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domingo, julio 25, 2010

Elecciones sin izquierda

Ortega y Nava. Subordinación

Martí Batres Guadarrama

MÉXICO, D.F., 20 de julio.- Más allá de la valoración que cada quien haga acerca de las alianzas electorales entre el PRD y el PAN, y del carácter excepcional que se dé al caso Oaxaca, el dato duro incontrovertible; sin embargo, es la ausencia de la izquierda en la elección de 2010.

Como proyecto alternativo, como propuesta popular, como identidad propia, la izquierda desapareció del panorama.

Asistimos a una competencia bipartidista entre el PRI y el PAN, con sus respectivos aliados cada uno. El PRD acudió en un papel subordinado. Aceptó las condiciones y reglas que le impuso la fuerza política que cuatro años antes le robó la Presidencia mediante un fraude electoral.

Aun y cuando la Comisión Política Nacional del PRD acordó por mayoría no realizar una política general de alianzas con el PAN, lo que se hizo por parte de la actual dirigencia del PRD fue precisamente eso: una política general de alianzas con Acción Nacional.

Se comenzó con el argumento de que el caso Oaxaca era una excepción. Después se dijo que la alianza en Hidalgo era una contraprestación. Más tarde se pactó en Durango, San Luis Potosí y Sinaloa. En Quintana Roo el PRD hizo alianzas distritales y penosamente asumió el encarcelamiento de su candidato a gobernador por parte de sus “aliados”. En Tlaxcala el PRD declinó torpemente su candidatura a favor del PAN, a cambio de nada, y en Zacatecas rogó lastimosamente el respaldo de los blanquiazules, sin obtener respuesta positiva.

El resultado: el PRD no ganó ninguna nueva gubernatura y en cambio sí perdió la que tenía. El PRI obtuvo los gobiernos en nueve entidades de 12, el PAN dos y Convergencia una, con un gobierno de composición que incluirá al blanquiazul.

Los promotores de las alianzas declararon que éstas fueron un éxito. Pero… ¿Para quién? El PRI gana casi todo. El gobierno panista introduce un efecto mediático para enviarle al PRI el mensaje de que le dará batalla en 2012. El PRD aparece como soporte de otras fuerzas políticas, ayudando al PAN a nivel nacional para que no pierda capacidad competitiva.

Al interior del PRD se argumenta que así se frenó al PRI y se garantiza un 2012 competido. ¿El PRD entrará a la competencia porque de 12 en disputa ganó media gubernatura?

Se olvida que en 2009 el PRD gobernaba en seis entidades y le fue muy mal; que en 1988 el PRI contaba con el 100% de los gobiernos estatales y aun así perdió la elección; que en 1997 el PRD no tenía ninguna gubernatura y se convirtió en la segunda fuerza electoral nacional. En otras palabras, tener gobiernos locales es muy importante, pero el triunfo en una elección presidencial no depende de éstos.

Al subordinarse al PAN, el PRD pierde credibilidad, pues esa es la fuerza que cometió el fraude electoral de 2006, y en su agravio directo; pierde coherencia, pues fue el PAN quien mandó a la calle a 44 mil trabajadores electricistas y tiene, además, a México sumido en la peor crisis política, económica y social de los últimos tiempos; y pierde capacidad competitiva, pues al hacer un frente común con el PAN deja al PRI jugar el rol de oposición política, que ciertamente no es.

Si en 2011 continúa la alianza con el PAN, ¿cómo convencerá el PRD a los electores de que es una fuerza distinta a la derecha? ¿Cómo podrá decir que PRI y PAN son lo mismo? ¿Cómo le quitará al PRI el discurso de oposición y de fuerza alternativa al desastre de la derecha panista?

Urge abrir un debate sobre el futuro de la izquierda en México antes de que termine por desaparecer, diluida con sus adversarios antagónicos. Si el PRD realmente quiere competir por la Presidencia en 2012, debe fortalecer su propia identidad, posicionar su programa y ensanchar su propia corriente electoral.

Vale la pena recordar un pasaje de las memorias de François Mitterrand: “Cuando los socialistas discutíamos y hacíamos alianzas con la izquierda o con el centro, tomé partido y opté por la unidad de la izquierda… mirar hacia el centro es un tentación recurrente, y el resultado siempre es el mismo: desdibujarse como alternativa. Opté por la unidad de la izquierda y no me equivoqué. No hay más estrategia que la unidad del movimiento popular y el anclaje a la izquierda”.

jueves, julio 15, 2010

Lopez Obrador o Ebrard u Ortega

El Foro México agradece tu participación. Te enviamos este cuestionario porque tu buzón fue registrado en el Foro. Los resultados se publican los sábados en La Jornada.

Haz click en el cuadrito de abajo (start our survey) para ir a las preguntas.

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martes, diciembre 01, 2009

Reflexiones sobre el Congreso del PRD


Estamos a las puertas del Congreso Nacional del PRD. Éste se realizará en un contexto complicado y adverso, tanto en lo interno como en el escenario nacional.
En el país se ha consolidado un bloque de derecha, compacto y agresivo, que tiene copadas a las instituciones, a los medios de comunicación electrónicos y que toma decisiones sin considerar los gravísimos costos que esto le representa al país.


