paz social, la seguridad pública en un mar, un océano de desigualdad, que no se va a lograr estabilidad política, social, económica, financiera, mientras siga habiendo esta situación de injusticia, de abandono, de atraso, de pobreza para la mayoría de la gente. Son muy atrasados, muy retrógradas.
-Pero ellos necesitan compradores y pueden crearlos elevando el nivel de vida.
-Pero también toma en cuenta que los que no quieren el cambio, este grupo de empresarios con intereses creados, en sentido estricto ni siquiera son empresarios, son traficantes de influencias, son especuladores, son los que mediante relaciones con los funcionarios públicos, porque ellos los ponen o los quitan, logran hacer jugosos negocios al amparo del servicio público. Compran Mexicana a cinco centavos si vale un peso y logran que los rescate Hacienda por no pagar impuestos...
-El Fobaproa...
-Sí, todo eso. Entonces estamos hablando de empresarios que tienen sus fábricas y sus trabajadores y que se esmeran en producir porque tienen que pagar la nómina, porque tienen que sacar avante su empresa, necesitan vender su producto y por eso les interesa fortalecer el mercado interno, pero no. No. A éstos lo único que les interesa es hacer negocios mediante el influyentismo, es decir, lo que proponemos y preferimos a ellos les parece inaceptable. Y te digo una cosa. Hubo oportunidad para acordar con ellos, pero no lo quise hacer. A lo mejor en eso tengo responsabilidad, pero cualquier acuerdo con esta gente implica sometimiento, subordinación. Vinieron a ofrecerme dinero, hubo uno, no te voy a decir quién, que me mandó ofrecer 5 millones, yo pensé que eran pesos, luego me aclararon que eran dólares (ríe), en unos paquetitos, y dije no. Como también te puedo decir que a lo mejor cometí un error, me insistió la maestra Elba Esther Gordillo, que buscó llegar a un acuerdo...
-Te hiciste de una enemiga poderosa.
-Sí, ya lo estamos viendo. Pero no se puede gobernar un país sin autoridad moral y sin autoridad política, ¿y de qué servía o de qué sirve llegar a la Presidencia atado? Atado por los compromisos. ¿Cómo se le rinde cuentas a la gente, cómo se le reporta uno sin hacer cambios, sólo por el hecho de ser presidente, pero aceptando lo del gatopardismo?, que las cosas van a cambiar para seguir igual, y prefiero estar aquí en el Zócalo a llegar de esa manera.
EN POLITICA CUENTA HASTA LA SUERTE
-Y a propósito de eso, vas a estar aquí en el Zócalo ¿hasta cuándo?
-(Sonríe) Pues no sabemos. Porque me preguntan continuamente qué va a pasar, qué voy a hacer. Vino un periodista de The Washington Post, que está cumpliendo con su trabajo, a preguntármelo. Todo el mundo me interroga: "¿Y qué sigue?" "¿Y si el resultado del recuento sale así o sale asado, qué va a hacer?" "Si gana Calderón, ¿usted va a ser el líder de la oposición?" Ese día que me estaba entrevistando me reí y me preguntó: "¿Por qué se ríe?" Le respondí: "Porque la segunda pregunta que usted me va a hacer es si me voy a presentar a competir en el 2012". Los periodistas quieren saber tanto hacia delante porque sólo tienen elementos generales, trazos.
"Pueden suceder muchas cosas. Te diría que en política cuenta hasta la suerte y también hay cosas que no puedo decir. Ni modo que lo que voy a hacer se los mande con oficio y con tres copias (se carcajea). Unas aún no están decididas y otras, si no conviene, pues no se las voy a decir, y antes de decírselas a los adversarios políticos se las tengo que decir y proponer a la gente. En fin, es interesante todo esto."
-¿Y no te da miedo la responsabilidad que tienes ante tanta gente que está aquí en el Zócalo, afuera en el templete y en los campamentos a lo largo del Paseo de la Reforma? ¿El poder que ejerces sobre la gente, que ha padecido el agua y el frío y la dureza del pavimento y no se ha movido por la fe que tiene en ti?
