lunes, noviembre 19, 2007

La revolución hoy - Helguera

¡Qué desperdicio...! - Hernández

Protesta antifascista en Barcelona; 60 lesionados

De la corresponsalía

Madrid, 18 de noviembre. Al menos 60 personas, entre ellas 22 agentes de la policía catalana, los Mossos d’Esquadra, resultaron heridas durante los enfrentamientos que se desataron el sábado durante una manifestación en repudio al asesinato de un joven antifascista, en Madrid, el pasado día 11. Unas mil personas repudiaron el asesinato de Carlos Palomino –cuando se dirigía a boicotear una manifestación fascista–, cometido por un soldado y un ultraderechista. Siete personas fueron detenidas y hoy unas 50 personas se congregaron frente a la comisaría de Les Corts de Mossos para exigir su liberación, sin que hubiera incidentes.

Frena Arabia Saudita propuesta para sustituir el dólar por el euro en la OPEP

Afp, Reuters y Dpa

Riad, 18 de noviembre. Arabia Saudita, aliado económico y militar de Estados Unidos y Gran Bretaña, detuvo hoy una propuesta de Irán, respaldada por Venezuela y Ecuador, para que la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) sustituya al dólar por el euro en sus transacciones comerciales mundiales.

Los jefes de Estado de los 13 miembros de la OPEP dejaron fuera de su declaración final toda referencia al debilitamiento de la divisa estadunidense en años recientes, luego que el canciller saudita, Saud Faisal, se plantó contra la medida durante los debates entre los funcionarios que prepararon los resolutivos de la cumbre.

“La mera mención de que la OPEP está estudiando el tema del dólar tendrá un efecto en nuestros países”, indicó el ministro de la monarquía saudita. “Hay periodistas afuera que esperan escuchar sobre este punto y van a exagerar, y puede que el dólar colapse”, insistió el ministro del país que ha ejercido un liderazgo de facto en el cártel en años recientes y ha mantenido las acciones del organismo en los planos técnico y económico.

Sobre el debilitamiento del dólar la OPEP sólo acordó estudiar los aspectos técnicos y financieros en una reunión de ministros que se realizará el 5 de diciembre próximo en Abu Dhabi.

Los presidentes Mahmud Ahmadinejad, de Irán; Hugo Chávez, de Venezuela, y Rafael Correa, de Ecuador, destacaron la relevancia de que el tema se haya introducido en los debates generales de la cumbre y en las próximas citas de los comités técnicos.

El dólar ha perdido este año 15 por ciento de su valor frente al euro y otras monedas de referencia mundial, como el yen y la libra esterlina, e incluso frente a divisas de menor impacto en la economía internacional como el dólar canadiense, que este año se colocó por primera vez a la par del billete verde. El viernes el euro se cotizó a 0.6821 dólares.

Ahmadinejad argumentó en la reunión que el declive del dólar significa que los productores de crudo están subsidiando al gobierno y a los consumidores estadunidenses.

“La caída del dólar no es sólo la caída del dólar, es la caída del imperio estadunidense. Y hay que prepararse para eso”, dijo Chávez al concluir este encuentro inusual de jefes de Estado de la OPEP, sólo antecedida por la citas de 1973 –en los días de la primera gran crisis petrolera– y de 2000. La siguiente será en Libia en 2012.

“Creo que habrá de llegar algún día en que no sólo aquí en la OPEP, sino también en América Latina, nos liberemos del imperio del dólar”, precisó Chávez, que aun cuando no logró despertar reacciones con su propuesta para devolver a la organización sus planteamientos geopolíticos, como en los años 70, atizó el debate sobre la divisa de los negocios petroleros.

A su vez, Ahmadinejad destacó que pese a la exclusión de la referencia al dólar, lo cierto es que el tema estuvo en la mesa de discusión y “todos los líderes estaban descontentos con la baja del valor”.

El mandatario –enfrentado a Estados Unidos y Europa occidental por el impulso que su país ha dado a la investigación atómica y la producción nucleoeléctrica– dijo que la caída del dólar y el uso de esta divisa en las transacciones petroleras beneficia “sólo a un puñado de capitalistas”.

Correa afirmó de su lado que la caída en el valor del dólar ha erosionado algunos de los beneficios de los altos precios del petróleo y señaló que a pesar de que el barril de crudo llegó en noviembre a una cotización récord de 98.62 dólares, en términos reales el precio está por debajo del nivel que alcanzó en los años 80.

El mandatario de Ecuador, quien decidió reinsertar a su país en el cártel tras una década de políticas neoliberales y 15 años de ausencia en la OPEP, respaldó la iniciativa de Chávez de fortalecer el papel del organismo en el escenario mundial. “No hay que tenerle miedo a la visión política; eso es negar la realidad”, puntualizó.

Ahmadinejad dijo en conferencia de prensa que su país podría utilizar el petróleo como arma en caso de que Estados Unidos ataque militarmente a Irán, el segundo productor del cártel.

Chávez dijo al respecto que “si Estados Unidos comete la locura de invadir Irán o de agredir nuevamente a Venezuela, el precio del petróleo a lo mejor no llega a 100, sino a 200 dólares”.

En 1973, cuando se registró un importante alza en los precios del crudo, los miembros árabes de la OPEP, más Egipto y Siria, suspendieron exportacioines a países que apoyaron a Israel en la guerra de Yom Kippur, que implicó una ampliación de sus posiciones estratégicas militares.

En su declaración final, la OPEP prometió un suministro de petróleo adecuado, fiable y oportuno para cubrir la demanda internacional.

El documento también expresó su preocupación por el calentamiento global y destacó la importancia de contar con “tecnologías petroleras más limpias y eficientes”, como la captura y el almacenamiento de carbono, que almacena las emisiones de dióxido de carbono bajo la tierra.

La inclusión de esta referencia fue al parecer un intento de la OPEP por responder a los reclamos de organizaciones ecologistas, que responsabilizan a los países miembros de ser un factor determinante en el cambio climático mundial.

Cuatro de los integrantes de la OPEP –Arabia Saudita, Kuwait, los Emiratos Árabes Unidos y Qtara– ofrecieron crear un fondo de 750 millones de dólares para luchar contra ese fenómeno.

Prolongado tañido de las campanas de Catedral irrita a asistentes a la CND

Partidarios de López Obrador entran al templo para denunciar boicot al encuentro

El recinto, cerrado hasta que sea posible “ejercer la libertad de culto”, anuncia la curia

Debería cerrarse hasta que dejen de violar a los niños y a proteger a los perversos sexuales.

Gabriel León, Alma E. Muñoz y Enrique Méndez

Justo cuando se realizaba en el Zócalo la tercera asamblea de la Convención Nacional Democrática (CND), encabezada por Andrés Manuel López Obrador, de manera inusual las campanas de la Catedral Metropolitana repicaron durante más de 12 minutos, lo que provocó la ira de decenas de simpatizantes del perredista que irrumpieron en el templo, donde acusaron al cardenal Norberto Rivera Carrera de pretender boicotear el acto.

A un costado del altar mayor del recinto se suscitó un agrio intercambio verbal entre los fieles congregados para la misa del mediodía y los asistentes a la asamblea. Mientras los primeros exigían respeto, los segundos coreaban: “¡Obrador! ¡Obrador!”

En respuesta a lo ocurrido, por la noche la Arquidiócesis de México anunció el cierre de la Catedral “hasta que los gobiernos federal y local garanticen condiciones para el ejercicio de la libertad de culto”.

Antes de la acostumbrada misa dominical del mediodía –sin la presencia del arzobispo Rivera, quien se encuentra en Roma–, las campanas fueron hechas sonar una sola vez, cuando regularmente se hace en tres ocasiones.

Según el vocero de la arquidiócesis, Hugo Valdemar, la duración de cada llamado es de tres a cinco minutos; el primero se realiza media hora antes de la celebración litúrgica, el segundo 15 minutos más tarde y el tercero cinco minutos antes de la ceremonia, con la posibilidad de prolongarse el doble de tiempo. Este último coincide con el ángelus, que marca el inicio de la misa.

Pero ayer sólo repicaron las campanas una vez –al 10 para las 12–, por alrededor de 12 minutos, lo que para los asistentes a la CND fue “un acto de provocación”.

Desde el templete instalado en el Zócalo, la senadora Rosario Ibarra de Piedra –quien en esos momentos había tomado la palabra para hacer un análisis sobre la situación de los derechos humanos en el país– destacó el hecho.

“¿Será que las campanas saludan a esta convención, o querrán hacer que callen las voces del pueblo? Hay que indagarlo”, sugirió Rosario Ibarra.

Al mismo tiempo, un grupo de simpatizantes de López Obrador entró por sorpresa en el recinto, por espacio de 10 minutos, sin dar tiempo a los elementos de seguridad de cerrar las puertas, como en ocasiones anteriores han hecho tras las interrupciones a homilías del cardenal, en protesta por sus posiciones políticas.

Los hechos fueron calificados por el deán de la catedral, Rubén Ávila, de “acto terrorista”, y anunció que se interpondrá una denuncia de hechos contra quien resulte responsable.

A su vez, Hugo Valdemar anunció en entrevista posterior que se imputarán delitos por daños en propiedad de la nación y agresiones a los fieles.

A punto de liarse a golpes con feligreses, los inconformes exigían a la arquidiócesis, a un costado del altar mayor de la Catedral, una explicación por el repicar las campanas cuando se desarrollaba la tercera asamblea de la CND.

En cuestión de segundos ocuparon uno de los pasillos laterales del templo, lo que propició el retraso de la misa por unos 15 minutos y la huida del deán Ávila, quien iba a oficiar, hacia la sacristía.

Los activistas se enfrascaron en un intercambio de insultos con laicos, fieles, personal de seguridad y religiosos.

En respuesta, algunos fieles les recriminaban su actuar, pedían a Dios que los perdonara por “rijosos y rateros” e intentaban tomarles fotografías, lo que enardeció aún más a los manifestantes.

Transcurridos 10 minutos, los inconformes de la CND iniciaron su retirada, coreando: “¡El pueblo unido jamás será vencido!”, y con gritos en favor de López Obrador. Abundaron las mentadas de madre de uno y otro lados.

A su paso, los fieles les gritaron: “ya lárguense”, “respeten, respeten”, y los despidieron con señas obscenas.

Representantes de medios de comunicación preguntaron insistentemente a los manifestantes si habían sido enviados por el ex candidato presidencial o por el PRD, lo cual rechazaron.

Cuando todo concluyó, apareció la policía capitalina. Su tardía presencia sólo sirvió para regular la salida semiordenada de los asistentes a la asamblea de la CND. Adentro, el deán se preparó para iniciar la misa, y luego calificó de “acto terrorista” lo realizado por, aseguró, unas 150 personas.

AMLO: “Si entregamos el petróleo México retrocederá hasta el porfiriato”

El tema energético predominó en el primer informe del “presidente legítimo”

Visitó en un año más de mil municipios; se propone completar el recorrido en 2008

Ir a ver la cinta de Mandoki es un acto de resistencia, invitación recurrente en el Zócalo

Arturo Cano

¡Es el petróleo, estúpidos! En su primer informe como “presidente legítimo”, Andrés Manuel López Obrador llega acompañado de Alejandro Encinas y machaca, desmenuza, insiste, advierte: el tema central del movimiento que encabeza será la defensa de la soberanía petrolera.

