miércoles, abril 29, 2009

El Tamiflú y la gripe porcina

Samuel García
TeleSur

El Tamiflú, cuya patente fue desarrollada por Gilead Sciencies Inc -empresa de la que es accionista el ex secretario de defensa de Estados Unidos, Donald Rumsfeld - es uno de los medicamentos que la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha considerado como efectivos para reducir los efectos de la gripe.

No es muy popular señalar a los ganadores cuando se está pasando por una grave crisis. Y más aun cuando en las crisis no sólo está de por medio el dinero o el futuro de una que otra empresa, sino la vida de docenas o de miles de personas.

Ése es el caso de las grandes empresas farmacéuticas del mundo que se dedican a investigar, fabricar y vender medicamentos. En crisis de salud pública como la que se vive en México con la llamada gripe porcina, las grandes farmacéuticas se convierten en verdaderas "tablas de salvación" y, claro, sus ganancias se van al cielo.

Ayer mismo la acción del gigante farmacéutico Roche Holding AG subió 3.51 por ciento en la bolsa de Zurich, donde cotiza, después de darse a conocer que algunos gobiernos están solicitando incrementar sus reservas de antivirales, de los cuales Roche (que fabrica fosfato de oseltamivir con el nombre comercial de Tamiflú) es uno de los dos fabricantes mundiales.

Roche incrementó sustancialmente la producción de Tamiflú en 2005, después de que países asiáticos habían sido fuertemente afectados por la gripe aviar entre 2002 y 2003 con el llamado Sindrome Respiratorio Agudo (SARS), que devastó a la industria avícola de varios países y causó centenares de fallecimientos entre la población.

El Tamiflú es uno de los medicamentos que la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha considerado como efectivos para reducir los efectos de la gripe y cuya patente fue desarrollada por Gilead Sciencies Inc -empresa de la que es accionista el ex secretario de defensa de Estados Unidos, Donald Rumsfeld - y que firmó contratos con la subsidiaria estadunidense F. Hoffman-La Roche Ltd para fabricar y distribuir el producto hasta 2016.

Una apuesta afortunada para el gigante suizo después de que en los últimos años el mundo se ha visto amenazado, en varias ocasiones, por potenciales crisis de salud pública derivada de la mutación del virus de la gripe. gobiernos, como los de Estados Unidos, Gran Bretaña o Francia, han destinado miles de millones de dólares a constituir importantes reservas de medicamentos (principalmente antivirales -como el Tamiflú- y antibióticos) para hacer frente a una potencial pandemia por gripe entre su población.

Ya en 2006 el gobierno mexicano había destinado hasta 600 millones de pesos para la creación de una reserva de esta naturaleza ante la grave amenaza del virus H5N1 en ese año, además de la intención de crear en territorio nacional una vacuna contra la gripe aviar en los Laboratorios Biológicos de México (Birmex) una empresa del sector salud. En aquel momento el director de epidemiología de la Secretaría de Salud, Pablo Kuri, hablaba de que el país contaba con 1.5 millones de tratamientos completos de Tamiflú en su reserva estratégica, así como 179 mil tratamientos de antibióticos, como parte de un programa especial para enfrentar la amenaza que denominaron "Escudo Centinela" y que en su peor escenario estimaba que una pandemia por gripe aviar podría alcanzar a entre 25 y 30 por ciento de la población. (El Semanario, 12 de octubre de 2006, "gripe Aviar. La Gran Amenaza")

En aquel tiempo el Banco Mundial había estimado que en un escenario pesimista una pandemia por gripe aviar entre humanos significaría erogar recursos por al menos 2 mil millones de dólares; una estimación que para la gripe porcina que enfrenta México, como epicentro de una potencial pandemia en el mundo, se ha estimado que podría elevarse hasta los 3 mil millones de dólares.

Esperamos que ese escenario no se presente. Faltaba más. Pero por lo pronto Roche ha dicho que tiene disponible 3 millones de dosis de Tamiflú y que puede fabricar 400 millones de dosis al año, a través de alianzas que tiene en el mundo. Esperamos que esta vez Rumsfeld pierda.

http://www.telesurtv.net/noticias/opinion/864/el-tamiflu-y-la-influenza-porcina/

Emergencia sanitaria, emergencia económica

Editorial

A cinco días de que se inició la emergencia sanitaria en el país como consecuencia del brote de influenza porcina, es evidente que las afectaciones derivadas de este padecimiento han rebasado ya el ámbito estrictamente relacionado con la salud pública y comienzan a manifestarse de manera severa en la esfera económica. Ayer, la Confederación Patronal de la República Mexicana en el Distrito Federal estimó que las pérdidas por el cierre de comercios en la capital ascienden a mil 500 millones de pesos por día, y que profundizar las medidas de prevención adoptadas por las autoridades pudiera derivar en la desaparición de cientos de pequeñas y medianas empresas. Además, el Gobierno del Distrito Federal (GDF) dispuso, desde la noche del pasado lunes, el cierre parcial de los más de 30 mil restaurantes que operan en la ciudad, medida que, a decir de la Cámara Nacional de la Industria Restaurantera y de los Alimentos Condimentados, afecta alrededor de 450 mil empleados, y ha generado malestar y reclamos de los integrantes de ese sector.

Las cifras mencionadas son botones de muestra de un impacto económico devastador que, para colmo, ocurre cuando el país se ve asediado por los efectos de una doble crisis: la estructural, causada por las políticas económicas neoliberales impuestas por la administración de Carlos Salinas y continuadas hasta la fecha, que han colocado a la mayoría de los habitantes en un estado de virtual recesión desde hace más de dos décadas; la coyuntural, provocada por los descalabros originados en el sistema financiero estadunidense y que ha generado devastación económica en todo el mundo. A tales circunstancias se sobrepone una tercera crisis, derivada de la actual epidemia de influenza, que ha obligado al cierre –ya sea por disposición oficial o por falta de clientela– de decenas de miles de establecimientos, lo cual ha significado la caída en los ingresos de cientos de miles de personas, ubicadas tanto en el sector formal como en el informal. La superposición de estos tres procesos críticos coloca a un importante sector en sus circunstancias económicas más adversas y alarmantes, además de que amenaza con hacer engrosar las filas del desempleo y profundizar la zozobra social.

En este contexto, no puede reprocharse a las autoridades la adopción de medidas de prevención y contención epidémica –sin duda necesarias–, pero sí puede reclamárseles su total falta de altura de miras para tomar conciencia de la agudización de la emergencia económica que se vive desde ahora y que persistirá una vez superada la crisis sanitaria, así como para caer en la cuenta de que, en el ámbito laboral, salarial y económico en general, es obligado hacer frente a esta desafortunadísima conjugación de factores adversos, a fin de prevenir el ahondamiento de perspectivas de acendrado descontento social y de ingobernabilidad.

Ayer mismo, el titular del GDF, Marcelo Ebrard, anunció la creación de un fondo de 150 millones de pesos para apoyar a familias afectadas por la influenza porcina, respaldar económicamente a las personas contagiadas y a las empresas que acusen caídas en sus ingresos mientras dure la contingencia sanitaria. Es un buen paso inicial, pero del todo insuficiente. Por su parte, el gobierno federal tendría que impulsar medidas similares y otras de mucho mayor importancia, así como pedir a los miembros de su gabinete económico que elabore políticas orientadas a disminuir las afectaciones causadas por la extensión de este padecimiento. En cambio, el calderonismo ha exhibido, en la circunstancia presente, la misma insensibilidad y falta de respuesta que mostró, primero, para reconocer la gravedad y prever los efectos de la actual crisis económica y, después, para afrontarla.

Es inevitable contrastar esta indolencia con la pronta respuesta de la administración de Barack Obama, en Estados Unidos, la cual solicitó ayer al Capitolio una partida adicional de mil 500 millones de dólares para mejorar la capacidad de respuesta frente a la potencial propagación de esta epidemia, fondos que, a decir del portavoz de la Casa Blanca, Robert Gibbs, serían usados para incrementar las existencias de antivirales, desarrollar una vacuna para el virus A/H1N1 y, en general, para mejorar la capacidad de respuesta del sistema estadunidense de salud pública y de las organizaciones internacionales.

En semanas recientes, los encargados del manejo de la economía nacional han alardeado con el blindaje que representan las líneas de crédito recientemente concedidas por el Fondo Monetario Internacional y la Reserva Federal de Estados Unidos a nuestro país, así como el nivel histórico de las reservas en dólares del Banco de México. Es necesario que el gobierno recuerde que esos recursos deben ser empleados en beneficio del país y que dispongan, en consecuencia, de la proporción necesaria de los mismos para hacer frente a la problemática actual, tanto en el orden sanitario como en el económico.

Lo que piensan de la UNAM los panistas

Para que confirmen por qué debemos sacar al PAN de Los Pinos en 2012. Hay que empezar por sacarlos del Congreso en 2009.