LA GENTE ME HA AYUDADO TANTO Y CON TANTO COMPROMISO
-Sí, pienso mucho en ella, me ha ayudado tanto y con tanto compromiso. Es mucha responsabilidad, pero ante eso, la nobleza, la buena fe, no debo mentirle a la gente, sino actuar con autenticidad y estar muy atentos para no cometer errores, porque nadie es perfecto, todos cometemos errores.
-¿Tú los has cometido?
-Claro que he cometido errores y lo que hay que procurar es tratar de no cometerlos, y cuando uno los comete, rectificarlos, pero lo mejor es no cometer errores.
ES MUCHA LA RESPONSABILIDAD
-¿Pero qué te mueve? ¿Por qué andas en esto? ¿Responde a tu amor por la historia?
-Desde hace mucho tiempo, desde que era yo joven, conozco la historia de mi país y sobre todo conozco a la gente, he recorrido todo el país, todas las regiones de México. Le tengo un profundo amor y admiración al pueblo, la gente es muy noble, muy buena, lo mejor que tenemos en México es nuestro pueblo. Entonces que no quede por nosotros y hagamos lo que nos corresponde y ¡a esperar! Como lo dije en mi discurso de anteayer: en nuestro movimiento hay humildad y orgullo, hay humildad por diversas razones...
-Porque la gente que está aquí es humilde.
-Sí, es humilde, pero porque también el poder es humildad, porque no aspiramos a actuar con prepotencia. Pero también hay mucho orgullo porque es muy satisfactorio defender principios e ideales, no jugar con la dignidad de la gente. ¿Te imaginas a estos señores que están acostumbrados a comprarlo todo, la frustración que les debe producir no poder comprar nuestro movimiento? Por eso su tema debe ser: "¿Y qué hacemos con ellos?" Tenían su plan y no les funcionó. Pensaron que nos iban a arrasar en las elecciones y con todo no pudieron y aquí estamos, y yo creo que se siguen haciendo la pregunta de "¿qué vamos a hacer?" Y por eso las propuestas del diálogo y la negociación y el gobierno de transición, por eso nos quieren agarrar la pierna, políticamente hablando, pero no nos dejamos agarrar la pierna.
-Pero ¿tú no tienes miedo?
-Sí, como no. Claro que tengo miedo, soy un ser humano.
-¿Y por tus hijos, tienes miedo?
-Sí, pero como a uno no le gusta pensar en lo desagradable, casi no pienso en eso.
-¿Tus hijos no han sentido rechazo en la escuela, entre sus compañeros?
-Sí, pero están formados para resistir y aguantar. Desde niños están en esto, en la casa siempre se ha hablado de estos temas, así los dejó formados la mamá.
-¿Rocío los formó? ¿A Rocío le interesaba la política?
-Sí, le interesaba mucho. A ella no le gustaba que la vieran, no era protagónica, pero en la casa desde luego que era un gran apoyo porque ella los formó, se hizo cargo de la educación de nuestros hijos y me los dejó ya encaminados, por eso no nos ha costado trabajo entendernos. Por eso no hemos tenido, a raíz de la ausencia de Rocío, ningún problema entre nosotros y eso ayuda mucho. Desde luego sí resienten mis hijos el rechazo de quienes no están de acuerdo con lo que hacemos, pero eso es natural. Así son las democracias, no se puede aspirar a un pensamiento único. La vida sería muy aburrida si todos pensáramos de la misma manera, y la democracia es pluralidad, hay diversidad y debe haber respeto también.
NUNCA NOS VAN A ACEPTAR LOS QUE TIENEN INTERESES CREADOS
"Pero, en fin, esto es lo que estamos viviendo y yo siempre espero que nuestros adversarios nos entiendan, de manera particular la gente que no está de acuerdo con nosotros y no tiene intereses y vínculos con los hombres del poder en México, que se ha formado una idea de nosotros que no corresponde a la realidad, que deje de rechazarnos. Yo espero que en su momento o con el tiempo llegarán a comprendernos. También estoy seguro que va a ser muy difícil que los que tienen intereses creados nos acepten. Nunca nos van a aceptar. Esa gente no ve con simpatía lo que hacemos, pero su rechazo no es por conveniencia sino porque no les gusta nuestra manera de ser o de pensar. Yo creo que esa gente va a entender. Eso no quiere decir que nos vayan a aplaudir, simplemente que nos entiendan y que haya tolerancia, nada más.