No me gusta, dice López Obrador, pero si se entrega el petróleo –a manos privadas, nacionales o extranjeras– ya no tendríamos posibilidad de mejorar las condiciones de vida de la población, no tendríamos país.

La mitad del discurso del tabasqueño está dedicado al tema: insiste, de entrada, en que los últimos gobiernos priístas y panistas han arruinado “deliberadamente” a Petróleos Mexicanos para crear un pretexto y vender la empresa.

Luego anuncia la presentación, este lunes, de “un proyecto alternativo para evitar la entrega del petróleo al extranjero y, al mismo tiempo, rescatar y desarrollar esta industria nacional, para convertir a México en una potencia energética”.

Con este plan, dice, se evitaría que los mexicanos perdiéramos “tal vez para siempre nuestra soberanía como país libre e independiente. Para decirlo históricamente: la derecha y sus aliados del PRI nos quieren regresar al porfiriato”.

Al frente y a la derecha de López Obrador, medio Zócalo es ocupado por el “museo nomádico”, proyecto de la Secretaría de Cultura capitalina que arrancará con la exposición Cenizas y nieve, del fotógrafo canadiense Gregory Colbert, y que dificulta medir la asistencia a la tercera asamblea de la Convención Nacional Democrática.

Es difícil, así, saber cuántos escuchan el pormenorizado recuento que hace López Obrador de la situación petrolera, aunque debe decirse que las calles cercanas al Centro Histórico están llenas de camiones y microbuses de convencionistas.

Muchos otros llegan por su propio pie para escuchar adelantos del proyecto “alternativo” lopezobradorista. Por ejemplo, la propuesta de que “en una primera etapa” se requerirán invertir “con carácter urgente” 400 mil millones de pesos para “la exploración de nuevos campos, el desarrollo de los yacimientos de gas natural, perforación de nuevos pozos, construcción de tres nuevas refinerías, modernización y ampliación de plantas petroquímicas, y el mantenimiento de las instalaciones petroleras”.

Los recursos saldrían, dice López Obrador, de la reducción del gasto co-rriente y de operación del gobierno, rubro que aportaría 200 mil millones, equivalentes a 8 por ciento del presupuesto. El dinero podría obtenerse, entre otras cosas, de la reducción de sueldos y prestaciones de la alta burocracia.

Hablando de reducciones presupuestales, López Obrador se acarrea ovaciones consecutivas cuando habla de que una de las fuentes serían los 5 millones de pesos que cuesta cada mes al erario cada uno de los ex presidentes, incluido el “traidor a la democracia”, Vicente Fox.

Aplausos también merece la integración de una comisión que el tabasqueño sugiere y vota, la Coordinadora para la Defensa del Petróleo, integrada por Ifigenia Martínez, Claudia Sheinbaum, Jesusa Rodríguez, Bertha Maldonado y las senadoras Rosalinda López y Layda Sansores.

Es el petróleo, convencionistas. López Obrador recuerda la cita ya aprobada del 18 de marzo de 2008, pero dice que en caso de que se proceda a la “entrega del petróleo”, llamaría a una movilización antes de esa fecha, que coincide con el 70 aniversario de la expropiación petrolera.

En cualquier caso, anuncia que una modificación constitucional en materia energética tendría como respuesta nuevas acciones de “resistencia civil pacífica” bajo tres criterios: no violencia, no afectar a terceros y poner en práctica medidas que cumplan con el propósito de mantener el crudo bajo dominio de la nación.

Política y zoología

En el templete, en primera y segunda filas, están los miembros del “gabinete legítimo”, dirigentes de los partidos que integran el Frente Amplio Progresista y líderes del Partido de la Revolución Democrática. Está ahí, por ejemplo, el coordinador de los senadores perredistas, Carlos Navarrete, pero son notorias las ausencias de otras figuras de la corriente perredista Nueva Izquierda, en especial de Jesús Ortega, candidato fuerte, con Alejandro Encinas, a la presidencia del partido del sol azteca. La campaña interna ha de coincidir, si se adelantan las ganas calderonistas de una reforma energética, con las movilizaciones de la Convención Nacional Democrática.

Pero aunque no están en el templete, los chuchos sí aparecen en la plancha del Zócalo. Están algunas de sus huestes, claro. Pero también aparecen en carteles y mantas desperdigadas aquí y allá. “Nueva Izquierda, traidora, farsante y cínica”.

A la lista de “traidores”, en otra pancarta, se han sumado los nombres de la diputada Ruth Zavaleta y de Leonel Godoy, ganador de la contienda por la gubernatura de Michoacán. López Obrador no los menciona, como no menciona tampoco muchos temas de la agenda del año y meses que han transcurrido desde la elección de 2006.

Pero los convencionistas los tienen presentes. En primera fila, una señora sostiene un cartel que parafrasea a la diputada Zavaleta. Ha de recordarse que la presidenta de la Cámara es autora de una de las críticas más duras que ha recibido Felipe Calderón desde su llegada a Los Pinos: “Se los he dicho a los compañeros que me cuestionan: que hay un pato, que hace como pato, camina como pato, hace cua cua, y no por ser perredista voy a ver si hace croac, croac, ¿verdad?”

Algunos malintencionados entendieron la demoledora crítica como un deslinde del lopezobradorismo, como la señora del cartel que reza: “Si ladra como perro, muerde como perro y sube los precios del gas, el pan, la leche y las tortillas, entonces es un perro”.

Los temas, los acuerdos, las campanas

Un ama de casa, un profesor de la Montaña de Guerrero y un sindicalista –ahora diputado– están entre quienes leen las propuestas de resolutivo de la convención que, además del petróleo, abordan temas cruciales de la agenda lopezobradorista: energía eléctrica, alza de precios, defensa de los derechos humanos y responsabilidades no imputadas en las tragedias de Chiapas y Tabasco.

Cuando doña Rosario Ibarra hace un recuento de los abusos del Ejército en varias partes del país, las campanas de la Catedral empiezan a repicar, magnificado su sonido con altavoces. Ella debe callar un momento, por el sonido de las campanas mismas y porque los convencionistas comienzan a lanzar gritos de protesta dirigidos al cardenal Norberto Rivera. Las campanas han de sonar extrañamente durante largos nueve minutos.

“Bueno, esperemos que las campanas sean para saludar a esta convención y no para que nos quieran callar”, dice la senadora. Luego se sabrá que un grupo de convencionistas entró a la misa para protestar por la campaneada.

En tanto, la agenda de la asamblea sigue, con su manta enorme que dice “Contra el alza de precios; en defensa del petróleo”, su bandera nacional hecha de flores y sus “cañones” que expelen papeletas verdes, blancas y rojas.

Cierra López Obrador cuando afirma que no ve ninguna contradicción en mandar al diablo a las instituciones e interponer una demanda en la Procuraduría General de la República, pues ése, dice, es el camino para llegar a los organismos de justicia internacionales, a fin de que quede claro que la tragedia en Tabasco pudo evitarse y se castigue a los responsables.

Concluye con un recuento apretado de sus visitas y asambleas en mil nueve municipios, y avisa que a finales del año venidero habrá completado todos los municipios del país (2 mil 449) y tenido contacto con 5 millones de mexicanos.

Y con un llamado a lograr la “hazaña” de “sacar a nuestro pueblo de la pobreza y la marginación”.

La despedida es larga. López Obrador saluda de mano a los asistentes de las primeras filas. En el sonido se invita a la gente al cine, a ver la película de Luis Mandoki. “Ir al cine es un acto de resistencia”, dicen. Esta noche, como ayer y desde el estreno, habrá aplausos en muchas salas cinematográficas.

Pese a las recomendaciones, frente a la Catedral un grupo de convencionistas hace bolita para comprar la versión pirata de Fraude: México 2006. Algunos otros, todavía enojados, gritan al cardenal: “¡Pe-de-ras-ta!” La mayoría, sin embargo, se va en paz cuando la asamblea termina.

Reclamos a la Iglesia y a izquierdistas “traidores” en los ánimos de la CND

Algunos jóvenes impacientes reprocharon que AMLO no les dejó “tarea”

Caló en la gente el rechazo rotundo de López Obrador a la privatización energética

Efusivos matrimonios de pejeviejitos se programan para el próximo llamado “del jefe”

Armatoste obligó a decenas de miles a participar fuera del Zócalo, casi hasta Fray Servando

Jaime Avilés

Tercera Convención Nacional Democrática, ayer en el Zócalo Foto: La Jornada

Cuando faltaban 10 minutos para las 12 del día y acababa de tomar la palabra doña Rosario Ibarra de Piedra, las campanas de catedral empezaron a repicar frenéticamente, hasta que la muchedumbre les respondió con un grito coreado que cimbró la plaza: “¡Pe-der-astas! ¡Pe-der-astas!”

En el centro de la plancha había un adefesio gigantesco, rectangular, de varios metros de altura, y por lo menos 100 de largo y 20 de ancho, firmado por la Secretaría de Cultura del Gobierno del Distrito Federal, que daba al Zócalo un aspecto espantoso, estorbaba la vista y obligó a decenas de miles de personas a participar en el mitin sobre el asfalto de 20 de Noviembre, codo a codo, casi hasta Fray Servando Teresa de Mier.

Contra todos los pronósticos, fue un acto esencialmente partidario, en el que la presencia de los militantes ciudadanos se diluyó entre las banderas amarillas y rojas de las organizaciones que integran el Frente Amplio Progresista (FAP), aunque no había ninguna anaranjada, de la pequeña Convergencia, de Dante Delgado Rannauro, quien sí estaba en el templete al igual que los líderes del PRD y del PT, Leonel Cota y Alberto Anaya.

Línea punteada

Si muchos especulaban con que la tercera asamblea semestral de la Convención Nacional Democrática marcaría una línea punteada (de ésas que sirven para recortar con tijeras) entre el Partido de la Revolución Democrática y el movimiento ciudadano, la verdad es que el aparato del PRD en el Distrito Federal aportó la mayor cantidad de asistentes (no así el de los estados, que brilló por su ausencia), mientras la representación del interior del país corrió a cargo de los miembros de la CND que llegaron luciendo carteles con los nombres de sus lugares de origen.

De todos modos, aunque en su discurso elogió la labor del alcalde Marcelo Ebrard y reconoció el esfuerzo de los legisladores del FAP en las cámaras (sin mencionar la reciente reforma electoral negociada con el PRIAN por los chuchos), Andrés Manuel López Obrador fue mucho más tajante al afirmar que “la sociedad política está podrida y sólo el pueblo podrá salvar a la nación”, sentencia que arrancó una ovación de la multitud y descompuso el rostro del senador Carlos Navarrete, a quien muchos habían recibido a su arribo al Zócalo con gritos y carteles de “¡traidor!”

Único miembro de la corriente de Jesús Ortega, Jesús Zambrano, Ruth Zavaleta y Víctor Hugo Círigo, que ha reconocido de facto a Felipe Calderón y de la cual se sospecha que ya pacta la privatización de Pemex con el PRI y el PAN, el senador Navarrete volvió a descomponerse en el templete cuando, con el aplomo de Manolete, López Obrador aseguró al gentío que jamás permitirá la entrega del petróleo “a los extranjeros”.