Ese bloque de derecha lo conforman, obviamente, PRI y PAN, junto con cadenas de radio y televisión, así como otras viejas instituciones y jerarquías conservadoras. En ese contexto se han tomado decisiones tan terribles como la desaparición –mediante un golpe político– de la Compañía de Luz y Fuerza del Centro, y el despido (de golpe y porrazo) de 44 mil electricistas. De igual forma, 17 congresos locales han decidido que deben ir a la cárcel las mujeres que decidan interrumpir su embarazo, sea por la circunstancia que sea.
Al mismo tiempo ocurren numerosas violaciones a los derechos humanos y se hace evidente el regreso al control mediático que impide que a través de ellos suene, se haga visible o trasluzca cualquier opinión crítica que incomode al sistema. Felipe Calderón, el espurio, está empeñado en terminar su administración con base en golpes de fuerza y exposición mediática, no obstante que ello lo aísla, lo debilita y disminuye cada vez más su aceptación entre la ciudadanía.
El PRI, por su parte, está empeñado en regresar al poder aliándose al sector más oscurantista de la derecha mexicana y completamente amarrado al grupo oligárquico que controla al país.
En esas condiciones, PRI y PAN se aliaron en el Congreso de la Unión. Primero, para no tocar a los grupos privilegiados que no pagan o eluden impuestos; segundo, para aumentarle los impuestos a las clases medias y trabajadoras que son las que ya los pagan. Y tercero, para repartirse los recursos como un botín, acorde a sus necesidades políticas.
Cualquiera diría que el escenario está dado para el crecimiento de una alternativa distinta, opositora, de izquierda, con raigambre popular y un fuerte posicionamiento social. Sin embargo, el dramatismo de la situación se explica no sólo por lo que están haciendo los factores del grupo conservador, sino también por lo que ha dejado de hacer el bloque transformador o de izquierda.
En ese sentido, es notable la ausencia de un partido político que capitalice la ofensiva polarizadora del bloque de derecha. Aun y cuando cada decisión que tome la derecha sea concretada, las consecuencias que de ello derivan generan un descontento, un malestar, una inconformidad, cada vez mayor. No obstante, el partido más fuerte de la izquierda mexicana, el PRD, no está encabezando ese descontento popular. Esa es la otra dramática verdad. Es la realidad que vivimos.
Afortunadamente, sí hay oposición y hay resistencia. No está expresada a través de un partido político en esta etapa histórica. Pero existe y se manifiesta principalmente, sustancialmente, a través del movimiento que encabeza Andrés Manuel López Obrador. Su existencia es lo que evitó la entrega de Pemex a las compañías extranjeras; es lo que posibilitó la salida de Luis Carlos Ugalde del IFE; es lo que revirtió la Ley Televisa y frenó los apetitos insaciables de los medios electrónicos en la competencia política partidista.
Eso significa que la oposición de izquierda se ha articulado y organizado por fuera de las estructuras partidistas formales. En el movimiento de Andrés Manuel López Obrador, naturalmente, hay muchos perredistas pero también militantes de otras fuerzas políticas y, sobre todo, ciudadanos sin partido.
No obstante, lo destacable del tema es que el PRD no está encabezando la protesta y el descontento social ante un gobierno que ha sido estrepitosamente reprobado por la ciudadanía.
Al acercarse el Congreso Nacional del PRD, no sólo es deseable, sino necesario que salga con bien. No sólo los perredistas lo requieren, sino el país mismo. A México le urge reconstruir sus equilibrios internos para evitar seguir a la deriva y empeorando, o de plano caer en el abismo. Es necesario que al interior del Sol Azteca haya acuerdos, conciliación y unidad.
Sin embargo, permean dos temas que amenazan la necesaria unidad y el buen resultado del congreso. Uno es el de la elección de dirigentes y candidatos. Si se elimina el voto universal, directo y secreto para elegirlos (como el método predominante de decisión), entonces se estará enviando un nuevo mensaje de cerrazón y alejamiento de la dirigencia en relación con las propias bases y la sociedad.
El otro tema es el de las alianzas. Se habla en ocasiones de establecer una línea de alianzas electorales con el PRI y el PAN. Si eso se llegara a acordar, el Congreso del partido enviará un mensaje negativo a la sociedad, muy difícil de descifrar. Si por un lado señalamos al PRIAN de ser los verdugos del pueblo, los que elevaron los impuestos, quienes castigaron a los estados que gobierna el PRD, que aprueban leyes retrógradas y oscurantistas, pero por el otro se establecen dichas alianzas, el mensaje desvirtuaría la acción partidista.
Más bien el PRD debe fortalecer la política de las alianzas con las fuerzas progresistas, patrióticas y de izquierda en un frente lo más amplio posible. Requiere de un conjunto de líneas de acercamiento con todas aquellas fuerzas políticas que coincidan con la agenda social y la agenda de las libertades democráticas que dan cauce al partido.
Es necesario para el país el éxito del congreso perredista. Y es urgente reposicionar al partido mediante tres grandes iniciativas: uno, alcanzar la unidad; dos, retomar el trabajo de base, y tres, hacer del PRD el partido que encabece el descontento social. Si se logra estaremos en condiciones de disputar con éxito la lucha contra la mediocre derecha gobernante y dando un paso firme en contra del peligro de la restauración autoritaria.

jueves, julio 09, 2009

La diáspora perredista

Francisco Rodríguez

JESÚS ORTEGA MARTÍNEZ no quiso dar cara a los medios la mañana en la que acudió a depositar su voto ¿a favor del PAN? Para evitar desencuentros, su oficina citó a la prensa media hora después de que el llamado “Chucho Mayor” se presentara a la casilla que le corresponde. Fue así que en una mañana ajetreada, fotógrafos, camarógrafos y reporteros recibieron no sólo un desaire, también tamaño plantón.
Y hasta ayer al mediodía el hidrocálido seguía sin dar la cara, mientras se multiplicaban las demandas de que, al igual que ya lo hiciera Germán Titínez Cázares en el PAN, presente su renuncia a la “dirigencia” del PRD dados los magros resultados electorales obtenidos por el partido del sol azteca.

Ortega se aferra a la posición. Muchos años, muchas elecciones internas perdidas. Y, finalmente, un arribo más que cuestionado a la presidencia del CEN perredista –también, como en el caso de Felipe Calderón y su ocupación de Los Pinos, por el fallo de un tribunal—, lo hacen aferrarse al casco de un paquebote que irremediablemente se está hundiendo.
Las cifras son contundentes. El PRD está hoy muy por debajo de la línea de flotación del 12 por ciento del total de los votos emitidos, alcanzados en los anteriores comicios para renovar a la Cámara de Diputados federal.
Lo peor es que, en no pocas de las entidades que componen al país, el partido amarillo podría incluso perder su registro electoral.
Al igual que Titínez, Ortega es ejemplo palpable de que los liderazgos no pueden inventarse, menos aún falsificarse.
Porque, cual diagnosticara apenas el jefe de gobierno del Distrito Federal, Marcelo Ebrard Casaubón, Ortega y sus más próximos paniaguados perpetraron un “error mayúsculo” al haber adoptado como estrategia en el pasado proceso electoral la división y confrontación internas, en lugar de privilegiar los intereses del partido.
Más todavía, Ebrard apuntó la imposibilidad de que Ortega continúe por la ruta de la división permanente, sólo para privilegiar los intereses de su corriente, “Los Chuchos”, por sobre los de la organización partidaria.
Tiene Ebrard razones de sobra para hacer tales señalamientos. En el DF, él es un triunfador. Y, más relevante todavía, es congruente con “los ideales, los objetivos, los valores, las aspiraciones de quienes coinciden con la izquierda” política de nuestro país.
Ortega, en cambio, ha dado sobradas muestras de traición a tales valores. Su nada oculta alianza con el calderonismo y sus causas fallidas –por las que ahora también paga el PRD—, le restaron no nada más simpatizantes, incluso militantes al organismo azteca, que así queda reducido a su mínima expresión.
Autocalificados cual “izquierdistas modernos” no porque sepan negociar, sino por su habilidad para transar –“cambiaron el morralito por la Suburban”, sentenció sobre su conducta Andrés Manuel López Obrador—, “Los Chuchos” Ortega, Zambrano, Navarrete, et al, se convirtieron en los favoritos de cierta prensa, misma que les colocaba en sitiales de ejemplaridad que, insisten, los seguidores de AMLO deberían imitar.
La reacción ha sido exactamente contraria a la perseguida cual objetivo. La encuesta electoral de este domingo 5 de julio, pues los votantes reprobaron dicha estrategia.
Antes que disuadir a los seguidores de López Obrador, columnistas, comentaristas, analistas adictos al “chuchismo” consiguieron que esta corriente quedara en un tercer lugar, muy lejano al primer y segundo lugar obtenidos por el PRI y el PAN en la contienda electoral.
¿El destino de la izquierda mexicana?
La diáspora.
Ortega Martínez no dará la cara. Tampoco renunciará al cargo que tanto “trabajo” le costó alcanzar. Muy probablemente anunciará la expulsión de López Obrador –cual le urgen los “chuchólogos” de la mediocracia—, y con ello fortalecerá al ex candidato presidencial que, dice uno de los apologetistas de Ortega Martínez, solo y sin partido “vale hoy 4.3 millones de votos”, que no son pocos, porque ¿cuánto “vale” hoy Madrazo?
¿Cuánto, hoy, Felipe Calderón?