MIRA LO QUE PIENSAN DE LA UNAM LOS PANISTAS, LO QUE DESEAN HACER DE ELLA Y SU FORMA DE PROMOVER EL VOTO PARA SU PARTIDO.
¿SERÁ POSIBLE HACER UNA DENUNCIA? :

Elecciones 2009

Queridos amigos, muchas gracias por sus votos en el 2006. Los tres ultimos años, hemos tenido grandes logros en el combate contra el narcotrafico. La creación de empleos, el fortalecimiento de la economía, la seguridad publica, el orden moral y el bienestar en general para todos los mexicanos.
Ahora debemos consolidar lo ganado, es necesario ponernos a trabajar de inmediato para lograr el triunfo de nuestro partido el PAN, en las próximas elecciones. Así que les pedimos de nueva cuenta su apoyo para llevar a cabo nuestro Plan de Gobierno a largo plazo 2006 - 2030, ante lo cual deseamos comenzar a trabajar de inmediato para poner en práctica un anhelo largamente deseado, el de hacer un México ganador a través de instituciones educativas superiores confiables y de primer orden. Contamos con excelentes ejemplos de escuelas privadas, cuyos egresados conforman el gabinete de nuestro ciudadano presidente Felipe Calderón, así como su equipo de Colaboradores.
Como ustedes saben un impedimento para el despegue de nuestra propuesta educativa es la existencia de una universidad pública que genera un gran gasto y pocos resultado, la UNAM, sí es que existe gente valiosa en ella, se le encontrará acomodo en el nuevo esquema educativo, pero es bien sabido que la gran mayoría son una borregada burocratica, que solo chupa la sangre de los que si trabajamos y pagamos mes con mes nuestros impuestos. Esta comunidad que se hace llamar universitaria, causa mucho daño a nuestro querido México, pues se ha convertido en un nido de deincuencia, drogadicción y valores negativos, todo lo contrario a lo que deseamos para nuestros hijos, basta ver el caso de la terrorista Morett.
Por este motivo los miembros del comite azul, te pedimos que con tu nombre nos des tu aval para tomar un decisión trascendental para que tú y todos mejoremos nuestra vida. La UNAM y en especifico, el area de Ciudad Universitaria, se encuentra en un area privelegiada,del distrito federal, terreno que se encuentra pesimamente aprovechado por cierto. ¿Sabias que tan solo con la venta de esos terrenos se podria pagar la deuda? Imagina todo el capital que podria producir su explotacion comercial, imagina los rascacielos que se podrian construir, un pequeño manhatan a un lado de el Pedregal, una de las zonas mas exclusivas de la ciudad de México, a un lado de Perisur e insurgentes.
Si como nosotros piensas que la UNAM es un elefante blanco del la epoca priista, firma este correo para que los legisladores del PAN en la proxima legislatura, voten por el recorte de presupuesto a ese Frankestein de universidad, y se de paso a su futuro desmantelamiento. Para los que menos tienen existirán becas con las que podrán tener una formación exitosa en las áreas que el país requiere , escuelas tecnicas que produzcan oficios realistas, evitando así que existan carreras poco productivas y ociosas como Biologia, Matematicas o Investigaciones Genomicas, ademas que son aberraciones que atentan contra nuestro credo religioso. Firma ahora por el recorte presupuestal a Universidades Públicas, tus hijos lo agradeceran
¡PATRIA, RELIGION Y SANGRE!.
Edgar Döring
Comite Azul de la Organización Demócrata Cristiana de America
http://www.odca.org.mx/



Una nueva concertacesión entre el PRI y el PAN

José Angel Miramontes Cordero

Sin duda el Partido Revolucionario Institucional y el Partido Acción Nacional se han convertido, en esencia, de los años noventa para acá, en ramas de un mismo tronco, mugre de una misma uña, erupción purulenta de una misma piel, guacara de una misma cruda. Y aunque a veces hacen como que se pelean como pareja cotidiana, a la mera hora se olvidan de los agravios, olvidan todo, y vuelven a su tórrido romance.

El Pan de esta época, traicionando sus principios, los ideales de sus hombres ilustres: Gómez Morín, González Luna, Gutiérrez Lascuráin, Christlieb Ibarrola, Conchello, Clouthier del Rincón, entre otros; no se ha tentado el corazón para establecer componendas, negociaciones políticas que la vox populli ha denominado: concertacesiones que han sido dañinas para las y los mexicanos, principalmente para la gente más necesitada.

Los jóvenes de hoy deben saber que en el ’88, con Salinas –a cambio de reconocerlo, legitimarlo como presidente en medio de una elección fraudulenta- Acción Nacional negoció con el enanito de Agualeguas, Nuevo León; reformas (Agraria, Educativa, relación Iglesia-Estado, privatizaciones, TLC, etc.) que en su insensatez se ufanaron en llamarlas como una “victoria cultural” de ese partido. Hoy las consecuencias de esos cambios las padecen muchísimos campesinos que han visto como aquel pedazo de tierra que tan siquiera tenían como patrimonio, lo han perdido con el rentismo y su venta de garaje al mejor postor.

La separación Iglesia-Estado enmarcada desde la época Juarista con las Leyes de Reforma fue hecha añicos y ahora la ingerencia de las sectas religiosas, en especial la católica, en asuntos que antaño sólo competían al Estado, cada vez tiene menos límites. Lo mismo podemos decir de la venta a destajo que Salinas hizo de los bienes nacionales (la banca, teléfonos, siderúrgicas, ingenios azucareros, líneas aéreas, cadenas hoteleras, carreteras de cuota, etc.) a empresarios poderosos y amigos que muchos de ellos novatos en esos menesteres, tronaron para luego ser rescatados por el gobierno “amigo”.

También las nuevas generaciones deben estar enteradas que el TLC -negociado por el gobierno salinista con el aval de prominentes panistas de ese tiempo- a los únicos que ha beneficiado han sido a los grandes oligarcas que, gustosos, ya si no, le meten dinero a raudales a los candidatos del PRI y del PAN. A 25 años de entrada en vigor de este Tratado el campo está destrozado, diversidad de empresas grandes, medianas y pequeñas desaparecidas; los empleos prometidos siguen siendo eso: promesas; la inmigración, incontenible.

Por eso sostengo, como muchos otros, que la crisis económica que hoy se come al mundo y que hace estragos la economía nacional, no es más que la decadencia, el fracaso del modelo neoliberal y de ahí la gran responsabilidad que sobre sus hombros llevan tanto los gobiernos emanados del Revolucionario Institucional como de Acción Nacional.

En el Zedillato, los panistas siguieron su misma tónica de apuntalamiento de un régimen de derecha sin un gobernante emanado de sus filas. Es en esa etapa en la que se da la concertacesión más repugnante y más lesiva para la inmensa mayoría del pueblo mexicano: El Fobaproa; es decir, el robo más cínico que se haya cometido contra una nación del mundo entero. Latrocinio por el que este el gobierno pagará este año algo así como 30 mil millones de pesos de intereses a la banca rescatada.

Ahora bien, en el 2006 son los priistas quienes devuelven el favor a los panistas y son ellos los que se encargan de reconocer y legitimar al cuestionado gobierno de Felipe Calderón. Con un par de vividores (Beltrones y Gamboa) de la política, conocedores de todo lo hediondo que escurre por las cañerías de este régimen caduco, con este dúo nefasto a la cabeza, el tricolor se envuelve en un cálido abrazo con la ruindad y la hipocresía de un cuerpo deforme y macilento en que se ha convertido el partido blanquiazul, comandado por el marrullero, “bocazas” Martínez. Un rudo-rudísimo fajador que se ha convertido en la delicia de los chicos y grandes medios de comunicación quienes a diario nos dan cuenta de sus aventuras.

En ese contexto, ante los ataques viscerales de Germancito, los tricolores se ponen rezongones y, engallados, junto con los demás partidos opositores, niegan la aprobación de las cuentas públicas de los años 2002 y 2003 del ex presidente Fox por considerar que hay mucha lana gastada en ese período que no se sabe a dónde fue a parar. De ahí que en el intenso debate que se dio, el sinaloense Juan Guerra Ochoa les dijera en tribuna a los panistas que en el gobierno habían resultado iguales de corruptos como el PRI lo fue en 70 años, “sólo que más cínicos” (La Jornada 16/04/2009).

Y cuando la caca entre PRI y PAN más estaba a peso, cuando parecía que por fin los priistas dejarían de poner la otra mejilla ante la tupida diarrea verbal que a cada rato les embarraba el engolosinado “bocazas”, ándale que los tricolores hacen cambio de rieles y del brazo con el PAN votan juntos, en la Cámara de Diputados, no revisar las cuentas públicas del lengua larga guanajuatense de los años 2’’4-2005, dejando al resto de la oposición colgada de la brocha. Por eso, Manuel Cárdenas (otro sinaloense), de Nueva Alianza, comentó: “Hicieron un cambalache. Poco les importó la transparencia o aclarar las cuentas, la forma en que se gastó el dinero público en el pasado…” (El Universal 22/04/2009).
En fin, una nueva concertacesión entre estos dos partidos que: “se han convertido, en esencia, de los años noventa para acá, en ramas de un mismo tronco, mugre de una misma uña, erupción purulenta de una misma piel….”
Por eso y muchas otras cosas más, a la hora de votar…acuérdate.

profemira@hotmail.com

Las cloacas judiciales y el silencio de los complacientes

Barómetro Internacional

Filosofía del Derecho II

Fernando Buen Abad Domínguez

Cuando callarse resulta buen negocio

Hay cientos de pretextos para que muchos abogados, que incluso se creen y se dicen honestos, se queden callados ante la monstruosidad jurídica que ha dejado el capitalismo con su ser esencialmente corrupto. El repertorio de las excusas oscila entre el “buen gusto” burgués que significa -para ellos- ser “silencioso”; la actitud “políticamente correcta” de ser “mesurado en la opinión” y la realidad patética de ser licenciado silenciado. Les guste o no. Razones del poder y del dinero. “No hay derecho, joven”... decía Cantinflas.

Más nos vale, por método y honor, poner a salvo a todos aquellos abogados que dignifican las tareas de la Justicia que, dicho sea, no la dignifican porque se queden “mudos” sino por levantar su voz fuerte y erudita para combatir las ineficiencias, las corruptelas y las malignidades del capitalismo en todas sus escalas y modalidades judiciales. Desde las aulas hasta las jaulas.

Ya bastante injusto es que la Justicia este plagada por no pocos mediocres mercachifles. Ya bastante injusto es el rezago degenerado de los juzgados y de las leyes. Ya bastante injusta, e inclemente, es la moraleja obscena de que las “leyes son para los pobres”. Encima hay en abundancia abogados que son incapaces de denunciar las canalladas que presencian, y no pocos protagonizan, a cada día y a cada rato. Mudos funcionales que, calladitos, se hacen parásitos, a diestra y siniestra, contra la economía de sus clientes-victima. Mudos convenencieros que hablan bajito cuando conviene, en los rincones y en lo oscurito, mientras afilan sus dentaduras roedoras antes de salir a la palestra de los cohechos y las componendas. Los hay a mares.