RELACION PROFUNDA CON EL PUEBLO
-Tú tienes ahorita una relación muy profunda, muy cercana con la gente, pero la tuviste también en 1990, cuando el éxodo de Tabasco al Distrito Federal, y la tuviste en 1994, cuando viniste a una segunda huelga. ¿Sientes que ahora la gente está más despierta, más comprometida, más dispuesta a entregarse que antes?
-Lo estoy viviendo. La gente está muy entregada a la causa. La diferencia de aquel entonces es que ahora es más grande la causa que se defiende. Es muy importante, es una causa nacional, y somos más, muchos más; son otras condiciones. En aquel entonces era más difícil, era abrir brecha, pero ahora es mayor la responsabilidad.
-En aquel entonces tú eras más joven, tenías el pelo negro, te acompañó en la marcha del éxodo el doctor Salvador Nava, que caminó contigo un buen trecho a pesar de que tenía cáncer y como médico sabía que él estaba en las últimas.
UNA CAMINATA DE 50 DIAS
-En la última marcha, no sé si la de 91 o la de 94, él nos acompañó. Lo que sí tengo presente es que cuando el Exodo por la democracia en 91, estuvo en el acto de recepción de llegada a México, después de caminar 50 días desde Tabasco. Don Salvador Nava caminó un tramo con nosotros en Puebla.
"Desde hace mucho tiempo estamos luchando por lo mismo, aunque quisiéramos que el país fuese otro y ya no siguiéramos diciendo lo mismo. Yo me hago una reflexión última, el día 3 de julio fue, en el sentido de que ya no quería estar como al principio, pero al mismo tiempo queda de manifiesto que no hemos avanzado en el terreno democrático, porque lo poco que se avanza tiene el riesgo del retroceso. ¿Qué se decía antes? ¿De qué hablábamos antes del 2 de julio? Denunciábamos que había una competencia desigual, que no había equidad, que nos querían ganar con el dinero para la manipulación de los medios de comunicación, pero no imaginamos lo que iba a suceder el 2 de julio.
-¿Nunca lo pensaste?
-Yo lo que pensé es que con todo lo que habían hecho de guerra sucia y el dinero y las manifestaciones en contra mía, íbamos a ganar porque no tomé en cuenta las transas fraudulentas de siempre, pensé que ya habían hecho todo y el domingo 2 de julio iban a dejar en libertad a la gente, pero no fue así.
UNA ELECCION DE ESTADO
"Hay un dato, en las casillas, en los distritos del país donde participó más gente, donde hubo más fervor cívico entre comillas, fue en todos esos distritos donde el PRI y el PAN tuvieron más votos. Se da el caso, por ejemplo, que en el estado de México ganamos nosotros, pero hay 800 casillas donde nos ganan en la misma proporción como ganamos en todo el estado. ¿Qué significa esto? Mínimo, una elección de Estado. Que si son reales los votos, que si están las boletas dentro de las urnas implica un operativo y sólo puede hacerse con los aparatos de Estado y el dinero. Nos reconocen 16 estados, que es la mitad, y esto incluye a los tres más poblados: Distrito Federal, estado de México y Veracruz, y sin embargo en estas casillas de mayor participación sólo tenemos una ventaja mínima en cuatro y en 28 casillas de todo el país. Aunque hagamos a un lado el fraude que significa introducir boletas o falsificar actas, el que se dé una elección con estas características significa que no sólo no hubo una elección limpia, tampoco fue una elección libre, y eso no tiene que ver con la democracia.
