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sábado, septiembre 10, 2011

La lápida

Las HECES panistas....


La magnitud del escándalo abierto tras la destrucción del casino Royale de Monterrey está poniendo al país, en el contexto de la crisis económica que se ahonda y las elecciones de 2012, ante la necesidad de exigir que Felipe Calderón se retire del cargo que ocupa para responder, con varios de sus colaboradores, ante la justicia.

1. La destrucción del casino Royale de Monterrey el 25 de agosto está siendo la lápida del deplorable gobierno de facto de Felipe Calderón, quien buscó deliberadamente con su “guerra contra el narco” obtener el pleno apoyo de Washington tras el fraude a cambio de entregarle los recursos estratégicos de la nación y el control del país, y a la vez enquistarse en el poder para consolidar los intereses económicos de su grupo al afianzar sus lazos con el crimen organizado, todo lo cual ahora está desmoronándosele.

2. La repulsión de la sociedad mexicana al gobierno calderonista por su violencia, corrupción e ineptitud no deja de extenderse, pero los únicos que no parecen darse cuenta del malestar nacional son los operadores de Los Pinos, que con profundo desprecio al pueblo creen que pueden seguir manejando al país con los medios, y se hallan inmersos en una campaña de desinformación según la cual el desastroso gobierno actual ha hecho más que todos los gobiernos del pasado en su conjunto, y así emiten puerilmente cifras mentirosas que creen que alguien les va a creer, sobre todo cuando nuevas informaciones evidencian los vínculos de Calderón y de sus amigos con organizaciones delictivas.

3. La corrupción del panismo calderonista es tan desmedida que ha logrado debilitar hasta sus cimientos al PAN, señalaba Manuel Espino, su ex presidente nacional, el 31 de agosto en el programa de Carmen Aristegui en MVS. Desde que en 2004 Calderón iniciara sus actividades ilícitas en Pemex siendo el titular de Energía de Fox, se vinculara a intereses trasnacionales, y poco después se empeñara en aprobar la ley Televisa, que era un nuevo atraco a la nación, ya estando en Los Pinos estas actividades no han cesado. La familia de Juan Camilo Mouriño, su brazo derecho, recibió 128 contratos ilegales en Pemex (pretendiendo que no eran éticos pero sí legales), y los dos más cercanos colaboradores de Calderón, a quienes éste puso al frente del partido, cometieron también presuntos delitos: primero Germán Martínez no dio cuentas de 500 millones de pesos tras la derrota de 2009, y su remplazante César Nava se retiró del cargo ignorando múltiples escándalos como el del departamento supermillonario, recordó Espino, en tanto que Jorge Manzanera, operador electoral de Los Pinos, defraudó millones de pesos de los recursos públicos del partido, sin enumerar otros muchos casos de corrupción.

4. El negocio de los casinos fue entendido por el grupo de Calderón como la clave para consolidarse en el poder, buscando independizarse del grupo salinista que lo llevó a encumbrarse en 2006. El casinero William Andrew Graven acusó el 17 de noviembre de 2008 a su ex socio Juan José Rojas Cardona, quien es señalado hoy como el principal zar de los casinos en México, de haber entregado dinero ilícito, proveniente del crimen organizado, a la campaña presidencial de Felipe Calderón en 2006, recordando que fue gracias a los permisos que le concedió primero el gobierno de Fox, y luego el de Calderón, que Rojas Cardona logró tener 16 empresas operadoras de casinos en México (Proceso, 1818).

5. Los dos gobiernos panistas, lo mismo el de Fox que el de Calderón, se empeñaron en hacer de los casinos, que legalizaron de hecho pero no de derecho, un negocio partidista y personal. Luego de que Santiago Creel entregó a Televisa 65 permisos para que lo respaldara en 2006, Francisco Ramírez Acuña, titular de Bucareli de 2006 a 2008 y ahora flamante líder de los diputados del PAN, nombró a Roberto Correa como director adjunto de Juegos y Sorteos, y éste concedió 41 permisos a Atracciones y Emociones Vallarta (incluyendo varios en Nuevo León), y muchos más a El Palacio de los Números, a Administradora Mexicana de Hipódromos y hasta a los españoles del Grupo Codere, protegido del PP de Rajoy y Aznar, donde hay mesas de cartas, dados y apuesta directa, expresamente prohibidos por la ley. De los supuestos ocho zares que controlarían el juego en México, la mayoría representaba ya así a mediados del sexenio los intereses de grupos del PAN vinculados a Calderón, entre ellos los de la familia Madero, que al parecer le ha entrado al queso con fruición (El Universal, 8/9/11).

6. El escándalo político consecuencia del ataque al casino Royale no ha logrado ser acallado por sus dimensiones por Los Pinos. Nuevos videos dados a conocer por Reforma han incriminado ya no sólo a Jonás Larrazabal, el hermano incómodo, sino al propio edil regiomontano, Fernando Larrazabal o Larry, como se le conoce en el bajo mundo, pues muestran a funcionarios suyos recibiendo dinero de los dueños de las casas de apuestas, lo que es más grave porque se ha hecho público que Larrazabal, junto con Zeferino Salgado (delegado de la SCT en Nuevo León) y Raúl Gracia (consejero de la Judicatura Federal) fueron designados por Calderón para operar la campaña presidencial de Ernesto Cordero, secretario de Hacienda (Proceso, 1818).

7. En 1993, Salinas generó un gran escándalo al reunir en casa de Antonio Ortiz Mena a los 30 principales empresarios del país, para solicitarle a cada uno 30 millones de pesos para el PRI a fin de financiar la campaña presidencial oficial del año siguiente: el ya legendario pase de charola, que entre otros fue censurado por Acción Nacional, que ahora hace lo mismo pero con grandes capos del crimen organizado. De acuerdo con otra información, a principios de año Calderón convocó a los integrantes de la llamada Santísima Trinidad regiomontana, para solicitarles que no escatimen esfuerzos para recaudar con ese esquema fondos para el blanquiazul, y por sus grandes simpatías por Calderón, el zar de los casinos ya está trabajando para que todos los propietarios de casas de apuestas hagan una colecta de 300 millones de dólares para apoyar al próximo candidato presidencial del PAN (Proceso, 1818).

8. La intolerancia de Calderón ante la exigencia de que se cambien las políticas del Estado frente al narco obedece por lo mismo a su interés político de proseguir la entrega del país a Washington, pero también a sus intereses económicos; de ahí la burla que constituyera su diálogo con el grupo de Javier Sicilia y ahora su desfachatada actitud ante la demanda de la UNAM, expresada por su rector en el sentido de que se respete el orden constitucional y deje de utilizarse a las fuerzas armadas en la investigación y persecución de los delitos.

9. ¿A quién puede sorprenderle en ese contexto que Calderón rechazara también la advertencia del Consejo de la Judicatura Federal de que no arroje acusaciones por su fracaso a otras instancias, como el Poder Judicial, al que busca endilgarle la responsabilidad por su fracaso?

martes, febrero 08, 2011

Germán Martínez dejó deuda millonaria al PAN, ventila Nava

César Nava, presidente del PAN.

Álvaro Delgado

MEXICO, DF, 8 de febrero (apro).- Además de la derrota en las elecciones de 2009, la peor en su historia, Germán Martínez dejó una millonaria deuda que tiene “seriamente comprometidas” las finanzas del Partido Acción Nacional (PAN), acusó César Nava, expresidente de ese organismo partidario.
“Recordemos que las finanzas del partido están seriamente comprometidas por un adeudo que se contrajo en el año 2009 con la autorización del Consejo Nacional, ese adeudo gravita sobre el flujo mes con mes tanto en 2010 como en 2011 y eso, sin duda, representa una restricción”, dijo Nava, en entrevista.
Justo el día en que Gustavo Madero solicitó licencia en el Senado para dedicarse de tiempo completo a presidir el PAN, Nava abordó, en entrevista colectiva en la Cámara de Diputados, el tema del endeudamiento que contrajo Germán Martínez y que es de aproximadamente 300 millones de pesos, que deberá pagarse el próximo año.
La debilidad financiera del PAN ha sido motivo de una fuerte controversia interna, a tal punto que el grupo de Germán Martínez pretendió evitar la sesión del Consejo Nacional, el 30 de octubre, que analizaría el endeudamiento contraído por él para acumular unos 600 millones de pesos aplicados por el estratega electoral Jorge Manzanera Quintana en la campaña de 2009, que no sirvieron para evitar la peor debacle de su historia.
Pese al intento de boicot, el Consejo Nacional sesionó y pospuso la aprobación de la cuenta nacional de tesorería 2009, debido a que no se aclaró la forma como se ejercieron más de 600 millones de pesos en las campañas.
Al respecto, Nava aclaró que, aunque las finanzas del PAN están seriamente comprometidas, es posible maniobrar, como lo hizo durante su gestión que concluyó el 5 de diciembre, cuando se eligió a Madero como su sucesor.
"Estoy seguro que este año también lo podremos hacer”, confió el expresidente del PAN, quien dijo desconocer si existe en el PAN una reserva para enfrentar liquidaciones de personal con la llegada de la nueva dirigencia, aunque confirmó que el exalcalde de Atizapán, Estado de México, Gonzalo Alarcón, cobraba un sueldo sin siquiera cumplir alguna función.
“Tengo conocimiento de que (Gonzalo Alarcón) estaba adscrito efectivamente a la Secretaría General o a alguna área del partido, del Comité Nacional", reconoció Nava sobre la información difundida por el diario Reforma, aunque dijo no saber qué sueldo recibía Alarcón, acusado de haber propiciado la pérdida de 50 millones de pesos como alcalde de Atizapán.

martes, diciembre 07, 2010

PAN: Margarita humilla a Patricia

Margarita Zavala y Patricia Flores.

Álvaro Delgado

MÉXICO, D.F., 6 de diciembre (apro).- El triunfo de Gustavo Enrique Madero como presidente del Partido Acción Nacional (PAN) es de Felipe Calderón, quien con esta tercera imposición de manera consecutiva se confirma sin margen de duda como el jefe máximo de este organismo y mariscal único de la campaña hacia 2012, pero también lo es de Margarita Zavala Gómez del Campo, su mujer, cada vez más parecida a Marta Sahagún.

En contraparte, la derrota de Roberto Gil Zuarth es también de Patricia Flores Elizondo, la exjefa de la Oficina de la Presidencia que fue vetada no sólo para ser senadora en 2012, idéntica pretensión de Margarita Zavala, sino para integrar el Comité Ejecutivo Nacional que diseñará las reglas para la futura bolsa de trabajo que representan la lista de candidatos a diputados, senadores y presidente de la República.

Ante la embestida de Margarita Zavala, que ejerce los instrumentos del poder presidencial como lo hacía Martha Sahagún --aunque con una simulada discreción--, a Patricia Flores se le escapa, también, la posibilidad de ser embajadora y, si acaso, podrá tener empleo con el empresario Roberto González Barrera.

En el “lío de faldas en el PAN” que aquí se expuso hace dos semanas, en la disputa por el control de ese partido, se materializó la victoria de Margarita Zavala el sábado 4 y el domingo 5, cuando el Consejo Nacional de ese partido optó por Madero como presidente y un CEN totalmente afín a Calderón, en un proceso conducido, de punta a punta, justamente por él y por el secretario de Gobernación, Francisco Blake.

Desde que, a última hora, se inscribió Gil Zuarth, el 24 de octubre, hasta la integración del CEN, el domingo 5, Calderón tuteló los movimientos de los cinco candidatos: Desde que los reunió por primera vez en Los Pinos, el viernes 5, hasta que Blake se desayunó con miembros de respectivos equipos de los cinco, el sábado 4, y aun la declinación de Gil, a quien se le dio un transitorio derecho al pataleo.

A Gil Zuart, a quien sacrificó por razones de poder y aun personales, Calderón le podrá decir, parafraseando a Adolfo Ruiz Cortines: “perdimos, compadre” y podrá ser consolado con un cargo equivalente al sacrificio, como por ejemplo la coordinación de la diputación panista, que prematuramente deberá dejar Josefina Vázquez Mota.