¿Es muy duro decirles esto? ¿Queda mal denunciarlo? ¿Es poco “filosófico”, poco “elegante” o poco “académico”? Quizá, pero es mucho peor el muladar horrendo que prohíjan los “silenciosos” por obra y gracia de un tráfico de intereses donde el negocio es lucrar, calladitos, con la libertad de las personas, con su dignidad y con la de familias enteras. Muchas absolutamente inocentes. A muchos les resulta más ganancia silenciar la crítica, propia y ajena, para no “molestar” al juez. A muchos resulta más rentable callarse ante la arrogancia, la ignorancia o la petulancia de la autoridad judicial, a no pocos les arriendan mejor los acomodos por quedarse mudos y “hacer la vista gorda”, la lengua gorda y las orejas gordas porque se trata de sacar tajadas grandes del bolsillo ajeno. Algunos, calladitos, lo presumen como logro moral y corren al banco a acariciar sus cuentas. Silenciosos. Con títulos legalizados.

Se trata de un silencio pantanoso en el que se hunde la Justicia. Un hábito de cloacas en el que se silencia la ignominia, el atropello, la corrupción, la tranza, el tráfico de influencias. Unas moneditas, pocas o muchas, lavan la lengua de no pocos leguleyos mientras se pudren en las cárceles los condenados a soltar dinero para darle voz a los que comercian con el silencio. Paradoja aberrante en la lógica de los cuerpos jurídicos burgueses. Fascinación grotesca de las leyes no escritas con que se norman conductas degradantes y retrogradas en manos de los que se dicen abogados. Traición burguesa con moral de mercachifles que miran a otro lado cuando se trata de denunciar, cuando deberían denunciar a toda voz y a los cuatro vientos los atropellos más versátiles, los abusos más irritantes, injusticias más monstruosas y torturas de todo género que ocurren y abundan a diario en las cloacas judiciales de las leyes burguesas. Y algunos dicen que uno exagera.

No vendría mal que los congresos de abogados, donde algunos alzan su voz señorial y jactanciosa, se hicieran en las cárceles con los presos como testigos de calidad. Que acudieran los doctores y los ilustrados con sus trajes caros y sus autos lujosos, a comparecer ante la obscenidad insostenible de las celdas sobrepoblados, el olor a orines y la humillación de las personas. Que vinieran los señorones y sus discípulos a deliberar sus sofismas y disquisiciones, sus tropelías “lógicas” y corruptelas sesudas, frente a la masa de reos, procesados y sentenciados, previamente exprimidos hasta la nausea, en su patrimonio y en su espíritu. Vendría bien que, los abogados, hicieran sus congresos en las cárceles y no pocos de ellos se quedaran dentro. Que opinen los presos.
Veremos la Justicia cuando no haya división se clases sociales, cuando haya un reparto equitativo del trabajo, de la riqueza y de los bienes... y cuando la humanidad se emancipe. La idea burguesa de Justicia es ilusionismo legaloide para camuflar las trapacerías de la clase explotadora. No hay atenuantes. La historia de la humanidad tiene en los rezagos judiciales, de todo el mundo, una fuente de horrores que sólo podrá superarse con la supresión democrática del capitalismo, con una movilización política y socialista, desde la bases de los pueblos, contra un negocio horrendo disfrazado de “justicia” que ha enriquecido miles de abogados impunemente y a fuerza de vejaciones infinitas. Hay que abrir las cuentas de los abogados, sus chequeras, sus inversiones y sus libros contables ocultos. Y devolvérselo a las víctimas. Eso sería justo.

Habría que hacer auditoria a las conductas de los abogados, conocer cuántas veces han denunciado las transas de los jueces y sus séquitos, cuándo y cómo levantaron su voz, plena de Justicia, para no callar los arreglos y las componendas de algunos amigotes y compadres. Ver, donde existan, sus luchas contra las burocracias y las sectas, contra la miseria demoledora de la vida en las cárceles, a favor de las luchas por los derechos humanos de los reos y sus familias y el combate contra los expedientes arrumbados en limbo del cohecho. Verlos alzar la voz, indignados, por la degradación burguesa legitimada con leyes tramposas, oírlos levantar el timbre y el tono, no quedase callados a favor de las injusticias. Verlos y oírlos. Hacer que los “mudos” tomen la palabra. Dejar que todas sus víctimas hablen también. ¿Alguien se opone?

Hay silencios que matan.

buenabad@gmail.com

El Parlamento más caro del mundo y la gran fiesta con los pasajes aéreos

Barómetro Internacional

Bruno Lima Rocha

Brasil tiene el Parlamento más caro del mundo. Para que tengamos una idea, cada uno de los 513 diputados federales (nacionales) reciben en sus oficinas entre el sueldo directo del representante, más los funcionarios y las ayudas, alrededor de U$. 50.000, 00 mensuales. Esto da en moneda brasileña R$ 114.000,00 al mes. Hay “ayudas” para todo, habitación, transporte aéreo, automóvil, para comprar trajes nuevos, para pagar cuentas de teléfonos móviles, entre otras barbaridades. La nación brasileña se escandalizó cuando el gran público supo que la mayor parte de los viajes aéreos, pagados por todos los contribuyentes, son gastos con invitaciones a parientes, familiares, artistas o “invitadas especiales” para programas de ocio de primer nivel de consumo.

Hay revuelta abundante con los representantes profesionales, y la de los pasajes aéreos generó reacciones en el electorado brasileño. Fue el más reciente espanto anunciado, y no será el último. Estos escándalos no son episódicos, pero sí son sistémicos. Para quien piensa que exagero, sugiero la lectura del libro del reportero Lucio Vaz, “La Ética de los malandros: en el submundo del Congreso Nacional” (São Paulo, Generación Editorial, 2005).

Infelizmente, el uso de la máquina pública para fines privados es generalizado. El conflicto entre comportamiento y el discurso se ve cuando los mandatarios de la izquierda reformista parlamentaria hacen uso de los pasajes para fortalecer una agenda republicana. Así se comportan de forma parecida a la mayoría, pero no idéntica. Los diferencia la característica. Es de esperarse que un gabinete con agenda marcada por luchas y demandas republicanas, de ampliación de derechos y combate a la corrupción, use las reglas de la casa para apoyar materialmente las pautas en que cree. Así como es de esperarse de mandatos anclados en la cultura política provinciana, usando de las mismas reglas para llevar artistas televisivos en fiestas y recitales con politiquería, o atender demandas de reductos electorales.

Para entrar en el tema, es preciso debatir el problema de fondo. Difícilmente el titular de un presupuesto de gabinete en el Congreso será confrontado por su “base”, por más politizada que sean estas personas. Es el fenómeno del caciquismo político, de matices más o menos comprometidos con las causas populares. El problema sobrepasa la identidad ideológica. Una vez que la Cámara de Diputados Federales de Brasil sufre una renovación considerable cada legislatura (recambio de cerca de 48%), concluimos que el comportamiento institucional y las reglas internas deforman a los actores políticos, aún aquellos de la oposición actual. Para quien piensa que exagero, pido que comparen los mandatos de políticos de la “ex-izquierda del PT” antes y tras el gobierno Lula.


Lo que necesita cambiar es esta acumulación de recursos y poder en la representación política profesional. Para lograrlo, el país debe avanzar en dos vías simultáneas. Una vía pasa por la aplicación de instrumentos de decisión directa, del tipo plebiscitario, como ocurre en países como Uruguay. Literalmente, cambiando la orientación del presupuesto de un tipo de democracia para el otro. Así, se transfiere el poder decisorio a la población más informada, quitando parte del poder de negociación del actor político individual. La vía complementaria incluye algunas propuestas básicas de funcionamiento parlamentario, tales como: transparencia total, presupuestos abiertos y acceso irrestricto de la prensa a todo el Congreso; disminución de presupuesto y mano de obra por gabinete; límite para la reelección parlamentaria indefinida; votación nominal y abierta para todas las pautas, tanto en plenario como en comisión; y, en el caso de los pasajes, prohibición de transferir recursos del titular del mandato a terceros.

Difícil es saber por donde comenzar. ¿Qué parlamentario va a arriesgarse a defender un cambio estructural en el Legislativo? Porque para dar el ejemplo, es preciso cortar en la propia carne. Y eso está muy lejos del promedio de comportamiento político de los congresistas brasileños.

blimarocha@gmail.com

Crimen, traición y mentiras

Barómetro Internacional

Darío Botero Pérez


Históricamente, el poder se ha obtenido con perfidia, generalmente disfrazada de benevolencia, sacrificio y grandeza, aunque la arbitrariedad, la violencia y el abuso explícitos no les son ajenos a muchos de lo más tenebrosos gobernantes.

Ha sido el polo de atracción para los seres más mezquinos, ambiciosos y desalmados.

El maestro Maquiavelo develó su vileza mediante los “consejos” que le dio a Lorenzo de Médicis en su libro “El Príncipe”, para que todos abriésemos los ojos, según lo anotó lúcidamente Benedetto Croce.

Este Manual de la Vileza no hizo más que recoger las prácticas de los gobernantes absolutistas que tanto apasionan a Álvaro Uribe Vélez en Colombia, a Teodoro Obiang en Guinea Ecuatorial, a la Junta Militar birmana y a tantas lacras desvergonzadas en todo el mundo.

No comprenden que las democracias (a pesar de que hasta ahora no hayan logrado ser más que “representativas”), que las “repúblicas” se establecieron para superar esas costumbres horrorosas de los conductores de los pueblos, que convierten los países en cárceles y cadalsos para su población.

Al efecto se definieron tres poderes independientes (legislativo, ejecutiva y judicial) para sustraer el manejo de la “cosa pública” de los caprichos e intereses del gobernante, consagrando tal manejo en normas positivas (El Contrato Social, las llamó Rousseau) superiores al transitorio déspota.

El tiempo de los “caudillos” se agotó. La Nueva Era es la de la vida. Esas bestias humanas representan la muerte.

El repugnante gobierno de Bush (mentor condecorador de su clon del tercer mundo, Álvaro Uribe, y violador de los Derechos Humanos, también como su admirador Uribe y demasiados criminales más, verdugos, ruina y tormento para sus pueblos), exige castigo.