"Me genera mucha satisfacción el que sin dinero, sin trampas, porque no pueden decir que los gobiernos del PRD regalaron despensas o se dedicaron a hacer campaña en favor nuestro, al contrario, todos los gobiernos de los estados del PRD actuaron de manera respetuosa. Michoacán, Guerrero, Zacatecas, el Distrito Federal, Baja California Sur, allí hubo elecciones libres. Tan es así que la participación ciudadana fue normal. En el caso de Tabasco, allí sí hubo una gran participación y ganamos con un amplio margen, pero son circunstancias muy distintas, allí tiene que ver el paisanaje (son mis paisanos).
EN PAISES COMO MEXICO, LA DEMOCRACIA ES ASUNTO DE SOBREVIVENCIA
"En fin, eso es lo que se vio en la elección y tenemos que seguir defendiendo para que no vuelvan nunca más a repetirse esas prácticas. Por eso digo, la lucha no sólo es por el reconocimiento de nuestro triunfo, la lucha es por hacer valer la democracia. En el fondo, si nosotros permitimos la intromisión no hay futuro para la mayoría de la gente, los que van a decidir no son los del poder y, como lo he venido repitiendo, para mucha gente la democracia puede significar un mecanismo de renovación de gobierno, con el método más adecuado para renovarlo, pero para los países como el nuestro, con tanta pobreza, la democracia se convierte en asunto de supervivencia. Es el medio para mucha gente para vivir mejor, es su aspiración, su esperanza para tener trabajo, tener educación, salud, vivienda, felicidad, no es algo abstracto."
MILLONES PUSIERON TODA SU ESPERANZA EN ESTA ELECCION
"Entiendo que haya sectores que no vean esto como un asunto fundamental, porque ellos tienen una situación económica holgada, pero en México hay millones de seres humanos que no tienen ni siquiera lo indispensable y que pusieron toda su esperanza en esta elección. Ese es el fondo del asunto, no permitir que un grupo se imponga y no matar la esperanza de la gente, no cancelar el derecho a la esperanza. Por eso es por lo que estamos acá.
Las soluciones: la legitimidad
MUÑOZ LEDO.LAS SOLUCIONES.LA LEGITIMIDAD
Las soluciones: la legitimidad
10 de Agosto del 2006
Actualizado: 12:18:45 AM hora de Cd. Juárez
Porfirio Muñoz Ledo
Analista político
Distrito Federal— La decisión del Tribunal Electoral sobre las impugnaciones formuladas por la coalición Por el Bien de Todos a la reciente elección de presidente de la República, ha suscitado, como era predecible, vivas controversias. Quienes exhibieron previamente una obsecuencia acrítica hacia esa institución, cualesquiera que sean sus aciertos o desaciertos, aplaudieron la resolución y hubo, incluso, quienes la calificaron de “generosa” y consecuente con la “amplitud” de criterio que había mostrado en ocasiones anteriores.
La reacción de los inconformes fue, sin embargo, airada y entre las opiniones independientes sobresalen la decepción y el escepticismo. Muchos pensamos que el anuncio pontifical de los magistrados estuvo destinado a exaltar el carácter infalible de su autoridad --en el talante de “Las divinas palabras”-- pero que el contenido de la resolución es claramente restrictivo, “letrista” y apartado de la jurisprudencia que habían adoptado en ocasiones anteriores conforme a su mandato constitucional.
El concepto clave e incesantemente reiterado en sus alocuciones fue el de certeza. Valor que circunscriben tan sólo a los ajustes aritméticos derivados de las inconsistencias entre actas y boletas. Adoptaron un método que no conduce al objetivo de transparentar los vicios de la elección.Al acotar su ámbito de aplicación, la certeza deja de ser un principio para convertirse en una verificación numérica. Por eso afirmé que lo que el país necesita hoy son jueces, no contadores.
Además, el Tribunal dejó de lado los otros principios constitucionales que está obligado a salvaguardar, como son la legalidad, la imparcialidad y la objetividad. Por lo que hace al que privilegian, olvidaron que la certeza es, según el diccionario, “el conocimiento seguro y claro de algo, sin temor de errar”. No únicamente el conocimiento de una parte del objeto conocible, sino de su totalidad. Desestimaron también que la certeza del juzgador no es sino el vehículo para generar la certidumbre del ciudadano.