Índice Flamígero: Magnánimo en el triunfo, el líder senatorial Manlio Fabio Beltrones ya perdonó los agravios recibidos durante la sucia campaña electoral panista que le infligiera Felipe Calderón. No hay rencor, dijo. “Ya con el castigo en las urnas fue suficiente”. ¿Opinará lo mismo que el sonorense la sociedad ofendida por la violencia, la carestía y, sobre todo, por la manifiesta ineptitud de los otrora ensoberbecidos panistas? Y no digo que “es pregunta”, para no faltar el respeto a los lectores de este espacio, que sí saben distinguir los signos de interrogación. + + + Sí, claro. Quise escribir Yunes, pero “salió” Núñez. Precipitación y distracción. Le presento mis disculpas a usted, lector. Y a todos los Núñez, por la equivocación.

www.indicepolitico.com / pacorodriguez@journalist.comEsta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla /

Que un mequetrefe mitómano y fantoche como Germán Martínez tenga más dignidad que Jesús Ortega nos la talla moral de éste último. Un pobre acomplejado que no es consciente de su mediocridad porque si lo fuera y la contrapusiera con sus ambiciones se suicidaría. Pobre hombre aunque dé coraje su actitud por el perjuicio que ha causado al país finalmente lo que debiera dar es lástima. Pero cómo serán los seguidores. De pena ajena los cabrones.

martes, junio 30, 2009

Jesús Ortega en Sonora: El discurso del Tío Lolo

Del Correo:

El Chucho Mayor, Jesús Ortega se hace presente en Sonora para “reforzar” las campañas electorales del PRD en Sonora.

Con su clásico estilo timorato y demagogo, hace omisión de la triste realidad del PRD en Sonora y en país, se envuelve en un discurso que elude su evidentemente mediocre liderazgo al frente del PRD.

A nivel nacional el desespero y la paranoia del grupo de Nueva Izquierda por ser minoría ante el eminente control de Andres Manuel López Obrador en las futuras pizcas electorales en los espacios que se conseguirá la izquierda en la cámara de diputados y por supuesto en el DF y al perder por mucho en la interna del PRD-DF el único reducto de poder que significaría el control de el ultimo de reducto que les quedaba en el DF: la delegación de Iztapalapa, les llevo nuevamente hasta la ignominia: Pactar con los poderes facticos, enemigos de la Izquierda, que trajo como producto la burda decisión del Trife de arrancarle la candidatura a Clara Brugara que les ganó de manera aplastante la coalición Ebrad con todo el bloque antichuchos en el DF.

Al parecer con la pronta intervención y el activismo brigadista de López Obrador que prácticamente se sembró en Iztapala, a los chuchos les va a salir el chirrion por el palito.

La gran irresponsabilidad de Ortega y la Nueva Izquierda en este hecho rebasa el marco del pleito por una importante demarcación en el DF sino que se pierde toda posibilidad de evitar el rompimiento en el PRD pasando el proceso electoral

En el caso de Sonora Jesús Ortega le hizo al Tío Lolo... se hizo pendejo solo (aclaro, cito el texto integro de este dicho popular no por ser grosero o por faltarle al respeto al personaje en cuestión, sino por fidelidad a la ortodoxia popular)

Dejó que con toda impunidad las dos facciones de Nueva Izquierda en el estado se atragantaran con las migajas, excluyendo a importantes sectores del partido, ¿casualidad o línea de arriba?

La verdad es que el PRD estará borrado del mapa en este proceso más que nunca con el peor resultado de su historia.

Y como siempre los mismos estrategas del fracaso, se tumbaran la barra, sin aceptar ningún tipo de responsabilidad

La coyuntura era excelente para repuntar pero el chucho y su gente prefirieron curarse en salud rumbo al 2009, quedarse con las ruinas del aparato y las posiciones plurinominales a costa de una grave división en la izquierda

Cuando menos, al final del camino asume Ortega, el triste papel histórico que te tocó Jugar

Ahora si que: ¡Estuviéramos mejor con Alejandro Encinas!