Su cinismo en la reivindicación de las torturas porque le permitieron obtener información valiosa para combatir el terrorismo, que es lo que aducen esos terroristas de Estado para pisotear las conquistas de la civilización, es una confesión de su barbaridad.

Exige castigo pronto y ejemplar, si no admitimos volver a épocas oscuras en que es incuestionable el predominio de los asesinos que nos han traído a esta debacle de la crisis total.

Han borrado de un tajo lo que a la humanidad le ha costado siglos de lucha y ríos de sangre, en busca de superar la naturaleza asesina y despiadada, sublimada en la mayoría pero tan protuberante en los gobernantes y en quienes los rodean y sostienen (cuando no es que buscan reemplazarlos).

La democracia directa es la única salida digna y, tal vez, la única posible para que la vida no se extinga y el planeta tenga una oportunidad para recuperar las condiciones que lo garanticen y que van en un acelerado deterioro bajo los gobiernos de los ángeles guardianes de los potentados.

La pelota está en la cancha de todos los que se consideren honorables y no se resignen a ser títeres y cómplices de las lacras moribundas.

Los que sueñan con un mundo maravilloso, que está a la vuelta de la esquina, tienen la palabra. ¿Seguirán mudos y aterrorizados?

dario.botero.p@gmail.com

Boletín Informativo ISA núm 682

http://serviciodenoticiasisa.blogspot.com

Sumario:

I. La desinformación como plaga. Editorial de La Jornada

II. El sistema de salud al desnudo, por Javier Flores

III. Epidemia de lucro, por Silvia Ribeiro

IV. Sobrevivir, por Pedro Miguel

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LA DESINFORMACIÓN COMO PLAGA

(Editorial de La Jornada del 28 de abril de 2009)

Ante el incremento de los casos de influenza porcina en México y la expansión de ese padecimiento en distintos países —Estados Unidos, Canadá y España con casos confirmados; Brasil, Colombia, Francia, Reino Unido, Australia, Israel y Nueva Zelanda con casos por confirmar—, la Organización Mundial de la Salud (OMS) elevó ayer su alarma epidemiológica del nivel 3 al 4 —en una escala de seis—, fase que considera un incremento significativo en el riesgo de una pandemia. Al respecto, el responsable de seguridad sanitaria del organismo, Keiji Fukuda, señaló que el virus A/H1N1, causante de la influenza porcina, “está tan extendido que ya no tiene sentido intentar contenerlo”, aunque afirmó que aún se encuentra en una etapa “suave” y que las muertes registradas en México se deben a que las personas infectadas padecían “otras patologías”.

Por su parte, el titular de la Secretaría de Salud federal, José Ángel Córdova Villalobos, afirmó en conferencia de prensa que el país vive “el momento más álgido de la epidemia causada por la gripe porcina”; informó que el número de muertes posiblemente causadas por esta enfermedad asciende a 149 y que cerca de dos mil personas han ingresado en los hospitales a causa de neumonías severas. A raíz de lo anterior, dijo, el gobierno federal decidió suspender las actividades escolares en los 32 estados de la República hasta el próximo 6 de mayo. En tanto, el jefe de Gobierno del Distrito Federal, Marcelo Ebrard, decretó la “alerta máxima” en la capital del país, declaración que es de suponer generó justificadas y comprensibles inquietudes en la población capitalina, pese a que hasta el momento no se han suspendido los servicios de transporte público, no se ha ordenado el paro total de las actividades económicas ni se ha instaurado un estado de cuarentena para la población civil, aunque sí se decretó el cierre de los 35 mil restaurantes de la ciudad.

En el momento presente puede apreciarse en amplias franjas del territorio nacional, sobre todo en la capital del país y su área conurbada, un sentir generalizado de zozobra social que, paradójicamente, no ha derivado en sentido estricto de la existencia y difusión del virus mencionado, sino que ha sido inducido por la opacidad con que se han conducido hasta ahora las autoridades de salud de todos los niveles, desde los organismos internacionales hasta los gobiernos federal y estatales.

En menos de una semana, las autoridades sanitarias en México han transitado de la caracterización de los primeros brotes de influenza porcina como “casos habituales fuera de temporada” hasta la adopción de medidas como la ya comentada suspensión de clases en todo el país que hoy por hoy constituyen el principal indicador para la población en torno a la gravedad del asunto. Fuera de eso, los encargados de la salud pública han omitido proporcionar datos concisos y oportunos sobre las personas fallecidas, como edad, género y condiciones de salud previas, información que resulta de suma relevancia para explicar el desenlace fatal de muchos de los casos que se han registrado en el país, de acuerdo con lo señalado por el funcionario de la OMS. De igual forma, no se han proporcionado mapeos de los lugares de las muertes ni de los brotes de la enfermedad —que permitirían a la población evitar potenciales focos de infección—, ni se ha atinado a responder por qué un mismo padecimiento ha derivado en decenas de muertes en nuestro país y no ha ocurrido otro tanto en Estados Unidos ni en países desarrollados en los que se ha hecho presente el virus.

La falta de transparencia en la información oficial constituye, en la actual circunstancia, un factor de riesgo adicional para la salud pública. Es necesario, en suma, que las autoridades de todos los niveles de gobierno entiendan que, en situaciones como la actual, la calma de la población es un elemento indispensable para el pleno acatamiento de las medidas de prevención que se promueven, y que ésta depende, en buena medida, de la pulcritud, la veracidad y la oportunidad con la que las autoridades cumplan con su deber de informar.

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EL SISTEMA DE SALUD AL DESNUDO

por Javier Flores

(publicado en La Jornada el 28 de abril de 2009)

El número de muertes en nuestro país en el contexto de la epidemia de influenza crece de forma muy importante. En los días pasados los fallecimientos se han multiplicado. El reporte más reciente, dado a conocer ayer, indica un crecimiento de 148 por ciento respecto de la cifra del sábado anterior (al pasar de 60 a 149 defunciones), lo que indica un aumento alarmante. Claro, se argumenta que no todos los decesos corresponden inequívocamente a la influenza porcina, pues esto no se ha logrado confirmar mediante las pruebas de laboratorio. La muerte avanza más rápido que la capacidad técnica de nuestro sistema de salud. Éste es un primer aspecto en el que claramente hemos sido rebasados por la epidemia, y muestra sin duda una de nuestras mayores debilidades.

Una de las preguntas más importantes que surgen hoy es: ¿por qué en las naciones donde se ha presentado la influenza porcina no se han producido muertes, y en México sí? En Estados Unidos, nación donde ya se ha decretado una emergencia sanitaria por esta causa, se han detectado 40 casos. Todos han sido confirmados a través de las pruebas de laboratorio más exigentes, como producto del nuevo virus de la influenza porcina. Si bien la tasa de crecimiento de la enfermedad es también muy elevada (creció en 100 por ciento entre el domingo y el lunes) hasta el momento de escribir este artículo ninguna de las personas infectadas ha muerto. Lo mismo ocurre en la mayoría de los países europeos en los que se han presentado estos casos. Se trata de una patología que, como hemos dicho, es curable si se trata de forma adecuada y a tiempo.

Para responder a esta pregunta es necesario formular algunas hipótesis. La primera es que a nosotros esta crisis sanitaria nos tomó por sorpresa y no pudimos, o no supimos, reaccionar a tiempo. En el discurso del secretario de Salud, José Ángel Córdova Villalobos, se encuentra una y otra vez la justificación de que no sabíamos que nos enfrentábamos a un virus nuevo. Está bien, pero ahora ya lo sabemos y, sin embargo, han muerto cada día 45 personas, en promedio. Entonces quedan como posibles explicaciones las fallas en nuestro sistema de salud, que si bien fue uno de los mejores en América Latina y en el mundo, se abandonó a su suerte en los pasados 20 o 30 años.

Hace unas semanas, un ex secretario de Salud y ex rector de la Universidad Nacional Autónoma de México, el doctor Juan Ramón de la Fuente, señaló con toda claridad cómo la investigación científica en el Instituto Mexicano del Seguro Social, que fue una de las más productivas y de la más alta calidad en México en el área biomédica, fue prácticamente desmantelada.

Creo que ahí podemos encontrar algunas respuestas a las interrogantes a las que nos enfrenta la epidemia de la influenza porcina. Nos muestra cómo somos, al desnudo. Revela la evolución de uno de los mejores sistemas de salud pública del mundo que muchos (y yo me incluyo) creíamos preparado para enfrentar las peores contingencias sanitarias. Ahora lo podemos ver con toda claridad… con 45 muertos diarios, en promedio.

Quiero aclarar que no estoy tratando de politizar un problema de salud pública. Sostengo que la coordinación de las medidas para enfrentar esta crisis sanitaria, a cargo de la Secretaría de Salud, requiere de la unidad y el respaldo de todos. Ni siquiera pretendo hacer responsable al secretario de Salud, pues hace lo que puede, y debe contar en este momento con todo nuestro apoyo. Pero no podemos tampoco eludir las preguntas que el curso de la epidemia nos plantea y dejar de ofrecer las respuestas que exige la sociedad.

Finalmente, quiero referirme al préstamo reciente que ha recibido México del Banco Mundial para enfrentar esta epidemia. El secretario de Hacienda ha informado que una parte será utilizada en el fortalecimiento de nuestro sistema de salud, como la compra de medicamentos y la creación de infraestructura médica. Creo que el camino del endeudamiento, que ya hemos experimentado en el pasado, nos ha dejado amargas experiencias; pero si es bien utilizado en este caso, en nuestro sistema sanitario y en la investigación biomédica, puede ser útil para comenzar a corregir el camino. Se requiere de la vigilancia de la sociedad sobre el uso de estos recursos. No debe ser empleado para la guerra contra el narcotráfico con el pretexto del tratamiento de las adiciones, y mucho menos debe usarse con fines electorales.