Antes del mitin, sobre las barreras metálicas que rodean la esperpéntica estructura de acero y bambú de la Secretaría de Cultura capitalina –cuya titular es Elena Cepeda–, la gente había fijado cartulinas que gritaban indignadas: “Cuauhtémoc Cárdenas, Zavaleta y Navarrete, ¡traidores!”

Pero esta vez, a diferencia de las manifestaciones contra el desafuero y el rechazo al fraude electoral, casi no había mensajes de texto escritos a mano con plumones de colores para sintetizar el estado de ánimo del movimiento. Un señor, por ejemplo, se paseaba con una garrocha a la cual había unido cuatro pliegos de cartulina a guisa de macropancarta para exponer una serie de ideas, tan complejas, que esta crónica desistió de copiar en su cuaderno de apuntes.

Sin embargo, al finalizar la reunión, y mientras la muchedumbre se retiraba sin manifestar alegría alguna, bajo un cielo tan desangelado como la Navidad que le espera a Tabasco, manos anónimas aprovecharon el murito negro que se erige en la esquina de Francisco I. Madero y Eje Central Lázaro Cárdenas, para fijar sus carteles y pegatinas, es decir, sus posturas políticas ante la desazón del año que se va y el futuro que pregona el gasolinazo de enero.

“No hay nada peor que un jodido apoye a (Felipe) Calderón”, resumía una etiqueta amarilla. Otra se burlaba de una reciente campaña publicitaria de la iniciativa privada: “Al que robe llámalo por su nombre: ¡panista!” Una más ejercía el arte de la rima contra el arzobispo primado de México: “Norberto (Rivera Carrera), el verdadero cristiano creyente no roba, no mata, no miente”. Y más abajo, ilustrada con recortes de prensa acerca del jucio al sacerdote pederasta Nicolás Aguilar, otra recreaba una idea de Jesusa Rodríguez: “Cuida a tus hijos, no se los lleves al cura”.

Y de nuevo, con letras muy grandes y rojas sobre fondo blanco: “Ruth Zavaleta, René Arce y Círigo: ¡traidores!” Y en el extremo izquierdo de la barda: “Hemos guardado un silencio muy parecido a la estupidez”. Y sobre una superficie de papel manila: “Fox, el mamarracho, sigue de hablador y el pelele…” (el resto es ilegible, debido a una gota de lluvia sobre el cuaderno, o quizá de llanto, salida del fondo del corazón a causa de la fealdad del monumento al bambú transgénico de la Secretaría de Cultura).

“Sí, señor, aquí nos vemos el 18 de marzo”, se despedían efusivamente dos matrimonios de pejeviejitos a las puertas del pastel de merengue de Bellas Artes. “O antes, compadre”, corrigió una saludable anciana de rosadas mejillas. “Sí, comadre, o antes, cuando el jefe nos diga…” Era, no la prueba pero sí el síntoma de que había calado la idea de López Obrador, de movilizar al pueblo si las cámaras anuncian la reforma energética para culminar la privatización de Pemex y de la Comisión Federal de Electricidad.

Impaciencia joven

En cambio, entre la gente más joven había impaciencia. “¿No que iba a proponer un plan de acción? ¡No nos dejó tarea! ¿Así cuándo se va a caer el pelele?”, iba a su vez preguntando una muchacha universitaria rumbo al Metro Balderas. Esta crónica ya no alcanzó a escuchar la respuesta del novio porque alguien detuvo al que firma estas líneas para hablarle del júbilo que había provocado en un cine de Tlalpan la película de Luis Mandoki sobre el fraude. Pero también para pedirle: “Publica que la gente no debe gritar tanto en las funciones, si no los panistas no van a oír nuestros argumentos”.

Aprueba CND movilización permanente contra la privatización de energéticos

Exige poner fin a los “inconstitucionales” contratos de servicios múltiples en Pemex

Diputado prevé que en 2014 extranjeros dominarán 60% de la generación eléctrica

La convención demanda a Calderón que no promulgue el decreto del gasolinazo

Reprocha a Zeferino Torreblanca la represión contra los normalistas de Ayotzinapa

Alma E. Muñoz y Enrique Méndez

La Convención Nacional Democrática (CND) aprobó ayer a una jornada permanente de movilizaciones contra la privatización de Petróleos Mexicanos (Pemex) y de la industria eléctrica, así como convocar a una nueva asamblea el 18 de marzo próximo, donde se presente un informe de una comisión del “gobierno legítimo” integrada para defender la soberanía energética del país.

En sendos pronunciamientos, leídos por la maestra Ifigenia Martínez y el diputado federal José Antonio Almazán, se acordó demandar la terminación de los contratos de servicios múltiples, que violan la Constitución, así como evitar que se acelere la privatización que, a través de la ley secundaria, se ha iniciado de la industria eléctrica. Para 2014, resaltó Almazán, se calcula que el capital privado controlará 60 por ciento de la capacidad de generación nacional.

Aumento salarial de emergencia

Durante la tercera asamblea de la CND, se votó asimismo un acuerdo presentado por Reyna Martínez, ama de casa de Tlalpan, para demandar un aumento salarial de emergencia de 35 por ciento, debido al incremento generalizado de los productos de la canasta básica; además, demandar al gobierno de Felipe Calderón que no promulgue el decreto de aumento al precio de la gasolina y el diesel.

Se aprobó la propuesta de la senadora Rosario Ibarra de Piedra para exigir la libertad de los “presos políticos”, práctica que, aseguró, se reforzó en el sexenio de Vicente Fox y continúa en el de Felipe Calderón.

“Regresa como amenaza incontenible la desaparición forzada de personas. No logramos recuperar 557 y en el gobierno de ese señor de ideas cortas y piernas largas (Vicente Fox) hubo 65 desaparecidos. Y en el del usurpador, del espurio, ya van varios. Podemos citar a los compañeros del EPR y a Francisco Paredes Ruiz”, expresó.

A iniciativa de la senadora perredista, la CND se sumó al Frente Nacional Contra la Represión. “No se trata –expresó ante los miles de simpatizantes de Andrés Manuel López Obrador, concentrados en el Zócalo– de hablar de sus presos políticos y nuestros presos. Son los presos de todos”.

Reprochó al gobierno de Guerrero, a cargo de Zeferino Torreblanca, la represión contra los estudiantes de la Normal de Ayotzinapa. “Estamos muy molestos. Los compañeros fueron golpeados sin compasión. No quieren abrir las puertas para un diálogo y pido a esta convención exija esa negociación al gobierno de Guerrero, porque lo que hace mal un gobierno, no importa de qué tinte político sea. Hay que decírselo por su bien y el de México”, afirmó.

Por su parte, Ifigenia Martínez censuró que desde 1982 (cuando comenzó el sexenio de Miguel de la Madrid Hurtado) la renta petrolera ha sido utilizada por los gobiernos federales para pagar el servicio de la deuda, el rescate bancario “y otros lastres del neoliberalismo”, y en cambio se incrementó el endeudamiento de Pemex mediante el esquema de los Proyectos Diferidos en el Financiamiento del Gasto (Pidiregas) y los contratos de servicios múltiples.

Han dilapidado, denunció, los recursos obtenidos por los altos precios internacionales del petróleo, en beneficio de los funcionarios públicos de alto nivel. “El alegato de insuficiencia de recursos fiscales se desploma ante la evidencia de ese despilfarro y ante el hecho de que los ingresos de Pemex, que exceden por mucho sus gastos de operación, provienen no sólo de la exportación, sino de sus ventas internas. Es decir, los mexicanos, todos, financiamos el despilfarro y la desnacionalización de un recurso no renovable”, resaltó.

Ante ello planteó asegurar el rescate de Pemex y propuso tres resolutivos, que fueron apoyados por la CND: terminar los contratos de servicios múltiples, que significan la intromisión de intereses extranjeros en el patrimonio nacional; exigir la protección de los técnicos y trabajadores mexicanos y del Instituto Mexicano del Petróleo, y convocar a una jornada permanente de movilizaciones contra la privatización de la petrolera.

También José Antonio Almazán presentó una radiografía para explicar cómo los sucesivos gobiernos federales han permitido la intervención de empresas trasnacionales en la generación de energía eléctrica. “Ha sido de tal grado el despropósito privatizador que el margen de reserva de generación es de 50 por ciento, lo cual ha llevado al cierre anticipado de plantas de la Comisión Federal de Electricidad aun cuando todavía tienen vida útil, para garantizar la compra de energía a las empresas privadas”, expuso.

Informó que a la par de la movilización, el Sindicato Mexicano de Electricistas emprenderá acciones jurídicas y constitucionales para frenar la privatización. “¡No pasarán! El pueblo de México se levantará y llenará las plazas para defender nuestros recursos estratégicos”, exclamó.

Asimismo, la senadora Rosalinda López Hernández leyó el acuerdo por el cual la CND se solidarizó con los habitantes de Tabasco y Chiapas, afectados por las lluvias e inundaciones; expresó un reconocimiento por el apoyo incondicional de la sociedad mexicana, y exigió “una profunda investigación para conocer las verdaderas causas de la tragedia”.

Convoca AMLO a defender a Pemex y resistir a privatizadores

Hoy presenta plan para rescatar el sector y “convertir el país en potencia energética”
“Los gobiernos neoliberales han tratado con saña a las empresas públicas del área”, denuncia

Sí hay manera de tener recursos sin cometer la gran traición de entregar el patrimonio, expresa

Frente a la podredumbre de la sociedad política, sólo el pueblo puede salvar a la nación, señala

Enrique Méndez y Alma E. Muñoz

Marcelo Ebrard Casaubon y Andrés Manuel Lopez Obrador, ayer en el Zócalo de la ciudad de México Foto: Marco Peláez

Andrés Manuel López Obrador convocó a los asambleístas de la Convención Nacional Democrática (CND) a realizar una campaña nacional “pueblo por pueblo, colonia por colonia” en defensa del petróleo y a prepararse para impulsar acciones de resistencia civil pacífica en toda la República, si el gobierno de Felipe Calderón insiste en entregar esa industria a la iniciativa privada, y particularmente a extranjeros.

“Preparémonos para llevar a cabo acciones de resistencia civil pacífica, en todo el país, bajo tres criterios básicos: la no violencia, el no afectar a terceros y poner en práctica medidas eficaces que realmente cumplan con el propósito de mantener el petróleo bajo el dominio de la nación”, delineó.

En la tercera asamblea de la CND adelantó que cuenta con un proyecto alternativo para el rescate del sector y “convertir a México en una potencia energética”, el cual será presentado este lunes, y anunció la integración de una comisión coordinadora para la defensa del petróleo, integrada por Ifigenia Martínez, Claudia Sheinbaum, Jesusa Rodríguez, Bertha Maldonado, Alfredo Jalife, la diputada Layda Sansores y la senadora Rosalinda López para organizar el proceso de defensa.

“Sólo los tecnócratas acomplejados y vendepatrias pueden argumentar que hoy Petróleos Mexicanos (Pemex) no puede (salir adelante con sus operaciones) y que su entrega al sector privado, nacional o extranjero es la única salvación”, dijo.