sábado, junio 20, 2009

Iztapalapa en la lucha electoral

Jesús Peraza Menéndez

Jesús Ortega, el líder perredista impuesto por Fecal, presidente usurpador espurio. Ambos rechazados masiva y socialmente en cargo conseguidos gracias a la sumisión de los poderes-fácticos de los tribunales y organismos electorales. Don Chucho acusa de traición a Andrés Manuel López Obrador, pues este rebelde no accede a una aberrante orden del tribunal electoral que indica que la mayoría perredista y de la población que habita la jurisdicción de Iztapalapa, la que hace varios sexenios es perredista en movimiento y ahora francamente pejista, debe renunciar a su candidata Clara Brugada. En su lugar queda Silvia Olivo, no por elección sino por imposición, es la esposa del senador René Arce, uno de los Chuchos más destacados y reconocidos por su incondicionalidad al poder-fáctico de los Salinas-Televisas-Televisión Azteca-Roberto Hernández-Fernández de Ceballos-Fox. Arce, es oaxaqueño, decía no hace mucho que ellos, los Chuchos, no hacían política de barricadas, condenando al movimiento de masas de la APPO y de pasada al plantón de ALMO que partió en dos la ciudad por el fraude electoral. Lo de la APPO derivó en represión con el aval de los Chuchos aliados con Ulises Ruiz Ortiz (URO).
Ortega argumenta en su favor que la izquierda, el partido, no puede quedar a la disposición de la voluntad de una sola persona, como si fueran una democracia, sin fraudes, sin mayoriteos creados con compra de conciencias, manipulaciones, prebendas, privilegios, tráfico de influencias, asesinatos, robos, narcotráfico como el capo Miguel Ángel Almaraz representante de Nueva Izquierda en Tamaulipas que es al mismo tiempo jefe de los Zetas y capo del narcotráfico. Vienen desde fuera del PRD, pero cuentan con los Chuchos, son los operadores del poder-fáctico en ese partido. Menos aún, agregaríamos nosotros, de una persona que participa de un movimiento electoral de resistencia de masas, el que le da algún sentido político social al PRD, más allá del aparato o maquinaria electoral de la que se apropiaron los Chuchos con la ayuda de Peña Nieto-Calderón-Manlio-Cárdenas. Con AMLO es un proceso social con el que podemos o no estar de acuerdo, sin embargo se mueve, sus muertos, sus presos, sus perseguidos también son nuestros. El PRD sin AMLO es un depósito de cadáveres de viejos y nuevos burócratas. Bien puede quedar el PRD a expensas de Salinas de Gortari o del propio Chucho Ortega, que se autopromueve en la televisión con los recursos de ese partido, como el único político “neoliberal positivo” que hará más agradable la inhumana existencia con fórmulas mágicas en las que no participan los ciudadanos, siempre, que deje de estorbarlo ese incómodo movimiento de masas que encabeza AMLO, que exige democratizar las instituciones, los procesos electorales y el PRD. En los medios en Televisa especialmente las figuras son nada menos que personajes como Chucho Ortega con publicidad telenovelera-lastimera, está también la maestra Elba Esther Gordillo que lleva por buen camino las elecciones.
En la delegación Iztapalapa hay una lucha electoral en la que los muchos organizados en la resistencia se enfrentan a las maniobras del aparato burocrático del PRD y al poder-fáctico que lo controla, es esta demarcación con el padrón electoral más numeroso de la capital de México, un botín para los partidos, pero ahora se encuentra en franca rebeldía. AMLO propone que se hable votante por votante para explicar lo que acontece con la decisión del tribunal, fallo absolutamente calculado, los daños causados contra el movimiento social electoral de este demarcación capitalina. En la boleta aparecerá la foto y el nombre de Carla Brugada, a la que se le canceló su derecho a ser electa y en su lugar quedó la chuchista Silvia Olivo, pero su nombre y su foto no aparece, “ya no se puede cambiar”, entonces en la confusión la gente vota por Carla Brugada pero gana Silvia Olivo, así de ese tamaño la maniobra. Claro que AMLO y el movimiento decidieron votar por el Partido del Trabajo (PT), que lanzó como candidato a Rafael Acosta, quien ganando promete renunciar para que Marcelo Ebrard, jefe del gobierno y la Asamblea de Representantes del Distrito Federal nombren a Clara Brugada.
A Chucho Ortega se le descompuso el maquillaje, el que hay que estarle arreglando todo el día por su lucha mediática, el combate a la masas en movimiento desde un estudio de televisión y su estrategia es ser uno más de la farándula con los comentarios de Paty Chapoy o los de López Doriga, pero si algo ha logrado Ortega, es el gran-rechazo-social, igual de la bases perredistas que participan con AMLO que de todos los movimientos sociales que huelen a kilómetros su oportunismo, servilismo y descomposición. En Iztapalapa hay que votar por el PT.
Iztapalapa no sólo es el padrón electoral más numeroso, sino es el lugar de asentamiento de los miles de desplazados del campo y la provincia que, para sobrevivir, tienen que emigrar a la capital. Iztapalapa comparte con Ciudad Nezahualcóyotl esa condición de zona geográfica de refugio como es la Selva Lacandona en Chiapas para los indios desplazados, que ahora se organizan en el EZLN y las Juntas de Buen Gobierno. Ha sido una demarcación históricamente combativa, primero en la toma de suelo para construir vivienda popular, luego para obtener servicios públicos, escuelas, agua potable que frecuentemente falta, luchan para tener energía eléctrica. Es una zona de empleados pobres, de artesanos, pequeños comerciantes, pequeños industriales, de trabajadores asalariados. La que se movilizó en miles para recibir a las comisiones zapatistas, que se organizó para apoyar a los damnificados de los terremotos del 1985, los recibió en campamentos. No se puede hablar de un pueblo sin conciencia, que ciertamente no ha tomado las armas ni ha hecho otro tipo de gobierno, pero se moviliza en la lógica de sus posibilidades. Ahora su campo de lucha política es electoral, pese a las negras aves de mal agüero, solitarias, autoritarias y traidoras que deambulan extraviadas en su soberbia, tan solas como sus traiciones.

sábado, junio 06, 2009

El repudio toma forma


Ante la frustración de los ciudadanos que no encuentran una oferta electoral creíble, pese a la costosísima infraestructura de los partidos y los órganos electorales, en crecientes segmentos de la sociedad –sobre todo a través del instrumento de moda, las páginas de internet– se extiende una campaña, paralela a la de los partidos, para que el 5 de julio la gente acuda a las urnas y anule su voto. Entre quienes participan en ella hay de todo: jóvenes blogueros, políticos descontentos, analistas y ciudadanos que simplemente están, y así lo dicen, hartos del sistema…