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EPIDEMIA DE LUCRO

por Silvia Ribeiro

(publicado en La Jornada el 28 de abril de 2009)

La nueva epidemia de influenza porcina que día a día amenaza con expandirse a más regiones del mundo, no es un fenómeno aislado. Es parte de la crisis generalizada, y tiene sus raíces en el sistema de cría industrial de animales, dominado por grandes empresas trasnacionales.

En México, las grandes empresas avícolas y porcícolas han proliferado ampliamente en las aguas (sucias) del Tratado de Libre Comercio de América del Norte. Un ejemplo es Granjas Carroll, en Veracruz, propiedad de Smithfield Foods, la mayor empresa de cría de cerdos y procesamiento de productos porcinos en el mundo, con filiales en Norteamérica, Europa y China. En su sede de Perote comenzó hace algunas semanas una virulenta epidemia de enfermedades respiratorias que afectó a 60 por ciento de la población de La Gloria, hecho informado por La Jornada en varias oportunidades, a partir de las denuncias de los habitantes del lugar. Desde hace años llevan una dura lucha contra la contaminación de la empresa y han sufrido incluso represión de las autoridades por sus denuncias. Granjas Carroll declaró que no está relacionada ni es el origen de la actual epidemia, alegando que la población tenía una gripe "común". Por las dudas, no hicieron análisis para saber exactamente de qué virus se trataba.

En contraste, las conclusiones del panel Pew Commission on Industrial Farm Animal Production (Comisión Pew sobre producción animal industrial), publicadas en 2008, afirman que las condiciones de cría y confinamiento de la producción industrial, sobre todo en cerdos, crean un ambiente perfecto para la recombinación de virus de distintas cepas. Incluso mencionan el peligro de recombinación de la gripe aviar y la porcina y cómo finalmente puede llegar a recombinar en virus que afecten y sean trasmitidos entre humanos. Mencionan también que por muchas vías, incluyendo la contaminación de aguas, puede llegar a localidades lejanas, sin aparente contacto directo. Un ejemplo del que debemos aprender es el surgimiento de la gripe aviar. Ver por ejemplo el informe de GRAIN que ilustra cómo la industria avícola creó la gripe aviar (www.grain.org).

Pero las respuestas oficiales ante la crisis actual, además de ser tardías (esperaron que Estados Unidos anunciara primero el surgimiento del nuevo virus, perdiendo días valiosos para combatir la epidemia), parecen ignorar las causas reales y más contundentes.

Más que enviar cepas del virus para su secuenciación genómica a científicos como Craig Venter, que se ha enriquecido con la privatización de la investigación y sus resultados (secuenciación que, por cierto, ya fue hecha por investigadores públicos del Centro de Prevención de Enfermedades en Atlanta, Estados Unidos), lo que se necesita es entender que este fenómeno se va a seguir repitiendo mientras prosigan los criaderos de estas enfermedades.

Ya en la epidemia, son también trasnacionales las que más lucran: las empresas biotecnológicas y farmacéuticas que monopolizan las vacunas y los antivirales. El gobierno anunció que tenía un millón de dosis de antígenos para atacar la nueva cepa de influenza porcina, pero nunca informó a qué costo.

Los únicos antivirales que aún tienen acción contra el nuevo virus están patentados en la mayor parte del mundo y son propiedad de dos grandes empresas farmacéuticas: zanamivir, con nombre comercial Relenza, comercializado por GlaxoSmithKline, y oseltamivir, cuya marca comercial es Tamiflu, patentado por Gilead Sciences, licenciado en forma exclusiva a Roche. Glaxo y Roche son la segunda y cuarta empresas farmacéuticas a escala mundial y, al igual que con el resto de sus fármacos, las epidemias son sus mejores oportunidades de negocio.

Con la gripe aviar, todas ellas obtuvieron cientos o miles de millones de dólares de ganancias. Con el anuncio de la nueva epidemia en México, las acciones de Gilead subieron 3 por ciento, las de Roche 4 y las de Glaxo 6 por ciento, y esto es sólo el comienzo.

Otra empresa que persigue este jugoso negocio es Baxter, que solicitó muestras del nuevo virus y anunció que podría tener la vacuna en 13 semanas. Baxter, otra farmacéutica global (en el lugar 22), tuvo un "accidente" en su fábrica en Austria en febrero de este año. Le envió un producto contra la gripe a Alemania, Eslovenia y la República Checa, contaminado con virus de gripe aviar. Según la empresa, "fueron errores humanos y problemas en el proceso", del cual no puede dar detalles, "porque tendría que revelar procesos patentados".

No sólo necesitamos enfrentar la epidemia de la influenza: también la del lucro.

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SOBREVIVIR

por Pedro Miguel

(publicado en La Jornada el 28 de abril de 2009)

El primer hecho que se olvida en estos momentos es que, como especie, como país, como conglomerado urbano, hemos de sobrevivir. La enorme mayoría de nosotros emergerá de este episodio sana –o ni más ni menos enferma que hasta antes de la influenza–, confundida y triste; devastada por la foto que habrá de agregarse al altar de muertos, mareada por la alteración de la vida cotidiana, reseca por la proscripción del contacto físico, empobrecida (más) por la paralización económica obligada, y humillada por tener que plegarse –no hay de otra– a la dictadura epidemiológica de los ineptos, corruptos, opacos y mandoncitos que integran el calderonato. Qué deprimente.

La contundencia de las catástrofes suele imprimir una percepción de permanencia que cuesta remontar. La vida nos cambió de pronto y flota en el ambiente, junto con la molécula perniciosa, la impresión de que esto es para siempre. Andamos o estamos con la sensación a cuestas de que nuestro mundo ha sido trastocado de manera irreparable. Lo más probable, en la mayor parte de los casos, es que no: casi todos los microbuses atestados recuperarán a casi todos sus pasajeros; casi todos los talleres mecánicos y las misceláneas sobrevivirán a la decena trágica de la influenza porcina, casi todas las panaderías volverán a abrir las puertas cuando los capitalinos sonámbulos vuelvan a sus calles, casi todos los puestos de tacos insalubres y de jugos con y sin salmonela retomarán su sitio.

Claro que ninguna de las expresiones del próximo resurgimiento podrá consolar a quienes, en las jornadas de la peste, pierdan a una persona inmediata o próxima ni a quienes se vean forzados a torcer su destino porque vivían al día y no lograron subsistir con los oficios que ejercieron hasta la semana pasada, ni a quienes perdieron, por fuerza de la contingencia, la oportunidad de su vida.

Todo termina por saberse, y ya habrá tiempo para establecer si las muertes ocurridas, más las que se sumen, eran inevitables o consecuencia del abandono y el saqueo que ha sufrido el sector salud en los sexenios recientes y no tanto. Ya nos dirán la razón de que este virus ataque, además de en nuestro país, en Estados Unidos y Europa, pero que hasta el momento sólo mate mexicanos. Ya se podrá averiguar qué Bribiesca, cuál Hildebrando o qué Mouriño sobreviviente (son meros ejemplos del contratismo enriquecedor) se está haciendo rico en estos momentos con la adjudicación de la compra de tapabocas y antivirales.

Pero ahora lo más importante no es eso, sino esmerarse en no enfermar del sistema respiratorio ni de la esperanza y tener presente que esto no es, salvo para los que han sido unos cuantos en la estadística y demasiados en el sentir humano, el fin del mundo. Al fin de este paréntesis viral, la vida nos hallará y no debemos llegar a la cita con las manos vacías. Se puede al menos aprovechar la interrupción del bullicio urbano para reflexionar, en las calles vacías o dentro de las casas, y pensar en la manera de impedir que, en lo sucesivo, las autoridades de todos los niveles nos oculten total o parcialmente la verdad, se dirijan a nosotros con una arrogancia tecnocrática huérfana de fundamentos y de autoridad real y nos traten como si fuéramos un hato ganadero.


....Sólo falta que nos orine un perro

Sólo falta que un perro..........