“Nosotros –afirmó– hemos elaborado un plan de rescate que implica, en una primera etapa, invertir, con carácter de urgente, 400 mil millones de pesos para la exploración de campos, el desarrollo de yacimientos de gas natural, perforación de pozos, construcción de tres refinerías, modernización y ampliación de plantas petroquímicas y mantenimiento de las instalaciones.

“La mitad de esos recursos –planteó– se obtendrían con la reducción del gasto corriente –que implica la reducción de salarios de la alta burocracia, así como el retiro de pensiones de los ex presidentes de la República, entre otros rubros– y de operación del gobierno. El resto, de los excedentes que se obtengan por los altos precios del crudo de exportación.”

El ex candidato presidencial agradeció desde el inicio de su discurso, en el primer aniversario de su nombramiento como “presidente legítimo”, el apoyo que ayer le brindaron miles de personas, las cuales debieron ocupar –al igual que el templete donde se ubicaron los oradores– el circuito vial que rodea al Zócalo capitalino, porque una tercera parte de la plancha está ocupada por la estructura metálica y los contenedores para el Museo Nómada de la Secretaría de Cultura del Distrito Federal.

López Obrador centró su discurso en la defensa del petróleo, pero también insistió en que las instituciones públicas están “secuestradas y al servicio de una minoría rapaz; que la Constitución se viola flagrantemente; que impera la impunidad; que la llamada sociedad política está podrida y que sólo el pueblo puede salvar al pueblo y a la nación”.

Sostuvo que a casi año y medio del fraude electoral en su contra, Calderón está “sometido de manera servil a quienes desde el extranjero imponen la actual política económica que ha llevado a la ruina a nuestro país”.

Y con la llamada reforma energética, señaló, pretenden profundizar la privatización de la industria eléctrica y “lo que más ambicionan: apoderarse del petróleo, que es propiedad del pueblo y de la nación”.

Acusó que desde 1938, los gobiernos priístas y panistas, en lugar de modernizar a esa industria, “han optado deliberadamente por arruinarla y tener el pretexto para venderla y convertirla en un negocio privado”, y en los 25 años recientes “los gobiernos neoliberales han tratado con saña a las empresas públicas del sector energético” para cumplir con su cometido. Así que “la energética ha sido manejada con perversidad y de manera irresponsable”.

Lo único que les ha importado, insistió, es vender cada vez más petróleo crudo al extranjero, haciendo a un lado la exploración de yacimientos y, sobre todo, dejando en el abandono la refinación y la industria petroquímica. Y de manera similar, sostuvo, los tecnócratas han actuado con el gas. Todo ello, agregó, “nos ha llevado a una gravísima situación de dependencia. Estamos comprando en el exterior la cuarta parte del gas que necesitamos y el 40 por ciento de la gasolina que consumimos”.

Cuestionó que los sucesivos gobiernos federales argumenten la falta de recursos económicos para el desarrollo de la industria petrolera y que ahora, cuando el precio del petróleo se acerca a 100 dólares por barril, la actual administración pretende “consumar la fechoría de entregar a extranjeros esta riqueza de la nación. La derecha y sus aliados del PRI nos quieren regresar al porfiriato”.

Planteó que su alternativa de hacer uso de los excedentes permitiría obtener más de 200 mil millones de pesos. Tan sólo en el gobierno de Vicente Fox, recordó, el sector público recibió recursos provenientes de la venta del crudo del orden de 335 mil millones de dólares y por excedentes 30 mil millones de dólares entre 2004 y 2006.

“De modo que sí se puede, que sí hay forma de contar con recursos sin cometer la gran traición de entregar el patrimonio del pueblo y de la nación a extranjeros. Sí hay de otra, sí tenemos un proyecto alternativo. Mañana los secretarios y técnicos del gobierno legítimo darán a conocer nuestra propuesta y sus detalles.”

Zimapán rechaza confinar desechos tóxicos

Iván Restrepo

El subsecretario de Gobernación, Abraham González, visitó la semana pasada el municipio de Zimapán, en el estado de Hidalgo. Allí, y en tono de advertencia, aseguró que no surtirán efecto “las presiones ni los movimientos políticos” de los grupos ciudadanos que se oponen a la construcción de un confinamiento de desechos.

Con parte de su territorio en el distrito de aguas negras más grande del mundo (provenientes de la zona metropolitana de la ciudad de México), Zimapán ha sido sede de cacicazgos diversos, algunos beneficiados con el control del agua de riego. Es también buen ejemplo de los inconvenientes del minifundio y el neolatifundismo agrícola, el acaparamiento de tierras y cosechas por parte de unos cuantos. Ahora la movilización de sus habitantes es para oponerse a la construcción de un confinamiento de desechos tóxicos en terrenos del ejido Cuauhtémoc, comunidad de Botinhá, a seis kilómetros de la cabecera municipal. De llegar a concluirse, sería uno de los más grandes de América Latina y un frente más del grupo español Abengoa en México, donde obtiene muy buenas utilidades con varias empresas.

En su columna Plaza Pública del diario Reforma, Miguel Ángel Granados Chapa resumió con exactitud el lunes pasado el problema y los alcances económicos y políticos de un negocio vestido de “sustentable” para beneficiar a la población local. Sin embargo, cabe recordar otros confinamientos igualmente “sustentables” que las instancias oficiales apoyaron mientras la ciudadanía era la última en enterarse de los verdaderos alcances e implicaciones que traerían, especialmente en cuanto a la salud pública y los recursos naturales. Es lo que sucedió con el de La Víbora, en Sonora (a unos cuantos kilómetros de Hermosillo), el de La Pedrera en el municipio de Guadalcázar, San Luis Potosí, y el de General Cepeda, en Coahuila. Al final, debido a la oposición ciudadana y de las organizaciones ecologistas, fueron clausurados y mostraron los resabios de un sistema que privilegia la inversión privada y, de paso, alienta la corrupción.

Los dirigentes del movimiento ciudadano que se opone en Zimapán al nuevo confinamiento se dicen engañados por las instancias oficiales del estado de Hidalgo y la empresa española, pues en principio les dijeron que en Botinhá funcionaría una planta para reciclar basura. Con esa información errónea y el señuelo de crear unos cuantos empleos permanentes y el pago mensual de 10 mil pesos durante 30 años, los lugareños aceptaron el proyecto. Pero al darse cuenta de que se trataba de algo muy distinto, se oponen ahora al mismo. Entre otras cosas, por sus implicaciones en el campo de la salud pública y el buen estado de los recursos naturales, en especial el agua.

En Zimapán, como en los caso de Sonora y Coahuila, una de las irregularidades consiste en la distancia que hay entre el confinamiento y las poblaciones, misma que la ley fija en, por lo menos, 25 kilómetros. En el caso que nos ocupa, es apenas de seis. Pero además, y como expresaron los inconformes en la visita-protesta que realizaron a la ciudad de México el martes pasado, el confinamiento estaría sobre una corriente de agua intermitente, algo prohibido en la legislación ambiental. Aquí se pondría en peligro el abastecimiento de agua para la zona y regiones vecinas. Esto, cuando en Zimapán la minería ya afecta con arsénico los mantos freáticos.

Una de las promesas incumplidas de los últimos sexenios ha sido la de dotar al país de suficientes sitios para confinar con seguridad los desechos tóxicos y peligrosos provenientes de la industria. Al año suman unos ocho millones de toneladas, pero apenas 400 mil reciben tratamiento adecuado. Sólo existe un confinamiento, sobresaturado, en Mina, Nuevo León. La inconformidad ciudadana por el que se construye en Zimapán exige una respuesta adecuada de las autoridades, en especial de las del medio ambiente. No simplemente ordenar que se callen y obedezcan. Lo correcto es probar que los inversionistas españoles actúan dentro de la ley, que la obra es en beneficio del país y no una amenaza para la salud pública y los recursos naturales. Para autoritarismo, basta y sobra el que atribuye la tragedia de Tabasco al cambio climático y a la Luna.

El cáncer del crecimiento

Gustavo Esteva

Se ha hecho posible, al precio de tragedias como las de Tabasco, someter al debate público un precepto central de la religión dominante: la meta del acelerado crecimiento económico. Cincuenta años de propaganda convirtieron este dogma de economistas en prejuicio general. Se acepta ya sin mayor discusión que es algo deseable. Ha llegado la hora de abandonar tan perniciosa obsesión.

Que la economía crezca indefinidamente, junto con la población, parece un principio de sentido común. Pero no lo es. Muchas cosas deben crecer hasta alcanzar su tamaño: las plantas, los animales, las personas. Cuando alguien alcanza su tamaño y algo le sigue creciendo, llamamos cáncer a esa protuberancia. Buena parte de lo que aumenta cuando crece la economía registrada es un cáncer social. Crecen la especulación, la producción irracional o destructiva, la corrupción y el despilfarro, a costa de lo que necesitamos que aumente: la justicia social, el bienestar de las mayorías.

En todos los países hay cosas que han crecido de más, por lo que deben achicarse, y otras que no han crecido suficientemente o que necesitan seguirlo haciendo, para beneficio general. Una alta tasa de crecimiento económico, que se mide con el del producto nacional bruto, expresa habitualmente que sigue creciendo lo que ya es demasiado grande, un auténtico cáncer social, y que se achica lo que debería seguir creciendo.

El crecimiento económico produce lo contrario de lo que se promete con él. No implica mayor bienestar o empleo para las mayorías, o mayor eficiencia en el uso de los recursos. Es lo contrario: genera miseria, ineficiencia e injusticia. Hay abundante experiencia histórica para sustentar este argumento. Continuar planteando una alta tasa de crecimiento económico como meta social es pura insensatez. Ha de atribuirse a bendita ignorancia, a cinismo o a una combinación de los dos.

Hace casi 40 años Paul Streeten documentó rigurosamente, para la OIT, la perversa asociación entre crecimiento económico e injusticia. Demostró que a mayor crecimiento corresponde mayor miseria y que hay una relación de causa a efecto entre uno y otra. Mostró también que el famoso “efecto cascada”, la idea de que la riqueza concentrada se derrama sobre las mayorías hasta generar su bienestar, es una ilusión perversa sin mayor fundamento.

Concentrar el empeño social en el crecimiento económico encubre lo que realmente se persigue: mayor opulencia de unos cuantos, a costa de la miseria general y la destrucción del patrimonio natural. Esto resulta apenas lógico, porque esa obsesión de economista no hace sino aplicar al conjunto de la sociedad una necesidad estricta del capital que sólo a él se aplica: capital que no crece, muere; y así ha de ser indefinidamente. Por eso cultivar la obsesión implica girar un cheque en blanco a los cabecillas del mercado o el Estado para que hagan de las suyas en nombre de un bienestar general que nunca llega y que, por esa vía, nunca llegará.

Necesitamos recuperar el sentido de la proporción, que no es sino otra forma del sentido común: el que se tiene en comunidad. Contra la sociedad del despilfarro, el desecho, la destrucción y la injusticia, la que produce el calentamiento global al que ahora se achacan los desastres causados por la irresponsabilidad, podemos levantar el valor de la renuncia sensata y responsable a lo innecesario en nombre de metas sociales viables, que descarten para siempre la idolatría del crecimiento económico.