Vale decir que, junto con Gil y Patricia Flores, fue derrotado también el secretario de Educación, Alonso Lujambio, y con Madero y Zavala se fortalece Ernesto Cordero, secretario de Hacienda, a cual más de medianos, lo que explica la línea de Calderón de configurar una candidatura “ciudadana”, como si los miembros de los partidos no tuvieran tal condición.

Pero además de la victoria de Margarita Zavala, quien en ausencia de su marido condujo los trabajos del Consejo Nacional desde el principal sitio del podio instalado en el salón Manuel Gómez Morín, hubo otro triunfador inobjetable: El Yunque.

En efecto, la organización clandestina de ultraderecha conquistó por lo menos 16 de los 40 integrantes del CEN, casi la mitad, cuya secretaría general --la segunda en jerarquía en ese partido-- recaerá en Cecilia Romero, una prominente juramentada que con su candidatura evitó, también, quedar sepultada junto con los cadáveres de los 72 inmigrantes asesinados en Tamaulipas.

La configuración del CEN, que contará con los únicos talentos de Javier Corral y Juan José Rodríguez Prats, sólo ratifica el pacto Calderón-El Yunque que explica la orientación claramente de derecha del gobierno actual, no sólo en su clericalismo, sino en la defensa de privilegios a los grupos económicamente poderosos, cuya simpatía disputa con el priismo de siempre.

Madero tiene esa vocación en Chihuahua: Desenvuelto en el sector privado, fue impulsado en su carrera política por El Yunque de ese estado y muy pronto supo, como muchos otros panistas, vincular la política con los negocios, de la mano de Arturo Chávez Chávez, actual procurador general de la República, un modelo que ejercita desde su despacho de abogado otro de los grandes perdedores del fin de semana: Germán Martínez.

Aunque un consejero nacional que conoce al presidente del PAN que llevó a su partido a la peor derrota de su historia y que fue el jefe de campaña de Gil Zuarth hizo una aclaración precisa: “Nadie pierde lo que nunca tuvo”.

Así es…

Apuntes

En Proceso lo sabemos de cierto: Calderón montó en cólera y armó la trama con Televisa, de la que los muchos panistas se avergüenzan en voz baja, apocados. No vacilamos: Ante el poder, contra el poder, pero no con el poder…

Comentarios: delgado@proceso.com.mx

miércoles, septiembre 15, 2010

Godoy, Calderón y sus familias michoacanas

Felipe Calderón, titular del Ejecutivo.


MÉXICO, D.F., 12 de septiembre.- Julio César Godoy Toscano fue elegido diputado federal en ausencia el 2 de julio de 2009. Se había librado en su contra orden de aprehensión el 16 de junio anterior, para eludir la cual no se presentó al cierre de campaña ni acudió a las urnas del puerto de Lázaro Cárdenas, cuyo alcalde con licencia era. Pero los votantes le dieron su representación.
Acusado de ser parte de la estructura de La Familia michoacana –la banda local con alcances cada vez mayores fuera de la entidad–, Godoy Toscano perdió su lucha por rendir protesta como legislador, pero ha triunfado en el resto de los recursos legales que sus defensores han presentado ante la justicia de amparo. Ganó la protección de la justicia federal contra la orden de aprehensión, y en ese mismo tenor ha vencido en dos ocasiones más al Ministerio Público Federal, como lo ha hecho otras tres veces ante los tribunales de segunda instancia.
Sin embargo, la Procuraduría General de la República insiste en ponerlo en la sombra. En la última semana de agosto y la primera de septiembre ha buscado inútilmente, en tres juzgados federales distintos, nuevas órdenes de aprehensión que en todos los casos han sido negadas por los jueces, ante la insuficiencia de indicios. No es casual que así ocurra, porque la persecución de Godoy Toscano ha sido planteada como parte de la embestida del Ministerio Público Federal contra decenas de alcaldes y funcionarios estatales y municipales del estado de Michoacán, iniciada a finales de mayo de 2009, que ha resultado un colosal fracaso: casi todos los detenidos en operaciones escandalosas y peligrosas (agentes federales encapuchados y con armas largas detuvieron a personas con mando de fuerza pública que, creyéndose víctimas de un asalto delictuoso, pudieron haberla utilizado en su defensa) han salido libres, por la precariedad de las acusaciones ministeriales.
Godoy Toscano es hermano de Leonel Godoy Rangel, quien resintió aquella magna maniobra, incluida la persecución contra su hermano, como una agresión política federal. Por su papel en la vida michoacana, se ha abstenido de promover jurídica y políticamente la exoneración de su hermano, que resulta víctima indirecta de la agria relación entre el gobernador y el presidente.
Por ello, ha correspondido a dos hermanas del diputado electo pero no en ejercicio dar a conocer la situación de Julio César, que ellas –Xóchitl y Guadalupe Godoy Toscano– calificaron de “acoso”, y añadieron que “casi cada tercer día” se ha buscado el mandamiento judicial que permita a la PGR procesar a su hermano. Hasta ahora la acusación ha fallado porque es artificial. Por ejemplo, se pretende probar la relación del exalcalde de Lázaro Cárdenas mediante el testimonio de agentes federales que vieron a una persona con las características de Godoy Toscano subir a un vehículo al que también entró una persona identificada como miembro de una banda. El testimonio incluye la descripción de la camioneta, su color y el número de su placa. Guadalupe Godoy explica, sin embargo, que “la camioneta sí era propiedad de Julio César, pero le había sido robada no días antes, sino años antes”, según consta en la denuncia respectiva.
Agrega que para detener a los presidentes municipales y funcionarios privados de su libertad el 26 de mayo se utilizó una especie de nómina presuntamente incautada a una banda de hampones. En ella no figuraba el nombre de Godoy Toscano, que se añadió a la lista semanas después, para justificar la acusación, fallida hasta ahora como ha ocurrido con la de casi todas las víctimas del “michoacanazo”, como se identificó a esta maniobra que, emprendida en vísperas electorales, parece haber sido diseñada con fines políticos. Un testigo que ya había declarado, en abril, respecto de los alcaldes detenidos, fue convocado de nuevo en junio para apuntalar el señalamiento contra Godoy Toscano. Pero era un testigo de oídas: “me platicaron”, “me dijeron”, es su modo de referir los hechos que se supone atestiguó.
Las hermanas Godoy Toscano denunciaron también en entrevista periodística que “agentes federales catearon la casa de su madre, de 76 años de edad, y de un hermano con parálisis cerebral”. (Reforma, 8 de septiembre.)
La conmovedora solidaridad fraterna de Xóchitl y Guadalupe respecto de Julio César es una forma de relación familiar en un grupo atribulado. Una forma distinta se observa en el seno de la familia Calderón Hinojosa.
La madre de Felipe de Jesús, presidente de la República, doña Carmen, y sus hermanos Luisa María de Guadalupe y Juan Luis, viven en Morelia. Como secretaria de Elecciones del Comité Estatal, y actuando en los hechos como coordinadora de las delegaciones federales, la hermana mayor de Felipe viaja por todo el estado y participa en lo que algunos de sus adversarios juzgan actos anticipados de campaña, con miras a los comicios del año próximo en que se elegirá a quien suceda al gobernador Godoy Rangel. El propio Ejecutivo local ha reprochado al hermano menor de Cocoa, como se la llama en familia, ese activismo que, en su opinión, estorba la relación entre los dos órdenes de gobierno.
Mientras llega el momento en que declare si aspira o no a la candidatura, la exsenadora se convirtió hace unos días en virtual organizadora del proceso interno, al menos en lo que respecta a quienes intervendrán en él. Definió que el elenco de los aspirantes, en el cual no se incluyó, está formado por los senadores José González Morfín (recién nombrado coordinador de su bancada en Xicoténcatl) y Marko Antonio Cortés Mendoza (el único de los listados distante del círculo proximísimo al presidente); los secretarios de Estado Salvador Vega Casillas (Función Pública) y Juan Rafael Elvira (Medio Ambiente), y los dirigentes del PAN Germán Martínez y César Nava.
La exdiputada federal, nacida en el Distrito Federal según su biografía oficial y establecida en Morelia hace menos de tres años (después de vivir en Barcelona durante 2007), reivindica su autonomía y el derecho que tiene, aunque no ha declarado si lo ejercerá o no, a ser la candidata de su partido, como en 1995 lo fue su hermano menor, él sí michoacano de nacimiento.
Tiene razón en reivindicar su autonomía respecto de su hermano que, como recordó ante Reporte Digital –una revista informática local–, era aún estudiante de derecho cuando ella ocupaba ya una curul en la legislatura michoacana (de 1983 a 1986). Fue después diputada federal y senadora, amén de secretaria de Acción Ciudadana en el Comité Nacional del PAN.
Como integrante de la bancada panista senatorial entre 2000 y 2006, su independencia se manifestó indudablemente cuando presentó una iniciativa para impedir el tráfico de influencias de los legisladores que al mismo tiempo realizaban tareas profesionales en la abogacía. El proyecto era un traje a la medida de Diego Fernández de Cevallos, quien coordinaba la fracción a la que pertenecía la promovente. Acaso por ello la iniciativa no tuvo curso, pero la denuncia de un comportamiento contrario a la ética –diputados y senadores litigando contra el Estado del que forman parte–, más que el antagonismo con una persona, la retrató cabalmente como propugnadora del bien común.
En la coyuntura michoacana, Luisa María Calderón enfrenta un riesgo semejante al que tocó para su infortunio al senador Fernando Elizondo en Nuevo León, el año pasado. Era, con mucho, el mejor entre los aspirantes y era indudable que los militantes panistas lo elegirían candidato. Pero el presidente quiso tomar para sí esa decisión, y la misma afectó para mal, dentro del PAN, a Elizondo, que no contó con el apoyo unánime de su partido, lo cual fue uno de los factores que lo condujeron a la derrota.
Resulta así que la aspirante michoacana tiene, paradójicamente, un hermano incómodo, que puede dañar la unidad del partido en su tierra si pretende imponer a quien naturalmente resultaría candidata, aunque también encara el riesgo de que desde Los Pinos se pida a la exsenadora dejar su lugar a alguno de los favoritos de la Presidencia, como Martínez, Nava o Vega.

sábado, mayo 15, 2010

El pacto de yunquistas y calderonistas

Germán Martínez, César Nava y Felipe Calderón.

Álvaro Delgado


MEXICO, DF, 14 de mayo (apro).- Las 40 propuestas a consejeros nacionales de la dirigencia del Partido Acción Nacional (PAN) revelan las imposiciones del grupo de Felipe Calderón, que enlista a prominentes personajes que fueron repudiados por la militancia, pero también transparenta el pacto que mantiene con la ultraderechista Organización Nacional del Yunque.

En la disputa por el control del Consejo Nacional, máximo órgano de dirección del PAN --que elegirá en diciembre al sucesor de César Nava y que emitirá las reglas para la candidatura presidencial en 2012--, va a la delantera por un escaso margen la “tribu” que encabeza Calderón, una denominación que ya no es exclusiva de los perredistas.

Justamente la falta de fuerza del autodenominado “calderonismo” entre la militancia es que hizo valer su mayoría en el Comité Ejecutivo Nacional (CEN) para que las 40 propuestas de este órgano a consejeros nacionales sean de esa facción, 15 de los cuales tienen garantizada esa condición, entre ellos la mujer de Calderón, Margarita Zavala, y altos burócratas.

Los otros 25, la mayoría también empleados de Calderón y miembros de El Yunque, deberán ser electos miembros del Consejo Nacional por el voto de los delegados a la Asamblea Nacional que se celebrará dentro de una semana, el 22 de mayo, justo en el contexto de la previsible primera derrota del PAN en Yucatán.

Entre los 40 “calderonistas” propuestos por el CEN para ser consejeros nacionales se encuentran varios que fueron repudiados por la militancia panista en las asambleas estatales y municipales.