28 Abril 2009Tembló en la ciudad de México al mediodía de ayer cuando el secretario de Salud hacía saber que en las últimas veinticuatro horas el número de personas muertas por la influenza porcina había crecido de 103 a 149., y que el número de casos atendidos llegó a casi dos mil (1995), seiscientos más que la víspera, cuando la cifra se situó en 1384. Fue un estremeciendo de seis puntos en la escala de Richter, prolongado durante casi un minuto. A la hora de escribir estas líneas no se sabía que el sismo hubiera causado muerte ni daños de relevancia. Sólo eso nos faltaba. Como se dice aún en los poblados ante un acumulamiento de infortunios y aun de desgracias: sólo falta que nos orine un perro.A la hora en que aquí temblaba, la Organización mundial de la salud hacía pasar de 3 a 4 el nivel de alerta. La mudanza correspondió a la previsión hecha la víspera, el domingo, cuando la OMS calculó el riesgo de que el virus recién aparecido “evolucione y se vuelva más peligroso”. Mientras tanto, más los gobernados y menos el gobierno están tomando a s cargo el control de la situación. La ciudad de México mostró el fin de semana y el lunes un rostro desapacible, atendiendo con puntualidad las recomendaciones de las autoridades, a fin de contener la propagación del virus, un virus que está siendo atacado y contra el cual se dice tener un vasto arsenal de armas, sin que se se sepa bien a bien de qué se trata: el domingo el presidente Calderón reconoció tal incertidumbre al anunciar que “en 72 horas…México estará en posibilidad de contar con laboratorios específicos capaces de identificar con seguridad la presencia del nuevo virus; ello nos permitirá mayor precisión en el diagnóstico, tratamiento y estrategia preventivas”. O sea que lo hecho hasta este momento carece de esa precisión. Deseamos que no se trate de acciones orientadas a que los medios hablen de ellas, sino a encarar verdaderamente el riesgo de muerte que esa novedosa enfermedad provoca.Esperemos también que en lo toca a su propia responsabilidad el Ejecutivo tenga más certidumbres que las que expresa, pues por momentos parece no saber de qué habla. Dos veces al menos ha dicho que “estamos ante una epidemia no tanto por el número de casos, sino por el hecho de que se trata de una mutación del virus de la influenza”. Viejo o nuevo, conocido o desconocido, el carácter del germen no define a una epidemia, sino el aumento del número de casos de un mal en un territorio y momento determinados. Tampoco parece tener el propio Presidente claridad respecto de sus funciones personales y las que delega por ministerio de ley.El sábado anunció en Oaxaca que esa mañana había hecho publicar en el Diario Oficial “un decreto mediante el cual el Ejecutivo federal a mi cargo asume las facultades y las atribuciones que la Constitución general de la república atribuye al Presidente en casos de emergencia, como el que hoy estamos viviendo”. Y no era así, no es así. Lo que firmó Calderón es un “decreto por el cual se ordenan diversas acciones en materia de salubridad general, para prevenir, controlar y combatir la existencia y transmisión del virus de influenza estacional epidémica” y se responsabiliza de llevarlas a cabo a la Secretaría de Salud y a su titular directamente.Ese decreto, en efecto, convierte al doctor José Ángel Córdova Villalobos en el funcionario más poderoso de esta hora, con facultades mayores que las que pretendió asumir en materia de seguridad pública y justicia penal Genaro García Luna, cuyo proyecto de mandar sobre una policía única con capacidades de prevención e investigación ministerial fue frenado por el Congreso la semana pasada. Sin experiencia ni contacto con los grandes institutos nacionales de salud (salvo el de Nutrición, donde hizo una especialidad en medicina interna), sin estar incluido en la elite médica mexicana (la que se agrupa en las academias nacionales de medicina y de cirugía, por ejemplo), y sin haber concluido su formación profesional en los centros internacionales de excelencia (sino en una pequeña universidad francesa conocida por la brillantez de sus especialidades en aeronáutica), Córdova Villalobos está hoy a cargo de la mayor operación que en materia de salubridad haya emprendido gobierno alguno.El decreto del sábado 25 dice que “el secretario de salud implementará, pondrá en práctica, coordinará y evaluará, todas las acciones que resulten necesarias para prevenir, controlar y combatir la existencia y transmisión del virus de influenza estacional epidémica”, y la secretaría de que es titular, “cuando lo estime pertinente, implementará de manera inmediata (sic)”, al menos doce “acciones ejecutivas” entre las que se incluyen:“el aislamiento de personas que puedan padecer la enfermedad y de los portadores de gérmenes de la misma, por el tiempo que resulte estrictamente necesario, así como la limitación de sus actividades, cuando así se amerite por razones epidemiológicas”, “la inspección de pasajeros que puedan ser portadores de gérmenes, así como de equipajes, medios de transporte, mercancías y otros objetos que puedan ser fuente o vehículo de agentes patógenos”; “el ingreso a todo tipo de local o casa habitación para el cumplimiento de actividades dirigidas al control y combate de la epidemia”, “ordenar las medidas atingentes con el fin de evitar congregaciones de personas en cualquier lugar de reunión, incluyendo la clausura temporal de locales o centros de espectáculo”, y otras que ya veremos.

Ocultamientos

Astillero
*Ocultamientos
*“Desde marzo”
*El reino de los ciegos

El perredista Carlos Navarrete (centro), durante una conferencia de prensa. El sol azteca dio a conocer la cancelación del festejo por el vigésimo aniversario de la fundación de su partido, programada para el 5 de mayo. El resto de los institutos políticos informaron también sobre las medidas precautorias que tomarán para evitar contagios de influenza.

Un fantasma atosiga a la administración calderónica, el del ocultamiento de información. No sólo en relación con lo que sucede día a día a partir de que la crisis ha sido declarada, sino incluso en términos internacionales. Ayer, por ejemplo, el director de la Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria de Brasil, Agenor Álvares da Silva, criticó a México por haberse tardado en alertar sobre el brote de influenza porcina pues, según él, los primeros signos aparecieron desde marzo”. Las autoridades sanitarias, dijo, “somos orientadas a no ocultar casos graves (...) es necesario tener responsabilidad con la salud del pueblo, en especial con aquellos que están en tránsito de un país a otro”. La versión de la tardanza hizo que la Casa Blanca expresara su percepción de que no le fue ocultada información sobre la propagación desatada del virus cuando el presidente Obama visitaba México.
El tratamiento de los ciudadanos mexicanos como menores de edad a los que sólo se suministra información insuficiente, dosificada y previamente tratada ha generado la sensación de que además de la realidad epidémica en grado ascendente hay errores gubernamentales graves, relacionados con la desatención oportuna de los problemas ecológicos de todo el país (un ejemplo fuerte, el de las Granjas Carroll, en Veracruz) y con el abordamiento tardío, tal vez criminalmente tardío, del caso de la influenza porcina. A ello se añaden las fundadas dudas sobre los laboratorios, firmas y empresas beneficiarios de los gastos gubernamentales de urgencia y sobre la manera en que esta administración “blindada” habrá de usar los préstamos cuantiosos que para enfrentar las crisis concertó semanas atrás y los recientemente adquiridos.
Pero, a ojos de un buen número de mexicanos mediáticamente manipulables, todo parece haber cambiado: el Estado que ayer era considerado fallido ahora es eficiente y oportuno, los funcionarios estadunidenses que sobrevolaban rapazmente México ahora son compañeros de viaje médico, el ocupante de Los Pinos que estaba entrampado en una guerra perdida contra el narco ahora se dedica a la noble atención de problemas epidemiológicos, los funcionarios que ayer eran ejemplo de mediocridad e irresponsabilidad ahora pretenden mostrarse ejemplarmente activos, y los feos enredos de la prescindible política quedan apagados o marginados por la obligada consternación nacional cuyas aristas operativas y ejecutivas solamente los apátridas se atreverían a pasar por el cedazo de la crítica o el razonamiento. La política (y el negocio) del miedo pretende abatir la libertad de pensamiento y convertir a los ciudadanos en rebaño cuyo cencerro es electrónico. Los que ayer tan mal obraban hoy han de ser aceptados como próceres dignos de olivo; loor a los que han hundido al país (la larga historia oscura del priísmo, el engaño panista de cambio que ha acabado en peores páginas y las alternativas perredistas convertidas en burocracia igual de corrupta y oportunista) porque de ellos ha de ser el reino de los ciegos.
La patria asustada deja el terreno de lo público para refugiarse en lo privado. La verdadera contracción económica ha comenzado y la dimensión de la crisis global pasa ahora por el retraimiento social y el riesgo de la abstención cívica y política extremas. Cual si hubiese sido activado un mecanismo de desmemoria programada, todos los expedientes malditos del sistema pretenden haber sido borrados para dar paso al disquete de la unidad nacional por razones de epidemia mayor. El gobierno del contratismo ejemplificado por el difunto Mouriño (Cid Campeador en las batallas de la Lotería Nacional por transferir fondos públicos a campañas panistas en Campeche) no ha de estar bajo sospecha de ejercer similares criterios de comisionista. El personaje que ha aprovechado toda oportunidad para tratar de legitimarse no debe caer en la hipótesis de manipular electoralmente la realidad innegable de una crisis de salud, mucho menos de ocultar la información o de haber atendido tardíamente (como ha sucedido en muchos otros casos) un problema grave del cual se tenían indicios desde semanas atrás.
En el fondo de todo están la corrupción institucionalizada y las instituciones corroídas. Luego de la larga noche priísta de saqueo, los panistas han multiplicado los milagros de la conversión de lo público en privado (y, viendo las listas de los políticos destacados que podrían haber formado parte de una administración federal perredista, vale deducir que las historias de corrupción habrían continuado y crecido). En particular, el pensamiento neoliberal desatado a partir del delamadridismo (con la ejecución sublime de Salinas y Zedillo, cada cual con sus matices) y sostenido por el panismo con sus dos ocupantes de Los Pinos, ha disminuido intencionalmente la atención a aquellos individuos que no hubiesen tenido la capacidad para tener “éxito” conforme a las leyes del mercado. Las políticas sociales fueron aplicadas en función de estrategias electorales pero más allá de esos usos se fueron reduciendo la atención real a las personas y el funcionamiento de instituciones como el Seguro Social y el ISSSTE. El saqueo cínico realizado por el foxismo empobreció a la nación a pesar de los excedentes petroleros, y las obsesiones militares de Calderón han destinado sumas desproporcionadas a las movilizaciones militares por todo el país en lugar de utilizar esos recursos para declararle una guerra verdadera a la pobreza y la injusticia social.
Mas no todo ha de ser apagamiento. La Bolsa Mexicana de Valores ha demostrado solidaridad gremial y espíritu de cuerpo al rescatar a Luis Téllez y convertirlo en su nuevo directivo. Los líderes patronales del cetemismo anuncian que conforme a las disposiciones de salud cancelan la oportunidad de desahogo obrero encabritado que podría ser el desfile del próximo 1º. Pero, mientras tiembla en la ciudad de México, para completar cuadros de desasosiego social, ¡hasta mañana, en esta columna acostumbrada a remar contra corriente!
Fax: 5605-2099 • juliohdz@jornada.com.mx