Ha llegado el tiempo de plantearnos seriamente las ventajas de una tasa negativa de crecimiento general, especificando con claridad lo que queremos seguir estimulando. Se trata, por ejemplo, de apoyar a sectores altamente eficientes, productivos y sensatos, como los que forman la mayor parte del perseguido “sector informal”. Eso implica concentrarse en ampliar las capacidades productivas de las mayorías, en vez de dedicarse a apoyar a gigantes ineficientes. La pesadilla de los economistas: una caída en el producto bruto podría ser una bendición para la mayoría de la gente.

Es hora de detener la locura dominante. Han de crecer unas cosas y contraerse otras. Que aumenten nuestras capacidades de sustento y nuestra autonomía vital. Que se amplíen los espacios y maneras en que podemos ejercer nuestra libertad e iniciativa. Que se multipliquen las oportunidades propicias para la vida buena, según la manera en que cada persona y cultura defina en qué consiste vivir bien. Y que, para hacerlo posible, se reduzca el peso de una economía registrada que nos agobia y oprime, en todo aquello que contraríe la buena vida de todos o destruya la naturaleza.

El Plan México

Carlos Fazio

La información sobre el Plan México comienza a fluir a cuentagotas; pero es más lo que se ignora que lo que se sabe, y existen aún muchas contradicciones. En principio, la iniciativa de la administración de Bush implica un paquete de asistencia de seguridad por un monto de mil 400 millones de dólares para el periodo 2008-2010. Los primeros 500 millones se destinarían al ejercicio fiscal 2008. De ese monto, las fuerzas armadas mexicanas recibirían 61 por ciento: 205.5 millones la Defensa Nacional (41.10 por ciento) y 100 millones la Marina (20 por ciento). La Procuraduría General de la República recibiría 72.45 millones (14 por ciento) y la Secretaría de Seguridad Pública 39.45 millones (7.8 por ciento). El resto se destinaría a Aduanas, Migración, Cisen y otras dependencias.

Aparte de ese monto –que está a debate para su aprobación en el Congreso de Estados Unidos–, existirían otras partidas por un total de 132.55 millones de dólares, fuera del control de los legisladores estadunidenses. Es decir, la “ayuda” prevista para el primer año de operación del Plan México sería por 632.55 millones de dólares. Y dado que los destinatarios principales de los recursos serán el Ejército y la Marina, queda claro el componente militar de la “asistencia”. Con un agregado: la misma está contemplada en el capítulo “Antinarcóticos, antiterrorismo y seguridad fronteriza”. Ergo, se trata de ayuda militar en el contexto de la guerra antiterrorista de la administración de Bush.

Lo anterior viene a confirmar la idea de que la Iniciativa Mérida, rebautizada así por razones políticas, es el aterrizaje del componente militar de la Alianza para la Seguridad y la Prosperidad de América del Norte (ASPAN), en la porción EU-México. Huelga decir que los recursos ya están “etiquetados” y no saldrán de Estados Unidos porque México deberá destinarlo a la compra de aviones, helicópteros de combate, barcos, equipo bélico, radares, software y sofisticados instrumentos para monitoreo aéreo e intervención de telecomunicaciones (espionaje), así como para sufragar cursos de entrenamiento y asesorías. Igual que ocurre con el Plan Colombia, la Iniciativa Mérida será un negocio millonario en dólares para compañías militares y de inteligencia estadunidenses, y ofrecerá contratos de mantenimiento, entrenamiento y servicios relacionados a grandes corporaciones del complejo militar industrial.

Pero no se trata de un “simple” acuerdo de cooperación técnica, logística y de equipo. Implica, también, la instrumentación de reformas judiciales, penales y de procuración de justicia. A cambio de dinero, Estados Unidos se arroga el derecho de decidir cuáles reformas deben ser incorporadas a las leyes y códigos mexicanos. Además, comprende reforzar la administración de las prisiones, así como compartir información de inteligencia y migratoria en “tiempo real” (estándares de vigilancia y sistemas compartidos de entrada y salida; estándares biométricos equivalentes, así como pasaportes, visas, tarjetas de residencia permanentes, credenciales de transporte y otros documentos fronterizos). Y tal vez lo más grave: la “ayuda” abarca la reorganización de los cuerpos de inteligencia del Ejército, la Marina y las policías de México bajo los esquemas, directrices y supervisión de Estados Unidos. Es decir, la inteligencia de México quedará al servicio de los requerimientos de seguridad de Washington.

México ha sido integrado de facto al “perímetro de seguridad” de EU y su territorio quedó incluido en la zona bajo control del Comando Norte del Pentágono. La Iniciativa Mérida se inscribe en el marco de la ASPAN (el TLC militarizado), cuyo objetivo principal es la lucha contra el terrorismo. En ese contexto, un punto oscuro de la relación bilateral tiene que ver con el tema “Transporte aéreo en América del Norte: Expandiendo nuestros horizontes”, contenido en el II Reporte a los Mandatarios (ASPAN, agosto de 2006). Según ese documento oficial, desde 2005 existen cinco “estaciones WAAS” en Canadá y México, y otras cuatro adicionales estaban previstas para 2006. Se supone que son estaciones terrenas de monitoreo del espacio aéreo que cuenta con tecnología sofisticada. Pero, ¿quién las controla? ¿Teléfonos de México, la Defensa Nacional, el Pentágono? Otro punto no aclarado suficientemente tiene que ver con la virtual equiparación –según la óptica estadunidense aceptada por México– de los términos terroristas, narcotraficantes e inmigrantes indocumentados.

Lo que parece quedar claro es que mediante la desnacionalización del sistema de seguridad interna, México se convertirá en “maquilador” de seguridad de Estados Unidos. Lo que conlleva, para el régimen de Felipe Calderón, una criminalización de sus propios connacionales, ya que parte de los recursos y de las nuevas tecnologías y leyes se voltearán contra el flujo migratorio de los mexicanos que expulsa el actual sistema de dominación clasista, y que quieran ingresar sin papeles a la meca del capitalismo.

En ese contexto, la principal amenaza para México es que el gobierno de Estados Unidos será codiseñador de la estrategia de “seguridad nacional”, lo que más allá de juegos semánticos significa una cesión de soberanía. De allí la insistencia de la secretaria de Relaciones Exteriores, Patricia Espinosa, de que la Iniciativa Mérida “no contiene obligaciones regidas por el derecho internacional” ni es un tratado que “deba ser sometido a aprobación del Senado (mexicano) o un acuerdo interinstitucional como lo define la Ley de Celebración de Tratados”.

Es decir, una iniciativa que fue definida por el embajador estadunidense Antonio Garza como el “proyecto más agresivo” jamás impulsado por la Casa Blanca en el Hemisferio Occidental, carece en México de control legislativo. En buen romance, se quiere pasar de contrabando el Plan México, sin que quede sujeto a supervisión alguna.

La perversa realidad del Plan Colombia

Mercedes Oliveros Suárez *

Ante la imposición del intervencionista Plan México o Iniciativa Mérida es insoslayable un repaso de las consecuencias del también intervencionista Plan Colombia.

El objetivo anunciado en la versión en inglés del Plan Colombia (1999) era “reducir en seis años en 50 por ciento el cultivo, procesamiento y distribución de drogas”, pero los resultados son un rotundo fracaso: la producción de cocaína sólo disminuyó 11.6 por ciento y tiende a aumentar, según cifras del Proyecto Sistema Integral de Monitoreo de Cultivos Ilícitos (integrado por el Departamento de Estado, la ONU y la Dirección de Estupefacientes). La Oficina en Washington para Asuntos Latinoamericanos (WOLA) denunció un efecto de “gran expansión“ (ballon effect) por la siembra de coca en nuevas áreas del territorio colombiano, al igual que en Bolivia y Perú. Más aún: la recomposición de las mafias ha generado 22 cárteles nuevos.

A escala internacional se desconoce la perversa realidad del Plan Colombia y su complemento, el Plan Patriota, que se ha traducido, en primer lugar, en el salvaje proceso de apropiación de amplias zonas de cultivo y recursos estratégicos, como petróleo, agua y diversos minerales. En segundo lugar, busca derrotar a las organizaciones populares, a la oposición política y a la insurgencia, representada por los grupos guerrilleros (FARC y ELN), sin importar los costos mortales que ha sufrido la población civil, indiscriminadamente catalogada como “terrorista”.

El eje central del plan ha sido su estrategia político-militar, con la restructuración y modernización de las fuerzas armadas del gobierno colombiano y el fortalecimiento e institucionalización del paramilitarismo, lo cual se ha logrado mediante:

–La inyección de 4 mil millones de dólares, entre 2000 y 2006, para asistencia militar.

–Entrenamiento a fuerzas del ejército a cargo de asesores y boinas verdes. Colombia es el segundo receptor de entrenamiento después de Irak. Los militares capacitados asesoran a gobiernos afines en la región y actúan en países vecinos, como Venezuela (86 paramilitares colombianos –reservistas del ejército– fueron detenidos por organizar un complot contra el presidente Hugo Chávez, en mayo de 2007).

–La realización de operativos conjuntos, con la incursión de mercenarios estadunidenses. Empresas como Dyn Corp (para fumigaciones con sustancias químicas nocivas), MPRI, Northgroup Grumman (para la instalación de radares) y AirScan (para servicios de vigilancia aérea) actúan libremente en Colombia, sin ningún control y evadiendo las normas internacionales en conflictos armados.

En Colombia existen hoy siete bases militares estadunidenses ubicadas en puntos estratégicos para el control de los recursos naturales y en la lucha contrainsurgente: Arauca, Tres Esquinas, Larandia, Marandúa, Bahía Málaga y Puerto Legízamo. Además, se han establecido siete radares en Turbo-Antioquia, San José Guaviare, Marandua, en Guainía; Tres Esquinas, en Caquetá; Chocó (litoral del Pacífico), y en la zona fronteriza con Venezuela.

–El fortalecimiento y la institucionalización de los paramilitares, brazo civil armado del grupo en el poder. Agrupados en las tenebrosas Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), tienen control de 35 por ciento del Congreso. Han ampliado su poder económico y mafioso al apropiarse de la mayoría de las tierras de los desplazados, y al establecer alianzas con narcotraficantes. Jugaron un papel fundamental en la relección de Uribe. Algunos grupos de paras, como las llamadas Águilas Negras, siguen activos militarmente, asesinando a líderes populares y a defensores de derechos humanos. Entre agosto de 2002 y diciembre de 2004, se registraron 6 mil 332 detenciones arbitrarias, 3 mil 127 ejecuciones extrajudiciales, 337 desapariciones forzosas (banco de datos CINEP).

–La incorporación de la población civil al conflicto, mediante redes de informantes o colaboradores con la fuerza pública, que ante la pobreza extrema de la población ha roto nexos de vecindad y hasta familiares.

Al proclamar el combate al narcoterrorismo como eje de su estrategia para América Latina, Estados Unidos utiliza el Plan Colombia y la Iniciativa Mérida como herramientas de intervención y de posicionamiento en la región.

Una lucha frontal y real contra el narcotráfico implica impulsar cultivos alternativos y subsidios al campesinado. La realidad oculta es que mientras las compañías químicas estadunidenses y europeas sigan percibiendo ganancias por los precursores químicos de las drogas, mientras los grandes bancos centrales se beneficien con el lavado de dinero y mientras no se toque la poderosa estructura de comercialización de la droga en Estados Unidos, todos los planes antidrogas serán una farsa, una burla a los países que seguimos poniendo los muertos.