Hay dos ejemplos relevantes: Patricia Flores Elizondo, jefa de la Oficina de la Presidencia, y Jorge Manzanera Quintana, el principal operador electoral y político de Calderón.

Flores Elizondo, íntima amiga de Calderón, contendió por ser consejera en la asamblea estatal de Durango, en 18 de abril, pero la nula votación que recibió la hundió en el penúltimo lugar.

Peor le fue a Manzanera Quintana, quien como secretario general adjunto con Germán Martínez condujo la estrategia electoral del PAN en 2009: En la asamblea estatal de Chihuahua, donde presidió el PAN y tuvo como secretario general a Manuel Espino, la militancia lo mandó al último lugar de las votaciones.

Pero, por formar parte de la facción hegemónica en el PAN, los dos fueron incluidos en la lista de 15 personajes que tienen garantizado que serán consejeros nacionales, junto con otros parientes de Calderón: Su mujer, Margarita Zavala, y su prima política Mariana Gómez del Campo, diputada local y expresidenta del PAN capitalino.

En este elenco de allegados a Calderón destacan, también, Juan Molinar Horcasitas, titular de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT); Jordy Herrera, director de Pemex Gas y Petroquímica Básica; Manuel Minjares, subsecretario de enlace con el Legislativo de la Secretaría de Gobernación; la coordinadora de los diputados panistas, Josefina Vázquez Mota, y las senadoras Gabriela Ruiz del Rincón y Blanca Judith Díaz.

Completan la lista de 15 inminentes consejeros nacionales del PAN personajes que forman parte de El Yunque, como Rogelio Carbajal, subsecretario de Función Pública; Herbert Taylor Arthur, coordinador de Innovación y Desarrollo del gobierno de Jalisco; José Raúl Hernández, representante del gobierno de Morelos en el Distrito Federal y exsecretario particular de Marco Antonio Adame; Alfredo Rivadeneyra, secretario general adjunto del PAN para asuntos internos, y Alejandra Reynoso, diputada por Guanajuato.

Aunque los allegados a Calderón han pretendido hacer creer que la organización ultraderechista de El Yunque es su adversaria en el PAN, sobre todo por la confrontación con Manuel Espino, en realidad existe un pacto que viene de hace años, y a ello obedece no sólo que haya numerosos militantes en la lista de 40 propuestas a consejeros, sino que el propio presidente de ese partido, César Nava, es juramentado.

Pero, además, una de las propuestas a consejero nacional de los “calderonistas”, y que hace nítida la alianza con El Yunque es Santiago Ardavín Ituarte, hijo de Bernardo Ardavín Migoni, jefe general de esa organización secreta.

Santiago Ardavín Ituarte es director general de Seguimiento de la Secretaría de Desarrollo Social que encabeza Heriberto Félix, uno de los prospectos de Calderón a candidato presidencial, y hermano de José Ramón, subdirector de la Comisión Nacional del Agua, que encabeza José Luis Luege, acreditado miembro de El Yunque.

Otros yunquistas impulsados por la tribu de Calderón son Francisco Xavier Salazar Sáenz, vicepresidente de la Cámara de Diputados; el senador Jorge Ocejo; Adrián Fernández, empleado en la Oficina de la Presidencia; Guillermo Bustamante, representante del PAN ante el Instituto Federal Electoral (IFE); el asesor de Nava en la presidencia, Rodrigo Iván Cortes, y el diputado local Fernando Rodríguez Doval.

Como Adrián Fernández, quien se decía creelista convencido y confrontado con el “calderonismo”, el exdiputado federal, Juan José Rodríguez Prats, cercano a Espino, decidió incorporarse al gobierno como asesor del secretario del Trabajo, Javier Lozano.

Completan la lista de propuestas del CEN a consejeros nacionales otros empleados de Calderón, como el vocero Maximiliano Cortázar; el secretario de Economía, Gerardo Ruiz Mateos; el secretario de Medio Ambiente, Rafael Elvira; el delegado de la SCT en Veracruz, Agustín Basilio de la Vega; la directora del Instituto de las Mujeres, Rocío García Gaytán, y el cónsul de México en Los Ángeles, Juan Marcos Gutiérrez.

También la jefa de Delegaciones de la Semarnat, Cecilia Laviada; el subsecretario de la SCT, Humberto Treviño Landois: la senadora suplente Josefina Gutiérrez Arce, suplente del senador Ricardo García Cervantes; los diputados federales Carlos Alberto Pérez Cuevas, Mariela Pérez de Tejada y Gabriela Cuevas; la diputada por Guanajuato, Elia Hernández; el senador Alejandro González Alcocer, y la coordinadora de los diputados locales del PAN, Laura Rojas.

viernes, mayo 14, 2010

Calderón, perdedor sin remedio

Felipe CACAlderón, titular del Ejecutivo.

Álvaro Delgado


MÉXICO, D.F., 10 de mayo (apro).- Salvo que ocurra un milagro del dios de los chamulas al que Felipe Calderón invocó para que le quite lo inepto, mediante una “iluminación” súbita, el Partido Acción Nacional (PAN) padecerá, el próximo domingo 17, el desprecio de los habitantes de Mérida que, durante dos décadas, le otorgaron su respaldo.

Mérida inaugurará, así, un nuevo rosario de derrotas del PAN en los 15 procesos electorales de este mítico 2010, 12 de ellos para gobernador, que sólo representa la continuación del derrumbe electoral que comenzó justamente con la pérdida de la gubernatura de Yucatán, en mayo de 2007, y que se ratificó en el proceso federal del año pasado, que es hasta hoy la peor debacle en su historia de siete décadas.

Eso, y no un viaje de 14 horas de Alemania a México, es lo que tiene tan de mal humor a Calderón, como lo hizo ostensible en la ceremonia conmemorativa de la batalla de Puebla, el 5 de mayo, cuando a mitad del tradicional desfile, justo cuando niños y adolescentes iniciaban su marcha, se puso de pie y, malencarado, se alejó a consumir bebidas refrescantes a la zona militar.

En contraste con la cercanía que ha tenido desde el inicio de su gestión, que sólo explica el contubernio electoral de 2006, Calderón evitó cruzar palabra con Mario Marín, cuya respuesta fue una sonrisa socarrona que revela que, en efecto, se está saliendo con la suya: El PRI volverá a aplastar al PAN, junto a sus aliados perredistas y el candidato elbista Rafael Moreno Valle.

Así como en Mérida todas las encuestas apuntan a que Beatriz Zavala Peniche, la primera secretaria de Desarrollo Social de Calderón –removida también por inepta--, sucumbirá ante la priista, Angélica Araujo, en los 12 estados donde habrá elecciones para gobernador se perfila una nueva derrota del PAN, ya con el yunquista César Nava en la presidencia de ese partido.

De esos 12 estados, en 9 el PAN no ganó una sola diputación de mayoría en las elecciones federales de julio de 2009, en dos --Veracruz y Puebla-- el predominio priista es casi total y en uno --Hidalgo-- retrocedió hasta el cuarto lugar, detrás inclusive de Nueva Alianza (Panal), el partido de Elba Esther Gordillo que cogobierna con Calderón.

De los dos estados que gobierna y habrá elecciones para gobernador, las encuestas pronostican otro retroceso del PAN: En Tlaxcala, cuyos tres distritos federales ganó, el Partido Revolucionario Institucional (PRI) se ha cohesionado y perfila el triunfo, mientras que en Aguascalientes, donde el panismo triunfó en 2 de los 3 distritos, los pleitos perfilan la derrota.

De hecho, poco después de que el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) le confirió a Calderón el cargo que ostenta, el PAN comenzó su desplome en las elecciones estatales de Tabasco y Chiapas, en el mismo 2006, donde inclusive hizo campaña a favor del PRI y auspició inclusive represión y tortura contra opositores.

Y luego de 24 procesos electorales entre 2006 y 2008, con Manuel Espino y Germán Martínez como presidentes, el PAN perdió un total de 2 millones 11 mil votos, una tendencia que se aceleró en 2009 con las derrotas en la Cámara de Diputados, las gubernaturas de San Luis Potosí y Querétaro, así como plazas clave como Guadalajara, Naucalpan, Tlalnepantla, Cuernavaca, Toluca...

La estrategia que Calderón y el PAN tramaron para evitar otro derrumbe como en del 2009 fue armar alianzas con el Partido de la Revolución Democrática (PRD) y Convergencia para imponer a expriistas en las candidaturas Durango, Oaxaca, Puebla, Veracruz y Sinaloa, que sólo han desdibujado al panismo y generado fracturas internas.

Pero además del fardo que representa el gobierno de Calderón, cuyas antipopulares políticas no generan ningún entusiasmo para respaldar al PAN, en todos los estados hay elecciones de aparato: Las estructuras de gobierno puestas a operar electoralmente a favor de un partido político.

En México no hay condiciones para celebrar elecciones libres entre partidos y candidatos, una de las herencias negras de la elección de 2006 y que, con Calderón, sólo se ha profundizado para favorecer al PRI, que lo ha hecho en todas las elecciones desde ese año y que lo volverá a hacer cuando se le antoje.

¿Calderón es capaz de frenar este fenómeno? Hacerlo implica autoridad moral y autoridad política o autoridad a secas. Ni una ni otra tiene ese individuo para frenar el creciente desprecio de los ciudadanos a él y a su partido.

Y esa es la verdadera razón que lo tiene tan de malas. Si de por sí…

Apuntes

Contagiado del mismo talante de su jefe, Maximiliano Cortázar, vocero de Calderón, envió una carta al periodista Miguel Ángel Granados Chapa para defender la prosperidad inmobiliaria y financiera de la familia Calderón-Zavala, cuya opacidad está documentada cabalmente con la propia información oficial...

Comentarios: delgado@proceso.com.mx

domingo, marzo 28, 2010

Un candidato de cuidado



CIUDAD JUÁREZ, CHIH.– La noche del martes 9 de marzo, en el hotel The Westin Soberano, en la ciudad de Chihuahua, la delegada del Comité Ejecutivo Nacional del PRI, Adela Cereso, convocó a los aspirantes a ocupar el ayuntamiento de Ciudad Juárez para decirles que su partido tenía ya un candidato de “unidad”: Héctor Murguía Lardizábal, El Teto, presuntamente ligado al cártel de Juárez.

En ese encuentro estuvo la plana mayor de ese partido a nivel estatal: la secretaria de Elecciones del comité, Graciela Ortiz; el candidato a gobernador, César Duarte; el delegado Daniel Trelles, responsable de coordinar los trabajos para lograr ese acuerdo de unidad; el presidente del Comité Directivo Estatal, Guillermo Márquez, y el alcalde de Juárez, José Reyes Ferriz.

Acudieron también los precandidatos Guillermo Dowell, Enrique Serrano, Víctor Valencia de los Santos, Álvaro Navarro, Antonio Andrew y el propio Murguía Lardizábal.

El primero en llegar fue el alcalde Reyes Ferriz, quien fue convocado una hora antes. Graciela Ortiz le dijo que el gobernador José Reyes Baeza había tomado la decisión de apoyar a Murguía Lardizábal. El argumento: las encuestas indicaban que El Teto era el único que garantizaba el triunfo del PRI.

Cuando los demás aspirantes llegaron se les comunicó el mensaje de Reyes Baeza. Al enterarse, Valencia de los Santos, quien un mes antes dejó la Secretaría de Seguridad Pública para buscar la candidatura, alentado por el gobernador, salió de inmediato del hotel, revelaron algunos de los asistentes.

Y aun cuando Murguía Lardizábal era el favorito de Reyes Baeza para contender por la gubernatura del estado, la presidenta del partido, Beatriz Paredes, apoyó la víspera a César Duarte.

Dos días antes de la asamblea priista Reyes Baeza convocó a Duarte y le dijo que el candidato a la presidencia municipal de Juárez sería El Teto. Duarte se opuso, pues él y su comité de campaña se inclinaban por el exdiputado federal Enrique Serrano.