De la frustración, el resentimiento y el desprecio que concita el degradado sistema político mexicano emerge, desde vastas zonas del país, un movimiento de ciudadanos que convoca a poner un “hasta aquí” a los políticos, los partidos y la representación popular, como la Cámara de Diputados, a través de una acción insólita: ir a las urnas sólo para anular el voto.Se trata de un fenómeno espontáneo que empezó a tomar forma organizada en Puebla, en marzo pasado, y que se ha extendido con rapidez a varios estados de la República, sobre todo a través de páginas de internet y blogs y que se propone, en las elecciones del 5 de julio, lo que parece una paradoja estéril: reformar el sistema político mexicano repudiándolo.“Anulando el voto estamos diciendo que este sistema no funciona y que queremos cambiarlo, y tenemos la esperanza de que el mensaje sea de tal manera fuerte e inevitable que fuerce a los políticos a entrar en una reflexión para reformarlo”, explica Gabriel Hinojosa Rivero, dirigente del movimiento Gobierno de Segunda Generación (G2G), pionero de esta singular protesta, que ya le generó amagos de castigo en Puebla.“Rechazo a los partidos y sus candidatos, pero no a la democracia”, aclara el movimiento “Tache a todos” que encabeza Hinojosa, quien con ese nombre lanzó una página de internet que expone las razones para anular el voto, instruye cómo hacerlo e inclusive convoca a un concurso de cartel y video con premios de hasta 21 mil pesos.Primo de Felipe Calderón, jefe del Ejecutivo, y primer alcalde del Partido Acción Nacional de Puebla capital, militancia a la que renunció en 2004, y aspirante a ese mismo cargo en 2007 con el apoyo del Partido del Trabajo, Hinojosa afirma que es preciso que haya candidaturas ciudadanas, reelección de legisladores, reducción de diputados y creación de partidos municipales.En este movimiento, aclara, nada tiene que ver Calderón: “Le tengo aprecio y respeto como pariente y como presidente también, pero queda claro que yo no estoy en su proyecto y que tengo una trayectoria muy clara desde antes”.
–¿Han hablado sobre esto?
–Sí, desde luego. Desde antes de todo esto él dijo: “Tengo gran aprecio por tu capital político en Puebla. Me da mucha pena que no lo insertes en mi partido, pero respeto profundamente que sigas tus propias convicciones”. Él lo lamenta, pero lo respeta. Y yo lo aprecio y lo respeto a él.Con diversos nombres, pero con el mismo objetivo de repudio a los políticos mediante la abolición del voto en la casilla, estrategia que contrarresta al mismo tiempo la abstención –dicen sus promotores–, proliferan iniciativas en la Ciudad de México y en varios estados del país, cuyos diagnósticos, agenda de discusión y aun la creatividad para persuadir a los potenciales “anulistas”, difieren. En Jalisco, por ejemplo, el lema del movimiento que inclusive ya irrumpió en las calles de Guadalajara el viernes 22 de mayo, es categórico y ha concitado controversias: “Para políticos nulos, votos nulos”.Carlos Páez Agraz, quien junto con Gladis Martínez, Margarita Sierra, Etienne von Bertrab, Bernardo Jaén, Jaime Meade y Juan Carlos Soto comenzó el movimiento en esa entidad, no tiene duda: “La enfermedad de México es su régimen. Tenemos que cambiarlo de manera no violenta y la primera etapa es: Así no”.Con base en el artículo 39 constitucional, que establece que el pueblo tiene en todo momento el inalienable derecho de alterar o modificar la forma de su gobierno, el grupo promotor de Jalisco comenzó a reunirse en abril para revisar datos sobre armonía, prosperidad y sustentabilidad, que “demuestran que caemos en picada”.Expone: “Conviven una crisis económica que parece devastadora, la descomposición política, los crecientes niveles de violencia, y estamos entre los tres países más corruptos y violentos del mundo. El tejido social está desgarrado, 84% de mexicanos desconfiamos mucho de otros mexicanos. Estos problemas de primer plano ya no pueden ocultar uno peor, que es el deterioro del territorio”.En entrevista por correo electrónico, Páez Agraz, ingeniero civil de 41 años de edad y consultor de organizaciones sociales, afirma que el primer paso para transformar el sistema político es el grito de “hasta aquí” que representa anular el voto en la casilla.“Existen muchas propuestas de modificaciones a las leyes tremendamente inteligentes y bien planteadas: juicios orales, revocación de mandato, candidaturas ciudadanas, el agua como derecho humano, ordenamiento territorial, control social de lo público, etcétera. Muchos ciudadanos y organizaciones están preparados para construir una agenda y empezar a deliberar. La pregunta es si debemos meterle más parches a nuestro contrato social o si tenemos que diseñar uno nuevo.” El movimiento “políticos nulos, votos nulos” ha establecido una red de comunicación con activistas de Puebla; Torreón, Coahuila; Mexicali, Baja California; y el Distrito Federal, con los que se trabaja vía electrónica, sin conocerse personalmente, cada cual con sus peculiaridades. “Ver a México como un todo es muy complejo en este momento. Cada estado de la República tiene sus particularidades, cacicazgos, pero también tiene ciudadanos interesados. Lo que está claro es que, sin distinguir colores, los políticos no tienen nada que presumir ni nada que prometer que sea creíble”, subraya el activista.Y pone el ejemplo de su propio estado: “Jalisco ha hilvanado 14 años de gobiernos estatales panistas, quienes han encontrado el camino para coexistir con los demás partidos mediante el reparto de puestos, poderes y presupuestos. Los sindicatos siguen controlados por el PRI, Francisco Ramírez Acuña tiene sometido al PAN, Raúl Padilla López, exrector de la Universidad de Guadalajara, controla brutalmente a muchos académicos, al PRD estatal y a un sector importante del PRI.” Resume: “Jalisco parece estancado políticamente en los setenta, pero con el PAN al mando. Para muestra el Chinguen a su madre que nos propinó el actual gobernador, Emilio González Márquez, el año pasado. En democracia, en cuatro horas estaría fuera y con proceso legal abierto”.En San Luis Potosí el movimiento se reduce sólo a la capital, reconoce Noel Algara, un expanista de 29 años de edad y líder de un grupo de rock, quien sin embargo prevé crecimiento de la propuesta de anular el voto por el desencanto generalizado en la política, como a él le ocurrió:“El cansancio por nuestro desigual y excluyente sistema político, la molestia de ver consolidada una partidocracia en México, un IFE al servicio de los intereses partidistas y una democracia vapuleada, prostituida y engañada por unos cuantos de siempre, fueron algunos de los motivos que reunieron a varios amigos para buscar la manera de generar una conciencia alternativa.”
–¿Con qué estados se ha establecido comunicación?
–Hemos sido visitados en internet por gente de Aguascalientes y de Chihuahua. Se animan al saber que hay muchas personas con intención de anular su voto y decir ¡ya basta! En sus respectivos estados también se escuchan las mismas voces. Esto está creciendo.
Boicot efectivo, no abstención