*Secretaria de Tercos por la Paz, Comisión Latinoamericana por la paz en Colombia. Doctora en arquitectura y maestra de la UNAM.

Los quehaceres

León Bendesky

Las sociedades tienden a ser más grandes que sus gobernantes y que aquellos que administran las cosas públicas. Afortunadamente. Esto ocurre con respecto a la mayoría de los líderes políticos y con los que ocupan los altos puestos en las burocracias gubernamentales. Hay excepciones, sin duda, y también son necesarios los matices como en todo lo que tiene que ver con los asuntos humanos, con los procesos colectivos.

En los días recientes, Venezuela ha estado prominentemente en las noticias, cuando menos por dos razones distintas. Una es de carácter político y se centra en el presidente Hugo Chávez, quien ha llamado a un referendo para revisar la Constitución y, entre otras cosas, permitir la relección indefinida, aplicable a su propio mandato. La cuestión es controvertida, para decir lo obvio, igual que lo son una serie de propuestas económicas relativas a las nacionalizaciones y los controles de precios, y otras del campo social, como es el caso de las pensiones.

Chávez no es un personaje que guste a las elites políticas en muchas partes del mundo, menos aun a las elites sociales. Dice las cosas de una manera que no encaja con las formas admitidas de la corrección política. Lo que no quiere decir que todas sean necesariamente incorrectas o falsas. Otra cosa es que a aquéllos no les agrade oírlas, que prefieran que se queden en esa ambigüedad crónica y secular que les acomoda y juega a su favor.

Se excede en muchas ocasiones: es su estilo, su forma de hacer política. Sus opositores también lo hacen, pero los medios los presentan públicamente como razonables frente a la sinrazón. Más allá de las preferencias por una u otras de las partes, esta disputa es una expresión de un giro político que ocurre en la región. Los orígenes y las manifestaciones de tal giro están ahí para que sean analizados, pero no se puede sólo tratar de barrerlos bajo el tapete como se hace con un incómodo objeto que se quiere esconder antes de que lleguen las visitas.

El affaire en la Cumbre Iberoamericana de Chile hace apenas unos días expuso varias facetas de estas contradicciones, no fue solamente un desaguisado diplomático. Chávez hizo tropezar al rey español, que mostró la intolerancia no nada más política, sino hasta de clase: la aristocracia decadente frente al insurrecto que sólo debía condescender. Tropezó el rey, que puede apelar a una legitimidad política enmarcada en la historia reciente y particular de España, aunque cada vez más cuestionada en su propio país, pero con reservas democráticas, si es que su mera existencia se mide con el mismo rasero que debe usarse para considerar al gobierno de Chávez.

El enfrentamiento con el rey se convirtió en un asunto de buenas maneras y no en una controversia política como ameritaba. Pero el escenario de la cumbre no daba para eso, es más, su contenido fue tan raquítico y tan grande la repetición de lugares comunes entre quienes gobiernan, que los medios deben agradecer al venezolano que les dio alguna nota relevante que reportar. La expresión pública de Carlos Fuentes, de modo extenso, fue elocuente al señalar que alguien, en este caso apuntando al rey, debía hacer callar a Chávez de una vez por todas. Muchos habrán estado de acuerdo, pero en México esa idea habría que ubicarla en el contexto del extremo conservadurismo político y social que se ha asentado en el país.

La patria socialista que propone construir Chávez requerirá un sustento más fuerte y duradero que la abundante renta petrolera. La redistribución de esa renta es necesaria cuando se tienen recursos naturales valiosos, no renovables y en circunstancias de altos precios en los mercados. Esto es así, en especial, en países en los que hay una bárbara concentración del ingreso y la riqueza, pero no puede extenderse indefinidamente.

No son reales las expectativas que se crean sobre esa base. No se trata tampoco únicamente de un asunto de derechos de propiedad, aunque su redefinición clara es necesaria para alentar el crecimiento productivo, al igual que replantear las funciones y límites del Estado y del mercado. Los controles de precios son útiles como instrumentos de intervención, pero dificultan la asignación de los recursos para acrecentar la productividad y la capacidad de elevar permanentemente los niveles de vida de la población. No se puede pretender que no se ha aprendido nada de uno y otro lado de lo que no puede reducirse sólo a una disputa ideológica, sino que tiene implicaciones prácticas de relevancia.

El segundo asunto que ha puesto a Venezuela en las noticias es de otro orden. El Sistema Nacional de Orquestas Infantiles y Juveniles, creado hace tres décadas por José Antonio Abreu, rinde jugosos frutos. El éxito de la Orquesta Sinfónica Juvenil Simón Bolívar y su director Gustavo Dudamel no es una anécdota recogida en las páginas de cultura de los diarios y revistas. Expresa la visión de un maestro y la reacción positiva de las familias de los niños y jóvenes que participan; es una forma de articulación social, lo que ahora gusta llamarse cohesión.

La historia del sistema ha sido reseñada en muchas fuentes fácilmente accesibles. La gira reciente por Estados Unidos ha sido ampliamente aclamada por audiencias y críticos que no suelen dispensar favores fáciles, ni se compadecen del subdesarrollo. Su paso por México debería cuestionar y zarandear a muchos funcionarios encargados de la educación y la promoción del arte y la cultura. Unos (o más bien unas) están, en cambio, enzarzados en pleitos por el control de una parte del sistema educativo que se ha vuelto muy rentable económica y políticamente, sin importar las consecuencias para el país, que registra pésimos resultados en ese campo. Otros están amparados en glamorosos parapetos burocrático culturales desde donde lo mejor es no moverse mucho so pena de perder los privilegios del puesto.

La “sorpresa” del gobierno

Carlos Fernández-Vega

Advierten de nueva inundación en Tabasco

Anegaciones constantes

No concluyen los trabajos de rescate en el anegado Tabasco (70 por ciento del estado se mantiene bajo el agua), y el gobernador de la entidad ya advierte sobre la inminencia de una nueva inundación en Villahermosa, porque las lluvias continuarán, a la par del riesgo por la falta de obras de infraestructura y la sempiterna corrupción.

Lo anterior, a pesar de la gravedad, no resulta novedoso. De hecho, ha sido la constante en cuando menos el último medio siglo, como documenta un detallado análisis (El caso de Tabasco y la sociedad de riesgo, 2004) elaborado por Rodolfo Uribe Iniesta (rui@servidor.unam.mx), investigador del Centro Regional de Investigaciones Multidisciplinarias de la Universidad Nacional Autónoma de México, quien envió una copia a este espacio y del que se toman algunos aspectos para recorrer la reciente historia estatal en infraestructura hidráulica, ecocidio y corrupción.

Señala Uribe Iniesta que Tabasco es ejemplo de catástrofe ecológica, ya que sólo 3 por ciento de su superficie está cubierta de selvas todavía identificables como tales y pantanos relativamente vivos, aunque casi todos –incluidos los de la Reserva de la Biosfera de Pantanos de Centla– constituidos ya por vegetación secundaria y 60 por ciento del territorio ocupado por pastizales dedicados a la ganadería.

Con el auge petrolero de los 70, la presa de Malpaso y las subsecuentes del Grijalva han trastornado el régimen fluvial y de inundación. La construcción del ferrocarril y la carretera se convierten en bordos enormes que retienen el agua y matan el flujo de los pantanos y tierras estacionales de cultivo, y la ganaderización, además de la deforestación y empobrecimiento biótico que representa, trae una crisis de desempleo en el medio rural. Cuando llega el petróleo, ya en el campo ha decaído la productividad de las tierras, se ha reducido el espacio utilizable estacionalmente y no hay empleo para los jornaleros. La gente indígena se quejaría del cambio hidrológico por la “inundación que no bajó” en 1981, y luego por el cambio de fechas de la “creciente estacional” de octubre a noviembre.

En su investigación señala que dicho cambio dependía de la programación de las presas, de acuerdo con cuestiones meteorológicas de Guatemala y Chiapas, y de las necesidades de generación de energía eléctrica, al grado de que en 1993, con una movilización popular y el apoyo del Instituto Nacional Indigenista, se consiguió de la Comisión Federal de Electricidad una indemnización para todos los pueblos de Nacajuca, no simplemente por inundar, sino por hacerlo fuera de fecha. Con ello queda claro que toda anegación contemporánea no es un hecho estrictamente natural, sino sobre todo dependiente de las decisiones del manejo de las presas.

El auge petrolero de los 70 se registra primeramente en la manera más agresiva: la exploración. Entre sus manifestaciones estuvo una agresiva construcción de infraestructura de caminos y canales para que la maquinaria de exploración y perforación llegaran a los lugares seleccionados, lo que provocó mayores problemas de retención de agua y cambios de régimen de tierras cubiertas y descubiertas, que afectaron fuertemente a los campesinos. El caso más grave fue que para permitir el paso de las barcazas de exploración a las lagunas costeras se rompió un estero (Barra de Panteones), lo cual provocó que se salinizaran casi todas las tierras del municipio de Cárdenas, incluyendo el Plan Chontalpa.

Ocurre entonces el paso de dos huracanes, uno tras otro, Opal y Roxanne, y el hecho excepcional de que este último se regresa sobre el Golfo de México para golpear otra vez el estado. En el medio rural se produce una inundación catastrófica, como las de antes; sin embargo, políticamente se habla de lo “excepcional” del fenómeno (como en 2007). Pero en 1999 es aún peor, ya que ocurre la llamada “contingencia”. Sin ciclón de por medio, sólo por varios nortes y una tormenta tropical, las presas chiapanecas se ven desbordadas, sus compuertas son abiertas y la inundación sorpresivamente ocupa las más lujosas zonas residenciales de Villahermosa. Para evitar que siga inundada la capital se construye un “tapón” en el Mezcalapa, que desvía el agua hacia la Chontalpa chica, donde entra en los pueblos chontales hasta un desusado nivel de dos metros.

Se vuelve a pretextar la excepcionalidad meteorológica y se agrega el elemento político de decir que “las presas se abren para bloquear la candidatura de Madrazo a la presidencia del Partido Revolucionario Institucional”. Sin embargo, el que se anegaran zonas no tradicionalmente inundables de Villahermosa llamó la atención. Estudiando el caso, se descubre que las áreas definidas en los 70 y 80 en el municipio del centro como “vasos reguladores”, o sea lugares de paso de las inundaciones, fueron en varios casos rellenados, uno muy amplio para la construcción del nuevo parque de feria, y los otros para la construcción de nuevos centros comerciales, que fueron negociados como parte de la campaña política para elegir gobernador. Quedó claro que las inundaciones son producto de la falta de continuidad de las políticas y la corrupción institucional.

Los sobresaltos del sistema hidrológico se combinan con inesperadas sequías que obligan, por ejemplo, a los ganaderos a romper las líneas de conducción de agua potable de las ciudades para darle a su ganado. La nueva importancia estratégica del gas y la posibilidad de reinyectar nitrógeno para exprimir los viejos yacimientos de crudo desataron una nueva época de exploración en el campo tabasqueño, donde hoy mismo ocurren, otra vez, todas las barbaridades de los 70, pero con el novedoso elemento de que ahora lo hacen directamente compañías extranjeras con personal extranjero (chinas, por ejemplo). Además, como en los años 70, las cuestionables políticas de seguridad industrial, anticontaminación y remediación ambiental de Pemex, a las que les obliga la recomendación de la Comisión Nacional de Derechos Humanos, y que fueron tan publicitadas en los años 90, dejaron de aplicarse con la administración foxista.