Ante la negativa, el gobernador continuó su cabildeo con la presidenta nacional del PRI, Beatriz Paredes, quien antes de la asamblea convocó a Murguía Lardizábal y a Duarte. A este último le pidió apoyar a su compañero. Finalmente, el jueves 11, El Teto quedó registrado formalmente como candidato priista por la presidencia municipal.

Murguía Lardizábal ha sido protegido de Paredes, quien lo nombró coordinador del partido en la zona norte del país y en 2009 le ayudó para obtener una diputación federal. En algún momento incluso pretendió imponerlo como candidato al gobierno del estado.

La postulación de El Teto causó revuelo en esta ciudad, donde ya fue alcalde en el trienio 2004-2007. La razón: Una investigación que le sigue la agencia antidrogas de Estados Unidos (DEA, por sus siglas en inglés), por sus presuntos nexos con el cártel de Juárez, así como por el escándalo suscitado tras la detención, el 17 de enero de 2008 en El Paso, Texas, de Saulo Reyes Gamboa, cuando intentaba pasar un cargamento de mariguana.

En forma paralela, la PGR abrió la averiguación previa AP/PGR/CHIH/CDJUA-VI/37/ 2008 por los posibles vínculos de Reyes Gamboa con el cártel de Juárez, así como por la red de corrupción que tejió al interior de la administración juarense cuando trabajó con El Teto y estuvo al frente de la Secretaría de Seguridad Pública Municipal (SSPM).

El 17 de marzo de 2009, el periódico Excélsior publicó un informe de la DEA según el cual hay “elementos para sospechar que el cártel de Juárez intervino en el proceso electoral de 2004 en esta entidad, ayudando a la promoción de algunos candidatos fronterizos”. Uno de los beneficiados, de acuerdo con el documento, fue el propio Murguía Lardizábal.

Dos días después, durante la 72 Convención Bancaria, Germán Martínez Cázares, entonces presidente nacional del PAN, declaró: “Es el momento de que el PRI aclare. Está del lado del presidente (Felipe) Calderón o está del lado de personas que tienen vínculos con el cártel de Juárez”, como afirma la DEA en referencia a Murguía Lardizábal.

El 25 de marzo, una semana después de la publicación, El Teto convocó a una rueda de prensa en la sede del CEN del PRI. Se deslindó de cualquier nexo con el narcotráfico y argumentó que el documento atribuido a la DEA en realidad era apócrifo.

Sin embargo, el 19 de julio de 2009, el Diario de Juárez informó que durante su administración Murguía Lardizábal adquirió 21 propiedades valuadas en 11 millones 373 mil 463 pesos.

Con base en datos del Registro Público de la Propiedad (RPP) de Chihuahua, la publicación sostiene que en los documentos de las transacciones de compra-venta de varios bienes inmuebles aparece el nombre de Baldomero Fuentes, identificado por la PGR como brazo derecho de Amado Carrillo Fuentes, fundador del cártel de Juárez.

Según la dependencia, Murguía Lardizábal realizó siete operaciones entre abril de 2005 y septiembre de 2007.

Una coyuntura complicada

Héctor Murguía Lardizábal heredó a su sucesor José Reyes Ferriz una deuda superior a los 200 millones de pesos que éste aún no termina de liquidar. Hasta ahora, dice, ha pagado 22 millones de pesos a la constructora YVASA y otros 12 millones a PASA, así como 113 millones de pesos más a diversos proveedores.

Por eso, cuando se enteró del apoyo de la presidenta nacional del PRI a Murguía Lardizábal, Reyes Ferriz externó su inconformidad a los reporteros locales. Declaró que se oponía a esa postulación porque “pone en peligro los esfuerzos realizados para limpiar a la policía municipal”.

Un día después de que Murguía Lardizábal fue ungido como candidato de unidad, el alcalde recibió la cabeza de un cerdo envuelta en una sábana con un mensaje que decía: “José Reyes Ferriz, tienes dos semanas más de vida”. Consultadas al respecto, varias personas comentaron que es una advertencia para que no se oponga a la candidatura de Murguía Lardizábal.

Otro suceso que impactó a la clase política y empresarial juarense fue el levantón del joven Rodrigo Cuarón, hijo del empresario Pablo Cuarón Galindo, quien recientemente participó como “precandidato ciudadano” en los comicios internos del PAN para la gubernatura. En la contienda se enfrentó al exalcalde de Chihuahua, Carlos Borruel, quien lo venció por sólo 7 mil votos.

Sorprendidos por los resultados, los panistas de Ciudad Juárez intentaron convencer a Cuarón Galindo para que contendiera por la presidencia municipal; algunos priistas inconformes con la candidatura de Murguía Lardizábal incluso le manifestaron su apoyo. Sin embargo declinó. Un día antes de que concluyera el plazo, secuestraron a su hijo. El joven estuvo desaparecido una semana y fue liberado el viernes 26 por la mañana, presumiblemente tras el pago de un rescate.

–¿Por qué los juarenses atribuyen el secuestro del hijo de Pablo Cuarón a una forma de presión para que no se registrara? –pregunta la reportera al diputado local Víctor Quintana, del PRD.

–Alguna gente así lo interpreta. Por un lado, el PRI había elegido a Héctor Murguía, a pesar de que mucha gente le atribuye el haber propiciado la presencia del crimen organizado en Ciudad Juárez; por el otro, a que los candidatos del PAN no se veían muy fuertes.

–¿El secuestro pudo ser obra del crimen organizado para evitar que Pablo Cuarón se registrara?

–… Si a un precandidato le secuestran a su hijo, nos habla del peso que tiene el crimen organizado…

–¿Las elecciones las están decidiendo los cárteles?

–Están pesando muy fuerte. No sólo es lo de Pablo Cuarón. La pregunta es cómo van a realizarse elecciones en un estado de facto, sobre todo desde la matanza de estudiantes en Villas de Salvárcar (el pasado 30 de enero).

–Durante la administración de Héctor Murguía el cártel de Juárez infiltró la policía municipal, al extremo de controlar a su propio titular, Saulo Reyes. ¿Se puede decir que aquí el cártel de Juárez ya tiene candidato?

–No podría decirlo así. Lo que sí quiero decir es que los cárteles pueden pesar en las elecciones por más blindadas que estén. (Hoy) todo está tapizado con plásticos de todos los candidatos y precandidatos. Mucho plástico y ninguna idea consistente sobre cómo vamos a sacar a Chihuahua de la violencia.

–¿Entonces hacia dónde va Juárez?

–Hacia donde va Chihuahua. No hay un candidato que tenga el tamaño como para decir: “‘Tengo un plan consistente”.

Hace dos semanas Manuel Espino, presidente de la Organización Demócrata Cristiana (ODCA), habló de la necesidad de suspender las elecciones (Proceso 1741).

“Les dije que el Congreso podía determinar que no hay condiciones para una contienda electoral, que es de alto riesgo efectuarla, que corremos el peligro de que el crimen organizado avance, pero me dijeron que no era posible. Ahora, con lo de El Teto, se incrementa ese riesgo”, comenta el entrevistado. l

viernes, febrero 19, 2010

Calderón, extrema desconfianza en sí mismo

El doble juego de Calderón

Felipe Calderón, titular FECAL.

Álvaro Delgado


MÉXICO, D.F., 15 de febrero (apro).- En su afán de achacar únicamente a Fernando Gómez Mont el pacto con el Partido Revolucionario Institucional (PRI) para avalar la cascada de impuestos que estamos pagando los mexicanos a cambio de evitar alianzas electorales entre Acción Nacional (PAN) y la izquierda, los panistas atribuyen a Felipe Calderón dejadez y desgobierno.

Y ambas son, en efecto, características manifiestas de Calderón, pero también lo es su obsesión por el control, nacida de la extrema desconfianza en sus colaboradores --que es desconfianza en sí mismo--, y de ello existen pruebas en demasía a lo largo de su gestión gubernamental y en su carrera política.

Es ya memorable la carta que escribió Carlos Castillo Peraza a Calderón, en mayo de 1996, sobre su temperamento desconfiado, publicado en la revista Etcétera, y en otra que publicó Proceso en octubre, fechada en octubre de 1997, en la que describe su afán por el control. Tales características se han acentuado en el cargo que le confirió el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) en 2006.

La renuncia de Gómez Mont a su militancia mostró, además, al PAN como un partido de clara autonomía e independencia ante Calderón, lo que también es erróneo, porque está documentado el uso de la estructura gubernamental con fines facciosos, como imponer a César Nava en sustitución de Germán Martínez, otro producto neto del dedazo, que así como llegó fue echado por su jefe.

Apenas el sábado, en la sesión del Consejo Nacional, Nava tuvo un arrebato de independencia al proclamar que ni el PRI ni cualquier otro partido incidirán en sus decisiones: “Que quede claro –pontificó--, no será el adversario quien determine la estrategia y las definiciones electorales de Acción Nacional, seremos nosotros, anclados en las robustas raíces que nos legaron nuestros antecesores y montados en las alas de las mejores causas libertarias que nos han inspirado.”

Pero esos dos factores --la supuesta ignorancia de Calderón de lo que negoció el secretario de Gobernación y la proclamada autonomía del PAN-- no dan credibilidad al aserto oficialista de que Gómez Mont pactó por su propia cuenta con el PRI y que, al no poder cumplir con su palabra de evitar las alianzas de su partido con la izquierda, renuncia a su militancia para, según él, lavar su honor.

Los propios panistas admiten --en voz baja, claro-- que Calderón no sólo estuvo al tanto de las negociaciones con el PRI sobre el paquete económico 2010 --que aprobó alzas al IVA, ISR, gasolinas y gas, no se nos olvide--, sino que fue el principal promotor de las alianzas electorales desde la debacle del PAN en 2009.

Desde octubre del año pasado, al mismo tiempo que negociaba su paquete presupuestal para 2010, que incluía un impuesto “antipobreza”, instruía a sus allegados a trazar una ruta para evitar otra derrota tan contundente como la padecida, y comenzaron los escarceos y las negociaciones con la cúpula perredista controlada ya por Los Chuchos, la derecha en la izquierda.

En el cálculo de Calderón y sus allegados emergió que un triunfo en Oaxaca, llevando como candidato a Gabino Cué, implicaría “darle oxígeno” a Andrés Manuel López Obrador, lo que no gustó, pero se impuso la idea de que era posible un trato con el oaxaqueño: Apoyo del PAN a cambio de “olvidar” la usurpación.

Este trabajo político de Calderón y el PAN en dos pistas, que de suyo no implican sino estrategias en la lógica de la conquista y retención del poder, entraron en conflicto cuando el PRI percibió que las alianzas implicaban un riesgo para barrer a sus adversarios en las 15 elecciones estatales del mítico 2010, entre ellas las 12 gubernaturas que pavimentaban su regreso al poder presidencial.

Tendiendo en sus manos la mayoría en la Cámara de Diputados, el PRI hizo lo que le dio la gana con el paquete presupuestal, y concedió a Calderón los ansiados aumentos de impuestos, que Nava trató de atribuirle sólo a ese partido con aquella declaración del miércoles 21 de octubre.

Pero, además de transferirle al PAN los costos políticos de los aumentos, el PRI le arrancó a Calderón, personalmente y a través de Gómez Mont, el compromiso de que el PAN no se aliaría con el PRD, particularmente en Oaxaca. Los priistas se ufanaban que así sería.

Pronto el doble juego de Calderón hizo crisis: Se materializaron las alianzas del PAN y el PRD en Durango y Oaxaca, previa declaración de Cué de que de ganar tendrá una relación “institucional” con él, y el PRI comenzó a hacer duros reclamos por el incumplimiento de la palabra gubernamental, sobre todo ante la propuesta de reforma política oficial.