La razón que aducen para haber desechado el conteo total de las casillas, por no haber sido cada una de ellos objeto de impugnación específica, resulta insuficiente para explicar las restricciones que se impusieron. En efecto, el recuento nacional que se propuso estaba concebido como un instrumento irrefutable para dotar de transparencia y credibilidad a las elecciones. El Tribunal tenía jurisdicción plena para aceptarlo, o bien para proponer otro que satisficiera los mismos propósitos.
Vale recordar que la Suprema Corte de Justicia conserva, según lo dispuesto en el artículo 97 de la Constitución, la facultad para “practicar de oficio la averiguación de algún hecho o hechos que constituyan la violación del voto público” en los casos de que pudiera ponerse en duda la legalidad de todo el proceso de elección. En virtud de que los resultados de estas pesquisas deberán ponerse en manos de los órganos competentes, se entiende que el Tribunal Electoral del propio Poder Judicial de la Federación deberá verificar y, en su caso, profundizar esas averiguaciones.
El Tribunal está obligado a velar por la “autenticidad” de las elecciones como valor último tutelado por el artículo 41 de la Constitución, correspondiente al derecho inalienable que tienen los ciudadanos de elegir a sus gobernantes. Es por ello que ha establecido jurisprudencia en el sentido de que cuando las violaciones incurridas afecten de manera importante los principios tutelados y pongan en duda la credibilidad o la legitimidad de los comicios, éstos no podrán surtir efectos legales. En escrito dirigido al presidente del Partido Alternativa Socialdemócrata el pasado 12 de junio, el presidente del Tribunal afirma: “una vez efectuado el cómputo, la Sala debe revisar si se respetaron los principios constitucionales de toda elección democrática” y añade “de cumplirse con lo anterior, declarará la validez de la elección y expedirá la constancia de presidente electo”. De lo que se infiere su potestad irrestricta de corroborar el cumplimiento de esos supuestos mediante todos los métodos legales que considere apropiados.
La decisión adoptada no puede entenderse sino como un método inductivo; esto es, el que conduce de la parte al todo. Si bien el Tribunal no encontró “conexión” entre las impugnaciones específicas formuladas y las que hubiesen podido ocurrir, de modo generalizado, en las demás casillas que no decidió abrir al escrutinio, también reconoció que los hechos invocados en el recurso madre “se encuentran vinculados a otra fase del proceso electoral” que, como es obvio, no puede quedar al margen del control constitucional. Si así fuera, nos encontraríamos frente a una grave patología procesal y una falla insalvable de la legalidad. En caso de que el Tribunal estimara que ninguna de las faltas cometidas a lo largo del proceso electoral --y aun antes y después de éste-- tienen efectos sobre la validez de los comicios, estaríamos contemplando una denegación de justicia que, a su vez, encubriría la violación a un derecho humano, que nos daría acceso a las instancias internacionales previstas por las convenciones de las que somos parte. Vulneraría, además, la naturaleza antiformalista y esencialmente garantista de la jurisdicción electoral.
¿Sería imaginable que todas las violaciones cometidas a las disposiciones del COFIPE y los delitos electorales incurridos no tuvieran efecto sobre el resultado de la elección, con independencia de su gravedad y extensión? ¿Sería admisible que el uso de los recursos y programas públicos para fines electorales, la violación de los topes de campaña, la ilegalidad en la obtención de fondos privados por los candidatos, la compra y coacción de voto, la injerencia indebida de terceros en el proceso y las campañas fundadas en la diatriba, la calumnia, la infamia, la denigración y la injuria, expresamente prohibidas por la ley, no fueran óbice para que se declarase válida la elección? El Tribunal nos ha aportado ya la constancia de la negligencia del IFE, al no haber abierto los paquetes electorales para recontar los votos ahí donde se apreciaban “errores evidentes”; lo que debió haber hecho aun sin mediar la petición de algún partido. A mayor abundamiento, el Tribunal está obligado a practicar las diligencias que estime necesarias, sin mirar las deficiencias de la queja, a fin de asegurar la impartición de una justicia electoral completa, efectiva e incontestable.