Influenza: más política que salud



La política de salud instrumentada ante la emergencia de la gripe porcina tiene más de política que de salud.
Frente a una amenaza sanitaria desconocida que puede causar estragos pandémicos, las autoridades optaron por una buena decisión política: más vale prevenir en exceso que esperar a lamentarse en extremo. Sin embargo, esta decisión política correcta ha generado un nuevo problema de salud social: temor, miedo e incertidumbre entre la población.
Millones de padres de familia con sentido común se preguntan: ¿en verdad es tan arriesgado mandar a los hijos a las escuelas y confinarlos en la casa? Si todo afuera es riesgo de contagio, ¿qué cualidad inmunológica tiene el hogar que está negada al aula, a la oficina, al supermercado, al camión de pasajeros o al parque de la colonia? Si el beso y el abrazo son vías de transmisión, ¿no es el hogar donde más besos, apapachos y contactos de mano nos prodigamos los mexicanos?
Es una buena decisión política insistir en que la emergencia sanitaria (al igual que la económica) viene de “afuera”. Es una mala decisión para la salud pública de los mexicanos tener que explicar ahora por qué la crisis sanitaria, al igual que la económica, pega más fuerte dentro de México que en cualquier otra parte del planeta. Desde esta semana, un nuevo enigma epidemiológico se cierne sobre México: ¿Por qué la gripe porcina está causando más muertes entre mexicanos que entre estadunidenses, canadienses, españoles, cubanos o cualquier otro ciudadano del mundo? ¿Este resultado atípico tendrá algo que ver con la típica pobreza y desigualdad del país?
Fue una buena decisión política mostrar al mundo que no tenemos que esperar a que nuestros muertos se cuenten por miles para tomar medidas preventivas extremas (a contrario sensu del gigante chino que sólo reaccionó después de la víctima mil de la gripe aviar). Sin embargo, ha sido una mala decisión para la salud económica del país, porque ahora México es el país con más alertas sanitarias en todo el planeta, desde turísticas hasta empresariales, desde Nueva Zelanda hasta Canadá.
Fue una buena decisión política hacer caso omiso de la primera alerta emitida desde el 2 de abril por la empresa científica Veratect, especializada en la detección temprana de epidemias, y no distraerse ni un minuto en la preparación de la visita de Estado de Barack Obama. Sin embargo, fue una mala decisión para la futura salud de la naciente “nueva era” entre México y Estados Unidos, porque nos pinta como manipuladores, omisos y superficiales en una de las funciones esenciales de cualquier gobierno como es la seguridad sanitaria de la población.
Fue un buen lance político decretar la “dictadura sanitaria” que permitirá a las autoridades de salud allanar hogares, establecimientos y recintos públicos en busca de víctimas reales o potenciales de la gripe porcina. “El gobierno en verdad se preocupa”. Sin embargo, es una mala noticia para la salud mental y lúdica de los mexicanos —que ahora debemos pasar más tiempo en el hogar y frente al televisor—, que esta cruzada sanitaria no se haga acompañar de la sabiduría ácida, de la ciencia sarcástica y del bastón de mando mágico del Dr. House.
Es una buena decisión política aceptar un crédito sanitario del Banco Mundial por 205 mdd. Es una mala decisión para la salud crediticia del gobierno evidenciar que no tiene siquiera esa cantidad en un fondo de contingencia o que carece de recursos propios para atender una emergencia médica o un desastre natural. ¿Qué pasaría si el sismo de casi 6 grados Richter de ayer hubiese sido de 8 grados o más? Estaríamos asidos a la línea de crédito de 47 mil mdd del FMI y causando un terremoto en las finanzas de otros organismos internacionales.
En suma, fue una buena decisión política que las autoridades de todos los niveles y colores sobrerreaccionaran frente a la emergencia. En una coyuntura electoral, se sabe de sobra que el electorado castiga en las urnas a las autoridades timoratas y premia a las que muestran decisión, cercanía y solidaridad en una situación de riesgo. Sin embargo, esta sobredosis de política en la emergencia sanitaria puede terminar enfermando la economía, como ayer mismo lo evidenció la caída en picada de la bolsa de valores y el disparo súbito del dólar.
Una vez que la epidemia sanitaria sea controlada, debemos dedicarnos a vigilar y a establecer un cerco a un riesgo de salud pública mayor: la PANdemia. Es decir, la tentación de inocular miedo y odio en la población, para obtener un beneficio pírrico electoral. O la tentación de vender caro en el electorado lo que de suyo es una obligación del Estado: actuar con oportunidad y determinación para garantizar la salud de la población.

Orden dada no supervisada se la lleva la chingada

• Jugar con fuego
• Cuestionamientos internacionales

A Puerta Cerrada
Marcela Gómez Zalce

Un error, mi estimado, es tanto más peligroso cuanto mayor sea la cantidad de verdad que contenga. Los acontecimientos relacionados con el severo outbreak de la influenza porcina, que ya alcanza a varios países del mundo, sigue colocando en el epicentro del reventón a México con los continuos y puntillosos cuestionamientos hacia el (des)gobierno de los jinetes de la tormen… no, no, del Apocalipsis de Felipe Calderón —que para colmos de su suerte (so it´s official that he´s a bad omen) ayer se registró un terremoto de 5.7 grados que mandó a la lámpara sideral de la psicosis a tirios y troyanos— sobre la falta de acierto federal en la detección oportuna del endemoniado virus que, hasta hoy, sigue sin cobrar vida alguna más que en nuestro país donde oficialmente se dan distintas cifras lo que ayuda, my friend, a abonar el tan divertido sospechosismo, sello de la cultura del surrealismo mexicano.
Lo singular de este virus puerco es que ya detectados los primeros síntomas, sí tiene cura… que no es lo mismo a tener vacuna por ser completamente nuevo. Lo que ya no tiene vuelta de hoja es la imagen del (des)gobierno y su Gymboree, que ya acusan recibo de delicados señalamientos de Francia, Colombia, Estados Unidos y Canadá sobre jugar al Tío Lolo con la epidemia desde hace varias semanas… sin sopesar que esta nueva ponzoña (se entiende que la porcina) vuelve a (balconear) poner en el centro del debate la pobreza en México y las secuelas indiscutibles de vivir en la miseria sin acceso a los servicios básicos de salud.
Y si en el colmo del desmadre doméstico —que desaparece por unos días del tablero de prioridades mediáticas— le suma que las palabras presidenciales le hacen lo que el viento a Juárez, o mejor aún, les vale absolutamente madres a los encargados de los hospitales del IMSS, donde realidad mata discurso, el polvorín de la molestia social es cuestión de tiempo.
Veamos.
Felipe informa que el IMSS atenderá a personas que no son derechohabientes dada la magnitud del problema, enviando señales de certidumbre… luego entonces llega un hombre el domingo pasado al Hospital Siglo XXI con su hija de 2 años con un cuadro de fiebre arriba de los 38 grados y después del Vía Crucis interno, que terminó en el área de Pediatría, le sale la trabajadora social, de nombre Alma (reservándose esta cínica el apellido), con la lindura que le debe entregar la suma de 5,000 (cinco mil) pesos en efectivo para que le atiendan a su pequeña.
¡¡Chingón!!
Mientras el hombre hace lo imposible por rogarle que el doctor vea a su nenita, esta cerda, (término de moda) sin inmutarse ante el llanto incontrolable de la menor, le espeta que le da el dinero o se jode. Sí, my friend, como lo lee. Después de dos horas de hacerla de jamón, de exigir que la valoraran (por cierto el hombre es derechohabiente) finalmente se presentó el doctor Valencia, encargado de Pediatría, ordenando que atendieran a la niña.
Esta historia que se está repitiendo en varios hospitales del IMSS, donde están cobrando por atender a la gente, devela la cadena de mando fallida y que Felipe puede decir misa y a sus colaboradores les vale madre. Enseña que el titular del IMSS, Daniel Karam, es un perfecto disfuncional rebasado por las circunstancias y sin las credenciales necesarias ante la virulenta contingencia, y ni hablar del responsable del hospital Siglo XXI, Mario Madrazo, que no sabe ni qué pasa bajo sus narices.
Bien reza el clásico verde olivo que nunca falla: Orden dada no supervisada, se la lleva la chingada.
Y ante la peligrosa crisis sanitaria no faltan los que hacen su agosto en hospitales en distintas partes del país jugando con (fuego) la salud de los mexicanos… donde muchos están ubicados en esos márgenes de pobreza y miseria. Quizá con este infame ejemplo se entienda el por qué de algunas cifras de decesos y las no tan extrañas causas sobre la ampliación del foco infeccioso…
Ése, my friend, que tiene al mundo entero preocupado y ocupado, mientras la OMS eleva de 3 a 4 la alerta… en México.
gomezalce@aol.com

¿Saben cuál es la diferencia entre una ePRIdemia y una PANdemia? Que la PANdemia es una ePRIdemia que se salió de control.

A ver mi estimados:

(incluyendo algún editorialista del SDP)

De que el PAN es un partido que siempre ha pretendido implementar un Estado totalitario, los sabemos desde su fundación, ésas son sus premisas, desde que se formó con el propósito de contravenir las acciones del gobierno del Gral. Lázaro Cárdenas, ese ha sido su objetivo.Si todavía alguien lo dude hagamos el siguiente experimento: tomemos al panista X, dejémoslo hablar por 1 minuto y nos vuelve a corroborar su tendencia sinarquista, porfirista y fascista. De éso no queda duda. Así que si Calderón usara hasta los plativolos de Maussan o las apariciones de Carlos Trejo para imponer un Estado de Excepción, es algo en lo que no debemos de dejarnos sorprender