Pero en el gobierno se “sorprenden”.

Las rebanadas del pastel:

Más allá del pretexto para un día feriado, ¿alguien sabe qué fue de la Revolución mexicana?

Campañas+migrantes= ?

Arturo Balderas Rodríguez

Ahora que el tema de la migración se ha puesto de moda en las campañas presidenciales, la lección que se puede tomar de los últimos debates de los precandidatos de uno y otro partido es que –con excepción del inefable señor Tancredo, cuya enfermiza reacción pavloviana a la palabra migración es bien conocida– ninguno tiene una idea clara de la forma en que se puede resolver el problema. Las contradicciones entre los cuatro precandidatos que encabezan las preferencias de los electores son un ejemplo.

La semana pasada en uno de los debates entre precandidatos demócratas, a la senadora Hillary Clinton se le preguntó si apoyaba el plan para otorgar licencias a los indocumentados. Su respuesta fue tal, que ella misma quedó confundida sobre lo que intentó decir. También, el senador Barak Obama tropezó dejando en Babia a todos los que escucharon su respuesta. A fin de cuentas, independientemente de que la primera se opone y el segundo está de acuerdo con el plan, sus posiciones con respecto a la migración (documentada o no) parecen no tener nada que ver con lo que hagan en caso de llegar a la presidencia. Una muestra es que ambos votaron en el Senado por una reforma migratoria integral que incluyera alguna forma de regularización para los millones de indocumentados.

Lo mismo sucede con los republicanos. Mitt Romney entregó becas a hijos de trabajadores indocumentados cuando gobernó Massachusetts y ahora está en contra, con el argumento de que es injusto otorgárselas a ellos y no a los estadunidenses. Rudy Guiliani, cuando fue alcalde de Nueva York, dijo que en los hospitales se atendería a todo el que llegara solicitando servicios, independientemente de su calidad migratoria y ahora se opone. El hecho es que ambos dirigieron estados y ciudades considerados santuarios para los “sin papeles”.

Todos parecen actuar en función del momento y el lugar en el que emiten sus comentarios: lo que importa es ganar adeptos en estados cuya población es conservadora. Para ello es necesario expresarse según la audiencia. Ya se verá si tienen la misma actitud en estados costeros de Estatos Unidos, donde la audiencia es más liberal y la sensibilidad sobre el tema migratorio es diferente. El problema es que con el “uso” coyuntural del tema migratorio exasperan el ambiente xenófobo que prevalece en muchos sectores de la sociedad estadunidense y ponen contra la pared a quienes no tienen los mismos foros ni recursos para defenderse de las hostilidades provenientes de esos sectores.

El voto hispano no ha sido determinante anteriormente, no obstante que millones tienen el derecho de acudir a las urnas, pero no lo hacen por apatía o incredulidad en los procesos democráticos. Desperdician el potencial que pudiera llevarlos a un primer plano político en EU. Por lo pronto, hay una campaña nacional para lograr que los votos de este sector aumenten, por lo menos, en un millón. Ya se verá si la fuerza de voto de los hispanos es suficiente para que el futuro presidente tenga una política menos vacilante sobre temas decisivos para su bienestar.

Campanas que tocan

Julio Hernández López

Provocación y neocristerismo

Defender el petróleo (la nación)

A pesar de todo, Fraude: México 2006 va...

Doblemente fortalecido por resoluciones angelinas (de humanos y de falibles jueces de la ciudad californiana, no de auténticos espíritus celestes) que lo eximen de ser procesado por presunto apoyo a pederastas, el cardenal Norberto Rivera encontró vengativa manera de sacar momentáneamente de cartelera –y de robarle reflectores– a la cinta que Andrés Manuel López Obrador anunció ayer en el Zócalo, de resistentes gestas cívicas contra ambiciones de malvados ladrones de petróleo. Según el presidente de un colegio de abogados católicos, que funge como vocero jurídico del cardenal N de la R, la Catedral Metropolitana cierra sus puertas (y con ello se coloca en condición de mártir, casi una advertencia del riesgo de nuevas batallas cristeras) a causa de una providencialmente oportuna provocación también doble: primero, la de los jefes religiosos que tiran la piedra (al jalar del badajo largamente mientras sesionaba la tercera Convención Nacional Democrática) y luego esconden la mano (al cancelar los rituales públicos); y en segundo término, la de esa injustificable brigada de sospechoso ajusticiamiento clerical que con violencia reprobable (a la que las cajas electrónicas de resonancia magnificarán) atropelló la iglesia administrativamente más importante del país el mismo día en que el hombre que ha encabezado un movimiento de protesta cívica que no ha roto ni un cristal convocaba a una nueva etapa activa de resistencia que deberá estar caracterizada rigurosamente por la no violencia. Vaya coincidencias: los caminos del Señor no son a prueba de provocadores.

Aletear de sotanas mientras una representación activa de ciudadanos estuvo presente ayer en la principal plaza pública del país para escuchar nuevamente el discurso y el trazo de ruta que haría quien ellos han investido de particular legitimidad presidencial. En cuestión de número de asistentes siempre habrá divergencias (y ayer Marcelo Ebrard ayudó a reducir el espacio del Zócalo con estructuras para patinaje que podían haberse instalado horas más tarde), pero lo único cierto es que López Obrador sigue contando con un apoyo masivo y apasionado que ni remotamente tiene ningún otro personaje de la política mexicana. La tercera Convención Nacional Democrática permitió, además, que el tabasqueño ex candidato presidencial ejerciera su función de ser punto de convergencias para convocar a un obligado frente de defensa del petróleo. Contra las expectativas de ruptura con las franjas de su partido que mantienen coqueteos en busca de amasiato con el calderonismo, e incluso dejando el tema del fraude electoral en un segundo plano (como contexto y memoria, explicación de favores a socios golpistas y de planes entreguistas), López Obrador dedicó al tema del petróleo, y a las pretensiones PRI-PAN de hacer “reformas” energéticas a gusto de nativos y extranjeros intereses particulares, 1968 (vaya número) palabras de las 3 mil 793 que en total pronunció en la Plaza de la Constitución.

López Obrador convocó a una resistencia civil pacífica que se teja desde las células de la sociedad e integró una Comisión Coordinadora de la Defensa del Petróleo en la que destaca la participación mayoritaria de mujeres como la economista Ifigenia Martínez, la científica Claudia Sheinbaum, la actriz Jesusa Rodríguez, la publicista Bertha Maldonado (Chaneca) y una suerte de representantes legislativas regionales como la diputada por Campeche Layda Sansores y la senadora por Tabasco Rosalinda López, todas ellas acompañadas del gran especialista en globalización y geoenergéticos Alfredo Jalife-Rahme.

Mexicanos al grito de la defensa nacionalista de sus recursos mientras la exhibición del documental dirigido por Luis Mandoki ha sido afectada por trampas de diversa índole con las que ciertos poderes oscuros y ambiguos pretenden confundir y disminuir el flujo natural de asistentes, escamotear ganancias económicas a los productores de la cinta y contabilizar menos público del real para, así, recortar su tiempo de estancia en cartelera. El fraude empresarial hormiga (de 0.56% en 0.56% llena la gallina de la estafa el buche) lo mismo está jugando con olvidos en marquesinas que con emisión de boletos para otras películas a clientes que pagaron por ver la de Mandoki o con insólitas fallas técnicas (volumen de sonido, mal enfoque).

Sin embargo, la puesta en pantalla del trabajo colectivo sistematizado por el cineasta Mandoki ha sido, desde su primer instante, un éxito completo e histórico, no sólo por los buenos resultados económicos y estadísticos que en estos primeros días muestran los reportes oficiales de empresas dedicadas a contabilizar número de asistentes y recaudación en taquillas sino, sobre todo y esencialmente, porque la mencionada cinta pudo ser presentada en salas comerciales, es decir, en exhibición masiva, a pesar del segundo fraude de la temporada de hacerse patos, es decir, del postfraude mediático, empresarial y gubernamental que pretende cerrar el paso a todo testimonio, prueba o comentario que confirme la existencia del fraude electoral original. Allí están consignadas las declaraciones –confesiones de Felipe Calderón y Vicente Fox–, el papel de los conductores opinantes de la televisión, las evidencias del cinismo y la cerrazón de los funcionarios electorales, el papel envenenado y triste de los miembros del tribunal electoral y el peso de los empresarios y el panismo en las campañas de odio y división social. Pero también está una entrevista (tal vez demasiado larga) con López Obrador y, sobre todo (lo que quizás merecía mayor tiempo y énfasis), la participación firme, creativa y esperanzada de un segmento social en busca de que hubiera cambios verdaderos en su nación; un segmento que estaba y está dispuesto a la lucha: ciudadanos que llenaron plazas vivieron en comuna cívica estigmatizada y defienden diariamente, en condiciones desfavorables, su convicción de que su voto y su expectativa de cambio fueron robados. Amén. ¡Hasta mañana!

Realidad de la resistencia civil

Editorial

La masiva concentración realizada ayer por el movimiento de resistencia civil en el Zócalo capitalino –sin llegar a las dimensiones que alcanzaron las concentraciones electorales y poselectorales en torno a la candidatura presidencial de Andrés Manuel López Obrador– mostró que la oposición cívica de izquierda al presente régimen se mantiene viva, vigente y articulada. Ciertamente, en el frente interno, esa resistencia se ha visto obstaculizada por los disensos en el Frente Amplio Progresista (FAP), las luchas por el poder en el Partido de la Revolución Democrática (PRD) y las graves dificultades organizativas por las que atraviesa la Convención Nacional Democrática (CND); a ello debe sumarse el empeño del grupo político-empresarial gobernante por hacer invisible al lopezobradorismo y a todas sus expresiones. Para ello se ha tendido un cerco mediático implacable alrededor del movimiento y se ha recurrido a la descalificación y a la ridiculización sistemática de su principal dirigente y de sus colaboradores.

El afán de presentar a la resistencia civil como un pequeño grupo de alborotadores y chiflados es continuación de las campañas de lodo lanzadas el año pasado desde la Presidencia de la República y desde las cúpulas empresariales contra el entonces aspirante presidencial de la coalición Por el Bien de Todos, y hoy en día transcurre en paralelo a la determinación de imponer, desde el poder público y desde el poderío económico privado, una visión idílica –y falsa— del acontecer nacional: conflictos electorales superados, normalidad democrática restablecida, vigencia del estado de derecho, armonía y paz social, desarrollo económico reactivado, caída del desempleo, inexistencia de la inflación y respeto pleno a los derechos humanos.