Con oficio político, el PRI fijó una posición inequívoca en la instalación del periodo de sesiones en la Cámara de Diputados a través de Rubén Moreira, hermano del gobernador de Coahuila, en donde Calderón ha padecido la mayor muestra de repudio, el 11 de noviembre, al inaugurar un estadio en Torreón:

“El jefe del Ejecutivo debe saber que estafar es sabotear deliberadamente los acuerdos. Estafar es la preeminencia de la intolerancia. Es dejar el papel que al gobernante le otorga la Constitución para convertirse en un simple vocero partidista, abandonando su responsabilidad como jefe del Estado mexicano.”

Los pronunciamientos de Gómez Mont contra las alianzas, que calificó de “fraudes electorales”, y su posterior renuncia a su militancia --que sólo cobrará barniz de dignidad si se va del cargo-- sólo pusieron de relieve justamente el doble juego de Calderón, a quien el mismo PRI de siempre le cobrará su osadía.

Desprovisto de autoridad moral, política y aun autoridad a secas, Calderón no tiene armas para enfrentar a Ulises Ruiz, Mario Marín, Fidel Herrera y otros ejemplares priistas que, además, les debe que siga en el cargo…

Comentarios: delgado@proceso.com.mx




miércoles, febrero 17, 2010

Gómez Mont y la deslealtad


Marcela Gómez Zalce

• César Nava y el tiradero
• Germán Martínez y la maniobra


El valor, mi estimado, sólo es una virtud cuando se deja regir por la prudencia. Enrarecido, contaminado y muy volátil está el ambientito legislativo, donde pegan las peligrosas esquirlas de la granada deschavetada gracias al affaire Gómez Mont y su tan atinada (mecha corta) renuncia a la PANdilla por el sugestivo arreglón bajo la mesa que, peor aún, fue ¡a espaldas! de su emocionado jefecito que no está enca…britado, sino lo que le sigue, sobre todo ahora que empiezan a aflorar los divertidos detallines del pacto con las lacritas tricolores sobre los engendros electorales en Oaxaca, Hidalgo, Puebla y Estado de México que dinamitó todos los puentes de diálogo con la oposición y en el interior del blanquiazul, donde a César Nava le llega el agua al cuello.

Sin embargo, en esta interesante historia, my friend, hay capítulos que muestran el verdadero rostro de Fernando y su bola de (cuates-socios) intereses que acabaron por colmar el plato atiborrado de Felipe Calderón. Así que corra por un mega drink porque ahí le va… pero por partes. ¿Listo?

Turns out que el buen Gómez Mont no es miembro activo de la PANdilla desde hace casi 20 años. Como debe saber, el partido en el poder (del no poder) hace campañas de, digamos, re-afiliación y si uno no lo hace en automático deja de ser miembro activo (whatever the hell this means). El diablito en este detalle es que sin ser militante y sin pagar cuotas como funcionario lo nombraron consejero nacional, violando la máxima reglamentación del partido. La lindura de este dato, que es importante para los panistas, es que el aún titular de Bucareli no puede acreditar su re-afiliación sin un simpático documento de 1995 firmado por Carlos Castillo Peraza. ¿Me sigue?

La divertida vuelta para hacer a Fernando consejero nacional corrió a cargo de… Germán Martínez, quien lo dio de alta inventándole antigüedad whatever alterando el padrón de miembros blanquiazul lo cual… es otra gravísima violación al vapuleado instituto azul. Dicho esto, la histérica renuncia de Gómez Mont no tiene valor más que como mensaje político… área en la cual ha fracasado estrepitosamente.

Porque ya encarrerados, en el balcón mediático de los pactos para sacar al buey fiscal de la barranca, este inédito affaire ya empinó al PRI que en voz de Francisco Rojas salió a aclarar que siempre sí (somos unos cínicos pasados de lanza) hubo fiesta de antifaces azul-tricolor para asaltar a millones de mexicanos con el IVA, a cambio de bloquear las coaliciones electorales.

¡Chingooón!

Lo atractivo es que este cochinero en el maravilloso ventilador no suma el ánimo suficiente para que Felipe le de flit a Fernando… sólo que el secretario de Gobernación no es la primera vez que se va por la libre. Do I have your full attention now...?

Y en algunos poderosos pasillos comienza a trascender que Fernando & associates tenían en su mira una po$ición en el SAT para colocar a un incondicional afín al simpático despacho y cerrar la pinza para El Jefe Diego, pasándose por salva sea la parte al titular de Hacienda, Ernesto Cordero. Entretenida maniobra que llegó rápido a Los Pinos originando uno de esos notables manotazos presidenciales que arañaron la reputación de Gómez Mont & partners, que ya sienten lo duro y tupido de las consecuencias de andar queriendo hacer travesuras… al margen y sin el Vo.Bo. de Calderón.

El engrudo en Gobernación está hecho bolas, y lo sabe su titular que para documentar la absoluta falta de oficio y prudencia, en sus típicos arrebatos y olvidando la regla de oro de guardar silencio y las formas, ha salido a poner sus puntos sobre las íes en una mezquina estratagema colocando a Felipe en una posición incómoda.

Porque andar (filtrando) coqueteando, a estas alturas del delicado partido, con la frivolidad de que se puede buscar una candidatura presidencial después del tiradero, de la simulación y del encubrimiento de pactos políticos es un descomunal disparate que le tira a temeraria estupidez.

Sin sumarle, of course, el tema de la lealtad.

Ésa que para Felipe Calderón es fundamental. Ésa, my friend, que traicionó Fernando Gómez Mont.

Next!

Por la mirilla

Interesantes los espectaculares de Manuel Espino con la leyenda de Volver a Empezar… el timing no podría ser mejor.
gomezalce@aol.com

Fuente: Milenio

sábado, septiembre 19, 2009

Degradación panista


Con motivo de la publicación de su segundo libro, Volver a empezar. Un llamado a la perseverancia desde la Democracia Cristiana, que comenzará a circular en estos días bajo el sello de Grijalbo, el exdirigente panista Manuel Espino revela en entrevista con Proceso que en 2006 habló con 10 gobernadores priistas para convencerlos de apoyar a Calderón en lugar de respaldar a López Obrador.