No existe certeza a medias. Menos aún tratándose de procesos en los que se expresa el atributo de la soberanía y de los que deriva la legitimidad de las autoridades constituidas. En una acepción estricta, la legitimidad se funda en la conformidad de los actos con la ley. Se habla así de una legitimidad de origen, que no puede ser convalidada por el ejercicio de la autoridad. Si así fuera, la aceptación por la sociedad de los regímenes autoritarios, e incluso dictatoriales, los convertiría en legítimos. En los sistemas democráticos la legitimidad de los actos de autoridad es consecuencia de que ésta se haya erigido conforme a la ley y se apegue a la misma en el ejercicio del poder. De ahí que la actuación de los órganos electorales sea la fuente para autentificar la legitimidad de los poderes públicos. El Tribunal es por hoy el hilo conductor del orden constitucional. De no cumplir a plenitud con su deber, una transición fallida podría incubar un Estado en descomposición.
miércoles, agosto 09, 2006
AMLO en la asamblea permanente
Desayuno en el Balmoral
"El Consejo General del IFE es un gran trasatlántico conducido por una tripulación de buque pesquero".
Clara Jusidman .
Confieso que cuando la voz de una señorita me anunció por teléfono que me pasaría al señor Luis Carlos Ugalde me sorprendió. En un lapso de medio segundo pensé que el consejero presidente del IFE me llamaba para señalarme que habían encontrado mis anteriores credenciales del IFE que había perdido, o bien que me buscaba para anunciarme que efectivamente había ganado AMLO y quería que fuera yo la primera en conocer la noticia. Pero no fue así, me había llamado para concertar una cita. "Muy bien. Nos vemos en el Balmoral el viernes 21 de julio", concertamos antes de colgar. La llamada se dio un lunes, es decir que durante tres días, me estuve preguntando, entre divertida e intrigada, cuál sería realmente la razón de nuestro encuentro.
Eran las 9:03 a.m. cuando llegué al restaurante. Después de saludar a lo lejos en distintas mesas a Tere Vale, a Raymundo Riva Palacio, a Manuel Ángel Núñez, a Lino Korrodi y a Marcela Gómez Zalce, finalmente llegué hasta el mezzanine donde se encontraba el doctor Ugalde. Nos saludamos, él, con una sonrisa forzada y yo, intimidada pero eso sí, muy educada.
No acababa de pedirle al capi un poco de café, cuando a boca de jarro me pregunta Ugalde: "¿De veras crees que hubo fraude?". Lo miré con sorpresa. "No uno, sino tres: antes, durante y después de las elecciones", le dije mirándolo derechito a los ojos. A partir de ese momento, me temo que empezó nuestro desencuentro de un supuesto encuentro que nunca se dio. La expresión de disgusto de su cara era más que elocuente. Era evidente que mi afirmación le había caído como balde de agua fría. Esto en lugar de despertarlo o avisparlo a esas horas de la mañana, tuve la impresión de que le sucedía exactamente lo contrario, lo distanció por completo.
Había entonces que exponerle los motivos, el porqué de mi aseveración. Con mucha vehemencia le expuse lo que, a mi manera de ver, había sido el pecado original; es decir, la forma en que se había constituido el actual IFE gracias a una negociación entre el PRI y el PAN bajo la sombra protectora de la maestra. Enseguida le enumeré una serie de irregularidades que habían influido en el proceso electoral como, por ejemplo, las constantes intervenciones de Vicente Fox; la implacable campaña del miedo; la no intervención del IFE ante la contratación de tiempos de televisión por grupos empresariales muy poderosos; la lentitud de reacción por su parte ante el daño irreparable que habían causado estos spots; la forma en que se habían anunciado los resultados del PREP; la información tardía al público acerca de los más de 2 millones de votos que no aparecían y por último, los errores aritméticos que habían evidenciado muchísimas casillas.