El llamado a anular el voto en las elecciones del 5 de julio cobra relevancia en el contexto de la guerra sucia entre los partidos políticos, el selectivo embate policiaco del gobierno de Calderón contra opositores y, sobre todo, el desastre económico del país acreditado por las propias cifras oficiales.Junto con diagnósticos y agenda consistentes para argumentar por qué es políticamente útil anular el voto, aparecen también convocatorias desenfadadas y hasta humorísticas con el mismo fin, como la del blog “Yo voto por quien quiera”, dirigido a los jóvenes y que llama a votar por un ídolo.En vez de cruzar toda la boleta, se propone escribir en el espacio en blanco de la boleta el nombre de personajes como Kurt Cobain, Pancho Villa, Jim Morrison, Tin Tan, Juan Rulfo, John Lennon, Sor Juana Inés de la Cruz, Jimi Hendrix, María Félix, Aristóteles, Frida Kahlo, Simone de Beauvoir, Che Guevara, Heath Ledger, Emiliano Zapata, Benito Juárez o Ricardo Flores Magón…“Esta es la forma como protestaremos contra la corrupción del sistema político mexicano. Queremos que nos escuchen, que nos vean, que nos lean”, subraya la convocatoria, y aclara que no se debe votar por alguien que esté vivo, y pone el ejemplo del actor Diego Luna.“Nadie nos asegura que el PAN, PRI, PRD, Verde, Convergencia, Panal, PT, PSD o el que sea, después lo contraten para que salga en un anuncio televisivo pagado por nosotros y diga: ‘Soy Diego Luna, no puedo ser tu candidato, pero te digo que votes por el X diputado…’. Es muy peligroso porque no faltará quien desvirtúe el movimiento y diga que todos los jóvenes somos de determinado partido. Por eso mejor difundir que votaremos por muertos... ¡Así no hay pierde!”Ese blog se ufana de que a esta iniciativa se han sumado otros espacios en internet, entre ellos Ciudadanos en Red, que en efecto reproduce la convocatoria. Lo paradójico es que esa iniciativa forma parte de Metrópoli 2025, cuyo consejo directivo preside Demetrio Sodi, candidato panista a delegado de Miguel Hidalgo.Los “anulistas” coinciden con los abstencionistas en que todas las opciones son inaceptables, pero no comparten su pasividad e indiferencia. “Levantarnos a anular nuestro voto nos convierte en ciudadanos ejerciendo el derecho de rechazar a los partidos y sentar las bases para construir una mejor democracia”, establece el movimiento “políticos nulos, votos nulos”.Por su parte, en su blog “Anúlalos”, Germán Petersen, estudiante de la licenciatura en Ciencias Políticas del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente (ITESO) de Guadalajara y ganador del primer lugar del Certamen Nacional Juvenil de Ensayo Político 2007, expone las diferencias entre anular el voto y abstenerse: “Para nada es nuevo que muchos mexicanos no se presentan a votar el día de las elecciones con el pretexto más burdo que uno se pueda imaginar. El abstencionismo consciente como forma de protesta corre el riesgo de perderse entre ese grupo de personas que por flojera, desidia o cualquier otra razón sin sentido, simplemente no se presentan a votar. Además, la cifra de abstencionistas varía mucho de elección a elección; en cambio, el porcentaje de votos nulos prácticamente nunca ha rebasado el 2.5% en el estado. Vayamos a votar, pero de una forma que transmita nuestro descontento. La anulación es la mejor que podemos encontrar.”
Traición a la patria
A la discusión entre los promotores de la abolición del voto, de extendida presencia en la red –que focaliza su público clasemediero, si bien se han impreso volantes que se distribuyen en algunas ciudades–, se han sumado analistas que ponderan el fenómeno y aun políticos como la experredista Rosalbina Garavito.El más tenaz promotor del voto nulo es José Antonio Crespo, miembro del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE) y autor de rigurosas indagaciones electorales como Hablan las actas. Las debilidades de la autoridad electoral mexicana, quien sostiene que anular el voto no significa apatía, sino rechazo activo y deliberado a todos los partidos.“Es lo que suele llamarse ‘abstencionismo activo, o cívico’, pero que fácilmente puede confundirse con el abstencionismo apático o indiferente si no se plasma en una boleta anulándola con claridad”, escribió Crespo en el diario Excélsior el 18 de mayo, al recordar que la legislación mexicana no considera el voto en blanco, como en varias democracias.Se trata, explicó, de un espacio en la boleta, creado como una opción legítima y especial para quien quiera votar “ninguno”. “Habrá que empujar que en adelante se incluya ese derecho (que en general, aun los ‘participacionistas’ reconocen como menos perjudicial institucionalmente que sólo abstenerse de ir a las urnas)”.Al respecto, Hinojosa afirma que, mientras no exista en México el espacio para votar por “ninguno”, es preciso anular el voto como señal de repudio al sistema actual, “que es una jaula de oro democrática, una gran simulación”, y la sociedad no tiene opciones.Al margen de militancia partidista, Hinojosa dice que ha “apostado” todo su capital político a esta iniciativa que va más allá del rechazo que se manifiesta a través de la abstención, que a los políticos no les importa. “Vamos a demostrar que habemos muchos que ya le estamos dando la espalda al jueguito, porque no está dando resultados –afirma–. Un éxito excepcional en Puebla sería que 10% de la gente anulara su voto.”Pero este viernes 29 sobrevinieron reacciones: el Partido Nueva Alianza acusó a Hinojosa de que, llamando a anular el voto, promueve acciones contra el proceso electoral previstas en el artículo 345 de la ley electoral federal, cuyo castigo es una multa de hasta 500 días de salario mínimo, y Sergio Cházaro, consejero local del IFE, afirmó que esa campaña atenta contra los fundamentos de la democracia.El político poblano dice que son señales “muy raras”, porque además se le acusa de querer ser candidato: “Es una visión muy tonta. Ya fui candidato y este no sería mi camino para volverlo a ser, ni siquiera es seguro. No conecta una cosa con la otra. Lo interesante aquí es qué va a hacer el IFE. Tiene de dos: desechar o imponer la multa. Deberían desecharla, pero ¿me van a agarrar de caso ejemplar para que no se insubordine la ciudadanía?”.También en Jalisco ha habido reacciones adversas: el presidente del órgano electoral, David Gómez, desautorizó la nulidad del voto, y la campaña fue calificada por el exgobernador Ramírez Acuña como “cobardía” y “acción contra México”, expresión semejante a la del cardenal Juan Sandoval: “No hace labor de patria”.Al respecto, el activista potosino Noel Algara dice: “¿Anular el voto convierte en un criminal democrático? No. Muy al contrario, lo convierte en un ciudadano modelo, que no rechazó sus deberes y obligaciones. Pero cuidado, hay opiniones que realmente ‘matan a la democracia’ y un cardenal que las expresa”.Páez Agraz reflexiona: “Anular es un derecho constitucional que el Estado nos debe garantizar. Estas declaraciones evidencian que los políticos y líderes formales no han desarrollado comportamientos democráticos. La democracia es un vehículo que funciona con demócratas; de izquierda, derecha o centro, pero demócratas”.
–¿No se corre el riesgo de que, luego de las elecciones, se diluya el movimiento y, después de lo que podría ser un “desahogo”, venga la frustración?
–Si esto se diluye será cierto que los ciudadanos tienen el gobierno que se merecen. Nosotros creemos que se puede tejer una red social que se convierta en escuela de ciudadanos. Los ciudadanos tenemos que preocuparnos por nuestro país.