Ahora los protocolos sanitarios y de bioseguridad son algo diferente, son discutidos internacionalmente por especialistas, por razones de trabajar en cuestiones editoriales y de traducción, he estado informado sobre la influenza aviar, la enfermedad de las vacas y locas, y los mecanismos que se usaron para combatir estas zoodemias. La transmisión de esta enfermedad sólo ocurría de animal a persona y no de persona a persona, como es el caso de esta "influenza norteamericana", lo que agrava su seriedad.De hecho, aunque no me ha sido posible conseguirlo, National Geographic en español publicó un artículo bastante extenso y bastante bueno sobre este escenario que estamos viviendo. Creo que fue publicado en el 2005 por si alguien lo puede conseguir y escanear.Ahora bien, no estamos en una situación excepción constitucional, la facultades ejecutivas que la Constitución le otorga al Consejo de Salubridad, están previstas para este tipo de emergencias, y son de carácter obligatorio, son facultades del Congreso que la Constitución extiende en estos casos al Consejo de Salubridad, de manera temporal, y que siempre son sancionables por el Congreso. Son como las facultades que tienen los gobiernos estatales para hacer frente a una invasión extranjera, no son permanentes, sino existen sólo en caso de urgencia y tiene que ser posteriormente respaldadas o desechadas por el Congreso Federal (se dice: "sancionadas"). Así que Calderón, frente al Consejo de Salubridad, está en un papel de acatar y no de mandar, y así todos los niveles de gobierno y la población, en esta crisis urgente y temporal y repito, en todo momento sancionable por el Congreso Federal, el cual no desaparece en sus funciones en ningún momento, sino que permite la actuación del Consejo de Salubridad con la celeridad que el caso amerita.Ahora me parece bastante chistoso que a pesar de que hay miembros "grilleros" en esta lista, dirigentes sociales, ONGs, ninguno parece haberse tomado la molestia o tener los contactos en el sector salud del D.F., Edomex o Federal para averiguar que tanto corresponde lo que dicen los medios de comunicación con la realidad.Que si creo en Calderón: No, no le creo. Creo en los médicos que me han estado haciendo llegar información de que la situación es más seria de lo que aparenta.Que si es un arma de bioterrorismo. Hay que investigarlo, no se puede descartar nada hasta que no se haga la reconstrucción del origen y la propagación de la enfermedad, a la cual el C. Secretario de Salud parece no darle la importancia debida.Que si su efecto es distraer. Sí, su efecto es distraer, sí exactamente igual que lo que lo hacen las discusiones interminables de futbol, sexo, religión, etc. y todas las cortinas de humo que existen permanentemente y que a veces hasta los supuestos radicales de izquierda defienden como temas centrales (como que elegir equipo de futbol no es enajenación, sino un acto de libertad).Que si existen las condiciones físico-económicas para una pandemia, sí, desafortunadamente sí, pobreza (falta de recursos monetarios), falta de infraestructura médica, condiciones de alimentación e higiene en amplios sectores de la población, hacinamiento, carencia de infraestructura en general, etc. (ya después de pasada la crisis, haremos juicio sumario sobre la responsabilidad de los proponentes del llamado "seguro popular" y su responsabilidad en esta crisis).Hay que subir el nivel de discusión, a lo central como algunos lo están haciendo (Federico Arreola, etc.) : la falta de infraestructura médica, la monopolización de las patentes médicas (Rumsfeld, oligopolios, apartheid tecnológico) y la investigación médica, la necesidad de más recursos para las universidades e investigación, la necesidad del permanente mejoramiento de las condiciones de vida de la población, hospitales, etc. Todo lo que se ha dejado hacer desde 1982 en México, les caiga bien o mal López Portillo.Pero entrecrucen información con sus contactos, no creo ser el único "loco" que tiene contactos en el sector salud, ¿verdad?.
-RegioEn
Resistencia.regioenresistencia@gmail.com

La otra epidemia

Indice Político
“La salud sin riqueza equivale a media enfermedad”.
-La Rouchefoucauld-

LA INFLUENZA PORCINA revela al mundo la faz de la otra epidemia que padece México: 7 de cada 10 de sus habitantes viven en la pobreza, 5 de cada 10 en la miseria. Este abandono en que se encuentra la mayoría de los mexicanos, en hábitats insalubres, sin créditos para la producción, con cada vez menos oportunidades de educación, salud y empleo, con viviendas donde hay hacinamiento y promiscuidad, sin ingresos o con salarios indignos… todo ello es caldo de cultivo para todas las epidemias, conocidas y desconocidas.Problemas cotidianos como la inseguridad ciudadana y problemas graves y en aumento como el narcotráfico, pese a “la guerra” declarada en contra de esta actividad, además de los graves problemas económicos cual el desempleo –que no es de hoy— y el estancamiento están directamente asociados a esta plaga social.
De lo que hay que estar claros es que cuando se habla de pobreza en México, el problema no es la falta de recursos. Los recursos existen, pero el bloqueo a su uso racional se encuentra en el interior del sistema político. La insensibilidad de nuestro sistema político para resolver los problemas nacionales causa estupor a cualquier observador extranjero. Una ojeada a las actuaciones de los políticos da la sensación de estar ante seres dominados por el cortoplacismo y la contingencia. Esta impresión se acentúa hoy mismo. A pesar de la alarma sanitaria, del deterioro de la economía, del descontento y los reclamos de los productores y de una creciente desestabilización, la clase política permanece ensimismada en enigmáticos juegos de poder donde los aliados de ayer se convierten en sólo unos días en los enemigos de hoy, sin que exista certeza de que amanecerán mañana en la misma alianza o en una nueva. Lo que ayer parecía imposible, hoy resulta permisible. Lo sólido se evapora y el azar es la única certeza que se puede prever en la vida política mexicana, sumida en juegos electorales, de poder, y nada más.
Aparentemente, los diferentes actores políticos padecen de una epidemia de inconstancia y no encuentran sosiego en nada de lo que se proponen. Lo peor es que lo que se proponen parecen acometerlo con frivolidad, sin pasión ni amor por su trabajo y sin compasión por los problemas que más preocupan a la sociedad entre la que buscan a sus electores: pobreza, empleo, seguridad ciudadana, salud, educación... La esperanza de que México puede “vivir mejor”.
No hay que engañarse. Este comportamiento errático de los políticos pese a lo impredecible de sus jugadas y a la eficacia de éstas para alcanzar sus propósitos gravita alrededor de un núcleo de intereses muy definido. La inestabilidad del actual sistema político, la falta de principios de sus actores y lo aleatorio de sus comportamientos, están vinculados al “pecado original” de “la transición”: la incapacidad del panismo por dotarse de instituciones democráticas capaces de empezar a resolver los problemas básicos del país. Felipe Calderón, como lo hizo Fox en su sexenio, continúa operando al estilo priísta de dizque gobernar.Lo que existe y lo que se resiste a ser cambiado, es un presidencialismo a ultranza que posibilita la impunidad y la depredación de los recursos públicos y que hace de la corrupción a partir de la política un modo de vida.En México, la democratización ha tenido que coexistir con un grado considerable de polarización del sistema político. El presidencialismo resultó útil al priísmo para desprenderse de la base política y social que durante 70 años lo mantuvo en el poder. Paradójicamente, “el movimiento revolucionario”, desmovilizó a la sociedad. El gobierno tricolor de siete décadas recurrió, para funcionar, a un uso selectivo de la cooptación, del clientelismo, de los “cañonazos” y de la corrupción. Hace lo mismo hoy el PAN, también para compensar esta debilidad congénita: su desprecio al pueblo o a la sociedad.Y como las municiones de los “cañonazos” las sacan los políticos de los bienes del Estado, del mal uso de la cooperación y créditos externos y del sacrificio que impone a la población… no puede, obviamente, combatir la pobreza ni reactivar la producción, porque los recursos para el gasto social y para las inversiones son sistemáticamente mermados por las mafias estatales y las redes privatizadoras.

Indice Flamígero: Prioridades son prioridades. El IFE ya anunció que el proceso electoral sigue en marcha. Un “patógeno” que, por supuesto, habría que aislar, pues miles de millones de pesos del erario, están destinados al “juego” comicial –para que todo siga igual—, cuyos resultados son, desde ahora, más que previsibles: ganará el abstencionismo, cual muestra de rechazo a la “política” en general. Hay hartazgo.
http://www.indicepolitico.com/
pacorodriguez@journalist.com

“Sin justificación, que la SEP deje fuera la filosofía”

*Error, desproteger a la sociedad al suprimir la formación humanística, dicen en carta a Székely
Académicos demandan preservar disciplinas filosóficas en escuelas
*La SEP debería incluirlas como obligatorias en programas de bachillerato nacionales, afirman
El ex rector de la UNAM, Pablo González Casanova, en imagen de archivo. El investigador se ha manifestado en contra de eliminar materias filosóficas en el bachillerato.Foto Carlos Cisneros


En una carta enviada al subsecretario de Educación Media Superior, Miguel Székely, integrantes de la comunidad filosófica y académica del país, entre ellos Pablo González Casanova, Adolfo Sánchez Vázquez y Luis Villoro, expresaron que “des- de la República Restaurada hasta la actualidad, la filosofía ha sido uno de los principios rectores de los planes de estudio del bachillerato; sin embargo, hoy, por primera vez, en forma inconsulta e injustificada se decide eliminar las materias filosóficas” de la reforma educativa a nivel preparatoria.
Luego de destacar que los rasgos generales de la llamada Reforma Integral de Educación Media Superior (RIES) se fundamentan en indicadores de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) y de los acuerdos de Bolonia para la Unión Europea, subrayan que México debe hacer su propia transformación, después de un debate donde “aflore el tipo de país que deseamos construir, partiendo de las características propias como nación”.
En la misiva enviada al subsecretario Székely el pasado 23 de abril, avalada por representantes de asociaciones, universidades, centros, seminarios y destacados académicos como Juliana González Valenzuela, Octavio Rodríguez Araujo, Enrique Dussel, entre muchos otros, señalan que el gobierno mexicano no puede ir en contra de los principios y orientaciones de la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), los cuales impulsan la enseñanza de la filosofía no solamente en el nivel medio, sino en todos los ámbitos de la sociedad.
Sostienen que en contra de la tradición histórica y fructífera del México moderno y de las recomendaciones de la UNESCO, la RIES “impulsa la desaparición paulatina de la filosofía” y contribuye a su desaparición en las universidades.
Enfatizan que no debe abandonarse la formación humanística y filosófica del joven bachiller en un país donde los problemas sociales, económicos, políticos, culturales, ecológicos, están a la orden del día.
“No debe desprotegerse a la sociedad suprimiendo la reflexión filosófica y humanística en un nivel educativo formado por millones de jóvenes mexicanos de entre 15 y 18 años de edad, a punto de ser ciudadanos votantes, a punto de emprender una profesión…”
Y advierten que de continuar con la eliminación de disciplinas filosóficas –lo cual ha sido una tendencia en las últimas dos décadas–, “esta reforma estaría atentando contra una educación que ponga como centro la humanización de los seres humanos” en un mundo que ha propiciado enormes desigualdades, destrucción de los sistemas ecológicos, automatización, problemas en bioética, crisis de los valores y un complejo tránsito hacia una nueva democracia.
Por lo anterior, se pronunciaron “enérgicamente” en contra del desplazamiento y la desaparición de las disciplinas filosóficas” y reiteraron su exigencia a la Secretaría de Educación Pública de que las incluya como disciplinas básicas y obligatorias en los planes y programas de estudio de nivel medio superior en todo el país.