Es precisamente de las realidades que desmienten el discurso oficial, de lo que se nutre una oposición social que supera a partidos, sindicatos y a otras formas de organización tradicional y que, año y medio después de haber sufrido una derrota electoral sembrada de dudas y de sospechas, sigue llenando plazas y convocando a centenares de miles de ciudadanos: en lo que va del gobierno calderonista la seguridad pública no ha mejorado de manera perceptible, pero sí han empeorado la situación del agro, el retroceso salarial, la calidad de vida de las mayorías, los servicios públicos, el cinismo de la alta burocracia gubernamental, la erosión de las instituciones, el desbarajuste de las cuentas públicas, la desigualdad exasperante, el saqueo de Pemex, el desmantelamiento de la industria energética en general –preludio a un enésimo intento por entregarla a intereses privados, probablemente extranjeros– y el uso faccioso e inescrupuloso de los puestos de representación popular.

Lejos quedaron los propósitos del entonces candidato Felipe Calderón de “rebasar por la izquierda” a su rival perredista. Este primer año de la administración calderonista se le ha ido al Ejecutivo federal en el pago de facturas y favores políticos. El país ha vivido la profundización de la estrategia neoliberal, el avance del proyecto político autoritario de la reacción y la consecución de una lógica gubernamental que alienta la concentración de la riqueza, multiplica y ahonda la pobreza, antepone los intereses privados a los públicos y debilita la soberanía nacional.

Resulta reconfortante, dentro de lo que cabe, que el vasto descontento acumulado en el ciclo de regímenes neoliberales, de Salinas a Calderón pasando por Zedillo y por Fox, tenga ante sí cauces de expresión y lucha intachables, como son la promoción de los derechos humanos, la defensa de la economía popular, la oposición a que se culmine la destrucción del agro y la preservación de la industria petrolera como propiedad de la Nación y de todos los mexicanos. Desde este punto de vista, y por paradójico que parezca, es mucho lo que el actual gobierno le debe, en materia de estabilidad y de preservación de la paz, a la resistencia civil que se dio cita ayer en el Zócalo capitalino.

Por otra parte, no habría en el país concentraciones como la que tuvo lugar ayer en el corazón de la República si el grupo gobernante hubiese accedido, el año pasado, a efectuar un segundo recuento total de los sufragios a fin de determinar con plena certeza a quién eligieron presidente los mexicanos aquel 2 de julio.

De lo ocurrido en la Catedral



http://www.youtube.com/watch?v=PTeAhrDgbkk

Frases para la historia

Nos envían:


Frases para la historia

¿Y yo por qué?
Pronunciada por el expresidente Fox hace años cuando Televisión Azteca se robó un canal de televisión con todo lujo de fuerza y con toda impunidad y aunque usted no lo crea, hasta la fecha no se ha hecho justicia. El Sr. Fox prometió defender y hacer respetar la constitución cuando tomó posesión y nos dijo que se lo podíamos demandar si no cumplía. Pues es lo que le estaban diciendo, que hiciera que se respetara la ley y en vez de hacerla cumplir como era su deber nos salió con la frasecita esa propia de un presidente irresponsable y delincuente por complicidad y omisión.

¡Comes y te vas! Pronunciada otra vez por el mismo Sr. Fox. Se lo dijo a Fidel Castro en la reunión de presidentes que se llevó a cabo en Monterrey hace algunos años. Eso hizo en su abyección hacia Bush para ahorrarle al presidente norteamericano tener que ver a Fidel aunque fuera de lejecitos.

¡Ni los oigo ni los veo! Pronunciada por Carlos Salinas de Gortari refiriéndose al PRD. Era mentira porque logró asesinar a más de 300 perredistas en su sexenio y para eso tenía que verlos o saber por lo menos por donde andaban.

¡No se hagan Bolas! El mismo, Carlos Salinas; expresó a todas las fuerzas políticas para que se estuvieran quietas cuando su candidato a la presidencia era Colosio un poco antes de ser asesinado.

¿Por qué no te callas? Pronunciada por el rey de España cuando se dirigía a Hugo Chávez presidente de Venezuela. El error del rey es haber pensado que estaba en el siglo XVI cuando nos daban órdenes desde la Península Ibérica. Está desfasado casi 500 años.

¡Que sea la última vez! Pronunciada por El primer ministro Zapatero de España y dirigida también a Hugo Chávez. Este señor ibérico se equivocó de lugar; creyó que estaba en un salón de clases donde los maestros a menudo amenazan a sus estudiantes con disciplinarlos cuando no obedecen al profesor.

¡Es un peligro para México! Frase pronunciada por la mafia de Felipe Calderón durante la campaña sucia electoral del 2006 contra Andrés Manuel López Obrador. La frasecita le regresó a Felipe como un bumerang porque el peligro para México resulto ser él ya que por sus tratos secretos con Bush está a punto de entregarle a México en bandeja de plata y convertir al país en colonia por medio del Plan México.

¡Si seguimos por el mismo camino! Frase pronunciada también por Fox y ya vemos que nos está yendo como en feria precisamente por seguir el mismo camino de la corrupción e impunidad, ahí está Tabasco, consecuencia de seguir el mismo camino.

¡Un fraude electoral que nadie vio! Frase pronunciada por el cardenal Norberto Rivera. No hay peor ciego que el que no quiere ver. El problema no está en los ojos ni en los lentes sino en el corazón y en la falta de buena voluntad. Es la característica de los fariseos hipócritas.

¡Guerra contra el terrorismo! Frase pronunciada insistentemente por el presidente Bush una y otra vez para tener asustados no solo a los norteamericanos sino a todo el mundo sin darse cuenta que el mayor terrorista es él y con esa excusa hacer lo que le da la gana invadiendo y amenazando países a diestra y siniestra.

Aún hay más……………

Llaman a ¿Cristianos Escondidos?

Nos envían:

Hola bloggeros: Aprovechando el escándalo provocado el domingo 18 de noviembre por el repique a vuelo de campanas durante 15 minutos, como si fuera Año Nuevo, (soy testigo presencial, nos molestó a todos y contestamos las duras campanadas con el grito de siempre "OBRADOR,OBRADOR") en el momento en que Rosario Ibarra hablaba en el Zócalo, lo que estimuló a que unos cuántos manifestantes molestos, introdujeran su protesta en la Catedral. Hoy, en el Canal 152 entre las 6 y 6:30 A. M. canal de Puebla de SKY programa Monte Marìa, Sección Buenos dìas Buenas Noticias, un sacerdote católico-locutor, después de leer su versiòn de los hechos, llamó a los que él llama "CRISTIANOS ESCONDIDOS a que salgan a defender a su Iglesia" y peor aún; los reto a que:
"Si no fueron capaces de defender la vida contra la Ley de Aborto, ahora es su deber defender a su Iglesia, salgan ya cristianos escondidos" Esto de hecho, representa un llamado de la Iglesia católica a la violencia, siendo que la Iglesia representa el perdón, el amor y la paz. En que estamos parados????

¿Cuáles serán los "cristianos escondidos" y por qué se esconderán? Nada bueno habrán hecho.

Columna.Asimetrías:La Tercera Cadena 1/2

Columna.Asimetrías: La Tercera Cadena 1/2
Por Fausto Fernández Ponte

I

Háblase en los cenáculos de la política --los Poderes Ejecutivo y
Legislativo, principalmente, así como de los partidos políticos-- de
reformar la Constitución para darle viabilidad a una tercera empresa
de televisión que compita con el duopolio.

Entre las premisas de ese anhelo inclúyense, desde luego, las de
limitar los abusos del duopolio de empresas privadas concesionarias de
un bien patrimonial de México, el de las comunicaciones y sus
espectros variopinto de modalidades.

No huelga mencionar que, empero, esos abusos son identificados en
éstos cenáculos sólo en su secuela crematística --lo que les cuesta a
los partidos políticos y políticos profesionales y lo que unos y otros
dejan de recibir para su provecho--.

Tampoco huelga mencionar que ese es el meollo vero de la reciente
reforma a la Constitución para limitar los gastos de partidos
políticos y sus personeros en difusión de ideologías y doctrinas e
imagen de candidatos a puestos de elección popular.

Ante ese hecho, adviértese que lejos está, en la motivación de la
reforma a la Carta Magna, proteger el interés de los mexicanos
causantes y/o pagadores de impuestos. El motivo real es el de disponer
de más recursos para partidos y sus personeros.

II

Lejos también está el interés por proteger al pueblo de México de
la difusión aviesa de hechos y sucedidos reales o supuestos o
presumidos --y, ergo, calumniosos, distorsionados y sin contextos--
que influyen en el desenlace de una elección.

Y como bien se vio en la elección del 2 de julio de 2006, esos
desenlaces no son objeto de una difusión imparcial, orientada a
explicar los componentes de la naturaleza de hechos y sucedidos y sus
concatenaciones e intercción ni mucho menos su dialéctica.

Los medios de difusión impresa, hertziana y por la internet --con
honrosísimas excepciones-- se prestaron al ocultamiento burdo y
distorsión grotesca del colosal fraude electoral, intrínseca parte de
un golpe de Estado dado por el Presidente Vicente Fox.

Esos son hechos factuales, documentados --en el dictamen mismo del
Tribunal Electoral y el filme El Fraude: México 2006, de Luis
Mandoki-- y objetivamente discernidos. El señor Fox dio su coup d´État
por los motivos de todo golpista: retener el poder.

Pero esos factores y vectores, reconocidos y aceptados o no por los
personeros de los poderes que son y están, formales y fácticos, dan
forma a un cúmulo insoslayable de realidades que demandan ser
atendidas y resueltas socialmente.

III

Véase: conforme transcurren los días se acentúa y crece el
imperativo de pluralizar el régimen de propiedad y, desde luego, los
contenidos de los medios de difusión impresa y hertziana --radio y
televisión-- que dominan el mercado de consumidores.

Ese mercado, señálese, es uno cautivo. Los consumidores de
contenidos --entretenimientos prejuiciados y noticias manipuladas y
desposeidas aviesamente de contextos-- de los medios difusores carecen
de alternativas cualitativas y cuantitativas suficientes.

Y reitérese que el cautiverio de esos consumidores consiste, pues,
en que la carencia de alternativas suficientes tiene causales que
devienen, a su vez, de una aberración en el diseño y el ejercicio --o
uso-- de los medios difusores.

Ese uso raya en abuso. Los medios de difusión son utilizados por el
poder formal y fáctico conformado ambos por la oligarquía económica y
política de México para fines de control social y, ya ni se diga,
también político.

Ello explica, por ejemplo, el duopolio oligárquico de empresas
privadas de televisión y el control de pocas familias de
concesionarios sobre el patrimonio de la nación --el de los espectros
de comunicaciones-- y sus variantes y modalidades.

ffponte@gmail.com

Glosario:

Duopolio: siruación de mercado en que la oferta de un producto o el
ejercicio de una actividad se reparte se reparte entre dos empresas.

Espectro de comunicaciones: distribución de la intensidad de una
radiación en función de una magnitud característica, como la longitud
de onda, de energía, la frecuencia o la masa. Representación gráfica
de cualquiera de éstas distribuciones.

Golpe de Estado (o Coup d´État): acto realizado por el propio
gobernante para reforzar su propio poder o el de su sucesor o de un
mismo grupo político o económico o de interés o partido.

Oligarquía: forma de gobierno en la cual el poder supremo es
ejercido por un reducido grupo de personas que pertenecen a una misma
clase social. Conjunto de algunos poderosos negociantes que se aúnan
para que todos los negocios dependan de su arbitrio.