miércoles, abril 22, 2009

El nuevo Senado: derroche palaciego


Los senadores están optimistas porque, dice el panista José González Morfín, la construcción de lo que será su sede definitiva, en un predio ubicado en la esquina de las avenidas Insurgentes y Reforma de la Ciudad de México, seguirá adelante a pesar de que la crisis económica ha elevado el precio de los materiales de construcción. Poco importan las críticas a la obra por sus eventuales inconveniencias. Lo importante, arguye el legislador, es que el 10 de abril de 2010, antes de los festejos del Bicentenario de la Independencia y el Centenario de la Revolución, los senadores tendrán su anhelado complejo arquitectónico.

El 10 de abril de 2010 es la fecha programada por el Comité Técnico del Senado para que las instalaciones de su nuevo edificio, ubicado en la confluencia de las avenidas Insurgentes y Reforma y cuyo costo inicial se calculó en mil 700 millones de pesos, quede terminado, aun con la crisis económica.El senador panista José González Morfín, quien preside el fideicomiso 1705 registrado en Banobras para la edificación del inmueble, asegura que aunque los precios del material se han elevado, por lo que se requerirán entre 200 y 300 millones de pesos adicionales para concluir la obra, el Senado ya tomó la decisión de vender alguno de los inmuebles que tiene para solventar los gastos. En última instancia, agrega, se pediría un crédito bancario para salir del paso. Lo importante, insiste, es terminar con ese largo peregrinar en busca de un conjunto inmobiliario inteligente para la nueva sede parlamentaria.En el predio elegido, cuya extensión es de 9 mil 174 metros cuadrados, alrededor de 600 trabajadores laboran a marchas forzadas a más de 20 metros de profundidad en la construcción de los tres estacionamientos subterráneos con capacidad para 922 autos. Javier Muñoz, jefe del grupo de arquitectos que coordina la obra, asegura que ésta será la más avanzada de su tipo en América Latina, lo que le dará una mayor importancia histórica.Según los tiempos oficiales del proyecto, en los próximos meses se empezarán a levantar los edificios del nuevo recinto parlamentario. En los planos se indica que el salón de sesiones se ubicará tomando como eje el asta bandera. La construcción será ovalada y constará de cuatro niveles con una extensión total de casi 3 mil metros cuadrados; a un lado se ubicará el hemiciclo de seis pisos que alojará las 128 oficinas de los legisladores; en el otro extremo quedará una torre de 16 pisos con helipuerto, donde estarán las oficinas administrativas y las de las comisiones legislativas.El complejo arquitectónico también incluirá un edificio de tres niveles para comedores, otro de dos niveles para órganos de gobierno, dos sótanos para bodegas y cuartos de máquina y un edificio más de tres pisos para oficinas. En suma: 55 mil 558 metros cuadrados de construcción en una esquina privilegiada no sólo por su plusvalía, sino por su ubicación estratégica, pues tanto Insurgentes como Reforma son clave para el movimiento vehicular en la Ciudad de México.No es difícil que, una vez en funciones, en las inmediaciones del nuevo Senado se multipliquen las marchas y plantones de protesta, con sus consecuencias obvias… Pero eso parece no importarles a los constructores ni a los senadores, quienes se preocupan más por la obtención de fondos y por estrenar oficinas antes de los festejos del Bicentenario de la Independencia y el Centenario de la Revolución.Ante una situación financiera adversa, el legislador advierte que “sería peor parar los trabajos”. Dice: “Nos quedaríamos en el peor de los escenarios: con el proyecto ya iniciado, con mucho dinero invertido, con el terreno comprado; sería detener todo y seguir rentando las oficinas”.Asegura que hasta el momento no se tiene calculado el impacto de la crisis en el incremento del costo de la construcción, cuyo monto de mil 699 millones de pesos fue establecido por la empresa Gami Ingeniería e Instalaciones, ganadora del concurso de licitación realizado el 16 de agosto de 2007.Agrega que el comité técnico que preside estudia la posibilidad de vender dos de los edificios que tiene el Senado en Donceles y en la Ciudadela para allegarse recursos de por lo menos 500 millones de pesos que no han sido liberados debido a la crisis económica. Y aclara que de ninguna manera se vendería el terreno que se localiza detrás del palacio de Bellas Artes y que los senadores usan ahora como estacionamiento; mucho menos el emblemático edificio de Xicoténcatl donde está el salón de sesiones. “La casona de Xicoténcatl se va a conservar –insiste–. Es un edificio emblemático y no sería muy costoso su mantenimiento”.En último caso, dice, el inmueble podría habilitarse como un centro de exposiciones similar al Museo Nacional de las Artes, que está enfrente, o firmar un convenio con la UNAM y convertirlo en un espacio para actividades culturales y educativas como el Palacio de Minería, que está en la contraesquina aledaña.González Morfín rechaza que el PAN quiera colgarse el logro de que por fin el Senado de la República tenga sus oficinas y el pleno en un solo complejo y no en 12 edificios diseminados en las inmediaciones del Centro Histórico de la Ciudad de México.
Fin al peregrinar