Y, en el marco del 70 aniversario de ese partido, dice que este es el momento de volver a la doctrina y refundar el PAN terminando con la corrupción, los fraudes electorales y las campañas sucias que practica –en las cuales reconoce haber participado–, al igual que con las “acciones facciosas y segregacionistas” que ha impuesto Felipe Calderón…Las prácticas de corrupción, impunidad, represión, fraudes electorales, campañas sucias, imposiciones y otros vicios que caracterizan al Partido Acción Nacional (PAN) y sus gobiernos sólo se explican por el abandono del ejercicio congruente de la política y por la consolidación de un pragmatismo extremo, reconoce Manuel Espino.En el marco de los 70 años de la fundación del PAN, que se cumplen este miércoles 16 tras la peor derrota de su historia, Espino plantea la “refundación” del partido que presidió para cumplir con el objetivo fundamental de generar ciudadanía, más allá de ganar elecciones.El controvertido exdirigente panista, confrontado con la facción que encabeza Felipe Calderón, irrumpe con un nuevo libro, Volver a empezar. Un llamado a la perseverancia desde la Democracia Cristiana, editado por Grijalbo, en el que plantea retornar a los principios fundacionales del PAN y deponer el pragmatismo.En amplia entrevista, Espino inclusive distingue entre el “pragmatismo ramplón” de Germán Martínez y Juan Camilo Mouriño –ya fallecido–, que condujo a derrotas, y el que él practicó con gobernadores priistas para hacer ganar a Felipe Calderón en 2006, cuando –acepta– el PAN recurrió a una campaña sucia que polarizó a la sociedad.“Reconozco que se dio esa campaña y que luego me la atribuyeron cuando eso afectaba al equipo de campaña. Por cuidar a mi candidato y las posibilidades de éxito, acepté culpas que no eran mías”, dice Espino. “No se valen campañas de denostación, de desprestigio, y eso hicimos”.En una actitud autocrítica para sustentar su llamado a regresar al PAN a sus orígenes –“tengo que corregir mis propios errores dentro de mi trayectoria”–, plantea también la necesidad de reconsiderar el rechazo del PAN a temas como el aborto, las familias no tradicionales, los homosexuales y las lesbianas.“Me parece que a ratos el PAN ha tenido una actitud injusta e inhumana con esas personas. Podemos no estar a favor del aborto, pero no se justifica condenar a tres años de cárcel a una mujer que aborta”, expresa.Y agrega que, aun cuando hay mujeres que abortan por haber sido violadas, son expuestas al escarnio y a la persecución en estados gobernados por el PAN: “Yo no estoy de acuerdo con lo que hicieron los panistas en Guanajuato, por ejemplo, porque eso no es humano”.Presidente de la Organización Demócrata Cristiana de América (ODCA), Espino reprueba, así mismo, los recurrentes ataques de sus correligionarios al Estado laico: “Un mandatario, si es católico o profesa algún credo religioso, no debe andarlo exhibiendo en el desempeño de su función pública, porque genera confusión y debilita al Estado laico, en el que yo creo”.Allegado a Vicente Fox, quien como presidente de México ostentó su condición de católico militante, como cuando se postró para besar el anillo papal de Karol Wojtyla, Espino califica esa conducta de “grave error personal”.
–No fue sólo personal, dado que era jefe de Estado.
–El Estado no se equivocó, se equivocó el mandatario, la persona, se equivocó Vicente Fox. Y eso fue, de alguna manera, un agravio, aunque sea menor, al Estado. Si recibe al Papa como jefe de Estado debe prevalecer el protocolo del jefe de Estado y, ya en privado, si quiere rezar y besarle la mano es otra cosa.Resume: “Ese tipo de temas los planteo en el libro, porque percibo un partido entumecido, que no es capaz de reflexionar en sus tesis originales, y trato de sacudir la esclerosis que padecen algunos partidos de la democracia cristiana –incluido el PAN– que, por pereza, comodidad o conveniencia política hacen a un lado las ideas, las tesis doctrinarias”.
–Ahora en el PAN todos hablan de volver a los orígenes…
–Pero hablar de retornar a los orígenes y seguirse comportando como priistas es retórica, igual que hablar de unidad pero autorizar y promover acciones que dividen. Es retórica ofrecer victorias y ni siquiera ocuparse de estrategias exitosas para evitar derrotas. El exdirigente panista aborda en su libro, igualmente, la carencia de líderes con consistencia política, “que al primer revés abandonan el barco y la tripulación”, alegando apego a la cultura de la dimisión. “Es falso y grotesco que en la democracia cristiana haya eso. Queremos dirigentes que, en la adversidad, no se arredren”.
–¿Se refiere a Germán Martínez?
–Sin lugar a dudas. Pero como él hemos tenido muchos otros en estados y municipios. Hemos tenido dirigentes que se prestan al cochupo, que abusan del cargo directivo para poner a sus amigos, compadres y parientes en posiciones de privilegio o para hacerse ellos mismo de una candidatura. Esos no son los líderes que queremos en la democracia cristiana.Refundación Volver a empezar es el segundo libro de Espino, quien hace un año publicó también Señal de alerta, donde acusó a los “capos del calderonismo” de pretender apoderarse del control del PAN y de pactar con políticos como Manlio Fabio Beltrones, a quien hizo aparecer en la portada saludando, casi sometiendo, a Felipe Calderón.A diferencia de Señal de alerta, en Volver a empezar, Espino no hace imputaciones directas a panistas, sino que privilegia las ideas de pensadores de la democracia cristiana, como Carlos Castillo Peraza, quien el pasado miércoles 9 cumplió nueve años de fallecido sin que, al parecer, nadie en el PAN se acordara del aniversario.En entrevista el jueves 3 de septiembre, un día después de que Calderón encabezó un acto político en Palacio Nacional con motivo de la entrega del Tercer Informe de Gobierno, Manuel Espino manifiesta que el aniversario del PAN y el inicio de la presidencia de César Nava abren la oportunidad para transformar el partido, sobre todo después de la gestión de Germán Martínez. “Estoy confiado en que Nava va a cerrar en definitiva el triste capítulo”, dice, y advierte que el desempeño de la dirigencia del PAN no se debe medir por los triunfos electorales, sino por la reconciliación interna. “Si eso lo logramos en la presidencia de César, será un gran avance hacia nuestro propio origen”.
–¿Se trata de una refundación?–Sí, una especie de refundación, sin menospreciar lo que hemos aprendido y logrado durante 70 años. Creo que el 70 aniversario significa una nueva oportunidad para el PAN y los panistas de darnos la mano, haciendo a un lado los agravios, los resentimientos… que los ha habido. Es la mejor ocasión para volver a empezar. “Ojalá que esa actitud de César, que la veo sincera, se refleje en las acciones, en los hechos y en las decisiones, y ojalá que esa misma actitud permee en el gobierno federal para que terminen las acciones facciosas y segregacionistas que existen, no de manera fortuita, sino por línea, por instrucción, directriz, por orden expresa de la autoridad.”
–¿De Calderón?
–Sin lugar a dudas. Espero que el presidente también sea sensible a la necesidad de retomar el humanismo, el espíritu de solidaridad entre quienes podemos pensar diferente, y reconozcamos que somos parte de un mismo proyecto en beneficio de la nación.Según Espino, en el PAN y en sus gobiernos hay un problema de congruencia: “Germán llegó a la presidencia del PAN hablando de unidad, y se mantuvo año y medio haciendo, alentando y diciendo cosas que dividían”.Y añade: “Es un poco lo que ha pasado con el gobierno federal: Desde el primer día, el presidente de México habló de unidad, pero desde el gobierno se han permitido cosas que han agredido a la oposición, que han dificultado la unidad, el acuerdo y el consenso”. Evoca el mensaje de Calderón en el Palacio Nacional, particularmente el llamado a la unidad y al cambio: “Escuché que es la hora de cambiar, y yo diría: Es la hora de volver a empezar, pero que sea en serio. No podemos seguir convocando a la unidad, pero ser la causa de acciones y de procesos que lastiman la confianza y que dificultan esa unidad”.Sobre Nava, a cuya candidatura única se opuso y aun se reunió con él la víspera de la elección para mandarlo “olímpicamente al carajo”, Espino aprecia un esfuerzo de inclusión, que ya se tradujo en otra reunión privada y en nombramientos de algunos de quienes fueron colaboradores de Espino, quien dice mantener su “permanente exigencia de congruencia”.
Pragmatismo bueno
El PAN se ha impuesto, continúa, un pragmatismo extremo que mandó “de vacaciones” a la doctrina, como proclamó Vicente Fox. “¡Se acabaron las vacaciones! No más pragmatismo, no más actitud facciosa. ¡Volvamos a ser lo que siempre fuimos!”, exclama Espino, quien distingue entre el pragmatismo que hubo en las elecciones de Chiapas, donde él repartió propaganda del PRI, y el de los comicios de Yucatán, donde intervino Mouriño.En Chiapas, recuerda, el candidato del PAN renunció a favor del candidato del PRI por “una decisión del equipo del presidente electo”, y Espino fue para aclarar que no era una cesión al PRI, sino a favor del candidato. “Era un poquito tratar de salvar algo del PAN”.Contrasta este caso con el de Yucatán. “¡Yo no fui el que echó a perder la campaña exitosa! Fue Juan Camilo Mouriño, fue Jorge Manzanera Quintana. Íbamos muy bien. Yo estuve un mes permanentemente ahí. Fui al registro del candidato a gobernador de Baja California, y en ese descuido se metieron por la puerta de atrás, cambiaron la estrategia, los métodos, la publicidad, agredieron a la candidata del PRI, y eso le dio la vuelta a la campaña. ¡Ese es pragmatismo ramplón e incongruente con lo que es el PAN, y nos ha hecho perder espacios!”.En cuanto a las gestiones que hizo ante gobernadores priistas para que movieran sus maquinarias electorales a favor de Calderón en 2006, Espino las define como “un pragmatismo que no agravia principios”, porque buscó el voto útil. “Estaba yo tratando de convencerlos de que era mejor Calderón que Andrés Manuel López Obrador”.
–¿A cambio de qué?
–¡De nada! ¡No hubo negociación! Yo fui a generar una reflexión: “Tu candidato no va a ganar. Escoge: Felipe o El Peje”. Punto. No hubo una negociación de esto a cambio de aquello, jamás la hubo.En el caso de Mario Marín, de Puebla, envuelto en un escándalo tras violar los derechos humanos de la periodista Lydia Cacho por encargo de Kamel Nacif, dice que su caso se resolvería en el ámbito judicial, no en los espacios del Ejecutivo y el Legislativo.“Yo le dije: ‘Lo que te pido es que le ayudes a tu estado a tener un presidente de la República que sea el mejor posible, y en este momento el mejor posible es Calderón’. No fui a ofrecerle ni impunidad ni apoyo, absolutamente nada. Lo planteo en el libro: El pragmatismo sin principios, por intereses partidistas, que no atiende al interés superior, es totalmente deleznable.”Reitera que habló con 10 gobernadores del PRI “porque son los que mueven la maquinaria” electoral, pero no para ofrecerles un acuerdo. “Les hice ver el riesgo que implicaba que ganara López Obrador”.
–¿Por qué riesgo?
–Era mi convicción y quería hacer ganar a mi candidato.
–Eso no se hace de gratis.
–Pues mira, a lo mejor soy muy pendejo, pero yo no cobro por hacer política, no cobro por hacer acuerdos, y como presidente del PAN jamás lo hice.
Admite, eso sí, que en esa campaña y en las subsecuentes se emplearon técnicas de propaganda que polarizan a la sociedad, como lo refiere en su nuevo volumen.“No se justifica, bajo ninguna circunstancia, que un partido que está en la responsabilidad de gobierno agreda a la oposición, porque eso esteriliza la política. Eso hizo el PAN y eso ha hecho en reiteradas ocasiones”, expone, y asegura que, siendo presidente del partido, manifestó, internamente, su desacuerdo con esa estrategia.Sin embargo, “tuve que apechugar, pero no estoy obligado a que, sólo porque apechugué siendo el dirigente del partido, lo tenga que seguir haciendo. En el libro también hago un llamado a la congruencia en las campañas. Tenemos que ser los principales promotores de campañas de diálogo, de debate, de propuesta, no de denostación”.Identificado con el sector más conservador del PAN y aun como miembro de El Yunque –hecho que él niega–, Espino afirma que hay muchos panistas que, estando concientes del alto nivel de pragmatismo que padece el PAN, coinciden en el empeño de regresar al partido al cauce de las ideas, la doctrina, la reflexión y la práctica congruente de la política. En el PAN, advierte, es preciso contrarrestar la corrupción, tema que también analiza en Volver a empezar. “Si ya incurrimos en prácticas inmorales y de corrupción, es hora de cambiar y volver al origen”, enfatiza.Lo mismo, continúa, debe hacerse ante los actos de defraudación electoral que se producen en el PAN y que quedan en la impunidad, como ocurrió, afirma, en el Comité Ejecutivo Nacional presidido por Germán Martínez. “Las actitudes fraudulentas en mi partido no fueron poquitas, sino muchas, como el intento de fraude contra (Javier) Corral”, especifica.Y sentencia: “Los que la han hecho la deben pagar. Sería muy lamentable que la inmoralidad se recompense con cargos públicos. Sería muy lamentable que la incongruencia se recompense con candidaturas y posiciones de privilegio. No sería ético, porque alienta la impunidad”. l

“Acción Nacional es un equívoco”


Tal es el título que el católico ultraortodoxo Jesús Guiza y Acevedo utilizó para su libro (Ed. Polis, 1966), cuando renunció a 25 años de militancia en el PAN, a pesar de haber sido un distinguido miembro fundador. Guiza y Acevedo fue, además, miembro de la Academia Mexicana de la Lengua y autor de numerosos libros y artículos.

El texto citado es una de las diatribas más violentas escritas contra el PAN. A pesar de las descalificaciones y denuestos, Guiza identifica, temprana y acertadamente, algunos problemas congénitos al partido. Cabe mencionar dos: “Acción Nacional declara no ser de izquierda, ni de derecha, quiere ser sólo de hoy, y rechaza cualquier continuidad histórica”. Y en efecto, el PAN, al igual que muchos otros partidos de derecha en el mundo, intenta negar su filiación histórica con los conservadores del siglo XIX. El rechazo oficial nunca impidió que varios de sus líderes, como Efraín González Luna, candidato presidencial en 1952, defendiera en la revista del partido el pasado colonial y a Lucas Alamán. Felipe Calderón, a la sazón presidente del PAN, vitoreó a Agustín de Iturbide un 15 de septiembre en el Ángel de la Independencia.A pesar de estas manifestaciones, la línea oficial fue la señalada por Guiza y Acevedo: ser sólo de hoy. El esfuerzo por ignorar un pasado rico en enseñanzas trajo aparejado un desconocimiento de la naturaleza de los problemas actuales del país que resumieron y simplificaron en la falta de democracia. Esta actitud se tradujo en sus plataformas electorales, durante seis décadas, caracterizadas más por posiciones éticas que políticas. La tónica cambió con Fox, ya que las plataformas, incluyendo la última, parecen haber sido redactadas por agencias de publicidad abocadas al hoy, hoy, hoy.La segunda crítica importante de Guiza y Acevedo también fue pertinente: “Acción Nacional no es sólo un equívoco. Es, también, un retraimiento, una vacilación en cuanto a las formas o formalidades de su actividad política y una vituperable, execrable traición en cuanto al fondo. Es rémora y pala (en su acepción de engaño), pero pala de ‘palero’”.El motivo inmediato del enojo del autor fue la participación del PAN, con Adolfo Christlieb, en la reforma electoral de 1963 que estableció los diputados de partido (el PAN obtuvo 18 de un total de 183) y el reconocimiento, por vez primera, del triunfo en las urnas del presidente Díaz Ordaz. Ello implicaba el reconocimiento de facto de la legitimidad del régimen revolucionario. Este fue el motivo de fondo que resultó inaceptable para el ultramontano escritor que, al igual que muchos otros panistas de la primera hora, concebían al PAN más como un movimiento antisistema que como un partido político de oposición, tal y como lo pensó Gómez Morín. Resabios de esta actitud antisistema se manifestaron cuando Luis H. Álvarez luchó arduamente en el Consejo Nacional, durante 18 meses, para que después de una década se aceptara recibir el financiamiento público que la reforma de Reyes Heroles otorgó a los partidos. Desde la otra acera, la liberal, don Daniel Cosío Villegas también denunció el equívoco que significaba el PAN, desde una perspectiva política. En su famoso ensayo La crisis de México, publicado casi 20 años antes que el de Guiza y Acevedo, escribió: Para combatir la corrupción “que ha rajado el tronco de la Revolución Mexicana”, hay que considerar la posibilidad de la alternancia política y de que Acción Nacional llegara al poder. Esta eventualidad lo aterra, ya que estima que la Iglesia, “con su incurable oscurantismo”, perseguiría a los liberales e impediría resolver los problemas del país. Pero más le preocupaba la incapacidad del PAN para gobernar: “Acción Nacional se desplomaría al hacerse gobierno… no cuenta ni con principios ni hombres… se ha gastado en una labor de denuncia, pero poco o nada ha dicho sobre cómo organizaría las instituciones del país”.El PAN nada decía porque el poderoso núcleo católico, que había expulsado de Acción Nacional a uno de sus primeros diputados, el liberal Aquiles Elorduy, por defender el laicismo educativo, aún se concebía como movimiento antisistema y soñaba con sustituir al régimen de la Revolución. Por supuesto que Gómez Morín mantuvo a raya a los ultras, aunque les concedió la cabeza de Elorduy y un buen número de puestos dirigentes a los militantes provenientes de la Acción Católica, como Alfonso Ituarte Servín y José González Torres, que sucedieron a Gómez Morín después del período de Gutiérrez Lascuráin.El libro de Guiza y Acevedo fue el epitafio de los que aún pensaban en el PAN como movimiento antisistema. La Iglesia y los empresarios se habían acomodado cabalmente en el nuevo régimen (el reinado de Ortiz Mena) y el PAN se había consolidado como partido de “leal” oposición sin que el adjetivo se emplee con connotaciones peyorativas. Las reformas electorales de 1963 y 1978 le permitieron aumentar sustancialmente el número de diputados federales y locales, y el avance democrático, tanto del gobierno como de los gobernados, le facilitaron que ganara numerosas presidencias municipales importantes. Sin embargo, subsistió un equívoco fundamental: ¿el partido realmente se proponía y se preparaba para conquistar el poder?Nada indica que haya sido el caso, ya que en los actos iniciales para conmemorar los 50 años del partido, en febrero de 1989, su presidente Luis H. Álvarez se vio obligado a sostener: no tenemos por qué “tener miedo” de luchar por el poder… “Acción Nacional tiene que asumir el riesgo de ejercer responsablemente la cuota de poder que sus electores le dieron”. Esta actitud condicionó el triunfo del PAN en el año 2000 y ha sido fuente de ambigüedades e indecisiones. El poder ha revelado la estatura del PAN. En tan sólo nueve años mostraron que desconocían la naturaleza del poder, sus exigencias y servidumbres, así como la condición humana. Más aún, su ignorancia acerca de los problemas del país, de los intereses en juego y de las fuerzas políticas les hizo pensar, en un primer momento, que tenían carta blanca para proceder, a falta de programas, de acuerdo a sus ocurrencias. Pasada la euforia inicial, llegó el segundo tiempo y toparon con pared. Desde entonces se encuentran en un callejón sin salida, pasmados y en ocasiones aterrorizados. No se equivocó Cosío Villegas en 1947 al profetizar que el PAN se “desplomaría al llegar al poder”, lo que no implica su desaparición. Tampoco erró Guiza y Acevedo al sostener que el PAN es un “equívoco”. Cuando César Nava habla de “reinventar” al PAN les otorga la razón. l