Ugalde me escuchaba sin escucharme. Varias veces me percaté que mientras hablaba, miraba hacia otro lado, evitando verme a los ojos. "Entonces. ¿para qué me invitó?", me preguntaba cuando en realidad debí de habérselo preguntado a él. No me atreví. Había algo en su actitud que no me gustaba. Además de muy lejano lo sentí huidizo, era como un pez que no se dejaba sujetar. De vez en cuando me sonreía pero lo hacía con una especie de condescendencia. Se hubiera dicho que me estaba haciendo el favor de estar allí presente.No, Luis Carlos Ugalde, en esos momentos, no se comportaba con cortesía. Su frialdad me inhibía. Era evidente que no le importaba lo que le decía. Tal vez en su fuero interno también él se preguntaba por qué diablos me había invitado a desayunar.
Pobre, porque durante más de una hora, tuvo que soportar mis preguntas tan impertinentes: "Pero, ¿por qué el IFE nunca paró los spots del Consejo Coordinador Empresarial? ¿Cómo era posible que tomaran la figura de Chávez, un Presidente en funciones, para desprestigiar a un candidato mexicano?", le preguntaba. "Guadalupe, yo no tengo un botón rojo en mi oficina que me permita parar de inmediato la propaganda que contratan para la televisión", me dijo un poco rijoso. "Entonces, ¿el IFE no tiene disposiciones en ese sentido?", le inquirí. "No, no tiene", me respondió cortante.
No había nada qué hacer. Le estaba cayendo como patada al estómago. Así me lo indicaban esos pequeños silencios pesados como plomo, interrumpidos de vez en cuando. "Te repito, Guadalupe. Es imposible que se hubiera dado un fraude. Existen muchísimos candados. Vinieron observadores extranjeros, cada casilla tenía sus representantes. Por otra parte, el IFE tiene funcionarios de carrera ejemplares. Además, cuestionar en su totalidad el proceso electoral es descalificar a miles y miles de personas que organizaron esta elección. Ese domingo se despertaron muy temprano y trabajaron hasta muy tarde en la noche. Fue una jornada ejemplar".
Dos veces me mencionó lo de la despertada temprano. Por un momento tuve ganas de preguntarle a qué horas solía despertarse él los domingos ya que le había parecido tan excepcional que lo hubieran hecho los responsables de casilla, pero no me atreví. La distancia que marcaba su lenguaje corporal no permitía la mínima cercanía. Hacía mucho tiempo no me encontraba con una persona tan renuente a un diálogo amistoso.
Estaba yo intentando disfrutar mi papaya con yogurt cuando de pronto dijo: "Oye, Guadalupe, te invité a desayunar porque quiero aclararte que Felipe Calderón no fue testigo de mi boda. La que fue testigo por parte de mi ex mujer fue Margarita Zavala, su esposa. Son amigas desde hace mucho tiempo".
No lo podía creer, ¿nada más me había dado cita para esta aclaración? ¿Qué para efectos prácticos no era lo mismo? No supe qué decirle. Lo único que se me ocurrió decirle fue: "¡Ah, bueno!... Entonces las cosas cambian... ¿Te gustaría que hiciera una rectificación en mi próximo texto?", le pregunté entre cándida y maliciosa. No recuerdo qué me contestó. A lo mejor no me respondió nada. Tampoco me acuerdo de qué más hablamos después de la aclaración. Creo que ya no conversamos nada más. De lo que sí me acuerdo es de que ya quería que se acabara el desayuno. Ya me quería ir a mi casa.Al salir del hotel Presidente Intercontinental, tenía un pésimo sabor de boca... Después de ese desayuno, me explico tantas cosas...
Las urnas de Pandora
Luis Linares Zapata
El resquicio abierto por el tribunal electoral con la revisión de 12 mil urnas bien puede ser suficiente para dejar salir una cauda de secretos mal guardados. Después vendrá algo parecido al diluvio. El recuento se llevará a cabo en aquellos distritos donde Calderón ganó la mayoría de sus votos y cualquier error o trampa maquinada será en extremo costoso para sus intereses. La pequeña historia escenificada durante las últimas semanas cambiaría de tonos, actores y promesas. Pero, también, los citados paquetes pueden comprobar que las irregularidades en actas sólo muestren diferencias irrelevantes con los datos oficiales (IFE) Esto es así puesto que la conocida operación fraudulenta emprendida por la maestra Gordillo -ave de pasiones, cacicazgos y maniobras- bien pudo ocultarse mediante un eficaz proceso de falsificación de actas en lugares hasta hoy no protestados. Es posible que los profesores del SNTE, avezados en el mapacheo, hayan dejando tras de sí documentos en apariencia impolutos: sin defectos numéricos u otras alteraciones notables.