Relata que, en el año 2000, los coordinadores del PRI, Enrique Jackson; del PAN, Diego Fernández de Cevallos, y del PRD, Jesús Ortega, acordaron la construcción de la nueva sede del Senado y crearon un fideicomiso para depositar los recursos necesarios. Incluso, dice, se consultó a la UNAM para que evaluara y aprobara el proyecto y el lugar donde se erigiría el complejo arquitectónico. Después de revisar cinco sitios, los senadores eligieron la esquina de Insurgentes y Reforma donde estuvo el Cine Roble, afectado por el terremoto del 19 de septiembre de 1985.En 2003 se lanzó un concurso para el proyecto, en el que participaron 55 despachos. El ganador fue el del arquitecto yucateco Javier Muñoz. Superó al de Teodoro González de León. La licitación de la obra se realizó el 16 de agosto de 2007 y Gami Ingeniería e Instalaciones se impuso a las otras ocho empresas concursantes. Su propuesta fue la más económica: mil 699 millones de pesos. Un mes después, el 17 de septiembre, el terreno fue bordeado con láminas metálicas de dos metros y las máquinas comenzaron a excavar. Desde entonces los trabajos no se han interrumpido. Hoy empezó ya el levantamiento de los edificios.Antes de este proyecto hubo infinidad de intentos. El primero data de 1825, cuando se constituyó por primera vez el Senado. En aquella época compartió instalaciones con la Cámara de Diputados en el recinto del extemplo de San Pedro y San Pablo, en las calles del Carmen y San Ildefonso del centro de la Ciudad de México.Cuatro años más tarde, ambas cámaras fueron trasladadas al Salón de las Comedias en Palacio Nacional, donde sesionaron hasta 1857, cuando el Senado desapareció a raíz de la Constitución promulgada ese año. Esa ausencia se prolongó durante 18 años, hasta que lo restauró el presidente Sebastián Lerdo de Tejada. La sede parlamentaria se instaló en Palacio Nacional, donde sesionó hasta 1930. A partir de ese año se trasladó de nueva cuenta al edificio de Donceles, donde funcionó sólo un año; de ahí pasó a la Casona de Xicoténcatl, donde actualmente tiene su sede.Relata González Morfín: “Ha habido muchos intentos por construir una sede definitiva. En 1994, en tiempos de Emilio González, se puso la primera piedra en un predio de 5 mil metros que está atrás de Bellas Artes y que ahora los legisladores usan como estacionamiento. Así mismo, hubo intentos por comprar el Teatro Hidalgo para ampliarlo, pero el proyecto se paró en 1995 debido a la crisis económica de entonces. Ese fue el proyecto más serio y el predio ahí se quedó”.El proyecto actual fue aprobado por todos los partidos en el Senado, quienes acordaron adquirir el terreno que pertenecía al Instituto para la Protección al Ahorro Bancario (IPAB). Al arranque de las obras hubo problemas porque la Cámara de Diputados se negó a apoyar a sus pares del Senado con 500 millones para arrancar las obras. Eso llevó a los senadores a solicitar la ayuda del Poder Ejecutivo, que les otorgó una partida especial del presupuesto federal por ese monto. A su vez, el gobierno del Distrito Federal agilizó los trámites y les otorgó las licencias y subsidios correspondientes, incluso donó un terreno adjunto al predio donde hoy se construye el edificio del Senado.Sin embargo, y pese al buen manejo de los recursos por parte de Banobras, aún no se liberan los 500 millones de pesos programados para este año. Dice González Morfín: “Nos hacen falta 500 millones de pesos de recursos públicos. Lo demás lo podemos resolver con los predios que tenemos y que podríamos enajenar cuando ya no los necesitemos”.
No es un capricho
Desde las alturas no se ve el movimiento de los trabajadores en el predio de Insurgentes y Reforma. Apenas se observa el movimiento de un brazo mecánico cuando llena de tierra los camiones de volteo que entran y salen del lugar. Sin embargo, debajo de la plancha de concreto decenas de trabajadores se afanan en sacar toneladas de tierra de una perforación de 20 metros de profundidad; otros cimientan las paredes para evitar derrumbes y filtraciones de agua en el sótano del futuro estacionamiento.Durante un recorrido por la obra, el arquitecto Federico Rojas, del comité técnico de Gami, afirma que las lozas de cimentación tienen dos metros de grosor, mientras que los pilares tienen 51 metros de profundidad y 80 centímetros de espesor. Esto garantiza, dice, que el complejo no sufriría impactos si hubiera un terremoto como el de 1985. Rojas señala que el cemento es mexicano pero el acero de las viguetas es de Estados Unidos, aunque éstas se fabrican en San Luis Potosí. Y aclara: El grupo Gami depositó una fianza con la cual ampara cualquier restauración en caso de que la construcción presente algún defecto.Orgulloso del proyecto que está en manos del ingeniero Óscar de Buen, Rojas dice que el lema de todos los que trabajan en la construcción es: “‘En grupo por mi país’. Cada uno de ellos sabe del significado histórico de la construcción”.González Morfín insiste en que continuar con la construcción no es un capricho de los legisladores. Y explica que juntar en un solo lugar las instalaciones que hoy están en edificios rentados facilitará el trabajo de comisiones y significará un ahorro de por lo menos 110 millones de pesos anuales.Expone: “El año pasado cerramos pagando 100 millones de pesos de renta. Si a eso le agregamos 10 millones de pesos que se pagan por servicio de seguridad y mantenimiento, entonces estaríamos hablando de un ahorro de 110 millones de pesos al erario federal”.Y advierte que si no se construye, el monto podría ser el doble, pues las rentas están subiendo de manera extraordinaria, sobre todo en la Torre del Caballito.Admite que es posible que haya críticas por los millones invertidos en la nueva sede legislativa, sobre todo por la crisis económica que se vive, pero asevera que no había de otra. Recuerda que en un momento se pensó dar un espacio al Senado en el palacio de San Lázaro, cuando este cuerpo colegiado sólo estaba constituido por 64 miembros. La propuesta no prosperó, menos ahora que el número de senadores se duplicó.Insiste en que “no es un capricho, el edificio se necesita”. Según él, cuando deje de pagarse el alquiler de los inmuebles que actualmente ocupa el Senado, en 16 o 17 años se liquidarán los mil 699 millones que costará la nueva sede legislativa.“Yo creo que el panorama está completo. Se trata de una obra que se ha cuidado hasta el último detalle; lo que esperamos es que no haya un contratiempo y podamos estrenarla en el marco del Bicentenario”, señala. Y recuerda que hace un siglo Porfirio Díaz quiso levantar un edificio colosal para el Poder Legislativo, pero lo frenó la crisis. “Sólo se quedó el esqueleto de lo que hoy conocemos como el Monumento a la Revolución”, dice González Morfín.Y para ahuyentar los malos presagios que se han cernido sobre la nueva construcción por la reciente crisis económica, concluye: “Qué mejor que en el marco del Bicentenario el Senado pudiera tener por primera vez en su historia su sede y con esto terminar el peregrinaje que ha tenido desde sus inicios”.