* Investigador de El Colegio de México y autor del libro El miedo a gobernar. La verdadera historia del PAN (Océano, 2009).

martes, agosto 11, 2009

Nava: otra farsa del felipismo


MÉXICO, D.F., 10 de agosto (apro).- Poco antes de iniciar la sesión del Consejo Nacional del Partido Acción Nacional (PAN), el sábado 8, le pregunté a Juan José Rodríguez Prats si su amigo Diego Fernández de Cevallos asistiría como uno de los 371 integrantes de ese órgano electivo. Y respondió: "Hablé con él y me dijo: 'No voy a ir a esa farsa'. Está muy enojado Diego."
En efecto, en entrevistas difundidas en el diario La Razón y en MVS Noticias, la estación desde la que transmite Carmen Aristegui, Fernández de Cevallos había anticipado su desacuerdo con la "forma desaseada" con la que Felipe Calderón perfilaba la imposición de César Nava como sustituto de Germán Martínez, su primer dedazo en el PAN.

"Ya en la elección de Germán Martínez vivimos una elección forzada --dijo el candidato presidencial en 1994--, pero tuvimos que aguantarnos y asumir que era por el bien del país. Pero ya desde entonces advertimos, a puerta cerrada, que eso no iba a funcionar. Vienen los malos resultados, la catástrofe, aunque lo quieran minimizar, y vuelven a hacer lo mismo. Es repetir la historia para llegar a una candidatura presidencial con estas cuentas pendientes."
Otro de los 33 ausentes en la sesión del Consejo Nacional del PAN fue Vicente Fox, quien prefirió implantar embriones a sus vacas --"estoy creando una raza nueva"--, aunque ya había anticipado también, y ayer mismo lo ratificó, que Nava, exsecretario particular de Calderón, no tiene estatura para presidir ese partido. Estas dos y otras 21 ausencias, sumadas a los 39 votos nulos y 19 abstenciones --que son todos de abierto rechazo-- pueden parecer, de manera aislada, poco significativos antes los 290 que obtuvo Nava, pero son prácticamente un tercio de ese total y no el 12% que se reconoce oficialmente.
Esto tampoco es sorpresa: Se sabía, desde que se integró este Consejo Nacional, en la Asamblea Nacional de junio de 2007, celebrada en León, Guanajuato --memorable por el montaje de la rechifla a Manuel Espino--, que se había impuesto una lógica de facción, porque la mayoría formaba parte de la alta burocracia felipista y a quien no lo era, y su voto era necesario, se le compró.
Pero si cuantitativamente es ilusorio 88% de los votos que obtuvo Nava, nueve puntos porcentuales menos de los que logró Martínez, el 7 de diciembre de 2007, cualitativamente el problema es más severo y trasciende los liderazgos inconformes con la imposición, así sean Manuel Espino, Santiago Creel, Ricardo García Cervantes, Fox y Fernández de Cevallos.
El enojo y la frustración por la arrogancia y prepotencia de la cúpula, que se tradujo en imposiciones de la mayoría de los candidatos federales y estatales, está en la militancia de todo el país, pero también en quienes simpatizan con ese partido y que, hay que hacer la distinción, no votaron por los partidos que derrotaron al PAN, particularmente el PRI, sino que sancionaron tales conductas con la pasividad definida como huelga de brazos caídos. Por eso en la sesión del sábado, en el auditorio Manuel Gómez Morín, no se percibía entre los consejeros nacionales entusiasmo, sino la mansedumbre y la abulia por el cumplimiento de un trámite burocrático. Ni la presencia de Calderón, que hizo convertir la sede nacional del PAN en un cuartel para la soldadesca, arrancó siquiera una aclamación.
Y un debate en el órgano deliberativo por excelencia, que permitiría honrar un mínimo la tradición del PAN, fue groseramente censurado por Martínez, quien no sólo rubricó su triste paso por el PAN acallando las voces críticas, sino que --en el único mensaje que fue transmitido a los medios-- ratificó su condición servil: "¡Este es y seguirá siendo su partido!", reiteró a Calderón, la misma frase que pronunció cuando fue también impuesto.
Parecidos en muchas cosas, entre ellas su origen espurio, Nava avaló la censura y su primera definición ante los medios de comunicación fue imponer la opacidad: Se opuso a entregar la videograbación de las intervenciones de Creel, Fernando Canales, Rodríguez Prats, Javier Corral y Humberto Aguilar Coronado, y recomendó a los solicitantes hacerlo por la vía de la Ley Federal de Transparencia.
Mal comienza también Nava también porque, en la misma lógica de servidumbre a Calderón, queda prácticamente intacto el Comité Ejecutivo Nacional (CEN) que encabezó Martínez, particularmente los operadores electorales que encabeza Jorge Manzanera Quintana, el propietario de Desarrollo y Operación de Campañas (Docsa), una de las tantas empresas de panistas que está haciendo negocios al amparo del poder.En la consumación del montaje, materializado el inequívoco dedazo de Calderón, Nava vistió un traje oscuro, camisa blanca y una corbata de color púrpura, un tono inusual en los políticos, salvo que, como es el caso, se pretenda enviar un mensaje: Es el color de los jerarcas católicos.En su unción, Nava mencionó el "humanismo integral" como doctrina del PAN, que definió como el que "es capaz de sintetizar la trilogía libertad, igualdad y solidaridad", que evoca a Desarrollo Humano Integral y Acción Ciudadana (DHIAC), uno de los organismos de fachada de El YunqueY no hay que olvidarlo: César Nava es un miembro juramentado de esa organización de extrema derecha íntimamente vinculada a la jerarquía católica, de la que Calderón es socio y cuya complicidad derrumba el mito construido por sus propagandistas de que es casi de izquierda...
Cachorrito de El Yunque, como otros muchos de su equipo, Nava inicia su gestión de menos de año y medio bajo los peores augurios, no sólo porque forma parte de la facción que ha hecho pedazos el país, sino porque carece no sólo de autoridad política y moral, sino autoridad a secas.
Será, apenas, un gerentillo…
Apuntes
Sería de extrema gravedad para la República si se confirma que se urdió un plan para asesinar a Calderón, como lo dio a conocer la Secretaría de Seguridad Pública en el contexto de la públicamente anodina reunión con Barak Obama, presidente de Estados Unidos, y Stephen Harper, primer ministro de Canadá. Por el hermético y numeroso dispositivo de seguridad que lo resguarda, a cargo del Estado Mayo Presidencial, un atentado a la integridad de Calderón implicaría hacer volar el edificio que lo aloje o lanzar estallar la nave que lo transporte. Se ve difícil. Tampoco están claras las explicaciones de la secretaría que encabeza Genaro García Luna, un experto en montajes, como lo es también su jefe... Una cosa es segura: Germán Martínez vivirá del presupuesto federal...
Comentarios: delgado@proceso.com.mx