La cantidad de urnas a revisión es una muestra para nada despreciable. Por el contrario, puede ser crucial o representativa, sobre todo debido a su ubicación territorial. Sin embargo, la posibilidad de que con dicha revisión pueda alterarse el resultado de toda la elección es lejana. Mas si los hallazgos arrojan cifras que apunten hacia un achicamiento del ralo porcentaje actual (0.56 por ciento) de diferencia entre el primero y el segundo lugar, se tendría que proceder, obligadamente, a mayores revisiones. Hay que recordar que la inconformidad presentada por la coalición Por el Bien de Todos hace referencia a 27 mil paquetes con precisos señalamientos de irregularidad. Pero se podría aumentar el número a otros miles más, hasta llegar a los 72 mil bajo cuestión (pruebas supervinientes). Sería entonces imposible para el tribunal mantener su decisión de estricto apego a la letra de la ley y no cuestionar la sentencia ya dictada. La presión de la disidencia perredista, respaldada por todos aquellos que están convencidos de contar voto por voto (60 por ciento de la población) sería monumental. Es por esto que la coalición no podía ausentarse del conteo, aunque sea bajo protesta. Todavía bulle, allá en la lejanía, un rayito de esperanza en las instituciones y en la ley como cauce para dirimir conflictos.
Hay que considerar que, aun en el escenario donde no se encontraran indicios claros del fraude proclamado y el tribunal a continuación declarara válida la elección, la movilización social deberá mantenerse viva. La diferencia, en todo caso, habría que ponerla en los objetivos a perseguir con ella a futuro. La reconstrucción de todo un movimiento social y político de gran vitalidad tiene que asegurarse. Cuenta con la energía suficiente para introducir los balances necesarios en las fuerzas que actúan en el ámbito público de México. Posee, de suyo, arrestos suficientes para modificar en su favor la realidad que, mediante su accionar, se pueda arribar al poder sin las turbulencias que ahora se dan. Un movimiento que forje su propia madurez, que mantenga su centro vital y entre en contacto e intercambios con las demás tendencias y formaciones políticas que dan contenido a la pluralidad nacional. Se daría así realidad a la pretensión de cambiar la vida y las instituciones que ahora rigen, depurar el espíritu justiciero que proclamó AMLO en su vigoroso discurso a las puertas del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación el lunes pasado.
Mantener la movilización en curso es también necesario para evidenciar, certificar y para aumentar los costos de un proceder delictivo, autoritario, tramposo de los grupos de poder establecido, en particular del presidente Fox y su entorno cercano. La inequidad de la contienda, aun cuando no sea reconocida por el tribunal, se dio con cruda frecuencia. Fue una pesada carga que sobrellevaron, no sin sufrimiento y desesperación, los mexicanos a lo largo de varios años. Nadie puede sustraerse, a pesar de la endeble y hasta convenenciera actitud que en muchos sectores sociales prevalece, a las nocivas consecuencias de las campañas negras y el dolo con que se quiso evitar que AMLO fuera presidente, que la izquierda tuviera su oportunidad, que el cambio pudiera ensayarse en este desfalleciente país. Incidir, con la fuerza requerida, sobre la urgencia de reformar al Estado es la tarea venidera, se gane o pierda la elección. Hay que corregir, entre otros muchos fenómenos cotidianos, las ríspidas aristas que circundan y emanan desde las pantallas y micrófonos de los medios de comunicación masiva. Con inusitada frecuencia tales actores ignoran sus drásticas, exageradas y hasta falsas imposiciones sobre la vida cotidiana de sus oyentes o espectadores. Se escandalizan de los plantones y las luchas callejeras sin ver el gran roble que lanzan desde sus altares virtuales para defender, con ahínco y soberbia, las interesadas visiones de sus patrones.