martes, julio 21, 2009

Hacia otra catástrofe


Destacados militantes lo advierten: En el PAN está en riesgo de repetirse la historia del dedazo presidencial que hace año y medio llevó a la dirigencia de ese partido a Germán Martínez, a quien se endosa la debacle panista del 5 de julio. Pese al enorme vacío creado a su alrededor por sus correligionarios, César Nava se considera el ungido… Al respecto, el diputado Gerardo Priego vaticina: Si hay una nueva equivocación, se le estaría dando “el tiro de gracia al PAN en 2012”. El sábado 11, un día después de una cena en el domicilio particular de Germán Martínez, que se convirtió en un conciliábulo con Felipe Calderón del que salió muy sonriente, César Nava se reunió, en Tlalnepantla, con consejeros del Estado de México, donde el Partido Acción Nacional (PAN) se derrumbó en las elecciones del 5 de julio.Ante los consejeros de la entidad donde se impuso desde el CEN y la dirigencia estatal prácticamente a todos los candidatos a alcaldes y diputados –federales y locales–, Nava se ostentó ya como el ungido, tres días antes de emitirse la convocatoria oficial para suceder a Martínez en la presidencia del PAN: “Vengo a solicitarles su voto, porque es el deseo del presidente Calderón”.Pero al contrario de lo que sucedió con Martínez hace año y medio, cuando Calderón lo designó candidato oficial a presidir el PAN –cargo al que renunció por la peor debacle en su historia–, el sello de la imposición no augura la victoria de Nava, quien también tiene el estigma de aspirante único.Como lo anunciarán formalmente el lunes 20, cuatro días antes de que se cierre el registro de aspirantes a presidir el PAN, Ricardo García Cervantes y Humberto Aguilar Coronado, senadores, y el diputado electo Javier Corral no se inscribirán, para evidenciar la imposición presidencial, que se busca descarrilar. Está en marcha un plan para que Nava no alcance las dos terceras partes de los votos de los 370 miembros del Consejo Nacional, unos 244, para que, conforme a los estatutos, se convoque a otra sesión de ese órgano electivo en el que haya condiciones de equidad para competir y de libertad para emitir el sufragio.“Al acreditarse que Nava es el candidato oficial, ha hecho que muchos consejeros y personajes relevantes del partido rechacen tener un presidente que fue ungido desde el gobierno, y si esto es así se abre la posibilidad de que no tengamos presidente el 8 de agosto”, advierte Manuel Espino, expresidente del PAN, quien precisa: “Si Nava no logra 66% de los votos de los consejeros, tendrá que emitirse otra convocatoria, abrirse otro proceso.”
–¿Sería un fracaso de Calderón?
–Sería una lección para el presidente. Y sería lamentable que ocurriera así, pero es necesario.Pero si aún así Nava es impuesto, afirma, no tendría autoridad: “Si acaso Nava llega a ser presidente, no estoy seguro de que vaya a ser reconocido como jefe del partido. Será el que firme las actas, los documentos oficiales y tendrá la representatividad legal, pero va a ser muy difícil que sea reconocido como el jefe del partido”.
–¿Un burócrata?
–Digamos que sería como un funcionario del gobierno al frente del partido.
Ernesto Ruffo quiere
Pero más allá de ese plan, la nueva consigna de Calderón, que con Martínez se tradujo en una aplastante votación en el Consejo Nacional –con sólo 11 abstenciones de 341 consejeros asistentes y con un porcentaje de 96.77% de los votos–, no perfila un éxito para Nava, quien ni siquiera obtuvo la firma de Luis H. Álvarez para avalar su candidatura, pese a que la víspera lo acompañó en la presentación del libro Diálogo entre generaciones, que ambos compilaron.Antes de iniciar el acto, en la librería Casa Lamm, donde se dispusieron sillas para más de 200 personas, aunque no fueron ocupadas las de los gobernadores, por su ausencia, y senadores –salvo Ramón Muñoz y Eduardo Nava, tío de César–, Álvarez evitó pronunciarse sobre el proceso interno del partido que presidió.
–¿Usted apoya a Nava? –le preguntó el reportero.
–No es el momento y el lugar para abordar ese tema.
–¿Lo va a designar Calderón?
–Ustedes conocen al partido.
–Por eso se lo pregunto.Ya no dijo nada Álvarez, en cuyo domicilio se celebró, el martes, una cena entre varios panistas que encabeza Corral para ponderar una candidatura alterna a la de Nava. Al día siguiente, el miércoles, el anfitrión en sus oficinas de Polanco fue Santiago Creel, quien promueve al senador Aguilar Coronado.A este cónclave asistieron, además de Espino y García Cervantes, Eugenio Elorduy y Alejandro González Alcocer, exgobernadores de Baja California, y Héctor Larios, coordinador de los diputados federales, quien, por su expectativa de ser en el futuro el prospecto oficial, decidió desistir, el jueves, de participar por estar los “dados cargados” a favor de Nava. Esa sería, también, la razón por la que tampoco accedieron a darle a Nava su firma Blanca Magrassi de Álvarez ni María Elena Álvarez de Vicencio, las dos figuras femeninas más respetadas del PAN –ambas cercanas a Calderón–, pero tampoco se pronunciaron a su favor muchos miembros de El Yunque, como el gobernador de Guanajuato, Juan Manuel Oliva, y Cecilia Romero Castillo.
La razón: Nava está en proceso de divorcio de María Covadonga Baños Ardavín, con quien procreó tres hijos, hija de Emilio Baños Urquijo, esposo en segundas nupcias de Cecilia Romero, para quienes –como todos los militantes de esa secta– es inaceptable romper el sacramento del matrimonio.El subprocurador Juan de Dios Castro, el embajador de México en España, Jorge Zermeño, y el añoso panista michoacano Luis Mejía son las tres únicas figuras que avalaron su registro, que se sumaron a las de Beatriz Zavala, senadora y efímera secretaria de Estado; el senador Jorge Ocejo, identificado como jerarca de El Yunque, así como Enrique Cambranis y Fernando Torres, presidentes del PAN en Veracruz y Guanajuato.Los otros avales de Nava son Armando Salinas Torre, allegado a Diego Fernández de Cevallos; Gabriela Ruiz del Rincón, senadora felipista, así como Mariela Pérez de Tejada y Gustavo Parra, ambos candidatos derrotados en el Estado de México y que serán diputados plurinominales local y federal.El arranque de la campaña de Nava, el viernes 17, en Aguascalientes, también resultó desastroso: De los 12 consejeros nacionales del estado sólo asistieron tres, uno de ellos el presidente estatal, Arturo González, quien está obligado institucionalmente a presidir el acto. Los otros dos fueron José Luis Novales, allegado a Calderón y aspirante a la gubernatura, y Jesús Martínez, coordinador panista en el Congreso local.
Ni siquiera estuvo presente la diputada federal electa Lourdes Reynoso Femat, hermana del gobernador, Luis Armando Reynoso, pese a que fue designada por el CEN presidido por Martínez. En este contexto de debilidad de Nava, ha surgido el nombre de Ernesto Ruffo Appel, quien conquistó, hace exactamente dos décadas, la gubernatura de Baja California, la primera del PAN.La propuesta de Ruffo la hizo el actual mandatario de esa entidad, José Guadalupe Osuna Millán, y desde Los Pinos, a través de Luis Felipe Bravo Mena, secretario particular de Calderón, ya se le promueve. La única condición que puso el exgobernador es que sea de “candidatura de consenso”, lo que implicaría la renuncia de Nava.
Apéndice de Calderón
Aunque Nava prometió, en su ceremonia de registro, que no sería “apéndice” del gobierno, su subordinación a Calderón está documentada: Cuando se perfilaba el fin de la gestión de Espino, acató la orden de no contender contra Martínez, hace año y medio, según reconoció en una charla con el reportero reproducida en el libro El engaño. Prédica y práctica del PAN (Grijalbo 2007).
–¿Cuándo comienzas tu campaña a la presidencia de tu partido? –le pregunté, a finales de julio del 2007.
–Eso tendrá que decidirlo el presidente.
–¿Cómo?
–Sí. Hay que esperar lo que decida el presidente.
–¿Te das cuenta de lo que dices?Nava no captaba.
–Subordinas tu decisión a la voluntad de un solo hombre.
–Bueno, formo parte de un equipo.
–¿Pero quieres ser presidente del PAN?
–Lo decidirá el presidente –ratificó.Ahora Nava es el candidato oficial en medio de la crisis del PAN derivada del derrumbe electoral del 5 de julio, que ha generado una convulsión interna en todo el país, al punto de que militantes de algunos estados como Guerrero y el Estado de México han considerado tomar permanentemente las instalaciones de ese partido en la Ciudad de México, como ocurre en la sede de Jalisco.
Justo el día en que se registró Nava como aspirante a suceder a Martínez, el jueves 16, se produjo una manifestación de panistas del Estado de México, como ya lo habían hecho en abril, en protesta contra las designaciones de candidatos. Inclusive estuvieron en huelga de hambre, durante nueve días, los panistas Alejandro Díaz Barriga y María de los Ángeles Flores Mata, de San Mateo Atenco.Las reuniones y pronunciamientos entre panistas se han multiplicado no sólo para analizar quién es el sucesor de Martínez –quien logró neutralizar las críticas de su fracaso con su renuncia–, sino la reestructuración que requiere el PAN, incluyendo el Comité Ejecutivo Nacional.Pero, salvo los senadores Aguilar Coronado y García Cervantes, nadie presentó su renuncia en la sesión del lunes 13, convocada para acordar los términos de la convocatoria al Consejo Nacional para elegir, el sábado 8 de agosto, al sucesor de Martínez, que durará en el cargo hasta diciembre de 2010.Uno de los panistas que quiso contender contra Martínez y que desistió por la iniquidad de esa coyuntura, el diputado Gerardo Priego, lamenta que ahora quiera hacerse lo mismo con Nava.“Si se vuelven a equivocar los consejeros en que esto parezca un acarreo antidemocrático le estaríamos dando el tiro de gracia al PAN en 2012”, dice y afirma que la militancia está molesta sobre todo porque las derrotas fueron producto de las designaciones. “El 5 de julio fue producto de muchos errores anidados en muchos años, pero lo más fuerte fue que 80% de las candidaturas fueron designaciones. Esa es la aportación de Germán. Él entró al CEN de la misma manera y sólo logró brazos caídos.”Y añade: “Si vuelven a repetir el método, así como ya nos llevaron al acantilado una vez, nos llevarán otra vez. La única manera es hacer una presidencia de conciliación, plural hacia fuera y de unidad hacia dentro. Pero para eso se necesitan tamaños políticos”.
–¿Nava no los tiene?
–Con Nava no pasa nada. Inclusive, dice, hay consejeros que dicen que anularán su voto: “Desafortunadamente los panistas, que cuestionaron el voto nulo, ahora enfrentarán esa realidad. Ojalá que pueda haber vergüenza y conciencia de los consejeros y no el maiceo que sólo se veía en el PRI”.En medio de la crisis, el domingo 10, el senador Santiago Creel emitió un documento, denominado Volver a los orígenes, en el que califica a la del 5 de julio como la peor derrota política de su historia, debido a que toleró la corrupción y el corporativismo del viejo régimen al que debía derrotar.Otro militante que emitió otro documento fue Corral, el martes 12, después de la reunión del CEN, cuya convocatoria, reprobó, es muy irresponsable por evadir la corresponsabilidad del partido y el gobierno en la debacle. “En la autocomplacencia está el germen de todos los colapsos del poder”, sentenció.
“Haiga sido como haiga sido”
Espino, a su vez, emitió otro documento denominado Volver a empezar, en el que da por hecho que Calderón impondrá al sucesor de Martínez y, en entrevista, la mañana del viernes, asegura que hay enojo en la militancia por la unción de Nava. “No está siendo bien vista la jugada del presidente”.
–Pero Nava es, ya, el candidato oficial.
–Hay una filosofía de moda en el PAN: El “haiga sido como haiga sido”. Y bajo ese nuevo razonamiento Nava es el candidato oficial para dirigir al partido. Si en el pasado hubo o no hubo desencuentros, cualesquiera que hubiesen sido, él es el candidato oficial, ungido por el presidente Calderón.Aclara que no tiene nada contra Nava y que él le llegó a decir que podría ser presidente del PAN. “Pero, obviamente, no así. Ser candidato oficial en el PAN, desatar una cargada desde Los Pinos a favor de Nava, no es lo que necesita en este momento el PAN para su pronta recuperación”.Precisa: “No se trata sólo de llenar el hueco de presidente del partido, sino de tener un líder reconocido, que verdaderamente inspire respeto y confianza. Pero siempre estará en duda si lo que está planteando el presidente del partido es de su iniciativa o es la tarea que le mandaron hacer desde Los Pinos”.Y enseguida expone que “hay posibilidades de evitar” que Nava sea presidente del partido. “¡Necesita 66% de los votos del Consejo Nacional!”.
–Pero Calderón controla 70%.
–No. Eso es lo que dice el equipo del presidente, y a eso le apuestan, como ellos mismos lo han dicho. Creen que van a poder hacer lo que hicieron para imponer a Germán. Porque en aquella ocasión ni duda cabe que hubo consejeros que, a cambio de un puesto, se alinearon, otros por temor a perder el puesto que ya tenían se alinearon. “Creo que hoy, después de los resultados desastrosos del 5 de julio, después de haber constatado la actitud del dirigente nacional en los últimos meses, habrá consejeros que digan que sí van a apoyar a César, pero que a la hora de emitir el voto pueden no hacerlo, apoyar a otro o anularlo. Eso se puede y hay que alentarlo.”Por ello, plantea “una campaña” que mueva a la reflexión de los consejeros: “Estoy seguro de que muchos de ellos, racionalmente, están convencidos de que es un error lo que hace el presidente. Hay muchísimos que están convencidos de que Nava no es el dirigente que hace falta en este momento”.Según Espino, “si Nava no logra el 66%, sería hasta penoso que se vuelva a registrar” en un nuevo proceso, y Corral, García Cervantes y Aguilar “tendrían posibilidad real de ganar uno de ellos la presidencia del partido, ya sin César”.
Subraya: “Y esa es la apuesta de los panistas, que queremos un partido leal al gobierno, pero no incondicional. Los que estamos en esta actitud, que no es anti Felipe, que no es antigobierno, queremos una relación de respeto y de acuerdo. Vamos a tratar de que no tenga 66% de los votos César Nava”.Calderón, dice, debe ocuparse más en el gobierno que en el partido: “Me da la impresión de que el presidente piensa que si él no está marcándole el rumbo al partido, éste se va a perder. No: Ya se está perdiendo el partido y se está perdiendo el gobierno por ese empecinamiento de estar al frente del partido, siendo el presidente de todos los mexicanos”.Consciente de que sus opiniones enfurecen a quienes forman parte de la facción de Calderón, y a pregunta expresa, Espino dice que también ha escuchado que quieren expulsarlo del PAN. Y, a su estilo, reta: “Que me sepulten bien o les apesto el pueblo”.